número 6 de la Revista Terral

revistaterral.com

número 6 de la Revista Terral

EDITORIAL

Estimados lectores de la revista Terral:

Coincidiendo con la primavera, os presentamos el número 6 de la

Revista Terral. Los que la hacemos posible, número a número,

somos conscientes de la gran variedad y cantidad de personas que

intervienen en ella. Escritores, artistas, pintores, fotógrafos,

músicos, críticos, investigadores, diseñadores… se esfuerzan y

ponen su talento para llevaros a casa sus creaciones, de manera

altruista. Ya es un mérito, que hay que agradecer, en estos tiempos

de despilfarro por parte de algunos cuyos méritos, en ocasiones, es

el oportunismo político.

La foto de portada, de Carlos Tajuelo, es un homenaje a Brassaï, el

fotógrafo húngaro que retrató la noche parisina en 1933. Se trata de

una obra a manera de collage con sugerencias surrealistas.

El día 14 de Abril vamos a celebrar la I Jornada lúdico-literaria, en

el Albergue de la música de Torremolinos. Nos reuniremos

colaboradores y amigos de Terral, así como antiguos y nuevos

alumnos del taller literario “El desván de la memoria”, para debatir y

compartir nuestras experiencias y gozos en la escritura.

Terral se edita trimestralmente

Larga vida a terral, el viento que modela las nubes

Lola Buendía

Directora de la Revista Terral

www.revistaterral.com


Revista Terral

©Todos los derechos reservados

ISSN 2253-9018

Edición: Lola Buendía López _ Enrique Bodero Moral

Colaboradores en este número:

Foto de portada: “Homenaje a Brassaï” de Carlos Tajuelo Sánchez

Diseño de portada: Enrique Bodero

Editorial: Lola Buendía López

Cine: Ramón Alcaraz _ Ximo Tejado _Cine-Club Mas Madera

Opinión: Erena B. Burattini

Crítica literaria: Ricardo Guadalupe _Manuel Martín Miras

Poesía: Abel Santos_Felicidad Añaños_MargaritaSoubiron_Mercedes

Ridocci_ José Antonio J. García

Relatos: Rafael Borrás_ M. José Moreno_Marta Berastain_Elisa

Blanca

Participación del portal “Mundo palabras”

Infantil: María Barrionuevo _ Mar Solana

Flamenco: Rafael Silva Martínez

Trazos: Ellen Rollin ( Pintora) _Pablo Rodriguez Guy- (pintor)

El viajero: Lola Buendía_ Rafael Borrás _Esperanza Liñán

La otra realidad: Mariano José Vázquez Alonso

Entrevista: Ramón Alcaraz García (profesor y editor )

Diseño digital : Lola Buendía_Carmen Guerrero_Ana García de la

Serna_ M. José Moreno

Maquetación: Lola Buendía López

Diseño Web: Ana García | 672 721 314 ~ anagrafweb@hotmail.com


CINEXPLICABLE

(Ramón Alcaraz García. www.tallerliterario.net)

¿Sabías que el proyecto del primer largometraje de dibujos

animados se llevó a cabo en Argentina en 1917?

Aunque la gran mayoría de aficionados al cine piensa que el primer

largometraje de animación fue Blancanieves y los siete enanitos; en realidad,

veinte años antes de su estreno, el pionero fue el ítalo-argentino Quirino

Cristiani con su película El Apóstol, una sátira política de 60 minutos de

duración, para la que se emplearon 58 mil dibujos. Y este mismo director y

caricaturista rodó en 1931 (seis años antes que el estreno de Blancanieves) el

primer largometraje de animación sonoro, titulado Peludópolis, de 80 minutos

de duración.

La aparición de la empresa Disney, con sus grandes producciones, obligó

a Cristiani a dedicarse a trabajos de laboratorio cinematográfico, doblaje y

subtitulado de películas extranjeras, porque no podía competir con dinero ni

con medios. El mismo Walt Disney fue a Argentina en 1941 y le propuso que

trabajara en sus estudios, pero Cristiani lo rechazó porque sus nuevos

negocios iban bien y no quiso abandonarlos.

Un incendio en 1926 destruyó las copias de El apóstol, de la que apenas

quedaron algunas imágenes; y otros incendios en 1957 y 1961 acabaron con el

resto de las películas de Cristiani, excepto una titulada El mono relojero, la

única del director argentino que ha llegado hasta nuestras días.

Blancanieves y los siete enanitos fue un proyecto concebido por Walt

Disney que se estrenó en 1937 gracias al tesón del productor. Para lograrlo,

Disney tuvo que vencer la oposición de todos los que le rodeaban, que no

veían sentido a realizar cortos de animación de más de ocho minutos, los que

se hacían en aquella época. La aparición de este largometraje y su gran éxito

lo encumbraron y le dieron la fama que ha llegado a nuestros días; además de

iniciar el impulso del “imperio” Disney,

una de las empresas más poderosas y

conocidas del siglo XX.

Otra película anterior a

Blancanieves fue la producción italiana

Las aventuras de Pinocho, estrenada en

1936. El mérito, eso sí, del largometraje

de animación de Disney es que fue el

primero sonoro y en color.


Una de las causas de la decisión de Disney del paso del corto al largo fue

comercial, los cortometrajes apenas generaban ingresos, comparados con las

demás películas de la época; pero también ocurría que los cortos no permitían

ampliar el desarrollo narrativa de las historias, las tramas y la construcción de

personajes más elaborados. Walt Disney asumió un gran riesgo y puso en el

proyecto toda su fortuna, y de no haber tenido éxito se habría arruinado por

completo. La prensa, al conocer la idea, lo calificó de “locura de Disney”. Se

llegó a decir que nadie pasaría tantos minutos delante de un dibujo animado sin

volverse ciego; si es que alguien llegaba al final, porque la gente se cansaría y

se marcharía antes.

Los estudios Disney iniciaron una búsqueda de talentos y e hicieron una

primera selección de más de 300 artistas, entre dibujantes, arquitectos,

publicitas… Como no eran animadores (no existían), se crearon cursos de

formación para ellos, para prepararlos y entrenarlos para el proyecto. Se

grababa a actores con los más diversos movimientos y se analizaban hasta los

efectos de los mismos en la ropa que llevaban. Al final trabajaron unos 750

artistas.

Al éxito de Blancanieves le sucederían una innumerable serie de títulos

que son clásicos del cine y de los cuentos infantiles, y que llevarían a la

productora Disney a lo más alto de la industria del celuloide. En su trayectoria

destaca la obtención de 26 premios Oscar, con más de 60 nominaciones; lo

cual es mucho más meritorio si pensamos que hasta el año 2001 no se creó el

Oscar a la mejor película de animación, por lo que los ganó por cortometrajes

de animación, documentales, canción o banda sonora y premios honoríficos,

pero ninguno por los largometrajes que han sido cásicos durante más de

sesenta años.

La compañía Disney abandonó la ilustración manual y en la actualidad

trabaja la animación 3D en ordenador. Su creador Walt Disney falleció en 1966,

a la edad de 65 años. El presidente Johnson escribió una carta a su viuda que

finalizaba con estas palabras: “… Millones de nosotros vivimos una vida más

brillante y feliz a la luz del talento de su esposo. La magia de Walt Disney fue

más grande que la vida, y los tesoros que dejó perdurarán para entretener y

educar a generaciones venideras”.

Quirino Cristiani sobrevivió casi veinte años a Disney; murió en el año

1984, a la edad de 88 años. Había nacido en Italia, en Santa Giuletta; y emigró

a la edad de 4 años con sus padres a Argentina, donde vivió hasta su muerte.

Pocos años antes, había recibido merecidos homenajes en ambos países.


Cine

NO DISPAREN, SOY GENTE

Ximo Tejado

No disparen, soy gente. De esta manera tan sencilla nos presenta el genial y

lejano Akira Kurosawa, al protagonista de esta oda a la desvergonzada

inocencia, a la bondad intrínseca, a la hermana naturaleza y a la amistad

desinteresada. Un pequeño gran hombre, Dersu Uzala, al que todos

debiéramos imitar cada vez que miramos por la ventana y vemos el desalmado

mundo que habita el exterior.

Con la misión de realizar prospecciones geológicas, el capitán del

ejército ruso Vladimir Arsenyev, allá por principios del siglo pasado, al mando

de unos cuantos soldados se interna en lo profundo de los bosques siberianos.

Entre la maraña de flora, una noche y después de anunciarse con la frase

anterior, tan lógica como abstracta, surge bajo la escasa luz de la luna, como

un lince sigiloso y rogando un poco de pan y compañía, el cazador llamado

Dersu Uzala; enjuto, de aspecto curtido y viejo, estatura baja y piernas

arqueadas.

Así comienza esta inolvidable historia de amistad entre un capitán y un

cazador, un cosmopolita y un nómada aventurero, un futuro grisáceo y un

pasado ermitaño, que planeara a través del tiempo y de los grandiosos paisajes

de la taiga siberiana que nos muestra pausadamente la cámara de su director,


con el fin de hacernos entrar en razón y enseñarnos el valor y el respeto por el

prójimo y por la naturaleza.

Dersu Uzala, nunca olvidé el nombre de este místico hombrecillo, que

me enseñó que la recompensa de toda buena acción esta en la satisfacción de

realizar esa misma acción aunque recaiga sobre alguien que ni siquiera

conozco. Que el fuego tiene vida y no hace más que quejarse, que las huellas

sobre el barro hablan al que sabe leerlas, que la generosidad ha de ser

desinteresada y la amistad pura y sincera.

Esta película es una disputa constante entre dos mundos tan diferentes

y cercanos como son la vida en la ciudad donde la rutina y la incomprensión lo

encharcan todo y la vida en el campo, lejos del sedentarismo, los humos y el

ruido desorientador; en el cual el individuo es verdaderamente libre y

consciente de que esa libertad conlleva una responsabilidad con el entorno y

consigo mismo.

Dirigida en el año setenta y cinco, esta cinta de Akira Kurosawa,

ganadora del oscar a la mejor película de habla no inglesa ese mismo año, nos

retrata los extraviados atributos esenciales e innatos del ser humano original, la

inocencia y la pureza.

No es que recomiende volver a verla, lo que recomiendo es que la

recordéis y en un ejercicio nostálgico seáis capaces de volver a ver el mundo

como lo veía este cazador, que no conocía ni la envidia ni el interés, la codicia

o el egoísmo ni comprendía por que el agua o los troncos para el fuego

pudieran costar dinero teniéndolos en el bosque al alcance de la mano. O cual

era el sentido de robar si con el simple hecho de rogar las cosas se otorgaban

sin más.

Conmovedora. Simplemente imprescindible.


PROGRAMACION DE PRIMAVERA

12 ABRIL

KATMANDÚ, un espejo en el cielo. (V.O.)

Dirección: Icíar Bollaín.

Interpretación: Verónica Echegui, Sumyata Battarai

España. 2011. 104 min.

A principios de los años 90, Laia, una joven maestra catalana, se traslada a

Katmandú, la capital de Nepal, como voluntaria en una escuela local. Pronto

descubrirá una pobreza extrema y un panorama educativo desolador que además

deja fuera a los más necesitados. Tras contraer, a su pesar, un matrimonio de

conveniencia para legalizar su situación, Laia se embarca en un ambicioso y

personal proyecto pedagógico en los barrios de chabolas de Katmandú. En

seguida se enfrenta a la evidencia de que no puede hacerlo sola. Pero también se

encuentra con un hermoso regalo que no esperaba: enamorarse del desconocido

con el que se ha casado. De la mano de su amiga y joven maestra Sharmila, Laia

emprende un viaje que la llevará hasta el fondo de la sociedad nepalí y también

hasta el fondo de sí misma.

19 ABRIL

WINTER’s BONE. (V.O.S.E.)

Dirección: Debra Granik.

Interpretación: Jennifer Lawrence, John Hawkes,

USA. 2010. 100 min.

Ree Dolly, de 17 años, decide buscar a su padre después de que éste ofrezca la

casa familiar como garantía para la fianza que le permitirá salir de la cárcel y

desaparecer sin dejar rastro. Antes de perder su hogar y encontrarse sin techo en

medio de los bosques de las montañas Ozark, Ree prefiere enfrentarse a la ley del

silencio de sus parientes con tal de salvar a su familia. Poco a poco, consigue

abrirse paso a través de las mentiras, evasivas y amenazas de sus parientes hasta

llegar a la verdad.

26 ABRIL

SILENCIO DE AMOR (V.O.S.E.)

Dirección y guion: Philippe Claudel.

Interpretación: Stefano Accorsi, Neri Marcorè

Francia. 2011. 106 min.

“Silencio de amor” nos cuenta la historai de Alessandro, un italiano que enseña

música barroca en Estrasburgo. Vive con su hija Irina, de 15 años, en plena

crisis adolescente, y con su hermano Crampone, un encantador y excéntrico

anarquista que pide asilo político desde que Berlusconi subió al poder. En

ciertos momentos, Alessandro siente que cría a dos adolescentes, pero no ve el

vacío en su propia vida. Se esfuerza en ser el padre perfecto y ha olvidado

reconstruir su vida afectiva, sobre todo porque está rodeado de amigos

divertidos que le impiden sentirse solo. Pero cuando su hija descubre la emoción

del primer amor, la vida de Alessandro sufre un cambio tan inesperado como

dramático.


3 MAYO

LA HISTORIA DEL CAMELLO QUE LLORA (V.O.S.E.)

Dirección: Luigi Falorni y Byambasuren Davaa.

Interpretación: Janchiv Ayurzana (Janchiv), Chimed Ohin

Alemania y Mongolia. 2003. 90 min.

Narra las aventuras de una familia de nómadas en el desierto de Gobi (Mongolia)

que tienen que afrontar una crisis cuando una camella rechaza a su recién nacido

después de un parto difícil. Sin su leche materna, el pequeño camello no

sobrevivirá así que, conforme a un antiguo ritual, llaman a un músico vecino de un

pueblo remoto para realizar un ritual que con-siga que la madre se haga cargo de

su cría. Además de volver a unir a la madre con su recién nacido, la leyenda del

peculiar ritual dice que éste tiene como efecto secundario hacer que la madre llore.

10 MAYO

MIDNIGHT IN PARIS (V.O.S.E.)

Dirección y guion: Woody Allen

Interpretación: Owen Wilson, Marion Cotillard

España y USA. 2011. 94 min.

“Midnight in Paris”, de Woody Allen, nos cuenta la historia de una familia que viaja

a la capital francesa por asuntos de negocios, incluyendo entre ellos a una joven

pareja que está prometida, y cuyas vidas cambian gracias a este viaje. La cinta

aborda la idea que tiene la gente de que una existencia distinta a la suya quizás

podría ser mejor.

17 MAYO

ARRUGAS (V.O.)

Dirección: Ignacio Ferreras.

Género: Animación,

España. 2011. 89 min.

“Arrugas” es una película de animación para un público adulto basado en el cómic

del mismo título de Paco Roca (Premio Nacional de Cómic 2008). Narra la amistad

entre Emilio y Miguel, dos ancianos recluidos en un geriátrico. Emilio, que acaba

de llegar a la residencia en un estado inicial de Alzheimer, será ayudado por

Miguel y otros compañeros para no acabar en la planta superior de la residencia,

el temido piso de los asistidos —que es como llaman allí a los desahuciados—. Su

alocado plan tiñe de comedia y ternura el tedioso día a día de la residencia porque

aunque para muchos sus vidas habían acabado, ellos acababan de empezar una

nueva.

24 MAYO

LA FUENTE DE LAS MUJERES (V.O.S.E.)

Dirección: Radu Mihaileanu.

Interpretación: Leïla Bekhti, Hafsia Herzi,

Bélgica, Italia y Francia. 2011. 135 min.

En un pequeño pueblo, en algún lugar entre el norte de África y Oriente Medio, la

tradición exige que las mujeres vayan a buscar el agua a la fuente que nace en lo

alto de una montaña, bajo un sol ardiente. Ha sido así desde el principio de los

tiempos. Pero un día, Leila, una joven casada, propone al resto de mujeres una

huelga de amor: nada de sexo hasta que los hombres colaboren en el traslado del

agua hasta la aldea.


31 MAYO

ROUTE IRISH (V.O.S.E.)

Dirección: Ken Loach.

Interpretación: Mark Womack , John Bishop

Reino Unido 2010. 112 min.

Liverpool, agosto de 1976. Fergus, de 5 años, conoce a Frankie en su primer día

de colegio. Se convertirán en inseparables. Siendo adolescentes, faltan a las

clases para ir a beber sidra en el ferry que cruza el río Mersey, mientras sueñan

con viajes alrededor del mundo. Pero Fergus nunca imaginó que su sueño se

haría realidad mediante una carrera en el cuerpo de élite de las fuerzas

especiales del Reino Unido, las SAS. Tras haber dimitido, en septiembre de

2004, Fergus logra convencer a Frankie (a su vez, antiguo paracaidista) de

incorporarse a su equipo de agentes de seguridad, en Bagdad, a cambio de un

salario mensual de 10.000 libras libres de impuestos. Es su última oportunidad

para “ganar pasta” en esta guerra cuya privatización va en aumento. Juntos,

arriesgarán su vida en una ciudad en la que reina la violencia, el terror y la

codicia.

7 JUNIO

THE ARTIST (V.O.S.E.)

Dirección: Michel Hazanavicius

Interpretación: Jean Dujardin, Bérénice Bejo

Francia. 2011. 98 min.

Hollywood, 1927. George Valentin es un célebre actor del cine mudo al que todo

le sonríe, pero la llegada del cine sonoro marca el final de su carrera y le lleva a

caer en el olvido, mientras la joven extra Peppy Miller empieza a ser propulsada

hacia el firmamento de las estrellas.

14 JUNIO

UN DIOS SALVAJE (V.O.S.E.)

Dirección: Roman Polanski.

Interpretación: Jodie Foster, Kate Winslet

Francia, Alemania, Polonia y España. 2011. 79 min.

Dos niños de unos once años se enfrentan con violencia en un parque. Labios

hinchados y algún diente roto…. Los padres de la “víctima” han invitado a su

casa a los padres del “matón” para resolver el conflicto. Lo que comienza

siendo una charla con bromas y frases cordiales, adquiere un tinte más

violento a medida que los padres van revelando sus ridículas contradicciones y

grotescos prejuicios sociales. Roman Polanski dirige esta película que lleva a

la gran pantalla “Un dios salvaje”, la obra de teatro de Yasmina Reza.

Todas las proyecciones se realizarán en la Casa de la Cultura

de Arroyo de la Miel

a las 21:00h.


Opinión

Erena B. Burattini

Llevamos más de una década con escasos aumentos de sueldo, y en el último

año hasta con rebajas. Esto ya lo sabemos, aunque hay algo más…

Resulta que con la entrada del euro perdimos como mínimo un 60% de poder

adquisitivo. A eso hay que sumarle el continuo alza de los precios, que no de

los sueldos o salarios, y cada vez más debemos pagar un sin fin de servicios

que antes eran gratuitos.

Los coches utilitarios han pasado a tener costes similares a artículos de semi-

lujo. Los precios del carburante están por las nubes; apenas quedan zonas de

aparcamientos que no sean zonas azules. Las multas de tráfico,

estratosféricas. Se puede decir que basta con respetar las normas. Pero en la

Costa del Sol tenemos kilómetros y kilómetros en que la velocidad máxima es

de 50, a lo que hay que sumar las múltiples rotondas e infinitos lomos rompe-

coches. Total, que para un trayecto de pocos kilómetros se tarda un mínimo de

media hora, con o sin tráfico. Resultado, no solo pérdida de tiempo que impide

ser más productivo, creamos más contaminación, más gasto energético

nacional, disminución de presupuesto familiar.

Hasta las bolsas plásticas están dejando de ser una atención en

supermercados o en ciertas tiendas. ¿Es por economía o por un afán

ecologista? Lo extraño es que en el último tiempo los supermercados han

sustituido materiales delgados más biodegradables por plásticos gruesos en los

envoltorios de sus productos.

No No salen salen las las cuentas

cuentas


El precio del gas ha subido, también el IVA, y por supuesto la energía eléctrica

varias veces durante el año pasado. Ah, ¿habéis mirado en detalle las facturas

desde que se implantó el método de facturación estimada cada dos meses? No

deja de ser un alza encubierta, puesto que al efectuar la devolución de lo

calculado en exceso, no se tienen en cuenta los impuestos cobrados por esa

cantidad… que no se devuelven. De modo, que lo que no sube oficialmente, se

sube o se tima extraoficialmente. ¡Y no pasa nada!

Sorprende que aún seamos capaces de llegar a fines de mes.

Y ahora comienza la reducción del servicio sanitario, de la educación y lo que

venga. Es de esperar que no prospere la aplicación de la normativa comunitaria

del pago por préstamo de obras sin tener en cuenta las actuales excepciones

como bibliotecas, archivos, etc. Sin comentario.

Supongo que quienes manejan estas situaciones cuentan con ingresos que les

alejan de la realidad… ¿O es que la conocen tan bien que se aprovechan a

conciencia para vivir como los dioses del Olimpo?

Y seguimos callando.


Crítica literaria

El territorio no es el mapa

Manuel Martín Miras

El mapa, como representación imperfecta del territorio que quiere significar, ha sido

objeto de distintas interpretaciones, según el grado de acercamiento a la realidad que se

le ha otorgado. Al ingeniero polaco A. Korzybsky (1879-1950), que realizo aportaciones a

la semántica hoy desfasadas, se le atribuye la frase “el mapa no es el territorio “, donde se

reconoce la imposibilidad de conocer el territorio, a partir del mapa.

Borges, en el relato “Del rigor de la ciencia” da cuenta

de unos hombres que pretenden hacer el mapa perfecto y para

ello lo amplían al mismo tamaño del territorio, manifestándose

de esta manera su inutilidad para el uso pretendido. Esta

paradoja es recogida después por el pensador Baudrillard, que

ve en el mapa una abstracción y un simulacro de la realidad

que se anticiparía al propio territorio y llega a hacerse más

real que este.

Ahora, en la postmodernidad desde donde estamos

instalados, el mapa ya no es una guía para el viajero, como lo

ha sido durante siglos; ahora es un mapa global, instantáneo y

permanente que ha acabado con la geografía. El viajero actual

tendrá que descubrir además otros aspectos de la realidad (del territorio) que no sea el

paisaje, que ya ha visto en tantos formatos.

Es frecuente en literatura el uso en los títulos de estas palabras: geografía, mapa,

anatomía, para describir la condición humana, como si de accidentes naturales u órganos

del cuerpo se trataran. En este contexto hay que situar la novela de Michel Houellebecq

“El mapa y el territorio”, ganadora del premio Goncourt (Proust, Malraux, Gracq, S. de

Beauvoir, M. Duras), y que ha situado a su autor en primera línea de la provocación y la

transgresión, pero a la vez de la aceptación como uno de los mejores escritores galos

actuales. Houellebecq es un autor, irónico y nihilista, al que se le ha tachado de cínico y

reaccionario, que nos sumerge en sus novelas en un futuro próximo donde destaca su

visión ácida y corrosiva de la sociedad.


En esta novela nos presenta la vida de Jed Martín, un artista plástico que

desarrolla su actividad primero fotografiando útiles y herramientas, se hace famoso

fotografiando mapas Michelin, para pasar luego a la pintura donde trata de reflejar

distintas situaciones de personajes claves de la economía y la industria, con los que se

consagra como artista de elite, llegando a alcanzar sus cuadros una alta cotización en el

mercado. Los cuadros que Jed realiza van componiendo un mapa del mundo, que se va

conformando como representación estática de la sociedad contemporánea.

Es de destacar en el desarrollo de la trama, las opiniones de críticos e

historiadores que han estudiado su obra, que se van distribuyendo por toda la obra, al

mismo tiempo que la trayectoria vital del artista se cruza con la de su padre (arquitecto de

éxito) y con la del propio autor de la novela que se convierte en un personaje más. Entre

distintas escenas y disgregaciones el autor va desgranado sus opiniones sobre la

sociedad moderna y planteándonos al mismo tiempo un futuro decadente, en una prosa

directa, aunque ampulosa, y donde no se priva de dar descripciones detalladas de todos

los temas que toca (sacadas de Wikipedia según el autor), así como citar marcas y

modelos de todo tipo, que no sabemos si le pasaran factura al autor, en el futuro, por la

perdida de vigencia.

De lo mejor, las conversaciones que el personaje central tiene tanto con su padre,

como con Houellebecq personaje, donde temas como la arquitectura utópica (mas bien

distopica), la simulación y la apariencia en el arte, la soledad del artista ante la sociedad,

dibujan un futuro donde la condición humana se desdibuja hasta ser solo un mapa que

homogeniza y anula todas las diferencias.

En la ultima parte el autor se sacrifica a si mismo como personaje (aparece

Houellebecq troceado y esparcido por toda su vivienda), y nos describe a través de dos

policías bien dibujados la secuencia de una investigación fallida, que se resuelve al final

sin ningún tipo de causalidad con el relato y con una falta total de lógica narrativa. No

obstante, esta parte tiene una construcción literaria, que vuela a bastante altura.

A pesar de algunos defectos de traducción (“los teleobjetivos de muy grande

aumento”, “la noche misma”, o unos “mostachones” que varios párrafos después se

convierten en “macarrones”), podemos decir que se trata de la mejor novela del autor

hasta la fecha.


Crítica literaria

Mañana en la batalla piensa en mí, de Javier Marías

Ricardo Guadalupe

‘Mañana en la batalla piensa en mí’, ‘y caiga tu espada sin filo: desespera y

muere.’ ‘Pese yo mañana sobre tu alma, sea yo plomo en el interior de tu

pecho y acaben tus días en sangrienta batalla: caiga tu lanza.’ ‘Piensa en mí

cuando fui mortal: desespera y muere’. Estas citas de Shakespeare, a quien

tanto admira Javier Marías, aparecen en el libro, siendo una de ellas su título. Y

lo es porque indudablemente la historia que cuenta

tiene que ver con la escena III, del acto V, de la

obra teatral Ricardo III. En ella Shakespeare habla

de la carga de los muertos y de los remordimientos

de los vivos, tal como hace Javier Marías en el

libro.

Otro tema que plantea el libro es el azar, aunque

sea en su vertiente envenenada, aviesa. Un azar

al que los personajes se entregan de antemano sin

resistencia, resignados, no porque no vivan el hoy,

sino porque no esperan nada del mañana. No

creen en la justicia, para ellos por encima de la

justicia está el azar, siempre envenenado.

Los personajes, sobre todo el protagonista, claro, llevan un muerto encima, en

el sentido amplio de la palabra y en el concreto también. Sus muertos les

atormentan, les mantienen bajo encantamiento, se vengan. Al menos así lo

vive el personaje principal, casi a lo Ricardo III, y no es que haya matado a

nadie, simplemente está capturado por la visión de la muerte ajena,

concretamente, y por la experiencia de alguna muerte propia, en el sentido

amplio de la palabra.

El encantamiento, por ende, se traslada a los lectores, gracias al buen hacer

del autor. Si se me permite el paralelismo, el autor se convierte en nuestro

muerto, y el libro en su venganza, sin por ello poder dejar de leerlo ni admirarlo,

estamos capturados, bajo encantamiento. Es alta literatura. Vengativa y alta

literatura.


Menos mal que el protagonista, y nosotros con él, se encamina a la expiación a

través de la confesión de lo ocurrido. No por mala conciencia, para la que no

tiene muchos motivos, quizá por cansancio, fatiga, lo que es seguro es que lo

hace para romper el encantamiento.

Como decía, alta literatura. Javier Marías, con una escritura tan atractiva como

reflexiva, hace lo que se debe esperar de todo gran escritor: Muestra un mundo

y lo enjuicia. Toma como base su singular capacidad de observación y la

integra en una trama que, instintiva o premeditada, le sirve para poner caras y

escenarios a todas sus voces con maestría.

Al mismo tiempo, como también venía a decir antes, su punto de vista no es el

más optimista del panorama literario, tampoco lo pretende, es oscuro, negro.

Otro tinte que envuelve el mundo que nos presenta, el mundo que describe, es

el de los barrios de clase alta, a los que Marías está habituado. Al fin y al cabo

uno cuenta lo que observa; Y con el estilo al que le acostumbran a uno la

educación y la posición social. Lo digo porque Javier Marías bien podría pasar

por un caballero británico, y esa distinción, para bien o para mal, se nota en su

escritura.

Pero que nadie se confunda por esto último que acabo de señalar. Y baste

como ejemplo la desternillante escena de la novela en la que aparece el rey

don Juan Carlos I, al que irónicamente llama el Único, el Solitario, Only the

Lonely, Only You o el Llanero. Sólo por esta escena merecería la pena leer el

libro, y mucho. Aquí don Javier Marías, republicano convencido, da rienda

suelta a su humor, y, por qué no decirlo, a su valor, para hablar sin complejos

de lo que piensa sobre la monarquía. Para enmarcarlo.

Así que el humor también es un aliciente en este libro, como lo es el sexo, que

sin ser explícito está latente cada vez que Víctor Francés, el narrador y

protagonista de la historia, se cruza o encuentra con alguna fémina. Además, a

ese alter ego mujeriego de Marías no son pocas las ocasiones que se le

ofrecen, se diría que el autor no tiene ningún problema en regalarle de cuando

en cuando las situaciones necesarias para complacerlo. O para complacerse.

Con una cita galante echada a perder comienza la novela. Mi recomendación

es que la sigas leyendo. Marías es uno de los grandes. Y si la lees, acuérdate

de mí. Mañana en la batalla piensa en mí.


Nuevo libro de Ricardo Guadalupe

FRASES EN EL MURO, Un diccionario de intuiciones

Tras “Palabras literarias” (ed. Octaedro, 2010), el escritor Ricardo

Guadalupe nos sorprende esta vez con un libro más personal dedicado al difícil

arte de la frase justa. En “Frases en el muro” (ed. Octaedro, 2012) encontramos

frases tan concisas como precisas. Unas apuntan hacia la razón, otras

directamente hacia el corazón. Y todas ellas aludiendo uno por uno a los

conceptos que manejamos en nuestro día a día. Amistad, amor, camino,

deseos, personalidad, vida, son algunos de los

conceptos que redefine y que ordena en forma de

diccionario para ofrecernos una alternativa a las

ideas preestablecidas y convencionales. “Frases en

el muro” es un diccionario de intuiciones con el que

además el autor nos anima a que cada uno cree su

propio diccionario. Para no dar nada por sentado,

para que cada uno busque su verdad.

Aquí tenéis algunas de las frases contenidas en

el libro:

Amor: “Es lo que da la vuelta al reloj de arena

cuando se está agotando la arena”

Beso: “El ángulo cambiante que forman tu boca y la mía”

Memoria: “La memoria es la que hace durar el tiempo”

Miedo: “El miedo es el fango que me impide saltar. No se puede saltar en el

fango”

Vida: “Imagina que eres un piano. Procura tocar todas las teclas de tu teclado”


Poesía

DESAMOR ( I )

Margarita Soubiron

Estoy mirando al suelo todo el día,

deambulo con los brazos encogidos,

cerrada la garganta y los oídos…;

la manta de mi piel, pálida y fría,

apenas si la siento como mía,

a estímulos no atienden mis sentidos,

me atasco en movimientos repetidos

carentes de intención y de energía.

Incógnito el pronóstico y temible,

me encuentro en un estado tan precario

que hallar la medicina no es posible

pues no hay para este mal un recetario :

Es único remedio a él sensible

volver a ver tu ropa en el armario.


DESAMOR ( II )

Margarita Soubiron

Debió ponerse el sol aquella tarde

y no lucir radiante un nuevo día,

debió sufrir la tierra una avería,

quedar a oscuras todo lo que arde.

Debió el espacio en un gentil alarde

de compasión celeste y empatía

parar el tiempo, ya que al fin dormía,

y hacer eterno aquel sueño cobarde.

Pero llegó insolente la mañana,

le dio una bofetada de evidencia…,

estaba sola y triste, tan temprana;

confuso el corazón y la conciencia,

le vio al espejo su primera cana :

No vale el desamor como experiencia.


Poesía

Inmensa tierra fértil

abrazada a tu universo,

brazo enlazado amanece

en tu lánguida cintura.

Lejos la niebla templada

se evapora en el espacio.

Vientos retumban con tu voz,

viajan hacia huecos vacíos,

hueco inmenso envuelve

Universo y Tierra.

¡Pálpito, pálpito lento

pálpito que acelera el ritmo!

Lenguas lamen húmedas aguas,

cascadas pródigas y frescas

se deshacen en la montaña

y fluyen por los meandros.

Fusión de entidades,

de contrastes e inversos.

Temblorosa llama alumbra,

fuego abrasando los campos

prenden imágenes ardiendo,

robustos troncos de un árbol.

Noche que yace dormida

fecunda así en tu vientre.

Fecundidad

Teresa Gallego


Poesía

EXPERIENCIAS

ABEL SANTOS

Las más guapas siempre mienten

con sus vidas complicadas

Y sus mundos de piernas infinitas.

Duncan Dhu

(Nunca me enamoraría de noche)

Que la vida es una partida

donde el tiempo

es la puja inicial,

y donde el corazón puede ganar

o descorazonarse

bajo la triste luz de un farol,

yo doy crédito de ello.

Pero

no verás cada carta

aquí,

en mi mano,

joven jugador.


MENOS ES MÁS

ABEL SANTOS

A la vida

no le importa si te escondes

Al lado de definiciones tipo:

O blanco. O negro.

Todos nos veremos las caras

en esta mesa redonda y gris.

Mientras tanto,

te besa

la vida

con sus llamativos labios.


Poesía

Soy ágil y bella amazona,

deidad en el uso del arco,

luna de nombre Atalanta.

A orillas del Egeo

alumbro la noche atávica.

Tenso el hilo en seno ausente,

SUEÑO A ORILLAS DEL EGEO

Mercedes Ridocci

y apunto la flecha hechizada al cruzado Minotauro.

Debatimos en amores

entre su ancho puñal y mi afinada ballesta,

entre sus bélicos brazos y mi pecho de valquiria,

entre sus piernas nervudas y mis muslos de heroína,

entre su lengua vacuna y mi viscosa laguna.


Retuvo para el todas las caricias,

todos los besos,

las palabras bonitas.

Se envolvió en raso blanco

LUNA DE HIEL

Mercedes Ridocci.

anudó sus recónditos labios con lazos de deseo,

que él desataría con manos expertas,

ávidas del calor que le ofrecía.

No hubo caricias,

ni besos,

ni palabras bonitas.

Con manos frías y violentas

mancilló el blanco raso de gris ceniciento,

desgarró los lazos del deseo,

derramó hielo sangriento en sus labios heridos.

Infectó todo su ser de rabia y miedo.


Poesía

Contrapuestos (José Antonio J. García)

Unos pasos cansinos

Y tus pies ligeros…

Candiles de poca lumbre

Y tus ojos, aceite y fuego…

Una cosecha segada

Y tu cuerpo, reluciente trigo…

Una boca sedienta,

Una fuente, torrente en vilo…

Una esperanza sin rumbo

Y un día amaneciendo…

Unos suspiros sin aire,

Y un corazón latiendo…

Una noche que se cierra

Y un sol ardiendo…

Un río sin cauce

Y la mar rugiendo…

Un hombre llorando

Y una mujer riendo…


Y yo…

Del libro: “Mi manera de decir IV”


AURORA

Marta Berastain

No consigo escribir. La mancha sombría me invadió hace un tiempo, y campa a

sus anchas en mi cabeza. Codiciosa, me robó todos los recuerdos. Miro la

pluma, tan familiar. Un nudo se me viene a la garganta. Sé que hace no mucho

tiempo fluía entre mis dedos y me ofrecía inagotables placeres. Ahora se niega

a dejarse acariciar. No puedo escribir nada Aurora, no sé hacerlo. Mis dedos no

obedecen a mis gritos ahogados. Mis manos no responden y se mantienen

muertas sobre la butaca.

Algunas noches, cuando crees que duermo en mi butaca, te oigo llorar. Abres

solemne los libros que coronan nuestra estantería. Sé que los he escrito yo

porque me lo cuentas orgullosa; acaricias las páginas, y me lees fragmentos de

uno y de otro con el anhelo de quien busca la palabra que encienda la chispa

de mi memoria. Pero no. No reconozco esos libros Aurora.

Ayer cumplí años. Invitaste a toda aquella gente, la misma que me viene a ver

cada tarde, y que me vigila desde las fotografías que hay en mi despacho. Me

esperaban en casa a la vuelta de la rehabilitación; sostenían globos, y un cartel

enorme. No sé qué decía, pero te emocionaste. Siempre fuiste tan sensible…

También vinieron varios niños que corrieron a abrazarte en cuanto cruzamos la

puerta. Te llamaban abuela. Se te veía feliz.

Me giro hacia la entrada de mi despacho, y te veo entrar. De tu mano uno de

los niños que estuvo ayer en casa. Os acercáis a mi butaca. El chiquillo es

guapo; me recuerda a alguien, pero no sé a quién. Es rubio y se me acerca con


descaro; me desconcierta esa confianza y a la vez me invade una sensación de

familiar calor. "Xabier, dale un beso al abuelo". Te miro atónito. El niño se pone

de puntillas y me besa. Y me mira y sonríe. Tiene una sonrisa amplia y azul. Le

acaricio el pelo rubio. A quién me recuerda…mi pensamiento se ve

interrumpido por un "te quiero abuelo". Otra vez el nudo en la garganta. Sé que

debería saber quién es. Me ha llamado abuelo, y me interrogas con la mirada.

No, no sé quién es. Asiento. Torpemente. No respondo. Sigo mudo, y os vais

como habéis venido. Lo siento Aurora, no sé quién es…si supieras que hay

días que me sobresalto cuando me miro al espejo, si supieras que no me

reconozco en el reflejo…quisiera hacer algo para aliviar esa pena que hace un

tiempo te asalta y que se que tiene que ver conmigo y con la mancha, pero

cada día que pasa es peor y el abismo se cierne sobre mis ojos, mi boca, y mi

alma, profanando mis recuerdos.

Oigo la puerta de la calle cerrarse. El niño se ha ido. Vuelves arrastrando los

pies- cansados-por el pasillo. Me miras al entrar, has vuelto a llorar, pero

sonríes. Te acercas a mí, me tomas la cara entre tus manos suaves, sabias, y

me preguntas: "Alfonso, ¿sabes quién soy?". Y me zambullo en tu mirada. Las

palabras se amontonan en mi garganta. No puedo hablar. Te abrazo fuerte, con

urgencia, y trato de que mi abrazo te transmita las palabras que han muerto en

mis labios. Quisiera gritar pero las garras ávidas y feroces de la amnesia no me

dejan ni siquiera recordar lo que quiero decirte. Cierro los ojos y hundo mi vieja

cabeza en tu cuello, entre tu pelo. Aspiro profundo y dejo que tu olor me llene

los pulmones…

http://recortablesyquimeras.blogspot.com


CARTA DESDE ALEJANDRÍA

Rafael Borrás

Después de tanto tiempo la encontré muy desmejorada. Su frontis

neoclásico daba pena de tan descolorido y cuarteado, como si lo

hubieran rascado con un gigantesco cepillo de púas. El edificio en

conjunto parecía un león agonizante, sembrado de grietas, desconchados y

excrementos de ave. El espectáculo, de puro triste, me hizo vacilar. Pero me palpé

por encima de la chaqueta, a la altura del corazón, y el contacto con la frágil solidez

de la cartulina me empujó a cruzar resuelto la calle.

Una vez en el pórtico pulsé el timbre. Al poco, un bedel muy joven me recibió

con una sonrisa afable. Me presenté como antiguo alumno de la facultad,

matemático recién jubilado, y añadí que, al enterarme de su próxima demolición, de

repente me habían entrado la morriña y las ganas de dedicarle una visita antes de

que desapareciera. Y el chico que no faltaba más, amigo, que entendía mis

sentimientos y que desde luego no era el primero que había pensado lo mismo, sino

más bien de los últimos. Me advirtió que tras semanas transportando todo lo que

pudiera resultar útil no quedaba prácticamente nada interesante. Que la mayor parte

había ido a parar a los contenedores. Y terminó pidiéndome que, puesto que se

acercaba el fin de su jornada y no quedaba ningún trabajador dentro, que le hiciera

el favor de, al marcharme, cerrar dando simplemente un portazo.

La desolación invadía cada metro del claustro de la antigua facultad de

Ciencias Exactas, en su momento orgullo de la Universidad Complutense. Me

recordó una de esas playas batidas por los restos de un naufragio. El suelo lleno de

cascotes y desperdicios, gatos merodeando entre restos de bocadillos, paredes

enmohecidas por humedades, la mayoría de las ventanas sin cristales. Abandono,

suciedad y brozas por todas partes. Inmersas en un silencio de oquedad, infinitas

moléculas de polvillo en suspensión danzaban al sol del atardecer creando una

atmósfera irreal y fangosa. Ascendí apoyándome en balaustradas de piedra

descarnada y escaleras con peldaños destrozados.

En el piso superior finalmente desemboqué en la biblioteca, en cuya sala

principal y entre largas hileras de estanterías con textos y cartapacios pulcramente

ordenados, cuatro décadas atrás Virginia y yo coincidimos en tardes enteras de

aplicado estudio. La recorrí con devoción: completamente desposeída de sillas y

mesas, vitrinas y anaqueles vacíos que seguramente acabarían hechos añicos; tuve

que caminar sorteando libros desmochados, papeles rotos y utensilios en desuso

como reglas de cálculo y escalas logarítmicas. En un rincón algunas cajas con las

restantes pilas de carpetas y objetos a vaciar. Tan solo me reconfortó un poco el

aroma añejo a madera noble.

Por una puerta lateral pasé al archivo que en tiempos se utilizó como almacén

de la biblioteca y de la secretaría. Miré al fondo y no pude evitar un suspiro de alivio.

Había llegado a tiempo. Por fortuna el armario era demasiado viejo para reutilizarse

y demasiado grande para ser transportado. Me dio por pensar que en eso nos

parecíamos: ambos éramos considerados ya por la sociedad entes obsoletos e

inservibles. Con una barra de hierro que encontré hice palanca para separarlo del

muro. Luego me arrodillé y, alargando el cuello, extendí el brazo por detrás del

mueble. Palpando con las yemas de los dedos rastreé la superficie de la madera

hasta tropezar con la concavidad, un hueco entre estantes que el carpintero no tuvo

más remedio que dejar para que acoplaran dos de diferente profundidad. Allí seguía.

1


Lo así por la punta y estiré, despacio, no fuera que con el tiempo la tela se hubiera

ajado y acabara rasgándose. El pañuelo de seda de Virginia. La única prenda de

todas las que vestía que no le quité.

En aquella lejana jornada de estudio nos demoramos más de la cuenta, y otro

bedel, recuerdo que con bigote y cara de policía, también tuvo necesidad de irse.

Para acudir a una cita con el médico, nos dijo. Y también nos pidió que al salir

cerráramos con un portazo y que las luces se quedaran apagadas; había confianza,

nos conocía de sobra después de cinco largos cursos.

La facultad casi desierta y Virginia y yo los dos sufridos resistentes de la

biblioteca. Faltaba muy poco para los exámenes de junio, los últimos de la carrera, y

exprimíamos hora tras hora para memorizar docenas de páginas de apuntes.

Se dan episodios que surgen una vez en la vida y enseguida se tiene la áspera

certeza de que no se repetirán. Hace muchos años que me resigné a no volver a

poseer en ningún rincón de un oscuro archivo a una Virginia enredada en mis brazos

y apoyada en un armario, ni a absorber entre gemidos el sabor agridulce de su pelo

enmarañado, ni a morder sus labios y besar con los míos cada recodo de su torso

húmedo y jadeante. Cuando ocurrió, deseé que el instante fuera eterno. Pronto supe

que fue tan efímero como irrepetible, y que luego se perdió para siempre, como el

agua de un cubo arrojada en el mar.

En esa caliginosa tarde los dos fuimos uno por primera y última vez, y lo

fuimos con toda la pasión furibunda de los veinte años, sin apenas palabras, sin

miedos ni vergüenzas. Y, al acabar, Virginia desanudó el pañuelo de su cuello, lo

impregnó con el sudor de nuestros cuerpos y los restos de los flujos de ambos, y,

blandiendo la sonrisa más fascinante y pecadora que mis ojos han disfrutado jamás,

lo escondió en un hueco tras un armario archivador que los operarios habían

ensamblado por la mañana, todavía sin atornillar a la pared. La guarida perfecta

para el amuleto de un éxtasis.

Me senté en una caja y extraje del bolsillo interior de la chaqueta el sobre, y de

éste su contenido. Una postal con la foto de un vistoso distrito residencial de

Alejandría junto a una hoja escrita con cuidada letra redondilla.

Mi querido Enrique:

Espero que mi correo te llegue; no dispongo más que de tus antiguas señas,

las mismas que nos intercambiamos tras la fiesta de despedida de la promoción.

Hay que ver, ¡tiemblo al considerar que de eso hace más de cuarenta años! Aunque,

si bien lo pienso, a estas alturas me parece que de todos los brillos de mi vida hace

ya cuarenta años.

Nuestra compañera Carmen me comunica que trasladan la vieja facultad de

Exactas a la Universidad Politécnica y que van a demoler el edificio y construir

oficinas o algo parecido. Quizá ya lo sepas. No me importa que lo derriben, pero hay

un objeto que quiero que rescates antes de que la piqueta lo sepulte. Te lo pide de

todo corazón una vieja amiga como un íntimo favor personal. ¿Te acuerdas del

pañuelo que oculté en la biblioteca? ¡No te perdonaría que lo hubieras olvidado!

Quiero que lo recuperes y lo guardes donde no tengas que darle explicaciones a

nadie. Pero no lo tires, por lo que más quieras. Me reconfortará saber que lo

conservas tú. Y sólo tú, porque me temo que nunca podrás devolvérmelo. Pero así

está bien.

Tras mucho deambular resido en Egipto, donde vivo razonablemente feliz, con

la cercanía de mis hijos y nietos, y junto a Karim, mi marido. ¿Recuerdas?, mi novio

de entonces. Al final consiguió regresar a su país con una española en la maleta...

2


La memoria no me funciona como antaño: aumenta la distorsión de unos

recuerdos en los que se entremezclan personas y fechas deformadas por la realidad

actual, como los países cuya ubicación confundo constantemente. A pesar de ello,

en mi mente han quedado prendidas para siempre algunas imágenes nítidas que, te

juro, nunca se perderán, y que al cabo de una montaña de años a menudo

reaparecen como una placentera reliquia gráfica, sobre todo si mi ánimo decae en

momentos de pesimismo, nostalgia o soledad. En este caso, en tu caso, ¿fue

culpable el más divertido, tierno, guapo, y un poco temerario, de todos los chicos de

la promoción 1964-1969 de la facultad de Ciencias Exactas?

Mira la foto de la postal, mi barrio en Alejandría. Y mi casa es la grande de

color blanco, a la derecha del minarete. La tuya la tendrás siempre dentro de mí.

Virginia

3


Relato La alargada sombra de la duda

María José Moreno

Sabía con total seguridad que existía otra.

—¿Qué vas a hacer?

Nuestro amor siempre sincero y

entregado se había convertido en rutina

opresiva que ninguno controlábamos.

Si me preguntaran el momento

exacto en que lo advertí, no podría decirlo;

una sonrisa a destiempo, un beso

innecesario, una pregunta sin respuesta,

un silencio…Nada era igual.

De reojo le observaba nervioso

coger el móvil cuando le llegaba un

mensaje y al instante, una explicación no

pedida.

—De la oficina, que no encuentran unos

informes.

—Nada. Que se la apañen como puedan. Ya estoy harto de ser el que

resuelva todos los contratiempos.

A partir de ese momento su pecho se debatía en una ansiosa respiración, un

exagerado temblor de piernas; nerviosa agitación de manos que constituían

la antesala de un ir y venir con aspavientos hablando solo y que concluían

en:

—Me voy y regreso en un minuto.

Un beso lanzado al aire y un perdona, cariño, pero no me fío de ellos.

Un ritual que llevaba a cabo cada vez con más asiduidad generando en mí


una intensa pena, que me devoraba por dentro nublando mi razón,

llevándome a los extremos del delirio.

—Eres una celosa patológica, una enferma. No existe ninguna otra, me gritó

una tarde que cansada de vivir de aquella manera, le escupí lo que pensaba

y me planté delante de la puerta para que no se encontrara con la otra.

obligó a ir.

Lo mismo, con palabras más suaves, me dijo el psiquiatra al que me

—Señora, no sé si lo que usted dice es verdad o no, pero no nos interesa.

Lo importante es lo mal que lo está vivenciando.

—¿Eso significa que soy una enferma?

—Usted tiene una personalidad suspicaz y desconfiada, y ello puede

hacerle ver fantasmas donde nos las hay...

Al salir de la consulta tome conciencia de que todo era producto de mi

mente enferma, el médico y mi marido llevaban razón. Mi desconfianza me

llevaba a malinterpretar aquello que sucedía, me repetía una y otra vez,

cuando el corazón se me paró a la vez que los ojos se me salieron de las

órbitas. Paseando, delante de mí, agarrados de la cintura, besándose sin

disimulo alguno, exhibiendo obscenamente su amor.

Allí estaba mi delirio, era cierto, me equivocaba; mi marido llevaba

razón, no existía otra… era un otro.

Ya está a la venta el primer libro digital publicado por la editorial El desván de la memoria.

Su titulo es Bajo los Tilos, escrito por María José Moreno Díaz, que ya ha superado las

15.000 descargas de su anterior novela (Vida y milagros de un ex).

Puedes leer el primer capítulo de su nueva obra en su blog:

http://www.mjmorenodiaz.com/2012/03/bajo-los-tilos.html

Su precio es 2,99 euros.

Y puedes comprarlo desde ese blog


Relato Rojo para Dumas (Elisa Blanca)

Se sobresaltó al oír el teléfono. Casi no había dormido en toda la noche

pensando en Jorge, en la última vez que le vio, en el por qué de su matrimonio

roto y en el por qué de su soledad. Al girarse para contestar la llamada

despertó a su perro Dormilón, enroscado a los pies de la cama.

-Sí, ¿dígame?

-¿Blanca Miralles? Buenos días, soy el abogado del doctor Buendía,

siento tener que comunicarle su muerte.

Sintió un extraño escalofrío. Quizás porque aún seguía adormilada,

quizás al oír su nombre tras tantos años de silencio. Blanca miró el balcón

entreabierto y se dio cuenta entonces que había permanecido así toda la

noche. A través del cristal el cielo amenazaba lluvia.

-No sabía que estuviera enfermo. Sí. Entiendo. ¿A qué hora? Por

supuesto, allí estaré. Gracias.

El abuelo muerto. Sólo tenía diez años cuando le vio por última vez, pero

aquella barba blanca y sus ojos negros e intensos, habían permanecido en su

memoria desde entonces.

Blanca nunca supo lo ocurrido entre el abuelo y su madre, aquella noche

veinte años atrás, cuando les oyó gritar y algo resultó roto en aquella

habitación, y no fue sólo el jarrón de porcelana azul de la abuela. Aquél día se

rompió algo más importante, su familia.

Serían las cuatro y media cuando llegó al aparcamiento. Seguía

teniendo el mismo coche, aquél que comprara Jorge el año anterior a su

separación, el mismo del que le diera las llaves antes de irse definitivamente de

casa. ¿Sentimientos de culpa? Nunca volvieron

a hablar del tema, de hecho no volvieron a hablar nunca más. Jorge y Lucía, su

amante, murieron al día siguiente. Su vuelo, el BT328, jamás llegó a Brasil.

Tuvo la impresión de que el tiempo no había pasado. La grava, como

siempre, cubría el camino desde la portilla hasta la entrada de “La Casona”. El

cuidado parterre, que daba acceso a la escalinata, denotaba la presencia de

Mauricio, el viejo jardinero, al servicio de su abuelo desde que éste se

estableciera como médico en el pueblo.

Todo seguía tal como lo recordaba. Aquél magnífico salón de amplios

cortinajes que ocultaban las balconadas, los altos paneles de madera que

cubrían las paredes, dejando solo a la vista la magnífica colección pictórica del

abuelo –paisajes, bodegones y retratos del XIX español–, obras, en las que la

calidad y el buen gusto, superaban el escaso número. El terciopelo rojo

granate, seguía destacando en el tapizado del amplio sofá y las cuatro butacas,

que aún formaban una media luna frente a la chimenea de piedra.

La tecnología apenas se había hecho un hueco en aquella estancia,

limitándose a un ordenador portátil sobre la antigua mesa de caoba, junto a la

1


que tantas veces viera sentado a su abuelo, encuadernando su maravillosa

colección de libros antiguos, escribiendo o leyendo, bajo aquella luz que se

colaba a través de los diáfanos cristales.

Pero ahora en vez del abuelo, era el notario quien ocupaba su sillón y

leía su testamento. Pudo observar con detenimiento a los dos primos Buendía

sentados junto a su madre, la tía Luisa, a Rosalía, el ama de llaves, a Mauricio,

quien también haría de chofer para el abuelo en sus últimos años de vida. Solo

la presencia de aquél hombre correctamente vestido con su traje negro, que le

dio la bienvenida al llegar y que ahora se hallaba junto al notario, parecía fuera

de lugar.

Apenas prestaba atención a la lectura del testamento, absorta en su

nueva novela. Blanca posó la mirada sobre el magnífico retrato de su abuelo,

situado justo donde ella lo recordaba, sobre la chimenea. Siempre le

impresionó la inteligente mirada de aquél hombre de rostro bondadoso.

-“Lego a mi nieta Blanca Miralles, las colecciones de libros de caballería,

viajes y aventuras, que tanto leía de niña, y que una vez prometí que serían

suyas a mi muerte. Todas las obras así como sus autores, están especificadas

en lista aparte.”

Al oír estas palabras, Blanca dio un ligero brinco en el asiento, Vino a su memoria la habitación de la casa donde más

horas pasó de niña, la biblioteca del abuelo. Estanterías repletas de libros

cubrían por completo las paredes de suelo a techo, esos libros que tanta

compañía le hicieran de niña y que ella tanto quería. Aquél gran sofá de piel

marrón en el que tantas veces su madre la encontrara durmiendo la siesta en

las largas y tediosas tardes de verano o leyendo los libros que con tanto mimo

él encuadernaba, con sus increíbles historias de caballeros y princesas por

rescatar, con sus viajes al fondo del mar o a las más inhóspitas selvas, libros

que le hacían vivir durante unas horas en un mundo irreal y maravilloso.

No pudo resistir la tentación de dirigirse a la habitación de su niñez. Casi

con la misma ingenuidad que le acompañó la primera vez que descubrió

aquellas paredes forradas de libros, Blanca fue pasando su mano por los lomos

de las viejas encuadernaciones, con sus inconfundibles letras doradas en el

lomo: rojo para Dumas, azul para Salgari, verde para Verne. Ellos formaron su

mundo imaginario, su mundo secreto, un mundo que ahora sería suyo para

siempre.

-Gracias abuelo.

Los volvió a acariciar, a mimar durante un momento, mientras pensaba

que en su novela, las aventuras de los personajes ya no se desarrollaban en

una selva lejana, en una isla desierta o en el fondo de un mar azul y profundo,

sino en un mundo virtual, un mundo de apariencias y engaños donde nada es

lo que aparenta ser, pero que al mismo tiempo, puede llegar a convertirse en

un mundo más real que cualquiera de los inventados por los clásicos.

-Abuelo, ¿qué color le pondrías a Internet?

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Espacio Mundo Palabras: donde la gente disfruta del lenguaje

Relatos ganadores

EL BAR DEL PUERTO

María Florencia Ducha

De noche el café huele. Huele a rancio. Huele a humo. El globo de gas del

centro de la sala ilumina pálidamente el centro del recinto y en penumbras, el

espectáculo, una y otra vez de sillas vacías entre noctámbulos personajes

sentados a sus mesas; en el café donde por esas horas, se cuecen susurros

clandestinos, negocios indiscretos, amores frustrados, complicidades

prohibidas….

Aquí, mi taza de café en una redonda mesita de madera.

Desde mi silla, puedo oír, silencios, suspiros, insultos que se perpetúan;

siempre lo hacen, en el café del puerto.

Desde mi silla, puedo ver, allá un caballero, abrazado a su botella de vino,

susurrando palabras; más allá, una mujer de rostro pálido, con vestido de

escote pronunciado y reputación dudosa, mira absorta por la ventana, callada,

su mirada perdida. Cerca de mí, un muchacho, dice palabras indebidas en una

de sus fracasadas apuestas de pócker.

Observo y escucho, una y otra vez, el mismo espectáculo, como en una cinta

animada en donde se repite la misma escena: los mismos silencios, los mismos

suspiros, los mismos insultos, los mismos personajes de ayer. La misma taza

de café. El bar que siempre huele. Huele a rancio, huele a humo. Y en centro

de la escena, Don Vincent mira. Siempre mira.

A las 5 de la madrugada, a punto de cerrar, Vincent extiende la cuenta a cada

mesa. Nos esboza una sonrisa. A esa hora de la madrugada, a punto de cerrar,

Vincent, el dueño, es el único que por este lugar, sonríe.


SOLO DE VIOLÍN

Julio Alejandre

La niña abandona las bambalinas por la soledad del escenario y cuenta,

cabizbaja, los pasos que la llevan frente al atril. En el salón resuenan

murmullos de último momento, carraspeos secos, alguna voz infantil, un papel

que se dobla, que se guarda. La niña tiembla por dentro mientras acomoda el

violín entre el cuello y la barbilla, los inclinados ojos observan al ras el

instrumento, la superficie tostada y brillante,

curvilínea, con aristas y suaves dunas. Las

cuerdas se fugan en perspectiva cónica

hacia el otro extremo, donde la mano

izquierda sujeta con firmeza el astil. Los

dedos recorren las cuerdas, las reconocen,

acarician sus distintivas cualidades; su

naturaleza tensa y metálica le transmite la

tranquilidad necesaria, la cotidiana complicidad. La luz cenital se derrama

sobre el escenario, sacando cálidos reflejos a las tablas del parqué. El

pentagrama reposa en el atril como una gaviota con las alas abiertas, dispuesta

a alzar el vuelo. El arco se acerca a la segunda cuerda y arranca de ella un fa

sostenido, algo ronco, que acalla el salón.

Una niebla de talco, tenue, próxima, diminuta nevada, envuelve la zona de

contacto, allí donde la crin se desliza sobre la cuerda. La fricción calienta el

material, su densidad se transforma sutilmente, leyes de la física, la calidad del

sonido se afirma, ahora es un si bemol fugaz, en semicorchea, el brazo se

anima y empieza a hilvanar notas que salen despedidas de la parrilla de sirga

en rápida sucesión. La mano aumenta el ritmo, su cadencia de vaivén se

acelera y por momentos se hace frenético. Vibra cada cuerda haciendo suyo el


pentagrama, procesándolo en notas singulares que, todas juntas, hacen un

todo más allá de las partes. La niña absorbe con la mirada el código ideográfico

y crea un puente en arco voltaico desde la partitura hasta sus ojos negros. La

caldera de un cerebro en ebullición transmite en impulsos nerviosos órdenes

precisas, milimétricas, a cada brazo, a las muñecas, al dorso de la mano, a los

esbeltos dedos, a cada falange y articulación, a cada fibra muscular. El arco

baila sobre las cuerdas en un paradigma de amor fecundo, alumbrando un

ejército de blancas, negras y redondas, silencios, con abundancia de corcheas

y semicorcheas que nacen pequeñas, arrugadas y lineales, ondean un

momento en el aire próximo, dadas de la mano, antes de expandirse por el

auditorio como las moléculas de un gas, abarcándolo en su completa oquedad,

haciendo vibrar el espacio desde su naturaleza ondulatoria y matemática y

multiplicándose en tantas réplicas como oídos hay.

Ya nadie ve la delgada palidez de la niña que ejecuta la pieza para violín en el

escenario, ni siente la presión del asiento en las posaderas, ni sabe del vecino,

ni le molesta la cabeza impertinente de delante, ni siquiera piensa: el auditorio

está lleno de orejas enormes, radares carnosos ocupados en recoger la

melodía prodigiosa que danza en el aire. Ahora es zumbido de abeja, gota de

lluvia, olor, ahora ronquido de borracho, llanto, viento, eco, silencio, ahora es

luz, ahora sombra. Las notas giran sobre sí mismas en vertiginoso remolino, la

mano es más veloz que la vista, el arco marca trayectorias imposibles y los

dedos revolotean sobre el astil en orbitales indeterminados, la cabeza sube,

baja, se ladea, un mechón se ha escapado del rígido peinado, en la frente

inclinada minúsculas gotas de sudor marcan los poros, la mirada despega a ras

de las cejas en busca de más combustible y el acto final es un estallido de

color, fuegos artificiales que iluminan el sonido antes de la penúltima nota,

rotunda, y del silencio final.


HUIDA A NINGUNA PARTE

Ana Eva Suarez

La brisa me revolvía el pelo e impregnaba mi piel de olor a salitre. De

vez en cuando cerraba los ojos buscando con desesperación sentirme libre,

etérea, compañera de ese aire, de ese mar, de esa nueva tierra en que

pretendía enraizar mis pies. Me acerqué a la barandilla y a lo lejos, en la misma

línea del horizonte, el sol se despedía un día más tomando la forma de una

media naranja ardiente, cálida a pesar del frescor que siempre portaba el

atardecer. Una media naranja, que en escasos minutos se llevaría el calor, el

aroma y el contacto, dejando el cielo en brazos de la luna una noche más.

Entregándolo sin más a la oscuridad.

Decidí bajar a la playa. Cerca de la orilla, algunos rezagados aún no

veían el momento de regresar a sus casas; y recostados en la arena otros

disfrutaban de un buen libro, buena música o simplemente buena compañía.

Me detuve sin prisa a contemplarlos, quería empaparme de… otras ilusiones,

otras preocupaciones, otros planes… simplemente: otras vidas.

Me descalcé y hundí mis pies en la arena, convirtiendo la firmeza en un

espejismo ya pasado. Demasiado pasado. Caminé despacio hasta que el

contacto del agua con mis tobillos desencadenó un fuerte escalofrío y… los

recuerdos se abigarraron en mi mente y el dolor volvió a invadir mi pecho con

fiereza. Quise despertar mi razón, imponer orden en semejante caos, un caos

que me abordaba sin previo aviso y que me invalidaba. Y entonces lo vi claro:

era otra playa, no cabía duda; era otra brisa, más fría y de aromas más

penetrantes, eso estaba claro; era otro mar, más bravo y menos cálido; eran

otras vidas, mas no mías. Porque yo… seguía siendo yo y… mientras mi

equipaje continuara siendo el mismo, lo mío era una huída a ninguna parte.


Espacio Mundo Palabras CRISIS PASAJERA

Microrrelatos ganadores Luis Juan Salamanca

No me mires así. Sabes que lo odio. No soporto tus blancos ojos fijos en mí. Ya

sé que las cosas no van muy bien entre nosotros, y créeme, lo siento. Entiendo

que últimamente no te lleno, que te sientes incompleta, medio vacía sino vacía

al completo. Perdóname, claro está que no han sido nuestros mejores

momentos juntos, ni mucho menos, pero no te alarmes, regresarán. Llegará el

día en el que todo vuelva a ser tan bello y sincero como lo era antes. Una vez

más encajaremos a la perfección, conectaremos, y tendremos conversaciones

tan excelsas e interesantes que el mundo se coloreará de viveza, de amor, de

locura y pasión. Las nubes llorarán de alegría y no de tristeza, el sol brilla

por su grandeza, y no por su ausencia. Cada día será una nueva aventura.

Todo volverá a ser como tú y yo queramos, sin malos finales ni historias sin

sentido. Y nunca, nunca jamás volverás a mirarme como lo haces ahora, ya no

serás más una simple, monótona, lúgubre, solitaria hoja de papel en blanco.

TRISTE BLUES BAND

Francisco Rubio

Del piso de arriba llegaban párrafos sueltos de trompeta y saxo; los

hermanos Nájera ensayaban los jueves, y en verano lo alargaban. Sin previo

aviso, las lágrimas llenaron de lluvia mi alma; imparables, tampoco yo quería

ponerles dique. Quizá fue una nota mal tocada, quizá el vaso que estaba lleno:

el lunes, mi ex con la moto; martes el perro; ayer, mi padre de viejo. Parecía

como si los tres hubiesen quedado de acuerdo.

Por eso, esta mañana, cuando el jefe me despidió, más que alivio

sentí libertad, campos abiertos. Necesitaba aire y las lágrimas me lo estaban

dando esta noche. ¡Qué mal tocan esos cabrones! –pensé.

Solo quedaba, pues, una salida: subir al tercero y pedirles a ese par de

chiflados que me dejasen cantar con ellos.


Cuento FLORA Y TROMPITA

Mar Solana

Para M.A. por su sensibilidad, su cálida amistad y su gran generosidad… y porque siempre está

ahí para echarme una mano con el buril de las letras…

Había una vez una flor muy bella a la que una lluvia delgadita, con sonrisa de

arcoíris, le planchaba su traje de pétalos de seda, azules y blancos. Vivía en el

bosque azul llamado “De las Cuatro Ninfas”, tenía las hojas muy verdes y el tallo

más bonito del bosque. Su nombre era Flora y lució mucho tiempo tersa y fresca

como un melocotón en verano. Sin embargo, ahora estaba enferma y todo lo que

le rodeaba, de color amarillo pajizo, se había secado y se quebraba con el más

diminuto de los pasos. Como los de Glïky, el duendecillo, que caminaba con sus

cortas piernas a brinquitos menudos. Era el guardián del bosque y cuidaba de

todas las plantas. De pronto, algo había crujido bajo sus rojas botitas y vio, con

triste sorpresa, como Flora se marchitaba entre los

quejidos de una tierra seca.

Flora no podía dormir desde que comprendió las

cosas que se había perdido por presumida y egoísta.

Rechazar a Trompita, el abejorro, fue un error, ahora lo

sabía. Se extendió la voz por el bosque, tan rápido como un fuego, de que la

engreída flor no quería en sus estambres más insectos que le arrugaran su

belleza. Pasaba las noches con su vestido de seda totalmente abierto a la

incertidumbre de la madrugada. Su carita de estambres, su tallo y sus hojas

colgaban mustios, ni siquiera el primer rocío de la mañana conseguía reanimarla.

Ya no tenía energías para protegerse de noche y así deslumbrar por el día. Con

las pocas fuerzas que le quedaban, y entre suspiros de agotamiento, le había

suplicado ayuda a la señora Luna. La señora Luna avisó al Mago Lumbrel, que

era el responsable de todas las criaturas del bosque. El Mago, con la sabiduría de

sus fábulas, alimentaba el corazón del duendecillo y de las cuatro Ninfas; así, en

silencio, ayudaban a todos los habitantes del bosque. El Mago Lumbrel llamó al

duendecillo y le pidió que fuera a ver a Flora lo antes posible. Mientras tanto, él

iría en busca de Daphne, la Ninfa que cuidaba de los árboles y las cosechas, y de

Ondina, encargada de que la tierra no pasara sed. También buscarían a Eolina,

ayudaba a esparcir muy lejos las nuevas semillas, y a Samdra, que encendía

hogueras para regalar luz a la oscuridad.


─ ¡Deprisa, deprisa…! ¡Flora está muy malita!─gritó Glïky, al encontrarse con

el Mago y las Ninfas. Daphne caminaba a elegantes zancadas con sus piernas

largas como estambres. Le seguía Ondina, mostraba su particular brillo líquido en

sus ojos de espuma; y Samdra, con sus chispeantes brazos y piernas de fuego.

Alrededor de ellas, nerviosa, desplegaba sus alas de plata Eolina.

─ Ningún insecto ha conseguido extraer ya nada de mis jugos, ¡estoy tan

seca! Han buscado a Trompita sin descanso, él podría libar todavía en alguno de

mis pétalos y, aunque yo muera, esparcir mis semillas en el bosque… Trompita es

el abejorro que mejor conoce los rincones donde atesoro mi néctar, si es que

todavía me queda alguno. Le eché de mi lado con desprecio, creía que cada vez

que él bebía de mí, yo me volvía fea y vieja…─les explicó Flora con tristeza,

mientras se dejaba abatir de nuevo sobre la tierra seca.

─ ¡Se me ha ocurrido un plan con el que, además de salvarte, tendrás

muchas hermosas florecillas junto a ti! ─exclamó Lumbrel con regocijo. Flora le

dedicó una mirada cansada pero llena de esperanza.

─Dime, Mago, ¿de qué se trata?

Bajo las órdenes de Lumbrel, Eolina rebuscó

entre los estambres de Flora algunas semillas.

Ondina regó con su agua fresca el rincón que

momentos antes Glïky, con ayuda de Samdra, había

dejado limpio de hojas, broza y maleza. Y se

sentaron a esperar…

Pasaban los días y Flora no mejoraba, cada vez

se encontraba más débil.

Y ocurrió que una mañana apareció Trompita. Se acercó a Flora y le regaló el

beso más largo y dulce que ningún abejorro diera nunca a una flor. Ayudado por

Eolina, esparcieron con sus alitas las últimas semillas por el marchito hogar de

nuestra flor. Ondina volvió a regar el lugar y a impregnarlo de amor y esperanza.

El Mago Lumbrel, alrededor del calor de la hoguera que Samdra acababa de

encender, les alentó con sus fábulas mágicas.

Después de una larga noche de inquietud y tristeza, con la primera sonrisa del

sol, todos descubrieron con sorpresa que Flora volvía a ser la más radiante del

lugar; a sus pies se abrían un montón de preciosas florecitas. Glïky, el

duendecillo, brincaba entre todas ellas lleno de júbilo.


Acerca Acerca Acerca Acerca de de de de Mar Mar Mar Mar Solana Solana Solana Solana

Mar Solana es “violín” de almas y escritora… Es violín porque es como un instrumento

que ayuda a crear nuevas melodías en las almas que han extraviado el pentagrama…

Nació un lunes de una fría mañana de noviembre de 1965, en el otoño de un

Madrid incierto y convulso. Empezó a escribir a los once años, la misma época en

la que descubrió que los Reyes Magos eran los padres de cada uno y que las

ilusiones eran como los castillos de naipes de aquel país mágico de Carroll… Le

gustaba mucho imaginar y escribir historias que contasen todo lo que vivía

jugando en soledad. Títulos como: "Jorge y su abuela", "Tom y Tomasa en el país

de la limpieza" y "Margarita y el tunel" dieron nombre a los primeros cuentos que

se atrevió a escribir. "El principito" de Saint-Exùpery, "El patito feo" de Andersen,

la "Cinderela" de los hermanos Grimm o

"La Cenicienta" de Perrault; fueron los

libros de cuna que más influyeron en su

imaginación. Todo el amor hacia la

literatura se lo debe a su padre, le inculcó

la curiosidad por el papel, la tinta y las

letras desde muy pequeña, y la

imaginación… es culpa de las historias

que su madre inventaba para ella.

Durante su adolescencia y juventud hizo sus pinitos en poesía y ensayo;

todavía conserva esos folios amarillentos que recogieron su vehemente

inspiración pueril y que sirvieron de alacena a sus creaciones… Debido a los

altibajos de esta noria que es la vida, no había vuelto a escribir hasta hace cuatro

años, coincidiendo con el ecuador de su existencia y porque dice que es la forma

más hermosa que conoce de mirar al Ocaso... Y lo ha retomado, con el

entusiasmo y tesón que dormían en algún lugar de su memoria de letras, para

tender más historias y orear sus impresiones al barlovento del papel. Se animó a

abrir su propio espacio web, un blog literario que le ha ayudado a sacudirse la

vergüenza de descubrir la soledad de sus escritos.


Hace tres años, publicó su primer relato novelado: “Juan Cano Solana: 1915-

1936. Un poeta en tiempos de guerra”, un libro en coautoría sobre la

recuperación de la memoria histórica de un familiar muy cercano. Ha dedicado

mucho tiempo a profundizar en su escritura y a pulir su estilo (aún continua en la

tarea…) con la ayuda de varios Talleres Literarios intensivos, presenciales y por

internet, y se ha formado en Escritura Creativa, Relato y Novela. Tiene

publicados algunos de sus cuentos, relatos y microcuentos en sendas Antologías

y en varias revistas literarias.

Le gusta pensar que es escritora, no porque sea su profesión o se gane la vida

con ello, sino porque se imagina como un alfarero, artesano de los de antaño,

dueña de un inmenso taller de letras y que en lugar de barro, moldea y pule

palabras, ánforas de sus historias…

Este es el enlace que te llevará “mar adentro”, hacia su bergantín virtual:

http://www.marsolana.blogspot.com/


La Salamandra y el Tambor

LA SALAMANDRA Y EL TAMBOR

Texto e ilustración: María Barrionuevo Almansa

Nota: Nota: Nota: Nota: Se recomienda tener a mano un tambor para leer este cuento poema.

También pueden servir una mesa, una silla, un cubo de fregona, una caja de

zapatos, o cualquier superficie lisa para palmear.

Tam Tam... Tam Tam Tam... Tam Tam Tam... Tam Tam...

La Salamandra baila al ritmo del Tambor,

con su cuerpo acuático,

la Salamandra baila... Tum Tam Tammm..

Con su piel moteada

y sus diminutos ojos de sueño y letargo,

la Salamandra baila....Tam Tum... Tam Tum...

A la Salamandra le gusta el canto del Tambor...

Al Tambor, el baile de la Salamandra...Tam Tam Taaa Tam... Tam Tum..

La Salamandra vibra bajo su piel negri-azul,

su cuerpo cimbrea al compás del Tambor

como serpentinas en una balanza.

Sus manchas plateadas y púrpuras saltan,

se trenzan entre las ondas que despide la piel estirada del tambor...

Tam Tam Tem... Tam Tam Tum...

La música se expande, plateada y púrpura, la música se expande...

El Tambor vacila, la Salamandra vigila.

María Barrionuevo Almansa 1


La Salamandra y el Tambor

El Tambor descansa, la Salamandra se para.

Schsss... Silencio, solo se oye el crepitar de los álamos.

La Salamandra espera; paciente y estática.

El Tambor retoma su canto, la Salamandra su danza...

Tem Tam Tem Tem Tam... Tem Tem...

Una cabeza de Salamandra en movimiento

en un cuerpo quieto de Salamandra.

Al Tambor le acompaña una Voz....

Heia, Heiaaaaaaa, Heiaa, Heiaa...

El Tambor retumba, profundo y hueco....

Tom Tom Tem... Tom Tom Tom

Temmmm.... Tum Tom Tum Temmm....

La Salamandra se menea, corta y rápida.

La Salamandra se muestra... Tim Tum

Tam... Tum Tam Tim...

La Salamandra se acerca, quiere sentir al

Tambor más adentro.

En las cavernas del ritmo, la Salamandra se

acerca....

Heiaa, Heiaaaa...

Las estrellas cubren el cielo, el Tambor

brama.

La Luna se une a la danza.

La Salamandra se sacude al ritmo del Tambor.

La Sombra de la Salamandra también baila.

Ahora la Salamandra ya está dentro del tambor;

y el Tambor dentro de la Salamandra.

María Barrionuevo Almansa 2


La Salamandra y el Tambor

La Salamandra siente el calor que despide el Tambor...

¿Sangre fría, caliente o templada?...

¿De miel o salada?...

El Tambor siente tres dedos rudimentarios aferrados a su cuello de barro...

Tam Tammm Tamm Temm...

La Salamandra se empuja, escala, quiere llegar a lo alto, al centro.

El Fuego aparece de la tierra, del árbol, del viento.

La Salamandra se une a su espíritu elemental.

El Fuego se funde en la cadencia, la eleva hasta el cielo.

La Salamandra, el Fuego, el Tambor y la Sombra de la Salamandra bailan...

Tlom Tom Tlommm Tumm Tlumm Tommm..... Heiaaa, Heiaaaa, Heia,

Heia...

El bosque huele a incienso, a hierba quemada, a naranja y vapor...

¡Chispas, cascabeles y sombras!

El Tambor protege a la Salamandra con su fragor,

la Salamandra brinda su sonrisa al canto del Tambor.

El humo los envuelve y comunica...

Humm... Hummma...

El Tambor persuade a la Salamandra con su olor... Niff... Niff... Uuummm...

La Salamandra incita a otras Salamandras que se acercan...

Avanzan y retroceden... retroceden y avanzan...

Tum Tam Tlem... Tam Tum Tam... Humma... pero se acercan...

Al Tambor le rodean varias pieles de Salamandras húmedas,

salpicadas de motas y agua.

Llegan desde el río, desde el río llegan girando,

dejando el rastro de la espiral en el barro.

María Barrionuevo Almansa 3


La Salamandra y el Tambor

Tam Tam Tem... Tem Tam Tum...

El Tambor retumba, llama, convoca...

Tom Tom Tom...

Al baile de la Salamandra se unen sus primos,

gitanos de bronquios y sangre fría que retozan vibrantes unidos en círculo...

¡Y el Fuego descubre sus sombras!

Tam Tam Tem...

Lagartijas sin cola, Gallipatos y Samarugos...Tam Tum...

Camaleones de colores maleables... Tem Tam...

Salamanquesas Blancas de cal y verano... Tam Tam...

Lagartos con gorra, Renacuajos y Zapateros sin remilgo.

¡Todos se unen al baile de la Salamandra!...Tam Tam Tem...

Es el gran baile, la gran fiesta... ¡La Gran Charanga!

Juntos y unidos alrededor del Tambor.

Las Sombras se alargan y los Árboles también bailan.

Bailan la Luna, las Estrellas y la Voz que acompaña al Tambor.

La Voz que sabe y baila... Heiaaa ... Huiaaaa... Heiaa...

En comparsa, la Tierra tiembla y rezuma, oscila y se endulza.

Las Estrellas se convierten en motas plateadas y púrpuras ...

y la piel de la Salamandra se llena de luz estrellada.

Un caos de luz, un caos de quieta luz que todo lo cubre.

Hasta el amanecer,

la Salamandra baila al ritmo del Tambor,

el Tambor al ritmo de la Salamandra...

Tumm… Temm…Tamm...

María Barrionuevo Almansa 4


““““Nadie Nadie Nadie Nadie es es es es profeta profeta profeta profeta en en en en su su su su tierra: tierra: tierra: tierra:

laga álaga álaga no no apuesta apuesta por por sus sus artistas artistas artistas sin

sin

consagrar consagrar”

consagrar

LA LA SAVIA SAVIA MALAGUEÑ

MALAGUEÑA

MALAGUEÑ

DEL NUEVO FLAMENCO

OSCAR OSCAR OSCAR OSCAR BARRIO BARRIO, BARRIO BARRIO,

, , a la guitarra

JOSÉ JOSÉ JOSÉ JOSÉ “EL “EL “EL “EL RECORTAO”,

RECORTAO”, RECORTAO”,

RECORTAO”, al cante

OSCAR OSCAR BARRIO, BARRIO, guitarris guitarrista guitarris ta y y compositor

compositor

flamenco

flamenco

proyecta su cuarto trabajo discográfico lejos de su

laga Natal

Oscar Barrio En Directo” será el

titulo del nuevo álbum de este

artista flamenco, natural de

Torremolinos y perteneciente a la

denominada joven generación de

Compositores y concertistas

andaluces de Guitarra Flamenca.

El disco contiene siete piezas

extraídas de conciertos ofrecidos

a lo largo de este año,

compuestas e interpretadas en

Directo por Oscar y

próximamente estará a la venta

en ITunes, ITunes, ITunes, ITunes, Emusic, Emusic, Emusic, Emusic, Napst Napster Napst Napster

er er yyyy

Spotify Spotify.... Spotify Spotify

Toda una vida dedicada al estudio del Flamenco, treinta y siete años.

No solo un músico de talento, sino además un artista artista complet completo: complet o:

intérprete intérprete, intérprete , acompañante, acompañante, arreglista arreglista y y excelente excelente excelente compositor

compositor.

compositor

Biografí Biografía Biografí Biografía

a a


el

han

Inicia estudios de guitarra flamenca y composición de forma autodidacta, ,

influenciado influenciado por por la la afición afición de de su su madre madre al al cante, cante, heredada a la vez de su su abuela abuela, abuela

natural del Puerto Santa María (Cádiz). Comienza a tocar profesionalmente

acompañando al cante , y elabora sus primeras composiciones y letras flamencas

En el 97´ realiza una gira por Alejandría- Egipto acompañando al baile y

tocando sus primeras obras de guitarra

Ha ofrecido conciertos como solista de Guitarra Flamenca en escenarios

destacados de ámbito nacional e internacional, destacan entre otros: CASTI CASTI CASTI CASTI LO LO LO LO

BIL----BIL BIL BIL BIL BIL BIL BIL , , , , Benalmádena

Ben Ben Benalmádena

almádena,; almádena ,; ,; ,; Auditórium Auditórium Auditórium Auditórium Mu Municipal Mu Municipal

nicipal nicipal Príncipe Príncipe Príncipe Príncipe de de de de Asturias Asturias Asturias Asturias ,To ,To ,To ,To remolinos; remolinos; remolinos; remolinos;

Hotel Hotel Hotel Hotel MO MOON MO MOON

ON ON PALACE PALACE PALACE PALACE de de de de Alejandría Alejandría Alejandría Alejandría EGIPTO,; EGIPTO,; EGIPTO,; EGIPTO,; Sala Sala Sala Sala BIDE BIDE BIDE BIDE ONERA ONERA ONERA ONERA de de de de Vizcaya Vizcaya Vizcaya Vizcaya BILBAO; BILBAO; BILBAO; BILBAO;

Teatro Teatro Teatro Teatro Cervantes Cervantes Cervantes Cervantes de de de de Almería, Almería, Almería, Almería, Gran Gran Gran Gran Teatro Teatro Teatro Teatro de de de de Córdoba, Córdoba, Córdoba, Córdoba, Peña Peña Peña Peña Flamenca Flamenca Flamenca Flamenca LA LA LA LA UNIÓN UNIÓN UNIÓN UNIÓN

en en en en Murcia, Murcia, Murcia, Murcia, …………

rumbo a

En 2010 obtiene el Titulo Titulo Profesional Profesional de de Música Música en en la la la Especialidad Especialidad e e Guitarra Guitarra por

Conservatorio

Manuel Manuel Carra Carra ( Málaga Málaga Málaga ) .

Pero al igual que otros artistas malagueños, que en busca de reconocimiento

tenido que dejar su tierra, , hace dos años Oscar Barrio hizo las maletas y tomó

Barcelona, donde actualmente reside e imparte clases de guitarra flamenca.

Músico lleno de inquietudes y ansias por

desarrollar su arte , ha experimentado con

otras músicas, como la popular popular andaluza,

andaluza,

el jazz, jazz, el el el clásico clásico o o la la bbossa

b ossa brasileña brasileña, brasileña pero

siempre teniendo como eje central el

flamenco.

Desde el 96´ hasta la fecha, ha compuesto

más de 90 obras, entre ellas: Salve Salve Salve Salve

Marinera, Marinera Marinera Marinera para Coral a 4 voces mixtas,

SSSSolos olos olos olos para para para para guitarra guitarra guitarra guitarra flamenca,, flamenca flamenca flamenca Bolerossss,, Bolero Bolero Bolero

Rumbas Rumbas Rumbas Rumbas instrumentales

instrumentales instrumentales

instrumentales Ja Ja Ja Ja z/Latino z/Latino z/Latino z/Latino para para para para

Saxo Saxo Saxo Saxo Tenor Tenor Tenor Tenor y y y y Guita Guita Guita Guita ra ra ra ra flamenca,, flamenca flamenca flamenca Sevillanas Sevillanas Sevillanas Sevillanas yy

yy

Fandangos Fandangos Fandangos Fandangos de de de de Huelva. Huelva Huelva Huelva y una


Malagueña Malagueña para para Coro Coros Coro Rociero Rocieros,, Rociero "De Biznagas y Verdiales", con la que obtuvo un

1er premio del VIII Certamen de Coros Rocieros Costa del Sol 2005.

Igualmente ha elaborado un un Método Método propio propio de de Guitarra Guitarra Flamenca Flamenca Flamenca con más de

20 Obras para Guitarra

Discografía Discografía

Discografía

Primer CD "La La La Imaginación Imaginación Imaginación y y y el el el Sentir" Sentir" Sentir" grabado en Marzo de 1998. Todos los

temas Compuestos por Ó. BARRIO.

Segundo CD "Aromas "Aromas de de la la Noche", Noche", grabado en directo del concierto ofrecido en el

Bide Onera de Ondarroa (Bizkaia) Bilbao, Diciembre de 2000.

Graba su tercer CD "De "De Cá Cá Cá y y De

De

Arena", Arena", seis temas, Guitarra

Flamenca- flauta- violín- bajo-

cajón y conga. Todos los temas

compuestos , arreglados y

producidos por él.

Colaboraciones

Colaboraciones

Colaboraciones

Ha colaborado con Antonio Antonio Rubio Rubio, Rubio

acompañándolo al al cante cante cante a en una conferencia sobre la Soleá en la Peña Flamenca

Amigos del Arte Torremolinos . También con el Realizador Realizador Realizador Realizador de de de de Cine Cine Cine Cine Malagueño Malagueño Malagueño Malagueño

Manuel Manuel Manuel Manuel Núñez Núñez Núñez Núñez componiendo una pieza de Baile para una Banda Sonora .Escribe

música y hace transcripciones a grupos , cantaores y cantautores .

MAS MAS MAS MAS INFO INFO INFO INFO

http://www.myspace.com/oscarbarrio-compositor

http://es-la.facebook.com/OscarBarrioRuiz

http://oscarbarrio.over-blog.com/

“EL RECORTAO”

CANTAOR VERSATIL Y MODERNO

A PESAR DE SU INCUESTIONABLE TALENTO Y DE UNA CARRERA MUSICAL


IMPECABLE, AÚN NO ENCUENTRA SU LUGAR …

http://www.myspace.com/elrecortao

Sin duda, Málaga es tierra de mestizaje de músicas, y, si vamos a hablar de

flamencos capaces de romper con los arquetipos tradicionales ”, tal como lo ha

sido el granadino Enrique Enrique Enrique Enrique Morente Morente Morente Morente , en Málaga tenemos que nombrar a EEEEl l l l

Recortado Recortado Recortado Recortado como como como máximo máximo máximo exponente exponente exponente de de de esta esta esta corriente corriente corriente vanguardista.

vanguardista.

vanguardista.

Con tres discos en el mercado y numerosas colaboraciones junto a artistas

consagrados como Raimundo Raimundo Raimundo Raimundo Amador Amador Amador Amador o o o o Chambao, Chambao Chambao Chambao , tal y como sucede con otros

músicos malagueños de talento, a pesar de gozar del respeto y admiración de

muchos, no ha logrado ser reconocido como lo que es, uno de los mejores

artistas que ha dado nuestra ciudad.

José José José José Rodríguez Rodríguez Rodríguez Rodríguez Corpas, Corpas, Corpas, Corpas, “El “El “El “El Recortao”, Recortao Recortao Recortao cantaor-compositor, aficionado al cante

desde niño, se inicia en la vida artística en peñas flamencas, tablaos y fiestas

privadas.

Pero fue a finales del 95´, a raíz de de telonear telonear telonear a a Tabletom Tabletom en el histórico directo de

la sala Pincho Pincho Luna Luna de de de Cártama Cártama, Cártama cuando se empieza a hablar de El l l Recortao en

los círcuitos musicales . En este

grandioso concierto, al que acudimos

más de 3000 malaguitas, quedó bien

patente su arte , y además, su versión

por bulería del Me Me Me Me estoy estoy estoy estoy quitando quitando quitando quitando se

incluyó en el disco “Vivitos “Vivitos y y Coleando” Coleando”

Coleando”

editado poco después.

Es entonces cuando surge en la escena

malagueña LOS LOS LOS LOS RECORTAOS, RECORTAOS

RECORTAOS

RECORTAOS donde

José, de la mano de los hermanos hermanos hermanos hermanos Perico Perico Perico Perico

y y y y Pepillo Pepillo Pepillo Pepillo Ramirez Ramirez Ramirez Ramirez , fusiona el flamenco

con estilos dispares, tales como el jazz,

funky, salsa, rock, etc.. De esta

combinación Tabletom Tabletom----Recortao

Tabletom Tabletom Recortao Recortao Recortao , viene al mundo su primer disco “Dos Dos Aceras Aceras” Aceras

” .

Poco después, y tras su separación de los Ramirez, el Recortao se rodea de

otros músicos malagueños de primera fila, como Agustín Carrillo, Toni Romero,

Joseito Marín, Oliver Sierra o Carlos Becerra , con los que graba su segundo Cd

bajo la producción de Jose María Cortina, que ,en aquel momento, trabajaba con

la cúspide del panorama musical del nuevo flamenco: Ketama, Ketama, Niña Niña Pastori,

Pastori,

Vicente Vicente Vicente Amigo…

Amigo…


De este memorable encuentro, sale a la luz uno de los mejores discos de

flamenco fussion “PA PA PA PA QUE QUE QUE QUE TU TU TU TU ME ME ME ME BEBAS BEBAS,”, BEBAS BEBAS repleto de preciosas canciones:

Leonardo Leonardo Leonardo Leonardo el el el el de de de de la la la la bici bici bici bici , ,---- , , El El El El TTTTito, ito, ito, ito, ---- Africa Africa Africa Africa viene viene viene viene , , , , La La La La lima lima lima lima y y y y el el el el limón limón limón limón , , , , ---- Safi Safi Safi Safi ……

……

A partir de entonces, cuenta con el apoyo apoyo apoyo y y y colaboración

colaboración colaboración de grandes artistas como

Jorge Jorge Jorge Pardo

Pardo o o Raimundo Raimundo Raimundo Amador Amador , , con los que lleva a cabo grabaciones y

directos. Además. colabora en

varios discos discos recop recopilatorios

recop ilatorios (

Jóvenes Jóvenes Flamencos Flamencos Volumen VII, , , ,

Entre Entre Entre Entre dos dos dos dos Deltas, Deltas, Deltas, Deltas, Fuego Fuego y y Pasión

Pasión

Flamenca Flamenca), Flamenca Flamenca y en una película película

película

americana americana dirigida por el director

Zalman Zalman King King, King cantando temas de su

segundo trabajo discográfico.

Pero a pesar de estos inmejorable

apoyos, la suerte no acompaña a

este peculiar artista, y no consigue abrirse camino en el complicado mundo de la

industria musical .

Recientemente, en 2009´, lanza su tercer disco, esta vez en solitario, con la

editorial Warner “SIN “SIN “SIN “SIN RUMBO RUMBO RUMBO RUMBO FIJO”, FIJO FIJO FIJO combinando el flamenco-fusión con el

flamenco puro. Ocho de los diez temas del álbum están compuestos ( letra y

música) por él mismo. Producción con dos vertientes antagónicas y, a la vez, muy

parejas, , , , desde desde desde desde el el el el martinete martinete martinete martinete a a a a los los los los ritmos ritmos ritmos ritmos caribeñ caribeños, caribeñ caribeñ os, os, os, desde desde desde desde la la la la bulería bulería bulería bulería a a a a uuna

uu

na na na version version version version

de de de de Orfeo Orfeo Orfeo Orfeo Negro. Negro. Negro. Negro. Contando con la colaboración de

de

La La Mari Mari, Mari , Toni Toni Romero, Romero, Juan

Juan

Heredia Heredia y y Oliver Oliver Sierra Sierra Sierra (músicos músicos de de Chambao) Chambao) , , Sicario(Hablando Sicario(Hablando en en Plata) Plata) , , Jorge Jorge

Jorge

Pardo Pardo , , , Carlos Carlos Pino, Pino, Daniel Daniel Casares, Casares, Chande, Chande, Pepe Pepe El El Marqués, Marqués, etc. etc.. etc.

Precisamente a raíz de estas colaboraciones, surge un nuevo nuevo y y original original proyecto proyecto

proyecto

de de, de

“fusion fusion etno – flamenco flamenco – jazz” jazz”., jazz” , ZURNA ZURNA , un viaje musical entre África y

Estambul con el flamenco como hilo

conductor. Ell Recortao se une al

guitarrista guitarrista de de de jazz jazz Carlos Carlos Pino Pino Pino y su banda, ,

Toonik, Toonik, al guitarrista guitarrista guitarrista flamenco flamenco Daniel

Daniel

Casares Casares y al flautista flautista Agustín Agustín Carrillo. Carrillo., Carrillo. , en

una gira gira de de conciertos conciertos por por tierras tierras francesas.

francesas.

La música del Recortao adquiere una

dimensión elegante, donde el cantante

revela su talento original de raíz flamenca,

dejando abierto el espacio instrumental a


excelentes músicos , que llevan sus canciones hasta el corazón de sus letras

El Recortao, artista versátil, amante de la fusión y abierto a todas las músicas es,

sin duda, un flamenco de honor con alma rockera, un artista de l que

laga se debe enorgullecer y asi lo hara… algún día.

Actuación Actuación en en Canal Canal Sur Sur http://www.youtube.com/watch?v=rbATxtgp3jM

Conciertos Conciertos de de Radio Radio 3 3 3 Pop Pop http://www.youtube.com/watch?v=YYpCYDOTbps&feature=relate

Audio Audio Recortao Recortao y y Agustin Agustin CCarrillo

C arrillo a a la la flauta flauta http://www.youtube.com/watch?v=He6WezwuB4A&feature=related

,Directo Directo de de Zurna Zurna http://www.youtube.com/watch?v=Zp6IX_tTvC8

Cita con

en ALBERGUE DE LA MUSICA

DE TORREMOLINOS


Creación Creación – Producción

Producción Producción - Formación Formación – Diversión

Diversión

SALAS DE ENSAYO – ESTUDIO DE GRABACION – AUDITORIO

AULAS DE MUSICA MODERNA, DANZA Y TEATRO

PRODUCION DE CONCIERTOS - EVENTOS – EXPOSICIONES

JORNADAS CULTURALES - PRESENTACIONES ARTISTICAS

FOTOS http://www.flickr.com/photos/inturjoven/sets/72157623406700932/show/

VIDEOCLIP DEL ALBERGUE DE LA MÚSICA

http://www.youtube.com/watchv=m2jcdNYF18Y&feature=share

FACEBOOK Pam Music proyecto musical

http://www.facebook.com/pages/PAM-MUSIC-proyecto-musical/314016635282973?sk=photos

Próximas Actividades Culturales

Abril´


Sábado 14, 10.30 h

I Jornada lúdico-literaria TERRAL

Presentación nº 6 de la Revista Terral, Charlas-coloquio,

performance de pintura , taller de baile y compás

flamenco …

Programa

http://www.revistaterral.com/revista5/5_16%20Novedades/I%20Jornada%20lúdico.pdf

Domingo 15, 13 h.

Participación en el DIA DE LOS VERDIALES

Pinares de Torremolinos

La música de nuestros montes y pueblos.

Pandas de verdiales y grupos de baile

Sábado 21, 18.00 h FESTIVAL DE RAP

Domingo 22, 12.00 h PEQUE MUSIC( 3º domingo de cada mes)

espectáculo y talleres infantiles con

ILIRONDO Teatro4

Mayo´

Viernes 4 y Sábado 5 JORNADAS “Mujer y Madre en el

Mundo de la Cultura” Charla-taller de arte fractal, Tertulia,

música en vivo…

- Sábado 12, 20.00 h. Inauguración Auditorio Inturjoven

2012´ciclo “TEATRO A LA LUZ DE LA LUNA”

Junio´

Sábado 2, 20.00 h. MercaMusic Mercadillo Musical y artesanal

( siempre los 1º sábados del mes)

Jueves 21 y Viernes 22 Celebración DIAINTERNACIONAL

DE LA MUSICA homenaje a Luz Casal


Flamenco

SOBRE LA GÉNESIS MUSICAL DEL FLAMENCO (y II)

Rafael Silva Martínez

Bien, vamos a ir acabando en este número de Terral, dentro de su Sección

Flamenco, con lo relativo a la génesis musical de nuestro Arte, para ir

desarrollando en siguientes números otros aspectos interesantes, también muy

ligados con los orígenes del cante, del baile y del toque, como puede ser la

aportación gitana a todo este mundo. En el número anterior habíamos

comentado algunas referencias de autores y sus diversas corrientes,

mencionando las opiniones existentes en cuanto a las aportaciones bizantina y

judía (además de las aportaciones indígenas).

Sobre la posible aportación judía, no obstante,

tenemos que recordar que Rossy, quien

habíamos comentado que se oponía a dicha

corriente, no rechazó nunca sin embargo

cierta analogía de algunos cantes hebreos

con el cante jondo. Concretamente, Hipólito

Rossy afirmaba lo siguiente, que puede

resumir perfectamente su tesis: “Los 80 años

que los bizantinos ocuparon militarmente el

sur de la Península Ibérica tuvieron gran

importancia para la cultura hispánica, porque

le inyectaron nueva savia de la civilización greco-bizantina. Las plazas y fajas

de terreno que ocuparon, comprenden casi la totalidad del área de expresión

del cante jondo; y aunque Sevilla y las tierras al oeste, hasta el Guadiana, no

llegaron a ocuparlas, fueron influídas por extensión y porque sus principales

eruditos acudían a Bizancio para ampliar estudios…De esta forma, el arte

musical griego, que se extendió desde el Indo hasta España e Irlanda, y que

estaba influido por la música de Asiria, Mesopotamia, Israel, Canaán y Persia,

influyó a su vez, por más de mil años, en el folklore sureño español; de tal

modo, que la escala fundamental del sistema griego (la escala en mi), conocida

como modo dórico, sigue siendo el tronco estructural y básico del cante jondo

más puro y antiguo”. Rossy pensaba que saetas y peteneras eran los dos

cantes donde la influencia judía se manifestaba más claramente.

Por su parte, Ricardo Molina (junto con Antonio Mairena, en su gran obra

“Mundo y Formas del Cante Flamenco”) percibía ecos del canto sinagogal en

algunas seguiriyas y también en las saetas, emparentadas con la oración


hebrea del Kol Nidrei. En cambio, los hermanos Carlos y Pedro Caba, quien en

su obra “Andalucía, su Comunismo y su Cante Jondo” realizaron también

algunas reflexiones muy interesantes, señalaban que a su juicio, el Kol Nidrei

(lo jondo hebreo) era cantado especialmente por los sefarditas, es decir, por los

judíos de origen español, lo que les llevó a creer precisamente que el Kol Nidrei

imitaba a lo jondo, y no al revés. Y por su parte, otro gran musicólogo como fue

Arcadio Larrea, se mostraba también muy escéptico sobre la influencia judía en

el cante flamenco. Por fin, Manuel García Matos tampoco creía en una relación

directa entre nuestro Arte Jondo con respecto a lo hebreo.

Y en cuanto a las influencias de la música árabe, no podemos por menos que

reconocerlas en muchas formas de expresión flamencas, en muchos “recursos”

que se utilizan en el cante jondo, y que recuerdan expresiones de la música y

de los cantos árabes. Quizá el ejemplo más paradigmático pueda ser la

comparación de nuestras tonás (hablaremos más a fondo de ellas en

siguientes números) con los cantos que realizan los almuédanos llamando a la

oración desde lo alto de las mezquitas, donde como decimos, la apariencia en

tonalidades, modos y recursos es amplísima. El cantaor Juan Peña “El

Lebrijano” comenzó en la década de los años 80 un genial experimento, que

llevó tanto a grabaciones discográficas como a actuaciones en directo,

cantando diversas composiciones con la Orquesta Andalusí de Tánger, para

demostrar las analogías existentes. No obstante, los árabes piensan que el

Flamenco es de origen netamente andaluz, pues ellos diferencian entre la

música árabe pura, que es la oriental, y la música andalusí, que es del norte de

África Occidental.

El problema de las influencias que pueden hallarse en la génesis musical del

flamenco es, pues, muy complejo, múltiple y de difícil análisis, demostración y

comprensión. Bernard Leblon se

expresaba con gran acierto a este

respecto en los siguientes términos: “Las

referencias habituales a la música árabe

y a las músicas litúrgicas judía, bizantina

y hasta gregoriana delatan quizá la

persistencia de un prejuicio tenaz: la

voluntad de relacionar una manifestación

musical riquísima (aunque nacida en las

malvas) con unas fuentes cultas.

Ninguna de estas hipótesis es realmente

descabellada, pero en su mayoría,

carecen de base científica, o por lo

menos, de una demostración

convincente. Incluso, a veces, los

investigadores de paternidades ocultas


se olvidan de que los andaluces (enigmático

pueblo oriental) no tuvieron que esperar las

diversas aportaciones culturales que se han

mezclado en el territorio de la antigua y brillante

Tartessos para inventar su propia expresión

musical”, lo cual liga perfectamente con la

portentosa capacidad andaluza de crear y recrear

expresiones musicales diversas que han ido

robusteciendo y ampliando su folklore, uno de los

más ricos del mundo.

Evidentemente, y como ya se ha dicho en otros

números, Andalucía fue siempre un inigualable

crisol de culturas, que fueron conformando un

acervo constantemente enriquecido y a su vez enriquecedor de las sucesivas

culturas que se asentaron en nuestra tierra. Y en cualquier caso, tenemos que

aplicar el sentido común y concluir que todas las posibles influencias son

dignas de consideración, porque nada surge de la nada, nada se crea de la

nada, y mucho menos lo que atañe a los valores del espíritu. Esto es

interesante también a la hora de comprender la gestación de muchos cantes y

estilos flamencos, pues cuando hablamos de que tal o cual cantaor/a “creó” tal

o cual estilo nunca estamos queriendo decir que lo creara sin base alguna,

completamente desde cero, sino que siempre se basaron en rudimentos

musicales existentes, en estilos existentes, en formas y modos existentes, que

ellos readaptaron o reconvirtieron a sus propias intuiciones o necesidades

expresivas.

Bien, una vez estudiados algunos procesos e influencias en cuanto a la génesis

musical del Flamenco, nos centraremos en el próximo número en un tema que

ha generado siempre y continúa generando mucha polémica, como es la

aportación gitana a nuestro arte, tanto en su génesis como en su posterior

desarrollo. Vamos a intentar enfrentar las dos posturas antagónicas, y a ofrecer

una tesis de acercamiento intermedia, que es en la que fielmente creemos y

defendemos.


El viajero

EN UN AUTOBÚS GREYHOUND POR LOS EEUU

Mercedes Salvador

Por la campiña del estado de Nueva York, me dirigía al estado de Maine en un

autobús Grey Hound, por autopistas, como serpientes gigantes, que parecían haberse

abierto camino entre

edificios de ventanas

pequeñas y

suburbios de fábricas

maltrechas.

Quedaban atrás

coches abandonados

y solares desiertos,

desplegados al

margen de las

normas urbanísticas,

como si alguien

desde el cielo los hubiera dejado caer y allí yacieran abandonados, como huérfanos.

La vegetación se iba convirtiendo en más nítida y pulida a medida que nos

alejábamos de los rascacielos de la ciudad y nos internábamos en el estado de Nueva

York.

Después de tres horas sola en mi asiento, me preguntaba a dónde podría dirigirse

toda aquella algarabía de pasajeros; mujeres de cabellos rustidos por el tinte y

hombres con gruesos medallones de oro colgando del cuello. Los ojos de un hombre

demacrado se encontraron con los míos. Transpiré un poco. Yo sólo había visto a

gente así en películas de miedo, donde uno de ellos sacaba una pistola y comenzaba a

disparar indiscriminadamente.


A mí alrededor, los otros pasajeros no parecían preocuparse; unos escuchaban

música en su radiocasete portátil, otros comían galletas de mantequilla de cacahuete y

algunos dormían con la boca abierta.

Ninguno de ellos sabía quién era yo,

ni de mi amistad con Helena,

o de mi pasado de secretos ocultos,

y por primera vez me sentí libre,

como un trashumante sin pasado ni futuro,

pero con la opción de reinventarlo.

En la siguiente parada, se sentó a mi lado un chico mexicano, de cara redonda,

con botas de vaquero propias de los afincados en Texas.

acento.

–Sí, soy de España; bueno, de Barcelona –le dije cuando quiso saber de mi

–Voy al entierro de una amiga. Ha muerto en Maine –le conté, en agradecimiento,

por salvarme de una posible muerte prematura, en un autobús cualquiera

–Lo siento mucho. Mi nombre es Daniel, para servirle.

Continuamos el viaje, deteniéndonos en los lugares más dispares; solitarias

gasolineras con agujeros de balas en los váteres, bares de carretera perdidos en medio

de la nada o estaciones de tren, como hervideros de gente.

Daniel me contó, después de un buen rato, que iba a Albany a casa de su primo

hermano, donde pensaba vender discos compuestos por él mismo. Me cantó una

canción suya y luego tocó en flauta una música triste, escrita especialmente para

entierros, que me hizo llorar. Luego me ofreció tamales para comer.

–Shh –oímos desde atrás.

Él bajó la voz, guardó la flauta en una funda color morado y murmuró:

–Estos gringos, lo quieren todo a su manera… La música me ayuda a levantarme

cada mañana. Tocaría la flauta aunque no me pagaran por ello.

El autobús continuó su trayecto, acunando en su traqueteo adormecedor los

pensamientos de aquel grupo diverso que viajaba en el autocar. Éramos como una


pequeña representación de los seres que pueblan la tierra. Afuera los árboles se

hacían cada vez más altos y los lagos cada vez más grandes como si nos

adentráramos en un parque nacional.

Me dormí pensando en Helena. Me despertó el contacto de la cabeza de Daniel

dormitando sobre mi hombro. Quise empujarla hacia el otro lado, pero se había creado

una complicidad entre nosotros, difícil de explicar, derivada de haber compartido

comida cocinada por él, un par de confidencialidades, unas cuantas canciones, unas

lágrimas y el mismo idioma. Por un momento me pregunté si se sentiría tan a gusto a

mi lado si supiera quién era yo de verdad

Cuando Daniel despertó, yo ya me había escurrido afuera y trataba de entender

los tipos de salsa con que podía acompañar a un hot dog.

–Que si quieres chile y cebolla en el sándwich –gritó Daniel desde la puerta.

–No Gracias, no, no –respondí.

Otra vez dentro, ya familiarizados con el traqueteo, continuamos nuestro

interminable viaje de diez horas. El paisaje espesaba cada vez más y más

internándonos en una floresta infinita, cubierta de nieve.

Daniel se bajó en Albany.

–¡Es usted muy buena amiga!

–¿Por qué lo dices?

–Por el viaje que se ha dado por ella… Aquí le dejo una estampita de la Virgen de

Guadalupe para que le acompañe –dijo ya desde afuera.

Yo continué el trayecto en autobús, sin atreverme a bajar en el pueblo natal de

Helena, después de todo lo que ni siquiera pude contarle a Daniel. Y seguí viajando,

para poder recordarla.


El viajero

Barcelona: la ciudad de la insólita gravedad y la geometría curva

• Texto: Lola Buendía

• Imágenes: Carmen Pau- Celia Miralles (Life)

He regresado a Barcelona después de muchos años, con un breve paréntesis

para asistir a unas jornadas poéticas en 2010, Vilapoética, en las que

aproveché unas horas recorriendo su barrio gótico mientras hacía tiempo para

la salida de mi vuelo a Málaga. Como digo, he vuelto a la ciudad de la

geometría curva y las columnas que desafían la gravedad, sin un motivo

especial. Dice Baudelaire que “Los verdaderos viajeros son aquellos que

parten por partir”.

Me instalé en un hostal de La Rambla, cerca de la Boquería. El sol salía a la

derecha de mi balcón, y por encima de mi cabeza se alzaban las inquietantes

gárgolas del edificio contiguo, que por la noche parecían tomar vida para

adueñarse de los extraños inquilinos que osaran perturbar su silencio. Por si

acaso, siempre cerraba el balcón cuando me iba a dormir.

Mi primera visita fue al

mercado de la Boquería. A

pesar de la temprana hora,

ya había muchos turistas

con su cámara enfocando

los deslumbrantes colores

de las frutas, que se abrían

lujuriosas a los ojos y al

olfato, incitando al paladar,

y reclamaban una de aquellas tarrinas primorosamente preparadas con frutas

exóticas traídas de los más variados países. Luego me detenía en los puestos

de bombones, colocados en receptáculos ascendentes para que todos gozaran

de la misma oportunidad al comprador: chocolate blanco, negro, de color

cacao; con variedad de formas, delicias rematadas por sombrerillos de frutos

1


secos, provocando al paladar…y las pinzas por aquí y por allá tanteando cuál

me llevaría al cartucho…Vasos de zumos dignos de la paleta de un pintor o del

objetivo de un fotógrafo. Gentes moviéndose de un puesto a otro, deteniéndose

para apuntar algún nombre desconocido, hacer una instantánea o,

simplemente, mirar. Un mercado abierto desde las 8 de la mañana a 8 de la

tarde; con la paciencia de sus vendedores aguantando el torrente turístico.

Solía comprar una tarrina de fruta: 2 o 3 euros, según tamaño y variedad. La

degustaba sentada al filo de mi cama mirando al Bulevar. Enfrente se colocaba

una estatua viviente de un senador romano, vestido con toga. A los turistas que

se hacían una foto con él, el senador les colocabas una corona de laurel

dorado en la cabeza. A lo largo del Paseo de la Rambla hay más estatuas

vivientes: La del hombre bicicleta con la niña-esqueleto, frente al Liceo, que

pedalean cuando se les echa una moneda, Cleopatras aguardando a su Marco

Antonio, toreros en paro, esqueletos boxeadores, ángeles femeninos, duendes,

monstruos inquietantes, cortesanas escapadas de la guillotina… Más abajo, en

dirección a la estatua de Colón se encuentran los pintores y caricaturistas, que

se quejan de la crisis, y soportan mucho frío.

Pero como no hay ciudad que pueda prescindir del turista, a lo largo del bulevar

hay muchos kioscos con miles de souvenires: reproducciones en miniatura de

las obras de artistas que han dejado impronta en la ciudad, Miró, Gaudí,

Picasso…, asequibles en precio y tamaño para que entren en la maleta.

En la Rambla he vivido durante unos pocos días. Ella ha sido testigo de mis

paseos solitarios, donde mis ojos se han cruzado con ojos de rostros de

muchos países, he escuchado lenguas que no conocía salvo por la cadencia, y

me he dejado llevar por la riada humana que intenta sobrevivir el día a día

como en cualquier lugar de la tierra. No me he sentido extraña, salvo conmigo

misma, en ocasiones. He visitado los barrios emblemáticos de Barcelona, que

me recomendó Merche, mi amiga catalana-neoyorkina, tan acertadamente: El

Borne, El Gótico, con sus callejuelas antiguas, cargadas de historia, remozadas

por multitud de tiendas, cafeterías, charcuterías… Placitas acogedoras y

catedrales cuyas piedras han sido testigos de importantes y solemnes

acontecimientos.

2


- Perdón ¿por dónde se va a la Plaza de Cataluña?

-Todo recto, señora… siga todo recto, era la amable respuesta de la gente a la

que preguntaba.

Y otro día un hueco para recorrer la Barceloneta, el barrio de pescadores que

me recordó a los de Nápoles, con sus callejuelas colgadas de ropa, como

abanderando la ciudad, sus casas aún conservan el ocre desvaído de sus

fachadas, algunas muy viejas, pero que llevan su vejez con dignidad. Todo el

barrio tiene una unidad arquitectónica que afortunadamente no ha sido

alterada, y que debe ser respetada.

Desemboqué en la playa de la Barceloneta, donde me senté frente al mar, de

un azul luminoso y tranquilo, que se resistía al invierno de Enero. Por el paseo

marítimo, algunos ancianos paseaban su nostalgia, quizás de pescadores, y

otros más jóvenes, con prendas deportivas, corrían al ritmo de sus auriculares.

Me senté en un bar a tomar un café. Pensé que tenía aquella noche una cita

con una amiga: Celia, la fotógrafa que capta con su cámara la belleza de los

detalles que animan las cosas. También sabía que Celia recorre la ciudad en

su Harley, a la que mima y abrillanta y de la que tengo una foto preciosa del

espejo retrovisor. A

Celia le gusta

llamarse Life, así

firma su blog y sus

correos, así figura en

el costado de su

moto. Aún no conocía

de ella su amoroso

carácter, su sonrisa

serena, su apacible

conversación. Después de un tiempo robado a su descanso, he compartido con

ella los momentos más emotivos de mi viaje a Barcelona.

Ahora ya conozco el motivo de mi viaje

3


El viajero

VIENA, UN PASEO CON LOS MAESTROS

Pepa J. Calero

Soma Morgenstern adoraba Viena, en ella encontró “la sociedad de sus

amigos”. No era su ciudad; sin embargo, para Joseph Roth Viena siempre fue

la amante poco solicita y bella que tanto buscó entre sus mujeres. Roth la

alababa como “La eterna conexión de la ciudad con la naturaleza”.

Llegué a Viena un lunes de otoño, la tarde languidecía al tiempo que una

lluvia terca y fina cubría sus calles. El martes amaneció gris, pero yo me sentía

luminosa, emocionada, callejeando por espacios donde tiempo atrás habían

paseado Zweig y Roth. Esa era la intención de mi viaje. Caminando por las

calles de la vetusta ciudad, el sonido rítmico, alegre, del trotar de los caballos,

me llevó a recordar las palabras de Roth sobre los adoquines, en contraste con

el asfalto “Era un signo muy evidente y claro. Las piedras eran el regalo de la

naturaleza a la ciudad… Viena jamás dede ser campo”.

El día transcurrió ligero, yo caminaba entre párrafos, mirando las

avenidas, los edificios, los palacios, los comercios antiguos, las cornisas de las

ventanas, las jambas de las puertas… Todo. Buscaba contemplar la Viena de

aquellos años, los rostros de las gentes. Cualquiera de esos seres podía haber

inspirado los libros de Cartas de una desconocida, Amok, Job, La marcha

Radetzky, La cripta de los capuchinos y tantos otros. Solo había que cambiar

el atrezzo, como en el teatro, y ahí estaban ellos y sus personajes, de carne y

hueso.

“Nos encontrábamos ya en la plaza Schwarzenberg y enseguida nos

dieron las once y media. Bajamos por el Ring hacia el parque, luego lo

atravesamos y volvimos por la calle del Ring hasta el ministerio de la guerra.

Ante el edificio, a Joseph Roth, que entonces gestaba su Marcha Radetzky, le

1


vino la idea, como no es posible hacer menos: Aquí es preciso que hablemos

del emperador Francisco José…”.

El miércoles fue día de cafés. ¡Ay, los cafés vieneses! Allí el intrépido

Roth escribía sus libros y sus crónicas periodísticas. Pasé horas en el café

Central, sin prisas, observando a las damas, los caballeros, los amantes, los

amigos, los extraños, los camaradas y, en especial, a los camareros, vestidos

de pingüinos, con sus delantales largos y sus gestos contenidos, amables,

sencillos. Por fortuna, el café Melange lleva poca cafeína, para no excitar el

corazón en exceso, y la

suficiente crema para

suavizar las aristas de la

nostalgia.

Sobre las doce de la

mañana el sol brillaba en lo

alto, orgulloso y altanero

como un emperador. En

una de las salidas de los

jardines de Burggarten hay

una estatua en bronce de

Goethe, que se alza

soberbia y majestuosa sobre su pedestal. Yo iba en el tranvía número uno

cuando la vi. Soma cuenta como Roth erró al confundir el bronce con la piedra,

hablando de ella en un artículo en el periódico.

A Zweig la inspiración le llegaba a través del aire. Lo entiendo: “En Viena

y en el campo mis versos me salen en las calles y en los jardines”.

El jueves recorrí con ellos la Ringstrabe o calle del anillo, un paseo que

rodea el centro como un abrazo, redondo, circular. Me detuve en la plaza

Karntnerstrabe, y terminé en el gran parque de Leopoldstadt: el Prater. En su

avenida central, la Hauptallee, las hojas caídas coloreaban el suelo de cálidos

amarillos, ocres y dorados. El crepúsculo se extendía entre los árboles. Qué

sensación tan pequeña e inmensa; allí, sentada a los pies del álamo negro, con

un libro de Zweig entre las manos, pensando en aquel triste tiempo de

2


decepciones y desánimos que ellos vivieron. El viernes, cuando salí de la

ciudad, los niños correteaban por los jardines Stadtpark persiguiendo unos

traviesos rayos de sol que entraban y salían de las nubes. Volví del viaje más

sabia, más liviana, más inquieta, como si entre sus muros hubiera dejado el

equipaje vacío y pesado de tantos pensamientos inútiles. A veces cierro los

ojos y regreso a la Ringstrabe, a seguir el rastro de los maestros, con la mirada

en lo alto, pegada al cielo de Viena. Paseando.

Cuadro de Ernest Descals. Café Central de Viena. Tomada de

http://ernestdescals.blogspot.com/2007/06/cafe-central-de-vienauna-de-las.html

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Currículum de la pintora Ellen Rolli

www.ellenrolli.com

Ellen es una pintora contemporánea, de Boston, que está interesada en la

interpretación de temas y emociones de una manera abstracta e intuitiva. Se

entusiasma por el proceso, por la aplicación de la pintura atrevida, por el color, la

textura y el elemento de descubrimiento.

Ellen mantiene a tiempo completo estudio / galería en el distrito de artes SoWa en el

South End de Boston. Es una artista miembro de la Sociedad de Arte de Copley de

Boston, donde fue ascendida recientemente a la condición de artista Copley. Ellen

recibió una beca para perfeccionarse en el prestigioso Centro de Bellas Artes de

Provincetown Massachusetts.

Imparte un día de talleres de

pintura en su estudio dos veces al

mes. Un artículo sobre sus talleres

se publicó en la edición del Verano

2008 en la revista American taller

del Artista.

El trabajo de Ellen se ha expuesto

en galerías de arte de

Massachusetts, asociaciones y

lugares tales como hoteles de

Boston, restaurantes y comercios.

Ha tenido varias exposiciones

individuales, incluyendo una

exposición Salón Rojo de la

Sociedad de Arte de Copley.

Andalucía

Ha recibido numerosos premios y sus pinturas están expuestas en numerosas

colecciones privadas de Estados Unidos y el extranjero. Ellen aparece en un libro

recientemente publicado titulado "100 Artistas de Nueva Inglaterra". Su trabajo fue

presentado en el 2011 septiembre / octubre de emisión de Artscope. También está

representada por la Galería de Hutson de Provincetown, MA., La Galería de Edgewater

de Middlebury Vermont y Galerie SoNo de Norwalk Connecticut.

Urbanbalance


Connectivity

Appearance


Enroute

Hommage


Madrid era una fiesta

Pablo Rodríguez Guy

“Madrid era una fiesta” del arte

contemporáneo, claro. ARCO, ART

MADRID, JUST MAD, y un sinfín de

exposiciones, en Museos, Instituciones o

en las propias galerías. Lo que podríamos

decir para darse un “jartá”.

No es fácil moverse por las ferias de arte y no quedar saturado en la segunda hora de

visita. Personalmente me dejo llevar por los pasos y captar la atmósfera, el ambiente, el

colorido general, las vibraciones y, solo después de que me atraiga alguna obra, me

acerco y la contemplo con cierto detenimiento.

ARCO sigue ofreciendo, como siempre, una oferta muy variada y sugerente, muy

dinámica y con las novedades que solemos esperar en cada edición. Este año el conjunto

era más moderado que en años anteriores. Aunque también se mostraban obras

epatantes y arriesgadas.

Por su parte ART MADRID era algo más dinámica que en anteriores ediciones. Con su

peculiar propuesta más ortodoxa, más pictórica y escultórica. Muy variada y con una

oferta a la medida de los amantes del arte, para disfrutar de las muchas obras, tanto de

artistas consagrados, como de jóvenes y novísimos. Este año, con más presencia de los

más jóvenes, con sus novedades y propuestas. Todo muy medido y ordenado, pero

sugerente.

Tanto en ART MADRID como en ARCO, se podía ver una buena participación de

galerías y artistas malagueños. En ARCO con las galerías Alfredo Viñas y Javier

Martín. Y en ART MADRID con Baikal Arte y Ediciones de Benalmádena y Espacio

Tres delaga, con los artistas Manolo Jurdao, Salvador Palomo, Carmen Pau y

Rodríguez Guy. Y por parte de Espacio Tres, Antonio Casares, Leocadia L. Casilari,

Carmen Gago, May Herman, Luchy Humet, Mar Llorente, Gema del Pino, Javier Ponce

y Ángeles Sioli. En un espacio conjunto y con unas obras variadas y muy evocadoras.


Taller-Galería Gravura

El Taller Gravura se crea en 1979.

Desde sus comienzos Paco Aguilar,

pintor y grabador, que lo dirige y

gestiona, desarrolla una importante labor

difusora de la obra gráfica. Este trabajo

se diversifica en distintas actividades;

cursos de iniciación al grabado y especializados, ediciones de obra y organización de

exposiciones.

Gravura se ha convertido en un lugar de encuentro para artistas que aman el lenguaje

gráfico, dando como resultado múltiples ediciones de grabados, carpetas colectivas e

individuales acompañadas la mayoría de textos literarios.

El importante fondo de taller cuenta con artistas de varias generaciones como

Paco Aguilar, José Faria, Ana Bellido, Enrique Brinkmann, Óscar Pérez,

Michele Lehmann, Lorenzo Saval, Ángel l. Calvo Capa, Pablo Alonso Herrainz,

Francisco Peinado, Christian Bozon, Vargas Machuca, Javier Roz, Natalia

Resnik, Diazdel, Rafael Alvarado, Sebastián Navas, José Ganfornina.

A partir de 1990 el Taller Gravura comienza su actividad expositiva, contando

para ello con la gestión de Mariana Martín. Se muestran exposiciones tanto de

artistas consagrados (Peinado, Brinkmann, Capa, Zachrisson...) como noveles

(Christian Bozon, Ana Bellido, Javier Roz....)

El taller ha adquirido personalidad propia participando en ferias, colaborando

con organizaciones e instituciones públicas y privadas, y mostrando el

interesante fondo de obra gráfica reunido a lo largo de estos años.

Taller-Galería Gravura

Psj. Ntra. Sra. De los Dolores de San Juan,3,1º

laga

gravura@gravura.es

www.gravura.es


La otra realidad

Hablemos Hablemos de de la la Kabbalah

Kabbalah

Mariano José Vázquez Alonso

El término procede de la voz hebrea cabbalah, tradición, que a su vez deriva

del verbo cabbal, recibir. Advirtamos antes de seguir adelante que esta

kabbalah nada tiene que ver con la cábala

esotérica, con la que la une tan sólo su

parecido fonético. Algunos autores quieren

remontar la Kabbalah a Moisés, asegurando

que fue él quien la recibió directamente de Dios

en el monte Sinaí. Incluso hay una tradición

rabínica que afirma que fue enseñada por el

arcángel Gabriel a Adán, el primer hombre, en

el jardín del Edén. Pero, al margen de estas

interpretaciones legendarias, la kabbalah

constituye toda una fase en la historia mística

hebrea.

Su comienzo - según A. Franck, uno de los más

importantes estudiosos de la materia-, se

puede datar en el siglo III, antes de la era cristiana. Se trataba, en principio, de

recoger todo cuanto no venía claramente expresado en las Escrituras. De ello

se encargaron los Thannaïm, los más antiguos y respetados de todos los

doctores de Israel, que formaban una larga cadena cuyo último eslabón lo

constituyó Judas, llamado el Santo, autor de la Mischna, quien recogió para la

posteridad todos los escritos de sus predecesores.


Entre estos "padres de la kabbalah" se encuentra Akiba y Simón ben Jochai,

junto con su hijo. Ben Jochai gozó de gran renombre como hombre piadoso y

santo, dedicando toda su vida al estudio de las Escrituras y las tradiciones

judías, en su residencia del pueblo de Meron, en la Alta Galilea. Afirma la

tradición que, al morir, su cuerpo ascendió al cielo precedido de un rayo de

fuego.

Inmediatamente después de la muerte de Judas, hacia fines del S.II de nuestra

era, empieza una nueva generación de doctores, los Amoraïnm, que reciben

este nombre porque no tienen voz por ellos mismos, sino que repiten todo

cuanto han escuchado de los precursores y dan a conocer los escritos que no

habían sido todavía redactados. Todos estos comentarios y nuevas tradiciones

quedaron recopilados bajo el nombre de Guemura.

En próximos artículos seguiremos hablando de esta kabbalah hebraica, y de

sus libros más famosos, por el interés que el tema indiscutiblemente posee.


Entrevista

Ramón Alcaraz García

Escritor, profesor y editor

Colaborador de la revista cultural y artística Terral

Cómo se define Ramón Alcaraz desde el punto de vista personal y

profesional?

Soy una persona apasionada por la literatura, que ha tenido la suerte de poder

unir afición y trabajo. Me defino como una persona constante, ilusionada y muy

vocacional de lo que hago.

¿Qué es para usted la escritura?

Desde hace unos años es mi forma de

vida, y eso es algo por lo que me siento

privilegiado. La escritura tiene un gran

componente estético; pero también

personal, introspectivo, incluso

terapéutico. Siempre insisto en que

primero hemos de escribir para nosotros

mismos, ha de ser algo con lo que

disfrutemos, que nos entretiene. La

palabra es magia, fuerza, ilusión. La

escritura es fantasía y es también la

memoria del mundo y del tiempo.

Usted es también redactor y corrector. ¿Por qué decidió organizar el

taller de escritura, El desván de la memoria?

Me di cuenta de que solo algunas grandes ciudades permitían recibir clases

presenciales de escritura. Internet era una “recién nacida” y comenzábamos a

tener los primeros ordenadores en las casas, por lo que pensé que podría ser

un buen medio para llegar a cualquier lugar y que la gente aprendiera sin tener

que desplazarse ni depender de fechas ni horarios. Desarrollé un programa de

lecciones y ejercicios, para apreciar desde el primer momento qué errores

cometemos al escribir y cómo podemos mejorar. Clases individuales, a medida,

con la corrección y análisis de cada texto; porque quien empieza a escribir es

lo que necesita. Aquella idea fue realmente una “aventura” hace ya algo más

de 10 años, porque entonces internet era un medio al que poca gente tenía

acceso.

Después lo complementé impartiendo cursos presenciales en diversas

ciudades.


El desván de la memoria es ya un referente, tanto en la red como en

cursos presenciales, para todos los que quieren aprender o mejorar su

estilo literario ¿Cuáles cree que han sido las razones de su éxito?

El trabajo individual, eso es lo más importante. Aunque puedan ser útiles, los

consejos generales o las tareas en grupo no son efectivos como explicar qué

errores comete alguien en particular, qué debe mejorar y cómo va a potenciar

su estilo. Eso implica mucha dedicación, pero los resultados son inmediatos;

desde el primer intercambio de correcciones se aprecian fallos concretos y

cómo resolverlos. Y sobre todo, en estos tiempos tan tecnológicos, la gente

agradece sentir a alguien al otro lado de la pantalla, que responda a todas las

preguntas y resuelva dudas; y también que motive, que valore lo bueno y no

tenga reparo en decir lo que se ha de mejorar. Otra razón del éxito han sido los

premios literarios y las publicaciones conseguidas por los participantes del

taller, que son muchos durante estos años. Para mí son importantes porque

animan a seguir escribiendo. Y sobre todo, el Desván se ha convertido en un

lugar de encuentro de quienes comparten la literatura, tanto a través de los

foros, blogs o reuniéndonos en diversas actividades. Ese es el que considero el

mayor éxito de este proyecto, el clima generado a partir del taller y el

compañerismo y las buenas amistades que surgen de él.

¿Qué cursos oferta el taller literario?

Como ya he comentado, al ser un trabajo individual los cursos se adaptan a

cada caso concreto. En general, trabajamos relato, poesía, novela y guion

cinematográfico. Y a veces, en los cursos presenciales: microrrelatos,

creatividad, figuras literarias…

¿Cuáles son los más demandados?

La verdad es que todos; aunque por, extensión y características, el relato es lo

que más trabajamos. En los presenciales tiene mucho éxito el de relato erótico,

en los que hemos pasado momentos realmente divertido; y en el que siempre

me piden una segunda parte… “¡¡práctica!!”.

¿Qué buscan los alumnos en estos talleres?

Aprender, mejorar en general su redacción, relacionarse con quienes

comparten su misma afición, divertirse, compartir su afición y contar con

alguien como referencia y motivación. Disponer de ayuda en un proyecto

concreto, como es escribir un libro; y en general, conocer mejor el mundo

literario o del guion, incluso con vistas a dedicarse a él profesionalmente.

Podría poner tantos motivos como participantes.

Como alumna suya que he sido, creo que el taller de escritura creativa me

ha servido para mejorar mi estilo a la vez que es fuente de recursos para

desbloquear al escritor y conseguir algunos premios. ¿Qué aconsejaría a

los escritores que empiezan para motivarles?

Que piensen en la escritura como una afición muy hermosa que siempre les va

a dar satisfacciones. Nada es tan gratificante como la propia creación. Que

pierdan el “temor” a que lean sus textos. Que disfruten del camino y que lean y

escriban, sin prisa y sin pausa. Y que lo importante son ellos mismos, su


potencial, la capacidad de hacer algo exclusivo, único. A partir de ahí, sin

buscarlo, es cuando llegarán la posibilidades de ganar certámenes, de publicar;

pero todo eso no es un fin, sino una consecuencia de esa ilusión que nunca

deben perder.

Parece que sus alumnos no dejan de obtener premios y reconocimientos,

eso habla muy bien de ellos y de usted. A su juicio, ¿cuáles cree que son

las claves del éxito de estos autores?

Mucho trabajo, constancia, ganas. Cuando se dan cuenta de que no tienen

nada que perder y todo por ganar, se pierde la presión y es más fácil. Para mí

el éxito llega con cada relato, poema o novela que han escrito, ese es el mayor

de los premios. Después llega el reconocimiento en algún certamen, una

primera publicación, una segunda, otro premio…, y eso anima más. Si uno se

anima, escribe más; y cuanto más se escribe, se hace mejor y las posibilidades

aumentan. Es un círculo positivo al que, como he dicho, se entra desde la

satisfacción personal que supone crear y escribir.

¿Cuáles son los ingredientes de un buen relato?

Que se ciña a una idea única, que es la que mueve y articula toda la historia.

No entrar en descripciones

elaboradas y dar la relevancia

precisa a los personajes (que solo

nos interesan al servicio de esa

idea). Captar la atención desde las

primeras líneas, que los lectores no

puedan abandonar el relato hasta el

final. Y que el desenlace aporte algo,

o bien resuelva la intriga planteada,

transmita un mensaje, aporte una

revelación o invite al lector a

reflexionar o le emocione de cualquier modo, desde provocarle tristeza a

generar una sonrisa. O lo que es lo mismo, que no deje indiferente.

Su proyecto más actual es la creación de la editorial El desván ¿Cómo la

ha concebido y qué clase de literatura va a publicar?

En principio la editorial ha sido concebida para dar oportunidad a autores

noveles, a primeras obras. Abrir una puerta para las buenas ideas y el esfuerzo

de muchos autores aún anónimos, llena de ilusiones. Me gusta publicar poesía

y prosa poética, porque para las grandes editoriales la poesía no es comercial

y es un género que no tiene oportunidad frente a la narrativa. Pero también

quiero editar novela, antologías y ediciones críticas de autores y obras del

pasado que han caído en el olvido o que son desconocidos en España. Y

también quiero publicar libros sobre técnicas de escritura, que reflejen toda la

experiencia y trabajo del taller. Y libros especiales, originales. Como yo digo:

“libros con alma”.

Dificultades que se encuentra a la hora de la distribución y competencia

con las grandes editoriales


Todas. Hasta ahora, las distribuidoras nacionales con las que he contactado

me han negado la distribución. Algunas me han dicho claramente el motivo: “no

distribuyen a las editoriales que empiezan si no tienen nombres famosos o de

escritores conocidos”. Esa respuesta ha sido muy dura para mí, no porque no

pueda vender libros, sino porque son el reflejo de un mercantilismo puro y duro

que cierra las puertas a la literatura. No les interesan la obras, ni la calidad;

solo el dinero rápido y fácil. Y esto es más difícil de entender porque ellos no

arriesgan nada, es el editor quien corre con todos los gastos, mientras ellos

solo reciben los beneficios. Son meros intermediarios que hasta ahora han

ejercido un control absoluto de este “negocio”. Y lo malo es la consecuencia: si

un autor es novel no edita, si no edita no será conocido, y si no es conocido no

edita… Un círculo que es necesario romper, y esa es otra de las razones por

las que puse en marcha la editorial. Si es necesario, asumiré la distribución a

través de internet, presentaciones y directamente con las librerías, que sí aman

los libros y la literatura.

¿Cómo cree que puede influir Internet en la Literatura?

Mucho, creo que va a cambiar por completo los conceptos de edición y

distribución. Antes, un autor solo podía llegar a los lectores a través del texto

impreso, de ahí el poder de las editoriales, la publicidad y la distribución;

aunque siempre la última palabra la tienen los lectores, eso no lo hemos de

olvidar. Con internet se abre un amplio “escaparate” a través del cual nuestros

escritos pueden llegar al instante a cualquier lugar del mundo. Es un potencial

que se debe aprovechar; que va a suponer “romper” esa dependencia con

intermediarios que tiene el papel, pero que también les va a exigir a los autores

más trabajo e implicación.

Usted es un experto conocedor de la historia del cine y es colaborador

habitual en la sección Cinexplicable, de la revista Terral. ¿Qué opinión le

merece la edición en formato digital?

Pues casi lo he dicho en la respuesta anterior al mencionar internet, la edición

en formato digital es una forma de llegar a todos y a cualquier parte del mundo

(lo cual se dice pronto, pero es así). Lo veo como un cambio similar al que

causó la imprenta hace unos siglos, que va a cambiar también la forma de leer

en la actualidad. El libro de la imprenta de Gutenberg permitió el acto individual

de la lectura, la lectura como una actividad solitaria, intimista y en silencio, que

hasta entonces había sido oral y colectiva para casi la totalidad de oyentes, la

mayoría analfabetos. Estamos, por tanto, viviendo un momento de “revolución”

en ese sentido, del cual tal vez no somos conscientes ahora en su verdadera

dimensión.

www.tallerliterario.net)

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