Views
7 months ago

BANESCO

Caracas, 11 de Abril de 2018 Señores BANCO BANESCO Presente.- Por medio de la presente me dirijo a ustedes a fin de informarles que el día sábado 07-04-2018. fueron sustraídas de mi local comercial ubicado en Parque Central, Edificio San Martín, Nivel Bolívar, tres (3) tarjetas de crédito, Visa, Master Card y American Express, que finalizan con los números 6033, 6203 y 54, respectivamente, y en esa misma fecha fueron utilizadas indebidamente en seis (6) establecimientos, dejándolas sobregiradas por un monto total de 6.730.123,90. Después de una búsqueda infructuosa de las tarjetas, revisé mi cuenta por Banesconline y me percaté de la irregularidad. Inmediatamente acudí a bloquearlas telefónicamente. Los montos aparecieron como AUTORIZACIONES PENDIENTES hasta el día lunes 09. El día domingo 08, después de realizar la denuncia ante el Banco por internet, sin poder hacerla apropiadamente porque el sistema sólo señalaba los gastos que había hecho antes del día 7, acudí al Cicpc del Paraíso para formularla. El lunes 09 acudí a la Agencia Banesco Tacagua Parque Central, para informar sobre la irregularidad, la promotora me dijo que no había nada que hacer, que todo corría por mi cuenta y que tenía que esperar 48 horas para formalizar la denuncia ante el Banco. En virtud de su respuesta, acudí a Sudeban, donde me informaron lo mismo. Por las experiencias ya vividas con los bancos, entiendo que las denuncias ante su “Defensor del Cliente” son infructuosas; una vez, supuestamente estudiado el caso, el Banco responde al cliente: “NO ES PROCEDENTE”, entonces ¿Para que existe esta modalidad? ¿Por qué en una situación que vive su cliente, tan aberrante, humillante, dolorosa, desesperante, no existe la búsqueda de una solución? En estos casos no es tomado en cuenta que los establecimientos comerciales no solicitan las tarjetas con la debida identificación del tarjetahabiente ¿Eso no debe ser penalizado? ¿Cómo haría usted si le ocurriera lo mismo? Lo que observo es que por un descuido se me señala como la única culpable del hecho, el delincuente que me hurtó las tarjetas no es culpable, los establecimientos que recibieron los pagos sin la debida identificación, tampoco. Entonces tengo que llenarme de valor, olvidar lo que me hizo el delincuente y quedarme con el trauma de no querer pasar por esos establecimientos; y lo mejor de todo, pagar el gran regalo que recibió el delincuente. Las verdaderas víctimas somos los venezolanos que trabajamos honestamente y con coraje, tolerando y considerando a los clientes por la terrible situación que estamos viviendo. En el banco no quisieron recibir mis documentos probatorios, tampoco me sellaron los estados de cuenta que debo llevar al Cicpc. En vista de que existe en su banco una total anarquía, dejo esta denuncia solamente para mantenerlos informados de este hecho. Atentamente, Lucila La Rosa C.I.V-3.729.443 0212 578.50.96 – 0414 132.88.09