SUAS AGASCUA

asasac

Relatos del amanecer muisca.



SUAS AGASCUA

RELATOS DEL AMANECER MUISCA

Miguel Alfonso Valbuena Suárez

José Efraín Guataquira Ramirez


ASOCIACIÓN DE ASTRONOMÍA DE COLOMBIA – ASASAC.

www.asasac.com

contacto@asasac.com

ISBN Obra independiente: 978-958-52992-0-7

Junta Directiva 2020 – 2022

Diana Lucero Rojas Narváez – Presidente

John Jairo Parra Pérez – Vicepresidente

Karen Stefanny Gómez Rodríguez – Secretaria

Carlos Manuel Cabarcas Orozco – Tesorero

Juan Carlos Pabón Pinto – Vocal

Mónica Juliana Hernandez Peña – Vocal

Oscar Fredy Benavides Moreno – Vocal

Ana María Saldarriaga Valderrama – Fiscal

Javier Irreño Rodríguez – Fiscal Suplente

Proyecto “Compartir de Saberes de la Cosmovisión Muisca”

apoyado por el Programa Nacional de Concertación Cultural del

Ministerio de Cultura.

SUAS AGASCUA

Relatos del Amanecer Muisca

Dirección: Diana Lucero Rojas Narváez.

Investigación y autoría:

Miguel Alfonso Valbuena Suarez.

José Efraín Guataquira Ramirez.

Correción de estilo: Carlos Baquero Pardo

Arte y diagramación: Jeisson Castillo

©ASASAC

©Ilustraciónes: Jeisson Castillo

Impreso en Colombia

Cima Gráfica SAS

Octubre 2020

Este libro no puede ser reproducido total o

parcialmente sin autorización escrita por ASASAC


Con el apoyo de la comunidad Muisca Sieubasue,

específicamente del sabedor tradicional

Gualcala Alava Ordoñez



INTRODUCCIÓN

El olvido de las raíces parecía ser la constante en

los habitantes del territorio central de Colombia:

durante cientos de años la palabra indio o

indígena representó una ofensa, desconociendo

la herencia significativa que traía nacer en este

lugar. Pero a pesar de lo anterior la historia se

negó a desaparecer pues encontró refugio en las

prácticas comunes en el campo, en la ruralidad de

las grandes ciudades, en las costumbres y saberes

que los campesinos compartieron de generación

en generación, palabras, alimentos, formas de

leer y entender el entorno natural, e incluso en las

crónicas coloniales que hoy permiten comprender

nuestra riqueza cultural ancestral.

Gracias a esto es posible valorar las construcciones

que por un periodo extenso de tiempo se dieron

en este territorio. Los muiscas, que se asentaron en

el altiplano cundiboyacense, al parecer definieron

dinámicas avanzadas de vida, que los llevaron a

edificar principios ontológicos, aterrizados en lo

práctico y cotidiano, lo cual fue necesario para

prolongar su existencia en el tiempo y el espacio.

Algunas de estas construcciones se asocian a las

perspectivas cosmogónicas, relacionadas con el

origen mismo de la existencia material e inmaterial,

dando cuenta así de su presencia y la de su entorno.

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Los muiscas construyeron su cosmovisión sobre una

estructura mítica, que entenderemos aquí como

el conjunto de relatos intencionados para explicar

todo lo que los rodeaba contextualizados en sus

realidades y relaciones, pues de allí se obtenía la

justificación de los insumos fenomenológicos.

La lectura posible de estas construcciones

cosmogónicas, implicó para nosotros tener en

cuenta saberes que nos permitieron abordar con

prudencia las fuentes presentes para desarrollar

este escrito. Una de estas fuentes es la astronomía

cultural, ya que reúne varias ramas de la ciencia las

cuales entretejidas, resultan en metodologías útiles

para lograr los propósitos de estas características.

Reconocemos también los posibles sincretismos

que se han generado a lo largo del tiempo. Por lo

tanto, no es la intención de este trabajo desconocer

los significados que se dieron y se han dado sobre

estos saberes.

En virtud de lo anterior, en este escrito

pretendemos mostrar la historia del origen

de la cultura muisca, presentada como una

interpretación narrativa etnográfica desde la

visión subjetiva de los que desarrollamos esta

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investigación. Para lo cual recogemos relatos

compartidos por sabedores que hacen parte

de la reconstrucción de esta comunidad, pues

reconocemos el valor de estos procesos que se

identifican con la tradición y que hoy representan

el anhelo colectivo por construir una identidad,

por defender el territorio y por mantener vivo

un conjunto de prácticas y saberes propios.

Igualmente se suman y relacionan algunas crónicas

coloniales, con la intención de robustecer estas

historias, para que puedan servir a estos procesos

que desarrollan las comunidades actualmente.

Finalmente, desde la Asociación de Astronomía de

Colombia (ASASAC), agradecemos al Ministerio

de Cultura por apoyar estas iniciativas a través del

Programa Nacional de Concertación Cultural el cual

aprobó nuestro proyecto “Compartir de Saberes

de la Cosmovisión Muisca”. Estamos convencidos

de que trabajos colectivos entre las diferentes

comunidades permiten desarrollos que aportan,

desde cada una de las misionalidades, en defensa

de la identidad y la preservación de la memoria

tradicional y ancestral de nuestro país.

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RELATOS DEL AMANECER MUISCA

“El espacio en el que vivimos y la materia de la

que estamos hechos obedecen a un origen, sin

embargo, este no es el principio de todo, aún

no hemos descifrado aquello primigenio, aquí

solo hablaremos de nuestro amanecer”



Vamos a regresar al pasado, a retroceder en el

tiempo para contar nuestra historia, que no es

solo un mito, es la historia del origen. Podríamos

conocerla de dos maneras: mirando el presente

para tratar de explicar el pasado o, como lo

construimos aquí, sentarnos en el origen a observar

cómo nace y evoluciona la existencia. Para hablar

del principio, mientras viajamos en el tiempo - en la

palabra de los abuelos - exploramos los momentos

históricos e incluso revisamos la etimología de

nuestra lengua, para entender y comprender el

mensaje que ellos nos entregan. Estos saberes

nos servirán como referentes necesarios para la

narración de la historia.

Esta es la historia de nuestra ley de origen, la historia

del “primer padre”, de la “primera madre”, del

hombre y la mujer, es la historia de todas las leyes

que surgen de cada momento histórico y que hoy

aquí vivimos, pues todo lo esencial viene de ese

tiempo. Es la cosmovisión profunda que representa

más de lo que el lenguaje puede contener, es la

historia de cómo se creó todo, qué resultó en lo

inmaterial y en lo material, desde el instante en

que la “nada” dominó hasta el momento en que el

sol se enfrió, creando la vida, lo que conocemos,

vemos y sentimos.

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Aquella historia no es humana, pues lo humano no

había sido pensado, ni siquiera había sido soñado,

lo humano no corresponde a este momento

histórico, por mucho tiempo todos los mitos de

nuestra cultura tenían un carácter humanizado que

no es más que nuestro origen tergiversado, con

otro orden, es decir, hecho por nosotros. Afirmar

que un padre y una madre concibieron la existencia

es un pensamiento humano ya que biológicamente

así funciona, sin embargo, en el principio no era así,

porque existían relaciones diferentes, hoy difusas

para nosotros, que posiblemente sean formas que

no hayamos entendido, incluso es posible pensar

que aquello rige las relaciones humanas o que toda

la existencia está sostenida por estos principios que

están grabados a partir del inicio, que anteceden

a lo humano y que no debemos desconocer al

hablar del origen.

Por ejemplo, al nombrar un abuelo primigenio no

quiere decir que lo imaginemos como una persona,

podríamos referirnos a lo que ustedes llaman

espíritu y posiblemente ni esa sea la palabra, pues

el espíritu nace cuando los humanos tienen cuerpo,

lo mismo el concepto de un padre creador y de una

madre divina, eso nace con el cuerpo. Antes no

era necesario nombrar a madre o padre, debido a

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que éramos padre y madre, tampoco era necesario

decir espíritu porque ya éramos espíritu, entonces

¿cómo puedo nombrar algo diferente si todo era

lo mismo? Cuando hay corporalidad y muchas

formas de la existencia debemos diferenciarnos

y asumirnos como lo definido, en ese momento

tenemos que reconocer eso que está y hace parte

del ser.

Antes que “nada” ya estaba lo que llamamos la

energía primigenia, aquello que ustedes podrían

entender como los padres de la creación y

aunque se presenten como una pareja esto no

implica la diferencia, este ser es la mezcla que

contenía atributos esenciales, un ente indivisible

con memoria y conciencia, bases necesarias

para la existencia. No es claro de dónde vienen

ellos, por lo que podemos pensar que son seres

autogestados, existentes antes de que cualquier

cosa fuera materia o antes de que cualquier ser

tuviera nombre; ellos fueron responsables de

otorgar el fundamento a los hijos que vendrían

después, o simplemente de otorgar consejo a los

responsables de materializar el universo en UNQUY

NXIE, en el principio de “todo”.

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Pero el universo no se originó de la “nada”. ¡La

nada no existe! Cuando la “nada” se nombra pierde

la característica de inexistencia ¡ya es!. Al definir

este concepto se le da una forma, un sentido que

se convierte en “algo”, relatar un mito en el que

hablaremos de la “nada” no es necesariamente un

principio, pues este ya tiene nombre, no es posible

que de la “nada” haya nacido “todo”.

En este principio, que no es el primigenio, todo

está contenido en BA. La nada que a su vez es el

todo, es BA, es lo único que se encuentra en el

territorio (el universo), BA era la oscuridad, BA era

la tiniebla que contenía y que contiene la memoria

y la historia, pero BA no quiere decir que en el

principio no había nada porqué de la nada, nada

florece, nada crece. BA antecede a la existencia

del espíritu y a la manifestación de la energía o

de la presencia divina en este territorio, en ZAITA,

nuestro principio. Observamos que BA actúa en

diferentes momentos o tiempos respecto a unas

tareas específicas, no se puede crear lo material e

inmaterial en un abrir y cerrar de ojos, todo requiere

de un proceso.

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La primera labor consiste en recibir una orientación

de origen, BA está en un estado donde recibe las

indicaciones de los padres primigenios para dar vida

por primera vez en el territorio universal, espiritual,

mental, material y energéticamente. Este es el

tiempo donde la energía sagrada está llegando al

territorio, aquí BA es la conciencia, es el recuerdo,

es la memoria. BA significa memoria, pero al ser

memoria no tiene forma, únicamente es recuerdo,

sólo contiene y sólo almacena información en el

tiempo. BA es oscuridad y en la oscuridad hay

briznas, por tanto BA no quiere decir ausencia de

presencia, recordando que no podemos partir de

una creación donde vemos que en el principio

no había nada, allí en el principio yacía BA como

memoria en la oscuridad que recibe concejos.

La oscuridad requiere un orden, en ella, aunque

invisible para nosotros, existían las briznas, desde

donde BA decide establecer un ordenamiento de

ellas para que todo lo que contenga la vida, todo lo

que contenga la creación este hecho con esta base.

Estas briznas también pueden constituir formas de

vida que son invisibles, imperceptibles, pero no

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quiere decir que no sean vida. Luego de recibir

todas las indicaciones, BA empieza a actuar, es una

segunda labor en donde se pasa de ser memoria a

ser la ordenanza primordial con la cual se da inicio

a la creación, que en el presente es para nosotros

el SUAS AGASCUA, el amanecer. Inicia entonces

otro momento universal, la separación, es en este

tiempo donde se disocian las briznas para ordenarse

en parejas y grupos con el fin de que exista la

posibilidad de la creación, de la combinación, la

asociación, la fecundación y la compartimentación.

Por lo tanto, es BA quien establece la primera ley, la

ley del ordenamiento, que separa los componentes

primarios de la creación, es decir, en el momento

en que el espíritu, el pensamiento o la memoria

primigenia va a dar vida, lo primero que hace es

organizar las fuerzas de la energía presente, en

dos formas con características diferentes.

Estando ordenada y reglamentada la memoria

y la energía y reunidas como fuera necesario

para poderse recrear, BA, presente aún en la

casa de la oscuridad inicia una nueva tarea, la

preparación del vientre, del cosmos. BA ahora es

la condición básica para que nazca y florezca la

existencia tangible, quiere decir que los trabajos

hechos hasta este tiempo no son materiales, solo

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están en la memoria, porque aun cuando BA hace

nuevos trabajos, no deja de ser memoria, ni se

transforma en lo tangible. BA se prepara para

recibir la presencia divina a este territorio (universo),

ahora es quien va a dirigir y a orientar la llegada y

el establecimiento de sus hijos primigenios.

BA ahora se ha establecido, las briznas presentes

en ZAITA están reglamentadas en orden. La

memoria en esa casa de la oscuridad se transforma

en reglamentación de pensamiento, en este

tiempo aún no hay creación física, ahora se están

ordenando las fuerzas en el territorio, fuerzas

creativas primordiales del cosmos alojadas en la

memoria, en BA. En este tiempo nace el ser, el

pensar, el existir, el tener conciencia de estar aquí,

nace GÜE.

BA ahora representa el tiempo, la memoria que

corresponde al orden y a su vez quien rige la creación,

quien garantiza y que da vida al linaje eterno porque

también lleva una herencia etimológica, la creación

también tiene un orden etimológico. Cuando

decimos GÜE, hablamos de “ser” y “existir”, GÜE

también quiere decir “pensar”.

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Y ese momento, en el que memoria y pensamiento

se recrean, es el nacimiento de un ser que nosotros

en la tradición llamamos BAGÜE, podrían ustedes

entenderlo como la gran madre BAGÜE . BAGÜE

es un único ser, matriz de creación, un ser del

principio, BA que representa la memoria, GÜE

qué significa el ser, el pensar y el existir. De la

combinación entre la memoria y el pensamiento

nace una fuerza que empieza a dar vida, el sueño,

en él convergen los atributos reconocidos en BA

y GÜE, pensamiento y memoria que resultan en

un sueño, una visión de lo que vendrá.

Pero GÜE se debe al BA, BA siempre estará,

esto garantiza un linaje que será eterno, una

herencia que dará ordenanza después del SUAS

AGUASCUA, en este momento como BAGÜE y

luego como BACHUÉ, una mutación que se da en

cada momento de nuestra historia, o un nacimiento

de algo que recrea esa energía con un pensamiento

y una existencia diferente.

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Esto que llamamos BAGÜE no es cosa física alguna,

ni persona, ni animal, ni planta, ni piedra, no es algo

que se pueda ver o tocar. Este ser es en conjunto

entre la memoria, el ser, el sueño y la fuerza, será

todo lo que está por existir. BAGÜE es la luz antes

de la luz, el movimiento antes del movimiento, este

universo antes de su existencia y el tiempo antes

del mismo. Sin embargo, ya es el agua del río que

vendrá, la nieve de nuestros páramos, el rocío de

la mañana, las ranas cantando, los granos de maíz,

los frutos de los árboles, la luz durante el día, la

luna y las estrellas que aparecen cada noche. En

la madre está oculto aún sin manifestarse el azul

del cielo, el verde de las plantas, el gris de las

nubes, la sangre de los animales y los muiscas.

En este tiempo es todo lo que se va a crear, es

un proyecto de universo, de mundo, de muisca,

de la gente que seremos. En ella también está

contenido lo que compondrá nuestro mundo, las

nubes con su lluvia, los vientos fuertes con sus

sonidos, las lagunas, ríos y humedales, con sus

aguas y sus peces, los bosques y los campos con

flores y animales, las montañas con cuevas y picos

que serán lugares sagrados.

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En ella existen las cosas que serán grandes y las

migajas más pequeñas, será el guacamayo con sus

colores, el rápido vuelo del QUINZA, el colibrí, el

tigrillo con su cara de fuego, el zorro juguetón, el

cóndor y la lechuza, el águila que vuela por los

cielos y el pato de la laguna.

Pero la madre BAGÜE no es el agua, la luz y las

montañas que conocemos, es más bien su aliento,

su brío, es el aliento de todo, es el tiempo antes

del tiempo y el espacio antes de su creación que

existe en la oscuridad y el silencio, en un silencio

profundo, donde todo está quieto, nada se mueve

o suena, allí solo BAGÜE, con la memoria, el

pensamiento y la fuerza para crear, incluso con el

sueño de lo que vendrá.

En ZAITA se encuentra la madre, en aquella

oscuridad y silencio absoluto, necesarios para la

creación, pues sin oscuridad no se puede fecundar,

si la semilla no se cubre de tierra no nacerá la

planta. La luz de la madre fecunda siempre y

cuando exista la sombra, pero para que el sueño sea

materializado, se necesitan de los dos elementos,

de la luz que nacerá del sueño de BAGÜE y la

oscuridad que está en el principio de este universo.

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Pero BAGÜE solo tiene el proyecto y el aliento

del universo, sabe que necesita algo que pueda

recrear lo que en su sueño imagina, allí en ZAITA

acude a padre y madre primigenios, buscando

consejo, buscando compañía y ayuda, consulta

sobre el ingrediente esencial faltante, aquella

luz que permite parir lo que la madre piensa,

y que al mismo tiempo contenga la memoria

universal que ella guarda. Allí en la oscuridad y el

silencio acogedores recibe indicaciones mayores,

comprende que para crear en físico, necesita de

luz, de pulpa, que vendrá en forma de un ser no

tangible pero que con ella resultará en carne.

Este espíritu le pertenece a padre y madre

primigenio, es un espíritu que le permite transformar

y sintetizar lo que está en el pensamiento, lo que

se guarda en la memoria, lo que se dice y se oye

en la palabra y lo que se observa en el sueño. Es el

espíritu de la materialización, primero en energía y

después en lo material. Mientras la madre BAGÜE

busca engendrar sucede una transición, a ella llega

el espíritu de la materialización para dar vida, para

concebir, es la espora mental, la espora del sueño

y la espora de la palabra. BAGÜE recibe el espíritu

del CHIMIZAPAGUA.

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El CHIMIZAPAGUA, además de permitir el

florecimiento de la vida y de ostentar el poder de

materializar, visita a BAGÜE para aconsejar, porque

él es un ordenador de la vida. Es un espíritu recto

que no pertenece a los hijos de BAGÜE, sino que

a través de él todos los hijos de ella pueden nacer.

CHI se asocia con la palabra carne y CHIMI con

pulpa, ZA hace referencia a un tiempo, es antes

de que nazca la luz, dicho en conjunto CHIMIZA

es la carne que está naciendo, es lo que todavía se

está gestando y floreciendo en la oscuridad donde

todavía no se ha dado luz, pero ya hay energía,

ya es energía unificada. El PA y el GUA quiere

decir padre y madre o sea que el CHIMIZAPAGUA

fue el que otorgó la potestad y la autoridad de

materializar la energía a BAGÜE.

BAGÜE nombra su creación para compartirla con

el CHIMIZAPAGUA, él tiene como tarea generar

la materialización de este sueño, de esta energía.

El CHIMIZAPAGUA necesita de sus indicaciones

para que se dé la condensación y la unificación.

Allí se establecerá una identidad e individualidad

propia de los elementos que se van creando y se

van nombrando, al ponerles un nombre, se les da

vida y se les otorga una misión.

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Cuando el CHIMIZAPAGUA, le autoriza, le brinda

y le otorga su poder a BAGÜE, a través de él ya

puede parir, germinar, dar la vida. Todos los hijos

que vendrán serán diferentes, tendrán un cuerpo

que sigue siendo energético pero que tiene una

unificación propia, también una presencia como

entidad consolidada, ahora se podrán diferenciar

en la oscuridad gracias a esa forma manifestada.

Al existir la potestad para crear en físico, lo primero

que surge es un material que ustedes llaman “no

biológico”, pero que es materia, no se puede ver,

pero sigue siendo materia, a esto se le llamó FIBA,

es el aire, él es el primer material en el cosmos, es

el más antiguo, desde el principio no es posible

atraparlo pero si percibirlo, en él no se podía

sostener algo, FIBA es posiblemente la creación

física más antigua. Que este ser exista implica

que ya hay espacio, el aire está contenido en el

universo, FIBA ocupa cada rincón, sin embargo

aún no hay luz, no hay pulpa material que sirva

como insumo para crear hijos con forma, el aire

no puede juntarse para crear más hijos, lo más

denso que puede formar este material es FAOA, la

nube, pero la nube no puede guardar y recrear la

memoria, el pensamiento y el sueño de la madre.

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CHIMIZAPAGUA y BAGÜE se esfuerzan para

fecundar y parir, con su fuerza y sueño surge el

CHIMINIGAGUA, la gran cosa resplandeciente,

tampoco es gente ni cosa alguna conocida, pero

es material, es físico, esta es la fuerza de la luz,

contiene la memoria, el pensamiento y el sueño de

BAGÜE, más la pulpa, la carne del CHIMIZAPAGUA

encargado por padre y madre primigenios.

La presencia de CHIMINIGAGUA representa

el SUAS AGASCUA, el amanecer físico de la

existencia muisca. Aquí se abre un nuevo momento

histórico, pues él será semilla de cada hijo de la

madre BAGÜE, desde el primero hasta el último

y al mismo tiempo será la chispa de cada estrella,

de la HICA, de la Tierra, y de cada cosa o ser que

estará presente en este universo. Será también la

vía para que el linaje de nuestra cultura perviva

por siempre. En CHIMINIGAGUA se guarda la

esperanza de que cada ser, en esta existencia, esté

compuesto de la memoria del BA, el pensamiento

del GÜE y del sueño producto de la amalgama de

estos entes que son uno.

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En este SUAS AGASCUA, del encuentro entre

BAGÜE y CHIMIZAPAGUA aparecen los hijos

primigenios, que para nosotros serán nuestros

abuelos: BACHUÉ será la madre de las mujeres y

los hombres muiscas, CHIBCHACUM será el apoyo,

bastón y compañía de los abuelos, BOCHICA es el

CHYQUY o sacerdote mayor, NEMCATACOA será

“el encargado de ordenar los sonidos y cantos en

el universo, CUCHAVIVA será el azul del cielo, el

verde de las montañas, dará vida a los paisajes.

Estos son los hijos de la gran madre, fueron su

sueño y ahora ya existen, no parecen humano

alguno, pero ya son carne, ya son materia.

BAGÜE se encargó de convocar al CHIMIZAPAGUA,

para crear a CHIMINIGAGUA y a todos sus hijos.

Todo lo hizo para que amaneciera, para que

existiera la Tierra, las estrellas, el Sol, la Luna,

los animales, las plantas. Ella hizo esto para que

existiéramos nosotros los muiscas, que en ZAITA

fuimos su sueño.

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Al crear a sus hijos, los formadores del universo,

BAGÜE ve su crecimiento, ellos aún nada hacen,

pues no hay ninguna otra cosa, no hay tierra para

labrar, tampoco hay casa para ceremoniar. Estos

formadores son de esencia noble, parecen niños

jugando, aunque no tienen forma humana, más

bien, pensemos en el viento inquieto que forma

remolinos cuando se agita en las praderas, en las

montañas. Ellos danzan y cantan con los sonidos

que NEMCATACOA emite, él es el dueño de la

danza y el canto.

Esta danza es la primera, la única hecha en este

momento de la historia, y aunque la llamemos así,

este ritmo y movimiento es un trabajo, mientras

estos primigenios se mueven están creando, dando

forma al entorno, están definiendo el espacio, que

será ocupado con las cosas que luego existirán.

Aquella danza también representa los latidos del

corazón de BAGÜE, en esos latidos se encuentra

guardado su sueño, en esta danza recrean el sueño

del universo de la madre, aquí le dan sentido a lo

que vendrá.

Por mucho tiempo esta danza fue su única acción,

¿cuánto tiempo? No lo sabemos, el tiempo en este

momento de la historia tiene formas diferentes de

contarse. Cuando ellos terminan su baile y canto,

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reciben consejo de la madre, los invita a guardar

silencio y a pensar. Ellos nacieron con su sueño y

memoria incorporada, por lo que podían sentir y

escuchar a su madre, sabían y entendían el proyecto

de sueño, las intenciones de este amanecer.

Mientras estos abuelos piensan, BAGÜE decide

crear los primeros alimentos y bebidas para sus hijos

de la pulpa de CHIMINIGAGUA, los mismos que la

humanidad muisca utilizaría a diario, pero que en

este tiempo aún no tienen forma o semejanza a los

alimentos que encontramos en nuestro mundo. La

madre alimenta a sus hijos para dar de su fuerza y

su pensamiento de acuerdo a su misión.

A BACHUÉ la alimenta con la esencia de la leche

y el maíz, pues ella es quien llevará la semilla de

humano, de gente, de muisca, por lo tanto será

la madre del cuerpo físico del hombre y tiene el

poder de personificarse, es decir, puede pasar

de ser la gran serpiente celeste, por medio de

una metamorfosis, a transformarse en humana.

Alimentará con su leche al hombre y le enseñará a

cultivar el grano dorado, también a cazar, convivir

en comunidad, a tener presente la memoria y el

pensamiento de la gran madre BAGÜE.

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A CHIBCHACUM lo alimenta con la esencia de

agua y de hierbas verdes, pues él será el protector

de HICA, tiene la potestad de transportar el agua

en todo el territorio, de todo el universo y por lo

tanto es quien traerá este elemento vital para las

plantas físicas y además es quien dará con la lluvia

la ordenanza del labrado y del trueque.

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A BOCHICA lo alimenta con la esencia de

algunos granos dorados y la pulpa virgen del

CHIMINIGAGUA, por lo tanto será la luz dorada

que recorrerá el territorio. También tendrá la

posibilidad de materializar los sueños, pero no

creando la materia sino transformando la existente,

representará la fuerza que modifica y plasma en lo

tangible la memoria y el pensamiento de BAGÜE.

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A NEMCATACOA, lo alimenta con la esencia de la

carne de venado, con lo que adquiere fuerza y vigor,

para que pueda habitar todo el territorio. Él llevará

el medio y la forma para entablar conversaciones

con los hijos de BAGÜE, con ella misma y con padre

y madre primigenios. Por eso tendrá la ordenanza

de los sonidos y los cantos del universo, que son

la vía para establecer comunicación con todos los

abuelos y requerirá la fuerza para que su canto

llegue a todo el territorio.

Cada uno de los abuelos recibe un alimento

especial, esto les otorga fuerza y les da forma a

su acción, también les da identidad, la cual definirá

su oficio en el proyecto de universo. Mientras se

nutren con el alimento compartido por BAGÜE, sus

hijos crecen, se vuelven poderosos, cada uno va

adquiriendo una forma, un cuerpo, con capacidad

de acción y gran sabiduría.

BAGÜE ya no está sola, sus hijos ya tienen forma,

pensamiento y guardan su memoria y ya son

capaces de trabajar en el pensamiento, pues

aún no hay estrellas o mundos. Ellos solo piensan

en lo que tendrán que realizar, en aquello que

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existirá, en el nuevo tiempo y espacio que vendrá

con su acción.

Cuando la madre ve a sus hijos grandes y fuertes

en pensamiento, decide entregarles la tarea del

amanecer. Cada uno ya fue creado y alimentado,

son sabios, poderosos y fuertes, tienen la memoria,

el pensamiento y el sueño, todos sabían que hacer

y el momento para desarrollarlo. Todos son parte

de BAGÜE, pero con cuerpo e identidad, tan solo

falta el escenario en donde se pueda cumplir con

el proyecto de gente, de muisca.

Con su tarea clara, los primeros hijos aconsejados

por su madre encuentran que deben acompañarse

de elementos que otorgarán conciencia y visión

de aquel sueño de universo.

Estas son las plantas medicinales, el YOPO, la

OSCA y el TYHYQUY, que los muiscas utilizaremos

como plantas de consulta, de guía y de consejo.

Entenderemos que las plantas sagradas estaban

antes, con las plantas hicieron los dioses la creación.

Sin ellas no se hubiera podido crear nada.

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Es en este momento de la historia cuando los dioses

empiezan a trabajar, estudiando y moviéndose de

un lado a otro, llevando la pulpa de CHIMINI a

todos los rincones del universo. El universo ya

contiene a FIVA, FAOA y al CHIMINI.

Esta es la historia del SUAS AGUASCUA, el

amanecer de la cultura muisca en el universo,

pero esto no termina aquí, este es tan solo el

momento en el que la luz se esparce en todo lugar.

Otro momento histórico será cuando aquella luz

se enfríe y se dé la creación de las estrellas, el

mundo, las montañas, las plantas, los animales y

la gente, los muiscas.

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BIBLIOGRAFÍA:

Diccionario y gramática muisca. Diego F. Gómez

y Jennifer Torres. 2013.

Espacio y tiempo entre los muiscas. José Rozo

Gauta. 1997.

Gramática, vocabulario, catecismo y confesionario

de la lengua chibcha. Ezequiel Uricoechea. 1871.

Relatos de la antigua Bacatá. José Rozo Gauta. 1998.


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