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CABEZÓN 45

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Promoción

XXXI 2017

1


A la promoción XXXI

En febrero, cuando aceptamos estar juntos a cargo

de ustedes, tuvimos dudas: tras muchos años en

el colegio, cumpliendo funciones distintas, ninguno

de los dos, por diferentes razones, había sido

tutor en mucho tiempo. Nos cuestionábamos estar

en condiciones de poder hacernos cargo de sus

ímpetus, de acogerlos y a la vez ponerles los límites

que claramente y desde la distancia, habíamos

percibido que necesitaban.

Hemos tenido choques que nos han hecho

cuestionarnos, como siempre, hasta dónde debemos

intervenir, cuánto meternos en sus vidas sin

vulnerar su privacidad. Finalmente, es lo que nos

suelen reclamar los más grandes del colegio, ¿no?

Por qué nos metemos en sus vidas sobre asuntos

que nada tienen que ver con nosotros. Y creemos

que esta es una ocasión oportuna para aclararlo

una vez más: nos metemos, aunque nos equivoquemos,

porque los queremos y nos preocupa su

bienestar y su futuro. Al fin y al cabo, de nada sirve

quererlos si ese amor no se traduce en actos concretos,

que puedan darle a cada uno, en su justa

medida, lo que necesita.

Es una tarea difícil la de ser maestro, y ustedes,

con su simpatía y naturalidad, nos pusieron a lo largo

del año, y sin saberlo, en la difícil disyuntiva de

engreírlos y darles gusto, o llamarles la atención

cuando era debido. En esas aguas navegamos, a

veces con éxito y otras, fracasamos. Pero lo que

queremos que sepan es esto: cada una de las decisiones

que hemos tomado a lo largo de este año la

hemos tomado pensando en qué les conviene, aun

a riesgo de que no les guste.

Y así, llegó el momento de decirles nuestros deseos

para el futuro. Resulta difícil hacerlo, porque

implica pensar en el final: han pasado catorce años

en esta casa y ahora nos toca verlos irse a cada uno

por un camino distinto. Aunque sentimos tristeza,

pues ya no los veremos todos los días, estamos

orgullosos de ustedes, porque son un grupo de

jóvenes alegres, capaces, maduros y serios en los

momentos en que es necesario, y a la vez, dispuestos

a romper filas y divertirse, cuando el momento

lo amerita. Lo demostraron durante el año, en las

actividades propias de Quinto de media; sabemos

que en el futuro mantendrán ese candor tan especial,

que los hace un grupo único e irrepetible.

Esperamos que Alexandra mantenga el buen

humor que la caracteriza, y que en todo este tiempo

la hizo una presencia necesaria en el salón; a lo

largo de los años demostró que puede lograr mucho

en el ámbito académico, y sumar a su candor e

ingenuidad, la virtud de la perseverancia.

Que Adriano siga siendo el tipazo que es, y se

dé valor para demostrarle a todos que, además de

ser un gran artista, y un buen chico, simpático y divertido,

puede ser un gran profesional. Lo esperaremos

siempre para que nos muestre sus diseños

gráficos que sin duda serán maravillosos.

Que Kai mantenga su caballerosidad y gentileza,

las que a veces traiciona por caer en el chiste

fácil: lentamente, a lo largo de los años, ha aprendido

a controlar sus impulsos; es un muchacho

amable e ingenioso. Extrañaremos sus comentarios

fuera de lugar y su saludo todas las mañanas.

Esperamos que Alejandro disponga de su tiempo

para dedicarlo por igual a los estudios y a la

música, que de esa manera no solo sea un gran ingeniero,

sino un artista consumado, pues tiene las

herramientas para lograrlo. Que no pierda nunca

esa capacidad para jugar y transmitir cariño, especialmente

con los que están más desprotegidos.

Que Eddú no pierda su originalidad y su gran

corazón, que continúe creando grandes obras,

2


pero no olvide que debe esforzarse para alcanzar

más todavía. Nos conmueve ver cómo el niño indefenso

y explosivo se ha convertido en un muchacho

maduro, sereno y dialogante. Que venga

siempre en las tardes a visitar esta, que es también

su casa.

No olvidaremos las conversaciones que tuvimos

con Andrea Costa: no solo por lo que pudimos

decirle, sino sobre todo por lo que la escuchamos

decir. Constatamos lo que ya sabíamos: que es una

chica sensata, que tiene una capacidad especial

para darse cuenta de lo que sucede a su alrededor.

Que siga siendo capaz de combinar dulzura y fortaleza,

y que no deje de buscar la justicia y el bien

común adonde vaya.

Que Josemaría no pierda el buen humor y esa

capacidad que solo él tiene para lograr el consenso

cuando es necesario, haciendo reír a todos. Este

año fue un gran apoyo para nosotros, al impulsar

las decisiones que incluían al salón. Pero que le

sume constancia y dedicación a todo lo que haga.

Talento le sobra.

Que Alejandra siga siendo la muchacha responsable

y alegre que es. Este año nos sorprendió con

su talento para la actuación: demostró que posee el

candor del Principito y la capacidad para cautivar a

la audiencia con su sola presencia. Es una chica decidida,

confiada, a la que también vamos a extrañar.

Que Andrea Higueras no pierda la dulce insolencia

que la caracteriza y se afiance como la mujer

fuerte y decidida que ya es. Que siga estudiando

como lo ha hecho siempre y encuentre desafíos

que le exijan todavía más. Es ejemplo de que es

posible esforzarse por trabajar sin dejar de lado la

diversión.

Ojalá que Arian nos visite cuando venga a dejar

a sus hermanos al colegio. A pesar de que se ha esforzado

por transmitirnos su seriedad e incluso su

deseo de distanciarse, no lo ha logrado: nos quedaremos

para siempre con las sonrisas que se le

escaparon y su mirada brillante que transmite tanto

cariño. Es un chico maduro y reflexivo, que no

se ha dado cuenta todavía de los muchos talentos

que posee. Que persista en lo que decida hacer.

Y que Camila lleve su originalidad adonde vaya.

Este año pudimos ver cómo ha crecido y madurado

a lo largo del tiempo: se ha convertido en una muchacha

que no se deja influenciar por las modas,

que ha desplegado un enorme talento para el arte.

Su capacidad para persistir y esforzarse es admirable.

Las matemáticas nunca la dejaron amilanarse:

persistió ante ellas, como la guerrera que es.

Miranda también nos llena de orgullo: ha pasado

catorce años acá, transmitiéndonos desde

siempre serenidad y compromiso con las causas

que esta escuela defiende. Este año en particular

pudo seguir dedicándose a los cursos con esfuerzo,

a la vez que nos representaba en la selección

nacional de waterpolo y se esforzaba por ingresar

en la universidad. No habla mucho, pero cuando lo

hace dice siempre cosas sensatas e importantes.

Y que Natalia no se aleje nunca de nosotros:

vamos a extrañar su capacidad para decir lo que

piensa sin preocuparse por la opinión de los demás.

Este año, aplicó esta libertad a los lienzos y

nos demostró a todos que tiene un gran futuro

como pintora de cuadros abstractos. Que los libros

y todos los colores del mundo la acompañen siempre;

que no deje nunca de ser la niña desenfadada

e ingeniosa que es.

Beatriz no podría cerrar mejor su paso por

nuestra escuela: por fin se demostró a sí misma

que, cuando se lo propone, puede serenarse, concentrarse

en los estudios y obtener buenos resultados.

Que cuando esté lista cumpla su deseo de

viajar a Alemania y lleve una maleta cargada con la

energía y el buen corazón que la caracterizan para

regalar a todos.

Ha sido emocionante ver crecer a Francisco

entre nosotros: pasó de ser el niño que se dedicaba

a buscar insectos en las jardineras durante los

recreos en Primaria, a un jovencito decidido a dedicarse

a la medicina, que nunca perdió la calma

ni la capacidad de ser un buen amigo para todos.

Es un chico sensible y bueno, que sin duda será

uno de esos pocos médicos que, además de muy

capaces, son comprometidos y sensibles con sus

pacientes.

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Extrañaremos de Marco su humor negro y su

desparpajo para decir lo que piensa sin reparos.

“Caleta” como él solo, intuíamos por las risas a su

alrededor en clase que algo muy gracioso había

dicho, pero era mejor no preguntar. Es un chico

solidario y autónomo, que logra, sin que le cueste

mucho, cumplir con sus responsabilidades y divertirse.

Carlos nos transmitió su cariño a lo largo de

estos años. Su inocencia, energía y buen humor

nos alegraron cada vez que se acercó a conversar

con nosotros. Que su pasión por las matemáticas

lo acompañe siempre, que se dé cuenta

de que también es sensible y capaz de escribir

poemas muy bellos. Que alegre las aulas a las

que vaya y se rodee de personas que aprecien

su autenticidad.

Que Nicolás Salhuana se proponga demostrarse

a sí mismo que es capaz de explotar el gran potencial

intelectual que tiene. Que la flojera no lo venza

y se levante siempre para descubrir todas las cosas

buenas que puede lograr con perseverancia y trabajo.

Es un muchacho noble, querendón, a quien

hemos visto crecer y que siempre tendrá un lugar

en esta, su casa.

Karel es otra chica decidida, que no se deja amilanar

por nada. Su voz se escucha siempre fuerte

y su capacidad para esforzarse y lograr lo que se

propone es admirable. Es, además, una gran artista:

que sus tacones de flamenco suenen para

siempre y que venga a visitarnos con su sonrisa,

que derrocha picardía y dulzura.

Mitsuya Nicolás nos demostró todos los días

que es posible crecer sin perder la inocencia y la

capacidad de asombro ante el mundo. Su forma de

ser tan original es su fortaleza, aunque en ocasiones

él mismo lo olvide. Vamos a extrañar especialmente

su saludo cariñoso en las mañanas y verlo

crecer dentro de nuestra escuela, que es también

su segunda casa.

Las carcajadas de Anahí quedarán grabadas en

nuestra memoria, así como su nobleza, dulzura y entrega

hacia todos los miembros de la escuela. Es una

chica seria y madura que se compromete con todo lo

que hace. Ella ha sido un pilar que ha permitido que

las cosas salgan bien a lo largo de estos años.

Que Simón no se demore mucho en darse cuenta

de lo brillante y valioso que es. Y que trabaje con

esfuerzo y dedicación para lograr todo lo que se

proponga. Que esté siempre acompañado y mirado

por quienes más lo quieren; que los vientos empujen

su vela hacia el mar de la serenidad.

Y que Francesco utilice la gran capacidad que

tiene para liderar proyectos que beneficien a todos

y también a él. Que no se apure por crecer, y

que lleve también su franqueza y seguridad a todos

los rincones del planeta a los que vaya.

Stefano nos permitió este año conocerlo un

poco más y descubrir al muchacho afable y justiciero

que es. Aun ahora no estamos seguros de si

se salió con la suya más veces que las que debía.

Recordaremos siempre nuestras conversaciones

en el chillin’ room.

Que Gabriel lleve su buen humor por el mundo.

Lo hemos visto menos de lo que hubiéramos

querido, pero comprendemos que su pasión por

las olas lo enriquece de muchas maneras. Que no

olvide que es posible equilibrar esta pasión por el

deporte con el trabajo arduo porque también da

buenos frutos.

Estefano ayudó mucho este año en todos los

proyectos de la promoción. Que no pierda nunca la

motivación y energía que posee, y que use su liderazgo

para el bien de todos los que lo rodeen. Que

encuentre la armonía entre sus pasiones y que sobresalga

siempre por hacer cosas buenas que contemplen

el bien común.

A todos los extrañaremos. Y los recordaremos

siempre como un grupo único conformado por

chicos buenos, queridos en casa y en la escuela.

Traten de vivir sin miedo y encuentren su lugar en

el mundo y háganlo suyo. Que sus vidas sean una

fiesta; y cuando lleguen los momentos tristes, se

sientan cobijados por personas que los quieran

mucho y estén cerca, y ojalá que también por los

recuerdos construidos en esta escuela.

Melissa y Luciano

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La tribuna de Quinto de media

Este 2017, la promoción XXXI se despide del colegio

con alegría y entusiasmo. Se les extrañará.

Llegó el momento de tener que dejar nuestro segundo

hogar. Lo único que puedo decir, en estas

instancias, manejadas por la emoción y la tristeza,

es que estoy muy agradecido por todas las personas

que integran esta institución educativa, que

más que, eso es una familia. Agradecer a Fabio por

sus golpes, y todo el tiempo que dedicó a la promoción,

y sus bromas que muchas veces solo a mí

me daban risa; abrazo crema, maestro, lo aprecio

mucho. Darle las gracias a Luciano por sus clases

de Comunicación que siempre terminaban con

una historia relacionada con la mitología griega o

sus experiencias en la Argentina, por reírse de mis

chistes argentos “si tu viejo es zapatero”. A Emilio

por sus clases de Física, que me enseñaron que

todo cuerpo tiene volumen, incluso yo. Gracias a

Melissa por su inmensa generosidad, tranquilidad

y dedicación al colegio. A Martina, Zoila y Maritza

por darme de comer en tiempos en los que me había

olvidado de llevar plata, y esperar a que les pague

incluso hasta después de un bimestre. Inmensas

gracias a Chebo por todo su humor en primaria,

y por recibirme con esa sonrisa que lo caracteriza

todas las mañanas. Muchas gracias a Andrea por

hacerme la mitad de los trabajos de Arte y dejar

que me lleve todo el crédito, a Lucho por sus clases

de Cómputo que son “cheverazas”. A Diego Alonso

por esos arbitrajes demasiado imparciales y por

cobrarme la inmensa cantidad de 50 penales en mi

escolaridad, todo con cariño. Sin más preámbulo,

me despido con este texto de este hermoso colegio

que me ha enseñado tanto, recuerden: “El que

sabe, sabe”.

Josemaría Guerra García

Tengo que admitir que estos nueve años en el colegio

me cambiaron, y yo creo que para bien. Quería

tomar este espacio para agradecerles a todos

Beatriz Pardo Figueroa, Andrea Costa, Camila Navarro y

Miranda Nieto.

Clausura con Chebo.

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los que me ayudaron en este proceso, a mi familia,

a mis profesores, a mis amigos y a todas esas personas

que me hicieron más fuerte. Me voy como

una persona madura, que sabe lo que quiere y listo

para afrontar la vida. Gracias, mi gente.

Kai Bernales

Llegué al colegio en Segundo grado y siento que el

tiempo se ha pasado demasiado rápido. Me da un

montón de pena dejar el colegio por varias razones,

como dejar de ver a las mismas personas todos los

días, o tener que dejar el salón que fue en donde

paraba todas las horas del día. Aún no puedo creer

que ya esté terminando el colegio. Siento que el

colegio era como un lugar seguro, en donde estaba

con personas que conocía, pero ahora es como

comenzar todo desde cero. Le quiero prometer a

Fabio que, en la universidad, en los cursos de Mate,

voy a pasar. Gracias a todos por los lindos años que

tuve acá.

Camila Navarro

Después de siete años compartiendo momentos

que nunca olvidaré, llegó el momento de despedirme,

de despedirme de un lugar que fue para mí un

segundo hogar, donde creían en mí y en mi depor-

De pie: Anahí Siles, Alexandra Aguirre, Karel Sánchez y

Andrea Higueras. Sentadas: Natalia Panfichi y Alejandra

Guerrero.

Disfrutando bajo el sol.

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te. Solo me queda agradecer a todos los increíbles

momentos que compartí con la promo XXXI. Todos

los campamentos, viajes y momentos en el salón.

Gracias, promo XXXI. Gracias, Los Reyes Rojos.

Gabriel Vargas

Las palabras no son suficientes para describir mis

sentimientos hacia el cole… o quizás no quiero escribir

tanto.

Stefano Uccelli

Soy otro de los que ha estado en este colegio toda

su vida. Creo que lo que más me entristece es haber

aprendido a valorarlo hace tan poco, ya que lo

hubiera disfrutado más si lo hubiera hecho antes.

Aunque siempre he tenido facilidad en los cursos,

creo que eso no está cerca de ser lo más importante

que he aprendido. Estoy bastante contento

con todo lo que me llevo, muchas más buenas

experiencias que malas y la mejor formación posible.

También estoy muy agradecido con el cole

por enseñarme a estar feliz y hacerme sentir en

casa siempre. Voy a extrañar todo un montón.

Francesco Uccelli

Siempre pensé que el día en el que me iría del cole

sería el más feliz de todos, pero no es así. Siento

nostalgia cuando me acuerdo de las personas

que vi todos los días durante once años, y ahora

no voy a verlos tan seguido.

En verdad le agradezco mucho el colegio por

todo lo que me enseñó. Me voy con tristeza, pero

felicidad por haber estado en el mejor colegio del

mundo. Los extrañaré mucho.

Beatriz Pardo Figueroa

De pie: Nicolás Salhuana, Mitsuya Nicolás Sánchez,

Alejandro Buitrago y Adriano Álvarez.

Sentados: Eddú Carita, Theo Díaz, Carlos Ramírez y

Josemaría Guerra García.

Una de las cosas que me acuerdo es cuando en las

pruebas de Sexto casi pierdo una zapatilla, cuando

estábamos cruzando un camino con barro, pero

después la recogí, fue muy chistoso. Me gusta mucho

mi colegio porque he hecho amigos y la he pasado

bien. Por eso, voy a extrañar estar aquí.

Natalia Panfichi

Ha sido largo, muy largo. Divertido, difícil, horrible

y hermoso. La verdad, al principio del año sentía

más la angustia de la partida, ahora no tanto. Me

gustaría tener expectativas de la vida no escolar,

pero no sé qué se viene. Probablemente los demás

están en más o menos en las mismas, solo

que no se les nota.

Espero no perder contacto con mis compañeros.

La verdad no sé qué más decir, en serio se

acaba.

Mitsuya Nicolás Sánchez

De campamento en Matucana.

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Vine a este colegio en Tercero de media en el 2015.

Al comienzo fue difícil, pero la gente acá es increíble.

Aunque odie el sistema escolar del Perú, mi

promo de Los Reyes es bravaza y ha sido un vacilón

estar acá.

Simón Sousa

Llegué en Segundo grado oficialmente a este colegio,

vine al colegio en Primer grado para conocerlo

y estaba seguro de que era el colegio indicado.

Realmente agradezco a todas las personas que

me apoyaron cuando más lo necesitaba y lograron

siempre sacarme una sonrisa.

Me voy del colegio con mucha alegría, pero al

mismo tiempo, nostalgia.

Los extrañaré, Los Reyes Rojos.

Andrea Costa

Hace 14 años que entré a este colegio, he pasado

más tiempo acá que en cualquier otro lugar y como

dijeron el año pasado, “esta no es mi segunda casa,

es mi primera”.

Acá me formé. Gracias a las personas que trabajan

acá y a mis amigos, soy quien soy. No tengo

recuerdos que no involucran el colegio, y eso asusta.

Sé que si me voy de viaje no tendré a Marina,

Candelaria, Isabel, Livia, etcétera, para que cocinen

algo rico, o que ya no me enteraré de todos

los chismes porque no estará “el Gordo”. Sé que

es muy poco probable que encuentre un profesor

que sepa de tantos temas como Luciano, o que te

moleste con las “preprepreprepres” como lo hace

Fabio, o una directora como Meli que se involucre

tanto.

No hubiera escogido otro colegio si hubiera podido.

Gracias a todos los que fueron mis profesores,

los quiero.

Miranda Nieto

Hola, que increíble que ya estemos terminando el

cole, se ha pasado demasiado rápido (sobre todo

Secundaria) y estoy emocionada y sorprendida a

la vez. Me da un poco de nostalgia pensar en todos

los recuerdos que pasé en el cole y mi etapa

escolar. Estoy feliz con mi prom, siento que comenzando

secundaria empezamos a integrarnos mu-

Después de poner la carpa.

Estefano Vellutino, Arian Lizzulli, Francisco Perea y

Stefano Uccelli.

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cho más, y bueno, me llevo bien con todos y eso

me gusta. Los chicos y sus chongos en la clase me

hacían reír demasiado, y las chicas, por ser tan pocas,

nos volvimos muy unidas. Si sigo escribiendo

no acabo nunca así que solo me queda decir GRA-

CIAS: gracias a todos los profesores, a los alumnos,

al cole en general. Estoy segura de que Los Reyes

Rojos vuelve a las personas mejores. Voy a extrañar

mucho a los profesores, sobre todo a los que

considero que eran más cercanos a mí y me entendían.

En la universidad será raro estar con nuevos

compañeros y profesores, pero bueno.

¡Gracias, Los Reyes Rojos!

Alexandra Aguirre

Al llegar al colegio, al final de 4 años, la primera persona

a la que le dirigí la palabra fue a Xisco, mirábamos

a Theo y empezamos a dibujar trampas para

perjudicarlo. Así pasamos todo Inicial. Durante toda

la primaria hasta las pruebas de Sexto este colegio

me ayudó bastante a mejorar como persona. Yo era

extremadamente rígido e introvertido. Este colegio

me ayudó a soltarme y convertirme en una persona

más calmada y agradezco mucho eso.

Francesco Uccelli, Kai Bernales y Marco Quantrill.

Planeaba cambiarme de colegio en Sexto grado

y luego otra vez al finalizar Cuarto de secundaria

para avanzar con el bachillerato, pero quería acabar

colegio con mi promoción.

Marco Quantrill

Bajo las estrellas.

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Es raro imaginar una vida sin ver a Chebo todas las

mañanas o sin el gran primer día de clases. No me

acuerdo de cómo era mi vida sin el colegio, he pasado

prácticamente toda mi vida en este lugar. He

visto al colegio cambiar y crecer, así como este me

ha visto a mí. Aún recuerdo aquella primera vez que

entré por la puerta de Cajamarca cuando solo tenía

Gabriel Vargas y Simón Sousa.

Graduación de Sexto grado.

dos años. Nunca me voy a olvidar de todos los años

que he pasado aquí, ni tampoco me olvidaré de los

viajes, campamentos, piyamadas y especialmente a

los profesores. Estoy muy feliz de poder haber crecido

en un lugar como este, pero también me causa

mucha nostalgia tener que dejarlo. Nunca cambiaría

mi colegio por nada de este mundo, siempre lo

recordaré como una linda parte de mi vida. Solo me

queda decir gracias al colegio y a todas las personas

que me ayudaron todos estos años. Gracias.

Andrea Higueras

¿Cómo empiezas un texto para despedirte que va

a quedar plasmado en una parte de tu vida? Bueno,

como yo no tengo idea, prefiero empezar con la

pregunta que me he hecho los últimos 30 minutos,

pero supongo que una buena frase también sería

“Gracias por todo”.

Entré a esta enorme familia a la temprana edad

de dos años y repetí Tres años por decisión de mis

padres y gracias a Mónica, que sugirió que lo hicieran.

Gracias a eso estoy con la promoción XXXI. Definitivamente

lo mejor que me ha pasado en todos

mis años escolares.

En esta promoción conozco gente de toda la

vida, personas como Miranda, a quien recuerdo

desde que tengo memoria, o a los gemelos Uccelli,

con los que recuerdo jugar en los recreos de

Inicial, desde el primer día de clases; al igual que

ellos hay muchos, pues a lo largo de los años se

han unido personas como Marco, que entró en

Cuatro años. Hoy en día aún están acá sentados

al lado mío, y esos son solo algunos; si por mí fuera

nombraría a cada una de las personas que ha

pasado por esta promoción, pero no me gustaría

ocupar todo el Cabezón.

Cada experiencia ha sido invalorable, cada profesor

me ha enseñado algo más que una materia,

cada alumno de la promoción XXXI es único. Todos

han sido mi familia durante estos últimos 14 años,

así que gracias, Los Reyes Rojos, por las experiencias,

gracias a todos los profesores por todo y

gracias a ustedes, promoción XXXI, por ser todo lo

que son y fueron para mí. Adiós y hasta luego.

Francisco Perea

La verdad que he vivido una vida escolar desde los

dos años increíble, y voy a extrañar muchas cosas

de acá. Tengo que decir que agradezco a todos los

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profesores, porque si no fuera por ellos, no sé dónde

estaría. Voy a extrañar a mi prom, aunque espero

verlos seguido, y gracias a Melissa y Luciano

por hacerme mejor persona. Va a ser difícil dejar mi

segunda casa.

La verdad no sé qué sentir, yo antes pensé que

este colegio no era para mí, pero no, este colegio es

perfecto para mí. Voy a estar triste por irme, pero

al mismo tiempo feliz por terminar mi ciclo escolar.

Adriano Álvarez

Siempre recordaré mi primer día en este colegio,

fue simplemente raro de principio a fin, y fue un

día que simplemente no creo poder olvidar. Recuerdo

cómo se me acercaron las chicas, también

todo lo que pasó ese día. Recuerdo llegar a mi casa

y decirle a mi mamá que este cole era muy extraño,

pero ese algo extraño no es algo malo, sino lo

que hace a este cole lo que es. Siento que me ha

permitido vivir tantas cosas, desde los campamentos

(incluidas las peleas por las carpas), los viajes

(incluida las peleas por los cuartos), las idas al cine,

los paseos a la playa, aquella vez que se me clavó

un erizo en la rodilla y Andrea sujetaba mi mano

mientras el señor que me sacaba decía cosas que

no ayudaban. Aquella vez que Anahí vio un fantasma

en el cuarto y nos levantó a todas, aquel campamento

donde la manta de Stefano se prendió en

fuego y aquel otro donde Eddú quiso usar su carpa

rota como paracaídas. Imposible olvidar el retiro

del Sexto. También aquella vez que Mitsuya, Karel,

Andrea y yo buscamos el sótano escondido del

colegio y no me avergüenzo de decir que eso fue

este año. Tengo tantos más recuerdos, que si continuara

escribiendo seguramente usaría muchas

páginas,así que finalmente solo me queda decir:

gracias, Los Reyes Rojos, por todo.

Alejandra Guerrero

Cuántos recuerdos. Cientos. Miles quizás. Tantos

que sería imposible nombrarlos todos. Se te vienen

muchas cosas a la mente cuando te das cuenta

de que todo está a punto de acabar, pero son

pocas las palabras que tienes para expresarlo. Te

das cuenta de que después de esto no volverás a

tener el placer de convivir con tus amigos de toda

la vida todos los días de principio a fin. Que ya no

entrarás al colegio y saludarás a Chebo por las ma-

El Principito.

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ñanas. Que ya no comerás el pan con pollo de Marina

todos los días. Que ya no le rogarás a Fabio ese

punto revividor de Mate, sino que ahora tendrás

otra realidad, te despertarás todas las mañanas

para ir a la universidad y no tendrás las facilidades

o el apoyo que tuviste en el colegio. Estarás estudiando

lo que te gusta, sí, pero tendrás que rajarte

para conseguirlo. Pasará el tiempo y comenzarás a

trabajar y, a menos que tengas suerte, entrarás a

una rutina. A lo que quiero llegar es que el colegio

Paseo de noche.

siempre te dará un espacio con un distinto desarrollo

y forma de expresión, en especial el nuestro.

El tiempo en este espacio es el que se tiene

que aprovechar al máximo, porque es uno que jamás

se recuperará.

Decir que nuestro colegio es perfecto sería

mentir, porque este, como todo, tiene un lado bueno

y otro no tan bueno. Lo importante de este último,

y en lo que se tiene que hacer énfasis, es que

te enseña más que el primero. A fin de cuentas el

querer aprender está en uno mismo, pero lo que

este colegio sí te inculca desde el inicio es el significado

de familia, que es lo que formas aquí.

Dejando de lado todo, solo me queda dar las gracias.

Estefano Vellutino

Bueno en verdad no quiero alargar nada, solo quiero

decir que estos años con todos mis compañeros

han sido los mejores años que vaya a poder tener,

y que voy a extrañar mucho este colegio, ya que

como soy ahora es gracias a ellos. Y adoro a mi profesor

de Literatura.

Nicolás Salhuana

Estamos a tres semanas de que finalice nuestro

último año escolar. Esta no va a ser una despedida

sin más, es una forma de decir adiós a una etapa

que juntos hemos recorrido durante todos estos

años y que nunca volveremos a vivir. Cómo olvidar

todos los campamentos en Primaria baja, todos

los viajes que fueron marcando cada vez más importancia,

cada actividad, como las salidas al cine

o a San Bartolo, cada Día de las Américas, fiestas

patrias, Fiestas del Sol, y muchas otras actividades

inolvidables que únicamente este colegio nos

otorgaba.

Gracias a este colegio tuve la oportunidad de

conocer a grandes amigos, la gente más chévere y

peculiar, que me acompañaron en estos doce años,

y formaron una gran parte de mi vida y con los que

vivimos muchas cosas. Lucia Olivera, el señor Daniel

Flores, Diego Sanchez alias “Chok”, Luciano,

Melissa, etcétera… Y finalmente, Lucía González

(Cuy) y Lale, que en todo este tiempo se ganaron

un espacio en mis recuerdos.

Voy a recordar con una inmensa nostalgia todos

los buenos momentos vividos en estos años. Gracias,

Los Reyes Rojos, por esta inolvidable experiencia.

Voy a extrañar muchísimo este lugar.

Eddú Carita

Recuerdo que uno de mis deseos más pedidos en

Inicial fue salir más tarde, como los de Primaria y

Secundaria. No sé, creo que en toda la Secundaria

uno de mis mayores deseos era salir siempre temprano

como Inicial.

No hay duda de que este colegio me encanta,

es un poco fuera de lo común en comparación a

los otros colegios, pero igual me encanta. Cuando

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hablo de mi colegio siempre presumo de todas las

cosas divertidas que hacemos, y me da risa ver las

caras de los que me escuchan: ponen cara de sorprendidos

y de tristeza, porque en sus colegios no

hacen ese tipo de cosas. Este colegio es especial

en el mejor sentido y le doy gracias a mis papás por

haberme metido en Los Reyes Rojos. También gracias

a todos los que trabajan acá, y sobre todo, las

amistades que hice a lo largo de estos 13 años en

el colegio, espero nunca olvidarlos.

Karel Sánchez

Voy a extrañar este colegio, pero estoy seguro

de que regresaré para visitar cuando haya actividades

como el bingo, la feria y la presentación de

talleres.

Espero que todos los que lean esto lleguen a

Quinto de media, para que puedan sentir lo que es

graduarse de este colegio ellos mismos.

Carlos Ramírez

Estoy aquí desde Segundo de media, pero la verdad

ahora siento que pasaron muchos años y sentía

que nunca iba a acabar, pero acá estoy y no la

hago salir del cole. ¡Qué fea vaina! Disfruten mientras

puedan.

Alejandro Buitrago

Desde que llegué a este colegio en Primero de media

fui rápidamente acogido por la promoción. Lo

que me gusta de este colegio es el hecho de no

tener uniforme, tener un cierto nivel de confianza

con los profesores y hacer campamentos y viajar

con varios salones.

Festidanzas.

En plena clase.

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Palabra de padres

Las armas

de los reyes

¿Y no llevan uniforme? ¿Es un colegio muy liberal,

no es así? ¿ Por qué no pusiste a tu hijo en el

mismo colegio donde tú estudiaste? ¿Cómo se

llaman?¿Los Reyes Rojos? ¿No serán comunistas?

Estas, y otras del mismo estilo, eran preguntas

frecuentes que nos hacían familiares y amigos

cuando se enteraban que nuestro hijo iniciaría sus

estudios en Los Reyes Rojos. Corría el año 2003 y

Xisco aún no cumplía los tres años.

Hoy, a pocos días de terminar nuestra vida escolar,

podemos decir —sin asomo de duda— que

matricular a Xisco en Los Reyes Rojos fue una de

las mejores decisiones que hemos tomado. Y decimos

“nuestra vida escolar” porque Francisco no

es el único reirrojino en la casa… nosotros, sus padres,

nos sentimos también parte de esta entrañable

comunidad.

Temas para rescatar hay muchos: los paseos,

las piyamadas, los conciertos, los bingos, los viajes,

las pruebas de Sexto grado… Claramente no todo

lo han aprendido en las aulas; de hecho, cada vez

que Xisco regresaba de un viaje, nos parecía que

venía un poquito cambiado, como más autosuficiente,

más maduro. Es así que en estos catorce

años hemos visto no solo a Xisco convertirse en un

joven, sino también a sus compañeros de promoción,

que forman un grupo estupendo; distintos

entre ellos, pero unidos como pocos. A muchos los

conocemos desde niños y con sus padres hemos

ganado una gran amistad que seguro perdurará.

No podemos terminar este testimonio sin referirnos

a la partida de Constantino. Fue un golpe

muy duro, no solo por la pena de una pérdida

irreparable, sino también por la incertidumbre

de algunos y el desconcierto de otros, que en algún

momento se respiró. Pero aun con su partida,

Constantino nos dejó una ultima lección: el espíritu

reirrojino que supo salir al frente y desde ese

Diario Educar. Los Reyes Rojos superaron la adversidad

y hoy vemos que el legado de Constantino

está vigente como cuando él estuvo con nosotros.

Entonces… ¿se acabó el colegio? No, estamos

seguros de que no. Xisco y toda su promoción son

parte viva del colegio y donde haya un reirrojino el

colegio estará presente. Ahora se inicia una nueva

etapa, toca enfrentar el futuro con fe y con mucha

confianza. Sabemos que Xisco sabrá salir adelante

en todo lo que se proponga y que sabrá levantarse

cuando las cosas no salgan como él espera. Lo

sabemos, porque tiene armas para eso, son las armas

que le dieron Los Reyes Rojos.

Claudia y César,

padres de Francisco Perea Flórez (Xisco)

14


La respuesta

está en el viento

Un año intenso, que termina y se llevará las idas y

venidas a esta casa que considero también la mía,

la nuestra; donde tres de mis cuatro hijos, durante

los últimos quince años, vivieron, estudiaron, cantaron,

jugaron, forjaron su carácter y aprendieron

a ser personas solidarias. Este es un vínculo que

definitivamente nunca se romperá, porque, aunque,

deje de ser parte de la rutina diaria, quedará

en nuestro pensamiento y nuestro corazón. Como

siempre, el cambio duele profundamente, pero

ellos, Macarena y Cristóbal, mis hijos reirrojinos,

están preparados para eso y más. Ahora Josemaría,

el último, en Quinto año de secundaria, también

lo está.

Los que somos parte de la comunidad de Los

Reyes Rojos hemos visto la evolución de nuestros

hijos a través de los diferentes métodos utilizados

para su formación, siempre sobre la base de una

educación en valores y con libertad. Los entrañables

profesores que fueron sus guías durante once

años, han sido esa luz que los ha acompañado y

les ha mostrado el camino día a día con su fortaleza,

cariño y buen humor, a través de los viajes,

los retos, las películas, la música y los libros; con su

ejemplo, para inculcarles la búsqueda del conocimiento,

y desarrollando virtudes.

Tengo la plena seguridad de que Josemaría y sus

compañeros han reforzado estas virtudes a través

de todos estos años; además de la solidaridad, que

es la respuesta para la mayor parte de problemas,

son autónomos, tolerantes, y podrán afrontar la

vida a través del cristal del pensamiento crítico.

Miro hacia atrás y muchos han sido los episodios

que han marcado mi memoria año a año: las

presentaciones, los juegos florales, las ferias, las

obras de teatro, las graduaciones. De todos ellos,

uno fue muy especial para mí, cuando Josemaría

estaba en primaria. No recuerdo el año, solo que

había muchas flores de papel que adornaban el escenario,

muchos niños vestidos de blanco cantando

con toda su fuerza :

How many roads must a man walk down

Before you can call him a man?

The answer my friend is blowin’ in the wind

The answer is blowin’ in the wind.

Los padres también cantamos y todo se inundó de

esa fuerza, de la emoción que transmite esta hermosa

canción que habla sobre la guerra, la paz, la

libertad y nos pregunta: ¿Hasta cuándo? ¿Cuál es

la respuesta, la solución? La respuesta está en el

viento que acompaña el legado de Constantino, al

que yo observaba desde lo lejos esa noche mágica:

el legado que nuestros hijos sabrán honrar.

Caroll Ortiz Lavi,

mamá de Josemaría Guerra García Ortiz

15


Los seres

vivos

Plantas, retratos, animales…

Los pequeños de Inicial nos hablan de

sus cosas favoritas en esta divertida

sección.

Soy un ser vivo porque he nacido

y voy al colegio y me alimento de

comida.

Marcelo Uccelli, Tres años.

Soy un ser vivo porque como arroz con

un poquito de pollito y con un poquito

de papa. También, porque duermo y

me baño.

Franka Peña, Tres años.

"Esta planta es un ser vivo". Julián Aller, Tres años.

"Un gusano". Paz Velásquez, Tres años.

"Esta araña es un ser vivo". Valeria Ormachea,

Tres años.

Los seres vivos crecen y se alimentan

de comida. Por eso, una silla no es un

ser vivo.

Gael Palma, Tres años.

Yo soy un ser vivo porque nazco, crezco,

me alimento y si me golpeo, siento

dolor.

Bernardo Portocarrero,

Tres años.

"Un león contento está vivo". Gabriel Vidal, Tres años.

16


Soy un ser vivo porque tengo cabeza, brazos,

manos, pies y me alimento saludable.

Cristóbal Flores Guerra,

Tres años.

Un ser vivo es una planta, porque crece con el

agua y en la tierra, crece su pelo como hojas.

Andrea Pestana, Tres años.

"Las aves en el cielo". Leia Peirano, Tres años.

"Un leopardo que está vivo". Blas García, Tres años.

"Un tigre". Adrián Bryce, Tres años.

"Un ser vivo porque tiene hijos". Isabel Cabrera, Tres años.

"Un elefante". Izar Garbizu, Tres años.

17


Un plato no es un ser vivo porque es para comer;

un gato es un ser vivo porque tiene garras y

araña.

Franco Figueroa, Tres años.

Un triceratops en un ser vivo porque pelea, crece

y creo que le duele cuando lo muerden.

Amaru del Valle, Tres años.

Un carrito no es un ser vivo porque no habla.

Cristóbal Alexander, Tres años.

Soy un ser vivo porque tengo cabeza, mis ojos y

nariz y también tengo pies para moverme.

Lara Malachoswski, Tres años.

"Una mariposa". Henar Guzmán, Tres años.

Adivinanzas de animales

Es un animal que tiene escamas y aletas, pone

muchos huevos pequeñitos y nada por el río o por

el mar. ¿Qué es? – El pez.

Matías López, Cuatro años.

Nado y nado, como peces, soy muy ancha y

grande siempre estaré. ¿Quién soy? – La ballena.

Sebastián Gonzales, Cuatro años.

Adivina adivinanza: es un mamífero que nada bajo

el agua, en el agua bien helada, es de color gris y

tiene bigo.tes. ¿Quién es? – La foca.

Emma Arce, Cuatro años.

Pedro Hinojosa, Cuatro años.

Vasco Vásquez, Cuatro años.

18


Es como una concha y se esconde en su

espalda para esconderse de los depredadores.

¿Qué es? – El caracol.

Ramiro Franco, Cuatro años.

Es un animal que tiene baba y siempre carga

su casa, está por todos lados pero a veces no

sale. ¿Qué es? – El caracol.

Yago Rafael, Cuatro años.

Julieta Ramos, Cuatro años.

Viajes

En Tarma habían muchas montañas, árboles y

plantas. Hicimos muchas cosas, aprendimos a

hacer que el hilo salga de las ovejas. Mi parte

favorita fue cuando fuimos a comprar recuerdos y

yo compré una muñeca y una vincha.

Martina Márquez, Cuatro años.

Diego Mélinchon, Cuatro años.

Julia Horna, Cuatro años.

Alejandro Montero, Cuatro años.

19


Luka Page, Cuatro años.

María Peirano, Cuatro años.

Retratos

Ezequiel Ponceleón,

Cuatro años.

Kaya Fromm, Cuatro años.

Candela Ojesto,

Cuatro años.

20


Yo fui a Tarma con mis amigos y mis profesoras.

Hicimos una caminata, fuimos a comprar y me

compré una vicuña y una zampoña. La última

noche fuimos a la chicoteca y me gustó bailar con

Emilia y Ezequiel.

Adriana Rivera, Cuatro años.

En Tarma el hotel tenía pasto, juegos para los

niños y una fogata grande. Hicimos una caminata,

pasamos por un puente y vimos un árbol muy

grande. Lo que más me gustó fue bañarme.

Victoria Cillóniz, Cuatro años.

Mariano Flores, Cuatro años.

Azul Peirano,

Cuatro años.

Julieta Krumdieck,

Cuatro años.

Thiago Escandón,

Cuatro años.

Lola Marroquín, Cuatro años.

21


El viaje

En el viaje subimos a los cerros y nos dieron muchas vueltas

en el bus pequeño. Alrededor había flores hermosas y

mucho pasto, aunque algunos cerros eran marrones,

diferentes a otros.

Aitana Soto, Cinco años.

En Tarma me divertí, subí en las escaleras y me lancé.

Luego me balanceé en el columpio para caer dentro de las

llantas. Escalé las rocas con Luciano y Keira. Además, en el

camino me encontré una planta muy linda.

María Fernanda Neyra, Cinco años.

Marcello Lanata, Cinco años.

Chistes

Un día vino un niño corriendo y le dijo a su papá que había

visto a un gato con un solo ojo y su papá le dijo “¿Qué,

estaba tuerto?”. Y le respondió “Es que me tapé el otro ojo”.

Facundo Gabillo, Cinco años.

Había una vez un niño que estaba poniendo dulces debajo

de su almohada y la mamá le dice por qué pones dulces

debajo de tu almohada y le dijo: “Para tener dulces sueños”.

Elias Ponceleón, Cinco años.

Uma Tola, Cinco años.

Una vez un niño estaba paseando con su papá. Después,

vieron a una señora y ella les dijo: “yo tengo mucha plata”, y

en vez de plata tenía muchos cubiertos.

Alonso Pestana, Cinco años.

Luciano Dacal, Cinco años.

22


"Josefina". Amil Mikati,

Cinco años.

"Matilda". Borja Sarmiento,

Cinco años.

"Uma" Andrea Rosadio,

Cinco años.

"Alonso". Santiago Rivera,

Cinco años.

Los amigos

Mi amigo Salvador es muy gracioso, siempre le

gusta jugar fútbol, él se ríe de todos los chistes

que hago y siempre lleva en su lonchera papita

con orégano que tiene un olor muy rico.

Lautaro Fernández Maldonado, Cinco años.

Liam es mi mejor amigo, nos gusta conversar

mucho y jugar. Siempre me busca, igual yo. Le gusta

compartir su lonchera conmigo, y cuando se ríe

siempre muestra sus dientecitos. Él es muy veloz

cuando corre. Toda la vida será mi mejor amigo.

Francesco Bellini, Cinco años.

"La primavera". Keira Sánchez, Cinco años.

"Olimpiadas". Salvador Fernández, Cinco años.

23


Josefina Cruzado, Cinco años.

Montserrat Planas, Cinco años.

Retrato

de

familia

Lía Uccelli, Cinco años.

Cristóbal Caparó, Cinco años.

Vicente Bravo, Cinco años.

24


Mi mamá me prepara tallarines

verdes que se hacen de las

hojas de una planta. En mi casa

somos muy felices comiendo

plantitas de hierbas, hasta

también podemos prepararnos

agüita.

Liam Clément, Cinco años.

"Orquídea". Ignacio Portocarrero,

Cinco años.

Las plantas

"Lirio". Patricio Márquez,

Cinco años.

Qué lindo que la tierra

guarde a las semillitas y nos

dé alimentos. Tenemos que

agradecer al sol y al agua, a

las abejas porque les ayuda

a crecer, a estar bonitas y

fuertes. Me gusta que mi mamá

me regale flores.

Victoria Aznarán, Cinco años.

Es interesante aprender de los diferentes tipos de plantas porque

me gusta el girasol, sus colores son lindos, un amarillo y verde.

Además, tiene hojas muy grandes y su tallo es alto, muy alto, como

mi papá.

Amadeo Cabieses, Cinco años.

Tengo plantitas en mi casa, les

hablo, les digo que son muy

lindas. Agradezco que vivan en

mi casa, limpio las hojitas, las

riego. Ellas están felices de vivir

con mi familia.

Matilda Nieto, Cinco años.

La amapola y las hojas me

encantan. Cuando sea más

grande y tenga mi casa, la voy

a llenar de flores y plantas. Voy

a tener un jardín encantado

donde habrá todo tipo de flores

y plantas, mariposas, abejas y

pajaritos. Ellos comerán en mi

jardín y nunca los atraparé ni

los pondré en una jaula: serán

felices para siempre y si se

lastiman, los cuidaré.

María O’brien, Cinco años.

"Tulipán". Inés Aller,

Cinco años.

"Rosa". Maximiliano Eguren,

Cinco años.

25


Los chicos de Primaria nos presentan

aquí pinturas, poemas y anécdotas muy

entretenidas. Además, nos regalan

adivinanzas muy interesantes y fabulosas

pinturas rupestres.

Kaela Sánchez, Primer grado.

El búho.

Emilio Aramburú,

Primer grado.

Aurelia Álvarez, Primer grado.

Hania Malachowski, Primer grado.

Illary Guzmán, Primer grado.

Cano Lúcar, Primer grado.

Benjamín Leunda, Primer grado.

26


Beñat Garbizu, Primer grado.

Benjamín Rejas, Primer grado.

Uma Baca, Primer grado.

Catalina Hinojosa, Primer grado.

Tristán Peña, Primer grado.

El picaflor. Valentina Álvarez, Primer grado.

Martín Ojesto, Primer grado.

27


El viaje a

Tarma

Cuando salíamos de la gruta del Huagapo

nos agarró una lluvia muy fuerte. Sonaron

los truenos y había muchos charcos. Fue muy

divertido porque todos nos mojamos.

Matías Calero, Primer grado.

Emilio Dezar, Primer grado.

En el viaje a Tarma me gustó ver el “ojo

llorón” de la gruta del Huagapo. Me

encantaron las estalactitas y las pinturas

rupestres. ¡Fue increíble!

Emil Arrarte, Primer grado.

En el viaje a Tarma me gustaron los

“juegos artificiales” porque tenían muchos

colores, chispas que eran muy rápidas.

Fue muy divertido.

José Gabriel Landazuri, Primer grado.

Noah Fromm, Primer grado.

Julián Miranda, Primer grado.

Julia Hare, Primer grado.

Me gustó ir al viaje a Tarma con mis amigos y conocer Tarmatambo.

Fue muy emocionante caminar hasta llegar a las Colcas, la

“refrigeradora de los incas”.

Alba Grimaldi, Primer grado.

28


Ariana Miranda, Primer grado.

Leonardo Roose, Primer grado.

Paula Ballumbrosio y Mara Osorio, Primer grado.

La guitarra gorda. Nahuel Elías, Primer grado.

Malena Carpio, Primer grado.

El dinosaurio. Marcelo Montani, Primer grado.

Inés Reaño y Olivia Gálmez, Primer grado.

29


POEMAS

Luna

Luna hermosa y reluciente.

Tú que brillas en el cielo como un

diamante,

blanca, grande y elegante.

Lejos en el cielo estás como

un gigante

y siempre luces muy galante.

Luna, lunita, blanca como una rosa.

¡Siempre serás mi primorosa!

Mariano Ingunza y

Francesca Caracchini,

Segundo grado.

(Ilustración: Luna Flórez Alva)

Valeria Recavarren, Segundo grado.

El pajarito

Pajarito, pajarito, ¿por qué eres tan pequeñito?

Siempre cuando cantas despacito,

todos te quieren, aunque sea un poquito.

Pajarito, pajarito, ¿por qué eres tan bonito?

Tienes dos lindos ojos y un pequeño piquito.

Me gustan tus plumas de color rojito.

Salvador González y Ezequiel Furgiuele,

Segundo grado.

El sol

Eres una esfera amarilla

que es muy brillante.

Sales, solcito gigante,

todos los días muy elegante.

Cuando apareces, el día es bonito

y si no te veo, me siento solito.

Estás lejos de mi hogar

Pero siempre te veo llegar.

Emilia Bravo y Gino Tejeda,

Segundo grado.

Joaquín Mino, Segundo grado.

Cristóbal Sevilla, Segundo grado.

30


Abigail Mumenthaler, Segundo grado.

Trompo

Trompo rodante.

Gira y gira en la mano,

gira y gira en el piso.

Trompo rodante.

Bailar alguien lo hizo.

Amarras y amarras,

para una oportunidad.

Y cuando lo logres girar,

muy feliz te hará.

Manuel García Miró

y Salvador Castro,

Segundo grado.

Los colores que vuelan.

Catalina Llopis, Segundo grado.

CUENTOS

El gato Tentón

Había una vez un gato que se llamaba Tentón.

Un día lunes, su mamá le dijo: “Ya cumpliste

cinco años y hoy irás al colegio”. Tentón se

asustó porque pensaba que si iba al colegio las

profesoras lo pondrían en una jaula, así que

cuando llegó al colegio se escapó y corrió. Corrió

lo más rápido que pudo y llegó a casa llorando. Le

dijo a su mamá que estaba muy asustado y que

tenía miedo, que no quería regresar al colegio.

La mamá lo calmó y le dijo que no tenía por qué

asustarse, que la escuela era buena, que

le enseñarían a leer y a escribir, pero sobre

todo, también haría nuevos amigos. Como

Tentón era muy amiguero se animó a ir al

colegio.

Así que el gatito, al día siguiente, fue

acompañado de su mamá y su papá, se

hizo amigo de Cielo, Michi y también de

Arturito. Sus profesoras lo recibieron

contentas y le enseñaron a escribir su

nombre. Desde ese día Tentón va a la

escuela contento y le gusta mucho.

Valentina Bellini, Segundo grado.

Francesca Ceruti, Segundo grado.

Ainara Gutiérrez, Segundo grado.

31


Todos podemos

compartir

Había una vez unas llamitas que se llamaban Mía

y Melanie. Un día se le ocurrió a Melanie jugar

yaxes y le preguntó a Mía si quería jugar. Ella le

dijo que sí y empezaron a jugar. Mía tenía nueve

yaxes y Melanie cinco. Jugaron un rato y Mía se

dio cuenta de que Melanie tenía más yaxes que

ella y empezaron a pelear. Decidieron contar cada

una sus yaxes y se dieron cuenta de que cada

una tenía nueve yaxes. Miraron a su alrededor y

no había nadie. De pronto, vieron que se movía un

arbusto y saltaron unas pumas. Una se llamaba

Lina y la otra Liza. Las pumas les dijeron que le

devuelvan sus yaxes y ahí se dieron cuenta de

que, al jugar separadas por un arbusto, los yaxes

de las pumas habían rodado hacia el lado de

las llamas. Finalmente, pudieron solucionar el

problema.

Las llamas y las pumas se hicieron amigas y se

juntaban por las tardes para jugar yaxes.

Rafaella Vidal, Segundo grado.

Noor Abd Hassan, Segundo grado.

María José Vargas, Segundo grado.

Catalina Caparó, Segundo grado.

Mateo Espinoza, Segundo grado.

32


Lucía Blanco, Segundo grado.

Amalia Lara, Segundo grado.

Dos amigos y su

perro Tomás

En el bosque vivían dos amigos que se llamaban

Frank y Wilires. Ellos salieron a caminar y se perdieron.

Caminaron mucho, hasta que su perro, Tomás, encontró

una aldea. Frank se sorprendió al verla y dijo: ¡Increíble!

Era muy grande.

El rey de la aldea le dijo a Wilers si quería quedarse

un tiempo con sus amigos. Ellos aceptaron y así pasaron

ocho meses hasta que un día los aldeanos secuestraron

a Tomás porque era muy astuto.

Frank y Wilers lograron rescatarlo y se fueron de la

aldea para buscar más aventuras.

Luis Jaime Castillo, Segundo grado.

ADIVINANZAS

Tengo punta y no escribo.

Me gusta bailar sin parar,

Y cuando me canso me desmayo.

(El trompo)

Maximiliano Gianella, Segundo grado.

Cuando estoy solo no soy nada,

tengo nueve hermanos,

si me pongo a su derecha

los puedo transformar.

(El cero)

Leonardo Mera, Segundo grado.

Cuando yo me muevo, ella se mueve.

Es mi compañera de noche y de día,

nunca se pierde porque conmigo va y viene.

(La sombra)

Luna Diez Canseco, Segundo grado.

Bolita sabrosa y nutritiva.

Morada, rojiza o verde puede ser

y en año nuevo la puedes comer.

(La uva)

Nicole Choulet, Segundo grado.

Mirkala Jara, Segundo grado.

33


POEMAS

La lluvia

Esos días que estoy triste

la lluvia viene, no quiere irse.

El viento sopla, las gotas caen.

Y el parque trae

un olor que rechazo.

Mientras las gotas van cayendo

poco a poco van disminuyendo.

Sale el sol y se acaba mi labor.

Daniel Forns, Tercer grado.

Jorge Venegas, Tercer grado.

Vuela la

amistad

Vuela la amistad

con armonía y felicidad,

en la tierra y en el mar,

hay amor y sinceridad.

Vuela la amistad

derrochando alegría,

para aquel corazón

que lo abriga día a día.

Vuela la amistad,

encendiendo almas

buscando en las personas

amor y calma.

Lucía Moscol y Bruno

Caracchini, Tercer grado.

Rubí de fuego

Rubí de fuego

bajo las estrellas

vibras como un lucero.

Rubí de fuego

en tu trono dorado

todos te admiran

como un dios soñado.

Rubí de fuego

la Luna y el Sol

no se comparan

con tu esplendor.

Rubí de fuego

nadie te olvidará,

todos te recordarán

hasta el final.

Naí Rivas, Fernanda Guerrero

y Blas Elías, Tercer grado.

Salvador Durand,

Tercer grado.

34


Calabaza viviente

Calabaza viviente que vive entre las sombras,

alma sombría, no tienes huesos y tampoco vida.

Desapareces en el día y apareces en las noches,

todo un misterio para aquel que no te oye.

Calabaza viviente que vive entre las sombras

alma sombría, no tienes huesos y tampoco vida.

Buscas lugares para refugiarte del sol

las noches oscuras te dan protección.

Calabaza viviente que vive entre las sombras,

alma sombría, no tienes huesos y tampoco vida.

Juan Diego Yauri, Tercer grado.

Diego Carrillo, Liam Berninzon y Paz Elías,

Tercer grado.

El gato viajero

Hubo un gato que viajaba

y por el mundo se encontraba,

por montes y cumbres él estaba.

En avión no viajaba,

pues un gato aventurero

salta por los cerros y las montañas.

Por los mares y océanos nadaba,

mientras los demás gatos

lo miraban.

Roc Chaves, Tercer grado.

Ariana Changana, Tercer grado.

El caballo

radiante

El caballo radiante

vuela hasta las montañas

de su bella doncella.

En las noches a oscuras,

sin que nadie los vea,

juegan en la pileta

imaginando ser estrellas.

Mostrando sus radiantes alas,

bajo la luna llena,

mira las estrellas

con su bella doncella.

Ni la distancia, ni el tiempo

lograron separar

al caballo radiante

y a la bella doncella.

Belén López, Uma Mikati y

Ángelo Salas, Tercer grado.

35


CUENTOS

Olivia y los

juguetes mágicos

Olivia tenía muchos juguetes y le encantaban

todos los que tenía. No había ni un solo

juguete que no usara.

Un día, Olivia paseaba por un jardín,

cuando miró un collar tirado en el piso y

lo recogió. El collar tenía una piedra muy

llamativa, la piedra era lila fosforescente

y brillaba mucho. A ella le gustó tanto que

decidió ponérselo e irse a su casa. Cuando

llegó a su casa, escuchó a alguien hablando

en su cuarto. Entonces caminó muy despacito

rumbo a su cuarto.

De pronto, al acercarse a la habitación,

vio por la rendija de la puerta a dos de sus

juguetes hablando. Olivia se asustó tanto que

no se dio cuenta de que el collar se le había

caído. De repente, los muñecos dejaron de

hablar, ella se cogió el cuello y el collar ya no

estaba. Olivia no entendía nada, entonces se

percató del collar tirado y se lo puso otra vez.

Inmediatamente los juguetes empezaron a

hablar. Olivia se dio cuenta de que con ese

collar podía dar vida a sus juguetes. ¡No lo

podía creer, su sueño hecho realidad! Olivia

no podía creerlo, pero los juguetes le decían

que no les cuente a sus papás. Olivia no

entendía, pero les hacía caso.

Un mañana, después de jugar mucho,

los juguetes le contaron a Olivia por qué no

podía contarle a sus papás lo que ocurría.

Ellos le dijeron: Los adultos no creen que los

sueños se hagan realidad y no te creerán

nada. Olivia les dijo que buscaría la manera de

contárselos… continuará.

Almudena Carrillo, Tercer grado.

Renzo Huamán, Tercer grado.

Isabel Barrios, Tercer grado.

Maïa Clément, Tercer grado.

36


El cuello de

las jirafas

Hace mucho tiempo, los animales no eran como

ahora. Por ejemplo, las jirafas no tenían el cuello

tan largo y por eso, no podían alcanzar las hojas

de los árboles, así que no sabían qué comer.

Un día, una jirafa dijo que ella haría un viaje para

encontrar un cuello más largo para cada una. Al día

siguiente, salió por la sabana para hacer el viaje.

Primero cruzó por un campo donde se hizo amiga de

un ciervo juguetón, quien le mostró un mapa para

llegar a unas montañas en donde había unas águilas

que la podían ayudar, pero primero debía cruzar por

la ciudad. En esta expedición fue capturada y la

llevaron a un zoológico. Felizmente en este lugar

conoció a un gorila quien la ayudó a escapar.

Al fin, logró llegar a las montañas. Aquí las

águilas llamaron a los dioses y la jirafa les pidió

unos cuellos nuevos, para ella y todas sus amigas

jirafas. Los dioses le dijeron que les tenía que dar

algo a cambio. Entonces, se le ocurrió una idea,

cogió una piedra e hizo un personaje que era

un juguete, se lo dio a los dioses y los dioses le

entregaron un saco lleno de cuellos. La jirafa les

agradeció y volvió a la sabana donde les dio sus

cuellos nuevos. Es por eso que las jirafas tienen el

cuello tan largo.

Valentino Acosta, Tercer grado.

Manu Vásquez, Tercer grado.

Trilce Carbajal, Tercer grado.

Ian García, Tercer grado.

María Lamadrid, Tercer grado.

37


ADIVINANZAS

Colorido es, blanco y negro no es, forma de arco

tiene y con las nubes lo ves. ¿Qué será?

(El arcoíris)

Luana De Andrade, Tercer grado.

Está en el grupo de los arácnidos, hay negros y

grises. Son trepadores, a veces se refugian en

las rocas, son pequeños, venenosos y viven en el

desierto. ¿Quién será?

(El alacrán)

Yukio Sakamoto, Tercer grado.

Noah Mujica, Tercer grado.

Es un súper gigantón y con sus rayos te da calor,

al mirarlo no lo ves y con su poder te quema la

piel. ¿Quién será? (El Sol)

Vicente Guzmán, Tercer grado.

Es un animal lindo y peculiar, con un cuerno en

la frente que lo hace especial, tiene alas que lo

ayudan a volar, parece que en la actualidad ya no

está, por eso nadie lo verá. ¿Qué será?

(El unicornio)

José Miguel Vargas, Tercer grado.

Tamara Maestre, Tercer grado.

Emilia Ponceleón, Tercer grado.

38


POEMAS

El perro

El universo

Dicen que es el mejor amigo del

hombre.

Pero yo no creo que sea verdad.

Tengo dos perros,

los quiero mucho.

Jugamos juntos a la pelota y

son la alegría de mi vida,

son mi familia y

aunque nos roban los calcetines,

igual los quiero.

Inés García, Cuarto grado.

Qué universo tan grande,

admirado me quedé.

Quisiera llegar ahí,

en el cohete que encontré.

Vi un meteorito,

muy grande y colorido,

me quedé un poco aturdido

cuando escuché el gran sonido.

Quisiera ser astronauta

y estudiar cada estrella.

Visitar cada planeta y

vivir en cada uno de ellos.

Salvador Peña, Cuarto grado.

Ignacio Roose, Cuarto grado.

Salvador Cáceres, Cuarto grado.

Esperanza Siles, Cuarto grado.

39


El cóndor

Soy un ave grande,

vivo en los Andes.

Mis plumas son de oro,

soy como el loro.

Vuelo hasta las nubes.

Soy el ave más linda del mundo

y con mis maravillosas alas puedo cambiar de rumbo.

Padma Landazuri, Cuarto grado.

Manuel Ignacio Fernández y Santiago Sanz,

Cuarto grado.

El leopardo

Soy un felino grande y muy fuerte.

De día salgo a correr y saltar.

De noche duermo mucho

y en la madrugada,

empiezo a cazar.

Tanto como de noche

que de día salgo a charlar

y así me divierto con mucha paz.

Elena Bravo, Cuarto grado.

El gatito

Lucas Villegas, Quinto grado.

Suave como una pluma,

peludito, pequeñito y escondidizo

a veces es.

Algunas veces cariñoso y

otras no tanto.

Se esconde del perrito

solo un poquito.

Atrapa pajaritos y

también ratoncitos.

Puede ser tu mejor amigo,

el gatito.

Gabriel Ormachea, Cuarto grado.

Valery Campos, Quinto grado.

40


Anécdotas

Confusión de

campamento

Cuando Isabel, Julieta y yo

estábamos en la cancha de

fútbol y ya había terminado

la ginkana del campamento,

vimos a una persona echada

en el piso: era una persona

muy alta, tenía lentes y usaba

una capucha. En ese momento

nosotras pensamos que era

Antonella, nos acercamos y yo

grité: “¡Antonella Altuna Villar!

¿Qué haces, ah?”. De pronto me

di cuenta de que era un chico

de Sexto grado, mis amigas y

yo comenzamos gritar porque

nos dio mucha vergüenza, pero

después empezamos a reír

mucho y nos fuimos corriendo.

Brunella Serrano, Quinto grado.

Anécdota

viajera

El día miércoles nos íbamos

a ir a Chanchamayo y estaba

muy feliz, pero en el bus de

ida el guía nos contó que en

las cataratas a veces te podías

encontrar con serpientes o

arañas. En ese momento a mí

me entró mucho miedo porque

esos animales me aterran,

pero no quería perderme las

cataratas, así que estaba

decidida a ir. Cuando iniciamos

el camino, me pegué a mis

maestros (solo por si acaso)

y avanzaba muy atenta. A

cada rato escuchaba ruidos

y volteaba a mirar o les

preguntaba a todos si habían

visto una serpiente o alguna

araña. Hasta yo me reía porque

siempre me asustaba, pero

no podía evitarlo. De pronto,

algo sonó en el piso y pegué

Isabella García Rosell,

Quinto grado.

un salto. Cuando me di cuenta

solo habían sido un montón de

hojas que sonaron porque las

pisamos, al menos eso creo.

Cuando llegué a las cataratas

me bañé y fue genial, la pasé

tan bien que me olvidé de las

serpientes y arañas por un rato.

Morgana Mindreau, Quinto grado.

Bocadillo

picante

Rafaela Siles, Quinto grado.

El jueves del campamento yo

estaba con Andrea, Morgana,

Noah, Isabella, Lucas y Pablo

conversando hasta que de la

nada vino Mali con un ají (que

encontró en el piso) gritando:

41


Andrea Villacorta, Quinto grado.

(un show de talentos hecho por nosotras). El

jurado fuimos Mae, Valery y yo.

Andrea, Luciana e Isabella abrieron la noche con

una canción y el jurado les dio un alto puntaje por

su actuación. Después Doménica y Rafa cantaron

otra canción y el puntaje estuvo bueno también.

Finalmente, Paloma cantó “Al colegio no voy más”

pero modificada (para no decir lisuras) y aunque

no recuerdo su puntaje también fue muy bueno.

Así pasamos la mayoría de la noche, aunque

también jugamos “Estas no son mis piernas” con

historias muy divertidas.

La noche acabó cuando nos dimos cuenta de

que Mae (miembro del jurado) se empezó a

echar sobre la mesa porque se estaba quedando

dormida.

Isabel Pérez, Quinto grado.

“¿Quién quiere comer ají?” y yo dije: “Yo quiero ají”

(porque a mí me gusta). Entonces Mali me lo dio y

me lo empecé a comer.

Primero le comí la punta que no pica nada y dije:

“¡Esto no pica nada, esto es una estafa!”. Después

Lucas decidió probarlo para ver si era picante y le

picó mucho. Yo pensé que Lucas estaba actuando

y me comí otro pedazo para probar que no era

picante. Unos milisegundos después, sentí que

había pepas en mi boca y eso era lo que picaba.

Luego, me empezó a arder la boca, la garganta y

mis ojos se pusieron llorosos. Felizmente Karen

estaba cerca y nos dijo que agarremos galletas de

vainilla y se nos pasó pronto.

Nicolás Rabí, Quinto grado.

Noche de talentos

La noche del miércoles la mayoría de las chicas

fuimos al cuarto Malva para jugar al “True Show”

Cuentos

El guardián del

zoológico

Había una vez un señor llamado Pedro que vivía

en Hamburgo y que era guardián del zoológico.

Era un poco brusco, pero también tenía mucha

habilidad para su trabajo.

Un día, al zoológico llegó un buitre nauseabundo

y lo colocaron en un sitio especial, pero no se veía

muy a gusto con el sitio en el que estaba. Ya de

noche, Pedro fue a ver al buitre y pensó que lo

encontraría deprimido, pero su admiración fue

muy grande porque el buitre modelaba sus alas

negras posado en un arbusto. Pedro le lanzó

un pedazo de brócoli y el buitre se lo comió (al

brócoli, no a Pedro). El animal empezó a mover

sus enormes alas para volar y salió disparado

42


hasta el cielo. Pedro, que

estaba asombrado, recordó

que su trabajo era tenerlo en el

zoológico y salió corriendo para

intentar atrapar al buitre que

volaba mucho más rápido de lo

que Pedro podía correr. Pedro

subió a su carro y siguió su

misión hasta que llegaron a la

frontera del país.

Durante el camino, Pedro

empezó a pensar en las razones

por las que el buitre estaba

escapando del zoológico y se dio

cuenta de que a los animales les

gusta la libertad. Sin embargo,

Pedro siguió avanzando hasta

que se dio cuenta que había una

reserva animal y sus cuidadores

habían ayudado al buitre (que

estaba cansado de tanto volar)

y lo rescataron.

Cuando Pedro llegó a la reserva,

solo pidió que lo cuiden mucho,

le dejó todo el brócoli que le

quedaba y se despidió a lo lejos.

Antes de irse pudo ver que en

esa reserva había otros buitres y

pensó en que así estaba mucho

mejor.

Lorenzo Molina y Julieta Montani,

Quinto grado.

El jardín

encantado de

Miss Valcon

Miss Valcon tenía un hermoso

jardín que cuidaba con cariño

y amor, pero entre ese cariño y

amor había una pizca de magia.

Su jardín estaba encantado:

las frutas como tomate, fresa,

mandarina, naranja y limón

tenían vida al igual que las

verduras, tubérculos y plantas

en general.

Ellos vivían tranquilamente

hasta que llegó un gusano.

El señor Naranja, el alcalde,

les dijo a todas las plantas:

“Pueblo, ha llegado una oruga

al jardín y estamos en crisis

de destrucción”. Al escuchar

esto, el pueblo empezó a

murmurar hasta que la señora

Fresa dijo: “Alcalde, ¿cómo lo

solucionaremos?” y el alcalde

respondió: “Lo solucionaremos

cuando la oruga, la de color

verde, aumente la comilona”.

Unos días después, en el

cumpleaños del señor Tomate,

llegaron 15 plantas de las 16

que había invitado, así que

preguntó: “¿Dónde está el señor

Ecosistema marino. Adrián Wirz y Sofía Christodulu, Quinto grado.

43


Limón, amigos?”. Los invitados le contaron que la

oruga se lo había comido cuando estaba camino a

la fiesta.

El señor Tomate canceló su fiesta y fue a buscar al

alcalde bañado en lágrimas de kétchup y le avisó

que habían matado a su gran amigo. El señor

Naranja también lloró hasta que se dio cuenta

de que había un capullo y ambos se quedaron

mirándolo fijamente. De repente, el señor Tomate

dijo: “Mira a la mariposa, la de alas moradas,

volando por ahí”. Mantuvieron la mirada por un

ratito más, pero ya no la volvieron a ver. Cuando

de pronto, notaron que había 3 bolitas blancas

que se movían hasta que se rompieron y salieron

tres oruguitas… ambos se miraron y gritaron a la

vez “¡Nooooooooooooooooooooo!”.

Paloma Carrillo, Quinto grado.

La pócima mágica

Había una vez una niña llamada Nina. Ella era una

niña muy buena y amable, pero un poco traviesa.

Un día salió a dar un paseo, pero cuando

regresaba notó que estaba perdida. Ninguna

casa le era familiar y todo era confuso. De pronto,

encontró una puerta abierta y decidió entrar,

y encontró un lugar lleno de cosas increíbles.

Mientras Nina miraba cómo los objetos se movían

solos, apareció una chica llamada Mapi. Ella le

ofreció una poción. Nina bebió, y, al instante, se

convirtió en un hada. La niña estaba feliz ya que

podía juguetear con su nueva apariencia, pero

empezó a preocuparse cuando se dio cuenta de

que sus padres no sabían dónde estaba.

Nina le preguntó a Mapi qué debía hacer para

volver a ser humana, pero ella le dijo que si bien

había una forma, era peligrosa, porque debía ir

a buscar la fórmula a la cueva de un monstruo

muy fuerte. Nina, algo nerviosa, le dijo que no

importaba el peligro porque necesitaba volver con

sus padres. Ante la decisión de la niña, Mapi le dijo

que tenga mucho cuidado y la dejó partir.

Nina se fue sola, pero tenía una mochila con

cosas que Mapi le había entregado. Pasaron varias

horas, Nina se alejó de los caminos conocidos

y pronto llegó a una cueva; ella sabía cómo era

porque Mapi se la había descrito a la perfección.

Sin pensarlo mucho, entró y vio al monstruo. Se

paró frente a él y dijo: “Hola, señor Monstruo,

vengo a que me dé la cura para volver a ser

humana”. El monstruo la miró sorprendido por

su atrevimiento y respondió: “Primero deberás

vencerme en una batalla de magia”. La niña

aceptó, y recordó que Mapi le había dado una

linterna encogedora de monstruos, una pluma

cosquillosa y un cascabel adormecedor. Nina de

inmediato alumbró al monstruo con la linterna y lo

volvió muy pequeño, luego le arrojó la pluma que

le hizo cosquillas infinitas y, finalmente, hizo sonar

el cascabel que lo dejó profundamente dormido.

Nina aprovechó para buscar la poción y la bebió.

Caminó sin parar hasta que encontró la puerta

de la casa de Mapi y entró convertida en niña

otra vez. Ambas se abrazaron y Nina inició el

camino a casa. Apenas llegó, encontró a sus

papás hablando con la policía. Nina grito: “¡Mamá,

papá, ya estoy aquí!”. Sus padres la abrazaron y le

contaron lo preocupados que habían estado y ella

les contó todo. Aunque los padres dudaron de su

historia, estaban felices por estar juntos los tres.

Luciana Saavedra, Quinto grado.

44


Este año, la investigación que representa al salón

de Sexto grado nos introduce en el mundo de la

ciencia ficción. Aprendamos más acerca de este

tema fascinante.

El cine de ciencia ficción

Mateo Alcocer

Yo elegí este tema porque siempre me preguntaba

cómo se hacían los efectos digitales y las

historias impresionantes en el cine de ciencia

ficción. Antes, para mí, la ciencia ficción solo era

superhéroes, invasión alienígena y naves espaciales,

pero sabía que había más que eso. Es por

esto que pensé en este tema, ya que me interesa

saber mucho más a fondo sobre este género.

Yo entrevisté a Ricardo Bedoya, uno de los

mejores críticos en el Perú, y a Diego Velázquez,

un supervisor de postproducción que trabajó en

proyectos de ciencia ficción. Por otro lado, visité

Makaco, la casa más importante de postproducción

en el cine, televisión y otros medios del

Perú. También pude asistir a la producción del

último comercial del BCP, que está influenciado

por Star Trek.

¿Qué es el cine de ciencia ficción?

Según el blog: codigosvisuales09.blogspot.pe y mi

entrevista a Ricardo Bedoya, la ciencia ficción es

un género cinematográfico que se basa en hechos

científicos y la creación de historias en un tiempo

imaginario. El argumento usado en la ciencia ficción

es en base al realismo desde

un punto de vista científico, aunque

a veces hay hechos no reales, como

por ejemplo, viajes en el tiempo o

construcción de máquinas fantásticas.

También el cine de ciencia

ficción es el planteamiento de una

normalidad de todos los días que,

de repente, se rompe o es afectado

por algo desconocido, siendo este

algo de otro tiempo o de naturaleza

extraterrestre.

¿Cuáles son los subgéneros de ciencia ficción

más conocidos?

Según la web www.cineyvalores.apoclam.org,

los subgéneros más conocidos son “viajes en el

tiempo”, “robótica” y “ciencia ficción apocalíptica

y postapocalíptica”. Primero, los “viajes en el

tiempo” son muy populares porque todos se preguntan

qué pasaría si estuvieran en otro tiempo,

y esto genera una expectativa de lo que pasaría.

Ejemplos de películas de este subgénero que

fueron un éxito son la saga de Volver al futuro

(1985), X-men: días del futuro y pasado (2014) y

El planeta de los simios (1968).

Luego está la “robótica”, que es popular porque

postulan al hombre como un “dios creador” ya que

de sus manos surgen estos personajes artificiales,

e igual que el hombre aspira a ser “dios”, estos

personajes artificiales aspiran a ser “hombres”

buscando la humanidad dentro de ellos. Ejemplos

recientes son I.A. Inteligencia Artificial (2001), Robocop

(1987) y Ex Machina (2015).

Y por último, la “ciencia ficción apocalíptica y

postapocalíptica” es muy popular porque trata

sobre detener las consecuencias de una guerra

45


o experimento fallido, y el legado de tal desastre.

Ejemplos son Mad Max: furia en el camino (2015),

Hijos de los hombres (2006), Terminator: la salvación

(2009) y Soy Leyenda (2007).

¿Cuál fue la primera película que vi?

Recuerdo que la primera película que vi en DVD fue

Los increíbles, dirigida por Brad Bird y estrenada en

2004; la vi cuando tenía tres o cuatro años, y me

gustó mucho. La primera película que vi en el cine

fue Avatar, dirigida por James Cameron y estrenado

en 2009; la vi cuando tenía cuatro años.

¿Cuáles son mis películas favoritas de este

género?

Primero Star Wars V: el imperio contraataca (dirigida

por Irving Kershner) porque maneja muy bien el

suspenso en los momentos adecuados y me interesa

mucho su final, porque no es el típico final que

todos viven felices. Luego, me gusta Blade Runner

(dirigida por Ridley Scott) porque me agrada el género

policial y de suspenso, y esta película lo maneja

muy bien al punto que es una de las mejores

Encuentros cercanos del tercer tipo.

películas policiales, pero puesto en un ambiente

futurístico y distópico.

¿Cuáles son mis personajes favoritos de

ciencia ficción?

Mis personajes favoritos de ciencia ficción son

muchos, pero diré los que me encantan. Primero,

Darth Vader, creado por Georges Lucas, porque

es un villano muy inteligente y nunca se rinde, y

es el primer personaje que se pasó al bando bueno

siendo malo y poderoso.

Luego Depredador, creado por John Tomas. Es

mi raza favorita de aliens ya que ellos son cazadores

y visitan varios planetas siempre en búsqueda

de nuevos trofeos.

Y, por último, Batman, creado por Bill Finger y

Bob Kane, es mi superhéroe favorito de la vida, porque

no es el típico héroe con superpoderes y puede

mantener el orden en la ciudad. También me gusta

porque es inteligente y serio en sus misiones.

Blade Runner.

46


Entrevista a

Ricardo Bedoya

Ricardo Bedoya es uno de los críticos

de cine más reconocidos e influyentes

del Perú. Es conductor del programa

“El placer de los ojos”, escribe para

el suplemento “El Dominical” del

diario El Comercio y es profesor de la

Universidad de Lima.

Para usted, ¿qué es el cine de ciencia ficción?

Es una fantasía, generalmente perturbadora, generalmente

de consternación, que da un poco de

miedo respecto a las posibilidades del desarrollo

científico, o las posibilidades del futuro. Esta es la

manera de dramatizar la ciencia ficción. Van creando

historias a partir de suposiciones de lo que podría

ser el desarrollo de la humanidad, a partir de

las cosas que existen hoy.

A partir, por ejemplo, del desarrollo de la tecnología,

a partir de lo que está pasando con el cambio

climático o con la pérdida de la capa de ozono, o

con el miedo nuclear con Corea del Norte, que está

desarrollando misiles que pueden ir de un lugar a

otro, desarrollar de una manera, si quieres fabulosa,

de todas esas posibilidades científicas.

También habla, por ejemplo, de la posibilidad

de vida en otros planetas; como nosotros, los seres

humanos, vamos explorando, y eso puede

traer miedos o puede traer expectativa. Puede

traer miedo si hay invasión extraterrestre, como

La guerra de los mundos. O puede traer otro tipo

de expectativa, como la comunicación de seres

distintos. Para comunicarnos, tenemos que buscar

protocolos de lenguaje o de comunicación distinto,

como Arrival o Encuentros cercanos del tercer tipo.

Entonces, eso es la ciencia ficción.

¿Cuál es su película de ciencia ficción favorita?

Hay varias. Hay una que se llama La Invasión de

los usurpadores de cuerpos y es una película de

los cincuenta (cuando la gente les tenía terror a

las bombas atómicas, a una invasión de los rusos)

de unas plantas que vienen del espacio y caen a la

tierra, se apoderan del cuerpo de la gente. Y, poco

a poco, van transformando y la gente va perdiendo

el alma. Entonces, te levantas una mañana, con tu

mamá, tus hermanos, tu abuelita, y de repente, te

das cuenta de que ellos están raros, que ya no son

como eran el día anterior, que están muy serios,

como zombis; conservan su cuerpo físico, pero han

perdido el alma. ¿Por qué? Porque están poseídos

por seres de plantas. Esta película es un ejemplo

de ciencia ficción distópica.

¿Cuál fue su primera crítica de una película

de ciencia ficción?

Tal vez una película, que también es un clásico

de la ciencia ficción, que se llamó Soylent Green,

Ricardo Bedoya

y yo después

de la entrevista.

47


que se estrenó cuando

yo empezaba a escribir.

Trata de que la

humanidad se queda

sin alimentos. Entonces,

hay una empresa

multinacional, que

crea unas galletitas

que se llaman “Soylent

Green”, que es lo único

de lo que te puedes alimentar.

Y, poco a poco,

nuestro protagonista

hace un descubrimiento

espantoso sobre la

fabricación de las galletitas.

I. A. Inteligencia artificial.

Dígame, de acuerdo

con su opinión, tres diferencias

importantes

del cine de ciencia ficción de antes y de ahora.

La primera es la capacidad que tiene el cine de

ahora para crear efectos especiales con estas tecnologías.

Ahora, los efectos digitales hacen que las

cosas sea vean muy reales, y lo falso y lo verdadero

casi se ven iguales. La segunda es que existe ahora

mucho más margen para mostrar cosas que antes

no se podían mostrar por la censura; por eso ahora

hay más violencia y realismo. Así, en una secuencia

de lucha o de apariciones de determinados fenómenos,

se siente mucho más fuerte, más espectacular,

sangre que brota, y eso no se podía mostrar

en el pasado. Y la tercera es que se puede fusionar

con otros géneros. Por ejemplo, podrías tener una

comedia y ciencia ficción, o podrías encontrar el

terror y ciencia ficción juntas, o puedes encontrar

un wéstern que es ciencia ficción.

Dígame, según su opinión, tres películas de

ciencia ficción que todo niño tiene que ver

en la pantalla grande.

Una película que creo que puede ver un niño y que

es bien interesante es Inteligencia artificial, de

Steven Spielberg. Es una película que da un poco

de miedo. Otra película es Encuentros cercanos del

tercer tipo, que es una película sobre la comunicación

con seres que manejan otro código de lenguaje,

de comunicación, de vida y de todo. Y una

tercera, quizás no para chiquitos, pero sí para un

chico como tú, sería Alien, y para un chico de catorce,

quizás Blade Runner.

Lo que aprendí

de mi entrevista

Lo que aprendí es que en el Perú no se han producido

tantas películas de ciencia ficción, que

este género no se ha desarrollado.

También, que la ciencia ficción está

dentro de un conjunto de géneros

que se llama lo “fantástico”. Luego,

aprendí que la ciencia ficción tiene

dos subgéneros principales que

son la “utopía” y la “distopía”. Por último,

aprendí que la ciencia ficción

se basa en cosas reales o no reales,

y también se basa en cosas que dan

miedo, como invasión rusa en los

cincuenta o los misiles que van de

una parte a otra.

Luego de la entrevista, Ricardo

se iba a ver una película que estaban

estrenando en la PUCP y yo me

fui a recoger mi mochila.

Visita a un set de grabación.

48


Promoción XXXVI / Sexto grado

Mateo Alcocer Mosqueira

Remigio Baigorria Lértora

Martina Ballumbrosio Gianella

Paula Bellina Holmquist

Luca Berninzon Aliaga

Fabrizio Carbajal Coz

Valentina Cillóniz Tolmos

Aitana De Argumániz Robles

Kira del Valle Bettocchi

Daniela Díaz Ávila

Camila Díaz Burneo

Aurelio Giribaldi Ezeta

Hernando Guerra García Infante

Amaranta Gutiérrez Maguiña

Yaku Mateo Guzmán Cabrejos

Lucille Marcone Mortensen

Salvador Massa Alencastre

Maika Mendoza Gassols

Mateo Quiñones Ávila

Yaku Rivas Bozanic

Adrián Rosadio Valiente

Enzo Sabato Goyzueta

Sebastián Saco Vértiz Boza

Santiago Salazar Calderón López

Camilla Salazar Cárdenas

Aisa Sara Millones

Dante Torrejón Torres

Sergio Valencoso Walters

Mariano Vargas Morales

Gabriel Vargas Urmeneta

Milan Zlatar Battifora

49


Presentamos lo mejor de la

producción de Secundaria:

cuentos, crónicas, poesía y dibujo.

Disfruten.

La laguna de la vida

En aquel lugar hay

una laguna,

creada por las lágrimas

que vertían ellos

mientras vivíamos ahí.

Hay muchas plantas

y de ellas salen pequeñas flores

que te enseñan la vida

y por qué estás ahí.

Vicente Coronel Zegarra, Primero de media.

Hay mucho viento,

ese viento toca tus dedos

y te dice cosas al oído

que seguramente nunca

quisiste escuchar,

pero son ciertas.

Y el sol, que antes brillara tanto,

se ha convertido en un túnel

por el que pasarás

cuando llegue tu hora.

En ese momento, finalmente,

habrás aprendido

lo que es la vida

y el motivo

por el que estás aquí.

Nua Maneiro, Primero de media.

Haiku

En la mejilla,

por el viento,

caen hojas.

Mateo Dávalos, Primero de media.

Gabriel Sánchez León,

Primero de media.

Estrella

Abro los ojos y miro lo mismo.

Me pregunto

cómo serán esos puntos blancos

que se muestran hacia mí

desde la distancia.

Todo se ve igual, la negra e

infinita manta que nos cubre,

las líneas que aparecen y se van.

Esas pequeñas aberturas de luz

que hay

o esas grandes y pequeñas

acosadoras que siempre rodean

a los planetas;

pero lo más reluciente de todo,

es la bola de fuego del centro

que ilumina el espacio.

Kai Arauco, Primero de media.

Haiku

Los bosques crecen,

las flores florecen,

para las mariposas.

Sebastián Cabero,

Primero de media.

Nicolás Prado, Primero de media.

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Nicolás Fajardo, Primero de media.

Olivia de Orbegoso, Primero de media.

Una noche fría

y a la vez cálida

Una noche fría y a la vez cálida

en un lápiz de cartón.

Por dentro, de agua

o quizás solo madera,

no lo sabe,

pero lo que sí sabe

es que es un mosquito

y que nada tiene sentido.

Pero el final de esto

es el comienzo de una nueva historia

o quizás no.

Álvaro Cano, Primero de media.

El hombre

Tu rostro está en el cielo

y se camufla en él.

Tus ojos son dos esmeraldas,

tu nariz como una bala

que va lento en el agua.

Tus labios de rubí beben agua

y poco a poco van llenando

tu cuello vacío.

Tu sombrero es un par

de montañas.

Tu camisa son perlas, gracias al mar.

Tu cuerpo es un volcán en erupción.

Tu rostro es infinito como el mar.

Sergio Cavassa, Primero de media.

La nieve roja

Frío, duro, difícil

es el invierno.

Desde la gélida ventana

de la vieja y moribunda cabaña,

el horizonte, la aurora boreal,

moviéndose,

con calidez, burlándose triste y solitaria.

El viejo barbón rendido por el devastador

y mortal invierno.

El hombre sale de su casa, mirándola

con amor y tristeza, viéndola

triste y sola;

ve sus arrugados brazos

el hombre con su casa destruida,

pero el invierno.

Se saca su gorro y el hombre, frío,

se rinde para encontrar el color

que una vez tuvo.

Martín Espinosa, Primero de media.

Dentro de las páginas

El escritor se adentró

mucho en su historia.

El escritor alto, joven,

rubio y delgado se metió

en las páginas de su libro.

Era el lugar blanco

con letras negras, grande,

pero no se veía nada

más que lo blanco.

Se sentía vacío,

parecía la nada,

pero seguía siendo su libro,

así que lo aguantaba.

El escritor jamás salió

de las vacías páginas de su libro.

Diego Fajardo,

Primero de media.

Escritura

cuneiforme

sumeria.

Munay Ramos,

Primero de media.

51


Dejemos hablar al viento

Desgracia de miel, dolor de ensueño

el viento pasa y nos ahogamos,

caen las mariposas y las nubes

solo los aviones se mantienen arriba.

El aire aspérrimo me corta la voz,

me quedo sin aire, respiro profundo,

me ahogo y es que aquí solo queda polvo

recuerdos de días inolvidables solo en mi memoria.

¿En qué nos hemos convertido?

Máquinas grises sin sentimientos,

eso es lo que somos,

gente, si es que se le puede llamar así,

sin vista al más allá, sin luz propia,

con una sola visión, con ambición, sin corazón.

Mía Matteucci, Primero de media.

Tamia Heredia, Primero de media.

Eres

Eres el inicio y final de mi día,

mi cansancio y descanso.

Estoy en ti y estoy en las nubes,

mis pensamientos, preguntas, sueños e ideas

me las dices al oído.

Sin ti no duermo, no sueño.

Juntos, yo en ti y tú, conmigo,

volamos contra el tiempo.

Mariel García, Primero de media.

Mi vida en la calle

Eran las 2:00 a. m. y no había nada

ni nadie,

en la oscura y aterradora ciudad.

Tan solitaria

como un águila

y tan fea como un gallinazo.

La espuma de mar

(leyenda)

En tiempos lejanos, había un muelle del que salía un

barco que iba a encontrar más sitios y más riquezas. En

este muelle, todos los tripulantes se despedían de sus

familias, incluyendo el capitán, que se despedía de su

esposa, que estaba triste por la partida.

El barco estaba partiendo, el muelle estaba lleno de

personas despidiéndose del barco. La esposa del capitán

estaba en la orilla del muelle, con un vestido largo

de color blanco. Había prometido esperar a su amado:

ella planeaba quedarse ahí, con las mismas prendas,

hasta que el regrese.

Una semana pasó, una semana sin comer, sin beber,

sin volver con su familia. Sentada en la orilla del muelle

mojaba sus pies en agua cristalina. Estaba muy triste, lo

suficiente para que el mar se diera cuenta.

Era un infierno sin fuego

y un ángel sin alas.

Matías Luna, Primero de media.

Lukas Perko, Primero de media.

52


—Humana —dijo el mar—, no debería desperdiciar su

hermoso rostro en esa horrible mueca. —En efecto, esa

mujer era muy hermosa, la más hermosa que el mar había

visto.

—Tengo un dolor —le respondió la mujer—, un dolor

en el corazón que no se puede remediar.

—¿Cuál? —le preguntó el mar. La mujer no le respondió,

y el mar no insistió.

Un mes había pasado desde la partida del barco, aún

no regresaba. El mar y la mujer hablaban casi todos los

días; más hablaban, más la mujer se distraía, el mar se

enamoraba más de la mujer.

Había pasado mucho tiempo y el mar ideó un plan

para que la mujer no se fuera. En la noche, mientras ella

dormía en el muelle, con todas sus fuerzas la amarró

con algas. A la mañana siguiente, muchos mercaderes

rodeaban a la mujer, todas las algas de la costa estaban

atadas a sus pies, y los nudos debajo del mar hacían que

no haya olas. Hubo un escándalo y todos fueron a ver

qué pasaba. Le preguntaron a la chica, y esta no tuvo

ninguna explicación, la tacharon de loca y se fueron.

Pasaron varios años, el

vestido de la mujer ya no era

blanco perla. Su pelo se volvía

gris, y ella seguía esperando.

Las algas impedían el

paso del mar, y eran muy duras,

por lo que los peces se

fueron. El pueblo no quería

a la mujer, entonces hicieron

lo siguiente:

En la mañana, la mujer

estaba mirando al horizonte,

tranquila. Entonces llegaron

las personas y le dieron una

muy mala noticia (la cual era

falsa), el barco se hundió

y todos murieron. La mujer

estalló, empezó a gritar

y a maldecir, las personas

se fueron y el mar escuchó

todo.

dio un último respiro, y se tiró. El mar la cubrió y se la

llevó, entonces salieron unas burbujas blancas, espuma

del cuerpo de la mujer. Esa espuma sacó un aroma dulce

que todas las personas olieron, este olor se fue, y todas

las personas sintieron una nueva emoción: vacío, la

emoción que sentía la mujer.

Micaela Farfán, Primero de media.

Las corridas de toros

Las corridas de toros se originaron porque hace mucho

tiempo existió un ganadero llamado Anastacio Gutiérrez,

a quien le gustaba mucho el arte y la naturaleza.

Pasaba el tiempo muy tranquilo, disfrutando de sus cosechas;

pero no sabía qué hacer con tantos toros.

Después de mucho tiempo, tuvo una idea un poco

absurda. Puso un anuncio en el periódico, en el cual pedía

voluntarios para enfrentarse cara a cara a un toro.

Pasó una semana y ya había cinco voluntarios. Los entrevistó

y todos eran muy

valientes, pero también había

un chico extraño.

Anastacio quiso empezar

ya con la prueba, que consistía

en que un grupo de

jóvenes tenía que correr de

los toros en un espacio un

tanto largo. Los voluntarios

se llamaban Esteban, Julián,

José, Rafael y Antonio. Los

chicos no parecían muy nerviosos

ya que en esa época

los toros no tenían cuernos,

ni cola, ni orejas.

Eran las tres de la tarde

y ya iban a iniciar la prueba.

Todos estaban listos y empezaron

a correr muy rápido,

excepto Rafael, que se quedó

en la mitad de la carrera

—Amor mío —dijo el mar—,

no quiero que sufras más, tírate

Renata La Madrid, Primero de media.

y los toros lo ignoraron. La

carrera ya había finalizado y

a mi marea y descansa en ella para que el dolor se vaya.

La mujer no sabía qué hacer, su mente estaba en

blanco, lo único que sabía era que su esposo estaba

muerto. La mujer no respondió, solo se puso a llorar.

Llegó la tarde y el pueblo estaba en el muelle otra vez.

Le propusieron que la llevarían a un lugar especial para

que descanse, pero la mujer no podía, estaba atada al

mar, además ya no quería sufrir. Se dio media vuelta,

todos habían salido heridos. Pero Rafael salió impecable.

Como ya había acabado la prueba, Anastacio fue a

ver a sus toros y, de pronto, se dio cuenta de que tenían

orejas y rabo. Anastacio casi desfallece. Después

de eso quiso preguntarle al público qué había pasado y

ellos amablemente respondieron que Rafael había hecho

algo raro con ellos, se había sacado las medias de

los pies y se las había puesto en la cabeza a los toros

53


y también en la parte trasera de estos. Luego, unió las

medias con la sangre de los mismos animales y estas se

adaptaron a su piel y se convirtieron en orejas y rabos.

Ya había pasado una semana desde la primera prueba,

y aún no estaba satisfecho con lo que podían hacer

sus toros, así que puso otra prueba en marcha. Se trataba

de que uno de sus voluntarios se suba a un caballo

y que con un pico pinche al toro. Todavía no había empezado

la prueba, así que él agregó una más. La nueva

prueba tenía que ver con unas banderillas, las cuales se

tenían que incrustar con gracia al toro.

Ya iban a empezar. Esteban y José iban por las banderillas

y Antonio era el chico de

los picadores. La prueba finalizó;

finalmente, a Anastacio le gustó,

pero le pareció que faltaba un

toque final. Como siempre, fue a

ver a los toros. Él ya se imaginaba

que ellos iban a estar relativamente

heridos y desgastados.

Cuando fue a verlos, estos tenían

cuernos. Anastacio no quiso preguntarle

al público qué era lo que

había pasado, prefirió preguntarle

a los voluntarios, excepto

a Rafael. Los voluntarios dijeron

que sabían algo de la magia de

Rafael, que habían descubierto

que podía convertir objetos en

partes del cuerpo de los animales

desde que era muy chico. Entonces,

Anastacio fue directamente

a preguntarle a él. Rafael le reveló

que había estado haciendo magia con los toros. Anastacio

se sorprendió, lo resondró, y le pidió que no hablara

de eso con nadie.

Por fin, Anastacio ya sabía lo que había estado pasando,

y, junto a los voluntarios, decidió cuál era el toque

final del arte. Este consistía en dos partes. En la

primera, cinco voluntarios debían estar en un capote y

hacer que el toro los siga. En la segunda, dos de ellos

tenían que torear con una muleta. En este caso, los elegidos

eran Julián y Rafael.

Tomando en cuenta que los toros ya tenían cuernos,

orejas y rabo, los toreros tenían que matarlos con una

espada. Si el evento salía bien, los picadores, los de las

banderillas, los del capote y los toreros con muletas recibirían

el rabo como premio. Si el torero toreaba bien,

y mataba bien al toro, el jurado lo premiaría con uno o

dos orejas. Si no lograban matar bien al toro, este igual

hubiera tenido que ser asesinado, de una u otra forma.

Matías Martínez, Primero de media.

Preámbulo a las instrucciones

para cargar el celular

(inspirado en los textos de Julio Cortázar)

Piensa en esto: cuando te regalan un celular, te regalan

una pequeña prisión de unos y ceros, una cadena de

“amigos” que no sabes quiénes son y un hueco de donde

no puedes salir, que está lleno de personas ajenas y

memes. No te dan solo un celular, que los cumplas feliz

y esperamos que te dure porque es “Iphone con huella

dactilar”; no te regalan solo una lámina gruesa de metal

que usarás para hablar con tus amigos y amigas —no

lo saben, lo terrible es que no lo

saben—, te regalan un pedazo no

muy resistente de ti mismo, algo

que es tuyo pero no eres tú, que

hay que ponerle una funda como

si fuese ropa. Te regalan la necesidad

de estar nervioso por si

se te cae o por si te contestan o

no. No te regalan un teléfono, tú

eres el regalado por el cumpleaños

del teléfono.

Aruni Martinat,

Primero de media.

Mi viaje a Tarapoto

(crónica)

Alejandra Escribens, Primero de media. Fue mi primera vez en Tarapoto,

una ciudad en la selva norte del

Perú, conocida como la Ciudad de las Palmeras porque

abunda la palma aceitera que usa para producir jabones

y aceite de cocina. Además es una ciudad muy calurosa,

llena de montañas, vegetación, ríos y cataratas.

Apenas llegué, lo que más me impresionó, además del

calor, fue el cielo despejado y el verde. Allá me esperaba

mi tío, el hermano menor de mi papá. Él ya había estado

ahí antes, hace casi quince años, cuando viajó más o

menos de mi edad junto a sus hermanos. Toda la familia

por parte de papá, hasta mi abuelo, es oriunda de Tarapoto.

De hecho, recién descubrimos que mi bisabuelo,

“El papi Elías”, había sido un reconocido curandero de la

zona. Una de las razones de este viaje fue obtener más

información sobre ese tema.

El primer lugar que visité fue Urku, el centro de rescate

y readaptación de animales que han sido maltratados

en el tráfico ilegal. Algunas de las especies silvestres

rescatadas viven ahí por un tiempo para luego

ser liberadas y otras se quedan porque su estado no les

54


permite reincorporarse a su

hábitat. Había alrededor de

60 especies. Entre las que

vi había mariposas, insectos,

un tucán, una sachavaca

(tapir amazónico), un

águila, monos araña, tortugas

terrestres, ranas venenosas,

loros, peces, aves y

reptiles. Además conocí las

“abejas sin aguijón”, insectos

sociales que son muy

apreciados por los pueblos

indígenas de la América del

Sur y Central. Ellas producen

cera, polen y miel muy

rica de sabor. pero además

con beneficios para la salud

porque ayudan a curar úlceras

y heridas. Mi guía trabajaba

con esas abejas y no

se ponía repelente porque

podía matarlas.

Al día siguiente fuimos

a la catarata de Ahuashiyacu.

Esa mañana estábamos

en la casa de mi tío abuelo,

Elías Ávila, donde nos recogió

un conocido de la familia

quien nos llevó en mototaxi

—allá hay pocos carros,

todos se transportan en moto— hasta la puerta de ingreso

a la catarata. De ahí caminamos alrededor de 10

minutos hasta llegar a la catarata donde, nos bañamos

y tomamos fotos. En esa misma catarata, hace veinte

años, le tomaron una foto a mi papá, cuando fue con

sus hermanos. Ese día, a mí también me tomaron una

foto con la caída de agua atrás. Hacía mucho frío por la

brisa que emitía la catarata. Cuando estábamos regresando

nos agarró una lluvia intensa. Esa noche estaba

tan cansado que dormí mucho. Sabía que el plan por la

mañana sería salir a conocer otro lugar.

Cuando me desperté, me alisté y esperamos a que

nos recojan. El destino era La Laguna Azul, que queda

en el distrito de Sauce a dos horas de la ciudad de Tarapoto.

Al llegar, reservamos

nuestros almuerzos

y salimos en bote hacia el

centro recreacional de la

laguna. En el camino nos

contaron la leyenda del lugar:

una sirena, madre de

la laguna, se llevaba a un

hombre cada año. No me

acuerdo por qué, seguro

porque me quedé pensando

en la persona que ya se

había ahogado este año.

Cuando llegamos al centro

recreacional había mucho

por hacer: canopy, kayak,

montar a caballo y, por supuesto

meterse, a la laguna,

que fue lo primero que

hicimos. Estuvimos en el

agua por cuarenta minutos

y después decidimos

hacer kayak por cuarenta

más. Luego de eso, probé

por primera vez un chup de

agüaje.

Esto fue lo que más me

gustó, y otro lugar llamado

San Antonio de Cumbaza,

donde me metí al río y

pasé un buen día relajado

con la naturaleza. También visité Lamas, al noreste de

Tarapoto, solo a veinte minutos. Ahí visité el conocido

Castillo de Lamas, hecho a base de piedra labrada

a mano; desde su torre se puede ver todo el paisaje

de la ciudad. Fueron días muy buenos, entretenidos

y agotadores, pero me divertí mucho. Fue agradable,

además de conocer esa parte de la selva, también conocer

a esa parte de mi familia, los Ávila, quienes estaban

contentos de verme y recordar conmigo cómo

era mi papá. Además, se mostraron súper amables y

entusiasmados para que regrese y, quién sabe, tal vez

a vivir allá.

Sebastián Ávila, Primero de media.

55


Sobre la campaña

Con mis hijos no te metas

Dennis Da Silva,

Segundo de media.

Recientemente, en el Perú ha surgido una asociación conservadora

representada en su mayoría por católicos, evangélicos y

fujimoristas llamada Con mis hijos no te metas, cuyo propósito

es que se deje de hablar sobre la “ideología de género” en los colegios,

porque supuestamente promueve al trastorno de identidad

sexual y es una conspiración para “homosexualizar” al país y

volver a las personas seres obedientes al gobierno. Yo estoy en

contra de esta asociación, y considero que es fundamental hablar

sobre este tema en los colegios.

Al hablar de género en los colegios, no estás promoviendo la

homosexualidad, estás informando a los niños y adolescentes

sobre las posibilidades que tienen, y al no hacerlo, los estás obligando

a vivir desinformados. Si una persona homosexual no fue

informada de que esto es normal, vivirá creyendo que la única

forma correcta de vivir es relacionarse únicamente con personas

del sexo opuesto, cuando no es así.

Además, si no le enseñas a un estudiante los distintos géneros

que existen, les estás enseñando, poco a poco, que está bien discriminar;

por lo tanto, cuando sean adultos, van a creer que ser homosexual

está mal solo porque fueron mal informados en su niñez.

Debido a la ignorancia ante la ideología de género, el 25% de

los colegiales y universitarios gays, lesbianas, bisexuales y transexuales

han sido acosados debido a su orientación sexual, de

acuerdo al estudio mencionado en el Chronicle of Higher Education.

Además, los estudiantes LGBT tienen una probabilidad de

sentirse inseguros en la escuela tres veces mayor que los alumnos

heterosexuales.

Esta asociación sostiene que no se debería hablar sobre “ideología

de género” en los colegios, ya que si se habla mucho sobre

esto a los niños, cuando crezcan, se puede confundir.

En mi opinión, esto es completamente erróneo y

peligroso ya que contribuye a incrementar la discriminación

por género y los crímenes de odio, y genera

que las nuevas generaciones no estén concientizadas.

Además, hablar sobre esto no va a confundir

a los niños ya que las personas no se tornan LGTB,

nacen así.

Nahuac Zapata, Segundo de media.

Lukas Onate, Segundo de media.

Matías Barreto, Segundo de media.

56


Este amor

Y con tan solo un sueño

puedo imaginar cómo sería mi vida en el cielo

estoy asustada, necesito un consuelo

luego recuerdo que de mi corazón tú eres el dueño.

Este amor es como el fuego

y ahora eres todo lo que anhelo,

por eso cuelgo de un anzuelo

y tengo una vida de cuento.

Quiero sentir tanta pasión

que puedas pensar en mí solamente,

sé que tienes mi corazón cautivo.

No es el mismo mundo

Luces que vienen y se apagan. Llegan y oscurecen.

Truenan en deseos que no tienen solución. Soy masoquista

de felicidad, soy incoherente con sentido.

Vivo para ser y jamás lo logro.

El tiempo me define sin tener definición.

No recuerdo sin parar. Ilumina mi iris con color dorado.

¿Estás ahí?

¿Qué eres?

¿Volverás?

Y vuelve el círculo.

Iyari Buitrago, Segundo de media.

Y yo pierdo la razón

voy y te digo seriamente

tú eres un amor primitivo.

Stephania Aguirre, Segundo de media.

Ana Vargas, Segundo de media.

Alex García, Segundo de media.

Sin título

Así como el dulce ruiseñor

con su canto alegra

la hermosa primavera,

ahora pensar en ti entristece

el gélido invierno.

Santiago Castro, Segundo de media.

Rodrigo Rubio, Segundo de media.

57


Supongo que te quiero

La luz de tus ojos

que alumbran mi camino

hacia tu destino.

Eres el que me hace sonrojar

con tan solo una palabra.

Francesca Cuba, Segundo de media.

En el cielo

Cuando la lluvia cesa

y el viento abanica suavemente tu rostro,

un insecto viaja por la orilla del río,

mientras amanece

y comienza otro silencio.

Santiago Dávila, Segundo de media.

Michael Owens, Segundo de media.

Un poema

Depende de mí controlar y comandar. Los sentimientos se producen en mí,

soy el responsable de por qué te sientes así.

Soy culpable de las lágrimas que

reproche que le hiciste a esas

de tus zonas y dejo que te nutras

soltaste aquella noche, soy culpable del

personas… mando la sangre a cada una

para que te sientas completo.

Cuídame como si fuera tu amuleto ya que juntos compartimos tu secreto.

Tanit de la Borda, Segundo de media.

Mis pensamientos

Escurridizos escapan de mi ser,

todos sobre un futuro cercano.

Todos ellos, aunque no quieran, son oscuros,

algo que no llego a desconocer.

Algunos con un hombre que no llego a conocer,

otro de ellos es demasiado puro,

entre estos y yo pongo un muro

solo dura hasta el amanecer.

Sí, me refiero a mis pensamientos.

Ellos siempre, siempre me acompañan.

¡Hasta en los inviernos más fríos!

Aunque no quiero engañar a mis sentimientos

pero a veces estos me extrañan,

sin embargo, son solo míos.

Luna Durand, Segundo de media.

58


Poema

Estoy sentado tranquilo

estoy pensando

no puedo hablar, mis pensamientos me están

callando

escribo un poema caudaloso, como el Nilo.

Mis versos caminan por un hilo

estoy escribiendo en mi mente, disparando.

Este arte, lo que estoy expresando

delicado como un vinilo.

No puedo quedarme quieto

ni callado

haciendo poemas con dedicación

poemas con respeto

poemas y arte implantado

versos fluyendo como en una canción.

Patrick Korn, Segundo de media.

Yo bailo

Yo bailo con mucho sentimiento

lo hago con tanta facilidad

uso toda mi creatividad

para expresar lo que yo siento.

No es un simple pensamiento

requiere toda tu tranquilidad

no es cualquier posibilidad

te lo juro, no te miento.

Ellos empiezan a moverse

se nota que ellos pudieron practicar

lo puedes notar en su expresión

puede ser que uno al verse

sienta que no puede bailar

pero, solo sigue el ritmo de la canción.

Luciana Moya, Segundo de media.

Micaela Noriega, Segundo de media.

Carlos Mendoza, Segundo de media.

Yo nada sé

Aunque en este momento

bajo lento

y nada se ve

entré

muy atento

no lo vas a hacer

y él no mira

aunque yo me eleve

no le digo ni hola

luego se tira

pero no se mueve

resurge como las olas.

He tenido este sentimiento

He tenido este sentimiento

antes

estoy segura de lo que siento

uso todo mi conocimiento

esta vez.

A mí mismo me SUPERARÉ

y quedaré sin aliento

sentiré que puedo volar

no me voy a herir

DISFRUTARÉ ESTE SENTIR

no voy a parar porque me hace feliz

Y NO PARO DE REÍR.

En primavera

En primavera

el viento suena

con calma

y las flores

muestran su sol.

Fernanda Roose,

Segundo de media.

Joaquín Quesada, Segundo de media.

Valeria Slocovich, Segundo de media.

59


La música

La música es parte de mi vida,

miles de agudos, graves sonidos,

es un proceso en mis oídos,

expresándolas en una simple rima.

Caminando por las calles de Lima,

notas tan altas como los pinos,

produciendo unos hermosos ruidos,

acercándome con mucha intriga.

Yo toco el rock pesado,

pasamos de limpio a la distorsión,

con emoción como si fuera cafeína.

Miles de personas en el estrado,

escuchando nuestra música pura,

te da sensación de la fina.

Gianlucca Tijero, Segundo de media.

Todas las mañanas al despertar

Todas las mañanas al despertar,

agarro la guitarra y empiezo a tocar

se me ocurren algunos acordes

y los empiezo a arpegiar

hasta llegar a la última nota.

Recuerdo a un guitarrista

creo que se llama Charlie Parra,

que con mucho esfuerzo

una marca le hizo una guitarra.

En la música usas escalas

existen muchas

pero si hay una en especial

sería la que tú escojas.

Por las noches siéntate y escúchate

¿Qué es lo que necesitas?

Debes practicar

hasta que alcances

tu mayor logro.

Diego Flores, Segundo de media.

El olor de tu hermoso cabello

Joaquín Vílchez, Segundo de media.

El olor de tu hermoso cabello,

tú eres mi vida.

Todos los días veo tu alma lucida,

tu pelo es muy bello.

Tu largo y angosto cuello,

tu alma nunca va a ser desvanecida,

tu belleza está desapercibida

eres tan bella como un destello.

Tus preciosas manos,

tu dorado pelo,

¡buena suerte para mí!

Por tus dientes de terciopelo,

yo moriría por ti.

Ya no me siento un tirano.

Gonzalo Céspedes, Tercero de media.

Laszlo Pizarro, Tercero de media.

60


La creación de Adán

Siluetas perdidas compadeciendo mi entelequia

efímera.

Sobrevalorado el pasar de mis lóbregos días,

chirriando cual bardo gorrión a toda brisa.

Carolina Zeballos, Tercero de media.

Un roce nulo, pero forzadamente deseoso,

con aires de superación armarán la trifulca.

El ser, aunque perfectamente dócil,

exacerbó al padre, a la tía, al hermano.

Desenmascara sus virtudes y defectos,

titubeó y descubrió que no será perfecto.

Solo el fruto de su padre, de carne selecta,

podrá ser sociable, buen amigo.

Ni la creación lo que su padre ha sido.

Santiago Saavedra, Tercero de media.

Arie Sandhaus, Tercero de media.

Alegoría del triunfo de Venus

Esta imagen es más elegante que el vino

hecha por Agnolo Bronzino.

El seno de Venus está siendo tocado por Cupido

y placer loco, atrás, va tirando rosas.

De Venus, Placer Loco parece su sexto sentido,

Urano se nota que lo goza.

La serpiente representa la maldad y el lamento

y el propio Urano trata de cubrir los pecados

con el tiempo.

En esta imagen se ve la religión,

el amor y la mitología,

además están los celos, con ira y energía.

Joshua Quantrill, Tercero de media.

El David

¡Oh! Poderoso David,

niño pequeño y débil, que derrotó a Goliat,

no solo con la fuerza bruta,

sino con inteligencia y astucia.

¡el gran huaracazo!

Penetró la piedra en su cabeza,

con sus esfuerzos de fiereza

e inteligencia, sobre todo,

pasó de ser un niño ignorante,

el rey del pueblo que lo admiraba.

¡Hermosa escultura!

Por el gran Donatello realizada,

teniendo la manzana

que representa el mando

llegó a ¡la victoria!

con su gran espada.

Lucas Ormeño, Tercero de media.

61


Micael Vargas, Tercero de media.

Camila Revelli, Tercero de media.

con los infantes de Navarra sus hijas se casaron

y con este matrimonio felices ellos terminaron.

Fundando la España actual,

debido a esto al Cid podemos recordar.

Alejandro Castro, Tercero de media.

Rap del mío Cid

En 1048 un niño nació

y con el tiempo un guerrero se volvió

por el pueblo él fue nombrado El Campeador

abreviando su apodo, Cid se nombró.

Con doña Jimena, su esposa, dos hijas consiguió:

doña Sol y doña Elvira, él las llamó

y con los sobrinos del rey, los infantes de Carrión

un matrimonio consiguió.

A una batalla a don Fernando y a don Diego, los llevó

pero que eran muy cobardes se enteró.

Los infantes de Carrión quedaron avergonzados

y por causa del león, una venganza ellos planearon.

Los infantes a las hijas del Cid se las llevaron

a un bosque muy oscuro que no estaba habitado

ellos las ultrajaron, luego las abandonaron.

El Cid, al enterarse, muy molesto se puso

por eso un juicio al rey Alfonso propuso.

Así los infantes perdieron otra batalla

y el Cid les quitó la Tizona y la Colada.

El rey Alfonso otro matrimonio le ofreció

y el Cid muy temeroso aceptó,

Nacimiento de Venus

Venus, diosa del amor

nació de los testículos de Urano,

aquellos que fueron tirados

al mar y apareció dentro de una concha.

Yo, Sandro Botticelli, les cuento su historia,

su nacimiento fue en primavera

y la diosa trata de tapar sus impurezas

mientras una brisa fuerte y temporal,

se lleva las flores de aquella estación

logrando que su nacimiento fuera triunfal…

gracias a Eolo esto ocurrió.

Ana Belén Villacorta, Tercero de media.

Un camino por recorrer

En un pueblo muy lejano

vivían tres hermanos

Juan, José y Salvador

todos siempre querían

ser el mejor corredor

y a las carreras siempre acudían.

Salvador, el mayor,

era siempre el ganador.

62


Un día cuando regresan

a Salvador alguien le llamó:

el pueblo en guerra estaba

así a sus hermanos les avisó.

Presurosos caminaban

y la gente les preguntaba:

¿qué era necesario

para derrotar al adversario?

La respuesta que los hermanos daban

era que todos se unieran

para que así combatieran.

Tras un largo camino

llegaron al campo de batalla

ya todos unidos

combatían con agallas.

Después de mucho combatir

derrotaron al enemigo

tras los hermanos advertir

que sin su ayuda

no hubieron podido.

En el pueblo hubo una gran fiesta

todos bailaban y cantaban

con el sonido de la orquesta

los hermanos felices estaban

por la victoria que celebraban.

Fernanda De Souza,

Tercero de media.

Camila Carvallo, Tercero de media.

Jacobo Rey, Tercero de media.

Lorenzo Gruenberg, Tercero de media.

Miranda Espinosa, Tercero de media.

63


El bautizo de Cristo

El bautizo de Cristo este es,

Leonardo Da Vinci dice que lo hizo,

pero un tal Verocchio siempre lo quiso.

Aparece una golondrina, de buen agüero,

pero un ángel no ve a Cristo y dice “ya no quiero”.

Cristo puede sentir al Espíritu Santo;

sin embargo, cuando lo pienso, termino en llanto.

Este cuadro muestra la mitología cristiana y la religión

por un lado, también, la naturaleza

y ni hablar de las maravillas de la canción.

Esto poema termina, el bautizo ya acabó

con Cristo bautizado esto terminó.

Franca Dacal, Tercero de media.

12.

Cruzando la calle vive una pequeña niña

De piel rosada y manos finas

Camina por la calle agarrada de su peluche

Come rosas con espinas.

Ayer la vi volar, en aquel vestido blanco

Piececitos en el aire

Cabello suelto, largo.

Al parecer no es bueno que las niñas vuelen

Parece que los vuelos de las niñas duelen.

No he vuelto a ver a la pequeña niña

De piel rosada y manos finas

Parece que olvidó su peluche

¿Seguirá comiendo rosas con espinas?

Valeria Cáceres, Tercero de media.

La batalla de los caballeros

Un día unos caballeros partieron

hacia un campo de batalla

cuando al enemigo vieron

tenían muchas agallas.

El enemigo era fuerte

tanto que solo uno bastaba

luchaba a muerte

y encaminándose hacia ellos estaba.

Era alto, fuerte y robusto

y el gesto serio no daba buen gusto

aunque los caballeros o soldados

iban muy armados.

La batalla no tenía razón,

el enemigo se llamaba Bruno,

lucharon con el corazón

aunque eran mil contra uno.

Al final de este relato

la batalla quedó en paz

y sin miedo, y con zapatos,

el enemigo se fue para atrás.

Nadie sabe por qué se largó,

quizá por temor,

solo se sabe que huyó

y que al luchar le causaba temor.

Franco De Lorenzi, Tercero de media.

Anhelar lo prohibido

Veo la desdicha de mi alma,

El néctar de mi mortal anhelo me desgarra por dentro,

Cada vez más profundo

Penetrando lentamente en mi interior

Siento en mi pecho un aire de muerte,

El verdugo lleno de gozosa dicha viene por las almas de pecadores,

Para llevaras al tormento eterno,

Donde vivirán por siempre en agonía y arrepentimiento.

Alejandra Saco, Tercero de media.

Mar Casabonne,

Tercero de media.

64


Grito de dragón

Las ruedas del carruaje avanzaban por el terreno poco

uniforme. Había tres personas, sin contar al amargado

conductor. El cielo estaba despejado.

—Tú, ¿por qué estás acá?

El otro le respondió sin mirarlo.

—Robé el caballo del rey, ¿y ustedes?

El tercero hizo ruidos incomprensibles (la soga entre

sus dientes no lo dejaba hablar).

—Fuimos líderes de una revolución.

El coche se detuvo. Estaban en un pueblo pequeño y

los hicieron bajar. Una señora en armadura tomó la lista.

—Deto, ladrón de caballos, de un paso al frente.

Bajó del carro, pero corrió, tratando de escapar.

—¡Arqueros! —Instantes después, Deto estaba muerto.

—Arturo y Chor, un paso adelante.

—Acabemos con esto de una vez, no tengo todo el día.

El verdugo puso su cara en un bloque de heno y procedió

a rebanar la cabeza del viejo.

—Siguiente.

Pasó el último; pero, momentos antes de que Chor

cobrara el mismo destino de su padre, una figura emergió

desde atrás de la colina.

—¡Dragón, corran!

El escape de Chor comenzó.

Santiago Coello, Tercero de media.

Buscó todos los callejones, al tiempo que los ladrillos de las casas caían y los techos

ardían. Un hombre imperial lo llamó.

—¡Apúrate! —Chor corrió en su dirección.

—Por aquí bajamos. —Abrió una pequeña trampilla en el piso y bajaron a una cueva.

Recorrieron la caverna completamente vacía, iluminada solamente por la tenue

luz de unas hogueras y la antorcha que sostenía el soldado.

—Bueno, creo que lo perdimos —dijo Chor mientas se acercaba a una grieta por donde

entraba la luz del sol.

—Ahora cada uno seguirá su camino. Tú no me viste, yo nunca te vi.

A lo lejos se podía observar un grupo de cabañas. Chor se dirigió a ellas. En el camino,

se produjo un estruendo y el cielo se oscureció un momento.

Unas voces celestiales resonaron por la zona. Vagamente se pudieron oír las palabras

“sangre de dragón”. Chor se quedó impactado pero siguió su camino, mas apresurado

aún.

De pronto, una mujer se acercó a él.

—¿Qué ha pasado en Helgen?

—Un dragón, estuve cerca de morir.

—¡Oh, por dios! Descansa en mi hogar hasta mañana. Tienes cosas que hacer.

Emmm…. ¿Como qué?

—¿No escuchaste? Te están llamando, debes rodear esa montaña y subir los 7000

escalones.

—Sí, señora. —Chor pareció poco convencido.

Minutos antes del amanecer, Chor emprendió su viaje a Alto Hrothgaan, hogar de

los barbas grises. Cada escalón que pisaba succionaba su energía. Conforme subía, la

falta de oxígeno y el frío se juntaban y carcomían a Chor. Finalmente llegó a la cima de

la montaña, donde se encontró con una construcción de piedra de tamaño considerable.

Hizo un gran esfuerzo para abrir las puertas. Eran bastante pesadas. Ya adentro,

tres ancianos con túnicas y largas barbas esperaban su llegada.

65


—Bienvenido a Alto Hrothgaan, sangre de dragón. Hemos

sentido tu energía y sentimos el deber de convocarle.

Los dragones han vuelto por aquí después de siglos

de calma, y tú eres el único que puede detenerlos.

—Mira —dijo Chor—, esto es un poco difícil de digerir y

es literalmente exponer mi vida.

—Te daremos un día para pensarlo, puedes dormir aquí.

—La noche de Chor fue infinita. Finalmente llegó a una

decisión, y se las transmitió a los monjes lo más pronto

que pudo.

—Estoy listo, enséñenme.

—Está bien, te enseñaremos lo necesario.

Para todo esto, Chor se percató de cómo solo un barba

gris hablaba mientras los otros dos permanecían silencioso.

—Lo primero y realmente único que puedes y debes

saber, son los gritos legendarios; ahora te enseñaremos

el “Fus Ro Dah”, que significa fuerza balance y espíritu.

Ahora, te pasaré el conocimiento de tales frases

y tú practicarás días y noches los gritos hasta que el

entrenamiento dé fruto.

Tocaba que emprenda su viaje y búsqueda. Fue a

darles las gracias pero estos estaban ausentes, casi

como si nunca hubieran estado ahí.

Caminó, escaló, nadó y corrió por las tierras en

busca de respuestas. Arribó a una tumba desolada;

al centro, un círculo rodeado por ataúdes puestos en

vertical. Este era un punto muerto. De pronto, un sonido

tronante se presentó sobre él: era un grito de dragón.

Los sarcófagos se alinearon simultáneamente.

Adentro de cada uno había piezas rotas que, reacomodadas,

formaban un bastón. El pensamiento lógico de

Chor se puso en práctica. Colocó el bastón al medio de

la circunferencia y la punta de este se iluminó.

Pronto Chor se desmayó y se desplomó en el piso.

Cuando despertó, estaba en un lugar en el que nunca

había puesto pie. Entonces recordó lo que el viejo vikingo

le había contado: había un mudo más allá de lo

real; un metaverso. Se abrió paso por las poco iluminadas

colinas y se plantó frente a un monte.

De detrás de la montaña emergió Alduin, el dragón

todopoderoso que había estado atormentando al

pueblo, que había matado a gente frente a él.

Su primera acción fue lanzar una flecha desde su

arco al gigante reptil. Este simplemente lo embistió

y lo dejó en el piso con un golpe casi mortal. Al borde

del fin de su vida, Chor expulsó de sí el “Fus Ro Dah”. El

dragón se quedó paralizado y poco a poco fue desintegrándose

hasta quedar en hueso. Pero el golpe que

fue propiciado previamente a Chor terminó sacándole

su último respiro. Chor murió, pero el humilde pueblo

logró sobrevivir.

Luciana Luque, Cuarto de media.

Tarek Bailetti, Paulo Briones y Renzo García,

Tercero de media.

Alex Cerdán, Cuarto de media.

66


Kizumonogatari: una obra maestra

audiovisual y artística

(Reseña de Kizumonogatari, dirigida por

Akiyuki Shinbou y Tatsuya Oishi)

Araragi Koyomi, nuestro protagonista, es una persona

introvertida que no tiene amigos y busca vivir en soledad,

todo por creer que tener amigos presenta una debilidad

porque tiene que compartir sus sentimientos y

adoptar el de los otros en diferentes situaciones.

Una noche, mientras camina por las calles vacías

del pueblo donde vive, se encuentra con una “excentricidad”

(seres sobrenaturales creados a partir de los

sentimientos catalogados como negativos) de la que

se habían escuchado rumores últimamente. Se trata de

una mujer hermosa que se encuentra en mal estado: le

hacen falta las cuatro extremidades y está a punto de

morir. Aunque Araragi quiere huir al principio, no puede

y termina ofreciendo su vida para salvar a la mujer que

resulta ser un vampiro.

Desde las primeras escenas, se presenta uno de los

puntos fuertes de la obra: los “pantallazos”. Imágenes

de corta duración, entre escenas, que presentan enigmáticos

mensajes en diferentes idiomas y otros signos,

con relación a la situación en curso o al argumento en

general. Por ejemplo, en los momentos en los que vemos

al protagonista sangrar del miedo y en peligro, se

nos presenta un mensaje en clave morse con el significado

de SOS. Estos pantallazos también tratan de explicar

emociones, acciones y representaciones de forma

que no sería posible con palabras ni expresiones faciales.

Toda obra maestra, ya sea en el ámbito en que la califiquen,

necesita una peculiaridad y estos pantallazos

lo comprueban.

Desde el propuesta sonora, Kizumonogatari nos

presenta una música ambiental de suspenso y profana.

El sonido ambiental puede ser unas simples pisadas, del

movimiento de la camiseta, el eco y otras que ayudan

a efectuar una buena inmersión en la situación que se

vive en la escena. Otro de los aspectos a destacar es

que Kizumonogatari hace un uso excelente en los silencios:

con moderación, dando un contexto de realidad y

concentración.

Al igual que en toda la saga monogatari, Kizumonogatari

nos ilustra acerca de qué tan bien se puede representar

cualquier tipo de expresión artística audiovisual,

como ya se ha mencionado antes, con los pantallazos.

Ya sean expresiones faciales, corporales o puramente

abstractas, en el ámbito audiovisual, la película nos enseña

todo lo que tiene para transmitir y, en parte, nos

deja a nuestro juicio deducir el significado del gesto en

pantalla.

De acuerdo con lo anterior, cabe decir que otro de los

complementos que el estudio de animación Shaft usa,

aunque contadas veces, son las fotos y grabaciones de

nuestro mundo terrenal que interactúan con seres animados.

Kizumonogatari es una película a la que hay que dedicarle

más tiempo de reflexión y análisis de lo que dura:

hay que detenerse en ciertos fotogramas y escenas

para entender de qué va el rollo, a simple vista intrascendente.

Todo el aspecto audiovisual, si ves más allá

de lo superficial (que ya de por si es excelente), resultará

en una inmersión completa a la película.

Es recomendable verse toda la serie de la saga monogatari

previa a estas películas que aunque vengan

a ser el principio, habrán muchos aspectos que simplemente

no comprenderás por la falta de experiencia

viendo este estilo tan único de animación.

Lucas Suárez, Cuarto de media.

Álvaro Toledo, Cuarto de media.

67


Mr. Asperger y sus

mundos oscuros

¿Por qué nos gustan tanto las oscuras películas de

Tim Burton?

Desde muy pequeña las películas han sido una parte

muy importante de mi vida. Las películas de Disney

fueron el inicio de ese maravilloso mundo de las animaciones.

Pero especialmente una película fue la que

me marcó para siempre: La pesadilla antes de Navidad.

Ésta fue mi película de cabecera, la vi con mi hermano

más de 100 veces y cantábamos sus canciones todo el

día: al comer, al jugar y al viajar.

Con el tiempo conocí más el trabajo del director de

esta película: Tim Burton. Me di cuenta de que gran

parte de sus películas estaban encuadradas dentro de

ciertas características que definen su estilo.

Puedo afirmar que las películas de Tim Burton pueden

ser las favoritas de las personas que tengan un

gusto especial por las películas animadas y oscuras, y

que eso se debe a que sus argumentos contienen las

aspiraciones y deseos que ocupan la mente de toda

persona: la lucha entre el bien y el mal, no rendirse

nunca, los viajes a mundos fantásticos y el empezar

de nuevo.

Los portales que nos llevan a mundos paralelos

En un bosque fantástico hay árboles que tienen la imagen

de la Navidad, de Halloween, del Día de Acción de

Gracias, etc. Si te acercas y ves bien estos árboles tienen

una puerta que te llevará a un mundo de alguna de

estas festividades. Estoy describiendo un fragmento

de Pesadilla antes de Navidad.

En el Cadáver de la Novia, cuando Víctor (el novio

que estaba nervioso por su repentina boda) recita su

texto para pedir la mano de su amada Victoria y con

su anillo desposa a una pequeña rama –pero que en

realidad es el dedo del cadáver de una novia—, Víctor

es transportado a un inframundo colorido que es el

mundo de los muertos. De igual forma cuando Alicia

cae por el tronco hueco ingresa a través de él al País de

las Maravillas, en la siguiente película, Alicia a través

del espejo, este se transforma en el camino de regreso

al País de las Maravillas que visito hace muchos años.

La visita a otros mundos es una fantasía recurrente

de todas las personas de imaginación activa. En lo personal

cada vez que sueño despierta me imagino visitar

mundos fantásticos poblados de seres extraños. Este

es el enfoque de Tim Burton en sus películas y es mi

favorito.

La lucha por la felicidad

Este simbolismo está presente en todas sus películas.

En Frankenweenie, Víctor es un niño estudioso y

noble, sin embargo donde vive está presente un ambiente

competitivo por ser el mejor, lo que hace que se

le haga difícil hacer amistades y que considere que su

mascota Sparky sea su mejor amigo. Un día la mascota

de Víctor es atropellada y muere, pero el con todo el

conocimiento adquirido lucha por la vida de su perro.

En otras películas, la lucha es más personal, más

íntima, donde al finalizar esa búsqueda los personajes

encuentran su esencia como el valor o la bondad que

los lleva a la felicidad.

Las personas buscamos lo mismo en la vida y nos

identificamos con estos personajes pues buscan lo

mismo que nosotros, la felicidad.

Conclusión

Creo que las películas de Tim Burton tienen los suficientes

elementos para que sean las favoritas de la

gente. Pero si a ello le agregamos su incomparable estilo

personal como son los juegos de colores grises, los

personajes luchadores, los mundos paralelos, la fantasía

desbordante y el mensaje de la esperanza en el

hombre, me hace pensar que su obra sea la que más

gusta cuando se trata de ver películas animadas.

Daniela Sánchez, Cuarto de media.

Joaquín Ganoza, Cuarto de media.

68


¿Por qué es importante que los

jóvenes del Perú vean la película

La hora Final?

(Reseña de La hora final, dirigida por

Eduardo Mendoza de Echave)

Creo que es importante que los jóvenes peruanos sepamos

qué sucedió en nuestro país en la época del terrorismo,

entre los años 1980 y 1992, porque es parte

de nuestra historia. Considero que toda la sangre que

se derramó, y el sufrimiento constante de las familias

afectadas, no deberían quedar en el olvido. Por esto películas

como La hora final nos ayudan a entender mejor

nuestro pasado.

La película cumple de manera adecuada el alcance

a la información que nosotros, como jóvenes peruanos,

deberíamos manejar. Me refiero a los fenómenos sociológicos,

económicos y políticos. Por ejemplo, el sentir de

la gente en esta época, donde el miedo era una sensación

constante, como en la escena en donde representan

el atentado en Tarata o la impotencia de la gente al

no poder salir de sus casas por el “toque de queda”.

En conclusión, creo que es importante que jóvenes

como yo, que no hemos vivido ni entendemos bien todo

este proceso, no olvidemos de todo el sufrimiento, impotencia,

miedo y dolor que se sintió en esa época. Considero

que esta película es una forma fácil de comprender

qué fue lo que pasó: transmite y explica gráficamente

el vivir en esos días. Fue una época muy compleja

en nuestro país, y al ver esta película me hace tomar

conciencia del dolor de las personas que sufrieron esta

etapa, el cual no debería quedar en el olvido. Del mismo

modo, es fundamental la información brindada para no

volver a cometer los mismos errores en el futuro.

Alejandro Carvallo, Cuarto de media.

Clara Alarco, Cuarto de media.

Daniela Slocovich, Cuarto de media.

I’m Not Your Negro: el

corto documental que

ilustra las palabras de

James Baldwin

(Reseña de I’m Not Your Negro, dirigido

por Raoul Peck)

Este documental, basado en el texto sin acabar de James

Baldwin “Remember this house” (que habla sobre

la vida llena de racismo de EE. UU.), realiza un recorrido

por los momentos culminantes de los activistas pro

derechos civiles y del mismo James Baldwin. Mientras

Samuel Jackson va narrando las ideas de Baldwin, se

muestran videos y fotos de activistas como Medgar

Evers, Malcolm X y Martin Luther King Jr., y también

entrevistas al mismo Baldwin en diferentes programas

televisivos.

69


En este documental se trata de manera bastante incisiva el tema del racismo

en la sociedad americana; está entre un análisis y un ensayo personal (es

decir, puesto desde su punto de vista). Las palabras de James hacen la mayor

parte del trabajo para darle emociones a la obra, ya que se le da énfasis a la

urgencia con la que se escribieron. Es una narración furiosa, que llega a

ser a su vez rebosante de poesía.

I’m Not Your Negro presenta un soundtrack realmente bueno,

porque utiliza con criterio las canciones. En una parte suena una

canción llamada “Damn Right, I’ve Got The Blues” de Buddy Guy,

que jamás se había sentido que sonara tan política o de redención

como cuando la utilizaron en este documental.

En conclusión podemos decir que el director Raoul Peck hizo un

buen trabajo, que de seguro requirió de un exhaustivo esfuerzo de

documentación para realizar este buen documental. Con un sountrack

atractivo, fragmentos de los noticieros de la época, entrevistas,

la narración en off, etc., se podría decir que este es uno de los mejores

filmes que se han hecho para representar el movimiento Black Lives

Matter, pues además de informar, concientiza al espectador.

Emilia Ballumbrosio, Cuarto de media.

Diego Enríquez,

Cuarto de media.

El extravío del pequeño Saroo

(Reseña de Lion, A Long Way Home,

dirigida por Gareth Davis)

Saroo Brierly es un niño de cinco años vive con su hermano mayor, Gaddu, su

madre y su hermana menor en Khandwa, en India. Saroo se extravía en un tren,

y al llegar a Calcuta, se ve imposibilitado de comunicarse al no hablar el idioma

bengalí, a miles de kilómetros de su hogar. Tras un largo viaje acaba siendo

adoptado por una pareja australiana, quienes lo llevan a vivir a Hobart (Australia).

Veinticinco años después, con la única ayuda de una aplicación de Google

Earth, Saroo intentará encontrar a su familia biológica.

La película Lion es un buen drama, ya que es una historia que mueve los

sentimientos, mostrándote la conmovedora historia y la lucha de Saroo Brierly,

protagonista del film. Esta historia te hace pensar que siempre hay que tener

esperanzas en la vida y nunca rendirse, como Saroo, quien lucha contra una

serie de obstáculos en las calles de Calcuta, primero, y luego en Australia en su

afán por encontrarse con su familia años después.

En conclusión, considero esta película sumamente recomendable, ya que

es un drama con buenos argumentos y sumamente bien hecha y bien pensada.

Lion es una película que me abrió la mente a un nuevo mundo de películas que

producen empatía y muestran la otra parte del mundo, donde las cosas no van

muy bien, por lo tanto, te hace estar más agradecido de lo que tienes y de la

calidad de vida que tienes.

Leonardo Lewis, Cuarto de media.

70


Sin título

Cuando escribes sobre una hoja

duele

porque el tema no sabes y

dejas que se sienta

la desgracia de seguir usando

tu mente en vano

y sigues quemando

muchos cartuchos en

pensamientos

inútiles

que no sirven de nada

y eso duele por quemar muchas ideas

a la vez sin tener

mucho qué decir.

Y ahora ¿qué voy a hacer?

Si solo voy a caer

y como conejo no puedo saltar a otro lugar.

Cristóbal Carbajal, Cuarto de media.

Sin título

Hoy sufro solamente,

como

sufriría

si no fuese yo

o no estuviera aquí.

Este sufrir me está causando dolor

Profundo.

Rafaella Mey, Cuarto de media.

Puedo ver cómo

crece y crece

lo veo y no encuentro razón.

Hoy sufro solamente,

inútilmente por eso que no pasó.

Dolor

Hoy siento dolor solamente

el dolor es lo que tengo en mente

me duelo ahora sin explicaciones

y no es de mis mejores decisiones.

Hoy sufro suceda lo que suceda

aunque en este día mi dolor se queda

si no fuera yo, también, sufriría este dolor.

En esto no hay ningún color

mi dolor es tan hondo

que este no tiene fondo

es un hoyo muy profundo

en el cual yo me hundo

es un ciclo interminable

es algo abominable

tengo un mal presentimiento

sobre mis malos sentimientos

aunque aún queda esperanza

mi mente no se cansa

es como un ave encerrada

que su propia tumba cava

un ciclo sinfín

que es difícil de analizar

lo que quiero es por fin

mi libertad alcanzar

tener alas para volar

y de lo más profundo escapar

poder tener libertad

y disfrutar de la paz y la tranquilidad

aunque hoy no hay pensamiento

hoy no hay para mi sufrimiento.

Estoy en una constante guerra

y lo más probable, es que muera

aunque mi sufrimiento no morirá

es lo que de mí se quedará.

Sebastián Palomeque, Cuarto de media.

71


Poema vanguardista

Ya no sé quién soy

quizás debería buscar otro camino

porque por este no me va bien

mi esfuerzo no sirve de nada

estoy frustrado

melancólico

y cansado de fallar

me perdí

no sé por dónde ir

mis emociones se disparan

a veces le pido a la vida una señal

que me diga por dónde ir

que me diga si voy por buen camino o no

el tiempo se me acaba y tengo que escoger un camino

que solo escucho el tic-toc

del reloj.

porque yo no lo sé

pero tengo tanto miedo

Rhonzo Olaechea, Cuarto de media.

Un jueves lluvioso de otoño

Un jueves lluvioso de otoño, César Vallejo se encontró bajo la

luna y las estrellas de París. La calle estaba mojada y

generaba pequeños riachuelos que mantenían

a César alerta de no mojar sus zapatos.

Eventualmente, decidió sentarse

sobre una banca alumbrada

por la luz callejera

para reflexionar

sobre sus

sentimientos.

Durante el día

siempre las apartaba

para poder asegurar una

productividad sin interrupción;

por eso siempre aprovechaba su

tiempo libre para liberar sus sentimientos.

Al día siguiente, César no fue a trabajar, simplemente

no podía. ¿Cómo se supone que alguien pueda trabajar

si

su

cuerpo

ha

sido

destrozado?

Noa Puerta, Cuarto de media.

72


¿Por qué?

Mil veces triste en mi abrazada mano,

mi frente joven recliné activa;

y he preguntado a mi conciencia en vano

el último secreto de la vida.

¿Por qué el hombre y un dios?

siempre ese arcano.

Quise sondear y la razón perdida,

sin fe ni luz, retrocedió aterrada

ante el vértigo horrible de la nada.

Y otra vez a los dieciséis años,

se dobla entre mis manos mi cabeza,

sacudida por vértigos extraños,

bajo el peso fatal de mi tristeza.

De mi niñez recorro los engaños,

de mi infancia las horas de pureza,

y viendo huir mi juventud florida

me pregunto sonriendo, ¿qué es la vida?

Mente en blanco, que tengo en estas montañas,

esta sensación de sentirme incomprendida,

provoca que se me vuelvan a abrir las heridas

debido a tanto cuestionarme

sobre si la vida

implica tener melancolía y padecer.

No encuentro una breve salida, de este callejón tan helado.

mis pensamientos se han convertido en río

y ese río lleva consigo mis cuestionamientos.

Tanta indiferencia hasta de la tierra,

tanta envidia de la colina

y tanta hipocresía del ave primeriza.

Conforme me formo, me doy cuenta:

¿Es necesario entrar al túnel del egoísmo?

No manifestaré el “túnel oscuro y solitario de uno mismo’’,

como lo hizo Sábato.

Tampoco enunciaré que “la soledad es el imperio de la conciencia’’,

tal cual escribió Bécquer en una de sus leyendas.

Ni hablar del desequilibrado mental de Poe

recitando que podía darse cuenta

de cuán engañados estamos en la vida.

A los doce otra pregunta surgió:

¿Será que la vida es un engaño?

Porque a pesar que no nos encontremos en el mundo

todo el sistema sigue

como una escalera de caracol

infinita.

Hoy no solo caigo,

sino me preparo

para lo que se viene

A ESO SÍ LE TEMO

El hoyo

Sigo cayendo

al parecer no hay fin

hoyo sin-fin

(Solo sombras)

de

Sin aliento me

quedo de gritar

tanto, me temo.

verdad que soy

(habitan aquí)

infeliz

Desde abajo yo estoy

sufriendo

falta de espíritu,

es lo que no tengo.

Andrew Sylvester, Cuarto de media.

Me duele tanto pensar,

me cuesta tanto callar.

María Fernanda Villalobos, Cuarto de media.

73


Corazón delator, la entrevista

¿Cómo se siente cometer un homicidio?

Se siente glorioso. Era necesario para sentirme libre de ese maldito ojo, y la verdad es que no

estoy loco, créanme, eran sus latidos… Era solo eso, ese ojo no me dejaba dormir. Glorioso,

glorioso.

¿Cuál era su relación con el anciano?

Yo quería mucho al viejo, jamás me insultó y no me había hecho nada malo, lo quería… Pero ese

ojo… Odiaba su ojo.

¿Por qué lo quisiste asesinar?

Era su ojo, eso fue, el ojo del viejo me estaba matando, me estaba dejando encerrado en un

mundo sin felicidad, un mundo entre rejas, eso y mucho más. Nada de sueños, insomnio puro y

no, no mucho más.

¿Cómo se dio el crimen?

Lo aplasté, lo aplasté con mi colchón, después lo descuarticé, ese ojo se lo arranqué y los latidos

no pararon, le juro por mi madre que no pararon.

¿Dónde lo mataste?

Estaba en mi habitación, fue con el colchón de mi cama. Igual los latidos seguían. Esa habitación

la recordaré por ser mi liberación, la liberación del ojo de ese anciano.

Matthias Albrecht y Adrián Vásquez, Cuarto de media.

Crónica de Cajamarca

Nos encontramos en la plaza; Atabalica, que parecía ser el rey del lugar y del Birú mismo. El padre

Vicente de Valverde y el intérprete, Martín Lengua, fueron a hablarle. El fray le insistió a Atabalica

que se uniera al cristianismo y que se rinda ante el único y verdadero Dios, que quería paz

y tranquilidad, sin guerra ni violencia. Atabalica, sin entender, empezó a decir barbaridades en

otra lengua y los demás indios asentían o no se inmutaban, parecían estar de acuerdo. El padre

le alcanzó la biblia a Atabalica, quien la inspeccionó y hojeó, para después tirarla al suelo. Valverde,

cegado por la furia santa, ordenó asesinar a todos los indios porque él los liberaría de todo

pecado.

Claudio Quijano, Cuarto de media.

Alberto Quijano, Cajamarca, 1532

74


Oscuridad

Iba caminando ya por horas, pero aún así no encontraba el camino. Sabía a dónde quería ir, pero

no cómo llegar. Además, la nieve hacía aun más difícil caminar. El sol había bajado hace mucho, el

amanecer es mucho más cercano que el atardecer, probablemente era la una de la mañana. No se

veía nada gracias a la oscuridad de estas horas. No sabía en dónde estaba, pero sí que no había

nada a mi alrededor. Habían pasado unas cuantas horas desde mi última parada para tomar un

poco de té, podía sentir cómo mi estómago gruñía, enfadado conmigo por no haberme alimentado

cuando tuve la oportunidad. No sabía si había señal, tampoco me iba a fijar. La luz de mi

celular me dejaría ver y que me vean, lo cual no quiero. Sentía ojos sobre mí por ya un buen rato,

no sabía de quién o quiénes, pero tampoco quería averiguarlo. También, por la falta de visión

por unas horas mi oído había mejorado un poco, por ello podía escuchar levemente las pisadas,

no sabía de dónde provenían, pero claramente alguien me estaba siguiendo. No iba a correr, eso

los iba a alertar. Estaba yendo de bajada en un momento, pero el bastón que tenía me hizo notar

que la profundidad no era mucha. Luego, pude sentir raíces con el palo. Estaba en un bosque,

pero no paré de caminar. Si quien me estaba observando y siguiendo, me iba a atacar, lo haría

en cualquier momento. Sobre todo ahora que estaba en este bosque. Podía escuchar los movimientos

de los animales, la música de la naturaleza, pero sabía que tenía que salir de ahí, estaba

caminando en zona peligrosa, pero no dejaba que mi corazón se acelere. Mis pasos comenzaron

a ser más rápidos. Mis manos temblaban y sabía que mi corazón estaba siendo aplastado por mis

costillas. El terror estaba en mis venas y no podía huir de él. Comencé a correr, rápido, no importándome

nada, por ello no paré a recoger el bastón cuando se me cayó. Seguí corriendo, el pánico

había tomado el control de mi cuerpo por completo. Los pasos que me seguían, también subieron

su velocidad. Mi cuerpo temblaba completamente, ya no eran solo mis manos. Sentía dolor en mi

cuello y pierna, el cuello probablemente se me había hinchado y la antigua lesión en mi pierna

fue estimulada, pero tuve que ignorar todo el dolor. Tuve que correr, el pánico me tomó por completo

y sabía que no pararía hasta que saliera de este bosque el que no puedo ni ver.

Hasta que me alcanzó. Caí al suelo nevado. No me pude levantar nunca más.

Zoe Fiol, Cuarto de media.

A la manera de la Casa de Cartón

Tenía diecisiete años y complejo de músico ambulante. Rulos excesivamente largos, muchas hermanas

y una gran predilección por los videojuegos y las películas de elfos. Tuve que aprender a

jugar piedra, papel y tijera, Spock y lagarto. Tuve que soportarlo siempre hablando de él. Hipnotizada

por su mirada tan llena de futuro y tan vacía de amor. Me sentí polilla yendo a la luz, me sentí

como probar trufas blancas, como comprar zapatos nuevos, como juguete de moda. Me sentí

corredora profesional y banda de punk underground. Pero especialmente me sentí como tarea

de matemáticas. Corrí y me fui. Lo dejé yo a él.

Cayetana Antón, Cuarto de media.

75


Juegos Florales

2017

Aquí les presentamos los trabajos ganadores de los Juegos

Florales 2017. Agradecemos a los adultos que, gentilmente,

conformaron el jurado que evaluó las obras enviadas.

Noah de Col, Pascal Ganoza, Pablo García y Mali Puerta, Quinto grado. Primer puesto, dibujo a color.

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Lluvia nocturna

Lucille Marcone, Sexto grado. Primer puesto, dibujo a color.

Firma: Lucas Wills

Miren, les voy a contar una historia, ustedes deciden si creerme

o no.

Mi nombre es Mathías Myers, llevo cinco años trabajando

en un proyecto con mi compañero Leonard Costa. Nunca me

han gustado los métodos de Leonard, son muy agresivos. Yo,

en cambio, trato de usar más el cerebro. No he mencionado

a lo que me dedico, pues es bastante peculiar ya que soy investigador

de casos paranormales. Investigamos en nuestra

casa en Tarma.

Acabamos de finalizar un caso importante; para celebrar hemos

invitado a Carl Smith, Jack Baskerville y Jack Beenswood. Me

voy a conversar con Baskerville. Él esta tieso en el sofá con

una extraña sonrisa. Me estoy empezando a preocupar por

Jack Beenswood. Mi celular empieza a timbrar, así que contesto.

Jack Beenswood: Ho-la.

Yo: Jack, se te escucha cortado. ¿Qué pasa? ¿Por qué te demoras

tanto?

Jack Beenswood: Mathí-as, sient-o que me están vigilando.

La llamada se corta.

Si antes estaba preocupado, era porque pensaba que había

ocurrido un accidente, no por esto.

Media hora después, llega Jack Beenswood pálido. Me

cuenta lo que ha pasado. Me dice que alguien lo ha estado

espiando. Me da una breve descripción del tipo, pero antes

Diez y media de la noche, nosotros

caminando en esta lluvia nocturna.

Esa lluvia que te empapa y llena tus botas de

agua,

esa lluvia que, aunque sabes que acabará,

te da ganas de irte en una gran arca como lo

hizo Noé.

Lluvia nocturna, llanto de cielo

que aparece todas las noches sin consuelo.

Lluvia triste que desborda los ríos y causa los

huaicos, lluvia que destroza hogares

con su fuerte poder.

Lluvia serena que moja pastizales.

Lluvia nocturna, en la que tú y yo

caminamos,

Porque estamos tan locos que caminamos

bajo esta lluvia nocturna.

Martina Ballumbrosio, Sexto grado.

Primer puesto, poesía.

Herida abierta

Como herida abierta,

Me infestaste de tu puro y sucio veneno,

que ahora es parte de mí.

Como herida abierta me pudro

Por falta de amor para sanar este dolor que

me causaron las mentiras y pretextos.

Como herida abierta, pronto costras de

preocupación, dudas y ansiedad

me cubren, me dejan sin respiración y solo

me preocupa,

siempre me la trataré de quitar, pero siempre

volverá a nacer.

Como costra que cae, una se alivia de que ya

pasó el tiempo tormentoso,

Pero siempre quedarán esas horribles

cicatrices.

Martina Ballumbrosio, Sexto grado.

Primer puesto, poesía.

77


Hoja de cerezo

Hoja de cerezo se tambalea en la rama,

movida por el viento se va volando,

del cerezo sale con mucho encanto.

Hoja de cerezo, va cayendo al suelo,

danzando con la brisa, del cerezo

cae de prisa.

Cambiando cada vez más la corriente,

choca contra el suelo de repente,

con el pasar del tiempo el viento sopla,

el cerezo se mueve y todo lo que pasó me

conmueve.

El cerezo se mueve más, las ramas tienen

más hojas para soltar.

Hoja de cerezo, otra se va

moviendo, y es hora de repetir

el cuento.

Antonella Altuna, Quinto grado.

Segundo puesto, poesía.

Tú y ella

Ya pasaron dos años

Y aun cuando voy a mi colegio

Te veo, con ella.

Tú y ella.

Tal vez sea coincidencia.

Tal vez no,

Pero cuando voy a mi casa

Te veo con ella.

Tú y ella.

No sé qué pasa,

Pero ya no te veo con ella.

Solo tú

no ella.

María de Orbegoso, Cuarto grado.

Tercer puesto, poesía.

María de Orbegoso, Cuarto grado. Primer puesto,

dibujo a color.

de que terminara de describírmelo pega un grito. Lo que me

asusta no es el grito, sino la oración gritada: “Ha sido Baskerville”.

Llevo a Jack Baskerville y a Jack Beenswood a mi cabaña.

De inmediato, llamo a Leonard y le cuento lo que ha sucedido.

Pongo a Jack Beenswood y a Jack Baskerville en diferentes

cuartos. La cabaña es bastante amplia y moderna. Llega

Leonard y se lleva a Jack Beenswood al bosque para interrogarlo

y yo voy a interrogar a Baskerville aquí. Primero le voy

a preguntar cosas que yo ya sé sobre él para confirmar su

identidad.

Yo: ¿Quién eres?

Jack Baskerville: Jack.

Yo: ¿Cuál es el nombre de tu mamá?

Jack Baskerville: Ema.

Yo: Ahh… Jack, tu mamá se llama Samanta.

Jack Baskerville: No.

Yo: La mamá de Jack Beenswood se llama Ema.

Jack Baskerville: Mi mamá.

En eso siento un golpe en la cabeza y me desmayo.

Despierto amarrado a una silla. Estoy en una sala pequeña

con solo una entrada. Hay un papel pegado a la pared que

78


dice: “Cambia-formas”. Es una fórmula que te enseña

a poseer un cuerpo, pero la persona que poseíste

controlará tu cuerpo. Al final de la hoja sale

una foto de Carl Smith desangrándose y un extraño

con una escopeta prefabricada. Debajo de la

foto dice: “Firma: Lucas Wills”.

Entra Jack Beenswood con un cuchillo con sangre

y le digo:

Yo: ¡Mataste a alguien!

Jack Beenswood: No sabía que era Jack Beenswood.

Yo: ¿Qué? tú eres Jack Beenswood.

Jack Beenswood: En cierta forma, pero quien te

habla es Jack Baskerville.

Empiezo a entender algunas cosas. Me sigue hablando:

Jack Baskerville en el cuerpo de Jack Beenswood:

Pensaba que era Carl Smith.

Yo: ¡Querías matar a Carl!

Jack Baskerville en el cuerpo de Jack Beenswood: Él

fue el que me hizo esto. Él fue el culpable de to…

Aparece Carl Smith con una escopeta y le dispara a

Jack. Me vuelven a noquear.

Recapitulemos: Leonard y yo invitamos a algunos

amigos, a Jack Beenswood lo espían, Jack

Beenswood acusa a Jack Baskerville, Jack Baskerville

dice que su madre es Ema (la madre de Jack

Beenswood), me noquean (probablemente Jack

Beenswood), despierto en un cuarto, leo la “Fórmula

cambia-formas” escrita por Lucas Wills, hay

una foto de Carl Smith muerto y un extraño con

una escopeta prefabricada, la misma escopeta

que le disparó a Jack Beenswood que resulta que

era Jack Baskerville, y que Jack Baskerville mató

a Jack Beenswood pensando que era Carl Smith.

Todo un lío.

Despierto y Carl Smith me confiesa que él es el

extraño de la foto (ya lo suponía). Ahora, solo queda

esperar a que me mate. En eso Leonard entra

en escena y le mete una bala a Carl en el cerebro.

Me desata y le digo:

Yo: Te demoraste mucho. Hace una hora que te

mandé mi ubicación.

Leonard: Lo siento, estaba ocupado. Ha sido un día

muy extraño.

Yo: Sí, hay que volverlo a hacer.

Sebastián Saco Vértiz, Sexto grado.

Primer puesto, cuento.

Antonio Álvarez, Quinto grado. Segundo puesto, dibujo a color.

Pablo García, Quinto grado. Tercer puesto,

dibujo a color.

79


El instante

El instante es lo que pasa ahora,

lo que sientes ahora,

pero tras decir la primera sílaba,

tras hacer el primer movimiento, se hunde en

el vacío

para jamás regresar.

Kira del Valle, Sexto grado.

Tercer puesto, poesía.

Remigio Baigorria, Sexto grado. Segundo puesto, dibujo a color.

Doménica Dezar, Quinto grado. Primer puesto,

collage.

Mateo Quiñones, Sexto grado. Segundo puesto, dibujo a color.

Tamara Vásquez, Cuarto grado.

Segundo puesto, collage.

Joshua Bellini, Cuarto grado. Tercer puesto, dibujo en blanco y negro.

80


El niño que quería

volar en parapente

Había una vez un niño que quería volar en parapente. Su

mamá no lo dejaba, entonces un día llegó su abuelo a visitarlo

con un paraguas muy grande. Apenas lo vio, pensó que

podría hacer algo con el paraguas así que le pidió a su abuelo

que se lo regalara. Con un vestido de su mamá, el niño construyó

un lindo parapente de tela y muy contento se subió al

techo de su casa para comenzar su esperado vuelo.

El niño se lanzó al vacío con los ojos cerrados deseando

que su parapente casero funcionara y cuando estaba a punto

de tocar el piso comenzó a volar. Estaba simplemente feliz.

De pronto, una gaviota que volaba también por ahí vio al

niño volar. Pero pensando que era una gaviota real hembra,

se le trepó encima, lo que le hizo perder el equilibrio y ¡pum

pum pum! Al suelo se cayeron.

La gaviota se asustó, pero se avergonzó cuando vio que

era solo un niño. Lo levantó con su pico, arregló el parapente

y se hicieron amigos.

Volando juntos de regreso a casa, el papá del niño lo sorprende

en el balcón y furioso dice:

–Gaviota, ¿qué le estás haciendo a mi hijo? Mientras que comienza

a golpearla. El niño desesperado le dice a su papá:

–Papá, ¡no! Él es mi amigo. Me ha salvado la vida. Quiero que

venga a mi cuarto, conozca mis juguetes y que le compres su

comida.

El papá, muy impresionado, aceptó y dijo:

–Muy bien, hijo. Desde hoy la gaviota vivirá con nosotros y

cuando vayamos a la playa, todos los niños verán que las gaviotas

son amigos de los niños.

Al día siguiente, el niño se puso el parapente y se fue al techo

de su casa. La gaviota lo siguió y lo encontró a punto de saltar

al vacío. La gaviota le dijo:

–¿No pensarás volar sin mí?

El niño contestó:

Te estaba esperando.

Y juntos saltaron y volaron por todo el Perú, haciendo amigos

que los siguieran con sus parapentes hasta formar un grupo

tan grande que llegaron al sol y nunca más volvieron.

Valentina Garmendia, Cuarto grado.

Tercer puesto, collage.

Alexandre Ágreda, Quinto grado.

Primer puesto, dibujo digital.

Tobías Mumenthaler, Cuarto grado.

Segundo puesto, cuento.

81


Joaquín Leunda, Cuarto grado. Primer puesto, dibujo en blanco y negro.

Enzo Sabato, Sexto grado. Segundo puesto,

dibujo en blanco y negro.

María José Valdivia, Cuarto grado.

Tercer puesto, dibujo en blanco y negro.

82


Salvador Yrivarren, Cuarto grado. Segundo puesto, escultura.

Carlos Yabar, Cuarto grado. Segundo puesto,

escultura.

Nerea Mujica, Cuarto grado. Tercer puesto, escultura.

Teo Álvarez, Cuarto grado. Tercer puesto,

escultura.

Luca Berninzon, Sexto grado. Tercer puesto, pintura.

83


La humanidad

depende de nosotros

Valentina Cillóniz, Sexto grado. Tercer puesto,

dibujo en blanco y negro.

“¡Rápido! Ve a la nave, viaja al 2017 y alerta a todos que ya

pueden estar llegando, ya ha dado la orden el general”. Mi

nombre es Howard Shane, tengo 16 años y hasta hace 3 años

era un guerrero común y corriente. En el 4500 existe el viaje

en el tiempo y a otras dimensiones. Ahora me encuentro con

el equipo de la nave h245. Nuestro general dijo lo siguiente:

“Estimados guerreros, los Samarur nos están atacando, para

triunfar se requiere la ayuda de esta joven guerrera”. En eso

entró Sakarta, una chica azul con el pelo negro y un arma convertible.

Uno de mis compañeros la abucheó: “No la necesitamos,

es débil y no es humana”. El general mencionó: “Párese

al frente, soldado, haremos una prueba”. Mi compañero fue

corriendo hacia Sakarta y cuando estaba a punto de atacarla,

su pulsera se convirtió en un hacha y lo partió en dos. Hasta

el general se sorprendió y continuó: “Es posible que se nos

unan otras razas, para lograrlo necesitaremos los viajes en

el tiempo. Todos a la sala de entrenamiento menos tú, Shane;

tú entrenarás con Sakarta”. Tan solo pensarlo me empezó

a dar miedo, pues yo no sabía partir personas con un hacha

pulsera o lo que fuera eso, y claramente ella había recibido

mejor entrenamiento.

En 2025 se nos unió el ejército japonés y en 1943 se nos

sumaron los rusos. Sakarta ya quería volver, pero le dije que

haríamos una última parada: “¿Dónde?”, preguntó. “Espera”,

le respondí y así sucesivamente hasta que me dijo que me

partiría en dos si no le decía, y le dije: “A Egipto 200 a. C.”. Pre-

Julia Torrejón, Cuarto grado. Primer puesto,

réplica.

Joaquín Leunda, Cuarto grado. Primer puesto, réplica.

84


guntó por qué. “Los necesitaremos”, “¿Para qué?”. “Por la magia”,

respondí.

Ya con el ejército reunido, la pelea empezó. Llegamos al

punto de encuentro en el planeta Arzú; nos ganaban en número,

Sakarta y yo dirigíamos y peleamos con vigor. Apenas

llegué, me rodearon un montón de aliens chiquitos. Sakarta

me ayudó con ellos, yo fui por un gigantesco gólem, lo derribé

con un simple golpe de mi espada curva, luego batallé cuerpo

a cuerpo con un Samarur mientras Sakarta partía en cuatro a

una especie de dragón alienígena.

Fuego a fuego, era la guerra.

Tres años estuvimos batallando, yo tenía mi máximo poder

reservado para el final. Se sumaron más y más enemigos,

o los que creíamos enemigos, hasta que llegó la batalla final.

Ellos eran de forma humanoide, pero más musculosos. Había

dos generales, uno me miró y el otro a Sakarta. Los cuatro sabíamos

que solo dos saldrían con vida. ¿Nosotros o ellos? Se

veían más fuertes, pero teníamos que ganar. La batalla empezó,

el tipo me empujó y me tumbó. Debo admitir que me

dolió, pero me incorporé y peleé, a Sakarta no le iba mejor que

a mí, pero ambos peleamos. Llegó la hora del máximo poder.

Gasté toda mi energía; el cuerpo me brillaba. Levanté mi espada,

luché con todo lo que tenía. Pero Sakarta y yo sabíamos

que la única salida era sacrificarse. Así que agarré la última

granada, la abrí y los dos nos lanzamos al precipicio.

Por eso te pido que viajes al 2017 y evites que todo esto

pase. Si eres el elegido, sabrás qué hacer.

Dante Torrejón, Sexto grado.

Segundo puesto, réplica.

Kira del Valle y Hernando Guerra García, Sexto grado.

Tercer puesto, cuento.

Martina Ballumbrosio, Sexto grado.

Segundo puesto, réplica.

Camilla Salazar, Sexto grado. Segundo puesto, réplica.

85


Santiago Calero, Quinto grado.

Segundo puesto, réplica.

Sebastián Saco Vértiz, Sexto grado. Tercer puesto, réplica.

Los robots nos invaden

Mae Alorda, Quinto grado. Primer puesto,

escultura..

—¡Lo tengo, Matt! —dijo Kaira con una voz ansiosa—. ¡La fórmula!

—Matt aún no entendía. Kaira resaltó:— Reacciona, el

trasplante, ahora solo falta un cerebro y la máquina.

—Pero Kaira, ¿De verdad crees que sea seguro? –Matt había

visto tantas películas de ciencia ficción que creía que el robot

iba a tomar conciencia propia. Matt se quedó muy pensativo,

porque sabía que el gobierno conocía mucho de él y había

perdido la confianza. Kaira no entendía que pasaba. Al cabo

de unos días ya tenían el robot, solo les faltaba el cerebro.

Apareció el teniente mayor Tomas, entró en la habitación

y dijo: “Han trabajado muy bien, pero ya no los necesito, deberán

retirarse e ir a la sala de experimentos. Ahora, váyanse”.

Ellos llegaron, los sentaron y les preguntaron qué pasaba. Sin

embargo, nadie respondió. Matt se veía más asustado que

Kaira; en un silencio masivo, Matt le susurró a Kaira: “¿Crees

que estaremos bien?” Ella respondió “No lo sé”. Al instante, los

soldados se pararon y los escoltaron a las sillas de trasplante,

primero comenzaron con Kaira, quien se quedó con los ojos

como platos. Finalmente, terminaron. Matt vio que Kaira no

se movía y Matt se asustó. Programaron a Kaira con unos recuerdos

falsos para que mate a Matt, pero él se escapó. Se

86


Fabrizio Carbajal, Sexto grado. Tercer puesto, réplica..

Kenu Puerta, Quinto grado. Primer puesto, escultura.

escondió en un terreno cuyo dueño era el gobierno, solo él

sabía que lo tenían y en dónde quedaba.

Kaira se dio cuenta de que había muchos como ella. Formaron

una alianza para derrotar al gobierno y así ser libres,

pero uno de ellos era un infiltrado. Su nombre era Ross o por

lo menos así lo llamaban. Fue una gran guerra interna en las

afueras de China. Ross tenía contactos con el gobierno; por lo

tanto, les contaba todo lo que ocurría. El gobierno había mandado

al ejército secreto para asesinar a todos. Kaira fue la

única que se enteró y les advirtió a todos, pero nadie le creyó.

De repente aparecieron. Pero, como eran robots, lo percibieron

y mataron al ejército secreto. Descubrieron dónde se

encontraba Matt y quisieron asesinarlo, pero llegó Kaira y lo

defendió. Los militares no podían creerlo. Kaira terminó muy

dañada, pero Matt la arregló. Cuando menos se lo esperaban,

los atacaron. Matt murió en vez de Kaira. En ese momento,

Kaira recordó que toda la muerte de sus padres era falsa. Solo

su padre había muerto, Kaira tomó fuerzas y venció a todos.

Kaira encontró a su mamá y siguió con su vida.

Remigio Baigorria, Camilla Salazar y Gabriel Vargas,

Sexto grado. Tercer puesto, cuento.

María de Orbegoso, Cuarto grado.

Segundo puesto, escultura.

87


Joshua Tola, Cuarto grado.

Primer puesto, pintura.

Remigio Baigorria, Sexto grado.

Tercer puesto, pintura.

Santiago Salazar, Sexto grado.

Segundo puesto, pintura.

Zuri del Valle, Cuarto grado.

Tercer puesto, pintura.

88


Daniela Díaz, Sexto grado. Primer puesto, fotografía.

Pascal Ganoza, Quinto grado. Segundo puesto,

fotografía.

Saphi Carbajal, Cuarto grado. Tercer puesto,

fotografía.

89


Mateo Alcocer, Sexto grado. Primer puesto, fotografía (serie).

Valentina Cillóniz, Sexto grado.

Segundo puesto, fotografía (serie).

Mae Alorda, Quinto grado. Tercer puesto,

fotografía (serie).

90


Paula Bellina, Sexto grado. Tercer puesto, fotografía.

Joaquín Leunda y Joshua Tola, Cuarto grado. Primer puesto, historieta.

91


1

2

3

4

Hernando Guerra García, Sexto grado.

Primer puesto, historieta digital.

92


Maite Piqueras y Salvador Sevilla, Quinto grado. Segundo puesto, historieta.

93


Gael de la Rocha y Doménica Dezar, Quinto grado. Tercer puesto, historieta.

94


Antonella Altuna y Joaquín Planas, Quinto grado. Tercer puesto, historieta.

95


Yaku Gálmez y Kenu Puerta, Quinto grado. Tercer puesto, historieta.

96


Natalia Panfichi, Quinto de media. Primer puesto, dibujo a color (pastel).

Ana Daniela Zegarra, Primero de media.

Segundo puesto, dibujo a color (pastel).

Manuel Casabonne, Primero de media.

Tercer puesto, dibujo a color (pastel).

97


Alejandra Villalobos, Primero de media.

Tercer puesto, dibujo a color (pastel).

Lorenzo Gutiérrez, Primero de media.

Tercer puesto, dibujo a color (pastel).

Matías Guerra, Primero de media.

Tercer puesto, dibujo a color (pastel).

Nicolás Aguinaga, Primero de media.

Tercer puesto, dibujo a color (pastel).

98


Sebastián Rabí, Cuarto de media. Primer puesto, poesía.

99


Poema chino

El rocío del sol cae sobre la colina,

iluminando los cerezos;

Siento la soledad,

¡el pueblo está muerto!

La noche sigue cayendo en silencio,

imperturbable sin la Luna.

Se divisa algo en el monte,

las luciérnagas danzan como borrachos.

Carlos Ramírez, Quinto de media.

Primer puesto, poesía.

Círculo vicioso

Sentimientos cercanos,

cuerpos lejanos.

Se unen,

se separan,

es un círculo vicioso.

Sentimientos tormentosos,

deciden decirse adiós.

Sofía Bernales,

Cuarto de media.

Segundo puesto, poesía.

La suerte se acaba

La suerte se acaba

La memoria horrenda que retuerce

tu mente

Oscura, fría y difícil de cambiar

Camino de destrucción, siento que

se quema.

Todavía corres.

¿Qué es lo que viene?

¿Qué debe ser?

Cazarte sin piedad

Cazarte en tus pesadillas

Siente que respiro en tu rostro

Siente mi cambio, cada movimiento

que rastreo.

Cazarte sin piedad

Cazarte en tus pesadillas

Y te arrastras de nuevo

Pero tu suerte se acaba

La suerte se acaba.

Karel Sánchez, Quinto de media.

Primer puesto, pintura.

Liam Tobín, Segundo de media.

Tercer puesto, poesía.

100


Marco Quantrill, Quinto de media.

Primer puesto, pintura.

Natalia Panfichi, Quinto de media.

Primer puesto, pintura.

El poeta bohemio

Sofía Bernales, Cuarto de media.

Primer puesto, pintura.

Salió el poeta bohemio de su pequeña casa antiquísima

antes del anochecer. Llevaba un traje

elegante, con un moño al cuello y zapatos de

charol que brillaban. El cielo era un techo gris

que transmitía a los ciudadanos una sensación

de pesadez y cansancio. El sol en vano trataba

de penetrar su calor en ese frío clima, luchando

contra su enemigo para robarle el escenario. Era

un jueves otoñal.

Su hogar estaba derrumbándose. En medio de

las dos casas blancas, la suya sobresalía considerablemente.

Y no porque era bonita, al contrario.

La madera estaba podrida, y los colores que alguna

vez fueron pintorescos se marchitaron con

el paso de las décadas. Las ventanas del balcón

estaban cerradas con llave o tapizadas con tablas

de madera, para evitar que los ojos curiosos

vieran la suciedad que avergonzaría a cualquiera.

El techo tenía un agujero, cubierto por una tela

gris y vieja, puesta allí porque el dueño no pudo

repararlo, ya por falta de dinero, tiempo, o simple

flojera. Aparte del humilde poeta, las ratas eran

los antiguos inquilinos que la habitaban, incluso

101


antes que tu abuelo naciera. Vivían en su propia

porquería, y fácilmente pudieron haberse comido

a su compañero de cuarto contagiándolo de enfermedades

letales o simplemente comiéndose

los dedos de sus pies mientras dormía.

El poeta abandonó su residencia, y caminó por

las calles con melancolía en los ojos. Pensaba en lo

graciosa que era la vida y el modo en que la gente

se preocupaba y sufría por ello. Caían pocas gotas,

pero pronto se convertiría en aguacero. Una

pareja se acercaba por la vereda, discutiendo en

francés. Aparentaban conocerse bien a sí mismos

y al mundo que los rodea, absueltos de responsabilidades

o fuera de la culpa de cometer algún

pecado. El poeta pasaba a su lado, manteniendo

la mirada al frente, escuchando con atención los

secretos que susurraban las sombras acerca de

sus amos impuros.

En el camino se encontró con más de estas curiosas

criaturas. Un vendedor de mente corrupta y

deseos frustrados trataba de vender a una señora

una simple fruta como si fuera la manzana del Paraíso,

pero para su mala fortuna, la anciana no le

prestaba interés. Un niño pequeño de rostro suave

y cara pecosa, lleno de inocencia pura que ni en mil

años se marchitaría, jugaba distraídamente por la

vereda, inconsciente del peligro que se avecinaba,

mientras su madre, la misma persona que le dio la

vida, estaba ocupada hablando con una persona al

otro lado del mundo. Un hombre trataba de descansar

de los altibajos de la vida con los ojos cerrados,

cabizbajo, apoyado sobre la cerca de la casa,

cubriéndose con un trapo. El poeta pasó al costado

de estas personas, indiferente, compadeciéndolos

porque él había vivido el mismo sufrimiento

durante cientos de vidas. Si tan solo pudiera intervenir

en la vida de las personas y cambiar un poco

sus costumbres y sacarlos fuera del marco en su

particular manera. Lamentablemente, este mundo

no recibe con los brazos abiertos a la rareza ni

lo extraordinario, no sin un cambio monetario.

Salió hacia las colinas a admirar el paisaje. La

pradera estaba reseca, pero no muerta. Los arboles

dejaban caer vagamente sus hojas anaranjadas,

que caían con suavidad y delicadeza al suelo,

igual que una bailarina de porcelana. La garúa se

había transformado, tal como lo predijo, pero ni

una sola gota mojaba sus cabellos engomados o

su único traje. En cambio, la gente con mente sana

huía de la lluvia como si fuera una lluvia de balas,

cubriéndose la cabeza. El poeta les dedicó una

sonrisa al verlos correr como caricaturas, y casi

tuvo el impulso de reírse. Le daba pena no ser uno

de esos personajes animados.

Se detuvo en seco al verlo. Ya había llegado a su

destino, o al menos estaba cerca. Sobre una colina,

bajo un árbol sin hojas, vencido por el clima, había

una vieja lápida. Estaba en ella inscrito el nombre

de un gran y reconocido poeta del siglo pasado.

Pocos fanáticos se atrevían a dejarle un ramo de

flores cada año para no perder su memoria. Había

cautivado a varios corazones, solo para romperlos

y hacerlos llorar océanos enteros. Sin embargo, la

gente lo amaba. Esas páginas, esas palabras, tan

dolorosas y penosas, eran el instrumento perfecto

para aquellos que tratan de huir de este mundo

con un encanto romántico bohemio.

El poeta subió la colina con paso ligero, y se

detuvo. Retuvo dentro de su mente la dedicatoria

que habían puesto en la lápida, como lo hacía todos

los años en su aniversario. Era gracioso pensar

que debajo de esa tierra se hallaba la persona menos

esperada en este relato.

Camila Farfán, Cuarto de media. Primer puesto, cuento.

Eddú Carita, Quinto de media. Segundo puesto, pintura.

102


Stefano Uccelli, Quinto de media.

Segundo puesto, pintura.

Alexandra Aguirre, Quinto de media.

Segundo puesto, pintura.

Francisco Perea, Quinto de media.

Segundo puesto, pintura.

Camila Navarro, Quinto de media.

Segundo puesto, pintura.

103


Carta a “C”

Cuando te conocí a principios del año, sentí una

fuerte atracción hacia ti; tus tonos, tus brillos y

tus curvas enamoraron mis ojos desde el primer

destellante momento. Cuando nos dirigíamos a

casa por primera vez, no sabía cómo controlarme y

creo que tú tampoco. Revoloteabas airosa por 28

de Julio, como si te perteneciera. Sin embargo, me

encantaba que fuera así: podrías no inspirar esa

furia y valentía que tenías, pero, en el fondo, yacía

candente todo el tiempo.

Pasaba el tiempo y con cada salida te quería

más que la primera vez, hasta demasiado, diría

yo, pero de una manera que solo yo sentí, siento

y sentiré. Hubo ocasiones que no fueron tan agradables,

a veces no te sentías con ganas de salir

y me iba caminando ofuscado en mi soledad y,

cuando había veces que estabas tan ansiosa por

salir que podrías haber salido hasta tú sola, yo era

el que no se sentía dispuesto.

Las veces que no estaba en la ciudad eran insufribles

para ti. Usualmente daríamos un último

paseo de despedida para que no te sintieras

tan alejada de mí en mi ausencia, a pesar de que

siempre tuve un lugar para ti en mi memoria; en tu

momentánea pero, para ti, eterna espera, no te lo

hacía notar porque, claro, ¿cómo puedes sentirte

amada si es que se te deja a la intemperie del cemento

por días enteros, sin ningún tipo de tacto o

afecto? Incomprensible, podrían decir algunos; sin

embargo, cuando volvía a ti, podíamos pasar horas

juntos, en el silencio de nuestras presencias,

solos, apreciando tus fogosas mas no iracundas

curvas.

Llegó un punto en el que nos veíamos todos los

días, casi todo el día, y debo decir que esos fueron

los mejores momentos de mi vida; me acompañabas

desde el colegio hasta el gimnasio en Benavides,

y este último fue la perdición de nosotros.

No sabes lo mucho que me arrepiento de haberte

dejado esperándome afuera y que, a pesar de ya

haber salido, te dejé esperando… A veces pienso

que no fue alguien más quien te llevó, sino que te

fuiste por tu cuenta, cosa absurda, ya que no serías

capaz, pues tus dos ruedas no pueden avanzar

sin algún tipo de ayuda.

Fuiste una de las mejores cosas que me han pasado;

espero que algún día nos veamos de nuevo.

Mathías Young, Tercero de media.

Segundo puesto, cuento.

Beatriz Pardo Figueroa, Quinto de media. Tercer puesto, pintura.

104


Un círculo vicioso

Desperté. La fría brisa de la madrugada calaba mis

huesos. Sin ganas de salir de aquel cómodo nido

de sábanas, me levanté; mis pies tocaron el helado

suelo, y sentí una fina capa de humedad en él. Me

abrigué con la bata de polar colgada al lado de la

cama. Salí de la habitación; el cielo del alba era casi

tan deprimente como opaco. Me acerqué a la cocina,

el agua helada entrando en la tetera de metal

congelaba mis dedos. Encendí las hornillas; en una

deposité suavemente la tetera, pues no quería

despertar a mi esposa; la otra, creo que la encendí

para obtener algo de calor. El pan estaba colgado

en una percha al lado de la puerta de la entrada.

Solo tuve que abrir una ventana, estirar la mano y

agarrarlo. Al volver a la cocina, del pico de la tetera

salía vapor. Al mismo tiempo que serví agua en dos

tasas, una para mí y otra para ella, un ruido en mi

habitación me indicó que mi esposa había despertado.

Abrí la despensa; solo había mantequilla rancia

y una bolsa de papel descolorida; tomé ambas

sin ánimo alguno. La bolsa de papel tenía un café

negro, viejo pero todavía oloroso y de buena pinta.

Eché un par de cucharadas al agua recién hervida;

por toda la casa, el olor del café parecía dar una

actitud somnolienta pues no escuché nada que

indicara que los niños hubieran despertado. Tomé

uno de los panes, este tenía aspecto de haber

sido preparado el día de ayer, pues estaba seco y

algo blando; lo corté a la mitad y lo metí unos minutos

al pequeño horno eléctrico de mi esposa. Di

un par de sorbos al café, podía sentir cada trago

calentándome por dentro. Tlín, el timbre del horno

me indicó que el pan ya estaba. Unté esa mantequilla

rancia que estaba en la nevera, no sabía

tan mal como la esperaba. Mi el reloj marcaba las

seis y media de la mañana, me quedaba un cuarto

de hora para salir al trabajo. Con la taza en una

mano y el pan en otra, volví a mi habitación. Todo

indicaba que mi esposa se había vuelto a dormir: la

forma en la que su cuerpo estaba doblado, cómo

se cubría con la frazada y cómo su respiración era

lenta y rítmica. Miré el reloj de nuevo, indicaba que

faltaba un cuarto de hora para las siete. Besé en el

cuello a mi esposa, ella no mostraba ninguna señal

de haberlo sentido, cogí la ropa que tenía en el

taburete de al lado, me arreglé rápidamente y sin

darme cuenta ya me encontraba en la puerta de

la casa. Afuera, el clima era más deprimente que

dentro; el sol, sin ganas de salir, solo emitía unos

cuantos rayos. El café empezaba a hacerme efecto,

me sentía más despierto, pero me empezaba

a arder el estómago. Caminé rápido hacia la estación

del tren, el reloj indicaba que este llegaría en

unos minutos. Una vez dentro, todo volvería a ser,

como siempre, un círculo vicioso.

Paulo Guerra García, Tercero de media.

Segundo puesto, cuento.

Andrea Higueras, Quinto de media. Tercer puesto, pintura.

105


En la espesura del bambú

Sentado en el bosque, solo, pulso las cuerdas y

canto. Solo mis oídos escuchan. Solo me mira la

Luna. Dejo de tocar, miro a mi alrededor y me doy

cuenta de un pequeño río que desemboca a unos

pasos de donde estoy.

Ahora camino solo, vuelvo a tocar mi guitarra

y canto. Siento cómo el sonido del agua al correr

acompaña mi voz; me acerco cada vez más hasta

que llego justo al borde del río. Ahora sentado,

ya no estoy solo: juntos están mi reflejo y el de

la Luna. Empiezo a cantar y pienso si es que sería

capaz de tocar la Luna si llego al fondo del río.

Sigo cantando, y podría estar bebiendo, pero

ahora lo único bebible que me queda es mi sangre

y el agua del río. Después de un momento siento

cómo el sol está anunciando su llegada, es ahora

o nunca. La Luna se está yendo y ya la empiezo a

extrañar. Si ella se va, ya no tendré compañía.

Pienso, me duele la cabeza de tanto pensar,

pero lo haré: seguiré a la Luna y su reflejo al fondo

del río. Dejo mi guitarra, me saco los zapatos

y comienzo a caminar, el agua me llega al pecho.

Me zambullo, empiezo a dejar de respirar, dejo de

respirar, ya no puedo respirar.

Alejandra Guerrero, Quinto de media.

Primer puesto, réplica.

Andrea Higueras, Quinto de media.

Tercer puesto, Cuento.

Estefano Vellutino, Quinto de media.

Primer puesto, réplica.

Miranda Nieto, Quinto de media.

Segundo puesto, réplica.

106


Discusión entre

Rousseau y Hobbes

Rousseau está sentado en una banca del parque Kennedy,

acariciando un gato mientras toma un café, despreocupado.

Después de unos segundos, Hobbes, aparentemente

malhumorado, entra en escena y se sienta

en la misma banca que Rousseau. El gato se va y sale de

escena. Rousseau toma un trago de su café y le dirige la

palabra a Hobbes.

Rousseau: (Le sonríe a Hobbes) Buen día señor,

¿qué lo tiene preocupado?

Hobbes: (Lo mira serio y extrañado) Buen día, nada

más que lo obvio. Este país va de mal en peor.

Rousseau: (Desvía la mirada al cielo y cierra los ojos)

¡Qué se va hacer! Eso es lo que se tiene por vivir en un

país gobernado.

Hobbes: (Ahora solo está serio) Ese no es el problema,

el problema es la forma de este gobierno. El Estado

es muy suave a la hora mandar; si los líderes fuesen más

fuertes, todas las obras se harían sin inconvenientes.

Rousseau: (Ya no sonríe pero no está serio, vuelve a

mirar a Hobbes y luego al suelo) Yo creo que no sería la

verdadera solución, incluso en los gobiernos autoritaristas

hay crímenes, desorden y descontrol. Es la naturaleza

del hombre en comunidad.

Hobbes: (Está extrañado) ¿A qué te refieres con el

hombre en comunidad? La humanidad ha logrado cosas

alucinantes dirigidos como grupo. Si no fuera por estas

comunidades, todos nos mataríamos unos a los otros.

Rousseau: (Ahora está serio pero relajado. Toma

un sorbo de café y vuelve la mirada a Hobbes) Ponte a

pensar en todas las grandes guerras y revoluciones que

han ocurrido a lo largo de la historia. Las más desastrosas

para la humanidad han ocurrido en este orden de

“Estados modernos”. Tantas reglas y castigos sacan lo

peor del ser humano.

Hobbes: La función de las reglas y castigos es lograr

que el pueblo obedezca a su líder; si fallan, es por la debilidad

de este. Además, (Se le ve más confiado) siempre

ha habido guerras y revoluciones, no solo en los Estados

modernos. La diferencia es que los métodos de crianza

de la antigüedad prácticamente garantizaban líderes

fuertes, por eso ahora hay más de estos eventos.

Rousseau: (Mantiene la calma, su mirada se posa

en Hobbes intermitentemente mientras habla) En la

actualidad, sí han llegado líderes fuertes al poder y gobernaron

con mano de hierro, pero solo hace falta ver la

dinastía Romanov, el nazismo o, sin irnos tan lejos, las

dictaduras de Pinochet o Videla. (Se queda mirando a

Hobbes, expectante)

Hobbes: (Vuelve a estar serio pero se le nota un

poco más relajado, quita la mirada de Rousseau y mira

un punto indefinido frente a él) Ellos no eran fuertes

de verdad. Querían el poder para “volverse” fuertes y

lo consiguieron usando engaños y diciéndole al pueblo

lo que quería. El líder de verdad es líder porque sabe

que es el apropiado para hacerlo: el pueblo lo reconoce

como tal y lo sigue.

Rousseau: (Vuelve a sonreír, toma un sorbo de

café) Veo cuál es tu punto y lo entiendo, por lo menos

en parte. Pero, para poder entender mejor, me gustaría

escuchar de un Estado o imperio que haya logrado salir

adelante con este modelo que planteas.

Hobbes: (Trata de seguir serio pero se le nota más

alegre, mueve la mirada a Rousseau un momento y la

devuelve al punto imaginario) Bueno, en realidad no ha

habido ningún imperio o Estado como tal que haya sobrevivido

hasta nuestros días, principalmente porque

los buenos gobernantes terminan siendo asesinados

por gente como los incompetentes que nombraste o

muriendo de viejos. Pero si tuviese que nombrar a un

imperio sería el Imperio Romano, tuvo un buen puñado

de buenos gobernantes.

Rousseau: (Se le nota más relajado) Eso significa

que, por lo menos hasta ahora, no hay uno que lo haya

logrado, no completamente, ¿no?

Hobbes: No, todavía.

Hay silencio por unos segundos. Rousseau termina

su café y se levanta de la banca. Hobbes lo mira y se levanta

frente a él. Rousseau extiende la mano y le dirige

la palabra a Hobbes sonriendo.

Rousseau: Fue un placer tener esta interesantísima

charla con usted.

Hobbes: (Le da la mano y sonríe) Lo mismo digo, camarada

pensador. Espero encontrármelo por aquí otro día.

Rousseau: Lo mismo digo.

Ambos se despiden, salen en direcciones distintas y

abandonan la escena.

Mitsuya Nicolás Sánchez, Quinto de media.

Tercer puesto, cuento.

107


Arantxa García Rosell, Tercero de media. Segundo

puesto, réplica.

Josemaría Guerra García, Quinto de media.

Tercer puesto, réplica.

El dinosaurio

Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba

ahí. No estaba seguro de acercarse, pero minutos

después optó por dar lentas pisadas en

dirección a la magnífica bestia, dueña de sus

Mariana Coronel Zegarra, Tercero de media.

Segundo puesto, réplica.

miedos y más íntimas inseguridades. Le preocupaba,

como en ocasiones anteriores, que este lo devolviese

a temas del pasado, los cuales se encontraban ocultos

gracias al café matutino y al olor a mar.

El dinosaurio seguía dormido, pensó en tocarlo,

pero se arrepintió súbitamente. Oía sus ronquidos,

que marcaban con ímpetu que se hallaba ahí. Sin dejar

de ver a la bestia, se sirvió una abundante taza de

café, se prendió un cigarro y se sentó en su terraza

aspirando el polvo de la construcción vecina. Minutos

después entró, abrumado por el ruido de la calle y los

olores provocados por el chifa del primer piso de su

edificio. Quería ver la tele, pero se limitó a sentarse en

el sofá, sin dejar de ver al dinosaurio, e intentando no

emitir sonido alguno para no despertarlo. Todo pasaba

por su mente. ¿Qué haría si el dinosaurio despertaba?

¿Podría afrontar sus temas pasados y no caer en

un siniestro sin fin de dudas? No tenía respuestas ni

manera de distraerse.

Ya era casi media noche y ninguno de los dos se

había movido. Él llevaba días sin salir, por miedo a despertar

a su carcelero. Decidió dormir de nuevo en el

sofá, para no perderlo de vista.

Sofía Bernales, Cuarto de media.

Tercer puesto, cuento.

108


María José Díaz, Cuarto de media. Primer puesto, collage.

Lovell Yomond, Tercero de media. Tercer puesto,

collage.

Camila Patricia Rodríguez, Cuarto de media.

Segundo puesto, Collage.

109


Bruna Denegri, Cuarto de media. Primer puesto, dibujo a color (técnica libre).

Flavia Torres, Cuarto de media. Segundo

puesto, dibujo a color (técnica libre).

Sofía Bernales, Cuarto de media. Segundo puesto,

dibujo a color (técnica libre).

110


Luana Zavala, Cuarto de media.

Segundo puesto,

dibujo a color (técnica libre).

Vasco Hernández, Segundo de media. Tercer puesto,

dibujo a color (técnica libre).

Paloma Saravia, Cuarto de media.

Tercer puesto, dibujo a color

(técnica libre).

Juan Diego Centeno, Tercero de media.

Primer lugar, dibujo digital.

111


Eddú Carita, Quinto de media. Primer puesto,

dibujo en blanco y negro.

112


Catalina Baigorria, Segundo de media.

Segundo puesto, dibujo en blanco y negro.

Gianell Ordóñez, Primero de media. Tercer puesto,

dibujo en blanco y negro.

Josué Carrillo, Cuarto de media. Tercer puesto, dibujo en blanco y negro.

113


Facundo Ramírez, Cuarto de media.

Tercer puesto, escultura.

Eddú Carita, Quinto de media.

Primer puesto, escultura.

Viktoria Merino, Segundo de media.

Segundo puesto, escultura.

Camila Farfán, Cuarto de media.

Primer puesto, historieta. (continúa hasta la página 118)

114


115


116


117


118


Antonio Henman, Tercero de media. Primer puesto, fotografía.

Gianell Ordóñez, Primero de media. Tercer puesto,

fotografía.

Camila Ormachea, Primero de media. Segundo puesto, fotografía.

119


PRIMARIA

VIDEO

Mateo Alcocer, Sexto grado.

Primer puesto.

MÚSICA

Antonella Altuna y Doménica Dezar.

Quinto grado. Primer puesto.

Camila Díaz, Sexto grado.

Segundo puesto.

Joaquín Planas, Quinto grado.

Segundo puesto,

MÚSICA ELECTRÓNICA

Kenu Puerta, Quinto grado.

Primer puesto.

Yaku Rivas, Sexto grado.

Segundo y tercer puesto.

Amaranta Gutiérrez, Sexto grado.

Tercer puesto.

120


SECUNDARIA

MÚSICA

Gianlucca Tijero, Lukas Onate, Diego Flores y Liam Tobín,

Segundo de media. Primer puesto.

MÚSICA ELECTRÓNICA

Santiago Dávila, Segundo de media.

Primer puesto.

Nicolás Prado, Primero de media.

Segundo y tercer puesto.

121


MENCIONES HONROSAS DE LOS JUEGOS FLORALES 2017

PRIMARIA

FOTOGRAFÍA (SERIE)

Aurelio Giribaldi

Adrián Rosadio

Sexto grado

Sexto grado

Escultura

Maite Piqueras

Remigio Baigorria

Quinto grado

Sexto grado

CUENTO

Mae Alorda

Doménica Dezar

Yaku Galméz

Enzo Sabato

Quinto grado

Quinto grado

Quinto grado

Sexto grado

Collage

Elena Bravo

Salvador Cáceres

María de Orbegoso y

Zuri del Valle

Cuarto grado

Cuarto grado

Cuarto grado

POESÍA

Valery Campos

Julieta Montani

Paula Bellina

Camila Díaz

Aisa Sara

Quinto grado

Quinto grado

Sexto grado

Sexto grado

Sexto grado

HISTORIETA

Tamara Vásquez

Julia Torrejón

Padma Landazuri

Isabel Pérez

Isabella García Rosell

Cuarto grado

Cuarto grado

Cuarto grado

Quinto grado

Quinto grado

ARTES PLÁSTICAS

Pintura

Inés García

Daniela Díaz

Lucille Marcone

Dibujo a color

Julia Torrejón

Dibujo en blanco y negro

Salvador Peña

Camilla Salazar

Cuarto grado

Sexto grado

Sexto grado

Cuarto grado

Cuarto grado

Sexto grado

Alexandre Ágreda

Lucas Villegas

VIDEO

Yaku Gálmez

Santiago Calero

Salvador Sevilla

Kenu Puerta

Lorenzo Molina

Antonio Álvarez

Paloma Carrillo

Gael De la Rocha

Quinto grado

Quinto grado

Quinto grado

Quinto grado

Quinto grado

Quinto grado

Quinto grado

Quinto grado

Quinto grado

Quinto grado

122


SECUNDARIA

FOTOGRAFÍA

Camila Patricia Rodríguez

Cuarto de media

CUENTO

Iyari Buitrago

Luna Durand

Tanit de la Borda

Lukas Onate

Segundo de media

Segundo de media

Segundo de media

Segundo de media

Tarek Bailetti

Paulo Briones

Renzo García

Tercero de media

Tercero de media

Tercero de media

Estefano Vellutino

Quinto de media

POESÍA

Sebastián Ávila

Martín Espinosa

Lorenzo Gutiérrez

Alejandra Saco

Sofía Bernales

Primero de media

Primero de media

Primero de media

Tercero de media

Cuarto de media

ARTES PLÁSTICAS

Pintura

Eddú Carita

Nicolás Salhuana

Mitsuya Sánchez

Anahí Siles

Francesco Uccelli

Quinto de media

Quinto de media

Quinto de media

Quinto de media

Quinto de media

Escultura

Sofía Bernales

Cuarto de media

Dibujo a color (técnica libre)

Catalina Baigorria

Josué Carrillo

Adriano Álvarez

Segundo de media

Cuarto de media

Quinto de media

Dibujo en blanco y negro

Nua Maneiro

Matías Guerra

Lucas Perko

Primero de media

Primero de media

Primero de media

123


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