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Carátula: Cerámica de Naia Gustafsson.

Quinto de media

A la promoción XXXIX pág. 2

La tribuna de Quinto de media 5

Hablan las familias 16

Inicial 18

Primaria 29

Investigaciónes de Sexto grado 55

Secundaria 61

Edición:

Fotografía:

Diseño:

Impresión:

Editores Anónimos SAC.

Sandra Elías y las familias

Juan Luis Gargurevich

CREATIVOS&PRENSASAC

Av. Grau 662, Barranco

www.losreyesrojos.edu.pe

Enero 2026


Promoción XXXIX 2025

Valentino Acosta Escobar

Ximena Álvarez Durand

Liam Berninzon Aliaga

Bruno Caracchini Mendoza

Natalia Carpio López

Diego Carrillo Zeballos

Ariana Changana Godoy

Roc Chaves Mantilla

Agathe Couture Canales

Luana De Andrade Arias

Salvador Durand Olivera

Daniel Forns Sagástegui

Celeste Gagliuffi Favre

Naia Gustafsson Naters

Valentina Guzmán Muga

Vania Heredia Alfaro

Belén López La Rosa

Santiago Miranda Sánchez

Noah Mujica Piqueras

Eugenia Rottenbacher Mantilla

Yukio Sakamoto Yamamoto

Lucca Tenorio de las Casas

Manu Vásquez Montero

Valentín Ventocilla Pease

Juan Diego Yauri Ríos

1


A la promoción XXXIX

En una comunidad al lado de un río, corría un dicho

entre los docentes -de diversas regiones- que llegaban

a trabajar allí, un dicho que hablaba de nuestro

transitar por la vida de nuestros estudiantes, y este

era: solo somos aves de paso. Ese sentir de que se

está de pasada, es algo que, ahora, a ustedes les toca

vivir en relación con la escuela. No obstante, esto no

lo digo desde la melancolía, sino que este momento,

que es un cierre, significa en ustedes nuevas posibilidades

y esperanzas, pero, ahora, en diferentes espacios

en sus vidas.

Cuando me dijeron en febrero que continuaría

siendo su tutor en Quinto de media, sentí sorpresa,

y pensé inmediatamente en aquellos puntos fuertes

que tenían cuando estaban unidos; por ejemplo, la

toma de decisiones en conjunto -incluso en algunas

oportunidades se manifestaban casi al unísono-, y su

disposición a dialogar y a ceder cuando, entre ustedes

mismos, existían discrepancias o diferencia de

visiones. Voy a extrañar, sin duda, cuando comunicaban

sus opiniones sobre los diversos temas que conversamos.

Algunos de ustedes tomaban la palabra

frente a todos; otros en cambio, me interceptaban en

el recreo o buscaban conversar a solas, y me decían

lo que pensaban.

Los viajes y los campamentos dejaron claro que

siempre podían encontrar la manera de divertirse.

Preguntaban por qué no podemos hacer esto o por

qué no lo otro. Les explicaba las razones de prevención

y de seguridad, y aunque mostraban por breve

momento su desazón, segundos después, los escuchaba

reírse, bromear, encontrar un nuevo plan para

pasarla bien y seguir haciéndolo juntos. La alegría de

compartir entre amigos que pude presenciar cada

día ha sido inspiradora: algo de lo que cualquier adulto

podría aprender.

Conociéndolos como tutor desde Cuarto de media,

sabía que los deportes serían cosa seria con ustedes, y

así también fue en su último año escolar. La organización

entre ustedes, el ardor y las conversaciones en relación

con el fútbol, aquellos diálogos en la salita sobre

cuál sería la mejor estrategia para el vóley contra tal o

cual grado, la planificación y preparación de las barras,

el entregarlo todo en la pista… toda una intensidad

y una realidad que son difíciles de captar por escrito.

Solo me queda la esperanza de que esos ímpetus, deseos

y necesidad de organizarse los acompañen en los

proyectos o planes que se propongan.

Como aves que pasan y dejan su etapa escolar,

cierran este periodo con muchos logros bajo el brazo

y que deben reconocer, a pesar de las dificultades

que algunos cursos les ofrecían, o a pesar de

algunos retos de convivencia. Por ejemplo, lo que

consiguieron en la obra de teatro fue fruto de su

esfuerzo: desde el pintado de esa pequeña cartulina

que ayudó a crear este mundo de granja, hasta

aquella breve intervención que nos ayudó a entender,

como espectadores, que algo importante estaba

pasando en la historia. Más allá de las visiones y

del arte que aportó cada uno, el teatro fue, en parte,

un logro común, de trabajo en equipo, de ser mejores

que el día de ayer.

Aunque son pocas para todo el tiempo que hemos

trabajado juntos, me gustaría dedicarles algunas

cuantas palabras a cada uno.

Juan Diego, espero que sigas sorprendiendo con

esas habilidades que tienes guardadas, como ocurrió

en las últimas olimpiadas: defendiendo en el vóley

todos los ataques que llegaban, con una tranquilidad

envidiable. Asimismo, durante la producción de la

obra, coordinaste y propusiste muchos de los ingredientes

que se requirieron para que la historia de la

granja se haga realidad. Esas aptitudes confío en que

encontrarán buen puerto en este nuevo periodo en

tu vida.

Valentino, deseo que continúes con esa energía y entusiasmo

que te caracterizan cuando algo te motiva.

Siempre supiste, incluso en los momentos más tensos,

mantener el buen humor, sobre todo cuando la situación

lo requería. Incluso en las discrepancias, mantuviste

una disposición abierta a conversar y a llegar a

acuerdos. Me gustaría que en el camino que ya elegiste,

encuentres las maneras de canalizar ese empuje

que tienes para enfrentar los retos que vengan.

Valentín, llegaste con libros y música bajo el brazo, y

con ganas siempre de hacer las cosas bien. Ese bagaje

cultural y sensibilidad que son parte de ti sin duda

enriquecieron al aula. Espero que mantengas ese

apetito por aprender. Te esperan muchísimos nuevos

textos, y deseo que sigas cultivándote en la música

o en aquello que te propongas. Continúa lo que ya

empezaste.

2


Ximena, al inicio tímida, supiste, con una mirada a

veces traviesa, ser risueña y mostrar en muchos momentos

una efusividad que contagiaba a todos en la

promoción. Estuviste siempre lista para ayudar en las

actividades de Quinto, y dejaste ver tu talento y creatividad.

Espero que los sigas cuidando, así como tu

alegría.

Manu, nunca dejó de sorprenderme lo constante

que eras con la disciplina para el estudio. Voy a extrañar

cuando, con tus compañeros, te juntabas al

inicio del día previo a un examen, en la pizarra, y

estudiaban en conjunto; también, ese ímpetu tuyo

para señalar aquellas cosas que podían ser mejores.

De manera que confío en que tus virtudes te acompañarán

a donde vayas y en los proyectos en los que

te aboques.

Liam, imposible olvidar tu inconfundible voz, que

tiene todo un potencial de versatilidad. De los pocos,

si no el único, que jugaba en el futbolín con una concentración

y una atención incomparables, y que te

llevó a ganar un torneo en la Feria de Reyes. Recuerdo,

de nuestras conversaciones, una seguridad en ti

para señalar detalles que requerían atención. Espero

que continúes desarrollando esas fortalezas que te

hacen único ya en otros espacios, o en otras latitudes.

Lucca, recuerdo que cuando llegaste a esta escuela

a veces les enseñabas palabras en portugués a tus

compañeros, quienes con curiosidad te hacían preguntas.

Tus compañeros no solo aprendieron de ti

desde el principio, sino que sabían que podían y pueden

contar contigo. Estuviste siempre dispuesto a

apoyar en todas las actividades que se realizaron y tu

tranquilidad fue valiosa para todos y todas. Que tus

fortalezas te acompañen a donde vayas.

Bruno, era imposible no escucharte, durante el día,

reírte con tus amigos. Te recuerdo en constante disposición

para ayudar en las diversas actividades

escolares y siempre listo para jugar o participar en

algún deporte con los chicos del salón. Además, tu

constancia en los estudios era admirable. Continúa

con esa dedicación y con la alegría que te caracteriza.

Yukio, aportabas una energía incomparable en todos

los deportes en los que participabas: la seguridad y

fuerza que mostraste en el vóley contribuyeron a que

el equipo de Quinto de media fuera difícil de superar.

Fue valioso, también, ver tu esfuerzo continuo y

en silencio frente a los diversos retos que la escuela

planteó. Te deseo lo mejor en los nuevos proyectos

que te tocará vivir.

Natalia, tu preocupación por lo que ocurría dentro

del salón nos ayudó a pensar mejor en el bienestar

de todos. Tu alegría, a veces tu vehemencia, tu buena

disposición a cooperar y a aportar con tu buena vibra,

fueron motores para construir muchos de los logros

que se consiguieron como grupo. Que todo ello te

acompañe para bien en esta nueva etapa en tu vida.

Eugenia, escuchar y leer tus reflexiones sobre las novelas

que leíamos contribuía a develar aspectos esenciales

de las obras literarias que revisamos, y, a veces,

como profesor, luego de escuchar tu participación

me preguntaba, ¿ahora con qué complemento lo que

dijo? Extrañaré nuestras conversaciones sobre los retos

de crecer y vivir, y ese cariz que había en tu entendimiento

de las cosas. Un nuevo camino ya se abrió

en tu vida y estoy seguro de que con tu agudeza y

sensibilidad seguirás ofreciendo nuevas perspectivas

en tus planes y proyectos.

Diego, lo tuyo era liderar, y en ese camino tuvimos

conversaciones que me hicieron dar cuenta de tu

gran capacidad de análisis para comprender tu entorno.

Tu actitud dialogante y tu creatividad fueron

aportes continuos para enfrentar los desafíos que

tuvieron como grupo. Sigue cultivándote ahora en

estos nuevos caminos que se abren en tu vida.

Noah, conocí tu habilidad para tener una fuerte presencia

en el escenario a través de la batería, y, también,

tu particular sentido del humor. Te vi apoyando

en todas las actividades escolares, mientras hacías

reír a tus amigos. Espero que tu buena disposición

para conversar, para aportar con tu creatividad y ayudar

en lo que se necesitara, continúen en donde decidas

abocar tus energías.

Ariana, tu visión de querer hacer las cosas bien hicieron

que te abrieras al grupo, que lideraras con tus

amigas diferentes iniciativas que beneficiaron no

solo a la promoción, sino, por ejemplo, a animales en

situación de calle que requerían de nuestra ayuda.

Que siga esa dedicación que te caracteriza y ese deseo

de hacer lo que es justo.

Santiago, podríamos tener páginas con listados de

todas tus sugerencias para mejorar o enfrentar algún

problema que hayamos tenido. Con el pasar del tiempo,

tu aporte, tu apoyo y tu ingenio aparecieron de la

mano de una calma ejemplar. Deseo que, en el camino

que sigas, puedas seguir cultivando tus talentos,

que son evidentes.

Roc, tu sensibilidad y deseo de hacer las cosas de

una forma diferente fueron tu distintivo y enrique-

3


ciste, así, la diversidad de pensar y sentir en el salón.

Cómo voy a olvidar la gracia y soltura que mostrabas

al bailar, o ese carácter poético del personaje que encarnaste

en la obra, o tu enciclopédico conocimiento

cuando uno menos lo esperaba. Te deseo todo lo mejor

en el camino que sigas próximamente.

Belén, asumiste dar la cara, en diversos momentos,

en nombre del grupo, y tus compañeros confiaron en

ti para ello; y así como tu dedicación a los estudios

fue constante, también lo fue ese liderazgo y esa naturalidad

para hacer coordinaciones, y además para

empujar el barco de la promoción hacia buen puerto.

Que siga ese compromiso a hacer las cosas bien y ese

trabajar en equipo que fluye en ti.

Agathe, acabas el año con nuevos planes de vida.

Admiro esa facilidad con la que logras expresar lo

que sientes. Tu capacidad para organizarte y seguir

un orden en las cosas me obligaron, sin duda, a mejorar

como tutor. En el camino que sigas, continúa con

esa forma de ser decidida y preserva esa energía y

fuerza que te distinguen.

Vania, la armadora por excelencia de Los Reyes Rojos,

no ha habido momento en el que dejaras de pensar

en el grupo en general: siempre estuviste preocupada

por la unión y el bienestar de tus amigos y

amigas, y eso fue, en verdad, inspirador. Siendo enfocada,

risueña y afectuosa, lograste, quizá sin quererlo,

ser esencial en la promoción. Que los logros y todo lo

favorable te sigan acompañando.

Luana, tu deseo de que las labores en favor de la promoción

se hagan bien, contribuyó a que el trabajo

grupal tenga un orden y una ruta. Tu tranquilidad y

tu característica diplomacia al dialogar, además de

ese ímpetu tuyo de señalar aquello que se podía mejorar,

definieron algunos momentos importantes en

el aula. Que ese liderazgo encuentre buen camino en

el proyecto de vida que continúes.

Valentina, siempre fuiste aliada de las causas del grupo.

Bromista y preocupada por tus amigos y amigas,

también demostraste un esfuerzo constante por hacer

las cosas bien en diferentes campos de la escuela.

Luego del Día del Maestro, dejaste un bonito recuerdo

a los estudiantes de primaria, quienes a partir de

allí gritaban tu nombre efusivos y al unísono cuando

te veían. Que esa buena energía que te caracteriza te

acompañe en esta nueva etapa en tu vida.

Salvador, cómo olvidar esos cuentos vívidos que

creaste por escrito, y por los cuales me pedías más

tiempo para pensar mejor tu propia creación y así terminarlos;

o esos mates veloces en el vóley que muy

pocos podían defender. Incluso en las discrepancias,

con compromiso y dedicación hacia las diversas actividades

escolares, conseguiste, quizá sin quererlo,

unir a tus amigos y amigas para llegar a un mismo

destino. Que en este nuevo comienzo que viene, todas

tus habilidades y deseos de aprender encuentren

buen cauce.

Naia, cada lienzo, dibujo o pieza de arte que hiciste

me dejaban en claro que tenías bastante definida tu

visión creativa y, por lo tanto, cómo conducir las cosas

para terminarlas. Si te hacías cargo de algo, todos

confiábamos en que no solo lo terminarías, sino que

dejarías un sello distintivo. Que todas esas fortalezas

que tienes te acompañen en la siguiente fase en tu

vida.

Daniel, en los diversos diálogos que tuvimos sobre el

grupo y sobre otros temas, me di cuenta de lo importante

que era para ti que estemos unidos para lograr

el bienestar de todos. Tu sensibilidad y tu observación

analítica siempre estuvieron al servicio del bien

común de tus amigos y amigas, y me siento agradecido

de poder haber escuchado tus apreciaciones.

Espero que mantengas contigo esas virtudes en esta

nueva etapa en tu vida.

Y, por último, Celeste, mientras a muchos nos sorprendió

tu actuación en el rol de Napoleón, creo que

encontraste en el camarada una oportunidad para ir

tanteando tu vocación e ir experimentando con tu

expresividad. Reflexiva, sensible y abierta a la retroalimentación,

siempre tuviste buena disposición para

trabajar con todos y todas. Ahora te toca un nuevo

periodo, en el que llevarás contigo aquello que te caracteriza

para que enriquezcas los proyectos en los

que te comprometas.

A estas alturas del partido, hay muy poco que yo pueda

agregar o decir como tutor, ya que así también

se cierra su escolaridad. Constantino Carvallo escribió

alguna vez que lo más difícil de transmitir de un

adulto a un adolescente no es el conocimiento académico,

sino la experiencia de vida. En cierto modo,

eso es lo que los adultos de esta escuela intentamos

compartir con ustedes: entender que los momentos

de disfrute, de amistad y de compartir con los demás

-que sin duda recordarán con intensidad- también

forman parte del aprendizaje de vivir bien. Y vivir

bien es, siempre, aprender a convivir.

Les deseo todo lo mejor en lo que se propongan.

Gracias por la paciencia. Fue un privilegio acompañarlos.

Daniel Ávila, tutor de Quinto de Media

4


La tribuna de Quinto de media

Esperaba que este momento no llegaría tan rápido,

pero llegó. No me entristece tanto irme; lo que realmente

me entristece es no ver a mis amigos todos los

días. Aún así, cada uno seguirá su camino. Me quedo

con los buenos momentos que compartimos. Y bueno,

nos veremos cuando se pueda.

Valentino Acosta Escobar

Al terminar esta etapa tan importante, quiero agradecer

al colegio por todos los momentos, aprendizajes y

recuerdos que me llevo conmigo.

Quiero agradecer especialmente a Coco, Kathy,

Hugo y Tahiris por los momentos tan lindos y divertidos

que pasé con ellos, nunca faltaron las risas hasta

en los días más difíciles, y agradecerles la enseñanza

y paciencia que tuvieron conmigo. Les tengo un cariño

muy especial, los extrañaré mucho. Y, obviamente,

quiero agradecer a Daniel, mi tutor, por escucharme

durante los dos años que estuvo con nosotros.

Gracias por la paciencia, el cariño hacia todos y preocuparse

tanto por nosotros. Gracias por enseñarnos,

apoyarnos y guiarnos con tanta dedicación.

Y, por supuesto, quiero agradecer a todos mis

compañeros por la oportunidad de conocerme, aunque

haya sido un poco tarde. Aún así, me hicieron

sentir parte del grupo. Los voy a extrañar a todos. Me

llevo de ustedes risas, momentos y amistades que

siempre voy a recordar.

Ximena Álvarez Durand

Cerramos una etapa llena de aprendizajes, amistades

y momentos que nos hicieron crecer. Agradezco a los

profesores por brindarnos un apoyo constante a lo

largo de estos años. Hoy no termina nada: comienza

un nuevo camino lleno de oportunidades.

Liam Berninzon Aliaga

El tiempo en el colegio se pasó volando, y yo siento

que cada año fue mejor que el otro, mayormente por

razones personales, pero siento que se podría decir

que la pasé bien.

Quisiera agradecer a Roc y a Valentín por ser los

mejores amigos que alguien podría tener, a Vania por

su cariño y amor, a todos los profesores y en especial

a Fabio, Kathy, Daneisys, Maritza y Coco, a Gonzalo y a

Daniel, por hacernos pasar por esa experiencia única,

y al grupo de padres por hacer el viaje de promoción.

Bruno Caracchini Mendoza

Aún no termino de creer que he cerrado mi etapa

escolar, ¡todo pasó tan rápido! Hace ocho años

entré al cole siendo una niña de nueve años, emocionada,

curiosa y

con un poquito de

nervios por iniciar

una nueva etapa en

un colegio distinto. Y

ahora, con diecisiete

años recién cumplidos,

miro atrás y en

un abrir y cerrar de

ojos llegué a Quinto

de media, y me doy

cuenta de cuánto crecí,

cuánto reí, cuánto

aprendí y cuántas

personas se volvieron

Luana De Andrade,

Valentina Guzmán,

Ariana Changana

y Belén López

5


Natalia Carpio,

Vania Heredia,

Naia Gustafsson,

Eugenia Rottenbacher,

Daniel Forns

y Celeste Gagliuffi

parte de mi vida sin que me diera cuenta. Es una

sensación rara, dulce y nostálgica a la vez.

Quiero agradecerle a los profesores por siempre

impulsarme a mejorar cada día. Por las clases, las

enseñanzas, las risas, los recuerdos, los valores, la

paciencia, el cariño y la tolerancia. Por enseñarme,

educarme, guiarme, motivarme y empujarme a tomar

riesgos cuando era necesario. Cada una de sus

lecciones, grandes o pequeñas, formó parte de la

persona que soy hoy, y siempre estaré agradecida

con ustedes por ello.

A mi promoción, gracias por ser mis compañeros

del alma. Crecer junto a ustedes fue hermoso, cálido

y único. Desde que entré al colegio me recibieron con

un inmenso cariño que jamás olvidaré. Muchos de los

mejores recuerdos que me llevo del cole existen gracias

a ustedes, y sé que los guardaré toda la vida.

Estoy infinitamente agradecida con todos. Los Reyes

Rojos siempre será parte de mi corazón. ¿Cómo

olvidarme del lugar que fue mi segunda casa? El lugar

donde reí, grité, aprendí, bailé, lloré, caí y me levanté

con harto ánimo para seguir adelante, porque siempre

estuve acompañada de personas que me dieron

amor incondicional en las buenas y en las malas.

Gracias, Los Reyes, por ser mi hogar durante tantos

años, y por hacer de mi etapa escolar, una de las

mejores etapas de mi vida. Reyes Rojos, ¡wuuu!

Natalia Carpio López

Escribo esto dos semanas antes de salir del colegio.

Realmente, me da una sensación extraña y difusa

pensar que dejaré de ir al lugar al que he ido todos los

días en más de una década; si bien me mudé a otro

país por dos años, volver al mismo cole fue lo mejor

que me pudo pasar.

Yo creo que si tuviera la oportunidad de ser estudiante

otra vez, me gustaría estudiar de nuevo en este

colegio. Y si fuesen cien oportunidades, mi respuesta

sería la misma en cada una de ellas. No por las clases,

la infraestructura ni por la ubicación. Únicamente,

por las personas que tuve la suerte de encontrar aquí.

Agradezco mucho la amabilidad de todos los

profesores que he tenido, siento que es algo que

caracteriza a este sitio entre todos los colegios. Asimismo,

agradezco haber formado parte de un grupo

de gente increíble desde los tres años hasta la

secundaria.

Estos últimos años han sido una experiencia magnífica.

Me llena de felicidad haber vivido esta etapa

con las personas que conocí, y gracias a ellos recordaré

con mucha nostalgia y cariño mi vida en el cole.

Diego Carrillo Zeballos

En la Fiesta del Perú.

6


Escribo esto con un nudo en la garganta, recuerdo

todo lo que pasé en el colegio y no supe valorar hasta

hoy. Siempre traté de evitar pensar en el último año,

imaginando, por alguna razón, que nunca llegaría.

Todas las amistades y los profesores que tuve a lo

largo de estos catorce años me hicieron la persona

que ahora soy, y agradezco mucho por ello.

Este año, sin duda, fue el mejor. Entre viajes y actividades

de Quinto, lo hicieron muy especial.

Hoy cierro una gran etapa de mi vida, con una mezcla

de emociones, miedo, tristeza y finalmente, felicidad

por haberla pasado junto a ustedes, una etapa en

la que conocí a personas muy especiales que siempre

llevaré en mi corazón. Gracias por todo a todos.

Ariana Changana Godoy

Al fin y al cabo, cuando tenga ochenta años no recordaré

todas las clases, pero si recuerdo algo del colegio,

serán las personas que conocí y con las compartí

grandes momentos. Por eso les digo: diviértanse. Es

lo que recordarán, no las clases ni tareas, sino las cosas

que todos hemos hecho en los recreos y clases

con nuestros amigos. No tengo nada más que decir,

disfruten esto y diviértanse, gracias.

Roc Chaves Mantilla

Voy a extrañar mucho a Kathy, porque siempre estuvo

ahí para mí, para hablar de cualquier cosa. Es más,

teníamos nuestro saludo especial, por eso le tengo

un cariño enorme. Conmigo siempre fue auténtica,

ética, una profesora totalmente franca, me habló

con cariño y con una sinceridad que agradezco. A

Coco, de esos profes que hace que el día en sus clases

sean más entretenidas, no me voy a olvidar cuando

entra a la clase y cuenta chistes inesperados, que

nadie sabe de dónde salen. A Paloma, que aunque la

conocí solo dos semanas antes de graduarme, tiene

una vibra tan linda y dulce desde la primera vez que

conversé con ella. Te recordaré con cariño. A Tahiris,

la mejor enfermera, nunca voy a olvidar las visitas a

la enfermería.

A Daniel, por siempre estar atrás, buscar que todo

salga bien y hacer todo lo que puede como tutor. Se

notaba que de verdad le importamos. A Andrea, por

sus charlas en clase de Arte y por ayudarme a recopilar

ideas artísticas. La recordaré como una profe

especial. A Aitana, siempre escuchando y riéndonos

de cualquier cosa que se me ocurría. La extrañaré

En escena.

y su transparente forma de ser, tan tierna y buena

onda conmigo. Hugo, siempre haciendo chistes

conmigo y Ximena antes de irnos. Un momento de

risas y buena onda. Me voy a llevar el recuerdo de su

particular forma de ser.

Y, por supuesto, mis amigas Ximena y Naomi,

que estuvieron a mi lado, hicieron que todo fuera

aún más especial. Al final, lo que realmente recordaré

con cariño y aprecio son los momentos compartidos

con estas personas, que mostraban interés y

cercanía, quienes hicieron que valiera la pena guardar

estos recuerdos de mi tiempo en el colegio. Son

ellas quienes hicieron que esta etapa sea verdaderamente

memorable para mí.

Agathe Couture Canales

La verdad no creo que haya una forma correcta de

despedirte de un lugar en el que has estado toda tu

vida. Aún estando en Quinto de secundaria, no es

hasta que estás aquí parada que te das cuenta de

que ya te vas. No van a haber más chismes en la tribuna

con Ariana, Belén, Valentina y Emilia, no más risas

después de que hablaste cuando todos estaban

callados en el salón, no van a haber más chistes en la

banquita con Daniel, Natalia, Naia y Emilia. O incluso

cuando nos molestábamos en el laboratorio por

cualquier cosa con Diego, Manu, Noah y Valentino.

Realmente no es hasta Quinto que te das el tiempo

de conocer a tu prom.

No quiero repetir lo que no falta en todos los discursos

de fin de año, la frase que siempre escuchaba:

“Aprovecha el colegio que se pasa volando”, y yo

siempre pensaba en que jamás saldría y que iba a

ser eterno, y por momentos realmente se sentía así,

siempre desesperados por salir hasta que ya te vas.

Luana De Andrade Arias

7


El tiempo es aquello que no logras entender cuando

está frente a ti; solo puedes verlo a la distancia.

Y en esa distancia puedo ver todos los años que he

pasado en este colegio: comprendo su valor en mi

vida, veo los rostros de quienes me formaron y los

momentos irrepetibles que se quedarán conmigo.

Me espera un futuro incierto, distinto a cualquier

cosa que he vivido hasta ahora. He reservado un pequeño

espacio en mi memoria para Los Reyes Rojos;

volveré a los exámenes, las tareas, los profesores, las

historias y los eventos como parte esencial de mi crecimiento.

Tal vez no sea seguido, tal vez a veces se

escape momentáneamente de mi conciencia, pero

estará ahí, esperando que regrese, con una sonrisa en

el rostro.

Salvador Durand Olivera

Me faltan las palabras para expresar lo que siento al

estar en este momento de mi vida. Al estar en Quinto

de media, escribiendo un texto de despedida a

este lugar que quiero tanto.

Me doy cuenta de que ya no habrá más risas en

la tribuna o chismes en la banquita. Ya no nos cambiarán

de sitio por hablar mucho. Y ya no lloraremos

a carcajadas por hacer alguna travesura. Esta vez,

no nos veremos después del verano con cortes de

pelo horribles y miles de experiencias por contar.

Jugando en el parque.

No habrá rostros familiares esperando más allá de la

puerta de Quinto a las 7:50. Esta vez, no nos vemos

de nuevo.

Recuerdo leer los discursos de promociones

pasadas, dándonos consejos sobre aprovechar el

tiempo y pasarla lindo, pero no es hasta que formulo

estas palabras que me doy cuenta de que se

siente como ayer cuando llegué a los nueve años,

nerviosísimo, a mi primer día de clases. Ahora, estoy

en los últimos, y mi corazón está lleno de agradecimiento.

Me quedo con tantos lugares, memorias y

emociones de este colegio. Creo que nunca me olvidaré

de la calidez que me hizo sentir la comunidad

de Los Reyes.

Le doy las gracias a todos mis compañeros, por

quererme y aceptarme como soy. Quiero agradecerle

a Natalia, por animarme con su luz a diario y ser

una fuente de alegría. A Luana, por ser tan gran amiga,

siempre haciéndome reír. A Funes, por entenderme

siempre, a pesar de mis locuras. A Naia, por inspirarme.

Asimismo, agradezco a mis profesores por

formarnos de la mejor manera. Gracias, Noelia, por

las mejores clases de Sociales, y por acompañarme

y entenderme en mis peores momentos. Gracias,

Daniel, nos uniste como salón. Gracias, Coco, por

hacer todo tan divertido. Gracias, Kathy, por darme

la mejor formación en inglés. Gracias, Emilio y Fabio,

que me hicieron entender

matemáticas por más difícil

que fuera meterlas en

mi cabeza. Gracias, Lucía,

me quedo con tus clases

siempre tan fascinantes.

Gracias, Andrea y María

Luisa, hicieron de Arte el

mejor espacio de felicidad

y paz. Gracias, Luciano, nos

nutriste increíblemente en

la cultura general hasta

el final de tus clases. A los

profes de Educación Física:

Daneysis, Maritza y Therri,

gracias por aguantar todas

las veces que no quería hacer

clase.

Estoy seguro de que el

cole es una etapa de mi

vida que jamás olvidaré.

8


Noah Mujica,

Manu Vásquez,

Yukio Sakamoto,

Diego Carrillo

y Valentino Acosta

Salgo tranquilo sabiendo que los salones, los patios

y cada uno de los rincones de Los Reyes Rojos seguirán

siendo ocupados por maravillosas personas.

Daniel Forns Sagástegui

Desde inicios de año, estuve pensando en qué escribiría

en este momento. Y aquí estoy ahora, sin saber por

dónde empezar más que por el grado en el que entré

a este colegio. Porque a diferencia de algunos de mis

compañeros, yo recién entré en Tercero de media.

Hasta entonces, yo había pasado todos mis años

escolares en otro colegio, muy distinto a este. Un colegio

demasiado frío: con paredes demasiado blancas,

profesores demasiado distantes, luces demasiado

brillantes y simplemente demasiado grande.

Y sin embargo, a pesar de todo el espacio, la

grandeza y las luces, aquel lugar no podía sentirse

más vacío y oscuro. Tanto así, que sentí que ese

vacío y oscuridad se me contagiaban y pegaban en

mí. A tal punto que me era lo más difícil del mundo

levantarme cada mañana con la intención de soportar

un día más.

Pero bueno, no quiero perder mi tiempo ni el suyo

hablando de paredes blancas ni luces demasiado brillantes.

Mucho menos aquí, estando rodeados de paredes

de un color entre naranja y amarillo, tan cálidas.

De profesores tan cercanos, amables y preocupados.

De un colegio que aunque tal vez no es el más grande

del mundo se siente más lleno de vida que cualquier

otro (hasta en sus rincones más pequeños).

Dicen que no es bueno vivir constantemente en

el “¿Qué hubiera pasado si es que…?”. Pero a veces

me es imposible no cuestionar cómo hubiera sido mi

vida si es que hubiera entrado antes a este colegio.

Especialmente porque vivo a poquísimas cuadras de

aquí, y he caminado frente a este colegio una y otra

vez durante toda mi vida. Y aún así, no desbloqueé

este mundo que tenía bajo mis narices hasta que

tuve catorce años. Pero supongo que solo me queda

agradecer por la oportunidad de estar aquí.

Para empezar, quiero agradecer a Melissa; por haberme

dado la oportunidad de estudiar aquí, sin la

cual no sé dónde estaría o quién sería ahora. A mis amigas

Vania, Noor y Eugenia; por todas las risas, escuchas,

llantos y por haberme acogido tan amablemente desde

mi primer día de clases aquí. A todos los amigos que

he hecho fuera de mi salón, sobre todo en Cuarto de

media, por todos los recreos y carcajadas. A todos los

profesores y adultos que me han acompañado durante

estos años: a Luciano, Lucía y Kathy, por sus clases tan

entretenidas donde se discutía de distintos temas y se

aprendía algo nuevo cada clase; a Coco, por hacer de

su curso uno tan entretenido y que nunca antes había

logrado sentirme capaz de entender; a Sebastián, por

todos los temas interesantes que planteó en clases que

me ayudaron a pensar y plantear mis propias ideas; a

Emilio, por sus clases de matemáticas y por amablemente

no reprobarme en estas; a Maritza, Daneysis y

Therri, por lograr que le pierda el miedo a la pelota y

tenga un nivel decente en vóley (un gran logro consi-

9


derando la persona poco atlética que siempre he sido);

a Tahiris, por recibirme en la enfermería todas las veces

que me resfrié; a Noelia, por ser mi primera tutora y ser

la primera profesora en recibirme tan amablemente en

este colegio; a Daniel, siempre amable y gracioso, por

ser un tutor tan comprensivo y siempre escucharme en

momentos donde lo necesitaba (gracias, Daniel). A Fabio;

por recibirme siempre con tanto cariño y, además

de lograr que entienda matemáticas

por primera vez en mi vida, por

ser como un abuelito para mí, que

siempre me escucha y aconseja tan

sabiamente. Y finalmente, pero no

menos importante, a mi promoción;

por recibirme siempre con tanto cariño

y darme una oportunidad. Gracias,

chicos. Por las risas, las bromas,

los apodos, las conversaciones en

clase, las reuniones y salidas y tanta

diversión. Sinceramente, estoy

agradecida por haber caído en una

promoción tan bonita. No me podría

imaginar en una distinta.

Seguro luego de leer esto me

acordaré de más cosas que quiero

decir. Pero para no extenderme

más, solo quiero decir gracias a este

colegio por haberme dado la oportunidad

que cambió mi vida por

completo. Gracias por formarme

como persona y darme la seguridad

y apoyo para, ahora, seguir adelante

en mi propio camino. Y aunque

me muera de pena ahora que esta

etapa acaba, estoy contenta de mirar

en retrospectiva y llevarme todos

los recuerdos y enseñanzas que

me deja este lugar. Estoy contenta

de llevarme la versión mía que soy

luego de pasar por aquí, que afortunadamente

pudo darse.

Muchísimas gracias.

Celeste Gagliuffi Favre

ayer cuando recién entré al colegio esos días tranquilos

y lentos. Me acuerdo que cuando entré al cole lo

único que quería hacer era salir.

Ahora que empiezo a escribir más cosas se me

están viniendo a la memoria, ahora puedo empezar

a escribir este texto. También voy a extrañar las conversaciones

en la banquita y el sol que nos caía, o las

partidas de Uno, que parecían a veces más peleas

Qué difícil es escribir este texto,

más que nada porque tengo muchas

cosas que decir, pero no tengo

por dónde empezar. Parece que fue

Salvador Durand, Roc Chaves, Juan Diego Yauri, Valentín Ventocilla,

Santiago Miranda y Bruno Caracchini

10


que juego. Verdaderamente me entristece irme del

colegio, no solo por las personas, sino también por

todos los recuerdos y anécdotas que me acompañaron

en el camino.

Naia Gustafsson Naters

Recuerdo mi primer día de clase, no fue cualquier

primer día. Los conocí a todos desde una pantalla,

donde no les veía la cara, donde no tenía ni idea de

quiénes eran y de que iba a conocer a las mejores

amistades. Es chocante saber que cada uno seguirá

un camino distinto y de que no volveremos a vernos

todos los días, no volveremos a matarnos de la risa

por cualquier cosa, no volveremos a chismear con los

profesores, no volveremos a quejarnos cada vez que

dejen una tarea o examen. Estos años de colegio me

di cuenta de que las cosas más especiales y bonitas

las experimente acá, conocí a personas que se volvieron

fundamentales en mi vida, aprendí cosas que

siempre recordaré, viví experiencias inolvidables que

nunca olvidaré. Quinto de media ha sido de las cosas

más lindas e inolvidables por las que pasé, saber que

tengo un montón de recuerdos junto a todos ustedes

en este colegio me hace sentir afortunada de haberlos

conocido. Gracias por cada día, por cada risa, por

cada conversación, por cada locura y por cada pequeño

momento que ahora significa tanto.

Valentina Guzmán Muga

Aún recuerdo mi primer día de clases en este colegio.

Me mostré tímida y me sentía muy nerviosa, aceptando

la idea de que capaz no haría amigos en este lugar

y que, simplemente, no encajaría con mis demás

compañeros. Ahora tengo exactamente el mismo sentimiento

de aquel día, con la diferencia de que pude

encontrar mi propio lugar en este colegio, rodeada de

gente tan pero tan maravillosa que no solo ha logrado

hacer que cada día aquí valga la pena, sino que también

han cambiado mi perspectiva sobre la vida.

Mi camino académico ha sido tremendamente

agotador. Siempre preparándome arduamente en

ser lo más responsable posible, a veces sobreexigiéndome

para alcanzar la perfección. Cada año siguiente

era más complicado que el anterior, por lo que

las exigencias solo iban en aumento. Y aunque, en

la mayoría de los casos mis esfuerzos daban frutos,

no hubiese podido avanzar tanto si no fuese por las

grandes personas que me han acompañado en esta

larga e inolvidable travesía.

Primeramente agradecer a cada uno de los maestros

que forman y han formado parte de esta escuela,

los cuales se esfuerzan cada día por brindarles una

buena educación y comprensión a sus alumnos. Agradezco

a Fabio, Lucía, Emilio, Wilson, Luciano, Diego

Alonso, Kathy, Coco, Sebastián, Natalia, Noelia, Daniel

Ávila (por ser un tutor increíble), a todo el equipo que

conforma el área de Educación Física, Maritza (mi madre,

y la persona más importante en mi vida), Daneysis,

Therri, Camila, Daisy, a cada una de las profesoras

de Primaria e Inicial, a cada persona perteneciente al

área de administración, al área de limpieza y servicio

del colegio, a Tahiris, a Kathy (del Área de psicología),

a Luis Santiago, a Hugo, a Kike, a Marina, a Maritza (de

cafetería) a Edwin, a Juan Carlos… Y finalmente agradecer

a Melissa, por siempre brindar paz y armonía a

esta linda y única institución, que vela por el bienestar

y la libertad de expresión de todos.

Extrañaré a cada una de las personas más especiales

en mi vida escolar, a Celeste, Eugenia y Noor por

ser las mejores amigas que he podido tener, a Bruno

por su cariño y comprensión, a Luis Jaime por todas

las conversaciones que hemos podido compartir y a

todos mis amigos y amigas de Cuarto de secundaria.

Agradezco profundamente todos los vínculos que

he formado y cada anécdota que recordaré por siempre.

Cada segundo aquí se quedará enmarcado en mi

corazón, y no los olvidaré jamás.

Vania Heredia Alfaro

Es muy extraño para mí despedirme de la etapa más

linda que he vivido hasta ahora: el colegio. Yo ya sabía

que esto no sería eterno, pero nunca pensé que su fin

sería doloroso. Estamos a pocos días de ya no vernos

la cara diariamente, algo tan cotidiano se convirtió en

algo tan valioso que no supe atesorar hasta estas últimas

semanas.

Los Reyes Rojos me brindó todo lo que necesitaba;

dulces profesores que siempre están dispuestos a

ayudarte, divertidas actividades que llenan de alegría

nuestros corazones y un inmenso cariño que siempre

está presente. Sin embargo, lo más importante a recalcar

es que este espacio se convirtió en un hogar.

A pesar de lo duro que es estar sentado escuchando

una clase o estar estudiando para un examen importante,

pude conocer a grandes personas aquí que me

hicieron sentir querida.

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Celebrando

la Canción Criolla.

En este momento estoy viviendo muchas emociones,

han sido años de risas compartidas, de estrés

constante, de recreos inolvidables, de complicidades

en silencio y de bromas que quedarán grabadas para

siempre.

Esta es una etapa que nos marcará toda la vida.

Belén López La Rosa

“No pensé que llegaría este día jamás”. Eso es lo

primero que se te viene a la cabeza cuando tu tutor te

pregunta si quieres hablar en la asamblea. ¿Ya llegué

aquí? ¿En serio? La verdad es que no te das cuenta:

vuelves después del verano y te da pereza, te dan

nervios… un poco de todo, porque sabes que será

el último año. Subes hasta el último piso, entras a ese

salón, miras a todos y te das cuenta de que al fin llegaste

al final de todo. Eres de los mayores.

Aún me acuerdo cuando llegué al colegio en

Segundo de media, después de la pandemia. Todos

estábamos con mascarilla, teníamos que mantener

dos metros de distancia y las carpetas estaban

frente a frente para cumplir con la norma.

Yo no conocía a nadie, y lo primero que me pasó fue

que me cayó un avión de papel. Me acuerdo claramente

del silencio que hubo por unos segundos. Volteé

y estaba Naia, que me dijo: “Perdón, ¿se lo puedes

pasar?”. Y ocurrió justo lo que no quería que pasara en

mi primer día de clases: llamar la atención.

Lo que decían sobre el ambiente del colegio era

verdad, es bastante único y no creo que haya otro

colegio igual. El trato entre profesores y alumnos,

con las personas de limpieza y con la administración,

todo es amable.

Creo que nuestro tutor justo ha estado con

nosotros en los dos años más difíciles: esos en

los que toca asumir más responsabilidades, hacer

más cosas y también, por qué no decirlo, esos

en los que todos estamos en la etapa de cuestionar

al colegio y a cualquier autoridad que haya. Y

aunque varias veces lo hemos sacado de sus casillas

—en los viajes, en las clases, en todo— siempre

nos ha seguido tratando con el mismo cariño y el

mismo respeto. Para mí, es alguien que realmente

disfruta enseñar, y eso se nota. Gracias, Daniel.

También gracias a Maritza y Dane por siempre alegrar

los recreos, todas las tardes en que nos quedamos

para el taller de vóley. A pesar de que seguramente

estaban cansadas, siempre tenían una

sonrisa en la cara. Fabio, con sus clases de Matemáticas

y sus chistes, siempre lograba que la gente a la

que no le gustaban las matemáticas, por lo menos,

se divirtiera. Gracias por enseñar y por hacerlo con

tanto gusto.

Gracias a todas las personas que forman parte del

colegio, que ayudan a generar cada día este ambiente

tan característico.

No pensé que llegaría este día, pero finalmente

llegó. Fue un gusto pertenecer a este cole estos años.

Gracias por todo.

Santiago Miranda Sánchez

Recuerdo como si fuera ayer cuando entré a Los Reyes

en Tercero de primaria, no conocía a nadie y fue

gracias a Moria que me ayudó a integrarme. No entiendo

en qué momento pasaron ocho años, pero

qué bueno que los pasé aquí. Los Reyes tienen un

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“aura” bien chévere, más relajada y humilde, al igual

que la gente, muy diferente a mi otro cole: sé que no

sería el mismo si no me hubiera cambiado.

Muchas gracias a Moria por ser mi primera tutora,

a Maricarmen, Maru, Chebo por hacernos reír, Tania,

Kathy, Daneisys, Maritsa, Noelia, Emilio, Andrea, Alonso,

a Fabio y Coco que para mí fueron los mejores profes,

Luciano, Lucía y a Daniel por ser el mejor tutor

que he tenido. También muchas gracias a Valentino,

Yukio y JD por ser mis primeros amigos, a Manu y Diego

por ser mis mejores amigos.

Todo cambió después del viaje de prom, siento

que el salón se unió muchísimo, me da mucha pena

que eso haya pasado tan tarde, al igual que me hice

muy amigo de otras personas muy tarde. Daría lo que

fuera por más tiempo en el cole, pero qué bueno que

lo voy a extrañar, porque eso quiere decir que me encantó.

Qué bueno que hice tan buenos amigos, ya que

con ellos soy cien por ciento auténtico: si tú no eres

auténtico con tus amigos, entonces no son amigos

de verdad. Entrar a Los Reyes Rojos es de las mejores

cosas que me pudo pasar.

Noah Mujica Piqueras

Aún puedo recordar, casi vívidamente, el día en que

pisé este colegio por primera vez. Más que imágenes

concretas, secuencias de hechos y experiencias,

aquello que aparece en mi mente con mayor naturalidad

y con lo que aún me siento conectada, a pesar

de los años pasados, a pesar de haber cambiado y

crecido, son las ilusiones, expectativas, y la pesada

esperanza que había decidido concederle al mero

hecho de poder pasar el resto de mis años escolares

en un nuevo espacio, que con suerte, sería, no fácil,

no cómodo y mucho menos cercano a lo perfecto,

pero aún así, diferente. Un trato distinto, se puede

decir, era todo lo que se escondía detrás de cada

sueño, de cada metraje que había confeccionado en

mi cabeza para mantenerme siguiendo, para darme

el valor de por fin decir “ya no quiero esto” y tomar la

gran decisión que cambió la ruta de los últimos tres

años de mi vida.

El acto de quejarse, de reclamar, es siempre tan

catártico, tan liberador, tan cómodo y sin embargo,

con el tiempo puede volverse también un hábito

sumamente peligroso. Aquel riesgo recae en lo gratuito

que es, en la facilidad con la que uno recurre

al reclamo, en bucle y religiosamente. Pero una vez

Ximena Álvarez,

Agathe Couture,

Lucca Tenorio

y Liam Berninzon

13


llegado el día en que el horizonte de una ruta alguna

vez interminable empieza a estrecharse, queda nada

más que una sola opción devastadora, pero inevitable,

concedida por el final de una experiencia esencial

en el desarrollo humano: la evaluación del camino ya

andado, el temido “mirar atrás”. Y es en ese acto retrospectivo

que empiezas a rememorar, uno por uno,

cada año que pasaste seleccionando, inconsciente,

pero con admirable minuciosidad, cada aspecto negativo

de una experiencia injustamente antagonizada,

un tiempo de vida que podrías haber valorado

mucho más, si tan solo hubieras tenido los ojos correctos

para hacerlo. Pero cuando eres chico, es mucho

más difícil darte cuenta de eso. Porque todavía

no tienes el privilegio de notar que muchas veces lo

que te conduce, no es la racionalidad, sino el miedo,

la inseguridad y la incertidumbre por un futuro aún

en construcción.

Es ahí donde surge la primera falacia de mi texto.

La búsqueda de la perfección sí ha sido una trampa

en la que me he visto envuelta múltiples veces, pero

es obvio que el único fin que puede brotar de perseguir

un escenario imposible es la decepción. Sin

embargo, viendo el panorama desde la cúspide de

una montaña poblada por decepciones afiladas y traicioneras,

es solo ahora que puedo ver la belleza que

esconde cada experiencia que tuve la suerte de experimentar.

Desde el principio, fui acogida por un grupo

de personas increíbles, cuya originalidad y deseo de

vivir de un modo único, que se sienta genuino para

ellas y solo para ellas, me cautivó, y fue eso lo que por

años difíciles me motivó a desenvolverme dentro de

mis propias particularidades, a ser indulgente con mis

múltiples errores, y a permanecer ahí, a pesar de todo,

solo para poder pasar más tiempo en su compañía.

No me queda mucho más que decir, la incredulidad

todavía bloquea mis palabras, pero escucho a mi

corazón y lo que puedo decodificar de sus extrañas

señales no es nada más que lo que interpreto como

un profundo agradecimiento. Agradecimiento por

todo el apoyo, por la indulgencia, por la consideración

y a mí misma, por haber aprendido. Por fin, siento

que tengo algunas certezas, y que puedo confiar

en que eso es suficiente para mantenerme en pie, en

el siguiente camino que elija tomar.

Eugenia Rottenbacher Mantilla

Cierro una de las mejores etapas de mi vida. Se siente

extraño que luego de tantos años de estar en el

colegio todo se acabe. Gracias a mi promoción, los

profesores y los trabajadores del colegio que me han

acompañado desde que tengo cinco años. No hay palabras

que describan lo agradecido que estoy.

Yukio Sakamoto Yamamoto

La escuela es una etapa que ha formado gran parte

de mi camino como estudiante. Lo que más me gustó

en particular es que los alumnos me apoyaron justamente

cuando mi comunicación era mi mayor problema

por el idioma. Y sigo llevando en frente todo

el aprendizaje que el colegio ofreció, experiencias,

momentos, etcétera. Gracias a todos.

Lucca Tenorio de las Casas

Desde los dos años que estoy en este colegio, he vivido

muchas experiencias únicas. No hay duda de que

he pasado años increíbles en los Reyes Rojos, ya sea

aprendiendo de profesores que me han apoyado a lo

largo del tiempo, conociendo a gente que verdaderamente

suma y recolectando anécdotas que nunca

olvidaré.

Manu Vásquez Montero

Se cierra mi estadía en el colegio. Mi tiempo en Los

Reyes Rojos ha sido muy corto, pero cada día ha estado

lleno de experiencias que me han hecho aprender

y disfrutar mucho. Llegué, en realidad, este año con

muchos nervios: cambiar de salón en Quinto de media

era un reto muy difícil, por lo que me conformaría

con tener uno o dos amigos y pocas interacciones.

Además, ya no tenía la idea de si tendría una promoción,

pero ha sido todo lo contrario.

Este año he conseguido muchos amigos en mi

promoción y en otras, a los cuales aprecio un montón.

Fui recibido como otro compañero más, lo cual ahora,

a final de año, me hace sentir como si llevara años acá.

Realmente estas personas me han ayudado a sentirme

mucho más seguro al poder acercarme a los demás,

lo cual era algo que me costaba muchísimo, y

a poder compartir de forma recíproca muchas cosas.

Recuerdo con bastante cariño las actividades que

hemos hecho durante el año, como el campamento,

que me permitió conocer a más personas, o la banda,

que me ayudó a seguir practicando musicalmente y

en ensamble. Las Olimpiadas también fueron una ex-

14


Rebelión en la granja

periencia que, más que competir y separar a todos,

nos unió y permitió animar, jugar y apoyarnos. De

todas estas actividades y viajes yo he podido sacar

muchas cosas, cosas que me llevarán hasta la universidad

y por mucho tiempo más.

Creo que también he tenido profesores que aprecio

y agradezco bastante por acompañarme en las

clases y fuera de ellas. Como a Fabio, que, a pesar de

que nunca fue mi profesor en el colegio, me ayudó a

ingresar a la universidad y me acompañó mucho antes

de dar el examen, durante el examen y después

del examen. Fabio es un profesor realmente comprometido

con su trabajo y con apoyar a sus alumnos, lo

cual realmente aprecio y agradezco muchísimo.

También ha estado Daniel, que ha sido mi tutor

este año y con quien he podido conversar; me ayudó

con libros para cuando lleve mi carrera de Literatura

y, sobre todo, me apoyó mucho desde el inicio hasta

el final del año, conversando conmigo, integrando y

haciendo bastantes cosas que han hecho que pueda

llevar este lindo año así.

También está Coco, con quien conversé sobre muchos

temas en el salón y en algunos recreos; Luciano,

que en sus clases realmente me enseñó muchos temas

interesantes; es una persona que sabe realmente

mucho sobre todo y pareciera que tuviera respuestas

sobre casi todos los temas. Andrea, que me hizo retomar

el dibujo, algo que yo sentía que hacía muy mal,

pero me animó a probar distintos estilos. Mis profes

también de Educación Física, que siempre han sido

muy amables conmigo y motivadores. En sí, a muchos

profesores.

Cuando me veo desde el inicio del año, veo a otro

Valentín: un Valentín lleno de dudas y de nervios que

no sabía dónde poner, pensando que no haría amigos

y nunca tendría una promoción, pero que realmente

quería una. Ahora he logrado muchas cosas este año,

cosas que ocuparían muchas páginas escribiendo.

Veo a cada una de las personas a mi lado y espero

que sepan lo agradecido que estoy con ellos. Si viera

a ese Valentín de hace once meses, le diría lo distinto

y lindo que ha sido todo.

Valentín Ventocilla Pease

He pasado la mayoría de mi vida en este colegio,

desde los tres años hasta el día de hoy. Ahora me

encuentro cerrando esta etapa escolar. Me llevo tantos

momentos, los recuerdos en Inicial con Monica,

jugando sin tener preocupaciones, en Primaria, una

etapa de crecimiento que pude sobrellevar con profesoras

como Moria, Silvana y Maru. Secundaria es una

etapa en la cual se empieza a madurar y con un nivel

académico mayor, acá tengo los recuerdos con mayor

claridad, puesto que son más recientes. En Cuarto fue

cuando nos coronamos campeón de las Olimpiadas,

los viajes, piyamadas y campamentos inolvidables.

Ahora a unas pocas semanas de nuestra graduación

y de nuestro ultimo dia en este colegio, me quiero

quedar con las enseñanzas y amistades que este colegio

me ha otorgado, Antes de terminar solo quería

agradecerle a Daniel, nuestro tutor, el cual nos viene

acompañando desde Cuarto de media, por dos años

que fueron los mejores. Gracias por todo.

Juan Diego Yauri Ríos

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Hablan las familias

Han transcurrido once inolvidables años. Desde que

conocimos a Mónica Barreto, fue genial desde el principio.

Hallamos una nueva tribu sin mayores pretensiones,

solo con el objetivo de crecer en equilibrio,

con agrado, sintiendo felicidad al hacer las cosas con

gusto.

Eso ha significado mucho para mi familia: El colegio

Los Reyes Rojos.

Un lugar donde los libros son aliados para un mejor

desempeño; se baila al estilo peruano y se goza

con el folklore de la Costa, Sierra y Selva. Donde los

tutores y profesores son personas que se esfuerzan

por brindar lo mejor de sí, alentando y demostrando

que todos podemos pintar, bailar, actuar.

Los viajes en Inicial le dieron a mi hijo la solvencia

para poder lidiar con todo: vestirse, viajar, dormir, comer,

asearse, divertirse, estar con amigos, sin papás.

Encontró un gran amigo, que es como su hermano, y

hasta encontró el primer amor. Un acierto pertenecer

a Los Reyes Rojos.

Saludos cordiales

Vilma Mendoza, mamá de Bruno Caracchini

El pasado diciembre, Diego, el menor de nuestros hijos,

terminó el colegio. Dos años antes lo hizo Paloma.

Con la salida de Diego me despido de la escuela por

segunda vez: la primera fue en el año 1994, cuando,

como parte de la octava promoción, le decía chau a

Constantino, Wili y Cecilia. Pero como esa primera vez,

uno de verdad nunca se despide del todo de Los Reyes.

No se despide porque los reirrojinos estamos por

todos lados (y en mi familia en todo el árbol genealógico),

recordamos el colegio y hablamos de nuestras

experiencias siempre, y de alguna u otra forma seguimos

vinculados a sus actividades y su propuesta. Me

despido, sí, de la infancia y adolescencia de mis hijos,

y la recuerdo con ternura, emoción y alegría, y con el

agradecimiento de que las hayan podido vivir día a

día en un ambiente como el que se vive en esta escuela.

Una escuela donde lo que priman son la bondad,

la justicia y el respeto por el prójimo. Mis hijos no

serían los seres humanos que son si no fuera por todo

lo que recibieron de todos y cada uno de sus compañeros

y maestros en estos quince años. Y de la 39 me

llevo gratos recuerdos que se remontan a tiempos

casi inmemoriales, cuando Diego, Manu y Salvador

“biquearon” Tres años con Mónica porque no tenían

la edad para pasar a Cuatro. Y que terminan ahora en

el viaje de promoción, cuando tuve la suerte de que

me llevaran de chaperón y los gocé siendo buenos

compañeros, metiendo vicio, haciéndose los bacanes

y bailando entusiasmados en perfecta coreografía

ante la promesa monetaria de un animador de paseo

en bote. ¡Ay, la ingenuidad de nuestra juventud! Y claro,

que cierran con broche de oro con tremenda obra

de teatro. Nunca cambien, muchachos, y contagien

su buena onda a los que se les crucen en el futuro.

Gracias Constantino, gracias Melissa.

Sebastián Carrillo, papá de Diego Carrillo

Hace tres años que ingresamos a esta comunidad

con la expectativa de un final escolar positivo para

nuestra hija. Encontramos mucho más.

Desde el primer día se sintió cómoda, segura y todos

la acogieron con cariño y respeto. Poco a poco,

con el pasar de los meses, fuimos conociendo una

escuela donde el aprendizaje se logra a partir de la

curiosidad e intercambio de ideas. Descubrimos una

comunidad llena de tradiciones y eventos que la hacen

única y especial. Conocimos a papás solidarios,

cálidos y comprometidos con la educación de sus hijos.

Encontramos maestros con verdadera vocación,

cercanos, siempre atentos e imponiendo disciplina

no desde el deber, sino desde el respeto mutuo. Experimentamos

un espacio donde prima la sencillez

sobre lo superfluo; donde se busca desarrollar las habilidades

de cada alumno y a la vez, se les impulsa a

ser mejores personas, con visión solidaria y aterrizada

a nuestra realidad.

La mejor herencia que pueden recibir nuestros hijos

es su educación. El colegio Los Reyes Rojos les da

no solo eso, sino también amigos con los que conta-

16


rán siempre, porque se han gestado desinteresadamente

en el patio.

Hoy estamos felices y, sobre todo, agradecidos por

haber tenido la oportunidad de conocer esta comunidad

educativa desde adentro. Hemos disfrutado

de cada bingo, cada Feria de Reyes, cada Día de la

Canción Criolla, y cada evento como si fuera el último.

Hemos visto a Celeste crecer en muchos ámbitos

y brillar al descubrir su vocación rodeada de un

entorno amable y motivador. Pero también debemos

confesar que nos vamos tristes, porque se acaba esta

etapa tan linda, aunque con la certeza de que la experiencia

de vivir una educación en libertad permanecerá

por siempre.

Ivo & Dominique, padres de Celeste Gagliuffi

Empezaré dando un pequeño rodeo que nos va a llevar

por un lejano lugar del pasado para acabar hablando

del patio del colegio, aquí en Barranco.

El tramo final de mi educación primaria transcurrió en

Barcelona entre 1975 y 1977, tiempos que se vivieron

de manera muy intensa y cargada. La dictadura franquista

llegaba a su final y la lucha por la democracia

involucraba a una parte significativa de la sociedad

catalana. En el cole al que iba eso se vivía de una forma

muy comprometida por parte de padres, profesores

y estudiantes. Esa escuela de barrio era fruto de la

visión de una cooperativa de padres y formaba parte

de una agrupación de escuelas privadas progresistas

que se movilizaron para ser integradas en la red de

escuelas públicas dependientes del Estado. Esa experiencia

y otras similares suponían la continuidad de

unos planteamientos pedagógicos avanzados, que ni

la guerra civil ni el régimen dictatorial habían logrado

erradicar.

En esa modesta escuela privada que soñaba y logró

convertirse en pública, experimenté cosas similares

a las que Roc ha vivido en Los Reyes Rojos. Respeto

mutuo entre profesores y estudiantes. Asambleas,

campamentos y viajes. Sesiones de cine. Juegos florales.

Importancia de la educación artística. Salidas

de trabajo para conocer el barrio y recorridos por la

ciudad. Y sobre todo, la conciencia de sentirse parte

de un contexto cultural, social y político en el que hay

que aportar e incidir si queremos que las cosas cambien

para mejor.

Salvadas todas las distancias, el patio de Los Reyes

Rojos, con sus actividades, juegos, deportes, conciertos,

bailes y presentaciones, es el lugar de Lima que

más me recuerda al patio del colegio en el que disfruté

y aprendí entre mis doce y catorce años.

Pero esa sólida conexión cívico-sentimental entre

épocas y ciudades tan distantes y distintas comenzó

como una mera intuición. En nuestras primeras visitas

al cole, algo en el patio de Los Reyes Rojos en

Barranco conectó con el de mi escuela primaria en el

barrio de Montbau. Qué feliz encuentro, este sería el

espacio en que Roc iba a crecer, a encontrar amigos y

a intuir el mundo. Y algo que le hemos transmitido en

casa de diversas maneras, sobre todo en la despedida

de cada mañana: aprèn i disfruta, que en castellano

quiere decir: aprende y disfruta.

Raimond Chaves, padre de Roc Chaves

17


3

En

su sección, los niños y niñas de Inicial

nos presentan dibujos sobre nuestro bonito

viaje a Chincha, sobre la Fiesta del Sol, el

Festidanzas, e incluso varios autorretratos.

Yo feliz en mi colegio.

Camila Delgado

Yo y mis amigos en la piscina de Chincha.

Miranda Abanto

Jugando fútbol en el patio.

Rafael Rodríguez

Soy yo.

Nahuel Balaguer

Mis amigos y yo jugando con los números.

Antonia Lúcar

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Mi amigo con su corona y yo en la Fiesta

del Sol.

Luan Joseph

Bailando en la noche de la Fiesta del Sol.

Simón Salkeld

El pingüino de Humboldt es un ave.

María Ponce

Con mis amigos en el campamento.

Alba Ruiz

El barco y un submarino velero en el mar.

Tristana Alcocer

El camión en la construcción.

Benicio Matteini

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Los soles y el velero.

Esteban Zeballos

Yo y mis amigos en el campamento.

Nícola Musso

Yo disfrazado de pollito.

Bruno Bertolotti

Mi unicornio en la pizarra del patio.

Stella Tarazona

4

Soy la gallina. Me gustó el teatro cuando

cantamos la canción con la luna y el sol.

Bali Dale

Es un león en una tierra mágica porque conoció

a sus amigos corazones.

Manuela Fernández

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Me dibujé mirándome en

el espejo y después le puse

color a mi cara.

André Ávila

Me gustó ser el narrador y ver a la

tortuga en la obra

Alguien se está comiendo al sol.

Bosco Huertas

Me dibujé con mis dos

heriditas y con el polo de

color rojo.

Nina Buckley

Mi papá y yo en el carro yendo a Huanta para

visitar a mi familia.

Mathias López

Me gustó jugar en el saltarín a la momia con

Lucía y Catalina.

Mael Peirano

Estoy en la piscina con mis amigas Lucía, Kalesy,

Emma y Maé.

Catalina Sánchez

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Mi ajolote tiene todos los colores que se comió y

también muchas patas.

Emma Quintanilla

Es un tigre con un arcoíris y flores.

Brunella Gamero

Es un cerdo Ikal. Fue muy lindo

actuar y echarme en el piso

como si fuera el lodo.

Ikal Villanueva

Me gustó ser el pato porque

decía “¿Qué vamos a hacer?”.

Lorenzo García

Yo, en la obra de teatro,

tocando el tipi tipi tap en

el xilófono.

Kalesy Rojas

Bailé el carnaval arequipeño

con Emma Llona y mi falda

tenía muchos colores.

Maé Caro

22


En la piyamada me gustó ver

las estrellas y la luna. Jugamos

con la pelota con Mathias,

Emma Llona y mi hermana.

Ella Quintanilla

El Festidanzas fue una fiesta

muy bonita. Me gustó bailar el

carnaval arequipeño.

Lucía Zapata

El tigre está jugando a las

escondidas con sus amigos y

apareció un arcoíris.

Emma Llona

Es un tigre soñando con los ojos abiertos, y

en el cielo hay muchas estrellas con la luna.

James Buchanan

5

Yo estaba viajando a Chile y me iba a

encontrar con mis primos. Iba a ir a la nieve.

Esteban Alayza

Son los caporales y estoy bailando con mi mamá,

mi papá y Esteban al final de la fiesta.

Aitana Alayza

23


Cuando estaba en la fogata del viaje salió humo

y cantamos varias canciones.

Vera Alfaro

Me gustó cuando hicieron burbujas en el

viaje y yo atrapé algunas.

Fausto Alfaro

El colibrí en las pampas de Nazca y los

acueductos.

Julián Ballón

Yo en el viaje de Chincha nadando en la

piscina grande.

Massimo Bobbio

Mi pajarito bajó de su árbol y se encontró

algunas flores y cantó una canción.

Camila Braden

Había un pajarito que estaba por las montañas

en la noche estrellada trayendo la comida para

sus hijos.

Leo Ballón

24


El colibrí de Nazca y los montes de arena a lo lejos.

Amira Dávila

Inti le da la vara de oro a Manco Cápac

y Mama Ocllo.

Nina De los Ríos

El colibrí en la pampa de Nazca.

Manuela Del Solar

Me pinté de naranja, rosado y

negro y estaba caminando a mi

casa y estaba feliz.

Osvaldo Díaz

Es mi escena favorita: cuando estábamos las tres

granjeras, yo, Mara y Salma, después de comer, y

nos echamos en las almohadas a dormir.

Emilia Franco

Dibujé un panda comiendo mucho bambú.

Todavía está comiendo uno.

Sofía Fernandini

25


Es un pajarito cantando una canción de

dormir para que sus pajaritos bebés se queden

dormidos.

Nina Hidalgo

Me dibujé cuando estaba arriba del escenario

e iba a hacer mi escena que decía “¡Qué buena

idea! Porque aquí afuera nos estamos mojando”.

Paula Mélinchon

Él es el niño de la leyenda El espejo de Chincha,

que estaba en la balsa remando.

Trilce Olivera

Soy yo caminando a mi casa. Cuando

llegué me emocioné porque mamá y papá

tenían una sorpresa para mí.

Valentina Noriega del Aguila

Me dibujé utilizando

acuarelas cuando fui al

parque y vi un lago de

peces.

Paz Rafael

Yo dibujé una jirafa comiendo hojas del árbol que está al

costado y hay una mariposa volando que va de flor en flor.

Olivia Malhue

26


Dibujé el regreso a Los Reyes Rojos. Yo estoy de

azul, Victoria de verde, Mara con el polo amarillo

y Martina con el polo violeta.

Laia Page

Salma Pillado-Matheu

Yo dibujé mi retrato de cuerpo

entero y pinté mi piyama de

Pokemón: Pikachu, Gendar,

Squirtle y Charmander.

Vicente Palacios

Estoy en el parque caminando

y paseando a mi perrita.

Victoria Vereau

Soy yo en mi primer día de

Máncora.

Alejandro Villanueva

Este es mi dibujo de la obra. Yo fui el gallo,

usé mi pico, mis plumas y mi cresta.

Vicente Polanco

27


Es cuando yo me fui a San Bartolo y

atrás está la playa con el sunset.

Mara Saco

Yo estaba en el viaje del colegio y estaba en

la piscina grande con mis amigos y yo nadaba

debajo del agua.

Amaru Silva

Son Manco Cápac y Mama Ocllo cuando

clavaron la vara en la tierra.

Miranda Rocca

Ese día estaba en el colegio usando mi

vestido favorito de puntos de varios

colores en mi clase de arte.

Martina Valencia

Es la piyamada, todos estábamos

sentados en el piso y nos traían el tesoro.

Lucas Vega

28


Con adivinanzas, cuentos, poemas,

collages y cerámicas, los chicos y chicas

de Primaria nos sorprenden con lo

trabajado este año.

El caimán en Miami. Marco Álvarez

El ajolote marino. Liam Tarazona

Adivinanza

Preparo cosas en una sartén

usando cucharas, espátulas

y a veces mantel.

Muchos ingredientes debo usar

porque lo que prepare

rico debe de quedar.

¿Quién soy?

(Un cocinero)

Valentino Aragón

Yo soy Tiziano

Soy Tiziano,

el que no es un enano.

Tampoco soy un villano

al que le gusta el platano.

Soy Tiziano

el que es mitad peruano

y mitad italiano.

El dinosaurio y el atardecer. Gal Haya de la Torre

Tiziano Asin

El huevo volador

Érase una vez una ciudad que tenía muchas cosas

míticas. Una de esas era que existía un huevo volador.

El huevo volador era muy querido por la gente de la

ciudad. Por otro lado, también existía un tenedor que

tenía puntas muy filosas y realizaba saltos muy largos.

Ese tenedor quería pinchar al huevo volador y llevaría

su plan a cabo para hacerlo. Un día, el huevo volador

estaba en la sartén y de pronto el tenedor saltó encima

del huevo. El huevo pudo escapar y salir volando.

Le tiró agua y, al mojarlo, el tenedor se resbaló y se

hizo daño. El huevo, como era muy generoso, llevó al

tenedor al hospital para que se recupere. Desde ese

día, el huevo volador siguió volando tranquilo por la

ciudad y el tenedor entendió que ser enemigo del

huevo volador era algo que no estaba bien.

Mateo Balmelli

29


El cielo de lunas pequeñas.

Bruna Guerra

El jarrón mágico. Thiago Bisso

El dinosaurio que vive en la jungla.

Galo Muñoz

La bicicleta en la tierra

Érase una vez una bicicleta que vivía en el espacio exterior

y daba vueltas y vueltas por el Sistema Solar. Un

día, la bicicleta vio un planeta que le llamó la atención

porque era verde y azul. Al parecer, se le llamaba

planeta Tierra. Ella quería ir, pues le daba muchísima

curiosidad. La bicicleta les preguntó a sus amigas, las

estrellitas, quienes le dijeron:

—Somos muy chiquitas y no sabemos.

La Luna escuchó lo que pidió la bicicleta y respondió:

—Déjame tomar tu timón y manejarlo, así te llevaré

al planeta Tierra.

Así, la Luna fue guiando a la bicicleta por todo el

espacio exterior, hasta llevarla al interior de la Tierra.

Al llegar, la bicicleta se sintió muy feliz. Vio montañas,

ríos, árboles y niños que también andaban en

bicicleta. Todos la miraban con sorpresa y alegría. Ella

les contó que venía del espacio y que la Luna era su

mejor amiga. Desde ese día, la bicicleta se quedó en

la Tierra para pasear a los niños, pero cada noche miraba

al cielo y saludaba a la Luna, su gran amiga.

Tiziana Bistolfi

El espinosaurio y los meteoritos. Ignacio Godenzi

El cielo dorado. Mariano Ruiz

30


Luego de tener la miel, la abeja le dijo a Carni que

irían bajo tierra para evitar a los enemigos. Debajo

de la tierra, empezaron su aventura de regreso. Sin

embargo, llegó un momento en el cual se perdieron

y no sabían qué hacer para retomar su camino. Enhorabuena,

justo apareció un escarabajo que los vio

perdidos y se animó a ayudarlos a regresar, así que se

unió al grupo. Juntos siguieron el camino, y después

de mucho andar, lograron salir a la superficie.

Carni, feliz, pudo volver al laboratorio. El científico

la recibió preocupadísimo, pero con una gran sonrisa.

Carni entendió que no estaba bien que se fuera sin

permiso. El científico, al ver que Carni pudo regresar

con la ayuda de sus amigos, los invitó a que vivieran

también con él. La abejita y el escarabajo estuvieron

emocionados de la invitación, y aceptaron con mucha

alegría.

Joaquín Garayar

Koalita morado. Alana Corrochano

Salvador y Amador

Hola, me llamo Salvador

y soy un peleador.

Con mi amigo Amador, el cazador,

vamos por el bosque de noche

con un encendedor,

para salvar a los animales

con mucho amor.

El leopardo. Nías Fung

Salvador Campos

Carni

Había una vez un científico que hacía experimentos

muy alucinantes y divertidos. Un día, realizó un

experimento que le terminó saliendo mal. Lo dejó

muy preocupado, pues había metido una semilla en

su experimento y al día siguiente brotó de ahí una

planta. Pero no era cualquier planta, ¡podía hablar! El

científico llamó a la planta Carni.

Como Carni era muy inteligente, realizó un plan:

se escaparía por una semana sin permiso del científico.

Salió del laboratorio y al hacer su aventura se perdió

y ya no sabía cómo regresar a su casa. En el camino,

una abejita la vio preocupada y le preguntó qué

sucedía. Carni le explicó y la abejita le dijo que quería

ayudarla. Pero antes, debían ir al panal de abejas por

miel, ya que la miel los ayudaría a tener energías.

La isla de los dinosaurios. Mimicha Crousillat

31


El hogar de Sammy

Había una vez, hace mucho tiempo, una persona llamada

Sammy, que vivía en un lugar muy lejano en la

selva. Un día, algo malo pasó. Resulta que una persona

mala descubrió aquel lugar lejano de la selva.

Entonces, empezó a invadir y a destruir la selva. Las

personas que vivían ahí se sintieron muy molestas y

querían defender su hogar. Sammy reunió a todos y

dijo:

—¡La selva es nuestra casa! ¡Vamos a protegerla!

Entonces, todos trabajaron juntos para cuidar los

árboles, ahuyentar al invasor y mantener su selva a

salvo. Desde ese día, prometieron nunca dejar que

nadie más la dañara.

Desde ese día, el T. rex se fue lejos, y los tres dinos pudieron

volver a disfrutar del lago y sus aventuras.

Joaquín Hidalgo

Ismael Guerrero

Los tres dinos

Había una vez unos tres dinosaurios llamados Joni,

Juan y Julio. Ellos vivían en la selva, su casa era una

pequeña cueva que estaba cerca a un lago con muchos

peces. Un día, se encontraron con un T. rex quien

estaba cerca al lago. Eso ocasionaba que los tres dinosaurios

no pudieran cazar a los peces. Por ese motivo,

los dinosaurios sufrían de hambre. A veces se dormían

por la falta de energías. Para sobrevivir, comían

vegetales y plantas de la selva, pero no carne.

Hasta que un día, con mucho cuidado, lograron

cruzar el río sin que el T. rex los viera. Tomaron varios

peces y corrieron a su cueva. Allí comieron felices.

La jirafa busca comida. Facundo López

Mi autorretrato. Rodrigo Prieto

Mi mamá Maffer y mi perro Jagger.

Luciano García

Yo en las flores. Kalea Ramos

32


El planeta Tierra

Había una vez en el espacio un interesante planeta.

Ese planeta era la Tierra, en la cual vivían los humanos

muy felices. Un día, apareció un gigantesco agujero

negro. Los humanos, al ver este agujero negro se

asustaron mucho. Pero los científicos construyeron

rápidamente una máquina de luz. Cuando el agujero

negro se acercó, la encendieron y la luz lo empujó

lejos, muy lejos. Los humanos aplaudieron felices: ¡la

Tierra estaba a salvo!

Tuan Nguyen

La beluga que empezó a brillar

Había una vez una beluga que se llamaba Cristalina

que vivía en el mar de Canadá. Su cuerpo tenía un

brillo hermoso que le encantaba. Cuando salía de

casa iba feliz porque tenía un montón de amigos. Un

día, su amiga Delfina le organizó una fiesta para que

nadara, saltara y brillara con libertad. De pronto, apareció

un terrible tiburón que era el líder de todos los

depredadores. Entonces, Cristalina se detuvo y sacó al

tiburón de un coletazo. Finalmente, la fiesta continuó

y todos fueron felices.

Meret Perleche

La tortuga en el agua. Isabel Hurtado

Camba, el cocodrilo

Había una vez un cocodrilo llamado Camba que vivía

en la selva de América y no sabía nadar.

Cada vez que veía a los otros animales en el río,

se escondía porque le daba miedo el agua. Un día, su

amigo el mono le dijo:

—¡Vamos, Camba, tú puedes!

Entonces Camba respiró profundo y metió todo

su cuerpo. Al principio chapoteó mucho, pero poco a

poco empezó a moverse mejor. Desde ese día, Camba

se convirtió en el mejor nadador de la selva y ya no

volvió a tener miedo.

Amador Rodríguez

Las frutas

Había una vez unas frutas que se encontraban haciendo

un simulacro de incendios para estar preparadas

ante una emergencia. Cuando estaban por terminar,

de repente escucharon a lo lejos un ¡bum! Era el sonido

de un meteorito cayendo con mucho fuego que se

alejaba más y más. Al ver esta escena, las frutas decidieron

seguir el recorrido del meteorito y lo encontraron

apagado. Entonces, las frutas no sabían qué hacer

con él y a una de ellas se le ocurrió usarlo para crear

una máquina mágica que ayudaba a apagar todos los

incendios forestales que se producían en su planeta.

Así, trabajaron en equipo para crearla y, después de

mucho tiempo, lograron armar la gran máquina. La

probaron y observaron que podía apagar un incendio

grande en diez minutos. La máquina funcionó y

fue así que este grupo de frutas ayudó a controlar los

incendios que sucedían en su planeta.

Ignacio Abanto

El sunset en el mar. Cristóbal Larrea

33


El capibara con timón.

Lucien Biondi

El gato en el bosque

Había una vez un gato que caminaba con su amigo

león en el bosque. Mientras caminaban, vieron a una

tortuga que subía lentamente a un árbol. Cuando el

pequeño animal llegó a una rama, se cayó. Entonces

el amigo león lo ayudó a levantarse y la tortuga muy

agradecida le dijo “¡gracias, león!” y decidió seguirlos.

Luego, los tres continuaron su camino. Más adelante,

a lo lejos, escucharon a un perro que estaba en peligro,

entonces se acercaron y lo vieron enjaulado. El

perro les contó que un malvado tigre lo había secuestrado,

lo había metido en la jaula y le había dicho que

cuando fueran las 12:00 p. m. se lo iba a comer. Entonces

la tortuga, el gato y el león esperaron al tigre a la

hora de su almuerzo y pelearon con él hasta vencerlo.

De esa forma pudieron sacar al perro de la jaula y este,

en señal de agradecimiento, se unió a ellos para vivir

nuevas aventuras. Es así como el gato de esta historia

se hizo nuevos amigos durante una gran caminata.

Emiliano Aragón

Las tres diosas

Había una vez tres diosas que se llamaban

Ivi, Lili y Ava: Ivi, la diosa del

fuego; Lili, la diosa del agua; y Ava,

la diosa del bosque. Iban caminando

por la selva, pero siempre estaban

alejadas de los ríos. Hasta que

un día vieron uno y se fueron acercando

para ver cómo era. Llegaron

al río y entonces Ivi, muy alegre,

tocó el agua y, cuando lo hizo, comenzó

a apagarse.

“¡Oh, no!”, dijo Lili, mientras Ava, distraída, miraba

la liana. A los pocos segundos, Ava se dio la vuelta y

dijo: “¡Oh, no, Ivi! ¿Cómo te podemos ayudar?”. Las dos

se pusieron a pensar y a pensar, pero no se les ocurría

nada. El Sol las vio y se preocupó por ellas, entonces

pensó que sería buena idea salir, y se demoró bastante.

No sabemos por qué tardó, pero terminó de salir

e Ivi, poco a poco, se fue calentando y recuperando

su fuego. Al final, Ivi volvió a tener su fuego y las tres

amigas todavía tienen muchas aventuras por recorrer:

buscando ríos, mirando alas de colores, riendo y

mucho más.

Illary Benítez

Águila

El águila vuela y vuela sin parar,

vuela hasta llegar al mar.

El águila vuela y vuela, ¡sin saber a dónde va!

Lo que sí sabe es que pronto se cansará.

En el aire se encuentra con un gavilán,

¡sorpresivamente le da un pan!

El gavilán le dice: lo que me quieras dar

tiene que rimar.

Está bien, dice el águila, entonces voy a rimar

para poderte pagar.

Llegando a la orilla, una loba casi la pilla.

¡Qué banquete se iba a dar!,

piensa el águila antes de aterrizar.

Paula Del Río y Manuel Villalobos

El auto sobre el agua.

Ítala De Sanctis

34


Los dos pajaritos

Había una vez un pajarito que era de color amarillo

y tenía manchas de colores. Él cantaba en el parque

mientras volaba y miraba cómo entretenerse o con

quién podía jugar. Mientras paseaba decidió jugar

con una rama, luego con unas hojas y después vio

que se le acercaba otro pajarito. El animalito le dijo:

“¡No me gustan tus manchas!”, el pajarito amarillo

no le dijo nada y se fue llorando a casa. Lloró mucho

tiempo hasta que llegaron sus papás. Entonces, el

papá preocupado le dijo:

—¿Por qué estás llorando?

—Porque el pajarito del parque me dijo que no le

gustan mis manchas —dijo el pajarito de colores.

—Si escuchas que alguien te dice algo que te incomoda,

no le hagas caso —dijo la mamá.

Y el pajarito se quedó más tranquilo, al escuchar a

sus papás. Al día siguiente, el pajarito de colores fue

a pasear y se encontró con el pajarito del parque, que

le había hecho sentir mal. Lo miró, respiró un poco y

tomó valor para decirle lo que le hizo poner triste. Se

acercó y le dijo:

—No me gustó lo que me dijiste ayer.

—Discúlpame, ¿me perdonas? —contestó el otro pajarito.

—Sí, pero no lo vuelvas a hacer —respondió el pajarito

colorido.

Los dos pajaritos se abrazaron y se fueron a comer un

helado. Luego volaron sobre el parque para investigar

nuevas cosas y se volvieron mejores amigos para

siempre. Colorín colorado, este cuento se ha acabado.

Los tréboles

En una pradera, unos tréboles flotaban a la luz del sol,

de mil solo había uno diferente

y parecía que lo tenía al frente.

Es una pradera especial

y no es por un tiempo parcial,

no vivía otro ser vivo, solo tréboles y más tréboles.

En una pradera,

unos tréboles flotaban a la luz del sol.

Si algún día encuentras el de cuatro hojas,

¡ese será el mejor!

Joaquín Ragas y Joanes Hidalgo

André Franco

La ciudad y la noche. Luciana Silva

La familia capibara. Morena Arizola

La magia de María Paz y Emma. Emma Haak

35


Mily y Tily y la magia malvada

Un día como cualquiera, Mily y Tily iban en busca de

una aventura. De pronto, Mily se encontró con un

libro y preguntó: “¿Qué será?” “¡Es un libro mágico!”,

dijo Tily y se lo guardó por si acaso. Las amigas iban

caminando y vieron un pueblo al cual se estaban acercando.

En eso uno de los aldeanos se les acercó para

advertirles que tengan cuidado porque un malvado

brujo estaba convirtiendo a todos en piedra. “¡¿Qué?!”,

dijeron Mily y Tily. “Tenemos que tener cuidado”, dijo

Tily, miedosa. “Yo lo enfrentaré”, dijo Mily.

Mily y Tily fueron al pueblo donde estaba el brujo

y sí estaba convirtiendo a todos en piedra. Las niñas

intentaron hacer un plan y entonces a Tily la convirtieron

en piedra y Mily estaba muy, pero muy triste.

Entonces, Mily se acordó del libro mágico y dijo algunas

palabras del libro que trató de recordar, pero no

funcionó. En ese momento, se dio cuenta de que el

brujo tenía una gema con algo escrito, así que leyó

lo que decía y mágicamente y el brujo desapareció.

Entonces, todos los del pueblo regresaron a la normalidad

y Tily abrazó a Mily y fueron a casa a cenar y a

contar todo lo que pasaba y esperando otra aventura.

Antonia Joseph

La serpiente

La serpiente se arrastra por el parque,

larga y lenta como un gusano,

arrastrándose con sus escamas

va de compras al mercado.

La serpiente se arrastra por el mercado,

se encuentra con cerezas y le han fascinado.

La serpiente se emociona,

porque sabe que a su familia

le encantarán las cerezas que ha comprado.

Chiara Malatesta y Noah Guevara

El mar y el sunset. Thiago Guevara

La cara multicolor. Marina Gibbon

El perro

Lucas juega y juega con su pelota,

todos los días sin demora,

en la casa de siempre y con la misma bola.

¡Corre, Lucas, corre,

que la pelota se te escapa!

Corre hasta llegar a la cabaña de paja.

¡Ven, Lucas, ven, tenemos que irnos ya!

¡Ven, que debemos dormir para mañana

saltar por fin!

Almudena Miranda y Piero Malatesta

El conejo, el gato y el pollito

En una granja, en días muy soleados, vivían un conejo,

un gato y un pollito. A ellos les gustaba jugar juntos

a las escondidas, las chapadas, congelados y encantados.

Un día, el gato y el pollito salieron a pasear, y el

conejo se quedó durmiendo.

En el camino el pollito le contaba chistes como:

“¿qué le dice una hoja a otra hoja?”. El gato preguntó:

“¿qué le dice?”, y el pollito contestó: “oye, ¿ya te caíste?”.

Y los dos se rieron.

De pronto vino un cuervo muy malo, que rápidamente

se robó al pollito para hacerlo pollito a la leña.

El gato persiguió al cuervo e intentó rescatar al pollito,

lo persiguió y lo persiguió, y en un momento el conejo,

con sus orejas muy sensibles, escuchó el ruido de la persecución

y al gato que mientras corría gritaba: “¡ayuda,

amigo conejo, atraparon al pollito!”. El conejo saltó con

todas sus fuerzas por la ventana de la granja y cuando

cayó al pasto vio que el gato había rescatado al pollito y

quería lanzarlo hacia la granja para estar a salvo.

Entonces el conejo atrapó a su amigo pollito y lo llevó

a la granja. El gato llegó y el cuervo no se atrevió a entrar

a la granja. Al final todos vivieron felices por siempre.

Hideaki Oue

36


La niña y la casa. Almudena Corrochano

Las formas arcoíris. Salvador Trelles

Los amigos. Elian Buchanan

Tucán

Por la mañana, un tucán

se encontró con un huracán.

El tucán trató de escapar y,

de tanto volar,

se encontró con el mar.

En el mar empezó a nadar

y se encontró con un calamar.

El calamar se asustó y empezó a gritar.

El tucán salió del mar

y llegó a una isla de tanto nadar,

¡y por fin pudo descansar!

Gael Pacheco y Paz Ruiz de Souza

El halcón

El halcón vuela con sus alas de tela,

se posa en la montaña para mirar la mañana.

A las doce del día va por su gallina,

vuela, vuela, mi halconcito, que te ves bonito.

Ve, ve, mi halconcito, que la hermosa Luna te espera.

Vuela hasta tus pichoncitos, que ellos te esperan.

La playa mágica. Antonia Corrochano

Francisco Silva y Dana Palacios

37


Ave de la selva. Pietro Tarazona

Día soleado. Maya Mcmanners

Rambo

Fuiste mi primer compañero,

me guiabas en la cuna,

desde la panza me quisiste,

y tu amor fue mi fortuna.

Cuando llegó tu partida,

triste la tuve que afrontar,

las lágrimas cayeron solas,

no las pude aguantar.

Aaron Allemant

Erque

Fuiste un buen amigo, Erque,

cuando triste yo me sentí,

tú me hiciste reír.

Pero un día te fuiste lejos

y nos tuvimos que despedir,

desde entonces yo deseo

contigo volver a reír.

Facundo Arana

La pantera

Porque tienes una mirada linda,

con tus ojitos verdes que brillan,

eres ágil y fuerte para cazar,

mi animal favorito siempre serás.

Einer Buchanan

Adivinanza:

Vivo en el mar, soy grande y veloz,

tengo muchos dientes y nado feroz.

¿Quién soy?

(El tiburón)

Arián Caballero

Blat y yo. Micaela Guerra

38


El gran pez nadando. Noah Sánchez

El ojo gigante. Isabella Patrucco

La mantarraya

La mantarraya salta en el mar,

le gusta mucho brincar y jugar.

Se desliza suave por la profundidad,

parece volar con felicidad.

Te ve entre el coral y un pez,

mueves tus aletas una y otra vez.

La mantarraya nada, se esconde, se va,

y de repente… ¡salta en el mar!

Matteo Calmet

Sofía

Sofía era juguetona,

la primera que yo tuve.

Saltaba, corría y ladraba,

mi corazón siempre la tuvo.

El pájaro mirando. Amaranta Soto

Un día fui al puericultorio,

y al volver me puse triste,

mi madrina me contó bajito

que Sofía ya no existe.

Me sentí muy apenada,

cerré los ojos sin hablar,

solo pensé en mi perrita

y en que descanse en paz.

Alison Caravedo

El amor. Felipe Massa

Flores frías. Samantha Ballen

39


El colibrí

Colibrí, colibrí,

ven a jugar conmigo.

Vuelas y vuelas,

sin rumbo fijo.

Picas flores

con gran color,

igual que tu amigo,

el picaflor.

Cada mañana,

al despertar,

picas flores

sin descansar.

Uma Carmona

Cala, la mejor perrita del mundo

Cuando llegaste a nuestra casa

con tu carita feliz y risueña

yo pensaba, toda ilusionada,

que nunca te irías, mi pequeña.

Te subías a los muebles riendo,

sin ganas de bajarte jamás,

abrazabas los almohadones

y te quedabas quietita en paz.

Dormías y dormías sin prisa,

con tu manta al despertar ,

no la soltabas ni un segundo,

solo cuando salías a pasear.

Comías, jugabas, vivías feliz,

todo era alegría en ti.

Pero un día la enfermedad llegó

y el dolor a casa también vino aquí.

Vomitabas mañana, tarde y noche,

pero el mal no quiso parar.

Te llevaron a la clínica un jueves,

y desde entonces, sin poderte abrazar,

solo en mi corazón te puedo llevar.

Sabina Cragg

El pájaro en el atardecer. Luca Bianchi

La calma

Los pájaros cantan,

las olas chocan.

En las montañas

el viento sopla.

Los peces nadan

al rumbo del mar

porque la calma

reina en este lugar.

Matilda Declercq

El tiempo

El tiempo es

un regalo.

El tiempo es

un presente,

pero tenemos

que ser pacientes.

El tiempo a veces

se pasa volando,

pero a veces

se pasa caminando.

Un jaguar antiguo. Ainhoa Coll

Paulina Gubbins

40


Cristiano Ronaldo

Empieza el partido,

se siente la tensión.

Cristiano Ronaldo corre,

pasa con precisión.

Esquiva jugadores,

recibe el balón,

patea con fuerza...

¡Y anota un gran gol!

Franco y yo. Tomás Rodríguez

Jorge López

Poema

Yo tengo un marcalibros colorido

que cuida el lugar que he leído.

Me gustan los libros divertidos

de reyes, reinas y reinos invertidos.

Mateo Peirano

Mi peluche

Mi peluche es muy lindo,

me ayuda a dormir profundo.

Mi perro y yo. Benicio Saavedra

Es un pingüino con alas

y camina siempre con ganas.

Cuando te veo me alegro,

aunque seas muy pequeño.

Tienes ropita marrón,

y me llenas de emoción.

Tus patitas son coloridas,

como mis flores queridas.

Pingüino, pingüino fiel,

ya es hora de dormir con él.

Anselmo Rheineck

El tigre de Bengala. Teodoro Prieto

41


La titanoboa

Se dice que es un animal extinto,

y muchos creen que ya no existe,

pero hay pruebas que cuentan lo contrario.

Dicen que este animal podría comerse

al colegio Los Reyes Rojos

de un solo bocado, sin masticar.

Los científicos afirman

haber encontrado

la piel de una serpiente gigante,

en lo profundo de la selva peruana.

Y algunos aseguran haber visto sombras,

sombras enormes,

de un animal misterioso y gigante.

Soy una niña. Amara Pérez Luna

Fidel Seminario

El caracol

El caracol es pegajoso

y también muy pequeño.

Sale en la noche

y en el día.

Se mueve muy lento,

con mucha precaución,

y cuando se cansa,

duerme en su caparazón.

Mi amigo

Un amigo con quien hablar.

Un amigo con quien jugar.

Un amigo que quiera corretear.

Un amigo con quien pueda soñar,

pero sobre todo

un amigo que no me

va a abandonar.

Vasco Vera

Vasco Vílchez

Gato rayado. Sophie Buckley

Las mejores amigas. Ana De los Ríos

Las serpientes. Roberto Prieto

42


¡Guau, qué rap!

Tengo una barba graciosa

que me hace parecer señor.

Soy un terrier valiente,

y me lleno de amor.

Soy un guardián que nunca

descansa ni un ratito;

corro, cuido y vigilo

con cariño infinito.

Viví junto al Sena,

y aunque suene a risa buena,

mi casa fueron los ríos

de Inglaterra entera.

Fui perro de guerra,

conocí la trinchera;

hoy brillo en las casas

con mi energía sincera.

Facundo Abanto

El gran picaflor

Este pequeño vagabundo

mueve sus alas ochenta veces por segundo,

mira bien y te asombrarás,

pues vuela adelante y atrás.

Brillan sus plumas como una estrella fugaz,

porque esta ave es muy aguda

y en su vuelo es capaz.

Es tan pequeño como una semilla

y no vuela de forma sencilla.

En bosques húmedos,

en ramas y árboles,

se encuentra su nido,

que él mismo resguarda.

Toma el polen como regalo de una flor,

y en agradecimiento,

su canto es amor.

Alacrán blanco y negro. Arantxa Vassallo

Gatito miau miau

Gatito miau miau, qué buen oído,

siempre con hambre y plato servido.

Come pescadito, atún y croquetas,

mientras nosotros comemos galletas.

Juega con su suave flequillo

y con su enorme ovillo.

Da un salto para atrapar

un ratón con su radar.

Sus ojos ven en la oscuridad

y parecen guardar la eternidad

de todo el tiempo que ha estado

con su dueño, siempre a su lado.

En los techos te ve saltar,

con su pelito sale a jugar.

Tiene un poder detector

y contigo va sin temor.

Máximo Alfaro

Catalina Aguinaga

Chimi en el universo. Mateo Aramburú

43


El gato

En la oscuridad de la noche

veo tu sombra felina que se desliza

con pasos suaves y silenciosos,

llegando tranquila a la cornisa.

Tus ojos brillan en la oscuridad,

compañero fiel en mi soledad;

me llenas siempre de felicidad,

y te lo agradezco de verdad.

Bolitas en el café. Illari Zelaya

Maúllo todo el día

cuando mi barriga está vacía;

hasta que veo mi comida

y me vuelve la alegría.

Cuando juego con la lana,

cuidado que rompes la porcelana;

pero ágil y elegante,

caes en cuatro patas y sigues adelante.

Emilia Bryce

El animal amiguero

Bajo la luna camina el perro;

yo le tiro la pelota y él trota ligero.

Corre sin parar para proteger,

me acompaña siempre: es un amigo fiel.

Dante punzante. Alina Viniczay

Es un amigo sincero;

este animal sabe que es un guerrero.

Me encanta porque es muy amiguero,

su pelaje puede ser amarillo, marrón o negro.

Tiene colores llamativos,

me encanta cómo nada por todos los ríos vivos.

Todas las especies son hermanas, suaves y nobles;

él es muy protector,

como un ave que cuida su nombre.

Puede entender más de 250 palabras,

reconoce gestos mejor que muchas miradas.

Tiene una nariz única,

como una huella dactilar fantástica.

Fidel Castagnino

El mapache fino. Joaquín Ponce

El hombre lobo

Había una vez un hombre que salió al bosque en una

noche de luna llena. Se colocó justo donde la luz caía

brillante sobre él y entonces algo muy extraño ocurrió:

al mirar fijamente la Luna, el hombre comenzó a

transformarse en un hombre lobo.

44


El hombre lobo lanzó un aullido tan fuerte que

despertó a varios niños del pueblo. Los chicos, curiosos,

salieron de sus casas para ver qué estaba pasando.

Caminaron hasta el bosque, un lugar oscuro y lleno

de árboles donde apenas se podía ver. Uno de los

niños tropezó con una rama y cayó al suelo. Le dolió

tanto que gritó: “¡Aauuuu!”.

El hombre lobo escuchó aquel sonido y corrió hacia

ellos. Cuando los chicos lo vieron llegar, se asustaron

y salieron corriendo. El lobo los persiguió y, finalmente,

los alcanzó. Los niños temblaban… hasta que

el hombre lobo sonrió y dijo: “¡Ahora les toca chapar

a ustedes!”. Los niños se miraron entre sorprendidos

y aliviados… ¡el hombre lobo solo quería jugar a las

chapadas!

Mauro Cacho

Don Pato

En el estanque, sereno,

nadando con gran esmero,

el pato busca su sueño:

agua dulce y prado verde.

Su plumaje bien cuidado

y su aceite natural

lo mantienen abrigado

y flotando sin igual.

alienígenas, aunque el resto del pueblo lo ignoró, fascinado

por el cuadro.

Con el tiempo, la tribu decidió vender el cuadro a

comerciantes asiáticos y europeos, con la esperanza

de obtener riqueza. Sin embargo, al cuidar del cuadro,

el pueblo comenzó a volverse cada vez más obsesionado

y los habitantes empezaron a sufrir accidentes

y desgracias.

Putra, al descubrir el verdadero peligro del cuadro,

decidió enfrentarse a él. Con valentía, pronunció las

palabras “Kimble 1995”, y el cuadro comenzó a moverse

de manera inquietante. El pueblo, alarmado, intentó

detenerlo, pero hubo heridos y víctimas entre los

habitantes.

Cuando el jefe del pueblo, Afuguti, llegó al lugar,

intentó calmar la situación, pero el cuadro lo absorbió,

llevándolo al fondo del mar en una ola gigantesca.

La tragedia golpeó al pueblo, que intentó salvar al

jefe sin éxito.

Al día siguiente, los padres de Putra salieron a pescar,

pero una ola los arrastró y también fallecieron. Al

despertar, Putra encontró a sus padres muertos y, al

darse cuenta de que era el único sobreviviente, decidió

destruir el cuadro.

Putra lo arrojó al volcán Krakatoa, pero al amanecer,

el cuadro reapareció intacto en la orilla del mar.

Lea Davelouis

En el estanque, el agua es cristalina;

el pato espera, pico atento,

una migaja que llega en la mañana,

dulce bocado de gran contento.

Con un fuerte aletear

se levanta del espejo;

sus alas quieren explorar

un destino un poco lejos.

Valentino Dacal

Las dos águilas de guerra. Bruno Mancilla

El enigma de la tribu Komodo

En 1915, en Indonesia, la tribu Komodo, compuesta

por cincuenta habitantes —entre ellos pescadores,

mercaderes y familias—, descubrió un cuadro misterioso

en una de las orillas del Océano Índico. Este cuadro,

proveniente de Japón y conocido como “Okinami

Ura”, fue interpretado por el pueblo como una señal

divina de su dios del mar, Bima Susi.

El cuadro, al estar mojado, era suave como lana

pero a la vez áspero como una lija, y presentaba grabados

enigmáticos. Un niño llamado Putra, intrigado,

sugirió que el cuadro había sido entregado por seres

El atardecer en las montañas. Victoria Silva

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El pingüinito. Valentino Sarfaty

El demonio. Darío O,Brien

El pingüino

Abrazado en el hielo y en su cascarón,

sus padres lo cuidan con todo el corazón.

Su primo pingüino es gran pescador,

pero tiene un enemigo

que es un fuerte depredador.

Entre pingüinos hay cambios y enredos;

a veces pelean con garra y sin miedos.

Y en las costas de roca salada

ya no se salvan: la playa está dañada.

Para escapar, corren en zigzag;

para defenderse, picotean sin parar.

Vencer a las focas es complicado,

y de las orcas… mejor estar alejado.

Los delfines me retan a correr en el mar;

dicen que son rápidos para nadar.

Yo avanzo ligero, ¡esta vez gané!

Ellos se quedan atrás… ¡y me sorprendí también!

Gabriel Espinoza

Una noche impensable

Era una noche oscura y fría. Las calles del pueblo estaban

vacías, como siempre a esas horas. Lucía, Emilio

y Cataleya, tres amigos muy curiosos, decidieron salir

a caminar. Mientras avanzaban, después de casi una

hora, Cataleya dijo en voz bajita:

—En el colegio me contaron que hay una granja

embrujada fuera de la aldea… y que un monstruo vivió

ahí antes de ahogarse en una masa verde extraña.

Los tres se miraron con los ojos bien abiertos. La

intriga fue más fuerte que el miedo, así que decidieron

ir a investigar. En el camino, Emilio tropezó y se

hizo un rasguño en la pierna derecha, pero no quiso

rendirse. Siguieron caminando hasta que, por fin,

llegaron a unos metros de la granja. El lugar estaba

completamente abandonado y olía a basura vieja y

húmeda. Temblaban de pies a cabeza.

De pronto escucharon pasos fuertes acercándose.

Asustados, se escondieron detrás de una cortina rota

que colgaba del techo. El monstruo entró a la habitación.

Los niños estaban tan aterrados que casi se

ponen a llorar.

Cataleya había dicho que solo se quedarían escondidos

entre diez y quince minutos, pero no… ¡Se quedaron

una hora completa sin moverse! El miedo los

tenía congelados como estatuas.

De repente, el monstruo los vio. Los tres salieron

corriendo sin mirar atrás. El monstruo corría aún más

rápido y alcanzó a Cataleya, pero ella hizo unos movimientos

de karate y logró zafarse. Lo extraño era que

el monstruo no intentaba llevarlos “al más allá” ni robarles

el alma. Lo único que quería era… ¡Recuperar

un lápiz que se les había quedado pegado en el brazo!

El monstruo —que se llamaba Wilson— por fin recuperó

su lápiz perdido hacía semanas. Después dio un

brinco de alegría y se fue caminando mientras cantaba

“¡Lara, lara, laaa!”. Los niños se miraron, respiraron

profundo y prometieron no volver a investigar granjas

embrujadas. Bueno… al menos por un rato.

Celeste Forns

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El perro, nuestro fiel amigo

Nuestro amigo, el perro, con sus colmillos defensivos,

pero son tan lindos que nadie los malinterpreta.

Adoptado por gente que no lo detiene,

y con un buen corazón que siempre lo cuida.

A veces son rudos, a veces fuertes,

pero con juguetes hipnotizan y son encantadores.

El sol los arrulla, la luna los inspira,

y su fuerte ladrido se comprende.

El pez. Talía Piqueras

¡Cuidado, tigre en acción!

Mi presa favorita es el pez,

y a veces lo devoro al revés.

Soy muy goloso,

pero no almuerzo oso.

Es lindo, es adorable,

pero en sus ojos se refleja su pasado.

Fue adoptado hace catorce mil años,

y no pierde su esencia, lo sabrás.

Tiene colmillos, como lo sabes,

pues su antepasado fue el lobo,

y hace mucho tiempo, el lobo era su origen.

Maya Lumbreras

Mi piel es peluda,

¿acaso lo dudas?

Mis dientes gigantes,

tan brillantes que espantan.

Si jugamos a las escondidas, ganaré,

y no me volverás a ver;

soy experto en esconderme, lo sé…

pero algún día te encontraré.

Me defiendo con mis dientes,

fuertes como pendientes,

y también con mis garras

cuando hay peleas o amarras.

Las nubes del mar. Gracia Saco

Caetano Guerrero

El perrito. Micaela Lumbreras

Mi perro Mochi. Kenzo Sakamoto

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La nieve en el paisaje. Adrián Soldevilla

Puente de los suspiros. Leonardo Flores

Willy está en la playa. Illari Saldaña

Rainbow pug. Tiziana Bobbio

El cóndor andino

Entre las nubes vuela un ave de los Andes;

majestuoso y elegante,

con sus grandes alas abiertas

domina toda la cordillera.

Valiente y atrevido, siempre fuerte,

y como toda ave carroñera que se respete,

se alimenta de animales ya muertos,

ayudando a limpiar nuestro mundo desierto.

¡Oh, cóndor emblemático, ave inmortal de los Incas!

Qué hermoso es verte en los cielos,

y qué sueño tan bello

poder volar tan alto como tú.

El cóndor es de gran tamaño,

y cuando quiere cortejar,

levanta su cresta orgulloso

para así llamar la atención.

Mi alebrije de colores. Minna Zlatar

Emiliano Sipión

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Telémaco

Los pretendientes se quieren casar con mi madre,

entre ellos mismos se dicen

que son unos muertos de hambre.

¿Qué le estará pasando a mi padre?

Mi padre no vuelve, pero se resuelve.

Voy a ir a buscarlo, mientras mi energía se disuelve.

El barco de mi padre en el horizonte nunca se ve.

Pero yo soy fuerte, encontraré a mi padre y volveré.

Ojalá que mi padre vuelva y

se reencuentre con nosotros

para que ya se vayan los otros.

Camilo Adrianzén

La tragedia de 1986

Esta historia fue en 1986 en la jungla del Perú. Los personajes

son Tito y Gabriel.

Un día, Gabriel tenía hambre y se fue al bosque

buscando manzanas. Entrando al bosque, vio algo oscuro,

y a su lado había una manzana, se fue a su casa y

contó lo que había visto. Tito se sorprendió y decidieron

ir al bosque. Al día siguiente ya era de mañana y

los dos entraron al bosque. La figura oscura se movió

hacia ellos y no lo notaron, pero ya estaban lejos de

su casa. Luego, la figura se reveló en frente de los dos

y sacó su guadaña y Tito peleó, y luego Gabriel se fue

hacia su pueblo a advertirles que alguien tenebroso

estaba en el bosque. Tito estaba cansado por la lucha,

luego todo el pueblo apareció, y lo ayudaron.

Todo el pueblo bloqueó la entrada del bosque

para que la figura nunca vuelva a entrar. Desde ese

momento Tito y Gabriel nunca volvieron a entrar al

bosque.

Leo Berninzon

Una Navidad extraña

Había una vez una niñita llamada Tati. Tenía cuatro

años de edad y estaba muy contenta porque era temporada

de Navidad. Le gustaba mirar cómo caían los

copos de nieve y cómo las luces navideñas pintaban

la noche de colores.

Hasta que algo extraño ocurrió, los copos de nieve

empezaron a brillar en un tono rojizo como si hubieran

encendido luces detrás de cada uno. Tati parpadeó

confundida, al girar notó que su familia estaba

inmóvil, demasiado inmóvil. No parecían tristes ni

con miedo, solo estaban ahí como si estuvieran congelados

a la mitad de una sonrisa. Muy lentamente

empezaron a moverse, mientras se hinchaban, rebotaban

como pelotas y saltaban tan rápido que el piso

parecía de goma.

Diablada. Vincenzo Modonese Diablo del mar profundo. Axel Griffiths El monstruo. Alba López

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—Tati…—susurraban sus voces estiradas, como si vinieran

muy lejos—. Ven aquí…

La niña sintió un escalofrío y no estaba del todo

bien, así que se echó a correr por toda la sala mientras

escuchaba esas voces.

—Tati…

Justo cuando pensó que ya no podía correr más

apareció un portal flotando como si fuera hecho de

luz. Entonces, la niña sin pensarlo, entró al portal.

Cuando entró al portal vio un bosque frío. Se sentía

sola y triste. Aunque se había salvado extrañaba a

sus seres queridos, hasta que escuchó:

—Tati, te encontraremos…

No era ninguna amenaza, ni sonaba algo malo.

Solo misterioso, como si su familia estuviera buscándola

en mundos diferentes.

Tati respiró hondo. Avanzó entre los árboles. Tal

vez, pensó, este portal no era el final… sino el comienzo

de una nueva aventura.

Lois Calvo

Los viajes de Ulises

Tengo muchos problemas

y no sé cómo resolverlos.

Tengo aventuras muy emocionantes,

pero cada vez es más decepcionante.

Estoy intranquilo porque fui a la guerra

sin tener quién me quiera.

Estoy triste, estoy molesto

y el mar está más inquieto.

Deseo llegar a mi tierra,

abrazar a mi esposa y besar la tierra.

Días de paz, en vez de estar en el mar.

Joaquín Carvallo

Maximan y Lapizete

El hombre amarillo. Enzo Malatesta

Maximan y Lapizete

Había una vez un detective llamado Maximan y su

compañero Lapizete. Ellos vivían en el país Cirumen,

resolvían casos muy buenos como el diamante perdido,

la esmeralda falsa, etc. En su kit de detective

hay brochas, polvo de huellas, lupa, etc. Un día, les

llegó una invitación para resolver un caso, que decía

“Hola, detectives, queremos que resuelvan este caso.

Anoche un multimillonario llamado Clark, invitó a 6

personas a su casa, pero antes de que pudiera revelar

algo, fue asesinado. Por favor vengan. La dirección es

…”. Maximan y Lapizete estaban asombrados, hasta

que se dieron cuenta de que no decía la dirección, así

que Lapizete buscó información.

Cuando lograron encontrar el lugar, vieron varias

pistas sospechosas y pensaron que ya estaban cerca de

descubrir todo. Después, encontraron una nota con una

dirección, llegaron al lugar y había dos policías que estaban

en la puerta, cuando de pronto salió corriendo el

asesino y lo atraparon. Después, los detectives volvieron

a casa tranquilos de haber resuelto otro caso más.

Leandro Coronado

Ulises

Año tras año, buscando mi isla,

cada vez que piso una tierra,

empieza una guerra.

Una historia que quiero contar.

Cada vez que voy a una isla,

caen más hombres ante mis ojos,

y no cualquier hombre,

todos eran mis compañeros, no cualquier forastero.

Esperando. Vania Contreras

Sofía Cueva

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tenía dieciséis patas y doce ojos, pero veían tantas

cosas extrañas que les dio igual.

Después de dos años en el bosque, un día, llegaron

dos pingüinos y al verlos los reconoció porque eran su

papá y su mamá que habían ido a recogerlo. Pingüin

se despidió de todos, en especial de su gran amigo el

mono rey, y se fue corriendo a abrazar a sus padres.

Aurelio Castagnola

Por el mar

A cada rato estamos navegando,

estoy cansado, sediento y perdido.

En el reino de Circe me convirtieron en cerdo.

El niño de los brackets. José Costa

En la tierra de los cíclopes me moría de miedo.

Ya quiero descansar,

pero Ulises, como siempre, quiere continuar.

Pingüin

Había una vez una familia hermosa: un papá, una

mamá y un hijo que se llamaba Pingüin. Él era un

pingüino muy inteligente y feliz. Como la mayoría,

vivía en la Antártida, donde cada ciertos años había

una enorme tormenta, era realmente grande.

Después de dos años, hubo una tormenta enorme.

Pingüin y su familia tuvieron que refugiarse en

una cueva, pero Pingüin no alcanzó a llegar a la cueva

y se perdió, la tormenta se lo había llevado.

De pronto, Pingüin apareció en un bosque. En

el camino vio a un mono que llevaba una corona y

se dio cuenta de que no era un simple bosque, era

uno mágico. Igualmente siguió viendo muchas cosas

y criaturas raras. De nuevo vio al mono rey, que

le dijo: “¿Qué haces por aquí?”,

y el pingüino le respondió:

“¡Estoy perdido!”. Luego de eso,

se hicieron amigos y después el

mono rey lo guió hasta su reino.

Luego, hicieron una celebración

de bienvenida para Pingüin,

porque nadie lo conocía.

Una vez que lo conocieron, a

todos les cayó muy bien. Más

tarde, le dieron ceviche como

comida principal de la fiesta.

Aunque era un ceviche con animales

raros e insectos, se lo comió

igual.

Cada día era un día alegre

y divertido porque los amigos

jugaban todo el día y exploraban

el bosque, incluso llegaron

a encontrar un bicho muy raro:

Atardecer del tiburón. Facundo Dávila

Ya no quiero seguir, me siento frustrado.

A cada compañero le hemos fallado.

Me siento preocupado en la isla del Cíclope.

Pudimos haber llegado,

pero por nuestra desconfianza,

no lo hemos logrado.

Quiero volver a casa y encontrarme con mi familia.

Cada día lo siento más largo,

creo que mi tierra está cerca.

Muchas aventuras hemos pasado

y estoy orgulloso de lo logrado.

Octavio Larco

Perspectiva de

una doncella

El sufrimiento de mi señora

estoy escuchando,

los sufrimientos

de mi señora, uno tras otro.

Tristeza y preocupación

es lo que siento,

pobre mi señora

siento sufrimiento.

Oh, Ulises,

¡Vuelva ya, señor!,

llegue para calmar

el sufrimiento de su amada,

luche por su amor.

Emilia León

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El misterio de la nota

Hace 31 años, un detective, que se llamaba Magnus,

estaba en su casa tranquilo. De pronto, de la nada apareció

una carta que decía algo muy raro: ”Estoy en tu

casa espiándote”. Entonces, él se alarmó y salió para ver

quién la había dejado. Sin embargo, todo estaba normal

y no había nadie, así que pensó que era una broma

y entró a la casa. Pero cuando entró, se dio con la

sorpresa de que todos sus papeles de detective habían

desaparecido. Esos papeles eran muy importantes. Entonces

se dio cuenta de que no era una broma.

Luego de eso, Magnus empezó a buscar al culpable.

Esto le tomó mucho tiempo, tanto así que pasaron

cuatro años. Hasta que leyó una noticia y se dio

cuenta de lo que le había pasado. Llamó a su amigo

para que lo ayudara a capturar al ladrón, pero él se

negó, lo que le pareció raro porque siempre estaba

dispuesto a hacerlo. Así que siguió solo. La noticia

decía que habían hecho lo mismo que le hicieron a

Magnus en todo el barrio de su amigo, menos en su

casa. Así que empezó a sospechar de él.

Al día siguiente, fue a la casa de su amigo, pero

no estaba. Entonces, escuchó en la radio una noticia

que decía que a dos cuadras acababa de pasar algo.

Al parecer, robaron un jarrón. Por cierto, Magnus aún

estaba en la casa de su amigo, quien había dejado la

radio prendida. Después de unos minutos, su amigo

apareció con un valioso jarrón antiguo en la mano. Ya

no tuvo dudas de que él era el ladrón, así que sacó

unas esposas y lo arrestó. Por fin había resuelto el

caso, aunque casi de casualidad.

Mi búsqueda sin rumbo

Tras muchos años de búsqueda

sigo sin encontrar la pura verdad.

He buscado mi reino por mucho tiempo.

Mi esposa, mi hijo… los extraño.

Las aventuras cada vez se vuelven más imposibles

e impredecibles.

Los años pasan y sigo sin estar de vuelta en casa.

Poseidón es indestructible,

las sirenas son maravillosas y a la vez tenebrosas.

Hermes es muy buen compañero,

me manda mensajes con mucho esmero.

Ahora estoy con un gigante que quiere acabar conmigo.

Él tiene todo lo que desea,

y yo, Ulises, un guerrero astuto,

lo engañaré y seguiré mi camino sin rumbo.

En fin, esto es una odisea:

nunca sabes lo que te espera.

Julieta Sagasti

Camilo Quintana

Medusa. Réplica. Umberto Kitamoto

El gato príncipe. Aurelio Moscoso

Los dos rubios. Salvador Gubbins

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Torre aérea. Mateo Mancilla Mirando. Laura Mélinchon Yo no soy así. Guillermo Montesinos

El secuestro de Arcoíris

Un día, Arcoíris fue al mundo mágico. Todos le dieron

la bienvenida al llegar, menos un señor raro que la

miró fijamente, pero ella lo ignoró por completo. De

pronto, él le dijo “¡Arcoíris!” con una voz muy aguda.

Ella siguió sin hacerle caso. Luego decidió ir al lago.

Ahí vio una roca brillante; sin embargo, el extraño señor

también estaba cerca y la atrapó con ayuda de su

secuaz, que era un pez naranja con lentes, muy malvado,

que había preparado una jaula para ella. La metieron

adentro y nadie se dio cuenta de que Arcoíris

había desaparecido, mientras ella estaba en la jaula

aburrida y sola.

De pronto, un tigre que estaba cerca la pudo olfatear

y rompió la jaula, así fue como logró escaparse.

El misterioso señor, que se llamaba Tins, sacó de su

bolsillo una poción de neblina para huir y que no lo

atrapen, pero Arcoíris sacó su súper poder de visibilidad,

logró verlo y lo atacó con ayuda del tigre. Lo atraparon

y lo mandaron a la Luna, donde no hay colores

ni olores.

Finalmente, todos tuvieron paz y tranquilidad, y

Arcoíris vivió feliz y disfrutó del mundo mágico.

Irene Torrejón

Un cuento especial

Érase una vez un niño sin tanta creatividad que quería

hacer un cuento, un muy buen cuento. Como no sabía

qué hacer, consultó con varios amigos, pero como

no se le ocurrían ideas, se aburrió y ya no lo quería

escribir.

Después de un tiempo, mientras estaba jugando

con sus amigos, se le ocurrieron varias ideas. La primera

era narrar su vida, pero pensó que sería aburrido.

La segunda era... bueno, solo tenía una. Como no

lo estaba entregando a tiempo, lo hizo rápidamente.

Iba a ser una historia de alguien que no tenía ni idea

de qué hacer, igual que él.

Después de un rato escribiendo logró terminarlo,

lo puso en una carta y te lo envió, es por eso que lo

estás leyendo. Después de hacer todo eso, se fue a su

casa satisfecho y feliz. Ese cuento, es este cuento y yo

te lo narré y solito te lo conté.

Salvador Trigueros

Él no es lo que parece

Yo soy hermosa, fuerte y divina.

pero la gente dice que solo soy una diva.

Soy tan hermosa que enveneno a los hombres,

hasta que encontré uno con una mente diferente.

Era hermoso, majestuoso,

no podía creer que no era un simple cerdo,

como todos los demás.

Lo empecé a tratar como si fuera un dios,

y hasta le di todo mi arroz.

Yo solo deseo que me dé lo que quiero,

ser una maga majestuosa, más que una diosa.

Arianne Viniczay

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Promoción XLIV / Sexto grado 2025

Cristóbal Alexander Ramírez

Julián Aller Elías

Lucca Bisso Amar

Adrián Bryce Elías

Nina Bueno de Mesquita Morote

Isabel Cabrera Carvallo

Ryu Caro Landaure

Emilia Castro Solari

Benjamín Cragg Arce

Cristóbal Declercq De Aliaga

Blas García Meléndez

Leonardo Lumbreras Aliaga

Lara Malachowski O'Brien

Amaru Maquet Makedonski Alfaro

Facundo Márquez Oyadomari

Amaro Miranda Vajda

Gael Palma Salazar

Maia Perla Koechlin

Andrea Pestana Olaechea

Bernardo Portocarrero Pedraglio

Luciana Ramos Millones

Camila Rodríguez Villegas

Matías Rouillon Blondet

Illari Sánchez Miranda

Pablo Soldevilla Bustamante

Marcelo Uccelli García

Gabriel Vidal Ortiz

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Aquí les presentamos una muestra de las

variadas investigaciones que los chicos y

chicas de Sexto grado presentaron para

pasar a secundaria.

Adopción y rescate de animales

Desde pequeña me han gustado los animales, por eso

elegí este tema. La investigación me ayudó a comprender

que el rescate y la adopción son procesos complejos que

requieren tiempo, paciencia y dedicación. Mi pasión por

los animales se fortaleció, y entendí que quiero dedicar mi

vida a protegerlos, porque cada esfuerzo y cada decisión

consciente pueden transformar la vida de un animal y

contribuir a una sociedad más compasiva y responsable.

Emilia Castro

Alianza Lima

Me interesó investigar el equipo de Alianza Lima

porque soy hincha desde niño y sabía poco

sobre él. En las

entrevistas conocí

la perspectiva

de un jugador,

un hincha y un

historiador. Además,

todos tienen su

función: la hinchada

alienta al club, el

entrenador dirige

a los jugadores, el

presidente dirige la

institución, entre otras cosas más y los jugadores se

encargan de marcar goles, defender, cubrir y tapar.

Benjamín Cragg

El Chama

Elegí la historia de la E.T. Unidos Chama S.A.

porque quería investigar algo que tuviera

que ver con transporte

urbano en Lima. Por

un lado, su nombre

proviene del quechua y

nos conecta con nuestra

identidad. Por otro,

Chama es una de las

empresas de transporte

urbano más antiguas del

Perú, siendo fundada

hace más de 50 años,

y ha vivido muchos

cambios por distintos factores urbanísticos.

Amaru Maquet Makedonski

El diseño gráfico en la industria musical

Decidí investigar este tema porque desde pequeño he diseñado

cosas como carteles, pequeños afiches y mis propias carátulas

de cuentos. Además, me encanta escuchar música siempre que

puedo. También aprendí términos gráficos, y descubrí que la meta

principal del diseño gráfico en la industria musical es transmitir

un mensaje del músico al público de forma gráfica. En resumen, el

diseño gráfico en la industria musical se puede considerar un arte.

Pablo Soldevilla

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El rock en el Perú

El fútbol femenino

en el Perú

Mi pasión por este deporte empezó

de muy pequeña. Investigar me ha

permitido comprender mejor cómo

este deporte ha evolucionado y cómo

las mujeres han conquistado, paso a

paso, su espacio dentro de él, pero a

la vez también me di cuenta de que

aún falta mucho por hacer. El fútbol

femenino no es solo una manifestación

deportiva, sino también una expresión

de lucha, superación y orgullo nacional.

Luciana Ramos

Elegí este tema porque

mis papás siempre

han estado muy

relacionados con la

música, así que quise

investigar sobre el rock

de mi país. Aprendí

que cada vez hay más

interés por investigar

la historia del rock

peruano, y que la gente

ahora quiere compartir

más el rock peruano.

Por eso pienso que

deberían poner más canciones nacionales, porque en las

radios suenan muchas canciones extranjeras.

Amaro Miranda

El surfskating

Esta investigación me ha permitido descubrir que el surfskate es

mucho más que una simple combinación entre el surf y el skate.

Aunque al comienzo pensé

que era un deporte reciente,

aprendí que tiene más de

treinta años de historia, con

una comunidad que crece

constantemente en distintas

partes del mundo. Una

de las cosas más valiosas

que descubrí es que el

surfskate, en la actualidad,

es practicado por personas

muy diversas.

Bernardo Portocarrero

El Lego

Siempre

he armado

Legos, pero ahora me interesó conocer su historia

y saber más. La versatilidad y adaptabilidad

son los grandes atributos de Lego. No solo es

un juguete, sino una puerta a la imaginación

y creatividad. Y se puede adaptar a casi

cualquier nueva tendencia, ya sea haciendo una

colaboración o una licencia, y eso permite que

tenga de todo. Pongo estos dos atributos juntos

porque se necesitan mutuamente.

Cristóbal Declercq

El surf

Lo que más me

sorprendió y

más me llamó

la atención al

realizar esta

investigación fue

cómo empezó

y cómo se

descubrió el surf;

cómo ha ido

evolucionando

a lo largo del

tiempo, tanto

las maniobras

como la cantidad de surfers que hay en todo el

mundo; y qué tan importante ha sido el Perú

para el surf y cómo se relacionan las culturas

preincaicas con este deporte, entre otras

cosas.

Matías Rouillon

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La batería acústica

Decidí investigar sobre la batería acústica porque es un

instrumento que

toco y me gusta

mucho la manera de

llevar el ritmo. Antes

de empezar Quinto

comencé a tocar

batería y se volvió mi

instrumento favorito.

Después de realizar

esta investigación

aprendí que la

batería no es solo un

instrumento, sino

muchos instrumentos juntos. También aprendí más sobre

los tambores e instrumentos de percusión antiguos.

Isabel Cabrera

La comida

marina peruana

Desde pequeño siento

interés por conocer

cómo se preparan

los principales platos

marinos del Perú.

Después de esta

investigación, aprendí

varias cosas importantes:

nuestra costa tiene una

gran variedad de peces y mariscos, lo que permite que

nuestra gastronomía sea rica y diversa. La tradición viene

desde culturas antiguas como la Chimú y la Mochica.

Finalmente, la comida no solo es deliciosa y famosa, sino

que depende del respeto por los recursos naturales.

Facundo Márquez

La comida criolla

peruana

Me interesa la comida

criolla porque siempre

me ha llamado la

atención. Me costó lograr

saber qué diferencias

existen entre los platos,

qué ingredientes

llevan. Gracias a esta

investigación me he

llenado de información.

Aprendí que es una

mezcla, una fusión de técnicas e historia peruanas y

extranjeras. Además, los platos varían según la zona

y lugar porque pueden haber insumos diferentes o la

historia puede ser interpretada de diferente manera.

Blas García

La guitarra eléctrica

Después de realizar mi investigación, pude lograr

aprender más a fondo sobre la historia de la guitarra

eléctrica, su evolución y origen. También identifiqué

sus partes y funcionamiento. Fue interesante descubrir

cómo se va

creando música

a partir de sus

características

y sus distintos

modelos.

Además, pude

ver diseños

únicos creados

para guitarristas

famosos y

guitarras

con colores

especiales,

acabados mate y formas de cuerpo muy originales.

Andrea Pestana

La guitarra

Desde pequeña siempre me ha gustado la guitarra, un instrumento

con el que se puede tocar desde una serenata hasta conciertos de rock.

Gracias a está investigación, he aprendido que tiene muchos años. Según

el diccionario de la RAE, es un instrumento de cuerdas, pero según mis

entrevistados es mucho más: música, ritmo, espíritu, alma, magia…

Acompaña al artista que comparte sus pensamientos a través de ella.

Nina Bueno de Mesquita

57


La historia de

los videojuegos

He investigado

sobre la historia

de los videojuegos

porque me interesa

mucho cómo han

evolucionado los

gráficos, los FPS

(fotogramas por

segundo) y otros

aspectos. Los

videojuegos no solo

son una forma de entretenimiento, sino también un arte,

una manera de enseñar cómo te sientes o te sentiste, y

una manera de aprender. Algunos videojuegos nos dan

enseñanzas, incluso a veces filosóficas, como el pensar

qué nos hace humanos.

Gabriel Vidal

La natación

Elegí investigar la natación

porque me gusta mucho la

sensación de estar en el agua.

Me sorprendió descubrir que hay

pinturas rupestres con motivos

que muestran cómo el hombre,

desde los inicios, ha aprendido

por instinto de supervivencia

a moverse en el agua para no

ahogarse. También confirmé que

saber nadar es indispensable para

la práctica de otros deportes como el waterpolo, el nado

sincronizado, el buceo y otros.

Adrián Bryce

La gimnasia

artística

Yo elegí la gimnasia

artística porque

desde pequeña

he visto de cerca a

muchos gimnastas,

debido a que mi

mamá es artista de

circo. Después de

haber investigado,

puedo concluir que

practicar gimnasia

tiene muchos beneficios, a nivel físico, emocional, social

y mental. Finalmente, aprendí que detrás de cada

movimiento hay mucho trabajo, pero también belleza

y libertad. También entendí el valor del esfuerzo, la

constancia y el amor por el movimiento.

La pintura del siglo XIX

Maia Perla

Elegí este tema porque siempre me ha

gustado el arte, y muchas veces mis

padres me han llevado a exposiciones.

Yo quería investigar toda la historia del

arte, pero decidí solo la pintura del siglo

XIX. En este siglo hubo cambios que

ayudaron a las siguientes generaciones

de artistas. Además, los movimientos

artísticos ayudaron a que los pintores

fueran evolucionando, pasando de estilos

sin vida a más sentimiento, color y luz.

Gael Palma

La historia del club

Alianza Lima

Alianza es, para mí, el mejor equipo de

fútbol. Después de realizar mi investigación

aprendí que no es solo una gran institución

de fútbol peruano, también es pasión, gloria,

sentimiento y muchas otras cosas más. Ahora

entiendo que Alianza Lima tiene amigos, tiene

buenos entrenadores, tiene estilo de juego,

tiene estrategia, tiene una gran hinchada y, lo

más importante para mí, tiene humildad.

Lucca Bisso

58


La sopa ramen

Yo elegí este tema porque es mi comida favorita

y quería saber más sobre su historia. El ramen es

muy importante porque es la primera comida

japonesa que probé y desde ese día también me

interesó la cultura asiática. Aprendí cosas muy

interesantes, como los restaurantes, la migración

y todo el proceso que se dio para que la sopa

ramen fuera reconocida internacionalmente. Pude

comprender también todo lo que requiere ser un

cocinero de ramen.

Lara Malachowski

Las ardillas

De todos los animales que conozco, las ardillas

son mis favoritas. Me gustan porque hay muchas

y puedo

alimentarlas.

Aprendí que

debemos vivir

amigablemente

con ellas y

cuidarlas, porque

Lima no es su

hábitat natural.

También que las

municipalidades

distritales tienen

responsabilidad

en cuidar

de la salud

de las ardillas y educar a sus vecinos. Cualquier

problema con las ardillas hay que comunicarlo

inmediatamente a las autoridades de SERFOR.

Camila Rodríguez

Universitario

de deportes

Elegí investigar el

club Universitario de

Deportes porque mi

familia y yo somos fieles

seguidores de este

equipo. Gracias a esta

investigación, conocí en

profundidad su historia y

sus logros. Confirmé que

Universitario de Deportes

es el club con más títulos

de la liga peruana. Además, conocí la trayectoria de “Lolo”

Fernández. Finalmente, descubrí que el equipo femenino es el

que tiene más títulos en el fútbol femenino peruano.

Cristóbal Alexander

Las parrilladas

A mí me encanta comer y preparar parrilladas. Cuando

cocino, pienso cómo se habrá originado, en qué año,

quién fue la primera persona considerada un parrillero

o parrillera y muchas cosas relacionadas. En esta

investigación aprendí que una parrillada también es un

evento social donde te reúnes con tus amigos y familia.

Aprendí que el mayor reconocimiento para un parrillero

es tener la lista de reservas llena y la satisfacción del

cliente.

Ryu Caro

59


Los gatos mestizos

Elegí este tema porque soy una gran fan

de los gatos, tengo uno, que es mestizo,

y me llamó la atención que existan gatos

que son únicos en el mundo. Gracias a esta

investigación aprendí mucho sobre historia

animal, por ejemplo, cómo se relacionaban

los gatos con las culturas antiguas.

Logré comprender la importancia de la

sobrepoblación y de adoptar a un gato sin

importar de qué raza sea, o si no tiene.

Illari Sánchez

Star Wars

Desde pequeño me encantaba Star Wars, miraba las

películas y coleccionaba los juguetes de esta saga.

Sin embargo, hay varias cosas que no conocía y por

eso decidí investigar este

tema. Aprendí que no solo

es una saga de películas,

también es una franquicia

que cambió el cine y la

vida de varias personas,

incluso de su propio

creador, George Lucas,

que pensaba hacer una

película para niños pero

terminó siendo un éxito.

Leonardo Lumbreras

Las aves rapaces de Lima

En esta investigación aprendí cuáles son las

aves rapaces de Lima y cómo diferenciarlas.

Entendí que nuestra fauna es amplia, a pesar

de ser una ciudad muy comercial y con alta

población humana. La importancia de estas aves

es contener a otras especies y son señal de un

ambiente sano. También me llamó la atención el

museo de Historia Natural, que es un museo con

una de las mejores colecciones de aves.

Julián Aller

Universitario

de deportes

Mi investigación me

ha permitido aprender

muchas cosas nuevas

y confirmar otras,

como que la “U”

tiene a la hinchada organizada más grande y antigua del

Perú: La Barra Oriente; que la “U” fue el campeón en el

campeonato de 1934. También he podido aprender otras

cosas, como que si uno prepara sus trabajos con tiempo

y es organizado, las cosas pueden salir mejor y uno tiene

tiempo para corregir los errores.

Marcelo Uccelli

60


La sección de Secundaria nos invita a

revisar los cuentos, poemas, pinturas

originales y réplicas que realizaron

durante el año.

Poema de odio, que en realidad

es lamento

Bajo el manto negro me desperté.

Me sentía raro y me analicé.

En el lago colgante me contemplé

y en mi propio cuerpo no me encontré.

Emilio Massa

Era otro cuerpo, era mi enemigo.

Vacilé, ¿qué pasa si la vida le arruino?

Quería su camisa blanca manchar de vino

y que sus pasos se sientan cerca del abismo.

Comencé mi hazaña

en la vida de otros sembrando cizaña.

Encerré a su familia en una telaraña

y así tomé el control de toda su cabaña.

Incendié su jardín de amapolas.

Me ahogué a mí mismo dentro de las olas.

Destrocé en pedazos su falsa aureola.

Todo era risas, pero, ¿mi vida ahora quién la controla?

Esa duda no duró mucho

porque fue divertido explotar su cuartucho.

También que se burlen de él en el instituto.

No saben que soy yo, no me importa en lo absoluto.

Hoy día fue raro, fue muy extraño.

Lloré todo el día, esto me hace daño.

Sentí en mí las burlas, es un autoengaño,

Me creo la víctima, ¡pero soy parte del rebaño!

Pudriéndome en mi propio experimento,

Encontré una respuesta a mi antiguo pensamiento.

¡Ya no puedo regresar a mi propio cuerpo!

En versos no se puede explicar cuánto lo lamento.

Emi Chávez

Adriana Rivera

A través de mi ventana

A través de mi ventana veo

lo lejos que estamos del mundo.

Aunque todo esté en silencio

siempre habrá un ruido que no se irá.

Afuera llueve, pero aquí adentro hay fuego.

El cielo estalla y suena “boom”, el pensamiento

inunda la mente de cada persona,

mientras yo veo y pienso que

después de la lluvia sale el arcoiris pero sin colores.

Observo desde lejos

lo cerca que estamos de volver al inicio.

Mi corazón se hace pedazos

al pensar que no podré volar por siempre,

por fuera todos se ríen,

pero por dentro hay un cansancio

que no se puede ocultar.

Por dentro me ahogo, pero entre las voces resucito.

Victoria Cillóniz

61


Quisiera la esperanza

Estoy sola en mi casa

llena de aburrimiento,

cuando miro la ventana

veo cómo la lluvia cae.

Pareciera que fueran

a salir truenos.

Quisiera la libertad

o la esperanza porque

adentro es como estar

atrapado en un agujero,

sin compañía.

Camila Piqueras

Lamentos sinceros

Bajo la lluvia te voy a esperar (querida libertad).

En un mar de tiburones nadar

deseando alguna vez el paisaje poder contemplar.

Dentro de mí guardaré

esperanza de libertad tener.

La cálida risa de la alegría anhelo

por la cual ruego:

que la indiferencia de esta guerra sin sentido

y el cansancio de la lucha sin razón

terminen todo el dolor que generó.

Tengo seguridad de que en alguna parte de allá

afuera

todo es mejor.

Todos queremos un destino mejor

que solo poder ver por una rendija el exterior.

Martina Márquez

En mi casa hay mucho

silencio, solo se escuchan

las gotas de agua,

cuando miro la ventana

veo a los niños jugar

con la lluvia.

Julia Horna

El color no es un delito

Oye, hermano,

el racismo es muy malo,

dame un motivo

para que todos estemos unidos.

Tú crees que es un juego

solo porque eres extranjero.

El racismo existe

y tú crees que es un chiste,

esto es un problema global

y también es ilegal.

Esto causa muerte

y por eso mi sangre hierve.

Este tema no es nuevo

y causa mucho miedo.

Además, su color

no es justificación de su dolor.

La empatía es el camino verdadero

para un mundo justo y sincero,

no importa el color de piel que se pueda tener,

todos merecemos el respeto y poder crecer.

Matías López

Fabiana Reyes

62


Silencio

Lágrimas brotaban

al contemplar el silencio.

El cansancio reinaba

en su mundo lleno de miedo.

La esperanza de ser libre

se había ido hace mucho.

Una eterna lluvia lo turbaba,

cada gota era un suplicio.

Emma Arce

Poema

Miro por la ventana,

y estoy cansado de esperar,

veo cómo la gente

lucha por la rendija contemplar.

Grande el aburrimiento es

de la cabeza hasta los pies,

quiero partir con rapidez

mientras veo lo que pasa afuera.

De tanto esperar

se le caían los ojos.

Todo este tormento pasó por algo,

algo que se remonta

a tiempos muy pasados.

Una tragedia ocurrida

en un lugar muy lejano.

Diego Mélinchon

Silencio, además de la lluvia,

y en eso, alzamos vuelo

y en unos minutos, estamos en el cielo,

la espera terminó. ¡Libertad!

Al llegar, unas lágrimas se me escapan,

el motivo no lo sé.

Aterrizamos, suelto una pequeña risa.

Escucho el goteo de la lluvia afuera.

“Llegamos”, me digo. ¡Todos afuera!

Emilio López

Pedro Hinojosa

Muerte

Qué horrible es la poderosa muerte.

No puedes hacer nada y te deja inerte,

y aunque te explote la mente

la vida se pasa velozmente.

Solo hay que aceptar

que solo una hay,

así que disfrútala

y deja fluir las emociones como cascada.

No te preocupes por los demás,

quédate, y no los dejes atrás.

Sebastián Gonzales

Mariano Flores

63


Rap vs. racismo

Este prejuicio global

debería ser ilegal.

El racismo no es un chiste,

este problema existe.

Aunque muchos dicen que estamos unidos

la verdad es que no se nota muy clarito.

Pedimos un mundo sin marginación

en el que se piense con el corazón.

Luchamos por un motivo

y queremos que sea todo oídos.

¿Acaso esto es un juego

donde no hay extranjeros?

Es imposible imaginar la crueldad de los humanos,

ni siquiera llegaron tan lejos los romanos.

Esto realmente nos hierve

y podría causar que nos odiemos a muerte.

Fátima De Gennaro

Para enfrentar este prejuicio hay que ser currante

y si seguimos así el futuro está adelante.

Debemos reflexionar, mirarnos en un crisol

para que juntos brillemos como el sol.

Muchos despreciamos lo que se nos da

hasta que tarde o temprano se nos va.

Algunos piensan que lo mejor es el estilo,

pero si analizas el racismo entenderás nuestro motivo.

Luka Page

María Peirano

Catalina Ortiz

Julieta Ramos

64


El tren

Llevo viajando por horas,

mirando la ventana

deseando con ansias

que un ruido inunde la calma.

Escucho las risas de afuera

y me causan indiferencia.

Este silencio eterno eterno que no para

me hace cuestionarme

si soy amada.

Espero por horas

para llegar a mi destino,

pero yo misma me pregunto

si siquiera estoy en el camino.

Veo gota por gota caer,

¡Es la lluvia!

Hasta que el tren se detiene.

Me inunda el miedo

y me quedo paralizada,

sin poder mover un hueso

o soltar una carcajada.

Juan Francisco Fernández

Mia Saco

Ramiro Franco

Julieta Krumdieck

65


Salvador Milla

Julieta Barragán

Yago Rafael

Vasco Vásquez

Victoria Talavera

66


El brillo de sus ojos

Bajo las aladas almas de las rosas,

bajo la luna llena

brillan tus ojos de color

centro de margarita

y la bella luna te sigue y avanza

y te canta

porque en la luz, en tus ojos,

en su sonrisa, en la brisa,

ella te reconoce.

Hace miles de años eres

como un ermitaño de casa en casa,

tocas la puerta y se escucha un áspero silencio

cuando te abren, un dulce perfume de rosas

cuando ella se acerca a verte

porque ella te quiere

y se ve el brillo de sus ojos

cuando estás cerca.

El ermitaño queda con ella

porque ella siempre te espera.

Inés Aller

Aitana Soto

Mi rutina matutina

Hoy me levanté sin miedo

con el sol saltando

entre el hueco de las cortinas

y el sticker pegado

en la ventana.

Suena la alarma

y me voy a bañar

con el espejo empañado

por el agua caliente.

Alonso Pestana

El árbol de enfrente,

los pájaros cantan,

vuelan,

y las ardillas pasan.

Los carros tocan el claxon

el silencio nunca es continuo

y aumenta mi flojera.

El agujero como una rendija,

más el aburrimiento por todo lo que pasa…

Afuera se escuchaba la tranquilidad

y adentro la música estallaba.

Luciano Dacal

Aryuna Chirinos

67


Cristal opaco

Infinito, adentro, agujero maldito.

Opaca rendija,

tiempo detenido en el aburrimiento,

el silencio corta como lija.

En el detenimiento

es más fácil contemplar,

el manejo todo lo hace dudar.

Es curioso, esto me hace recordar

al “verso”, aunque me haga chistar.

Derretido el carro está,

yo vuelo, alado,

pero el camino negro se ha escuchado.

He llegado al final esperando.

La lucha en un campo enlluviado

se ha ganado.

El problema, no había lados.

Maximiliano Eguren

Desde la ventana hacia la calle

Estoy atrapado en mi cuarto,

no hay fecha, ni rumbo, ni destino.

Existe una puerta que sigo sin ver,

a veces siento dolor, mi cabeza

sigue pensando en un olor.

Un aroma que me llene a mi infancia,

un destino que me haga feliz.

Siguen pasando los carros y yo,

y yo,

sigo aquí con diez tareas,

con preocupación acumulada

de hace días

que me hace volver a decir

¿cuál es mi propósito en el mundo?

Y pasan los segundos y los minutos y las horas,

nada me hace sonreír y vuelve el silencio

ese que no se va de mi cabeza,

ese que me hace decir las cosas con certeza.

Es un miedo indescriptible,

uno que me va carcomiendo.

Veo carros, motos, camiones, buses, bicicletas,

todos se van, ninguno regresa.

¿Por qué no me puedo ir?, me pregunto.

¿Por qué sigo adentro? ¿Por qué no estoy afuera?

Empezó la lucha,

me voy a dar una ducha,

se me va el miedo,

terminó la espera,

la alegría llena mi cuarto poco a poco.

Se va el aburrimiento

acabo con mis tareas sin pensar en el tiempo,

toco el perfume que llenará mi corazón

otra vez.

Salvador Fernández

Bruna Castro

Borja Sarmiento

68


A través de mi ventana

A veces me quedo quieto

mirando mi ventana

como si el mundo allá afuera

también me estuviese mirando.

Las luces de la calle tiemblan,

parecen hablar entre ellas.

El viento mueve los árboles

formando una linda canción.

Réplica. Catalina Larco

Miro por la ventana y veo la lluvia

Miro por la ventana y veo la lluvia,

todo se mueve lento allá afuera.

Adentro hay silencio y un poco de miedo,

pero igual trato de no pensar mucho.

A veces sueño con salir corriendo,

sentir el viento y la libertad.

Mientras tanto espero tranquilo,

viendo las gotas caer sin parar.

No todo es tan malo aquí adentro,

hay momentos en que me río.

Y aunque falta mucho por pasar,

sigo con esperanza en el corazón.

La Luna aparece despacio,

como si me fuera acompañando

y me pregunto si alguien más

la mira igual que yo.

Desde aquí todo parece lejos,

pero al mismo tiempo cerca.

Como si la vida dijera

“oye, aún queda más por ver”.

Y me quedo ahí un rato,

sin juegos, sin ruidos, sin nada,

solo yo y mi ventana

que me enseña el mundo.

Lucas Knott

Lautaro Fernández Maldonado

Andrea Rosadio

Josefina Cruzado

69


Desde la rendija del viaje

El silencio se sienta a mi lado sin permiso.

Contemplar el mundo desde el vidrio es un arte triste.

La lluvia dibuja rutas que no llevan a nadie.

Cada gota es un pensamiento que no dije.

El miedo se escribe sobre los limpiaparabrisas

Temblando como un pasajero sin destino.

Por la rendija del alma entra el llanto

Y con él los golpes de lo que callo.

Ignacio Portocarrero

El cansancio tiene rostro en mi reflejo,

Ojos que sostienen cielos pesados.

Los que logran no caer, se disfrazan de vapor

Y empañan la ventana como un secreto.

Afuera la vida corre sin mirar atrás.

Adentro el corazón se estaciona en un recuerdo.

Todo se mueve, sereno es lo que siente.

Todo se borra menos tu sombra.

El silencio vuelve más hondo que antes

Y en su hueso cabe el universo.

Cierro los ojos, deja pasar la lluvia.

Tal vez el viaje era solo hacia adentro.

María O'Brien

Lia Uccelli

Facundo Gabillo

Matilda Nieto

Ventana en distintas horas del día

Siempre me ha gustado ver por la ventana. Cuando

era niña, me paraba a observar a través de ellas junto

a mi gato. Tal vez sea porque siempre han estado cerca

de mí, como en mi cuarto o en la sala, pero siempre

me he sentido atraída hacia ellas.

70


He contemplado tantas veces el cielo por la ventana

que se encuentra detrás de mi escritorio que noto

las leves diferencias que hay. En los días de invierno,

el cielo es muy aburrido. Nunca cambia y siempre

está presente. No vale mucho la pena ver por la ventana

en esa época del año. No me alivia para nada y

siempre suspiro cuando veo el día gris. Pero por alguna

razón, siento que el paisaje me entiende. Sería raro

ver un día soleado cuando suenan noticias preocupantes

o cuando hay un ambiente tenso. Considero

que es el único momento que no me gusta mirar por

la ventana.

Me alegran los días de verano. Siempre cálidos,

siempre soleados. Cada vez que veo el sol en el cielo

despejado me emociono y comento el clima con las

personas presentes. Lo único que arruina mi humor

es no salir en esos días. Paso de la exaltación a la decepción

en segundos. Me lleno de envidia por la gente

que está afuera y miro con odio a todos. Los días de

verano son más lindos cuando los aprovechas.

Todo esto lo siento cuando miro por la ventana

durante el día. El día es bastante impredecible, no

importa si es verano o invierno, y tal vez eso es lo que

me molesta. Pero un cielo que nunca cambia es el de

la noche. La temperatura puede variar, puede ser más

corta o larga, o puede estar más nublado que despejado.

Sin embargo, el ambiente siempre es el mismo.

La noche me fascina. El cielo oscuro y todas las luces

me parecen la combinación más interesante. La

noche es tranquila y abunda en ella una calma que

alivia mis problemas. El ambiente me abraza y me

hace sentir cálida. Aunque en la ciudad las estrellas

se esconden, no me importa mucho. Hay otras luces

que las reemplazan y me llaman más la atención.

Le he encontrado un significado a estas brillantes

luces artificiales: se llama “compañía”. Si lo piensas de

un modo, cada luz es como una vida. Sirven para iluminar

calles o habitaciones, y en estos lugares siempre

hay personas. Cuando pienso en esto, me siento

más liviana. No estás solo en la vida ni en los problemas

que conlleva. Siempre estás acompañado de las

“estrellas” de la ciudad.

Por último, me parece correcto mencionar los sueños.

La noche es para soñar, no importa si estás dormido

o despierto. Es el momento perfecto para imaginar.

Yo pienso en personas tranquilas bailando. O

personas escuchando música como jazz. No importa

mucho en lo que estás pensando, sino en imaginar

en sí. Es bastante romántico. No hay duda de que la

noche es perfecta desde mi ventana.

Montserrat Planas

Cristóbal Caparó

Marcello Lanatta

Miranda Guzmán

71


Silencio

¿Dónde estás?

Ya me cansé de esperar.

Todos los días

Voy a la ventana a contemplar

Con la esperanza de que volverás,

Pero la esperanza

Ya se va y el cansancio en mis ojos

Se nota más.

La casa está en silencio,

Faltas tú.

Mis ojos se llenan de lágrimas

Al recordar.

La lluvia está fuerte, no tengas miedo,

Yo esperare por ti.

Solo vuelve a mí,

Tal vez así

El silencio se irá

Y nunca más

Tendré que esperar.

Keira Sánchez

Veo por fuera y siento por dentro

Siento el viento y miro el mar,

a su vez cae la lluvia sin parar,

pero no llego a diferenciar

si es mi llanto y sus lágrimas

las que caen en verdad.

Pues solo queda contemplar

con lo que canto amarrada a mi pesar.

Pasan días, pasan noches

y en mi ventana me la paso todo el día,

pues, mientras veo los coches,

mi mente se vuelve un molino de emociones.

No te siento, no te escucho, solo siento tu silencio,

un silencio indiferente que castiga mi mente,

mas esperando siempre voy a estar

por la respuesta que sea que me quieran dar.

Y bailando y llorando y cantando mi pesar

es con lo que tanto intentaré olvidar,

el feroz error por el cual te hice pasar,

tal vez así lograré sacar

el vacío que en tu ausencia he tenido que aguantar.

Isabella Sotomayor

Joaquín Ríos

Patricio Márquez

72


Poema

El acogedor sonido del mar

hizo que lo empezara a amar

aun más.

Me he metido a bañar

un billón de veces

y ninguna se compara

con su brisa.

Veo el mar, el río, el océano, el lago, la lluvia

disfrutando estar pegada al agua.

En el mar estoy yo con las olas

y los peces y las algas

y la arena y me siento

como si fuera parte suyo.

Mar, flotar yo disfruto de estar.

Susurros suaves surgidos del sonido sereno del mar

me relajan tanto

que me puedo llegar a ahogar.

Uma Tola

Paz Arango

Valeria Cuellar

Santiago Rivera

Victoria Aznarán

73


Jardín de rosas

Quise llenar tus manos de primavera.

Quise darte un jardín que gritaba colores.

Quise darte un jardín más grande que el cielo,

Un jardín sin fin.

No vi que las rosas tenían cuchillos en los pétalos,

agujas en los tallos.

No vi que el perfume de dulce aroma

escondía tu veneno.

No vi que cada flor acogía espinas.

Me las clavé,

Me las clavé profundo,

Me las clavé y tú me dejaste sangrando rojo.

Paula Ballumbrosio

Metáfora

Cuando pregunté a mi madre

qué era una metáfora,

Ella cocinaba y levantó el choclo

diciendo: “¿te gusta su pelaje de oro?”.

El reino del sueño

El sueño baja en silencio por el túnel de la mente

Con pies de nubes y manos llenas de calma.

Corre por cada rincón de tu inconsciente.

La noche susurra al oído,

Cierra los ojos el mundo, despacio y al revés,

Y en su cuna de estrellas descansa otra vez.

El tiempo se duerme bajo un cielo de olvido.

Los pensamientos se tornan escarlata.

Sueño que nadas en un enorme lago,

Que escuchas cómo suena

el salpicar de tus pensamientos.

Los árboles resoplan en tu nombre.

Las nubes lloran por tu despedida.

Llevas mi mente por tierras desconocidas.

Escucho tu respirar chocar con mi cabeza.

Oh, dulce sueño, con este poema me despido

para poder despertar.

Malena Carpio

“¿Oro?”, dije, levantando la cabeza.

Miré que de un extremo del choclo salía

algo como unas hilachas amarillas.

Y entendí que ese era su pelaje de oro.

Y tratando de crear una metáfora

pensé que cuando a mis papás les llegue el otoño

yo estaré allí para alegrarles.

Matías Calero

Tus ojos

Cerré los ojos

y de repente ahí estabas tú,

mirándome dulcemente

con esos ojos que tanto

amo.

Esos ojos verdes como el

mar de Lima,

me hiciste una seña

con la mano

y te seguí.

De repente

nos transportamos

a una

playa,

era la playa a la

cual tantas

veces

prometiste llevarme y

nunca hiciste.

Nos sentamos

y

nos miramos

a los

ojos

y en ese reflejo

me vi a mí

mismo.

Estaba perdido

perdido

y

enamorado.

Nahuel Elías

Aurelia Álvarez

74


Zoe García Ariana Miranda Réplica. Benjamín Rejas

Ojos chinos

Eran dos lunas en cuartos menguantes,

tus ojos chinos, de luz errante.

Pequeños soles de la madrugada,

que me miraron y luego nada.

Te soñé cerca, te tuve en un hilo,

en el temor de un viento tranquilo.

Pero el amor no pidió permiso,

se fue callado, sin compromiso.

Nos cruzamos como dos cometas

destinadas a órbitas secretas.

Tú con tu risa de mar y jade,

yo con mis dudas y alarde.

Poema

Ayer lo vi con traje

caminando por el paisaje.

Él era elegante,

parecía un elefante.

Era alto en persona

pero pequeño en corazón.

Su trabajo parecía una adicción y

su casa tenía mucha reputación.

Él vivía triste en

una vida soñada

mientras sus amigos

lo querían animar

pero él se sentaba solo

a hablar.

Cano Lúcar

Nunca dijimos lo que sentimos,

quizá por miedo, quizá por ríos

que nos llevaron a otras sendas

y el tiempo, cruel, cerró la puerta.

Hoy te recuerdo en tardes sin ruido,

como un perfume que nunca olvido.

Tus ojos chinos… ¿a quién mirarán?

Yo solo sé que no están.

Alba Grimaldi

Álvaro Castillo

75


El chico y el viejo

Mi vida siempre había sido aburrida, sin muchas cosas

interesantes de verdad, sin aventuras o grandes

historias. No tenía mucho por qué alegrarme ni algo

que disfrutar. Vivo en una de las casas de adulto mayor

más conocidas de la ciudad, nunca quise hacer

amigos aquí, así que siempre estaba de mal humor y

no hablaba con nadie.

Hasta que un día todo eso cambió: un día de abril,

un muchachito se presentó en la puerta del lugar con

sus maletas y una cámara de fotos colgada en su cuello.

A primera vista, el chico me pareció ruidoso y tosco,

con un alto tono de voz, y por las constantes veces

que se le caían las cosas. Se puso a hablar con una de

las señoritas de la recepción, y como ya no quería ver

más la escena, subí a mi habitación.

Me puse a ver la televisión y, minutos después,

tocaron la puerta de mi cuarto: eran las chicas

de la recepción con ese chico. Me explicaron que

el muchacho era un estudiante universitario de

fotografía y que iba a pasar tres meses conmigo por

un proyecto. Cuando terminaron de hablar, les dije

que eso no iba a pasar y que se fueran de mi habitación.

Las señoritas siguieron insistiendo y yo seguía

diciendo que no, hasta que se fueron.

Al día siguiente, después del desayuno, el chico se

me apareció mientras volvía a mi cuarto (nunca quise

hacer amigos en este lugar, así que no participaba de

las actividades que se hacían). El chiquillo me siguió

mientras me contaba sobre su trabajo y por qué estaba

aquí, que no tenía otra opción y que por favor

lo dejara acompañarme durante esos tres meses.

Como ya no podía escucharlo más balbucear sobre

ese trabajo, le dije que sí sin saber bien lo que estaba

aceptando. Se largó todo contento; yo solo me alegré

porque me dejó tranquilo y en silencio otra vez.

No volví a ver al chamaco hasta la tarde, cuando

apareció en la merienda con su cámara de fotos, le

pregunté para qué la tenía y me dijo, extrañado, que

era para su proyecto. Él era un estudiante universitario

de fotografía y su proyecto final era estar tres

meses en una casa de adulto mayor documentando

la vida de una persona del lugar. También, dijo que

había contactado con este lugar y que yo era el único

con el que se podría hacer eso. Entendí lo que me

quiso decir, pero aun así no me gustaba la idea de

tener a alguien con una cámara siguiéndome todo el

tiempo.

Los días transcurrieron y el chico no se apartaba de

mi lado. Cada vez que hacía algo “interesante” desde

su punto de vista, tomaba una o más fotos. Una vez,

por curiosidad, le pregunté qué tipo de fotos tomaba,

él me contestó que se especializaba en fotografías de

contrapicado (desde abajo) en blanco y negro. Me

pareció curioso, nunca había escuchado que alguien

se dedicara a esa especialidad. Me di cuenta de que el

chico era bastante curioso, siempre preguntaba por

las cosas que no sabía y le fascinaba todo lo que era

nuevo para él, se notaba que todavía era un niño.

Con el pasar de las semanas, fui entendiendo y conociendo

al joven que me acompañaba. En más de

una ocasión, sentí un poco de cariño hacia él, pero

después me decía que estaba pensando tonterías,

no iba a querer a nadie más en mi vida. El personal

del lugar a veces me hacía comentarios sobre que lo

quería; yo seguía negándolo, aunque en mi interior

sabía que era un poco cierto. Pero mi pasado, que

me seguía atormentando, no me dejaba decirlo libremente.

Hubo una vez en la que el chico me preguntó qué

me había pasado para tener esa actitud de gruñón,

mala gente y antisocial todo el tiempo. Yo no quise

Réplica. Uma Baca Valentina Álvarez Réplica. Julián Miranda

76


decirle nada, así que le dije molesto que no debería

estar involucrándose en las historias personales de

otros y se marchó por un rato. Aunque no preguntara,

se notaba que él tenía curiosidad por saber (siempre

fue un muchacho muy curioso, siempre quería saber

sobre las cosas nuevas), pero yo le dejé en claro que

nunca lo iba a saber, que nadie lo iba a saber, porque

no era algo para andar chismeando.

Cuando ya había pasado un mes y medio más

o menos, tenía lo que se podría decir una relación

amistosa con el chico. Con él no renegaba o estaba

de mal humor, todo lo contrario, sonreía y me la pasaba

bien. Estaba relajado y sin esa actitud de viejo gruñón

no sociable. Era amigable con las otras personas

del lugar cuando estaba con él. El cambio sorprendió

a todos, incluyéndome, nunca pensé que algo así de

brusco podía pasar, el personal de trabajo decía que

era un “milagro”.

A los dos meses, yo ya era una persona totalmente

diferente. El señor quejón, que siempre estaba

de mal humor y no quería hablar con nadie, ya no

existía. Ahora, era todo lo contrario: una persona

amable, siempre sonriente, y habladora con todos.

Al darme cuenta de este cambio tan drástico, entendí

que todo era gracias al chico. Su buena actitud y

ganas de ayudar a todos me abrieron los ojos de lo

que era e impulsaron mis ganas de cambiar, así que

decidí hacer algo que nunca pensé que tendría el valor

de hacer.

Una tarde, le pedí al muchacho que fuera a mi

cuarto porque quería hablar con él, como había sido

el responsable de que yo pude cambiar mis actitudes.

Sabía que era momento de contarle mi historia:

en la ciudad en la que crecí y viví, hasta años después

de casarme, hubo un gran incendio y tuve que huir.

Nunca pude encontrarme con mi esposa y tuve que

empezar mi vida de cero en otro lugar. Eso me quitó

toda la felicidad que tenía y me privó de poder conocer

gente nueva por el miedo de volver a perder a alguien

importante para mí. Cuando terminé de hablar,

el chico estaba con la boca abierta, me hizo muchas

preguntas y yo le respondí cada una de ellas.

Sin darme cuenta, pasaron los tres meses. Un día

vi maletas hechas, un cuarto ya desocupado y me di

cuenta de la situación. Le agradecí por lo que había

hecho y le deseé lo mejor para su vida. Lo acompañé

a la puerta y vi cómo esta persona había logrado en

tres meses (los mejores tres meses de mi vida) lo que

yo solo no había podido hacer en casi treinta años.

Después de ese día no supe más del chico, pero las

señoritas de recepción me contaron que gracias a su

proyecto se graduó con honores, y la sonrisa en mi

cara fue de oreja a oreja.

Emil Arrarte

Emilio Dezar

José Gabriel Landázuri

Hania Malachowski

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Poema

Noches oscuras llenas de penumbra,

Oyes los seres despertar de ultratumba,

ojos como zafiros resplandecen en la oscuridad,

no son gatos, no son ratas, no es más que un vampiro

que acaba de despertar.

Drácula se levantó luego de un sueño de un milenio.

Sonidos hermosos y escalofriantes suenan al vuelo,

puedes escuchar los gritos de la gente al voltear

se escuchan como un A a a a a

o un chillido malo al cantar.

Drácula avergonzado se escondió

y otro milenio más se sepultó.

Mara Osorio

El corazón de Eladio

“Uno conoce al hombre, pero no a su corazón”

(proverbio chino)

En el pueblo de San Velorio, el nombre de don

Eladio Márquez era casi sagrado. De traje impecable,

barba, pulida y sonrisa amable, todos lo saludaban

con respeto. Había sido comerciante, alcalde, padrino

de medio pueblo. Regalaba pan en invierno, compraba

cuadernos para los niños pobres, donaba para el

cementerio y la iglesia.

Las viejas decían que tenía “alma de santo”, y los jóvenes

lo admiraban como si fuera inmortal. Pero una

mañana, cuando el aire traía olor a tierra mojada y hojas

secas, llegó una mujer forastera. Morena, delgada,

con los ojos como tormenta contenida. Se llamaba Catalina,

venía sola y no pedía favores. Solo observaba,

caminaba con calma, preguntaba con cautela.

—¿Él es don Eladio? —preguntó un día en la panadería,

mientras lo veía saludar niños

—Sí, nuestro ejemplo —respondió la panadera

con orgullo—. ¿Lo conoces?

Catalina solo sonrío.

Pasaron los días. En cada conversación del pueblo,

el nombre de don Eladio aparecía como símbolo

de bondad. Catalina escuchaba todo, pero no decía

nada. Hasta que un domingo, después de la misa

mayor, pidió la palabra en la plaza.

—Mi nombre es Catalina Muñoz —dijo—. Vengo

del Valle Sagrado, a tres días de aquí. Allá también conocieron

a don Eladio. Pero no lo llamaban hombre

del bien.

La gente se quedó en silencio. Catalina sacó una

carta vieja. Con bordes quemados.

—Hace 10 años, este hombre quebró a mi familia,

compró nuestras tierras por la mitad de su valor, amenazó

a mi padre con denuncias falsas. Usó su poder

y sus palabras suaves para dejarnos sin nada. Y después

se fue, como si nada hubiera pasado.

Un murmullo empezó a crecer. Al fondo de la plaza,

don Eladio miraba en silencio, sin moverse. Algunos

esperaban que se defendiera. Pero no lo hizo.

—No vine a buscar justicia ni venganza —dijo

Catalina—. Solo vine a mirarlo a los ojos. A ver si ese

“hombre nuevo” existe… o si solo cambió de máscara.

Catalina bajó la carta y se fue caminando, sin esperar

aplausos ni respuestas. Don Eladio caminó hasta

el centro de la plaza, nadie lo acompañó

—¿Lo que dice es cierto?— preguntó alguien con

voz baja.

Él respiró hondo y dijo:

—Fui otro hombre. Cometí errores. Me perdoné,

pero sé que algunos no lo harán. Y está bien.

Esa noche, el pueblo no durmió tranquilo. Había

grietas en las paredes del mito. Algunos seguían llamándolo

don Eladio. Otras simplemente Eladio. Los

niños ya no corrían igual hacía él.

Desde entonces, cada vez que alguien hablaba de

bondad o de cambiar, alguien recordaba:

—Se conoce al hombre, pero no a su corazón.

Y desde ese día, el silencio de Eladio pesaba más

que mil confesiones porque hay verdades que no se

dicen… se sienten como puñales en la mirada.

Martina Talavera

Poema

Las noches frías siempre eran

y sin embargo ardía un fuego dentro de mí.

Yo solía vagar por las calles,

siempre me decía que parecía triste.

¿Triste?

No querían dejarme solo

Y era lo que más quería

pero a nadie le hace bien

y agradezco.

Lucía Wangeman

Raffaella Montori

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Kaela Sánchez

Olivia Gálmez

Réplica. Emilio Aramburú Catalina Hinojosa Réplica. Inés Reaño

Réplica. José Miguel Flores

Réplica. Sophia Beck

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Siguiendo el camino

Cada vez que camino

siento cómo cada paso suena como una campana

rota que desea ser recuperada para volver a sonar

igual.

La calle se dobla y rompe sobre mi sombra

como una bestia cansada de existir.

Soy la persona que sigue estando de pie

a pesar de tener mi sangre por horizontes.

Constantemente busco golpear puertas, sin

embargo, estas nunca se abren.

¡Ay, este corazón mío!

¿Cómo puede sobrevivir?

Si tiene cien mil heridas sin sanar, sin embargo, igual

sigue latiendo como una lombriz.

Cristóbal Sevilla

Francesca Ceruti

Todo a su manera

“Si eres diferente, te condenan.

Si eres diferente y tienes éxito te perdonan.”

(El guardián entre el centeno)

¿Por qué implicar con gran impaciencia

el querer un perdón?

¿Por qué no aceptar que no lo merezco?

¿Hace falta tener la respuesta de otros

para callar tu verdad?

Sigue adelante, o aférrate,

una opinión no dura por siempre,

arriesgate o arrepiéntete, algún día lo habrás dudado,

pero, ¿por qué no ahora?

Hace falta una corriente para tener virtud,

hace falta desempeño para tener éxito,

pero ¿crees que hace falta una presión

para ser tú mismo?

La insuficiencia te consume, no te perdona,

no seas la balanza de alguien

si no aprenden a ver tu luz,

no requieras de atención para decaer tu prestigio,

hace falta aprender, no ser lastimado

frecuentemente.

No todo avanza a tu balance,

aprende a frenar, no aceleres por otros.

No hace falta seguir adelante

si no es a tu propio rumbo.

Luis Jaime Castillo

Alana De Vivanco

Catalina Caparó

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La lucha que nadie ve

“No puedes evitar que los pájaros de la tristeza vuelen

sobre tu cabeza, pero sí puedes evitar que aniden en tu

cabello.”

(El guardián entre el centeno)

La tristeza tiene dos formas de aparecer:

puede ser repentino o inesperado,

un golpe que puede llegar en cualquier momento.

En una pelea se espera,

en una charla caes desubicada.

Puede ser profunda o simple,

luego de un momento de emoción

o felicidad muy grande.

Tampoco puedes saber cuánto durará.

Tienen la habilidad de hacernos caer en picada,

como pájaros en caza.

Ellos no saben cuándo volverán a ascender;

sin embargo, pueden decidir.

Somos como ellos más de lo que creemos,

con la diferencia

de que pese a cuanto queramos ascender,

no sabemos cuándo será.

Como el plumaje de los pájaros en días de lluvia,

nos arropamos entre cobijas para pasar el mal tiempo.

La tristeza es como un pájaro,

si se siente cómoda se acomoda,

si luchamos contra eso,

no importa qué tan difícil sea,

los pájaros retomarán su rumbo y nosotros nuestra vida.

Luna Diez Canseco

Francesca Caracchini

Sin cadenas

En mi pecho habita un río

que no acepta fronteras,

corre libre entre montañas

y se nombra primavera.

No soy eco de cadenas,

ni silencio prisionero,

soy la chispa que revela

que vivir es ser sincero.

La libertad me sostiene,

me dibuja y me despierta;

sin ella, el alma se apaga,

con ella, la vida empieza.

Emilia Funes

Banquete vacío

La mesa se cubre de flores,

de panes, de frutas, de sal,

pero en mí se despiertan temores

y la comida se vuelve cristal.

El sabor resulta lejano,

el aroma me quiere dejar,

como si el bocado en la mano

fuera una espina difícil de tragar.

Y así me destruyo en silencio,

con la mirada perdida en el pan,

luchando entre el asco y el deseo

soñando un día poder probar.

Naomi García Cannock

Mariano Ingunza

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Un espacio vacío

Han pasado los meses como un lento reloj de arena,

cada día una herida,

cada noche un abismo.

Desde que partiste,

la vida se volvió un vacío oscuro,

una casa sin alma,

una risa que ya no sabe nacer.

Te busco en el silencio,

en la oscuridad del cuarto,

en el aire quieto que me lleva al llanto.

Y no estás.

Y duele.

Y arde.

Lucía Blanco

Mi verdad, tu verdad

Cien miradas crean cien caminos,

cada alma pinta su propio sol,

lo que para mí es claro,

para otros es sombra y confusión.

Un mismo suspiro guarda mil historias,

y un silencio puede gritar verdades.

Hay voces que callan lo que sienten

y otras que inventan mundos inexistentes.

No hay un solo cielo para todos,

ni un único destino que seguir.

Cada paso escribe su relato,

cada lágrima construye un mar distinto.

La certeza se disuelve en las manos

y hasta el corazón a veces duda de sí.

Salvador González

Te extraño con la fuerza de un cielo que se cae a pedazos,

con la rabia de no haberte dicho lo suficiente,

con la culpa sucia de haber creído

que siempre había un mañana.

Y así fue, hasta que no lo hubo.

Y ahora lo único que hay es este hoy quebrado,

lleno de palabras que ya nunca te alcanzarán.

Si hubiera sabido.

Si tan solo hubiera sabido,

me habría aferrado a tus días

como un niño pequeño se aferra a sus padres.

Me habría sentado a tu lado,

sin prisa, sin medir el tiempo,

hasta que el mundo dejara de girar.

No supe valorarte del todo,

no te abracé las veces que debí,

dejé que la rutina me robara el tiempo

que ahora me arranca la piel a gritos.

Me duele el pecho como si alguien

retorciera mis adentros con un cordón difícil de desatar

y hubiera enterrado ese sentimiento contigo.

Hay una silla vacía,

pero también hay un pedazo de mí

que ya no volverá.

Haru Gutiérrez

Luna Flórez

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Réplica. Noor Abd Hassan

Sebastián Rouillon

El hombre del lienzo

Edgar vivía solo en un estudio que olía siempre a óleo,

trementina y polvo. El espacio era estrecho, apenas

una cama, una mesa y paredes cubiertas de lienzos

apoyados contra el suelo. Afuera, la ciudad hacía su

ruido habitual, pero él prefería escuchar el tic-tac

pausado del reloj de pared y el roce de su pincel.

Hablaba poco; su mundo estaba lleno de colores y

trazos, no de palabras. Pocas personas lo conocían

para saber que, bajo esa calma aparente, había una

atención obsesiva por los detalles, como si temiera

que algo pudiera escapar de su mirada.

No tenía visitantes. Sus únicos interlocutores eran

los personajes que pintaba: bodegones, paisajes

urbanos y retratos inventados. Los conocía de memoria.

Por eso, una madrugada, al regresar con una

bolsa de café y encender la lámpara, lo invadió una

sensación fría. En una naturaleza muerta que pintó

hacía meses —un jarrón azul, una mesa y un mantel

arrugado— el jarrón había desaparecido. En su lugar

había una silla vacía.

Frunció el ceño, acercó la cara al lienzo y acarició

la superficie con la yema de sus dedos. No había señales

de repintado; la textura era uniforme, como si la

silla hubiese estado allí desde el principio. Pensó que

era un lapsus, el cansancio deformando su recuerdo.

Simplemente se fue a dormir.

A la mañana siguiente, la silla ya no estaba vacía.

Una figura difusa, sin rostro definido, ocupaba el

asiento. El corazón de Edgar golpeó más fuerte, pero

buscó una explicación racional: ¿acaso estaba mezclando

cuadros en su cabeza?

Los días siguientes lo inquietaron más. Los rostros

sonrientes de sus retratos aparecían serios o de mirada

vacía. Cielos soleados se volvían grises y nublados.

Objetos cambiaban de lugar: un libro abierto que antes

estaba cerrado, una taza volcada que antes estaba

intacta. Y en varios cuadros, siempre en un rincón,

aparecía una figura alta con sombrero, de espaldas.

Al principio era pequeña, apenas visible. Con el paso

de las noches, se acercaba más, invadiendo cada uno

de sus lienzos.

Edgar intentó cubrirlos con sábanas, pero al destaparlos,

los cambios aún así siguieron y continuaron.

Una madrugada despertó con las manos manchadas

de pintura seca de colores que no usaba: ocres quemados,

verdes oscuros y un negro profundo que parecía

absorber la luz. Buscó huellas en el suelo o pinceles

fuera de lugar, pero no encontró nada.

Mariana Diaz

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María José Vargas

Manuel García Miró

El insomnio comenzó a consumirlo. La idea de que

alguien o algo alteraba sus obras mientras dormía se

volvió insoportable. Así que, una noche, decidió esperar.

Se sentó frente a su cuadro más grande, una escena

urbana que había pintado con luz dorada, y dejó la

lámpara encendida. El reloj marcó las 3:16 a. m. cuando

oyó pasos. Lentamente, desde la profundidad del cuadro,

la figura de sombrero emergió, cruzando la frontera

del lienzo como si atravesara un velo de agua.

Donde debería estar su rostro, solo había una

superficie lisa y tensa, idéntica a la tela de un lienzo

nuevo. Bajo ciertas sombras, parecía que algo se

movía debajo, intentando formar una expresión que

nunca se completaba.

Al acercarse, el aire se volvió frío y pesado. El olor

a óleo envejecido y madera húmeda llenó la habitación.

Se detuvo frente a Edgar y le tendió el pincel. No

dijo nada. No necesitaba hacerlo. La luz parpadeó. Un

frío repentino le recorrió la piel.

A la mañana siguiente, el estudio estaba vacío. Sobre

la pared principal, apoyado en el caballete, había

un cuadro nuevo: un autorretrato perfecto de Edgar,

pintado desde un ángulo imposible, con un sombrero

en la cabeza y los ojos convertidos en manchas oscuras

que parecían observar al espectador. Siempre

fue algo irreal y del mundo pictórico.

Amalia Lara

Soy

Soy la melancolía, algo que no quiero ser.

Soy el ruido de los sueños frustrados.

Soy el sol que da un nuevo camino.

Soy diferente.

Soy la puerta que te saca del laberinto.

Soy mi propio tiempo.

Decido cómo, cuándo, dónde y por qué.

Soy tantas cosas a la vez,

lo que te doy a saber es lo inesperado.

Puedo ser la luz para los días oscuros,

pero solo encontrarás sombra en mí.

Maximiliano Gianella

Voz propia

No soy el eco de nadie, ni sombra plantada,

mi voz es mi mapa y mi ruta trazada.

Camino sin miedo, aunque el suelo tiemble,

porque soy quien decide, quien sueña y quien siembre.

La libertad no es un lujo ni una joya escondida,

es fuego que arde en la piel de la vida.

Es decir “yo quiero”, sin pedir permiso,

romper barrotes, volar sin hechizo.

No hay una cadena más cruel que la del silencio,

ni prisión más sutil que el falso consenso.

Ser libre es ser uno, sin doble fachada,

aunque el mundo reclame una máscara usada.

Joaquín Mino

Mateo Espinoza

Desde el techo, la última claridad

Esta mañana desperté sintiendo un inusual calor en mi

interior. No me extrañaba. Después de todo, estábamos

en los días más cálidos del año; sin embargo, no

era una sensación amigable, era exasperante. No era ni

fiebre, ni la temperatura de mi habitación, algo dentro

de mí estaba encendido y vibraba con intensidad, sin

detenerse. Mis pensamientos eran rápidos. Mi movimiento,

en cambio, nulo. Estaba suspendida, colgada

y toda mi existencia, mi mundo, parecía girar alrede-

84


dor. Aún así, había un sentimiento que no se alejaba de

mí, un propósito que sabía que era lo adecuado: emitir

aquello y darle vida a lo que no se puede observar.

¡En eso, abrí los ojos! O algo que se sentía como

abrirlos. Era difícil asegurarme, no tenía párpados, ni

retina que pudiera reconocer; sin embargo, se sentía

como una nueva forma de consciencia, como si los

bordes de mí pudieran percibir el contorno del mundo.

La superficie debajo era dura, rugosa, ligeramente

inclinada… pero, entonces, lo comprendí. No era el

suelo, era el techo y yo colgaba de él.

Me rodeaba una acumulación insólita de fragmentos,

pequeñas partículas de suciedad que el aire del

ventilador había empujado hacia mí. La habitación,

desde esta perspectiva, era completamente desconocida:

la cama deshecha, una silla con montones de

ropa encima, una cortina que dejaba pasar la luz con

facilidad, y demás. Mi mundo se había invertido. O tal

vez, era yo la que había sido girada sin permiso.

Intenté moverme. No tenía extremidades, ni articulaciones,

pero en mi base quise girar, inclinarme hacia

el lado, caer; pero no podía. Estaba atrapada, inmóvil.

No obstante, un cosquilleo atravesó mi centro, algo fugaz

que quería salir, pero nuevamente, no podía. Durante

un instante, todo a mi alrededor pareció aclararse

levemente; luego otra vez, todo fue sombra. Una y

otra vez. Y entonces, un sonido se acercó: pasos.

La puerta se abrió y alguien entró. Una figura. La

reconocí sin conocerla, pero la atmósfera cambió radicalmente

con su presencia: una densidad la envolvía.

De repente, se detuvo justo debajo de mí. No habló, no

suspiró; pero su mirada me alcanzó, como si adivinara

que algo allá arriba no estaba bien. Se acercó y en un

“clic” recorrió mi interior. El espacio se llenó de claridad,

una dolorosa y breve claridad.

—Otra vez, no… —murmuró.

Otro chasquido. Otra sensación. Luego otra. El ciclo

se repitió. Y entonces, su mano se alzó; no hacia la

pared, hacia mí. Sus dedos me rodearon firmemente

y me giraron sin duda alguna. Dio una vuelta y otra

hasta que algo cedió. Me solté, mas no caí, había sido

retirada.

La atmósfera volvió a cambiar. Por primera vez, no

estaba fija. Por un instante, la figura me observó. No

con sorpresa, sino con una especie de reconocimiento

confuso. A continuación, me dejó sobre una superficie

plana y se fue. La puerta se cerró.

Fue en ese silencio posterior donde comprendí:

ya no estaba colgada. Ya no dependía de ese punto

inerte. Algo en mí se había aflojado para siempre. Y

aunque aún no sabía cómo moverme del todo, por

primera vez era libre, independiente. Y esa certeza era

suficiente.

Abigail Mumenthaler

Poema en vida

Los besos se dan para sentirlos.

El viento nos da frío, pero el sol abraza al calor,

la blanca nieve de carbón caliente.

El amor platónico es amar a distancia,

pero amar de cerca

la serpiente arrastra al elefante que camina.

Amar a cantante es amar a su canción,

amar a la literatura es amar a la actuación,

amar al cuento es amar armando un cuento,

amar a la filosofía es amar.

La noche que brilla en verano,

un sueño que me hace brillar,

escuchar tu sonrisa me alegra el alma,

compañero que me llena el alma.

Caminar por la arena con los pies descalzos

contemplando la puesta del sol.

Valeria Recavarren

Movimiento

Impulsadas por el viento

las mareas se mueven,

dependiendo de la brisa

las olas se animan.

Sin embargo, ante malos vientos

las viejas olas marinas

se han vuelto una pesadilla.

Inquietas, incontrolables,

los vientos las han alocado

sin poder volver al pasado.

Y se añora el pasado,

donde las viejas brisas

a la marea habrían acompañado.

Gino Tejeda

Lía Castro Mendívil

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