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Promoción
XXXI 2017
1
A la promoción XXXI
En febrero, cuando aceptamos estar juntos a cargo
de ustedes, tuvimos dudas: tras muchos años en
el colegio, cumpliendo funciones distintas, ninguno
de los dos, por diferentes razones, había sido
tutor en mucho tiempo. Nos cuestionábamos estar
en condiciones de poder hacernos cargo de sus
ímpetus, de acogerlos y a la vez ponerles los límites
que claramente y desde la distancia, habíamos
percibido que necesitaban.
Hemos tenido choques que nos han hecho
cuestionarnos, como siempre, hasta dónde debemos
intervenir, cuánto meternos en sus vidas sin
vulnerar su privacidad. Finalmente, es lo que nos
suelen reclamar los más grandes del colegio, ¿no?
Por qué nos metemos en sus vidas sobre asuntos
que nada tienen que ver con nosotros. Y creemos
que esta es una ocasión oportuna para aclararlo
una vez más: nos metemos, aunque nos equivoquemos,
porque los queremos y nos preocupa su
bienestar y su futuro. Al fin y al cabo, de nada sirve
quererlos si ese amor no se traduce en actos concretos,
que puedan darle a cada uno, en su justa
medida, lo que necesita.
Es una tarea difícil la de ser maestro, y ustedes,
con su simpatía y naturalidad, nos pusieron a lo largo
del año, y sin saberlo, en la difícil disyuntiva de
engreírlos y darles gusto, o llamarles la atención
cuando era debido. En esas aguas navegamos, a
veces con éxito y otras, fracasamos. Pero lo que
queremos que sepan es esto: cada una de las decisiones
que hemos tomado a lo largo de este año la
hemos tomado pensando en qué les conviene, aun
a riesgo de que no les guste.
Y así, llegó el momento de decirles nuestros deseos
para el futuro. Resulta difícil hacerlo, porque
implica pensar en el final: han pasado catorce años
en esta casa y ahora nos toca verlos irse a cada uno
por un camino distinto. Aunque sentimos tristeza,
pues ya no los veremos todos los días, estamos
orgullosos de ustedes, porque son un grupo de
jóvenes alegres, capaces, maduros y serios en los
momentos en que es necesario, y a la vez, dispuestos
a romper filas y divertirse, cuando el momento
lo amerita. Lo demostraron durante el año, en las
actividades propias de Quinto de media; sabemos
que en el futuro mantendrán ese candor tan especial,
que los hace un grupo único e irrepetible.
Esperamos que Alexandra mantenga el buen
humor que la caracteriza, y que en todo este tiempo
la hizo una presencia necesaria en el salón; a lo
largo de los años demostró que puede lograr mucho
en el ámbito académico, y sumar a su candor e
ingenuidad, la virtud de la perseverancia.
Que Adriano siga siendo el tipazo que es, y se
dé valor para demostrarle a todos que, además de
ser un gran artista, y un buen chico, simpático y divertido,
puede ser un gran profesional. Lo esperaremos
siempre para que nos muestre sus diseños
gráficos que sin duda serán maravillosos.
Que Kai mantenga su caballerosidad y gentileza,
las que a veces traiciona por caer en el chiste
fácil: lentamente, a lo largo de los años, ha aprendido
a controlar sus impulsos; es un muchacho
amable e ingenioso. Extrañaremos sus comentarios
fuera de lugar y su saludo todas las mañanas.
Esperamos que Alejandro disponga de su tiempo
para dedicarlo por igual a los estudios y a la
música, que de esa manera no solo sea un gran ingeniero,
sino un artista consumado, pues tiene las
herramientas para lograrlo. Que no pierda nunca
esa capacidad para jugar y transmitir cariño, especialmente
con los que están más desprotegidos.
Que Eddú no pierda su originalidad y su gran
corazón, que continúe creando grandes obras,
2
pero no olvide que debe esforzarse para alcanzar
más todavía. Nos conmueve ver cómo el niño indefenso
y explosivo se ha convertido en un muchacho
maduro, sereno y dialogante. Que venga
siempre en las tardes a visitar esta, que es también
su casa.
No olvidaremos las conversaciones que tuvimos
con Andrea Costa: no solo por lo que pudimos
decirle, sino sobre todo por lo que la escuchamos
decir. Constatamos lo que ya sabíamos: que es una
chica sensata, que tiene una capacidad especial
para darse cuenta de lo que sucede a su alrededor.
Que siga siendo capaz de combinar dulzura y fortaleza,
y que no deje de buscar la justicia y el bien
común adonde vaya.
Que Josemaría no pierda el buen humor y esa
capacidad que solo él tiene para lograr el consenso
cuando es necesario, haciendo reír a todos. Este
año fue un gran apoyo para nosotros, al impulsar
las decisiones que incluían al salón. Pero que le
sume constancia y dedicación a todo lo que haga.
Talento le sobra.
Que Alejandra siga siendo la muchacha responsable
y alegre que es. Este año nos sorprendió con
su talento para la actuación: demostró que posee el
candor del Principito y la capacidad para cautivar a
la audiencia con su sola presencia. Es una chica decidida,
confiada, a la que también vamos a extrañar.
Que Andrea Higueras no pierda la dulce insolencia
que la caracteriza y se afiance como la mujer
fuerte y decidida que ya es. Que siga estudiando
como lo ha hecho siempre y encuentre desafíos
que le exijan todavía más. Es ejemplo de que es
posible esforzarse por trabajar sin dejar de lado la
diversión.
Ojalá que Arian nos visite cuando venga a dejar
a sus hermanos al colegio. A pesar de que se ha esforzado
por transmitirnos su seriedad e incluso su
deseo de distanciarse, no lo ha logrado: nos quedaremos
para siempre con las sonrisas que se le
escaparon y su mirada brillante que transmite tanto
cariño. Es un chico maduro y reflexivo, que no
se ha dado cuenta todavía de los muchos talentos
que posee. Que persista en lo que decida hacer.
Y que Camila lleve su originalidad adonde vaya.
Este año pudimos ver cómo ha crecido y madurado
a lo largo del tiempo: se ha convertido en una muchacha
que no se deja influenciar por las modas,
que ha desplegado un enorme talento para el arte.
Su capacidad para persistir y esforzarse es admirable.
Las matemáticas nunca la dejaron amilanarse:
persistió ante ellas, como la guerrera que es.
Miranda también nos llena de orgullo: ha pasado
catorce años acá, transmitiéndonos desde
siempre serenidad y compromiso con las causas
que esta escuela defiende. Este año en particular
pudo seguir dedicándose a los cursos con esfuerzo,
a la vez que nos representaba en la selección
nacional de waterpolo y se esforzaba por ingresar
en la universidad. No habla mucho, pero cuando lo
hace dice siempre cosas sensatas e importantes.
Y que Natalia no se aleje nunca de nosotros:
vamos a extrañar su capacidad para decir lo que
piensa sin preocuparse por la opinión de los demás.
Este año, aplicó esta libertad a los lienzos y
nos demostró a todos que tiene un gran futuro
como pintora de cuadros abstractos. Que los libros
y todos los colores del mundo la acompañen siempre;
que no deje nunca de ser la niña desenfadada
e ingeniosa que es.
Beatriz no podría cerrar mejor su paso por
nuestra escuela: por fin se demostró a sí misma
que, cuando se lo propone, puede serenarse, concentrarse
en los estudios y obtener buenos resultados.
Que cuando esté lista cumpla su deseo de
viajar a Alemania y lleve una maleta cargada con la
energía y el buen corazón que la caracterizan para
regalar a todos.
Ha sido emocionante ver crecer a Francisco
entre nosotros: pasó de ser el niño que se dedicaba
a buscar insectos en las jardineras durante los
recreos en Primaria, a un jovencito decidido a dedicarse
a la medicina, que nunca perdió la calma
ni la capacidad de ser un buen amigo para todos.
Es un chico sensible y bueno, que sin duda será
uno de esos pocos médicos que, además de muy
capaces, son comprometidos y sensibles con sus
pacientes.
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Extrañaremos de Marco su humor negro y su
desparpajo para decir lo que piensa sin reparos.
“Caleta” como él solo, intuíamos por las risas a su
alrededor en clase que algo muy gracioso había
dicho, pero era mejor no preguntar. Es un chico
solidario y autónomo, que logra, sin que le cueste
mucho, cumplir con sus responsabilidades y divertirse.
Carlos nos transmitió su cariño a lo largo de
estos años. Su inocencia, energía y buen humor
nos alegraron cada vez que se acercó a conversar
con nosotros. Que su pasión por las matemáticas
lo acompañe siempre, que se dé cuenta
de que también es sensible y capaz de escribir
poemas muy bellos. Que alegre las aulas a las
que vaya y se rodee de personas que aprecien
su autenticidad.
Que Nicolás Salhuana se proponga demostrarse
a sí mismo que es capaz de explotar el gran potencial
intelectual que tiene. Que la flojera no lo venza
y se levante siempre para descubrir todas las cosas
buenas que puede lograr con perseverancia y trabajo.
Es un muchacho noble, querendón, a quien
hemos visto crecer y que siempre tendrá un lugar
en esta, su casa.
Karel es otra chica decidida, que no se deja amilanar
por nada. Su voz se escucha siempre fuerte
y su capacidad para esforzarse y lograr lo que se
propone es admirable. Es, además, una gran artista:
que sus tacones de flamenco suenen para
siempre y que venga a visitarnos con su sonrisa,
que derrocha picardía y dulzura.
Mitsuya Nicolás nos demostró todos los días
que es posible crecer sin perder la inocencia y la
capacidad de asombro ante el mundo. Su forma de
ser tan original es su fortaleza, aunque en ocasiones
él mismo lo olvide. Vamos a extrañar especialmente
su saludo cariñoso en las mañanas y verlo
crecer dentro de nuestra escuela, que es también
su segunda casa.
Las carcajadas de Anahí quedarán grabadas en
nuestra memoria, así como su nobleza, dulzura y entrega
hacia todos los miembros de la escuela. Es una
chica seria y madura que se compromete con todo lo
que hace. Ella ha sido un pilar que ha permitido que
las cosas salgan bien a lo largo de estos años.
Que Simón no se demore mucho en darse cuenta
de lo brillante y valioso que es. Y que trabaje con
esfuerzo y dedicación para lograr todo lo que se
proponga. Que esté siempre acompañado y mirado
por quienes más lo quieren; que los vientos empujen
su vela hacia el mar de la serenidad.
Y que Francesco utilice la gran capacidad que
tiene para liderar proyectos que beneficien a todos
y también a él. Que no se apure por crecer, y
que lleve también su franqueza y seguridad a todos
los rincones del planeta a los que vaya.
Stefano nos permitió este año conocerlo un
poco más y descubrir al muchacho afable y justiciero
que es. Aun ahora no estamos seguros de si
se salió con la suya más veces que las que debía.
Recordaremos siempre nuestras conversaciones
en el chillin’ room.
Que Gabriel lleve su buen humor por el mundo.
Lo hemos visto menos de lo que hubiéramos
querido, pero comprendemos que su pasión por
las olas lo enriquece de muchas maneras. Que no
olvide que es posible equilibrar esta pasión por el
deporte con el trabajo arduo porque también da
buenos frutos.
Estefano ayudó mucho este año en todos los
proyectos de la promoción. Que no pierda nunca la
motivación y energía que posee, y que use su liderazgo
para el bien de todos los que lo rodeen. Que
encuentre la armonía entre sus pasiones y que sobresalga
siempre por hacer cosas buenas que contemplen
el bien común.
A todos los extrañaremos. Y los recordaremos
siempre como un grupo único conformado por
chicos buenos, queridos en casa y en la escuela.
Traten de vivir sin miedo y encuentren su lugar en
el mundo y háganlo suyo. Que sus vidas sean una
fiesta; y cuando lleguen los momentos tristes, se
sientan cobijados por personas que los quieran
mucho y estén cerca, y ojalá que también por los
recuerdos construidos en esta escuela.
Melissa y Luciano
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La tribuna de Quinto de media
Este 2017, la promoción XXXI se despide del colegio
con alegría y entusiasmo. Se les extrañará.
Llegó el momento de tener que dejar nuestro segundo
hogar. Lo único que puedo decir, en estas
instancias, manejadas por la emoción y la tristeza,
es que estoy muy agradecido por todas las personas
que integran esta institución educativa, que
más que, eso es una familia. Agradecer a Fabio por
sus golpes, y todo el tiempo que dedicó a la promoción,
y sus bromas que muchas veces solo a mí
me daban risa; abrazo crema, maestro, lo aprecio
mucho. Darle las gracias a Luciano por sus clases
de Comunicación que siempre terminaban con
una historia relacionada con la mitología griega o
sus experiencias en la Argentina, por reírse de mis
chistes argentos “si tu viejo es zapatero”. A Emilio
por sus clases de Física, que me enseñaron que
todo cuerpo tiene volumen, incluso yo. Gracias a
Melissa por su inmensa generosidad, tranquilidad
y dedicación al colegio. A Martina, Zoila y Maritza
por darme de comer en tiempos en los que me había
olvidado de llevar plata, y esperar a que les pague
incluso hasta después de un bimestre. Inmensas
gracias a Chebo por todo su humor en primaria,
y por recibirme con esa sonrisa que lo caracteriza
todas las mañanas. Muchas gracias a Andrea por
hacerme la mitad de los trabajos de Arte y dejar
que me lleve todo el crédito, a Lucho por sus clases
de Cómputo que son “cheverazas”. A Diego Alonso
por esos arbitrajes demasiado imparciales y por
cobrarme la inmensa cantidad de 50 penales en mi
escolaridad, todo con cariño. Sin más preámbulo,
me despido con este texto de este hermoso colegio
que me ha enseñado tanto, recuerden: “El que
sabe, sabe”.
Josemaría Guerra García
Tengo que admitir que estos nueve años en el colegio
me cambiaron, y yo creo que para bien. Quería
tomar este espacio para agradecerles a todos
Beatriz Pardo Figueroa, Andrea Costa, Camila Navarro y
Miranda Nieto.
Clausura con Chebo.
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los que me ayudaron en este proceso, a mi familia,
a mis profesores, a mis amigos y a todas esas personas
que me hicieron más fuerte. Me voy como
una persona madura, que sabe lo que quiere y listo
para afrontar la vida. Gracias, mi gente.
Kai Bernales
Llegué al colegio en Segundo grado y siento que el
tiempo se ha pasado demasiado rápido. Me da un
montón de pena dejar el colegio por varias razones,
como dejar de ver a las mismas personas todos los
días, o tener que dejar el salón que fue en donde
paraba todas las horas del día. Aún no puedo creer
que ya esté terminando el colegio. Siento que el
colegio era como un lugar seguro, en donde estaba
con personas que conocía, pero ahora es como
comenzar todo desde cero. Le quiero prometer a
Fabio que, en la universidad, en los cursos de Mate,
voy a pasar. Gracias a todos por los lindos años que
tuve acá.
Camila Navarro
Después de siete años compartiendo momentos
que nunca olvidaré, llegó el momento de despedirme,
de despedirme de un lugar que fue para mí un
segundo hogar, donde creían en mí y en mi depor-
De pie: Anahí Siles, Alexandra Aguirre, Karel Sánchez y
Andrea Higueras. Sentadas: Natalia Panfichi y Alejandra
Guerrero.
Disfrutando bajo el sol.
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te. Solo me queda agradecer a todos los increíbles
momentos que compartí con la promo XXXI. Todos
los campamentos, viajes y momentos en el salón.
Gracias, promo XXXI. Gracias, Los Reyes Rojos.
Gabriel Vargas
Las palabras no son suficientes para describir mis
sentimientos hacia el cole… o quizás no quiero escribir
tanto.
Stefano Uccelli
Soy otro de los que ha estado en este colegio toda
su vida. Creo que lo que más me entristece es haber
aprendido a valorarlo hace tan poco, ya que lo
hubiera disfrutado más si lo hubiera hecho antes.
Aunque siempre he tenido facilidad en los cursos,
creo que eso no está cerca de ser lo más importante
que he aprendido. Estoy bastante contento
con todo lo que me llevo, muchas más buenas
experiencias que malas y la mejor formación posible.
También estoy muy agradecido con el cole
por enseñarme a estar feliz y hacerme sentir en
casa siempre. Voy a extrañar todo un montón.
Francesco Uccelli
Siempre pensé que el día en el que me iría del cole
sería el más feliz de todos, pero no es así. Siento
nostalgia cuando me acuerdo de las personas
que vi todos los días durante once años, y ahora
no voy a verlos tan seguido.
En verdad le agradezco mucho el colegio por
todo lo que me enseñó. Me voy con tristeza, pero
felicidad por haber estado en el mejor colegio del
mundo. Los extrañaré mucho.
Beatriz Pardo Figueroa
De pie: Nicolás Salhuana, Mitsuya Nicolás Sánchez,
Alejandro Buitrago y Adriano Álvarez.
Sentados: Eddú Carita, Theo Díaz, Carlos Ramírez y
Josemaría Guerra García.
Una de las cosas que me acuerdo es cuando en las
pruebas de Sexto casi pierdo una zapatilla, cuando
estábamos cruzando un camino con barro, pero
después la recogí, fue muy chistoso. Me gusta mucho
mi colegio porque he hecho amigos y la he pasado
bien. Por eso, voy a extrañar estar aquí.
Natalia Panfichi
Ha sido largo, muy largo. Divertido, difícil, horrible
y hermoso. La verdad, al principio del año sentía
más la angustia de la partida, ahora no tanto. Me
gustaría tener expectativas de la vida no escolar,
pero no sé qué se viene. Probablemente los demás
están en más o menos en las mismas, solo
que no se les nota.
Espero no perder contacto con mis compañeros.
La verdad no sé qué más decir, en serio se
acaba.
Mitsuya Nicolás Sánchez
De campamento en Matucana.
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Vine a este colegio en Tercero de media en el 2015.
Al comienzo fue difícil, pero la gente acá es increíble.
Aunque odie el sistema escolar del Perú, mi
promo de Los Reyes es bravaza y ha sido un vacilón
estar acá.
Simón Sousa
Llegué en Segundo grado oficialmente a este colegio,
vine al colegio en Primer grado para conocerlo
y estaba seguro de que era el colegio indicado.
Realmente agradezco a todas las personas que
me apoyaron cuando más lo necesitaba y lograron
siempre sacarme una sonrisa.
Me voy del colegio con mucha alegría, pero al
mismo tiempo, nostalgia.
Los extrañaré, Los Reyes Rojos.
Andrea Costa
Hace 14 años que entré a este colegio, he pasado
más tiempo acá que en cualquier otro lugar y como
dijeron el año pasado, “esta no es mi segunda casa,
es mi primera”.
Acá me formé. Gracias a las personas que trabajan
acá y a mis amigos, soy quien soy. No tengo
recuerdos que no involucran el colegio, y eso asusta.
Sé que si me voy de viaje no tendré a Marina,
Candelaria, Isabel, Livia, etcétera, para que cocinen
algo rico, o que ya no me enteraré de todos
los chismes porque no estará “el Gordo”. Sé que
es muy poco probable que encuentre un profesor
que sepa de tantos temas como Luciano, o que te
moleste con las “preprepreprepres” como lo hace
Fabio, o una directora como Meli que se involucre
tanto.
No hubiera escogido otro colegio si hubiera podido.
Gracias a todos los que fueron mis profesores,
los quiero.
Miranda Nieto
Hola, que increíble que ya estemos terminando el
cole, se ha pasado demasiado rápido (sobre todo
Secundaria) y estoy emocionada y sorprendida a
la vez. Me da un poco de nostalgia pensar en todos
los recuerdos que pasé en el cole y mi etapa
escolar. Estoy feliz con mi prom, siento que comenzando
secundaria empezamos a integrarnos mu-
Después de poner la carpa.
Estefano Vellutino, Arian Lizzulli, Francisco Perea y
Stefano Uccelli.
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cho más, y bueno, me llevo bien con todos y eso
me gusta. Los chicos y sus chongos en la clase me
hacían reír demasiado, y las chicas, por ser tan pocas,
nos volvimos muy unidas. Si sigo escribiendo
no acabo nunca así que solo me queda decir GRA-
CIAS: gracias a todos los profesores, a los alumnos,
al cole en general. Estoy segura de que Los Reyes
Rojos vuelve a las personas mejores. Voy a extrañar
mucho a los profesores, sobre todo a los que
considero que eran más cercanos a mí y me entendían.
En la universidad será raro estar con nuevos
compañeros y profesores, pero bueno.
¡Gracias, Los Reyes Rojos!
Alexandra Aguirre
Al llegar al colegio, al final de 4 años, la primera persona
a la que le dirigí la palabra fue a Xisco, mirábamos
a Theo y empezamos a dibujar trampas para
perjudicarlo. Así pasamos todo Inicial. Durante toda
la primaria hasta las pruebas de Sexto este colegio
me ayudó bastante a mejorar como persona. Yo era
extremadamente rígido e introvertido. Este colegio
me ayudó a soltarme y convertirme en una persona
más calmada y agradezco mucho eso.
Francesco Uccelli, Kai Bernales y Marco Quantrill.
Planeaba cambiarme de colegio en Sexto grado
y luego otra vez al finalizar Cuarto de secundaria
para avanzar con el bachillerato, pero quería acabar
colegio con mi promoción.
Marco Quantrill
Bajo las estrellas.
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Es raro imaginar una vida sin ver a Chebo todas las
mañanas o sin el gran primer día de clases. No me
acuerdo de cómo era mi vida sin el colegio, he pasado
prácticamente toda mi vida en este lugar. He
visto al colegio cambiar y crecer, así como este me
ha visto a mí. Aún recuerdo aquella primera vez que
entré por la puerta de Cajamarca cuando solo tenía
Gabriel Vargas y Simón Sousa.
Graduación de Sexto grado.
dos años. Nunca me voy a olvidar de todos los años
que he pasado aquí, ni tampoco me olvidaré de los
viajes, campamentos, piyamadas y especialmente a
los profesores. Estoy muy feliz de poder haber crecido
en un lugar como este, pero también me causa
mucha nostalgia tener que dejarlo. Nunca cambiaría
mi colegio por nada de este mundo, siempre lo
recordaré como una linda parte de mi vida. Solo me
queda decir gracias al colegio y a todas las personas
que me ayudaron todos estos años. Gracias.
Andrea Higueras
¿Cómo empiezas un texto para despedirte que va
a quedar plasmado en una parte de tu vida? Bueno,
como yo no tengo idea, prefiero empezar con la
pregunta que me he hecho los últimos 30 minutos,
pero supongo que una buena frase también sería
“Gracias por todo”.
Entré a esta enorme familia a la temprana edad
de dos años y repetí Tres años por decisión de mis
padres y gracias a Mónica, que sugirió que lo hicieran.
Gracias a eso estoy con la promoción XXXI. Definitivamente
lo mejor que me ha pasado en todos
mis años escolares.
En esta promoción conozco gente de toda la
vida, personas como Miranda, a quien recuerdo
desde que tengo memoria, o a los gemelos Uccelli,
con los que recuerdo jugar en los recreos de
Inicial, desde el primer día de clases; al igual que
ellos hay muchos, pues a lo largo de los años se
han unido personas como Marco, que entró en
Cuatro años. Hoy en día aún están acá sentados
al lado mío, y esos son solo algunos; si por mí fuera
nombraría a cada una de las personas que ha
pasado por esta promoción, pero no me gustaría
ocupar todo el Cabezón.
Cada experiencia ha sido invalorable, cada profesor
me ha enseñado algo más que una materia,
cada alumno de la promoción XXXI es único. Todos
han sido mi familia durante estos últimos 14 años,
así que gracias, Los Reyes Rojos, por las experiencias,
gracias a todos los profesores por todo y
gracias a ustedes, promoción XXXI, por ser todo lo
que son y fueron para mí. Adiós y hasta luego.
Francisco Perea
La verdad que he vivido una vida escolar desde los
dos años increíble, y voy a extrañar muchas cosas
de acá. Tengo que decir que agradezco a todos los
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profesores, porque si no fuera por ellos, no sé dónde
estaría. Voy a extrañar a mi prom, aunque espero
verlos seguido, y gracias a Melissa y Luciano
por hacerme mejor persona. Va a ser difícil dejar mi
segunda casa.
La verdad no sé qué sentir, yo antes pensé que
este colegio no era para mí, pero no, este colegio es
perfecto para mí. Voy a estar triste por irme, pero
al mismo tiempo feliz por terminar mi ciclo escolar.
Adriano Álvarez
Siempre recordaré mi primer día en este colegio,
fue simplemente raro de principio a fin, y fue un
día que simplemente no creo poder olvidar. Recuerdo
cómo se me acercaron las chicas, también
todo lo que pasó ese día. Recuerdo llegar a mi casa
y decirle a mi mamá que este cole era muy extraño,
pero ese algo extraño no es algo malo, sino lo
que hace a este cole lo que es. Siento que me ha
permitido vivir tantas cosas, desde los campamentos
(incluidas las peleas por las carpas), los viajes
(incluida las peleas por los cuartos), las idas al cine,
los paseos a la playa, aquella vez que se me clavó
un erizo en la rodilla y Andrea sujetaba mi mano
mientras el señor que me sacaba decía cosas que
no ayudaban. Aquella vez que Anahí vio un fantasma
en el cuarto y nos levantó a todas, aquel campamento
donde la manta de Stefano se prendió en
fuego y aquel otro donde Eddú quiso usar su carpa
rota como paracaídas. Imposible olvidar el retiro
del Sexto. También aquella vez que Mitsuya, Karel,
Andrea y yo buscamos el sótano escondido del
colegio y no me avergüenzo de decir que eso fue
este año. Tengo tantos más recuerdos, que si continuara
escribiendo seguramente usaría muchas
páginas,así que finalmente solo me queda decir:
gracias, Los Reyes Rojos, por todo.
Alejandra Guerrero
Cuántos recuerdos. Cientos. Miles quizás. Tantos
que sería imposible nombrarlos todos. Se te vienen
muchas cosas a la mente cuando te das cuenta
de que todo está a punto de acabar, pero son
pocas las palabras que tienes para expresarlo. Te
das cuenta de que después de esto no volverás a
tener el placer de convivir con tus amigos de toda
la vida todos los días de principio a fin. Que ya no
entrarás al colegio y saludarás a Chebo por las ma-
El Principito.
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ñanas. Que ya no comerás el pan con pollo de Marina
todos los días. Que ya no le rogarás a Fabio ese
punto revividor de Mate, sino que ahora tendrás
otra realidad, te despertarás todas las mañanas
para ir a la universidad y no tendrás las facilidades
o el apoyo que tuviste en el colegio. Estarás estudiando
lo que te gusta, sí, pero tendrás que rajarte
para conseguirlo. Pasará el tiempo y comenzarás a
trabajar y, a menos que tengas suerte, entrarás a
una rutina. A lo que quiero llegar es que el colegio
Paseo de noche.
siempre te dará un espacio con un distinto desarrollo
y forma de expresión, en especial el nuestro.
El tiempo en este espacio es el que se tiene
que aprovechar al máximo, porque es uno que jamás
se recuperará.
Decir que nuestro colegio es perfecto sería
mentir, porque este, como todo, tiene un lado bueno
y otro no tan bueno. Lo importante de este último,
y en lo que se tiene que hacer énfasis, es que
te enseña más que el primero. A fin de cuentas el
querer aprender está en uno mismo, pero lo que
este colegio sí te inculca desde el inicio es el significado
de familia, que es lo que formas aquí.
Dejando de lado todo, solo me queda dar las gracias.
Estefano Vellutino
Bueno en verdad no quiero alargar nada, solo quiero
decir que estos años con todos mis compañeros
han sido los mejores años que vaya a poder tener,
y que voy a extrañar mucho este colegio, ya que
como soy ahora es gracias a ellos. Y adoro a mi profesor
de Literatura.
Nicolás Salhuana
Estamos a tres semanas de que finalice nuestro
último año escolar. Esta no va a ser una despedida
sin más, es una forma de decir adiós a una etapa
que juntos hemos recorrido durante todos estos
años y que nunca volveremos a vivir. Cómo olvidar
todos los campamentos en Primaria baja, todos
los viajes que fueron marcando cada vez más importancia,
cada actividad, como las salidas al cine
o a San Bartolo, cada Día de las Américas, fiestas
patrias, Fiestas del Sol, y muchas otras actividades
inolvidables que únicamente este colegio nos
otorgaba.
Gracias a este colegio tuve la oportunidad de
conocer a grandes amigos, la gente más chévere y
peculiar, que me acompañaron en estos doce años,
y formaron una gran parte de mi vida y con los que
vivimos muchas cosas. Lucia Olivera, el señor Daniel
Flores, Diego Sanchez alias “Chok”, Luciano,
Melissa, etcétera… Y finalmente, Lucía González
(Cuy) y Lale, que en todo este tiempo se ganaron
un espacio en mis recuerdos.
Voy a recordar con una inmensa nostalgia todos
los buenos momentos vividos en estos años. Gracias,
Los Reyes Rojos, por esta inolvidable experiencia.
Voy a extrañar muchísimo este lugar.
Eddú Carita
Recuerdo que uno de mis deseos más pedidos en
Inicial fue salir más tarde, como los de Primaria y
Secundaria. No sé, creo que en toda la Secundaria
uno de mis mayores deseos era salir siempre temprano
como Inicial.
No hay duda de que este colegio me encanta,
es un poco fuera de lo común en comparación a
los otros colegios, pero igual me encanta. Cuando
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hablo de mi colegio siempre presumo de todas las
cosas divertidas que hacemos, y me da risa ver las
caras de los que me escuchan: ponen cara de sorprendidos
y de tristeza, porque en sus colegios no
hacen ese tipo de cosas. Este colegio es especial
en el mejor sentido y le doy gracias a mis papás por
haberme metido en Los Reyes Rojos. También gracias
a todos los que trabajan acá, y sobre todo, las
amistades que hice a lo largo de estos 13 años en
el colegio, espero nunca olvidarlos.
Karel Sánchez
Voy a extrañar este colegio, pero estoy seguro
de que regresaré para visitar cuando haya actividades
como el bingo, la feria y la presentación de
talleres.
Espero que todos los que lean esto lleguen a
Quinto de media, para que puedan sentir lo que es
graduarse de este colegio ellos mismos.
Carlos Ramírez
Estoy aquí desde Segundo de media, pero la verdad
ahora siento que pasaron muchos años y sentía
que nunca iba a acabar, pero acá estoy y no la
hago salir del cole. ¡Qué fea vaina! Disfruten mientras
puedan.
Alejandro Buitrago
Desde que llegué a este colegio en Primero de media
fui rápidamente acogido por la promoción. Lo
que me gusta de este colegio es el hecho de no
tener uniforme, tener un cierto nivel de confianza
con los profesores y hacer campamentos y viajar
con varios salones.
Festidanzas.
En plena clase.
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Palabra de padres
Las armas
de los reyes
¿Y no llevan uniforme? ¿Es un colegio muy liberal,
no es así? ¿ Por qué no pusiste a tu hijo en el
mismo colegio donde tú estudiaste? ¿Cómo se
llaman?¿Los Reyes Rojos? ¿No serán comunistas?
Estas, y otras del mismo estilo, eran preguntas
frecuentes que nos hacían familiares y amigos
cuando se enteraban que nuestro hijo iniciaría sus
estudios en Los Reyes Rojos. Corría el año 2003 y
Xisco aún no cumplía los tres años.
Hoy, a pocos días de terminar nuestra vida escolar,
podemos decir —sin asomo de duda— que
matricular a Xisco en Los Reyes Rojos fue una de
las mejores decisiones que hemos tomado. Y decimos
“nuestra vida escolar” porque Francisco no
es el único reirrojino en la casa… nosotros, sus padres,
nos sentimos también parte de esta entrañable
comunidad.
Temas para rescatar hay muchos: los paseos,
las piyamadas, los conciertos, los bingos, los viajes,
las pruebas de Sexto grado… Claramente no todo
lo han aprendido en las aulas; de hecho, cada vez
que Xisco regresaba de un viaje, nos parecía que
venía un poquito cambiado, como más autosuficiente,
más maduro. Es así que en estos catorce
años hemos visto no solo a Xisco convertirse en un
joven, sino también a sus compañeros de promoción,
que forman un grupo estupendo; distintos
entre ellos, pero unidos como pocos. A muchos los
conocemos desde niños y con sus padres hemos
ganado una gran amistad que seguro perdurará.
No podemos terminar este testimonio sin referirnos
a la partida de Constantino. Fue un golpe
muy duro, no solo por la pena de una pérdida
irreparable, sino también por la incertidumbre
de algunos y el desconcierto de otros, que en algún
momento se respiró. Pero aun con su partida,
Constantino nos dejó una ultima lección: el espíritu
reirrojino que supo salir al frente y desde ese
Diario Educar. Los Reyes Rojos superaron la adversidad
y hoy vemos que el legado de Constantino
está vigente como cuando él estuvo con nosotros.
Entonces… ¿se acabó el colegio? No, estamos
seguros de que no. Xisco y toda su promoción son
parte viva del colegio y donde haya un reirrojino el
colegio estará presente. Ahora se inicia una nueva
etapa, toca enfrentar el futuro con fe y con mucha
confianza. Sabemos que Xisco sabrá salir adelante
en todo lo que se proponga y que sabrá levantarse
cuando las cosas no salgan como él espera. Lo
sabemos, porque tiene armas para eso, son las armas
que le dieron Los Reyes Rojos.
Claudia y César,
padres de Francisco Perea Flórez (Xisco)
14
La respuesta
está en el viento
Un año intenso, que termina y se llevará las idas y
venidas a esta casa que considero también la mía,
la nuestra; donde tres de mis cuatro hijos, durante
los últimos quince años, vivieron, estudiaron, cantaron,
jugaron, forjaron su carácter y aprendieron
a ser personas solidarias. Este es un vínculo que
definitivamente nunca se romperá, porque, aunque,
deje de ser parte de la rutina diaria, quedará
en nuestro pensamiento y nuestro corazón. Como
siempre, el cambio duele profundamente, pero
ellos, Macarena y Cristóbal, mis hijos reirrojinos,
están preparados para eso y más. Ahora Josemaría,
el último, en Quinto año de secundaria, también
lo está.
Los que somos parte de la comunidad de Los
Reyes Rojos hemos visto la evolución de nuestros
hijos a través de los diferentes métodos utilizados
para su formación, siempre sobre la base de una
educación en valores y con libertad. Los entrañables
profesores que fueron sus guías durante once
años, han sido esa luz que los ha acompañado y
les ha mostrado el camino día a día con su fortaleza,
cariño y buen humor, a través de los viajes,
los retos, las películas, la música y los libros; con su
ejemplo, para inculcarles la búsqueda del conocimiento,
y desarrollando virtudes.
Tengo la plena seguridad de que Josemaría y sus
compañeros han reforzado estas virtudes a través
de todos estos años; además de la solidaridad, que
es la respuesta para la mayor parte de problemas,
son autónomos, tolerantes, y podrán afrontar la
vida a través del cristal del pensamiento crítico.
Miro hacia atrás y muchos han sido los episodios
que han marcado mi memoria año a año: las
presentaciones, los juegos florales, las ferias, las
obras de teatro, las graduaciones. De todos ellos,
uno fue muy especial para mí, cuando Josemaría
estaba en primaria. No recuerdo el año, solo que
había muchas flores de papel que adornaban el escenario,
muchos niños vestidos de blanco cantando
con toda su fuerza :
How many roads must a man walk down
Before you can call him a man?
The answer my friend is blowin’ in the wind
The answer is blowin’ in the wind.
Los padres también cantamos y todo se inundó de
esa fuerza, de la emoción que transmite esta hermosa
canción que habla sobre la guerra, la paz, la
libertad y nos pregunta: ¿Hasta cuándo? ¿Cuál es
la respuesta, la solución? La respuesta está en el
viento que acompaña el legado de Constantino, al
que yo observaba desde lo lejos esa noche mágica:
el legado que nuestros hijos sabrán honrar.
Caroll Ortiz Lavi,
mamá de Josemaría Guerra García Ortiz
15
Los seres
vivos
Plantas, retratos, animales…
Los pequeños de Inicial nos hablan de
sus cosas favoritas en esta divertida
sección.
Soy un ser vivo porque he nacido
y voy al colegio y me alimento de
comida.
Marcelo Uccelli, Tres años.
Soy un ser vivo porque como arroz con
un poquito de pollito y con un poquito
de papa. También, porque duermo y
me baño.
Franka Peña, Tres años.
"Esta planta es un ser vivo". Julián Aller, Tres años.
"Un gusano". Paz Velásquez, Tres años.
"Esta araña es un ser vivo". Valeria Ormachea,
Tres años.
Los seres vivos crecen y se alimentan
de comida. Por eso, una silla no es un
ser vivo.
Gael Palma, Tres años.
Yo soy un ser vivo porque nazco, crezco,
me alimento y si me golpeo, siento
dolor.
Bernardo Portocarrero,
Tres años.
"Un león contento está vivo". Gabriel Vidal, Tres años.
16
Soy un ser vivo porque tengo cabeza, brazos,
manos, pies y me alimento saludable.
Cristóbal Flores Guerra,
Tres años.
Un ser vivo es una planta, porque crece con el
agua y en la tierra, crece su pelo como hojas.
Andrea Pestana, Tres años.
"Las aves en el cielo". Leia Peirano, Tres años.
"Un leopardo que está vivo". Blas García, Tres años.
"Un tigre". Adrián Bryce, Tres años.
"Un ser vivo porque tiene hijos". Isabel Cabrera, Tres años.
"Un elefante". Izar Garbizu, Tres años.
17
Un plato no es un ser vivo porque es para comer;
un gato es un ser vivo porque tiene garras y
araña.
Franco Figueroa, Tres años.
Un triceratops en un ser vivo porque pelea, crece
y creo que le duele cuando lo muerden.
Amaru del Valle, Tres años.
Un carrito no es un ser vivo porque no habla.
Cristóbal Alexander, Tres años.
Soy un ser vivo porque tengo cabeza, mis ojos y
nariz y también tengo pies para moverme.
Lara Malachoswski, Tres años.
"Una mariposa". Henar Guzmán, Tres años.
Adivinanzas de animales
Es un animal que tiene escamas y aletas, pone
muchos huevos pequeñitos y nada por el río o por
el mar. ¿Qué es? – El pez.
Matías López, Cuatro años.
Nado y nado, como peces, soy muy ancha y
grande siempre estaré. ¿Quién soy? – La ballena.
Sebastián Gonzales, Cuatro años.
Adivina adivinanza: es un mamífero que nada bajo
el agua, en el agua bien helada, es de color gris y
tiene bigo.tes. ¿Quién es? – La foca.
Emma Arce, Cuatro años.
Pedro Hinojosa, Cuatro años.
Vasco Vásquez, Cuatro años.
18
Es como una concha y se esconde en su
espalda para esconderse de los depredadores.
¿Qué es? – El caracol.
Ramiro Franco, Cuatro años.
Es un animal que tiene baba y siempre carga
su casa, está por todos lados pero a veces no
sale. ¿Qué es? – El caracol.
Yago Rafael, Cuatro años.
Julieta Ramos, Cuatro años.
Viajes
En Tarma habían muchas montañas, árboles y
plantas. Hicimos muchas cosas, aprendimos a
hacer que el hilo salga de las ovejas. Mi parte
favorita fue cuando fuimos a comprar recuerdos y
yo compré una muñeca y una vincha.
Martina Márquez, Cuatro años.
Diego Mélinchon, Cuatro años.
Julia Horna, Cuatro años.
Alejandro Montero, Cuatro años.
19
Luka Page, Cuatro años.
María Peirano, Cuatro años.
Retratos
Ezequiel Ponceleón,
Cuatro años.
Kaya Fromm, Cuatro años.
Candela Ojesto,
Cuatro años.
20
Yo fui a Tarma con mis amigos y mis profesoras.
Hicimos una caminata, fuimos a comprar y me
compré una vicuña y una zampoña. La última
noche fuimos a la chicoteca y me gustó bailar con
Emilia y Ezequiel.
Adriana Rivera, Cuatro años.
En Tarma el hotel tenía pasto, juegos para los
niños y una fogata grande. Hicimos una caminata,
pasamos por un puente y vimos un árbol muy
grande. Lo que más me gustó fue bañarme.
Victoria Cillóniz, Cuatro años.
Mariano Flores, Cuatro años.
Azul Peirano,
Cuatro años.
Julieta Krumdieck,
Cuatro años.
Thiago Escandón,
Cuatro años.
Lola Marroquín, Cuatro años.
21
El viaje
En el viaje subimos a los cerros y nos dieron muchas vueltas
en el bus pequeño. Alrededor había flores hermosas y
mucho pasto, aunque algunos cerros eran marrones,
diferentes a otros.
Aitana Soto, Cinco años.
En Tarma me divertí, subí en las escaleras y me lancé.
Luego me balanceé en el columpio para caer dentro de las
llantas. Escalé las rocas con Luciano y Keira. Además, en el
camino me encontré una planta muy linda.
María Fernanda Neyra, Cinco años.
Marcello Lanata, Cinco años.
Chistes
Un día vino un niño corriendo y le dijo a su papá que había
visto a un gato con un solo ojo y su papá le dijo “¿Qué,
estaba tuerto?”. Y le respondió “Es que me tapé el otro ojo”.
Facundo Gabillo, Cinco años.
Había una vez un niño que estaba poniendo dulces debajo
de su almohada y la mamá le dice por qué pones dulces
debajo de tu almohada y le dijo: “Para tener dulces sueños”.
Elias Ponceleón, Cinco años.
Uma Tola, Cinco años.
Una vez un niño estaba paseando con su papá. Después,
vieron a una señora y ella les dijo: “yo tengo mucha plata”, y
en vez de plata tenía muchos cubiertos.
Alonso Pestana, Cinco años.
Luciano Dacal, Cinco años.
22
"Josefina". Amil Mikati,
Cinco años.
"Matilda". Borja Sarmiento,
Cinco años.
"Uma" Andrea Rosadio,
Cinco años.
"Alonso". Santiago Rivera,
Cinco años.
Los amigos
Mi amigo Salvador es muy gracioso, siempre le
gusta jugar fútbol, él se ríe de todos los chistes
que hago y siempre lleva en su lonchera papita
con orégano que tiene un olor muy rico.
Lautaro Fernández Maldonado, Cinco años.
Liam es mi mejor amigo, nos gusta conversar
mucho y jugar. Siempre me busca, igual yo. Le gusta
compartir su lonchera conmigo, y cuando se ríe
siempre muestra sus dientecitos. Él es muy veloz
cuando corre. Toda la vida será mi mejor amigo.
Francesco Bellini, Cinco años.
"La primavera". Keira Sánchez, Cinco años.
"Olimpiadas". Salvador Fernández, Cinco años.
23
Josefina Cruzado, Cinco años.
Montserrat Planas, Cinco años.
Retrato
de
familia
Lía Uccelli, Cinco años.
Cristóbal Caparó, Cinco años.
Vicente Bravo, Cinco años.
24
Mi mamá me prepara tallarines
verdes que se hacen de las
hojas de una planta. En mi casa
somos muy felices comiendo
plantitas de hierbas, hasta
también podemos prepararnos
agüita.
Liam Clément, Cinco años.
"Orquídea". Ignacio Portocarrero,
Cinco años.
Las plantas
"Lirio". Patricio Márquez,
Cinco años.
Qué lindo que la tierra
guarde a las semillitas y nos
dé alimentos. Tenemos que
agradecer al sol y al agua, a
las abejas porque les ayuda
a crecer, a estar bonitas y
fuertes. Me gusta que mi mamá
me regale flores.
Victoria Aznarán, Cinco años.
Es interesante aprender de los diferentes tipos de plantas porque
me gusta el girasol, sus colores son lindos, un amarillo y verde.
Además, tiene hojas muy grandes y su tallo es alto, muy alto, como
mi papá.
Amadeo Cabieses, Cinco años.
Tengo plantitas en mi casa, les
hablo, les digo que son muy
lindas. Agradezco que vivan en
mi casa, limpio las hojitas, las
riego. Ellas están felices de vivir
con mi familia.
Matilda Nieto, Cinco años.
La amapola y las hojas me
encantan. Cuando sea más
grande y tenga mi casa, la voy
a llenar de flores y plantas. Voy
a tener un jardín encantado
donde habrá todo tipo de flores
y plantas, mariposas, abejas y
pajaritos. Ellos comerán en mi
jardín y nunca los atraparé ni
los pondré en una jaula: serán
felices para siempre y si se
lastiman, los cuidaré.
María O’brien, Cinco años.
"Tulipán". Inés Aller,
Cinco años.
"Rosa". Maximiliano Eguren,
Cinco años.
25
Los chicos de Primaria nos presentan
aquí pinturas, poemas y anécdotas muy
entretenidas. Además, nos regalan
adivinanzas muy interesantes y fabulosas
pinturas rupestres.
Kaela Sánchez, Primer grado.
El búho.
Emilio Aramburú,
Primer grado.
Aurelia Álvarez, Primer grado.
Hania Malachowski, Primer grado.
Illary Guzmán, Primer grado.
Cano Lúcar, Primer grado.
Benjamín Leunda, Primer grado.
26
Beñat Garbizu, Primer grado.
Benjamín Rejas, Primer grado.
Uma Baca, Primer grado.
Catalina Hinojosa, Primer grado.
Tristán Peña, Primer grado.
El picaflor. Valentina Álvarez, Primer grado.
Martín Ojesto, Primer grado.
27
El viaje a
Tarma
Cuando salíamos de la gruta del Huagapo
nos agarró una lluvia muy fuerte. Sonaron
los truenos y había muchos charcos. Fue muy
divertido porque todos nos mojamos.
Matías Calero, Primer grado.
Emilio Dezar, Primer grado.
En el viaje a Tarma me gustó ver el “ojo
llorón” de la gruta del Huagapo. Me
encantaron las estalactitas y las pinturas
rupestres. ¡Fue increíble!
Emil Arrarte, Primer grado.
En el viaje a Tarma me gustaron los
“juegos artificiales” porque tenían muchos
colores, chispas que eran muy rápidas.
Fue muy divertido.
José Gabriel Landazuri, Primer grado.
Noah Fromm, Primer grado.
Julián Miranda, Primer grado.
Julia Hare, Primer grado.
Me gustó ir al viaje a Tarma con mis amigos y conocer Tarmatambo.
Fue muy emocionante caminar hasta llegar a las Colcas, la
“refrigeradora de los incas”.
Alba Grimaldi, Primer grado.
28
Ariana Miranda, Primer grado.
Leonardo Roose, Primer grado.
Paula Ballumbrosio y Mara Osorio, Primer grado.
La guitarra gorda. Nahuel Elías, Primer grado.
Malena Carpio, Primer grado.
El dinosaurio. Marcelo Montani, Primer grado.
Inés Reaño y Olivia Gálmez, Primer grado.
29
POEMAS
Luna
Luna hermosa y reluciente.
Tú que brillas en el cielo como un
diamante,
blanca, grande y elegante.
Lejos en el cielo estás como
un gigante
y siempre luces muy galante.
Luna, lunita, blanca como una rosa.
¡Siempre serás mi primorosa!
Mariano Ingunza y
Francesca Caracchini,
Segundo grado.
(Ilustración: Luna Flórez Alva)
Valeria Recavarren, Segundo grado.
El pajarito
Pajarito, pajarito, ¿por qué eres tan pequeñito?
Siempre cuando cantas despacito,
todos te quieren, aunque sea un poquito.
Pajarito, pajarito, ¿por qué eres tan bonito?
Tienes dos lindos ojos y un pequeño piquito.
Me gustan tus plumas de color rojito.
Salvador González y Ezequiel Furgiuele,
Segundo grado.
El sol
Eres una esfera amarilla
que es muy brillante.
Sales, solcito gigante,
todos los días muy elegante.
Cuando apareces, el día es bonito
y si no te veo, me siento solito.
Estás lejos de mi hogar
Pero siempre te veo llegar.
Emilia Bravo y Gino Tejeda,
Segundo grado.
Joaquín Mino, Segundo grado.
Cristóbal Sevilla, Segundo grado.
30
Abigail Mumenthaler, Segundo grado.
Trompo
Trompo rodante.
Gira y gira en la mano,
gira y gira en el piso.
Trompo rodante.
Bailar alguien lo hizo.
Amarras y amarras,
para una oportunidad.
Y cuando lo logres girar,
muy feliz te hará.
Manuel García Miró
y Salvador Castro,
Segundo grado.
Los colores que vuelan.
Catalina Llopis, Segundo grado.
CUENTOS
El gato Tentón
Había una vez un gato que se llamaba Tentón.
Un día lunes, su mamá le dijo: “Ya cumpliste
cinco años y hoy irás al colegio”. Tentón se
asustó porque pensaba que si iba al colegio las
profesoras lo pondrían en una jaula, así que
cuando llegó al colegio se escapó y corrió. Corrió
lo más rápido que pudo y llegó a casa llorando. Le
dijo a su mamá que estaba muy asustado y que
tenía miedo, que no quería regresar al colegio.
La mamá lo calmó y le dijo que no tenía por qué
asustarse, que la escuela era buena, que
le enseñarían a leer y a escribir, pero sobre
todo, también haría nuevos amigos. Como
Tentón era muy amiguero se animó a ir al
colegio.
Así que el gatito, al día siguiente, fue
acompañado de su mamá y su papá, se
hizo amigo de Cielo, Michi y también de
Arturito. Sus profesoras lo recibieron
contentas y le enseñaron a escribir su
nombre. Desde ese día Tentón va a la
escuela contento y le gusta mucho.
Valentina Bellini, Segundo grado.
Francesca Ceruti, Segundo grado.
Ainara Gutiérrez, Segundo grado.
31
Todos podemos
compartir
Había una vez unas llamitas que se llamaban Mía
y Melanie. Un día se le ocurrió a Melanie jugar
yaxes y le preguntó a Mía si quería jugar. Ella le
dijo que sí y empezaron a jugar. Mía tenía nueve
yaxes y Melanie cinco. Jugaron un rato y Mía se
dio cuenta de que Melanie tenía más yaxes que
ella y empezaron a pelear. Decidieron contar cada
una sus yaxes y se dieron cuenta de que cada
una tenía nueve yaxes. Miraron a su alrededor y
no había nadie. De pronto, vieron que se movía un
arbusto y saltaron unas pumas. Una se llamaba
Lina y la otra Liza. Las pumas les dijeron que le
devuelvan sus yaxes y ahí se dieron cuenta de
que, al jugar separadas por un arbusto, los yaxes
de las pumas habían rodado hacia el lado de
las llamas. Finalmente, pudieron solucionar el
problema.
Las llamas y las pumas se hicieron amigas y se
juntaban por las tardes para jugar yaxes.
Rafaella Vidal, Segundo grado.
Noor Abd Hassan, Segundo grado.
María José Vargas, Segundo grado.
Catalina Caparó, Segundo grado.
Mateo Espinoza, Segundo grado.
32
Lucía Blanco, Segundo grado.
Amalia Lara, Segundo grado.
Dos amigos y su
perro Tomás
En el bosque vivían dos amigos que se llamaban
Frank y Wilires. Ellos salieron a caminar y se perdieron.
Caminaron mucho, hasta que su perro, Tomás, encontró
una aldea. Frank se sorprendió al verla y dijo: ¡Increíble!
Era muy grande.
El rey de la aldea le dijo a Wilers si quería quedarse
un tiempo con sus amigos. Ellos aceptaron y así pasaron
ocho meses hasta que un día los aldeanos secuestraron
a Tomás porque era muy astuto.
Frank y Wilers lograron rescatarlo y se fueron de la
aldea para buscar más aventuras.
Luis Jaime Castillo, Segundo grado.
ADIVINANZAS
Tengo punta y no escribo.
Me gusta bailar sin parar,
Y cuando me canso me desmayo.
(El trompo)
Maximiliano Gianella, Segundo grado.
Cuando estoy solo no soy nada,
tengo nueve hermanos,
si me pongo a su derecha
los puedo transformar.
(El cero)
Leonardo Mera, Segundo grado.
Cuando yo me muevo, ella se mueve.
Es mi compañera de noche y de día,
nunca se pierde porque conmigo va y viene.
(La sombra)
Luna Diez Canseco, Segundo grado.
Bolita sabrosa y nutritiva.
Morada, rojiza o verde puede ser
y en año nuevo la puedes comer.
(La uva)
Nicole Choulet, Segundo grado.
Mirkala Jara, Segundo grado.
33
POEMAS
La lluvia
Esos días que estoy triste
la lluvia viene, no quiere irse.
El viento sopla, las gotas caen.
Y el parque trae
un olor que rechazo.
Mientras las gotas van cayendo
poco a poco van disminuyendo.
Sale el sol y se acaba mi labor.
Daniel Forns, Tercer grado.
Jorge Venegas, Tercer grado.
Vuela la
amistad
Vuela la amistad
con armonía y felicidad,
en la tierra y en el mar,
hay amor y sinceridad.
Vuela la amistad
derrochando alegría,
para aquel corazón
que lo abriga día a día.
Vuela la amistad,
encendiendo almas
buscando en las personas
amor y calma.
Lucía Moscol y Bruno
Caracchini, Tercer grado.
Rubí de fuego
Rubí de fuego
bajo las estrellas
vibras como un lucero.
Rubí de fuego
en tu trono dorado
todos te admiran
como un dios soñado.
Rubí de fuego
la Luna y el Sol
no se comparan
con tu esplendor.
Rubí de fuego
nadie te olvidará,
todos te recordarán
hasta el final.
Naí Rivas, Fernanda Guerrero
y Blas Elías, Tercer grado.
Salvador Durand,
Tercer grado.
34
Calabaza viviente
Calabaza viviente que vive entre las sombras,
alma sombría, no tienes huesos y tampoco vida.
Desapareces en el día y apareces en las noches,
todo un misterio para aquel que no te oye.
Calabaza viviente que vive entre las sombras
alma sombría, no tienes huesos y tampoco vida.
Buscas lugares para refugiarte del sol
las noches oscuras te dan protección.
Calabaza viviente que vive entre las sombras,
alma sombría, no tienes huesos y tampoco vida.
Juan Diego Yauri, Tercer grado.
Diego Carrillo, Liam Berninzon y Paz Elías,
Tercer grado.
El gato viajero
Hubo un gato que viajaba
y por el mundo se encontraba,
por montes y cumbres él estaba.
En avión no viajaba,
pues un gato aventurero
salta por los cerros y las montañas.
Por los mares y océanos nadaba,
mientras los demás gatos
lo miraban.
Roc Chaves, Tercer grado.
Ariana Changana, Tercer grado.
El caballo
radiante
El caballo radiante
vuela hasta las montañas
de su bella doncella.
En las noches a oscuras,
sin que nadie los vea,
juegan en la pileta
imaginando ser estrellas.
Mostrando sus radiantes alas,
bajo la luna llena,
mira las estrellas
con su bella doncella.
Ni la distancia, ni el tiempo
lograron separar
al caballo radiante
y a la bella doncella.
Belén López, Uma Mikati y
Ángelo Salas, Tercer grado.
35
CUENTOS
Olivia y los
juguetes mágicos
Olivia tenía muchos juguetes y le encantaban
todos los que tenía. No había ni un solo
juguete que no usara.
Un día, Olivia paseaba por un jardín,
cuando miró un collar tirado en el piso y
lo recogió. El collar tenía una piedra muy
llamativa, la piedra era lila fosforescente
y brillaba mucho. A ella le gustó tanto que
decidió ponérselo e irse a su casa. Cuando
llegó a su casa, escuchó a alguien hablando
en su cuarto. Entonces caminó muy despacito
rumbo a su cuarto.
De pronto, al acercarse a la habitación,
vio por la rendija de la puerta a dos de sus
juguetes hablando. Olivia se asustó tanto que
no se dio cuenta de que el collar se le había
caído. De repente, los muñecos dejaron de
hablar, ella se cogió el cuello y el collar ya no
estaba. Olivia no entendía nada, entonces se
percató del collar tirado y se lo puso otra vez.
Inmediatamente los juguetes empezaron a
hablar. Olivia se dio cuenta de que con ese
collar podía dar vida a sus juguetes. ¡No lo
podía creer, su sueño hecho realidad! Olivia
no podía creerlo, pero los juguetes le decían
que no les cuente a sus papás. Olivia no
entendía, pero les hacía caso.
Un mañana, después de jugar mucho,
los juguetes le contaron a Olivia por qué no
podía contarle a sus papás lo que ocurría.
Ellos le dijeron: Los adultos no creen que los
sueños se hagan realidad y no te creerán
nada. Olivia les dijo que buscaría la manera de
contárselos… continuará.
Almudena Carrillo, Tercer grado.
Renzo Huamán, Tercer grado.
Isabel Barrios, Tercer grado.
Maïa Clément, Tercer grado.
36
El cuello de
las jirafas
Hace mucho tiempo, los animales no eran como
ahora. Por ejemplo, las jirafas no tenían el cuello
tan largo y por eso, no podían alcanzar las hojas
de los árboles, así que no sabían qué comer.
Un día, una jirafa dijo que ella haría un viaje para
encontrar un cuello más largo para cada una. Al día
siguiente, salió por la sabana para hacer el viaje.
Primero cruzó por un campo donde se hizo amiga de
un ciervo juguetón, quien le mostró un mapa para
llegar a unas montañas en donde había unas águilas
que la podían ayudar, pero primero debía cruzar por
la ciudad. En esta expedición fue capturada y la
llevaron a un zoológico. Felizmente en este lugar
conoció a un gorila quien la ayudó a escapar.
Al fin, logró llegar a las montañas. Aquí las
águilas llamaron a los dioses y la jirafa les pidió
unos cuellos nuevos, para ella y todas sus amigas
jirafas. Los dioses le dijeron que les tenía que dar
algo a cambio. Entonces, se le ocurrió una idea,
cogió una piedra e hizo un personaje que era
un juguete, se lo dio a los dioses y los dioses le
entregaron un saco lleno de cuellos. La jirafa les
agradeció y volvió a la sabana donde les dio sus
cuellos nuevos. Es por eso que las jirafas tienen el
cuello tan largo.
Valentino Acosta, Tercer grado.
Manu Vásquez, Tercer grado.
Trilce Carbajal, Tercer grado.
Ian García, Tercer grado.
María Lamadrid, Tercer grado.
37
ADIVINANZAS
Colorido es, blanco y negro no es, forma de arco
tiene y con las nubes lo ves. ¿Qué será?
(El arcoíris)
Luana De Andrade, Tercer grado.
Está en el grupo de los arácnidos, hay negros y
grises. Son trepadores, a veces se refugian en
las rocas, son pequeños, venenosos y viven en el
desierto. ¿Quién será?
(El alacrán)
Yukio Sakamoto, Tercer grado.
Noah Mujica, Tercer grado.
Es un súper gigantón y con sus rayos te da calor,
al mirarlo no lo ves y con su poder te quema la
piel. ¿Quién será? (El Sol)
Vicente Guzmán, Tercer grado.
Es un animal lindo y peculiar, con un cuerno en
la frente que lo hace especial, tiene alas que lo
ayudan a volar, parece que en la actualidad ya no
está, por eso nadie lo verá. ¿Qué será?
(El unicornio)
José Miguel Vargas, Tercer grado.
Tamara Maestre, Tercer grado.
Emilia Ponceleón, Tercer grado.
38
POEMAS
El perro
El universo
Dicen que es el mejor amigo del
hombre.
Pero yo no creo que sea verdad.
Tengo dos perros,
los quiero mucho.
Jugamos juntos a la pelota y
son la alegría de mi vida,
son mi familia y
aunque nos roban los calcetines,
igual los quiero.
Inés García, Cuarto grado.
Qué universo tan grande,
admirado me quedé.
Quisiera llegar ahí,
en el cohete que encontré.
Vi un meteorito,
muy grande y colorido,
me quedé un poco aturdido
cuando escuché el gran sonido.
Quisiera ser astronauta
y estudiar cada estrella.
Visitar cada planeta y
vivir en cada uno de ellos.
Salvador Peña, Cuarto grado.
Ignacio Roose, Cuarto grado.
Salvador Cáceres, Cuarto grado.
Esperanza Siles, Cuarto grado.
39
El cóndor
Soy un ave grande,
vivo en los Andes.
Mis plumas son de oro,
soy como el loro.
Vuelo hasta las nubes.
Soy el ave más linda del mundo
y con mis maravillosas alas puedo cambiar de rumbo.
Padma Landazuri, Cuarto grado.
Manuel Ignacio Fernández y Santiago Sanz,
Cuarto grado.
El leopardo
Soy un felino grande y muy fuerte.
De día salgo a correr y saltar.
De noche duermo mucho
y en la madrugada,
empiezo a cazar.
Tanto como de noche
que de día salgo a charlar
y así me divierto con mucha paz.
Elena Bravo, Cuarto grado.
El gatito
Lucas Villegas, Quinto grado.
Suave como una pluma,
peludito, pequeñito y escondidizo
a veces es.
Algunas veces cariñoso y
otras no tanto.
Se esconde del perrito
solo un poquito.
Atrapa pajaritos y
también ratoncitos.
Puede ser tu mejor amigo,
el gatito.
Gabriel Ormachea, Cuarto grado.
Valery Campos, Quinto grado.
40
Anécdotas
Confusión de
campamento
Cuando Isabel, Julieta y yo
estábamos en la cancha de
fútbol y ya había terminado
la ginkana del campamento,
vimos a una persona echada
en el piso: era una persona
muy alta, tenía lentes y usaba
una capucha. En ese momento
nosotras pensamos que era
Antonella, nos acercamos y yo
grité: “¡Antonella Altuna Villar!
¿Qué haces, ah?”. De pronto me
di cuenta de que era un chico
de Sexto grado, mis amigas y
yo comenzamos gritar porque
nos dio mucha vergüenza, pero
después empezamos a reír
mucho y nos fuimos corriendo.
Brunella Serrano, Quinto grado.
Anécdota
viajera
El día miércoles nos íbamos
a ir a Chanchamayo y estaba
muy feliz, pero en el bus de
ida el guía nos contó que en
las cataratas a veces te podías
encontrar con serpientes o
arañas. En ese momento a mí
me entró mucho miedo porque
esos animales me aterran,
pero no quería perderme las
cataratas, así que estaba
decidida a ir. Cuando iniciamos
el camino, me pegué a mis
maestros (solo por si acaso)
y avanzaba muy atenta. A
cada rato escuchaba ruidos
y volteaba a mirar o les
preguntaba a todos si habían
visto una serpiente o alguna
araña. Hasta yo me reía porque
siempre me asustaba, pero
no podía evitarlo. De pronto,
algo sonó en el piso y pegué
Isabella García Rosell,
Quinto grado.
un salto. Cuando me di cuenta
solo habían sido un montón de
hojas que sonaron porque las
pisamos, al menos eso creo.
Cuando llegué a las cataratas
me bañé y fue genial, la pasé
tan bien que me olvidé de las
serpientes y arañas por un rato.
Morgana Mindreau, Quinto grado.
Bocadillo
picante
Rafaela Siles, Quinto grado.
El jueves del campamento yo
estaba con Andrea, Morgana,
Noah, Isabella, Lucas y Pablo
conversando hasta que de la
nada vino Mali con un ají (que
encontró en el piso) gritando:
41
Andrea Villacorta, Quinto grado.
(un show de talentos hecho por nosotras). El
jurado fuimos Mae, Valery y yo.
Andrea, Luciana e Isabella abrieron la noche con
una canción y el jurado les dio un alto puntaje por
su actuación. Después Doménica y Rafa cantaron
otra canción y el puntaje estuvo bueno también.
Finalmente, Paloma cantó “Al colegio no voy más”
pero modificada (para no decir lisuras) y aunque
no recuerdo su puntaje también fue muy bueno.
Así pasamos la mayoría de la noche, aunque
también jugamos “Estas no son mis piernas” con
historias muy divertidas.
La noche acabó cuando nos dimos cuenta de
que Mae (miembro del jurado) se empezó a
echar sobre la mesa porque se estaba quedando
dormida.
Isabel Pérez, Quinto grado.
“¿Quién quiere comer ají?” y yo dije: “Yo quiero ají”
(porque a mí me gusta). Entonces Mali me lo dio y
me lo empecé a comer.
Primero le comí la punta que no pica nada y dije:
“¡Esto no pica nada, esto es una estafa!”. Después
Lucas decidió probarlo para ver si era picante y le
picó mucho. Yo pensé que Lucas estaba actuando
y me comí otro pedazo para probar que no era
picante. Unos milisegundos después, sentí que
había pepas en mi boca y eso era lo que picaba.
Luego, me empezó a arder la boca, la garganta y
mis ojos se pusieron llorosos. Felizmente Karen
estaba cerca y nos dijo que agarremos galletas de
vainilla y se nos pasó pronto.
Nicolás Rabí, Quinto grado.
Noche de talentos
La noche del miércoles la mayoría de las chicas
fuimos al cuarto Malva para jugar al “True Show”
Cuentos
El guardián del
zoológico
Había una vez un señor llamado Pedro que vivía
en Hamburgo y que era guardián del zoológico.
Era un poco brusco, pero también tenía mucha
habilidad para su trabajo.
Un día, al zoológico llegó un buitre nauseabundo
y lo colocaron en un sitio especial, pero no se veía
muy a gusto con el sitio en el que estaba. Ya de
noche, Pedro fue a ver al buitre y pensó que lo
encontraría deprimido, pero su admiración fue
muy grande porque el buitre modelaba sus alas
negras posado en un arbusto. Pedro le lanzó
un pedazo de brócoli y el buitre se lo comió (al
brócoli, no a Pedro). El animal empezó a mover
sus enormes alas para volar y salió disparado
42
hasta el cielo. Pedro, que
estaba asombrado, recordó
que su trabajo era tenerlo en el
zoológico y salió corriendo para
intentar atrapar al buitre que
volaba mucho más rápido de lo
que Pedro podía correr. Pedro
subió a su carro y siguió su
misión hasta que llegaron a la
frontera del país.
Durante el camino, Pedro
empezó a pensar en las razones
por las que el buitre estaba
escapando del zoológico y se dio
cuenta de que a los animales les
gusta la libertad. Sin embargo,
Pedro siguió avanzando hasta
que se dio cuenta que había una
reserva animal y sus cuidadores
habían ayudado al buitre (que
estaba cansado de tanto volar)
y lo rescataron.
Cuando Pedro llegó a la reserva,
solo pidió que lo cuiden mucho,
le dejó todo el brócoli que le
quedaba y se despidió a lo lejos.
Antes de irse pudo ver que en
esa reserva había otros buitres y
pensó en que así estaba mucho
mejor.
Lorenzo Molina y Julieta Montani,
Quinto grado.
El jardín
encantado de
Miss Valcon
Miss Valcon tenía un hermoso
jardín que cuidaba con cariño
y amor, pero entre ese cariño y
amor había una pizca de magia.
Su jardín estaba encantado:
las frutas como tomate, fresa,
mandarina, naranja y limón
tenían vida al igual que las
verduras, tubérculos y plantas
en general.
Ellos vivían tranquilamente
hasta que llegó un gusano.
El señor Naranja, el alcalde,
les dijo a todas las plantas:
“Pueblo, ha llegado una oruga
al jardín y estamos en crisis
de destrucción”. Al escuchar
esto, el pueblo empezó a
murmurar hasta que la señora
Fresa dijo: “Alcalde, ¿cómo lo
solucionaremos?” y el alcalde
respondió: “Lo solucionaremos
cuando la oruga, la de color
verde, aumente la comilona”.
Unos días después, en el
cumpleaños del señor Tomate,
llegaron 15 plantas de las 16
que había invitado, así que
preguntó: “¿Dónde está el señor
Ecosistema marino. Adrián Wirz y Sofía Christodulu, Quinto grado.
43
Limón, amigos?”. Los invitados le contaron que la
oruga se lo había comido cuando estaba camino a
la fiesta.
El señor Tomate canceló su fiesta y fue a buscar al
alcalde bañado en lágrimas de kétchup y le avisó
que habían matado a su gran amigo. El señor
Naranja también lloró hasta que se dio cuenta
de que había un capullo y ambos se quedaron
mirándolo fijamente. De repente, el señor Tomate
dijo: “Mira a la mariposa, la de alas moradas,
volando por ahí”. Mantuvieron la mirada por un
ratito más, pero ya no la volvieron a ver. Cuando
de pronto, notaron que había 3 bolitas blancas
que se movían hasta que se rompieron y salieron
tres oruguitas… ambos se miraron y gritaron a la
vez “¡Nooooooooooooooooooooo!”.
Paloma Carrillo, Quinto grado.
La pócima mágica
Había una vez una niña llamada Nina. Ella era una
niña muy buena y amable, pero un poco traviesa.
Un día salió a dar un paseo, pero cuando
regresaba notó que estaba perdida. Ninguna
casa le era familiar y todo era confuso. De pronto,
encontró una puerta abierta y decidió entrar,
y encontró un lugar lleno de cosas increíbles.
Mientras Nina miraba cómo los objetos se movían
solos, apareció una chica llamada Mapi. Ella le
ofreció una poción. Nina bebió, y, al instante, se
convirtió en un hada. La niña estaba feliz ya que
podía juguetear con su nueva apariencia, pero
empezó a preocuparse cuando se dio cuenta de
que sus padres no sabían dónde estaba.
Nina le preguntó a Mapi qué debía hacer para
volver a ser humana, pero ella le dijo que si bien
había una forma, era peligrosa, porque debía ir
a buscar la fórmula a la cueva de un monstruo
muy fuerte. Nina, algo nerviosa, le dijo que no
importaba el peligro porque necesitaba volver con
sus padres. Ante la decisión de la niña, Mapi le dijo
que tenga mucho cuidado y la dejó partir.
Nina se fue sola, pero tenía una mochila con
cosas que Mapi le había entregado. Pasaron varias
horas, Nina se alejó de los caminos conocidos
y pronto llegó a una cueva; ella sabía cómo era
porque Mapi se la había descrito a la perfección.
Sin pensarlo mucho, entró y vio al monstruo. Se
paró frente a él y dijo: “Hola, señor Monstruo,
vengo a que me dé la cura para volver a ser
humana”. El monstruo la miró sorprendido por
su atrevimiento y respondió: “Primero deberás
vencerme en una batalla de magia”. La niña
aceptó, y recordó que Mapi le había dado una
linterna encogedora de monstruos, una pluma
cosquillosa y un cascabel adormecedor. Nina de
inmediato alumbró al monstruo con la linterna y lo
volvió muy pequeño, luego le arrojó la pluma que
le hizo cosquillas infinitas y, finalmente, hizo sonar
el cascabel que lo dejó profundamente dormido.
Nina aprovechó para buscar la poción y la bebió.
Caminó sin parar hasta que encontró la puerta
de la casa de Mapi y entró convertida en niña
otra vez. Ambas se abrazaron y Nina inició el
camino a casa. Apenas llegó, encontró a sus
papás hablando con la policía. Nina grito: “¡Mamá,
papá, ya estoy aquí!”. Sus padres la abrazaron y le
contaron lo preocupados que habían estado y ella
les contó todo. Aunque los padres dudaron de su
historia, estaban felices por estar juntos los tres.
Luciana Saavedra, Quinto grado.
44
Este año, la investigación que representa al salón
de Sexto grado nos introduce en el mundo de la
ciencia ficción. Aprendamos más acerca de este
tema fascinante.
El cine de ciencia ficción
Mateo Alcocer
Yo elegí este tema porque siempre me preguntaba
cómo se hacían los efectos digitales y las
historias impresionantes en el cine de ciencia
ficción. Antes, para mí, la ciencia ficción solo era
superhéroes, invasión alienígena y naves espaciales,
pero sabía que había más que eso. Es por
esto que pensé en este tema, ya que me interesa
saber mucho más a fondo sobre este género.
Yo entrevisté a Ricardo Bedoya, uno de los
mejores críticos en el Perú, y a Diego Velázquez,
un supervisor de postproducción que trabajó en
proyectos de ciencia ficción. Por otro lado, visité
Makaco, la casa más importante de postproducción
en el cine, televisión y otros medios del
Perú. También pude asistir a la producción del
último comercial del BCP, que está influenciado
por Star Trek.
¿Qué es el cine de ciencia ficción?
Según el blog: codigosvisuales09.blogspot.pe y mi
entrevista a Ricardo Bedoya, la ciencia ficción es
un género cinematográfico que se basa en hechos
científicos y la creación de historias en un tiempo
imaginario. El argumento usado en la ciencia ficción
es en base al realismo desde
un punto de vista científico, aunque
a veces hay hechos no reales, como
por ejemplo, viajes en el tiempo o
construcción de máquinas fantásticas.
También el cine de ciencia
ficción es el planteamiento de una
normalidad de todos los días que,
de repente, se rompe o es afectado
por algo desconocido, siendo este
algo de otro tiempo o de naturaleza
extraterrestre.
¿Cuáles son los subgéneros de ciencia ficción
más conocidos?
Según la web www.cineyvalores.apoclam.org,
los subgéneros más conocidos son “viajes en el
tiempo”, “robótica” y “ciencia ficción apocalíptica
y postapocalíptica”. Primero, los “viajes en el
tiempo” son muy populares porque todos se preguntan
qué pasaría si estuvieran en otro tiempo,
y esto genera una expectativa de lo que pasaría.
Ejemplos de películas de este subgénero que
fueron un éxito son la saga de Volver al futuro
(1985), X-men: días del futuro y pasado (2014) y
El planeta de los simios (1968).
Luego está la “robótica”, que es popular porque
postulan al hombre como un “dios creador” ya que
de sus manos surgen estos personajes artificiales,
e igual que el hombre aspira a ser “dios”, estos
personajes artificiales aspiran a ser “hombres”
buscando la humanidad dentro de ellos. Ejemplos
recientes son I.A. Inteligencia Artificial (2001), Robocop
(1987) y Ex Machina (2015).
Y por último, la “ciencia ficción apocalíptica y
postapocalíptica” es muy popular porque trata
sobre detener las consecuencias de una guerra
45
o experimento fallido, y el legado de tal desastre.
Ejemplos son Mad Max: furia en el camino (2015),
Hijos de los hombres (2006), Terminator: la salvación
(2009) y Soy Leyenda (2007).
¿Cuál fue la primera película que vi?
Recuerdo que la primera película que vi en DVD fue
Los increíbles, dirigida por Brad Bird y estrenada en
2004; la vi cuando tenía tres o cuatro años, y me
gustó mucho. La primera película que vi en el cine
fue Avatar, dirigida por James Cameron y estrenado
en 2009; la vi cuando tenía cuatro años.
¿Cuáles son mis películas favoritas de este
género?
Primero Star Wars V: el imperio contraataca (dirigida
por Irving Kershner) porque maneja muy bien el
suspenso en los momentos adecuados y me interesa
mucho su final, porque no es el típico final que
todos viven felices. Luego, me gusta Blade Runner
(dirigida por Ridley Scott) porque me agrada el género
policial y de suspenso, y esta película lo maneja
muy bien al punto que es una de las mejores
Encuentros cercanos del tercer tipo.
películas policiales, pero puesto en un ambiente
futurístico y distópico.
¿Cuáles son mis personajes favoritos de
ciencia ficción?
Mis personajes favoritos de ciencia ficción son
muchos, pero diré los que me encantan. Primero,
Darth Vader, creado por Georges Lucas, porque
es un villano muy inteligente y nunca se rinde, y
es el primer personaje que se pasó al bando bueno
siendo malo y poderoso.
Luego Depredador, creado por John Tomas. Es
mi raza favorita de aliens ya que ellos son cazadores
y visitan varios planetas siempre en búsqueda
de nuevos trofeos.
Y, por último, Batman, creado por Bill Finger y
Bob Kane, es mi superhéroe favorito de la vida, porque
no es el típico héroe con superpoderes y puede
mantener el orden en la ciudad. También me gusta
porque es inteligente y serio en sus misiones.
Blade Runner.
46
Entrevista a
Ricardo Bedoya
Ricardo Bedoya es uno de los críticos
de cine más reconocidos e influyentes
del Perú. Es conductor del programa
“El placer de los ojos”, escribe para
el suplemento “El Dominical” del
diario El Comercio y es profesor de la
Universidad de Lima.
Para usted, ¿qué es el cine de ciencia ficción?
Es una fantasía, generalmente perturbadora, generalmente
de consternación, que da un poco de
miedo respecto a las posibilidades del desarrollo
científico, o las posibilidades del futuro. Esta es la
manera de dramatizar la ciencia ficción. Van creando
historias a partir de suposiciones de lo que podría
ser el desarrollo de la humanidad, a partir de
las cosas que existen hoy.
A partir, por ejemplo, del desarrollo de la tecnología,
a partir de lo que está pasando con el cambio
climático o con la pérdida de la capa de ozono, o
con el miedo nuclear con Corea del Norte, que está
desarrollando misiles que pueden ir de un lugar a
otro, desarrollar de una manera, si quieres fabulosa,
de todas esas posibilidades científicas.
También habla, por ejemplo, de la posibilidad
de vida en otros planetas; como nosotros, los seres
humanos, vamos explorando, y eso puede
traer miedos o puede traer expectativa. Puede
traer miedo si hay invasión extraterrestre, como
La guerra de los mundos. O puede traer otro tipo
de expectativa, como la comunicación de seres
distintos. Para comunicarnos, tenemos que buscar
protocolos de lenguaje o de comunicación distinto,
como Arrival o Encuentros cercanos del tercer tipo.
Entonces, eso es la ciencia ficción.
¿Cuál es su película de ciencia ficción favorita?
Hay varias. Hay una que se llama La Invasión de
los usurpadores de cuerpos y es una película de
los cincuenta (cuando la gente les tenía terror a
las bombas atómicas, a una invasión de los rusos)
de unas plantas que vienen del espacio y caen a la
tierra, se apoderan del cuerpo de la gente. Y, poco
a poco, van transformando y la gente va perdiendo
el alma. Entonces, te levantas una mañana, con tu
mamá, tus hermanos, tu abuelita, y de repente, te
das cuenta de que ellos están raros, que ya no son
como eran el día anterior, que están muy serios,
como zombis; conservan su cuerpo físico, pero han
perdido el alma. ¿Por qué? Porque están poseídos
por seres de plantas. Esta película es un ejemplo
de ciencia ficción distópica.
¿Cuál fue su primera crítica de una película
de ciencia ficción?
Tal vez una película, que también es un clásico
de la ciencia ficción, que se llamó Soylent Green,
Ricardo Bedoya
y yo después
de la entrevista.
47
que se estrenó cuando
yo empezaba a escribir.
Trata de que la
humanidad se queda
sin alimentos. Entonces,
hay una empresa
multinacional, que
crea unas galletitas
que se llaman “Soylent
Green”, que es lo único
de lo que te puedes alimentar.
Y, poco a poco,
nuestro protagonista
hace un descubrimiento
espantoso sobre la
fabricación de las galletitas.
I. A. Inteligencia artificial.
Dígame, de acuerdo
con su opinión, tres diferencias
importantes
del cine de ciencia ficción de antes y de ahora.
La primera es la capacidad que tiene el cine de
ahora para crear efectos especiales con estas tecnologías.
Ahora, los efectos digitales hacen que las
cosas sea vean muy reales, y lo falso y lo verdadero
casi se ven iguales. La segunda es que existe ahora
mucho más margen para mostrar cosas que antes
no se podían mostrar por la censura; por eso ahora
hay más violencia y realismo. Así, en una secuencia
de lucha o de apariciones de determinados fenómenos,
se siente mucho más fuerte, más espectacular,
sangre que brota, y eso no se podía mostrar
en el pasado. Y la tercera es que se puede fusionar
con otros géneros. Por ejemplo, podrías tener una
comedia y ciencia ficción, o podrías encontrar el
terror y ciencia ficción juntas, o puedes encontrar
un wéstern que es ciencia ficción.
Dígame, según su opinión, tres películas de
ciencia ficción que todo niño tiene que ver
en la pantalla grande.
Una película que creo que puede ver un niño y que
es bien interesante es Inteligencia artificial, de
Steven Spielberg. Es una película que da un poco
de miedo. Otra película es Encuentros cercanos del
tercer tipo, que es una película sobre la comunicación
con seres que manejan otro código de lenguaje,
de comunicación, de vida y de todo. Y una
tercera, quizás no para chiquitos, pero sí para un
chico como tú, sería Alien, y para un chico de catorce,
quizás Blade Runner.
Lo que aprendí
de mi entrevista
Lo que aprendí es que en el Perú no se han producido
tantas películas de ciencia ficción, que
este género no se ha desarrollado.
También, que la ciencia ficción está
dentro de un conjunto de géneros
que se llama lo “fantástico”. Luego,
aprendí que la ciencia ficción tiene
dos subgéneros principales que
son la “utopía” y la “distopía”. Por último,
aprendí que la ciencia ficción
se basa en cosas reales o no reales,
y también se basa en cosas que dan
miedo, como invasión rusa en los
cincuenta o los misiles que van de
una parte a otra.
Luego de la entrevista, Ricardo
se iba a ver una película que estaban
estrenando en la PUCP y yo me
fui a recoger mi mochila.
Visita a un set de grabación.
48
Promoción XXXVI / Sexto grado
Mateo Alcocer Mosqueira
Remigio Baigorria Lértora
Martina Ballumbrosio Gianella
Paula Bellina Holmquist
Luca Berninzon Aliaga
Fabrizio Carbajal Coz
Valentina Cillóniz Tolmos
Aitana De Argumániz Robles
Kira del Valle Bettocchi
Daniela Díaz Ávila
Camila Díaz Burneo
Aurelio Giribaldi Ezeta
Hernando Guerra García Infante
Amaranta Gutiérrez Maguiña
Yaku Mateo Guzmán Cabrejos
Lucille Marcone Mortensen
Salvador Massa Alencastre
Maika Mendoza Gassols
Mateo Quiñones Ávila
Yaku Rivas Bozanic
Adrián Rosadio Valiente
Enzo Sabato Goyzueta
Sebastián Saco Vértiz Boza
Santiago Salazar Calderón López
Camilla Salazar Cárdenas
Aisa Sara Millones
Dante Torrejón Torres
Sergio Valencoso Walters
Mariano Vargas Morales
Gabriel Vargas Urmeneta
Milan Zlatar Battifora
49
Presentamos lo mejor de la
producción de Secundaria:
cuentos, crónicas, poesía y dibujo.
Disfruten.
La laguna de la vida
En aquel lugar hay
una laguna,
creada por las lágrimas
que vertían ellos
mientras vivíamos ahí.
Hay muchas plantas
y de ellas salen pequeñas flores
que te enseñan la vida
y por qué estás ahí.
Vicente Coronel Zegarra, Primero de media.
Hay mucho viento,
ese viento toca tus dedos
y te dice cosas al oído
que seguramente nunca
quisiste escuchar,
pero son ciertas.
Y el sol, que antes brillara tanto,
se ha convertido en un túnel
por el que pasarás
cuando llegue tu hora.
En ese momento, finalmente,
habrás aprendido
lo que es la vida
y el motivo
por el que estás aquí.
Nua Maneiro, Primero de media.
Haiku
En la mejilla,
por el viento,
caen hojas.
Mateo Dávalos, Primero de media.
Gabriel Sánchez León,
Primero de media.
Estrella
Abro los ojos y miro lo mismo.
Me pregunto
cómo serán esos puntos blancos
que se muestran hacia mí
desde la distancia.
Todo se ve igual, la negra e
infinita manta que nos cubre,
las líneas que aparecen y se van.
Esas pequeñas aberturas de luz
que hay
o esas grandes y pequeñas
acosadoras que siempre rodean
a los planetas;
pero lo más reluciente de todo,
es la bola de fuego del centro
que ilumina el espacio.
Kai Arauco, Primero de media.
Haiku
Los bosques crecen,
las flores florecen,
para las mariposas.
Sebastián Cabero,
Primero de media.
Nicolás Prado, Primero de media.
50
Nicolás Fajardo, Primero de media.
Olivia de Orbegoso, Primero de media.
Una noche fría
y a la vez cálida
Una noche fría y a la vez cálida
en un lápiz de cartón.
Por dentro, de agua
o quizás solo madera,
no lo sabe,
pero lo que sí sabe
es que es un mosquito
y que nada tiene sentido.
Pero el final de esto
es el comienzo de una nueva historia
o quizás no.
Álvaro Cano, Primero de media.
El hombre
Tu rostro está en el cielo
y se camufla en él.
Tus ojos son dos esmeraldas,
tu nariz como una bala
que va lento en el agua.
Tus labios de rubí beben agua
y poco a poco van llenando
tu cuello vacío.
Tu sombrero es un par
de montañas.
Tu camisa son perlas, gracias al mar.
Tu cuerpo es un volcán en erupción.
Tu rostro es infinito como el mar.
Sergio Cavassa, Primero de media.
La nieve roja
Frío, duro, difícil
es el invierno.
Desde la gélida ventana
de la vieja y moribunda cabaña,
el horizonte, la aurora boreal,
moviéndose,
con calidez, burlándose triste y solitaria.
El viejo barbón rendido por el devastador
y mortal invierno.
El hombre sale de su casa, mirándola
con amor y tristeza, viéndola
triste y sola;
ve sus arrugados brazos
el hombre con su casa destruida,
pero el invierno.
Se saca su gorro y el hombre, frío,
se rinde para encontrar el color
que una vez tuvo.
Martín Espinosa, Primero de media.
Dentro de las páginas
El escritor se adentró
mucho en su historia.
El escritor alto, joven,
rubio y delgado se metió
en las páginas de su libro.
Era el lugar blanco
con letras negras, grande,
pero no se veía nada
más que lo blanco.
Se sentía vacío,
parecía la nada,
pero seguía siendo su libro,
así que lo aguantaba.
El escritor jamás salió
de las vacías páginas de su libro.
Diego Fajardo,
Primero de media.
Escritura
cuneiforme
sumeria.
Munay Ramos,
Primero de media.
51
Dejemos hablar al viento
Desgracia de miel, dolor de ensueño
el viento pasa y nos ahogamos,
caen las mariposas y las nubes
solo los aviones se mantienen arriba.
El aire aspérrimo me corta la voz,
me quedo sin aire, respiro profundo,
me ahogo y es que aquí solo queda polvo
recuerdos de días inolvidables solo en mi memoria.
¿En qué nos hemos convertido?
Máquinas grises sin sentimientos,
eso es lo que somos,
gente, si es que se le puede llamar así,
sin vista al más allá, sin luz propia,
con una sola visión, con ambición, sin corazón.
Mía Matteucci, Primero de media.
Tamia Heredia, Primero de media.
Eres
Eres el inicio y final de mi día,
mi cansancio y descanso.
Estoy en ti y estoy en las nubes,
mis pensamientos, preguntas, sueños e ideas
me las dices al oído.
Sin ti no duermo, no sueño.
Juntos, yo en ti y tú, conmigo,
volamos contra el tiempo.
Mariel García, Primero de media.
Mi vida en la calle
Eran las 2:00 a. m. y no había nada
ni nadie,
en la oscura y aterradora ciudad.
Tan solitaria
como un águila
y tan fea como un gallinazo.
La espuma de mar
(leyenda)
En tiempos lejanos, había un muelle del que salía un
barco que iba a encontrar más sitios y más riquezas. En
este muelle, todos los tripulantes se despedían de sus
familias, incluyendo el capitán, que se despedía de su
esposa, que estaba triste por la partida.
El barco estaba partiendo, el muelle estaba lleno de
personas despidiéndose del barco. La esposa del capitán
estaba en la orilla del muelle, con un vestido largo
de color blanco. Había prometido esperar a su amado:
ella planeaba quedarse ahí, con las mismas prendas,
hasta que el regrese.
Una semana pasó, una semana sin comer, sin beber,
sin volver con su familia. Sentada en la orilla del muelle
mojaba sus pies en agua cristalina. Estaba muy triste, lo
suficiente para que el mar se diera cuenta.
Era un infierno sin fuego
y un ángel sin alas.
Matías Luna, Primero de media.
Lukas Perko, Primero de media.
52
—Humana —dijo el mar—, no debería desperdiciar su
hermoso rostro en esa horrible mueca. —En efecto, esa
mujer era muy hermosa, la más hermosa que el mar había
visto.
—Tengo un dolor —le respondió la mujer—, un dolor
en el corazón que no se puede remediar.
—¿Cuál? —le preguntó el mar. La mujer no le respondió,
y el mar no insistió.
Un mes había pasado desde la partida del barco, aún
no regresaba. El mar y la mujer hablaban casi todos los
días; más hablaban, más la mujer se distraía, el mar se
enamoraba más de la mujer.
Había pasado mucho tiempo y el mar ideó un plan
para que la mujer no se fuera. En la noche, mientras ella
dormía en el muelle, con todas sus fuerzas la amarró
con algas. A la mañana siguiente, muchos mercaderes
rodeaban a la mujer, todas las algas de la costa estaban
atadas a sus pies, y los nudos debajo del mar hacían que
no haya olas. Hubo un escándalo y todos fueron a ver
qué pasaba. Le preguntaron a la chica, y esta no tuvo
ninguna explicación, la tacharon de loca y se fueron.
Pasaron varios años, el
vestido de la mujer ya no era
blanco perla. Su pelo se volvía
gris, y ella seguía esperando.
Las algas impedían el
paso del mar, y eran muy duras,
por lo que los peces se
fueron. El pueblo no quería
a la mujer, entonces hicieron
lo siguiente:
En la mañana, la mujer
estaba mirando al horizonte,
tranquila. Entonces llegaron
las personas y le dieron una
muy mala noticia (la cual era
falsa), el barco se hundió
y todos murieron. La mujer
estalló, empezó a gritar
y a maldecir, las personas
se fueron y el mar escuchó
todo.
dio un último respiro, y se tiró. El mar la cubrió y se la
llevó, entonces salieron unas burbujas blancas, espuma
del cuerpo de la mujer. Esa espuma sacó un aroma dulce
que todas las personas olieron, este olor se fue, y todas
las personas sintieron una nueva emoción: vacío, la
emoción que sentía la mujer.
Micaela Farfán, Primero de media.
Las corridas de toros
Las corridas de toros se originaron porque hace mucho
tiempo existió un ganadero llamado Anastacio Gutiérrez,
a quien le gustaba mucho el arte y la naturaleza.
Pasaba el tiempo muy tranquilo, disfrutando de sus cosechas;
pero no sabía qué hacer con tantos toros.
Después de mucho tiempo, tuvo una idea un poco
absurda. Puso un anuncio en el periódico, en el cual pedía
voluntarios para enfrentarse cara a cara a un toro.
Pasó una semana y ya había cinco voluntarios. Los entrevistó
y todos eran muy
valientes, pero también había
un chico extraño.
Anastacio quiso empezar
ya con la prueba, que consistía
en que un grupo de
jóvenes tenía que correr de
los toros en un espacio un
tanto largo. Los voluntarios
se llamaban Esteban, Julián,
José, Rafael y Antonio. Los
chicos no parecían muy nerviosos
ya que en esa época
los toros no tenían cuernos,
ni cola, ni orejas.
Eran las tres de la tarde
y ya iban a iniciar la prueba.
Todos estaban listos y empezaron
a correr muy rápido,
excepto Rafael, que se quedó
en la mitad de la carrera
—Amor mío —dijo el mar—,
no quiero que sufras más, tírate
Renata La Madrid, Primero de media.
y los toros lo ignoraron. La
carrera ya había finalizado y
a mi marea y descansa en ella para que el dolor se vaya.
La mujer no sabía qué hacer, su mente estaba en
blanco, lo único que sabía era que su esposo estaba
muerto. La mujer no respondió, solo se puso a llorar.
Llegó la tarde y el pueblo estaba en el muelle otra vez.
Le propusieron que la llevarían a un lugar especial para
que descanse, pero la mujer no podía, estaba atada al
mar, además ya no quería sufrir. Se dio media vuelta,
todos habían salido heridos. Pero Rafael salió impecable.
Como ya había acabado la prueba, Anastacio fue a
ver a sus toros y, de pronto, se dio cuenta de que tenían
orejas y rabo. Anastacio casi desfallece. Después
de eso quiso preguntarle al público qué había pasado y
ellos amablemente respondieron que Rafael había hecho
algo raro con ellos, se había sacado las medias de
los pies y se las había puesto en la cabeza a los toros
53
y también en la parte trasera de estos. Luego, unió las
medias con la sangre de los mismos animales y estas se
adaptaron a su piel y se convirtieron en orejas y rabos.
Ya había pasado una semana desde la primera prueba,
y aún no estaba satisfecho con lo que podían hacer
sus toros, así que puso otra prueba en marcha. Se trataba
de que uno de sus voluntarios se suba a un caballo
y que con un pico pinche al toro. Todavía no había empezado
la prueba, así que él agregó una más. La nueva
prueba tenía que ver con unas banderillas, las cuales se
tenían que incrustar con gracia al toro.
Ya iban a empezar. Esteban y José iban por las banderillas
y Antonio era el chico de
los picadores. La prueba finalizó;
finalmente, a Anastacio le gustó,
pero le pareció que faltaba un
toque final. Como siempre, fue a
ver a los toros. Él ya se imaginaba
que ellos iban a estar relativamente
heridos y desgastados.
Cuando fue a verlos, estos tenían
cuernos. Anastacio no quiso preguntarle
al público qué era lo que
había pasado, prefirió preguntarle
a los voluntarios, excepto
a Rafael. Los voluntarios dijeron
que sabían algo de la magia de
Rafael, que habían descubierto
que podía convertir objetos en
partes del cuerpo de los animales
desde que era muy chico. Entonces,
Anastacio fue directamente
a preguntarle a él. Rafael le reveló
que había estado haciendo magia con los toros. Anastacio
se sorprendió, lo resondró, y le pidió que no hablara
de eso con nadie.
Por fin, Anastacio ya sabía lo que había estado pasando,
y, junto a los voluntarios, decidió cuál era el toque
final del arte. Este consistía en dos partes. En la
primera, cinco voluntarios debían estar en un capote y
hacer que el toro los siga. En la segunda, dos de ellos
tenían que torear con una muleta. En este caso, los elegidos
eran Julián y Rafael.
Tomando en cuenta que los toros ya tenían cuernos,
orejas y rabo, los toreros tenían que matarlos con una
espada. Si el evento salía bien, los picadores, los de las
banderillas, los del capote y los toreros con muletas recibirían
el rabo como premio. Si el torero toreaba bien,
y mataba bien al toro, el jurado lo premiaría con uno o
dos orejas. Si no lograban matar bien al toro, este igual
hubiera tenido que ser asesinado, de una u otra forma.
Matías Martínez, Primero de media.
Preámbulo a las instrucciones
para cargar el celular
(inspirado en los textos de Julio Cortázar)
Piensa en esto: cuando te regalan un celular, te regalan
una pequeña prisión de unos y ceros, una cadena de
“amigos” que no sabes quiénes son y un hueco de donde
no puedes salir, que está lleno de personas ajenas y
memes. No te dan solo un celular, que los cumplas feliz
y esperamos que te dure porque es “Iphone con huella
dactilar”; no te regalan solo una lámina gruesa de metal
que usarás para hablar con tus amigos y amigas —no
lo saben, lo terrible es que no lo
saben—, te regalan un pedazo no
muy resistente de ti mismo, algo
que es tuyo pero no eres tú, que
hay que ponerle una funda como
si fuese ropa. Te regalan la necesidad
de estar nervioso por si
se te cae o por si te contestan o
no. No te regalan un teléfono, tú
eres el regalado por el cumpleaños
del teléfono.
Aruni Martinat,
Primero de media.
Mi viaje a Tarapoto
(crónica)
Alejandra Escribens, Primero de media. Fue mi primera vez en Tarapoto,
una ciudad en la selva norte del
Perú, conocida como la Ciudad de las Palmeras porque
abunda la palma aceitera que usa para producir jabones
y aceite de cocina. Además es una ciudad muy calurosa,
llena de montañas, vegetación, ríos y cataratas.
Apenas llegué, lo que más me impresionó, además del
calor, fue el cielo despejado y el verde. Allá me esperaba
mi tío, el hermano menor de mi papá. Él ya había estado
ahí antes, hace casi quince años, cuando viajó más o
menos de mi edad junto a sus hermanos. Toda la familia
por parte de papá, hasta mi abuelo, es oriunda de Tarapoto.
De hecho, recién descubrimos que mi bisabuelo,
“El papi Elías”, había sido un reconocido curandero de la
zona. Una de las razones de este viaje fue obtener más
información sobre ese tema.
El primer lugar que visité fue Urku, el centro de rescate
y readaptación de animales que han sido maltratados
en el tráfico ilegal. Algunas de las especies silvestres
rescatadas viven ahí por un tiempo para luego
ser liberadas y otras se quedan porque su estado no les
54
permite reincorporarse a su
hábitat. Había alrededor de
60 especies. Entre las que
vi había mariposas, insectos,
un tucán, una sachavaca
(tapir amazónico), un
águila, monos araña, tortugas
terrestres, ranas venenosas,
loros, peces, aves y
reptiles. Además conocí las
“abejas sin aguijón”, insectos
sociales que son muy
apreciados por los pueblos
indígenas de la América del
Sur y Central. Ellas producen
cera, polen y miel muy
rica de sabor. pero además
con beneficios para la salud
porque ayudan a curar úlceras
y heridas. Mi guía trabajaba
con esas abejas y no
se ponía repelente porque
podía matarlas.
Al día siguiente fuimos
a la catarata de Ahuashiyacu.
Esa mañana estábamos
en la casa de mi tío abuelo,
Elías Ávila, donde nos recogió
un conocido de la familia
quien nos llevó en mototaxi
—allá hay pocos carros,
todos se transportan en moto— hasta la puerta de ingreso
a la catarata. De ahí caminamos alrededor de 10
minutos hasta llegar a la catarata donde, nos bañamos
y tomamos fotos. En esa misma catarata, hace veinte
años, le tomaron una foto a mi papá, cuando fue con
sus hermanos. Ese día, a mí también me tomaron una
foto con la caída de agua atrás. Hacía mucho frío por la
brisa que emitía la catarata. Cuando estábamos regresando
nos agarró una lluvia intensa. Esa noche estaba
tan cansado que dormí mucho. Sabía que el plan por la
mañana sería salir a conocer otro lugar.
Cuando me desperté, me alisté y esperamos a que
nos recojan. El destino era La Laguna Azul, que queda
en el distrito de Sauce a dos horas de la ciudad de Tarapoto.
Al llegar, reservamos
nuestros almuerzos
y salimos en bote hacia el
centro recreacional de la
laguna. En el camino nos
contaron la leyenda del lugar:
una sirena, madre de
la laguna, se llevaba a un
hombre cada año. No me
acuerdo por qué, seguro
porque me quedé pensando
en la persona que ya se
había ahogado este año.
Cuando llegamos al centro
recreacional había mucho
por hacer: canopy, kayak,
montar a caballo y, por supuesto
meterse, a la laguna,
que fue lo primero que
hicimos. Estuvimos en el
agua por cuarenta minutos
y después decidimos
hacer kayak por cuarenta
más. Luego de eso, probé
por primera vez un chup de
agüaje.
Esto fue lo que más me
gustó, y otro lugar llamado
San Antonio de Cumbaza,
donde me metí al río y
pasé un buen día relajado
con la naturaleza. También visité Lamas, al noreste de
Tarapoto, solo a veinte minutos. Ahí visité el conocido
Castillo de Lamas, hecho a base de piedra labrada
a mano; desde su torre se puede ver todo el paisaje
de la ciudad. Fueron días muy buenos, entretenidos
y agotadores, pero me divertí mucho. Fue agradable,
además de conocer esa parte de la selva, también conocer
a esa parte de mi familia, los Ávila, quienes estaban
contentos de verme y recordar conmigo cómo
era mi papá. Además, se mostraron súper amables y
entusiasmados para que regrese y, quién sabe, tal vez
a vivir allá.
Sebastián Ávila, Primero de media.
55
Sobre la campaña
Con mis hijos no te metas
Dennis Da Silva,
Segundo de media.
Recientemente, en el Perú ha surgido una asociación conservadora
representada en su mayoría por católicos, evangélicos y
fujimoristas llamada Con mis hijos no te metas, cuyo propósito
es que se deje de hablar sobre la “ideología de género” en los colegios,
porque supuestamente promueve al trastorno de identidad
sexual y es una conspiración para “homosexualizar” al país y
volver a las personas seres obedientes al gobierno. Yo estoy en
contra de esta asociación, y considero que es fundamental hablar
sobre este tema en los colegios.
Al hablar de género en los colegios, no estás promoviendo la
homosexualidad, estás informando a los niños y adolescentes
sobre las posibilidades que tienen, y al no hacerlo, los estás obligando
a vivir desinformados. Si una persona homosexual no fue
informada de que esto es normal, vivirá creyendo que la única
forma correcta de vivir es relacionarse únicamente con personas
del sexo opuesto, cuando no es así.
Además, si no le enseñas a un estudiante los distintos géneros
que existen, les estás enseñando, poco a poco, que está bien discriminar;
por lo tanto, cuando sean adultos, van a creer que ser homosexual
está mal solo porque fueron mal informados en su niñez.
Debido a la ignorancia ante la ideología de género, el 25% de
los colegiales y universitarios gays, lesbianas, bisexuales y transexuales
han sido acosados debido a su orientación sexual, de
acuerdo al estudio mencionado en el Chronicle of Higher Education.
Además, los estudiantes LGBT tienen una probabilidad de
sentirse inseguros en la escuela tres veces mayor que los alumnos
heterosexuales.
Esta asociación sostiene que no se debería hablar sobre “ideología
de género” en los colegios, ya que si se habla mucho sobre
esto a los niños, cuando crezcan, se puede confundir.
En mi opinión, esto es completamente erróneo y
peligroso ya que contribuye a incrementar la discriminación
por género y los crímenes de odio, y genera
que las nuevas generaciones no estén concientizadas.
Además, hablar sobre esto no va a confundir
a los niños ya que las personas no se tornan LGTB,
nacen así.
Nahuac Zapata, Segundo de media.
Lukas Onate, Segundo de media.
Matías Barreto, Segundo de media.
56
Este amor
Y con tan solo un sueño
puedo imaginar cómo sería mi vida en el cielo
estoy asustada, necesito un consuelo
luego recuerdo que de mi corazón tú eres el dueño.
Este amor es como el fuego
y ahora eres todo lo que anhelo,
por eso cuelgo de un anzuelo
y tengo una vida de cuento.
Quiero sentir tanta pasión
que puedas pensar en mí solamente,
sé que tienes mi corazón cautivo.
No es el mismo mundo
Luces que vienen y se apagan. Llegan y oscurecen.
Truenan en deseos que no tienen solución. Soy masoquista
de felicidad, soy incoherente con sentido.
Vivo para ser y jamás lo logro.
El tiempo me define sin tener definición.
No recuerdo sin parar. Ilumina mi iris con color dorado.
¿Estás ahí?
¿Qué eres?
¿Volverás?
Y vuelve el círculo.
Iyari Buitrago, Segundo de media.
Y yo pierdo la razón
voy y te digo seriamente
tú eres un amor primitivo.
Stephania Aguirre, Segundo de media.
Ana Vargas, Segundo de media.
Alex García, Segundo de media.
Sin título
Así como el dulce ruiseñor
con su canto alegra
la hermosa primavera,
ahora pensar en ti entristece
el gélido invierno.
Santiago Castro, Segundo de media.
Rodrigo Rubio, Segundo de media.
57
Supongo que te quiero
La luz de tus ojos
que alumbran mi camino
hacia tu destino.
Eres el que me hace sonrojar
con tan solo una palabra.
Francesca Cuba, Segundo de media.
En el cielo
Cuando la lluvia cesa
y el viento abanica suavemente tu rostro,
un insecto viaja por la orilla del río,
mientras amanece
y comienza otro silencio.
Santiago Dávila, Segundo de media.
Michael Owens, Segundo de media.
Un poema
Depende de mí controlar y comandar. Los sentimientos se producen en mí,
soy el responsable de por qué te sientes así.
Soy culpable de las lágrimas que
reproche que le hiciste a esas
de tus zonas y dejo que te nutras
soltaste aquella noche, soy culpable del
personas… mando la sangre a cada una
para que te sientas completo.
Cuídame como si fuera tu amuleto ya que juntos compartimos tu secreto.
Tanit de la Borda, Segundo de media.
Mis pensamientos
Escurridizos escapan de mi ser,
todos sobre un futuro cercano.
Todos ellos, aunque no quieran, son oscuros,
algo que no llego a desconocer.
Algunos con un hombre que no llego a conocer,
otro de ellos es demasiado puro,
entre estos y yo pongo un muro
solo dura hasta el amanecer.
Sí, me refiero a mis pensamientos.
Ellos siempre, siempre me acompañan.
¡Hasta en los inviernos más fríos!
Aunque no quiero engañar a mis sentimientos
pero a veces estos me extrañan,
sin embargo, son solo míos.
Luna Durand, Segundo de media.
58
Poema
Estoy sentado tranquilo
estoy pensando
no puedo hablar, mis pensamientos me están
callando
escribo un poema caudaloso, como el Nilo.
Mis versos caminan por un hilo
estoy escribiendo en mi mente, disparando.
Este arte, lo que estoy expresando
delicado como un vinilo.
No puedo quedarme quieto
ni callado
haciendo poemas con dedicación
poemas con respeto
poemas y arte implantado
versos fluyendo como en una canción.
Patrick Korn, Segundo de media.
Yo bailo
Yo bailo con mucho sentimiento
lo hago con tanta facilidad
uso toda mi creatividad
para expresar lo que yo siento.
No es un simple pensamiento
requiere toda tu tranquilidad
no es cualquier posibilidad
te lo juro, no te miento.
Ellos empiezan a moverse
se nota que ellos pudieron practicar
lo puedes notar en su expresión
puede ser que uno al verse
sienta que no puede bailar
pero, solo sigue el ritmo de la canción.
Luciana Moya, Segundo de media.
Micaela Noriega, Segundo de media.
Carlos Mendoza, Segundo de media.
Yo nada sé
Aunque en este momento
bajo lento
y nada se ve
entré
muy atento
no lo vas a hacer
y él no mira
aunque yo me eleve
no le digo ni hola
luego se tira
pero no se mueve
resurge como las olas.
He tenido este sentimiento
He tenido este sentimiento
antes
estoy segura de lo que siento
uso todo mi conocimiento
esta vez.
A mí mismo me SUPERARÉ
y quedaré sin aliento
sentiré que puedo volar
no me voy a herir
DISFRUTARÉ ESTE SENTIR
no voy a parar porque me hace feliz
Y NO PARO DE REÍR.
En primavera
En primavera
el viento suena
con calma
y las flores
muestran su sol.
Fernanda Roose,
Segundo de media.
Joaquín Quesada, Segundo de media.
Valeria Slocovich, Segundo de media.
59
La música
La música es parte de mi vida,
miles de agudos, graves sonidos,
es un proceso en mis oídos,
expresándolas en una simple rima.
Caminando por las calles de Lima,
notas tan altas como los pinos,
produciendo unos hermosos ruidos,
acercándome con mucha intriga.
Yo toco el rock pesado,
pasamos de limpio a la distorsión,
con emoción como si fuera cafeína.
Miles de personas en el estrado,
escuchando nuestra música pura,
te da sensación de la fina.
Gianlucca Tijero, Segundo de media.
Todas las mañanas al despertar
Todas las mañanas al despertar,
agarro la guitarra y empiezo a tocar
se me ocurren algunos acordes
y los empiezo a arpegiar
hasta llegar a la última nota.
Recuerdo a un guitarrista
creo que se llama Charlie Parra,
que con mucho esfuerzo
una marca le hizo una guitarra.
En la música usas escalas
existen muchas
pero si hay una en especial
sería la que tú escojas.
Por las noches siéntate y escúchate
¿Qué es lo que necesitas?
Debes practicar
hasta que alcances
tu mayor logro.
Diego Flores, Segundo de media.
El olor de tu hermoso cabello
Joaquín Vílchez, Segundo de media.
El olor de tu hermoso cabello,
tú eres mi vida.
Todos los días veo tu alma lucida,
tu pelo es muy bello.
Tu largo y angosto cuello,
tu alma nunca va a ser desvanecida,
tu belleza está desapercibida
eres tan bella como un destello.
Tus preciosas manos,
tu dorado pelo,
¡buena suerte para mí!
Por tus dientes de terciopelo,
yo moriría por ti.
Ya no me siento un tirano.
Gonzalo Céspedes, Tercero de media.
Laszlo Pizarro, Tercero de media.
60
La creación de Adán
Siluetas perdidas compadeciendo mi entelequia
efímera.
Sobrevalorado el pasar de mis lóbregos días,
chirriando cual bardo gorrión a toda brisa.
Carolina Zeballos, Tercero de media.
Un roce nulo, pero forzadamente deseoso,
con aires de superación armarán la trifulca.
El ser, aunque perfectamente dócil,
exacerbó al padre, a la tía, al hermano.
Desenmascara sus virtudes y defectos,
titubeó y descubrió que no será perfecto.
Solo el fruto de su padre, de carne selecta,
podrá ser sociable, buen amigo.
Ni la creación lo que su padre ha sido.
Santiago Saavedra, Tercero de media.
Arie Sandhaus, Tercero de media.
Alegoría del triunfo de Venus
Esta imagen es más elegante que el vino
hecha por Agnolo Bronzino.
El seno de Venus está siendo tocado por Cupido
y placer loco, atrás, va tirando rosas.
De Venus, Placer Loco parece su sexto sentido,
Urano se nota que lo goza.
La serpiente representa la maldad y el lamento
y el propio Urano trata de cubrir los pecados
con el tiempo.
En esta imagen se ve la religión,
el amor y la mitología,
además están los celos, con ira y energía.
Joshua Quantrill, Tercero de media.
El David
¡Oh! Poderoso David,
niño pequeño y débil, que derrotó a Goliat,
no solo con la fuerza bruta,
sino con inteligencia y astucia.
¡el gran huaracazo!
Penetró la piedra en su cabeza,
con sus esfuerzos de fiereza
e inteligencia, sobre todo,
pasó de ser un niño ignorante,
el rey del pueblo que lo admiraba.
¡Hermosa escultura!
Por el gran Donatello realizada,
teniendo la manzana
que representa el mando
llegó a ¡la victoria!
con su gran espada.
Lucas Ormeño, Tercero de media.
61
Micael Vargas, Tercero de media.
Camila Revelli, Tercero de media.
con los infantes de Navarra sus hijas se casaron
y con este matrimonio felices ellos terminaron.
Fundando la España actual,
debido a esto al Cid podemos recordar.
Alejandro Castro, Tercero de media.
Rap del mío Cid
En 1048 un niño nació
y con el tiempo un guerrero se volvió
por el pueblo él fue nombrado El Campeador
abreviando su apodo, Cid se nombró.
Con doña Jimena, su esposa, dos hijas consiguió:
doña Sol y doña Elvira, él las llamó
y con los sobrinos del rey, los infantes de Carrión
un matrimonio consiguió.
A una batalla a don Fernando y a don Diego, los llevó
pero que eran muy cobardes se enteró.
Los infantes de Carrión quedaron avergonzados
y por causa del león, una venganza ellos planearon.
Los infantes a las hijas del Cid se las llevaron
a un bosque muy oscuro que no estaba habitado
ellos las ultrajaron, luego las abandonaron.
El Cid, al enterarse, muy molesto se puso
por eso un juicio al rey Alfonso propuso.
Así los infantes perdieron otra batalla
y el Cid les quitó la Tizona y la Colada.
El rey Alfonso otro matrimonio le ofreció
y el Cid muy temeroso aceptó,
Nacimiento de Venus
Venus, diosa del amor
nació de los testículos de Urano,
aquellos que fueron tirados
al mar y apareció dentro de una concha.
Yo, Sandro Botticelli, les cuento su historia,
su nacimiento fue en primavera
y la diosa trata de tapar sus impurezas
mientras una brisa fuerte y temporal,
se lleva las flores de aquella estación
logrando que su nacimiento fuera triunfal…
gracias a Eolo esto ocurrió.
Ana Belén Villacorta, Tercero de media.
Un camino por recorrer
En un pueblo muy lejano
vivían tres hermanos
Juan, José y Salvador
todos siempre querían
ser el mejor corredor
y a las carreras siempre acudían.
Salvador, el mayor,
era siempre el ganador.
62
Un día cuando regresan
a Salvador alguien le llamó:
el pueblo en guerra estaba
así a sus hermanos les avisó.
Presurosos caminaban
y la gente les preguntaba:
¿qué era necesario
para derrotar al adversario?
La respuesta que los hermanos daban
era que todos se unieran
para que así combatieran.
Tras un largo camino
llegaron al campo de batalla
ya todos unidos
combatían con agallas.
Después de mucho combatir
derrotaron al enemigo
tras los hermanos advertir
que sin su ayuda
no hubieron podido.
En el pueblo hubo una gran fiesta
todos bailaban y cantaban
con el sonido de la orquesta
los hermanos felices estaban
por la victoria que celebraban.
Fernanda De Souza,
Tercero de media.
Camila Carvallo, Tercero de media.
Jacobo Rey, Tercero de media.
Lorenzo Gruenberg, Tercero de media.
Miranda Espinosa, Tercero de media.
63
El bautizo de Cristo
El bautizo de Cristo este es,
Leonardo Da Vinci dice que lo hizo,
pero un tal Verocchio siempre lo quiso.
Aparece una golondrina, de buen agüero,
pero un ángel no ve a Cristo y dice “ya no quiero”.
Cristo puede sentir al Espíritu Santo;
sin embargo, cuando lo pienso, termino en llanto.
Este cuadro muestra la mitología cristiana y la religión
por un lado, también, la naturaleza
y ni hablar de las maravillas de la canción.
Esto poema termina, el bautizo ya acabó
con Cristo bautizado esto terminó.
Franca Dacal, Tercero de media.
12.
Cruzando la calle vive una pequeña niña
De piel rosada y manos finas
Camina por la calle agarrada de su peluche
Come rosas con espinas.
Ayer la vi volar, en aquel vestido blanco
Piececitos en el aire
Cabello suelto, largo.
Al parecer no es bueno que las niñas vuelen
Parece que los vuelos de las niñas duelen.
No he vuelto a ver a la pequeña niña
De piel rosada y manos finas
Parece que olvidó su peluche
¿Seguirá comiendo rosas con espinas?
Valeria Cáceres, Tercero de media.
La batalla de los caballeros
Un día unos caballeros partieron
hacia un campo de batalla
cuando al enemigo vieron
tenían muchas agallas.
El enemigo era fuerte
tanto que solo uno bastaba
luchaba a muerte
y encaminándose hacia ellos estaba.
Era alto, fuerte y robusto
y el gesto serio no daba buen gusto
aunque los caballeros o soldados
iban muy armados.
La batalla no tenía razón,
el enemigo se llamaba Bruno,
lucharon con el corazón
aunque eran mil contra uno.
Al final de este relato
la batalla quedó en paz
y sin miedo, y con zapatos,
el enemigo se fue para atrás.
Nadie sabe por qué se largó,
quizá por temor,
solo se sabe que huyó
y que al luchar le causaba temor.
Franco De Lorenzi, Tercero de media.
Anhelar lo prohibido
Veo la desdicha de mi alma,
El néctar de mi mortal anhelo me desgarra por dentro,
Cada vez más profundo
Penetrando lentamente en mi interior
Siento en mi pecho un aire de muerte,
El verdugo lleno de gozosa dicha viene por las almas de pecadores,
Para llevaras al tormento eterno,
Donde vivirán por siempre en agonía y arrepentimiento.
Alejandra Saco, Tercero de media.
Mar Casabonne,
Tercero de media.
64
Grito de dragón
Las ruedas del carruaje avanzaban por el terreno poco
uniforme. Había tres personas, sin contar al amargado
conductor. El cielo estaba despejado.
—Tú, ¿por qué estás acá?
El otro le respondió sin mirarlo.
—Robé el caballo del rey, ¿y ustedes?
El tercero hizo ruidos incomprensibles (la soga entre
sus dientes no lo dejaba hablar).
—Fuimos líderes de una revolución.
El coche se detuvo. Estaban en un pueblo pequeño y
los hicieron bajar. Una señora en armadura tomó la lista.
—Deto, ladrón de caballos, de un paso al frente.
Bajó del carro, pero corrió, tratando de escapar.
—¡Arqueros! —Instantes después, Deto estaba muerto.
—Arturo y Chor, un paso adelante.
—Acabemos con esto de una vez, no tengo todo el día.
El verdugo puso su cara en un bloque de heno y procedió
a rebanar la cabeza del viejo.
—Siguiente.
Pasó el último; pero, momentos antes de que Chor
cobrara el mismo destino de su padre, una figura emergió
desde atrás de la colina.
—¡Dragón, corran!
El escape de Chor comenzó.
Santiago Coello, Tercero de media.
Buscó todos los callejones, al tiempo que los ladrillos de las casas caían y los techos
ardían. Un hombre imperial lo llamó.
—¡Apúrate! —Chor corrió en su dirección.
—Por aquí bajamos. —Abrió una pequeña trampilla en el piso y bajaron a una cueva.
Recorrieron la caverna completamente vacía, iluminada solamente por la tenue
luz de unas hogueras y la antorcha que sostenía el soldado.
—Bueno, creo que lo perdimos —dijo Chor mientas se acercaba a una grieta por donde
entraba la luz del sol.
—Ahora cada uno seguirá su camino. Tú no me viste, yo nunca te vi.
A lo lejos se podía observar un grupo de cabañas. Chor se dirigió a ellas. En el camino,
se produjo un estruendo y el cielo se oscureció un momento.
Unas voces celestiales resonaron por la zona. Vagamente se pudieron oír las palabras
“sangre de dragón”. Chor se quedó impactado pero siguió su camino, mas apresurado
aún.
De pronto, una mujer se acercó a él.
—¿Qué ha pasado en Helgen?
—Un dragón, estuve cerca de morir.
—¡Oh, por dios! Descansa en mi hogar hasta mañana. Tienes cosas que hacer.
Emmm…. ¿Como qué?
—¿No escuchaste? Te están llamando, debes rodear esa montaña y subir los 7000
escalones.
—Sí, señora. —Chor pareció poco convencido.
Minutos antes del amanecer, Chor emprendió su viaje a Alto Hrothgaan, hogar de
los barbas grises. Cada escalón que pisaba succionaba su energía. Conforme subía, la
falta de oxígeno y el frío se juntaban y carcomían a Chor. Finalmente llegó a la cima de
la montaña, donde se encontró con una construcción de piedra de tamaño considerable.
Hizo un gran esfuerzo para abrir las puertas. Eran bastante pesadas. Ya adentro,
tres ancianos con túnicas y largas barbas esperaban su llegada.
65
—Bienvenido a Alto Hrothgaan, sangre de dragón. Hemos
sentido tu energía y sentimos el deber de convocarle.
Los dragones han vuelto por aquí después de siglos
de calma, y tú eres el único que puede detenerlos.
—Mira —dijo Chor—, esto es un poco difícil de digerir y
es literalmente exponer mi vida.
—Te daremos un día para pensarlo, puedes dormir aquí.
—La noche de Chor fue infinita. Finalmente llegó a una
decisión, y se las transmitió a los monjes lo más pronto
que pudo.
—Estoy listo, enséñenme.
—Está bien, te enseñaremos lo necesario.
Para todo esto, Chor se percató de cómo solo un barba
gris hablaba mientras los otros dos permanecían silencioso.
—Lo primero y realmente único que puedes y debes
saber, son los gritos legendarios; ahora te enseñaremos
el “Fus Ro Dah”, que significa fuerza balance y espíritu.
Ahora, te pasaré el conocimiento de tales frases
y tú practicarás días y noches los gritos hasta que el
entrenamiento dé fruto.
Tocaba que emprenda su viaje y búsqueda. Fue a
darles las gracias pero estos estaban ausentes, casi
como si nunca hubieran estado ahí.
Caminó, escaló, nadó y corrió por las tierras en
busca de respuestas. Arribó a una tumba desolada;
al centro, un círculo rodeado por ataúdes puestos en
vertical. Este era un punto muerto. De pronto, un sonido
tronante se presentó sobre él: era un grito de dragón.
Los sarcófagos se alinearon simultáneamente.
Adentro de cada uno había piezas rotas que, reacomodadas,
formaban un bastón. El pensamiento lógico de
Chor se puso en práctica. Colocó el bastón al medio de
la circunferencia y la punta de este se iluminó.
Pronto Chor se desmayó y se desplomó en el piso.
Cuando despertó, estaba en un lugar en el que nunca
había puesto pie. Entonces recordó lo que el viejo vikingo
le había contado: había un mudo más allá de lo
real; un metaverso. Se abrió paso por las poco iluminadas
colinas y se plantó frente a un monte.
De detrás de la montaña emergió Alduin, el dragón
todopoderoso que había estado atormentando al
pueblo, que había matado a gente frente a él.
Su primera acción fue lanzar una flecha desde su
arco al gigante reptil. Este simplemente lo embistió
y lo dejó en el piso con un golpe casi mortal. Al borde
del fin de su vida, Chor expulsó de sí el “Fus Ro Dah”. El
dragón se quedó paralizado y poco a poco fue desintegrándose
hasta quedar en hueso. Pero el golpe que
fue propiciado previamente a Chor terminó sacándole
su último respiro. Chor murió, pero el humilde pueblo
logró sobrevivir.
Luciana Luque, Cuarto de media.
Tarek Bailetti, Paulo Briones y Renzo García,
Tercero de media.
Alex Cerdán, Cuarto de media.
66
Kizumonogatari: una obra maestra
audiovisual y artística
(Reseña de Kizumonogatari, dirigida por
Akiyuki Shinbou y Tatsuya Oishi)
Araragi Koyomi, nuestro protagonista, es una persona
introvertida que no tiene amigos y busca vivir en soledad,
todo por creer que tener amigos presenta una debilidad
porque tiene que compartir sus sentimientos y
adoptar el de los otros en diferentes situaciones.
Una noche, mientras camina por las calles vacías
del pueblo donde vive, se encuentra con una “excentricidad”
(seres sobrenaturales creados a partir de los
sentimientos catalogados como negativos) de la que
se habían escuchado rumores últimamente. Se trata de
una mujer hermosa que se encuentra en mal estado: le
hacen falta las cuatro extremidades y está a punto de
morir. Aunque Araragi quiere huir al principio, no puede
y termina ofreciendo su vida para salvar a la mujer que
resulta ser un vampiro.
Desde las primeras escenas, se presenta uno de los
puntos fuertes de la obra: los “pantallazos”. Imágenes
de corta duración, entre escenas, que presentan enigmáticos
mensajes en diferentes idiomas y otros signos,
con relación a la situación en curso o al argumento en
general. Por ejemplo, en los momentos en los que vemos
al protagonista sangrar del miedo y en peligro, se
nos presenta un mensaje en clave morse con el significado
de SOS. Estos pantallazos también tratan de explicar
emociones, acciones y representaciones de forma
que no sería posible con palabras ni expresiones faciales.
Toda obra maestra, ya sea en el ámbito en que la califiquen,
necesita una peculiaridad y estos pantallazos
lo comprueban.
Desde el propuesta sonora, Kizumonogatari nos
presenta una música ambiental de suspenso y profana.
El sonido ambiental puede ser unas simples pisadas, del
movimiento de la camiseta, el eco y otras que ayudan
a efectuar una buena inmersión en la situación que se
vive en la escena. Otro de los aspectos a destacar es
que Kizumonogatari hace un uso excelente en los silencios:
con moderación, dando un contexto de realidad y
concentración.
Al igual que en toda la saga monogatari, Kizumonogatari
nos ilustra acerca de qué tan bien se puede representar
cualquier tipo de expresión artística audiovisual,
como ya se ha mencionado antes, con los pantallazos.
Ya sean expresiones faciales, corporales o puramente
abstractas, en el ámbito audiovisual, la película nos enseña
todo lo que tiene para transmitir y, en parte, nos
deja a nuestro juicio deducir el significado del gesto en
pantalla.
De acuerdo con lo anterior, cabe decir que otro de los
complementos que el estudio de animación Shaft usa,
aunque contadas veces, son las fotos y grabaciones de
nuestro mundo terrenal que interactúan con seres animados.
Kizumonogatari es una película a la que hay que dedicarle
más tiempo de reflexión y análisis de lo que dura:
hay que detenerse en ciertos fotogramas y escenas
para entender de qué va el rollo, a simple vista intrascendente.
Todo el aspecto audiovisual, si ves más allá
de lo superficial (que ya de por si es excelente), resultará
en una inmersión completa a la película.
Es recomendable verse toda la serie de la saga monogatari
previa a estas películas que aunque vengan
a ser el principio, habrán muchos aspectos que simplemente
no comprenderás por la falta de experiencia
viendo este estilo tan único de animación.
Lucas Suárez, Cuarto de media.
Álvaro Toledo, Cuarto de media.
67
Mr. Asperger y sus
mundos oscuros
¿Por qué nos gustan tanto las oscuras películas de
Tim Burton?
Desde muy pequeña las películas han sido una parte
muy importante de mi vida. Las películas de Disney
fueron el inicio de ese maravilloso mundo de las animaciones.
Pero especialmente una película fue la que
me marcó para siempre: La pesadilla antes de Navidad.
Ésta fue mi película de cabecera, la vi con mi hermano
más de 100 veces y cantábamos sus canciones todo el
día: al comer, al jugar y al viajar.
Con el tiempo conocí más el trabajo del director de
esta película: Tim Burton. Me di cuenta de que gran
parte de sus películas estaban encuadradas dentro de
ciertas características que definen su estilo.
Puedo afirmar que las películas de Tim Burton pueden
ser las favoritas de las personas que tengan un
gusto especial por las películas animadas y oscuras, y
que eso se debe a que sus argumentos contienen las
aspiraciones y deseos que ocupan la mente de toda
persona: la lucha entre el bien y el mal, no rendirse
nunca, los viajes a mundos fantásticos y el empezar
de nuevo.
Los portales que nos llevan a mundos paralelos
En un bosque fantástico hay árboles que tienen la imagen
de la Navidad, de Halloween, del Día de Acción de
Gracias, etc. Si te acercas y ves bien estos árboles tienen
una puerta que te llevará a un mundo de alguna de
estas festividades. Estoy describiendo un fragmento
de Pesadilla antes de Navidad.
En el Cadáver de la Novia, cuando Víctor (el novio
que estaba nervioso por su repentina boda) recita su
texto para pedir la mano de su amada Victoria y con
su anillo desposa a una pequeña rama –pero que en
realidad es el dedo del cadáver de una novia—, Víctor
es transportado a un inframundo colorido que es el
mundo de los muertos. De igual forma cuando Alicia
cae por el tronco hueco ingresa a través de él al País de
las Maravillas, en la siguiente película, Alicia a través
del espejo, este se transforma en el camino de regreso
al País de las Maravillas que visito hace muchos años.
La visita a otros mundos es una fantasía recurrente
de todas las personas de imaginación activa. En lo personal
cada vez que sueño despierta me imagino visitar
mundos fantásticos poblados de seres extraños. Este
es el enfoque de Tim Burton en sus películas y es mi
favorito.
La lucha por la felicidad
Este simbolismo está presente en todas sus películas.
En Frankenweenie, Víctor es un niño estudioso y
noble, sin embargo donde vive está presente un ambiente
competitivo por ser el mejor, lo que hace que se
le haga difícil hacer amistades y que considere que su
mascota Sparky sea su mejor amigo. Un día la mascota
de Víctor es atropellada y muere, pero el con todo el
conocimiento adquirido lucha por la vida de su perro.
En otras películas, la lucha es más personal, más
íntima, donde al finalizar esa búsqueda los personajes
encuentran su esencia como el valor o la bondad que
los lleva a la felicidad.
Las personas buscamos lo mismo en la vida y nos
identificamos con estos personajes pues buscan lo
mismo que nosotros, la felicidad.
Conclusión
Creo que las películas de Tim Burton tienen los suficientes
elementos para que sean las favoritas de la
gente. Pero si a ello le agregamos su incomparable estilo
personal como son los juegos de colores grises, los
personajes luchadores, los mundos paralelos, la fantasía
desbordante y el mensaje de la esperanza en el
hombre, me hace pensar que su obra sea la que más
gusta cuando se trata de ver películas animadas.
Daniela Sánchez, Cuarto de media.
Joaquín Ganoza, Cuarto de media.
68
¿Por qué es importante que los
jóvenes del Perú vean la película
La hora Final?
(Reseña de La hora final, dirigida por
Eduardo Mendoza de Echave)
Creo que es importante que los jóvenes peruanos sepamos
qué sucedió en nuestro país en la época del terrorismo,
entre los años 1980 y 1992, porque es parte
de nuestra historia. Considero que toda la sangre que
se derramó, y el sufrimiento constante de las familias
afectadas, no deberían quedar en el olvido. Por esto películas
como La hora final nos ayudan a entender mejor
nuestro pasado.
La película cumple de manera adecuada el alcance
a la información que nosotros, como jóvenes peruanos,
deberíamos manejar. Me refiero a los fenómenos sociológicos,
económicos y políticos. Por ejemplo, el sentir de
la gente en esta época, donde el miedo era una sensación
constante, como en la escena en donde representan
el atentado en Tarata o la impotencia de la gente al
no poder salir de sus casas por el “toque de queda”.
En conclusión, creo que es importante que jóvenes
como yo, que no hemos vivido ni entendemos bien todo
este proceso, no olvidemos de todo el sufrimiento, impotencia,
miedo y dolor que se sintió en esa época. Considero
que esta película es una forma fácil de comprender
qué fue lo que pasó: transmite y explica gráficamente
el vivir en esos días. Fue una época muy compleja
en nuestro país, y al ver esta película me hace tomar
conciencia del dolor de las personas que sufrieron esta
etapa, el cual no debería quedar en el olvido. Del mismo
modo, es fundamental la información brindada para no
volver a cometer los mismos errores en el futuro.
Alejandro Carvallo, Cuarto de media.
Clara Alarco, Cuarto de media.
Daniela Slocovich, Cuarto de media.
I’m Not Your Negro: el
corto documental que
ilustra las palabras de
James Baldwin
(Reseña de I’m Not Your Negro, dirigido
por Raoul Peck)
Este documental, basado en el texto sin acabar de James
Baldwin “Remember this house” (que habla sobre
la vida llena de racismo de EE. UU.), realiza un recorrido
por los momentos culminantes de los activistas pro
derechos civiles y del mismo James Baldwin. Mientras
Samuel Jackson va narrando las ideas de Baldwin, se
muestran videos y fotos de activistas como Medgar
Evers, Malcolm X y Martin Luther King Jr., y también
entrevistas al mismo Baldwin en diferentes programas
televisivos.
69
En este documental se trata de manera bastante incisiva el tema del racismo
en la sociedad americana; está entre un análisis y un ensayo personal (es
decir, puesto desde su punto de vista). Las palabras de James hacen la mayor
parte del trabajo para darle emociones a la obra, ya que se le da énfasis a la
urgencia con la que se escribieron. Es una narración furiosa, que llega a
ser a su vez rebosante de poesía.
I’m Not Your Negro presenta un soundtrack realmente bueno,
porque utiliza con criterio las canciones. En una parte suena una
canción llamada “Damn Right, I’ve Got The Blues” de Buddy Guy,
que jamás se había sentido que sonara tan política o de redención
como cuando la utilizaron en este documental.
En conclusión podemos decir que el director Raoul Peck hizo un
buen trabajo, que de seguro requirió de un exhaustivo esfuerzo de
documentación para realizar este buen documental. Con un sountrack
atractivo, fragmentos de los noticieros de la época, entrevistas,
la narración en off, etc., se podría decir que este es uno de los mejores
filmes que se han hecho para representar el movimiento Black Lives
Matter, pues además de informar, concientiza al espectador.
Emilia Ballumbrosio, Cuarto de media.
Diego Enríquez,
Cuarto de media.
El extravío del pequeño Saroo
(Reseña de Lion, A Long Way Home,
dirigida por Gareth Davis)
Saroo Brierly es un niño de cinco años vive con su hermano mayor, Gaddu, su
madre y su hermana menor en Khandwa, en India. Saroo se extravía en un tren,
y al llegar a Calcuta, se ve imposibilitado de comunicarse al no hablar el idioma
bengalí, a miles de kilómetros de su hogar. Tras un largo viaje acaba siendo
adoptado por una pareja australiana, quienes lo llevan a vivir a Hobart (Australia).
Veinticinco años después, con la única ayuda de una aplicación de Google
Earth, Saroo intentará encontrar a su familia biológica.
La película Lion es un buen drama, ya que es una historia que mueve los
sentimientos, mostrándote la conmovedora historia y la lucha de Saroo Brierly,
protagonista del film. Esta historia te hace pensar que siempre hay que tener
esperanzas en la vida y nunca rendirse, como Saroo, quien lucha contra una
serie de obstáculos en las calles de Calcuta, primero, y luego en Australia en su
afán por encontrarse con su familia años después.
En conclusión, considero esta película sumamente recomendable, ya que
es un drama con buenos argumentos y sumamente bien hecha y bien pensada.
Lion es una película que me abrió la mente a un nuevo mundo de películas que
producen empatía y muestran la otra parte del mundo, donde las cosas no van
muy bien, por lo tanto, te hace estar más agradecido de lo que tienes y de la
calidad de vida que tienes.
Leonardo Lewis, Cuarto de media.
70
Sin título
Cuando escribes sobre una hoja
duele
porque el tema no sabes y
dejas que se sienta
la desgracia de seguir usando
tu mente en vano
y sigues quemando
muchos cartuchos en
pensamientos
inútiles
que no sirven de nada
y eso duele por quemar muchas ideas
a la vez sin tener
mucho qué decir.
Y ahora ¿qué voy a hacer?
Si solo voy a caer
y como conejo no puedo saltar a otro lugar.
Cristóbal Carbajal, Cuarto de media.
Sin título
Hoy sufro solamente,
como
sufriría
si no fuese yo
o no estuviera aquí.
Este sufrir me está causando dolor
Profundo.
Rafaella Mey, Cuarto de media.
Puedo ver cómo
crece y crece
lo veo y no encuentro razón.
Hoy sufro solamente,
inútilmente por eso que no pasó.
Dolor
Hoy siento dolor solamente
el dolor es lo que tengo en mente
me duelo ahora sin explicaciones
y no es de mis mejores decisiones.
Hoy sufro suceda lo que suceda
aunque en este día mi dolor se queda
si no fuera yo, también, sufriría este dolor.
En esto no hay ningún color
mi dolor es tan hondo
que este no tiene fondo
es un hoyo muy profundo
en el cual yo me hundo
es un ciclo interminable
es algo abominable
tengo un mal presentimiento
sobre mis malos sentimientos
aunque aún queda esperanza
mi mente no se cansa
es como un ave encerrada
que su propia tumba cava
un ciclo sinfín
que es difícil de analizar
lo que quiero es por fin
mi libertad alcanzar
tener alas para volar
y de lo más profundo escapar
poder tener libertad
y disfrutar de la paz y la tranquilidad
aunque hoy no hay pensamiento
hoy no hay para mi sufrimiento.
Estoy en una constante guerra
y lo más probable, es que muera
aunque mi sufrimiento no morirá
es lo que de mí se quedará.
Sebastián Palomeque, Cuarto de media.
71
Poema vanguardista
Ya no sé quién soy
quizás debería buscar otro camino
porque por este no me va bien
mi esfuerzo no sirve de nada
estoy frustrado
melancólico
y cansado de fallar
me perdí
no sé por dónde ir
mis emociones se disparan
a veces le pido a la vida una señal
que me diga por dónde ir
que me diga si voy por buen camino o no
el tiempo se me acaba y tengo que escoger un camino
que solo escucho el tic-toc
del reloj.
porque yo no lo sé
pero tengo tanto miedo
Rhonzo Olaechea, Cuarto de media.
Un jueves lluvioso de otoño
Un jueves lluvioso de otoño, César Vallejo se encontró bajo la
luna y las estrellas de París. La calle estaba mojada y
generaba pequeños riachuelos que mantenían
a César alerta de no mojar sus zapatos.
Eventualmente, decidió sentarse
sobre una banca alumbrada
por la luz callejera
para reflexionar
sobre sus
sentimientos.
Durante el día
siempre las apartaba
para poder asegurar una
productividad sin interrupción;
por eso siempre aprovechaba su
tiempo libre para liberar sus sentimientos.
Al día siguiente, César no fue a trabajar, simplemente
no podía. ¿Cómo se supone que alguien pueda trabajar
si
su
cuerpo
ha
sido
destrozado?
Noa Puerta, Cuarto de media.
72
¿Por qué?
Mil veces triste en mi abrazada mano,
mi frente joven recliné activa;
y he preguntado a mi conciencia en vano
el último secreto de la vida.
¿Por qué el hombre y un dios?
siempre ese arcano.
Quise sondear y la razón perdida,
sin fe ni luz, retrocedió aterrada
ante el vértigo horrible de la nada.
Y otra vez a los dieciséis años,
se dobla entre mis manos mi cabeza,
sacudida por vértigos extraños,
bajo el peso fatal de mi tristeza.
De mi niñez recorro los engaños,
de mi infancia las horas de pureza,
y viendo huir mi juventud florida
me pregunto sonriendo, ¿qué es la vida?
Mente en blanco, que tengo en estas montañas,
esta sensación de sentirme incomprendida,
provoca que se me vuelvan a abrir las heridas
debido a tanto cuestionarme
sobre si la vida
implica tener melancolía y padecer.
No encuentro una breve salida, de este callejón tan helado.
mis pensamientos se han convertido en río
y ese río lleva consigo mis cuestionamientos.
Tanta indiferencia hasta de la tierra,
tanta envidia de la colina
y tanta hipocresía del ave primeriza.
Conforme me formo, me doy cuenta:
¿Es necesario entrar al túnel del egoísmo?
No manifestaré el “túnel oscuro y solitario de uno mismo’’,
como lo hizo Sábato.
Tampoco enunciaré que “la soledad es el imperio de la conciencia’’,
tal cual escribió Bécquer en una de sus leyendas.
Ni hablar del desequilibrado mental de Poe
recitando que podía darse cuenta
de cuán engañados estamos en la vida.
A los doce otra pregunta surgió:
¿Será que la vida es un engaño?
Porque a pesar que no nos encontremos en el mundo
todo el sistema sigue
como una escalera de caracol
infinita.
Hoy no solo caigo,
sino me preparo
para lo que se viene
A ESO SÍ LE TEMO
El hoyo
Sigo cayendo
al parecer no hay fin
hoyo sin-fin
(Solo sombras)
de
Sin aliento me
quedo de gritar
tanto, me temo.
verdad que soy
(habitan aquí)
infeliz
Desde abajo yo estoy
sufriendo
falta de espíritu,
es lo que no tengo.
Andrew Sylvester, Cuarto de media.
Me duele tanto pensar,
me cuesta tanto callar.
María Fernanda Villalobos, Cuarto de media.
73
Corazón delator, la entrevista
¿Cómo se siente cometer un homicidio?
Se siente glorioso. Era necesario para sentirme libre de ese maldito ojo, y la verdad es que no
estoy loco, créanme, eran sus latidos… Era solo eso, ese ojo no me dejaba dormir. Glorioso,
glorioso.
¿Cuál era su relación con el anciano?
Yo quería mucho al viejo, jamás me insultó y no me había hecho nada malo, lo quería… Pero ese
ojo… Odiaba su ojo.
¿Por qué lo quisiste asesinar?
Era su ojo, eso fue, el ojo del viejo me estaba matando, me estaba dejando encerrado en un
mundo sin felicidad, un mundo entre rejas, eso y mucho más. Nada de sueños, insomnio puro y
no, no mucho más.
¿Cómo se dio el crimen?
Lo aplasté, lo aplasté con mi colchón, después lo descuarticé, ese ojo se lo arranqué y los latidos
no pararon, le juro por mi madre que no pararon.
¿Dónde lo mataste?
Estaba en mi habitación, fue con el colchón de mi cama. Igual los latidos seguían. Esa habitación
la recordaré por ser mi liberación, la liberación del ojo de ese anciano.
Matthias Albrecht y Adrián Vásquez, Cuarto de media.
Crónica de Cajamarca
Nos encontramos en la plaza; Atabalica, que parecía ser el rey del lugar y del Birú mismo. El padre
Vicente de Valverde y el intérprete, Martín Lengua, fueron a hablarle. El fray le insistió a Atabalica
que se uniera al cristianismo y que se rinda ante el único y verdadero Dios, que quería paz
y tranquilidad, sin guerra ni violencia. Atabalica, sin entender, empezó a decir barbaridades en
otra lengua y los demás indios asentían o no se inmutaban, parecían estar de acuerdo. El padre
le alcanzó la biblia a Atabalica, quien la inspeccionó y hojeó, para después tirarla al suelo. Valverde,
cegado por la furia santa, ordenó asesinar a todos los indios porque él los liberaría de todo
pecado.
Claudio Quijano, Cuarto de media.
Alberto Quijano, Cajamarca, 1532
74
Oscuridad
Iba caminando ya por horas, pero aún así no encontraba el camino. Sabía a dónde quería ir, pero
no cómo llegar. Además, la nieve hacía aun más difícil caminar. El sol había bajado hace mucho, el
amanecer es mucho más cercano que el atardecer, probablemente era la una de la mañana. No se
veía nada gracias a la oscuridad de estas horas. No sabía en dónde estaba, pero sí que no había
nada a mi alrededor. Habían pasado unas cuantas horas desde mi última parada para tomar un
poco de té, podía sentir cómo mi estómago gruñía, enfadado conmigo por no haberme alimentado
cuando tuve la oportunidad. No sabía si había señal, tampoco me iba a fijar. La luz de mi
celular me dejaría ver y que me vean, lo cual no quiero. Sentía ojos sobre mí por ya un buen rato,
no sabía de quién o quiénes, pero tampoco quería averiguarlo. También, por la falta de visión
por unas horas mi oído había mejorado un poco, por ello podía escuchar levemente las pisadas,
no sabía de dónde provenían, pero claramente alguien me estaba siguiendo. No iba a correr, eso
los iba a alertar. Estaba yendo de bajada en un momento, pero el bastón que tenía me hizo notar
que la profundidad no era mucha. Luego, pude sentir raíces con el palo. Estaba en un bosque,
pero no paré de caminar. Si quien me estaba observando y siguiendo, me iba a atacar, lo haría
en cualquier momento. Sobre todo ahora que estaba en este bosque. Podía escuchar los movimientos
de los animales, la música de la naturaleza, pero sabía que tenía que salir de ahí, estaba
caminando en zona peligrosa, pero no dejaba que mi corazón se acelere. Mis pasos comenzaron
a ser más rápidos. Mis manos temblaban y sabía que mi corazón estaba siendo aplastado por mis
costillas. El terror estaba en mis venas y no podía huir de él. Comencé a correr, rápido, no importándome
nada, por ello no paré a recoger el bastón cuando se me cayó. Seguí corriendo, el pánico
había tomado el control de mi cuerpo por completo. Los pasos que me seguían, también subieron
su velocidad. Mi cuerpo temblaba completamente, ya no eran solo mis manos. Sentía dolor en mi
cuello y pierna, el cuello probablemente se me había hinchado y la antigua lesión en mi pierna
fue estimulada, pero tuve que ignorar todo el dolor. Tuve que correr, el pánico me tomó por completo
y sabía que no pararía hasta que saliera de este bosque el que no puedo ni ver.
Hasta que me alcanzó. Caí al suelo nevado. No me pude levantar nunca más.
Zoe Fiol, Cuarto de media.
A la manera de la Casa de Cartón
Tenía diecisiete años y complejo de músico ambulante. Rulos excesivamente largos, muchas hermanas
y una gran predilección por los videojuegos y las películas de elfos. Tuve que aprender a
jugar piedra, papel y tijera, Spock y lagarto. Tuve que soportarlo siempre hablando de él. Hipnotizada
por su mirada tan llena de futuro y tan vacía de amor. Me sentí polilla yendo a la luz, me sentí
como probar trufas blancas, como comprar zapatos nuevos, como juguete de moda. Me sentí
corredora profesional y banda de punk underground. Pero especialmente me sentí como tarea
de matemáticas. Corrí y me fui. Lo dejé yo a él.
Cayetana Antón, Cuarto de media.
75
Juegos Florales
2017
Aquí les presentamos los trabajos ganadores de los Juegos
Florales 2017. Agradecemos a los adultos que, gentilmente,
conformaron el jurado que evaluó las obras enviadas.
Noah de Col, Pascal Ganoza, Pablo García y Mali Puerta, Quinto grado. Primer puesto, dibujo a color.
76
Lluvia nocturna
Lucille Marcone, Sexto grado. Primer puesto, dibujo a color.
Firma: Lucas Wills
Miren, les voy a contar una historia, ustedes deciden si creerme
o no.
Mi nombre es Mathías Myers, llevo cinco años trabajando
en un proyecto con mi compañero Leonard Costa. Nunca me
han gustado los métodos de Leonard, son muy agresivos. Yo,
en cambio, trato de usar más el cerebro. No he mencionado
a lo que me dedico, pues es bastante peculiar ya que soy investigador
de casos paranormales. Investigamos en nuestra
casa en Tarma.
Acabamos de finalizar un caso importante; para celebrar hemos
invitado a Carl Smith, Jack Baskerville y Jack Beenswood. Me
voy a conversar con Baskerville. Él esta tieso en el sofá con
una extraña sonrisa. Me estoy empezando a preocupar por
Jack Beenswood. Mi celular empieza a timbrar, así que contesto.
Jack Beenswood: Ho-la.
Yo: Jack, se te escucha cortado. ¿Qué pasa? ¿Por qué te demoras
tanto?
Jack Beenswood: Mathí-as, sient-o que me están vigilando.
La llamada se corta.
Si antes estaba preocupado, era porque pensaba que había
ocurrido un accidente, no por esto.
Media hora después, llega Jack Beenswood pálido. Me
cuenta lo que ha pasado. Me dice que alguien lo ha estado
espiando. Me da una breve descripción del tipo, pero antes
Diez y media de la noche, nosotros
caminando en esta lluvia nocturna.
Esa lluvia que te empapa y llena tus botas de
agua,
esa lluvia que, aunque sabes que acabará,
te da ganas de irte en una gran arca como lo
hizo Noé.
Lluvia nocturna, llanto de cielo
que aparece todas las noches sin consuelo.
Lluvia triste que desborda los ríos y causa los
huaicos, lluvia que destroza hogares
con su fuerte poder.
Lluvia serena que moja pastizales.
Lluvia nocturna, en la que tú y yo
caminamos,
Porque estamos tan locos que caminamos
bajo esta lluvia nocturna.
Martina Ballumbrosio, Sexto grado.
Primer puesto, poesía.
Herida abierta
Como herida abierta,
Me infestaste de tu puro y sucio veneno,
que ahora es parte de mí.
Como herida abierta me pudro
Por falta de amor para sanar este dolor que
me causaron las mentiras y pretextos.
Como herida abierta, pronto costras de
preocupación, dudas y ansiedad
me cubren, me dejan sin respiración y solo
me preocupa,
siempre me la trataré de quitar, pero siempre
volverá a nacer.
Como costra que cae, una se alivia de que ya
pasó el tiempo tormentoso,
Pero siempre quedarán esas horribles
cicatrices.
Martina Ballumbrosio, Sexto grado.
Primer puesto, poesía.
77
Hoja de cerezo
Hoja de cerezo se tambalea en la rama,
movida por el viento se va volando,
del cerezo sale con mucho encanto.
Hoja de cerezo, va cayendo al suelo,
danzando con la brisa, del cerezo
cae de prisa.
Cambiando cada vez más la corriente,
choca contra el suelo de repente,
con el pasar del tiempo el viento sopla,
el cerezo se mueve y todo lo que pasó me
conmueve.
El cerezo se mueve más, las ramas tienen
más hojas para soltar.
Hoja de cerezo, otra se va
moviendo, y es hora de repetir
el cuento.
Antonella Altuna, Quinto grado.
Segundo puesto, poesía.
Tú y ella
Ya pasaron dos años
Y aun cuando voy a mi colegio
Te veo, con ella.
Tú y ella.
Tal vez sea coincidencia.
Tal vez no,
Pero cuando voy a mi casa
Te veo con ella.
Tú y ella.
No sé qué pasa,
Pero ya no te veo con ella.
Solo tú
no ella.
María de Orbegoso, Cuarto grado.
Tercer puesto, poesía.
María de Orbegoso, Cuarto grado. Primer puesto,
dibujo a color.
de que terminara de describírmelo pega un grito. Lo que me
asusta no es el grito, sino la oración gritada: “Ha sido Baskerville”.
Llevo a Jack Baskerville y a Jack Beenswood a mi cabaña.
De inmediato, llamo a Leonard y le cuento lo que ha sucedido.
Pongo a Jack Beenswood y a Jack Baskerville en diferentes
cuartos. La cabaña es bastante amplia y moderna. Llega
Leonard y se lleva a Jack Beenswood al bosque para interrogarlo
y yo voy a interrogar a Baskerville aquí. Primero le voy
a preguntar cosas que yo ya sé sobre él para confirmar su
identidad.
Yo: ¿Quién eres?
Jack Baskerville: Jack.
Yo: ¿Cuál es el nombre de tu mamá?
Jack Baskerville: Ema.
Yo: Ahh… Jack, tu mamá se llama Samanta.
Jack Baskerville: No.
Yo: La mamá de Jack Beenswood se llama Ema.
Jack Baskerville: Mi mamá.
En eso siento un golpe en la cabeza y me desmayo.
Despierto amarrado a una silla. Estoy en una sala pequeña
con solo una entrada. Hay un papel pegado a la pared que
78
dice: “Cambia-formas”. Es una fórmula que te enseña
a poseer un cuerpo, pero la persona que poseíste
controlará tu cuerpo. Al final de la hoja sale
una foto de Carl Smith desangrándose y un extraño
con una escopeta prefabricada. Debajo de la
foto dice: “Firma: Lucas Wills”.
Entra Jack Beenswood con un cuchillo con sangre
y le digo:
Yo: ¡Mataste a alguien!
Jack Beenswood: No sabía que era Jack Beenswood.
Yo: ¿Qué? tú eres Jack Beenswood.
Jack Beenswood: En cierta forma, pero quien te
habla es Jack Baskerville.
Empiezo a entender algunas cosas. Me sigue hablando:
Jack Baskerville en el cuerpo de Jack Beenswood:
Pensaba que era Carl Smith.
Yo: ¡Querías matar a Carl!
Jack Baskerville en el cuerpo de Jack Beenswood: Él
fue el que me hizo esto. Él fue el culpable de to…
Aparece Carl Smith con una escopeta y le dispara a
Jack. Me vuelven a noquear.
Recapitulemos: Leonard y yo invitamos a algunos
amigos, a Jack Beenswood lo espían, Jack
Beenswood acusa a Jack Baskerville, Jack Baskerville
dice que su madre es Ema (la madre de Jack
Beenswood), me noquean (probablemente Jack
Beenswood), despierto en un cuarto, leo la “Fórmula
cambia-formas” escrita por Lucas Wills, hay
una foto de Carl Smith muerto y un extraño con
una escopeta prefabricada, la misma escopeta
que le disparó a Jack Beenswood que resulta que
era Jack Baskerville, y que Jack Baskerville mató
a Jack Beenswood pensando que era Carl Smith.
Todo un lío.
Despierto y Carl Smith me confiesa que él es el
extraño de la foto (ya lo suponía). Ahora, solo queda
esperar a que me mate. En eso Leonard entra
en escena y le mete una bala a Carl en el cerebro.
Me desata y le digo:
Yo: Te demoraste mucho. Hace una hora que te
mandé mi ubicación.
Leonard: Lo siento, estaba ocupado. Ha sido un día
muy extraño.
Yo: Sí, hay que volverlo a hacer.
Sebastián Saco Vértiz, Sexto grado.
Primer puesto, cuento.
Antonio Álvarez, Quinto grado. Segundo puesto, dibujo a color.
Pablo García, Quinto grado. Tercer puesto,
dibujo a color.
79
El instante
El instante es lo que pasa ahora,
lo que sientes ahora,
pero tras decir la primera sílaba,
tras hacer el primer movimiento, se hunde en
el vacío
para jamás regresar.
Kira del Valle, Sexto grado.
Tercer puesto, poesía.
Remigio Baigorria, Sexto grado. Segundo puesto, dibujo a color.
Doménica Dezar, Quinto grado. Primer puesto,
collage.
Mateo Quiñones, Sexto grado. Segundo puesto, dibujo a color.
Tamara Vásquez, Cuarto grado.
Segundo puesto, collage.
Joshua Bellini, Cuarto grado. Tercer puesto, dibujo en blanco y negro.
80
El niño que quería
volar en parapente
Había una vez un niño que quería volar en parapente. Su
mamá no lo dejaba, entonces un día llegó su abuelo a visitarlo
con un paraguas muy grande. Apenas lo vio, pensó que
podría hacer algo con el paraguas así que le pidió a su abuelo
que se lo regalara. Con un vestido de su mamá, el niño construyó
un lindo parapente de tela y muy contento se subió al
techo de su casa para comenzar su esperado vuelo.
El niño se lanzó al vacío con los ojos cerrados deseando
que su parapente casero funcionara y cuando estaba a punto
de tocar el piso comenzó a volar. Estaba simplemente feliz.
De pronto, una gaviota que volaba también por ahí vio al
niño volar. Pero pensando que era una gaviota real hembra,
se le trepó encima, lo que le hizo perder el equilibrio y ¡pum
pum pum! Al suelo se cayeron.
La gaviota se asustó, pero se avergonzó cuando vio que
era solo un niño. Lo levantó con su pico, arregló el parapente
y se hicieron amigos.
Volando juntos de regreso a casa, el papá del niño lo sorprende
en el balcón y furioso dice:
–Gaviota, ¿qué le estás haciendo a mi hijo? Mientras que comienza
a golpearla. El niño desesperado le dice a su papá:
–Papá, ¡no! Él es mi amigo. Me ha salvado la vida. Quiero que
venga a mi cuarto, conozca mis juguetes y que le compres su
comida.
El papá, muy impresionado, aceptó y dijo:
–Muy bien, hijo. Desde hoy la gaviota vivirá con nosotros y
cuando vayamos a la playa, todos los niños verán que las gaviotas
son amigos de los niños.
Al día siguiente, el niño se puso el parapente y se fue al techo
de su casa. La gaviota lo siguió y lo encontró a punto de saltar
al vacío. La gaviota le dijo:
–¿No pensarás volar sin mí?
El niño contestó:
Te estaba esperando.
Y juntos saltaron y volaron por todo el Perú, haciendo amigos
que los siguieran con sus parapentes hasta formar un grupo
tan grande que llegaron al sol y nunca más volvieron.
Valentina Garmendia, Cuarto grado.
Tercer puesto, collage.
Alexandre Ágreda, Quinto grado.
Primer puesto, dibujo digital.
Tobías Mumenthaler, Cuarto grado.
Segundo puesto, cuento.
81
Joaquín Leunda, Cuarto grado. Primer puesto, dibujo en blanco y negro.
Enzo Sabato, Sexto grado. Segundo puesto,
dibujo en blanco y negro.
María José Valdivia, Cuarto grado.
Tercer puesto, dibujo en blanco y negro.
82
Salvador Yrivarren, Cuarto grado. Segundo puesto, escultura.
Carlos Yabar, Cuarto grado. Segundo puesto,
escultura.
Nerea Mujica, Cuarto grado. Tercer puesto, escultura.
Teo Álvarez, Cuarto grado. Tercer puesto,
escultura.
Luca Berninzon, Sexto grado. Tercer puesto, pintura.
83
La humanidad
depende de nosotros
Valentina Cillóniz, Sexto grado. Tercer puesto,
dibujo en blanco y negro.
“¡Rápido! Ve a la nave, viaja al 2017 y alerta a todos que ya
pueden estar llegando, ya ha dado la orden el general”. Mi
nombre es Howard Shane, tengo 16 años y hasta hace 3 años
era un guerrero común y corriente. En el 4500 existe el viaje
en el tiempo y a otras dimensiones. Ahora me encuentro con
el equipo de la nave h245. Nuestro general dijo lo siguiente:
“Estimados guerreros, los Samarur nos están atacando, para
triunfar se requiere la ayuda de esta joven guerrera”. En eso
entró Sakarta, una chica azul con el pelo negro y un arma convertible.
Uno de mis compañeros la abucheó: “No la necesitamos,
es débil y no es humana”. El general mencionó: “Párese
al frente, soldado, haremos una prueba”. Mi compañero fue
corriendo hacia Sakarta y cuando estaba a punto de atacarla,
su pulsera se convirtió en un hacha y lo partió en dos. Hasta
el general se sorprendió y continuó: “Es posible que se nos
unan otras razas, para lograrlo necesitaremos los viajes en
el tiempo. Todos a la sala de entrenamiento menos tú, Shane;
tú entrenarás con Sakarta”. Tan solo pensarlo me empezó
a dar miedo, pues yo no sabía partir personas con un hacha
pulsera o lo que fuera eso, y claramente ella había recibido
mejor entrenamiento.
En 2025 se nos unió el ejército japonés y en 1943 se nos
sumaron los rusos. Sakarta ya quería volver, pero le dije que
haríamos una última parada: “¿Dónde?”, preguntó. “Espera”,
le respondí y así sucesivamente hasta que me dijo que me
partiría en dos si no le decía, y le dije: “A Egipto 200 a. C.”. Pre-
Julia Torrejón, Cuarto grado. Primer puesto,
réplica.
Joaquín Leunda, Cuarto grado. Primer puesto, réplica.
84
guntó por qué. “Los necesitaremos”, “¿Para qué?”. “Por la magia”,
respondí.
Ya con el ejército reunido, la pelea empezó. Llegamos al
punto de encuentro en el planeta Arzú; nos ganaban en número,
Sakarta y yo dirigíamos y peleamos con vigor. Apenas
llegué, me rodearon un montón de aliens chiquitos. Sakarta
me ayudó con ellos, yo fui por un gigantesco gólem, lo derribé
con un simple golpe de mi espada curva, luego batallé cuerpo
a cuerpo con un Samarur mientras Sakarta partía en cuatro a
una especie de dragón alienígena.
Fuego a fuego, era la guerra.
Tres años estuvimos batallando, yo tenía mi máximo poder
reservado para el final. Se sumaron más y más enemigos,
o los que creíamos enemigos, hasta que llegó la batalla final.
Ellos eran de forma humanoide, pero más musculosos. Había
dos generales, uno me miró y el otro a Sakarta. Los cuatro sabíamos
que solo dos saldrían con vida. ¿Nosotros o ellos? Se
veían más fuertes, pero teníamos que ganar. La batalla empezó,
el tipo me empujó y me tumbó. Debo admitir que me
dolió, pero me incorporé y peleé, a Sakarta no le iba mejor que
a mí, pero ambos peleamos. Llegó la hora del máximo poder.
Gasté toda mi energía; el cuerpo me brillaba. Levanté mi espada,
luché con todo lo que tenía. Pero Sakarta y yo sabíamos
que la única salida era sacrificarse. Así que agarré la última
granada, la abrí y los dos nos lanzamos al precipicio.
Por eso te pido que viajes al 2017 y evites que todo esto
pase. Si eres el elegido, sabrás qué hacer.
Dante Torrejón, Sexto grado.
Segundo puesto, réplica.
Kira del Valle y Hernando Guerra García, Sexto grado.
Tercer puesto, cuento.
Martina Ballumbrosio, Sexto grado.
Segundo puesto, réplica.
Camilla Salazar, Sexto grado. Segundo puesto, réplica.
85
Santiago Calero, Quinto grado.
Segundo puesto, réplica.
Sebastián Saco Vértiz, Sexto grado. Tercer puesto, réplica.
Los robots nos invaden
Mae Alorda, Quinto grado. Primer puesto,
escultura..
—¡Lo tengo, Matt! —dijo Kaira con una voz ansiosa—. ¡La fórmula!
—Matt aún no entendía. Kaira resaltó:— Reacciona, el
trasplante, ahora solo falta un cerebro y la máquina.
—Pero Kaira, ¿De verdad crees que sea seguro? –Matt había
visto tantas películas de ciencia ficción que creía que el robot
iba a tomar conciencia propia. Matt se quedó muy pensativo,
porque sabía que el gobierno conocía mucho de él y había
perdido la confianza. Kaira no entendía que pasaba. Al cabo
de unos días ya tenían el robot, solo les faltaba el cerebro.
Apareció el teniente mayor Tomas, entró en la habitación
y dijo: “Han trabajado muy bien, pero ya no los necesito, deberán
retirarse e ir a la sala de experimentos. Ahora, váyanse”.
Ellos llegaron, los sentaron y les preguntaron qué pasaba. Sin
embargo, nadie respondió. Matt se veía más asustado que
Kaira; en un silencio masivo, Matt le susurró a Kaira: “¿Crees
que estaremos bien?” Ella respondió “No lo sé”. Al instante, los
soldados se pararon y los escoltaron a las sillas de trasplante,
primero comenzaron con Kaira, quien se quedó con los ojos
como platos. Finalmente, terminaron. Matt vio que Kaira no
se movía y Matt se asustó. Programaron a Kaira con unos recuerdos
falsos para que mate a Matt, pero él se escapó. Se
86
Fabrizio Carbajal, Sexto grado. Tercer puesto, réplica..
Kenu Puerta, Quinto grado. Primer puesto, escultura.
escondió en un terreno cuyo dueño era el gobierno, solo él
sabía que lo tenían y en dónde quedaba.
Kaira se dio cuenta de que había muchos como ella. Formaron
una alianza para derrotar al gobierno y así ser libres,
pero uno de ellos era un infiltrado. Su nombre era Ross o por
lo menos así lo llamaban. Fue una gran guerra interna en las
afueras de China. Ross tenía contactos con el gobierno; por lo
tanto, les contaba todo lo que ocurría. El gobierno había mandado
al ejército secreto para asesinar a todos. Kaira fue la
única que se enteró y les advirtió a todos, pero nadie le creyó.
De repente aparecieron. Pero, como eran robots, lo percibieron
y mataron al ejército secreto. Descubrieron dónde se
encontraba Matt y quisieron asesinarlo, pero llegó Kaira y lo
defendió. Los militares no podían creerlo. Kaira terminó muy
dañada, pero Matt la arregló. Cuando menos se lo esperaban,
los atacaron. Matt murió en vez de Kaira. En ese momento,
Kaira recordó que toda la muerte de sus padres era falsa. Solo
su padre había muerto, Kaira tomó fuerzas y venció a todos.
Kaira encontró a su mamá y siguió con su vida.
Remigio Baigorria, Camilla Salazar y Gabriel Vargas,
Sexto grado. Tercer puesto, cuento.
María de Orbegoso, Cuarto grado.
Segundo puesto, escultura.
87
Joshua Tola, Cuarto grado.
Primer puesto, pintura.
Remigio Baigorria, Sexto grado.
Tercer puesto, pintura.
Santiago Salazar, Sexto grado.
Segundo puesto, pintura.
Zuri del Valle, Cuarto grado.
Tercer puesto, pintura.
88
Daniela Díaz, Sexto grado. Primer puesto, fotografía.
Pascal Ganoza, Quinto grado. Segundo puesto,
fotografía.
Saphi Carbajal, Cuarto grado. Tercer puesto,
fotografía.
89
Mateo Alcocer, Sexto grado. Primer puesto, fotografía (serie).
Valentina Cillóniz, Sexto grado.
Segundo puesto, fotografía (serie).
Mae Alorda, Quinto grado. Tercer puesto,
fotografía (serie).
90
Paula Bellina, Sexto grado. Tercer puesto, fotografía.
Joaquín Leunda y Joshua Tola, Cuarto grado. Primer puesto, historieta.
91
1
2
3
4
Hernando Guerra García, Sexto grado.
Primer puesto, historieta digital.
92
Maite Piqueras y Salvador Sevilla, Quinto grado. Segundo puesto, historieta.
93
Gael de la Rocha y Doménica Dezar, Quinto grado. Tercer puesto, historieta.
94
Antonella Altuna y Joaquín Planas, Quinto grado. Tercer puesto, historieta.
95
Yaku Gálmez y Kenu Puerta, Quinto grado. Tercer puesto, historieta.
96
Natalia Panfichi, Quinto de media. Primer puesto, dibujo a color (pastel).
Ana Daniela Zegarra, Primero de media.
Segundo puesto, dibujo a color (pastel).
Manuel Casabonne, Primero de media.
Tercer puesto, dibujo a color (pastel).
97
Alejandra Villalobos, Primero de media.
Tercer puesto, dibujo a color (pastel).
Lorenzo Gutiérrez, Primero de media.
Tercer puesto, dibujo a color (pastel).
Matías Guerra, Primero de media.
Tercer puesto, dibujo a color (pastel).
Nicolás Aguinaga, Primero de media.
Tercer puesto, dibujo a color (pastel).
98
Sebastián Rabí, Cuarto de media. Primer puesto, poesía.
99
Poema chino
El rocío del sol cae sobre la colina,
iluminando los cerezos;
Siento la soledad,
¡el pueblo está muerto!
La noche sigue cayendo en silencio,
imperturbable sin la Luna.
Se divisa algo en el monte,
las luciérnagas danzan como borrachos.
Carlos Ramírez, Quinto de media.
Primer puesto, poesía.
Círculo vicioso
Sentimientos cercanos,
cuerpos lejanos.
Se unen,
se separan,
es un círculo vicioso.
Sentimientos tormentosos,
deciden decirse adiós.
Sofía Bernales,
Cuarto de media.
Segundo puesto, poesía.
La suerte se acaba
La suerte se acaba
La memoria horrenda que retuerce
tu mente
Oscura, fría y difícil de cambiar
Camino de destrucción, siento que
se quema.
Todavía corres.
¿Qué es lo que viene?
¿Qué debe ser?
Cazarte sin piedad
Cazarte en tus pesadillas
Siente que respiro en tu rostro
Siente mi cambio, cada movimiento
que rastreo.
Cazarte sin piedad
Cazarte en tus pesadillas
Y te arrastras de nuevo
Pero tu suerte se acaba
La suerte se acaba.
Karel Sánchez, Quinto de media.
Primer puesto, pintura.
Liam Tobín, Segundo de media.
Tercer puesto, poesía.
100
Marco Quantrill, Quinto de media.
Primer puesto, pintura.
Natalia Panfichi, Quinto de media.
Primer puesto, pintura.
El poeta bohemio
Sofía Bernales, Cuarto de media.
Primer puesto, pintura.
Salió el poeta bohemio de su pequeña casa antiquísima
antes del anochecer. Llevaba un traje
elegante, con un moño al cuello y zapatos de
charol que brillaban. El cielo era un techo gris
que transmitía a los ciudadanos una sensación
de pesadez y cansancio. El sol en vano trataba
de penetrar su calor en ese frío clima, luchando
contra su enemigo para robarle el escenario. Era
un jueves otoñal.
Su hogar estaba derrumbándose. En medio de
las dos casas blancas, la suya sobresalía considerablemente.
Y no porque era bonita, al contrario.
La madera estaba podrida, y los colores que alguna
vez fueron pintorescos se marchitaron con
el paso de las décadas. Las ventanas del balcón
estaban cerradas con llave o tapizadas con tablas
de madera, para evitar que los ojos curiosos
vieran la suciedad que avergonzaría a cualquiera.
El techo tenía un agujero, cubierto por una tela
gris y vieja, puesta allí porque el dueño no pudo
repararlo, ya por falta de dinero, tiempo, o simple
flojera. Aparte del humilde poeta, las ratas eran
los antiguos inquilinos que la habitaban, incluso
101
antes que tu abuelo naciera. Vivían en su propia
porquería, y fácilmente pudieron haberse comido
a su compañero de cuarto contagiándolo de enfermedades
letales o simplemente comiéndose
los dedos de sus pies mientras dormía.
El poeta abandonó su residencia, y caminó por
las calles con melancolía en los ojos. Pensaba en lo
graciosa que era la vida y el modo en que la gente
se preocupaba y sufría por ello. Caían pocas gotas,
pero pronto se convertiría en aguacero. Una
pareja se acercaba por la vereda, discutiendo en
francés. Aparentaban conocerse bien a sí mismos
y al mundo que los rodea, absueltos de responsabilidades
o fuera de la culpa de cometer algún
pecado. El poeta pasaba a su lado, manteniendo
la mirada al frente, escuchando con atención los
secretos que susurraban las sombras acerca de
sus amos impuros.
En el camino se encontró con más de estas curiosas
criaturas. Un vendedor de mente corrupta y
deseos frustrados trataba de vender a una señora
una simple fruta como si fuera la manzana del Paraíso,
pero para su mala fortuna, la anciana no le
prestaba interés. Un niño pequeño de rostro suave
y cara pecosa, lleno de inocencia pura que ni en mil
años se marchitaría, jugaba distraídamente por la
vereda, inconsciente del peligro que se avecinaba,
mientras su madre, la misma persona que le dio la
vida, estaba ocupada hablando con una persona al
otro lado del mundo. Un hombre trataba de descansar
de los altibajos de la vida con los ojos cerrados,
cabizbajo, apoyado sobre la cerca de la casa,
cubriéndose con un trapo. El poeta pasó al costado
de estas personas, indiferente, compadeciéndolos
porque él había vivido el mismo sufrimiento
durante cientos de vidas. Si tan solo pudiera intervenir
en la vida de las personas y cambiar un poco
sus costumbres y sacarlos fuera del marco en su
particular manera. Lamentablemente, este mundo
no recibe con los brazos abiertos a la rareza ni
lo extraordinario, no sin un cambio monetario.
Salió hacia las colinas a admirar el paisaje. La
pradera estaba reseca, pero no muerta. Los arboles
dejaban caer vagamente sus hojas anaranjadas,
que caían con suavidad y delicadeza al suelo,
igual que una bailarina de porcelana. La garúa se
había transformado, tal como lo predijo, pero ni
una sola gota mojaba sus cabellos engomados o
su único traje. En cambio, la gente con mente sana
huía de la lluvia como si fuera una lluvia de balas,
cubriéndose la cabeza. El poeta les dedicó una
sonrisa al verlos correr como caricaturas, y casi
tuvo el impulso de reírse. Le daba pena no ser uno
de esos personajes animados.
Se detuvo en seco al verlo. Ya había llegado a su
destino, o al menos estaba cerca. Sobre una colina,
bajo un árbol sin hojas, vencido por el clima, había
una vieja lápida. Estaba en ella inscrito el nombre
de un gran y reconocido poeta del siglo pasado.
Pocos fanáticos se atrevían a dejarle un ramo de
flores cada año para no perder su memoria. Había
cautivado a varios corazones, solo para romperlos
y hacerlos llorar océanos enteros. Sin embargo, la
gente lo amaba. Esas páginas, esas palabras, tan
dolorosas y penosas, eran el instrumento perfecto
para aquellos que tratan de huir de este mundo
con un encanto romántico bohemio.
El poeta subió la colina con paso ligero, y se
detuvo. Retuvo dentro de su mente la dedicatoria
que habían puesto en la lápida, como lo hacía todos
los años en su aniversario. Era gracioso pensar
que debajo de esa tierra se hallaba la persona menos
esperada en este relato.
Camila Farfán, Cuarto de media. Primer puesto, cuento.
Eddú Carita, Quinto de media. Segundo puesto, pintura.
102
Stefano Uccelli, Quinto de media.
Segundo puesto, pintura.
Alexandra Aguirre, Quinto de media.
Segundo puesto, pintura.
Francisco Perea, Quinto de media.
Segundo puesto, pintura.
Camila Navarro, Quinto de media.
Segundo puesto, pintura.
103
Carta a “C”
Cuando te conocí a principios del año, sentí una
fuerte atracción hacia ti; tus tonos, tus brillos y
tus curvas enamoraron mis ojos desde el primer
destellante momento. Cuando nos dirigíamos a
casa por primera vez, no sabía cómo controlarme y
creo que tú tampoco. Revoloteabas airosa por 28
de Julio, como si te perteneciera. Sin embargo, me
encantaba que fuera así: podrías no inspirar esa
furia y valentía que tenías, pero, en el fondo, yacía
candente todo el tiempo.
Pasaba el tiempo y con cada salida te quería
más que la primera vez, hasta demasiado, diría
yo, pero de una manera que solo yo sentí, siento
y sentiré. Hubo ocasiones que no fueron tan agradables,
a veces no te sentías con ganas de salir
y me iba caminando ofuscado en mi soledad y,
cuando había veces que estabas tan ansiosa por
salir que podrías haber salido hasta tú sola, yo era
el que no se sentía dispuesto.
Las veces que no estaba en la ciudad eran insufribles
para ti. Usualmente daríamos un último
paseo de despedida para que no te sintieras
tan alejada de mí en mi ausencia, a pesar de que
siempre tuve un lugar para ti en mi memoria; en tu
momentánea pero, para ti, eterna espera, no te lo
hacía notar porque, claro, ¿cómo puedes sentirte
amada si es que se te deja a la intemperie del cemento
por días enteros, sin ningún tipo de tacto o
afecto? Incomprensible, podrían decir algunos; sin
embargo, cuando volvía a ti, podíamos pasar horas
juntos, en el silencio de nuestras presencias,
solos, apreciando tus fogosas mas no iracundas
curvas.
Llegó un punto en el que nos veíamos todos los
días, casi todo el día, y debo decir que esos fueron
los mejores momentos de mi vida; me acompañabas
desde el colegio hasta el gimnasio en Benavides,
y este último fue la perdición de nosotros.
No sabes lo mucho que me arrepiento de haberte
dejado esperándome afuera y que, a pesar de ya
haber salido, te dejé esperando… A veces pienso
que no fue alguien más quien te llevó, sino que te
fuiste por tu cuenta, cosa absurda, ya que no serías
capaz, pues tus dos ruedas no pueden avanzar
sin algún tipo de ayuda.
Fuiste una de las mejores cosas que me han pasado;
espero que algún día nos veamos de nuevo.
Mathías Young, Tercero de media.
Segundo puesto, cuento.
Beatriz Pardo Figueroa, Quinto de media. Tercer puesto, pintura.
104
Un círculo vicioso
Desperté. La fría brisa de la madrugada calaba mis
huesos. Sin ganas de salir de aquel cómodo nido
de sábanas, me levanté; mis pies tocaron el helado
suelo, y sentí una fina capa de humedad en él. Me
abrigué con la bata de polar colgada al lado de la
cama. Salí de la habitación; el cielo del alba era casi
tan deprimente como opaco. Me acerqué a la cocina,
el agua helada entrando en la tetera de metal
congelaba mis dedos. Encendí las hornillas; en una
deposité suavemente la tetera, pues no quería
despertar a mi esposa; la otra, creo que la encendí
para obtener algo de calor. El pan estaba colgado
en una percha al lado de la puerta de la entrada.
Solo tuve que abrir una ventana, estirar la mano y
agarrarlo. Al volver a la cocina, del pico de la tetera
salía vapor. Al mismo tiempo que serví agua en dos
tasas, una para mí y otra para ella, un ruido en mi
habitación me indicó que mi esposa había despertado.
Abrí la despensa; solo había mantequilla rancia
y una bolsa de papel descolorida; tomé ambas
sin ánimo alguno. La bolsa de papel tenía un café
negro, viejo pero todavía oloroso y de buena pinta.
Eché un par de cucharadas al agua recién hervida;
por toda la casa, el olor del café parecía dar una
actitud somnolienta pues no escuché nada que
indicara que los niños hubieran despertado. Tomé
uno de los panes, este tenía aspecto de haber
sido preparado el día de ayer, pues estaba seco y
algo blando; lo corté a la mitad y lo metí unos minutos
al pequeño horno eléctrico de mi esposa. Di
un par de sorbos al café, podía sentir cada trago
calentándome por dentro. Tlín, el timbre del horno
me indicó que el pan ya estaba. Unté esa mantequilla
rancia que estaba en la nevera, no sabía
tan mal como la esperaba. Mi el reloj marcaba las
seis y media de la mañana, me quedaba un cuarto
de hora para salir al trabajo. Con la taza en una
mano y el pan en otra, volví a mi habitación. Todo
indicaba que mi esposa se había vuelto a dormir: la
forma en la que su cuerpo estaba doblado, cómo
se cubría con la frazada y cómo su respiración era
lenta y rítmica. Miré el reloj de nuevo, indicaba que
faltaba un cuarto de hora para las siete. Besé en el
cuello a mi esposa, ella no mostraba ninguna señal
de haberlo sentido, cogí la ropa que tenía en el
taburete de al lado, me arreglé rápidamente y sin
darme cuenta ya me encontraba en la puerta de
la casa. Afuera, el clima era más deprimente que
dentro; el sol, sin ganas de salir, solo emitía unos
cuantos rayos. El café empezaba a hacerme efecto,
me sentía más despierto, pero me empezaba
a arder el estómago. Caminé rápido hacia la estación
del tren, el reloj indicaba que este llegaría en
unos minutos. Una vez dentro, todo volvería a ser,
como siempre, un círculo vicioso.
Paulo Guerra García, Tercero de media.
Segundo puesto, cuento.
Andrea Higueras, Quinto de media. Tercer puesto, pintura.
105
En la espesura del bambú
Sentado en el bosque, solo, pulso las cuerdas y
canto. Solo mis oídos escuchan. Solo me mira la
Luna. Dejo de tocar, miro a mi alrededor y me doy
cuenta de un pequeño río que desemboca a unos
pasos de donde estoy.
Ahora camino solo, vuelvo a tocar mi guitarra
y canto. Siento cómo el sonido del agua al correr
acompaña mi voz; me acerco cada vez más hasta
que llego justo al borde del río. Ahora sentado,
ya no estoy solo: juntos están mi reflejo y el de
la Luna. Empiezo a cantar y pienso si es que sería
capaz de tocar la Luna si llego al fondo del río.
Sigo cantando, y podría estar bebiendo, pero
ahora lo único bebible que me queda es mi sangre
y el agua del río. Después de un momento siento
cómo el sol está anunciando su llegada, es ahora
o nunca. La Luna se está yendo y ya la empiezo a
extrañar. Si ella se va, ya no tendré compañía.
Pienso, me duele la cabeza de tanto pensar,
pero lo haré: seguiré a la Luna y su reflejo al fondo
del río. Dejo mi guitarra, me saco los zapatos
y comienzo a caminar, el agua me llega al pecho.
Me zambullo, empiezo a dejar de respirar, dejo de
respirar, ya no puedo respirar.
Alejandra Guerrero, Quinto de media.
Primer puesto, réplica.
Andrea Higueras, Quinto de media.
Tercer puesto, Cuento.
Estefano Vellutino, Quinto de media.
Primer puesto, réplica.
Miranda Nieto, Quinto de media.
Segundo puesto, réplica.
106
Discusión entre
Rousseau y Hobbes
Rousseau está sentado en una banca del parque Kennedy,
acariciando un gato mientras toma un café, despreocupado.
Después de unos segundos, Hobbes, aparentemente
malhumorado, entra en escena y se sienta
en la misma banca que Rousseau. El gato se va y sale de
escena. Rousseau toma un trago de su café y le dirige la
palabra a Hobbes.
Rousseau: (Le sonríe a Hobbes) Buen día señor,
¿qué lo tiene preocupado?
Hobbes: (Lo mira serio y extrañado) Buen día, nada
más que lo obvio. Este país va de mal en peor.
Rousseau: (Desvía la mirada al cielo y cierra los ojos)
¡Qué se va hacer! Eso es lo que se tiene por vivir en un
país gobernado.
Hobbes: (Ahora solo está serio) Ese no es el problema,
el problema es la forma de este gobierno. El Estado
es muy suave a la hora mandar; si los líderes fuesen más
fuertes, todas las obras se harían sin inconvenientes.
Rousseau: (Ya no sonríe pero no está serio, vuelve a
mirar a Hobbes y luego al suelo) Yo creo que no sería la
verdadera solución, incluso en los gobiernos autoritaristas
hay crímenes, desorden y descontrol. Es la naturaleza
del hombre en comunidad.
Hobbes: (Está extrañado) ¿A qué te refieres con el
hombre en comunidad? La humanidad ha logrado cosas
alucinantes dirigidos como grupo. Si no fuera por estas
comunidades, todos nos mataríamos unos a los otros.
Rousseau: (Ahora está serio pero relajado. Toma
un sorbo de café y vuelve la mirada a Hobbes) Ponte a
pensar en todas las grandes guerras y revoluciones que
han ocurrido a lo largo de la historia. Las más desastrosas
para la humanidad han ocurrido en este orden de
“Estados modernos”. Tantas reglas y castigos sacan lo
peor del ser humano.
Hobbes: La función de las reglas y castigos es lograr
que el pueblo obedezca a su líder; si fallan, es por la debilidad
de este. Además, (Se le ve más confiado) siempre
ha habido guerras y revoluciones, no solo en los Estados
modernos. La diferencia es que los métodos de crianza
de la antigüedad prácticamente garantizaban líderes
fuertes, por eso ahora hay más de estos eventos.
Rousseau: (Mantiene la calma, su mirada se posa
en Hobbes intermitentemente mientras habla) En la
actualidad, sí han llegado líderes fuertes al poder y gobernaron
con mano de hierro, pero solo hace falta ver la
dinastía Romanov, el nazismo o, sin irnos tan lejos, las
dictaduras de Pinochet o Videla. (Se queda mirando a
Hobbes, expectante)
Hobbes: (Vuelve a estar serio pero se le nota un
poco más relajado, quita la mirada de Rousseau y mira
un punto indefinido frente a él) Ellos no eran fuertes
de verdad. Querían el poder para “volverse” fuertes y
lo consiguieron usando engaños y diciéndole al pueblo
lo que quería. El líder de verdad es líder porque sabe
que es el apropiado para hacerlo: el pueblo lo reconoce
como tal y lo sigue.
Rousseau: (Vuelve a sonreír, toma un sorbo de
café) Veo cuál es tu punto y lo entiendo, por lo menos
en parte. Pero, para poder entender mejor, me gustaría
escuchar de un Estado o imperio que haya logrado salir
adelante con este modelo que planteas.
Hobbes: (Trata de seguir serio pero se le nota más
alegre, mueve la mirada a Rousseau un momento y la
devuelve al punto imaginario) Bueno, en realidad no ha
habido ningún imperio o Estado como tal que haya sobrevivido
hasta nuestros días, principalmente porque
los buenos gobernantes terminan siendo asesinados
por gente como los incompetentes que nombraste o
muriendo de viejos. Pero si tuviese que nombrar a un
imperio sería el Imperio Romano, tuvo un buen puñado
de buenos gobernantes.
Rousseau: (Se le nota más relajado) Eso significa
que, por lo menos hasta ahora, no hay uno que lo haya
logrado, no completamente, ¿no?
Hobbes: No, todavía.
Hay silencio por unos segundos. Rousseau termina
su café y se levanta de la banca. Hobbes lo mira y se levanta
frente a él. Rousseau extiende la mano y le dirige
la palabra a Hobbes sonriendo.
Rousseau: Fue un placer tener esta interesantísima
charla con usted.
Hobbes: (Le da la mano y sonríe) Lo mismo digo, camarada
pensador. Espero encontrármelo por aquí otro día.
Rousseau: Lo mismo digo.
Ambos se despiden, salen en direcciones distintas y
abandonan la escena.
Mitsuya Nicolás Sánchez, Quinto de media.
Tercer puesto, cuento.
107
Arantxa García Rosell, Tercero de media. Segundo
puesto, réplica.
Josemaría Guerra García, Quinto de media.
Tercer puesto, réplica.
El dinosaurio
Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba
ahí. No estaba seguro de acercarse, pero minutos
después optó por dar lentas pisadas en
dirección a la magnífica bestia, dueña de sus
Mariana Coronel Zegarra, Tercero de media.
Segundo puesto, réplica.
miedos y más íntimas inseguridades. Le preocupaba,
como en ocasiones anteriores, que este lo devolviese
a temas del pasado, los cuales se encontraban ocultos
gracias al café matutino y al olor a mar.
El dinosaurio seguía dormido, pensó en tocarlo,
pero se arrepintió súbitamente. Oía sus ronquidos,
que marcaban con ímpetu que se hallaba ahí. Sin dejar
de ver a la bestia, se sirvió una abundante taza de
café, se prendió un cigarro y se sentó en su terraza
aspirando el polvo de la construcción vecina. Minutos
después entró, abrumado por el ruido de la calle y los
olores provocados por el chifa del primer piso de su
edificio. Quería ver la tele, pero se limitó a sentarse en
el sofá, sin dejar de ver al dinosaurio, e intentando no
emitir sonido alguno para no despertarlo. Todo pasaba
por su mente. ¿Qué haría si el dinosaurio despertaba?
¿Podría afrontar sus temas pasados y no caer en
un siniestro sin fin de dudas? No tenía respuestas ni
manera de distraerse.
Ya era casi media noche y ninguno de los dos se
había movido. Él llevaba días sin salir, por miedo a despertar
a su carcelero. Decidió dormir de nuevo en el
sofá, para no perderlo de vista.
Sofía Bernales, Cuarto de media.
Tercer puesto, cuento.
108
María José Díaz, Cuarto de media. Primer puesto, collage.
Lovell Yomond, Tercero de media. Tercer puesto,
collage.
Camila Patricia Rodríguez, Cuarto de media.
Segundo puesto, Collage.
109
Bruna Denegri, Cuarto de media. Primer puesto, dibujo a color (técnica libre).
Flavia Torres, Cuarto de media. Segundo
puesto, dibujo a color (técnica libre).
Sofía Bernales, Cuarto de media. Segundo puesto,
dibujo a color (técnica libre).
110
Luana Zavala, Cuarto de media.
Segundo puesto,
dibujo a color (técnica libre).
Vasco Hernández, Segundo de media. Tercer puesto,
dibujo a color (técnica libre).
Paloma Saravia, Cuarto de media.
Tercer puesto, dibujo a color
(técnica libre).
Juan Diego Centeno, Tercero de media.
Primer lugar, dibujo digital.
111
Eddú Carita, Quinto de media. Primer puesto,
dibujo en blanco y negro.
112
Catalina Baigorria, Segundo de media.
Segundo puesto, dibujo en blanco y negro.
Gianell Ordóñez, Primero de media. Tercer puesto,
dibujo en blanco y negro.
Josué Carrillo, Cuarto de media. Tercer puesto, dibujo en blanco y negro.
113
Facundo Ramírez, Cuarto de media.
Tercer puesto, escultura.
Eddú Carita, Quinto de media.
Primer puesto, escultura.
Viktoria Merino, Segundo de media.
Segundo puesto, escultura.
Camila Farfán, Cuarto de media.
Primer puesto, historieta. (continúa hasta la página 118)
114
115
116
117
118
Antonio Henman, Tercero de media. Primer puesto, fotografía.
Gianell Ordóñez, Primero de media. Tercer puesto,
fotografía.
Camila Ormachea, Primero de media. Segundo puesto, fotografía.
119
PRIMARIA
VIDEO
Mateo Alcocer, Sexto grado.
Primer puesto.
MÚSICA
Antonella Altuna y Doménica Dezar.
Quinto grado. Primer puesto.
Camila Díaz, Sexto grado.
Segundo puesto.
Joaquín Planas, Quinto grado.
Segundo puesto,
MÚSICA ELECTRÓNICA
Kenu Puerta, Quinto grado.
Primer puesto.
Yaku Rivas, Sexto grado.
Segundo y tercer puesto.
Amaranta Gutiérrez, Sexto grado.
Tercer puesto.
120
SECUNDARIA
MÚSICA
Gianlucca Tijero, Lukas Onate, Diego Flores y Liam Tobín,
Segundo de media. Primer puesto.
MÚSICA ELECTRÓNICA
Santiago Dávila, Segundo de media.
Primer puesto.
Nicolás Prado, Primero de media.
Segundo y tercer puesto.
121
MENCIONES HONROSAS DE LOS JUEGOS FLORALES 2017
PRIMARIA
FOTOGRAFÍA (SERIE)
Aurelio Giribaldi
Adrián Rosadio
Sexto grado
Sexto grado
Escultura
Maite Piqueras
Remigio Baigorria
Quinto grado
Sexto grado
CUENTO
Mae Alorda
Doménica Dezar
Yaku Galméz
Enzo Sabato
Quinto grado
Quinto grado
Quinto grado
Sexto grado
Collage
Elena Bravo
Salvador Cáceres
María de Orbegoso y
Zuri del Valle
Cuarto grado
Cuarto grado
Cuarto grado
POESÍA
Valery Campos
Julieta Montani
Paula Bellina
Camila Díaz
Aisa Sara
Quinto grado
Quinto grado
Sexto grado
Sexto grado
Sexto grado
HISTORIETA
Tamara Vásquez
Julia Torrejón
Padma Landazuri
Isabel Pérez
Isabella García Rosell
Cuarto grado
Cuarto grado
Cuarto grado
Quinto grado
Quinto grado
ARTES PLÁSTICAS
Pintura
Inés García
Daniela Díaz
Lucille Marcone
Dibujo a color
Julia Torrejón
Dibujo en blanco y negro
Salvador Peña
Camilla Salazar
Cuarto grado
Sexto grado
Sexto grado
Cuarto grado
Cuarto grado
Sexto grado
Alexandre Ágreda
Lucas Villegas
VIDEO
Yaku Gálmez
Santiago Calero
Salvador Sevilla
Kenu Puerta
Lorenzo Molina
Antonio Álvarez
Paloma Carrillo
Gael De la Rocha
Quinto grado
Quinto grado
Quinto grado
Quinto grado
Quinto grado
Quinto grado
Quinto grado
Quinto grado
Quinto grado
Quinto grado
122
SECUNDARIA
FOTOGRAFÍA
Camila Patricia Rodríguez
Cuarto de media
CUENTO
Iyari Buitrago
Luna Durand
Tanit de la Borda
Lukas Onate
Segundo de media
Segundo de media
Segundo de media
Segundo de media
Tarek Bailetti
Paulo Briones
Renzo García
Tercero de media
Tercero de media
Tercero de media
Estefano Vellutino
Quinto de media
POESÍA
Sebastián Ávila
Martín Espinosa
Lorenzo Gutiérrez
Alejandra Saco
Sofía Bernales
Primero de media
Primero de media
Primero de media
Tercero de media
Cuarto de media
ARTES PLÁSTICAS
Pintura
Eddú Carita
Nicolás Salhuana
Mitsuya Sánchez
Anahí Siles
Francesco Uccelli
Quinto de media
Quinto de media
Quinto de media
Quinto de media
Quinto de media
Escultura
Sofía Bernales
Cuarto de media
Dibujo a color (técnica libre)
Catalina Baigorria
Josué Carrillo
Adriano Álvarez
Segundo de media
Cuarto de media
Quinto de media
Dibujo en blanco y negro
Nua Maneiro
Matías Guerra
Lucas Perko
Primero de media
Primero de media
Primero de media
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