Cartas a Jóvenes Enamorados (1987) - Iglesia Adventista Agape

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Cartas a Jóvenes Enamorados (1987) - Iglesia Adventista Agape

Cartas a jóvenes

enamorados

Ellen G. White

1987

Copyright © 2012

Ellen G. White Estate, Inc.


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Este libro electronic es proporcionado por Ellen G. White Estate.

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el sitio de Elena G. De White Estate Web.

Sobre el Autor

Ellen G. White (1827-1915) es considerada como el autor más

traducido de América, sus obras han sido publicadas en más de

160 idiomas. Ella escribió más de 100.000 páginas en una amplia

variedad de temas espirituales y prácticos. Guiados por el Espíritu

Santo, que exaltó a Jesús y se refirió a las Escrituras como la base

de la fe.

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I


G. de White en mail@whiteestate.org. Estamos agradecidos por su

interés y comentarios y les deseo la bendición de Dios a medida que

lee.

I I


I I I


Índice general

Información sobre este libro . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . I

Prólogo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . V I

Te amo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . V I I

De la Biblia . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . V I I

De los escritos de Elena G. de White . . . . . . . . . . . . . . . . V I I I

Sección 1—El matrimonio—un anticipo del cielo . . . . . . . . . . . 11

Un anticipo del cielo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 12

Haga que el romance perdure a través de la vida matrimonial 14

“Si Jehová no edificare la casa” (Salmos 127:1) . . . . . . . . . . . 15

El matrimonio es como el amor de Cristo por su pueblo elegido18

La vida matrimonial es cada vez mejor. . . . . . . . . . . . . . . . . . . 19

Sección 2—¿Cómo encontrar al compañero ideal? . . . . . . . . . . . 21

Sea práctico . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 22

Lo que un joven debiera considerar al buscar una esposa . . . . 23

Preguntas que una señorita debiera hacer antes del matrimonio26

Sección 3—¿Es realmente amor? . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 31

¿Es esto verdadero amor? . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 32

El amor, una planta tierna . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 33

El poder del amor . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 34

Cuando el amor es ciego. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 36

Sección 4—¿Necesitas ayuda?. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 41

¿Habré hecho la elección correcta? . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 42

Los padres pueden ser de ayuda . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 47

No oculte su amistad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 51

Sección 5—Bajo control . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 53

En Cristo hay poder para controlarse . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 54

¡Antes de que diga “si”! . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 55

Compromisos quebrantados . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 56

No debemos amoldarnos a las costumbres del mundo . . . . . . 62

La pornografia y la mente . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 63

Sección 6—Responsabilidad sexual . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 65

Responsabilidad sexual de los jóvenes cristianos . . . . . . . . . . 66

Jugando con los corazones . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 74

Sección 7—Sombras sobre el nido . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 77

I V


Índice general V

Sombras sobre el nido . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 78

¿Andarán dos juntos si no estan de acuerdo? . . . . . . . . . . . . . . 79

¿Jugará usted con su matrimonio? . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 87

. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 88


[6]

[7]

Prólogo

¿Te has preguntado alguna vez cómo sería recibir una carta de

un profeta? ¿Tendrías el valor de abrir el sobre y leer su contenido?

En este libro hay cartas que fueron escritas por inspiración de

Dios y que fueron dirigidas a jóvenes con el fin de ayudarles a hacer

las elecciones correctas en su noviazgo y matrimonio.

Los recopiladores han añadido en este libro las circunstancias

de trasfondo relacionadas con las personas involucradas, lo cual

aparece en la página que precede a cada carta. Algunas cartas largas

se han abreviado sin la indicación de puntos suspensivos. Por razones

obvias, los nombres han sido cambiados. En varios capítulos se han

incluido consejos adicionales; algunos de ellos extraídos de cartas.

No hay otro tiempo en la vida que sea tan importante para recibir

consejos al respecto, como cuando dos jóvenes están planeando

unirse en matrimonio. Puesto que el Señor te ama y desea que tengas

vida eterna y y un hogar feliz, la lectura de tan sólo una de estas

cartas podrá ayudarte a obtener ambas cosas.

Te invitamos a “abrir el sobre” y a leer lo que el Señor ha dicho

a otros jóvenes como tú.

V I

Ellen G. White Estate

Washington, D. C. 2001


Te amo

“¡Te Amo!” ¡Cuán significativas son estas palabras para dos

jóvenes! Pero cuánto más maravillosas resultan cuando nos son

dichas por nuestro Salvador quien desea que seamos felices y que

encontremos gozo en nuestra relación del uno con el otro.

Cristo comparó su amor por la iglesia con el amor del esposo y

la esposa. Las Escrituras contienen tiernas historias de amor tales

como las de Jacob y Raquel, y la conmovedora historia de Ruth,

la moabita, quien mediante su matrimonio con Booz llegó a ser un

eslabón en la genealogía del Mesías.

Nuestro Padre celestial se interesa en nuestra vida efectiva. Mediante

los escritos inspirados de las Escrituras y de Elena G. de

White, Dios ha dado consejos a los jóvenes en su búsqueda de la

felicidad. [8]

De la Biblia

“¡Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos

hijos de Dios!”. 1 Juan 3:1.

“Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan

en abundancia”. Juan 10:10.

“Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en

vosotros, y vuestro gozo sea cumplido”. Juan 15:11.

“El que os toca, toca a la niña de su ojo”. Zacarías 2:8.

“Tener amor es saber soportar; es ser bondadoso; es

no tener envidia, ni ser presumido, ni orgulloso, ni grosero,

ni egoísta; es no enojarse ni guardar rencor; es

no alegrarse de las injusticias, sino de la verdad. Tener

amor es sufrirlo todo, esperarlo todo, soportarlo todo.

El amor jamás dejará de existir” (1 Corintios 13:4-8),

Dios Habla Hoy.

V I I


[9]

V I I I Cartas a Jóvenes Enamorados

“Jehová se manifestó a mí hace ya mucho tiempo, diciendo:

Con amor eterno te he amado; por tanto te prolongué

mi misericordia”. Jeremías 51:3.

“Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida,

ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente,

ni lo porvenir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra

cosa creada nos podrá separar del amor de Dios que es

en Cristo Jesús Señor nuestro”. Romanos 8:38, 39.

De los escritos de Elena G. de White

Te escribo porque te amo.—Carta 51, 1889.

Queridos jóvenes, deseo hablaros decididamente porque

quiero que seáis salvos.—Mensajes para los Jóvenes,

138.

Mi querida hermana, le he escrito porque siento amor

por usted.—Carta 51, 1894.

No considero que su caso sea desesperado; si lo considerara

así, mi pluma no estaría escribiendo estas líneas.—

Testimonies for the Church 2:582.

Acepta la corrección como proveniente de Dios; acepta

el consejo que se te da con amor.—Carta 30, 1875.

Presenta a Dios tus necesidades, gozos, tristezas, cuidados

y temores. No puedes agobiarlo ni cansarlo. El que

tiene contados los cabellos de tu cabeza, no es indiferente

a las necesidades de sus hijos. “Porque el Señor

es muy misericordioso y compasivo”. Santiago 5:11.

Su amoroso corazón se conmueve por nuestras tristezas

y aun por nuestra presentación de ellas. Llévale todo

lo que confunda tu mente. Ninguna cosa es demasiado

grande para que él no la pueda soportar; él sostiene

los mundos y gobierna todos los asuntos del universo.


Te amo I X

Ninguna cosa que de alguna manera afecte nuestra paz

es tan pequeña que él no la note. No hay en nuestra

experiencia ningún pasaje tan oscuro que él no pueda

leer, ni perplejidad tan grande que él no pueda desenredar.

Ninguna calamidad puede acaecer al más pequeño

de sus hijos, ninguna ansiedad puede asaltar el alma,

ningún gozo alegrar, ninguna oración sincera escapar de

los labios sin que el Padre celestial esté al tanto de ella,

sin que tome en ello un interés inmediato. El ‘sana a los

quebrantados de corazón, y venda sus heridas’. Salmos

147:3. Las relaciones entre Dios y cada alma son tan

claras y plenas como si no hubiese otra alma sobre la

tierra a quien brindar su cuidado, otra alma por la cual

hubiera dado a su Hijo amado.—El Camino a Cristo,

100.

[10]


X Cartas a Jóvenes Enamorados


Sección 1—El matrimonio—un anticipo del

cielo

El calor de la verdadera amistad y el amor que une los corazones

del esposo y la esposa, es un goce anticipado del cielo.

Dios ordenó que haya perfecto amor y armonía entre los que

contraigan matrimonio.

Que el esposo y la esposa se comprometan en la presencia del

universo celestial a amarse el uno al otro como Dios lo ordenó.—En

Lugares Celestiales, 204.


[11]

[12]

Un anticipo del cielo

El hombre no fue creado para que viviese en la soledad; había

de tener una naturaleza sociable. Sin compañía, las bellas escenas

y las encantadoras ocupaciones del Edén, no hubiesen podido proporcionarle

perfecta felicidad. Aun la comunión con los ángeles,

no hubiese podido satisfacer su deseo de simpatía y compañía. No

existía nadie de la misma naturaleza y forma a quien amar y de quien

ser amado.

Dios mismo dio a Adán una compañera. Le proveyó de una

“ayuda idónea para él”, alguien que realmente le correspondía, una

persona digna y apropiada para ser su compañera y que podría ser

una sola cosa con él en amor y simpatía. Eva fue creada de una

costilla tomada del costado de Adán; este hecho significa que ella

no debía dominarlo como cabeza, ni tampoco debía ser humillada

y hollada bajo sus plantas como un ser inferior, sino que más bien

debía estar a su lado como su igual, para ser amada y protegida por él.

Siendo parte del hombre, hueso de sus huesos y carne de su carne,

era ella su segundo yo; y quedaba en evidencia la unión íntima

y afectuosa que debía existir en esta relación. “Porque ninguno

aborreció jamás a su propia carne, antes la sustenta y regala”. “Por

tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y allegarse ha a su

mujer, y serán una sola carne”. Efesios 5:29; Génesis 2:24.

Dios celebró la primera boda. De manera que la institución del

matrimonio tiene como su autor al Creador del universo. “Honroso

es en todos el matrimonio”. Hebreos 13:3. Fue una de las primeras

dádivas de Dios al hombre, y es una de las dos instituciones que,

después de la caída, llevó Adán consigo al salir del paraíso. Cuando

se reconocen y obedecen los principios divinos en esta materia, el

matrimonio es una bendición: salvaguarda la felicidad y la pureza

de la raza, satisface las necesidades sociales del hombre y eleva su

naturaleza física, intelectual y moral”. 1.

Al unir en matrimonio las manos de la santa pareja diciendo:

“Dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y

12


Un anticipo del cielo 13

serán una sola carne” (Génesis 2:24), dictó la ley del matrimonio

para todos los hijos de Adán hasta el fin del tiempo. Lo que el mismo

Padre eterno había considerado bueno era una ley que reportaba la

más elevada bendición y progreso para los hombres. 2. [13]


Haga que el romance perdure a través de la vida

matrimonial

No debierais decir una palabra ni realizar acción alguna que no

quisiérais los ángeles viesen y anotasen en los libros del cielo. Debéis

procurar sinceramente glorificar a Dios. Vuestro corazón debe tener

únicamente aspectos puros, santificados, dignos de quienes siguen

a Cristo, que sean de índole elevada y más celestial que terrenal.

Cuanto difiere de esto degrada el noviazgo; y el matrimonio no

puede ser santo y honroso a la vista de un Dios puro y santo, a

menos que concuerde con los elevados principios de la Escritura. 3.

Permitid que algunas de las horas del galanteo antes del matrimonio,

continúen a lo largo de la vida matrimonial. 4.

14


“Si Jehová no edificare la casa” (Salmos 127:1)

Los que piensan en casarse deben pesar el carácter y la influencia

del hogar que van a fundar. Al llegar a ser padres se les confía un

depósito sagrado. De ellos depende en gran medida el bienestar

de sus hijos en este mundo, y la felicidad de ellos en el mundo

futuro. En alto grado determinan la naturaleza física y moral de sus

pequeñuelos. Y del carácter del hogar depende la condición de la [14]

sociedad. El peso de la influencia de cada familia se hará sentir en

la tendencia ascendente de la sociedad.

La elección de esposo o de esposa debe ser tal que asegure del

mejor modo posible el bienestar físico, intelectual y espiritual de

padres e hijos, de manera que capacite a unos y a otros para ser una

bendición para sus semejantes y una honra para su Creador. 5.

Jesús no empezó su ministerio haciendo alguna gran obra delante

del Sanedrín de Jerusalén. Su poder se manifestó en una reunión

familiar, celebrada en una pequeña aldea de Galilea, para aumentar

el placer de una fiesta de bodas. Así demostró su simpatía por los

hombres y su deseo de contribuir a su felicidad. 6.

El que creó a Eva para que fuese compañera de Adán realizó su

primer milagro en una boda. En la sala donde los amigos y parientes

se regocijaban, Cristo principió su ministerio público. Con su

presencia sancionó el matrimonio, reconociéndole como institución

que él mismo había fundado. 7.

Sólo la presencia de Cristo puede hacer felices a hombres y mujeres.

Cristo puede transformar todas las aguas comunes de la vida

en vino celestial. El hogar viene a ser entonces un Edén de bienaventuranza;

la familia, un hermoso símbolo de la familia celestial. 8.

Edson fue el segundo de los cuatro hijos de Elena

G. de White. Debido a sus largos viajes y otras responsabilidades

que desempeñó en su ocupada vida, ella

tuvo que estar lejos de sus hijos. Se ha preservado una

amplia colección de sus cartas a ellos. La que se incluye

15


[15]

16 Cartas a Jóvenes Enamorados

a continuación la escribió a Edson y Emma en 1870,

poco después del matrimonio de ellos, y representa las

esperanzas y oraciones de una madre por el hogar que

acababa de establecerse. El consejo muestra el cuidado

de una madre amorosa por su hijo, pero lleva también

la dimensión adicional de su propia experiencia en la

recepción de mensajes divinos procedentes del Señor a

través de visiones.

Septiembre de 1870

Congreso Campestre

Clyde, Ohio

Queridos Edson y Emma,

Vosotros, hijos míos, os habéis entregado el corazón el uno al

otro. En forma unida, entregadlo ahora enteramente y sin reservas

a Dios. En vuestra vida matrimonial buscad la forma de elevaros el

uno al otro. Mostrad los principios elevados y ennoblecedores de

vuestra santa fe en vuestras conversaciones cotidianas y en la intimidad

de vuestras vidas. Sed siempre cuidadosos y de sentimientos

tiernos el uno para con el otro. No os permitáis ninguna censura

irónica o burlona del uno hacia el otro, ni aun en forma de juego.

Son peligrosas; lastiman. La herida puede quedar disimulada, y

sin embargo existir, con lo que se sacrifica la paz y se arriesga la

felicidad.

Hijo mío, contrólate de tal modo que en ningún caso manifiestes

la más mínima actitud que pueda interpretarse como proveniente

de un espíritu dictatorial y abusivo. Habrá recompensa en vigilar

tus palabras antes de pronunciarlas. Esto es más fácil que intentar

retirarlas una vez pronunciadas o borrar la impresión que ellas

provocaron. Habla siempre amablemente. Modula el tono de tu voz.

Que tu rostro y tu voz expresen solamente amor, caballerosidad y

suavidad. Propónte esparcir rayos de luz, pero nunca permitas una

nube. Emma será todo lo que tú puedas desear si eres cuidadoso y

si no le das ocasión para sentirse perturbada, atribulada o para que

dude de la genuinidad de tu amor. Vosotros mismos podéis construir

vuestra felicidad o echarla a perder. Podéis edificarla tratando de

conformar vuestras vidas a la Palabra de Dios, de tal modo que


“Si Jehová no edificare la casa” (Salmos 127:1) 17

sean íntegras, nobles, elevadas, y suavicen el sendero de la vida del

uno para con el otro.

Estad dispuestos a ceder el uno al otro. Edson, muéstrate dispuesto

a ceder en algunas ocasiones. No seas insistente, aun cuando

tu conducta te pueda parecer la correcta. Debéis estar dispuestos

a ceder, a soportar, ser amables, tiernos de corazón, compasivos,

corteses, manteniendo siempre la frescura de las pequeñas cortesías

de la vida, de los actos tiernos, de las palabras tiernas, animadas y

estimulantes. Que las mejores bendiciones del cielo puedan descansar

sobre vosotros dos, mis queridos hijos, es la oración de vuestra

madre.

Ellen G. White

Carta 24, 1870.

[16]


El matrimonio es como el amor de Cristo por su

pueblo elegido

Tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento, se emplea

el matrimonio para representar la unión tierna y sagrada que existe

entre Cristo y su pueblo, los redimidos a quienes él adquirió al precio

del Calvario. Dice: “No temas... porque tu marido es tu Hacedor;

Jehová de los ejércitos es su nombre; y tu Redentor el Santo de Israel;

Dios de toda la tierra será llamado”. “Convertíos, hijos rebeldes,

dice Jehová, porque yo soy vuestro esposo”. Isaías 54:4, 5; Jeremías

3:14. En el Cantar de los Cantares oímos decir a la voz de la novia:

“Mi amado es mío, y yo suya”. Y él “señalado entre diez mil” dice a

su escogida: “Tú eres hermosa, amiga mía y en ti no hay mancha”.

Cantares 2:16; 5:10;. 4:7. 9.

18


La vida matrimonial es cada vez mejor

Hombres y mujeres pueden alcanzar el ideal que Dios les señala

si aceptan la ayuda de Cristo. Lo que la humana sabiduría no puede

lograr, la gracia de Dios lo hará en quienes se entregan a él con amor

y confianza. Su providencia puede unir los corazones con lazos de

origen celestial. El amor no será tan sólo un intercambio de palabras

dulces y aduladoras. El telar del cielo teje con urdimbre y trama

más finas, pero más firmes, que las de los telares de esta tierra. Su

producto no es una tela endeble, sino un tejido capaz de resistir

cualquier prueba, por dura que sea. El corazón quedará unido al

corazón con los áureos lazos de un amor perdurable”. 10.

Amar como Cristo amó significa manifestar altruismo en toda

ocasión y en todo lugar, mediante palabras amables y miradas placenteras.

A los que las otorgan no les cuestan nada, en cambio dejan

detrás una fragancia que envuelve el alma. Su efecto nunca puede

ser debidamente estimado. No son solamente una bendición para

quien las recibe, sino también para el dador, porque reaccionan sobre [17]

él mismo. El amor genuino es un precioso atributo de origen divino,

que aumenta en fragancia en la medida en que se lo dispensa a otros.

El amor de Cristo es profundo y ferviente, y fluye como un torrente

incontenible a todos aquellos que lo aceptan. No hay egoísmo

en su amor. En este amor nacido del cielo hay un principio que

permanece en el corazón y que se dará a conocer, no solamente

a aquellos a los cuales consideramos más queridos en la relación

sagrada, sino a todos aquellos con los cuales entramos en contacto.

Nos impulsará a expresarlo en pequeños actos de cortesía, a hacer

concesiones, a realizar actos amables, a hablar palabras tiernas, veraces

y animadoras. Nos impulsará a simpatizar con aquellos cuyos

corazones sienten hambre de simpatía. 11. [18]

19


20 Cartas a Jóvenes Enamorados


Sección 2—¿Cómo encontrar al compañero

ideal?


[19]

[20]

Sea práctico

Antes de asumir las responsabilidades del matrimonio, los jóvenes

y las jóvenes deben tener una experiencia práctica que los haga

aptos para cumplir los deberes de la vida y llevar las cargas de ella. 1.

Puesto que tanto los hombres como las mujeres tienen una parte

en la constitución del hogar, tanto los niños como las niñas deberían

obtener un conocimiento de los deberes domésticos. El tender la

cama, ordenar una pieza, lavar la loza, preparar una comida, lavar y

remendar su ropa, constituyen una educación que no tiene por qué

hacer menos varonil a ningún muchacho; lo hará más feliz y más

útil. 2.

Hay demasiadas niñas que se casan y tienen familia, y que tienen

muy poco conocimiento práctico de los deberes que corresponden a

una esposa y madre. Saben leer y ejecutar un instrumento musical,

pero no saben cocinar. No saben hacer un buen pan, que es tan esencial

para la salud de la familia. No pueden cortar y hacer vestidos,

porque nunca aprendieron a hacerlos.

Consideraron estas cosas como no esenciales, y en su vida matrimonial

son tan dependientes de alguna otra persona para hacerles estas

cosas como lo son de ellas sus propios pequeñuelos. 3.

22


Lo que un joven debiera considerar al buscar una

esposa

Busque el joven como compañera que esté siempre a su lado, a

quien sea capaz de asumir su parte de las responsabilidades de la

vida, y cuya influencia le ennoblezca, le comunique mayor refinamiento

y le haga feliz en su amor. 4.

“De Jehová [es] la mujer prudente”. “El corazón de su marido

está en ella confiado”. “Le da ella bien y no mal todos los días de

su vida”. “Abre su boca con sabiduría, y la ley de clemencia está

en su lengua. Considera los caminos de su casa, y no come el pan

de balde. Se levantan sus hijos y la llaman bienaventurada; y su

marido también la alaba; muchas mujeres hicieron el bien; mas tú

sobrepasas a todas”. “El que halla esposa, halla el bien, y alcanza

la benevolencia de Jehová”. Proverbios 19:14; 31:11, 12, 26-29;.

18:22.

Rodolfo era hijo de un destacado pastor europeo. La

señorita con la cual él quería casarse no estaba segura

de si lo amaba, pero él la urgía a comprometerse con él.

Había otros problemas que indicaban que ella no

estaba preparada para asumir las responsabilidades de

la vida matrimonial, ya fuera por razones de temperamento

o educación. Elena G. de White le hizo algunas

preguntas a Rodolfo, que debieran ser contestadas por

cada joven que está trazando planes de matrimonio.

Great Brimsby, Inglaterra

Septiembre 23, 1886

Estimado Rodolfo,

Mientras estuve en Basilea conversé un poco con Edith en cuanto

a las atenciones que tú le brindas. Le pregunté si estaba plenamente

segura de que te amaba lo suficiente como para unir sus intereses

23

[21]


[22]

24 Cartas a Jóvenes Enamorados

con los tuyos de por vida. Me contestó que no se sentía plenamente

decidida en relación a este punto. Le dije que ella debería saber

qué pasos eran los que estaba dando; que no debiera estimular las

atenciones de ningún joven, mostrándole preferencia, a menos que

lo ame.

Ella dijo claramente que no sabe si te ama, pero que pensó que

si se comprometía contigo llegarían a familiarizarse. Pero como se

han dado las cosas, ustedes no han tenido la oportunidad de llegar

a conocerse.

Yo tenía razón al pensar que a ella no le gustan las tareas

domésticas, y que tú debieras tener una esposa con la que puedas

formar un hogar feliz. Le pregunté si tenía alguna experiencia en los

deberes propios del hogar. Me contestó que había realizado tareas

domésticas en el hogar de la familia de su padre. Le hice estas

preguntas porque se me reveló su carácter y su necesidad de una

educación especial en los deberes prácticos de la vida; y que no

tiene gusto ni inclinación por estas cosas.

Me dijo que no había decidido nada, que tú eres muy insistente

y que la amas, pero que ella no podía decir lo mismo, aunque eres

muy amable y atento. Le dije, “entonces recapacita, no le permitas

seguir adelante”.

Le dije que debía pensar en cuál sería el objeto de casarse contigo;

si por un paso tal ambos glorificarían a Dios; si llegarían a ser

más espirituales; y si sus vidas serían más útiles. Los matrimonios

planeados en forma egoísta e impulsiva, generalmente no terminan

bien, sino que a menudo se transforman en miserables fracasos.

Ahora bien, Rodolfo, yo no pretendo que sea de mi competencia

decirte que no te cases con Edith; pero sí puedo decir que tengo

interés en ti. Estas son las cosas que debieran tomarse en cuenta: la

persona con quien te cases, ¿traerá felicidad a tu hogar? ¿Es Edith

ahorrativa? y si se casara, ¿gastaría no solamente todo lo que ella

gana sino también todo lo tuyo para satisfacer su vanidad, su amor

a la apariencia? ¿Son sus principios en este aspecto correctos?

No creo que Edith sepa lo que es la abnegación. Si se le presentara

la oportunidad, encontraría formas de gastar más medios de

los que gana. En el caso de ella, las gratificaciones egoístas nunca

han sido vencidas, y este egoísmo natural ha llegado a ser parte de

su vida. Lo que ella desea es una vida fácil y placentera.


Lo que un joven debiera considerar al buscar una esposa 25

Debo hablar con claridad. Yo sé, Rodolfo, que si te casaras con

ella, harían pareja, pero no armonizarían. Habría una deficiencia

en la que sería tu esposa. Y en lo relacionado a la devoción y a la

piedad cristianas, éstas nunca pueden crecer donde un egoísmo tan

grande está en posesión del alma.

Te escribo, Rodolfo, exactamente como lo haría a mi hijo. Delante

de nosotros se extiende una obra grande y noble, y la parte que

desempeñaremos en este mundo depende enteramente de nuestros

blancos y propósitos en la vida. Podríamos estar siguiendo un impulso.

Tú tienes las cualidades necesarias para hacer de ti un hombre

útil, pero si sigues tu inclinación, esta fuerte corriente voluntariosa

te arrastrará. Colócate una norma elevada, y trata fervorosamente

de alcanzarla.

Que sea el propósito gobernante de tu corazón crecer hasta

llegar a ser un hombre completo en Cristo Jesús. En Cristo puedes

actuar con valor; pero sin Cristo no podrás hacer nada bien hecho.

Tú tienes determinación para lograr lo que te propones. Este no

es un rasgo objetable en tu carácter si es que todas tus facultades

están entregadas a Dios. Por favor, ten en mente que no tienes la

libertad de disponer de ti mismo de acuerdo con lo que tu fantasía

te dicte. Cristo te ha comprado a un precio infinito. Le perteneces a

él, y en todos tus planes debes tener esto en cuenta.

Especialmente en lo que se refiere a las relaciones matrimoniales,

sé cuidadoso a fin de unirte con alguien que esté contigo hombro

a hombro en el crecimiento espiritual.

Rodolfo, yo quisiera que consideraras todas estas cosas. Dios te

ayude a orar sobre este asunto. Los ángeles están observando esta

lucha. Te dejo con este asunto para que lo consideres y decidas por

ti mismo.

Ellen G. White

Carta 23, 1886.

[23]


[24]

Preguntas que una señorita debiera hacer antes del

matrimonio

Antes de dar su mano en matrimonio, toda mujer debe averiguar

si aquel con quien está por unir su destino es digno. ¿Cuál ha sido

su pasado? ¿Es pura su vida? ¿Es de un carácter noble y elevado el

amor que expresa, o es un simple cariño emotivo? ¿Tiene los rasgos

de carácter que la harán a ella feliz? ¿Puede encontrar verdadera paz

y gozo en su afecto? ¿Le permitirá preservar su individualidad, o

deberá entregar su juicio y su conciencia al dominio de su esposo?

Como discípula de Cristo, no se pertenece; ha sido comprada por

precio. ¿Puede ella honrar los requerimientos del Salvador como

supremos? Conservará su alma y su cuerpo, sus pensamientos y

propósitos, puros y santos? Estas preguntas tienen una relación vital

con el bienestar de cada mujer que contrae matrimonio. 5.

Haga las siguientes preguntas: ¿Me ayudará esta unión en mi

avance hacia el cielo? ¿Aumentará mi amor por Dios y ampliará

mi esfera de utilidad en esta vida? Si estas reflexiones no presentan

inconvenientes, entonces avance en el temor de Dios.

El verdadero amor es una planta que necesita ser cultivada. Que

la mujer que desea una unión apacible y feliz, que le permita evitar

miserias y tristezas en el futuro, se pregunte antes de entregar sus

afectos, ¿tiene mi novio madre? ¿Cuáles son las características del

carácter de ella? ¿Reconoce él sus obligaciones hacia ella? ¿Es

considerado con sus deseos y felicidad? Si no respeta y honra a su

madre, ¿manifestará respeto y amor, bondad y consideración hacia

su esposa? Cuando haya pasado la novedad del matrimonio, ¿me

seguirá amando? ¿Será paciente para con mis errores o será crítico,

exigente y dictatorial? El verdadero afecto pasará por alto muchos

errores; el amor no los discernirá. 6.

Acepte la joven como compañero de la vida tan sólo a un hombre

que posea rasgos de carácter puros y viriles, que sea diligente y

rebose de aspiraciones, que sea honrado, ame a Dios y le tema. 7.

26


Preguntas que una señorita debiera hacer antes del matrimonio 27

Esta carta a Nélida contiene preguntas parecidas a la carta anterior

dirigida a Rodolfo. El grupo con el cual ella se asociaba no era

bueno. Su pretendiente era irreverente, perezoso y de lenguaje impuro.

Tenía, además, otros hábitos objetables. Elena G. de White le

dirigió a ella algunas preguntas muy directas que muy bien podrían

aplicarse también a ti al leer esta carta. [25]

Norfolk Villa, Prospect St.

Grandville, N.S.W.

Agosto 9, 1894

Querida Nélida,

Me siento agradecida a Dios porque amas la verdad y porque

amas a Jesús; y anhelo que continúes tu camino hacia adelante y

hacia arriba a fin de que puedas alcanzar la norma del carácter

cristiano que se revela en la Palabra de Dios. Que la Palabra de

Dios sea tu libro guía a fin de que en todo puedas ser modelada en

conducta y carácter de acuerdo a sus requerimientos.

Eres propiedad del Señor tanto por creación como por redención.

Puedes ser una luz en tu hogar, y ejercer continuamente una

influencia salvadora viviendo la verdad Cuando la verdad está en el

corazón, su influencia salvadora es percibida por todos los que viven

en la casa. Sobre ti descansa una responsabilidad sagrada, que

requiere que mantengas tu alma pura consagrándote enteramente

al Señor.

Tus amigos que se muestran totalmente contrarios a las cosas

espirituales, no son refinados, ennoblecidos y elevados por la práctica

de la verdad No están bajo la conducción de Cristo, sino bajo

el estandarte negro del príncipe de las tinieblas. Asociarse con los

que ni temen ni aman a Dios—a menos que tu asociación con ellos

responda al propósito de ganarlos para Jesús—será en detrimento

de tu espiritualidad Si no puedes elevarlos, la influencia de ellos

te afectará corrompiendo y contaminando tu fe. Es correcto que

los trates amablemente, pero no lo es que los ames y que busques

su compañía, porque si escoges la atmósfera que rodea sus almas,

abandonarás el compañerismo con Jesús.

Por la luz que al Señor le ha complacido darme, quiero advertirte

que estás en peligro de ser engañada por el enemigo. Estás en

peligro de elegir tu propio camino, de no seguir el consejo de Dios

ni de caminar en obediencia a la voluntad de él.


[26]

28 Cartas a Jóvenes Enamorados

El Señor ha dado reglas para la orientación de cada alma de

tal manera que nadie necesite errar el camino. Estas direcciones

representan todo para nosotros, porque forman la norma a la cual

cada hijo e hija de Adán debiera conformarse.

Estás entrando en la etapa en que te estás transformando en

mujer, y si buscas la gracia de Cristo, si sigues el sendero en el

cual Jesús señala el camino llegarás más y más a ser una verdadera

mujer. Crecerás en gracia, llegarás a ser más sabia por experiencia,

y al avanzar de una luz a otra luz mayor llegarás a sentirte más feliz.

Recuerda que tu vida pertenece a Jesús, y que no debes vivir para

agradarte a ti misma.

Evita a los que son irreverentes. Evita a quien sea amante de la

pereza; evita a quien se burle de las cosas santas. Evita la compañía

de quien usa un lenguaje profano o es adicto al uso de licor, aunque

fuera de un solo vaso. No escuches las propuestas de un hombre

que no se da cuenta de su responsabilidad ante Dios. La verdad

pura que santifica el alma te dará valor para cortar la amistad más

placentera y separarte de la que tú sabes que no ama ni teme a

Dios, y que no conoce nada acerca de los principios de la verdadera

justicia. Nosotros podemos tolerar las debilidades y la ignorancia

de un amigo, pero nunca sus vicios.

Sé cautelosa en cada paso que des; necesitas a Jesús a cada

paso. Tu vida es demasiado preciosa para considerarla de poca

importancia. El Calvario da testimonio del valor de tu alma. Consulta

con la Palabra de Dios a fin de que puedas saber cómo usar la

vida que ha sido comprada para ti a un costo infinito. Como hija de

Dios te está permitido contraer matrimonio solamente en el Señor.

Asegúrate de no estar siguiendo la imaginación de tu corazón, y de

avanzar en el temor de Dios.

Si los que son creyentes se asocian con los incrédulos con el

propósito de ganarlos para Cristo, serán testigos de Cristo, y habiendo

cumplido su misión se retirarán a fin de respirar en una

atmósfera pura y santa. Cuando estés en compañía de incrédulos,

recuerda siempre que tú eres representante de Cristo en carácter y

no permitas que salgan de tus labios palabras livianas y frívolas, ni

conversaciones ordinarias.

Recuerda el valor del alma, y recuerda que es tu privilegio y tu

deber colaborar en toda forma posible con Dios. No debes rebajarte


Preguntas que una señorita debiera hacer antes del matrimonio 29

al mismo nivel de los incrédulos, ni reirte ni pronunciar las mismas

palabras ordinarias.

El Señor será tu ayudador, y si confías en él te elevará a una

norma noble y colocará tus pies sobre la plataforma de la verdad

eterna. Mediante la gracia de Cristo harás uso correcto de las

capacidades que te fueron confiadas y llegarás a ser un instrumento

para el bien en la ganancia de almas para Cristo. Todos los talentos

que tienes debieran ser empleados correctamente. [27]

Mi querida hermana, te he escrito por amor a tu alma, y te

ruego que escuches mis palabras. Cuando encuentre el tiempo para

hacerlo, volveré a escribirte.

Con amor cristiano,

Ellen G. White

Carta 51, 1894.

[28]


30 Cartas a Jóvenes Enamorados


Sección 3—¿Es realmente amor?

El [Satanás] está activamente ocupado en influir sobre aquellos

que son totalmente incompatibles el uno con el otro para que unan

sus intereses. Se regocija en esta obra, porque por ella puede producir

más miseria y desdicha desesperada a la familia humana que por el

ejercicio de su habilidad en cualquier otra dirección. 1.

Muchos matrimonios son sólo fuente de miseria; sin embargo,

las mentes de los jóvenes corren en esta dirección porque hacia

ella los conduce Satanás, haciéndoles creer que deben casarse a fin

de ser felices, cuando no tienen ni la habilidad de controlarse a sí

mismos ni la de sostener una familia. Los que no están dispuestos

a adaptarse a las actitudes del otro, como para evitar diferencias y

disputas desagradables, no debieran dar ese paso. 2.

La cuestión del matrimonio debiera ser un asunto de estudio más

bien que de impulsos. 3.

[29]


[30]

¿Es esto verdadero amor?

El amor verdadero es un principio santo y elevado, por completo

diferente en su carácter del amor despertado por el impulso, que

muere de repente cuando es severamente probado. 4.

El amor verdadero no es una pasión impetuosa, arrolladora y

ardiente. Por el contrario, es sereno y profundo. Mira más allá de

lo externo, y es atraído solamente por las cualidades. Es prudente y

capaz de discernir claramente y su devoción es real y permanente. 5.

El amor es un precioso don que recibimos de Jesús. El afecto

puro y santo no es un sentimiento, sino un principio. Los que son

movidos por el amor verdadero no carecen de juicio ni son ciegos. 6.

La mansedumbre y la amabilidad, la tolerancia y la longanimidad,

el no sentirse fácilmente provocado y el soportarlo, esperarlo

y sufrirlo todo, esas cosas son los frutos que produce el precioso

árbol del amor, de crecimiento celestial. Este árbol, si se lo nutre, se

mantendrá siempre verde, sus ramas no se caerán, ni se marchitarán

sus hojas. Es inmortal, eterno, y regado de continuo por los rocíos

del cielo. 7.

32


El amor, una planta tierna

El amor es una planta de crecimiento celestial y debe ser nutrida y

alimentada. Los corazones afectuosos, las palabras veraces y llenas

de amor producirán familias felices y originarán una influencia [31]

elevadora sobre todos los que entren en contacto con la esfera de su

influencia. 8.

Las mujeres desean a hombres de caracteres fuertes y nobles, a

quienes puedan respetar y amar, y estas cualidades necesitan combinarse

con ternura y afecto, paciencia y tolerancia. A su vez, la

esposa debiera ser animosa, amable y devota, asimilando su gusto al

de su marido en todo lo que resulte posible sin perder su individualidad.

Ambos esposos debieran cultivar paciencia y bondad y ese

amor tierno del uno por el otro que hará placentera y gozosa la vida

matrimonial.

Los que tienen ideas tan elevadas de la vida matrimonial, cuya

imaginación ha construído una imagen de castillos en el aire que no

tiene nada que ver con las perplejidades y problemas de la vida, se

encontrarán penosamente chasqueados ante la realidad. Cuando la

vida real llega con sus problemas y preocupaciones, están totalmente

desprevenidos para hacerles frente. Esperan perfección en el otro,

pero encuentran debilidad y defectos, porque los hombres y las

mujeres finitos no están libres de faltas. Entonces comienzan a

encontrar faltas el uno en el otro y a expresar su frustración. En vez

de hacer esto, debieran tratar de ayudarse el uno al otro, y debieran

buscar piedad práctica que los ayude a librar valientemente la batalla

de la vida. 9.

33


[32]

[33]

El poder del amor

El amor es poder. Este principio encierra fuerza intelectual y

moral, que no se puede separar de él. El poder de la riqueza tiende a

corromper y a destruir. El poder de la fuerza es grande para hacer

daño; pero la excelencia y el valor del amor puro consiste en su

eficiencia para hacer bien, solamente el bien.

Cualquier cosa que se haga por puro amor, por pequeña o despreciable

que sea a la vista de los hombres, es completamente fructífera,

porque Dios considera más con cuánto amor se trabajó que la cantidad

lograda.

El amor es de Dios. El corazón inconverso no puede dar origen ni

producir esta planta cultivada por el cielo, porque ésta vive y florece

solamente donde Cristo reina...

El amor no obra por ganancia o recompensa; sin embargo, Dios

ha manifestado que toda labor de amor tendrá una ganancia como

seguro resultado. Su naturaleza es difusiva, y obra en forma tranquila,

sin embargo, es poderoso en su propósito de vencer grandes males.

Su influencia enternece y transforma, y al apoderarse de la vida de

los pecadores afecta su corazón aun cuando ningún otro medio haya

tenido éxito.

Dondequiera que se emplee el poder del intelecto, de la autoridad

o de la fuerza, y no se manifieste la presencia del amor, los afectos y

la voluntad de aquellos a quienes procuramos alcanzar, asumen una

actitud defensiva y rebelde, y su resistencia se multiplica...

El amor puro es sencillo en sus manifestaciones, y distinto de

cualquier otro principio de acción. El amor por la influencia y el

deseo de que otros nos estimen, pueden producir una vida bien ordenada,

y con frecuencia una conversación sin mancha. El respeto

propio puede inducirnos a evitar la apariencia del mal. Un corazón

egoísta puede ejecutar acciones generosas, reconocer la verdad presente

y expresar humildad y afecto exteriormente, y sin embargo, los

motivos pueden ser engañosos e impuros; las acciones que fluyen de

un corazón tal pueden estar privadas del sabor de vida, de los frutos

34


El poder del amor 35

de la verdadera santidad, y de los principios del amor puro. Debe

albergarse y cultivarse el amor, porque su influencia es divina. 10.


[34]

Cuando el amor es ciego

Dos personas llegan a conocerse, se enamoran ciegamente y cada

una absorbe la atención de la otra. Se oscurece la razón y se depone

el criterio. No quieren someterse a ningún consejo ni gobierno sino

que insisten en hacer su voluntad, indiferentes a las consecuencias.

La infatuación que los posee es como una epidemia o contagio

que tiene que seguir su curso, y no parece haber forma de detener

las cosas. Quizá haya entre los que los rodean quienes se den cuenta

de que si los interesados se unen en matrimonio serán desgraciados

toda la vida. Pero son vanos todos los ruegos y las exhortaciones.

Quizás se aminore y destruya con tal unión la utilidad de uno a quien

Dios bendeciría en su servicio, pero el razonamiento y la persuasión

son igualmente desatendidos.

Ningún efecto tiene lo que puedan decir los hombres y mujeres

de experiencia; es impotente para cambiar la decisión a la cual

los han conducido sus deseos. Pierden el interés por la reunión de

oración y por todo lo que pertenece a la religión. Están cegados

mutuamente y se descuidan los deberes de la vida, como si fuesen

asuntos de poca importancia...

El buen nombre del honor es sacrificado bajo el hechizo de esta

ceguera, y no puede ser solemnizado el matrimonio de tales personas

bajo la aprobación de Dios. Se han casado porque la pasión los

impulsó, y cuando haya pasado la novedad del asunto, empezarán

a darse cuenta de lo que han hecho. A los seis meses de haber

hecho el voto, sus sentimientos han experimentado un cambio. En la

vida conyugal, cada uno ha llegado a conocer mejor el carácter del

compañero escogido. Cada uno descubre imperfecciones que no se

veían durante la ceguera y locura de sus relaciones anteriores. Las

promesas hechas ante el altar ya no los ligan. Como consecuencia

de los matrimonios precipitados, hay, aun entre el pueblo profeso de

Dios, separaciones, divorcios y gran confusión en la iglesia...

Cuando es demasiado tarde descubren que han cometido un

error, y que han puesto en peligro su felicidad en esta vida y la

36


Cuando el amor es ciego 37

salvación de sus almas. No quisieron admitir que alguien, fuera de

ellos, pudiese saber algo en cuanto al asunto, cuando si hubiesen

aceptado los consejos, se habrían ahorrado años de ansiedad y penas.

Pero son inútiles los consejos dados a aquellos que están resueltos

a hacer su voluntad. A tales individuos, la pasión los hace pasar

por encima de todas las barreras que puedan oponer la razón y el

criterio. 11.

Pese cada sentimiento, y observe todo desarrollo del carácter en

la persona con la cual piensa ligar el destino de su vida. El paso que

usted está por dar es uno de los más importantes de su vida, y no [35]

debiera ser tomado con precipitación. Si bien usted puede amar, no

ame ciegamente. 12.

Hermano, espero que tengas suficiente respeto por ti mismo para

evitar esta forma de noviazgo. Si sólo tienes en vista la gloria de

Dios, procederás con deliberada prudencia. No permitirás que un

sentimentalismo amoroso ciegue de tal modo tu visión que no puedas

discernir los derechos que Dios tiene sobre ti como cristiano. 13.

En esta carta se plantean varios interrogantes muy

serios. Parece que ambos eran demasiado jóvenes e inmaduros

como para pensar en el matrimonio. La carta

sugiere algunas evidencias de esa inmadurez. Se observa

un problema de superficialidad de parte de la niña.

También se considera la cuestión de si lo que sienten es

amor real o infatuación. Elena G. de White insta a este

joven a ser previsor más bien que pensar solamente en

el momento presente.

Salem, Oregon

Junio 8, 1880

Muy estimado Juan,

Me siento apenada de que te hayas enredado en un flirteo con

Isabel. En primer lugar, tu ansiedad sobre este asunto es prematura.

Te hablo como alguien que tiene experiencia. Espera hasta que

tengas algún conocimiento exacto de ti mismo y del mundo, y de las

[36]


[37]

38 Cartas a Jóvenes Enamorados

reacciones y carácter de las jóvenes, antes de permitir que el tema

del matrimonio se posesione de tus pensamientos.

Isabel nunca te elevará. Ella no tiene en sí las facultades ocultas

que, desarrolladas, la harían una mujer de juicio y habilidad para

estar a tu lado, a fin de ayudarte en las batallas de la vida. Ella

carece de fuerza de voluntad No tiene profundidad de pensamiento ni

amplitud de mente que podrían ser una ayuda para ti. Tú contemplas

la superficie y eso es todo lo que hay. En poco tiempo, si te casaras,

el encanto desaparecería. Habiendo cesado la novedad de la vida

matrimonial, verías las cosas en su perspectiva real, y encontrarías

que has cometido una triste equivocación.

El amor es un sentimiento tan sagrado que muy pocos saben

lo que realmente es. Es un término que se utiliza, pero que no se

comprende. El cálido resplandor del impulso, la fascinación que

un joven siente por una señorita no es amor; no merece ese nombre.

El amor verdadero tiene una base intelectual, un conocimiento

profundo del objeto amado.

Recuerda que el amor impulsivo es totalmente ciego. Tan pronto

se coloca sobre objetos indignos como dignos. Controla un amor tal

para que permanezca calmo y sereno. Dale lugar al pensamiento

genuino y profundo, a la reflexión ferviente. ¿Es este objeto de tu

afecto, en la escala de inteligencia y excelencia moral, en conducta

y maneras educadas, de tal naturaleza que sentirías orgullo en

presentarla a la familia de tu padre, y reconocerla en toda sociedad

como el objeto de tu elección?

Concédete suficiente tiempo para observarla en todo aspecto, y

entonces no confíes en tu propio juicio, sino permite que tu madre

que te ama, tu padre, y tus amigos íntimos, hagan los comentarios

críticos de aquella a quien te sientes inclinado a preferir. No confíes

en tu propio juicio, y no te cases con alguien que sientes que no

será una honra para tu padre y tu madre, sino con alguien que tiene

inteligencia y dignidad moral.

La niña que entrega sus afectos a un hombre, y atrae su atención

por medio de sus insinuaciones, exhibiéndose donde no pueda menos

que ser tomada en cuenta por él, si no quiere parecer rudo, no es la

niña con la cual querrá asociarse. Su conversación es ordinaria y

frecuentemente superficial.


Cuando el amor es ciego 39

Sería mucho mejor no casarse nunca que casarse y ser desgraciado.

Busca el consejo de Dios en todas estas cosas, y sé tan calmo,

tan sujeto a la voluntad de Dios como para no dejarte afectar por

una excitación febril y descalificarte para su servicio por tus lazos

afectivos.

No tenemos sino un corto tiempo para atesorar buenas obras

en el cielo; por lo tanto, no cometas un error en esto. Sirve a Dios

con afecto indiviso. Sé celoso e íntegro. Que tu ejemplo sea de tal

naturaleza que pueda ayudar a otros a decidirse por Jesús. Los

jóvenes no se dan cuenta del poder de su influencia. Labora para

este tiempo y para la eternidad.

Tu madre adoptiva,

Ellen G. White

Carta 59, 1880.

[38]


40 Cartas a Jóvenes Enamorados


Sección 4—¿Necesitas ayuda?


[39]

[40]

¿Habré hecho la elección correcta?

No hemos de colocar la responsabilidad de nuestro deber en

otros, y esperar que ellos nos digan lo que debemos hacer. No podemos

depender de la humanidad para obtener consejo. El señor nos

enseñará nuestro deber tan voluntariamente como a cualquier otra

persona. Si acudimos a él con fe, nos dirá sus misterios a nosotros

personalmente. Nuestro corazón arderá con frecuencia en nosotros

mismos cuando él se ponga en comunión con nosotros como lo hizo

con Enoc. Los que decidan no hacer, en ningún ramo, algo que desagrade

a Dios, sabrán, después de presentarle su caso, exactamente

qué conducta seguir. Y recibirán no solamente sabiduría, sino fuerza.

Se les impartirá poder para obedecer, para servir, según lo prometió

Cristo. 1.

El casamiento es algo que afectará vuestra vida en este mundo

y en el venidero. Una persona que sea sinceramente cristiana no

hará progresar sus planes en esa dirección sin saber si Dios aprueba

su conducta. No querrá elegir por su cuenta, sino que reconocerá

que a Dios incumbe decidir por ella. No hemos de complacernos a

nosotros mismos, pues Cristo no buscó su propio agrado. No quisiera

que se me interpretara en el sentido que una persona deba casarse

con alguien a quien no ame. Esto sería un pecado. Pero no debe

permitir que la fantasía y la naturaleza emotiva la conduzcan a la

ruina. Dios requiere todo el corazón, los afectos supremos. 2.

Si los hombres y las mujeres tienen el hábito de orar dos veces al

día antes de pensar en el matrimonio, deberían hacerlo cuatro veces

diarias cuando tienen en vista semejante paso. El matrimonio es algo

que influirá en vuestra vida y la afectará tanto en este mundo como

en el venidero. El cristiano sincero no llevará adelante sus planes en

este sentido sin el conocimiento de que Dios aprueba su conducta. 3.

Si hay un tema que debiera considerarse con mente serena y

juicio desapasionado, es el tema del matrimonio. Si alguna vez la

Biblia es necesaria como consejera, es antes de tomar un paso que

unirá a dos personas por toda la vida. 4.

42


¿Habré hecho la elección correcta? 43

Instituido por Dios, el casamiento es un rito sagrado y no debe

participarse en él con espíritu de egoísmo. Los que piensan dar ese

paso deben considerar su importancia solemnemente y con oración

para procurar el consejo divino a fin de saber si su conducta está en

armonía con la voluntad de Dios. Las instrucciones dadas al respecto

en la Palabra de Dios deben estudiarse cuidadosamente. El cielo

mira con agrado el casamiento de quienes se hallan motivados por

el fervoroso deseo de conformarse con las indicaciones dadas en las

Escrituras. 5.

Al parecer, Belia no quería recibir consejos de

nadie—ni siquiera de las personas más allegadas a ella,

y que estaban más interesadas en su felicidad. Elena

G. de White le sugiere que escuche a sus padres. A su

vez, se siente chasqueada de que sus propios consejos

hubieran sido ignorados. Le ruega a Belia que si no está

dispuesta a buscar ayuda humana, ciertamente debería

volverse a Dios. A continuación aparecen dos cartas

que la Sra. de White le escribió.

Carta 1

Battle Creek, Míchigan

Marzo 1, 1889

Querida Belia,

Espero encontrarme contigo y que podamos conversar. Temo

grandemente que estés descuidando la luz que al Señor le complació

darte por mi intermedio. Yo sé que el Señor te ama tierna y compasivamente,

y espero que no estarás bajo la tentación de seguir un

curso de acción que separe tu alma de Dios. Son muchos los que

no teniendo a Dios por su consejero, están listos para dar consejos

y confundir la mente con sus orientaciones, y todo lo que puedan

decir solamente confundirá más a quien ya se siente muy perplejo.

Belia, tu disposición y temperamento son tales que me hacen

temer mucho por tu alma. Temo que no escogerás como compañeros

a quienes son discretos, sabios y humildes de corazón, que aman a

Dios y guardan sus mandamientos.

La exhortación inspirada del apóstol es que nos abstengamos

aun de la apariencia del mal. ¿Lo has hecho? Lo sensacional y

[41]


[42]

44 Cartas a Jóvenes Enamorados

emocional está más plenamente desarrollado que lo intelectual.

Debieras evitar, Belia, todo lo que desarrolle aquellas tendencias y

las transforme en un poder dominante. Tú tienes buenos propósitos,

manténlos incorruptos y enteramente dedicados a Dios. El te ha

otorgado capacidades y facultades para que sean santificadas y las

ejercites para su gloria.

Tú tienes una historia y estás haciendo historia. En esta crisis

de tu vida, tu mente puede desarrollar una tendencia hacia lo vulgar

más bien que hacia lo refinado. Las influencias contaminantes del

mundo pueden moldear tus hábitos, tus gustos, tu conversación y

tu conducta Estás en el lado perdedor. Los momentos preciosos tan

solemnes, cargados de resultado eternos, pueden estar enteramente

del lado de Satanás en este asunto y resultar en tu ruina. Yo no

quisiera que ocurriera así. Yo quisiera que tú fueras una cristiana,

una hija de Dios, una heredera del cielo.

Estás en peligro de abandonar a Cristo, de volverte inquieta y

sin disposición a escuchar un consejo sabio. El consejo del amor

paternal se pierde en oídos sordos. Belia, ¿estás dispuesta a pensar

seriamente si recibirás consejos de los que tienen más experiencia?

¿Te dejarás guiar por tus amigos? ¿Desoirás el consejo paternal?

¿Tomarás tu caso en tus propias manos?

Yo espero que cambies de actitud, porque si alguna vez el Señor

habló por mí, él te está diciendo ahora que vuelvas sobre tus pasos.

Tus pasiones son fuertes, tus principios están en peligro, y no estás

dispuesta a prestar atención ni a seguir el consejo que sabes que es

para tu bien y la única cosa clara, segura y congruente que hacer.

¿No te resolverás a hacer lo correcto, a ser correcta, y a escuchar

el consejo que te he dado en el nombre del Señor? Dios te ha dado

capacidades; ¿debieran ser malgastadas al azar?

Los esfuerzos no orientados irán más a menudo en la dirección

incorrecta que en la correcta. ¿Permitirás que transcurran años de

extravío, de chasco y de vergüenza, y que las impresiones erróneas

que produzcas sobre las mentes de los demás debido a tu conducta

sean tales que nunca más puedas tener la influencia que podrías

haber tenido?

A fin de obtener aquello que piensas que es tu libertad, sigues

un curso de acción que, si continúas en él, te mantendrá en una

servidumbre peor que la esclavitud Debes cambiar tu conducta y


¿Habré hecho la elección correcta? 45

ser guiada por el consejo de la experiencia; y mediante la sabiduría

de aquellos a quienes el Señor enseña, colocar tu voluntad del lado

de la voluntad de Dios.

Pero si estás decidida a no escuchar consejos, sino los tuyos

propios y resuelves cada problema por ti misma, entonces puedes

estar segura de que cosecharás lo que sembraste. Dejarás completamente

el camino correcto a menos que, herida, lastimada y

empequeñecida en carácter religioso, te vuelvas al Señor humildemente

y arrepentida, confieses tus errores. Te fatigarás de golpear

al aire.

Recuerda que cada acción tiene una de dos características, o es

virtuosa o desmoralizadora. Dios está descontento contigo. ¿Puedes

permitirle continuar con la conducta que estás siguiendo?

Ellen G. White

Carta 47, 1889.

Carta 2

Querida Belia,

Mi corazón otra vez se extiende hacia ti. ¿Cómo está tu alma?

¿Tienes una conciencia libre de ofensa hacia Dios y el hombre? Son

tus amistades de tal naturaleza que elevan tu mente a Dios y a las

cosas celestiales para incrementar en ti el respeto por tus padres,

y las aspiraciones puras y santas? ¿Amas la verdad y lo que es

correcto? ¿O te estás permitiendo una imaginación creativa que no

tiene una influencia saludable sobre el alma? ¿Puedes contemplar

el último año de tu vida con satisfacción? ¿Percibes en ti un crecimiento

en poder espiritual? Cualquier gratificación baja, cualquier

autoindulgencia, deja una cicatriz en el alma y corrompe las nobles

facultades de la mente. Puede haber arrepentimiento, pero el alma

queda estropeada y llevará las cicatrices todo el tiempo. Jesús puede

limpiar el pecado, pero el alma ha experimentado una pérdida.

Belia, te ruego que vayas a Dios en busca de sabiduría. Lo

más difícil que tienes para controlar eres tú misma. Tus pruebas

cotidianas, tus emociones, y tu temperamento peculiar, tus impulsos

interiores,—éstos son los asuntos difíciles que tienes para controlar,

y estas inclinaciones desviadas te colocan a menudo en servidumbre

y oscuridad.

[43]


[44]

[45]

46 Cartas a Jóvenes Enamorados

Lo que tienes que hacer es entregarte sin reservas en las manos

de Jesús—todas tus experiencias, todas tus tentaciones, todas tus

pruebas, todos tus impulsos—y permitir que el Señor te moldeé como

la arcilla es modelada en las manos del alfarero. No te perteneces y,

por lo tanto, es necesario que entregues tu yo ingobernable en las

manos de quien es capaz de conducirte. Entonces vendrá a tu alma

reposo, precioso reposo y paz.

Belia, no es demasiado tarde para que lo erróneo sea corregido.

No es demasiado tarde para asegurar tu vocación y elección.

Puedes ahora comenzar a trabajar sobre el plan de adición. Añade

a tu fe virtud, conocimiento, temperancia, paciencia, y toda gracia

cristiana. Todo lo demás perecerá en el gran día de la conflagración,

pero el oro de un carácter santo perdurará. No conoce deterioro.

Soportará la prueba de los fuegos del último día. Mi querida niña,

deseo que recuerdes que “Dios traerá toda obra a juicio, juntamente

con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala”. Eclesiastés 12:14.

¿Qué estás haciendo, Belia? Desde que decidiste rechazar todo

consejo, toda advertencia, ¿has estado creciendo con un carácter

firme y bien desarrollado? ¿O has encontrado que al escoger tus

propios caminos, has traído sobre ti misma inquietud, perplejidad y

tristeza?

¿Por qué no escuchas los consejos de tus padres? Delante de

ti está el sendero que conduce a la ruina certera. ¿No te volverás

mientras puedas hacerlo? ¿No buscarás al Señor mientras que la

dulce voz de la misericordia te invita a hacerlo, o insistirás todavía

en seguir tu propio camino? El Señor se compadece de ti. El Señor

te invita. ¿Vendrás?

El Señor te ayude a tomar la decisión de ser enteramente suya.

Te escribo porque te amo.

Ellen G. White

Carta 51, 1889.


Los padres pueden ser de ayuda

Si gozáis de la bendición de tener padres temerosos de Dios, consultadlos.

Comunicadles vuestras esperanzas e intenciones, aprended

las lecciones que la vida les enseñó... 6.

¿Debiera un hijo o una hija escoger un compañero sin consultar

primeramente con sus padres, cuando un paso tal afectará indudablemente

la felicidad de éstos si es que tienen algún afecto por sus

hijos? ¿Y debiera ese hijo, no obstante los ruegos y el consejo de

sus padres, persistir en seguir su propio camino? Definidamente

contesto: NO; a menos que no se case. “Honra a tu padre y a tu

madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios

te da”. Este mandamiento tiene una promesa que el Señor seguramente

cumplirá con aquellos que obedecen. Los padres sabios nunca

elegirán compañeros para sus hijos sin respetar los deseos de ellos. 7.

Uno de los mayores errores relacionados con este tema es la

idea de que los jóvenes no deben ser molestados en sus afectos; que

no debe haber interferencias en su experiencia amorosa. Si hay un

tema que debe ser contemplado desde todos los ángulos, es éste.

La ayuda de la experiencia de otros y una ponderación serena y

cuidadosa de ambos lados, es definidamente esencial. Es un tema

tratado demasiado livianamente por la gran mayoría de la gente.

Queridos jóvenes, tomen en cuenta a Dios y a sus padres. Oren sobre

el asunto.

Si los hijos trataran más con sus padres, si confiaran en ellos y

les compartieran sus gozos y tristezas, se ahorrarían muchos dolores.

Cuando se sientan perplejos por no saber cuál es el camino correcto,

expongan el asunto tal como lo ven delante de sus padres y pídanles

consejo. ¿Quiénes están mejor capacitados para señalar los peligros

que los padres piadosos? ¿Quién puede entender mejor que ellos

sus temperamentos particulares? Los hijos cristianos estimarán por

encima de toda bendición terrenal el amor y la aprobación de sus

padres temerosos de Dios. Los padres pueden simpatizar con sus

47


[46]

[47]

48 Cartas a Jóvenes Enamorados

hijos, y orar por ellos y con ellos para que Dios los proteja y los

guíe. 8.

Esta carta enfoca la responsabilidad de los padres.

Resulta claro que Juan estaba tratando de capturar los

afectos de la joven, en contra de la fuerte oposición de

los padres de ella, y sin tomar en cuenta sus sentimientos.

Esta situación suscita la pregunta de si los padres

debieran ser tomados en cuenta en el proceso de elegir

una esposa. ¿Qué ocurre después de un matrimonio tal

en lo que atañe a las relaciones con ellos? Elena G. de

White presenta estas consecuencias en una forma digna

de tomarse en cuenta.

Ginebra, Suiza

Diciembre 16, 1885

Apreciado Juan,

He sabido que quieres conocer mi opinión acerca de asuntos que

te preocupan en relación a tu casamiento con la hija del hermano

Meyer. Entiendo que el padre de la joven en quien has colocado tus

afectos no está dispuesto a permitir que su hija se case contigo. A la

vez que siento simpatía por ti debido a tu frustración, quiero decirte:

“¿Quién podría estar más interesado en su hija que su propio padre,

como así también su madre?”

La misma premura que manifiestas en este asunto contra los

deseos de los padres, es evidencia de que el Espíritu de Dios no tiene

el primer lugar en tu corazón, ni es un poder controlador en tu vida.

Tienes una voluntad fuerte, una determinación firme y persistente

para lograr cualquier cosa que te propones.

¿Analizarás, mi hermano, tu propio espíritu para criticar tus

motivos a fin de ver si tienes en este asunto la buena intención de

hacer todas las cosas para la gloria de Dios? Se me mostró los casos

de varios jóvenes en Suiza que estaban demasiado excitados en

relación al tema del matrimonio. Sus mentes estaban tan totalmente

ocupadas con este tema que se estaban descalificando para hacer

la obra que Dios quería que hicieran.

Se me mostró a un joven que estaba tratando de llegar a formar

parte de la familia del hermano Meyer, pero que éste no parecía


Los padres pueden ser de ayuda 49

estar dispuesto a aceptarlo. Estaba en gran perplejidad y preocupación

mental No puedo sino pensar que esto se te aplica a ti.

Este joven no estaba preparado en ningún sentido para asumir las

responsabilidades de un esposo o de una familia, y si esta unión se

formara ahora, traería como resultado una gran infelicidad.

Ahora bien, hermano, mi consejo para ti es que entregues tu

mente y tus afectos a Dios y te coloques sobre el altar de Dios.

Debes respetar el quinto mandamiento. Si este mandamiento se

hubiera respetado más de lo que lo ha sido—si los hijos hubieran

sido obedientes a sus padres, honrándolos—¡cuánto sufrimiento y

miseria se habrían ahorrado! La niña inexperta no puede discernir

qué es lo mejor para ella, ni cómo elegir sabiamente un compañero [48]

que hará su vida placentera y feliz; un matrimonio infeliz es la

mayor calamidad que pueda caer sobre ambos.

Mi hermano, ¿examinarás tu corazón para ver si estás o no

en el amor de Dios? ¿Pesarás los sentimientos que han surgido

en ti contra el hermano Meyer porque él no puede convencerse de

consentir en que su hija se case contigo? Si estuvieras aprendiendo

en la escuela de Cristo a llevar su yugo, a compartir sus cargas, a

ser manso y humilde como Jesús, no intentarías imponer tu voluntad

y tus deseos en forma tan persistente.

No te descalifiques por tu resolución de llevar adelante tus puntos

de vista a cualquier costo. Detente donde estás y pregúntate:

“¿Qué clase de espíritu me está controlando? ¿Estoy amando a

Dios con todo mi corazón? ¿Estoy amando a mi prójimo como a mí

mismo?

El primer deber que descansa sobre la hija del hermano Meyer

es el de obedecer a sus padres; de honrar a su padre y a su madre.

Podrá hacerlo si no mantienes su mente en un estado de agitación,

al punto de que ella no puede cumplir su deber para con sus padres.

La madre necesita la ayuda de su hija, y cuando ella tenga

algunos años más comprenderá mejor cómo elegir un marido que

le proporcione una vida apacible y feliz. Una mujer que se somete

siempre a que se le dicte qué debe hacer en los asuntos más pequeños

de la vida doméstica, que renuncia a su identidad, nunca será de

mucha ayuda o bendición en el mundo y no logrará el propósito de

Dios para su existencia. Es una mera máquina para ser guiada por

la voluntad y la mente de otro. A cada uno, hombre y mujer, Dios le


[49]

50 Cartas a Jóvenes Enamorados

ha dado una identidad, una individualidad Todos deben conducirse

en el temor de Dios.

¡Hay tantos matrimonios infelices! ¿Podemos sorprendernos de

que los padres sean tan celosos y traten de precaver a sus hijos de

cualquier vínculo que pudiera no ser el más sabio y mejor?

Tu hermana en Cristo,

Ellen G. White

Carta 25, 1885.


No oculte su amistad

El joven que se relaciona con una niña y gana su amistad sin

que lo sepan los padres de ésta, no actúa en forma noble y cristiana

con ella ni con sus padres. Mediante comunicaciones y encuentros

secretos él puede influir sobre la mente de ella; pero haciéndolo,

deja de manifestar esa nobleza e integridad de alma que cada hijo

de Dios debe poseer. A fin de lograr sus fines no actúan en forma

franca, abierta y en armonía con la norma bíblica, y se muestran

falsos para con aquellos que los aman y que tratan de ser sus fieles

guardianes. Los matrimonios contraídos bajo tales influencias no

están en armonía con la Palabra de Dios. El que aparta a una hija de

su deber, que confunde sus ideas acerca de los mandamientos claros

y definidos de Dios en cuanto a obedecer y honrar a sus padres, es

alguien que no será fiel a las obligaciones matrimoniales.

“No hurtarás” fue escrito por el dedo de Dios sobre las tablas de

piedra; sin embargo cuánto robo de afectos clandestinos se práctica

y excusa. Se mantiene un noviazgo engañoso, se realizan comunicaciones

secretas, hasta que los afectos de una joven inexperta que

no conoce hasta dónde pueden conducir estas cosas, son en cierta

medida retirados de sus padres y colocados sobre quien, por su mismo

curso de acción, muestra que es indigno de su amor. La Biblia

condena toda deshonestidad y exige hacer lo correcto bajo todas las

circunstancias. 9. [50]

51


52 Cartas a Jóvenes Enamorados


Sección 5—Bajo control


[51]

En Cristo hay poder para controlarse

Todos son responsables por sus actos mientras estén en este mundo

de prueba. Todos tienen poder para controlar sus acciones si lo

desean. Si son débiles en la virtud y en la pureza de los pensamientos

y actos, pueden obtener ayuda del Amigo de los desvalidos. Jesús

está familiarizado con todas las debilidades de la naturaleza humana,

y si se le suplica, dará fortaleza para vencer las más poderosas

tentaciones. Todos pueden obtener esta fortaleza si la buscan con

humildad. 1.

“Si, pues, coméis, o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo

para la gloria de Dios”. 1 Corintios 10:31. Este principio yace en el

cimiento de todo acto, pensamiento y motivo; la consagración del

ser entero, tanto físico como mental, debe estar bajo el control del

Espíritu de Dios... Puede hacer todas las cosas mediante Cristo que

lo fortalece. 2.

54


¡Antes de que diga “si”!

No se han de favorecer los matrimonios prematuros. Un compromiso

tan importante como el matrimonio, y de resultados tan

trascendentales, no debe contraerse con precipitación, sin la suficiente

preparación y antes de que las facultades intelectuales y físicas

estén bien desarrolladas. 3.

Los afectos formados en la infancia han terminado frecuentemente

en uniones desgraciadas o separaciones vergonzosas. Rara

vez han resultado felices las uniones prematuras, si han sido hechas

sin el consentimiento de los padres... Una vez que ha madurado el

criterio, se contemplan atados el uno al otro para siempre, y quizás [52]

sin condiciones para hacerse mutuamente felices. Entonces, en vez

de tratar de sacar el mejor partido de su suerte, se hacen recriminaciones,

la brecha se agranda hasta sentir completa indiferencia

y despreocupación del uno hacia el otro. La palabra hogar no tiene

nada de sagrado para ellos. Hasta su misma atmósfera queda

envenenada por palabras duras y amargos reproches. 4.

55


[53]

Compromisos quebrantados

Aun cuando se haya comprometido sin un conocimiento pleno

del carácter de la persona con quien intenta unirse, no piense que el

compromiso hace que sea imprescindible que tome sobre sí el voto

matrimonial y vincule su vida con alguien a quien no puede amar ni

respetar. Hay que ser muy cuidadosos antes de entrar en compromisos;

pero mejor, mucho mejor es quebrantar el compromiso antes

del matrimonio que separarse después, como muchos lo hacen. 5.

Ana María parece egocéntrica y voluntariosa, no

ejerciendo siempre el mejor juicio en la elección de

amigos. El joven de su elección especial procede de una

familia de adventistas prominente; no obstante es irreligioso,

y se burla de la iglesia y de las cosas espirituales.

Es engañoso, aparentando ser lo que no es delante de

Ana María, a fin de ganar su corazón. Elena de White

considera el efecto casi hipnótico que puede tener

una relación tal, y presenta algunas cosas que permiten

adentrarse hasta el corazón mismo de la situación.

Essex Junction, Vermont

Agosto 22, 1875

Querida Ana María,

Se me han mostrado algunas cosas concernientes a ti que no me

atrevo a retener por más tiempo porque creo que estás en peligro.

Dios te ama y te ha dado evidencias inconfundibles de ese amor.

Jesús te ha comprado con su propia sangre, ¿y que has hecho tú por

él?

Te amas a ti misma, amas los placeres, y amas la compañía de

hombres jóvenes; pero no eres capaz de discernir entre lo digno y lo

indigno. No tienes experiencia ni juicio y estás en peligro de adoptar

una conducta que demostrará estar completamente equivocada y

resultará en tu ruina. Tienes afectos fuertes, pero tu inexperiencia

56


Compromisos quebrantados 57

hace que los coloques en objetos impropios. Debieras estar en

guardia y no seguir la inclinación de tu mente.

Mi querida niña, vivimos entre los peligros de los últimos días.

Satanás está tratando de corromper las mentes de los jóvenes con

pensamientos, afectos y simpatías que ellos consideran como amor

real y genuino, pero con los que no deben jugar. Esto es lo que se me

mostró en tu caso. Poco conoces cuán grandes y llenas de ansiedad

han sido las cargas que tus padres han estado llevando por ti.

No has honrado a tus padres como Dios lo requiere de ti. El

pecado de esta generación entre los hijos es que son “desobedientes

a los padres, ingratos, impíos, ... amadores de los deleites más que

de Dios”. 2 Timoteo 3:2, 4. Y esta situación existe en grado tal que

ha sido mencionada en la profecía como una de las señales de que

estamos viviendo en los últimos días del tiempo del fin.

Perteneces a Dios. Te ha bendecido con vida, con salud, con

aptitudes y raciocinio que puedes desarrollar para ser más útil,

o puedes abusar grandemente de estas capacidades y cualidades

entregándolas al control de Satanás. Eres responsable por los dones

que Dios te ha dado. Puedes, mediante el máximo desarrollo de

estos privilegios, capacitarte para una posición de influencia y

cumplimiento del deber.

En mi última visión se me mostró que muchos de los jóvenes de

Battle Creek no tienen el temor de Dios, ni tampoco predisposición

religiosa. También hay otra clase, la de los burladores. Entre los

últimos se encuentra Arturo Jones. Toda su vida ha sido un rebelde. [54]

Deshonró a sus padres. Despreció la restricción del hogar y la

autoridad paterna, rebelándose contra ellos. No se ha humillado.

El espíritu de rebelión le resulta tan natural como la respiración.

Es pendenciero en el hogar, desobediente, terco, vanidoso, ingrato y

mundano. Un espíritu tal es el que tú favoreces. Estás permitiendo

que tus afectos vayan tras este muchacho. Detente allí mismo donde

estás. No te permitas dar un paso más en este asunto.

Se me mostró que él se burla de la religión, que es un miserable

incrédulo, un escéptico. Se divierte a costa de las cosas religiosas.

Aparenta exteriormente ser correcto a fin de mantener tu favor, pero

toda su vida ha sido un rebelde en el hogar y un rebelde contra

Dios.


[55]

58 Cartas a Jóvenes Enamorados

No importa qué es lo que diga para engañarte, Dios lo contempla

tal como es y te advierte que no debes cultivar sentimientos de afecto

hacia este joven. Corta toda vinculación íntima y estrecha con él.

Es indigno de tu amor. No te respetará, ni respetará ni honrará a

tus padres.

No debes mostrarte tan dispuesta a entregar los afectos de tu corazón.

Eres joven y sin malicia. Con toda seguridad serás engañada

a menos que te mantengas más vigilante. Dios tiene propósitos para

contigo que Satanás desea estorbar. Entrégate sin reservas a Dios;

vincúlate con el cielo.

No te dejes apartar de tu Redentor por un joven irreligioso, un

burlador de las cosas sagradas. Corta de inmediato la intimidad que

existe entre ustedes. No sigas tu propia inclinación, sino al Salvador.

Es vida eterna, mi querida niña, vida eterna lo que debes anhelar a

cualquier costo. No la sacrifiques en aras de tu placer, por seguir

tus propios sentimientos, sino que entrégate a Jesús, ámalo y vive

para su gloria.

Presta atención a estas palabras, actúa en consonancia con ellas

y Dios te bendecirá abundantemente. Acepta la reprensión como

proveniente de Dios, acepta la orientación y el consejo que se te

dan con amor.

Dios te ha dado oportunidades áureas. Mejóralas. Aprovecha al

máximo el tiempo. Has que tu alma busque a Dios fervientemente.

Humilla tu corazón delante de él y con la sencillez de una fe humilde,

toma tu cruz y tus responsabilidades, y sigue al Modelo que te fue

dado. El cielo te parecerá muy barato. La preciosa vida inmortal les

será dada a todos los que eligen el sendero de la obediencia humilde.

Desde este momento en adelante, ¿harás un cambio completo en tu

vida y tratarás de conocer cuál es la voluntad de Dios para ti? No

descuides este tiempo de privilegios, sino que ahora, ahora mismo,

coloca todo a los pies de Jesús y sírvele con tus afectos indivisos.

Dios te ayude a romper los grillos con los que Satanás ha tratado

de aherrojarte.

Con premura y mucho amor,

Ellen G. White

Carta 30, 1875.


Compromisos quebrantados 59

Esta carta contiene algunas de las advertencias y

consejos más severos de la sierva del Señor que se encuentran

en este libro. Parece que Isabel tiene tantos

problemas y debilidades personales que su caso es desesperado.

Al principio esta carta pareciera ser un juicio

final de Dios, pero justamente en la mitad de toda la

reprensión se encuentran las siguientes palabras de ánimo:

“No considero tu caso desesperado; si así fuera,

mi pluma no estaría escribiendo estas líneas”. Elena

G. de White concluye con una fuerte apelación para la

conversión de Isabel.

Querida Isabel,

Se me ha mostrado que estás en peligro de caer completamente

bajo el control del gran adversario de las almas. Te opones a la

restricción, eres obstinada, voluntariosa y terca, y les has dado

muchos problemas a tus padres. Ellos cometieron equivocaciones.

Tu padre te consintió imprudentemente. Tú te aprovechaste de esto

y te volviste engañosa. Recibiste aprobación que no mereces.

En la escuela tenías un maestro bueno y noble, sin embargo te indignabas

porque te controlaba. Pensaste que por ser hija del pastor

Cole, tu maestro debía mostrar preferencia por ti, y que no debiera

haberse tomado la libertad de corregirte y reprenderte Mientras

estabas en la escuela hubo ocasiones en que fuiste problemática,

atrevida y desafiante, y en gran medida te faltó modestia y decoro.

Eras descarada, egoísta y orgullosa y necesitabas disciplina firme

tanto en el hogar como en la escuela.

Tienes ideas incorrectas en cuanto a la sociabilidad entre las

niñas y los jóvenes, y te resulta muy atrayente estar en compañía

de los muchachos. Te hiciste daño leyendo novelas de amor y de

romances y tu mente quedó fascinada con pensamientos impuros. Tu

imaginación se corrompió al punto de no tener poder para dominar

tus pensamientos. Satanás te lleva cautiva a su voluntad.

Tu conducta no ha sido casta, ni modesta ni de buen nombre. No

tienes el temor de Dios delante de tus ojos. Mi querida niña, a menos

que te detengas justamente donde estás, con seguridad la ruina está

[56]

[57]


[58]

60 Cartas a Jóvenes Enamorados

delante de ti. Cesa en tus ensueños, en tu forjar de castillos en el

aire. Detén tus pensamientos de ir tras los canales de la necedad

y de la corrupción. Si albergas imaginaciones vanas, permitiendo

que tu mente se detenga sobre pensamientos impuros, eres en cierto

grado, tan culpable delante de Dios como si tus pensamientos fueran

llevados a la acción. Lo único que impide la acción es la falta de

oportunidad. Tendrás que transformarte en una fiel centinela de

tus ojos, de tus oídos y de todos los sentidos si quieres controlar tu

mente e impedir que pensamientos vanos y corruptos manchen tu

alma. La imaginación debe controlarse en forma definida y continua

a fin de que las pasiones y los afectos se sometan a la razón y a

la conciencia. Estás en peligro, pues estás a punto de sacrificar

tus intereses eternos sobre el altar de la pasión. La pasión está

obteniendo el dominio definido de todo tu ser; y una pasión ¿de qué

calidad? De naturaleza baja y destructora.

Te ruego que te detengas donde estás. No avances ni un solo

paso más en tu sendero obstinado y desenfrenado, porque delante de

ti están la miseria y la muerte. A menos que ejerzas autocontrol con

relación a tus pasiones y afectos, acarrearás sobre ti desprestigio

a la vista de los que te rodean y tu carácter será de mal nombre

mientras vivas.

No considero que tu caso sea sin esperanza. Si así fuera, mi

pluma no estaría trazando estas líneas. Con la fortaleza de Dios,

puedes redimir tu pasado. Puedes obtener excelencia moral de modo

que tu nombre se asocie con cosas puras y santas. Puedes elevarte.

Dios ha provisto para ti la ayuda necesaria.

Piensas demasiado en ti misma, en tu astucia, que te ha llevado

a una afectación y vanidad tales que casi han hecho de ti una

necia. Tu lengua es engañosa, ejercitada en la tergiversación y

la falsedad Oh, mi querida niña, si reflexionaras; si tu conciencia

aletargada y mortecina despertara y pudieras cultivar habitualmente

el sentimiento de la presencia de Dios, y te mantuvieras sometida al

control de una conciencia iluminada y despierta, te sentirías feliz y

serías una bendición para tus padres, cuyos corazones ahora están

adoloridos. Puedes llegar a ser un instrumento de justicia para

quienes se asocian contigo. Necesitas una conversión completa,

sin la cual te encuentras en hiel de amargura y en ligaduras de

iniquidad.


Compromisos quebrantados 61

Saca de tu cabeza de niña la idea del casamiento. En ninguna

forma estás preparada para eso. Necesitas años de experiencia

antes de que estés calificada para entender los deberes y tomar las

cargas de la vida matrimonial.

Puedes convertirte en una niña prudente, recatada y virtuosa, pero

no sin un esfuerzo ferviente. Debes velar, orar, meditar, investigar

tus motivos y tus acciones. Analiza detenidamente tus sentimientos

y tus actos. ¿Realizarías un acto impuro en la presencia de tu padre?

Ciertamente no; pero lo cometes en la presencia de tu Padre

celestial que es tanto más exaltado, santo y puro. Sí, corrompes tu

cuerpo en la presencia de los ángeles puros y sin pecado y en la

presencia de Cristo, y continúas haciéndolo sin tomar en cuenta la

conciencia, ni la luz, ni las amonestaciones que te han sido dadas. [59]

Ríndete a Cristo sin demora; solamente él, por el poder de su

gracia, puede redimirte de la ruina. Solamente él puede devolver

la salud a tus facultades morales y mentales. Tu corazón puede ser

enternecido con el amor de Dios; tu entendimiento puede aclararse y

madurar; tu voluntad puede llegar a ser recta y santificada, sometida

al dominio del Espíritu de Dios. Puedes hacer de ti lo que elijas.

Si ahora cambias de frente, si cesas de hacer el mal y aprendes a

hacer el bien, ciertamente entonces serás feliz; tendrás éxito en las

batallas de la vida y te elevarás a la gloria y el honor en la vida

mejor. “Escogeos hoy a quién sirváis”.

Ellen G. White

Carta en Testimonies for the Church 2:558-565. [60]


No debemos amoldarnos a las costumbres del

mundo

Los que no quieran ser víctimas de las trampas de Satanás, deben

guardar bien las avenidas del alma; deben evitar el leer, mirar u oír lo

que podría sugerir pensamientos impuros. No se debe permitir que

la mente se espacie al azar en cualquier tema que sugiera el enemigo

de nuestras almas. Hay que vigilar fielmente el corazón, porque los

males de afuera despertarán los males de adentro, y el alma vagará

en tinieblas. 6.

A fin de ser sabios, los que quieran tener la sabiduría de Dios

deben llegar a parecer insensatos con respecto al conocimiento pecaminoso

de esta época. Deben cerrar los ojos para no ver ni aprender

el mal. Deben taparse los oídos, para no percibir lo malo ni obtener

un conocimiento que mancillaría la pureza de sus pensamientos y

actos. Y deben guardar su lengua para no expresar comunicaciones

corruptas y para que no se halle engaño en su boca. 7.

Se nos ordena que crucifiquemos la carne, con los afectos y las

concupiscencias. ¿Cómo lo haremos? ¿Infligiremos dolor al cuerpo?

No, pero daremos muerte a la tentación a pecar. Debe expulsarse el

pensamiento corrompido. Todo intento debe someterse al cautiverio

de Jesucristo. Todas las propensiones animales deben sujetarse a las

facultades superiores del alma. El amor de Dios debe reinar supremo;

Cristo debe ocupar un trono indiviso. Nuestros cuerpos deben ser

considerados como su posesión adquirida. Los miembros del cuerpo

han de llegar a ser instrumentos de la justicia. 8.

62


La pornografia y la mente

Muchos jóvenes están ansiosos de obtener libros. Leen todo

lo que cae en sus manos. Las historias excitantes de amor y las

imágenes impuras tienen una influencia corruptora. Las novelas son

ansiosamente leídas por muchos, y como resultado, su imaginación

se contamina. Circulan frecuentemente para la venta fotografías de

mujeres desnudas.

Vivimos en una época en que la corrupción surge por todas

partes. La concupiscencia de los ojos y las pasiones corruptas se

despiertan por la contemplación y por la lectura. El corazón se corrompe

por medio de la imaginación. La mente se complace en

contemplar escenas que despiertan las pasiones más bajas y viles.

Estas imágenes viles, vistas a través de una imaginación contami- [61]

nada, corrompen la moral y preparan a los individuos engañados e

infatuados para que den rienda suelta a pasiones concupiscentes.

Evítese la lectura y la contemplación de cosas que sugieran pensamientos

impuros. Cultívense las facultades morales e intelectuales.

No se permita que estas nobles facultades se debiliten y perviertan

por demasiada lectura aun de libros de historias. 9.

Satanás ha descendido con gran poder para obrar sus engaños.

Ocupa la mente e imaginación con cosas impuras e ilegítimas. Los

cristianos llegan a ser como Cristo en carácter contemplando al

Modelo divino. Aquello con lo cual entran en contacto tiene una

influencia modeladora sobre su vida y carácter. Leí cierta vez de un

pintor que nunca contemplaba una pintura imperfecta ni siquiera

por un solo momento, debido a que podría tener una influencia

deteriorante sobre su propio ojo y concepciones. Aquello que nos

permitimos mirar con más frecuencia, y en lo que más pensamos, se

transfiere en gran medida sobre nosotros. 10. [62]

63


64 Cartas a Jóvenes Enamorados


Sección 6—Responsabilidad sexual


[63]

[64]

Responsabilidad sexual de los jóvenes cristianos

La entrega de todas las facultades a Dios simplifica mucho los

problemas de la vida. Debilita y abrevia mil luchas con las pasiones

del corazón carnal. 1.

Deberían mantenerse sujetos los afectos juveniles hasta que

llegue el tiempo en que la edad y la experiencia suficientes permitan

libertarlos con honra y seguridad. 2.

Un corto tiempo invertido en sembrar malas hierbas, queridos

amigos jóvenes, producirá una cosecha que amargará vuestra vida

toda; una hora de descuido; ceder una vez a la tentación, pueden hacer

que toda la corriente de vuestra vida se encauce en una dirección

equivocada. No podéis tener más que una juventud; invertidla en

forma útil. Cuando hayáis pasado sobre este terreno una vez, nunca

podréis regresar para rectificar vuestros errores. El que se niega a

relacionarse con Dios, y se coloca a sí mismo en el camino de la

tentación, caerá con seguridad. Dios está probando a cada joven. 3.

La sensualidad es el pecado de esta época. Pero la religión de

Jesucristo mantendrá las riendas de control sobre toda especie de

libertad ilegítima. Las facultades morales mantendrán las riendas

sobre cada pensamiento, palabra y acción. No se encontrará culpa

en los labios del verdadero cristiano. No se permitirá ningún pensamiento

impuro, ninguna palabra que se aproxime a la sensualidad,

ninguna acción que tenga la más mínima apariencia de mal.

No tratéis de ver cuán cerca podéis caminar por el borde de un

precipicio con seguridad. Evitad la primera aproximación al peligro.

Los intereses del alma no pueden ser motivo de juego. Vuestro

capital es vuestro carácter.

Cuidadlo como lo haríais con un dorado tesoro. La pureza moral,

el respeto propio, un fuerte poder de resistencia, pueden cultivarse

firme y constantemente. 4.

Cada pasión no santificada debe mantenerse bajo el control de la

razón santificada mediante la gracia que Dios otorga abundantemente

en cada emergencia. Pero no se haga ningún arreglo para crear

66


Responsabilidad sexual de los jóvenes cristianos 67

una emergencia; que no haya un acto voluntario que coloque el alma

donde será asaltada por la tentación; ni se dé la menor ocasión para

que otros piensen de uno como culpable de indiscreción. 5.

Mientras dure la vida es preciso resguardar los afectos y las

pasiones con un propósito firme. Hay corrupción interna; hay tentaciones

externas; y siempre que deba avanzar la obra de Dios, Satanás

hará planes para disponer las circunstancias de modo que la tentación

sobrevenga con poder aplastante sobre el alma. No podemos

estar seguros ni un momento a menos que dependamos de Dios y

nuestra vida esté oculta con Cristo en Dios. 6. [65]

Guillermo estaba totalmente hechizado por Carolina.

En esta serie de cartas podemos ver el esfuerzo

continuo de Elena G. de White para ayudarlo. Carolina

había estimulado una amistad que casi había absorbido

totalmente la atención de ambos. Había ido mucho más

allá de los límites de lo que es correcto y honorable,

al punto que estaban profundamente involucrados en

prácticas que, como lo dice Elena G. de White, deben

reservarse para el matrimonio. Una relación tal amenazaba

la utilidad futura tanto de Guillermo como de

Carolina. Elena G. de White los insta o a separarse o a

casarse, a fin de no arruinar la reputación de ellos y su

testimonio como cristianos.

Carta 1

Ballardvale, Mass.

Agosto, 1879

Apreciado Guillermo,

Entré a mi tienda con el corazón adolorido, con el propósito

de aliviar mi mente escribiéndote acerca de algunas cosas que me

fueron mostradas en visión.

El Señor te ha mostrado que tu relación con Carolina no ha

sido en ninguna manera calculada para ayudarte moralmente o

para fortalecer tu vida espiritual. Hiciste algunos débiles intentos

de separarte de ella, pero pronto renovaste tus atenciones hacia ella,

respondiendo a sus incitaciones e infatuándote con ella.

[66]


[67]

68 Cartas a Jóvenes Enamorados

Debido a la infatuación de ambos, invertiste horas nocturnas

en su compañía. Ella te profesa amor, pero desconoce lo que es un

amor puro que brota de un corazón modesto. Se me mostró que estás

fascinado, engañado, y que Satanás se regocija de que alguien que

difícilmente tiene un rasgo de carácter que podría convertirla en la

esposa que te hiciera feliz en un hogar feliz, tenga una influencia

tal que te separa de tu madre que te ama con un afecto inalterable.

En el nombre del Señor, cesa tus atenciones hacia Carolina o cásate

con ella—no escandalices a la causa de Dios.

Seguiste tu propio curso de acción sin tomar en cuenta las consecuencias.

Tu corazón se rebela contra tu madre porque ella no

puede aceptar en forma alguna a Carolina ni aprobar las atenciones

que le brindas.

La intimidad que has desarrollado con Carolina no ha servido

para acercarte al Señor ni para santificarte mediante la verdad.

Estás arriesgando intereses eternos en la compañía de esta niña.

Carolina espera casarse contigo, y tú la has estimulado a pensar

en eso por tus atenciones. Tu felicidad en esta vida y en la vida futura

está en peligro. Has estado siguiendo sus atenciones engañosas y

necias y tu propio juicio, los cuales no han hecho de ti un cristiano

más consistente ni un hijo más fiel y respetuoso. Si la atmósfera

que rodea a Carolina es muy agradable para ti; si ella llena las

aspiraciones que tienes en cuanto a lo que debe ser la esposa que

ha de estar a la cabeza de tu familia; si con juicio sereno, y a la luz

de lo que Dios ha señalado, su ejemplo es digno de imitarse, sería

mejor que te casaras con ella en vez de frecuentar su compañía y

luego conducirse como solamente los esposos debieran hacerlo.

Vuestros actos y conversación son ofensivos a Dios. Los ángeles

de Dios registran vuestras palabras y acciones. Se te ha dado luz

pero no la has escuchado. La conducta que has seguido trae reproche

sobre la causa de Dios. Tu proceder es incorrecto y no cristiano.

Cuando deberíais haber estado cada uno en su propia casa, habéis

estado el uno en compañía del otro, y el uno en los brazos del otro

casi toda la noche. ¿Han sido vuestros pensamientos más puros, más

santos, más elevados y ennoblecidos? ¿Habéis tenido un consejo

más claro del deber y un amor mayor hacia Dios y la verdad?

Tu amiga,


Responsabilidad sexual de los jóvenes cristianos 69

Ellen G. White

Carta 2

Enero 12, 1880

Apreciado Guillermo,

Me levanté temprano esta mañana Pensando en ti mi mente no

tiene descanso. Tu caso me ha sido mostrado. El registro del cielo

se abrió y pude leer una crónica de tu vida.

Arrojas sobre ti reflejos de los más amargos por haber confiado

en tu propio juicio y haber caminado en tu propia sabiduría, rechazando

la voz de Dios y despreciando las advertencias y consejos de

sus siervos, y siguiendo con perseverancia y persistencia tus propios

caminos perniciosos por lo cual el camino de la verdad ha sido

blasfemado y se perdieron almas que podrían haberse salvado por

tu intermedio.

Mucho más podría decir acerca de ti, pero esto es suficiente

por el momento. Me sentí tan agradecida cuando salí de la visión

y comprendí que no era una realidad presente, y que el tiempo de

gracia todavía se prolongaba. Y ahora quisiera apelar a ti para que

te apresures y no juegues más con las cosas eternas.

Te vanaglorías de que eres honesto, pero no lo eres. Por tu conducta

has estado soldando las cadenas que te mantendrán en la

mismísima servidumbre con Carolina, y aún continúas haciéndolo.

Rechazaste la voz de Dios y escuchaste la voz de Satanás. Actúas

como un hombre desprovisto de sus sentidos. ¿Y por quién? Por

una niña sin principios, sin un solo rasgo apreciable de carácter,

orgullosa, extravagante, voluntariosa, sin consagración, impaciente,

obstinada, sin afecto natural, impulsiva. Si te separas completamente

de ella, tendría la oportunidad de verse como es y de humillar su

corazón delante de Dios.

En la vida de todo joven hay un período crítico cuando se separa

de las influencias del hogar y de los consejos sabios, y entra en

nuevas escenas y circunstancias probatorias. Si por razones ajenas

a su voluntad o elección se ve colocado en situaciones peligrosas, y

depende de Dios para recibir fortaleza—cultivando el amor de Dios

en su corazón—está guardado de ceder a la tentación por el poder

de Dios que lo está probando.

[68]


[69]

[70]

70 Cartas a Jóvenes Enamorados

Qué diferencia entre el caso de José y el de los jóvenes que

aparentemente entran en forma voluntaria en el terreno del enemigo,

exponiéndose a los fieros asaltos de Satanás.

Fue el Señor quien prosperó a José, pero en medio de la prosperidad

vino la adversidad más oscura. La esposa de su amo era una

mujer licenciosa, que trató de empujar sus pasos hacia el infierno.

¿Mancillaría José su carácter moral de oro ante las seducciones de

una mujer corrupta? ¿Recordaría que el ojo de Dios estaba sobre

él?

Hay pocas tentaciones más peligrosas y fatales para los jóvenes

que la tentación a la sensualidad, y ninguna, si se cede a ella,

probará ser tan definidamente ruinosa para el alma y el cuerpo,

para este tiempo y la eternidad El bienestar de todo el futuro de José

depende de la decisión de un momento. Calmosamente José levanta

sus ojos al cielo en demanda de ayuda; se desprende de su manto

exterior dejándolo en las manos de su tentadora, y mientras sus

ojos brillan con la expresión de una resolución firme en vez de una

pasión impía, exclama: “¿Cómo, pues, haría yo este grande mal, y

pecaría contra Dios?” Obtuvo la victoria; huyó de la hechicera y

se salvó.

Tuviste la oportunidad de mostrar si tu religión era una realidad

práctica. Te tomaste libertades a la vista de Dios y de los santos

ángeles que no te hubieras permitido bajo la observación de tus

prójimos. La verdadera religión abarca todos los pensamientos de

la mente, penetra hasta las intenciones secretas del corazón y los

motivos de las acciones; el objeto y la dirección de los afectos y

todo el marco de referencia de nuestras vidas.

“Tú, Dios, me ves”, será el santo y seña, la guardia de la vida.

Tú puedes aceptar estas lecciones. Tienes necesidad de aprender.

Dios te ayude.

Carta 3

Hornellsville, New York

Apreciado Guillermo,

Ellen G. White


Responsabilidad sexual de los jóvenes cristianos 71

Tengo profundo interés de que este último llamado no sea tratado

con indiferencia como ocurrió con los anteriores. Si no escuchas

esta amonestación, será la última que recibirás.

Queda por verse si continuarás en el camino de infatuación, y si

Carolina, después de su confesión seguirá haciendo lo mismo. Se me

mostró su conducta como sigue: reconoció su mal proceder, y luego

atrajo tus simpatías de la manera más patética por medio de cartas

y de conversaciones. Fuiste atraído de nuevo hacia ella para darle

simpatía y ánimo, pero estabas tan completamente enceguecido y

fuiste tan débil, que te enredaste otra vez con ella y más firmemente

que nunca antes.

Se me mostró que estabas en su compañía hasta altas horas de

la noche. Tú sabes muy bien en qué forma pasaron esas horas. Me

llamaste para preguntarme si habías quebrantado los mandamientos

de Dios. Te pregunto, ¿no los has quebrantado? ¿Cómo emplearon

ustedes las horas juntos noche tras noche? ¿Fueron vuestras posiciones,

actitudes y afectos tales que desearíais que se los registrara

en el libro del cielo? Vi y escuché cosas que harían ruborizar a los

ángeles.

Ningún joven debiera hacer lo que hiciste a Carolina a menos

que estuviera casado con ella. Quedé muy sorprendida al saber que

no ves este asunto en su verdadera luz. Te escribo ahora para implorarte

por el bien de tu alma que no juegues más con la tentación.

Apresúrate a romper este hechizo que como una terrible pesadilla

ha estado cerniéndose sobre ti. Libérate ahora y para siempre, si es

que tienes algún deseo de obtener el favor de Dios.

Una conducta como la que has manifestado, es suficiente para

destruir la confianza en ti como hombre honesto y cristiano. Si no

estuvieras bajo la influencia de un hechizo satánico no harías lo que

haces. Pero estoy en duda en cuanto a si ahora cambiarás tu curso

de acción. Sé cuál es el poder que mantiene su encantamiento sobre

ti, y deseo que lo veas y que lo percibas antes de que sea demasiado

tarde. ¿Estarás dispuesto a cambiar completamente y a cortar el

último vínculo con Carolina? [71]

¿Estará ella dispuesta a hacer lo mismo? Si ninguno de ustedes

quiere hacerlo, cásense de inmediato y no atraigan más deshonra

sobre ustedes y sobre la causa de Dios.


[72]

72 Cartas a Jóvenes Enamorados

Has fracasado marcadamente en casi todo aspecto. Ahora, en el

resto de tu vida, busca recuperar lo que has perdido. Que el libro

del cielo pueda proporcionar un registro diferente de tu conducta.

Dios te bendiga.

Ellen G. White

Carta 4

Septiembre de 1880

Apreciado Guillermo,

Me sentí complacida al recibir tu carta y al leer tu sugerencia de

permanecer donde estás hasta que te hayas rehabilitado o deshecho

la influencia errónea que ejerciste. Me siento feliz de que lo sientas

así. Tú sabes que te escribí muy definida y claramente en cuanto a

las cosas que se me mostraron; y la preocupación que tengo por tu

salvación me movió a presentar tu caso tal cual me fue mostrado,

como de gran peligro. Será difícil que lo veas así, pero en un sueño

que tuve anoche le estabas diciendo a tu madre, “si las cosas son

realmente así, de nada vale que me esfuerce porque voy a fracasar”.

Te dije, Guillermo, que cuando trates con toda perseverancia y

determinación de volver sobre tus pasos y recuperarte de la trampa

de Satanás, te libertarás de tu servidumbre y serás un hombre libre.

Requerirá mucha fuerza de voluntad en la fortaleza de Jesús, quebrantar

el poder del hábito y despedir al adversario de las almas al

cual has atendido por tanto tiempo. Cambia de invitado y extiéndela

la bienvenida a Jesús para que tome posesión del templo de tu alma.

El no comparte el corazón con Satanás. Aun ahora, en este momento,

puedes hacer un esfuerzo decidido, no en tu fortaleza sino en la de

Jesús.

Quebranta tu corazón delante de Dios y confiesa y abandona las

cosas que te han separado de Cristo. La obra de arrepentimiento

debe comenzar con tuma dre. Nunca vendrás a la luz a menos que

hagas esto. No dejes de hacer ninguna de las cosas que debes hacer

para corregir los errores, porque has llegado a un momento decisivo.

Tendrás que soportar la prueba, porque serás probado por Dios.

Si sales purificado como oro, Dios podrá usarte. No seas infiel sino

creyente. Tu tribulación no será al presente gozosa, sino más bien

penosa, pero producirá fruto apacible de justicia. “Porque el Señor


Responsabilidad sexual de los jóvenes cristianos 73

al que ama, disciplina y azota a todo aquel que recibe por hijo. Si

soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo

es aquel a quien el padre no disciplina?” Hebreos 12:6, 7.

Ahora tus pasos deben descender profundamente por el valle

de la humillación. Has pensado: “Mi fundamento permanece firme.

Puedo controlarme”. Pero tu experiencia pasada y tu situación

presente debe darte un claro discernimiento de la depravación del [73]

hombre por causa de su separación de Dios.

Mi querido muchacho, por amor a Cristo, no continúes engañándote

en tu conducta. Trabaja para la eternidad No consultes

contigo mismo. Quebranta tu corazón delante de Dios a fin de que

la roca no caiga sobre ti y te muela hasta transformarte en polvo.

¿Qué más podría decirte? Lo que anhelo es que seas salvo.

Deseo que seas perfecto delante de Dios.

Con amor,

Ellen G. White

Carta 50, 1880.

[74]


[75]

Jugando con los corazones

Jugar con los corazones es un crimen no pequeño a la vista de

un Dios santo. Y sin embargo hay quienes manifiestan preferencias

por ciertas jóvenes y conquistan sus afectos, luego siguen su camino

y se olvidan por completo de las palabras que pronunciaron y de sus

afectos. Otros semblantes los atraen, repiten las mismas palabras y

dedican a otra persona las mismas atenciones.

Esta disposición seguirá revelándose en su vida de casados. La

relación matrimonial no vuelve siempre firme el ánimo veleidoso,

ni da constancia a los vacilantes ni los hace fieles a los buenos

principios. Los tales se cansan de la constancia, y sus pensamientos

profanos se revelarán en actos profanos. 7.

Con corazón angustiado escribo que en esta época las mujeres,

casadas y solteras, con demasiada frecuencia no observan la reserva

necesaria. Coqueteando, estimulan las atenciones de hombres solteros

y casados y los que son moralmente débiles quedan seducidos 8. ...

Se despiertan pensamientos que no se habrían despertado si la mujer

hubiese conservado su lugar con toda modestia y seriedad... Si ellas

se hubiesen mantenido circunspectas y reservadas y si, en vez de

permitirse libertades y recibir atenciones injustificables, hubiesen

mantenido un alto tono moral y una dignidad apropiada, podría habey

de Dios, hasta que su utilidad queda arruinada y sus almas están

en peligro. 9.

¿No habrán de vigilarse estrictamente a sí mismas las mujeres

que profesan la verdad, a fin de no estimular la menor familiaridad

injustificable? Pueden cerrar muchas puertas de tentación si observan

en toda ocasión una reserva estricta y una conducta apropiada. 10.

Janet era impulsiva, y corría el peligro de hacer decisiones

que afectarían su propia vida y su testimonio

en favor de otros, de una manera negativa. Elena G. de

White la insta a dar preferencia a los estudios, a fin de

prepararse para una vida útil para el Señor.

74


Jugando con los corazones 75

Janet trabajó por cierto tiempo en el hogar de Elena

G. de White, de manera que llegaron a familiarizarse la

una con la otra.

Hastings, Nueva Zelanda

Septiembre 13, 1893

Querida Janet,

Hoy me desperté a las 3:00 de la madrugada. Durante la noche

mantuve una fervorosa conversación contigo en la que te decía:

“Janet, el Señor tiene una obra para ti”. Te presenté los peligros por

los que atravesaste en tu vida pasada.

Siento una carga sobre mí, la de mantener vigilante cuidado

por tu alma Corres el peligro de cometer penosas equivocaciones

por seguir tus impulsos. Dios te ha salvado de entrar en relaciones

matrimoniales con personas que de ninguna manera podrían

haberte hecho feliz; que eran de moral corrupta, y que te hubieran

amarrado en la trampa de Satanás, en la que habrías sido miserable

en esta vida, y habría peligrado tu alma. ¿No son suficientes para

ti las lecciones del pasado? Eres demasiado liberal con tus afectos

y si se te permitiera seguir tu propio curso de acción cometerías

un error que tendrías que acarrear toda la vida. No te ofrezcas en

venta en un mercado barato.

Debes aceptar la advertencia y no ser descuidada en la elección

de tus compañías. A fin de que puedas desempeñar tu parte en el

servicio de Dios, tanto como resulte posible, debes avanzar con

las ventajas de una educación intelectual. Necesitas del desarrollo

armonioso y simétrico de tus facultades mentales, y de un desarrollo

cultural múltiple, cristiano y lleno de gracia, a fin de ser una

verdadera obrera de Dios.

Debes considerar cada paso que des a la luz del hecho de que

no te perteneces, sino que has sido comprada por precio. Te escribo

acerca de esto ahora, y volveré a hacerlo pronto, porque me fue

presentado el error de tu vida pasada, y no me atrevo a retener el

ruego ferviente de que te mantengas estrictamente bajo disciplina.

Estás viviendo ahora tu vida estudiantil. Que tu mente descanse

sobre temas espirituales. Aleja de tu vida todo sentimentalismo.

Estás en el período de formación del carácter; nada de lo que

tiene que ver contigo debe considerarse trivial o sin importancia;

[76]


[77]

[78]

76 Cartas a Jóvenes Enamorados

nada que pueda apartarte del interés más elevado y santo, y de

tu eficiencia en la preparación para hacer la obra que Dios te ha

designado.

Es tu deber eliminar todo rasgo de carácter objetable a fin de

que puedas ser completa en Cristo Jesús. Tienes una gran reserva

de afecto y necesitarás vigilarla constantemente para no otorgarlo

a quienes no sean dignos de él. Se forma el carácter para la utilidad

y el deber mediante el estudio de la vida y el carácter de Jesucristo,

nuestro Modelo.

Nunca podrás ser demasiado cuidadosa o reservada en todos tus

caminos. Que tu influencia, dondequiera estés, sea de tal naturaleza

que resulte de ayuda y bendición para otros. Dios tiene una obra

para ti. En ningún caso coloques tu cuello bajo un yugo que te

amargará toda la vida. Sé honesta contigo misma y con Dios y

tendrás la aprobación divina, que es más valiosa que la vida misma.

Ruego al Señor que te bendiga abundantemente.

Ellen G. White

Carta 23, 1893.


Sección 7—Sombras sobre el nido


[79]

[80]

Sombras sobre el nido

El corazón anhela amor humano, pero este amor no es bastante

fuerte, ni puro, ni precioso para reemplazar el amor de Jesús. Únicamente

en su Salvador puede la esposa hallar sabiduría, fuerza y

gracia para hacer frente a los cuidados, responsabilidades y pesares

de la vida. Ella debe hacer de él su fuerza y guía. Dése la mujer a

Cristo antes que darse a otro amigo terrenal, y no forme ninguna

relación que contraríe esto. Los que quieren disfrutar verdadera felicidad,

deben tener la bendición del cielo sobre todo lo que poseen,

y sobre todo lo que hacen. Es la desobediencia a Dios lo que llena

tantos corazones y hogares de infortunio. Hermana mía, a menos

que quiera tener un hogar del que nunca se levanten las sombras, no

se case con un enemigo de Dios. 1.

Unirse con un incrédulo es ponerse en el terreno de Satanás. Usted

agravia al Espíritu de Dios y pierde el derecho de su protección.

¿Puede usted incurrir en tales desventajas mientras pelea la batalla

por la vida eterna? 2.

“Si dos de vosotros se convinieren en la tierra, de toda cosa

que pidieren, les será hecha por mi Padre que está en los cielos”.

Mateo 18:19. ¡Pero cuán extraño es el espectáculo! Mientras una de

las personas tan íntimamente unidas se dedica a la oración, la otra

permanece indiferente y descuidada; mientras una busca el camino

a la vida eterna, la otra se halla en el anchuroso camino que lleva a

la muerte. 3.

78


¿Andarán dos juntos si no estan de acuerdo?

Me han sido mostrados los casos de algunos que profesan creer

la verdad y han cometido el gran error de casarse con personas incrédulas.

Tenían la esperanza de que el cónyuge incrédulo aceptaría

la verdad, pero éste después de alcanzar su objeto se halla más lejos

de la verdad que antes. Y luego empiezan los trabajos sutiles, los

esfuerzos continuos del enemigo para apartar al creyente de la fe.

Muchos están perdiendo ahora su interés y confianza en la verdad

porque se han relacionado íntimamente con la incredulidad. Respiran

una atmósfera de duda y descreimiento. Ven y oyen a la incredulidad,

y finalmente la aprecian. Algunos tienen el valor de resistir a estas

influencias, pero en muchos casos su fe queda imperceptiblemente

minada y finalmente destruida...

Satanás sabe muy bien que la hora del casamiento de muchos

jóvenes de ambos sexos cierra la historia de su experiencia religiosa

y de su utilidad. Quedan perdidos para Cristo. Tal vez hagan durante

un tiempo un esfuerzo para vivir una vida cristiana; pero todas sus

luchas se estrellan contra una constante influencia en la dirección

opuesta. Hubo un tiempo en que era para ellos un privilegio y un

gozo hablar de su fe y esperanza; pero luego llegan a no tener

deseos de mencionar el asunto, sabiendo que la persona a la cual han

ligado su destino no se interesa en ello. Como resultado, la fe en la

preciosa verdad muere en el corazón, y Satanás teje insidiosamente

en derredor de ellos una tela de escepticismo... [81]

El cónyuge creyente razona que, dada su nueva relación, debe

conceder algo al compañero que ha elegido. Asiste a diversiones sociales

y mundanas. Al principio lo hace de mala gana; pero el interés

por la verdad disminuye, y la fe se trueca en duda e incredulidad...

¿Qué debe hacer todo creyente cuando se encuentra en esa penosa

situación que prueba la integridad de los principios religiosos?

Con firmeza digna de imitación debe decir francamente: “Soy cristiano

a conciencia. Creo que el séptimo día de la semana es el día de

reposo bíblico. Nuestra fe y principios son tales que van en direc-

79


[82]

80 Cartas a Jóvenes Enamorados

ciones opuestas. No podemos ser felices juntos, porque si yo sigo

adelante para adquirir un conocimiento más perfecto de la voluntad

de Dios, llegaré a ser más diferente del mundo y semejante a Cristo.

Si usted continúa no viendo hermosura en Cristo, ni atractivos en

la verdad, amará al mundo, al cual yo no puedo amar, mientras yo

amaré las cosas de Dios que usted no puede amar...

Usted no será feliz; sentirá celos por el afecto que entrego a Dios;

y yo igualmente me sentiré aislada por mis creencias religiosas.

Cuando sus opiniones cambien, cuando su corazón responda a las

exigencias de Dios y usted aprenda a amar a mi Salvador, entonces

podremos renovar nuestras relaciones”.

El creyente hace así por Cristo un sacrificio que su conciencia

aprueba, y que demuestra que aprecia demasiado la vida eterna

para correr el riesgo de perderla. Siente que sería mejor permanecer

soltero que ligar sus intereses para toda la vida a una persona que

prefiere el mundo a Cristo...

¿Podrá aquel que busca gloria, honra, inmortalidad y vida eterna,

unirse con otra persona que rehusa alistarse con los soldados de

la cruz de Cristo? Vosotros, los que profesáis elegir a Cristo como

vuestro maestro y obedecerle en todas las cosas, ¿habréis de unir

vuestros intereses con personas regidas por el príncipe de las potestades

de las tinieblas? “¿Andarán dos juntos, si no estuvieren de

concierto? Amós 3:3...

Centenares de personas han sacrificado a Cristo y el cielo al

casarse con personas inconversas. ¿Pueden conceder tan poco valor

al amor y a la comunión de Cristo que prefieren la compañía de

pobres mortales? 4.

La carta dirigida a Rosa, trata del problema quizás

más peligroso para una joven—el casarse con un incrédulo.

Este asunto es ciertamente uno de los obstáculos

más serios para un matrimonio cristiano feliz.

El punto que Elena de White considera con Rosa,

lo debiera tomar seriamente en cuenta cada señorita—

no escuchar promesas. La cuestión del compromiso

espiritual se establece mejor antes del matrimonio, no


¿Andarán dos juntos si no estan de acuerdo? 81

después. Como lo sugiere esta carta, “es cuestión de

vida o muerte”.

Copenhague, Dinamarca

Junio 3, 1887

Querida Rosa,

He sabido que estás pensando casarte con un hombre que no

es creyente. No puedo escribirte ahora una carta larga, pero quisiera

decirte que si das este paso estás apartándote de la clarísima

prohibición de la Palabra de Dios y no puedes esperar o reclamar

su bendición sobre una unión tal. Todas las promesas de Dios están

condicionadas a la obediencia.

Satanás está listo para cegar la mente y el alma del que siga

una conducta directamente contraria a la expresa voluntad de Dios,

a fin de separar a esa alma de Dios, intervenir con sus tentaciones

y obtener el control sobre la mente y los afectos del corazón. Es el

plan estudiado de Satanás llevar a las almas a apartarse de Aquel

que es poderoso en consejo a fin de que se entreguen a la persuasión

de mentes que no tienen el amor de Dios y que no aman la verdad.

Dios te ha bendecido con gran luz y el Señor espera que estudies

su voluntad, a fin de que sigas cuidadosamente las direcciones que

se te dan en su Palabra. Estás enceguecida, estás siendo entrampada

para tu ruina. Tienes razones para sentirte agradecida a Dios cada

hora. Apóyate en él, cuya sabiduría se da en consejo en su santa

Palabra. El se preocupa por sus hijos más de lo que lo hace el padre

más afectuoso. Ve el fin desde el principio, y por esta razón nos ha

dejado promesas y advertencias y ha prohibido a sus hijos seguir

cierto proceder que sería ruinoso para ellos.

El apóstol Pablo envía una nota de advertencia acerca de este

asunto para este tiempo. “No os unáis en yugo desigual con los

incrédulos, porque, ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia?

¿y qué comunión la luz con las tinieblas? ¿Y qué concordia

Cristo con Belial? ¿O qué parte el creyente con el incrédulo? ¿Y qué

acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos? Porque vosotros

sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo: Habitaré y andaré

entre ellos, y seré su Dios, y ellos serán mi pueblo. Por lo cual,

salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, y no toquéis

lo inmundo; y yo os recibiré, y seré para vosotros Padre y vosotros

[83]


[84]

[85]

82 Cartas a Jóvenes Enamorados

me seréis hijos e hijas, dice el Señor todopoderoso”. 2 Corintios

6:16-18.

El Señor ha prohibido expresamente a su pueblo unirse en matrimonio

con los incrédulos. Dios sabe lo que es mejor para los

intereses eternos y para el bien presente del alma. Te advierto que

te apartes de este terreno prohibido.

Podría contarte acerca de diferentes casos que el Señor me mostró

en Europa, de personas que cometieron un error similar al que tú

estás cometiendo ahora; la miserable realidad que están experimentando

por haberse unido a compañeros incrédulos, obstaculizados

en todo lo que tiene que ver con el avance espiritual, a pesar de las

solemnes promesas que se les hicieron de que de ninguna manera se

les pondrían obstáculos en sus privilegios religiosos. ¿De qué valen

esas promesas? ¡Las promesas más solemnes quebrantadas! ¿Cómo

podría ser de otra forma cuando los dos sirven bajo generales

distintos, cada uno de ellos en mortal oposición al otro? ¿Dónde,

entonces, está la dulce armonía?

Rosa, observa bien tus pasos; no escuches promesas, cree solamente

la Palabra de Dios que te hará sabia para la salvación.

No confíes en tu propio corazón porque el corazón es engañoso

por sobre todas las cosas y desesperadamente malo. Amo tu alma

porque eres la adquisición de la sangre de Jesucristo. El ha pagado

un gran precio por tu redención y no te perteneces para disponer de

ti misma como se te ocurra. Debes dar estrecha cuenta en el juicio

de cómo has utilizado las facultades que te dio Dios.

Estas cosas requieren de ti seria reflexión y acción decidida en

armonía con las clarísimas direcciones establecidas en la Palabra

de Dios. Ahora estás siendo tentada. Es tu tiempo de prueba. ¿Resistirás

al enemigo? ¿O te colocarás en una posición tal que ejerza

su poder sobre ti?

Es cuestión de vida o muerte para ti El Señor te ayude a ver

cada trampa de Satanás a fin de evitarlas, y que te aferres de Jesús

con corazón, alma, mente y fuerza.

Ellen G. White

Carta 1, 1887.


¿Andarán dos juntos si no estan de acuerdo? 83

Esta carta a Laura, como la anterior dirigida a Rosa,

enfoca el problema de casarse con un incrédulo. La

mensajera del Señor plantea algunas preguntas bastante

directas. ¿Cómo las contestarías si estuvieras en lugar

de Laura?

Al leer esta carta, habría otras preguntas que muy

bien se podrían hacer a cada señorita que contempla

un matrimonio tal. ¿Estás siendo justa y honesta con el

joven que quiere casarse contigo?

En esta carta, publicada en Testimonies, tomo 5,

Elena G. de White define al incrédulo como uno que

“no ha aceptado la verdad para este tiempo”.

Santa Elena, California

Febrero 13, 1885

Querida Laura,

He sabido que piensas casarte con alguien que no está unido

contigo en fe religiosa, y me temo que no has pesado cuidadosamente

este asunto tan importante. Antes de dar un paso que ha de ejercer

una influencia sobre toda tu vida futura, te ruego que estudies el

asunto con oración y reflexión. ¿Resultará esta nueva relación en

fuente de verdadera felicidad? ¿Te ayudará en la vida cristiana?

¿Agradará a Dios? ¿Será el tuyo un ejemplo para otros?

Antes de dar su mano en matrimonio, toda mujer debe averiguar

si aquel con quien está por unir su destino es digno. ¿Cuál ha sido

su pasado? ¿Es pura su vida? ¿Es el amor que expresa de carácter

noble y elevado o es un simple enamoramiento emotivo? ¿Tiene

rasgos de carácter que le harán feliz a ella? ¿Podrá encontrar

verdadera paz y gozo en su afecto? ¿Se le permitirá preservar su

individualidad, o deberá someter su juicio y conciencia al dominio

de su marido? Como discípula de Cristo, no se pertenece; ha

sido comprada por precio. ¿Puede ella honrar los requerimientos

del Salvador como supremos? ¿Conservará su alma y su cuerpo,

sus pensamientos y propósitos puros y santos? Estas preguntas tienen

una relación vital con el bienestar de cada mujer que contrae

matrimonio.

[86]


[87]

84 Cartas a Jóvenes Enamorados

Se necesita religión en el hogar. Únicamente ella puede prevenir

los graves males que tan a menudo amargan la vida conyugal. Solamente

donde reina Cristo puede haber amor profundo, verdadero y

abnegado. Los ángeles de Dios serán los huéspedes en el hogar y

sus santas vigilias santificarán la cámara nupcial.

Te suplico que consideres el paso que te propones dar. Pregúntate:

“¿Apartará un esposo incrédulo mis pensamientos de Jesús?

¿Ama los placeres más que a Dios? ¿No me inducirá a disfrutar de

las cosas en que él se goza?” La senda que conduce a la vida eterna

es penosa y escarpada. No tomes sobre ti cargas adicionales que

retardarán tu avance.

El Señor ordenó al antiguo Israel que no se relacionara por

casamiento con las naciones idólatras que lo rodeaban. Se da la

razón. La sabiduría infinita, previendo el resultado de tales uniones,

declara: “Porque desviará a tu hijo de en pos de mí, y servirán a

dioses ajenos; y el furor de Jehová se encenderá sobre vosotros, y

te destruirá pronto”. “Porque tú eres pueblo santo para Jehová tu

Dios; Jehová tu Dios te ha escogido para serle pueblo especial, más

que todos los pueblos que están sobre la tierra”. Deuteronomio 7:4,

6.

En el Nuevo Testamento se registran prohibiciones similares

concernientes al matrimonio de los cristianos con los impíos. “No

os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo

tiene la justicia con la injusticia?” 2 Corintios 6:14.

Laura, ¿te atreverás a despreciar estas indicaciones claras y

definidas? Como hija de Dios y súbdito del reino de Cristo, comprada

por su sangre, ¿cómo puedes unirte con quien no reconoce sus

requerimientos, que no está dominado por su Espíritu? Los mandamientos

que te he citado no son palabras de hombre, sino de Dios.

Aunque el compañero de tu elección fuera digno en otros aspectos

(lo cual no es así), no ha aceptado la verdad para este tiempo; es

incrédulo, y el cielo te prohíbe unirte con él. No puedes, sin peligro

de tu alma, desoír la prohibición divina.

Tal vez digas: “Pero yo he dado mi promesa, ¿debo retractarla?”

Te contesto: Si has hecho una promesa contraria a las Escrituras,

por lo que más quieras, retráctate de ella sin dilación, y en humildad

delante de Dios, arrepiéntete de la infatuación que te indujo a hacer

una promesa tan temeraria. Es mucho mejor retirar una promesa


¿Andarán dos juntos si no estan de acuerdo? 85

tal, en el temor de Dios, que cumplirla y por ello deshonrar a tu

Hacedor.

Hay en el mundo cristiano una indiferencia asombrosa y alarmante

para con las enseñanzas de la Palabra de Dios acerca del

casamiento de los cristianos con los incrédulos. Muchos que profesan

amar y temer a Dios prefieren seguir su propia inclinación

antes que aceptar el consejo de la sabiduría infinita. En un asunto

que afecta vitalmente a la felicidad y el bienestar de ambas partes,

para este mundo y el venidero, la razón, el juicio, y el temor de Dios

son puestos de lado, y se deja que dominen el impulso ciego y la

determinación obstinada.

Hombres y mujeres que en otros aspectos son sensatos y concienzudos,

cierran sus oídos al consejo; son sordos a las súplicas y

ruegos de amigos y parientes, y de los siervos de Dios. La expresión

de cautela o amonestación es considerada como entrometimiento

impertinente, y el amigo que es bastante fiel como para hacer una

reprensión es tratado como enemigo. [88]

Todo esto está de acuerdo con el deseo de Satanás. El teje sus

ensalmos en derredor del alma, y ésta queda hechizada, infatuada.

La razón deja caer las riendas del dominio propio sobre el cuello de

la concupiscencia, las pasiones no santificadas predominan, hasta

que demasiado tarde, la víctima se despierta para vivir una vida de

desdicha y servidumbre. Este no es un cuadro imaginario, sino un

relato de hechos ocurridos. Dios no sanciona las uniones que ha

prohibido expresamente.

Durante años he estado recibiendo cartas de distintas personas

que formaron matrimonios infelices, y las historias repugnantes que

me fueron presentadas bastan para hacer doler el corazón. No es

ciertamente fácil decidir qué consejo se puede dar a estas personas

desdichadas, ni cómo se podría aliviar su condición; pero por lo

menos, su triste suerte debe servir de advertencia para otros.

Tú estás bajo la más sagrada obligación de no empequeñecer o

comprometer tu santa fe vinculándote con los enemigos de Dios.

Si te sientes tentada a despreciar las recomendaciones de su

Palabra porque otros lo han hecho, recuerda que también tu ejemplo

ejercerá influencia. Otros harán como tú haces, y de esta manera se

extenderá el mal.


[89]

86 Cartas a Jóvenes Enamorados

Se nos ofrecen los mayores incentivos para ser fieles, las más

gloriosas recompensas. Los cristianos han de ser representantes de

Cristo, hijos e hijas de Dios.

Dios te ayude a soportar la prueba y a conservar tu integridad.

Aférrate por la fe a Jesús. No faltes a tu Redentor.

Con el más profundo afecto

Ellen G. White

Carta en Joyas de los Testimonios 2:119-125.


¿Jugará usted con su matrimonio?

La persona incrédula puede poseer un excelente carácter moral;

pero el hecho de que no haya respondido a las exigencias de Dios y

haya descuidado una salvación tan grande, es razón suficiente para

que no se verifique una unión tal. 5.

A veces se arguye que el no creyente favorece la religión y que

como cónyuge es todo lo que puede desearse, excepto en una cosa,

que no es creyente. Aunque el buen juicio indique al creyente lo

impropio que es unirse para toda la vida con otra persona incrédula,

en nueve casos de cada diez triunfa la inclinación. La decadencia

espiritual comienza en el momento en que se hace el voto ante el

altar; el fervor religioso se enfría, y se quebranta una fortaleza tras

otra, hasta que ambos están lado a lado bajo el negro estandarte de

Satanás. Aun en las fiestas de boda, el Espíritu del mundo triunfa

contra la conciencia, la fe y la verdad. En el nuevo hogar no se

respeta la hora de oración. El esposo y la esposa se han elegido

mutuamente y han despedido a Jesús.

Al principio el cónyuge no creyente no se opondrá abiertamente,

pero cuando se le presenta el asunto de la verdad bíblica a su atención

y consideración, surge en seguida el sentimiento: “Te casaste

conmigo sabiendo lo que era y no quiero que se me moleste. De

ahora en adelante quede bien entendido que la conversación sobre

tus opiniones particulares queda prohibida”. Si el cónyuge creyente

manifiesta algún fervor especial respecto de su propia fe, ello tal vez

pueda ser interpretado como falta de bondad hacia el que no tiene

interés en la experiencia cristiana. 6. [90]

Los que piensan en casarse deben pesar cada sentimiento y cada

manifestación del carácter de la persona con quien se proponen unir

su suerte. Cada paso dado hacia el matrimonio debe ser acompañado

de modestia, sencillez y sinceridad, así como del serio propósito de

agradar y honrar a Dios. El matrimonio afecta la vida ulterior en

este mundo y en el venidero. El cristiano sincero no hará planes que

Dios no pueda aprobar. 7. [91]

87

[92]

[93]


Un anticipo del cielo

1. Historia de los Patriarcas y Profetas, 26, 27.

2. El Discurso Maestro de Jesucristo, 57.

Haga que el romance perdure a través de la vida matrimonial

3. El hogar adventista (1894), 46.

4. El hogar adventista (1894), 47.

“Si Jehová no edificare la casa” (Salmos 127:1)

5. El Ministerio de Curación, 275, 276.

6. El Deseado de Todas las Gentes, 118.

7. El Ministerio de Curación, 275.

8. El hogar adventista (1894), 24.

El matrimonio es como el amor de Cristo por su pueblo elegido

9. El Discurso Maestro de Jesucristo, 57.

La vida matrimonial es cada vez mejor

10. El Ministerio de Curación, 280.

11. The S.D.A. Bible Commentary 5:1140.

Sea práctico

1. El Ministerio de Curación, 276.

2. La Educación, 212.

3. Testimonies for the Church 3:156.

Lo que un joven debiera considerar al buscar una esposa

4. El Ministerio de Curación, 277.

Preguntas que una señorita debiera hacer antes del matrimonio

5. Joyas de los Testimonios 2:119.

6. Fundamentals of Christian Education, 105.

7. El Ministerio de Curación, 277.

Sección 3—¿Es realmente amor?

1. Testimonies for the Church 2:248.

88


2. Testimonies for the Church 5:122, 123.

3. The Review and Herald, 2 de febrero de 1886.

¿Es esto verdadero amor?

4. Historia de los Patriarcas y Profetas, 164.

5. Joyas de los Testimonios 1:247.

6. El Ministerio de Curación, 276, 277.

7. Joyas de los Testimonios 1:248, 249.

El amor, una planta tierna

8. Testimonies for the Church 4:548.

9. The Review and Herald, 2 de febrero de 1886.

El poder del amor

10. Joyas de los Testimonios 1:249-251.

Cuando el amor es ciego

11. Mensajes para los Jóvenes, 324.

12. Fundamentals of Christian Education, 104.

13. Mensajes para los Jóvenes, 310.

¿Habré hecho la elección correcta?

1. El Deseado de Todas las Gentes, 622.

2. El hogar adventista (1894), 34, 35.

3. Mensajes para los Jóvenes, 324.

4. Fundamentals of Christian Education, 103.

5. El hogar adventista (1894), 60.

Los padres pueden ser de ayuda

6. El Ministerio de Curación, 277.

7. Testimonies for the Church 5:108, 109.

8. Fundamentals of Christian Education, 105-106.

No oculte su amistad

9. Fundamentals of Christian Education, 104-106.

En Cristo hay poder para controlarse

1. Conducción del Niño, 440.

2. Testimonies for the Church 3:84.

¡Antes de que diga “si”!

3. El Ministerio de Curación, 276.

4. Mensajes para los Jóvenes, 319.

89


90 Cartas a Jóvenes Enamorados

Compromisos quebrantados

5. Fundamentals of Christian Education, 105.

No debemos amoldarnos a las costumbres del mundo

6. Los Hechos de los Apóstoles, 427.

7. El hogar adventista (1894), 367.

8. El hogar adventista (1894), 112.

La pornografia y la mente

9. Testimonies for the Church 2:410.

10. The Review and Herald, 24 de mayo de 1887

Responsabilidad sexual de los jóvenes cristianos

1. Mensajes para los Jóvenes, 27.

2. Mensajes para los Jóvenes, 319.

3. Testimonies for the Church 4:622, 623.

4. Medical Ministry, 142, 143.

5. Carta 18, 1891.

6. Comentario Bíblico Adventista 2:1026.

Jugando con los corazones

7. El hogar adventista (1894), 48.

8. El hogar adventista (1894), 300, 301.

9. Joyas de los Testimonios 2:238.

10. Joyas de los Testimonios 2:243.

Sombras sobre el nido

1. Joyas de los Testimonios 2:120.

2. Joyas de los Testimonios 2:122.

3. Joyas de los Testimonios 577.

¿Andarán dos juntos si no estan de acuerdo?

4. Joyas de los Testimonios 578.

¿Jugará usted con su matrimonio?

5. Joyas de los Testimonios 575.

6. Joyas de los Testimonios 576.

7. El Ministerio de Curación, 277.

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