Cabezón 53
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Carátula: Cerámica de Naia Gustafsson.
Quinto de media
A la promoción XXXIX pág. 2
La tribuna de Quinto de media 5
Hablan las familias 16
Inicial 18
Primaria 29
Investigaciónes de Sexto grado 55
Secundaria 61
Edición:
Fotografía:
Diseño:
Impresión:
Editores Anónimos SAC.
Sandra Elías y las familias
Juan Luis Gargurevich
CREATIVOS&PRENSASAC
Av. Grau 662, Barranco
www.losreyesrojos.edu.pe
Enero 2026
Promoción XXXIX 2025
Valentino Acosta Escobar
Ximena Álvarez Durand
Liam Berninzon Aliaga
Bruno Caracchini Mendoza
Natalia Carpio López
Diego Carrillo Zeballos
Ariana Changana Godoy
Roc Chaves Mantilla
Agathe Couture Canales
Luana De Andrade Arias
Salvador Durand Olivera
Daniel Forns Sagástegui
Celeste Gagliuffi Favre
Naia Gustafsson Naters
Valentina Guzmán Muga
Vania Heredia Alfaro
Belén López La Rosa
Santiago Miranda Sánchez
Noah Mujica Piqueras
Eugenia Rottenbacher Mantilla
Yukio Sakamoto Yamamoto
Lucca Tenorio de las Casas
Manu Vásquez Montero
Valentín Ventocilla Pease
Juan Diego Yauri Ríos
1
A la promoción XXXIX
En una comunidad al lado de un río, corría un dicho
entre los docentes -de diversas regiones- que llegaban
a trabajar allí, un dicho que hablaba de nuestro
transitar por la vida de nuestros estudiantes, y este
era: solo somos aves de paso. Ese sentir de que se
está de pasada, es algo que, ahora, a ustedes les toca
vivir en relación con la escuela. No obstante, esto no
lo digo desde la melancolía, sino que este momento,
que es un cierre, significa en ustedes nuevas posibilidades
y esperanzas, pero, ahora, en diferentes espacios
en sus vidas.
Cuando me dijeron en febrero que continuaría
siendo su tutor en Quinto de media, sentí sorpresa,
y pensé inmediatamente en aquellos puntos fuertes
que tenían cuando estaban unidos; por ejemplo, la
toma de decisiones en conjunto -incluso en algunas
oportunidades se manifestaban casi al unísono-, y su
disposición a dialogar y a ceder cuando, entre ustedes
mismos, existían discrepancias o diferencia de
visiones. Voy a extrañar, sin duda, cuando comunicaban
sus opiniones sobre los diversos temas que conversamos.
Algunos de ustedes tomaban la palabra
frente a todos; otros en cambio, me interceptaban en
el recreo o buscaban conversar a solas, y me decían
lo que pensaban.
Los viajes y los campamentos dejaron claro que
siempre podían encontrar la manera de divertirse.
Preguntaban por qué no podemos hacer esto o por
qué no lo otro. Les explicaba las razones de prevención
y de seguridad, y aunque mostraban por breve
momento su desazón, segundos después, los escuchaba
reírse, bromear, encontrar un nuevo plan para
pasarla bien y seguir haciéndolo juntos. La alegría de
compartir entre amigos que pude presenciar cada
día ha sido inspiradora: algo de lo que cualquier adulto
podría aprender.
Conociéndolos como tutor desde Cuarto de media,
sabía que los deportes serían cosa seria con ustedes, y
así también fue en su último año escolar. La organización
entre ustedes, el ardor y las conversaciones en relación
con el fútbol, aquellos diálogos en la salita sobre
cuál sería la mejor estrategia para el vóley contra tal o
cual grado, la planificación y preparación de las barras,
el entregarlo todo en la pista… toda una intensidad
y una realidad que son difíciles de captar por escrito.
Solo me queda la esperanza de que esos ímpetus, deseos
y necesidad de organizarse los acompañen en los
proyectos o planes que se propongan.
Como aves que pasan y dejan su etapa escolar,
cierran este periodo con muchos logros bajo el brazo
y que deben reconocer, a pesar de las dificultades
que algunos cursos les ofrecían, o a pesar de
algunos retos de convivencia. Por ejemplo, lo que
consiguieron en la obra de teatro fue fruto de su
esfuerzo: desde el pintado de esa pequeña cartulina
que ayudó a crear este mundo de granja, hasta
aquella breve intervención que nos ayudó a entender,
como espectadores, que algo importante estaba
pasando en la historia. Más allá de las visiones y
del arte que aportó cada uno, el teatro fue, en parte,
un logro común, de trabajo en equipo, de ser mejores
que el día de ayer.
Aunque son pocas para todo el tiempo que hemos
trabajado juntos, me gustaría dedicarles algunas
cuantas palabras a cada uno.
Juan Diego, espero que sigas sorprendiendo con
esas habilidades que tienes guardadas, como ocurrió
en las últimas olimpiadas: defendiendo en el vóley
todos los ataques que llegaban, con una tranquilidad
envidiable. Asimismo, durante la producción de la
obra, coordinaste y propusiste muchos de los ingredientes
que se requirieron para que la historia de la
granja se haga realidad. Esas aptitudes confío en que
encontrarán buen puerto en este nuevo periodo en
tu vida.
Valentino, deseo que continúes con esa energía y entusiasmo
que te caracterizan cuando algo te motiva.
Siempre supiste, incluso en los momentos más tensos,
mantener el buen humor, sobre todo cuando la situación
lo requería. Incluso en las discrepancias, mantuviste
una disposición abierta a conversar y a llegar a
acuerdos. Me gustaría que en el camino que ya elegiste,
encuentres las maneras de canalizar ese empuje
que tienes para enfrentar los retos que vengan.
Valentín, llegaste con libros y música bajo el brazo, y
con ganas siempre de hacer las cosas bien. Ese bagaje
cultural y sensibilidad que son parte de ti sin duda
enriquecieron al aula. Espero que mantengas ese
apetito por aprender. Te esperan muchísimos nuevos
textos, y deseo que sigas cultivándote en la música
o en aquello que te propongas. Continúa lo que ya
empezaste.
2
Ximena, al inicio tímida, supiste, con una mirada a
veces traviesa, ser risueña y mostrar en muchos momentos
una efusividad que contagiaba a todos en la
promoción. Estuviste siempre lista para ayudar en las
actividades de Quinto, y dejaste ver tu talento y creatividad.
Espero que los sigas cuidando, así como tu
alegría.
Manu, nunca dejó de sorprenderme lo constante
que eras con la disciplina para el estudio. Voy a extrañar
cuando, con tus compañeros, te juntabas al
inicio del día previo a un examen, en la pizarra, y
estudiaban en conjunto; también, ese ímpetu tuyo
para señalar aquellas cosas que podían ser mejores.
De manera que confío en que tus virtudes te acompañarán
a donde vayas y en los proyectos en los que
te aboques.
Liam, imposible olvidar tu inconfundible voz, que
tiene todo un potencial de versatilidad. De los pocos,
si no el único, que jugaba en el futbolín con una concentración
y una atención incomparables, y que te
llevó a ganar un torneo en la Feria de Reyes. Recuerdo,
de nuestras conversaciones, una seguridad en ti
para señalar detalles que requerían atención. Espero
que continúes desarrollando esas fortalezas que te
hacen único ya en otros espacios, o en otras latitudes.
Lucca, recuerdo que cuando llegaste a esta escuela
a veces les enseñabas palabras en portugués a tus
compañeros, quienes con curiosidad te hacían preguntas.
Tus compañeros no solo aprendieron de ti
desde el principio, sino que sabían que podían y pueden
contar contigo. Estuviste siempre dispuesto a
apoyar en todas las actividades que se realizaron y tu
tranquilidad fue valiosa para todos y todas. Que tus
fortalezas te acompañen a donde vayas.
Bruno, era imposible no escucharte, durante el día,
reírte con tus amigos. Te recuerdo en constante disposición
para ayudar en las diversas actividades
escolares y siempre listo para jugar o participar en
algún deporte con los chicos del salón. Además, tu
constancia en los estudios era admirable. Continúa
con esa dedicación y con la alegría que te caracteriza.
Yukio, aportabas una energía incomparable en todos
los deportes en los que participabas: la seguridad y
fuerza que mostraste en el vóley contribuyeron a que
el equipo de Quinto de media fuera difícil de superar.
Fue valioso, también, ver tu esfuerzo continuo y
en silencio frente a los diversos retos que la escuela
planteó. Te deseo lo mejor en los nuevos proyectos
que te tocará vivir.
Natalia, tu preocupación por lo que ocurría dentro
del salón nos ayudó a pensar mejor en el bienestar
de todos. Tu alegría, a veces tu vehemencia, tu buena
disposición a cooperar y a aportar con tu buena vibra,
fueron motores para construir muchos de los logros
que se consiguieron como grupo. Que todo ello te
acompañe para bien en esta nueva etapa en tu vida.
Eugenia, escuchar y leer tus reflexiones sobre las novelas
que leíamos contribuía a develar aspectos esenciales
de las obras literarias que revisamos, y, a veces,
como profesor, luego de escuchar tu participación
me preguntaba, ¿ahora con qué complemento lo que
dijo? Extrañaré nuestras conversaciones sobre los retos
de crecer y vivir, y ese cariz que había en tu entendimiento
de las cosas. Un nuevo camino ya se abrió
en tu vida y estoy seguro de que con tu agudeza y
sensibilidad seguirás ofreciendo nuevas perspectivas
en tus planes y proyectos.
Diego, lo tuyo era liderar, y en ese camino tuvimos
conversaciones que me hicieron dar cuenta de tu
gran capacidad de análisis para comprender tu entorno.
Tu actitud dialogante y tu creatividad fueron
aportes continuos para enfrentar los desafíos que
tuvieron como grupo. Sigue cultivándote ahora en
estos nuevos caminos que se abren en tu vida.
Noah, conocí tu habilidad para tener una fuerte presencia
en el escenario a través de la batería, y, también,
tu particular sentido del humor. Te vi apoyando
en todas las actividades escolares, mientras hacías
reír a tus amigos. Espero que tu buena disposición
para conversar, para aportar con tu creatividad y ayudar
en lo que se necesitara, continúen en donde decidas
abocar tus energías.
Ariana, tu visión de querer hacer las cosas bien hicieron
que te abrieras al grupo, que lideraras con tus
amigas diferentes iniciativas que beneficiaron no
solo a la promoción, sino, por ejemplo, a animales en
situación de calle que requerían de nuestra ayuda.
Que siga esa dedicación que te caracteriza y ese deseo
de hacer lo que es justo.
Santiago, podríamos tener páginas con listados de
todas tus sugerencias para mejorar o enfrentar algún
problema que hayamos tenido. Con el pasar del tiempo,
tu aporte, tu apoyo y tu ingenio aparecieron de la
mano de una calma ejemplar. Deseo que, en el camino
que sigas, puedas seguir cultivando tus talentos,
que son evidentes.
Roc, tu sensibilidad y deseo de hacer las cosas de
una forma diferente fueron tu distintivo y enrique-
3
ciste, así, la diversidad de pensar y sentir en el salón.
Cómo voy a olvidar la gracia y soltura que mostrabas
al bailar, o ese carácter poético del personaje que encarnaste
en la obra, o tu enciclopédico conocimiento
cuando uno menos lo esperaba. Te deseo todo lo mejor
en el camino que sigas próximamente.
Belén, asumiste dar la cara, en diversos momentos,
en nombre del grupo, y tus compañeros confiaron en
ti para ello; y así como tu dedicación a los estudios
fue constante, también lo fue ese liderazgo y esa naturalidad
para hacer coordinaciones, y además para
empujar el barco de la promoción hacia buen puerto.
Que siga ese compromiso a hacer las cosas bien y ese
trabajar en equipo que fluye en ti.
Agathe, acabas el año con nuevos planes de vida.
Admiro esa facilidad con la que logras expresar lo
que sientes. Tu capacidad para organizarte y seguir
un orden en las cosas me obligaron, sin duda, a mejorar
como tutor. En el camino que sigas, continúa con
esa forma de ser decidida y preserva esa energía y
fuerza que te distinguen.
Vania, la armadora por excelencia de Los Reyes Rojos,
no ha habido momento en el que dejaras de pensar
en el grupo en general: siempre estuviste preocupada
por la unión y el bienestar de tus amigos y
amigas, y eso fue, en verdad, inspirador. Siendo enfocada,
risueña y afectuosa, lograste, quizá sin quererlo,
ser esencial en la promoción. Que los logros y todo lo
favorable te sigan acompañando.
Luana, tu deseo de que las labores en favor de la promoción
se hagan bien, contribuyó a que el trabajo
grupal tenga un orden y una ruta. Tu tranquilidad y
tu característica diplomacia al dialogar, además de
ese ímpetu tuyo de señalar aquello que se podía mejorar,
definieron algunos momentos importantes en
el aula. Que ese liderazgo encuentre buen camino en
el proyecto de vida que continúes.
Valentina, siempre fuiste aliada de las causas del grupo.
Bromista y preocupada por tus amigos y amigas,
también demostraste un esfuerzo constante por hacer
las cosas bien en diferentes campos de la escuela.
Luego del Día del Maestro, dejaste un bonito recuerdo
a los estudiantes de primaria, quienes a partir de
allí gritaban tu nombre efusivos y al unísono cuando
te veían. Que esa buena energía que te caracteriza te
acompañe en esta nueva etapa en tu vida.
Salvador, cómo olvidar esos cuentos vívidos que
creaste por escrito, y por los cuales me pedías más
tiempo para pensar mejor tu propia creación y así terminarlos;
o esos mates veloces en el vóley que muy
pocos podían defender. Incluso en las discrepancias,
con compromiso y dedicación hacia las diversas actividades
escolares, conseguiste, quizá sin quererlo,
unir a tus amigos y amigas para llegar a un mismo
destino. Que en este nuevo comienzo que viene, todas
tus habilidades y deseos de aprender encuentren
buen cauce.
Naia, cada lienzo, dibujo o pieza de arte que hiciste
me dejaban en claro que tenías bastante definida tu
visión creativa y, por lo tanto, cómo conducir las cosas
para terminarlas. Si te hacías cargo de algo, todos
confiábamos en que no solo lo terminarías, sino que
dejarías un sello distintivo. Que todas esas fortalezas
que tienes te acompañen en la siguiente fase en tu
vida.
Daniel, en los diversos diálogos que tuvimos sobre el
grupo y sobre otros temas, me di cuenta de lo importante
que era para ti que estemos unidos para lograr
el bienestar de todos. Tu sensibilidad y tu observación
analítica siempre estuvieron al servicio del bien
común de tus amigos y amigas, y me siento agradecido
de poder haber escuchado tus apreciaciones.
Espero que mantengas contigo esas virtudes en esta
nueva etapa en tu vida.
Y, por último, Celeste, mientras a muchos nos sorprendió
tu actuación en el rol de Napoleón, creo que
encontraste en el camarada una oportunidad para ir
tanteando tu vocación e ir experimentando con tu
expresividad. Reflexiva, sensible y abierta a la retroalimentación,
siempre tuviste buena disposición para
trabajar con todos y todas. Ahora te toca un nuevo
periodo, en el que llevarás contigo aquello que te caracteriza
para que enriquezcas los proyectos en los
que te comprometas.
A estas alturas del partido, hay muy poco que yo pueda
agregar o decir como tutor, ya que así también
se cierra su escolaridad. Constantino Carvallo escribió
alguna vez que lo más difícil de transmitir de un
adulto a un adolescente no es el conocimiento académico,
sino la experiencia de vida. En cierto modo,
eso es lo que los adultos de esta escuela intentamos
compartir con ustedes: entender que los momentos
de disfrute, de amistad y de compartir con los demás
-que sin duda recordarán con intensidad- también
forman parte del aprendizaje de vivir bien. Y vivir
bien es, siempre, aprender a convivir.
Les deseo todo lo mejor en lo que se propongan.
Gracias por la paciencia. Fue un privilegio acompañarlos.
Daniel Ávila, tutor de Quinto de Media
4
La tribuna de Quinto de media
Esperaba que este momento no llegaría tan rápido,
pero llegó. No me entristece tanto irme; lo que realmente
me entristece es no ver a mis amigos todos los
días. Aún así, cada uno seguirá su camino. Me quedo
con los buenos momentos que compartimos. Y bueno,
nos veremos cuando se pueda.
Valentino Acosta Escobar
Al terminar esta etapa tan importante, quiero agradecer
al colegio por todos los momentos, aprendizajes y
recuerdos que me llevo conmigo.
Quiero agradecer especialmente a Coco, Kathy,
Hugo y Tahiris por los momentos tan lindos y divertidos
que pasé con ellos, nunca faltaron las risas hasta
en los días más difíciles, y agradecerles la enseñanza
y paciencia que tuvieron conmigo. Les tengo un cariño
muy especial, los extrañaré mucho. Y, obviamente,
quiero agradecer a Daniel, mi tutor, por escucharme
durante los dos años que estuvo con nosotros.
Gracias por la paciencia, el cariño hacia todos y preocuparse
tanto por nosotros. Gracias por enseñarnos,
apoyarnos y guiarnos con tanta dedicación.
Y, por supuesto, quiero agradecer a todos mis
compañeros por la oportunidad de conocerme, aunque
haya sido un poco tarde. Aún así, me hicieron
sentir parte del grupo. Los voy a extrañar a todos. Me
llevo de ustedes risas, momentos y amistades que
siempre voy a recordar.
Ximena Álvarez Durand
Cerramos una etapa llena de aprendizajes, amistades
y momentos que nos hicieron crecer. Agradezco a los
profesores por brindarnos un apoyo constante a lo
largo de estos años. Hoy no termina nada: comienza
un nuevo camino lleno de oportunidades.
Liam Berninzon Aliaga
El tiempo en el colegio se pasó volando, y yo siento
que cada año fue mejor que el otro, mayormente por
razones personales, pero siento que se podría decir
que la pasé bien.
Quisiera agradecer a Roc y a Valentín por ser los
mejores amigos que alguien podría tener, a Vania por
su cariño y amor, a todos los profesores y en especial
a Fabio, Kathy, Daneisys, Maritza y Coco, a Gonzalo y a
Daniel, por hacernos pasar por esa experiencia única,
y al grupo de padres por hacer el viaje de promoción.
Bruno Caracchini Mendoza
Aún no termino de creer que he cerrado mi etapa
escolar, ¡todo pasó tan rápido! Hace ocho años
entré al cole siendo una niña de nueve años, emocionada,
curiosa y
con un poquito de
nervios por iniciar
una nueva etapa en
un colegio distinto. Y
ahora, con diecisiete
años recién cumplidos,
miro atrás y en
un abrir y cerrar de
ojos llegué a Quinto
de media, y me doy
cuenta de cuánto crecí,
cuánto reí, cuánto
aprendí y cuántas
personas se volvieron
Luana De Andrade,
Valentina Guzmán,
Ariana Changana
y Belén López
5
Natalia Carpio,
Vania Heredia,
Naia Gustafsson,
Eugenia Rottenbacher,
Daniel Forns
y Celeste Gagliuffi
parte de mi vida sin que me diera cuenta. Es una
sensación rara, dulce y nostálgica a la vez.
Quiero agradecerle a los profesores por siempre
impulsarme a mejorar cada día. Por las clases, las
enseñanzas, las risas, los recuerdos, los valores, la
paciencia, el cariño y la tolerancia. Por enseñarme,
educarme, guiarme, motivarme y empujarme a tomar
riesgos cuando era necesario. Cada una de sus
lecciones, grandes o pequeñas, formó parte de la
persona que soy hoy, y siempre estaré agradecida
con ustedes por ello.
A mi promoción, gracias por ser mis compañeros
del alma. Crecer junto a ustedes fue hermoso, cálido
y único. Desde que entré al colegio me recibieron con
un inmenso cariño que jamás olvidaré. Muchos de los
mejores recuerdos que me llevo del cole existen gracias
a ustedes, y sé que los guardaré toda la vida.
Estoy infinitamente agradecida con todos. Los Reyes
Rojos siempre será parte de mi corazón. ¿Cómo
olvidarme del lugar que fue mi segunda casa? El lugar
donde reí, grité, aprendí, bailé, lloré, caí y me levanté
con harto ánimo para seguir adelante, porque siempre
estuve acompañada de personas que me dieron
amor incondicional en las buenas y en las malas.
Gracias, Los Reyes, por ser mi hogar durante tantos
años, y por hacer de mi etapa escolar, una de las
mejores etapas de mi vida. Reyes Rojos, ¡wuuu!
Natalia Carpio López
Escribo esto dos semanas antes de salir del colegio.
Realmente, me da una sensación extraña y difusa
pensar que dejaré de ir al lugar al que he ido todos los
días en más de una década; si bien me mudé a otro
país por dos años, volver al mismo cole fue lo mejor
que me pudo pasar.
Yo creo que si tuviera la oportunidad de ser estudiante
otra vez, me gustaría estudiar de nuevo en este
colegio. Y si fuesen cien oportunidades, mi respuesta
sería la misma en cada una de ellas. No por las clases,
la infraestructura ni por la ubicación. Únicamente,
por las personas que tuve la suerte de encontrar aquí.
Agradezco mucho la amabilidad de todos los
profesores que he tenido, siento que es algo que
caracteriza a este sitio entre todos los colegios. Asimismo,
agradezco haber formado parte de un grupo
de gente increíble desde los tres años hasta la
secundaria.
Estos últimos años han sido una experiencia magnífica.
Me llena de felicidad haber vivido esta etapa
con las personas que conocí, y gracias a ellos recordaré
con mucha nostalgia y cariño mi vida en el cole.
Diego Carrillo Zeballos
En la Fiesta del Perú.
6
Escribo esto con un nudo en la garganta, recuerdo
todo lo que pasé en el colegio y no supe valorar hasta
hoy. Siempre traté de evitar pensar en el último año,
imaginando, por alguna razón, que nunca llegaría.
Todas las amistades y los profesores que tuve a lo
largo de estos catorce años me hicieron la persona
que ahora soy, y agradezco mucho por ello.
Este año, sin duda, fue el mejor. Entre viajes y actividades
de Quinto, lo hicieron muy especial.
Hoy cierro una gran etapa de mi vida, con una mezcla
de emociones, miedo, tristeza y finalmente, felicidad
por haberla pasado junto a ustedes, una etapa en
la que conocí a personas muy especiales que siempre
llevaré en mi corazón. Gracias por todo a todos.
Ariana Changana Godoy
Al fin y al cabo, cuando tenga ochenta años no recordaré
todas las clases, pero si recuerdo algo del colegio,
serán las personas que conocí y con las compartí
grandes momentos. Por eso les digo: diviértanse. Es
lo que recordarán, no las clases ni tareas, sino las cosas
que todos hemos hecho en los recreos y clases
con nuestros amigos. No tengo nada más que decir,
disfruten esto y diviértanse, gracias.
Roc Chaves Mantilla
Voy a extrañar mucho a Kathy, porque siempre estuvo
ahí para mí, para hablar de cualquier cosa. Es más,
teníamos nuestro saludo especial, por eso le tengo
un cariño enorme. Conmigo siempre fue auténtica,
ética, una profesora totalmente franca, me habló
con cariño y con una sinceridad que agradezco. A
Coco, de esos profes que hace que el día en sus clases
sean más entretenidas, no me voy a olvidar cuando
entra a la clase y cuenta chistes inesperados, que
nadie sabe de dónde salen. A Paloma, que aunque la
conocí solo dos semanas antes de graduarme, tiene
una vibra tan linda y dulce desde la primera vez que
conversé con ella. Te recordaré con cariño. A Tahiris,
la mejor enfermera, nunca voy a olvidar las visitas a
la enfermería.
A Daniel, por siempre estar atrás, buscar que todo
salga bien y hacer todo lo que puede como tutor. Se
notaba que de verdad le importamos. A Andrea, por
sus charlas en clase de Arte y por ayudarme a recopilar
ideas artísticas. La recordaré como una profe
especial. A Aitana, siempre escuchando y riéndonos
de cualquier cosa que se me ocurría. La extrañaré
En escena.
y su transparente forma de ser, tan tierna y buena
onda conmigo. Hugo, siempre haciendo chistes
conmigo y Ximena antes de irnos. Un momento de
risas y buena onda. Me voy a llevar el recuerdo de su
particular forma de ser.
Y, por supuesto, mis amigas Ximena y Naomi,
que estuvieron a mi lado, hicieron que todo fuera
aún más especial. Al final, lo que realmente recordaré
con cariño y aprecio son los momentos compartidos
con estas personas, que mostraban interés y
cercanía, quienes hicieron que valiera la pena guardar
estos recuerdos de mi tiempo en el colegio. Son
ellas quienes hicieron que esta etapa sea verdaderamente
memorable para mí.
Agathe Couture Canales
La verdad no creo que haya una forma correcta de
despedirte de un lugar en el que has estado toda tu
vida. Aún estando en Quinto de secundaria, no es
hasta que estás aquí parada que te das cuenta de
que ya te vas. No van a haber más chismes en la tribuna
con Ariana, Belén, Valentina y Emilia, no más risas
después de que hablaste cuando todos estaban
callados en el salón, no van a haber más chistes en la
banquita con Daniel, Natalia, Naia y Emilia. O incluso
cuando nos molestábamos en el laboratorio por
cualquier cosa con Diego, Manu, Noah y Valentino.
Realmente no es hasta Quinto que te das el tiempo
de conocer a tu prom.
No quiero repetir lo que no falta en todos los discursos
de fin de año, la frase que siempre escuchaba:
“Aprovecha el colegio que se pasa volando”, y yo
siempre pensaba en que jamás saldría y que iba a
ser eterno, y por momentos realmente se sentía así,
siempre desesperados por salir hasta que ya te vas.
Luana De Andrade Arias
7
El tiempo es aquello que no logras entender cuando
está frente a ti; solo puedes verlo a la distancia.
Y en esa distancia puedo ver todos los años que he
pasado en este colegio: comprendo su valor en mi
vida, veo los rostros de quienes me formaron y los
momentos irrepetibles que se quedarán conmigo.
Me espera un futuro incierto, distinto a cualquier
cosa que he vivido hasta ahora. He reservado un pequeño
espacio en mi memoria para Los Reyes Rojos;
volveré a los exámenes, las tareas, los profesores, las
historias y los eventos como parte esencial de mi crecimiento.
Tal vez no sea seguido, tal vez a veces se
escape momentáneamente de mi conciencia, pero
estará ahí, esperando que regrese, con una sonrisa en
el rostro.
Salvador Durand Olivera
Me faltan las palabras para expresar lo que siento al
estar en este momento de mi vida. Al estar en Quinto
de media, escribiendo un texto de despedida a
este lugar que quiero tanto.
Me doy cuenta de que ya no habrá más risas en
la tribuna o chismes en la banquita. Ya no nos cambiarán
de sitio por hablar mucho. Y ya no lloraremos
a carcajadas por hacer alguna travesura. Esta vez,
no nos veremos después del verano con cortes de
pelo horribles y miles de experiencias por contar.
Jugando en el parque.
No habrá rostros familiares esperando más allá de la
puerta de Quinto a las 7:50. Esta vez, no nos vemos
de nuevo.
Recuerdo leer los discursos de promociones
pasadas, dándonos consejos sobre aprovechar el
tiempo y pasarla lindo, pero no es hasta que formulo
estas palabras que me doy cuenta de que se
siente como ayer cuando llegué a los nueve años,
nerviosísimo, a mi primer día de clases. Ahora, estoy
en los últimos, y mi corazón está lleno de agradecimiento.
Me quedo con tantos lugares, memorias y
emociones de este colegio. Creo que nunca me olvidaré
de la calidez que me hizo sentir la comunidad
de Los Reyes.
Le doy las gracias a todos mis compañeros, por
quererme y aceptarme como soy. Quiero agradecerle
a Natalia, por animarme con su luz a diario y ser
una fuente de alegría. A Luana, por ser tan gran amiga,
siempre haciéndome reír. A Funes, por entenderme
siempre, a pesar de mis locuras. A Naia, por inspirarme.
Asimismo, agradezco a mis profesores por
formarnos de la mejor manera. Gracias, Noelia, por
las mejores clases de Sociales, y por acompañarme
y entenderme en mis peores momentos. Gracias,
Daniel, nos uniste como salón. Gracias, Coco, por
hacer todo tan divertido. Gracias, Kathy, por darme
la mejor formación en inglés. Gracias, Emilio y Fabio,
que me hicieron entender
matemáticas por más difícil
que fuera meterlas en
mi cabeza. Gracias, Lucía,
me quedo con tus clases
siempre tan fascinantes.
Gracias, Andrea y María
Luisa, hicieron de Arte el
mejor espacio de felicidad
y paz. Gracias, Luciano, nos
nutriste increíblemente en
la cultura general hasta
el final de tus clases. A los
profes de Educación Física:
Daneysis, Maritza y Therri,
gracias por aguantar todas
las veces que no quería hacer
clase.
Estoy seguro de que el
cole es una etapa de mi
vida que jamás olvidaré.
8
Noah Mujica,
Manu Vásquez,
Yukio Sakamoto,
Diego Carrillo
y Valentino Acosta
Salgo tranquilo sabiendo que los salones, los patios
y cada uno de los rincones de Los Reyes Rojos seguirán
siendo ocupados por maravillosas personas.
Daniel Forns Sagástegui
Desde inicios de año, estuve pensando en qué escribiría
en este momento. Y aquí estoy ahora, sin saber por
dónde empezar más que por el grado en el que entré
a este colegio. Porque a diferencia de algunos de mis
compañeros, yo recién entré en Tercero de media.
Hasta entonces, yo había pasado todos mis años
escolares en otro colegio, muy distinto a este. Un colegio
demasiado frío: con paredes demasiado blancas,
profesores demasiado distantes, luces demasiado
brillantes y simplemente demasiado grande.
Y sin embargo, a pesar de todo el espacio, la
grandeza y las luces, aquel lugar no podía sentirse
más vacío y oscuro. Tanto así, que sentí que ese
vacío y oscuridad se me contagiaban y pegaban en
mí. A tal punto que me era lo más difícil del mundo
levantarme cada mañana con la intención de soportar
un día más.
Pero bueno, no quiero perder mi tiempo ni el suyo
hablando de paredes blancas ni luces demasiado brillantes.
Mucho menos aquí, estando rodeados de paredes
de un color entre naranja y amarillo, tan cálidas.
De profesores tan cercanos, amables y preocupados.
De un colegio que aunque tal vez no es el más grande
del mundo se siente más lleno de vida que cualquier
otro (hasta en sus rincones más pequeños).
Dicen que no es bueno vivir constantemente en
el “¿Qué hubiera pasado si es que…?”. Pero a veces
me es imposible no cuestionar cómo hubiera sido mi
vida si es que hubiera entrado antes a este colegio.
Especialmente porque vivo a poquísimas cuadras de
aquí, y he caminado frente a este colegio una y otra
vez durante toda mi vida. Y aún así, no desbloqueé
este mundo que tenía bajo mis narices hasta que
tuve catorce años. Pero supongo que solo me queda
agradecer por la oportunidad de estar aquí.
Para empezar, quiero agradecer a Melissa; por haberme
dado la oportunidad de estudiar aquí, sin la
cual no sé dónde estaría o quién sería ahora. A mis amigas
Vania, Noor y Eugenia; por todas las risas, escuchas,
llantos y por haberme acogido tan amablemente desde
mi primer día de clases aquí. A todos los amigos que
he hecho fuera de mi salón, sobre todo en Cuarto de
media, por todos los recreos y carcajadas. A todos los
profesores y adultos que me han acompañado durante
estos años: a Luciano, Lucía y Kathy, por sus clases tan
entretenidas donde se discutía de distintos temas y se
aprendía algo nuevo cada clase; a Coco, por hacer de
su curso uno tan entretenido y que nunca antes había
logrado sentirme capaz de entender; a Sebastián, por
todos los temas interesantes que planteó en clases que
me ayudaron a pensar y plantear mis propias ideas; a
Emilio, por sus clases de matemáticas y por amablemente
no reprobarme en estas; a Maritza, Daneysis y
Therri, por lograr que le pierda el miedo a la pelota y
tenga un nivel decente en vóley (un gran logro consi-
9
derando la persona poco atlética que siempre he sido);
a Tahiris, por recibirme en la enfermería todas las veces
que me resfrié; a Noelia, por ser mi primera tutora y ser
la primera profesora en recibirme tan amablemente en
este colegio; a Daniel, siempre amable y gracioso, por
ser un tutor tan comprensivo y siempre escucharme en
momentos donde lo necesitaba (gracias, Daniel). A Fabio;
por recibirme siempre con tanto cariño y, además
de lograr que entienda matemáticas
por primera vez en mi vida, por
ser como un abuelito para mí, que
siempre me escucha y aconseja tan
sabiamente. Y finalmente, pero no
menos importante, a mi promoción;
por recibirme siempre con tanto cariño
y darme una oportunidad. Gracias,
chicos. Por las risas, las bromas,
los apodos, las conversaciones en
clase, las reuniones y salidas y tanta
diversión. Sinceramente, estoy
agradecida por haber caído en una
promoción tan bonita. No me podría
imaginar en una distinta.
Seguro luego de leer esto me
acordaré de más cosas que quiero
decir. Pero para no extenderme
más, solo quiero decir gracias a este
colegio por haberme dado la oportunidad
que cambió mi vida por
completo. Gracias por formarme
como persona y darme la seguridad
y apoyo para, ahora, seguir adelante
en mi propio camino. Y aunque
me muera de pena ahora que esta
etapa acaba, estoy contenta de mirar
en retrospectiva y llevarme todos
los recuerdos y enseñanzas que
me deja este lugar. Estoy contenta
de llevarme la versión mía que soy
luego de pasar por aquí, que afortunadamente
pudo darse.
Muchísimas gracias.
Celeste Gagliuffi Favre
ayer cuando recién entré al colegio esos días tranquilos
y lentos. Me acuerdo que cuando entré al cole lo
único que quería hacer era salir.
Ahora que empiezo a escribir más cosas se me
están viniendo a la memoria, ahora puedo empezar
a escribir este texto. También voy a extrañar las conversaciones
en la banquita y el sol que nos caía, o las
partidas de Uno, que parecían a veces más peleas
Qué difícil es escribir este texto,
más que nada porque tengo muchas
cosas que decir, pero no tengo
por dónde empezar. Parece que fue
Salvador Durand, Roc Chaves, Juan Diego Yauri, Valentín Ventocilla,
Santiago Miranda y Bruno Caracchini
10
que juego. Verdaderamente me entristece irme del
colegio, no solo por las personas, sino también por
todos los recuerdos y anécdotas que me acompañaron
en el camino.
Naia Gustafsson Naters
Recuerdo mi primer día de clase, no fue cualquier
primer día. Los conocí a todos desde una pantalla,
donde no les veía la cara, donde no tenía ni idea de
quiénes eran y de que iba a conocer a las mejores
amistades. Es chocante saber que cada uno seguirá
un camino distinto y de que no volveremos a vernos
todos los días, no volveremos a matarnos de la risa
por cualquier cosa, no volveremos a chismear con los
profesores, no volveremos a quejarnos cada vez que
dejen una tarea o examen. Estos años de colegio me
di cuenta de que las cosas más especiales y bonitas
las experimente acá, conocí a personas que se volvieron
fundamentales en mi vida, aprendí cosas que
siempre recordaré, viví experiencias inolvidables que
nunca olvidaré. Quinto de media ha sido de las cosas
más lindas e inolvidables por las que pasé, saber que
tengo un montón de recuerdos junto a todos ustedes
en este colegio me hace sentir afortunada de haberlos
conocido. Gracias por cada día, por cada risa, por
cada conversación, por cada locura y por cada pequeño
momento que ahora significa tanto.
Valentina Guzmán Muga
Aún recuerdo mi primer día de clases en este colegio.
Me mostré tímida y me sentía muy nerviosa, aceptando
la idea de que capaz no haría amigos en este lugar
y que, simplemente, no encajaría con mis demás
compañeros. Ahora tengo exactamente el mismo sentimiento
de aquel día, con la diferencia de que pude
encontrar mi propio lugar en este colegio, rodeada de
gente tan pero tan maravillosa que no solo ha logrado
hacer que cada día aquí valga la pena, sino que también
han cambiado mi perspectiva sobre la vida.
Mi camino académico ha sido tremendamente
agotador. Siempre preparándome arduamente en
ser lo más responsable posible, a veces sobreexigiéndome
para alcanzar la perfección. Cada año siguiente
era más complicado que el anterior, por lo que
las exigencias solo iban en aumento. Y aunque, en
la mayoría de los casos mis esfuerzos daban frutos,
no hubiese podido avanzar tanto si no fuese por las
grandes personas que me han acompañado en esta
larga e inolvidable travesía.
Primeramente agradecer a cada uno de los maestros
que forman y han formado parte de esta escuela,
los cuales se esfuerzan cada día por brindarles una
buena educación y comprensión a sus alumnos. Agradezco
a Fabio, Lucía, Emilio, Wilson, Luciano, Diego
Alonso, Kathy, Coco, Sebastián, Natalia, Noelia, Daniel
Ávila (por ser un tutor increíble), a todo el equipo que
conforma el área de Educación Física, Maritza (mi madre,
y la persona más importante en mi vida), Daneysis,
Therri, Camila, Daisy, a cada una de las profesoras
de Primaria e Inicial, a cada persona perteneciente al
área de administración, al área de limpieza y servicio
del colegio, a Tahiris, a Kathy (del Área de psicología),
a Luis Santiago, a Hugo, a Kike, a Marina, a Maritza (de
cafetería) a Edwin, a Juan Carlos… Y finalmente agradecer
a Melissa, por siempre brindar paz y armonía a
esta linda y única institución, que vela por el bienestar
y la libertad de expresión de todos.
Extrañaré a cada una de las personas más especiales
en mi vida escolar, a Celeste, Eugenia y Noor por
ser las mejores amigas que he podido tener, a Bruno
por su cariño y comprensión, a Luis Jaime por todas
las conversaciones que hemos podido compartir y a
todos mis amigos y amigas de Cuarto de secundaria.
Agradezco profundamente todos los vínculos que
he formado y cada anécdota que recordaré por siempre.
Cada segundo aquí se quedará enmarcado en mi
corazón, y no los olvidaré jamás.
Vania Heredia Alfaro
Es muy extraño para mí despedirme de la etapa más
linda que he vivido hasta ahora: el colegio. Yo ya sabía
que esto no sería eterno, pero nunca pensé que su fin
sería doloroso. Estamos a pocos días de ya no vernos
la cara diariamente, algo tan cotidiano se convirtió en
algo tan valioso que no supe atesorar hasta estas últimas
semanas.
Los Reyes Rojos me brindó todo lo que necesitaba;
dulces profesores que siempre están dispuestos a
ayudarte, divertidas actividades que llenan de alegría
nuestros corazones y un inmenso cariño que siempre
está presente. Sin embargo, lo más importante a recalcar
es que este espacio se convirtió en un hogar.
A pesar de lo duro que es estar sentado escuchando
una clase o estar estudiando para un examen importante,
pude conocer a grandes personas aquí que me
hicieron sentir querida.
11
Celebrando
la Canción Criolla.
En este momento estoy viviendo muchas emociones,
han sido años de risas compartidas, de estrés
constante, de recreos inolvidables, de complicidades
en silencio y de bromas que quedarán grabadas para
siempre.
Esta es una etapa que nos marcará toda la vida.
Belén López La Rosa
“No pensé que llegaría este día jamás”. Eso es lo
primero que se te viene a la cabeza cuando tu tutor te
pregunta si quieres hablar en la asamblea. ¿Ya llegué
aquí? ¿En serio? La verdad es que no te das cuenta:
vuelves después del verano y te da pereza, te dan
nervios… un poco de todo, porque sabes que será
el último año. Subes hasta el último piso, entras a ese
salón, miras a todos y te das cuenta de que al fin llegaste
al final de todo. Eres de los mayores.
Aún me acuerdo cuando llegué al colegio en
Segundo de media, después de la pandemia. Todos
estábamos con mascarilla, teníamos que mantener
dos metros de distancia y las carpetas estaban
frente a frente para cumplir con la norma.
Yo no conocía a nadie, y lo primero que me pasó fue
que me cayó un avión de papel. Me acuerdo claramente
del silencio que hubo por unos segundos. Volteé
y estaba Naia, que me dijo: “Perdón, ¿se lo puedes
pasar?”. Y ocurrió justo lo que no quería que pasara en
mi primer día de clases: llamar la atención.
Lo que decían sobre el ambiente del colegio era
verdad, es bastante único y no creo que haya otro
colegio igual. El trato entre profesores y alumnos,
con las personas de limpieza y con la administración,
todo es amable.
Creo que nuestro tutor justo ha estado con
nosotros en los dos años más difíciles: esos en
los que toca asumir más responsabilidades, hacer
más cosas y también, por qué no decirlo, esos
en los que todos estamos en la etapa de cuestionar
al colegio y a cualquier autoridad que haya. Y
aunque varias veces lo hemos sacado de sus casillas
—en los viajes, en las clases, en todo— siempre
nos ha seguido tratando con el mismo cariño y el
mismo respeto. Para mí, es alguien que realmente
disfruta enseñar, y eso se nota. Gracias, Daniel.
También gracias a Maritza y Dane por siempre alegrar
los recreos, todas las tardes en que nos quedamos
para el taller de vóley. A pesar de que seguramente
estaban cansadas, siempre tenían una
sonrisa en la cara. Fabio, con sus clases de Matemáticas
y sus chistes, siempre lograba que la gente a la
que no le gustaban las matemáticas, por lo menos,
se divirtiera. Gracias por enseñar y por hacerlo con
tanto gusto.
Gracias a todas las personas que forman parte del
colegio, que ayudan a generar cada día este ambiente
tan característico.
No pensé que llegaría este día, pero finalmente
llegó. Fue un gusto pertenecer a este cole estos años.
Gracias por todo.
Santiago Miranda Sánchez
Recuerdo como si fuera ayer cuando entré a Los Reyes
en Tercero de primaria, no conocía a nadie y fue
gracias a Moria que me ayudó a integrarme. No entiendo
en qué momento pasaron ocho años, pero
qué bueno que los pasé aquí. Los Reyes tienen un
12
“aura” bien chévere, más relajada y humilde, al igual
que la gente, muy diferente a mi otro cole: sé que no
sería el mismo si no me hubiera cambiado.
Muchas gracias a Moria por ser mi primera tutora,
a Maricarmen, Maru, Chebo por hacernos reír, Tania,
Kathy, Daneisys, Maritsa, Noelia, Emilio, Andrea, Alonso,
a Fabio y Coco que para mí fueron los mejores profes,
Luciano, Lucía y a Daniel por ser el mejor tutor
que he tenido. También muchas gracias a Valentino,
Yukio y JD por ser mis primeros amigos, a Manu y Diego
por ser mis mejores amigos.
Todo cambió después del viaje de prom, siento
que el salón se unió muchísimo, me da mucha pena
que eso haya pasado tan tarde, al igual que me hice
muy amigo de otras personas muy tarde. Daría lo que
fuera por más tiempo en el cole, pero qué bueno que
lo voy a extrañar, porque eso quiere decir que me encantó.
Qué bueno que hice tan buenos amigos, ya que
con ellos soy cien por ciento auténtico: si tú no eres
auténtico con tus amigos, entonces no son amigos
de verdad. Entrar a Los Reyes Rojos es de las mejores
cosas que me pudo pasar.
Noah Mujica Piqueras
Aún puedo recordar, casi vívidamente, el día en que
pisé este colegio por primera vez. Más que imágenes
concretas, secuencias de hechos y experiencias,
aquello que aparece en mi mente con mayor naturalidad
y con lo que aún me siento conectada, a pesar
de los años pasados, a pesar de haber cambiado y
crecido, son las ilusiones, expectativas, y la pesada
esperanza que había decidido concederle al mero
hecho de poder pasar el resto de mis años escolares
en un nuevo espacio, que con suerte, sería, no fácil,
no cómodo y mucho menos cercano a lo perfecto,
pero aún así, diferente. Un trato distinto, se puede
decir, era todo lo que se escondía detrás de cada
sueño, de cada metraje que había confeccionado en
mi cabeza para mantenerme siguiendo, para darme
el valor de por fin decir “ya no quiero esto” y tomar la
gran decisión que cambió la ruta de los últimos tres
años de mi vida.
El acto de quejarse, de reclamar, es siempre tan
catártico, tan liberador, tan cómodo y sin embargo,
con el tiempo puede volverse también un hábito
sumamente peligroso. Aquel riesgo recae en lo gratuito
que es, en la facilidad con la que uno recurre
al reclamo, en bucle y religiosamente. Pero una vez
Ximena Álvarez,
Agathe Couture,
Lucca Tenorio
y Liam Berninzon
13
llegado el día en que el horizonte de una ruta alguna
vez interminable empieza a estrecharse, queda nada
más que una sola opción devastadora, pero inevitable,
concedida por el final de una experiencia esencial
en el desarrollo humano: la evaluación del camino ya
andado, el temido “mirar atrás”. Y es en ese acto retrospectivo
que empiezas a rememorar, uno por uno,
cada año que pasaste seleccionando, inconsciente,
pero con admirable minuciosidad, cada aspecto negativo
de una experiencia injustamente antagonizada,
un tiempo de vida que podrías haber valorado
mucho más, si tan solo hubieras tenido los ojos correctos
para hacerlo. Pero cuando eres chico, es mucho
más difícil darte cuenta de eso. Porque todavía
no tienes el privilegio de notar que muchas veces lo
que te conduce, no es la racionalidad, sino el miedo,
la inseguridad y la incertidumbre por un futuro aún
en construcción.
Es ahí donde surge la primera falacia de mi texto.
La búsqueda de la perfección sí ha sido una trampa
en la que me he visto envuelta múltiples veces, pero
es obvio que el único fin que puede brotar de perseguir
un escenario imposible es la decepción. Sin
embargo, viendo el panorama desde la cúspide de
una montaña poblada por decepciones afiladas y traicioneras,
es solo ahora que puedo ver la belleza que
esconde cada experiencia que tuve la suerte de experimentar.
Desde el principio, fui acogida por un grupo
de personas increíbles, cuya originalidad y deseo de
vivir de un modo único, que se sienta genuino para
ellas y solo para ellas, me cautivó, y fue eso lo que por
años difíciles me motivó a desenvolverme dentro de
mis propias particularidades, a ser indulgente con mis
múltiples errores, y a permanecer ahí, a pesar de todo,
solo para poder pasar más tiempo en su compañía.
No me queda mucho más que decir, la incredulidad
todavía bloquea mis palabras, pero escucho a mi
corazón y lo que puedo decodificar de sus extrañas
señales no es nada más que lo que interpreto como
un profundo agradecimiento. Agradecimiento por
todo el apoyo, por la indulgencia, por la consideración
y a mí misma, por haber aprendido. Por fin, siento
que tengo algunas certezas, y que puedo confiar
en que eso es suficiente para mantenerme en pie, en
el siguiente camino que elija tomar.
Eugenia Rottenbacher Mantilla
Cierro una de las mejores etapas de mi vida. Se siente
extraño que luego de tantos años de estar en el
colegio todo se acabe. Gracias a mi promoción, los
profesores y los trabajadores del colegio que me han
acompañado desde que tengo cinco años. No hay palabras
que describan lo agradecido que estoy.
Yukio Sakamoto Yamamoto
La escuela es una etapa que ha formado gran parte
de mi camino como estudiante. Lo que más me gustó
en particular es que los alumnos me apoyaron justamente
cuando mi comunicación era mi mayor problema
por el idioma. Y sigo llevando en frente todo
el aprendizaje que el colegio ofreció, experiencias,
momentos, etcétera. Gracias a todos.
Lucca Tenorio de las Casas
Desde los dos años que estoy en este colegio, he vivido
muchas experiencias únicas. No hay duda de que
he pasado años increíbles en los Reyes Rojos, ya sea
aprendiendo de profesores que me han apoyado a lo
largo del tiempo, conociendo a gente que verdaderamente
suma y recolectando anécdotas que nunca
olvidaré.
Manu Vásquez Montero
Se cierra mi estadía en el colegio. Mi tiempo en Los
Reyes Rojos ha sido muy corto, pero cada día ha estado
lleno de experiencias que me han hecho aprender
y disfrutar mucho. Llegué, en realidad, este año con
muchos nervios: cambiar de salón en Quinto de media
era un reto muy difícil, por lo que me conformaría
con tener uno o dos amigos y pocas interacciones.
Además, ya no tenía la idea de si tendría una promoción,
pero ha sido todo lo contrario.
Este año he conseguido muchos amigos en mi
promoción y en otras, a los cuales aprecio un montón.
Fui recibido como otro compañero más, lo cual ahora,
a final de año, me hace sentir como si llevara años acá.
Realmente estas personas me han ayudado a sentirme
mucho más seguro al poder acercarme a los demás,
lo cual era algo que me costaba muchísimo, y
a poder compartir de forma recíproca muchas cosas.
Recuerdo con bastante cariño las actividades que
hemos hecho durante el año, como el campamento,
que me permitió conocer a más personas, o la banda,
que me ayudó a seguir practicando musicalmente y
en ensamble. Las Olimpiadas también fueron una ex-
14
Rebelión en la granja
periencia que, más que competir y separar a todos,
nos unió y permitió animar, jugar y apoyarnos. De
todas estas actividades y viajes yo he podido sacar
muchas cosas, cosas que me llevarán hasta la universidad
y por mucho tiempo más.
Creo que también he tenido profesores que aprecio
y agradezco bastante por acompañarme en las
clases y fuera de ellas. Como a Fabio, que, a pesar de
que nunca fue mi profesor en el colegio, me ayudó a
ingresar a la universidad y me acompañó mucho antes
de dar el examen, durante el examen y después
del examen. Fabio es un profesor realmente comprometido
con su trabajo y con apoyar a sus alumnos, lo
cual realmente aprecio y agradezco muchísimo.
También ha estado Daniel, que ha sido mi tutor
este año y con quien he podido conversar; me ayudó
con libros para cuando lleve mi carrera de Literatura
y, sobre todo, me apoyó mucho desde el inicio hasta
el final del año, conversando conmigo, integrando y
haciendo bastantes cosas que han hecho que pueda
llevar este lindo año así.
También está Coco, con quien conversé sobre muchos
temas en el salón y en algunos recreos; Luciano,
que en sus clases realmente me enseñó muchos temas
interesantes; es una persona que sabe realmente
mucho sobre todo y pareciera que tuviera respuestas
sobre casi todos los temas. Andrea, que me hizo retomar
el dibujo, algo que yo sentía que hacía muy mal,
pero me animó a probar distintos estilos. Mis profes
también de Educación Física, que siempre han sido
muy amables conmigo y motivadores. En sí, a muchos
profesores.
Cuando me veo desde el inicio del año, veo a otro
Valentín: un Valentín lleno de dudas y de nervios que
no sabía dónde poner, pensando que no haría amigos
y nunca tendría una promoción, pero que realmente
quería una. Ahora he logrado muchas cosas este año,
cosas que ocuparían muchas páginas escribiendo.
Veo a cada una de las personas a mi lado y espero
que sepan lo agradecido que estoy con ellos. Si viera
a ese Valentín de hace once meses, le diría lo distinto
y lindo que ha sido todo.
Valentín Ventocilla Pease
He pasado la mayoría de mi vida en este colegio,
desde los tres años hasta el día de hoy. Ahora me
encuentro cerrando esta etapa escolar. Me llevo tantos
momentos, los recuerdos en Inicial con Monica,
jugando sin tener preocupaciones, en Primaria, una
etapa de crecimiento que pude sobrellevar con profesoras
como Moria, Silvana y Maru. Secundaria es una
etapa en la cual se empieza a madurar y con un nivel
académico mayor, acá tengo los recuerdos con mayor
claridad, puesto que son más recientes. En Cuarto fue
cuando nos coronamos campeón de las Olimpiadas,
los viajes, piyamadas y campamentos inolvidables.
Ahora a unas pocas semanas de nuestra graduación
y de nuestro ultimo dia en este colegio, me quiero
quedar con las enseñanzas y amistades que este colegio
me ha otorgado, Antes de terminar solo quería
agradecerle a Daniel, nuestro tutor, el cual nos viene
acompañando desde Cuarto de media, por dos años
que fueron los mejores. Gracias por todo.
Juan Diego Yauri Ríos
15
Hablan las familias
Han transcurrido once inolvidables años. Desde que
conocimos a Mónica Barreto, fue genial desde el principio.
Hallamos una nueva tribu sin mayores pretensiones,
solo con el objetivo de crecer en equilibrio,
con agrado, sintiendo felicidad al hacer las cosas con
gusto.
Eso ha significado mucho para mi familia: El colegio
Los Reyes Rojos.
Un lugar donde los libros son aliados para un mejor
desempeño; se baila al estilo peruano y se goza
con el folklore de la Costa, Sierra y Selva. Donde los
tutores y profesores son personas que se esfuerzan
por brindar lo mejor de sí, alentando y demostrando
que todos podemos pintar, bailar, actuar.
Los viajes en Inicial le dieron a mi hijo la solvencia
para poder lidiar con todo: vestirse, viajar, dormir, comer,
asearse, divertirse, estar con amigos, sin papás.
Encontró un gran amigo, que es como su hermano, y
hasta encontró el primer amor. Un acierto pertenecer
a Los Reyes Rojos.
Saludos cordiales
Vilma Mendoza, mamá de Bruno Caracchini
El pasado diciembre, Diego, el menor de nuestros hijos,
terminó el colegio. Dos años antes lo hizo Paloma.
Con la salida de Diego me despido de la escuela por
segunda vez: la primera fue en el año 1994, cuando,
como parte de la octava promoción, le decía chau a
Constantino, Wili y Cecilia. Pero como esa primera vez,
uno de verdad nunca se despide del todo de Los Reyes.
No se despide porque los reirrojinos estamos por
todos lados (y en mi familia en todo el árbol genealógico),
recordamos el colegio y hablamos de nuestras
experiencias siempre, y de alguna u otra forma seguimos
vinculados a sus actividades y su propuesta. Me
despido, sí, de la infancia y adolescencia de mis hijos,
y la recuerdo con ternura, emoción y alegría, y con el
agradecimiento de que las hayan podido vivir día a
día en un ambiente como el que se vive en esta escuela.
Una escuela donde lo que priman son la bondad,
la justicia y el respeto por el prójimo. Mis hijos no
serían los seres humanos que son si no fuera por todo
lo que recibieron de todos y cada uno de sus compañeros
y maestros en estos quince años. Y de la 39 me
llevo gratos recuerdos que se remontan a tiempos
casi inmemoriales, cuando Diego, Manu y Salvador
“biquearon” Tres años con Mónica porque no tenían
la edad para pasar a Cuatro. Y que terminan ahora en
el viaje de promoción, cuando tuve la suerte de que
me llevaran de chaperón y los gocé siendo buenos
compañeros, metiendo vicio, haciéndose los bacanes
y bailando entusiasmados en perfecta coreografía
ante la promesa monetaria de un animador de paseo
en bote. ¡Ay, la ingenuidad de nuestra juventud! Y claro,
que cierran con broche de oro con tremenda obra
de teatro. Nunca cambien, muchachos, y contagien
su buena onda a los que se les crucen en el futuro.
Gracias Constantino, gracias Melissa.
Sebastián Carrillo, papá de Diego Carrillo
Hace tres años que ingresamos a esta comunidad
con la expectativa de un final escolar positivo para
nuestra hija. Encontramos mucho más.
Desde el primer día se sintió cómoda, segura y todos
la acogieron con cariño y respeto. Poco a poco,
con el pasar de los meses, fuimos conociendo una
escuela donde el aprendizaje se logra a partir de la
curiosidad e intercambio de ideas. Descubrimos una
comunidad llena de tradiciones y eventos que la hacen
única y especial. Conocimos a papás solidarios,
cálidos y comprometidos con la educación de sus hijos.
Encontramos maestros con verdadera vocación,
cercanos, siempre atentos e imponiendo disciplina
no desde el deber, sino desde el respeto mutuo. Experimentamos
un espacio donde prima la sencillez
sobre lo superfluo; donde se busca desarrollar las habilidades
de cada alumno y a la vez, se les impulsa a
ser mejores personas, con visión solidaria y aterrizada
a nuestra realidad.
La mejor herencia que pueden recibir nuestros hijos
es su educación. El colegio Los Reyes Rojos les da
no solo eso, sino también amigos con los que conta-
16
rán siempre, porque se han gestado desinteresadamente
en el patio.
Hoy estamos felices y, sobre todo, agradecidos por
haber tenido la oportunidad de conocer esta comunidad
educativa desde adentro. Hemos disfrutado
de cada bingo, cada Feria de Reyes, cada Día de la
Canción Criolla, y cada evento como si fuera el último.
Hemos visto a Celeste crecer en muchos ámbitos
y brillar al descubrir su vocación rodeada de un
entorno amable y motivador. Pero también debemos
confesar que nos vamos tristes, porque se acaba esta
etapa tan linda, aunque con la certeza de que la experiencia
de vivir una educación en libertad permanecerá
por siempre.
Ivo & Dominique, padres de Celeste Gagliuffi
Empezaré dando un pequeño rodeo que nos va a llevar
por un lejano lugar del pasado para acabar hablando
del patio del colegio, aquí en Barranco.
El tramo final de mi educación primaria transcurrió en
Barcelona entre 1975 y 1977, tiempos que se vivieron
de manera muy intensa y cargada. La dictadura franquista
llegaba a su final y la lucha por la democracia
involucraba a una parte significativa de la sociedad
catalana. En el cole al que iba eso se vivía de una forma
muy comprometida por parte de padres, profesores
y estudiantes. Esa escuela de barrio era fruto de la
visión de una cooperativa de padres y formaba parte
de una agrupación de escuelas privadas progresistas
que se movilizaron para ser integradas en la red de
escuelas públicas dependientes del Estado. Esa experiencia
y otras similares suponían la continuidad de
unos planteamientos pedagógicos avanzados, que ni
la guerra civil ni el régimen dictatorial habían logrado
erradicar.
En esa modesta escuela privada que soñaba y logró
convertirse en pública, experimenté cosas similares
a las que Roc ha vivido en Los Reyes Rojos. Respeto
mutuo entre profesores y estudiantes. Asambleas,
campamentos y viajes. Sesiones de cine. Juegos florales.
Importancia de la educación artística. Salidas
de trabajo para conocer el barrio y recorridos por la
ciudad. Y sobre todo, la conciencia de sentirse parte
de un contexto cultural, social y político en el que hay
que aportar e incidir si queremos que las cosas cambien
para mejor.
Salvadas todas las distancias, el patio de Los Reyes
Rojos, con sus actividades, juegos, deportes, conciertos,
bailes y presentaciones, es el lugar de Lima que
más me recuerda al patio del colegio en el que disfruté
y aprendí entre mis doce y catorce años.
Pero esa sólida conexión cívico-sentimental entre
épocas y ciudades tan distantes y distintas comenzó
como una mera intuición. En nuestras primeras visitas
al cole, algo en el patio de Los Reyes Rojos en
Barranco conectó con el de mi escuela primaria en el
barrio de Montbau. Qué feliz encuentro, este sería el
espacio en que Roc iba a crecer, a encontrar amigos y
a intuir el mundo. Y algo que le hemos transmitido en
casa de diversas maneras, sobre todo en la despedida
de cada mañana: aprèn i disfruta, que en castellano
quiere decir: aprende y disfruta.
Raimond Chaves, padre de Roc Chaves
17
3
En
su sección, los niños y niñas de Inicial
nos presentan dibujos sobre nuestro bonito
viaje a Chincha, sobre la Fiesta del Sol, el
Festidanzas, e incluso varios autorretratos.
Yo feliz en mi colegio.
Camila Delgado
Yo y mis amigos en la piscina de Chincha.
Miranda Abanto
Jugando fútbol en el patio.
Rafael Rodríguez
Soy yo.
Nahuel Balaguer
Mis amigos y yo jugando con los números.
Antonia Lúcar
18
Mi amigo con su corona y yo en la Fiesta
del Sol.
Luan Joseph
Bailando en la noche de la Fiesta del Sol.
Simón Salkeld
El pingüino de Humboldt es un ave.
María Ponce
Con mis amigos en el campamento.
Alba Ruiz
El barco y un submarino velero en el mar.
Tristana Alcocer
El camión en la construcción.
Benicio Matteini
19
Los soles y el velero.
Esteban Zeballos
Yo y mis amigos en el campamento.
Nícola Musso
Yo disfrazado de pollito.
Bruno Bertolotti
Mi unicornio en la pizarra del patio.
Stella Tarazona
4
Soy la gallina. Me gustó el teatro cuando
cantamos la canción con la luna y el sol.
Bali Dale
Es un león en una tierra mágica porque conoció
a sus amigos corazones.
Manuela Fernández
20
Me dibujé mirándome en
el espejo y después le puse
color a mi cara.
André Ávila
Me gustó ser el narrador y ver a la
tortuga en la obra
Alguien se está comiendo al sol.
Bosco Huertas
Me dibujé con mis dos
heriditas y con el polo de
color rojo.
Nina Buckley
Mi papá y yo en el carro yendo a Huanta para
visitar a mi familia.
Mathias López
Me gustó jugar en el saltarín a la momia con
Lucía y Catalina.
Mael Peirano
Estoy en la piscina con mis amigas Lucía, Kalesy,
Emma y Maé.
Catalina Sánchez
21
Mi ajolote tiene todos los colores que se comió y
también muchas patas.
Emma Quintanilla
Es un tigre con un arcoíris y flores.
Brunella Gamero
Es un cerdo Ikal. Fue muy lindo
actuar y echarme en el piso
como si fuera el lodo.
Ikal Villanueva
Me gustó ser el pato porque
decía “¿Qué vamos a hacer?”.
Lorenzo García
Yo, en la obra de teatro,
tocando el tipi tipi tap en
el xilófono.
Kalesy Rojas
Bailé el carnaval arequipeño
con Emma Llona y mi falda
tenía muchos colores.
Maé Caro
22
En la piyamada me gustó ver
las estrellas y la luna. Jugamos
con la pelota con Mathias,
Emma Llona y mi hermana.
Ella Quintanilla
El Festidanzas fue una fiesta
muy bonita. Me gustó bailar el
carnaval arequipeño.
Lucía Zapata
El tigre está jugando a las
escondidas con sus amigos y
apareció un arcoíris.
Emma Llona
Es un tigre soñando con los ojos abiertos, y
en el cielo hay muchas estrellas con la luna.
James Buchanan
5
Yo estaba viajando a Chile y me iba a
encontrar con mis primos. Iba a ir a la nieve.
Esteban Alayza
Son los caporales y estoy bailando con mi mamá,
mi papá y Esteban al final de la fiesta.
Aitana Alayza
23
Cuando estaba en la fogata del viaje salió humo
y cantamos varias canciones.
Vera Alfaro
Me gustó cuando hicieron burbujas en el
viaje y yo atrapé algunas.
Fausto Alfaro
El colibrí en las pampas de Nazca y los
acueductos.
Julián Ballón
Yo en el viaje de Chincha nadando en la
piscina grande.
Massimo Bobbio
Mi pajarito bajó de su árbol y se encontró
algunas flores y cantó una canción.
Camila Braden
Había un pajarito que estaba por las montañas
en la noche estrellada trayendo la comida para
sus hijos.
Leo Ballón
24
El colibrí de Nazca y los montes de arena a lo lejos.
Amira Dávila
Inti le da la vara de oro a Manco Cápac
y Mama Ocllo.
Nina De los Ríos
El colibrí en la pampa de Nazca.
Manuela Del Solar
Me pinté de naranja, rosado y
negro y estaba caminando a mi
casa y estaba feliz.
Osvaldo Díaz
Es mi escena favorita: cuando estábamos las tres
granjeras, yo, Mara y Salma, después de comer, y
nos echamos en las almohadas a dormir.
Emilia Franco
Dibujé un panda comiendo mucho bambú.
Todavía está comiendo uno.
Sofía Fernandini
25
Es un pajarito cantando una canción de
dormir para que sus pajaritos bebés se queden
dormidos.
Nina Hidalgo
Me dibujé cuando estaba arriba del escenario
e iba a hacer mi escena que decía “¡Qué buena
idea! Porque aquí afuera nos estamos mojando”.
Paula Mélinchon
Él es el niño de la leyenda El espejo de Chincha,
que estaba en la balsa remando.
Trilce Olivera
Soy yo caminando a mi casa. Cuando
llegué me emocioné porque mamá y papá
tenían una sorpresa para mí.
Valentina Noriega del Aguila
Me dibujé utilizando
acuarelas cuando fui al
parque y vi un lago de
peces.
Paz Rafael
Yo dibujé una jirafa comiendo hojas del árbol que está al
costado y hay una mariposa volando que va de flor en flor.
Olivia Malhue
26
Dibujé el regreso a Los Reyes Rojos. Yo estoy de
azul, Victoria de verde, Mara con el polo amarillo
y Martina con el polo violeta.
Laia Page
Salma Pillado-Matheu
Yo dibujé mi retrato de cuerpo
entero y pinté mi piyama de
Pokemón: Pikachu, Gendar,
Squirtle y Charmander.
Vicente Palacios
Estoy en el parque caminando
y paseando a mi perrita.
Victoria Vereau
Soy yo en mi primer día de
Máncora.
Alejandro Villanueva
Este es mi dibujo de la obra. Yo fui el gallo,
usé mi pico, mis plumas y mi cresta.
Vicente Polanco
27
Es cuando yo me fui a San Bartolo y
atrás está la playa con el sunset.
Mara Saco
Yo estaba en el viaje del colegio y estaba en
la piscina grande con mis amigos y yo nadaba
debajo del agua.
Amaru Silva
Son Manco Cápac y Mama Ocllo cuando
clavaron la vara en la tierra.
Miranda Rocca
Ese día estaba en el colegio usando mi
vestido favorito de puntos de varios
colores en mi clase de arte.
Martina Valencia
Es la piyamada, todos estábamos
sentados en el piso y nos traían el tesoro.
Lucas Vega
28
Con adivinanzas, cuentos, poemas,
collages y cerámicas, los chicos y chicas
de Primaria nos sorprenden con lo
trabajado este año.
El caimán en Miami. Marco Álvarez
El ajolote marino. Liam Tarazona
Adivinanza
Preparo cosas en una sartén
usando cucharas, espátulas
y a veces mantel.
Muchos ingredientes debo usar
porque lo que prepare
rico debe de quedar.
¿Quién soy?
(Un cocinero)
Valentino Aragón
Yo soy Tiziano
Soy Tiziano,
el que no es un enano.
Tampoco soy un villano
al que le gusta el platano.
Soy Tiziano
el que es mitad peruano
y mitad italiano.
El dinosaurio y el atardecer. Gal Haya de la Torre
Tiziano Asin
El huevo volador
Érase una vez una ciudad que tenía muchas cosas
míticas. Una de esas era que existía un huevo volador.
El huevo volador era muy querido por la gente de la
ciudad. Por otro lado, también existía un tenedor que
tenía puntas muy filosas y realizaba saltos muy largos.
Ese tenedor quería pinchar al huevo volador y llevaría
su plan a cabo para hacerlo. Un día, el huevo volador
estaba en la sartén y de pronto el tenedor saltó encima
del huevo. El huevo pudo escapar y salir volando.
Le tiró agua y, al mojarlo, el tenedor se resbaló y se
hizo daño. El huevo, como era muy generoso, llevó al
tenedor al hospital para que se recupere. Desde ese
día, el huevo volador siguió volando tranquilo por la
ciudad y el tenedor entendió que ser enemigo del
huevo volador era algo que no estaba bien.
Mateo Balmelli
29
El cielo de lunas pequeñas.
Bruna Guerra
El jarrón mágico. Thiago Bisso
El dinosaurio que vive en la jungla.
Galo Muñoz
La bicicleta en la tierra
Érase una vez una bicicleta que vivía en el espacio exterior
y daba vueltas y vueltas por el Sistema Solar. Un
día, la bicicleta vio un planeta que le llamó la atención
porque era verde y azul. Al parecer, se le llamaba
planeta Tierra. Ella quería ir, pues le daba muchísima
curiosidad. La bicicleta les preguntó a sus amigas, las
estrellitas, quienes le dijeron:
—Somos muy chiquitas y no sabemos.
La Luna escuchó lo que pidió la bicicleta y respondió:
—Déjame tomar tu timón y manejarlo, así te llevaré
al planeta Tierra.
Así, la Luna fue guiando a la bicicleta por todo el
espacio exterior, hasta llevarla al interior de la Tierra.
Al llegar, la bicicleta se sintió muy feliz. Vio montañas,
ríos, árboles y niños que también andaban en
bicicleta. Todos la miraban con sorpresa y alegría. Ella
les contó que venía del espacio y que la Luna era su
mejor amiga. Desde ese día, la bicicleta se quedó en
la Tierra para pasear a los niños, pero cada noche miraba
al cielo y saludaba a la Luna, su gran amiga.
Tiziana Bistolfi
El espinosaurio y los meteoritos. Ignacio Godenzi
El cielo dorado. Mariano Ruiz
30
Luego de tener la miel, la abeja le dijo a Carni que
irían bajo tierra para evitar a los enemigos. Debajo
de la tierra, empezaron su aventura de regreso. Sin
embargo, llegó un momento en el cual se perdieron
y no sabían qué hacer para retomar su camino. Enhorabuena,
justo apareció un escarabajo que los vio
perdidos y se animó a ayudarlos a regresar, así que se
unió al grupo. Juntos siguieron el camino, y después
de mucho andar, lograron salir a la superficie.
Carni, feliz, pudo volver al laboratorio. El científico
la recibió preocupadísimo, pero con una gran sonrisa.
Carni entendió que no estaba bien que se fuera sin
permiso. El científico, al ver que Carni pudo regresar
con la ayuda de sus amigos, los invitó a que vivieran
también con él. La abejita y el escarabajo estuvieron
emocionados de la invitación, y aceptaron con mucha
alegría.
Joaquín Garayar
Koalita morado. Alana Corrochano
Salvador y Amador
Hola, me llamo Salvador
y soy un peleador.
Con mi amigo Amador, el cazador,
vamos por el bosque de noche
con un encendedor,
para salvar a los animales
con mucho amor.
El leopardo. Nías Fung
Salvador Campos
Carni
Había una vez un científico que hacía experimentos
muy alucinantes y divertidos. Un día, realizó un
experimento que le terminó saliendo mal. Lo dejó
muy preocupado, pues había metido una semilla en
su experimento y al día siguiente brotó de ahí una
planta. Pero no era cualquier planta, ¡podía hablar! El
científico llamó a la planta Carni.
Como Carni era muy inteligente, realizó un plan:
se escaparía por una semana sin permiso del científico.
Salió del laboratorio y al hacer su aventura se perdió
y ya no sabía cómo regresar a su casa. En el camino,
una abejita la vio preocupada y le preguntó qué
sucedía. Carni le explicó y la abejita le dijo que quería
ayudarla. Pero antes, debían ir al panal de abejas por
miel, ya que la miel los ayudaría a tener energías.
La isla de los dinosaurios. Mimicha Crousillat
31
El hogar de Sammy
Había una vez, hace mucho tiempo, una persona llamada
Sammy, que vivía en un lugar muy lejano en la
selva. Un día, algo malo pasó. Resulta que una persona
mala descubrió aquel lugar lejano de la selva.
Entonces, empezó a invadir y a destruir la selva. Las
personas que vivían ahí se sintieron muy molestas y
querían defender su hogar. Sammy reunió a todos y
dijo:
—¡La selva es nuestra casa! ¡Vamos a protegerla!
Entonces, todos trabajaron juntos para cuidar los
árboles, ahuyentar al invasor y mantener su selva a
salvo. Desde ese día, prometieron nunca dejar que
nadie más la dañara.
Desde ese día, el T. rex se fue lejos, y los tres dinos pudieron
volver a disfrutar del lago y sus aventuras.
Joaquín Hidalgo
Ismael Guerrero
Los tres dinos
Había una vez unos tres dinosaurios llamados Joni,
Juan y Julio. Ellos vivían en la selva, su casa era una
pequeña cueva que estaba cerca a un lago con muchos
peces. Un día, se encontraron con un T. rex quien
estaba cerca al lago. Eso ocasionaba que los tres dinosaurios
no pudieran cazar a los peces. Por ese motivo,
los dinosaurios sufrían de hambre. A veces se dormían
por la falta de energías. Para sobrevivir, comían
vegetales y plantas de la selva, pero no carne.
Hasta que un día, con mucho cuidado, lograron
cruzar el río sin que el T. rex los viera. Tomaron varios
peces y corrieron a su cueva. Allí comieron felices.
La jirafa busca comida. Facundo López
Mi autorretrato. Rodrigo Prieto
Mi mamá Maffer y mi perro Jagger.
Luciano García
Yo en las flores. Kalea Ramos
32
El planeta Tierra
Había una vez en el espacio un interesante planeta.
Ese planeta era la Tierra, en la cual vivían los humanos
muy felices. Un día, apareció un gigantesco agujero
negro. Los humanos, al ver este agujero negro se
asustaron mucho. Pero los científicos construyeron
rápidamente una máquina de luz. Cuando el agujero
negro se acercó, la encendieron y la luz lo empujó
lejos, muy lejos. Los humanos aplaudieron felices: ¡la
Tierra estaba a salvo!
Tuan Nguyen
La beluga que empezó a brillar
Había una vez una beluga que se llamaba Cristalina
que vivía en el mar de Canadá. Su cuerpo tenía un
brillo hermoso que le encantaba. Cuando salía de
casa iba feliz porque tenía un montón de amigos. Un
día, su amiga Delfina le organizó una fiesta para que
nadara, saltara y brillara con libertad. De pronto, apareció
un terrible tiburón que era el líder de todos los
depredadores. Entonces, Cristalina se detuvo y sacó al
tiburón de un coletazo. Finalmente, la fiesta continuó
y todos fueron felices.
Meret Perleche
La tortuga en el agua. Isabel Hurtado
Camba, el cocodrilo
Había una vez un cocodrilo llamado Camba que vivía
en la selva de América y no sabía nadar.
Cada vez que veía a los otros animales en el río,
se escondía porque le daba miedo el agua. Un día, su
amigo el mono le dijo:
—¡Vamos, Camba, tú puedes!
Entonces Camba respiró profundo y metió todo
su cuerpo. Al principio chapoteó mucho, pero poco a
poco empezó a moverse mejor. Desde ese día, Camba
se convirtió en el mejor nadador de la selva y ya no
volvió a tener miedo.
Amador Rodríguez
Las frutas
Había una vez unas frutas que se encontraban haciendo
un simulacro de incendios para estar preparadas
ante una emergencia. Cuando estaban por terminar,
de repente escucharon a lo lejos un ¡bum! Era el sonido
de un meteorito cayendo con mucho fuego que se
alejaba más y más. Al ver esta escena, las frutas decidieron
seguir el recorrido del meteorito y lo encontraron
apagado. Entonces, las frutas no sabían qué hacer
con él y a una de ellas se le ocurrió usarlo para crear
una máquina mágica que ayudaba a apagar todos los
incendios forestales que se producían en su planeta.
Así, trabajaron en equipo para crearla y, después de
mucho tiempo, lograron armar la gran máquina. La
probaron y observaron que podía apagar un incendio
grande en diez minutos. La máquina funcionó y
fue así que este grupo de frutas ayudó a controlar los
incendios que sucedían en su planeta.
Ignacio Abanto
El sunset en el mar. Cristóbal Larrea
33
El capibara con timón.
Lucien Biondi
El gato en el bosque
Había una vez un gato que caminaba con su amigo
león en el bosque. Mientras caminaban, vieron a una
tortuga que subía lentamente a un árbol. Cuando el
pequeño animal llegó a una rama, se cayó. Entonces
el amigo león lo ayudó a levantarse y la tortuga muy
agradecida le dijo “¡gracias, león!” y decidió seguirlos.
Luego, los tres continuaron su camino. Más adelante,
a lo lejos, escucharon a un perro que estaba en peligro,
entonces se acercaron y lo vieron enjaulado. El
perro les contó que un malvado tigre lo había secuestrado,
lo había metido en la jaula y le había dicho que
cuando fueran las 12:00 p. m. se lo iba a comer. Entonces
la tortuga, el gato y el león esperaron al tigre a la
hora de su almuerzo y pelearon con él hasta vencerlo.
De esa forma pudieron sacar al perro de la jaula y este,
en señal de agradecimiento, se unió a ellos para vivir
nuevas aventuras. Es así como el gato de esta historia
se hizo nuevos amigos durante una gran caminata.
Emiliano Aragón
Las tres diosas
Había una vez tres diosas que se llamaban
Ivi, Lili y Ava: Ivi, la diosa del
fuego; Lili, la diosa del agua; y Ava,
la diosa del bosque. Iban caminando
por la selva, pero siempre estaban
alejadas de los ríos. Hasta que
un día vieron uno y se fueron acercando
para ver cómo era. Llegaron
al río y entonces Ivi, muy alegre,
tocó el agua y, cuando lo hizo, comenzó
a apagarse.
“¡Oh, no!”, dijo Lili, mientras Ava, distraída, miraba
la liana. A los pocos segundos, Ava se dio la vuelta y
dijo: “¡Oh, no, Ivi! ¿Cómo te podemos ayudar?”. Las dos
se pusieron a pensar y a pensar, pero no se les ocurría
nada. El Sol las vio y se preocupó por ellas, entonces
pensó que sería buena idea salir, y se demoró bastante.
No sabemos por qué tardó, pero terminó de salir
e Ivi, poco a poco, se fue calentando y recuperando
su fuego. Al final, Ivi volvió a tener su fuego y las tres
amigas todavía tienen muchas aventuras por recorrer:
buscando ríos, mirando alas de colores, riendo y
mucho más.
Illary Benítez
Águila
El águila vuela y vuela sin parar,
vuela hasta llegar al mar.
El águila vuela y vuela, ¡sin saber a dónde va!
Lo que sí sabe es que pronto se cansará.
En el aire se encuentra con un gavilán,
¡sorpresivamente le da un pan!
El gavilán le dice: lo que me quieras dar
tiene que rimar.
Está bien, dice el águila, entonces voy a rimar
para poderte pagar.
Llegando a la orilla, una loba casi la pilla.
¡Qué banquete se iba a dar!,
piensa el águila antes de aterrizar.
Paula Del Río y Manuel Villalobos
El auto sobre el agua.
Ítala De Sanctis
34
Los dos pajaritos
Había una vez un pajarito que era de color amarillo
y tenía manchas de colores. Él cantaba en el parque
mientras volaba y miraba cómo entretenerse o con
quién podía jugar. Mientras paseaba decidió jugar
con una rama, luego con unas hojas y después vio
que se le acercaba otro pajarito. El animalito le dijo:
“¡No me gustan tus manchas!”, el pajarito amarillo
no le dijo nada y se fue llorando a casa. Lloró mucho
tiempo hasta que llegaron sus papás. Entonces, el
papá preocupado le dijo:
—¿Por qué estás llorando?
—Porque el pajarito del parque me dijo que no le
gustan mis manchas —dijo el pajarito de colores.
—Si escuchas que alguien te dice algo que te incomoda,
no le hagas caso —dijo la mamá.
Y el pajarito se quedó más tranquilo, al escuchar a
sus papás. Al día siguiente, el pajarito de colores fue
a pasear y se encontró con el pajarito del parque, que
le había hecho sentir mal. Lo miró, respiró un poco y
tomó valor para decirle lo que le hizo poner triste. Se
acercó y le dijo:
—No me gustó lo que me dijiste ayer.
—Discúlpame, ¿me perdonas? —contestó el otro pajarito.
—Sí, pero no lo vuelvas a hacer —respondió el pajarito
colorido.
Los dos pajaritos se abrazaron y se fueron a comer un
helado. Luego volaron sobre el parque para investigar
nuevas cosas y se volvieron mejores amigos para
siempre. Colorín colorado, este cuento se ha acabado.
Los tréboles
En una pradera, unos tréboles flotaban a la luz del sol,
de mil solo había uno diferente
y parecía que lo tenía al frente.
Es una pradera especial
y no es por un tiempo parcial,
no vivía otro ser vivo, solo tréboles y más tréboles.
En una pradera,
unos tréboles flotaban a la luz del sol.
Si algún día encuentras el de cuatro hojas,
¡ese será el mejor!
Joaquín Ragas y Joanes Hidalgo
André Franco
La ciudad y la noche. Luciana Silva
La familia capibara. Morena Arizola
La magia de María Paz y Emma. Emma Haak
35
Mily y Tily y la magia malvada
Un día como cualquiera, Mily y Tily iban en busca de
una aventura. De pronto, Mily se encontró con un
libro y preguntó: “¿Qué será?” “¡Es un libro mágico!”,
dijo Tily y se lo guardó por si acaso. Las amigas iban
caminando y vieron un pueblo al cual se estaban acercando.
En eso uno de los aldeanos se les acercó para
advertirles que tengan cuidado porque un malvado
brujo estaba convirtiendo a todos en piedra. “¡¿Qué?!”,
dijeron Mily y Tily. “Tenemos que tener cuidado”, dijo
Tily, miedosa. “Yo lo enfrentaré”, dijo Mily.
Mily y Tily fueron al pueblo donde estaba el brujo
y sí estaba convirtiendo a todos en piedra. Las niñas
intentaron hacer un plan y entonces a Tily la convirtieron
en piedra y Mily estaba muy, pero muy triste.
Entonces, Mily se acordó del libro mágico y dijo algunas
palabras del libro que trató de recordar, pero no
funcionó. En ese momento, se dio cuenta de que el
brujo tenía una gema con algo escrito, así que leyó
lo que decía y mágicamente y el brujo desapareció.
Entonces, todos los del pueblo regresaron a la normalidad
y Tily abrazó a Mily y fueron a casa a cenar y a
contar todo lo que pasaba y esperando otra aventura.
Antonia Joseph
La serpiente
La serpiente se arrastra por el parque,
larga y lenta como un gusano,
arrastrándose con sus escamas
va de compras al mercado.
La serpiente se arrastra por el mercado,
se encuentra con cerezas y le han fascinado.
La serpiente se emociona,
porque sabe que a su familia
le encantarán las cerezas que ha comprado.
Chiara Malatesta y Noah Guevara
El mar y el sunset. Thiago Guevara
La cara multicolor. Marina Gibbon
El perro
Lucas juega y juega con su pelota,
todos los días sin demora,
en la casa de siempre y con la misma bola.
¡Corre, Lucas, corre,
que la pelota se te escapa!
Corre hasta llegar a la cabaña de paja.
¡Ven, Lucas, ven, tenemos que irnos ya!
¡Ven, que debemos dormir para mañana
saltar por fin!
Almudena Miranda y Piero Malatesta
El conejo, el gato y el pollito
En una granja, en días muy soleados, vivían un conejo,
un gato y un pollito. A ellos les gustaba jugar juntos
a las escondidas, las chapadas, congelados y encantados.
Un día, el gato y el pollito salieron a pasear, y el
conejo se quedó durmiendo.
En el camino el pollito le contaba chistes como:
“¿qué le dice una hoja a otra hoja?”. El gato preguntó:
“¿qué le dice?”, y el pollito contestó: “oye, ¿ya te caíste?”.
Y los dos se rieron.
De pronto vino un cuervo muy malo, que rápidamente
se robó al pollito para hacerlo pollito a la leña.
El gato persiguió al cuervo e intentó rescatar al pollito,
lo persiguió y lo persiguió, y en un momento el conejo,
con sus orejas muy sensibles, escuchó el ruido de la persecución
y al gato que mientras corría gritaba: “¡ayuda,
amigo conejo, atraparon al pollito!”. El conejo saltó con
todas sus fuerzas por la ventana de la granja y cuando
cayó al pasto vio que el gato había rescatado al pollito y
quería lanzarlo hacia la granja para estar a salvo.
Entonces el conejo atrapó a su amigo pollito y lo llevó
a la granja. El gato llegó y el cuervo no se atrevió a entrar
a la granja. Al final todos vivieron felices por siempre.
Hideaki Oue
36
La niña y la casa. Almudena Corrochano
Las formas arcoíris. Salvador Trelles
Los amigos. Elian Buchanan
Tucán
Por la mañana, un tucán
se encontró con un huracán.
El tucán trató de escapar y,
de tanto volar,
se encontró con el mar.
En el mar empezó a nadar
y se encontró con un calamar.
El calamar se asustó y empezó a gritar.
El tucán salió del mar
y llegó a una isla de tanto nadar,
¡y por fin pudo descansar!
Gael Pacheco y Paz Ruiz de Souza
El halcón
El halcón vuela con sus alas de tela,
se posa en la montaña para mirar la mañana.
A las doce del día va por su gallina,
vuela, vuela, mi halconcito, que te ves bonito.
Ve, ve, mi halconcito, que la hermosa Luna te espera.
Vuela hasta tus pichoncitos, que ellos te esperan.
La playa mágica. Antonia Corrochano
Francisco Silva y Dana Palacios
37
Ave de la selva. Pietro Tarazona
Día soleado. Maya Mcmanners
Rambo
Fuiste mi primer compañero,
me guiabas en la cuna,
desde la panza me quisiste,
y tu amor fue mi fortuna.
Cuando llegó tu partida,
triste la tuve que afrontar,
las lágrimas cayeron solas,
no las pude aguantar.
Aaron Allemant
Erque
Fuiste un buen amigo, Erque,
cuando triste yo me sentí,
tú me hiciste reír.
Pero un día te fuiste lejos
y nos tuvimos que despedir,
desde entonces yo deseo
contigo volver a reír.
Facundo Arana
La pantera
Porque tienes una mirada linda,
con tus ojitos verdes que brillan,
eres ágil y fuerte para cazar,
mi animal favorito siempre serás.
Einer Buchanan
Adivinanza:
Vivo en el mar, soy grande y veloz,
tengo muchos dientes y nado feroz.
¿Quién soy?
(El tiburón)
Arián Caballero
Blat y yo. Micaela Guerra
38
El gran pez nadando. Noah Sánchez
El ojo gigante. Isabella Patrucco
La mantarraya
La mantarraya salta en el mar,
le gusta mucho brincar y jugar.
Se desliza suave por la profundidad,
parece volar con felicidad.
Te ve entre el coral y un pez,
mueves tus aletas una y otra vez.
La mantarraya nada, se esconde, se va,
y de repente… ¡salta en el mar!
Matteo Calmet
Sofía
Sofía era juguetona,
la primera que yo tuve.
Saltaba, corría y ladraba,
mi corazón siempre la tuvo.
El pájaro mirando. Amaranta Soto
Un día fui al puericultorio,
y al volver me puse triste,
mi madrina me contó bajito
que Sofía ya no existe.
Me sentí muy apenada,
cerré los ojos sin hablar,
solo pensé en mi perrita
y en que descanse en paz.
Alison Caravedo
El amor. Felipe Massa
Flores frías. Samantha Ballen
39
El colibrí
Colibrí, colibrí,
ven a jugar conmigo.
Vuelas y vuelas,
sin rumbo fijo.
Picas flores
con gran color,
igual que tu amigo,
el picaflor.
Cada mañana,
al despertar,
picas flores
sin descansar.
Uma Carmona
Cala, la mejor perrita del mundo
Cuando llegaste a nuestra casa
con tu carita feliz y risueña
yo pensaba, toda ilusionada,
que nunca te irías, mi pequeña.
Te subías a los muebles riendo,
sin ganas de bajarte jamás,
abrazabas los almohadones
y te quedabas quietita en paz.
Dormías y dormías sin prisa,
con tu manta al despertar ,
no la soltabas ni un segundo,
solo cuando salías a pasear.
Comías, jugabas, vivías feliz,
todo era alegría en ti.
Pero un día la enfermedad llegó
y el dolor a casa también vino aquí.
Vomitabas mañana, tarde y noche,
pero el mal no quiso parar.
Te llevaron a la clínica un jueves,
y desde entonces, sin poderte abrazar,
solo en mi corazón te puedo llevar.
Sabina Cragg
El pájaro en el atardecer. Luca Bianchi
La calma
Los pájaros cantan,
las olas chocan.
En las montañas
el viento sopla.
Los peces nadan
al rumbo del mar
porque la calma
reina en este lugar.
Matilda Declercq
El tiempo
El tiempo es
un regalo.
El tiempo es
un presente,
pero tenemos
que ser pacientes.
El tiempo a veces
se pasa volando,
pero a veces
se pasa caminando.
Un jaguar antiguo. Ainhoa Coll
Paulina Gubbins
40
Cristiano Ronaldo
Empieza el partido,
se siente la tensión.
Cristiano Ronaldo corre,
pasa con precisión.
Esquiva jugadores,
recibe el balón,
patea con fuerza...
¡Y anota un gran gol!
Franco y yo. Tomás Rodríguez
Jorge López
Poema
Yo tengo un marcalibros colorido
que cuida el lugar que he leído.
Me gustan los libros divertidos
de reyes, reinas y reinos invertidos.
Mateo Peirano
Mi peluche
Mi peluche es muy lindo,
me ayuda a dormir profundo.
Mi perro y yo. Benicio Saavedra
Es un pingüino con alas
y camina siempre con ganas.
Cuando te veo me alegro,
aunque seas muy pequeño.
Tienes ropita marrón,
y me llenas de emoción.
Tus patitas son coloridas,
como mis flores queridas.
Pingüino, pingüino fiel,
ya es hora de dormir con él.
Anselmo Rheineck
El tigre de Bengala. Teodoro Prieto
41
La titanoboa
Se dice que es un animal extinto,
y muchos creen que ya no existe,
pero hay pruebas que cuentan lo contrario.
Dicen que este animal podría comerse
al colegio Los Reyes Rojos
de un solo bocado, sin masticar.
Los científicos afirman
haber encontrado
la piel de una serpiente gigante,
en lo profundo de la selva peruana.
Y algunos aseguran haber visto sombras,
sombras enormes,
de un animal misterioso y gigante.
Soy una niña. Amara Pérez Luna
Fidel Seminario
El caracol
El caracol es pegajoso
y también muy pequeño.
Sale en la noche
y en el día.
Se mueve muy lento,
con mucha precaución,
y cuando se cansa,
duerme en su caparazón.
Mi amigo
Un amigo con quien hablar.
Un amigo con quien jugar.
Un amigo que quiera corretear.
Un amigo con quien pueda soñar,
pero sobre todo
un amigo que no me
va a abandonar.
Vasco Vera
Vasco Vílchez
Gato rayado. Sophie Buckley
Las mejores amigas. Ana De los Ríos
Las serpientes. Roberto Prieto
42
¡Guau, qué rap!
Tengo una barba graciosa
que me hace parecer señor.
Soy un terrier valiente,
y me lleno de amor.
Soy un guardián que nunca
descansa ni un ratito;
corro, cuido y vigilo
con cariño infinito.
Viví junto al Sena,
y aunque suene a risa buena,
mi casa fueron los ríos
de Inglaterra entera.
Fui perro de guerra,
conocí la trinchera;
hoy brillo en las casas
con mi energía sincera.
Facundo Abanto
El gran picaflor
Este pequeño vagabundo
mueve sus alas ochenta veces por segundo,
mira bien y te asombrarás,
pues vuela adelante y atrás.
Brillan sus plumas como una estrella fugaz,
porque esta ave es muy aguda
y en su vuelo es capaz.
Es tan pequeño como una semilla
y no vuela de forma sencilla.
En bosques húmedos,
en ramas y árboles,
se encuentra su nido,
que él mismo resguarda.
Toma el polen como regalo de una flor,
y en agradecimiento,
su canto es amor.
Alacrán blanco y negro. Arantxa Vassallo
Gatito miau miau
Gatito miau miau, qué buen oído,
siempre con hambre y plato servido.
Come pescadito, atún y croquetas,
mientras nosotros comemos galletas.
Juega con su suave flequillo
y con su enorme ovillo.
Da un salto para atrapar
un ratón con su radar.
Sus ojos ven en la oscuridad
y parecen guardar la eternidad
de todo el tiempo que ha estado
con su dueño, siempre a su lado.
En los techos te ve saltar,
con su pelito sale a jugar.
Tiene un poder detector
y contigo va sin temor.
Máximo Alfaro
Catalina Aguinaga
Chimi en el universo. Mateo Aramburú
43
El gato
En la oscuridad de la noche
veo tu sombra felina que se desliza
con pasos suaves y silenciosos,
llegando tranquila a la cornisa.
Tus ojos brillan en la oscuridad,
compañero fiel en mi soledad;
me llenas siempre de felicidad,
y te lo agradezco de verdad.
Bolitas en el café. Illari Zelaya
Maúllo todo el día
cuando mi barriga está vacía;
hasta que veo mi comida
y me vuelve la alegría.
Cuando juego con la lana,
cuidado que rompes la porcelana;
pero ágil y elegante,
caes en cuatro patas y sigues adelante.
Emilia Bryce
El animal amiguero
Bajo la luna camina el perro;
yo le tiro la pelota y él trota ligero.
Corre sin parar para proteger,
me acompaña siempre: es un amigo fiel.
Dante punzante. Alina Viniczay
Es un amigo sincero;
este animal sabe que es un guerrero.
Me encanta porque es muy amiguero,
su pelaje puede ser amarillo, marrón o negro.
Tiene colores llamativos,
me encanta cómo nada por todos los ríos vivos.
Todas las especies son hermanas, suaves y nobles;
él es muy protector,
como un ave que cuida su nombre.
Puede entender más de 250 palabras,
reconoce gestos mejor que muchas miradas.
Tiene una nariz única,
como una huella dactilar fantástica.
Fidel Castagnino
El mapache fino. Joaquín Ponce
El hombre lobo
Había una vez un hombre que salió al bosque en una
noche de luna llena. Se colocó justo donde la luz caía
brillante sobre él y entonces algo muy extraño ocurrió:
al mirar fijamente la Luna, el hombre comenzó a
transformarse en un hombre lobo.
44
El hombre lobo lanzó un aullido tan fuerte que
despertó a varios niños del pueblo. Los chicos, curiosos,
salieron de sus casas para ver qué estaba pasando.
Caminaron hasta el bosque, un lugar oscuro y lleno
de árboles donde apenas se podía ver. Uno de los
niños tropezó con una rama y cayó al suelo. Le dolió
tanto que gritó: “¡Aauuuu!”.
El hombre lobo escuchó aquel sonido y corrió hacia
ellos. Cuando los chicos lo vieron llegar, se asustaron
y salieron corriendo. El lobo los persiguió y, finalmente,
los alcanzó. Los niños temblaban… hasta que
el hombre lobo sonrió y dijo: “¡Ahora les toca chapar
a ustedes!”. Los niños se miraron entre sorprendidos
y aliviados… ¡el hombre lobo solo quería jugar a las
chapadas!
Mauro Cacho
Don Pato
En el estanque, sereno,
nadando con gran esmero,
el pato busca su sueño:
agua dulce y prado verde.
Su plumaje bien cuidado
y su aceite natural
lo mantienen abrigado
y flotando sin igual.
alienígenas, aunque el resto del pueblo lo ignoró, fascinado
por el cuadro.
Con el tiempo, la tribu decidió vender el cuadro a
comerciantes asiáticos y europeos, con la esperanza
de obtener riqueza. Sin embargo, al cuidar del cuadro,
el pueblo comenzó a volverse cada vez más obsesionado
y los habitantes empezaron a sufrir accidentes
y desgracias.
Putra, al descubrir el verdadero peligro del cuadro,
decidió enfrentarse a él. Con valentía, pronunció las
palabras “Kimble 1995”, y el cuadro comenzó a moverse
de manera inquietante. El pueblo, alarmado, intentó
detenerlo, pero hubo heridos y víctimas entre los
habitantes.
Cuando el jefe del pueblo, Afuguti, llegó al lugar,
intentó calmar la situación, pero el cuadro lo absorbió,
llevándolo al fondo del mar en una ola gigantesca.
La tragedia golpeó al pueblo, que intentó salvar al
jefe sin éxito.
Al día siguiente, los padres de Putra salieron a pescar,
pero una ola los arrastró y también fallecieron. Al
despertar, Putra encontró a sus padres muertos y, al
darse cuenta de que era el único sobreviviente, decidió
destruir el cuadro.
Putra lo arrojó al volcán Krakatoa, pero al amanecer,
el cuadro reapareció intacto en la orilla del mar.
Lea Davelouis
En el estanque, el agua es cristalina;
el pato espera, pico atento,
una migaja que llega en la mañana,
dulce bocado de gran contento.
Con un fuerte aletear
se levanta del espejo;
sus alas quieren explorar
un destino un poco lejos.
Valentino Dacal
Las dos águilas de guerra. Bruno Mancilla
El enigma de la tribu Komodo
En 1915, en Indonesia, la tribu Komodo, compuesta
por cincuenta habitantes —entre ellos pescadores,
mercaderes y familias—, descubrió un cuadro misterioso
en una de las orillas del Océano Índico. Este cuadro,
proveniente de Japón y conocido como “Okinami
Ura”, fue interpretado por el pueblo como una señal
divina de su dios del mar, Bima Susi.
El cuadro, al estar mojado, era suave como lana
pero a la vez áspero como una lija, y presentaba grabados
enigmáticos. Un niño llamado Putra, intrigado,
sugirió que el cuadro había sido entregado por seres
El atardecer en las montañas. Victoria Silva
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El pingüinito. Valentino Sarfaty
El demonio. Darío O,Brien
El pingüino
Abrazado en el hielo y en su cascarón,
sus padres lo cuidan con todo el corazón.
Su primo pingüino es gran pescador,
pero tiene un enemigo
que es un fuerte depredador.
Entre pingüinos hay cambios y enredos;
a veces pelean con garra y sin miedos.
Y en las costas de roca salada
ya no se salvan: la playa está dañada.
Para escapar, corren en zigzag;
para defenderse, picotean sin parar.
Vencer a las focas es complicado,
y de las orcas… mejor estar alejado.
Los delfines me retan a correr en el mar;
dicen que son rápidos para nadar.
Yo avanzo ligero, ¡esta vez gané!
Ellos se quedan atrás… ¡y me sorprendí también!
Gabriel Espinoza
Una noche impensable
Era una noche oscura y fría. Las calles del pueblo estaban
vacías, como siempre a esas horas. Lucía, Emilio
y Cataleya, tres amigos muy curiosos, decidieron salir
a caminar. Mientras avanzaban, después de casi una
hora, Cataleya dijo en voz bajita:
—En el colegio me contaron que hay una granja
embrujada fuera de la aldea… y que un monstruo vivió
ahí antes de ahogarse en una masa verde extraña.
Los tres se miraron con los ojos bien abiertos. La
intriga fue más fuerte que el miedo, así que decidieron
ir a investigar. En el camino, Emilio tropezó y se
hizo un rasguño en la pierna derecha, pero no quiso
rendirse. Siguieron caminando hasta que, por fin,
llegaron a unos metros de la granja. El lugar estaba
completamente abandonado y olía a basura vieja y
húmeda. Temblaban de pies a cabeza.
De pronto escucharon pasos fuertes acercándose.
Asustados, se escondieron detrás de una cortina rota
que colgaba del techo. El monstruo entró a la habitación.
Los niños estaban tan aterrados que casi se
ponen a llorar.
Cataleya había dicho que solo se quedarían escondidos
entre diez y quince minutos, pero no… ¡Se quedaron
una hora completa sin moverse! El miedo los
tenía congelados como estatuas.
De repente, el monstruo los vio. Los tres salieron
corriendo sin mirar atrás. El monstruo corría aún más
rápido y alcanzó a Cataleya, pero ella hizo unos movimientos
de karate y logró zafarse. Lo extraño era que
el monstruo no intentaba llevarlos “al más allá” ni robarles
el alma. Lo único que quería era… ¡Recuperar
un lápiz que se les había quedado pegado en el brazo!
El monstruo —que se llamaba Wilson— por fin recuperó
su lápiz perdido hacía semanas. Después dio un
brinco de alegría y se fue caminando mientras cantaba
“¡Lara, lara, laaa!”. Los niños se miraron, respiraron
profundo y prometieron no volver a investigar granjas
embrujadas. Bueno… al menos por un rato.
Celeste Forns
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El perro, nuestro fiel amigo
Nuestro amigo, el perro, con sus colmillos defensivos,
pero son tan lindos que nadie los malinterpreta.
Adoptado por gente que no lo detiene,
y con un buen corazón que siempre lo cuida.
A veces son rudos, a veces fuertes,
pero con juguetes hipnotizan y son encantadores.
El sol los arrulla, la luna los inspira,
y su fuerte ladrido se comprende.
El pez. Talía Piqueras
¡Cuidado, tigre en acción!
Mi presa favorita es el pez,
y a veces lo devoro al revés.
Soy muy goloso,
pero no almuerzo oso.
Es lindo, es adorable,
pero en sus ojos se refleja su pasado.
Fue adoptado hace catorce mil años,
y no pierde su esencia, lo sabrás.
Tiene colmillos, como lo sabes,
pues su antepasado fue el lobo,
y hace mucho tiempo, el lobo era su origen.
Maya Lumbreras
Mi piel es peluda,
¿acaso lo dudas?
Mis dientes gigantes,
tan brillantes que espantan.
Si jugamos a las escondidas, ganaré,
y no me volverás a ver;
soy experto en esconderme, lo sé…
pero algún día te encontraré.
Me defiendo con mis dientes,
fuertes como pendientes,
y también con mis garras
cuando hay peleas o amarras.
Las nubes del mar. Gracia Saco
Caetano Guerrero
El perrito. Micaela Lumbreras
Mi perro Mochi. Kenzo Sakamoto
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La nieve en el paisaje. Adrián Soldevilla
Puente de los suspiros. Leonardo Flores
Willy está en la playa. Illari Saldaña
Rainbow pug. Tiziana Bobbio
El cóndor andino
Entre las nubes vuela un ave de los Andes;
majestuoso y elegante,
con sus grandes alas abiertas
domina toda la cordillera.
Valiente y atrevido, siempre fuerte,
y como toda ave carroñera que se respete,
se alimenta de animales ya muertos,
ayudando a limpiar nuestro mundo desierto.
¡Oh, cóndor emblemático, ave inmortal de los Incas!
Qué hermoso es verte en los cielos,
y qué sueño tan bello
poder volar tan alto como tú.
El cóndor es de gran tamaño,
y cuando quiere cortejar,
levanta su cresta orgulloso
para así llamar la atención.
Mi alebrije de colores. Minna Zlatar
Emiliano Sipión
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Telémaco
Los pretendientes se quieren casar con mi madre,
entre ellos mismos se dicen
que son unos muertos de hambre.
¿Qué le estará pasando a mi padre?
Mi padre no vuelve, pero se resuelve.
Voy a ir a buscarlo, mientras mi energía se disuelve.
El barco de mi padre en el horizonte nunca se ve.
Pero yo soy fuerte, encontraré a mi padre y volveré.
Ojalá que mi padre vuelva y
se reencuentre con nosotros
para que ya se vayan los otros.
Camilo Adrianzén
La tragedia de 1986
Esta historia fue en 1986 en la jungla del Perú. Los personajes
son Tito y Gabriel.
Un día, Gabriel tenía hambre y se fue al bosque
buscando manzanas. Entrando al bosque, vio algo oscuro,
y a su lado había una manzana, se fue a su casa y
contó lo que había visto. Tito se sorprendió y decidieron
ir al bosque. Al día siguiente ya era de mañana y
los dos entraron al bosque. La figura oscura se movió
hacia ellos y no lo notaron, pero ya estaban lejos de
su casa. Luego, la figura se reveló en frente de los dos
y sacó su guadaña y Tito peleó, y luego Gabriel se fue
hacia su pueblo a advertirles que alguien tenebroso
estaba en el bosque. Tito estaba cansado por la lucha,
luego todo el pueblo apareció, y lo ayudaron.
Todo el pueblo bloqueó la entrada del bosque
para que la figura nunca vuelva a entrar. Desde ese
momento Tito y Gabriel nunca volvieron a entrar al
bosque.
Leo Berninzon
Una Navidad extraña
Había una vez una niñita llamada Tati. Tenía cuatro
años de edad y estaba muy contenta porque era temporada
de Navidad. Le gustaba mirar cómo caían los
copos de nieve y cómo las luces navideñas pintaban
la noche de colores.
Hasta que algo extraño ocurrió, los copos de nieve
empezaron a brillar en un tono rojizo como si hubieran
encendido luces detrás de cada uno. Tati parpadeó
confundida, al girar notó que su familia estaba
inmóvil, demasiado inmóvil. No parecían tristes ni
con miedo, solo estaban ahí como si estuvieran congelados
a la mitad de una sonrisa. Muy lentamente
empezaron a moverse, mientras se hinchaban, rebotaban
como pelotas y saltaban tan rápido que el piso
parecía de goma.
Diablada. Vincenzo Modonese Diablo del mar profundo. Axel Griffiths El monstruo. Alba López
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—Tati…—susurraban sus voces estiradas, como si vinieran
muy lejos—. Ven aquí…
La niña sintió un escalofrío y no estaba del todo
bien, así que se echó a correr por toda la sala mientras
escuchaba esas voces.
—Tati…
Justo cuando pensó que ya no podía correr más
apareció un portal flotando como si fuera hecho de
luz. Entonces, la niña sin pensarlo, entró al portal.
Cuando entró al portal vio un bosque frío. Se sentía
sola y triste. Aunque se había salvado extrañaba a
sus seres queridos, hasta que escuchó:
—Tati, te encontraremos…
No era ninguna amenaza, ni sonaba algo malo.
Solo misterioso, como si su familia estuviera buscándola
en mundos diferentes.
Tati respiró hondo. Avanzó entre los árboles. Tal
vez, pensó, este portal no era el final… sino el comienzo
de una nueva aventura.
Lois Calvo
Los viajes de Ulises
Tengo muchos problemas
y no sé cómo resolverlos.
Tengo aventuras muy emocionantes,
pero cada vez es más decepcionante.
Estoy intranquilo porque fui a la guerra
sin tener quién me quiera.
Estoy triste, estoy molesto
y el mar está más inquieto.
Deseo llegar a mi tierra,
abrazar a mi esposa y besar la tierra.
Días de paz, en vez de estar en el mar.
Joaquín Carvallo
Maximan y Lapizete
El hombre amarillo. Enzo Malatesta
Maximan y Lapizete
Había una vez un detective llamado Maximan y su
compañero Lapizete. Ellos vivían en el país Cirumen,
resolvían casos muy buenos como el diamante perdido,
la esmeralda falsa, etc. En su kit de detective
hay brochas, polvo de huellas, lupa, etc. Un día, les
llegó una invitación para resolver un caso, que decía
“Hola, detectives, queremos que resuelvan este caso.
Anoche un multimillonario llamado Clark, invitó a 6
personas a su casa, pero antes de que pudiera revelar
algo, fue asesinado. Por favor vengan. La dirección es
…”. Maximan y Lapizete estaban asombrados, hasta
que se dieron cuenta de que no decía la dirección, así
que Lapizete buscó información.
Cuando lograron encontrar el lugar, vieron varias
pistas sospechosas y pensaron que ya estaban cerca de
descubrir todo. Después, encontraron una nota con una
dirección, llegaron al lugar y había dos policías que estaban
en la puerta, cuando de pronto salió corriendo el
asesino y lo atraparon. Después, los detectives volvieron
a casa tranquilos de haber resuelto otro caso más.
Leandro Coronado
Ulises
Año tras año, buscando mi isla,
cada vez que piso una tierra,
empieza una guerra.
Una historia que quiero contar.
Cada vez que voy a una isla,
caen más hombres ante mis ojos,
y no cualquier hombre,
todos eran mis compañeros, no cualquier forastero.
Esperando. Vania Contreras
Sofía Cueva
50
tenía dieciséis patas y doce ojos, pero veían tantas
cosas extrañas que les dio igual.
Después de dos años en el bosque, un día, llegaron
dos pingüinos y al verlos los reconoció porque eran su
papá y su mamá que habían ido a recogerlo. Pingüin
se despidió de todos, en especial de su gran amigo el
mono rey, y se fue corriendo a abrazar a sus padres.
Aurelio Castagnola
Por el mar
A cada rato estamos navegando,
estoy cansado, sediento y perdido.
En el reino de Circe me convirtieron en cerdo.
El niño de los brackets. José Costa
En la tierra de los cíclopes me moría de miedo.
Ya quiero descansar,
pero Ulises, como siempre, quiere continuar.
Pingüin
Había una vez una familia hermosa: un papá, una
mamá y un hijo que se llamaba Pingüin. Él era un
pingüino muy inteligente y feliz. Como la mayoría,
vivía en la Antártida, donde cada ciertos años había
una enorme tormenta, era realmente grande.
Después de dos años, hubo una tormenta enorme.
Pingüin y su familia tuvieron que refugiarse en
una cueva, pero Pingüin no alcanzó a llegar a la cueva
y se perdió, la tormenta se lo había llevado.
De pronto, Pingüin apareció en un bosque. En
el camino vio a un mono que llevaba una corona y
se dio cuenta de que no era un simple bosque, era
uno mágico. Igualmente siguió viendo muchas cosas
y criaturas raras. De nuevo vio al mono rey, que
le dijo: “¿Qué haces por aquí?”,
y el pingüino le respondió:
“¡Estoy perdido!”. Luego de eso,
se hicieron amigos y después el
mono rey lo guió hasta su reino.
Luego, hicieron una celebración
de bienvenida para Pingüin,
porque nadie lo conocía.
Una vez que lo conocieron, a
todos les cayó muy bien. Más
tarde, le dieron ceviche como
comida principal de la fiesta.
Aunque era un ceviche con animales
raros e insectos, se lo comió
igual.
Cada día era un día alegre
y divertido porque los amigos
jugaban todo el día y exploraban
el bosque, incluso llegaron
a encontrar un bicho muy raro:
Atardecer del tiburón. Facundo Dávila
Ya no quiero seguir, me siento frustrado.
A cada compañero le hemos fallado.
Me siento preocupado en la isla del Cíclope.
Pudimos haber llegado,
pero por nuestra desconfianza,
no lo hemos logrado.
Quiero volver a casa y encontrarme con mi familia.
Cada día lo siento más largo,
creo que mi tierra está cerca.
Muchas aventuras hemos pasado
y estoy orgulloso de lo logrado.
Octavio Larco
Perspectiva de
una doncella
El sufrimiento de mi señora
estoy escuchando,
los sufrimientos
de mi señora, uno tras otro.
Tristeza y preocupación
es lo que siento,
pobre mi señora
siento sufrimiento.
Oh, Ulises,
¡Vuelva ya, señor!,
llegue para calmar
el sufrimiento de su amada,
luche por su amor.
Emilia León
51
El misterio de la nota
Hace 31 años, un detective, que se llamaba Magnus,
estaba en su casa tranquilo. De pronto, de la nada apareció
una carta que decía algo muy raro: ”Estoy en tu
casa espiándote”. Entonces, él se alarmó y salió para ver
quién la había dejado. Sin embargo, todo estaba normal
y no había nadie, así que pensó que era una broma
y entró a la casa. Pero cuando entró, se dio con la
sorpresa de que todos sus papeles de detective habían
desaparecido. Esos papeles eran muy importantes. Entonces
se dio cuenta de que no era una broma.
Luego de eso, Magnus empezó a buscar al culpable.
Esto le tomó mucho tiempo, tanto así que pasaron
cuatro años. Hasta que leyó una noticia y se dio
cuenta de lo que le había pasado. Llamó a su amigo
para que lo ayudara a capturar al ladrón, pero él se
negó, lo que le pareció raro porque siempre estaba
dispuesto a hacerlo. Así que siguió solo. La noticia
decía que habían hecho lo mismo que le hicieron a
Magnus en todo el barrio de su amigo, menos en su
casa. Así que empezó a sospechar de él.
Al día siguiente, fue a la casa de su amigo, pero
no estaba. Entonces, escuchó en la radio una noticia
que decía que a dos cuadras acababa de pasar algo.
Al parecer, robaron un jarrón. Por cierto, Magnus aún
estaba en la casa de su amigo, quien había dejado la
radio prendida. Después de unos minutos, su amigo
apareció con un valioso jarrón antiguo en la mano. Ya
no tuvo dudas de que él era el ladrón, así que sacó
unas esposas y lo arrestó. Por fin había resuelto el
caso, aunque casi de casualidad.
Mi búsqueda sin rumbo
Tras muchos años de búsqueda
sigo sin encontrar la pura verdad.
He buscado mi reino por mucho tiempo.
Mi esposa, mi hijo… los extraño.
Las aventuras cada vez se vuelven más imposibles
e impredecibles.
Los años pasan y sigo sin estar de vuelta en casa.
Poseidón es indestructible,
las sirenas son maravillosas y a la vez tenebrosas.
Hermes es muy buen compañero,
me manda mensajes con mucho esmero.
Ahora estoy con un gigante que quiere acabar conmigo.
Él tiene todo lo que desea,
y yo, Ulises, un guerrero astuto,
lo engañaré y seguiré mi camino sin rumbo.
En fin, esto es una odisea:
nunca sabes lo que te espera.
Julieta Sagasti
Camilo Quintana
Medusa. Réplica. Umberto Kitamoto
El gato príncipe. Aurelio Moscoso
Los dos rubios. Salvador Gubbins
52
Torre aérea. Mateo Mancilla Mirando. Laura Mélinchon Yo no soy así. Guillermo Montesinos
El secuestro de Arcoíris
Un día, Arcoíris fue al mundo mágico. Todos le dieron
la bienvenida al llegar, menos un señor raro que la
miró fijamente, pero ella lo ignoró por completo. De
pronto, él le dijo “¡Arcoíris!” con una voz muy aguda.
Ella siguió sin hacerle caso. Luego decidió ir al lago.
Ahí vio una roca brillante; sin embargo, el extraño señor
también estaba cerca y la atrapó con ayuda de su
secuaz, que era un pez naranja con lentes, muy malvado,
que había preparado una jaula para ella. La metieron
adentro y nadie se dio cuenta de que Arcoíris
había desaparecido, mientras ella estaba en la jaula
aburrida y sola.
De pronto, un tigre que estaba cerca la pudo olfatear
y rompió la jaula, así fue como logró escaparse.
El misterioso señor, que se llamaba Tins, sacó de su
bolsillo una poción de neblina para huir y que no lo
atrapen, pero Arcoíris sacó su súper poder de visibilidad,
logró verlo y lo atacó con ayuda del tigre. Lo atraparon
y lo mandaron a la Luna, donde no hay colores
ni olores.
Finalmente, todos tuvieron paz y tranquilidad, y
Arcoíris vivió feliz y disfrutó del mundo mágico.
Irene Torrejón
Un cuento especial
Érase una vez un niño sin tanta creatividad que quería
hacer un cuento, un muy buen cuento. Como no sabía
qué hacer, consultó con varios amigos, pero como
no se le ocurrían ideas, se aburrió y ya no lo quería
escribir.
Después de un tiempo, mientras estaba jugando
con sus amigos, se le ocurrieron varias ideas. La primera
era narrar su vida, pero pensó que sería aburrido.
La segunda era... bueno, solo tenía una. Como no
lo estaba entregando a tiempo, lo hizo rápidamente.
Iba a ser una historia de alguien que no tenía ni idea
de qué hacer, igual que él.
Después de un rato escribiendo logró terminarlo,
lo puso en una carta y te lo envió, es por eso que lo
estás leyendo. Después de hacer todo eso, se fue a su
casa satisfecho y feliz. Ese cuento, es este cuento y yo
te lo narré y solito te lo conté.
Salvador Trigueros
Él no es lo que parece
Yo soy hermosa, fuerte y divina.
pero la gente dice que solo soy una diva.
Soy tan hermosa que enveneno a los hombres,
hasta que encontré uno con una mente diferente.
Era hermoso, majestuoso,
no podía creer que no era un simple cerdo,
como todos los demás.
Lo empecé a tratar como si fuera un dios,
y hasta le di todo mi arroz.
Yo solo deseo que me dé lo que quiero,
ser una maga majestuosa, más que una diosa.
Arianne Viniczay
53
Promoción XLIV / Sexto grado 2025
Cristóbal Alexander Ramírez
Julián Aller Elías
Lucca Bisso Amar
Adrián Bryce Elías
Nina Bueno de Mesquita Morote
Isabel Cabrera Carvallo
Ryu Caro Landaure
Emilia Castro Solari
Benjamín Cragg Arce
Cristóbal Declercq De Aliaga
Blas García Meléndez
Leonardo Lumbreras Aliaga
Lara Malachowski O'Brien
Amaru Maquet Makedonski Alfaro
Facundo Márquez Oyadomari
Amaro Miranda Vajda
Gael Palma Salazar
Maia Perla Koechlin
Andrea Pestana Olaechea
Bernardo Portocarrero Pedraglio
Luciana Ramos Millones
Camila Rodríguez Villegas
Matías Rouillon Blondet
Illari Sánchez Miranda
Pablo Soldevilla Bustamante
Marcelo Uccelli García
Gabriel Vidal Ortiz
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Aquí les presentamos una muestra de las
variadas investigaciones que los chicos y
chicas de Sexto grado presentaron para
pasar a secundaria.
Adopción y rescate de animales
Desde pequeña me han gustado los animales, por eso
elegí este tema. La investigación me ayudó a comprender
que el rescate y la adopción son procesos complejos que
requieren tiempo, paciencia y dedicación. Mi pasión por
los animales se fortaleció, y entendí que quiero dedicar mi
vida a protegerlos, porque cada esfuerzo y cada decisión
consciente pueden transformar la vida de un animal y
contribuir a una sociedad más compasiva y responsable.
Emilia Castro
Alianza Lima
Me interesó investigar el equipo de Alianza Lima
porque soy hincha desde niño y sabía poco
sobre él. En las
entrevistas conocí
la perspectiva
de un jugador,
un hincha y un
historiador. Además,
todos tienen su
función: la hinchada
alienta al club, el
entrenador dirige
a los jugadores, el
presidente dirige la
institución, entre otras cosas más y los jugadores se
encargan de marcar goles, defender, cubrir y tapar.
Benjamín Cragg
El Chama
Elegí la historia de la E.T. Unidos Chama S.A.
porque quería investigar algo que tuviera
que ver con transporte
urbano en Lima. Por
un lado, su nombre
proviene del quechua y
nos conecta con nuestra
identidad. Por otro,
Chama es una de las
empresas de transporte
urbano más antiguas del
Perú, siendo fundada
hace más de 50 años,
y ha vivido muchos
cambios por distintos factores urbanísticos.
Amaru Maquet Makedonski
El diseño gráfico en la industria musical
Decidí investigar este tema porque desde pequeño he diseñado
cosas como carteles, pequeños afiches y mis propias carátulas
de cuentos. Además, me encanta escuchar música siempre que
puedo. También aprendí términos gráficos, y descubrí que la meta
principal del diseño gráfico en la industria musical es transmitir
un mensaje del músico al público de forma gráfica. En resumen, el
diseño gráfico en la industria musical se puede considerar un arte.
Pablo Soldevilla
55
El rock en el Perú
El fútbol femenino
en el Perú
Mi pasión por este deporte empezó
de muy pequeña. Investigar me ha
permitido comprender mejor cómo
este deporte ha evolucionado y cómo
las mujeres han conquistado, paso a
paso, su espacio dentro de él, pero a
la vez también me di cuenta de que
aún falta mucho por hacer. El fútbol
femenino no es solo una manifestación
deportiva, sino también una expresión
de lucha, superación y orgullo nacional.
Luciana Ramos
Elegí este tema porque
mis papás siempre
han estado muy
relacionados con la
música, así que quise
investigar sobre el rock
de mi país. Aprendí
que cada vez hay más
interés por investigar
la historia del rock
peruano, y que la gente
ahora quiere compartir
más el rock peruano.
Por eso pienso que
deberían poner más canciones nacionales, porque en las
radios suenan muchas canciones extranjeras.
Amaro Miranda
El surfskating
Esta investigación me ha permitido descubrir que el surfskate es
mucho más que una simple combinación entre el surf y el skate.
Aunque al comienzo pensé
que era un deporte reciente,
aprendí que tiene más de
treinta años de historia, con
una comunidad que crece
constantemente en distintas
partes del mundo. Una
de las cosas más valiosas
que descubrí es que el
surfskate, en la actualidad,
es practicado por personas
muy diversas.
Bernardo Portocarrero
El Lego
Siempre
he armado
Legos, pero ahora me interesó conocer su historia
y saber más. La versatilidad y adaptabilidad
son los grandes atributos de Lego. No solo es
un juguete, sino una puerta a la imaginación
y creatividad. Y se puede adaptar a casi
cualquier nueva tendencia, ya sea haciendo una
colaboración o una licencia, y eso permite que
tenga de todo. Pongo estos dos atributos juntos
porque se necesitan mutuamente.
Cristóbal Declercq
El surf
Lo que más me
sorprendió y
más me llamó
la atención al
realizar esta
investigación fue
cómo empezó
y cómo se
descubrió el surf;
cómo ha ido
evolucionando
a lo largo del
tiempo, tanto
las maniobras
como la cantidad de surfers que hay en todo el
mundo; y qué tan importante ha sido el Perú
para el surf y cómo se relacionan las culturas
preincaicas con este deporte, entre otras
cosas.
Matías Rouillon
56
La batería acústica
Decidí investigar sobre la batería acústica porque es un
instrumento que
toco y me gusta
mucho la manera de
llevar el ritmo. Antes
de empezar Quinto
comencé a tocar
batería y se volvió mi
instrumento favorito.
Después de realizar
esta investigación
aprendí que la
batería no es solo un
instrumento, sino
muchos instrumentos juntos. También aprendí más sobre
los tambores e instrumentos de percusión antiguos.
Isabel Cabrera
La comida
marina peruana
Desde pequeño siento
interés por conocer
cómo se preparan
los principales platos
marinos del Perú.
Después de esta
investigación, aprendí
varias cosas importantes:
nuestra costa tiene una
gran variedad de peces y mariscos, lo que permite que
nuestra gastronomía sea rica y diversa. La tradición viene
desde culturas antiguas como la Chimú y la Mochica.
Finalmente, la comida no solo es deliciosa y famosa, sino
que depende del respeto por los recursos naturales.
Facundo Márquez
La comida criolla
peruana
Me interesa la comida
criolla porque siempre
me ha llamado la
atención. Me costó lograr
saber qué diferencias
existen entre los platos,
qué ingredientes
llevan. Gracias a esta
investigación me he
llenado de información.
Aprendí que es una
mezcla, una fusión de técnicas e historia peruanas y
extranjeras. Además, los platos varían según la zona
y lugar porque pueden haber insumos diferentes o la
historia puede ser interpretada de diferente manera.
Blas García
La guitarra eléctrica
Después de realizar mi investigación, pude lograr
aprender más a fondo sobre la historia de la guitarra
eléctrica, su evolución y origen. También identifiqué
sus partes y funcionamiento. Fue interesante descubrir
cómo se va
creando música
a partir de sus
características
y sus distintos
modelos.
Además, pude
ver diseños
únicos creados
para guitarristas
famosos y
guitarras
con colores
especiales,
acabados mate y formas de cuerpo muy originales.
Andrea Pestana
La guitarra
Desde pequeña siempre me ha gustado la guitarra, un instrumento
con el que se puede tocar desde una serenata hasta conciertos de rock.
Gracias a está investigación, he aprendido que tiene muchos años. Según
el diccionario de la RAE, es un instrumento de cuerdas, pero según mis
entrevistados es mucho más: música, ritmo, espíritu, alma, magia…
Acompaña al artista que comparte sus pensamientos a través de ella.
Nina Bueno de Mesquita
57
La historia de
los videojuegos
He investigado
sobre la historia
de los videojuegos
porque me interesa
mucho cómo han
evolucionado los
gráficos, los FPS
(fotogramas por
segundo) y otros
aspectos. Los
videojuegos no solo
son una forma de entretenimiento, sino también un arte,
una manera de enseñar cómo te sientes o te sentiste, y
una manera de aprender. Algunos videojuegos nos dan
enseñanzas, incluso a veces filosóficas, como el pensar
qué nos hace humanos.
Gabriel Vidal
La natación
Elegí investigar la natación
porque me gusta mucho la
sensación de estar en el agua.
Me sorprendió descubrir que hay
pinturas rupestres con motivos
que muestran cómo el hombre,
desde los inicios, ha aprendido
por instinto de supervivencia
a moverse en el agua para no
ahogarse. También confirmé que
saber nadar es indispensable para
la práctica de otros deportes como el waterpolo, el nado
sincronizado, el buceo y otros.
Adrián Bryce
La gimnasia
artística
Yo elegí la gimnasia
artística porque
desde pequeña
he visto de cerca a
muchos gimnastas,
debido a que mi
mamá es artista de
circo. Después de
haber investigado,
puedo concluir que
practicar gimnasia
tiene muchos beneficios, a nivel físico, emocional, social
y mental. Finalmente, aprendí que detrás de cada
movimiento hay mucho trabajo, pero también belleza
y libertad. También entendí el valor del esfuerzo, la
constancia y el amor por el movimiento.
La pintura del siglo XIX
Maia Perla
Elegí este tema porque siempre me ha
gustado el arte, y muchas veces mis
padres me han llevado a exposiciones.
Yo quería investigar toda la historia del
arte, pero decidí solo la pintura del siglo
XIX. En este siglo hubo cambios que
ayudaron a las siguientes generaciones
de artistas. Además, los movimientos
artísticos ayudaron a que los pintores
fueran evolucionando, pasando de estilos
sin vida a más sentimiento, color y luz.
Gael Palma
La historia del club
Alianza Lima
Alianza es, para mí, el mejor equipo de
fútbol. Después de realizar mi investigación
aprendí que no es solo una gran institución
de fútbol peruano, también es pasión, gloria,
sentimiento y muchas otras cosas más. Ahora
entiendo que Alianza Lima tiene amigos, tiene
buenos entrenadores, tiene estilo de juego,
tiene estrategia, tiene una gran hinchada y, lo
más importante para mí, tiene humildad.
Lucca Bisso
58
La sopa ramen
Yo elegí este tema porque es mi comida favorita
y quería saber más sobre su historia. El ramen es
muy importante porque es la primera comida
japonesa que probé y desde ese día también me
interesó la cultura asiática. Aprendí cosas muy
interesantes, como los restaurantes, la migración
y todo el proceso que se dio para que la sopa
ramen fuera reconocida internacionalmente. Pude
comprender también todo lo que requiere ser un
cocinero de ramen.
Lara Malachowski
Las ardillas
De todos los animales que conozco, las ardillas
son mis favoritas. Me gustan porque hay muchas
y puedo
alimentarlas.
Aprendí que
debemos vivir
amigablemente
con ellas y
cuidarlas, porque
Lima no es su
hábitat natural.
También que las
municipalidades
distritales tienen
responsabilidad
en cuidar
de la salud
de las ardillas y educar a sus vecinos. Cualquier
problema con las ardillas hay que comunicarlo
inmediatamente a las autoridades de SERFOR.
Camila Rodríguez
Universitario
de deportes
Elegí investigar el
club Universitario de
Deportes porque mi
familia y yo somos fieles
seguidores de este
equipo. Gracias a esta
investigación, conocí en
profundidad su historia y
sus logros. Confirmé que
Universitario de Deportes
es el club con más títulos
de la liga peruana. Además, conocí la trayectoria de “Lolo”
Fernández. Finalmente, descubrí que el equipo femenino es el
que tiene más títulos en el fútbol femenino peruano.
Cristóbal Alexander
Las parrilladas
A mí me encanta comer y preparar parrilladas. Cuando
cocino, pienso cómo se habrá originado, en qué año,
quién fue la primera persona considerada un parrillero
o parrillera y muchas cosas relacionadas. En esta
investigación aprendí que una parrillada también es un
evento social donde te reúnes con tus amigos y familia.
Aprendí que el mayor reconocimiento para un parrillero
es tener la lista de reservas llena y la satisfacción del
cliente.
Ryu Caro
59
Los gatos mestizos
Elegí este tema porque soy una gran fan
de los gatos, tengo uno, que es mestizo,
y me llamó la atención que existan gatos
que son únicos en el mundo. Gracias a esta
investigación aprendí mucho sobre historia
animal, por ejemplo, cómo se relacionaban
los gatos con las culturas antiguas.
Logré comprender la importancia de la
sobrepoblación y de adoptar a un gato sin
importar de qué raza sea, o si no tiene.
Illari Sánchez
Star Wars
Desde pequeño me encantaba Star Wars, miraba las
películas y coleccionaba los juguetes de esta saga.
Sin embargo, hay varias cosas que no conocía y por
eso decidí investigar este
tema. Aprendí que no solo
es una saga de películas,
también es una franquicia
que cambió el cine y la
vida de varias personas,
incluso de su propio
creador, George Lucas,
que pensaba hacer una
película para niños pero
terminó siendo un éxito.
Leonardo Lumbreras
Las aves rapaces de Lima
En esta investigación aprendí cuáles son las
aves rapaces de Lima y cómo diferenciarlas.
Entendí que nuestra fauna es amplia, a pesar
de ser una ciudad muy comercial y con alta
población humana. La importancia de estas aves
es contener a otras especies y son señal de un
ambiente sano. También me llamó la atención el
museo de Historia Natural, que es un museo con
una de las mejores colecciones de aves.
Julián Aller
Universitario
de deportes
Mi investigación me
ha permitido aprender
muchas cosas nuevas
y confirmar otras,
como que la “U”
tiene a la hinchada organizada más grande y antigua del
Perú: La Barra Oriente; que la “U” fue el campeón en el
campeonato de 1934. También he podido aprender otras
cosas, como que si uno prepara sus trabajos con tiempo
y es organizado, las cosas pueden salir mejor y uno tiene
tiempo para corregir los errores.
Marcelo Uccelli
60
La sección de Secundaria nos invita a
revisar los cuentos, poemas, pinturas
originales y réplicas que realizaron
durante el año.
Poema de odio, que en realidad
es lamento
Bajo el manto negro me desperté.
Me sentía raro y me analicé.
En el lago colgante me contemplé
y en mi propio cuerpo no me encontré.
Emilio Massa
Era otro cuerpo, era mi enemigo.
Vacilé, ¿qué pasa si la vida le arruino?
Quería su camisa blanca manchar de vino
y que sus pasos se sientan cerca del abismo.
Comencé mi hazaña
en la vida de otros sembrando cizaña.
Encerré a su familia en una telaraña
y así tomé el control de toda su cabaña.
Incendié su jardín de amapolas.
Me ahogué a mí mismo dentro de las olas.
Destrocé en pedazos su falsa aureola.
Todo era risas, pero, ¿mi vida ahora quién la controla?
Esa duda no duró mucho
porque fue divertido explotar su cuartucho.
También que se burlen de él en el instituto.
No saben que soy yo, no me importa en lo absoluto.
Hoy día fue raro, fue muy extraño.
Lloré todo el día, esto me hace daño.
Sentí en mí las burlas, es un autoengaño,
Me creo la víctima, ¡pero soy parte del rebaño!
Pudriéndome en mi propio experimento,
Encontré una respuesta a mi antiguo pensamiento.
¡Ya no puedo regresar a mi propio cuerpo!
En versos no se puede explicar cuánto lo lamento.
Emi Chávez
Adriana Rivera
A través de mi ventana
A través de mi ventana veo
lo lejos que estamos del mundo.
Aunque todo esté en silencio
siempre habrá un ruido que no se irá.
Afuera llueve, pero aquí adentro hay fuego.
El cielo estalla y suena “boom”, el pensamiento
inunda la mente de cada persona,
mientras yo veo y pienso que
después de la lluvia sale el arcoiris pero sin colores.
Observo desde lejos
lo cerca que estamos de volver al inicio.
Mi corazón se hace pedazos
al pensar que no podré volar por siempre,
por fuera todos se ríen,
pero por dentro hay un cansancio
que no se puede ocultar.
Por dentro me ahogo, pero entre las voces resucito.
Victoria Cillóniz
61
Quisiera la esperanza
Estoy sola en mi casa
llena de aburrimiento,
cuando miro la ventana
veo cómo la lluvia cae.
Pareciera que fueran
a salir truenos.
Quisiera la libertad
o la esperanza porque
adentro es como estar
atrapado en un agujero,
sin compañía.
Camila Piqueras
Lamentos sinceros
Bajo la lluvia te voy a esperar (querida libertad).
En un mar de tiburones nadar
deseando alguna vez el paisaje poder contemplar.
Dentro de mí guardaré
esperanza de libertad tener.
La cálida risa de la alegría anhelo
por la cual ruego:
que la indiferencia de esta guerra sin sentido
y el cansancio de la lucha sin razón
terminen todo el dolor que generó.
Tengo seguridad de que en alguna parte de allá
afuera
todo es mejor.
Todos queremos un destino mejor
que solo poder ver por una rendija el exterior.
Martina Márquez
En mi casa hay mucho
silencio, solo se escuchan
las gotas de agua,
cuando miro la ventana
veo a los niños jugar
con la lluvia.
Julia Horna
El color no es un delito
Oye, hermano,
el racismo es muy malo,
dame un motivo
para que todos estemos unidos.
Tú crees que es un juego
solo porque eres extranjero.
El racismo existe
y tú crees que es un chiste,
esto es un problema global
y también es ilegal.
Esto causa muerte
y por eso mi sangre hierve.
Este tema no es nuevo
y causa mucho miedo.
Además, su color
no es justificación de su dolor.
La empatía es el camino verdadero
para un mundo justo y sincero,
no importa el color de piel que se pueda tener,
todos merecemos el respeto y poder crecer.
Matías López
Fabiana Reyes
62
Silencio
Lágrimas brotaban
al contemplar el silencio.
El cansancio reinaba
en su mundo lleno de miedo.
La esperanza de ser libre
se había ido hace mucho.
Una eterna lluvia lo turbaba,
cada gota era un suplicio.
Emma Arce
Poema
Miro por la ventana,
y estoy cansado de esperar,
veo cómo la gente
lucha por la rendija contemplar.
Grande el aburrimiento es
de la cabeza hasta los pies,
quiero partir con rapidez
mientras veo lo que pasa afuera.
De tanto esperar
se le caían los ojos.
Todo este tormento pasó por algo,
algo que se remonta
a tiempos muy pasados.
Una tragedia ocurrida
en un lugar muy lejano.
Diego Mélinchon
Silencio, además de la lluvia,
y en eso, alzamos vuelo
y en unos minutos, estamos en el cielo,
la espera terminó. ¡Libertad!
Al llegar, unas lágrimas se me escapan,
el motivo no lo sé.
Aterrizamos, suelto una pequeña risa.
Escucho el goteo de la lluvia afuera.
“Llegamos”, me digo. ¡Todos afuera!
Emilio López
Pedro Hinojosa
Muerte
Qué horrible es la poderosa muerte.
No puedes hacer nada y te deja inerte,
y aunque te explote la mente
la vida se pasa velozmente.
Solo hay que aceptar
que solo una hay,
así que disfrútala
y deja fluir las emociones como cascada.
No te preocupes por los demás,
quédate, y no los dejes atrás.
Sebastián Gonzales
Mariano Flores
63
Rap vs. racismo
Este prejuicio global
debería ser ilegal.
El racismo no es un chiste,
este problema existe.
Aunque muchos dicen que estamos unidos
la verdad es que no se nota muy clarito.
Pedimos un mundo sin marginación
en el que se piense con el corazón.
Luchamos por un motivo
y queremos que sea todo oídos.
¿Acaso esto es un juego
donde no hay extranjeros?
Es imposible imaginar la crueldad de los humanos,
ni siquiera llegaron tan lejos los romanos.
Esto realmente nos hierve
y podría causar que nos odiemos a muerte.
Fátima De Gennaro
Para enfrentar este prejuicio hay que ser currante
y si seguimos así el futuro está adelante.
Debemos reflexionar, mirarnos en un crisol
para que juntos brillemos como el sol.
Muchos despreciamos lo que se nos da
hasta que tarde o temprano se nos va.
Algunos piensan que lo mejor es el estilo,
pero si analizas el racismo entenderás nuestro motivo.
Luka Page
María Peirano
Catalina Ortiz
Julieta Ramos
64
El tren
Llevo viajando por horas,
mirando la ventana
deseando con ansias
que un ruido inunde la calma.
Escucho las risas de afuera
y me causan indiferencia.
Este silencio eterno eterno que no para
me hace cuestionarme
si soy amada.
Espero por horas
para llegar a mi destino,
pero yo misma me pregunto
si siquiera estoy en el camino.
Veo gota por gota caer,
¡Es la lluvia!
Hasta que el tren se detiene.
Me inunda el miedo
y me quedo paralizada,
sin poder mover un hueso
o soltar una carcajada.
Juan Francisco Fernández
Mia Saco
Ramiro Franco
Julieta Krumdieck
65
Salvador Milla
Julieta Barragán
Yago Rafael
Vasco Vásquez
Victoria Talavera
66
El brillo de sus ojos
Bajo las aladas almas de las rosas,
bajo la luna llena
brillan tus ojos de color
centro de margarita
y la bella luna te sigue y avanza
y te canta
porque en la luz, en tus ojos,
en su sonrisa, en la brisa,
ella te reconoce.
Hace miles de años eres
como un ermitaño de casa en casa,
tocas la puerta y se escucha un áspero silencio
cuando te abren, un dulce perfume de rosas
cuando ella se acerca a verte
porque ella te quiere
y se ve el brillo de sus ojos
cuando estás cerca.
El ermitaño queda con ella
porque ella siempre te espera.
Inés Aller
Aitana Soto
Mi rutina matutina
Hoy me levanté sin miedo
con el sol saltando
entre el hueco de las cortinas
y el sticker pegado
en la ventana.
Suena la alarma
y me voy a bañar
con el espejo empañado
por el agua caliente.
Alonso Pestana
El árbol de enfrente,
los pájaros cantan,
vuelan,
y las ardillas pasan.
Los carros tocan el claxon
el silencio nunca es continuo
y aumenta mi flojera.
El agujero como una rendija,
más el aburrimiento por todo lo que pasa…
Afuera se escuchaba la tranquilidad
y adentro la música estallaba.
Luciano Dacal
Aryuna Chirinos
67
Cristal opaco
Infinito, adentro, agujero maldito.
Opaca rendija,
tiempo detenido en el aburrimiento,
el silencio corta como lija.
En el detenimiento
es más fácil contemplar,
el manejo todo lo hace dudar.
Es curioso, esto me hace recordar
al “verso”, aunque me haga chistar.
Derretido el carro está,
yo vuelo, alado,
pero el camino negro se ha escuchado.
He llegado al final esperando.
La lucha en un campo enlluviado
se ha ganado.
El problema, no había lados.
Maximiliano Eguren
Desde la ventana hacia la calle
Estoy atrapado en mi cuarto,
no hay fecha, ni rumbo, ni destino.
Existe una puerta que sigo sin ver,
a veces siento dolor, mi cabeza
sigue pensando en un olor.
Un aroma que me llene a mi infancia,
un destino que me haga feliz.
Siguen pasando los carros y yo,
y yo,
sigo aquí con diez tareas,
con preocupación acumulada
de hace días
que me hace volver a decir
¿cuál es mi propósito en el mundo?
Y pasan los segundos y los minutos y las horas,
nada me hace sonreír y vuelve el silencio
ese que no se va de mi cabeza,
ese que me hace decir las cosas con certeza.
Es un miedo indescriptible,
uno que me va carcomiendo.
Veo carros, motos, camiones, buses, bicicletas,
todos se van, ninguno regresa.
¿Por qué no me puedo ir?, me pregunto.
¿Por qué sigo adentro? ¿Por qué no estoy afuera?
Empezó la lucha,
me voy a dar una ducha,
se me va el miedo,
terminó la espera,
la alegría llena mi cuarto poco a poco.
Se va el aburrimiento
acabo con mis tareas sin pensar en el tiempo,
toco el perfume que llenará mi corazón
otra vez.
Salvador Fernández
Bruna Castro
Borja Sarmiento
68
A través de mi ventana
A veces me quedo quieto
mirando mi ventana
como si el mundo allá afuera
también me estuviese mirando.
Las luces de la calle tiemblan,
parecen hablar entre ellas.
El viento mueve los árboles
formando una linda canción.
Réplica. Catalina Larco
Miro por la ventana y veo la lluvia
Miro por la ventana y veo la lluvia,
todo se mueve lento allá afuera.
Adentro hay silencio y un poco de miedo,
pero igual trato de no pensar mucho.
A veces sueño con salir corriendo,
sentir el viento y la libertad.
Mientras tanto espero tranquilo,
viendo las gotas caer sin parar.
No todo es tan malo aquí adentro,
hay momentos en que me río.
Y aunque falta mucho por pasar,
sigo con esperanza en el corazón.
La Luna aparece despacio,
como si me fuera acompañando
y me pregunto si alguien más
la mira igual que yo.
Desde aquí todo parece lejos,
pero al mismo tiempo cerca.
Como si la vida dijera
“oye, aún queda más por ver”.
Y me quedo ahí un rato,
sin juegos, sin ruidos, sin nada,
solo yo y mi ventana
que me enseña el mundo.
Lucas Knott
Lautaro Fernández Maldonado
Andrea Rosadio
Josefina Cruzado
69
Desde la rendija del viaje
El silencio se sienta a mi lado sin permiso.
Contemplar el mundo desde el vidrio es un arte triste.
La lluvia dibuja rutas que no llevan a nadie.
Cada gota es un pensamiento que no dije.
El miedo se escribe sobre los limpiaparabrisas
Temblando como un pasajero sin destino.
Por la rendija del alma entra el llanto
Y con él los golpes de lo que callo.
Ignacio Portocarrero
El cansancio tiene rostro en mi reflejo,
Ojos que sostienen cielos pesados.
Los que logran no caer, se disfrazan de vapor
Y empañan la ventana como un secreto.
Afuera la vida corre sin mirar atrás.
Adentro el corazón se estaciona en un recuerdo.
Todo se mueve, sereno es lo que siente.
Todo se borra menos tu sombra.
El silencio vuelve más hondo que antes
Y en su hueso cabe el universo.
Cierro los ojos, deja pasar la lluvia.
Tal vez el viaje era solo hacia adentro.
María O'Brien
Lia Uccelli
Facundo Gabillo
Matilda Nieto
Ventana en distintas horas del día
Siempre me ha gustado ver por la ventana. Cuando
era niña, me paraba a observar a través de ellas junto
a mi gato. Tal vez sea porque siempre han estado cerca
de mí, como en mi cuarto o en la sala, pero siempre
me he sentido atraída hacia ellas.
70
He contemplado tantas veces el cielo por la ventana
que se encuentra detrás de mi escritorio que noto
las leves diferencias que hay. En los días de invierno,
el cielo es muy aburrido. Nunca cambia y siempre
está presente. No vale mucho la pena ver por la ventana
en esa época del año. No me alivia para nada y
siempre suspiro cuando veo el día gris. Pero por alguna
razón, siento que el paisaje me entiende. Sería raro
ver un día soleado cuando suenan noticias preocupantes
o cuando hay un ambiente tenso. Considero
que es el único momento que no me gusta mirar por
la ventana.
Me alegran los días de verano. Siempre cálidos,
siempre soleados. Cada vez que veo el sol en el cielo
despejado me emociono y comento el clima con las
personas presentes. Lo único que arruina mi humor
es no salir en esos días. Paso de la exaltación a la decepción
en segundos. Me lleno de envidia por la gente
que está afuera y miro con odio a todos. Los días de
verano son más lindos cuando los aprovechas.
Todo esto lo siento cuando miro por la ventana
durante el día. El día es bastante impredecible, no
importa si es verano o invierno, y tal vez eso es lo que
me molesta. Pero un cielo que nunca cambia es el de
la noche. La temperatura puede variar, puede ser más
corta o larga, o puede estar más nublado que despejado.
Sin embargo, el ambiente siempre es el mismo.
La noche me fascina. El cielo oscuro y todas las luces
me parecen la combinación más interesante. La
noche es tranquila y abunda en ella una calma que
alivia mis problemas. El ambiente me abraza y me
hace sentir cálida. Aunque en la ciudad las estrellas
se esconden, no me importa mucho. Hay otras luces
que las reemplazan y me llaman más la atención.
Le he encontrado un significado a estas brillantes
luces artificiales: se llama “compañía”. Si lo piensas de
un modo, cada luz es como una vida. Sirven para iluminar
calles o habitaciones, y en estos lugares siempre
hay personas. Cuando pienso en esto, me siento
más liviana. No estás solo en la vida ni en los problemas
que conlleva. Siempre estás acompañado de las
“estrellas” de la ciudad.
Por último, me parece correcto mencionar los sueños.
La noche es para soñar, no importa si estás dormido
o despierto. Es el momento perfecto para imaginar.
Yo pienso en personas tranquilas bailando. O
personas escuchando música como jazz. No importa
mucho en lo que estás pensando, sino en imaginar
en sí. Es bastante romántico. No hay duda de que la
noche es perfecta desde mi ventana.
Montserrat Planas
Cristóbal Caparó
Marcello Lanatta
Miranda Guzmán
71
Silencio
¿Dónde estás?
Ya me cansé de esperar.
Todos los días
Voy a la ventana a contemplar
Con la esperanza de que volverás,
Pero la esperanza
Ya se va y el cansancio en mis ojos
Se nota más.
La casa está en silencio,
Faltas tú.
Mis ojos se llenan de lágrimas
Al recordar.
La lluvia está fuerte, no tengas miedo,
Yo esperare por ti.
Solo vuelve a mí,
Tal vez así
El silencio se irá
Y nunca más
Tendré que esperar.
Keira Sánchez
Veo por fuera y siento por dentro
Siento el viento y miro el mar,
a su vez cae la lluvia sin parar,
pero no llego a diferenciar
si es mi llanto y sus lágrimas
las que caen en verdad.
Pues solo queda contemplar
con lo que canto amarrada a mi pesar.
Pasan días, pasan noches
y en mi ventana me la paso todo el día,
pues, mientras veo los coches,
mi mente se vuelve un molino de emociones.
No te siento, no te escucho, solo siento tu silencio,
un silencio indiferente que castiga mi mente,
mas esperando siempre voy a estar
por la respuesta que sea que me quieran dar.
Y bailando y llorando y cantando mi pesar
es con lo que tanto intentaré olvidar,
el feroz error por el cual te hice pasar,
tal vez así lograré sacar
el vacío que en tu ausencia he tenido que aguantar.
Isabella Sotomayor
Joaquín Ríos
Patricio Márquez
72
Poema
El acogedor sonido del mar
hizo que lo empezara a amar
aun más.
Me he metido a bañar
un billón de veces
y ninguna se compara
con su brisa.
Veo el mar, el río, el océano, el lago, la lluvia
disfrutando estar pegada al agua.
En el mar estoy yo con las olas
y los peces y las algas
y la arena y me siento
como si fuera parte suyo.
Mar, flotar yo disfruto de estar.
Susurros suaves surgidos del sonido sereno del mar
me relajan tanto
que me puedo llegar a ahogar.
Uma Tola
Paz Arango
Valeria Cuellar
Santiago Rivera
Victoria Aznarán
73
Jardín de rosas
Quise llenar tus manos de primavera.
Quise darte un jardín que gritaba colores.
Quise darte un jardín más grande que el cielo,
Un jardín sin fin.
No vi que las rosas tenían cuchillos en los pétalos,
agujas en los tallos.
No vi que el perfume de dulce aroma
escondía tu veneno.
No vi que cada flor acogía espinas.
Me las clavé,
Me las clavé profundo,
Me las clavé y tú me dejaste sangrando rojo.
Paula Ballumbrosio
Metáfora
Cuando pregunté a mi madre
qué era una metáfora,
Ella cocinaba y levantó el choclo
diciendo: “¿te gusta su pelaje de oro?”.
El reino del sueño
El sueño baja en silencio por el túnel de la mente
Con pies de nubes y manos llenas de calma.
Corre por cada rincón de tu inconsciente.
La noche susurra al oído,
Cierra los ojos el mundo, despacio y al revés,
Y en su cuna de estrellas descansa otra vez.
El tiempo se duerme bajo un cielo de olvido.
Los pensamientos se tornan escarlata.
Sueño que nadas en un enorme lago,
Que escuchas cómo suena
el salpicar de tus pensamientos.
Los árboles resoplan en tu nombre.
Las nubes lloran por tu despedida.
Llevas mi mente por tierras desconocidas.
Escucho tu respirar chocar con mi cabeza.
Oh, dulce sueño, con este poema me despido
para poder despertar.
Malena Carpio
“¿Oro?”, dije, levantando la cabeza.
Miré que de un extremo del choclo salía
algo como unas hilachas amarillas.
Y entendí que ese era su pelaje de oro.
Y tratando de crear una metáfora
pensé que cuando a mis papás les llegue el otoño
yo estaré allí para alegrarles.
Matías Calero
Tus ojos
Cerré los ojos
y de repente ahí estabas tú,
mirándome dulcemente
con esos ojos que tanto
amo.
Esos ojos verdes como el
mar de Lima,
me hiciste una seña
con la mano
y te seguí.
De repente
nos transportamos
a una
playa,
era la playa a la
cual tantas
veces
prometiste llevarme y
nunca hiciste.
Nos sentamos
y
nos miramos
a los
ojos
y en ese reflejo
me vi a mí
mismo.
Estaba perdido
perdido
y
enamorado.
Nahuel Elías
Aurelia Álvarez
74
Zoe García Ariana Miranda Réplica. Benjamín Rejas
Ojos chinos
Eran dos lunas en cuartos menguantes,
tus ojos chinos, de luz errante.
Pequeños soles de la madrugada,
que me miraron y luego nada.
Te soñé cerca, te tuve en un hilo,
en el temor de un viento tranquilo.
Pero el amor no pidió permiso,
se fue callado, sin compromiso.
Nos cruzamos como dos cometas
destinadas a órbitas secretas.
Tú con tu risa de mar y jade,
yo con mis dudas y alarde.
Poema
Ayer lo vi con traje
caminando por el paisaje.
Él era elegante,
parecía un elefante.
Era alto en persona
pero pequeño en corazón.
Su trabajo parecía una adicción y
su casa tenía mucha reputación.
Él vivía triste en
una vida soñada
mientras sus amigos
lo querían animar
pero él se sentaba solo
a hablar.
Cano Lúcar
Nunca dijimos lo que sentimos,
quizá por miedo, quizá por ríos
que nos llevaron a otras sendas
y el tiempo, cruel, cerró la puerta.
Hoy te recuerdo en tardes sin ruido,
como un perfume que nunca olvido.
Tus ojos chinos… ¿a quién mirarán?
Yo solo sé que no están.
Alba Grimaldi
Álvaro Castillo
75
El chico y el viejo
Mi vida siempre había sido aburrida, sin muchas cosas
interesantes de verdad, sin aventuras o grandes
historias. No tenía mucho por qué alegrarme ni algo
que disfrutar. Vivo en una de las casas de adulto mayor
más conocidas de la ciudad, nunca quise hacer
amigos aquí, así que siempre estaba de mal humor y
no hablaba con nadie.
Hasta que un día todo eso cambió: un día de abril,
un muchachito se presentó en la puerta del lugar con
sus maletas y una cámara de fotos colgada en su cuello.
A primera vista, el chico me pareció ruidoso y tosco,
con un alto tono de voz, y por las constantes veces
que se le caían las cosas. Se puso a hablar con una de
las señoritas de la recepción, y como ya no quería ver
más la escena, subí a mi habitación.
Me puse a ver la televisión y, minutos después,
tocaron la puerta de mi cuarto: eran las chicas
de la recepción con ese chico. Me explicaron que
el muchacho era un estudiante universitario de
fotografía y que iba a pasar tres meses conmigo por
un proyecto. Cuando terminaron de hablar, les dije
que eso no iba a pasar y que se fueran de mi habitación.
Las señoritas siguieron insistiendo y yo seguía
diciendo que no, hasta que se fueron.
Al día siguiente, después del desayuno, el chico se
me apareció mientras volvía a mi cuarto (nunca quise
hacer amigos en este lugar, así que no participaba de
las actividades que se hacían). El chiquillo me siguió
mientras me contaba sobre su trabajo y por qué estaba
aquí, que no tenía otra opción y que por favor
lo dejara acompañarme durante esos tres meses.
Como ya no podía escucharlo más balbucear sobre
ese trabajo, le dije que sí sin saber bien lo que estaba
aceptando. Se largó todo contento; yo solo me alegré
porque me dejó tranquilo y en silencio otra vez.
No volví a ver al chamaco hasta la tarde, cuando
apareció en la merienda con su cámara de fotos, le
pregunté para qué la tenía y me dijo, extrañado, que
era para su proyecto. Él era un estudiante universitario
de fotografía y su proyecto final era estar tres
meses en una casa de adulto mayor documentando
la vida de una persona del lugar. También, dijo que
había contactado con este lugar y que yo era el único
con el que se podría hacer eso. Entendí lo que me
quiso decir, pero aun así no me gustaba la idea de
tener a alguien con una cámara siguiéndome todo el
tiempo.
Los días transcurrieron y el chico no se apartaba de
mi lado. Cada vez que hacía algo “interesante” desde
su punto de vista, tomaba una o más fotos. Una vez,
por curiosidad, le pregunté qué tipo de fotos tomaba,
él me contestó que se especializaba en fotografías de
contrapicado (desde abajo) en blanco y negro. Me
pareció curioso, nunca había escuchado que alguien
se dedicara a esa especialidad. Me di cuenta de que el
chico era bastante curioso, siempre preguntaba por
las cosas que no sabía y le fascinaba todo lo que era
nuevo para él, se notaba que todavía era un niño.
Con el pasar de las semanas, fui entendiendo y conociendo
al joven que me acompañaba. En más de
una ocasión, sentí un poco de cariño hacia él, pero
después me decía que estaba pensando tonterías,
no iba a querer a nadie más en mi vida. El personal
del lugar a veces me hacía comentarios sobre que lo
quería; yo seguía negándolo, aunque en mi interior
sabía que era un poco cierto. Pero mi pasado, que
me seguía atormentando, no me dejaba decirlo libremente.
Hubo una vez en la que el chico me preguntó qué
me había pasado para tener esa actitud de gruñón,
mala gente y antisocial todo el tiempo. Yo no quise
Réplica. Uma Baca Valentina Álvarez Réplica. Julián Miranda
76
decirle nada, así que le dije molesto que no debería
estar involucrándose en las historias personales de
otros y se marchó por un rato. Aunque no preguntara,
se notaba que él tenía curiosidad por saber (siempre
fue un muchacho muy curioso, siempre quería saber
sobre las cosas nuevas), pero yo le dejé en claro que
nunca lo iba a saber, que nadie lo iba a saber, porque
no era algo para andar chismeando.
Cuando ya había pasado un mes y medio más
o menos, tenía lo que se podría decir una relación
amistosa con el chico. Con él no renegaba o estaba
de mal humor, todo lo contrario, sonreía y me la pasaba
bien. Estaba relajado y sin esa actitud de viejo gruñón
no sociable. Era amigable con las otras personas
del lugar cuando estaba con él. El cambio sorprendió
a todos, incluyéndome, nunca pensé que algo así de
brusco podía pasar, el personal de trabajo decía que
era un “milagro”.
A los dos meses, yo ya era una persona totalmente
diferente. El señor quejón, que siempre estaba
de mal humor y no quería hablar con nadie, ya no
existía. Ahora, era todo lo contrario: una persona
amable, siempre sonriente, y habladora con todos.
Al darme cuenta de este cambio tan drástico, entendí
que todo era gracias al chico. Su buena actitud y
ganas de ayudar a todos me abrieron los ojos de lo
que era e impulsaron mis ganas de cambiar, así que
decidí hacer algo que nunca pensé que tendría el valor
de hacer.
Una tarde, le pedí al muchacho que fuera a mi
cuarto porque quería hablar con él, como había sido
el responsable de que yo pude cambiar mis actitudes.
Sabía que era momento de contarle mi historia:
en la ciudad en la que crecí y viví, hasta años después
de casarme, hubo un gran incendio y tuve que huir.
Nunca pude encontrarme con mi esposa y tuve que
empezar mi vida de cero en otro lugar. Eso me quitó
toda la felicidad que tenía y me privó de poder conocer
gente nueva por el miedo de volver a perder a alguien
importante para mí. Cuando terminé de hablar,
el chico estaba con la boca abierta, me hizo muchas
preguntas y yo le respondí cada una de ellas.
Sin darme cuenta, pasaron los tres meses. Un día
vi maletas hechas, un cuarto ya desocupado y me di
cuenta de la situación. Le agradecí por lo que había
hecho y le deseé lo mejor para su vida. Lo acompañé
a la puerta y vi cómo esta persona había logrado en
tres meses (los mejores tres meses de mi vida) lo que
yo solo no había podido hacer en casi treinta años.
Después de ese día no supe más del chico, pero las
señoritas de recepción me contaron que gracias a su
proyecto se graduó con honores, y la sonrisa en mi
cara fue de oreja a oreja.
Emil Arrarte
Emilio Dezar
José Gabriel Landázuri
Hania Malachowski
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Poema
Noches oscuras llenas de penumbra,
Oyes los seres despertar de ultratumba,
ojos como zafiros resplandecen en la oscuridad,
no son gatos, no son ratas, no es más que un vampiro
que acaba de despertar.
Drácula se levantó luego de un sueño de un milenio.
Sonidos hermosos y escalofriantes suenan al vuelo,
puedes escuchar los gritos de la gente al voltear
se escuchan como un A a a a a
o un chillido malo al cantar.
Drácula avergonzado se escondió
y otro milenio más se sepultó.
Mara Osorio
El corazón de Eladio
“Uno conoce al hombre, pero no a su corazón”
(proverbio chino)
En el pueblo de San Velorio, el nombre de don
Eladio Márquez era casi sagrado. De traje impecable,
barba, pulida y sonrisa amable, todos lo saludaban
con respeto. Había sido comerciante, alcalde, padrino
de medio pueblo. Regalaba pan en invierno, compraba
cuadernos para los niños pobres, donaba para el
cementerio y la iglesia.
Las viejas decían que tenía “alma de santo”, y los jóvenes
lo admiraban como si fuera inmortal. Pero una
mañana, cuando el aire traía olor a tierra mojada y hojas
secas, llegó una mujer forastera. Morena, delgada,
con los ojos como tormenta contenida. Se llamaba Catalina,
venía sola y no pedía favores. Solo observaba,
caminaba con calma, preguntaba con cautela.
—¿Él es don Eladio? —preguntó un día en la panadería,
mientras lo veía saludar niños
—Sí, nuestro ejemplo —respondió la panadera
con orgullo—. ¿Lo conoces?
Catalina solo sonrío.
Pasaron los días. En cada conversación del pueblo,
el nombre de don Eladio aparecía como símbolo
de bondad. Catalina escuchaba todo, pero no decía
nada. Hasta que un domingo, después de la misa
mayor, pidió la palabra en la plaza.
—Mi nombre es Catalina Muñoz —dijo—. Vengo
del Valle Sagrado, a tres días de aquí. Allá también conocieron
a don Eladio. Pero no lo llamaban hombre
del bien.
La gente se quedó en silencio. Catalina sacó una
carta vieja. Con bordes quemados.
—Hace 10 años, este hombre quebró a mi familia,
compró nuestras tierras por la mitad de su valor, amenazó
a mi padre con denuncias falsas. Usó su poder
y sus palabras suaves para dejarnos sin nada. Y después
se fue, como si nada hubiera pasado.
Un murmullo empezó a crecer. Al fondo de la plaza,
don Eladio miraba en silencio, sin moverse. Algunos
esperaban que se defendiera. Pero no lo hizo.
—No vine a buscar justicia ni venganza —dijo
Catalina—. Solo vine a mirarlo a los ojos. A ver si ese
“hombre nuevo” existe… o si solo cambió de máscara.
Catalina bajó la carta y se fue caminando, sin esperar
aplausos ni respuestas. Don Eladio caminó hasta
el centro de la plaza, nadie lo acompañó
—¿Lo que dice es cierto?— preguntó alguien con
voz baja.
Él respiró hondo y dijo:
—Fui otro hombre. Cometí errores. Me perdoné,
pero sé que algunos no lo harán. Y está bien.
Esa noche, el pueblo no durmió tranquilo. Había
grietas en las paredes del mito. Algunos seguían llamándolo
don Eladio. Otras simplemente Eladio. Los
niños ya no corrían igual hacía él.
Desde entonces, cada vez que alguien hablaba de
bondad o de cambiar, alguien recordaba:
—Se conoce al hombre, pero no a su corazón.
Y desde ese día, el silencio de Eladio pesaba más
que mil confesiones porque hay verdades que no se
dicen… se sienten como puñales en la mirada.
Martina Talavera
Poema
Las noches frías siempre eran
y sin embargo ardía un fuego dentro de mí.
Yo solía vagar por las calles,
siempre me decía que parecía triste.
¿Triste?
No querían dejarme solo
Y era lo que más quería
pero a nadie le hace bien
y agradezco.
Lucía Wangeman
Raffaella Montori
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Kaela Sánchez
Olivia Gálmez
Réplica. Emilio Aramburú Catalina Hinojosa Réplica. Inés Reaño
Réplica. José Miguel Flores
Réplica. Sophia Beck
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Siguiendo el camino
Cada vez que camino
siento cómo cada paso suena como una campana
rota que desea ser recuperada para volver a sonar
igual.
La calle se dobla y rompe sobre mi sombra
como una bestia cansada de existir.
Soy la persona que sigue estando de pie
a pesar de tener mi sangre por horizontes.
Constantemente busco golpear puertas, sin
embargo, estas nunca se abren.
¡Ay, este corazón mío!
¿Cómo puede sobrevivir?
Si tiene cien mil heridas sin sanar, sin embargo, igual
sigue latiendo como una lombriz.
Cristóbal Sevilla
Francesca Ceruti
Todo a su manera
“Si eres diferente, te condenan.
Si eres diferente y tienes éxito te perdonan.”
(El guardián entre el centeno)
¿Por qué implicar con gran impaciencia
el querer un perdón?
¿Por qué no aceptar que no lo merezco?
¿Hace falta tener la respuesta de otros
para callar tu verdad?
Sigue adelante, o aférrate,
una opinión no dura por siempre,
arriesgate o arrepiéntete, algún día lo habrás dudado,
pero, ¿por qué no ahora?
Hace falta una corriente para tener virtud,
hace falta desempeño para tener éxito,
pero ¿crees que hace falta una presión
para ser tú mismo?
La insuficiencia te consume, no te perdona,
no seas la balanza de alguien
si no aprenden a ver tu luz,
no requieras de atención para decaer tu prestigio,
hace falta aprender, no ser lastimado
frecuentemente.
No todo avanza a tu balance,
aprende a frenar, no aceleres por otros.
No hace falta seguir adelante
si no es a tu propio rumbo.
Luis Jaime Castillo
Alana De Vivanco
Catalina Caparó
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La lucha que nadie ve
“No puedes evitar que los pájaros de la tristeza vuelen
sobre tu cabeza, pero sí puedes evitar que aniden en tu
cabello.”
(El guardián entre el centeno)
La tristeza tiene dos formas de aparecer:
puede ser repentino o inesperado,
un golpe que puede llegar en cualquier momento.
En una pelea se espera,
en una charla caes desubicada.
Puede ser profunda o simple,
luego de un momento de emoción
o felicidad muy grande.
Tampoco puedes saber cuánto durará.
Tienen la habilidad de hacernos caer en picada,
como pájaros en caza.
Ellos no saben cuándo volverán a ascender;
sin embargo, pueden decidir.
Somos como ellos más de lo que creemos,
con la diferencia
de que pese a cuanto queramos ascender,
no sabemos cuándo será.
Como el plumaje de los pájaros en días de lluvia,
nos arropamos entre cobijas para pasar el mal tiempo.
La tristeza es como un pájaro,
si se siente cómoda se acomoda,
si luchamos contra eso,
no importa qué tan difícil sea,
los pájaros retomarán su rumbo y nosotros nuestra vida.
Luna Diez Canseco
Francesca Caracchini
Sin cadenas
En mi pecho habita un río
que no acepta fronteras,
corre libre entre montañas
y se nombra primavera.
No soy eco de cadenas,
ni silencio prisionero,
soy la chispa que revela
que vivir es ser sincero.
La libertad me sostiene,
me dibuja y me despierta;
sin ella, el alma se apaga,
con ella, la vida empieza.
Emilia Funes
Banquete vacío
La mesa se cubre de flores,
de panes, de frutas, de sal,
pero en mí se despiertan temores
y la comida se vuelve cristal.
El sabor resulta lejano,
el aroma me quiere dejar,
como si el bocado en la mano
fuera una espina difícil de tragar.
Y así me destruyo en silencio,
con la mirada perdida en el pan,
luchando entre el asco y el deseo
soñando un día poder probar.
Naomi García Cannock
Mariano Ingunza
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Un espacio vacío
Han pasado los meses como un lento reloj de arena,
cada día una herida,
cada noche un abismo.
Desde que partiste,
la vida se volvió un vacío oscuro,
una casa sin alma,
una risa que ya no sabe nacer.
Te busco en el silencio,
en la oscuridad del cuarto,
en el aire quieto que me lleva al llanto.
Y no estás.
Y duele.
Y arde.
Lucía Blanco
Mi verdad, tu verdad
Cien miradas crean cien caminos,
cada alma pinta su propio sol,
lo que para mí es claro,
para otros es sombra y confusión.
Un mismo suspiro guarda mil historias,
y un silencio puede gritar verdades.
Hay voces que callan lo que sienten
y otras que inventan mundos inexistentes.
No hay un solo cielo para todos,
ni un único destino que seguir.
Cada paso escribe su relato,
cada lágrima construye un mar distinto.
La certeza se disuelve en las manos
y hasta el corazón a veces duda de sí.
Salvador González
Te extraño con la fuerza de un cielo que se cae a pedazos,
con la rabia de no haberte dicho lo suficiente,
con la culpa sucia de haber creído
que siempre había un mañana.
Y así fue, hasta que no lo hubo.
Y ahora lo único que hay es este hoy quebrado,
lleno de palabras que ya nunca te alcanzarán.
Si hubiera sabido.
Si tan solo hubiera sabido,
me habría aferrado a tus días
como un niño pequeño se aferra a sus padres.
Me habría sentado a tu lado,
sin prisa, sin medir el tiempo,
hasta que el mundo dejara de girar.
No supe valorarte del todo,
no te abracé las veces que debí,
dejé que la rutina me robara el tiempo
que ahora me arranca la piel a gritos.
Me duele el pecho como si alguien
retorciera mis adentros con un cordón difícil de desatar
y hubiera enterrado ese sentimiento contigo.
Hay una silla vacía,
pero también hay un pedazo de mí
que ya no volverá.
Haru Gutiérrez
Luna Flórez
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Réplica. Noor Abd Hassan
Sebastián Rouillon
El hombre del lienzo
Edgar vivía solo en un estudio que olía siempre a óleo,
trementina y polvo. El espacio era estrecho, apenas
una cama, una mesa y paredes cubiertas de lienzos
apoyados contra el suelo. Afuera, la ciudad hacía su
ruido habitual, pero él prefería escuchar el tic-tac
pausado del reloj de pared y el roce de su pincel.
Hablaba poco; su mundo estaba lleno de colores y
trazos, no de palabras. Pocas personas lo conocían
para saber que, bajo esa calma aparente, había una
atención obsesiva por los detalles, como si temiera
que algo pudiera escapar de su mirada.
No tenía visitantes. Sus únicos interlocutores eran
los personajes que pintaba: bodegones, paisajes
urbanos y retratos inventados. Los conocía de memoria.
Por eso, una madrugada, al regresar con una
bolsa de café y encender la lámpara, lo invadió una
sensación fría. En una naturaleza muerta que pintó
hacía meses —un jarrón azul, una mesa y un mantel
arrugado— el jarrón había desaparecido. En su lugar
había una silla vacía.
Frunció el ceño, acercó la cara al lienzo y acarició
la superficie con la yema de sus dedos. No había señales
de repintado; la textura era uniforme, como si la
silla hubiese estado allí desde el principio. Pensó que
era un lapsus, el cansancio deformando su recuerdo.
Simplemente se fue a dormir.
A la mañana siguiente, la silla ya no estaba vacía.
Una figura difusa, sin rostro definido, ocupaba el
asiento. El corazón de Edgar golpeó más fuerte, pero
buscó una explicación racional: ¿acaso estaba mezclando
cuadros en su cabeza?
Los días siguientes lo inquietaron más. Los rostros
sonrientes de sus retratos aparecían serios o de mirada
vacía. Cielos soleados se volvían grises y nublados.
Objetos cambiaban de lugar: un libro abierto que antes
estaba cerrado, una taza volcada que antes estaba
intacta. Y en varios cuadros, siempre en un rincón,
aparecía una figura alta con sombrero, de espaldas.
Al principio era pequeña, apenas visible. Con el paso
de las noches, se acercaba más, invadiendo cada uno
de sus lienzos.
Edgar intentó cubrirlos con sábanas, pero al destaparlos,
los cambios aún así siguieron y continuaron.
Una madrugada despertó con las manos manchadas
de pintura seca de colores que no usaba: ocres quemados,
verdes oscuros y un negro profundo que parecía
absorber la luz. Buscó huellas en el suelo o pinceles
fuera de lugar, pero no encontró nada.
Mariana Diaz
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María José Vargas
Manuel García Miró
El insomnio comenzó a consumirlo. La idea de que
alguien o algo alteraba sus obras mientras dormía se
volvió insoportable. Así que, una noche, decidió esperar.
Se sentó frente a su cuadro más grande, una escena
urbana que había pintado con luz dorada, y dejó la
lámpara encendida. El reloj marcó las 3:16 a. m. cuando
oyó pasos. Lentamente, desde la profundidad del cuadro,
la figura de sombrero emergió, cruzando la frontera
del lienzo como si atravesara un velo de agua.
Donde debería estar su rostro, solo había una
superficie lisa y tensa, idéntica a la tela de un lienzo
nuevo. Bajo ciertas sombras, parecía que algo se
movía debajo, intentando formar una expresión que
nunca se completaba.
Al acercarse, el aire se volvió frío y pesado. El olor
a óleo envejecido y madera húmeda llenó la habitación.
Se detuvo frente a Edgar y le tendió el pincel. No
dijo nada. No necesitaba hacerlo. La luz parpadeó. Un
frío repentino le recorrió la piel.
A la mañana siguiente, el estudio estaba vacío. Sobre
la pared principal, apoyado en el caballete, había
un cuadro nuevo: un autorretrato perfecto de Edgar,
pintado desde un ángulo imposible, con un sombrero
en la cabeza y los ojos convertidos en manchas oscuras
que parecían observar al espectador. Siempre
fue algo irreal y del mundo pictórico.
Amalia Lara
Soy
Soy la melancolía, algo que no quiero ser.
Soy el ruido de los sueños frustrados.
Soy el sol que da un nuevo camino.
Soy diferente.
Soy la puerta que te saca del laberinto.
Soy mi propio tiempo.
Decido cómo, cuándo, dónde y por qué.
Soy tantas cosas a la vez,
lo que te doy a saber es lo inesperado.
Puedo ser la luz para los días oscuros,
pero solo encontrarás sombra en mí.
Maximiliano Gianella
Voz propia
No soy el eco de nadie, ni sombra plantada,
mi voz es mi mapa y mi ruta trazada.
Camino sin miedo, aunque el suelo tiemble,
porque soy quien decide, quien sueña y quien siembre.
La libertad no es un lujo ni una joya escondida,
es fuego que arde en la piel de la vida.
Es decir “yo quiero”, sin pedir permiso,
romper barrotes, volar sin hechizo.
No hay una cadena más cruel que la del silencio,
ni prisión más sutil que el falso consenso.
Ser libre es ser uno, sin doble fachada,
aunque el mundo reclame una máscara usada.
Joaquín Mino
Mateo Espinoza
Desde el techo, la última claridad
Esta mañana desperté sintiendo un inusual calor en mi
interior. No me extrañaba. Después de todo, estábamos
en los días más cálidos del año; sin embargo, no
era una sensación amigable, era exasperante. No era ni
fiebre, ni la temperatura de mi habitación, algo dentro
de mí estaba encendido y vibraba con intensidad, sin
detenerse. Mis pensamientos eran rápidos. Mi movimiento,
en cambio, nulo. Estaba suspendida, colgada
y toda mi existencia, mi mundo, parecía girar alrede-
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dor. Aún así, había un sentimiento que no se alejaba de
mí, un propósito que sabía que era lo adecuado: emitir
aquello y darle vida a lo que no se puede observar.
¡En eso, abrí los ojos! O algo que se sentía como
abrirlos. Era difícil asegurarme, no tenía párpados, ni
retina que pudiera reconocer; sin embargo, se sentía
como una nueva forma de consciencia, como si los
bordes de mí pudieran percibir el contorno del mundo.
La superficie debajo era dura, rugosa, ligeramente
inclinada… pero, entonces, lo comprendí. No era el
suelo, era el techo y yo colgaba de él.
Me rodeaba una acumulación insólita de fragmentos,
pequeñas partículas de suciedad que el aire del
ventilador había empujado hacia mí. La habitación,
desde esta perspectiva, era completamente desconocida:
la cama deshecha, una silla con montones de
ropa encima, una cortina que dejaba pasar la luz con
facilidad, y demás. Mi mundo se había invertido. O tal
vez, era yo la que había sido girada sin permiso.
Intenté moverme. No tenía extremidades, ni articulaciones,
pero en mi base quise girar, inclinarme hacia
el lado, caer; pero no podía. Estaba atrapada, inmóvil.
No obstante, un cosquilleo atravesó mi centro, algo fugaz
que quería salir, pero nuevamente, no podía. Durante
un instante, todo a mi alrededor pareció aclararse
levemente; luego otra vez, todo fue sombra. Una y
otra vez. Y entonces, un sonido se acercó: pasos.
La puerta se abrió y alguien entró. Una figura. La
reconocí sin conocerla, pero la atmósfera cambió radicalmente
con su presencia: una densidad la envolvía.
De repente, se detuvo justo debajo de mí. No habló, no
suspiró; pero su mirada me alcanzó, como si adivinara
que algo allá arriba no estaba bien. Se acercó y en un
“clic” recorrió mi interior. El espacio se llenó de claridad,
una dolorosa y breve claridad.
—Otra vez, no… —murmuró.
Otro chasquido. Otra sensación. Luego otra. El ciclo
se repitió. Y entonces, su mano se alzó; no hacia la
pared, hacia mí. Sus dedos me rodearon firmemente
y me giraron sin duda alguna. Dio una vuelta y otra
hasta que algo cedió. Me solté, mas no caí, había sido
retirada.
La atmósfera volvió a cambiar. Por primera vez, no
estaba fija. Por un instante, la figura me observó. No
con sorpresa, sino con una especie de reconocimiento
confuso. A continuación, me dejó sobre una superficie
plana y se fue. La puerta se cerró.
Fue en ese silencio posterior donde comprendí:
ya no estaba colgada. Ya no dependía de ese punto
inerte. Algo en mí se había aflojado para siempre. Y
aunque aún no sabía cómo moverme del todo, por
primera vez era libre, independiente. Y esa certeza era
suficiente.
Abigail Mumenthaler
Poema en vida
Los besos se dan para sentirlos.
El viento nos da frío, pero el sol abraza al calor,
la blanca nieve de carbón caliente.
El amor platónico es amar a distancia,
pero amar de cerca
la serpiente arrastra al elefante que camina.
Amar a cantante es amar a su canción,
amar a la literatura es amar a la actuación,
amar al cuento es amar armando un cuento,
amar a la filosofía es amar.
La noche que brilla en verano,
un sueño que me hace brillar,
escuchar tu sonrisa me alegra el alma,
compañero que me llena el alma.
Caminar por la arena con los pies descalzos
contemplando la puesta del sol.
Valeria Recavarren
Movimiento
Impulsadas por el viento
las mareas se mueven,
dependiendo de la brisa
las olas se animan.
Sin embargo, ante malos vientos
las viejas olas marinas
se han vuelto una pesadilla.
Inquietas, incontrolables,
los vientos las han alocado
sin poder volver al pasado.
Y se añora el pasado,
donde las viejas brisas
a la marea habrían acompañado.
Gino Tejeda
Lía Castro Mendívil
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