La Mundialización - Documento sin título - HOAC

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La Mundialización - Documento sin título - HOAC

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Noticias de la HOAC

Fondo de Solidaridad Internacional 2012

En noviembre del año 1991 daba comienzo la trayectoria de este Fondo de

Solidaridad Internacional. Este curso 2011-2012 se cumplen 20 años de existencia

del mismo. 20 años de solidaridad, 20 años de apoyo a organizaciones

cristianas comprometidas con las personas empobrecidas del mundo obrero,

en esos países ya de por sí empobrecidos.

Todos los proyectos que

financia este Fondo están

dirigidos a que las personas

trabajadoras puedan

formarse, coordinarse,

reunirse, encontrarse,

avanzando en su liberación

y promoción, reafirmando

su dignidad y su

protagonismo en el compromiso

de ir transformando

su realidad.

La Asamblea General

de la HOAC en 1990 en

Gijón, marcó el rumbo y

comenzó a dar sus pasos

este fondo, con tres proyectos:

visita a Pierre

Kouamé (coordinador de

los movimientos del África

del Oeste MMTC), formación

de militantes sindicales,

proyecto de «Fe

y alegría El Salvador», y

el proyecto de capacitación

y apoyo a la Pastoral

Obrera del arzobispado

de Concepción (Chile).

Así comenzaba la tarea

hace veinte años y con

los siguientes 14 proyectos

pretende seguir este

año 2012:

Realiza tu aportación solidaria e invita a otras personas a que participen en el Fondo

1.531 · ENERO 2012

1. Formación sobre los derechos de los trabajadores y la protección

social para el MTC de Brasil.

2. Seminario de Coordinación del MMTC en la Región de África del

Este (Uganda, Tanzania, Kenia).

3. Seminario coordinación del MMTC-MOAC (Perú, Chile, Brasil, Pa-

raguay, Bolivia).

4. Seminario coordinación del MMTC Asia del Sur (India, Bangladesh

y Sri Lanka).

5. Formación ciudadana y cristiana para el compromiso social y la

vida MTC Perú.

6. Formación y capacitación de jóvenes en Burundi.

7. Apoyo a la difusión de NN.OO. en América Latina y África.

8. Formación y Extensión del SETRAC en Argentina.

9. Formación de Líderes Pastorales de comunidades indígenas en

Bolivia. Contexto.

10. Proyecto de reforzamiento del Movimiento de Trabajadores Cris-

tianos de Togo.

11. Plan internacional de formación para jóvenes trabajadores y 8º

Congreso Internacional de la CIJOC.

12. Proyecto «Educar hoy, es construir para el mañana». JOC Chad.

13. Proyecto de «Animación y formación de mujeres en la República

democrática del Congo. «Centro Olame».

14. Proyecto de formación y reforzamiento de la ACO Haití.

El importe total comprometido con estos proyectos es de 78.376 €

¡¡ATENCIÓN EL NÚMERO DE CUENTA DEL FONDO HA CAMBIADO!!

Los ingresos pueden hacerse en: TRIODOS. 1491 0001 20 2017312618

Oficina: C/ Ferraz, 52 (esq. C/ Quintana) Madrid. 28008


www.hoac.es

1.531

ENERO 2012

Delegada:

Mª Dolores Medina

Redactor:

José Luis Palacios

Colaborador@s:

Juan Acín, Alfonso Alcaide,

Antonio J. Aranda, Joaquín

Arriola, José Blanco, Araceli

Caballero, Manolo Copé,

Fernando Díaz-Abajo, Rafael Díaz

Salazar, Jesús Espeja, José Ignacio

Gámez, José García, Joaquín

García (Chipola), Carlo Gª de

Andoin, Carlos Gómez Gil,

Agustín González, Jose Ignacio

González Faus, José R. Ibeas,

Iñaki Lancelot, Enrique Lluch,

Javier Madrazo, Pedro Manzano,

Víctor M. Mari, Gorka Moreno,

Olga Pardo, Francisco Porcar,

Xulio Rios, Eduardo Rojo, Mónica

Rossi, Santiago Sánchez Torrado,

Paloma Sanz, Jose Mª Toro,

Cristina Vega, Imanol Zubero,

Taller de Redacción de

Andalucía, Canarias y Alicante.

Dirección y Redacción:

Alfonso XI, 4, 4.

28014 Madrid

Telf.: 91 701 40 81

Fax: 91 522 74 03

E–mail:

noticiasobreras@hoac.es

Administración

y suscripciones:

Mª José Cerrajero

Pilar Cerrajero

Tél.: 91 701 40 80

administracion@hoac.es

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M. 2359-1958

NOTICIAS OBRERAS no se

responsabiliza ni identifica necesariamente

con los artículos

y cartas de sus colaboradores.

Autoriza la reproducción total

o parcial de sus trabajos indicando

la procedencia.

39

Editorial

pág. 05

Sumario

«Los derechos sociales son

una conquista de los empobrecidos

que hace avanzar la justicia

en la vida social»

LABORAL __________________________ 8

Seis trabajadores despedidos han evitado el paro al utilizar

su experiencia para crear una empresa de economía

social en Huelva.

POLITICA _______________________ 12

La última Cumbre del Clima celebrada en Durban ha

servido para ver cómo «el 1% más rico sacrifica al 99% del

mundo».

TEMA DEL MES _________________ 18

La DSI es clara y sólida a la hora de hablar del salario debido

a los trabajadores y sus familias, pues ha de posibilitar

una existencia digna.

ENTREVISTA _____________________ 31

Gerardo Meil, autor de «Individualización y solidaridad

familiar», afirma que todavía hoy «la familia es más fiable

que el mercado y el Estado».

EXPERIENCIA ____________________ 34

La HOAC de Canarias emite semanalmente en Radio Tamaraceite-Onda

Parroquial, un programa dedicado al

mundo obrero hoy.

Víctor M. Marí nos habla de la Escuela fundada por don Milani y su pedagogía

liberadora, al celebrarse el 40 aniversario de su llegada a España.

Los caminos para vivir otra economía más humanizadora es lo que nos propone

Juan Torres en su nuevo libro de Ediciones HOAC.

José Luis Cortés inicia una nueva colaboración (pág. 18) con «Noticias

Obreras». Este genial dibujante católico es autor de cómics como «¡Qué

bueno que viniste» o «Pablo, el de los pueblos». En la actualidad, sus obras

aparecen en revistas como «Alandar» y «En la Calle»y en la web «Religión

Digital».

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1.531 · ENERO 2012

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L a s v í c t i m a s d e l t r a b a j o

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Antonio Javier Aranda

Según Mapfre, la siniestralidad laboral vial ha supuesto,

desde el 2005 al 2009, en todo el territorio español, el

10% de toda la siniestralidad laboral. Sin embargo, su

«agresividad» es muy alta. El 40% de los accidentes laborales

mortales, han sido viales. Eso sin que sepamos,

1.531· ENERO 2012

El dato

El testimonio

La Reflexión

«... y que los obreros muertos en el campo de honor

del trabajo y de la lucha descansen en paz»

Oración a Jesús Obrero

Siniestralidad Laboral Vial

Carolina Torres, de 35 años de edad, se dirigía a su trabajo: una sucursal de «La

Caixa» en Castro del Río. Casada. Madre de dos niños y vecina de Doña Mencía,

chocó frontalmente contra otro coche en el término municipal de Baena. Su

muerte ha sido producto de uno de tantos accidentes laborales «in itinere».

Ese mismo día, en Peñarroya-Pueblonuevo, se estrelló con su camión Jorge

Gragera. Pequeño empresario de 35 años y natural de Linares (Jaén), también

encontró la muerte en la carretera. Esta vez el accidente es de los denominados

«en misión». Para el Estado, éste no es un accidente laboral ya que

Jorge no trabajaba por cuenta ajena. Para nosotros, se trata de un pequeño

empresario que también se estaba ganando la vida.

a ciencia cierta, cuántos accidentes laborales viales han

sido contabilizados únicamente como accidentes de tráfico.

¿Quizá por falta de medios para aclarar sus circunstancias

o por una misteriosa tendencia a maquillar las estadísticas

de siniestralidad laboral en nuestro país?

Víctimas del trabajo y la carretera

Nos inquietan las consecuencias de la crisis sobre el empleo

Como cristianas y cristianos inmersos en el mundo del trabajo, nos inquietan tremendamente las

consecuencias de la crisis sobre el empleo. Pero igualmente nos preocupa cómo afecta, esa misma

crisis, a la salud laboral. Sabemos que las causas de esta situación son estructurales, aunque

puntualmente baje la siniestralidad por la escasa actividad económica. Y tenemos claro que el desmantelamiento

del Estado de Bienestar hace peligrar la aplicación seria de las leyes y convenios

colectivos, favorece los ritmos de trabajo excesivos, las jornadas laborales interminables, la precariedad

laboral desbordada, una pobre Inspección de Trabajo..., es decir, va a hacer que las causas

profundas que provocan muerte y sufrimiento en la población obrera, se vean acentuadas.

Por eso, cuando otros hablan sólo de primas de riesgo, cuentas generales del Estado y bonos europeos,

ignorando todo el sufrimiento que están provocando, nosotros seguimos gritando: «Ni un

muerto más. ¡El trabajo es para la vida!».

(Del comunicado de la HOAC de Córdoba - 9 de diciembre de 2011)


Los derechos sociales,

un deber de justicia

Valorando la situación que nos ha llevado a la actual

crisis económica y social, Benedicto XVI, en «Caritas

in veritate» (n. 25) afirma que el funcionamiento

de una economía enferma y las decisiones políticas que

se han tomado están deteriorando las condiciones laborales

y debilitando las redes de protección social, con «grave

peligro para los derechos de los trabajadores, para los derechos

fundamentales del hombre y para la solidaridad». Y

hace un llamamiento a recordar y poner en práctica un

principio fundamental de la ética social: «el primer capital

que se ha de salvaguardar y valorar es el hombre, la persona

en su integridad».

Las políticas que se vienen practicando desde hace años,

y las que se están aplicando con la crisis, suponen un grave

retroceso en el reconocimiento práctico de los derechos

sociales. El olvido del principio básico de humanidad que

subraya Benedicto XVI, o mejor, su negación al haber

puesto en primer lugar la búsqueda del enriquecimiento,

es la causa de la actual situación. Por eso, es muy oportuno

recordar hoy algunas cosas.

Los derechos sociales de las personas son una parte muy

importante de los derechos humanos, vinculados a la dignidad

de los seres humanos. Todas las personas, sólo por

el hecho de serlo, tienen derecho a la educación, a la sanidad,

a una pensión digna para la vejez, a prestaciones sociales

adecuadas a cada situación personal y familiar, a

prestaciones suficientes en caso de desempleo, a unas condiciones

dignas de trabajo, etc. Sin el reconocimiento práctico

de los derechos sociales nos resulta más difícil realizar

nuestra humanidad.

Los derechos sociales son una conquista, alcanzada con

mucho esfuerzo y sacrificio. Una conquista lograda en la

lucha por la dignidad de las personas. El reconocimiento

de los derechos sociales (aún hoy logrado sólo para una pequeña

parte de la humanidad) ha encontrado, siempre,

mucha resistencia por parte de los más poderosos económicamente.

Por dos razones: porque un trabajador con derechos

sociales es una persona más libre, a la que es más

difícil explotar y obligar a trabajar como sea para sobrevivir;

porque los derechos sociales necesitan financiación y

el dinero destinado a hacer efectivos los derechos sociales

es dinero que no va a los beneficios económicos privados.

Editorial

El reconocimiento de los derechos sociales es el resultado

de decisiones políticas para dedicar recursos sociales suficientes

al ejercicio de los derechos de las personas. Responden

a una opción política en el modo de distribuir la

riqueza social. Son, pues, una conquista de los empobrecidos

que hace avanzar la justicia en la vida social.

Por eso, el reconocimiento práctico de los derechos sociales

sirve de termómetro de la calidad democrática de

una sociedad, porque mide también el grado de aplicación

de la justicia. Y al contrario, su retroceso devalúa la dignidad

humana, arruina los logros alcanzados por las personas

empobrecidas, reduce la equidad en la distribución de

los bienes, degradada la democracia y restringe la libertad

de las personas.

Es preciso afirmar con fuerza en el momento actual que

la defensa y la extensión de los derechos sociales es un deber

de justicia. Deber vinculado a la afirmación de un principio

básico de humanidad, el destino universal de los bienes,

que Juan Pablo II concretó de una forma que tiene

hoy un gran valor para orientar nuestra vida y acción: «Las

necesidades de los pobres deben tener preferencia sobre

los deseos de los ricos; los derechos de los trabajadores, sobre

el incremento de los beneficios» (Toronto, 14 de septiembre

de 2004). ■

1.531 · ENERO 2012

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Laboral

Sigue la deslocalización de empresas

Lear se va de La Rioja dejando en

la calle a 500 personas

José Luis Palacios

El silencio y la oscuridad se

harán los dueños de las instalaciones

de la multinacional

dedicada a la fabricación de

componentes para la automoción

en Arrúbal (La Rioja) a partir del 16

de diciembre. Por sus puertas no

pasarán ya regueros de trabajadores,

ni a sus muelles llegarán más

camiones con suministros. Así lo ha

querido la dirección que comunicó

a principios de septiembre de 2011,

el cierre definitivo. Es otro centro

de trabajo más que desaparece en

la frenética carrera emprendida por

Yamaha cede sus activos

Más suerte han tenido los 370 trabajadores de la planta

que Yamaha tiene en Palau-solità i Plegamans (Barcelona).

El grupo de logística aragonés Sesé ha alcanzado un

acuerdo para adquirir la planta y sus activos industriales,

además de absorber a la plantilla. Grupo Sesé, con sede

en Zaragoza, está especializado en el sector de la logística

y los servicios industriales para el sector de la automoción

y es un proveedor estratégico de Seat y Volkswagen.

Tiene una fuerte presencia internacional, más de

1.600 empleados y ventas previstas para 2011 por encima

de los 250 millones de euros. Grupo Sesé asigna un

valor estratégico a las instalaciones de Yamaha, ya que

afirma que le permitirán acelerar su transición hacia servicios

industriales de mayor valor añadido, por lo que

valora el conocimiento y la experiencia de la plantilla en

procesos de montaje y pre-montaje.

Yamaha se ha comprometido frente a la Generalitat

a apoyar el arranque del nuevo proyecto industrial y,

1.531· ENERO 2012

las grades corporaciones del mundo

por maximizar sus beneficios a toda

costa.

La planta emplea a 305 trabajadores

directos y a otros 200 indirectos.

Desde las altas estancias de

la multinacional se explicaba que

en los últimos tres años la actividad

de su fábrica de La Rioja había caído

cerca de un 40% y que los costes

de producción de este centro

eran «muy elevados». Para el Comité

de Empresa, las pérdidas se deben

al desvío de los beneficios para

para ello, el nuevo proyecto seguirá pintando piezas

de plástico durante los próximos tres años para la

compañía japonesa. De la misma forma, Yamaha se ha

comprometido a mantener los principales proveedores

locales de piezas, los cuales seguirán aprovisionando a

la compañía de motos a través de la nueva sociedad.

La incertidumbre sobre el futuro de la planta de Yamaha

en Palau-solità empezó en enero, cuando la

compañía anunció su intención de trasladar la producción

a su planta en Saint-Quentin (Francia). Las

negociaciones para vender la planta se iniciaron después

de que en marzo la multinacional retirara el expediente

de regulación de empleo (ERE) que planteaba

despedir a los cerca de 400 trabajadores de la

compañía en Catalunya, aunque mantuvo su intención

de deslocalizar la producción. La reconversión

industrial de la fábrica de Yamaha sigue la estela de

otras llevadas a cabo recientemente por otras empresas

japonesas en Cataluña, como Sony, adquirida

hace un año por Ficosa, y Sharp, que ha pasado a manos

de Cirsa. n


enjugar pérdidas de otras fábricas del

grupo.

En 2007, la empresa y los trabajadores

firmaron un acuerdo de ocupación

para toda la plantilla hasta enero

de 2013, que ahora queda en papel

mojado. La intención de la corporación

es trasladar la producción a Marruecos

y Polonia. De nada han servido

las movilizaciones de la plantilla,

las declaraciones de los políticos, ni

los ofrecimientos del propio gobierno

regional dispuesto a dedicar dinero

público para evitar la huida de Lear.

«Se olvidan de los trabajadores y

sus familias», declaraba José Ignacio

Gonzalo, afiliado a USO, el sindicato

con mayoría en el Comité de Empresa.

Aunque las indemnizaciones para

los trabajadores, finalmente, serán

más altas que las establecidas por ley,

lo que la mayoría de la plantilla quería

era salvar el puesto de trabajo.

«Es pan para hoy y hambre para mañana»,

comenta José Ignacio de los

56 días por año trabajado con un máximo

de 42 mensualidades más un

plus en función de los años trabajados,

que va de 5.000 a 13.500 euros

que recibirán los despedidos. Con

una edad media de 40 años, con familia

y con hipotecas «a ver dónde

vamos a ir cuando se nos acabe el

paro y las indemnizaciones», se lamenta

este trabajador que llevaba 21

años, «los mejores de mi juventud»,

en Lear.

Entre el 2002 y el 2010, la corporación

norteamericana LEAR ha desmantelado

tres factorías en España

(las tres dedicadas a la producción de

cableado eléctrico para la automoción),

dejando en el paro a 2.511 trabajadores.

Con el desmantelamiento

de la riojana quedarán cuatro plantas

operativas, de las 140 que tiene repartidas

por 33 países. A José Ignacio

Gonzalo, «le parece muy triste» que

no se pueda hacer nada para evitar la

deslocalización de empresas en busca

de mano de obra más barata. n

Visteón Cádiz maniobra contra la

denegación del ERE presentado

Laboral

Los trabajadores de Cádiz Electrónica, S.A., filial del grupo Visteon

Corporation llevan intentando que la multinacional renuncie al cierre

anunciado en junio de 2011. La fábrica de componentes electrónicos

para la industria automovilística, con 23 años de historia en El Puerto,

emplea directamente a 396 personas, pero la dirección alega «un progresivo

descenso del volumen de la producción, derivado de la continua

disminución de pedidos para el tipo de tecnología que se produce

en esta fábrica».

El pasado 29 de octubre, la empresa solicitó en el Juzgado de lo

Mercantil de Cádiz el preconcurso de acreedores, con el fin de amortiguar

los pagos que se le venían encima. La empresa ha reconocido su

insolvencia para afrontar el pago a proveedores y la imposibilidad de

abonar las nóminas de sus 400 trabajadores. La figura jurídica del preconcurso

ampara a Visteon y todo apunta a que dentro de tres meses

irá definitivamente al concurso de acreedores por quiebra.

Sin embargo, la administración regional no ha autorizado el Expediente

de Regulación de Empleo (ERE) que presentó el pasado 6 de

septiembre contra su plantilla, al entender que no se justificaban las

pérdidas a las que aludía la documentación para cerrar la planta y tampoco

había razones de peso que invitarán a reconocer la extinción de

la actividad.

Los estudios económicos previos a la decisión de cierre auguraban

un futuro tranquilo para la factoría de El Puerto con beneficios hasta

2019. Según los datos de la propia empresa, aportados por los sindicatos,

la planta gaditana facturaba una media anual de 226 millones de

euros y suponía 2,3 millones de gasto al mes mantenerla abierta.

Según los portavoces de los trabajadores, la medida de la empresa

responde más a una deslocalización de la actividad industrial que a un

asunto de producción obsoleta, como habían denunciado sus gestores,

concretamente el alto ejecutivo inglés de la compañía Steve Gawner.

Visteon trasladó la actividad de Cádiz a sus plantas en China y Hungría,

donde la mano de obra se paga a dos dólares la hora frente a los

25 que cuesta la producción en las factorías de España.

Por el momento, la Consejería de Empleo ha impuesto una multa a

Visteon de 150.000 euros que la Inspección de Trabajo propuso para

sancionar la actitud de los dueños de la multinacional de reducir la ocupación

efectiva de la fábrica. Según los sindicatos, actualmente, sólo

hay trabajo para cinco personas de una plantilla de 396 operarios. n

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Laboral

Crean una una empresa de Economia Social en Huelva

De despedidos a trabajadores

dueños de su empresa

Taller de Redacción de Andalucía

7 1.400

Eugenio García y cinco de sus

compañeros no se quedaron

de brazos cruzados cuando cerró

la empresa en la que trabajaban.

Dispuestos a defender sus puestos de

trabajo y a aprovechar su experiencia

laboral, decidieron crear una Sociedad

Limitada Laboral. El pasado 7 de

octubre abrieron los 1.400 metros

cuadros del departamento textil de la

Fundación Escode, en la que han integrado

su particular negocio.

La empresa «Hermanos Jérez Gijón»,

con razón social en Cáceres y

ubicada en Huelva, dedicada a la

venta mayorista y minorista de prendas

textiles acordó, tras una ardua

negociación, un Expediente de Regulación

de Empleo para seis de sus

nueve empleados y un plan de viabilidad

que requería nuevas inversiones.

Transcurridos los ochos meses previstos,

la situación de la empresa no

mejoró, por lo que acabó acogiéndose

al concurso voluntario de acreedores.

La plantilla, a la que pertenece

Eugenio García y representaba como

delegado sindical por CC.OO., se

quedó en la calle, a pesar de las ener-

1.531· ENERO 2012

gías gastadas para reflotar la empresa.

Algunos llevaban 25 años en ella.

Para varias compañeras y el compañero

se trataba de la única fuente de

ingresos de la familia, lo que explica

los cuadros de ansiedad y depresión

que aparecieron durante la agonía de

Hermanos Jérez Gijón, la firma que

hace nueve años adquirió el negocio

de DACSA (Distribución y Agrupación

Comercial SA), la empresa vasca

que había logrado mantener su solvencia,

buenas condiciones laborales


y una gestión participativa, durante

años.

La impotencia inicial de los trabajadores

se fue convirtiendo en una

firme voluntad de recuperar lo que

un día habían tenido, un puesto de

trabajo decente en una empresa que

contaba con ellos. Eugenio García,

que quiso compartir voluntariamente

la suerte de los compañeros afectados

por la última regulación de

empleo, explica que «como militante

de la HOAC, siempre he intentado

transmitir a mis compañeros la

importancia y el valor del puesto de

trabajo como instrumento de dignificación

de la persona» y reconoce

haber hecho «todo lo posible por

animar y potenciar la iniciativa de

mis compañeros para crear nuestra

propia empresa, desde los valores

de una economía social que prima

la capacidad de trabajo como cauce

de desarrollo humano, por encima

del beneficio y de la precariedad».

No era fácil. La plantilla sentía que

tras años de dedicación a un sector

cambiante, como es el del comercio,

su cualificación y experiencia se habían

convertido en un lastre a la hora de

encontrar otros empleos. Confiesa Eugenio

que para hacer frente a la situación

de incertidumbre y debilidad,

«puso su confianza en el Padre, que

me ha dado fuerza». Su mujer y sus

hijos, considerando las dificultades y

repercusiones que supone el paro para

una persona de 44 años, le han apoyado

en todo momento. Tanto su equipo

como la HOAC diocesana, que han vivido

el proceso como «una experiencia

para crear comunión de vida desde

los afectos y los valores cristianos», le

han respaldado: «Me han dado apoyo

y fuerza para que siga creyendo en mis

posibilidades y en las de mis compañeros,

para que continúe en la lucha que

nos permita mantener nuestro puesto

de trabajo con dignidad».

Además de buenas palabras y oraciones

constantes, los militantes de

la HOAC de Huelva que han podido

han limpiado, pintado y ordenado

las instalaciones, han etiquetado, y

cargado bultos para que el siete de

octubre de 2011, Prelar Textil SLL

abriera sus puertas. El nombre responde

a las iniciales de los fundadores

(Pepe, Rosalía, Eugenio, Luisa,

Ana y Rocío). El área de Iniciativas

Empresariales de Huelva Impulsa,

una entidad municipal y el Centro

de Apoyo al Desarrollo Empresarial

(CADE), perteneciente a la Junta de

Laboral

Eugenio García, el segundo de la derecha, junto a los demás socios fundadores,

en las oficinas del Centro de Apoyo al Desarrollo Empresarial.

«La economía social

prima la capacidad

de trabajo

como cauce de

desarrollo humano,

por encima

del beneficio

y de la precariedad»

Andalucía, han sido los organismos

encargados de prestar durante los

meses previos a la entrada en funcionamiento

de la nueva empresa el

asesoramiento técnico y humano

para su puesta en marcha. Eugenio

García sólo tiene palabras de agradecimiento

hacia los trabajadores de

la administración pública que han lidiado

con la iniciativa: «En estos

tiempos en que los funcionarios están

en entredicho, tengo que decir

que los técnicos públicos nos han

apoyado y orientado, haciendo una

labor que no está reconocida y sin

la cual no hubiera sido posible montar

en sólo cuatro meses esta empresa».

La Fundación Laboral Escode ha

acogido el nuevo proyecto comercial

en la segunda planta del inmueble

situado en el kilómetro 637 de

la carretera de Sevilla-Huelva, dando

servicio en moda infantil, señora,

caballero, deportes, hogar y calzado.

La planta baja y primera se dedican

a la distribución de alimentación,

perfumería electrodomésticos... El

saber hacer y la ilusión de las cuatro

mujeres y los dos hombres que han

puesto en marcha la empresa Prelar

Textil no se han despilfarrado. n

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El cuidado de la Creación

Nuestros esclavos

Araceli Caballero

Los seres humanos dejamos huella, eso es bien sabido,

pero no sólo la concreta de nuestros pies cuando

paseamos por la playa, no sólo los sentimientos

que provocamos en quienes nos rodean. También dejamos

otras huellas, más parecidas a las de Atila y su caballo.

Hace años se acuño la expresión huella ecológica para designar

la porción de tierra necesaria para proporcionar recursos

a una persona o grupo humano y la superficie necesaria

para absorber sus residuos. Gentes ingeniosas y

preocupadas idearon la manera de que calculemos la potencia

de nuestros pisotones, precisamente para que podamos

decidir suavizarlos.

Otras gentes ingeniosas y comprometidas han diseñado

ahora la manera de medir una huella muy personal: cuántas

personas trabajan para nosotros en condiciones infrahumanas.

La han llamado huella de esclavitud y calcula el

número aproximado de esclavos involucrados en la fabricación

de los objetos de uso cotidiano: un teléfono móvil,

una camiseta, una joya o un DVD.

Millones de personas en todo el mundo –la mayoría mujeres,

niños y niñas– trabajan en condiciones de esclavitud:

horarios extenuantes, sueldos ínfimos, condiciones insalubres,

o (y) en dependencia forzada con el patrón. Eso significa

mayores ganancias para los propietarios; y también

más ventas, puesto que pueden vender más barato, sin por

ello ganar menos. Y ahí entramos quienes compramos esos

objetos («comprar barato a cualquier precio» le llama una

amiga). Bien sabemos que uno de los fenómenos de la globalización

es la deslocalización: trasladar la producción a

1.531· ENERO 2012

lugares donde es más fácil ahorra en mano de obra (dejando,

de paso, a la gente sin trabajo aquí) porque no hay leyes

contra la explotación o no se aplican.

La iniciativa es de Call+Response (www.callandresponse.com),

una organización antiesclavista estadounidense

que se presenta declarando su convencimiento de

que la esclavitud moderna acabará por la presión de las

personas sobre las empresas, los medios de comunicación

y los gobiernos para que se respeten los derechos humanos.

Han puesto en marcha una web (http://slaveryfootprint.org)

en la que, además de ofrecer información y denunciar

a las empresas que la practican, permiten calcular

en qué medida nos beneficiamos del trabajo esclavo; dicho

con sus palabras, cuántos esclavos trabajan para mí. No se

trata, por supuesto, de una investigación con resultados

irrefutables, aunque tampoco de «la cuenta de la vieja»:

tienen una importante base de datos sobre las empresas

que emplean trabajo esclavo, incorporando informaciones

de organismos oficiales y organizaciones como Transparencia

Internacional.

Tampoco se trata de culpabilizar a la gente, sino de concienciar

de las consecuencias de nuestros hábitos cotidianos

y, sobre todo, de ayudar a encontrar vías alternativas

para cambiar el estilo de vida y pasar a la acción en la lucha

contra la esclavitud. Dice el Corán que los verdaderos

adoradores del Altísimo pisan con cuidado sobre la Tierra.

Suavicemos el paso. ■

«La esclavitud acabará por la presión de las personas sobre

las empresas, los medios de comunicación y los gobiernos»


P 11 EyP 20/12/11 10:05 Página 1

Ética y Política

Razones para la Rebelión

Javier Madrazo Lavín

Vivimos tiempos convulsos,

marcados por la inseguridad y

la incertidumbre en el futuro,

cuando nos somos víctimas, con razones

fundadas para ello, de un vértigo

que nos paraliza y nos impide reaccionar

ante el recorte de derechos sociales

y laborales, en una agresión sin

precedentes contra el Estado del Bienestar

e incluso contra la propia dignidad

humana. Los agravios se acumulan

día tras día, en nombre de la

estabilidad monetaria y la reducción

del déficit, de tal modo que cada mañana

amanecemos con una nueva propuesta

que, con la falsa coartada de

hacer frente a las crisis económica, nos

hace más vulnerables y más débiles.

La patronal española, amparada en

la mayoría absoluta del Partido Popular

y con la connivencia del PSOE, se

ha convertido en el mejor ariete de la

nueva derecha, dispuesta a dar una

vuelta de tuerca más allá de las doctrinas

propias del neoliberalismo. Las

declaraciones del presidente de la

CEOE, Juan Rosell, no dejan lugar a

dudas sobre su talante y su adhesión

a las tesis más reaccionarias de los

mercados y el gran capital. Sus propuestas

son, de hecho, torpedos que

atentan contra los derechos sociales

y laborales de las personas, quiebran

la democracia y reducen a cenizas el

concepto mismo del bienestar, hoy

convertido en una quimera.

No satisfecho con hacer bandera del

despido a coste cero y la precariedad

más cercana a la esclavitud, Rosell dirige

ahora sus ataques contra el personal

de la Administración. En realidad,

tiene su lógica. Si no hay servicios públicos,

tampoco necesitaremos funcionarias

y funcionarios en sus puestos de

trabajo. La CEOE nos quiere en el

Un país no se puede

construir sobre

cinco millones de

personas sin empleo

y con otras con

miedo a perderlo.

paro, sin prestaciones, sin derechos y,

por supuesto, sin voz. La nueva derecha,

al servicio del capitalismo más

prepotente, carece de principios, de

ética y de conciencia. Un país no se

puede construir sobre cinco millones

de personas sin empleo y con otras

tantas o más con miedo a perderlo.

Constituye una aberración que

quienes predican estas medidas sean

después quienes perciben sueldos

millonarios, se blindan con pensiones

de escándalo y aumentan sus balances

de resultados sobre la base de un

pretendido ajuste que en la práctica

ahoga a una ciudadanía cabreada,

pero sin capacidad de dar la respuesta

organizada y sostenida que el sistema

merece. Si alguien debe ser

despedido, éstos son los especuladores,

los banqueros que han jugado

con nuestro futuro, las agencias de

calificación que nos han engañado,

los empresarios que evaden impuestos

y los políticos que se han dejado

corromper en nombre de la reducción

del déficit.

¿Hay o no hay razones para la rebelión?

Hace cuatro años se acuñó el

concepto mileurista para aludir a

quienes trabajaban a cambio de esta

cantidad y hoy, en cambio, percibir

esta mismo parece un milagro. Ante

tanto atropello, la indignación no basta;

se hace necesaria una revolución

contra la tiranía del capital y los abusos

de la banca y la patronal. ■

1.531 · ENERO 2012

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11


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12

Política

Más capitalismo verde

Un balance de la Cumbre del

clima en Durban

Josep Maria Antentas y Esther Vivas*

La rápida respuesta que gobiernos

e instituciones internacionales

dieron al estallido de la

crisis económica en 2008 rescatando

bancos privados con dinero público

contrasta con el inmovilismo frente al

cambio climático. Aunque esto no

nos debería de sorprender. Tanto en

un caso como en otro ganan los mismos:

los mercados y sus gobiernos

cómplices.

En la cumbre del clima de Durban

dos han sido los temas centrales: el

futuro del Protocolo de Kioto, que

concluye en 2012, y la capacidad

para establecer mecanismos en la reducción

de emisiones; y la puesta en

marcha del Fondo Verde para el Clima,

aprobado en la anterior cumbre

de Cancún, con el objetivo teórico de

apoyar a los países pobres en la mitigación

y la adaptación al cambio climático.

Tras Durban podemos afirmar que

un segundo periodo del Protocolo de

Kioto ha quedado vacío de contenido:

se pospone una acción real hasta

el 2020 y se rechaza cualquier tipo

de instrumento que obligue a la reducción

de emisiones. Así lo han querido

los representantes de los países

más contaminantes con Estados Unidos

a la cabeza quienes abogaban por

un acuerdo de reducciones volunta-

1.531· ENERO 2012

17

28 10

rias y rechazan cualquier tipo de mecanismo

vinculante. Pero si el Protocolo

de Kioto ya era insuficiente, y de

aplicarse evitaba sólo 0,1º centígrados

de calentamiento global, ahora vamos

de mal en peor.

En torno al Fondo Verde para el

Clima, si en un primer momento los

países ricos se comprometieron a

aportar 30.000 millones de dólares

en 2012 y 100 .000 millones anuales

para 2020, cifras que de todos modos

se consideran insuficientes, la procedencia

de estos fondos públicos ha

17ª

quedado por determinar mientras se

abren las puertas a la inversión privada

y a la gestión del Banco Mundial.

Como han señalado organizaciones

sociales se trata de una estrategia

para «convertir el Fondo Verde para

el Clima en un Fondo Empresarial

Codicioso». Una vez más se pretende

* Josep Maria Antentas es profesor de

sociología de la Universitat Autònoma de

Barcelona y Esther Vivas es miembro del

Centre d’Estudis sobre Moviments Socials

de la Universitat Pompeu Fabra.


hacer negocio con el clima y la contaminación

medioambiental.

Otro ejemplo de esta mercantilización

del clima ha sido el aval de la

ONU a la captura y almacenamiento

de CO2 como «Mecanismo de Desarrollo

Limpio», que no pretende reducir

las emisiones y que agudizaría la

crisis ambiental, especialmente en los

países del Sur candidatos a futuros

cementerios de CO2.

Así, los resultados de la cumbre

apuntan a más capitalismo verde.

Como indicaba el activista e intelectual

surafricano Patrick Bond:

«La tendencia a mercantilizar la

naturaleza se ha convertido en el

punto de vista filosófico dominante

en la gobernanza mundial medioambiental».

En Durban se repite

el guión de cumbres anteriores

como la de Cancún 2010, Copenhague

2009... donde los intereses

de las grandes multinacionales, de

las instituciones internacionales y

de las élites financieras, tanto del

Norte como del Sur, se anteponen

a las necesidades colectivas de la

gente y al futuro del planeta.

En Durban estaba en juego nuestro

futuro pero también nuestro

presente. Los estragos del cambio

climático están teniendo ya sus efectos:

liberación de millones de toneladas

de metano

del Ártico, un

gas 20 veces más

potente que el

CO2 desde el

punto de vista

del calentamiento

atmosférico;

derretimiento de

los glaciares y de

los mantos de

hielo que aumenta el nivel del mar.

Unos efectos que incrementan el número

de migraciones forzadas. Si en

1995 había alrededor de 25 millones

de migrantes climáticos, hoy esta cifra

se ha doblado, 50 millones, y en el

2050 ésta podría ascender a entre

200 y mil millones de desplazados.

Todo apunta a que nos dirigimos

hacia un calentamiento global descontrolado

superior a los dos grados, y

que podría rondar los cuatro grados,

para finales de siglo, lo que desencadenaría

muy probablemente, según

los científicos, impactos inmanejables,

como la subida de varios metros del

nivel del mar. No podemos esperar

«Se ha amplificado el "apartheid climático",

donde el 1% más rico del mundo ha decidido

que es aceptable sacrificar al 99% restante».

hasta el año 2020 para empezar a tomar

medidas reales.

Pero frente a la falta de voluntad

política para acabar con el cambio

climático, las resistencias no callan.

Política

Y emulando a «Occupy Wall Street»

y a la ola de indignación que recorre

Europa y el mundo, varios activistas

y movimientos sociales se han encontrado

diariamente en un foro a

pocos metros del centro de convenciones

oficiales bajo el lema «Occupy

COP17». Este punto de encuentro

ha reunido desde mujeres campesinas

que luchan por sus derechos hasta

representantes oficiales de pequeños

estados isleños como Las

Seychelles, Granada o Nauru amenazados

por una subida inminente

del nivel del mar, pasando por activistas

contra la deuda externa

que reclaman el reconocimiento y

la restitución de una deuda ecológica

del Norte respecto al Sur.

El movimiento por la justicia

climática señala como, frente a la

mercantilización de la naturaleza

y los bienes comunes, es necesario

anteponer nuestras vidas y el

planeta. El capitalismo se ha demostrado

incapaz de dar respuesta

al callejón sin salida al que su

lógica productivista, cortoplacista

y depredadora nos ha conducido.

Si no queremos que el clima

cambie hay que cambiar radicalmente

este sistema. Pero los resultados

de Durban apuntan en

otra dirección. El reconocido activista

ecologista nigeriano Nnimmo

Bassey lo dejaba bien claro con estas

palabras:

«Esta cumbre

ha amplificado

el apartheid climático,

donde

el 1% más rico

del mundo ha

decidido que

es aceptable sacrificar

al 99%

restante». ■

Más información:

http://esthervivas.wordpress.

com

13

1.531· ENERO 2012 13


14

14

Opinión

La sutileza del capitalismo

Juan Francisco Garrido Jiménez

2010

Me vienen al recuerdo aquellas palabras después

de ver un anuncio publicitario que se ha venido

proyectando en televisión, en internet y en cines.

Un anuncio del Banco Sabadell donde distintas parejas

de personajes conocidos comparten conversación mientras

en pantalla se van presentando algunos de sus

productos financieros. En concreto, mi recuerdo se activó

al hilo del corte publicitario donde el psiquiatra Luís Rojas

Marcos y la cantaora de flamenco Estrella Morente dialogan,

entre otras cuestiones, sobre el futuro y la necesidad

de seguridad del ser humano ante el mismo.

Las reflexiones del reputado psiquiatra se van amasando

con el arte de la cantaora que incluso nos atrapa con un

fandango donde muestra cómo tememos a la incertidumbre

de la vida.

1.531· ENERO 2012

Efectivamente, el anuncio aborda un aspecto fundamental

del ser humano para construir y orientar su vida: la necesidad

de seguridad. Una necesidad en la que el psiquiatra,

una persona autorizada, un maestro –como lo llama la

cantaora–, nos hace caer en la cuenta a través de sus palabras.

El espectador, ya conquistado por la impecable estética

del anuncio, no puede nada más que confirmar esa reflexión

desde lo que él vive día a día; máxime en tiempos

de crisis económica donde el empleo es escaso, barato e

inseguro, donde las sucesivas reformas hacen que se tambalee

la seguridad en la jubilación, en la protección al desempleo,

en la sanidad, en la educación…; donde muchas

necesidades personales y familiares generan incertidumbre

e inquietud al resquebrajarse el Estado solidario y al no

contar con los recursos suficientes para hacer frente a la

adversidad.

En ese escenario, el capitalismo, con su cada vez más refinada

sutileza, muestra la solución: tú, individualmente,

tienes que poner los medios para asegurar tu futuro y eso

sólo lo conseguirás comprando esa anhelada seguridad.

Todo se compra y se vende. También las necesidades más

profundamente humanas son mercancía. El banco aprovecha

esta necesidad y esta respuesta de nuestra cultura individualista

y mercantilista para, como gran benefactor,

ofrecer sus productos: planes personalizados de futuro.

¿Qué haríamos sin ellos?

El anuncio no aclara cómo, en esta compra-venta, quedan

los desposeídos, «los nadie», los empobrecidos, las víctimas,

los excluidos, los trabajadores sobrantes, los ilegales…

Los seres humanos más desprotegidos que no

pueden comprar su seguridad porque no tienen nada. El


Banco, como muchos otros ciudadanos e instituciones,

mira hacia otro lado y calla.

Ciertamente el capitalismo, más allá de los problemas

medioambientales, de falta de distribución de la riqueza,

de crisis y empobrecimiento…, que está generando, su

mayor y más nefasta aportación es que se ha convertido

también en una antropología, en una manera de ser persona,

en la manera normal de entender cómo responder a

las necesidades humanas.

Pero el capitalismo no puede tener la última palabra. Los

cristianos tenemos la experiencia de que en el Crucificado se

nos ofrece otra manera de afrontar nuestras necesidades vitales.

También la necesidad de seguridad: «En el grupo de los

creyentes todos pensaban y sentían los mismo: lo poseían

todo en común y nadie consideraba suyo nada de lo que tenían.

Los apóstoles daban testimonio de la resurrección del

Señor Jesús con mucha eficacia; todos ellos eran bien mirados

porque entre ellos ninguno pasaba necesidad, ya que los

que poseían tierras o casas las vendían, llevaban el dinero y

lo ponían a disposición de los apóstoles; luego se distribuían

según lo que necesitaba cada uno» (Hechos 4,32-35).

En estos tiempos de crisis no necesitamos anuncios que

propaguen sutilmente la lógica deshumanizadora e insoli-

Datos personales

Opinión

daria del capitalismo sino experiencias de comunión profundamente

humanas y, por ello, profundamente cristianas.

Este es el reto. ■

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Noticias de la HOAC

75 años de la LOC:

Motivo de agradecimiento a Dios

Manolo Copé

Desde la HOAC, movimiento hermano de la LOC,

queremos abrazaros y felicitaros en este día. Hace

días vivisteis una huelga general, una huelga que

pone de manifiesto la injusticia radical de esta manera de

hacer política en Europa, una política de espaldas a la ciudadanía

y de espaldas a las personas empobrecidas del

mundo obrero y al servicio de los mercados.

Pero ¡hoy no es día de tristezas…!, ya tendremos tiempo

de seguir luchando contras las causas y las consecuencias

de esta crisis que afecta a toda Europa. ¡Hoy es día de

fiesta! Día de mirar atrás y dar gracias a Dios por este regalo

que nos ha dado, la liga operaria católica, la LOC/MTC,

Movimiento hermano por la proximidad lingüística y geográfica.

No en vano formamos parte de la misma península

ibérica. Y tampoco en vano compartimos encuentros y

reflexiones varias veces al año, en el seminario europeo

del MTCE, en los encuentros bilaterales, en los encuentros

del sur de Europa… ¡Nos queremos y por eso necesitamos

encontrarnos!

Hoy desde España abrazamos a Portugal entera, pero de

manera especial a nuestros hermanos y hermanas militantes

de la LOC/MTC. Vosotros pretendéis humanizar el

trabajo con la audacia del pasado, y la HOAC en nuestra

XII asamblea General, marcamos como rumbo humanizar

la cultura. Esta realidad nos muestra de nuevo, la sintonía

y la hermandad entre nuestros movimientos. Sintonía en

planteamientos, en propuestas de vida y acción, en ser y

vivir en la Iglesia, sirviendo al mundo obrero empobrecido,

en España y Portugal.

Damos gracias a Dios por la vida y testimonio coherente

de tantos y tantas militantes de la LOC/MTC a lo

largo de estos años, muchas veces, poco reconocido

pero que al igual que la pequeña semilla, se pudre, crece

y da fruto abundante. Damos gracias a Dios porque

hacéis presente el Evangelio en rincones en los que casi

1.531· ENERO 2012

26 27

75º

nunca se habla de Jesús de Nazaret. Damos gracias a

Dios por vuestro compromiso, por vuestra fidelidad al

mundo del trabajo y a la Iglesia. Queremos que sintáis el

cariño concreto de la HOAC que brota de la fraternidad

evangélica.

Nosotros también celebramos cumpleaños…, 65 exactamente,

y aunque esa es la edad con la que normalmente

se jubilan las personas trabajadoras, nosotros tenemos más

ganas que nunca de seguir trabajando por la justicia junto

a vosotros, a la luz de la Doctrina social de la Iglesia, y a la

luz del Evangelio, siguiendo los pasos de aquel Loco que

en Nazaret, soñó, bailó y cantó que otra manera de vivir

era posible. En Él cobra sentido lo que hacemos, por Él esperamos

que sigáis, al menos, cien años más con vuestra

tarea.

En diez años ¡nos vemos en España para celebrar nuestros

75 años! ¡Enhorabuena! ■

Más información:

http://loc-mtc.ecclesia.pt/


La primera jornada estuvo dedicada a las iniciativas

de cada movimiento respecto a la difusión de la

«Carta Europea para las familias». La siguiente comenzó

con la ponencia sobre «La Seguridad Social y la

protección social en Reino Unido y en Europa», impartida

por Graham Turner (economista, fundador de GFC Economics)

y amigo del movimiento inglés de trabajadores cristianos

y la mesa redonda posterior centrada en la situación

de las personas migrantes –expuesta por Manolo Copé

(HOAC)–; las personas jubiladas –a cargo de Fátima Almeida

(LOC)–; los trabajadores precarios –presentada por

Wilfried Wienen (KAB)–; las mujeres –desarrollada por

Marietje Van Wolputte, ex-presidente de la KAV–; la Seguridad

Social: avances y perspectiva –descrita por Marián

Hosek (ex-vice ministro de Trabajo y Asuntos Sociales de

la Republica Checa)–.

La jornada posterior comenzó con la intervención del

consiliario del MTCE, Emanuel Valadao Vaz, quien impartió

una conferencia sobre «La seguridad social y el

Noticias de la HOAC

Seminario del Movimiento de Trabajadores Cristianos de Europa:

La Seguridad Social en una

Europa en movimiento

Comisión Permanente de la HOAC

27 30

bienestar en la doctrina social de la Iglesia», que sirvió

para iluminar con textos del Magisterio de la Iglesia la temática

abordada en el seminario. Tras la charla se crearon

grupos de trabajo por idiomas, para tratar los problemas,

retos y perspectivas de la seguridad social en cada

país. El día finalizó con una puesta en común de los grupos

de trabajo y con la Eucaristía, para dar paso a la

«Mesa de Europa».

El último día acogió la Asamblea General de los miembros

del MTCE, en torno a las prioridades del movimiento

para los próximos cinco años, el acompañamiento espiritual

del movimiento y el futuro encuentro de consiliarios

que será el año próximo, coincidiendo con el seminario

del MTCE, en Bratislava, Eslovaquia. ■

Más información:

http://www.hoac.es/que-hacemos/internacional/

http://www.vote-europe.net/es/

17

1.531· ENERO 2012 17


18

18

La cuestión social, centro de la enseñanza social de la

Iglesia, se ha configurado a lo largo de la historia de

modo cambiante en sus manifestaciones, en la medida

en que iban surgiendo nuevas expresiones y consecuencias

de un conflicto social que adquiría dimensiones

novedosas, por la introducción de cambios en la configuración

del trabajo humano. Juan Pablo II llegará a decir

que el trabajo humano es la clave de toda la cuestión social

(1), para poner de manifiesto –como clave de lectura

creyente de la realidad– que la configuración que el trabajo

humano va adquiriendo se sitúa en la matriz de un conflicto

que trasciende las meras dimensiones laborales afec-

1.531 · ENERO 2012

Tema del mes

El salario en la Doctrina

Social de la Iglesia

Fernando Carlos Díaz Abajo

tando antropológicamente al ser humano, al configurar no

solo una nueva manera de trabajar, sino incluso de vivir,

de proyectar la propia humanidad, el propio proyecto vital.

Y esto es así porque el trabajo es el principal medio de

realización, de humanización y socialización que tenemos

las personas, pero concebido desde las claves del neoliberalismo,

ha terminado por ser camino de deshumanización.

Ha generado un tipo de persona que ha hecho suyos

los «valores» del sistema, convirtiéndolos en cultura, en

modo de vida, en el que no caben la fe o los humanismos.

De ahí que ese conflicto haya adquirido dimensiones an-


tropológicas. Ya no hablamos de una cuestión meramente

técnica, sino de una confrontación de cosmovisiones.

La Doctrina Social de la Iglesia se ha ocupado del tema

del salario a lo largo de prácticamente todos los documentos

del magisterio pontificio hasta «Mater et Magistra». Se

han ido definiendo criterios que perfilan una concepción

«cristiana» del salario. Esta concepción ha estado presente

en multitud de actuaciones y reivindicaciones sindicales y

luchas del movimiento obrero, que han ido conquistando

una serie de derechos de los trabajadores entre los que

ocupa lugar principal el derecho al salario justo.

Hoy los antiguos derechos empiezan a verse amenazados

de modo que se han convertido en la contraprestación a pagar

(en las renuncias) para mantener un concreto Estado de

Bienestar, aunque tampoco esto hace que ese Estado de bienestar

se sostenga. Al contrario, va retrocediendo, de modo

que las garantías salariales –entre otras- empiezan a hacer

aguas, y se empieza a hablar en un contexto mundializado

de crisis, de unir necesariamente salarios y productividad,

cambiando de forma sustancial el concepto salarial existente,

sobre todo, en el mundo occidental.

Hasta ahora, en nuestro contexto, se había impuesto la

fórmula de determinar y ligar la cuantía de los salarios, entre

otros factores, a uno especialmente decisivo como es el

incremento del coste de la vida, como garantía del poder

adquisitivo del salario. Ahora se habla de la necesidad de

desvincular estos elementos y sujetar el salario al concepto

de productividad. Lo que al final queremos respondernos

es si es cristiano vincular los salarios de forma determinante

a la productividad.

De León XIII a Pablo VI

El trabajo es concebido en la doctrina de la Iglesia como

algo personal y necesario al ser humano (RN 32), es un derecho

que permite en su ejercicio acceder a los bienes de

la tierra (CA 47), de él se derivan derechos fundamentales

de la persona, es título de propiedad (RN 8 y QA 52, CA

31) es medio de perfección humana (MM 82) y la dignidad

del trabajo y del trabajador se convierte en criterio de

las estructuras económicas (MM 82-103). Además se concibe

como superior a cualquier otro elemento de producción

(GS 67, LE 4-10) colaboración en la obra creadora de

Dios, asociación a la obra redentora de Jesucristo, cauce de

servicio a los hermanos (PP 27, CA 43) y por ello existe

una espiritualidad del trabajo (LE 24-27) (2).

Todo este largo recorrido de más de un siglo tiene su

arranque en la encíclica de León XIII «Rerum Novarum»,

en la que el salario se configura como el derecho surgido

del ejercicio del trabajo, que permite conseguir lo necesario

Tema del mes

para la comida y el vestido (3), y que otorga el derecho de

emplear el salario a su gusto, permitiendo incluso acceder

a la propiedad de bienes. El trabajo es el medio universal de

subsistencia (4), y los frutos del trabajo han de ser de aquellos

que ponen el trabajo (5). RN 32 aborda los criterios de

determinación de los salarios, partiendo (téngase en cuenta

que estamos en 1891) de que la cuantía del salario es establecida

por libre consentimiento, y por tanto, pagado el

salario convenido el patrono ha cumplido su parte y, consecuentemente

«procede injustamente el patrono cuando

se niega a pagar el salario pactado». Pero a esta argumentación

RN añade algo que falta: el trabajo implica por naturaleza

un carácter personal y necesario. Desde el aspecto personal,

la libertad para pactar la retribución es ilimitada,

aunque dicha retribución sea corta. Pero si, al aspecto personal

se une el necesario, entonces resulta que «el salario

no debe ser en manera alguna insuficiente para alimentar a

un obrero frugal y morigerado. Por tanto, si el obrero, obligado

por la necesidad o acosado por el miedo de un mal

mayor, acepta aun no queriéndola, una condición más

dura, porque la imponen el patrono o el empresario, esto es

ciertamente soportar una violencia, contra la cual reclama

justicia».

«Un salario [que ha de ser] suficientemente amplio para

sustentarse a sí mismo, a su mujer, y a sus hijos» (6).

He aquí las cuestiones clave: la ilicitud de dejar la determinación

del salario a la libre concurrencia de oferta y demanda,

la justicia de la retribución, el carácter personal y

necesario del trabajo, del que deriva la concepción del salario,

y la cuestión del llamado «salario familiar», todo ello

desde la clave de la dignidad de la persona que como principio

fundamental sustenta esta reflexión.

1.531 · ENERO 2012

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Tema del mes

«Quadragessimo Anno» vuelve a reiterar la consideración

del trabajo como título de propiedad (7), y abre la puerta a

una nueva concepción de las relaciones laborales al entender

que «capital y trabajo deberán unirse en una empresa común»

(8) lo que conllevará una justa distribución de los beneficios

que haga efectivo y posible que el salario, fruto del

trabajo, permita no solo atender a la subsistencia y a las básicas

necesidades familiares, sino incluso, aumentar con el ahorro

el patrimonio familiar, «para sostener más fácil y seguramente

las cargas familiares y verse liberados de la incierta

fortuna de la vida» (9).

QA 63 a 75 considera los criterios del salario justo: no solo

el carácter personal del trabajo, sino el carácter social del mismo.

«El trabajo no puede ser valorado justamente ni remunerar

equitativamente si no se tiene en cuenta su carácter individual

y social». Es de este doble carácter de donde se

siguen las claves que deben regular y determinar el salario:

–Una remuneración que alcance a cubrir el sustento

propio y el de su familia; que permita atender convenientemente

las necesidades domésticas ordinarias.

–Una remuneración que tenga en cuenta las condiciones

de la empresa y del empresario, sin que los escasos beneficios

de la empresa –siempre que no lleve la misma a la ruina–

sea causa justa para disminuir a los obreros el salario.

La cuantía del salario debe, finalmente, acomodarse al

bien público económico, lo que requiere, en primer lugar,

«dar oportunidad de trabajo a quienes pueden y quieren

hacerlo..., siendo contrario a la justicia social disminuir o

aumentar excesivamente, por la ambición de mayores ganancias

y sin tener en cuenta el bien común, los salarios

de los obreros; y, esa misma justicia pide que, en unión de

mentes y voluntades y en la medida que fuere posible, los

salarios se rijan de tal modo que haya trabajo para el mayor

número y que puedan percibir una remuneración suficiente

para el sostenimiento de su vida».

–Un último criterio señala QA: «la justa proporción entre

los salarios..., con la proporción de los precios a que se

venden los diversos productos...».

De manera que ya en 1931 se van configurando la dignidad

de los trabajadores, la subsistencia familiar, el carácter

social de la economía, la justicia social y el bien común

como elementos a tener en cuenta en la determinación de

los salarios. Será treinta años después, en 1961, que «Mater

et Magistra», en un contexto histórico muy distinto del

de «Rerum Novarum», abordará nuevamente esta cuestión,

partiendo de la constatación de que «a innumerables

trabajadores de muchas naciones y de continentes enteros

se les remunera con salarios tan bajos que quedan someti-

1.531 · ENERO 2012

dos ellos y sus familias a condiciones de vida totalmente

infrahumanas» (10). Con esa situación de los necesitados

contrasta «de manera abierta e insolente» la abundancia y

el lujo desenfrenado de unos pocos.

Estamos ante una generación –sigue diciendo la encíclica–

«gravada con cargas excesivas para aumentar la productividad

de la economía nacional de acuerdo con ritmos

acelerados que sobrepasan por entero los límites que la justicia

y la equidad imponen» (11). Hay además, un acusado

contraste entre retribuciones altas «e incluso altísimas

(12), por prestaciones de poca importancia o de valor discutible,

y el trabajo asiduo y provechoso de categorías enteras

de ciudadanos honrados y diligentes a los que se retribuye

con salarios demasiado bajos, insuficientes para las

necesidades de la vida, o, en todo caso, inferiores a lo que

la justicia exige, si se tienen en la debida cuenta su contribución

al bien de la comunidad, a las ganancias de la empresa

en que trabajan, y a la renta total del país».

«Mater et Magistra» está poniendo de manifiesto la ruptura

entre la determinación de los salarios, y los criterios

mencionados en las anteriores encíclicas. Ha empezado a

aparecer la economía especulativa, no productiva, y a romperse

la vinculación entre el trabajo humano y la satisfacción

de las necesidades humanas, y empieza a desgajarse

el trabajo de su carácter social. Y así reitera criterios establecidos

y abunda en alguno nuevo:

–No es lícito abandonar la determinación del salario a la

libre competencia del mercado y tampoco es lícito que su

fijación quede al arbitrio de los poderosos, sino que en esta

materia deben guardarse a toda costa las normas de la justicia

y la equidad.

–Esto exige que los trabajadores cobren un salario cuyo

importe les permita mantener un nivel de vida verdadera-


mente humano, y hacer frente con dignidad a sus obligaciones

familiares.

–Ha de tenerse en cuenta, además, la efectiva aportación

del trabajador a la producción económica.

–Ha de tenerse en cuenta la situación financiera de la

empresa en la que se trabaja.

–Han de tenerse en cuenta las exigencias del bien común

de la respectiva comunidad política, principalmente

en orden a obtener el máximo empleo de la mano de obra

en toda la nación.

–Han de tenerse en cuenta las exigencias del bien común

universal.

Establece una novedad más al elevar a categoría de valor

permanente y universal estos criterios, a los que añade matizaciones,

como que «la proporción entre la retribución del

trabajo y los beneficios de la empresa debe fijarse de acuerdo

con las exigencias del bien común» y qué son tales exigencias:

facilitar trabajo al mayor número posible de obreros, evitar

la constitución de categorías sociales privilegiadas, mantener

la proporción entre salario y precios, hacer accesible al

mayor número de ciudadanos los bienes materiales y los beneficios

de la cultura, suprimir o limitar las desigualdades entre

los diversos sectores de la economía, equilibrar el incremento

económico con el aumento de los servicios generales

necesarios, ajustar las estructuras de producción al progreso

científico y técnico, evitar la competencia económica desleal

entre los países, cooperar en el desarrollo económico de las

comunidades políticas más pobres. Estas exigencias además

deben tenerse en cuenta para modular y determinar la retribución

de los dirigentes de las empresas, y en forma de intereses

o dividendos, a los que aportan el capital (13).

A partir de «Mater et Magistra» se asume que los criterios

expresados son permanentes y universales. «Pacem in Terris»

se limitará a señalar el empeño que deben poner las autoridades

en procurar que a los obreros aptos para el trabajo

se les dé oportunidad de conseguir un empleo adecuado a

sus fuerzas; y que se pague a cada uno el salario que corresponda

según las leyes de la justicia y la equidad (14), en una

situación de interdependencia cada vez mayor (15).

Habrá que esperar al Concilio para encontrar en «Gaudium

et Spes» alguna referencia más explícita, aunque breve,

referida a la globalidad de la vida económica, al señalar

que en ella debe respetarse y promoverse la dignidad

de la persona humana..., porque «el hombre es el autor, el

centro y el fin de la vida económico-social» (16) y para recordar

una vez más –situación perenne– que, mientras

unos pocos disponen de un poder amplísimo, hay muchos

Tema del mes

«El salario no debe ser

en manera alguna insuficiente

para alimentar a un obrero

frugal y morigerado». León XII

«viviendo con frecuencia en condiciones de vida y trabajo

indignas de la condición humana», lo que expresa con la

frase lapidaria: «el lujo pulula junto a la miseria» por lo que

se habrá de evitar toda discriminación en materia de remuneración

o de condiciones de trabajo (17), o para señalar,

ya con carácter general, que «la remuneración del trabajo

debe ser tal, que permita al hombre y a su familia una vida

digna en el plano material, social, cultural y espiritual, teniendo

presentes el puesto de trabajo y la productividad de

cada uno, así como las condiciones de la empresa y el bien

común», (18) o que son necesarias reformas que tengan

como fin «el incremento de las remuneraciones» (19). En

«Populorum Progressio», el tema del salario se aborda muy

tangencialmente al considerar la situación de los trabajadores

emigrados que deben ahorrar de su salario «para sostener

a sus familias, que se encuentran en la miseria de su

suelo natal» (20). «Octogésima Adveniens» se limitará a

reiterar lo dicho en «Gaudium et Spes» (21).

Juan Pablo II y Benedicto XVI

No vuelve a plantearse de forma extensa el tema de los

criterios para establecer la justicia del salario; ni siquiera en

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Tema del mes

«El salario justo se convierte

en todo caso en la verificación

concreta de la justicia de todo

el sistema socioeconómico».

Juan Pablo II

«Laborem Exercens», que aborda la cuestión. Por un lado,

porque parece que el tema ha quedado suficientemente

planteado y agotado, en la delimitación teórica de estos

criterios, y por otra, porque la cuestión de la remuneración

del salario queda desplazada del centro de interés, siendo

sustituida, primero, por la cuestión de la participación de

los trabajadores en la vida económica, la llamada democracia

económica y, posteriormente, por la cuestión de la

nueva configuración del trabajo humano, en el marco de

un conflicto social de carácter antropológico que hará surgir

en la doctrina social posicionamientos más claros frente

al neoliberalismo económico, hasta ir descubriendo y

manifestando su radical inhumanidad.

Es decir, lo que comenzó siendo una discusión sobre un

tema teórico –la licitud o ilicitud del sistema de salariado–

se ha convertido en una reflexión moral sobre la empresa

y sobre el trabajo, para desembocar en una reflexión más

amplia sobre el conflicto social entre capital y trabajo en

cuanto conflicto antropológico que afecta a la totalidad de

la existencia del hombre, de todo el hombre, y de todos

los hombres y mujeres.

LE 19 señala que «el problema clave de la ética social es

el de la justa remuneración del trabajo realizado. No exis-

1.531 · ENERO 2012

te en el contexto actual otro modo mejor para cumplir la

justicia en las relaciones trabajador-empresario que el constituido

precisamente por la remuneración del trabajo; la relación

entre empresario y trabajador se resuelve en base al

salario; es decir, mediante la justa remuneración del trabajo

realizado».

Pero el salario no solo es criterio de la justicia de la relación

laboral directa entre un trabajador y un empresario concretos.

La justicia de un sistema socioeconómico, sigue diciendo

LE, y, en todo caso, su justo funcionamiento merecen en

definitiva ser valorados «según el modo como se remunera

justamente el trabajo humano dentro de tal sistema.» Y esto,

porque cuando hablamos del salario estamos hablando de la

redistribución de la renta, y de la justa distribución de los bienes,

que la DSI sitúa a nivel de principio fundamental cuando

habla del destino universal de los bienes: «la remuneración

del trabajo sigue siendo una vía concreta, a través de la

cual la gran mayoría de los hombres puede acceder a los bienes

que están destinados al uso común» (22). Por eso, dice

Juan Pablo II, «el salario justo se convierte en todo caso en la

verificación concreta de la justicia de todo el sistema socioeconómico

y, de todos modos, de su justo funcionamiento.

No es ésta la única verificación, pero es particularmente importante

y es en cierto sentido la verificación clave».

«Centesimus Annus» se limita a reiterar los criterios expresados

en documentos anteriores. En las encíclicas de

Benedicto XVI, prácticamente solo hay referencias en «Caritas

in Veritate» (23), para referirse al derecho al justo salario

en el contexto de un trabajo decente.

El salario en los Santos Padres

y la Escritura

La cuestión del salario no es específicamente tratada por

los Padres. En consonancia con la línea profética del Antiguo

Testamento cuando se aborda este tema se hace en el contexto

del binomio riqueza-pobreza o justicia-injusticia. Por

eso es breve la selección de textos de los Padres que denuncian

la injusticia del salario escaso, o pagado tardíamente, retenido,

o defraudado. La extensa recopilación de Sierra Bravo

(24) solo recoge dos textos de San Ambrosio en

comentario al Libro de Tobías que expresamente se refieren

al salario para concluir que «es un homicidio negar a un

hombre el salario que le es necesario para su vida» (25). San

Juan Crisóstomo lamentará el desempleo de los pobres en invierno

«pues nadie toma a jornal a los miserables, ni se los

llama para servicio alguno» (26).

Los Santos Padres valoran y abordan el trabajo desde la

clave de la colaboración con la obra creadora de Dios, la

conciencia de que es un deber del ser humano trabajar y

no debe permitirse la ociosidad, o que es cauce para la ge-


nerosidad y la limosna compartiendo el fruto del trabajo.

No solo es la manera de ayudarnos a nosotros mismos,

sino que es la forma de contribuir al sustento de los impedidos

(27). El Crisóstomo cargará contra los propietarios

de los campos que estafan el salario de los jornaleros o

arrendatarios de sus tierras: «Todo el fruto tiene que ir a

llenar sus toneles de iniquidad, y sólo unas monedas le tiran

por ello al trabajador» (28).

Los Padres abordan la comunicación de bienes, y la limosna,

en clave de justicia y de caridad, y de la necesidad

humana (29) y el destino universal de los bienes. Habiendo

sido creado todo por Dios, y siendo nosotros solo meros

administradores del bien común, hemos de «nivelar»

las desigualdades mediante la limosna ejercida con generosidad

(30). El afán por pasar el límite de la necesidad es la

fuente de todos los males, dice San Juan Crisóstomo (31).

«Las cosas necesarias nos son comunes» (32).

Recogen la línea bíblica, en la que es expresión de justicia

abonar el salario debido y con prontitud y honradez; no defraudar

el salario (Gn 29, 15; 30, 28; 31, 7), el mandato es

no retener el salario, sino abonar el jornal cada día, porque el

pobre, el trabajador «pasa necesidad y está pendiente del salario»

(Dt 24, 14-15; Job 7, 2). «No dormirá contigo hasta el

día siguiente el jornal del obrero» (Lv 19,13; Tob 4, 14; Mt

20, 8). No abonar el salario, o no abonar el salario justo, es

atentar contra la propia vida humana: «mata a su prójimo

quien le quita el sustento, quien no paga el justo salario, derrama

sangre» (Eclo 34, 22). El obrero tiene derecho a su salario

(1Tim 5, 18). En la misma línea profética de la justicia,

va contra Dios no abonar el salario debido (Jr 22, 13). Podemos

ver a este respecto cómo los profetas son conscientes de

que el trabajo es medio de vida y sustento de los pobres, manera

de atender las necesidades personales y familiares de

subsistencia, y por ello, clama al cielo el salario defraudado

(St 5, 4), de modo que es Dios mismo quien reclamará justicia

por el jornal defraudado al obrero (Mal 3, 5) pues quien

«explota al necesitado, afrenta a su Hacedor» (Prov. 14, 31).

Salarios y productividad

En la sociedad salarial el trabajo asalariado pasó a ser, sobre

todo, una fuente de seguridad, una posibilidad de controlar

el futuro, una vez que el presente estaba asegurado,

casi de un lado a otro de la escala social. Ahora bien, estamos

asistiendo al agotamiento de ese modelo en que la integración

social de los individuos estaba organizada en torno

a la centralidad del trabajo protegido por un estatuto y

garantizado por el Estado (33).

Cada vez más, el salario se va convirtiendo en el pago

de una mercancía, de un elemento más del proceso de

producción, objetivado, despersonalizado, en tanto se va

Tema del mes

disociando de las necesidades personales y familiares de

los trabajadores, y se va constituyendo en el precio que la

ley de la oferta y la demanda (más la oferta que la demanda)

fija en cada momento, hasta despojarlo de toda condición

de estabilidad y seguridad, pero sobre todo de su carácter

personal y de su dignidad.

La nueva configuración de las relaciones laborales que se

realiza a través de las sucesivas reformas laborales aprobadas

en nuestro país, va mercantilizando éstas, de modo

que el salario vuelve a ser lo que la Doctrina Social ya deploró

desde el comienzo: una mera convención entre empresario

y trabajador, a la que éste acude muchas veces urgido

por la necesidad, y chantajeado por la indigencia,

consciente de que quien renuncie a condiciones deshonrosas,

so capa de su dignidad, tendrá, por fuerza, que aceptar

aún más inhumanas situaciones futuras, pues cada vez

significa menos la dignidad del trabajador y de su trabajo.

Nada hay más contrario a la «teoría económica» de la

Doctrina Social de la Iglesia que el liberalismo económico

(34), especialmente este neoliberalismo capitalista y salvaje

que nos toca vivir (35).

Los medios de comunicación abundan cada cierto tiempo

en informaciones acerca de la ingente cantidad de males

que pueden sobrevenir si no se moderan los incrementos

salariales y se hacen esfuerzos por parte de los

trabajadores, lo que supone partir de una falsa convicción,

cual es la de que los salarios en nuestro país son altos, elevados

por encima de la racionalidad, y los principales –si no

exclusivos– causantes de un gasto que hay que moderar.

La Encuesta de Estructura Salarial que publica periódicamente

el Instituto Nacional de Estadística (36), ofrece datos

suficientes para poder rebatir las afirmaciones acerca

de los sueldos excesivos de nuestro país, o de la homogeneidad

salarial. Habrá que recordar nuevamente que bajo

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Tema del mes

estas amplísimas diferencias está muchas veces la situación

que ya denunciara «Rerum Novarum» (37).

En este contexto se instala el debate para desvincular salarios

de precios y necesidades, y asociarlos de forma más

radical a la productividad. Es verdad que es uno de los elementos

a tener en cuenta a la hora de establecerlos, pero

por el contexto y en los términos en que la propuesta se

formula, no es algo que podamos acoger sin más.

La productividad es la relación que existe entre la producción

obtenida y los recursos utilizados para conseguirla. Por

tanto, producir más con menos eleva el resultado de manera

interesante. Si la finalidad de la economía productiva es generar

bienes y servicios que surgen de la transformación de

las materias, con el concurso de capital y trabajo, y el salario

es retribución del trabajo, admitimos que el beneficio, en su

justa medida también, es retribución del capital. La productividad

es el resultado de la ecuación de la eficacia y la eficiencia,

que permite aplicar de manera eficiente los recursos

disponibles al proceso productivo, minimizando los costes,

para incrementar los beneficios, y ser más competitivos en el

mercado, pudiendo ofrecer un producto –de igual calidad, se

supone– a un precio más interesante para el consumidor. La

productividad está al servicio de la competitividad.

El problema reside en que la equidad de la ecuación se

rompe cuando la carga de reducir los costes se hace recaer

solo en un elemento –el salario– de manera más exclusiva, y

los datos desmienten tozudamente las previsiones, pues la

moderación, la reducción salarial, se viene aplicando desde

el comienzo de la crisis, y la fórmula mágica no reporta los

esperados resultados (38). Desvincular salarios de inflación

solo aporta un elemento más para posibilitar la reducción salarial

sin freno. Pero, al margen de las razones meramente

técnicas, económicas, para oponerse a una propuesta en la

que la fluctuación salarial dependiera de los elementos meramente

económicos de la ecuación, que siempre es discutible

en sede de teoría económica, desde la Doctrina Social de la

Iglesia hay razones más que suficientes para ello. Muchas veces

coincidentes con los mencionados análisis económicos.

Antepongamos todavía un dato: la productividad en España

es similar a la europea, cuando los salarios no lo son

(39). Se ha aumentado la productividad sin que el salario

obtenga la parte de incremento del beneficio –habiendo

aportado la casi totalidad de la reducción de costes que lo

ha posibilitado– que se deriva de ese incremento (40).

Aportación de la DSI

La aportación que la Iglesia puede y debe hacer a este

debate, es ayudar a recuperar la vigencia de los criterios

que a lo largo de la historia la DSI ha ido señalando en re-

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lación con la determinación del salario y que, como hemos

visto, tienen un valor de principio permanente que hay

que buscar y defender en la consecución de la justicia de

las relaciones económicas, y hoy también en el marco de

un trabajo decente (41).

QA (42) recordaba además el carácter personal del trabajo

humano al señalar que «el trabajo no puede ser valorado justamente

ni remunerar equitativamente si no se tiene en

cuenta su carácter individual y social», y que la fijación de los

salarios debía tener en cuenta la fluctuación de los precios.

La Doctrina Social pone a la persona en el centro de la

actividad económica lo que significa mucho más que un

reparto equitativo de la riqueza. El problema de fondo estriba

en que el éxito de la actividad económica se mide en

términos de rendimiento económico o beneficio, y, por

tanto, su búsqueda lleva naturalmente a convertir a las

personas empleadas en «factores de producción» al servicio

de dicho éxito (43).

En consecuencia, hay un primer componente de valoración

del trabajo humano, irrenunciable, que es su carácter

subjetivo, el que hace referencia a la centralidad y dignidad

humana, al carácter no solo individual, sino social –y, por

ello familiar– del trabajo, y de la persona del trabajador. Y

si el trabajo es, primariamente, medio de subsistencia, de

adquirir los medios y recursos necesarios para la vida digna,

éste es el principal y primero de los elementos a considerar

a la hora de retribuir el trabajo; no cuánto se produce, a

qué coste, cuánto se puede ganar produciendo ese bien, o

haciéndolo en este o aquél lugar, o con estos u otros instrumentos

y tecnologías; sino cuánto es necesario retribuir el


trabajo humano desarrollado para producir ese bien, de

modo que posibilite vivir dignamente y atender a las necesidades

humanas de la propia persona del trabajador y de la

propia familia; de modo que el salario permita la vida digna

que se logra, principalmente, a través del trabajo. No olvidemos

que la gloria de Dios es la vida del hombre; que el

hombre viva (44). Por tanto las necesidades humanas son

el primer referente a tener en cuenta (45). El servicio al

hombre y a sus necesidades humanas, es la primera ley fundamental

del desarrollo y de la actividad económica (46).

El conjunto del proceso de la producción debe ajustarse a

las necesidades de la persona y a la manera de vida de cada

uno en particular, de su vida familiar (47). En el fondo se

trata de poner a la persona en el centro de la vida económica,

de recuperar el principio básico y central de la DSI que

es la sagrada dignidad de la persona humana.

El empleo no es un mero contrato que hay que negociar

en los términos dictados por las fuerzas del mercado, sino

que es también una relación entre seres humanos (48).

Por eso, junto a ello, hay que considerar otros elementos

que cada vez más son interdependientes para la consecución

del trabajo decente y del salario justo.

Las exigencias del bien común –tanto de la propia comunidad

política, como del bien común universal– se han

de situar en la perspectiva de MM: «principalmente en orden

a obtener el máximo empleo de la mano de obra». Es

decir que la fijación del salario, una vez atendida la satisfacción

de las necesidades, y teniendo en cuenta la efectiva

aportación del trabajador a la producción, ha de tener

en cuenta que debe ser cauce también, o al menos no resultar

un obstáculo, para conseguir que todos los que quieran

y puedan trabajar, encuentren un trabajo efectivo y

digno. La fijación del salario desde las claves de la DSI es

un cauce de lucha contra el desempleo, al poner la economía

y el trabajo al servicio de las personas.

Pero además, esta clave de interdependencia supone un

freno a las políticas de deslocalización que practican tantas

empresas transnacionales, y un elemento que puede propiciar

la desaparición de prácticas laborales deshumanizadoras

en países de entornos distintos a los del primer mundo,

además de generar una práctica que impele a organizar

las relaciones internacionales desde la base del comercio

justo (49). Frente al «escándalo de las disparidades hirientes»

(50), las exigencias del bien común, del destino universal

de los bienes, de la participación y de la solidaridad

hacen que no se pueda hablar de auténtico desarrollo si

éste no se concibe desde su propia raíz como un movimiento

en el que deben participar y del que deben beneficiarse

por igual todos los países y todas las personas (51).

El destino universal de los bienes y el principio del bien común

internacional están presentes en estos criterios.

Tema del mes

El empleo no es un mero

contrato que hay que negociar

en los términos dictados

por las fuerzas del mercado,

sino que es también

una relación entre

seres humanos

Finalmente, habrá que tener en cuenta la situación financiera

de la empresa en que se trabaja. El salario no puede

tener un alcance confiscatorio de los beneficios. Es necesario

retribuir el capital, en la misma medida que el

trabajo. Esto, y así lo ha señalado recientemente «Caritas

in Veritate» recordando criterios ya expuestos en la DSI,

supone avanzar por tanto en la participación de los trabajadores

en la gestión y las decisiones de la empresa.

Hay una clave básica en todo este proceso de determinación

de los salarios y es que no puede dejarse el mismo al

juego de la libre competencia del mercado (MM 71), y

tampoco es lícito que su fijación quede al arbitrio de los

poderosos, sino que en esta materia deben guardarse a

toda costa las normas de la justicia y la equidad. Los mercados,

el sistema financiero no puede ser quien fije los salarios

libremente, quien valore el trabajo humano, pues no

lo haría teniendo en cuenta los criterios expuestos, como

1.531 · ENERO 2012

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Tema del mes

hemos podido comprobar

en nuestras propias carnes a

lo largo de esta crisis que vivimos.

Juega aquí necesariamente

el principio de subsidiariedad,

invocando una

más que necesaria intervención

estatal o supraestatal,

de regulación de las políticas

salariales. Es decir, habrá

que reclamar al Estado

que cumpla su papel de empresario

indirecto (52).

Conclusión

La productividad no puede ser el factor determinante de

la fijación y actualización de los salarios en ningún caso, al

menos desde las claves de la Doctrina Social de la Iglesia;

y la libre competencia del mercado que busca genéticamente

la maximización del beneficio, no quisiera tener en

cuenta más que esto. En el fondo cuando se habla de productividad

no se está hablando de vincular la aportación

efectiva del trabajador al proceso productivo en la clave

Notas

(1) LE 32 Cfr. Compendio de Doctrina

Social de la Iglesia CDSI. Pontificio Consejo

Justicia y Paz. Cap. 6º, II.

(2) Cfr.: Rafael Mª Sanz de Diego, SJ

«El trabajo en la DSI» en CD, artículos de

«Una nueva voz para nuestra época...»

loc cit. Dr. H. Onno Ruding, presidente

de UNIAPAC, vice-presidente de Citibank,

ex-Ministro de Economía de Holanda

Acción Empresarial (oct-01-abril 2002)

7-14. «El trabajo como clave de la cuestión

social», Conferencia pronunciada en

Ciudad del Vaticano (14-09-2001) en la

Comisión Pontificia «Justicia y Paz». En

CD, artículos de «Una nueva voz para

nuestra época...» loc cit.

(3) RN 3.

(4) RN 6.

(5) RN 8.

(6) RN 33.

(7) QA 52.

(8) QA 53.

(9) QA 61.

(10) MM 68.

(11) MM 69.

(12) MM 70.

(13) Cf. MM 78-81.

(14) PT 64.

(15) Vease el capítulo 7 del libro de

Luis González-Carvajal Santabárbara «El

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No puede dejarse el mismo al

juego de la libre competencia

del mercado y tampoco es lícito

que su fijación quede al arbitrio

de los poderosos,

hombre roto por los demonios de la economía.

El capitalismo neoliberal ante la

moral cristiana». Pág. 203-245.

(16) GS 63.

(17) GS 66.

(18) GS 67.

(19) GS 71.

(20) PP 69.

(21) OA 14.

(22) Cf. LE 19.

(23) CV 63.

(24) Restituto Sierra Bravo, «El mensaje

social de los Padres de la Iglesia. Selección

de textos». Ed. Ciudad Nueva. Madrid

1989.

(25) San Ambrosio, «Comentario al Libro

de Tobías», 91, 92. En Sierra Bravo,

o.c. pág. 405.

(26) San Juan Crisóstomo, «Homilía sobre

la limosna», 6 en Sierra Bravo, o.c.

pág. 229.

(27) San Juan Crisóstomo dirá que «el

trabajo –el cuerpo de los pobres– es la

fuente de sus ingresos. Todas sus fuentes

de ingresos son sus manos», loc.cit. Por

evitar una relación demasiado prolija,

puede verse el índice temático de Sierra

Bravo, o.c.

(28) San Juan Crisóstomo, «Homilía

LXI», 2 y 3. Sierra Bravo, o.c. pág. 260.

(29) «A cuantos puedan hacer el bien

diles que no cesen en ello, pues prove-

personalista que propone

«Mater et Magistra», sino de

vincular el salario al beneficio,

vinculación que siempre

–en este sistema económico,

al menos– es inversamente

proporcional, y a sabiendas

que el beneficio así obtenido

a costa del trabajador no va

a revertir su retribución de

modo equitativo entre el capital

y el trabajo.

De lo dicho se desprenden dos consecuencias. La primera

es que la propia comunidad cristiana, impulsada por el

mandato evangélico, ha de promover la puesta en práctica

de la Doctrina Social, guiada por sus principios y preservando

y fomentando los valores de la vida social. El hacerlo

es una exigencia primaria de la dimensión caritativa de

la Iglesia.

Los criterios expresados por «Mater et Magistra», recogiendo

todo un poso de tradición de la DSI, de fuente

evangélica, deben ser puestos en valor mediante su utiliza-

choso les es practicar buenas obras. Yo,

por mi parte os digo que es necesario que

todo hombre se vea libre de sus necesidades.

Pues el que está necesitado y sufre

estrecheces en su vida cotidiana, está en

gran tormento y angustia». Cf. «El Pastor

de Hermas», Comparación X, cap. IV, 2,

en ibídem pág. 62.

(30) Lactancio: «Debemos partir los beneficios

comunes de nuestro Dios y Padre

con los indigentes». «Instituciones Divinas»,

libro V, cap. VI, en Sierra Bravo,

o.c. pág. 363. San Gregorio de Nisa: «Poned

medida a las necesidades de vuestra

vida. No sea todo vuestro; haya también

una parte para los pobres y amigos de

Dios». En «Discurso I», Sierra Bravo, o.c.

pág. 191. San Agustín: «La necesidad es

la madre de todas las acciones humanas».

En narraciones en los Salmos, Salmo 83,

8. Ibídem, pág. 462. «Los bienes superfluos

de los ricos son necesarios a los pobres.

Posees lo ajeno, cuando posees lo

superfluo». San Agustín, ídem Salmo

147, 12, en ibídem, pág. 468.

(31) Homilía XXXVII, 4. Ibídem pág.

238.

(32) Homilía XVII, 3 Ibídem, pág. 304.

(33) Elio Estanislau Gasda. «Fe cristiana

y sentido del trabajo». San Pablo-Comillas.

Madrid, 2011. Pág. 61.

(34) Cf. R. Sierra Bravo, «El mensaje


ción como criterios de determinación efectiva de los salarios,

y deben ser postulados por quienes desde la fe se

plantean un compromiso activo en el ámbito sindical y

laboral, especialmente.

La segunda consecuencia consiste en la necesidad de

fomentar una práctica de ojos abiertos y de corazón compasivo,

para ver los rostros sufrientes de las víctimas de

la crisis y dar testimonio de los principios del bien común,

el destino universal de los bienes y la solidaridad.

Esta segunda práctica de la dimensión caritativa, además

de urgente e inaplazable, es una auténtica piedra de toque

de nuestra veracidad y credibilidad. Es, en la hora

presente, un modo privilegiado de anunciar la Buena Noticia

del Reino luchando evangélicamente por salarios

dignos, y empleos decentes(53), por la vía de una caridad

que ha de hacerse transformadora (54) de la realidad.

Será la caridad transformadora que vive permanentemente

la aventura del absoluto y apuesta por la pasión

de la vida, lo que permitirá, en palabras de José Ángel

Valente, que cada nuevo día amanezcamos dispuestos a

hallar nuevos caminos. Y a inventarlos (55). ■

social de los padres de la Iglesia»... pág.

19.

(35) Cf. RN 15: «Lo realmente vergonzoso

e inhumano es abusar de los hombres

como de cosas de lucro y no estimarlos

en más que cuanto sus nervios y

músculos pueden dar de sí».

(36) www.ine.es/jaxi/menu.do?type=

pcaxis&path=/t22/p133&file=inebase&N=&L=0,

la última encuesta publicada,

en 2011 recoge datos de 2009.

(37) Cf. RN 32.

(38) Un interesante análisis en

http://www.attac.es/el-disparate-economico-de-rubalcaba/.

Juan Torres López.

Véase también en www.attac.es/el-parola-crisis-y-las-falacias-neoliberales/

un artículo

de Vicenç Navarro publicado en Le

Monde Diplomatique.

(39) Algunos datos: http://www.diarioinformacion.com/economia/2011/08/21/cobramos-producimos/1160164.html

.

http://www.expansion.com/2011/08/

01/empleo/desarrollo-de-carrera/1312217417.html

(40) En 1984, en contexto de crisis

como ahora, la Comisión Episcopal de

Pastoral Social en el documento «Crisis

económica y responsabilidad moral» señalaba

que «es evidente que la aplicación

de algunas medidas económicas en

curso, y que todos conocemos, están suponiendo

un grave costo social, económico

y humano excesivo. Dicho costo

debe ser repartido lo más justamente

posible, evitando que recaiga desigualmente

sobre la población. Porque nunca,

y menos en las circunstancias actuales,

por ejemplo, puede equipararse la

pérdida del puesto de trabajo y la subsiguiente

pobreza y sacrificios familiares,

con la pérdida o disminución de beneficios

empresariales».

(41) CV 63.

(42) QA 69, 74, y 75.

(43) «Una economía al servicio de las

personas. Ante la crisis, conversión y solidaridad».

Carta Pastoral de los Obispos

de Pamplona y Tudela, Bilbao, San Sebastián

y Vitoria. Cuaresma-Pascua

2011. Editorial Eset, Vitoria-Gasteiz,

2011. Nº 20.

(44) Ireneo de Lyon. «Gloria Dei vivens

homo et vita hominis visio Dei».

Adversus Haereses IV, 20, 7.

(45) Sobre las necesidades humanas

ya hablaba GS 3 al tener en cuenta que

la salvación se dirige al hombre, a todo

el hombre, y a toda la humanidad. Véase,

publicado por el Departamento de

Pastoral Obrera de la CEAS, de la Conferencia

Episcopal Española, editado

por Alfonso Alcaide Maestre: «El traba-

Tema del mes

jo humano, principio de vida». EDICE,

Madrid 2007.

(46) GS 64.

(47) GS 67. Vid «Catecismo de la

Iglesia Católica» n 2428, 2434.

(48) David Sheppard y Rafael Díaz Salazar

(eds.) «El desempleo y el futuro del

trabajo. Una investigación para las Iglesias».

Sal Terrae. Col. Presencia Social

23. Cantabria 1999, pág. 136.

(49) Luis González-Carvajal Santabárbara,

«El hombre roto por los demonios

de la economía. El capitalismo neoliberal

ante la moral cristiana». Pág. 223-227.

(50) PP 9.

(51) «Una economía al servicio de

las personas. Ante la crisis, conversión

y solidaridad». Carta Pastoral de los

Obispos de Pamplona y Tudela, Bilbao,

San Sebastián y Vitoria. Cuaresma-Pascua

2011. Editorial Eset, Vitoria-Gasteiz,

2011. nº 23.

(52) LE 17.

(53) Mateo 11, 3-5.

(54) Joaquín García Roca. «Caridad

transformadora». Noticias Obreras 1.526,

agosto 2011.

(55) José Ángel Valente. Poema Fulgor.

«Evitad que nadie / Os ate en el siempre

/ O en el nunca…/ Para que cada nuevo

día / Amanezcáis / Dispuestos a hallar /

Nuevos caminos / Y a inventarlos».

1.531 · ENERO 2012

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La Mundialización

Francisco Porcar

El libro de Rafael Díaz-Salazar «Desigualdades Internacionales.

¡Justicia Ya! Hacia un programa mundial de

justicia global» (Icaria, Barcelona 2011) resulta precioso

para comprender qué ocurre en nuestro mundo y

cómo podemos afrontarlo con humanidad, superando el

riesgo cierto de «volvernos más ciegos de lo que estábamos»

antes de la crisis frente al indecente empobrecimiento que

sufren miles de millones de personas y fortaleciendo una mirada

internacionalista que nos aproxime «a quienes más sufren

el empobrecimiento causado por el capitalismo neoliberal

globalizado». Es un texto breve (de 94 páginas) que, por

una parte, muestra con contundencia el escándalo de la desigualdad

que resulta del proceso de acumulación de capital

y, por otra, propone los elementos fundamentales para caminar

hacia un «programa mundial de justicia global», que

es la primera necesidad de nuestro mundo.

Es una invitación a una triple actitud: a la indignación

que provoca contemplar y comprender la inmoral concentración

de la riqueza en manos de unos pocos que provoca

el empobrecimiento extremo de miles de millones de

personas, a la rebelión que nace de vivir como insoportable

esa situación de empobrecimiento; y a la esperanza,

pues existen medios económicos suficientes y propuestas

bien fundamentadas para construir otro mundo posible.

El empobrecimiento está causado por las desigualdades

en la apropiación de la riqueza. En el mundo hay recursos

más que suficientes para acabar con el empobrecimiento.

Por eso, lo que se necesita es justicia en la distribución de

los bienes. Por ejemplo, según un estudio del Instituto

Mundial para el Desarrollo Económico de la Universidad

de la ONU, el abismo de la desigualdad en el mundo es el

siguiente: el 1% de los hogares del mundo (que son unos

37 millones de personas del total de 7.000 millones de habitantes

del planeta) acumula ¡el 40% de los activos mundiales!;

el 10% de los hogares poseen ¡el 85%!; y el 50%

1.531 · ENERO 2012

Justicia global

más pobres ¡sólo tiene el 1% de la riqueza global de los hogares!

Esto supone que, en una escala 0-100 (mínima desigualdad-máxima

desigualdad), estamos actualmente en

el punto 89. En las últimas décadas, el capitalismo neoliberal

globalizado no ha parado de incrementar esas desigualdades.

Otro ejemplo: en la lista de los más ricos del

mundo (aquellos que poseen una fortuna superior a los

1.000 millones de dólares), en 2011, aparecen 1.210 personas,

más que en los años anteriores a la crisis. Los tres

más ricos del mundo acumulan una riqueza superior a

todo lo que los países de la OCDE dedican a la Ayuda Oficial

al Desarrollo; los diez más ricos acumulan una riqueza

superior a lo que haría falta para conseguir los Objetivos

de Desarrollo del Milenio.

Está muy claro, pues, hacia dónde hay que mirar para

avanzar en justicia global. Son necesarias políticas públicas

internacionales, entre las que son especialmente importantes

las siguientes: una nueva Ayuda Oficial al Desarrollo

vinculada a los Objetivos de Desarrollo del Milenio; un comercio

internacional con justicia; la condonación y reinversión

de la deuda externa; impuestos internacionales

para una redistribución mundial de la riqueza; reconocimiento

y restitución de la enorme deuda ecológica provocada

por la explotación de los bienes naturales de los países

empobrecidos; desarme para el desarrollo. Además,

son necesarias otras dos cosas: políticas de lucha contra el

empobrecimiento y la desigualdad nacional en cada país

del Sur; y aprender del «maldesarrollo», buscando modelos

de ecodesarrollo, pues «el mundo rico está formado por

países maldesarrollados que han provocado la actual catástrofe

ecológica y han generado una alienante reducción

del tiempo de la vida al consumo y a la producción dentro

de sistemas de trabajo crecientemente precarizados. Además,

los niveles de bienestar y consumo de estos países no

son universalizables y se basan en una acumulación injusta

de bienes públicos globales».


La Mundialización

Los empobrecidos por el mundo

n Evasión de impuestos

por las multinacionales

Un informe del Instituto de Investigaciones de la Internacional

de la Educación, documenta el escándalo de los

enormes ingresos que pierden los gobiernos debido a la

evasión de impuestos por parte de las empresas multinacionales

y las repercusiones que esto tiene sobre servicios

públicos esenciales. Sobre ello ha dicho la Confederación

Sindical Internacional: «Cientos de miles de millones de

dólares se pierden cada año porque las empresas han encontrado

nuevas formas para evitar el pago de sus impuestos,

y los gobiernos compiten para atraer inversiones

de las multinacionales mediante la reducción del impuesto

de sociedades, que cada vez es más bajo. Los gobier-

n Violación

de derechos laborales

en Tailandia

La Confederación Sindical Internacional

(CSI) denuncia la sistemática violación

de los derechos laborales en

Tailandia. Tanto empresas locales

como multinacionales (Ford, Mazda,

Michelín, Goodyear…) recurren a

prácticas antisindicales: cierres patronales,

despidos, discriminación de los

sindicalistas…, para restringir la afiliación

y las actividades sindicales. Se

utiliza sistemáticamente la subcontratación

para debilitar la negociación

colectiva y la legislación limita mucho

los derechos sindicales de los trabajadores

inmigrantes.

Por otra parte, muchos niños y ni-

ñas son víctimas de las peores formas

de trabajo infantil, principalmente

en la agricultura, cultivo del

camarón, pesca, servidumbre doméstica

y prostitución.

Abunda el trabajo forzoso y el

maltrato a los trabajadores inmigrantes.

Se ha podido constatar que

en una provincia del país, cerca del

60% de los inmigrantes birmanos en

el sector del marisco se encuentran

en condiciones de trabajo forzoso. Y

un informe de la ONU establece

que más de la mitad de los pescadores

inmigrantes que trabajan en barcos

tailandeses han sido testigos de

asesinatos de trabajadores tan débiles

por sus condiciones laborales

que ya no se les consideraba «útiles»

para trabajar.

n Violación

de derechos laborales

en Filipinas

Según la Confederación Sindical Internacional,

en Filipinas domina un

clima de violencia antisindical. Los

sindicalistas son víctimas de intimidaciones,

acosos, despidos, falsas acusaciones

penales, arrestos, amenazas, e

nos están privando efectivamente a sus propios ciudadanos

de los ingresos del impuesto de sociedades que podrían

utilizarse en garantizar servicios públicos de calidad.

Los gobiernos tienen que centrarse en garantizar que las

empresas paguen lo que les corresponde, en lugar de recortar

los servicios públicos, reducir los salarios y los derechos

de las personas en el trabajo».

incluso asesinatos. Tanto empresas

como autoridades emplean prácticas

antisindicales. Sistemáticamente se

sustituyen contratos indefinidos por

subcontratación para restringir la afiliación

sindical. En las Zonas Económicas

Especiales, las fuerzas de seguridad

impiden la sindicación de los

trabajadores, y los que intentan organizarse

son inscritos en listas negras.

También están muy extendidos el trabajo

infantil y el trabajo forzoso. Según

diversas fuentes, entre 2 y 5 millones

de niños y niñas trabajan,

muchos explotados en las peores formas

de trabajo infantil. Muchas mujeres

y niñas son obligadas a la fuerza a

trabajar en la servidumbre doméstica

y/o a prostituirse. Muchos hombres

también son forzados a servidumbre

por deudas como peones en la agri-

1.531 · ENERO 2012

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La Mundialización

n Justicia para

Guatemala

El Obispo de San Marcos (Guatemala),

Alvaro Ramazzini, ha hecho un llamamiento

a la sociedad civil de los países

del Norte a exigir más transparencia en

las relaciones comerciales Norte-Sur

para que «se basen en la justicia y no

en el provecho». No es aceptable, dice,

«la actitud de los países ricos que mantienen

su estilo de vida a costa de las

naciones pobres y luego dan un poco

de cooperación». El Obispo es especialmente

crítico con las explotaciones mineras

de multinacionales y apoya la resistencia

pacífica de las comunidades

contra una minería, sobre todo de oro

n Sindicatos búlgaros

Los sindicatos de Bulgaria están luchando contra

1.531 · ENERO 2012

y plata, que «no deja nada a nuestra

gente» y produce solamente «daños

ecológicos irreparables». Critica al gobierno

de Guatemala que «llama a la

inversión extranjera sin imponer medidas

que ayuden al país a salir de la pobreza»,

pues muchas de esas empresas

no respetan los Convenios de la OIT.

El Obispo denuncia que, mientras

59 familias acaparan la riqueza del

país, se está incrementando el problema

ya crónico de la pobreza, con casi

un 60% de los niños entre 1 y 5 años

con desnutrición, el aumento de la peligrosa

emigración a Estados Unidos, y

la extensión del narcotráfico y la violencia

que sufren especialmente las

mujeres.

n Campaña sindical

contra el Mundial de

Fútbol de Qatar

Dentro de sus actividades en defensa

de los derechos laborales en la construcción

de infraestructuras para eventos

deportivos mundiales, la Confederación

Sindical Internacional y la

Internacional de Trabajadores de la

Construcción y la Madera, se han reunido

con el Secretario General de la

FIFA (la Federación Internacional de

El amor en el mundo

Fútbol) para informarle de que, a menos

que Qatar cambie radicalmente la

situación de violación de derechos laborales,

el movimiento sindical internacional

llevará a cabo una campaña contra

la celebración del Mundial de

Fútbol de 2022 en aquel país.

El movimiento sindical internacional

no está dispuesto a aceptar que se

construyan los estadios sin el más mínimo

respeto a los derechos de los trabajadores.

La práctica totalidad de los trabajadores

de la construcción en Qatar

son inmigrantes que son brutalmente

maltratados: carecen de todo derecho

laboral y sindical, cobran sueldos miserables,

y los riesgos de salud y seguridad

que padecen son extremos.

Los sindicatos también han planteado

a la FIFA la necesidad de incluir los

derechos laborales en los criterios de

selección de los países que pretendan

los recortes sociales que quiere imponer el gobierno,

que plantea medidas para reducir el gasto público,

sobre todo despidos masivos de los trabajadores

de los ferrocarriles y elevar un año la edad

de jubilación a partir de 2012, incumpliendo un

acuerdo sobre pensiones alcanzado con los sindicatos

hace menos de un año.

Ante las movilizaciones sindicales, el gobierno

ha reducido sus pretensiones, pero sigue planteando

aumentar la edad de jubilación en cuatro

meses. Los sindicatos lo rechazan, pues la edad

de jubilación ya se ha elevado cinco años para las

mujeres y tres para los hombres en los últimos 15

años, y plantean la convocatoria de una huelga


Gerardo Meil, «Individualización y solidaridad familiar» :

Entrevista

«La gente se fía más de la

solidaridad familiar que del

Estado y del mercado»

José Luis Palacios

–¿Cómo ha influido la

irrupción de la «familia

negociadora» en la solidaridad

familiar?

–Cabría pensar que la

emergencia de la «familia

negociadora» habría erosionado

la solidaridad,

porque este modelo supone

que las normas y los

roles dentro de las familias

son negociables y

puestos en cuestión por

los individuos. Sin embargo,

los datos evidencian

que no ha sido así.

–Sin embargo, el proceso

de «individualización»

no se ha detenido...

La vida familiar ha

cambiado en muchos ámbitos.

Siendo la solidaridad

fuerte en España, cada vez más se entiende

como de emergencia, puntual....

El cuidado de personas, bien de

niños, bien de mayores dependientes,

no se concibe solo como responsabili-

2010 75%

dad de la familia sino también compartida

con el mercado y el Estado. Formulado

de otra manera, los abuelos

tienen que cuidar de los nietos, sobre

todo en caso puntuales, cuando están

«La frecuencia

de las ayudas

que se reciben

dependen

de la

proximidad

afectiva

y relacional

que tengan»

enfermos, cuando no queda

más remedio... Pero su figura como

sustitutos de las guarderías ha ido perdiendo

peso con respecto a hace unas

décadas. En eso ha influido el proceso

de «individualización» y el hecho de

1.531 · ENERO 2012

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Entrevista

que las abuelas cada vez más

están trabajando a cambio de

un salario, de modo que esta

ayuda se recibe de forma compartida

con las guarderías públicas

y privadas.

Las normas familiares se

cuestionan, pero siguen existiendo

y se aplican...

–Más que nada, se da una

modificación en la aplicación

de las mismas. Comparativamente

con otros país, hay unas

normas de solidaridad económica

y residencial muy fuertes

en España, más que en el centro

y norte de Europa. Su aplicación

se ve de una forma más

matizada, en el sentido de que

la responsabilidad no es única

por parte de las familias. La solidaridad

familiar no se concibe

como un sustituto del Estado

del Bienestar. También la

responsabilidad del cuidado

cada vez más se concibe desvinculada

del género, aunque

en la práctica siguen siendo

más las mujeres las que se ocupan

de estas tareas. Pero los

hombres están siendo más interpelados

por ello y aunque no

hay datos de conflictos por este

motivo, es de suponer que hay más

diálogo y más debate sobre quién debe

asumirlo.

Otra consecuencia de estos procesos

es que la frecuencia de las ayudas

que se reciben dependen de la

proximidad afectiva y relacional que

tengan. Es necesario invertir esfuerzo,

tiempo y dedicación a las relaciones

para sean buenas y pueda funcionar

el intercambio de ayudas. Las

cosas ya no están tan dadas, por las

normas, sino que hay que trabajárselas.

–¿Cómo ha afectado la crisis a la

solidaridad familiar?

–Al preguntar si era mejor acudir al

banco o los servicios sociales que a la

1.531 · ENERO 2012

«En perspectiva, llevamos

poco tiempo en crisis, es duro

decirlo, pero es así»

familia para cuidar a los mayores,

como hizo el CIS en 2004 y 2010, siguiendo

el proceso de «individualización»,

uno esperaba que la familia

fuera perdiendo peso y, sin embargo,

lo que ha sucedido, con esta crisis financiera

y del Estado del bienestar,

tanto en el plano normativo como en

el práctico, es que se apuesta más por

la familia. Es decir, la gente se fía más

de la solidaridad familiar, y reclaman

su reforzamiento, que del Estado y

las instituciones financieras. Que eso

en la realidad funcione o no genere

conflictos por exceso de demanda es

una cuestión abierta.

–¿Hay síntomas de agotamiento

de la solidaridad familiar?, ¿qué pueda

pasar cuando no dé más de sí el

colchón familiar?

–No he hecho estudios,

pero a través de indicadores

cualitativos parece que lo que

aumenta, cuando se recurre a

la familia, son los sentimientos

encontrados. Existen las

normas y la obligación de

ayudarse, pero también la

sensación de estar sobrecargados,

de pensar que esto no lo

tiene que resolver solo el individuo.

Cabe esperar que esto

se acepte con resignación o

con insatisfacción que pueda

dar lugar a conflicto expreso.

Aunque haya solidaridad familiar,

la sobrecarga tiene costes

para las relaciones.

–¿Diría que más que los

cambios culturales y la irrupción

de nuevos modelos familiares,

el papel del mercado

del trabajo y de la

vivienda ha influido más decisivamente

para que la solidaridad

residencial y de proximidad

sea un rasgo distintivo

de la sociedad española?

–Ha habido un proceso de

interacción, de retroalimentación

y de adaptación de todo.

El mercado laboral de los tres

tercios es muy inestable para los jóvenes,

lo que dificulta los proyectos

de emancipación de los hijos. Al fin y

al cabo, los padres se ven afectados,

por lo que se da una estrategia de

toda la unidad familiar. Ha habido

una adaptación por parte de las familias

a esa circunstancia del mercado

del trabajo. También ha habido una

adaptación al hecho de que las nuevas

generaciones hayan elevado el

listón de los criterios de emancipación,

ya no es algo a toda costa sino

bajo unos niveles de vida y de consumo

determinados. Eso no se cuestiona

en la familia, aunque se discuta

de vez en cuando bajo fórmulas

como «pues en mi época...». Esto es

una cuestión cultural sobre cómo organizar

la vida y el estilo de vida.


–¿Se puede estar produciendo

frustración en las nuevas generaciones

por no poder garantizar el mismo

nivel de vida que sus padres?

–Es un discurso que se oye mucho,

pero no se ha respaldado con datos. A

mí me tocó la crisis del 73 que duró

hasta el 85 y puedo decir que la incorporación

al mercado de trabajo de mi

generación fue muy dura y muy lenta,

con experiencias de desempleo muy

largas. Cada año se incorporaban más

jóvenes de la generación del «baby

boom» a un mercado laboral que estaba

destruyendo empleo. La posibilidad

de lograr el mismo nivel que los padres

no era fácil, ni tan alta como ahora. La

solución que se adoptó fue la reducción

radical del número de hijos y la

incorporación de la mujer al trabajo remunerado,

como estrategia para aumentar

la renta relativa. En perspectiva,

en comparación llevamos poco

tiempo en crisis –es duro decirlo, pero

es así–. No veo claro que la situación

de los jóvenes de ahora sea peor que la

de los de la anterior crisis.

–El modelo de Estado del Bienestar

de España, según su estudio, ha

descuidado las tareas de cuidado,

que han recaído en la familia. ¿A

qué se debe?

–Hay una concepción de la familia

detrás. También es cierto que después

de la crisis del 73 y durante la

transición democrática, hubo una crisis

de legitimación del propio Estado

del bienestar. En España no se daba

por hecho que tuviera que tener la

forma que hoy tiene. El caso es que

se apostó por un modelo basado en la

independencia económica de las generaciones,

soportado por el sistema

de pensiones. La filosofía de las pensiones

suficientes y la cultura de la

propiedad de la vivienda han provocado

que el modelo de independencia

residencial, cada uno en su casa y

durante el mayor tiempo posible, ha

definido el modelo.

También se ha apostado por la sanidad

pública, lo que ha afectado a la lon-

gevidad de la vida, incluso agudizando

el problema de viabilidad, ya que se

vive más tiempo, los últimos tramos en

situación de dependencia, y en un contexto

de familias de tamaño reducido y

menos hijos para los cuidados.

El desarrollo de los cuidados de

personas dependientes se ha ido posponiendo

y posponiendo hasta que la

situación financiera del Estado junto

con la ideología política facilitó su implantación.

Pero justo en un momento,

en que las alegrías duraban poco.

La solución de la ley de dependencia

ha sido dar unos euros a las mujeres

que cuidan a los mayores en el hogar

y volver a colocar los cuidados en el

seno de las familias.

–¿Qué es mejor instaurar servicios

sociales públicos o ayudas como las

desgravaciones, para que las familias

puedan acudir al mercado en busca

de soluciones «más baratas»?

–Eso ya es una apuesta ideológica.

Entrevista

«Aunque haya solidaridad familiar, la

sobrecarga tiene costes para las relaciones»

De mi estudio no se deriva ninguna

preferencia. Cuando se apuesta por el

desarrollo de servicios sociales, quienes

tienen mayor poder de negociación

para arrancar del Estado la organización

de esos servicios, obtienen

más. En términos generales, las ciudades

pueden conseguir más que los

pueblos y unos colectivos más que

otros. Pero si se dan transferencias de

dinero a la sociedad para que ésta, en

determinadas circunstancias, elija lo

que quiera, hay mayor igualdad en el

acceso a los recursos. También es verdad

que el mercado acude allí donde

hay negocio y cuando hay problemas

es más fácil cortar las prestaciones dinerarias

que los servicios sociales.

Cada cosa tiene sus pros y sus contras.

Como investigador no puedo decantarme.

Como individuo, estoy a favor

del desarrollo de servicios públicos,

pero no solo públicos, porque cuando

hay oferta de mercado, cuando también

hay competencia, las cosas suelen

funcionar mejor. n

Más información:

www.uam.es/personal_pdi/economicas/gmeil//index.html

www.prensa.lacaixa.es/obrasocial/show_annex.html?id=21017

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Experiencia

Una radio local de Canarias acoge un programa de la HOAC

El mundo obrero

conquista las ondas

José Luis Palacios

La radio forma parte de la vida cotidiana de muchas

personas a las que acerca el devenir del mundo a través

de un torrente de emociones y de ideas. «Sabemos

las dificultades que tiene la mayoría de la población para

leer revistas y libros, sobre todo si trata de temas sociales o

políticos», afirma Pino Trejo, una de la voces de «Mundo

Obrero hoy». Su compañera de micrófono, Juani Sosa, destaca

una ventaja que ofrece este medio: «Podemos llegar a un

mayor número de personas, de una manera fácil, entrando

en sus hogares para mostrarles la realidad que ellos mismos

viven, pero de la cual no se suele tener mucha conciencia».

Radio Tamaraceite es una emisora local de carácter cultural

ubicada en el barrio de las afueras de Las Palmas del

mismo nombre, creada por iniciativa del grupo de Cáritas

de la Parroquia de San Antonio Abad y la Asociación Cultural

«Piedra Viva». Su asalto a las ondas se produjo, desde

los 12 metros cuadrados de un antiguo baño reforma-

1.531 · ENERO 2012

do, en enero de 1996, gracias a un pequeño equipo de

apenas 100 vatios, y un reproductor de cassette y otro de

compact-disc, más bien caseros. Desde sus instalaciones

ampliadas hoy se emite una completa programación que

pretende, sobre todo, ser un taller de radio y un espacio de

promoción de valores para el barrio que escucha.

Cuarenta personas colaboran de forma desinteresada en

este proyecto que «pretende favorecer el aprendizaje democrático,

abierto a la participación y gestionado de modo

conjunto», bajo la dirección del párroco Cristóbal Déniz.

En Radio Tamaraceite-Onda Parroquial, que es el nombre

completo de la iniciativa, están convencidos de que «un

deber de los medios de comunicación es hacer llegar a

toda la comunidad todas las actividades y proyectos que

realizan nuestras instituciones públicas y privadas y que se

quedan de puertas para adentro en muchas ocasiones», en

palabras de Juani Sosa, quien añade que «conocer y mos-


trar, a través de la radio, el trabajo pastoral que se realiza

en el ámbito diocesano, en las parroquias, comunidades y

movimientos es parte esencial de esta emisora que no

quiere perder su raíces católicas».

La idea surgió de forma natural, de la práctica de difusión

de sus militantes. A raíz de la celebración del Día de la

HOAC de 2009, varios miembros implicados en la parroquia

fueron invitados en varias ocasiones a los programas de

radio e incluso se retransmitió alguna de las actividades previstas.

Aquel año, la reflexión compartida de los obreros de

la Acción Católica partía del lema «Trabajar y consumir,

¿eso es vida» y suscitó en los oyentes un gran interés. El párroco

acabó por ofrecer formalmente a la HOAC un espacio

de media hora a la semana en la emisora.

Hubo de transcurrir un año hasta dar con personas dispuestas

a asumir la labor y definir las líneas generales del

espacio. Finalmente, el 28 de abril de 2011, Día Mundial

por la Salud y Seguridad de los Trabajadores, «Mundo

Obrero hoy», comenzó su andadura en las ondas, de la

mano de Josefa Valerón, por aquel entonces responsable

de Difusión de la HOAC de Canarias que hacía de guionista,

mientras que Javier Guerra y Pino Trejo, recién llegada

de su experiencia en la Comisión Permanente, se encargaban

de la locución y el desarrollo en directo.

«El objetivo siempre ha sido difundir la tarea evangelizadora

de la HOAC, mostrando la realidad de empobrecimiento

e injusticia que vive el mundo obrero actual (sus dificultades,

luchas, esperanzas...), presentar con nuestras acciones (compromiso,

celebraciones, gestos, actividades...), a Jesucristo

como opción liberadora, y alumbrar todo esto con los textos

de la Doctrina Social de la Iglesia», comenta Pino Trejo.

El 6 de octubre de 2011 comenzó la segunda temporada,

asumiendo la realización de los guiones Juani Sosa y Pino

Trejo, con el apoyo de la sección diocesana de difusión y la

intención de que se puedan ir incorporando cada vez más

personas. La programación de la temporada se diseña teniendo

en cuenta las propias actividades de la HOAC diocesana,

los días señalados para el mundo obrero y los actos programados

con la Acción Católica, la Pastoral Obrera y el Apostolado

Seglar. Luego la actualidad completa la emisión semanal

que sigue el esquema «Ver, Juzgar y Actuar».

«El esfuerzo mayor recae en la preparación», admite Juani

Sosa, «hay que buscar datos, información concreta, textos

adecuados de la Doctrina Social de la Iglesia a los temas

que se van a tratar y reflexiones de la HOAC y de sus

medios de difusión que puedan servirnos...». A pesar de lo

costoso que pueda parecer, confiesa, «es muy gratificante,

por lo que aprendemos y redescubrimos, de la HOAC y de

la Iglesia».

Experiencia

«Podemos llegar de una manera

fácil a muchos hogares

para mostrar la realidad que

viven, pero de la cual

no se suele tener conciencia»

A la hora de valorar el impacto del programa, Pino Trejo

es sincera: «siendo egoístas, tenemos que reconocer que

la mayor repercusión se produce en nosotras mismas... y

de cara a los demás, no podemos saberlo exactamente, por

que no sabemos cuántas personas nos escuchan». Sin embargo,

gracias al blog del programa y a los correos electrónicos

que mandan con el enlace de cada emisión, se han

dado cuenta de que «cada vez nos escuchan más, al menos

entre la gente de la HOAC de Canarias, los amigos, los

familiares..., y se está difundiendo a otras personas, empezando

por los simpatizantes».

Si de algo sirve esta experiencia de difusión es para confirmar

«la gran valía que tienen nuestros medios, Noticias

Obreras, ¡Tú!, Ediciones HOAC, hoac.es y todas las reflexiones

que realizamos como movimiento», aunque advierte

Pino Trejo que «sólo en la medida en que aplicamos lo

que publicamos podemos reconocer que nuestros materiales

alcanzan el valor que les corresponde cuando se usan

para lo que están hechos: la evangelización». Por el momento,

Juani Sosa y Pino Trejo cuentan con «un medio

más accesible y una excusa perfecta para difundir entre

amigos y compañeros» de los ámbitos en los que trabajan

y en los que están comprometidas. ■

Más info:

http://mundobrerohoy.blogspot.com/

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A s í n o s v e n , a s í s o m o s

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Así nos ven...

No a una Cátedra de Teología en

la Universidad de Granada

UNI Laica–Granada. laicismo.org.

La aprobación de una Cátedra de Teología católica por

parte de la Universidad de Granada (UGR) supone una

grave vulneración del principio de aconfesionalidad y

neutralidad del Estado, representa un ataque a los principios

de la institución universitaria, basados en la independencia

y el rigor del pensamiento racional y crítico,

al pretender equiparar la ciencia, objeto de la Universidad,

con la teología, que forma parte de las creencias de

cada confesión religiosa, sin más fundamento que su fe.

Se da con ello un paso más a la catolización de la Universidad,

retrocediendo a los tiempos medievales y al nacional-catolicismo…

1.531 · ENERO 2012

Una parroquia

acogedora

La Asamblea del 15-M del barrio

lleva algunos meses buscando

lugar para reunirse cada

quince días. Hasta ahora lo hacían

en la calle, en la plaza de

la Iglesia, a la vista de todos,

pero el frío y la hora de reunión

aconsejan buscar un lugar

bajo techo.

Toni, militante de la HOAC que participa en el

movimiento, ha recorrido las asociaciones de vecinos

y entidades sociales y culturales del barrio, incluso

las oficinas del Centro Cívico y del Distrito Municipal.

Más de diez visitas. En todas ha obtenido las

mismas respuestas: «No os podéis reunir aquí».

«Aquí no queremos saber nada de política, porque

¿esto es política, no?», «Es que si el ayuntamiento se

entera nos quitarán la subvención», «Lo siento, hay

reunión del partido»… o, simplemente NO.

Al final el único sitio en que han encontrado cobijo

ha sido la parroquia. Para sus reuniones y para la mesa

La cátedra de Teología está dirigida desde sus inicios

por el rector de la Facultad de Teología, que también está

al frente de la «comisión gestora» encargada de su desarrollo;

este rector es un padre jesuita que debe sumisión

y obediencia a la Iglesia católica. De hecho, el propio texto

del Acuerdo explicita que se tratarán «...los temas vitales

de la existencia humana, a la luz del mensaje cristiano».

Por consiguiente, la neutralidad aconfesional que exige

la Constitución se conculca radicalmente con la creación

de la cátedra de Teología, pues se privilegia a una

determinada confesión, la católica, en detrimento de las

demás creencias y convicciones, religiosas o no, de las

setenta mil personas que componen la comunidad de la

UGR.

...y así somos

redonda que van a organizar sobre la crisis, abierta a

todo el barrio. Aunque no sea algo confesional la parroquia

quiere acoger la vida de las personas que lo habitan

y propiciar caminos de mayor dignidad humana,

porque son caminos en los que podemos seguir encontrando

al Obrero de Nazaret. No preguntamos en qué

creen. Vivimos con ellos. Les ofrecemos lo que somos.

La parroquia sigue queriendo ser una luz que brille

en medio de las tinieblas. Aunque no siempre se

quiera acoger la luz.

Fernando C. Díaz Abajo

www.nando-elperegrino.blogspot.com


El termómetro

Hace unos años, con motivo del Sínodo sobre la

Vida Consagrada, los obispos insistían mucho en

la necesidad de comunión que algunos calificaban

de «orgánica». Una preocupación legítima con tal de que

la situemos en el dinamismo de la Iglesia, pueblo de Dios

cuyos miembros son animados por el Espíritu y que se

constituye en la misión.

Ya en 1975 la exhortación apostólica «Evangelii Nuntiandi»

recordó : «La Iglesia existe para evangelizar»; «el

evangelizador anuncia ante todo el reino de Dios»; «sólo

el reino es absoluto y todo el resto es relativo». Quiere decir

que Iglesia es una entidad referencial llamada siempre

a salir de la endogamia para ser signo e instrumento del

reino de Dios que, gracias al Espíritu, ya brota en todos los

rincones de nuestro mundo. Su objetivo es la llegada del

reino de Dios y toda la su organización visible con todos

sus ministerios, incluidos los ministerios ordenados, no es

fin sino medio.

Obras Completas

Guillermo Rovirosa

Pedidos

HOAC

C/ Alfonso XI, 4 - 4º

28014 Madrid

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Comunión

para la misión

Jesús Espeja

Todos los bautizados somos evangelizadores y en la medida

en que actualicemos nuestra vocación, en distintas

culturas, con distintas mentalidades y en una sana pluralidad,

se va fraguando la unidad y comunión de la Iglesia.

Sin duda hoy la fragmentación es amenaza seria para la

Iglesia. Necesitamos vivir la comunión para llevar a cabo

la misión o anuncio del Evangelio. Pero esa comunión es

obra del Espíritu que va infundiendo en todos los bautizados

el apasionamiento por el reino de Dios, nos da luz

para discernir las distintas situaciones y suscita en nosotros

la creatividad.

Para garantizar esa comunión, sin destruir la sana pluralidad,

la Iglesia es enriquecida con el ministerio de los

obispos. La función de este ministerio no es lograr la

uniformidad apagando los distintos carismas que también

el Espíritu suscita en la comunidad cristiana, sino

garantizar la unidad y comunión en vistas a la evangelización.


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El Evangelio en tu vida

Juguemos cada domingo al rescate

Juan Fernández de la Cueva

Navidad es tiempo de sentir la alegría de que Dios

se ha atrevido a poner su choza en nuestro complicado

mundo. Porque no ha escogido un palacio

para nacer sino un pesebre fuera de la ciudad. Y no se ha

rodeado de cortesanos sino de pastores, ciudadanos de 4ª

categoría. A partir de entonces los pobres cotizan como un

valor de muchos enteros en la Bolsa del Reino.

Y después de la Navidad pasamos a la cuesta de enero

que coincide con el tiempo ordinario del año litúrgico. Mi

amigo Agustín me dio la pista de que el año litúrgico se parece

al juego del rescate que nos divertía de pequeños: el

juego consiste en que a todo individuo que pillan (o «la pocha»)

se lo llevan prisionero junto a un poste. Allí queda

inmovilizado y vigilado, sin vida. Pero la tensión del juego

está en que si otro de tu equipo llega a tocar al pelotón de

prisioneros al grito de «salvados», los libra a todos y salen

corriendo con otra vida.

Así pasa con el misterio de Dios: en Belén se esconde

para venir sigilosamente a tocarnos hasta que grita en el

poste de la cruz: «¡salvados!». Entonces los que estaban inmovilizados

corren como quien estrena vida. Cada domingo

es un anticipo de ese «rescate», un episodio donde se

visualiza el drama de estar prisionero sabiendo que alguien

trabaja secretamente para que la historia termine en el grito

de «salvados».

Así nos muestra la liturgia a Jesús en estos domingos

de enero y nos lanza una pregunta a

cada uno:

–El domingo día 8, Jesús, que ya se había sumergido

entre los obreros de Nazaret, se pone a

la cola de los pecadores que van a solicitar el

bautismo de conversión a Juan Bautista. Entonces

el Padre certifica que Él está con su Hijo

amado y avala su misión entre los últimos. ¿Me

muestro yo orgulloso de echar mi suerte entre

los últimos de la crisis? Después del fiasco del

rescate de los gobiernos a las instituciones financieras

¿cómo estoy de pobreza solidaria

con los que están inmovilizados en el paro?

–El domingo día 15, Jesús nos asocia a la intimidad

de su equipo de «rescate» («venid con-

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migo… y ellos vieron donde vivía y se quedaron con él»).

¿Disfruto yo de esa confianza que ningún mercado financiero

me puede quitar por muy inmovilizado que me haya

dejado en la crisis? ¿O me quedo atenazado por el miedo

de que los recortes sociales me afecten personalmente?

–El domingo día 22, Jesús nos asocia a su tarea de descubrir

la Buena Noticia y dedicar mi vida a proclamarla:

«se ha cumplido el plazo, el Reino de Dios está cerca».

¿Acompaño yo a los parados de larga duración a descubrir

la fuerza transformadora del evangelio? ¿Descubro

con ellos las semillas evangélicas entre los empobrecidos?

–El domingo día 29, Jesús libra con autoridad a una persona

que está endemoniada, como les pasa a los que en el

escondite no pueden moverse y están prisioneros. ¿Gasto

yo mis fuerzas en acercarme a los que «la pochan» en

esta crisis para tocarlos en nombre de Jesús y que puedan

salir corriendo libres? ¿En qué equipo juego yo?

Nosotros no somos «escribas» que discursean moralinas,

sino discípulos de Jesús. Si queremos seguirle en el misterio

de su «rescate», debemos ser astutos como serpientes

y decididos como leones ante los mercados sin ética que

han cogido a tantos prisioneros en la crisis. La liturgia nos

irá guiando durante el año. ■


A los cuarenta años de Barbiana en España

Una escuela para la vida

Víctor Manuel Marí Sáez

El libro consiste en una carta escrita por

unos muchachos de pueblo que habían

sido declarados inútiles para la educación.

Hoy diríamos que eran chicos de «fracaso

escolar». Pero lo que ellos y don Milani van argumentando

y exponiendo a lo largo del libro

es otro tipo de fracaso bien distinto: el del propio

sistema educativo, convertido en un hospital

para sanos que margina a los pobres y ayuda

a aumentar las brechas sociales.

Como tantas otras noticias, la de este 40º aniversario

no ha tenido casi ninguna repercusión

en los medios masivos. Yo me enteré a través

de la suscripción que tengo a la revista de los

Educadores Milanianos, movimiento de renovación

pedagógica que aglutina a una serie de

educadores que desde diversos espacios educativos

continúan impulsando la pedagogía milaniana. Su nº

54 (2011) está dedicado monográficamente a esta cuestión,

y en Internet es posible encontrar referencias interesantes.

Por eso en este artículo voy a abordar el tema desde

otra perspectiva. Lo centraré en compartir mi

experiencia personal como lector de los trabajos de don

Milani, mi encuentro con algunas personas de este movimiento

y las reflexiones que todo ello me suscita.

Carta a una maestra

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El punto de partida es el encuentro con «Carta a una

maestra». Personalmente me llega a través de mi mujer

Flori, cuando aún era mi novia. Ella era por aquél entonces

(y sigue siendo ahora) una educadora de vocación que

sembró en mí esta pasión, hace de esto ya algunas décadas.

Flori me introdujo en la lectura de «Pedagogía del

oprimido» (Paulo Freire) y «Carta a una Maestra». ¡Casi

nada! El libro me resultó desconcertante, provocador, profético,

irónico, y mucho más. Según iba leyendo sus pági-

Cultura

nas iba descubriendo la capacidad que tenían unos chicos

excluidos para tomar la palabra colectivamente, formular

una crítica demoledora al sistema educativo y a la sociedad

que les había lanzado a la cuneta y proponer una escuela

a tiempo completo que sirviese para compensar las desigualdades.

Uno de los fragmentos que sigo recordando es

el que dedican a criticar la desconexión del sistema educativo

formal con la realidad:

«La Historia de este medio siglo era la que mejor me sabía.

Revolución rusa, fascismo, guerra, resistencia, liberación

de África y de Asia. La Historia que han vivido mi

abuelo y mi padre. También sabía bien la Historia en que

yo vivo. Es decir, el periódico que leíamos en Barbiana todos

los días en voz alta, de punta a cabo (...). Pero nada

del periódico sirve para vuestros exámenes. Es la prueba

de que hay poco en vuestra escuela que sirva para la vida».

Junto a este fragmento hay otros textos a los jueces italianos,

un texto retomado por amigos míos del movimien-

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Cultura

to de insumisión al servicio militar

obligatorio. En otros pasajes

del libro se narra la transformación

que conseguía generar la escuela

de Barbiana en los chicos;

aquellos que habían sido desechados

por el sistema educativo

formal por inútiles, tras su paso

por Barbiana, conseguían sacar

notas excelentes, además de sentirse

útiles y solidarios respecto a

los problemas de su época.

«Carta a una maestra» me llevó

casi irremediablemente a querer conocer

más sobre la figura de Lorenzo

Milani. En «Experiencias Pastorales»

(1958) cuenta su trayectoria creyente,

el modo en que su seguimiento

de Jesús y su cuestionamiento a la

sociedad y a Iglesia italiana de su

época le lleva a que sus superiores le

arrinconen en la pequeña aldea perdida

de Barbiana, desde donde consiguió

sembrar esta semilla que aún

hoy sigue dando frutos.

Los milanianos que

he conocido

Merece una referencia especial la

persona que en España introdujo el

pensamiento, la obra y la praxis de

Barbiana. Se trata de José Luis Corzo

Toral. Escolapio, entró en contacto

con esta pedagogía en su periodo de estudio en Roma, y desde

entonces ha sido un infatigable impulsor de esta causa. Su

tesis doctoral abordó este tema (1980) y posteriormente fue

publicada bajo el título de «Lorenzo Milani, maestro cristiano.

Análisis espiritual y significación pedagógica». Su trabajo

no sé quedó en la teoría; en el año 1971 pone en marcha

junto a otros la apertura de la Casa-Escuela Santiago 1 de formación

profesional para chavales del mundo rural, un proyecto

que ha ido sobreviviendo hasta la actualidad a pesar de

las muchas trabas con las que se ha ido encontrando.

Dos apuntes más sobre mi encuentro con Barbiana. Mi

interés por la Comunicación Educativa hizo que me llamase

especialmente la atención el trabajo que hacían en Barbiana

alrededor de la lectura colectiva del periódico. Destacaría

la capacidad de su metodología para desentrañar

todo lo que las noticias pretenden ocultar, así como el

acierto que tiene esta estrategia educativa de conectar el

aprendizaje en la escuela con la realidad. Puedo decir que

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Tras pasar por Barbiana,

muchos chicos conseguían

sentirse útiles y solidarios

respecto a los problemas

de su época

el libro «Leer periódicos en clase»

(Editorial Popular, 1984) es

uno de los mejores textos que he

leído sobre como analizar la

prensa. Aún hoy es útil y necesaria

su lectura.

El segundo apunte tiene que

ver con los «milanianos» con los

que me he ido cruzando en la

vida, y la huella que han dejado

en mí. El primero fue Antonio

Oria de Rueda, con el que coincidí

en el colectivo Tetuán-Ventilla

(Madrid) a principios de los noventa.

El impartía un taller sobre vídeo con

los chavales de este barrio, y yo estaba

formándome como animador sociocultural.

Su creatividad y originalidad,

el modo en el que traducía la

pedagogía de Barbiana a la era audiovisual

y la realidad de los chavales actuales

me parecieron muy sugerentes.

El segundo milaniano con el que he

tenido la suerte de cruzarme ha sido

Carlos García, presente junto a José

Luis Corzo desde los inicios en Salamanca.

Le conocí cuando llegué a vivir

a El Puerto de Santa María, lugar

en el que trabajaba como profesor y

director de un colegio público. Desde

su sencillez y desde la vida Carlos

dice muchísimo más de lo que pueda

parecer a simple vista. Ha conseguido

abrir espacios para otra educación

más inclusiva en medio de lo cotidiano, pequeño y a veces

prosaico que tiene el trabajo en un colegio de infantil y primaria.

Ha demostrado que incluso en el desierto puede nacer

y crecer una flor. Junto a su trabajo en el colegio está su

militancia política, primero en el PCE y luego en Izquierda

Unida. Una presencia también sencilla y servicial, pero muy

sugerente para quien quiera explorar las relaciones entre

educación y política.

Junto a ellos, desde la distancia y como lector suyo, sigo

a José Luis Corzo, siempre sugerente, o las andanzas internacionales

de algunos milanianos ilustres como Francesco

Tonucci, impulsor de inteligentes reflexiones pedagógicas,

algunas de ellas centradas en pensar el papel de los niños

en la construcción social y política de la ciudad. Una última

recomendación: en Youtube se puede encontrar el documental

«Adiós Barbiana» estupenda continuación y

complemento a lo que desde estas líneas se ha pretendido

transmitir. ■


«Contra la crisis,

otra economía

y otro modo de vivir»

Juan Torres López.

Ediciones HOAC. Madrid,

Octubre 2011, 181 páginas.

Juan Torres López, granadino

de 57 años y en la actualidad

catedrático de Economía Aplicada

del Departamento de Teoría

Económica y Economía Política de

la Universidad de Sevilla, es el autor

de los artículos que han sido

sistematizados (1) para dar cuerpo

a este nuevo libro publicado por

Ediciones HOAC.

Como señala en la introducción

del libro, los textos están «orientados

a explicar por qué se ha producido

la crisis que vivimos y por

qué va a agravarse en el futuro inmediato».

Lejos de todo análisis económico ortodoxo, la

explicación que se plantea en este libro, además de cercana,

pedagógica y asequible, supone un análisis alternativo

y crítico a la visión neoliberal que nos domina. Una visión

neoliberal que se ha impuesto en los círculos económicos

y políticos de todo el mundo, con los graves efectos que

ello acarrea para la ciudadanía. Algo de plena actualidad

en Europa en estos momentos.

Lo ocurrido como antesala de la grave crisis económica

que ahora padecemos (y de lo que está por llegar) se puede

calificar como un verdadero crimen económico contra

la humanidad. Y, como en todo crimen, es posible indagar

e identificar quiénes son los culpables o criminales, quiénes

los cómplices y quiénes las víctimas. A ello se dedica

la primera parte del libro, de la que podríamos destacar,

por el extraordinario ejercicio de síntesis y de rigor, uno de

los textos titulado «Cincuenta píldoras para entender la

crisis», un magnífico guión para comprender algunas de las

causas y enseñanzas de esta crisis y el papel ejercido tanto

por la gran banca, los especuladores financieros y los bancos

centrales, como por los principales gobiernos, organizaciones

multilaterales y la propia ciudadanía.

Libros

Más política, más ética y más amor

Saúl Pérez Martínez

La segunda parte del libro se

ocupa de destapar la gran desigualdad

existente en nuestras sociedades.

El autor pone aquí el acento

en el caso español. Nuestro país

fue el único de la OCDE en el que

bajaron los salarios en el período

1995-2005, mientras los beneficios

empresariales incrementaban

a ritmo vertiginoso. A ello hay que

unir el pinchazo de la burbuja inmobiliaria

y una política fiscal que

ha protegido a las grandes fortunas

en perjuicio de la equidad y de las

rentas más bajas. Y el resultado ha

sido, como no podía ser de otra

manera, una enorme contracción

de la demanda y la gran pérdida

de empleo que ahora padecemos y

que se va a consolidar durante bastante

tiempo.

Concluye esta segunda parte haciendo

alusión a dos importantes y controvertidas reformas:

la reforma laboral y la reforma de las pensiones. A juicio del

libro, ambas son totalmente innecesarias, porque no van a las

raíces que provocaron la crisis. Y en ocasiones bendecidas y

auspiciadas por la banca, las gran patronal y los economistas

neoliberales que en tantas ocasiones han errado en sus predicciones

(y en sus políticas). Una reflexión final, formulada

en tono de crítica constructiva, queda planteada respecto al

papel jugado por los sindicatos en las negociaciones con el

gobierno.

Estamos por tanto ante un libro de economía que difícilmente

encontraremos hoy en las Facultades de Ciencias

Económicas. Y ello a pesar de la clarificadora exposición

relatada por este economista heterodoxo que piensa que

«otra economía es posible» y nos brinda las claves que nos

han llevado a esta crisis y los caminos que habrían de tomarse

para vivir otra economía con más ética, más política

y más amor. ■

(1) Los artículos originales fueron publicados en la revista «Temas»,

de la Fundación Sistema. Se trata de una revista mensual

de debate que aborda con rigor y profundidad cuestiones relevantes

de la actualidad política, económica y cultural.

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Libros

La dimensión sociopolítica de la fe

Isaac Núñez

«Los olvidos “sociales” del Cristianismo»

J. Ignacio Calleja. PPC, Madrid 2011,

256 páginas.

Este libro afronta de forma profunda y clarificadora

temas de plena actualidad referentes al lugar y función

de la Iglesia en las sociedad moderna actual y,

especialmente, a la acción evangelizadora en la dimensión

sociopolítica.

En las relaciones de la Iglesia con la sociedad y los Estados,

subraya las dificultades que presenta la Iglesia y su Magisterio

para reconocer e incluso apoyar la instauración de

una ética cívica, que emane, no del Estado, sino de las aportaciones

de las distintas cosmovisiones culturales y religiosas

presentes en la sociedad civil, sin la necesidad de que sea

necesaria una referencia explícita a Dios. La presencia y acción

de la Iglesia en una sociedad laica, desde una laicidad

abierta, es otra cuestión no bien resuelta tanto por parte del

Estado y la sociedad civil, como por parte de la Iglesia.

Un eje del libro es la insistencia en la salvación dentro

de la misma historia humana. No existen dos historias,

sino una sola historia humana en la que Dios realiza su acción

creadora y salvadora. «Dios

trajina su salvación con los ingredientes

humanos e históricos que

nos son cotidianos». En el fondo,

no es otra cosa que la encarnación

de Dios, de Jesucristo en la realidad

humana.

A partir de ahí, va desarrollando

el autor con profundidad y claridad

la dimensión social y política

de la fe y la caridad («caridad política»).

El compromiso social en todos

sus aspectos (interpersonal,

social, cultural, político, estructural)

es parte esencial de la identidad

cristiana y de la misión evangelizadora

de la Iglesia.

La caridad, cuya primera medida

es la justicia y que se desborda

en la solidaridad de la gratuidad

y el don, es la matriz de la

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identidad cristiana y eclesial y de su acción evangelizadora.

La politicidad de la caridad y su vinculación indisociable

con la justicia aparecen constantemente subrayadas.

Es un acento que, además de su validez

innegable, viene muy a punto en el contexto de una sociedad

desencantada políticamente y de una Iglesia que

continúa siendo incapaz de integrar adecuadamente la

acción política como parte integrante de su vida y su misión.

Junto a una distorsión de la acción política a nivel

institucional se da una falta casi total de implicación sociopolítica

desde la fe en la mayoría de los cristianos y

cristianas.

El autor muestra claramente cómo en la última enseñanza

social de la Iglesia, de Benedicto XVI en «Deus Caritas

Est» y «Caritas in Veritate» sobre todo, se diluye e incluso

se cuestiona la dimensión política de la fe, el compromiso

social y la denuncia de los fundamentos del actual sistema

neoliberal. Ello marca una ruptura con la línea proseguida

desde Juan XXIII a Juan Pablo II –con sus afirmaciones explícitas

sobre el pecado estructural o «estructuras de pecado»–.

La caridad en todas sus dimensiones, la vinculación caridad-justicia

y la politicidad de la

caridad son desarrolladas con profundidad

y suma claridad, ofreciendo

una visión unificada e integral

de las mismas. Es una

aportación muy importante y útil

para la formación cristiana. Las últimas

páginas aportan criterios y

propuestas realistas y concretas

para la acción cristiana y eclesial

en el contexto de la actual crisis

económica. Ofrecen también una

serie de planteamientos para discernir

y orientar la acción social de

los cristianos y cristianas, muy útiles

sin duda para diseñar un proyecto

político evangelizador. La

Iglesia tenemos todavía el reto de

entender, asimilar y poner en práctica

la dimensión político-social de

la fe, dimensión política que no es

consecuencia de la fe y la caridad

sino intrínseca a las mismas. ■


La oración

de cada día

Conocer al otro

Comprendo que para vivir el Mandamiento

Nuevo (para ser cristiano) me es indispensable

conocer «al otro», que me es imposible

conocerlo si no lo escucho a él. No se trata

de un problemita, ni de algo bonito e interesante,

sino de la base sobre la que he de

construir mi cristianismo. Algo sé de lo que

tengo que hacer, y puedo enunciarlo así:

–Tengo que desplazar el centro de mi interés

de mi yo al yo del «otro».

–Tengo sobre todo que auscultarle mientras

escucho sus palabras, como auscultan

los médicos los ruidos del pecho. Más que

las palabras en sí mismas, he de atender qué

ecos, qué repercusiones, qué heridas viejas

y nuevas, qué sanidades, qué historia..., traen

consigo.

–Tengo que detectar, sobre todo, en qué

aspectos Cristo está presente en el «otro» y

atender a su mensaje.

«La virtud de escuchar». Guillermo Rovirosa.

Obras Completas Tomo II, página 91.

L a

Dos minutos

La fuerza de la ternura

ternura es la suavidad con la que sale la

luz que llevamos dentro.

El tiempo de la ternura es siempre. El momento

de la ternura es ahora. El territorio de la ternura es

aquí. Todo instante y lugar es espacio propicio

para la ternura: la palabra que digo, el movimiento

que realizo, la mirada que vierto sobre el mundo,

la caricia que derramo sobre la piel del otro y

la actitud de escucha con la que mi corazón se

abre para recibir las expresiones y acciones de los

demás son estancias para la ternura.

La ternura lo disuelve y lo envuelve todo.

Nada ni nadie puede resistirse a la fuerza de la

ternura. Una persona tierna lo empapa y lo deshace

todo con su presencia y, como el agua, se

filtra, sin apenas hacer ruido, por debajo de todas

las corazas defensivas hasta alcanzar y encender,

de nuevo, el corazón que es tocado por

ella.

Las más rígidas armaduras se deshacen cuando

son alcanzadas por una mirada tierna.

La ternura mira y se deja mirar, acaricia y se

deja acariciar, sin estridencias, sin empujes ni

expectativas. La ternura es ojo blando que no

condena sino que comprende.

Todo lo vulnerable, lo pequeño, lo recién

nacido, lo blando y débil nos remite a la ternura.

También el fruto maduro es tierno. Por

eso, el niño y el anciano son fuentes de ternura.

La vida, en su principio y en su final son

reclamos de ternura.

La energía de la ternura es abarcadora,

todo lo envuelve, lo abraza y lo transforma.

La ternura es poner nuestro corazón en

todo lo que decimos o hacemos, es un gesto

total que nos devuelve a nuestra más auténtica

identidad y que nos acerca a la verdad

de los otros. Y es la palabra más hermosa

que quiero seguir entregando al mundo con

todo lo que digo, hago o escribo.

José María Toro

jmtoroa@telefonica.net

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