Tierra del Corazón Magazine: Enero 2018

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Año 9 - Num. 1 - Enero 2018


Notas del director

Directorio

Tierra del Corazón

Director General

Lic. Martha E. Olivares Ahumada

(232) 118 2788

Diseño y diagramación:

William Smith Villalón (271) 1091388

Ventas:

Israel - Reyna

Cel. 232-32-21100

Dirección:

Emiliano Zapata 98

Col. Emiliano Zapata

Martínez de la Torre, Ver.

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Todos los derechos reservados

Tierra del corazón pertenece a Heartland AC

“Deténganse en los caminos

y miren; pregunten por los

senderos antiguos. Pregunten

por el buen *camino, y no se

aparten de él. Así hallarán el

descanso anhelado. (Jer. 6:16)

Feliz año nuevo!

Porque no recibir este 2018

con la misma emoción con a

que un niño abre un regalo..

imagina que abres un libro en

blanco y pones como fecha

primero de enero y haces una

pausa, respiras profundo para

después sonreír al pensar que

esto sólo es el comienzo.

Hoy tienes la oportunidad de

comenzar de nuevo, de tomar

un nuevo rumbo que apunte

hacia tus metas más deseadas.

Comienza de adentro hacia

fuera: ¿qué cambiarías de

tu vida? ¿Qué esperas para

hacerlo ya? Si es tu relación

con Dios, tu trabajo, la

comunicación con tus hijos, tu

matrimonio, tu carácter.

Y Hemos preparado ésta

revista con mucho cariño

para ti, incluimos reflexiones

acerca de la fe, del amor, de la

perseverancia, de la fidelidad

y en los sabores de mi tierra

una deliciosa receta para que

compartas con tus amigos y

familia.

Comenzamos un año nuevo,

decide vivirlo de una manera

diferente, tienes principios,

propósitos y sobre todo un

gran y poderoso Dios, tú no

estás solo, a pesar de todas

las luchas, pruebas, días

grises e inviernos largos, El

está contigo y te invita a

esforzarte, dar lo mejor de ti y

ser valiente… Él ha prometido

estar contigo todos los días

Feliz 2018!!

Martha Olivares


Nada puede ir bien

en un sistema en

el que las palabras

contradicen los

hechos

(Napoleón Bonaparte)

El corazón humano

es un instrumento de

muchas cuerdas; el

perfecto conocedor

de los hombres las

sabe hacer vibrar

todas, como un buen

músico.”

(Charles Dickens)

4.- Las 3 pipas

5.- El tazón de madera

8.- Todo es posible

9.- El hijo preferido

10.- Los dos lobos

11.- Como mantener el barco a flote

14.- El matrimonio no es para ti

17.- El extraño

19.- 4 principios

20.- Valora lo que tienes

24.- Collar de turquesas

25.- Tú vales

26.-El árbol de manzanas

27.- Lentes de contacto

28.- No hay nada que puedas hacer

30.- Sabores... Pavo relleno

contenido


las 3 pipas

Cada día sabemos

mas y entendemos

menos

(Albert Einstein)

No seas sabio en

tu propia opinión;

Teme a Jehová, y

apártate del mal.

Proverbios 3:7

Una vez un miembro de la tribu se

presentó furioso ante su jefe para

informarle que estaba decidido a

tomar venganza de un enemigo

que lo había ofendido gravemente.

Quería ir inmediatamente y matarlo sin

piedad. El jefe lo escuchó atentamente

y luego le propuso que fuera a hacer lo

que tenía pensado, pero antes de hacerlo

llenara su pipa de tabaco y la fumara con

calma al pie del árbol más grande del

pueblo.

El hombre cargó su pipa y fue a sentarse

bajo la copa del gran árbol. Tardó una

hora en terminar la pipa. Luego sacudió

las cenizas y decidió volver a hablar con

el jefe para decirle que lo había pensado

mejor, que era excesivo matar a su

enemigo pero que sí le daría una paliza

memorable para que nunca se olvidara

de la ofensa.

Nuevamente el anciano lo escuchó y

aprobó su decisión, pero le ordenó que

ya que había cambiado de parecer,

llenara otra vez la pipa y fuera a fumarla al

mismo lugar. También esta vez el hombre

cumplió su encargo y gastó media hora

meditando.

Después regresó a donde estaba el

cacique y le dijo que consideraba

excesivo castigar físicamente a su

enemigo, pero que iría a echarle en cara

su mala acción y le haría pasar vergüenza

delante de todos.

Como siempre, fue escuchado con

bondad pero el anciano volvió a

ordenarle que repitiera su meditación

como lo había hecho las veces anteriores.

El hombre medio molesto pero ya mucho

más sereno se dirigió al árbol y allí

sentado fue convirtiendo en humo, su

tabaco y su problema.

Cuando terminó, volvió al jefe y le dijo:

“Pensándolo mejor veo que la cosa

no es para tanto. Iré donde me espera

mi agresor para darle un abrazo. Así

recuperaré un amigo que seguramente

se arrepentirá de lo que ha hecho”.

El jefe le regaló dos cargas de tabaco para

que fueran a fumar juntos al pie del árbol,

diciéndole: “Eso es precisamente lo que

tenía que pedirte, pero no podía decírtelo

yo; era necesario darte tiempo para que

lo descubrieras tú mismo”.

El que fácilmente se enoja hará locuras;

Y el hombre perverso será aborrecido.

Los simples heredarán necedad; Mas

los prudentes se coronarán de sabiduría

(Pr14:17-18)


Enero 2018 05

el tazón de madera

Para saber hablar

es preciso saber

escuchar.”

( Plutarco )

Lo que siembras..

cosechas

(Jesucristo)

El viejo se fue a vivir con su hijo, su

nuera y su nieto de cuatro años. Ya

las manos le temblaban, su vista se

nublaba y sus pasos flaqueaban.

La familia completa comía junta en la

mesa, pero las manos temblorosas y

la vista enferma del anciano hacían el

alimentarse un asunto difícil. Los guisantes

caían de su cuchara al suelo de y cuando

intentaba tomar el vaso, derramaba la

leche sobre el mantel.

El hijo y su esposa se cansaron de la

situación.

“Tenemos que hacer algo con el abuelo”

dijo el hijo. “Ya he tenido suficiente.

Derrama la leche, hace ruido al comer y tira

la comida al suelo”.

Así fue como el matrimonio decidió poner

una pequeña mesa en una esquina del

comedor.

Ahí, el abuelo comía solo mientras el resto

de la familia disfrutaba la hora de comer.

Como el abuelo había roto uno o dos

platos, su comida se la servían en un tazón

de madera.

De vez en cuando miraban hacia donde

estaba el abuelo y podían ver una lágrima

en sus ojos mientras estaba ahí sentado

sólo.

Sin embargo, las únicas palabras que la

pareja le dirigía, eran fríos llamados de

atención cada vez que dejaba caer el

tenedor o la comida.

El niño de cuatro años observaba todo en

silencio.

Una tarde antes de la cena, el papá

observó que su hijo estaba jugando con

trozos de madera en el suelo.

Le preguntó dulcemente: “¿Qué estás

haciendo?” Con la misma dulzura el niño

le contestó: “Ah, estoy haciendo un tazón

para ti y otro para mamá para que cuando

yo crezca, ustedes coman en ellos.” Sonrió

y siguió con su tarea.

Las palabras del pequeño golpearon a

sus padres de tal forma que quedaron

sin habla. Las lágrimas rodaban por sus

mejillas. Y, aunque ninguna palabra se

dijo al respecto, ambos sabían lo que

tenían que hacer. Esa tarde el esposo

tomó gentilmente la mano del abuelo y lo

condujo de vuelta a la mesa de la familia.

Pro 1:8 Oye, hijo mío, la instrucción de

tu padre,

Y no desprecies la dirección de tu

madre;


todo es posible

El nuestro es

un mundo en

el que la gente

no sabe lo que

quiere... Pero esta

dispuesta a todo

para conseguirlo

(Amanda)

Había dos niños que patinaban

sobre una laguna congelada. Era

una tarde nublada y fría, pero los

niños jugaban sin preocupación,

cuando de pronto, el hielo se reventó

y uno de los niños cayó al agua. El otro

niño viendo que su amiguito se ahogaba

debajo del hielo, tomó una piedra y

empezó a golpear con todas sus fuerzas

hasta que logró quebrarlo y así salvar a su

amigo.

Cuando llegaron los bomberos y vieron lo

que había sucedido, se preguntaron:

¿Cómo lo hizo? El hielo está muy

grueso, es imposible que lo haya podido

quebrar, con esa piedra y sus manos tan

pequeñas!!!!

En ese instante apareció un anciano y dijo:

“Yo sé cómo lo hizo”.

¿Cómo ?, le preguntaron.

Y el anciano contestó: “No había nadie a

su alrededor que le dijera que no se podía

hacer”

Este mundo parece limitarnos y decir: “no

puedes hacerlo”, “ya no lo intentes”, “pon

los pies en la tierra y desiste” “no sueñes

mas” “es bien difícil”…. y es realmente

una minoría la gente que logra caminar

haciendo caso omiso del pesimismo de

los demás, desafortunadamente muchas

personas creen los malos augurios y se

quedan inmóviles viendo como su vida

pasa, así como las oportunidades para

triunfar en aquello que deseaban.

Es por ello que para avanzar debemos

ignorar las voces de desánimo, de la duda,

del conformismo y avanzar confiados en

la enorme capacidad con la cual hemos

nacido ya que estamos equipados con

lo mejor de lo mejor, somos hechura de

un Dios amoroso que conoce nuestros

talentos y desea que los utilicemos

confiadamente.

Porque yo sé los pensamientos que

tengo acerca de vosotros dice Jehová,

pensamientos de paz y no de mal, para

daros el fin que esperáis,

(Jeremías 29:11)


Enero 2018 09

el hijo preferido

Todo aquel que

pide, recibe; y

el que busca,

halla; y al que

llama, se le abrirá

(Jesucristo)

Cierta vez preguntaron a una

madre cuál era su hijo preferido,

aquel que ella mas amaba. Ella,

dejando entrever una sonrisa,

respondió:

“Nada es más voluble que un corazón de

madre, y, como madre, le respondo: el

hijo dilecto, aquel a quien me dedico en

cuerpo y alma:

Es mi hijo enfermo, hasta que sane.

El que partió, hasta que vuelva.

El que está cansado, hasta que descanse.

El que está con hambre, hasta que se

alimente.

El que está con sed, hasta que beba.

El que está estudiando, hasta que

aprenda.

El que está desnudo, hasta que se vista.

El que no trabaja, hasta que se emplée.

El que se enamora, hasta que se case.

El que se casa, hasta que conviva.

El que es padre, hasta que los críe.

El que prometió, hasta que cumpla.

El que debe, hasta que pague.

El que llora, hasta que calle.

Y ya con el semblante bien distante de

aquella sonrisa, completó:

El que ya me dejó... hasta que lo

reencuentre...”

Una madre siempre ve en su hijo la

esperanza dormida que un día despertará,

Su fe siempre la sostiene. Madre es madre,

aunque el hijo se olvide de ella.

A la mujer estéril le da un hogar y le

concede la dicha de ser madre.

Salmo 113:9


los dos lobos

Un viejo cacique de una tribu estaba teniendo una charla

con sus nietos acerca de la vida.

Él les dijo:

“¡Una gran pelea está ocurriendo dentro de mí!... ¡es

entre dos lobos!

“Uno de los lobos es maldad, temor, ira, envidia, dolor, rencor,

avaricia, arrogancia, culpa, resentimiento, inferioridad, mentiras,

orgullo, egolatría, competencia, superioridad.

“El otro es Bondad, Alegría, Paz, Amor, Esperanza, Serenidad,

Humildad, Dulzura, Generosidad, Benevolencia, Amistad,

Empatía, Verdad, Compasión y Fe.

Esta misma pelea está ocurriendo dentro de ustedes y dentro de

todos los seres de la tierra.

Lo pensaron por un minuto y uno de los niños le preguntó a su

abuelo:

“¿Y cuál de los lobos crees que ganará?”

El viejo cacique respondió, simplemente...

“El que alimentes.”

Porque del corazón salen los malos pensamientos, los

homicidios, los adulterios, la inmoralidad sexual, los robos, los

falsos testimonios y las calumnias. (Mt15:19)

En los momentos

de angustia y de

«pesadilla mortal»,

la oración,

acompañada por

el compromiso de

hacer la voluntad

de Dios, devuelve el

auténtico gusto por

la vida”.

(apuntes)


Enero 2018 11

como mantener

el barco a flote

Un día en una visita al capitán

del barco, sonó una alarma

estridente, seguida por

extraños ruidos como de algo

que rechinaba y chocaba ruidosamente

debajo del puente.

«Son nuestros compartimentos

herméticos que se cierran», explicó el

capitán. Es una parte importante de

nuestros ejercicios de seguridad.

En caso de un verdadero problema,

el agua que se filtra en un

compartimiento no afecta al resto del

barco. Aun al chocar con un témpano

de hielo, como el Titanic, el agua sólo

penetraría en el compartimiento roto.

Sin embargo, el barco seguiría a flote».

Cuando habló a los estudiantes de Yale,

Osler recordó la descripción que el

capitán hizo del barco:

Cada uno de ustedes es una

organización más maravillosa que ese

gran trasatlántico, y han emprendido

un viaje mucho más largo.

Les exhorto a que aprendan a tener

bajo sujeción su vida y a vivir cada día

en un compartimiento hermético para

ese día.

Esto garantizará su seguridad en todo

el viaje de la vida. Toquen un botón y

escuchen, en todo ámbito de su vida,

las puertas de hierro que dejan fuera

el pasado, los días de ayer que ya han

muerto.

Toquen otro botón y cierren, con una

pared metálica, el futuro, los mañanas

que aún no nacen. Así estarán a salvo; a

salvo por ese día.

No piensen en la cantidad que hay

que lograr, ni en las dificultades que

hay que vencer, sino empéñense

seriamente en la tarea menuda que

tienen a la mano, y dejen que sea

suficiente para el día; porque nuestro

claro deber no es ver lo que apenas

se ve en la distancia, sino hacer lo que

tenemos al alcance de la mano.

Muchos barcos personales están

zozobrando hoy porque no

aprendieron a cerrar el compartimento

de abajo. Aprendamos la lección para

mantener flotando el barco de nuestra

existencia.

Mateo 6.34.

No os afanéis por el día de mañana,

porque el día de mañana traerá

su afán. Basta a cada día su propio

mal.

1 Pedro 5:7

Echando toda vuestra ansiedad

sobre El, porque El tiene cuidado de

vosotros.

No hay árbol que

el viento no haya

sacudido

(Proverbio Hindú)

El mejor conductor

es aquel que

imagina que su

familia va con él en

el mismo auto

(Henry Ford)


Hay tantas cosas para gozar y

nuestro paso por la Tierra es tan

corto, que sufrir es una pérdida

de tiempo. Además nuestro

Dios siempre está dispuesto a

complacernos y a sonreírnos desde

el cielo, por eso estamos rodeados

de tantas buenas noticias. Cada

mañana es una buena noticia. Cada

niño que nace es una buena noticia,

cada hombre que cree en Dios es una

buena noticia, porque por cada gente

que cree y obedece a Dios hay un

delincuente menos, por eso hay que

cuidarse del que no cree en lo bueno

porque entonces creerá en lo malo y

lo hará……

Facundo Cabral


Enero 2018 15

el matrimonio

no es para ti

Después de haber estado casado

solamente por un año y medio,

he llegado a la conclusión de

que el matrimonio no es para

mí. Por favor, antes de empezar a hacer

suposiciones o pasar juicio a este artículo,

sigue leyendo.

Conocí a mi esposa en la escuela

secundaria cuando teníamos 15 años.

Fuimos amigos durante diez años, hasta

que decidimos que ya no queríamos ser

sólo amigos. Recomiendo ampliamente

que los mejores amigos se enamoren.

Vendrán muchos buenos ratos de una

relación así.

Sin embargo, enamorarme de mi mejor

amiga no impidió que tuviera ciertos

temores y ansiedades sobre el matrimonio.

Entre más se acercaba el momento de

decidir si nos deberíamos casar, más

me llenaba de un miedo paralizante.

¿Estaba preparado? ¿Estaba tomando la

decisión correcta? ¿Era Kim la persona

más adecuada para tomar como esposa?

¿Podría ella hacerme feliz?

Entonces, en una noche que cambió mi

destino, le conté estos pensamientos y

preocupaciones a mi papá. Cada uno

de nosotros tenemos momentos en

nuestras vidas en que sentimos como si

el tiempo se detuviera y todo a nuestro

alrededor se acomodara perfectamente

para marcar ese suceso especial que nunca

olvidaremos.

Cuando mi padre respondió a mis

inquietudes, fue uno de esos momentos

para mí. Con una sonrisa en su rostro, dijo:

“Seth, estás siendo totalmente egoísta. Así

que voy a hacer esto realmente simple: el

matrimonio no es para ti. No te casas para

que te hagan feliz, te casas para hacer feliz

a alguien más. Más que eso, tu matrimonio

no es para ti, te casas para beneficiar

a tu familia. No hablo de los suegros y

familiares, sino de tus futuros hijos. ¿A

quién quieres a tu lado para que te ayude

a criarlos? ¿Quién quieres que sea una

influencia diaria en ellos? El matrimonio

no es para ti. No se trata de ti. Se trata de la

persona con quien te casas.”

Fue en ese momento en el que supe

que Kim era la persona con quien quería

casarme. Me di cuenta de que quería

hacerla feliz a ella, ver su sonrisa cada día,

y hacerla reír todos los días. Yo quería ser

parte de su familia, y mi familia quería que

ella fuera parte de la nuestra. Y al recordar

todas las veces que la había visto jugar con

mis sobrinas, supe que ella era la persona

con quien quería construir nuestra propia

familia.

El consejo de mi padre era a la vez

sorprendente y revelador. Iba en contra

de la actual “filosofía de Wal-Mart”, que

es: “si no te hace feliz, puedes regresarlo

y llevarte otro nuevo”. La realidad no es

así, un matrimonio verdadero (y el amor

verdadero) no se trata de ti. Se trata de

la persona que amas: sus deseos, sus

necesidades, sus esperanzas y sus sueños.

El Egoísmo siempre exige: “¿Qué gano

yo?” Mientras que el Amor dice: “¿Qué más

puedo dar?”

Hace algún tiempo, mi esposa me mostró

lo que significa amar desinteresadamente.

Durante muchos meses, mi corazón se

había endurecido con una mezcla de

miedo y resentimiento. Cuando la presión

había aumentado a un punto en donde

ninguno de los dos podía soportarlo más,

las emociones estallaron. Tristemente fui

insensible y egoísta con ella.

Pero en lugar de responder con más

egoísmo, Kim hizo algo más que

maravilloso, ella demostró un acto

humilde de amor puro. Dejando de lado

todo el dolor y sufrimiento que yo le había

causado, amorosamente me tomó entre

sus brazos y reconfortó mi alma.

Me di cuenta de que me había olvidado

del consejo de mi padre. Mientras que el

objetivo de Kim en el matrimonio había

sido darme amor, mi contribución había

sido solo pensar en mí. El darme cuenta de

lo terrible que fui, me hizo llorar, y en ese

momento le prometí a mi esposa que iba a

tratar de ser mejor.

Así que si estás —casado, comprometido,

soltero, o incluso si has jurado nunca

casarte— Quiero que sepas que el

matrimonio no es para ti. Ninguna relación

verdadera basada en amor se trata ti. El

amor siempre se trata de la persona que

amas.

Y, paradójicamente, entre más amas a esa

persona, más es el amor que recibes. Y

no solo de tu pareja, sino también de sus

amigos, su familia y las miles de personas

que nunca hubieras conocido si el amor

que puedes brindar hubiera permanecido

centrado solo en ti mismo.

En verdad, el amor en el matrimonio no es

para ti. Es para otros.

El amor es sufrido, es benigno; el amor no

tiene envidia, el amor no es jactancioso,

no se envanece; no hace nada indebido,

no busca lo suyo, no se irrita, no guarda

rencor; (1Cor13:4-5)


Enero 2018 17

Sólo hay un

lugar donde

éxito viene

antes de

trabajo: el

diccionario

(Apuntes)

el extraño

Unos cuantos años después que

yo naciera, mi padre conoció a un

extraño, recién llegado a nuestra

pequeña población. Desde el

principio, mi padre quedó fascinado con

este encantador personaje, y enseguida lo

invitó a que viviera con nuestra familia.

El extraño aceptó y desde entonces ha

estado con nosotros.

Mientras yo crecía, nunca pregunté su

lugar en mi familia; en mi mente joven ya

tenía un lugar muy especial.

Mis padres eran instructores

complementarios:

Mi mamá me enseñó lo que era bueno y

lo que era malo y mi papá me enseñó a

obedecer.

Pero el extraño era nuestro narrador.

Nos mantenía hechizados por horas con

aventuras, misterios y comedias.

El siempre tenía respuestas para cualquier

cosa que quisiéramos saber de política,

historia o ciencia.

¡Conocía todo lo del pasado, del presente y

hasta podía predecir el futuro!

Llevó a mi familia al primer partido de

fútbol.

Me hacia reír, y me hacía llorar.

El extraño nunca paraba de hablar, pero a

mi padre no le importaba.

A veces, mi mamá se levantaba temprano

y callada, mientras que el resto de nosotros

estábamos pendientes para escuchar

lo que tenía que decir, pero ella se iba a

la cocina para tener paz y tranquilidad.

(Ahora me pregunto si ella habrá rogado

alguna vez, para que el extraño se fuera.)

Mi padre dirigió nuestro hogar con ciertas

convicciones morales, pero el extraño

nunca se sentía obligado para honrarlas.

Las blasfemias, las malas palabras, por

ejemplo, no se permitían en nuestra

casa… Ni por parte de nosotros, ni de

nuestros amigos o de cualquiera que nos

visitase. Sin embargo, nuestro visitante

de largo plazo, lograba sin problemas

usar su lenguaje inapropiado que a veces

quemaba mis oídos y que hacía que papá

se retorciera y mi madre se ruborizara.

Mi papá nunca nos dio permiso para

tomar alcohol. Pero el extraño nos animó a

intentarlo y a hacerlo regularmente.

Hizo que los cigarrillos parecieran frescos e

inofensivos, y que los cigarros y las pipas se

vieran distinguidas.

Repetidas veces lo criticaron, mas nunca

hizo caso a los valores de mis padres, aun

así, permaneció en nuestro hogar.

Han pasado más de cincuenta años desde

que el extraño se mudó con nuestra

familia. Desde entonces ha cambiado

mucho; ya no es tan fascinante como era

al principio.

No obstante, si hoy usted pudiera entrar

en la guarida de mis padres, todavía

lo encontraría sentado en su esquina,

esperando por si alguien quiere escuchar

sus charlas o dedicar su tiempo libre a

hacerle compañía...

¿Su nombre?

Nosotros lo llamamos Televisor... tu como

le llamas?

Debemos usar sabiamente todas las

cosas...


Enero 2018 19

4 principios

1. No Supongas

No des nada por supuesto.

Si tienes DUDA, aclárala.

Si SOSPECHAS, pregunta.

Suponer te hace inventar historias increíbles

que sólo envenenan tu alma y que no tienen

FUNDAMENTO.

2. Honra Tus Palabras

Lo que sale de tu boca es lo que eres tú.

Si no honras tus palabras, no te estás honrando a ti

mismo; y si no te honras a ti mismo, no te amas.

honrar tus palabras es ser coherente con lo que

piensas y con lo que haces.

Eres auténtico y te hace respetable ante los demás y

ante ti mismo.

3. Haz Siempre lo Mejor

Si siempre haces lo mejor que puedas, nunca podrás

recriminarte ni arrepentirte de nada.

4. No te Tomes NADA Personal

Ni la peor OFENSA.

Ni el peor DESAIRE.

Ni la más grave HERIDA.

En la medida que alguien te quiere lastimar, en esa

medida ese alguien se lastima a sí mismo. Pero el

problema es de Él y no tuyo.


Sólo porque

alguien no te ame

como tú quieres,

no significa que no

te ame con todo su

ser. –

Gabriel García

Márquez

que

Valora lo

tienes


Enero 2018 21

Mi nombre es Anthony García y

llegué a esta ciudad después

que mis padres se mudaron

de California gracias a una

oportunidad de trabajo. En Green Bay

conocí, hace ya casi 20 años, a Madeleine,

mi primera esposa.

Vaya que me costó mucho trabajo

conquistarla! La recuerdo cuando tenía

25 años y, como si fuera ayer, puedo verla:

bellísima, inteligente, conversadora y

siempre con una sonrisa a flor de labios.

Me esforcé mucho por demostrarle que yo

era un hombre que valía la pena y uno de

los días más felices de mi vida fue cuando

aceptó ser mi novia.

Yo era contratista y Madeleine siempre

me apoyó en mi trabajo. Incluso dejó sus

estudios de enfermería por comenzar a

trabajar como mi asistente y como era

tan conversadora y bien relacionada, fue

de mucha ayuda para conseguir algunos

buenos contratos.

Al cabo de unos años comenzamos a

vivir juntos y aunque ella hacía grandes

esfuerzos por mantener vivo el romance

en nuestra relación, yo comencé a

enfocarme mucho en el trabajo y a

descuidar incluso nuestras conversaciones.

Pasaron los años y fuimos envejeciendo

y, de la belleza de la juventud, quedaban

algunos rasgos, a sus 40 años de edad

Madeleine lucía apagada y triste, como

cansada. Yo se lo atribuía a esos 10 o 12

kilos de más que había ganado con el

tiempo, que probablemente eran la razón

por la que a veces me parecía que estaba

de mal humor.

Un día Madeleine me dijo que quería

retomar sus estudios de enfermería y,

aunque me parecía que ya estaba algo

vieja para eso, le dije que se tomara

el tiempo necesario para hacer lo que

quisiera. Yo contrataría una asistente y

problema resuelto.

Pocos días después llegó Sarah a

nuestras vidas y quedé impactado. A

sus 30 años era bella y sonreía como lo

hacía Madeleine cuando la conocí y la

manera como me miraba me hacía sentir

perturbado.

Después de varias infidelidades y

discusiones en casa me separé de

Madeleine (con quien por cierto nunca

me casé legalmente) y me casé con Sarah.

En ese momento sentía que no podía

estar más feliz. Tenía a mi lado una mujer

sumamente bella y provocativa (por lo

que mis amigos me envidiaban) y una

situación económica buena y estable,

gracias al prestigio que mi negocio había

ganado.

Durante casi cinco años no supe nada de

Madeleine. La verdad no me importaba

saber qué había hecho con su vida,

especialmente porque no tuvimos hijos

y yo estaba muy ocupado viajando y

disfrutando mi matrimonio.

Hace seis meses, mientras iba rumbo a

buscar a Sarah a la fiesta de cumpleaños

de una de sus amigas, sufrí un terrible

accidente de tránsito. Una pareja de

jóvenes que había tomado muchas

cervezas de más en esa misma fiesta, me

embistió con su camioneta en un cruce

pocas cuadras antes de llegar.

El impacto fue tan fuerte que mi automóvil

salió disparado casi tres metros y, tras

chocar contra un poste de electricidad,

perdí mi pierna y brazo izquierdos.

Estuve inconsciente durante un mes.

Cuando reaccioné lo primero que hice

fue preguntar por mi esposa, quien

aparentemente estuvo a mi lado durante

una semana pero luego no regresó por el

hospital.

Esa misma noche, mientras me

encontraba somnoliento por la gran

cantidad de calmantes, escuché una voz

que me confortó. ¡Ella había regresado!

Esa voz tan cercana, cálida, familiar, que

me hacía sentir protegido y amado solo

podía ser la de mi bella Sarah, a quien

seguramente alguien le habría informado

de mi recuperación.

Cuando logré incorporarme y tomar

conciencia de quien estaba realmente en

mi habitación, me llevé una gran sorpresa.

Allí estaba frente a mí, con unos ojos que

no podían ocultar su felicidad por ver

mi mejoría, la misma Madeleine que sin

ningún remordimiento había corrido de

mi casa hacía ya tanto tiempo.

Durante mi estado más crítico y los

dos meses y medio más que tuve

que permanecer en el hospital, fue la

enfermera a mi cuidado. Una tarde que

se veía particularmente contenta se

despidió temprano de mí. La vi soltar su

cabello ya canoso y sacudirse la blusa que

llevaba bajo la bata médica. “Hoy debo

marcharme temprano, así que te dejaré a

cargo de mi compañera”, me dijo.

Cuando le pregunté por qué me

abandonaría ese día, en el que

particularmente sentía más agudo el dolor

y absolutamente nadie parecía haber

recordado mi cumpleaños número 58, me

dijo unas palabras que jamás olvidaré:

“Durante más de tres meses he cuidado

de ti. He lavado tus heridas, te he dado

de comer. Hasta me he encargado de tu

aseo personal, te he afeitado, cepillado

y asistido cuando debes ir al baño.

Exactamente como lo hubiera hecho

si nunca me hubieras dejado por una

jovencita, que probablemente no esté

aquí porque le parezca terrible estarte

viendo en éstas condiciones. Pero hoy

estoy cumpliendo un año de matrimonio

con un hombre que sí valora lo que tiene

y mi relación contigo, más allá del pasado

que compartimos, hoy es estrictamente

laboral… Y el trabajo, como bien debes

recordarlo, nunca fue para mí más

importante que el amor. Buenas noches”.

Valora lo que tienes .. antes de que sea

demasiado tarde.


Este espacio

puede ser tuyo

Llámanos (232) 123 8599


collar de turquesas

El mundo está en

peligro, no por las

personas malas

sino por aquellas

que permiten la

maldad

Albert Einstein

Detrás del mostrador el hombre

miraba distraídamente hacia la

calle mientras una pequeña niña

se aproximaba al local.

Ella aplastó su naricita contra el vidrio

del espectacular aparador y de pronto

sus ojos color miel brillaron cuando vio

determinado objeto.

Ella entró decididamente en el local y pidió

ver un hermoso collar azul que le había

llamado la atención y le dijo al vendedor:

“Es para mi hermana. Podría hacerme un

lindo paquete?”

El dueño del local, quien estaba a un lado,

miró a la chica con cierta desconfianza y

con toda tranquilidad le preguntó:

“Cuánto dinero tienes, pequeña?”

Sin alterarse ni un instante, la niña sacó de

su bolsillo un atadito lleno de nudos, los

cuales delicadamente fue deshaciendo

uno por uno.

Cuando terminó, colocó orgullosamente

el pañuelo sobre el mostrador y con

inusitado aplomo, dijo:

“… Esto alcanza, no?”

En el pañuelo solamente había unas

cuantas monedas...

Mirando al dueño con una tierna mirada

que expresaba una mezcla de ilusión y

tristeza le dijo:

“Sabe, desde que nuestra madre murió,

mi hermana me ha cuidado con mucho

cariño y la pobre nunca tiene tiempo para

ella...”

“Hoy es su cumpleaños y estoy segura que

ella estará feliz con este collar, porque es

justo del color de sus ojos…”

El empleado miraba al dueño sin saber

qué hacer o decir, pero éste sólo le

sonrió a la niña, y se fue a la trastienda,

y personalmente lo envolvió en un

espectacular papel plateado e hizo un

hermoso moño con una cinta azul.

Ante el estupor del empleado, el dueño

colocó el hermoso paquete en una de

las exclusivas bolsas de la joyería y se lo

entregó a la pequeña diciéndole:

“Toma, llévalo con cuidado.”

Ella se fue feliz saltando calle abajo.

Todavía no había terminado el día cuando

una encantadora joven de cabellos rubios

y maravillosos ojos azules entró en el

negocio.

Colocó sobre el mostrador el paquete

desenvuelto y preguntó:

“Este collar fue comprado aquí?”

El empleado cortésmente le pidió que

esperara un momento y fue a llamar al

dueño, quien de inmediato regresó, y con

la más respetuosa sonrisa le dijo:

“Sí, señora, este collar es una de las piezas

especiales de nuestra colección exclusiva

y en efecto, fue comprado aquí esta

mañana”

“Cuánto costó?”

“Lamento no poder brindarle esa

información, señora. Es nuestra política

que el precio de cualquier artículo siempre

es un asunto confidencial entre la empresa

y el cliente”

“…Pero mi hermana sólo tenía algunas

monedas que ha juntado haciendo

muñecas de trapo con ropa vieja, pues

mi sueldo es demasiado modesto y

apenas nos alcanza para sobrevivir. Este

collar ciertamente no es de fantasía, y ella

simplemente no tendría dinero suficiente

para pagarlo...!

El hombre tomó el estuche, rehízo el

envoltorio casi ceremoniosamente, y con

mucho cariño colocó de nuevo la cinta

diciendo mientras se lo devolvía a la joven:

“Ella pagó el precio más alto que cualquier

persona puede pagar:

Ella dio todo lo que tenía.”

el silencio llenó el local y las lágrimas

rodaron por el rostro de la joven, mientras

sus manos tomaban el paquete y salía de

allí lentamente, abrazándolo fuerte contra

su pecho.

Hay más dicha en dar que en recibir.’“

(Hech20:35)


Enero 2018 25

tú vales

La vida es una

obra de teatro

que no permite

ensayos... Por

eso, canta, ríe,

baila, llora y vive

intensamente

cada momento

de tu vida... antes

que el telón baje y

la obra termine sin

aplausos.

Charles Chaplin

Un reconocido personaje inició su

seminario sosteniendo un billete

de $20 dólares y preguntó a su

auditorio:

- Alguien quiere este billete?

- Varias personas levantaron la mano.

Entonces les dijo:

- Alguno de ustedes recibirá este billete,

pero antes voy a hacer algo.

Tomó el billete con su mano y lo oprimió

hasta arrugarlo, luego volvió a preguntar si

alguien todavía lo quería.

Las manos del auditorio se mantenían

arriba.

- Bien- dijo el orador

- Y si hago esto?

- Tiró el billete al suelo y comenzó a

pisarlo.

Después lo recogió, el billete estaba

sucio y maltratado, entonces volvió a

preguntar si todavía lo querían. Las manos

continuaban arriba.

- Amigos míos- comentó el orador- Han

aprendido una valiosa lección: No importa

lo que le hice al billete, ustedes todavía lo

quieren, porque su valor no disminuyó,

pues todavía vale veinte dólares.

Así sucede con nuestro valor… muchas

veces en nuestras vidas somos derribados,

somos maltratados, mordemos el polvo

debido a las decisiones que tomamos y

a las circunstancias que encontramos en

nuestro camino, entonces, nos sentimos

como si ya no valiéramos nada.

Pero no importa lo que nos haya pasado,

nosotros nunca perderemos nuestro valor,

porque no depende de nosotros, ni de lo

que hagamos, ni tampoco de las ocasiones

en las cuales nos hemos equivocado…

nuestro valor radica en el que Dios nos da

y ese valor permanece por siempre.

Antes de formarte en el vientre,

ya te había elegido; antes de que

nacieras, ya te había apartado ...

(Jeremías 1:5)


el árbol de manzanas

Hace mucho tiempo existía un

enorme árbol de manzanas.

Un pequeño niño lo amaba

mucho y todos los días jugaba

alrededor de él. Trepaba al árbol hasta el

tope y él le daba sombra. Él amaba al árbol

y el árbol amaba al niño. Pasó el tiempo

y el pequeño niño creció y el nunca más

volvió a jugar alrededor del enorme árbol.

Un día el muchacho regresó al árbol y

escuchó que el árbol le dijo triste: “¿Vienes

a jugar conmigo?” pero el muchacho

contestó “Ya no soy el niño de antes que

jugaba alrededor de enormes árboles. Lo

que ahora quiero son juguetes y necesito

dinero para comprarlos”.

“Lo siento, dijo el árbol, pero no tengo

dinero… Te sugiero que tomes todas mis

manzanas y las vendas. De esta manera tú

obtendrás el dinero para tus juguetes”. El

muchacho se sintió muy feliz. Tomó todas

las manzanas y obtuvo el dinero y el árbol

volvió a ser feliz. Pero el muchacho nunca

volvió después de obtener el dinero y el

árbol volvió a estar triste.

Tiempo después, el muchacho regresó y el

árbol se puso feliz y le preguntó: “¿Vienes

a jugar conmigo?” “No tengo tiempo

para jugar. Debo trabajar para mi familia.

Necesito una casa para compartir con mi

esposa e hijos. ¿Puedes ayudarme?”… ”

Lo siento, pero no tengo una casa, pero…

tú puedes cortar mis ramas y construir tu

casa”. El joven cortó todas las ramas del

árbol y esto hizo feliz nuevamente al árbol,

pero el joven nunca más volvió desde esa

vez y el árbol volvió a estar triste y solitario.

Cierto día de un cálido verano, el hombre

regresó y el árbol estaba encantado.

¿Vienes a jugar conmigo? le preguntó el

árbol. El hombre contestó “Estoy triste y

volviéndome viejo. Quiero un bote para

navegar y descansar. ¿Puedes darme

uno?”. El árbol contestó: “Usa mi tronco

para que puedas construir uno y así

puedas navegar y ser feliz”. El hombre

cortó el tronco y construyó su bote. Luego

se fue a navegar por un largo tiempo.

Finalmente regresó después de muchos

años y el árbol le dijo: “Lo siento mucho,

pero ya no tenga nada que darte ni

siquiera manzanas”. El hombre replicó

“No tengo dientes para morder, ni fuerza

para escalar…Por ahora ya estoy viejo”.

Entonces el árbol con lágrimas en sus ojos

le dijo, “Realmente no puedo darte nada….

la única cosa que me queda son mis raíces

muertas”. Y el hombre contestó: “Yo no

necesito mucho ahora, solo un lugar para

descansar. Estoy tan cansado después de

tantos años”. “Bueno, las viejas raíces de un

árbol, son el mejor lugar para recostarse

y descansar. Ven siéntate conmigo y

descansa”.

El hombre se sentó junto al árbol y este

feliz y contento sonrió con lágrimas.

Esta puede ser la historia de cada uno de

nosotros. El árbol son nuestros padres.

Cuando somos niños, los amamos y

jugamos con papá y mamá… Cuando

crecemos los dejamos …..sólo regresamos

a ellos cuando los necesitamos o estamos

en problemas… No importa lo que sea,

ellos siempre están allí para darnos todo lo

que puedan y hacernos felices.

Tú puedes pensar que el muchacho es

cruel contra el árbol, pero es así como

nosotros tratamos a nuestros padres…

Valoremos a nuestros padres mientras los

tengamos a nuestro lado y si ya no están,

que la llama de su amor viva por siempre

en tu corazón y su recuerdo te dé fuerza

cuando estás cansado…

Honrarás a tu padre y a tu madre para que

te vaya bien…


Enero 2018 27

lentes de contacto

Brenda era una joven mujer que fue

invitada a escalar rocas. Aunque

esto le causaba mucho miedo,

fue con su grupo a un tremendo

risco de granito. A pesar de su miedo, se

colocó el equipo, tomó un extremo de la

cuerda y comenzó a enfrentar la roca. En

determinado momento, llegó a un borde,

donde pudo tomar un respiro.

Mientras estaba ahí, la cuerda de

seguridad golpeó contra un ojo de Brenda

y le sacó su lente de contacto

Bueno, ahí estaba ella en el borde de la

roca, con cientos de metros bajo ella y

cientos de metros sobre ella. Por supuesto

que buscó y buscó, esperando que hubiera

caído en el borde, pero simplemente no

estaba la lente.

Ahí estaba ella, lejos de casa, con su vista

borrosa. Estaba desesperada y comenzó

a enfadarse, por lo que oró al Señor para

que la ayudase a encontrar su lente.

Cuando llegó a la cima, un amigo examinó

su ojo y su ropa buscando la lente, pero

no la pudieron encontrar. Ella se sentó,

desalentada, con el resto de la gente,

esperando a que los demás llegaran a la

cima.

Ella miró a través de las montañas,

pensando en el verso de la Biblia acerca de

que los ojos del Señor observan alrededor

de toda la tierra y pensó: “Señor, Tú puedes

ver estas montañas.

Tú conoces cada piedra y cada hoja, y Tú

sabes exactamente dónde está mi lente de

contacto. Por favor ayúdame.”

Finalmente, bajaron. Al pie de la montaña

había un nuevo grupo de alpinistas

comenzando a enfrentar el risco. Uno

de ellos gritó: “Oigan, jóvenes! ¿Alguien

perdió una lente de contacto?”.

Bueno, esto hubiera sido suficientemente

inquietante, pero… ¿Sabes cómo el

alpinista vio la lente de contacto? Una

hormiga se movía lentamente a través de

la roca, cargando la lente.

Brenda me dijo que su padre era

caricaturista. Cuando ella le platicó esta

increíble historia de la hormiga, la oración

y la lente de contacto, él dibujó una

caricatura de una hormiga cargando una

lente de contacto, diciendo:

-”Señor, no sé por qué Tu quieres que yo

cargue esta cosa. No puedo comérmela,

y está extremadamente pesada. Pero si

eso es lo que Tu quieres que yo haga, yo la

cargaré para Ti.”

Hablamos de cargas pesadas en esta

vida… Decimos a diario ¿por qué a mi?

¿por qué tanto? ¿ qué hice para merecer

esto? … En esas cargas, en ese peso, en ese

sentir que nos quebramos se esconden las

grandes enseñanzas, las grandes pruebas,

los desafíos…Podemos tratar de llevar esa

carga y aún sintiendo que se nos doblan

las piernas tratar de resistir, de seguir o

podemos dejarnos vencer…

Todos pasamos alguna vez por una

situación en la que no sabemos cómo

seguir, en que las fuerzas se nos debilitan,

en que queremos abandonar la lucha,

dejarnos vencer. Pero no podemos

hacerlo… Todo sucede por una razón

talvez incomprensible en un primer

momento pero pasado el tiempo cuando

la carga desaparece o su peso es menor y

tomamos distancia nos damos cuenta de

cuanto crecimos, y de la enseñanza que

encerraba ese pedacito de nuestra historia

y así tenemos que entender que todo lo

que vivimos bueno o malo nos prepara

para ser mejores personas.

Mateo 11:28

Venid a mí todos los que estáis trabajados

y cargados, y yo os haré descansar


no hay nada

que puedas hacer

En la mesa de mi cocina tenemos

este recipiente de metal donde

ponemos todas esas cosas que no

parecen ir en ningún otro lugar.

¿Tienes un lugar así en tu casa? Puede ser

una repisa o un cajón. Es el lugar donde

pones todas esas pertenencias que no

tienen un sitio. Es ahí donde terminan. Una

vez pones allí un cordón de zapatos, una

llave que no tienes idea de dónde salió

y quizás un pegamento de goma y una

cinta para el pelo de un color extraño o

alguna que otra cosa rara …. no sé.

Bueno, como sea, hace unos días en casa

estábamos limpiando la cocina. Estábamos

recogiendo cosas y vi esta pequeña bola

blanca en el recipiente de metal. Y estoy

impresionada porque nunca antes la había

visto y pregunté algo así como: -Ey, ¿de

dónde salió esta bola blanca? ¿ Quien la

trajo a casa?

Nadie contestó, nadie parecía tener la

menor idea de haberla visto antes. Y mis

hijos estaban allí, así que les dije: Ey, niños,

¿de dónde sacaron esta pelota? No la

habíamos visto antes. Y uno de mis hijos,

el más joven dijo: Bueno, no sé, nunca

la había visto. Y mi hija mayor dijo: Qué

extraño. No sé. No sé de dónde viene..

Quiero decir es sólo una pequeña bola

blanca… solo hice un par de preguntas…

cambié de tema.. olvidé la bola, la vida

continuó su curso…

Un par de días después acababa de

llegar de mi trabajo, y en eso escuché

un alboroto en la habitación de mi hijo

menor… di la verdad le gritaba mi hija

mayor…. Confiesa de donde salió esa

bola blanca…Y mi hijo pequeño se queda

helado.

La palabra técnicamente correcta aquí es

“atrapado”.

Conoces ese preciso momento en el que

tu basura te alcanza? Quizás no ese mismo

día, quizás no el siguiente, quizás no por

un rato pero dale un poco de tiempo,

siempre nos encuentra. Como esta gran

frase: Dónde vayas, allí estarás. Está escrita

en la Biblia, en el libro a los Gálatas. No

te dejes engañar. Nadie se burla de Dios.

Cosecharemos lo que plantamos….

De una forma u otra, si les damos tiempo,

nuestras fallas nos hallarán. Siempre nos

alcanzan, ¿no?

Así que mi hijo estaba ahí parado enfrente

de mi… helado. Y luego se volteó y subió

las escaleras corriendo. Porque a veces es

más fácil correr arriba, ¿no? Es más sencillo

correr y huir que enfrentar la verdad.

Dejé pasar un par de horas en las que

pregunté al Señor que hago?

… los hijos no tienen un manual y a veces

tampoco sé que hacer así que ahora

la que corre soy yo… quiero la historia

completa… pero al llegar a la habitación

me encontré con una cama vacía…

Así que subí y echo una ojeada al otro

cuarto y no está allí, voy a ver el cuarto de

su hermana y no está allí. Y luego reviso el

baño y tampoco está allí. lo que deja sólo

una opción, mi cuarto!!

Así que voy a mi habitación… y me paro

en el umbral y miro y allí en medio de mi

cama, bajo las cobijas, hay un bulto del

tamaño y la forma de mi hijo.

Y quiero decir, a esas alturas, ¡había estado

allí abajo como dos horas! Debía estar

sintiendo mucho calor ¡debía sentirse muy

infeliz! Es decir. ¿podía al menos respirar

allá abajo? Sentía que debía darle un

esnórkel. Tenía que estar sintiéndose muy


Enero 2018 29

Recuerda que cualquier momento

es bueno para comenzar y que

ninguno es tan terrible para

claudicar. No olvides que la causa

de tu presente es tu pasado así

como la causa de tu futuro será tu

presente. Aprende de los audaces,

de los fuertes, de quien no acepta

situaciones, de quien vivirá a pesar

de todo, piensa menos en tus

problemas y más en tu trabajo y

tus problemas sin alimentarlos

morirán. Aprende a nacer desde el

dolor y a ser más grande que el más

grande de los obstáculos. –

Pablo Neruda

mal.

Y empecé a imaginarme todo lo que

tendría que enmendar conmigo y con su

hermana, y luego pensé en la persona a

la que le quitó la bola, tendríamos que

llamarlos y en algún momento ir allá.

Él tendría que devolver la bola y pedir

disculpas.

Y seguía parado en el umbral de mi

cuarto y pensaba en mi hijo y en toda la

vergüenza que tenía. Esa vergüenza que

lo hacía esconderse bajo las cobijas por

tanto rato.

Así que me acerco y me siento en el

borde de la cama y lo descubro un poco

y lo primero que veo es este cabello

empapado, es como si hubiera estado

debajo del agua. Y entonces lo sigo

descubriendo lentamente hasta verlo

echado ahí, acurrucado, con los ojos

cerrados y no se mueve.

Así que sentado al borde de la cama, le

dije:

Nada de lo que hayas hecho, me hará

amarte menos, nunca.

Y entonces, lentamente, se sienta y abre

sus ojos y pone su cabeza empapada justo

en medio de mi blusa seca, y me envuelve

con esos pequeños brazos mojados y

empieza a sollozar y llora, y llora y llora y

está tan triste y tan arrepentido..

Y estoy sentada en el borde de la cama

sujetando a mi hijo ya sin las cobijas

repitiendo: Nunca nada de lo que puedas

hacer me hará amarte menos. Nada.

Y pienso en Dios… y me doy cuenta…

se de lo que hablo… nada de lo que

podamos hacer, hará que El nos ame

menos. Quiero decir, lo que hayamos

hecho, dónde hayamos estado, con quien

hayamos estado, la peor locura que se nos

haya ocurrido… nada puede separarnos

de su amor.

Dios nos ama. Dios siempre nos ha amado

y eso no lo podemos cambiar.

Porque a veces la bola blanca parece

ser todo, ¿no? Es como, a donde puedo

correr? Y no tenemos ni idea de qué hacer

con nuestra vergüenza. Así que corremos

arriba y nos escondemos baja las cobijas

y seguimos escondiéndonos, porque no

sabemos dónde ir o qué hacer, lloramos,

nos frustramos y no tenemos idea como

mitigar la pena, la vergüenza… }

Quizás digas algo así como: ¡Sí, pero no

entiendes lo que he hecho! O esto: ¡Si

supieras!

No lo sé…. Realmente no lo se, no tengo

idea qué es lo que hayas tu hecho pero si

sé que no hay nada que pueda separarnos

del amor de Dios en Jesús. Nada ¡Nada!

nada te puede separar.

Así que deja de esconderte bajo las cobijas,

deja que Dios te descubra. Acéptalo. Que

tu vida se vuelva una respuesta a esta

verdad: siempre te ha amado, te ama y

siempre te amará.

Y tienes que saber desde el fondo de tu

alma que no hay nada que puedas hacer

que haga que El te ame menos, NUNCA.

NADA… NADA HARA QUE EL TE AME

MENOS, QUE EL TE RECHACE… NO HAY

NADA, NADA.

EL TE AMA Y NO HAY NADA QUE PUEDA

SEPARARTE DE SU AMOR…


Pavo relleno

Ingredientes

1 pavo grande

Medio kg de carne molida de cerdo

Medio kg de carne molida de res

250 grs de mantequilla

Sal de ajo

Sal

Perejil

1 litro de jugo de piña

1 botella de vino blanco

1 lata de leche clavel

Dos bolsas de pan molido

Una lata chica de aceitunas negras

2 vasos de consomé de pollo

150 grs de pasas

150 grs de nueces

1 manojo de apio

2 manzanas picadas finamente

Pasta de chile seco al gusto

Preparación:

1. Inyectar el pavo con el jugo de piña,

leche clavel y el vino un día antes de

la cena (con el pavo completamente

descongelado).

2. Untar mantequilla y espolvorear por

fuera y por dentro sal de ajo, sal y perejil.

3. Reposar toda la noche en el refrigerador.

4. Freír la carne molida y agregar pan de

caja. Agregar poco a poco el consomé.

5. Verter las nueces, apio, manzana, pasas

y continuar agregando el pan de caja.

Revolver.

6. Rellenar el pavo con esta pasta, lo que

quepa.

7. Untar con la pasta de chile seco

perfectamente bien

8. Tapar con aluminio y meter al horno por

4 o 6 horas

ADORNAR AL GUSTO CON PAPAS O

FRUTOS SECOS

Me gusta la gente

que vibra, que no hay

que empujarla, que

no hay que decirle

que haga las cosas,

sino que sabe lo que

hay que hacer y que

lo hace. Me gusta

la gente justa con

su gente y consigo

misma, pero que no

pierda de vista que

somos humanos y nos

podemos equivocar.

-Mario Benedetti

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