29.12.2014 Views

Pueblos indígenas de Guatemala - Territorios Centroamericanos

Pueblos indígenas de Guatemala - Territorios Centroamericanos

Pueblos indígenas de Guatemala - Territorios Centroamericanos

SHOW MORE
SHOW LESS

Create successful ePaper yourself

Turn your PDF publications into a flip-book with our unique Google optimized e-Paper software.

PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

Tovar, Marcela

Perfil de los pueblos: Maya, Garífuna y Xinka de Guatemala/Marcela Tovar: Proyecto de Asistencia Técnica Regional

(RUTA); Banco Mundial y Ministerio de Cultura y Deportes (MICUDE) – Guatemala, 2001.

Las ideas y planteamientos contenidos en los artículos firmados son propios del autor y no

representan necesariamente el criterio del Banco Mundial y RUTA.

La difusión total o parcial contenida en este documento se autoriza siempre que se indique la

fuente.

Primera Edición, Mayo 2001

Traducción al Quiché:

Paulina Zapeta, MICUDE

Impreso:

En Editorial Serviprensa, C.A.

3a. Avenida 14-62, zona 1

Guatemala, Guatemala 2001

Telefax: 2320237 • 2325424 • 2329025

E-mail: sprensa@terra.com.gt

Revisión:

Miriam Valverde e Isabel Ramírez, RUTA

Este documento, ha sido coordinado por la consultora Dra. Marcela Tovar, quien también tuvo la responsabilidad de

escribirlo. Por el Banco Mundial la responsabilidad estuvo a cargo de la Dra. Augusta Molnar y de RUTA/Banco Mundial,

el señor Juan Martínez. Por el Gobierno Oficial de Guatemala la coordinación estuvo a cargo del Ministerio de Cultura y

Deportes (MICUDE), a través de la señora Ministra Otilia Lux de Cotí y del Viceministro señor Virgilio Alvarado, quienes

asignaron un equipo para la conformación de una Comisión integrada por el Lic. Virgilio Alvarado, Dr. Luis Beteta, Lic.

Luis German Tucux, Lic. Efraín Agustín García, Lic. Leandro Yax Zelada, y Lic. Alma Abigail Sacalxot. Asímismo distintas

organizaciones indígenas, funcionarios de instancias internacionales y académicos tuvieron la oportunidad de aportar

sus comentarios durante el Taller de Presentación y Revisión Intermedia de los Perfiles Indígenas de Centroamérica,

realizado del 13 al 15 de julio del 2000 (Anexo 2). Incorporadas las sugerencias del Taller, se realizó un segundo Taller de

Validación, convocando a las organizaciones indígenas y los Revisores del Ministerio de Cultura y Deportes. (Anexo 3).

4


CONTENIDO

PRESENTACIÓN 7

SIGLAS Y ABREVIATURAS 11

RESUMEN EJECUTIVO 13

INTRODUCCIÓN 19

CARACTERIZACIÓN GENERAL DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS 21

Las regiones administrativas 22

La composición multiétnica de la nación guatemalteca 24

UBICACIÓN EN EL TERRITORIO GUATEMALTECO 25

¿Quiénes son los indígenas 25

Definición de indígena 25

Municipios y comunidades 27

HISTORIA 33

Los mayas antes de la conquista 38

El período colonial 39

El período republicano 42

Los gobiernos de Arévalo y Arbenz 42

El enfrentamiento armado interno y la política de genocidio

contra los pueblos indígenas

IDENTIDAD 47

Idiomas 48

SISTEMA DE ORGANIZACIÓN POLÍTICA 53

El nivel de la dirigencia tradicional 53

El nivel de las iniciativas e instituciones de “enlace”

con la sociedad guatemalteca 58

La estructura de servicio como base de la formación de los dirigentes 59

¿Enlace o transición Las organizaciones de tipo occidental 60

Participación política en todos los niveles: las instituciones indígenas estatales 61

El modelo de organización social con base en la búsqueda

del consenso: la toma de decisiones 62

La familia y las relaciones de parentesco 64

El papel de la mujer en la sociedad indígena 68

DEMOGRAFÍA 71

5


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

MIGRACIÓN 75

ECONOMÍA 79

Las regiones agro-ecológicas de Guatemala 79

Recursos naturales y medio ambiente 80

Tenencia de la tierra 83

Producción 89

Las prácticas productivas en el marco de los sistemas de reciprocidad 93

Mercados y comercialización 93

Sistemas de crédito y ahorro 96

Pobreza, pobreza extrema y exclusión social de los pueblos indígenas 97

LOS SERVICIOS SOCIALES: SITUACIÓN ACTUAL DE LOS PUEBLOS INDIGENAS 103

El acceso al servicio de salud 103

El acceso al servicio educativo 106

El acceso a la vivienda 109

ACCESO A LA INFORMACIÓN, LA CULTURA, EL DEPORTE Y LA RECREACIÓN 111

Acceso a los medios de información 111

Acceso a la cultura, el deporte y la recreación 112

=EL PUEBLO GARIFUNA 115

Ubicación 117

Identidad 117

Idioma 118

Organización 118

Historia 119

Economía 119

EL PUEBLO XINKA 121

Ubicación 123

Idioma 123

Historia 123

Identidad 123

Organización 125

EL DERECHO INDÍGENA 129

RELACIÓN DEL ESTADO NACIONAL CON LOS PUEBLOS INDIGENAS 131

POLÍTICAS CULTURALES Y DEPORTIVAS 133

CONCLUSIONES 141

BIBLIOGRAFÍA 147

ANEXOS. 153

6


PRESENTACIÓN

Para la Ministra de Cultura y Deportes del

Gobierno de la República de Guatemala, es un

honor y muy satisfactorio presentar a la comunidad

nacional e internacional, la primera

edición del libro “Perfil de los Pueblos: Maya,

Garifuna y Xinka de Guatemala”. El mismo,

es el resultado de las iniciativas y el apoyo del

Banco Mundial y desde mi óptica constituye una

primera aproximación para el conocimiento

científico de las características sociales, políticas,

culturales y económicas de los pueblos

indígenas, con énfasis en los pueblos mayas.

Con el objeto de darle forma y contenido a esta

presentación, cual principio de este libro, creo

necesario mencionar las palabras de Lourdes

Arispe: “La cultura será sin ninguna duda uno

de los mayores problemas de la sostenibilidad

y de la gobernabilidad del desarrollo del Siglo

XXI. Es ella la que proporciona los medios

para construir las identidades y las pertenencias

étnicas, la que modela las actitudes

ante el trabajo, el ahorro, el consumo, la que

sostiene los comportamientos políticos, y lo

más importante, edifica los valores directivos

de la acción colectiva a favor de un futuro

duradero en el nuevo contexto mundial”. 1

Estamos ya en el Siglo XXI, los grandes sabios

de la humanidad han legado para las mujeres y

los hombres del presente, magníficos pensamientos,

uno de ellos, Confucio, dijo: “Conócete

a ti mismo”, y los estrategas famosos

ampliaron este pensamiento diciendo: “Conócete

a ti mismo, conoce a los demás, conoce

dónde estás, conoce lo que está sucediendo”.

Al momento de leer este libro se descubre “El

perfil” de los pueblos Maya, Garífuna y Xinka,

de la misma manera como se excava la tierra y

se ve “su perfil” con el Humus, la capa fértil. El

suelo, el subsuelo, y la capa infertil, o como

hacen las mujeres y los hombres de la arqueología

y la geología y las ciencias de la tierra,

poco a poco van haciendo cortes, extrayendo

del suelo los ricos tesoros que guardó el paso

del tiempo, los siglos y los milenios.

Conocer el perfil de los pueblos Maya, Garífuna

y Xinka de Guatemala, es conocernos a nosotros

mismos, a nosotros mismos, con nuestras

grandezas y fortalezas, pero también con nuestras

debilidades y con nuestros fracasos.

Pero también con nuestros éxitos, así descubrimos

nuestras raíces culturales, nuestros

orígenes, nuestro pasado inmerso de dolor, el

sufrimiento, la servidumbre, el vasallaje, la violencia

organizada, el exterminio, la discriminación,

la segregación y la exclusión, vivimos

nuestro presente, con todas sus vicisitudes, y

como sentenció el premio Nobel Ilya Prígogine

“No podemos prever el futuro, pero podemos

prepararlo”. 2

Conociéndonos preparamos nuestro futuro,

futuro cargado de duda e incertidumbre, futuro

cargado de esperanza e ilusiones, los pueblos

indígenas de Guatemala, ¡la Patria bien amada

de águilas valerosas!, vemos hacia el futuro,

incluso apostamos para que ese futuro sea

enriquecido con el dulce fruto de la paz, con

los nobles principios de la democracia: “La justa

representación política, las elecciones libres,

la igualdad de derechos, las libertades individuales,

la rendición de cuentas, la tolerancia

y la resolución pacífica de los conflictos”, 3 con

el respeto a los derechos humanos en su amplia

aceptación: los derechos cívicos, los derechos

1 Guillermo Yepes Boscan 2000. Avances Teóricos y Retrocesos Prácticos de la “Dimensión Cultural del Desarrollo”. Relación presentada en el I

Encuentro Internacional sobre Cultura de Paz. Madrid.

2 Federico Mayor Zaragoza. 2000. Un Nuevo Mundo. Barcelona. Ediciones UNESCO

3 Oscar Arias Sánchez, 2000. Por una Cultura de Paz. Barcelona Fundación para la Paz.

7


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

políticos, los derechos sociales, y en el caso

específico de los pueblos indígenas, los derechos

culturales, especialmente ahora que las

lenguas e idiomas que dichos pueblos practican

están expuestos al peligroso juego de la extinción

de un proceso global que escapa a

nuestro control.

Como está escrito en el segundo párrafo de esta

presentación, “la cultura proporciona los medios

para construir identidades y las pertenencias

éticas”, las culturas de los pueblos indígenas

guatemaltecos: Mayas, Xinkas y Garífunas,

proporcionan los medios para construir

la identidad de este país, no solo construirla sino

edificarla juntamente con el pueblo ladino,

para hacer de Guatemala el hogar exquisito

de la convivencia y la coexistencia pacífica de

todas las culturas, teniendo como uno de sus

fuentes pilares y bastiones a la interculturalidad,

entendiendo esta última como la concibe el

poeta silencioso de Sivan Tinimit: “el arco maravilloso

de la comunicación de toda la familia

humana”

En relación al contenido temático, el libro es

muy importante y de mucha utilidad académica

para las universidades, centros de investigación

e instituciones gubernamentales y no gubernamentales,

dado que se logró sistematizar información

documental y de campo relacionada

con aspectos históricos, etnológicos, culturales,

de organización políticas, demográficos, económicos

y asociados al acceso de los servicios

sociales y la información, a la cultura, al deporte

y a la recreación del pueblo Maya. Presenta

también información muy valiosa relacionada

con la ubicación, identidad, idioma, organización,

historia y economía de los pueblos Xinka

y Garífuna. Asimismo, en la parte final del libro

presenta información básica relacionada con

el derecho indígena, con las relaciones entre

el Estado Nacional y los pueblos Indígenas y

con las Políticas Culturales y Deportivas, mismas

que fueron el resultado de un arduo esfuerzo

de la actual administración, en el marco del

Primer Congreso Nacional sobre Lineamientos

de Políticas Culturales” realizado en abril del año

2000 que convocó y logró la participación de

más de 600 voces representativas de los distintos

pueblos indígenas y de otros actores de

la vida nacional.

Otro aspecto muy importante que deseo dejar

explícito es que los temas tratados en el libro,

sugieren nuevas líneas de investigación de los

pueblos indígenas, especialmente de los pueblos

Xinka y Garífuna.

Finalmente, quiero dejar constancia de mi

agradecimiento al Banco Mundial y a RUTA, por

los esfuerzos de coordinación con el Ministerio

de Cultura y Deportes, para editar conjuntamente

este libro que sin duda será de mucha

utilidad para el conocimiento de la realidad de

los pueblos Maya, Garífuna y Xinka de Guatemala.

Licenciada Otilia Lux de Cotí

Ministra de Cultura y Deportes

8


K’UT B’ÄL UWÄCH

Che ri k’amal b’e rech Q’awinaqel ruk’

Etz’anem, rech ri nim tinimit re Ixim Ulew,

kakikot ranima’ siba’laj je’l uya’ik pan chike ri

ajwaral xuquje’ ri ajch’aq’ap ja’, ri nab’e ucholaj

wuj ub’i’ Ri kib’antajik ri tinimit re qawinaqel

rech ri tinimit Ixim Ulew, are wa, ri xel wi, ri xb’an

panoq, xuquje’ xtob’an pan ri k’olb’al puqak

ub’i’ uwachulew, ri kinwil panoq are nab’e ri

nimaq taq chomanik re ri q’ab’antajik xuquje’ ri

k’olonik rech ri etinimit re qawinaqel.

Xa rumal uya’ik uwech xuquje’ ub’antajik rech

utz ub’eyal we jun wuj ri’, rajawaxik ub’ixik keb’,

oxib’ tzij panoq, are wa: xub’ij pan ri Lourdes

Arispe. “Ri q’ab’antajik are wa’ ri jun k’a’x k’olik

are uchapik, uk’irisaxik pa we junab’ jun re juwinaq.

Are wa kaya pan ub’ixik rech uwokik

ri q’ab’antajik xuquje’ kech ri nik’aj, are wa uwachib’al

panoq ri q’ano chech ri q’achak, ri

kaq’ayako, ri q’atijo’, ri katopan panoq, ri sib’alaj

rajawaxik are ub’anik ri qab’antajik rech konojel

are chi k’uchij panoq pa ri k’a’k rech ri uwachulew.

1

Ujk’o pa ri junab’ jun re kawinaq, ri k’o kichomab’al,

kiyom panoq chikech ri alitomab’ xuquje’

ri achiyab’ kamik, ri nimaq taq chomab’al,

are wa’ Confucio, xub’ij “Chawila awib’ at”, ri

nik’aj winaq chik, kek’ay pan naj, kechoman

pan naj, xkib’ij “Chawetamaj awib’ at, xuquje’ ri

nik’aj chik, jaw at k’o wi, ri jastaq qab’antajik”.

Are che we chanim q’asikij uwech ri wuj kawil

panoq “Ri ub’antajik” rech ri tinimit re q’awinaqel,

junam ruk’ katajix ri ulew qkalajinik jas

“ub’anik”, are nab’e kil le mes, le ulew , le man

utz taj, jacha kakan ri ixoqib’ xuquje’ ri achiyab’

rech uchakuxik ri ulew, xa nojim qakichakuj

panoq rech kariq pan ri sib’alaj je’l jas taq yak’om

kan najtir.

Are chi retamaxik ri ub’anik ri tinimit re qawinaqel

rech Ixim Ulew, are wa qakil kib’ uj ixoqib’,

xuquje’ achiyab’, ruk’ q’achukab’, uk’iyirisaxik,

are chi maj q’achukab’, k’o ri sib’alaj k’a’x.

Ruk’ ri utzilal, kaq’asolij panoq ri q’ab’antajik, ri

xb’an kanoq, ri sib’alaj k’axk’olal, ri qamisanik,

ri jalajoj chakaxo’l ronojel wa, xub’ij pan ri Novel

Ilya Prígogine “Man kuj kun taj kakil pan ri

kapetik, xu’ kakan pan usukumaxik” 2 .

Are chi qaketamaj kib’ kakan pa ub’eyal panoq,

ri kapetik ri keb’ uk’u’x, ri kapetik k’ulb’al qak’u’x

re ri tinimit rech qawinaqel, ri qatinimit junam

ruk’ ri xik k’o uchukab’!, qakil panoq rech siba’laj

je’l chech ri jamaril, rech ub’eyal ri utzilal: “Ri

kas qab’anik, ri yom chaqe jujunal, ri kasachik,

ri jamaril chakaxo’l”, 3 ruk’ ri nimaj rech

qawinaqel rech kaq’amik, chakaxo’l, ri puqak,

ri qab’antajik, xuquje’ ri q’ach’ab’al qab’an

kamik, xa tajin kak’is uwech, kel b’ik chuxo’l ri

ub’eyal.

Ri tz’ib’an pa we ukab’ ucholaj rech we k’utb’äl

uwäch, “Ri q’ab’antajik kuya’ ub’ixik ri panoq”,

ri q’ab’antajik re ri qatinimit rech qawinaqel re

Ixim Ulew: mayas, xinkas xuquje’ garífunas, kuya

pan ri ub’ixik uwokik ri qab’antajik rech we nim

tinimit Ixim Ulew, man xutaj uwokik xuquje’ ub’anik

junam kuk’ ri emusib’, rech ri tinimit Ixim

Ulew ri jun ja sib’alaj utz xa junam q’akil kib’,

k’aloq kib’, ri jamaril rech ronojel ri q’ab’antajik,

xa rumal k’o ri sib’alaj uq’ab’ rech kuto’o chikixo’l

ri nik’aj chik, we ki’sb’al ri’ kub’ij ri

ajtz’ib’anel man kach’aw taj re Sivan Tinimit. “ri

je’l ub’ixik ronojel kech ri alaxik”.

Ri utas ri wuj sib’alaj rajawaxik chike ri ek’o pa

taq ri enimaq chomab’al, xa rumal chi xb’anik

1 Guillermo Yepes Boscán 2000. Avances Teóricos y Retrocesos Prácticos de la “Dimensión Cultural del Desarrollo”, Relación

presentada en el I Encuentro Internacional sobre Cultura de Paz. Madrid.

2 Federico Mayor Zaragoza 2000. Un Nuevo Mundo. Barcelona. Ediciones UNESCO.

3 Oscar Arias Sánchez 2000. Por una cultura de Paz. Barcelona Fundación para la Paz.

9


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

ube’yal, ub’ixik xuquje’ ri xb’an panoq, ri

q’anb’antajik, ri k’olonik, ri ub’ixik ri q’ab’antajik,

xuquje’ ri etz’anem rech ri tinimit re qawinaqel.

Kuya’ ub’ixik ri sib’alaj utz rumal ri k’owi, ri ub’antajik,

ri uch’ab’al, ri uwokom rib’, ri upaq, rech

ri qawinaqel xinka xuquje’ garífuna. K’isb’al

re’ kuya’ ub’ixik yom chike ri qawinaqel, chikixo’l

ri nimaq taq tinimit ri qawinaq, xuquje’ ruk’

uk’u’x rononel ri xb’ixik pa ri moloj ib’ pa uwi’

ri ub’eyal ri b’anoj, xb’an pa ri kajib’ ik rech

junab’ir, ri uchukab’, uchakuxik ri jun chak ri’,

xya pan ub’ixik xopan omuch’ otuk’ winaq rech

ri jalajoj taq tinimit rech qawinaqel xuquje

emusib’.

Sib’alaj rajawaxik kinb’ij pan chiwe ri k’o pa ri

wuj, kuya’ pan k’a’k taq ub’eyal rech kaso’l

uwech ri qab’anik re ri tinimit rech qawinaqel

xinka xuquje’ garífuna.

K’isb’al re kin maltioxij pan chech ri Banco

Mundial xuquje´ RUTA rumal xukoj uchukab’,

qatob’anik ruk’ ri Nimalaj ja rech Qawinaqel

xuquje’ Etz’anem, are chi junam kaya ub’eyal

we jun wuj ri’, xa rumal sib’alaj rajawaxik

uwokik chirij ri tinimit rech qawinaqel re ri

tinimit Ixim Ulew.

Licenciada Otilia Lux de Cotí

Ch’ituy rech ri etz’anem je’ Etz’anem rec ri

Tz’ikin Ja (K’iche’)

10


SIGLAS Y ABREVIATURAS

AIDPI

ALMG

ASC

ASOMUGAGUA

BANRURAL

CDRO

CECON

CEH

CNR

COEDUCA

COKADI

COINDI

COMG

CONADIBIO

CONAMA

CONAP

CONAVIGUA

CONDEG

COPMAGUA

CUC

DIGEBI

ENIGFAM

FEDECOAG

FEDECOCAGUA

FENACOAC

FLACSO

FUNDAP

IDH

IGSS

INTA

MENMAGUA

MICUDE

MINUGUA

MIRNA

OIT

ONG

PAF-MAYA

PEA

PNUD

PRODESSA

RUTA

UNAM

URL

URNG

Acuerdo sobre Identidad y Derechos de los Pueblos Indígenas

Academia de las Lenguas Mayas de Guatemala

Asamblea de la Sociedad Civil

Asociación de Mujeres Garífunas de Guatemala

Banco de Desarrollo Rural

Cooperación para el Desarrollo Rural de Occidente

Centro de Estudios Conservacionistas de la Universidad de

San Carlos de Guatemala

Comisión para el Esclarecimiento Histórico

Comisión Nacional de Reconciliación

Comités de Educación

Consejo Kaqchikel para el Desarrollo Integral

Consejo Indígena de Desarrollo Integral

Consejo de Organizaciones Mayas de Guatemala

Coordinadora Nacional de Diversidad Biológica

Comisión Nacional del Medio Ambiente

Consejo Nacional de Áreas Protegidas

Coordinadora Nacional de Viudas de Guatemala

Consejo Nacional de Desplazados de Guatemala

Coordinadora de Organizaciones del Pueblo Maya de Guatemala

Comité de Unidad Campesina

Dirección General de Educación Bilingüe Intercultural

Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos Familiares

Federación de Cooperativas Agrícolas de Guatemala

Federación de Cooperativas de Café de Guatemala

Federación Nacional de Cooperativas de Ahorro y Crédito de Guatemala

Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales

Fundación para el Desarrollo Agrícola Productivo

Índice de Desarrollo Humano

Instituto Guatemalteco de Seguridad Social

Instituto Nacional de Transformación Agraria

Mesa Nacional Maya de Guatemala

Ministerio de Cultura y Deportes

Misión de las Naciones Unidas para Guatemala

Manejo Integrado de los Recursos Naturales en el Altiplano Occidental

Organización Internacional del Trabajo de las Naciones Unidas

Organizaciones No Gubernamentales

Programa de Acción Forestal Maya

Población Económicamente Activa

Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo

Proyecto de Desarrollo Santiago

Unidad Regional de Asistencia Técnica

Universidad Nacional Autónoma de México

Universidad Rafael Landívar

Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca

11


12

PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA


RESUMEN EJECUTIVO

UBICACIÓN E IDENTIDAD

Pertenecen al Pueblo Maya de Guatemala 21

expresiones socioculturales que se derivaron

de un tronco cultural y lingüístico común. 1

Además de los Mayas, habitan en Guatemala

los pueblos Garífuna y Xinka. En conjunto, los

pueblos indígenas de Guatemala constituyen

aproximadamente la mitad de la población

del país.

Aunque es difícil establecer las fronteras étnicas,

han ganado legitimidad como criterios para

definir la identidad la descendencia de culturas

ancestrales, el idioma, el compartir una cultura

y sobre todo, la auto identificación.

Los indígenas son definidos por el Acuerdo

sobre Identidad y Derechos de los Pueblos

Indígenas como pueblos, siguiendo la definición

establecida por el Convenio 169 de la OIT.

Los municipios constituyen la unidad territorial

básica a partir de la cual se contabilizan los

hablantes indígenas, que habitan en todo el

país, si bien identifican territorios específicos

como sus lugares de procedencia ancestral.

Historia

Antes de la conquista, las sociedades indígenas

desarrollaron una cultura que tuvo como

base económica principal el cultivo del maíz,

y cuyos rasgos más característicos fueron la

arquitectura monumental hecha de piedras

labradas unidas por morteros de cal, con un

techo característico llamado bóveda maya;

un estilo artístico bien definido, un sistema

calendárico y de escritura, y comercio de largo

alcance. Sus sistemas de gobierno eran com-

plejos, y entretejían lo religioso con todos los

niveles y espacios de la vida diaria.

Durante la colonia, los pueblos indígenas de

Guatemala sufrieron sistemas de trabajo

forzado de diversa naturaleza. No obstante las

condiciones de opresión a las que fueron

sometidos, construyeron un sistema de

organización social que recogía los principios y

fundamentos ancestrales, y los re-elaboraron

para establecer instituciones, normas y

costumbres propias, muchas de las cuales

perduran hasta la fecha.

El periodo republicano fue particularmente

difícil para los indígenas, pues perdieron la

mayoría de los derechos que habían logrado

mantener durante la colonia, y se mantuvo la

legislación que los obligaba a realizar trabajos

forzados. Asimismo, la mayoría de sus tierras

les fueron expropiadas con la introducción del

café.

En el período de 1944 a 1954 se suprimieron

las leyes que los obligaban a prestar trabajo

forzado, y se promulgaron leyes para garantizar

la reforma agraria en las que los pueblos

indígenas lograron algunos beneficios, mismos

que fueron revertidos en los regímenes

posteriores.

A partir de 1960, los indígenas se involucraron

en distintas iniciativas religiosas, culturales y de

desarrollo de la comunidad; esto provocó que

renaciera la lucha por la tierra y por mejores

salarios en las fincas. Los planteamientos y

reivindicaciones atrajeron la represión, en el

1 La comunidad Chalchiteka reivindica actualmente su status como comunidad lingüística diferente de la Akateka, sin que este reclamo haya obtenido

una aceptación generalizada. Por ello, en algunos documentos se enlistan 22 idiomas indígenas.

13


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

marco de la política anticomunista de los

gobiernos de la época, la mayoría de ellos,

militares. De acuerdo al informe de la Comisión

para el Esclarecimiento Histórico, durante la

década de los 80 se cometió el delito de

genocidio contra el pueblo maya de Guatemala.

A partir de 1990, las distintas organizaciones

que habían sobrevivido a la represión, así como

aquellas que se formaron al calor de la lucha

por los derechos humanos, asumieron las

reivindicaciones de los pueblos indígenas, y esto

hizo surgir un sinnúmero de organizaciones y

esfuerzos destinados a reivindicar sus derechos.

En 1995 se firmó el Acuerdo sobre Identidad

y Derechos de los Pueblos Indígenas, que

contiene las principales reivindicaciones del

movimiento indígena.

Identidad

La identidad indígena se expresa en cuatro ejes

principales: territorialidad, existencia de organizaciones

sociales y políticas, organización de

actividades económicas propias y espiritualidad.

Entre las formas de expresión externas, una de

las más importantes es el idioma.

Sin embargo, el criterio principal para establecer

la pertenencia a los pueblos indígenas es la auto

identificación.

Formas de organización social y política

Las instituciones más relevantes de los pueblos

indígenas se han desarrollado en varios

niveles, y una compleja trama de relaciones

políticas conecta cada una de ellos con los

demás:

- La dirigencia tradicional (cofradías, Consejos

de Principales, Consejos de Ancianos,

Guías Espirituales, comadronas y

curanderas, alcaldía indígena)

- Las instituciones e iniciativas de enlace

con la sociedad guatemalteca (Alcaldes

auxiliares, Comités Pro Mejoramiento,

Alguaciles y Topiles, entre otros)

- Los cargos de servicio comunitario (encargados

de la escuela, del correo, los distintos

comités comunales, los grupos de

las distintas denominaciones religiosas,

los comités de educación)

- Las organizaciones de tipo occidental

(Organizaciones de base, coordinadoras,

coordinadoras de coordinadoras, organizaciones

no gubernamentales, cooperativas,

Consejo Nacional de Educación

Maya).

- Instituciones estatales (Academia de

Lenguas Mayas de Guatemala, Defensoría

de la Mujer Indígena, Fondo de Desarrollo

Indígena de Guatemala, Dirección General

de Educación Bilingüe Intercultural)

La familia

Las relaciones de parentesco han conservado

su importancia como base de las estructuras

organizativas comunitarias; asimismo, la familia

ha mantenido gran parte de los esquemas

y costumbres ancestrales. Una rica normatividad

establece los mecanismos necesarios

para el adecuado funcionamiento de esta

institución.

La mayoría de las familias viven en el área

rural, aunque se ha registrado un incremento

sustancial de familias indígenas viviendo en

áreas urbanas y suburbanas. En estos casos,

la identidad y sus expresiones concretas se

transforman, pero mantienen su vínculo con

la cultura. La mayoría de los indígenas que

viven en la ciudad se auto-identifican como

indígenas.

Demografía

Según la Encuesta Nacional de Ingresos

y Gastos Familiares 1998/1999, el 48.6% de la

población se auto identifica como indígena.

Habitan en todo el país, aunque reconocen

lugares específicos como base de su cultura

ancestral. Se registran actualmente tasas

de crecimiento natural altas en Alta Verapaz,

Petén y El Quiché, y se puede apreciar que

14


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

la mayoría de la población indígena tiene

menos de 25 años de edad, siendo menos

aguda la pirámide poblacional de los habitantes

de la ciudad, en comparación con los

del área rural.

Migración

Las principales causas de la migración son la

violencia política, la búsqueda de acceso a la

tierra, la búsqueda de oportunidades económicas

y el crecimiento de las áreas urbanas

a expensas de las rurales, que convierte a sus

habitantes en migrantes pasivos.

Dentro de la migración por razones económicas,

se encuentra la migración estacional

a las fincas de la Costa Sur y la migración

internacional, que está dirigida al sur de

México y Estados Unidos.

Sin embargo, los mayores flujos de migración

se dan desde y hacia zonas rurales, lo

cual evidencia la presión sobre la frontera

agrícola.

Economía

Las regiones agro-ecológicas de Guatemala

abarcan una gran variedad de climas y cultivos;

sin embargo, Guatemala enfrenta el reto de

garantizar un adecuado uso y manejo de sus

recursos naturales. La explotación de estos

últimos comprende los siguientes rubros:

extracción de madera, actividades mineras,

extracción de petróleo, aguas.

A pesar de la gran variedad de instituciones

existentes para proteger el medio ambiente y

los recursos naturales, se estima que anualmente

se deforestan 100,000 hectáreas de

bosques. Se ha comprobado que los bosques

que se encuentran bajo la responsabilidad

de las comunidades indígenas con un manejo

tradicional, se han conservado.

En cuanto al acceso a la tierra, el 37% de los

productores cuentan con el 3% de la tierra

agrícola, y no obtienen de la misma el mínimo

para subsistir; el 59%, tiene acceso al 17% de

la tierra, y no logran acumular capital, por

lo que se dedican a otras actividades además

de la agricultura; los productores con excedentes

son el 3.85% y tienen acceso al 10% de

la tierra, en tanto que a la agricultura comercial

se dedican el 0.15% de los productores,

que tienen en sus manos el 70% de la tierra.

Uno de los principales problemas es la concentración

de la tierra, seguido de la inseguridad

jurídica.

Los pueblos indígenas tienen prácticas

productivas propias, basadas en el principio de

reciprocidad, que les permiten subsistir en las

condiciones de pobreza y pobreza extrema en

las que se encuentran.

Las principales causas de la migración

son la violencia política, la búsqueda de

acceso a la tierra, la búsqueda de

oportunidades económicas y el

crecimiento de las áreas urbanas a

expensas de las rurales, que convierte a

sus habitantes en migrantes pasivos

Asimismo, los pueblos indígenas no cuentan

con acceso al crédito, por lo que acuden a la

familia o a la comunidad, así como a la formación

de cooperativas de ahorro y crédito.

Algunas ONGs han comenzado a incursionar

en este terreno.

Los pueblos indígenas se encuentran en peor

es condiciones que otros sectores, ya que la

mayoría de los pobres viven en las áreas donde

la población mayoritaria es indígena. Se

combina la etnicidad y la localización geográfica

como factores que explican la pobreza.

Acceso a los servicios sociales y la cultura

Los pueblos indígenas tienen un acceso muy

limitado a los servicios de salud, siendo las

enfermedades principales curables, y atribuibles

15


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

a la pobreza, las condiciones de sanidad

ambiental o las condiciones laborales que

enfrentan como jornaleros agrícolas.

Muchos de los problemas de salud son tratados

con medicina tradicional, a partir de los

conocimientos y concepciones ancestrales.

El acceso al servicio educativo en la escuela

primaria se ha incrementado, pero la transición

a la enseñanza básica revela una abrupta

caída en el caso de los indígenas. Las principales

razones para no asistir a la escuela son

la falta de recursos económicos, y que no

desean ir.

Solamente en las regiones donde se hablan

los cuatro idiomas mayoritarios existe el

servicio educativo bilingüe; hasta 1995, había

1,367 escuelas, que trabajaban en 11 idiomas.

Los jefes de familia indígenas tienen un

acceso a la vivienda y a los servicios sanitarios

básicos significativamente menor cuando se

les compara con los cabeza de familia no

indígenas.

Los indígenas tienen acceso a información a

través del radio; los demás medios de comunicación

no se encuentran a su alcance.

El acceso a la cultura y al deporte es muy limitado

en Guatemala; por ello, la probabilidad

de que los indígenas tengan posibilidades de

participar en actividades culturales es insignificante.

Sin embargo, a partir de sus propias

concepciones y esfuerzos han desarrollado

distintas manifestaciones culturales, que

cuentan con escaso o ningún apoyo: pintura,

cerámica, tejido de palma y cestería, tejido de

textiles, música, danza, trabajo con madera.

La sistematización de estos productos culturales

no cuenta con la participación de los pueblos

indígenas. Desde una mirada externa a su

cultura, los productos que ellos producen son

considerados expresiones folklóricas; el análisis

de sus simbolismos, contenidos y estilos no ha

sido realizado.

El Ministerio de Cultura y Deportes ha aprobado

políticas culturales nacionales que persiguen el

desarrollo cultural en el marco de la interculturalidad.

En ellos, existen espacios para que los

pueblos indígenas reflexionen sobre sus

perspectivas culturales.

CONCLUSIONES

Con relación a la conformación

de la nación guatemalteca:

a) La relación entre territorio, identidad y

propiedad de la tierra debería ser abordada

en vinculación con los contenidos del

Convenio 169 de la OIT, que Guatemala

ha ratificado.

b) Existen dos posiciones polares, con una

amplia gama de matices intermedios con

respecto a los cambios legales e institucionales

que representará el reconocimiento

del carácter multiétnico, pluricultural

y multilingüe de la nación guatemalteca.

c) La discriminación y el racismo encubren

la explotación económica de los indígenas,

con base en mecanismos extraeconómicos.

Esta situación se ha convertido

en un enorme obstáculo para la vigencia

de la democracia en el país. Es necesario

concretar el diálogo intercultural que tiene

como condición básica la de ser un diálogo

entre iguales.

d) A pesar de la exclusión, represión y

genocidio a los que han sido sometidos

los pueblos indígenas, que ha tenido consecuencias

sobre el tejido social y político

de las comunidades indígenas, éstas han

desarrollado una fuerte identidad de

resistencia, y sus instituciones y formas

propias de gestión de los asuntos internos

conviven, sin tensiones, con los mecanismos

y formas de gestión de la cultura

occidental. Así, el derecho indígena,

llamado ‘derecho consuetudinario’ por el

Estado de Guatemala, tiene aún una vigen-

16


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

cia generalizada en las comunidades rurales,

en las cuales vive más de la mitad

de la población indígena.

e) Aunque los avances no son visibles todavía,

la construcción de la convivencia intercultural

constituye uno de los mayores

logros a alcanzar. Distintos sectores, tanto

indígenas como no indígenas, aportan su

creatividad, visión política y esfuerzo

cotidiano en este aspecto. Sin duda, es una

de las líneas de acción política que necesita

más soporte institucional y económico.

f) Es de trascendental importancia la construcción

de políticas públicas que tomen

como punto de partida la diversidad de

culturas y pueblos que habitan en Guatemala.

Sobre las relaciones con

otros sectores sociales:

a) Se ha prestado muy poca atención al

estudio de la cultura e identidad indígena

en la capital, así como a sus formas de

reafirmación y reconstrucción de la identidad.

Asimismo, la inserción de dirigentes,

técnicos e intelectuales indígenas en las

instituciones del Estado, abrirá nuevos

debates y propuestas de cambio a la

sociedad nacional.

b) Uno de los mayores retos será la incidencia

sobre la población no indígena y las instituciones

guatemaltecas, a fin de establecer

nuevos consensos que permitan avanzar

en la construcción de una sociedad plural

y democrática.

Sobre la exclusión social y

económica de los pueblos indígenas:

a) Uno de los mayores desafíos de la sociedad

guatemalteca es la superación de las

inequidades que pesan sobre los pueblos

indígenas. Aunque el efecto recae sobre

los miembros de dichos pueblos, el efecto

global de atraso de revierte sobre el país

en su conjunto.

b) Dentro de este proceso de superación de

las inequidades, además de los distintos

esfuerzos de lucha contra la pobreza, es

urgente la realización de iniciativas de

fortalecimiento de la cultura e identidad

de los pueblos indígenas, propiciando

su participación en el diseño e implementación

de programas tendientes a

sistematizar, investigar y reflexionar sobre

los procesos propios de las culturas

indígenas, aumentando a la vez las capacidades

de reflexión y análisis crítico de

los intelectuales indígenas.

c) Por ello, es urgente la realización de investigaciones

que permitan la recuperación

de información oral sobre los procesos y

cultura milenaria de los pueblos Maya,

Garífuna y Xinka.

d) Nuevos modelos de articulación y búsqueda

de formas de trabajo que reflejen la

diversidad cultural se requieren para hacer

realidad la vivencia de la multiculturalidad

en el acceso a los servicios de educación,

salud, justicia y empleo.

e) Aunque la exclusión de los servicios de

salud y educación ha sido sistemática, la

acción de las estructuras educativas y de

salud propias de los pueblos indígenas han

aportado soluciones que se han convertido

en paliativos frente a la pobreza y falta de

acceso a los servicios.

f) Los factores consolidados en torno a la

resistencia cultural indígena pueden convertirse

en elementos impulsores de la

identidad nacional en la dinámica de la

globalización.

g) Es urgente el diseño de políticas que permitan

la construcción y desarrollo de las

iniciativas políticas, económicas, sociales

y culturales de los pueblos indígenas, en

el marco de su cosmovisión e intereses,

dando paso a la pluralidad de opciones

que existen en su seno. Estas políticas

coadyuvarán a la lucha contra el racismo

y la discriminación.

17


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

Sobre el aporte de los pueblos

indígenas a la nación guatemalteca

a) Además de mano de obra, ética de trabajo

y turismo, los pueblos indígenas

aportan a la sociedad guatemalteca

un caudal de conocimientos invaluable

sobre medicina tradicional, uso y manejo

Sin embargo, del lado no indígena

se advierte una creciente desconfianza,

marcada por factores de orden

histórico. Alimentar la exclusión política

de las comunidades indígenas, o

posponer el diálogo sobre la

problemática, podría provocar que

la tensión social acumulada durante

décadas encontrara terreno fértil en

la violencia interétnica

de los recursos naturales, participación

política y social. Sin embargo, no ha

habido el interés de aprovecharlos en

beneficio, tanto de estas poblaciones,

como del país. Recientemente, las distintas

recomendaciones internacionales

sobre Biodiversidad y medio ambiente

convierten a los pueblos indígenas en

socios naturales de esta empresa. Sin embargo,

es necesario aún generar políticas

públicas con una plena participación de

los pueblos indígenas, a fin de que su

experiencia y sabiduría sean encauzadas

y aprovechadas.

b) Las tendencias actuales de desarrollo

indígena se dirigen hacia la búsqueda de

niveles de participación mayores en la

toma de decisiones, desde la base de la

problemática que viven, con una actitud

propositiva y de diálogo con los demás

sectores nacionales.

c) La sobrevivencia de los pueblos indígenas

se finca en el reforzamiento de la estructura

de organización social y política propia.

Esta es la perspectiva que abren el

Acuerdo sobre Identidad y Derechos de los

Pueblos Indígenas y el Convenio 169 de la

Organización Internacional del Trabajo;

ambos implican la realización de reformas

legales e institucionales que permitan la

vigencia de los compromisos contenidos

en ellos.

Sin embargo, del lado no indígena se advierte

una creciente desconfianza, marcada por

factores de orden histórico. Alimentar la exclusión

política de las comunidades indígenas, o

posponer el diálogo sobre la problemática,

podría provocar que la tensión social acumulada

durante décadas encontrara terreno fértil

en la violencia interétnica.

18


INTRODUCCIÓN

Los objetivos del presente

documento son los siguientes:

a) Complementar el estudio social iniciado

por el Banco Mundial en 1994, específicamente

en lo referente al perfil sociocultural,

político y económico de los pueblos indígenas

de Guatemala.

b) Sistematizar información relevante sobre

la organización y potencialidades sociales,

políticas, culturales y económicas

de los pueblos indígenas, que faciliten la

aplicación de directrices y políticas tendientes

a favorecer el desarrollo de dichos

pueblos.

El acercamiento al horizonte cultural y perspectivas

de desarrollo social, político y económico

de los pueblos indígenas de Guatemala

requiere enfocar el análisis en los aspectos centrales

de su cosmovisión; por ello, en este trabajo

se ha puesto atención a la descripción de

los conceptos que dan forma a su percepción

de la realidad, en combinación con el análisis

de los indicadores sociales y económicos que

permiten ubicarlos en su relación con la

sociedad guatemalteca.

A partir de la descripción de sus principales

instituciones y directrices de pensamiento,

se completan aspectos vitales del perfil actual

de dichos pueblos. Asimismo, se reseñan

brevemente los elementos históricos indispensables

para la profundización en el

conocimiento de la cultura y problemática

indígena.

El Proceso de elaboración del Perfil se inició en

1996/97, en esa oportunidad se planteó que

para elaborar el Perfil se realizarían talleres

con Autoridades Indígenas y se tomaría en

consideración el Plan de Desarrollo de los

Pueblos Indígenas, elaborado en el Encuentro

con Ancianos Indígenas de Guatemala, realizado

en Huehuetenango en noviembre de

1996. Este Plan se preparó durante el proceso

de formulación del Programa de Administración

de Tierras. En esta actividad participaron más

de 200 ancianos (lista de participantes se

encuentra en la memoria de dicho evento).

Asimismo, se recogió información de fuentes

documentales, y se realizaron algunas entrevistas

focales, así como un taller en Alta Verapaz

y otro en Concepción Chiquirichapa, Quetzaltenango,

con líderes indígenas Q’eqchi’, Mam

y K’iche, en el cual participaron más de 100

deres y ancianos.

La primera versión se terminó en 1997, luego

se elaboró una segunda versión, para lo cual

se revisó bibliografía y se hicieron algunas

consultas con líderes mayas; la última versión

es la que se presenta en este libro.

La información contenida en este documento

se ha sistematizado a partir distintas fuentes:

datos de campo procedentes de sondeos informales

con dirigentes, ancianos y organizaciones

indígenas, recogidos en intervenciones de

diversa naturaleza: entrevistas, participación en

talleres, conversaciones informales, preguntas

y consultas con dirigentes, entre otras. Además,

se ha incorporado la información producida por

los estudios realizados por el Banco Mundial

19


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

en 1994, así como una somera revisión bibliográfica.

Una vez elaborado, el documento ha sido

revisado por Augusta Molnar y Juan Martínez,

del Banco Mundial, y por una Comisión designada

por el Ministerio de Cultura y Deportes,

integrada por Lic. Virgilio Alvarado, Dr. Luis

Beteta, Lic. Luis German Tucux, Lic. Efraín

Agustín García, Lic. Leandro Yax Zelada y Licda.

Alma Abigail Sacalxot, cuyas observaciones han

sido incorporadas en el documento presentado.

Asimismo, distintas organizaciones indígenas,

consultores, funcionarios de instancias internacionales

y académicos tuvieron oportunidad

de aportar sus comentarios durante el Taller

de Presentación y Revisión Intermedia de los

Perfiles Indígenas de Centroamérica, realizado

del 13 al 15 de julio de 2000. Una vez incorporadas

las sugerencias y observaciones, se realizó

un segundo Taller de Validación, convocando a

las organizaciones indígenas y a los Revisores

del Ministerio de Cultura y Deportes.

En primer lugar, se presenta una caracterización

que presenta de manera general la división

política y étnica del país. Posteriormente, se

ubican de manera más precisa las comunidades

y regiones en las cuales habitan las distintas

comunidades lingüísticas de Guatemala, seguida

de una breve reseña histórica del desarrollo

del pueblo maya, de los rasgos principales

que definen su identidad, de los idiomas

mayas, de su sistema de organización política,

de sus instituciones sociales.

A partir de los Censos Nacionales se han

sistematizado los principales indicadores

demográficos, así como las corrientes migratorias.

Los datos sobre la economía son abordados

en la siguiente sección, enfatizando los aspectos

de tenencia de la tierra, recursos naturales y

seguridad jurídica; producción; pobreza,

extrema pobreza y exclusión social. En cuanto

a los servicios sociales, se aborda el acceso al

servicio de salud, educación, vivienda, información

y cultura y deportes. Se agrega información

básica del Pueblo Garífuna y Xinka.

El derecho indígena y la relación de los pueblos

indígenas con el Estado se abordan con el

objetivo de resaltar los retos que implica la convivencia

intercultural en Guatemala, así como

las distintas concepciones y sus posibilidades

de desarrollo, a pesar de las tensiones que han

caracterizado a las relaciones entre los cuatro

pueblos que conforman la nación guatemalteca.

Finalmente, se recogen algunas conclusiones

que concentran la atención en los grandes desafíos

que implica la construcción de la nación

pluriétnica, pluricultural y multilingüe.

20


CARACTERIZACIÓN GENERAL DE LOS

PUEBLOS INDÍGENAS DE GUATEMALA

El área maya, subdividida en tierras bajas

y tierras altas, comprende alrededor de 30

comunidades lingüísticas que se asentaron

antes de la conquista en los territorios

actuales del sur de México, Guatemala, Honduras

y Belice. Forma parte de Mesoamérica,

y fue una de las civilizaciones más desarrolladas

de Centroamérica. Además del pueblo

Maya, se asentaron Xinkas y Pipiles en esta

región.

En las tierras bajas, los rasgos más característicos

de la civilización maya fueron:

la arquitectura monumental hecha de

piedras labradas unidas por mortero de cal,

con un techo característico llamado bóveda

maya; un estilo artístico bien definido, en la

que destacan el bajorrelieve, la pintura mural,

las cerámicas polícromas y de superficie modificada,

decoración de estuco modelado en

arquitectura, productos de joyería, libros

ilustrados y madera tallada en el mismo

estilo. Asimismo, contaron con un sistema

calendárico y de escritura.

La mayoría de estos elementos se combinaron

en centros urbanos funcionales y altamente

planeados. En Guatemala, Tikal es una muestra

de la manera como todos estos rasgos dieron

por resultado conjuntos urbanos de gran belleza

y funcionalidad, que sirvieron como centros

rituales y estuvieron densamente poblados,

rodeados de un sinnúmero de pequeñas aldeas

o unidades familiares emparentadas entre sí.

Asimismo, se han encontrado evidencias del

uso de técnicas agrícolas intensivas, entre las

que destacan las de riego, drenaje y almacenamiento

de agua que dan testimonio del

desarrollo tecnológico alcanzado por dichos

pueblos.

Lingüistas como Kaufman y McQuown, e

historiadores como Vogt postulan que en

las tierras altas de Guatemala se desarrolló

una “proto-comunidad maya” entre 2600 y

1800 a.C., sin que lleguen a consenso en dos

aspectos: cuál fue el punto geográfico a partir

del cual se distribuyeron en el territorio de la

Sierra Madre (Los Cuchumatanes o la Sierra

Oriental de los Altos), y a quién desplazaron a

su llegada, en caso de no haber sido los

primeros ocupantes. De allí habrían emigrado

hacia las tierras bajas (Lowe, 1977: 221).

Las huellas que dejó una de las civilizaciones

más asombrosas de Mesoamérica son numerosas;

la mayoría de ellos no han sido exploradas

aún. El mapa 1 muestra la ubicación de

los principales complejos arqueológicos ya

explorados; estos sitios urbanos y ceremoniales

constituyen actualmente lugares sagrados para

el pueblo Maya.

El área maya, subdividida en tierras

bajas y tierras altas, comprende

alrededor de 30 comunidades lingüísticas

que se asentaron antes de la conquista en

los territorios actuales del sur de México,

Guatemala, Honduras y Belice. Forma

parte de Mesoamérica, y fue una de las

civilizaciones más desarrolladas de

Centroamérica. Además del pueblo

Maya, se asentaron Xinkas y Pipiles en

esta región.

21


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

Mapa 1: Área cultural Maya de Guatemala.

Principales sitios urbanos y ceremoniales

Fuente: Correo del Arte.

Sak Be’. Map of the

Mayan World, 1999.

LAS REGIONES ADMINISTRATIVAS

DE GUATEMALA

Para fines administrativos, el país se ha dividido

en 22 departamentos, que se agruparon en 8

regiones, siguiendo criterios militares: Sin

embargo, esta división no corresponde con

las características geográficas del país, ni

con la distribución de la población indígena

(ver cuadro 1 y Mapa 2). Las regiones administrativas

son:

Cuadro 1: Regiones administrativas (ver mapa 2)

Región

Departamentos que comprende

I: Metropolitana Guatemala

II: Norte Alta Verapaz, Baja Verapaz

III: Nororiente Zacapa, Chiquimula, Izabal, El Progreso

IV: Suroriente Jutiapa, Jalapa, Santa Rosa

V: Central Sacatepéquez, Chimaltenango, Escuintla

VI: Suroccidente Quetzaltenango, Totonicapán, San Marcos,

Sololá, Retalhuleu y Suchitepéquez

VII: Noroccidente El Quiche, Huehuetenango

VIII: Petén Petén

22


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

Mapa 2: División política de Guatemala.

Departamentos y Regiones Administrativas

Fuente: Enfoprensa: Geografía elemental de Guatemala, 1984, p.4

Superficie continental de Guatemala: 108, 889

km 2

Localización: Entre los paralelos 13º44’ y 17º12’

Latitud Norte y los meridianos 88º13’ y 92º14’

al Oeste de Greenwich.

Departamentos: 1. El Petén 2. Alta Verapaz 3.

Baja Verapaz 4. Izabal 5. El Quiché 6. Huehuetenango

7. San Marcos 8. Quetzaltenango 9.

Totonicapán 10. Sololá 11. Chimaltenango 12.

Sacatepéquez 13. Guatemala 14. Santa Rosa 15.

Escuintla 16. Suchitepéquez 18. Jalapa 19. El

Progreso 20. Jutiapa 21. Chiquimula 22. Zacapa.

23


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

LA COMPOSICIÓN MULTIÉTNICA

DE LA NACIÓN GUATEMALTECA

Los indígenas guatemaltecos pertenecen a

tres pueblos distintos:

• Maya, integrado por 30 comunidades lingüísticas

diferentes, que actualmente viven

en Guatemala, México, Belice y Honduras.

De estas expresiones socioculturales,

22 están asentadas en Guatemala: Achi’,

Akateko, Awakateko, Ch’orti’, Chuj, Ixil,

Itza’, K’aqchikel, K’iche’, Mam, Mopan,

Poqomam, Poqomchi’, Popti’, Q’anjob’al,

Q’eqchi’, Sakapulteko, Sipakapense,

Tektiteko, Tzutujil, Uspanteko.

• Xinka, cuyos orígenes se desconocen,

aunque posiblemente sean descendientes

de los Zoques-mixes.

• Garífuna, que emigró del Caribe a Roatán,

y de allí se extendieron por la costa centroamericana.

Habitan en Guatemala, Honduras,

Nicaragua y Costa Rica (ver mapa 3)

Estas tres identidades comparten el territorio

guatemalteco con la población mestiza, que

en su gran mayoría tiene ascendencia española

e indígena, aunque sucesivas migraciones

han producido un mosaico cultural en el que

sobresalen los mestizos de ascendencia

alemana, china y de varios países del Medio

Oriente.

Mapa 3: Pueblos indígenas y comunidades

lingüísticas de Guatemala

Fuente: Comisión de Oficialización de los Idiomas Indígenas de Guatemala: Propuesta de Modalidad

de Oficialización de los Idiomas Indígenas de Guatemala. Guatema, 23 de Marzo de 1998, portada.

24


UBICACIÓN EN EL TERRITORIO GUATEMALTECO

¿QUIÉNES SON LOS INDÍGENAS

Antes de la conquista, habitaron Guatemala

distintas expresiones de la cultura Maya, así

como los Xinkas y Pipiles. Se tienen pocas

referencias sobre estas sociedades indígenas;

la mayoría de ellas, una vez sometidas militarmente

por los españoles, fueron distribuidas en

encomiendas, y se reasentaron poco a poco,

definiendo su hábitat geográfico y espacios

territoriales.

La conquista española rompió las estructuras

sociales, políticas, económicas y culturales de

los pueblos indígenas que se asentaban en el

territorio que hoy conocemos como Guatemala,

dejando a los sobrevivientes en una situación de

desventaja frente al conquistador. A lo largo de

la colonia, los pueblos indígenas reconstruyeron,

en el marco creado por la situación de dominación,

sus instituciones sociales y políticas,

adoptando una estrategia de resistencia cultural

que les permitió la sobrevivencia como una

cultura distinta de la que surgió como resultado

del mestizaje. La nueva cultura criolla no

desarraigó las prácticas de los pueblos indígenas,

sino que favoreció los procesos de discriminación

y exclusión fundamentados en el sentimiento de

superioridad racial. Estas políticas fueron

reforzadas por las propuestas de los religiosos,

en el sentido de establecer pueblos de indios y

delimitar mediante regulaciones jurídicas el

asentamiento de los no indígenas.

Durante la colonia se consolidó un régimen que

mantuvo esta situación de exclusión, a la vez

que se consolidaban las prácticas indígenas

de resistencia y reproducción de sus valores

y cosmovisión. Así, se dieron dos procesos

históricos: la conformación de una nueva

sociedad en la que los mestizos constituyeron

la cultura dominante, y la resistencia a la

dominación y asimilación por parte de los

pueblos indígenas.

Los pueblos indígenas de Guatemala se

han mantenido como comunidades socioculturales

y políticas, con una identidad propia

que se expresa en los trajes, los idiomas y variantes

dialectales, así como en la adscripción

al municipio y comunidad de procedencia, y

estableciendo relaciones complejas con los

mestizos, en las que históricamente han sobresalido

la desconfianza mutua, el conflicto

entre las dos visiones culturales y la discriminación

legal o de hecho.

Antes de la conquista, habitaron

Guatemala distintas expresiones de la

cultura Maya, así como los Xinkas y

Pipiles. Se tienen pocas referencias

sobre estas sociedades indígenas; la

mayoría de ellas, una vez sometidas

militarmente por los españoles, fueron

distribuidas en encomiendas, y se

reasentaron poco a poco, definiendo su

hábitat geográfico y espacios territoriales

DEFINICIÓN DE INDÍGENA

La expresión “indígenas” es la más frecuentemente

utilizada para referirse a los Mayas y

Xinkas; sólo a partir de 1997 se aplica a los

Garífunas. Actualmente, cobra cada vez mayor

25


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

vigencia como criterio de definición la autoidentificación

de los indígenas como miembros

del pueblo Maya, Garífuna o Xinka.

El Acuerdo sobre Identidad y Derechos de

los Pueblos Indígenas (AIDPI), firmado entre

el gobierno de Guatemala y la Unidad Revolucionaria

Guatemalteca en marzo de 1995,

establece:

“…La identidad de los pueblos indígenas es

un conjunto de elementos que los definen

y, a su vez, los hacen reconocerse como tal.

Tratándose de la identidad maya, que ha

demostrado una capacidad de resistencia

secular a la asimilación, son elementos fundamentales:

a) la descendencia directa de los antiguos

mayas;

b) idiomas que provienen de una raíz maya

común;

c) una cosmovisión que se basa en la relación

armónica de todos los elementos del universo,

en el que el ser humano es un elemento

más, la tierra es la madre que da

la vida, y el maíz es un signo sagrado, eje

de su cultura. Esta cosmovisión se ha

trasmitido de generación en generación

a través de la producción material y

escrita y por medio de la tradición oral, en

el que la mujer ha jugado un papel

determinante;

d) Una cultura común basada en los principios

y estructuras del pensamiento maya,

una filosofía, un legado de conocimientos

científicos y tecnológicos, una concepción

artística y estética propia, una memoria

colectiva propia, una organización comunitaria

fundamentada en la solidaridad y

el respeto a sus semejantes, y una concepción

de la autoridad basada en valores

éticos y morales; y

e) la auto-identificación.” (URL, Acuerdos de

Paz, p. 78-79).

Asimismo, “la utilización del término “pueblos”…no

deberá interpretarse en el sentido

de que tenga implicación alguna en lo que

atañe a los derechos que pueda conferirse a

dicho término en el derecho internacional”.

Según el Convenio 169 de la OIT, un pueblo

indígena se caracteriza por descender de

poblaciones que habitaban el país en la época

de la conquista, colonización o el establecimiento

de las actuales fronteras estatales, y que

cualquiera que sea su situación jurídica, conserva

todas sus instituciones sociales, económicas,

culturales y políticas, o parte de ellas.

En estas definiciones, se resaltan los siguientes

elementos:

a) el sentimiento de pertenencia a un pueblo

indígena, que se expresa mediante la autoidentificación;

b) la organización de su vida y comportamientos

en coherencia con las instituciones,

significados y símbolos propios e

inherentes a su cosmovisión , así como la

existencia de instituciones políticas

propias.

En los cuatro pueblos que existen en Guatemala,

se puede advertir la conciencia de las

diferencias entre ellos. De igual manera, los

estilos de vida característicos de cada cultura

se manifiestan en comportamientos cotidianos:

en el vestuario, la dieta, la espiritualidad o la

organización del tiempo.

El siguiente testimonio expresa los elementos

sagrados que constituyen los símbolos de

referencia de la cosmovisión indígena, y en

consecuencia, de la identidad:

“El maíz es nuestro alimento diario y nos

mantiene con vida. La planta y todas las

prácticas relacionadas con la siembra del maíz

son sagradas. La relación entre la persona, la

familia y la comunidad con el maíz es

espiritual…Uk’u’x es el espíritu de la abundancia

del maíz…Los cuatro puntos cardi-

26


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

nales: son los cuatro puntos que sostienen

y que mantienen con vida la cultura…

La Ceremonia, a través de ella se establece

la relación del Ser Superior con la persona…

El Sol, que en Achi llamamos Qaqaaw, es

el que da energía a la Madre Naturaleza…

La Luna, Qati’: es nuestra Abuela, y la vida

está en torno a ella…La lluvia y el arco iris

Xokq’aab, Q’ayeew, es señal de una nueva

vida, es la germinación…En la pedida y el

B’oqooj, informamos y pedimos al Ser

Superior y a nuestros Antepasados por la

nueva vida o unión. Alaxik es el nacimiento y

la vida. Damos gracias al Creador y Formador…Qachu

Aloom, es la Madre Naturaleza

que nos cobija, nos da de comer, nos carga, la

ensuciamos y nos guarda…” (Entrevista con

Ancianos de la comunidad lingüística Achí, en

Rabinal, Baja Verapaz); (Tovar y Chavajay, 2000:

79-80)

Sin embargo, no hay acuerdo sobre el número

de indígenas que viven en Guatemala, ya que

no ha habido uniformidad en los criterios

censales usados. Así, el número de indígenas

Mayas, Xinkas y Garífunas aumenta o disminuye

de acuerdo a los criterios y metodología usados

para su clasificación. Además, otros factores

dificultan esta tarea: debido a la discriminación

racial, una gran cantidad de indígenas no

declaran su condición étnica; las categorías

usadas no reflejan la composición étnica, o no

se le da relevancia a la recolección de los datos

y a la realización de estudios que permitirían

una mejor caracterización.

Los censos nacionales han usado dos criterios

principales para definir a los indígenas: la

estimación social que se tiene de la persona,

en la que el criterio del encuestador es decisivo

para decidir quién es indígena, y la autoidentificación.

En el censo de 1994, se usaron

preguntas basadas en la auto-identificación de

los hablantes de lengua indígena, sin que se

tenga certeza de la manera como fueron

registrados los indígenas que han perdido el

dominio del idioma materno.

Los indígenas han sido reconocidos por el

gobierno como miembros de Pueblos Indígenas,

siguiendo los criterios establecidos en el

Convenio 169 de la OIT, al firmar el Acuerdo

sobre Identidad y Derechos de los Pueblos

Indígenas. En el cuadro 2 se presenta una lista

de los departamentos, municipios y comunidades

que concentran la mayoría de población

indígena, definida bajo el criterio de hablantes

de una lengua indígena. Para los pueblos

indígenas, estos territorios forman las Comunidades

Lingüísticas.

MUNICIPIOS Y COMUNIDADES

Los indígenas habitan en todo el país; inclusive,

conforman aproximadamente el 12% de

la población de la ciudad de Guatemala (Bastos

y Camus, 1998; ver mapa 3 y cuadro 8). Sin

embargo, existen regiones en las cuales ha predominado

la presencia de cada una de las comunidades

lingüísticas, que son consideradas

como su hábitat o territorio tradicional.

Los municipios constituyen la unidad territorial

básica a partir de la cual se contabiliza a los

hablantes de lenguas indígenas. A excepción

de unos cuantos municipios y de las comunidades

multiétnicas que se han formado por

migraciones y desplazamientos recientes, en

cada uno de ellos habitan miembros de una

sola comunidad lingüística, en convivencia con

hablantes de español.

27


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

Cuadro 2: Guatemala: Departamentos y

municipios donde se hablan idiomas indígenas 1

IDIOMA

K’ICHE’

70 Municipios

No. de hablantes:

647,624*

DEPARTAMENTOS Y MUNICIPIOS DONDE SE HABLA

EL QUICHÉ: Cotzal (San Marcos Cumlaj), Chajul (Xolcuay), Chicamán, Chiché,

Chichicastenango, Chinique, Cunén, Joyabaj, Pachalum, Patzité, Sacapulas (parte), San

Andrés Sajcabajá, San Antonio Ilotenango, San Bartolo Jocotenango, San Miguel Uspantán

(3 aldeas), San Pedro Jocopilas, Santa Cruz del Quiché, Santa María Nebaj (parte), Zacualpa.

HUEHUETENANGO: Aguacatán (parte norte), Malacatancito (parte).

QUETZALTENANGO: Almolonga, El Palmar, La Esperanza, Olintepeque, Quetzaltepeque*,

Salcajá, San Carlos Sija, San Francisco La Unión, San Mateo, Sibilia, Zunil

RETALHULEU: Champerico, El Asintal, Nuevo Palmar (Belén), Nuevo San Carlos, Retalhuleu,

San Andrés Villa Seca, San Felipe, San Martín Zapotitlán, San Sebastián Retalhuleu, Santa

Cruz Muluá, Concepción.

SOLOLÁ: Nahualá, San Juan La Laguna (3 aldeas), Santa Catarina Ixtahuacán, Santa

Clara La Laguna, Santa Lucía Utatlán, Sololá.

SUCHITEPÉQUEZ: Chicacao, Cuyotenango, Patulul (La Ermita), Pueblo Nuevo, Río Bravo,

Mazatenango, Samayac, San Bernardino, San Francisco Zapotitlán, San Gabriel, San José

el Ídolo, San Lorenzo, San Miguel Panán, San Pablo Jocopilas, Santa Bárbara (parte), Santo

Domingo Suchitepéquez, Santo Tomás La Unión, Zunilito.

TOTONICAPAN: Momostenango, San Andrés Xecul, San Bartolo Aguas Calientes, San

Cristóbal Totonicapán, San Francisco el Alto, Santa Lucía la Reforma, Santa María

Chiquimula, Totonicapán.

SAN MARCOS: San Antonio Sacatepéquez.

CHIMALTENANGO: Tecpán (parte)

Q’EQCHI’

20 Municipios

No. de hablantes:

473,749*

ALTA VERAPAZ: Chahal, Chisec, Cobán, Fray Bartolomé de las Casas, Lanquín,

Panzós, San Juan Chamelco, San Pedro Carchá, Santa María Cahabón, Senahú, Tucurú

(parte).

PETEN: La Libertad (parte), Poptúm (parte), San Luis (parte), Sayaxché.

El QUICHÉ: Ixcán Playa Grande, Uspantán (parte norte).

IZABAL: El Estor, Livingston, Morales (parte)

MAM

64 Municipios

No. de hablantes:

346,548*

HUEHUETENANGO: Aguacatán (Cantzela y Los Garcías), Chiantla, Colotenango,

Concepción Huista (parte) Cuilco (parte), La Democracia (parte), La Libertad, Malacatancito,

San Antonio Huista (parte), San Gaspar Ixchil, San Ildefonso Ixtahuacán, San Juan Atitán,

San Pedro Necta, San Rafael Petzal, San Sebastián Huehuetenango, Santa Ana Huista

(parte), Santa Bárbara, Santiaguito Chimaltenango, Tectitán (parte), Todos Santos

Cuchumatanes.

QUETZALTENANGO: Cabricán, Cajolá, Coatepeque, Colomba, Concepción Chiquirichapa,

El Palmar, Flores Costa Cuca, Génova, Huitán, Palestina de los Altos, San Juan Ostuncalco,

San Martín Sacatepéquez, San Miguel Siguilá.

1 Para la construcción de este cuadro, se han usado las fichas elaboradas por la Comisión para la Oficialización de los idiomas Indígenas. Sin embargo,

otros autores, como Leopoldo Tzian y Guillermina Herrera reportan cifras mayores.

Ver cuadro auxiliar al final del documento.

28


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

IDIOMA

DEPARTAMENTOS Y MUNICIPIOS DONDE SE HABLA

SAN MARCOS: Ayutla, Catarina, Comitancillo, Concepción Tutuapa, El Quetzal, El Rodeo,

El Tumbador, Esquipulas Palo Gordo, La Reforma, Malacatán, Nuevo Progreso,

Ocós, Pajapita, Río Blanco, San Antonio Sacatepéquez, San Cristóbal Cucho, San José

Ojetenam, San Lorenzo, San Marcos, San Miguel Ixtahuacán, San Pablo, San Pedro

Sacatepéquez, San Rafael Pie de la Cuesta, Santa Catarina Ixtahuacán, Sibinal, Sipacapa

(parte), Tacaná, Tajumulco, Tejutla.

RETALHULEU: El Asintal (parte); Nuevo San Carlos.

KAQCHIKEL

55 Municipios

No. de hablantes: 343,038

BAJA VERAPAZ: Granados (Estancia de García)

CHIMALTENANGO: Acatenango, Chimaltenango, El Tejar, Parramos, Patzicía, Patzún,

San Andrés Itzapa, San José Poaquil, San Juan Comalapa, San Martín Jilotepeque, San

Miguel Pochuta, San Pedro Yepocapa, Santa Apolonia, Santa Cruz Balanyá, Tecpán Guatemala,

Zaragoza (aldeas).

ESCUINTLA: Santa Lucía Cotzumalguapa (Parte).

GUATEMALA: Amatitlán (Las Trojes), Chuarrancho, San Juan Sacatepéquez, San Pedro

Ayampuc, San Pedro Sacatepéquez, San Raymundo, Villa Nueva (Bárcenas).

SACATEPÉQUEZ: Jocotenango (Mano de León), Magdalena Milpas Altas, San Juan

Alotenango, Pastores (San Luis, Pueblo Nuevo), San Antonio Aguascalientes, San

Bartolomé Milpas Altas, San Lucas Sacatepéquez, San Miguel Dueñas, Santa Catarina

Barahona, Santa Lucía Milpas Altas, Santa María de Jesús, Santiago Sacatepéquez, Santo

Domingo Xenacoj, Sumpango.

SOLOLA: Concepción, Panajachel, San Andrés Semetabaj, San Antonio Palopó, San

José Chacayá, San Juan La Laguna (Tziantziapa), San Lucas Tolimán, San Marcos La

Laguna, Santa Catarina Palopó, Santa Cruz La Laguna, Sololá.

SUCHITEPEQUEZ: Patulul, San Antonio Suchitepéquez (parte) San Juan Bautista, Santa

Bárbara.

POQOMCHI’

7 Municipios

No. de hablantes: 94,714

ALTA VERAPAZ: San Cristóbal Verapaz, Santa Cruz Verapaz, Tactic, Tamahú, Tucurú (parte).

BAJA VERAPAZ: Purulhá.

El QUICHÉ: Uspantan (parte).

Q’ANJOB’AL

4 Municipios

No. de hablantes: 75,155

HUEHUETENANGO: San Juan Ixcoy, San Pedro Soloma, Santa Cruz Barillas,

Santa Eulalia.

TZ’UTUJIL

8 Municipios

No. de hablantes: 57,080

CHUJ

3 Municipios

No. de hablantes: 50,000

IXIL

3 Municipios

No. de hablantes: 47,902

POQOMAM

6 Municipios

No. de hablantes: 46,515

SOLOLÁ: San Juan La Laguna, San Lucas Tolimán, San Pablo La Laguna, San Pedro La

Laguna, Santa María Visitación, Santiago Atitlán.

SUCHITEPEQUEZ: Chicacao, San Miguel Panán.

HUEHUETENANGO: Nentón (parte), San Mateo Ixtatán, San Sebastián Coatán.

QUICHÉ: San Gaspar Chajul, San Juan Cotzal, Santa María Nebaj.

ESCUINTLA: Palín.

GUATEMALA: Chinautla, Mixco(parte), San Carlos Alzatate.

29


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

IDIOMA

DEPARTAMENTOS Y MUNICIPIOS DONDE SE HABLA

JALAPA: San Luis Jilotepeque, San Pedro Pinula.

AKATEKO

5 Municipios

No. de hablantes: 40,991

POPTI’

(Jakalteko)

6 Municipios

No. de hablantes: 39,635

CH’ORTI’

5 Municipios

No. de hablantes: 27,097

HUEHUETENANGO: Concepción Huista (parte), Nentón (2 aldeas), San Miguel Acatán,

San Rafael La Independencia, San Sebastián Coatán (Hom)

HUEHUETENANGO: Concepción Huista, Jacaltenango, La Democracia, (parte), Nentón

(parte), San Antonio Huista, Santa Ana Huista

CHIQUIMULA: Camotán, Jocotán, Olopa, Quetzaltepeque;

ZACAPA: La Unión.

AWAKATEKO

1 Municipio

No. de hablantes: 18, 572

ACHI

5 Municipios

No. de hablantes: 15,617

USPANTEKO

1 Municipio

No. de hablantes: 12,402

MOPAN

1 Municipio

No. de hablantes: 8,500

TEKTITEKO

2 Municipios

No. de hablantes: 4,895

SIPAKAPENSE

1 Municipio

No. de hablantes: 4,409

SAKAPUlTEKO

1 Municipio

No. de hablantes: 3,033

GARÍFUNA

5 Municipios

No. de hablantes: 2,477

ITZA’

5 Municipios

No. de hablantes: 650

XINKA

7 Municipios

No. de hablantes: 107

HUEHUETENANGO: Aguacatán (parte)

BAJA VERAPAZ: Cubulco, Rabinal, Salamá, San Jerónimo (parte), San Miguel Chicaj

El QUICHÉ: Uspantán

EL PETEN: San Luis.

SAN MARCOS: Cuilco (parte), Tectitán.

SAN MARCOS: Sipacapa.

El QUICHÉ: Sacapulas.

IZABAL: Livingston, Puerto Barrios, El Estor, Morales y Los Amates

PETEN: Flores (parte), La Libertad (parte), San Andrés (parte), San Benito (parte), San

José (parte)

SANTA ROSA: Chiquimulilla, San Juan Tecuaco, Taxisco, Santa María Ixhuatán,

Guazacapán y Aldea Jumaytepeque.

JUTIAPA: Yupiltepeque

* Datos del Censo de 1994. Los demás datos son del Censo de 1981, ya que el Censo de 1994 para estos idiomas no contempló la información completa.

* Posiblemente hay un error en el documento citado: en lugar de Quetzaltepeque, debería decir Quetzaltenango. Asimismo, falta el municipio de Cantel.

Fuente: Elaboración propia con base en las fichas idiomáticas elaboradas por la Comisión de oficialización de los Idiomas Indígenas, 1998: Propuesta de modalidad

de oficialización de los Idiomas Indígenas de Guatemala. Guatemala, Pág. 71-93.

30


EL PUEBLO MAYA

31


32

PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA


HISTORIA

LOS MAYAS ANTES DE LA CONQUISTA

La región habitada por los mayas ha sido

dividida para su estudio atendiendo a las

características ecológicas en tierras altas y

bajas. Las tierras bajas son una región que se

extiende desde el norte de Yucatán hasta las

estribaciones de las montañas guatemaltecas,

en tanto que las tierras altas comprenden el

altiplano y las planicies costeras de Chiapas y

Guatemala, con regiones montañosas de más

de 1,500 metros.

Aunque la cultura maya de las tierras altas y

bajas tiene las mismas raíces, el desarrollo

histórico y político ha tenido características

comunes en cuanto a su cosmovisión y raíces,

pero matices y diferencias en aspectos de suma

importancia.

Se ha establecido fuera de toda duda que la

cultura maya de las llamadas tierras bajas es

anterior en varios siglos al comienzo del período

clásico; de manera especial se ha puesto de

relieve que el entorno de Tikal fue una de las

primeras regiones del área que alcanzó un

complejo desarrollo sociocultural, ya desde el

preclásico; así, los mayas asentados habrían

dado ya muestras de desarrollo hacia el año

700 a.C, según asegura Culbert (1992:43),

basándose en los estudios realizados con los

restos cerámicos encontrados, que demuestran

que, durante la etapa de florecimiento de esta

ciudad, existió una comunicación creciente,

estimulada por el comercio en las tierras bajas,

en tanto que fueron escasos los contactos con

las tierras altas; la construcción ceremonial

parece haber comenzado entre 200 y 300 años

a.C., para terminar alrededor del 150 d.C.

(Culbert, 1992, 51-52).

Sin embargo, otros autores establecen que

alrededor del año 1200 a.C., uno o más grupos

de población se desplazaron hacia el norte o al

este, penetrando en las tierras bajas, procedentes

de los Altos de El Salvador y Guatemala,

presumiblemente siguiendo el río Motagua, la

costa del Caribe, y desde Alta Verapaz, descendiendo

por los ríos Chixoy y de La Pasión hasta

la zona irrigada por este último (Hammond,

1992: 75-76).

Aunque la cultura maya de las tierras

altas y bajas tiene las mismas raíces, el

desarrollo histórico y político ha tenido

características comunes en cuanto a su

cosmovisión y raíces, pero matices y

diferencias en aspectos de suma

importancia

Otros estudiosos establecen que la penetración

hacia las tierras bajas se dio remontando el río

Usumacinta y la costa occidental de Yucatán,

de la costa del Golfo de México hacia Occidente,

donde la cultura olmeca estaba en su esplendor

en San Lorenzo, ya que Seibal es el sitio más

antiguo conocido de las tierras bajas, y cuenta

con condiciones ecológicas favorables para la

vida humana y una situación estratégica en

cuanto al territorio circundante, al igual que Altar

de Sacrificios (Hammond, 1992:76). Hacia

el preclásico tardío, en estos sitios existía ya una

sociedad compleja, que contaba con una

dirección general responsable del planeamiento

33


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

estratégico, una burocracia ejecutiva responsable

de la realización técnica, y una fuerza

de trabajo encargada de la realización técnica

de las decisiones ejecutivas, donde probablemente

había artesanos calificados

(Hammond, 1992:79).

Para otros más, el inicio de la cultura maya se

estableció con la aparición de estelas con

jeroglíficos, de centros ceremoniales construidos

empleando la bóveda falsa, y de cerámicas

policromas, y que corresponde, en su época

de maduración, al siglo III d.C., coincidiendo

con los inicios del período clásico (De la Garza,

1975:43).

Sin embargo, a pesar de que la mayor parte de

los trabajos arqueológicos se han desarrollado

en las tierras bajas, se cree que en las tierras

altas comenzó a elaborarse el calendario y la

escritura jeroglífica, aunque quienes más los

desarrollaron fueron los habitantes de las tierras

bajas del Norte (Peniche, 1990:25).

Economía

Tanto en las tierras altas como en las tierras

bajas fue universal el sistema agrícola de milpa,

que funcionaba mediante la rotación de las

parcelas y favorecía la dispersión geográfica.

Además de que la producción de maíz movilizó

la mayor parte del tiempo y energías de los

mayas, definió la organización social y política

de la sociedad.

La agricultura maya tuvo como energía principal

la del hombre (Racancoj, 1997). Las principales

herramientas fueron un hacha de piedra

y un bastón plantador, fácilmente reproducibles,

y de manejo individual. Las técnicas consistieron

en el corte y la quema de la vegetación;

sembraron maíz, frijol, ayote, chile y otras plantas

como el camote y la yuca, dependiendo la

cosecha fundamentalmente de las lluvias del

verano. Después de dos o tres cosechas sucesivas,

la parcela se dejaba en reposo.

Recientes investigaciones demostraron que

los mayas también practicaron técnicas de

cultivo intensivo, aprovechando ríos y pantanos

y canalizando aguas de lluvia; asimismo,

contaron con la técnica de “campos elevados”

(Peniche, 1990:35).

Asimismo, la ciencia y la trasmisión de los conocimientos

fue una de sus preocupaciones;

como constató Diego de Landa en las tierras

bajas, a los niños y jóvenes les enseñaban “…la

cuenta de los años, meses y días, las fiestas y

ceremonias, la administración de sus sacramentos,

los días y tiempos fatales, sus maneras

de adivinar, remedios para los males, las

antigüedades, leer y escribir con sus letras y

caracteres en los cuales escribían con figuras

que representaban las escrituras” (Landa,

1986: 15).

Asimismo, el comercio entre las tierras altas y

bajas floreció, siendo los principales productos

intercambiados los objetos y elementos

necesarios para el culto ritual: cacao, plumas

de quetzal y otras aves, jade, cerámica, resinas

aromáticas.

En cuanto a la organización de la vida social,

“vivían los naturales juntos en pueblos, con

mucha policía, y tenían la tierra muy limpia

y desmontada de malas plantas y puestos

muy buenos árboles; y que su habitación era

de esta manera: en medio del pueblo estaban

los templos con hermosas plazas y en torno

de los templos estaban las casa de los señores

y de los sacerdotes, y luego la gente más principal…”

(Landa, 1986: 28).

Organización social y política

En un territorio extenso y geográficamente

diverso como el abarcado por la sociedad maya,

no existió un poder unificado, sino pequeños

Estados gobernados por dirigentes que se sucedían

en el cargo, y que establecían acuerdos

y alianzas entre sí, entre las que sobresalieron

las matrimoniales; asimismo, existieron

relaciones de sometimiento de los pueblos del

entorno, que se obligaban a pagar tributo a los

vencedores. El modelo se organizaba sobre dos

principios básicos: el de la dualidad y el de la

cuatripartición a partir de un centro, lo que

resulta en una partición quíntuple. A partir de

34


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

estos principios se organizaban las estructuras

de parentesco, las estructuras administrativas

y los principios cósmicos de gobierno del

universo natural y humano. La participación

quíntuple organizaba el funcionamiento

rotatorio del poder por ciclos temporales.

Junto a los dirigentes que encabezaban el

gobierno, siempre había consejeros, que

generalmente eran guías espirituales, y que,

en los estudios sobre el tema, son llamados

sacerdotes. “Consideramos sumamente

importante señalar que el poder de los sacerdotes

estaba basado en conocimientos

científicos antes que en la magia y el ritual.

La religión que elaboraron a partir de la observación

sistemática de los astros, el Sol Venus

y la Luna, del paso de las estaciones y de

la lluvia, incluía conocimientos muy abstractos

derivados de una verdadera pasión por

el tiempo y de un genio matemático que, a

partir del sistema vigesimal, los llevó a registrar

fechas que no volverían a repetirse sino

¡374,000 años después!…” (Peniche, 1990: 40).

Los sacerdotes eran responsables de asistir

al Consejo con su sabiduría, de llevar la cuenta

de los días, de las investigaciones necesarias

para comprender mejor el Universo, y de dar a

la población la información necesaria sobre la

siembra y sobre los resultados que se obtendrían

con la cosecha.

La cuenta del tiempo se comenzó en el año

3,113 a.C. de acuerdo al calendario gregoriano,

y se basó en un complicado sistema calendárico.

El calendario consiste de dos ciclos que

se combinan a intervalos de 52 años. El Tzolkin

o Calendario Sagrado marca la pauta de vida

de un individuo, de acuerdo al día de nacimiento;

los días del Tzolkin se forman combinando

los numerales del 1 al 13 con los 20 Nawales

o espíritus del Día, para dar 260 días en total,

en tanto que el calendario solar de 365 días se

ligaba a las actividades agrícolas y se componía

de 19 meses: 18 de ellos de 20 días y un

mes de cinco días. Cada mes tenía un patrón

o espíritu. La combinación de ambos calendarios

daba la fecha de un acontecimiento.

En 52 años, una combinación podía ocurrir

una sola vez.

Los mayas tenían una visión cíclica del tiempo,

de acuerdo a la cual los acontecimientos de

un katún (período de 20 años) se repetían en

otro del mismo nombre. Los sacerdotes

elaboraron profecías que se relacionaban con

la vida de la comunidad, se conmemoraba

el paso del tiempo, se aplicaba la rotación

del poder religioso mediante el ‘asiento’ de

los períodos de katun y del may (256 años).

“El ‘asiento’ de un período de tiempo en

una ciudad le confería grandes honores,

tributo y el título de ‘nacida del cielo’ (ziyan

kan, kan sih), algo así como una regencia

religiosa del más alto nivel…” (Peniche,

1990: 43). Esta rotación se hacía entre 13

de las 18 capitales regionales posclásicas

de las tierras bajas, aunque pudiera ser que

fuese igual entre los centros regionales de

una capital del clásico. La rotación del ‘asiento

del katun’ entre las ciudades de Estados aliados

configuró la existencia de un poder político

superior.

La legitimidad del poder de los sacerdotes

estaba fundamentada en los dones y contradones

que se desprenden del orden que

garantizaba el Estado, de la protección y la

seguridad que brindaba a los campesinos, a la

comunidad entera. El corazón de la política

estaba en el sacrificio de los dirigentes y guías

espirituales, la adivinación del futuro, la profecía,

todas ellas derivadas de la ciencia del

calendario. La política y lo sagrado no estaban

separados, sino conjuntando obligaciones y

responsabilidades de los gobernantes y

sacerdotes.

La organización estatal tenía su fundamento

en la organización de la actividad económica

principal, el cultivo del maíz. La estela 40 de

Piedras Negras representa al gobernante

maya depositando piadosamente las semillas

en la Madre Tierra. “La relación entre el

soberano maya y la tierra también se confirma

en los monumentos que representan al Halach

Uinic, elegantemente ataviado, en acción de

arrojar semillas en la tierra, podemos pensar

que el soberano maya…iniciaba el ciclo de

cultivo del maíz en su territorio…” (Peniche,

1990: 44)

35


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

El gobernante representaba el punto de

equilibrio entre las fuerzas sobrenaturales

de los fenómenos cósmicos y su pueblo;

pero el soberano maya presenta siempre

las actitudes de un hombre, no de un Dios, en

escenas cargadas de solemnidad (De la

Garza, 1975).

Se ha registrado que en Tikal, las mujeres

de los linajes gobernantes se casaban con

hombres de los linajes gobernantes de

centros secundarios, tal vez para

constituir una nueva dinastía. Asimismo,

en Piedras Negras, se sabe que los

gobernantes ascendían al poder entre los

12 y los 31 años, y que se prolongaba

hasta el fin de sus días, entre 56 y 60 años

de edad (Peniche, 1990:40)

La organización social y

política en las tierras bajas

Las dinastías mayas de las tierras bajas tenían

un sistema de parentesco donde el poder hereditario

se trasmitía por ambas líneas, y no únicamente

por la vía patrilineal; idealmente, la

sucesión se alternaba entre los dos matrilinajes

y los dos patrilinajes del sistema en ciclos de

cuatro generaciones: “Normalmente, la sucesión

debía pasar de un rey a su yerno (han) –

el esposo de su hija-, a su hijo (mehen), a su

yerno (han, a su hijo (mehen) y así sucesivamente…”

(Peniche, 1990:38). Así, eran los

matrilinajes los que regulaban la trasmisión

alternada cada dos generaciones. Por eso se

dice que estaba basado en la dualidad, pero

regulado por la partición quíntuple.

Se ha registrado que en Tikal, las mujeres

de los linajes gobernantes se casaban con

hombres de los linajes gobernantes de centros

secundarios, tal vez para constituir una nueva

dinastía. Asimismo, en Piedras Negras, se

sabe que los gobernantes ascendían al poder

entre los 12 y los 31 años, y que se prolongaba

hasta el fin de sus días, entre 56 y 60 años de

edad (Peniche, 1990:40)

De acuerdo a distintos estudios, la organización

del gobierno en las tierras bajas comprendía:

• El Halach Uinik, o gobernante, que radicaba

en la ciudad reconocida como sede

del poder;

• Cuatro Batab’ (El que empuña el hacha),

miembros del linaje del soberano, en las

cuatro provincias;

• 16 Holpop (El que cuida la casa del pueblo),

en las cabeceras de los pueblos de

cada provincia, para hacer 64 en total;

• 64 Aj Kuch Kab’, en los barrios de los pueblos

de cada provincia, para hacer 256 en

total.

El B’atab’ (el que empuña el hacha, instrumento

con el que los dioses rasgan el cielo y provocan

las lluvias en los códices) era el intermediario

entre el poder local y el Halach Uinik;

probablemente tenía también funciones

relacionadas con la predicción de las lluvias.

Existían Estados gobernados por Halach Uinik,

y existían también Estados gobernados por

confederaciones de B’atab’ob’.

El poder de los linajes locales se trasmitía en

forma rotatoria, entre cuatro linajes; cada uno

de los jefes locales tenían un poder que se

derivaba de aquellos a quienes representaban

como Holpop o Ah Kuch Kab. Asimismo, el

B’atab’ parece haber tenido una influencia

decisiva en la regulación del acceso a la tierra

mediante su asignación en barrios o “parcialidades”,

cuyos dirigentes organizaban el

trabajo, las fiestas y la participación campesina

en la guerra cuando era necesario. “La estructura

política asume, así, funciones económicas

y también funciones militares que se apoyan

en la localidad” (Peniche, 1990:46). Sin embargo,

los que encabezaban los linajes locales,

36


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

los ancianos, tenían una influencia decisiva en

la distribución de la tierra y la organización de

los trabajos, tributos, fiestas y campañas

bélicas, en contrapeso al que detentaban los

B’atab’ob’.

Las comunidades estaban obligadas a participar

mediante servicios personales, tanto en beneficio

de los que encabezaban los linajes, como

a favor de la dinastía gobernante, que incluían

el cultivo de tierras, construcción de obras

públicas y el tributo textil, que correspondía a

las mujeres, quienes hilaban el algodón

recibido.

Cada comunidad se componía de cuatro barrios,

rumbos o secciones, cada uno de ellos

endógamo, pero integrado por linajes estrictamente

exógamos, con caminos que llevaban a

las casas de los cuatro linajes locales de Ah

Kuch Kab que anualmente alternaban el control

del poder local cuando eran nombrados

Holpop, durante las celebraciones del Uayeb

o mes de cinco días. La posesión de la tierra

era colectiva y basada en las relaciones de

parentesco, con colaboración y ayuda mutua,

pero distribuida en parcelas individuales.

Después de casados, los hombres permanecían

cinco años en la casa de los padres de la esposa,

y luego pasaban a vivir en la casa de los padres

del varón, integrándose al linaje de éste,

mientras que la herencia se trasmitía solamente

por la vía patrilineal. Había además trabajos

comunitarios, con funciones específicas para

hombres, mujeres, jóvenes, ancianos.

En cuanto a la propiedad de la tierra, se reconocían

los intereses colectivos por encima de

los individuales, ya que por el sólo hecho de

pertenecer a una comunidad, el individuo tenía

derecho a una parcela. El parentesco entre los

miembros de los linajes hacía viable este principio.

Asimismo, existían tierras que se asignaban

a los gobernantes o sacerdotes, y las que

estaban destinadas a sufragar los gastos del

culto.

Forma de organización de

las tierras altas de Guatemala

Es probable que a la llegada de los linajes K’iche’

y las trece parcialidades de Tecpán, el Altiplano

contara ya con pueblos asentados en ese territorio,

que fueron dominados o asimilados por

los recién llegados. El lugar de origen de

antepasados de los K’iche’ es Tulan, un lugar

situado al oriente, donde reconocían como

gobernante al Señor Nacxit (Quetzalcóatl), en

el siglo XIII d. C

De Tulan llegó un primer grupo conducido por

Balam Quitze’, del linaje Nima’ K’iche’, que a

su vez era abuelo y padre de los Cawekib’;

B’alam Akab’, abuelo y padre de los Nehaib’;

Majucutaj fue el abuelo y padre de los Ajaw

K’iche’, e Iqui Balam. El segundo grupo K’iche’

fue el de los Tamub, y el tercero, el de los Ilocab,

y junto con ellos, venían trece grupos de

parcialidades de Tecpan, que estaban subordinadas

a los K’iche’, entre las que se cuentan

los Kaqchikeles, Achi de Rabinal, los tz’utujiles

y probablemente los pokomam. Se instalaron

en un lugar llamado Minsoy Karchaj, probablemente

localizado entre El Petén y las montañas

de Alta Verapaz; de allí se desplazaron hacia

Chixpach, en San Andrés Sajcabajá, y llegaron

al cerro Chiquiché, en el municipio de Santa

Rosa Chujuyub, El Quiché, para finalmente

instalarse en el cerro Jakawits Ch’ipak’. Desde

allí se establecieron en los territorios que ahora

son conocidos su hábitat tradicional.

Parece haber existido un sistema de gobierno

en el que el Ajpop (El señor de la Estera) se

elegía a partir de un movimiento de sucesión

entre los cuatro cargos principales: Ahpop-

Qikabil-Vinak, Ajpop-Camha, Nimá-Rajpop-

Achih, Chuti-Rajpop-Achih, donde los dos primeros

se corresponden con el gobierno, y los

dos últimos son puestos políticos militares. En

el Título de los señores de Totonicapán se mencionan

otros títulos y funciones: el Ajpop era

gobernante de mayor rango; su ayudante o

37


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

sustituto era el Ajpop Camha; el K’alel era un

cargo con funciones judiciales, y el Atsij Winak

era el vocero. En el caso de los Nimá K’iche´,

el primer puesto pertenecía al linaje de Cocaib;

el segundo, a los de Conaché o Istayul; el

K’alel, a los Nijayib o Nehaib, y el vocero a los

Ajaw K’iche’ (UNAM, 1983). Estos datos nos

permiten apreciar el carácter hereditario de los

cargos, distribuidos entre los que encabezaban

cada una de las parcialidades que integraban

el linaje.

La organización social y política K’iche’ tuvo su

base en el parentesco; así, la palabra chinamit

en la cultura K’iche’ se refiere a un grupo territorial

controlado por un linaje real; mientras que

chial se refiere a un linaje y ch’ob chinamital,

a una colectividad de parcialidades (UNAM,

1983: 211). Así, según Carmack, las parcialidades

de Totonicapán, por ejemplo, son grupos

sociales cuyo núcleo era un clan patrilineal.

Los clanes o linajes antiguos persistieron en

Totonicapán, formando alianzas llamadas parcialidades,

con base en su residencia en territorios

tradicionales; la parcialidad como una institución

expresa aún hoy día la tendencia a proteger

intereses económicos colectivos y a reemplazar

grupos de parentesco con grupos territoriales. Los

que encabezan los clanes o comunidades son

llamados Kamalb’e, de la misma manera que

fueron designados en el pasado “Por ejemplo, el

grupo dominante en el cantón Paquí es Tzul, un

clan que consiste de 178 personas con ese

apellido, acreditándose como descendientes del

revolucionario Atanasio Tzul. Los Tzules no se

casan dentro de su grupo, controlan sus bosques

comunes, nombran principales para el concilio

informal del cantón…Sin duda el clan Tzul es

una forma social de gran antigüedad, cuyos

orígenes son anteriores a la conquista española.

Pero el clan no define la parcialidad Tzul, cuya

estructura es más moderna. La parcialidad

incluye dos clanes adicionales, los Batzes y los

Buluxes, que forman una alianza con los Tzules

para gobernar el Cantón Paquí…” (Carmack y

Mondloch, 1983: 23).

Posterior al asentamiento de los linajes K’iche’

en el Altiplano, se dieron distintos reacomodos

territoriales, algunos de ellos mediados por la

discordia entre las distintas parcialidades que

venían con los K’iche’; tal fue el caso de los

Kaqchikeles y Tz’utujiles, que se separaron de

los K’iche’ y establecieron sus propios señoríos

(Anónimo, 1993 y 1999; UNAM, 1983: 239).

Otras revueltas se dieron a causa de los tributos

que los pueblos debían pagar a los K’iche’

(Recinos, 1999; Anónimo, 1946). Sin embargo,

el linaje Sakic se incorporó al pueblo K’iche’

por acuerdo entre los Nima’ K’iche’ y el señor

de Tsutuja’, que ya habitaba las montañas

al este de Jakawits, y que sustituía a la

descendencia de Iqui B’alam, quien murió sin

descendencia, completando el sistema de

cuatro gobernantes y cuatro linajes. El matrimonio

entre mujeres de las parcialidades nativas

y los señores K’iche’ también contribuyó al

establecimiento definitivo del señorío K’iche’.

Con la fundación de Chi- Izmachi (después del

año 1,300 d.C.) y posteriormente de K’umarkaj,

se completó la dominación K’iche’ en la

zona central del Altiplano, para extenderse

posteriormente hacia la costa sur, entrando en

conflicto con los mames (UNAM, 1983:236 y

240) .

Tanto los K’iche’ como los nuevos señoríos se

gobernaban siguiendo el sistema de partición

cuatripartito, y teniendo como asistente el Consejo

formado por los K’amalb’e de cada uno

de los linajes que tenían representación política

en el señorío. Nuevamente, el sistema de organización

social tejía el gobierno de los cabeza

de linaje mediante sucesión, con una base local

de participación, donde los K’amalb’e tenían

acceso al poder en proporción a sus

representados.

EL PERÍODO COLONIAL

En 1524, Pedro de Alvarado sometió a los

pueblos indígenas de Guatemala. No habiendo

grandes riquezas minerales en el país, muy

pronto los españoles volvieron su interés hacia

la fuerza de trabajo indígena, que en un primer

momento fue sometida a la esclavitud. Al demarcar

y asignar tierras a los conquistadores,

dio inicio el régimen de repartimientos, según

el cual cada hacendado tenía derecho al uso

38


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

de la fuerza de trabajo indígena por un tiempo

limitado, pagándole un jornal diario. Las

autoridades coloniales prohibieron rápidamente

el régimen de repartimiento por la enorme

mortandad de indígenas, que amenazaba con

despoblar el país de mano de obra. En su lugar,

se diseñó el sistema de encomienda, que

prohibía los servicios personales del indígena

al encomendero, y los sustituía por el pago de

un tributo en especie, bajo el entendido de que

éste velaría por su conversión al catolicismo.

Cuando la encomienda fue abolida, nuevas

formas de servidumbre les fueron impuestas a

los indígenas. Las leyes que se emitían para

evitar estos abusos no se respetaban, y los criollos

y españoles se encargaban de mantener

el control sobre las estructuras de gobierno

colonial para garantizar la impunidad. La

población indígena disminuía en todas las

provincias bajo el peso de la servidumbre.

La situación anterior era agravada por la

carga de los tributos a la corona y los diezmos

a la iglesia católica. En el caso de los tributos,

se rendían en trabajo y en dinero, y los diezmos,

en especie. La producción agrícola de los

indígenas, en el ámbito de subsistencia por

las pesadas cargas de trabajo forzado que

debían soportar, era erosionada por estas obligaciones

fiscales, que dieron lugar a varios alzamientos

de las comunidades en contra de los

gobernadores; uno de los más conocidos fue

encabezado por Atanasio Tzul y Lucas Aguilar

en Totonicapán, en 1820 (Reifler, 1981). Sin embargo,

la situación de los pueblos indígenas se

mantuvo, justificada por el derecho de conquista

y los razonamientos sobre la ‘inferioridad

congénita’, herejía y salvajismo de los indígenas,

que fueron característicos del pensamiento

colonial.

Asimismo, los indígenas constituyeron la base

de las milicias, particularmente con Rafael

Carrera y Justo Rufino Barrios; fueron la

mano de obra que permitió la introducción

del café como cultivo comercial; bajo el

régimen de trabajo forzado, construyeron las

carreteras y el ferrocarril

A pesar del sistema de trabajos forzados, los

indígenas lograron aprovechar las condiciones

de aislamiento en sus comunidades, así como

las necesidades de control de los españoles

sobre la fuerza de trabajo indígena, para recrear

su cosmovisión e instituciones sociales, apoyándose

en las formas de organización del

trabajo o en las instituciones implantadas por

los conquistadores. Así, durante el período colonial,

los pueblos indígenas desarrollaron

nuevas formas de institucionalidad que permitieron

la trasmisión de la cultura y el fortalecimiento

de la identidad, tomando nuevas

formas pero manteniendo los fundamentos

derivados de su cosmovisión.

EL PERÍODO REPUBLICANO

El período republicano, que abarca de 1821 en

adelante, se caracterizó por el ascenso al poder

de sucesivos dictadores, que legislaron para

mantener la situación de explotación de los indígenas

durante más de 100 años. Sus derechos

como ciudadanos guatemaltecos fueron reconocidos

en la Constitución, pero legislaciones

secundarias los mantuvieron como siervos. Las

leyes más conocidas fueron la llamada ‘ley del

mandamiento’, por la cual los indígenas eran

sometidos a la prestación de trabajo forzado en

las fincas, así como la Ley contra la Vagancia,

que permitía capturar a los indígenas y llevarlos

a las fincas, u obligarlos a trabajar en la construcción

de caminos, como mano de obra gratuita.

Asimismo, los indígenas constituyeron la base

de las milicias, particularmente con Rafael

Carrera y Justo Rufino Barrios; fueron la mano

de obra que permitió la introducción del café

como cultivo comercial; bajo el régimen de

trabajo forzado, construyeron las carreteras y

el ferrocarril.

Durante el siglo XIX, “se abre un período que

llega hasta 1871…en el cual los indígenas se

refugian en una marginalidad social

39


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

que…permite un clima propicio para reforzar

la continuidad de la cultura tradicional.

En muchos sentidos, dicho período…permitió

un relativo reasentamiento de la cultura

ancestral de los indígenas” (Rojas, 1998:23).

A partir de 1871, la Reforma Liberal provocó

una casi total desarticulación de las comunidades

indígenas, al decretar la expropiación de

las tierras comunales, de manera particular, en

las regiones propicias para el cultivo del café,

aunque no exclusivamente: una gran masa de

ladinos pobres aprovecharon esta legislación

para desplazarse hacia el interior del país,

asentándose en las tierras pertenecientes a los

pueblos indígenas, a la vez que estos últimos

colonizaron las regiones montañosas, buscando

tierra para cultivar o huyendo de las leyes que

los obligaban a prestar servicios personales o

trabajo forzado.

“Entre 1900 y 1944 se sucede una cadena de

dictaduras que implantan políticas de indiferencia

o de protección paternalista respecto

de los pueblos indígenas, lo que éstos aprovechan

para conseguir una relativa estabilidad

cultural, que no necesariamente implica la eliminación

de la explotación económica encauzada

en diversas formas de trabajo forzoso”

(Rojas, 1998: 24; ver cuadro 3). Hasta 1945

los indígenas fueron reconocidos como ciudadanos

en igualdad de derechos con todos los

guatemaltecos, al suprimir el gobierno de Juan

José Arévalo las leyes que fundamentaban

los distintos regímenes de servidumbre o trabajo

forzado.

Cuadro 3: Períodos presidenciales de 1898 a 2000

Período Duración Presidente Tipo de gobierno Cómo terminó

1898 a1920

22 años Manuel Estrada Cabrera

Dictadura

La Asamblea lo declara

incapacitado

8 de abril de 1920 al 5

de diciembre de 1921

1 año 8 meses

Carlos Herrera

Gobierno provisional,

designado por la Asamblea

Derrocado por golpe

de estado

1921 al 26 de septiembre

de 1926

6 años

José María Orellana

Golpe de estado, triunvirato,

posteriormente electo

Muerte

26 de diciembre de 1926

al 10 de diciembre de

1930

4 años

Lázaro Chacón

Primero designado, luego

electo

Muerte

10 al 15 de diciembre de

1930

6 días

Baudilio Palma

Designado, luego derrocado

por Manuel Orellana

Cuartelazo

15 de diciembre de 1930

al 2 de enero de 1931

19 días

Manuel Orellana

Cuartelazo

2 de enero al 14 de febrero

de 1931

6 semanas

José María Reyna Andrade

Designado por Asamblea

Entrega a quien gana

elecciones

14 de febrero de 1931 al 1

de julio de 1944

13 años

Jorge Ubico Castañeda

Electo y luego se convierte en

dictadura

Renuncia

1 al 4 de julio de 1944

4 días

Federico Ponce Vaides,

Buenaventura Pineda y

Eduardo Villagrán Ariza

Triunvirato impuesto por

Jorge Ubico

Decisión de la Asamblea

4 de julio al 20 de octubre

de 1944

4 meses

Federico Ponce Vaides

Designado por la Asamblea.

Presidente provisional,

pretendió ser electo

Derrocado por la Revolución de

Octubre

20 de octubre al 15 de

marzo de 1945

5 meses

Francisco Javier Arana, Jacobo

Arbenz Guzmán y Jorge Toriello

Garrido

Junta Revolucionaria de

Gobierno

Después de convocar a

elecciones, entrega el mando al

presidente electo

15 de marzo de 1945 al 14

de marzo de 1951

6 años

Juan José Arévalo Bermejo

Electo

Fin del período presidencial

40


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

Período Duración Presidente Tipo de gobierno Cómo terminó

15 de marzo de 1951 al 27

de junio de 1954

3 años Jacobo Arbenz Guzmán

Electo

Renuncia

28 al 29 de junio de 1954

29 de junio al 3 de julio de

1954

2 días

5 días

Carlos Enrique Díaz, Élfego H.

Monzón y José Ángel Sánchez

Elfego H. Monzón, José Luis Cruz

Salazar y Mauricio Dubois

Primera Junta Militar

Segunda Junta Militar

Se integra nueva Junta

Se integra nueva Junta

Se integra nueva Junta

3 al 7 de julio de 1954

5 días

Elfego H. Monzón, Carlos Castillo

Armas, Luis Cruz Salazar, Mauricio

Dubois y Enrique Oliva

De facto. Tercera

Junta Militar

Renuncian a favor de Castillo

Armas

7 de julio al 1 de

septiembre de 1954

2 meses

CarlosCastillo Armas, Élfego H.

Monzón y Enrique Oliva

De facto. Cuarta Junta Militar

Asesinado

1 de septiembre de 1954

al 26 de julio de 1957

11 meses

Coronel Castillo Armas

Gobierno del Movimiento de

Liberación Nacional. De

facto, plebiscito posterior

Golpe Militar

27 de julio al 23 de

octubre de 1957

3 meses

Luis Arturo Gonzáles López

Designado por el Congreso

El Congreso llama al segundo

designado

23 al 26 de octubre de

1957

4 días

Oscar Mendoza Azurdia, Roberto

Lorenzana Salazar y Gonzalo Yurrita

Nova

Junta Militar

Elecciones

26 de octubre de 1957 al

15 de marzo de 1958

4 meses

Guillermo Flores Avendaño

Designado por el Congreso

Golpe militar

Marzo de 1958 a marzo de

1963

5 años

Miguel Idígoras Fuentes

Electo

Elecciones

Marzo de 1963 a julio de

1966

3 años

Enrique Peralta Azurdia

De facto

Elecciones

Julio de 1966 a junio de

1970

4 años

Julio César Méndez Montenegro

Electo

Elecciones

Julio de 1970 a junio de

1974

4 años

Carlos Manuel Arana Osorio

Electo

Elecciones

Julio de 1974 a junio de

1978

4 años

Kjell Eugenio Laugeraud García

Electo

Golpe militar

Julio de 1978 a marzo de

1982

3 años 9

meses

Romeo Lucas García

Electo

Se disuelve la junta. Ríos Montt.

Presidente

Marzo a junio de 1982

3 meses

Efraín Ríos Montt, Horacio E.

Maldonado, Francisco Luis Gordillo

De facto. Junta militar

de gobierno

Relevo en el mando militar

Junio de 1982 a agosto de

1983

1 año 2 meses

Efraín Ríos Montt

De facto

Elecciones

Agosto de 1983 a enero de

1986

2 años 5

meses

Oscar Mejía Víctores

Relevo. De facto

Elecciones

Enero de 1986 a enero de

1991

5 años

Vinicio Cerezo Arévalo

Electo

Destitución

Enero de 1991 a junio de

1993

2 años 5

meses

Jorge Serrano Elías

Electo

Elecciones

Junio de 1993 a diciembre

de 1995

2 años 7

meses

Ramiro de León Carpio

Gobierno transitorio designado

por el Congreso

Elecciones

Enero de 1996 a enero de

2000

5 años

Alvaro Arzú Irigoyen

Electo

Enero de 2000

Alfonso Portillo

Electo

Fuente: CEH: Guatemala. Memoria del silencio. Tomo V. Conclusiones y recomendaciones, Guatemala 2000, p. 94-97

41


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

LOS GOBIERNOS DE ARÉVALO Y

ARBENZ (1944-1954)

Durante los gobiernos de Arévalo y Arbenz -

1944 a 1954- los indígenas fueron beneficiados

con leyes agrarias de protección a las tierras

comunales; con el reconocimiento de sus derechos

ciudadanos, y con el impulso a medidas

de orden social, tales como la educación y la

salud. Estos dos gobiernos no lograron la

consolidación de ninguna de las medidas que

emprendieron: “…los gobiernos revolucionarios

…tampoco tomaron plena conciencia

de la realidad étnica del país, y de las características

y consecuencias que a esta realidad

podían asignarse…” (Rojas, 1998:24)

Una modalidad que combina las dos

formas anteriores fue la de las llamadas

“fincas-dormitorio”, localizadas en el

Altiplano, en las que residían como mozos

con derecho a cultivar una minúscula

parcela, bajo la obligación de estar a

disposición del dueño de la “fincadormitorio”

para emigrar a las grandes

plantaciones pertenecientes a la misma

persona, y desarrollar los trabajos

agrícolas bajo las condiciones

establecidas por el propietario

El impacto de la supresión de las leyes que los

obligaban a prestar trabajo forzado fue considerable;

al ser dueños de su esfuerzo productivo

tuvieron la posibilidad de desarrollar iniciativas

culturales y políticas propias. Sin embargo, la

introducción y fortalecimiento del sistema de

partidos políticos durante este período significó

también el debilitamiento de las instituciones

tradicionales de toma de decisiones de los pueblos

indígenas, que comenzó a ser erosionada

por el modelo de democracia partidaria, dando

lugar al surgimiento de dirigentes e instituciones

que se constituyeron en intermediarios entre la

comunidad y los partidos políticos, como es el

caso de las Alcaldías Municipales de San Pedro

y San Juan La Laguna, en Sololá.

Asimismo, subsistieron dos formas de articulación

entre la mano de obra indígena y las

grandes fincas de la Costa Sur o de la región

Norte: la primera de ellas fue el sistema de

mozos colonos, que residían en la finca y

usaban pequeñas parcelas de la misma para

sembrar maíz; a cambio de ello, estaban

obligados a trabajar gratuitamente en las

labores de la finca. La segunda, que persiste

hasta la fecha, fue el sistema minifundiolatifundio,

por el cual los campesinos indígenas

contaban con una pequeña parcela para

sobrevivir durante seis meses, pero estaban

obligados a emigrar durante el resto del año

como jornaleros, estableciendo contratos con

enganchadores o contratistas al servicio de

los grandes propietarios.

Una modalidad que combina las dos formas

anteriores fue la de las llamadas “fincasdormitorio”,

localizadas en el Altiplano, en

las que residían como mozos con derecho a

cultivar una minúscula parcela, bajo la

obligación de estar a disposición del dueño

de la “finca-dormitorio” para emigrar a las

grandes plantaciones pertenecientes a la

misma persona, y desarrollar los trabajos

agrícolas bajo las condiciones establecidas

por el propietario.

EL ENFRENTAMIENTO ARMADO

INTERNO Y LA POLÍTICA DE GENOCIDIO

CONTRA LOS PUEBLOS INDÍGENAS

Durante la década de 1960 a 1970, el movimiento

religioso, con fuerte influencia de

la renovación introducida por el Concilio

Vaticano II, propició la apertura de un espacio

de participación social y política de los indígenas,

a partir del trabajo de organización

42


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

que realizaban los Delegados de la Palabra.

Este movimiento de orientación religiosa

fue reforzado por los distintos programas

de desarrollo rural impulsados por la Alianza

para el Progreso, de ideología anticomunista

que basaban su trabajo de organización

campesina en clubes, misiones culturales o

iniciativas propias de mejoramiento de las

condiciones de vida de las comunidades,

con un fuerte énfasis en la organización, y

que inscribía sus acciones en el marco de

la confrontación entre las grandes potencias

mundiales, conocida como “guerra fría”.

Esta participación fue vista con desconfianza

por los sectores más conservadores de la

sociedad guatemalteca, pero abrió la posibilidad

de que las comunidades indígenas comenzaran

a apropiarse de conocimientos y formas de

gestión para la defensa de sus intereses, particularmente

en lo relacionado con la reforma

agraria. Sin embargo, los mayas tenían una

agenda propia que incluía demandas ancestrales,

e implementaron distintas formas de

reflexión y acción política tendientes a incidir a

favor de sus intereses. Uno de los mecanismos

fue la creación de Seminarios Indígenas, en los

que se debatían los problemas y la viabilidad

de solucionarlos.

El surgimiento del movimiento revolucionario

en los años 60 polarizó a la sociedad guatemalteca,

al desvirtuarse las demandas de los

distintos sectores de la sociedad por temor ante

el avance del comunismo, propiciando que

paulatinamente los ciudadanos fueran calificados

como enemigos del estado, y el surgimiento

de métodos de contrainsurgencia que llevaron

al cierre de los espacios políticos. Muchos

dirigentes indígenas vieron con simpatía el

movimiento revolucionario, pero no fue sino

hasta finales de los setentas que se incorporaron

al movimiento insurgente, impulsados por la

inexistencia de los espacios políticos necesarios

para la reivindicación de sus derechos.

Al iniciarse la represión se incorporaron

masivamente a las filas de la insurgencia, por

simpatía o con el afán de proteger sus vidas.

Otros, quedaron en manos del ejército, que

puso en marcha una política de control poblacional,

concentrándolos en aldeas modelo o

estableciendo sistemas de estrecha vigilancia

sobre las acciones y opiniones de los vecinos

de cada comunidad.

La efervescencia de los años 70 también fue

el punto de partida de una creciente ola de

violencia represiva contra los pueblos indígenas,

que en 1980-83, alcanzó proporciones

de genocidio. Esta política de terrorismo de

Estado fue la respuesta a la movilización

política en un escenario en el que “…la

estructura y naturaleza de las relaciones

económicas, culturales y sociales en Guatemala

han sido profundamente excluyentes,

antagónicas y conflictivas, reflejo de su

historia colonial. Desde la independencia

proclamada en 1821….se configuró un Estado

autoritario y excluyente de las mayorías,

racista en sus preceptos y en su práctica, que

sirvió para proteger los intereses de los

restringidos sectores privilegiados…”

(CEH:1999: 17). Así, la incapacidad del

Estado para atender las demandas sociales

desembocó en la articulación de una política

y acción represiva que sustituyó las leyes,

volvió inoperante el sistema de justicia, cerró

los espacios políticos con una doctrina de

seguridad nacional y propició un anticomunismo

de carácter fundamentalista, impidiendo

la participación de amplios sectores

de la población e identificando a los mayas

como enemigos colectivos del Estado. Las

comunidades mayas fueron convertidas en

un objetivo militar.

La Comisión para el Esclarecimiento Histórico

ha establecido que, durante el enfrentamiento

armado, el 83.33% de las violaciones a los

derechos humanos fueron cometidos contra

el pueblo maya, y el 16.51 contra los ladinos.

Del total de las violaciones, 93% fueron

cometidas por agentes del Estado, y el 3%

por la guerrilla. La CEH concluyó que en

Guatemala se cometió el delito de genocidio

contra el pueblo maya, basándose en que

“…agentes del Estado de Guatemala, en el

marco de las operaciones contrainsurgentes

realizadas entre los años 1981 y 1983,

43


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

ejecutaron actos de genocidio en contra de

grupos del pueblo maya…esta conclusión se

basa en la evidencia de que…hubo matanzas

de miembros de los grupos mayas…lesiones

graves a su integridad física o mental…y actos

de sometimiento intencional de los grupos

afectados a condiciones de existencia que

acarrearon o pudieron haber acarreado su

destrucción física total o parcial…Se basa

también en la evidencia de que todos estos

actos fueron perpetrados ‘con la intención

de destruir total o parcialmente a grupos

identificados por su etnia común, en cuanto

tales, con independencia de cuál haya sido

la causa, motivo u objetivo final de los

actos’…” (CEH:1999:42)

Las asociaciones mayas pro cultura, de

profesionales indígenas y juveniles fueron

destruidas casi en su totalidad. “A principios

de los ochenta, se rompieron los puentes de

coordinación a escala regional y nacional,

como fueron los Seminarios Indígenas,

la Coordinadora Indígena Nacional y el

boletín mensuario Ixim, También fue objeto

de la más severa represión el Comité de

Unidad Campesina (CUC), organización

que logró aglutinar a miles de campesinos

indígenas en unos pocos años, compaginando

sus demandas económicas laborales

con fuertes posiciones reivindicativas contra

la discriminación” (CEH, Tomo IV,

2000:249)

Superando paulatinamente el trauma social,

familiar y personal que dejó la represión, los

indígenas retomaron su participación social

y política. A mediados de los ochenta surgieron

iniciativas de organización indígena

con diversas estrategias: algunos grupos se

acercaron a la URNG, otros aprovecharon los

limitados espacios institucionales existentes,

en tanto que otras más se concentraron en la

construcción de estrategias de desarrollo en

sus comunidades; entre otras, se cuentan la

ALMG, COMG, CDRO, así como muchas de

las organizaciones aglutinadas en MENMAGUA.

“Uno de los resultados de esta visión, fue la

creciente oferta de servicios e infraestructura

que surgía en las comunidades, ocupando

espacios en los cuales la articulación entre

el desarrollo de proyectos técnicos y la participación

social y política tenían que ser

‘confundidos’, para no sufrir la represión. En

todo caso, han sido espacios aprovechados

para plantear perspectivas de desarrollo

indígena o ‘etnodesarrollo’, en un intento por

recuperar valores y formas organizativas

propias de los mayas, que fueron vulnerados

durante el enfrentamiento…” (CEH, Tomo IV,

2000:251); así se conformaron importantes

coordinadoras regionales, como COINDI,

COKADI, PRODESSA. Otras más surgieron

como iniciativas de las víctimas de la violencia,

uniendo en una lucha común a estas o

a sus familiares; tal es el caso de CONAVIGUA,

CONDEG, CUC, cuya presencia implicó

“rupturas de fondo con los mecanismos de

control territorial del ejército y por ende, la

posibilidad de reconstruir las estructuras

comunitarias propias de la cultura, en el

ámbito de lo social, lo político y lo jurídico.”

(CEH, Tomo IV, 2000: 250).

En 1990 se advertía una creciente organización

que se expresaba en términos de iniciativas

culturales y religiosas, y que encontró su cauce

de expresión en la contra-celebración de

los 500 años de la conquista española. En

1991 se celebró en Guatemala el Segundo

Encuentro Continental “500 años de Resistencia

Indígena, Negra y Popular”, y el 17 de

octubre unos 25,000 indígenas desfilaron en

Quetzaltenango al finalizar el encuentro, evidenciando

la ruptura del terror (Bastos y Camus,

1995). A partir de ese evento, proliferaron

abiertamente las iniciativas, grupos y organizaciones

Mayas, así como las coordinaciones

entre ellas para la definición de las demandas

de los indígenas para poner fin al conflicto

armado interno, ante la Comisión Nacional de

Reconciliación, creada por el gobierno

siguiendo los Acuerdos de Esquipulas. Posteriormente,

la Comisión Nacional de Reconciliación

dio lugar a la Asamblea de la Sociedad

Civil.

Esta Asamblea fue la responsable de recoger,

analizar y consensar con todos los sectores de

la sociedad guatemalteca la propuesta que

44


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

las organizaciones indígenas hicieron a la

mesa de negociación entre el gobierno y la

Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca,

con el objetivo de establecer compromisos

tendientes a superar las causas que dieron

lugar al enfrentamiento armado. El 31 de marzo

de 1995, se firmó el Acuerdo sobre Identidad

y Derechos de los Pueblos Indígenas, que

se encuentra actualmente en proceso de

cumplimiento.

La consolidación del movimiento Maya ha

avanzado a partir de la firma del Acuerdo sobre

Identidad y Derechos de los Pueblos Indígenas,

que recoge la mayoría de las propuestas que la

Coordinadora de Organizaciones del Pueblo

Maya de Guatemala -COPMAGUA-, participante

en la Asamblea de la Sociedad Civil bajo la

denominación de Sector Maya, hiciera a la mesa

de negociaciones.

A partir del 20 de febrero de 1997, COPMAGUA

fue reconocida por el gobierno de Guatemala

como la contraparte en el cumplimiento del

AIDPI. Su función es convocar a las organizaciones

indígenas y dar seguimiento a los asuntos

relacionados con el cumplimiento de los

compromisos contenidos en los Acuerdos de

Paz, particularmente, el AIDPI. Las organizaciones

Garífunas y Xinkas se sumaron a este

esfuerzo, aportando a la consolidación de una

representación de los pueblos indígenas de

carácter nacional.

Asimismo, las elecciones de 1995-96 permitieron

el ejercicio de nuevas formas de partici-

A partir de la firma del AIDPI, otras

organizaciones indígenas se han sumado

a la lucha por el reconocimiento de los

derechos de los pueblos indígenas.

Aunque los logros son pocos aún, el tema

indígena y la discusión sobre el racismo y

la discriminación ocupan cada vez más

espacios en los distintos foros de debate

nacional.

pación política, a través de las cuales los indígenas

buscan, no sin dificultades, su lugar en

la sociedad guatemalteca en condiciones de

dignidad e igualdad. Uno de los logros más significativos

fue la campaña desarrollada por el

Comité Cívico Xelju, que permitió que la ciudad

de Quetzaltenango, segunda ciudad del país e

importante centro indígena, contara por primera

vez en la historia reciente con un Alcalde

indígena.

A partir de la firma del AIDPI, otras organizaciones

indígenas se han sumado a la lucha por

el reconocimiento de los derechos de los pueblos

indígenas. Aunque los logros son pocos

aún, el tema indígena y la discusión sobre el

racismo y la discriminación ocupan cada vez

más espacios en los distintos foros de debate

nacional.

45


46

PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA


IDENTIDAD

Los pueblos indígenas de Guatemala, particularmente

los Xinka y Maya, fundamentan

su visión del mundo en unos pocos elementos

centrales, que se combinan con la existencia

de múltiples formas y mecanismos de reproducción

cultural, de comprobada eficiencia.

Estos elementos son el fundamento de la identidad

étnica y de la práctica de la espiritualidad.

Se pueden identificar los siguientes principios

rectores del pensamiento maya:

a) la definición del hombre como sustentador

de la Creación, que tiene la obligación

de rendir culto y alabanza al

Creador y Formador, y cuyo destino es definido

por la interacción entre las fuerzas

cósmicas y naturales y la iniciativa y

voluntad del sujeto;

b) el entender la Creación como un sistema

ordenado, que tiene una finalidad y una

dirección a la cual se debe acomodar la

acción humana;

c) la concepción de que en la Naturaleza,

cada elemento tiene un espíritu, Dueño o

Nawal protector, con lo cual desaparece

la diferencia que se basa en ‘lo vivo’ y lo

‘inerte’, y

d) el carácter colectivo de la vivencia personal,

en preeminencia sobre la individualidad.

Estos elementos se ponen en práctica en la

vida diaria sobre la base de sus instituciones,

sustentando la identidad indígena, que se

expresa de manera más concreta en los

siguientes ejes:

a) Territorialidad: los pueblos indígenas,

merced su concepción cosmogónica, fundamentan

su identidad en la adscripción

a un territorio concreto y un entorno

ecológico determinado, expresión concreta

de la Madre Tierra. No se trata de un

sentimiento de posesión, sino de pertenencia,

de integración de la persona con

el entorno en el cual ha nacido. Así, por

ejemplo, “…los bosques comunales

constituyen un importante, si no el más

importante, referente para la identidad

colectiva de las diversas comunidades

K’iche’ de Totonicapán”(Tiu y García,

1998:3). Actualmente, los indígenas están

asentados en territorios definidos por el

uso del idioma y sus dialectos como

‘ancestrales’, en los que constituyen la

mayoría numérica con relación a la

población mestiza. Sin embargo, en el

ámbito familiar, y aún comunitario, se

han desplazado a otras regiones, algunas

de las cuales son llamadas ‘multiétnicas’,

en referencia al uso de más de un

idioma indígena en las comunidades

nuevas. En ellas las comunidades han

comenzado el proceso de recreación de

sus lazos con el entorno natural y c

ósmico.

b) Organización social y política: las instituciones

sociales y sistema de gobierno

de los pueblos indígenas, de carácter

comunitario y basado en valores propios,

ancestrales, permiten la recreación

y reproducción de la identidad. Constituyen

un mecanismo y un contenido de

los procesos de socialización de las

nuevas generaciones. Se finca en un

sistema de valores y concepto del poder

en el que la comunidad (formada por

los que nacieron y tienen derecho al

usufructo de un determinado espacio

geográfico) es la depositaria legítima

47


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

del poder, y lo ejercita a través de guiadores

y servidores, sujetos a la voluntad

de la colectividad. Un sistema normativo

indígena constituye la base del orden

comunitario.

c) Economía: valores sólidos reflejan una

cosmovisión en la que el lineamiento

central es la máxima de que cada uno debe

de tomar de la Naturaleza lo que requiere

para vivir. El hombre tiene una función en

la vida, y el debido cumplimiento de esa

función define sus derechos económicos.

Sobre la base de esta definición de

los derechos económicos, se fundamenta

una ética de relación con la comunidad y

con la Naturaleza; estos valores rigen

también las formas de intercambio ritual

y comercial.

d) Espiritualidad: lo sagrado permea

la vida cotidiana de los comunitarios. Lo

sagrado se entiende y practica como

convivencia con la Naturaleza, con la

Madre Tierra y con Cosmos. El respeto a

lo creado, y entender al hombre como

parte de la creación, con una misión

propia y distinta, fundamenta la vivencia

de la espiritualidad.

Estos principios dan lugar a un modelo de vida

que ha pervivido a lo largo de los últimos cuatro

siglos, con las transformaciones y adecuaciones

necesarias de acuerdo a la coyuntura histórica,

pero con una vitalidad que se ha comenzado a

renovar a partir de 1990.

La identidad indígena se constituye a través de

un proceso de introyección de patrones de

comportamiento y auto percepción donde la

colectividad prima sobre la individualidad,

dando origen a un sentimiento de pertenencia

que se expresa territorialmente como adscripción

al territorio, a la aldea de nacimiento, a la

familia y la comunidad.

Esta identidad se recrea en la comunidad (“El

Común”, komon o komonil), ya sea la aldea,

cantón o pueblo de nacimiento, y más recientemente,

a la comunidad lingüística; la organización

comunitaria, la vivencia de lo sagrado

y los valores que rigen los intercambios

económicos constituyen el entorno en el

que cada sujeto se relaciona con los demás,

en un tramado de conceptos sociales y

políticos que sintetiza la identidad, y que se

expresa como una auto-definición.

La territorialidad se manifiesta también en

el concepto de la relación entre los seres

humanos, la naturaleza y el Cosmos; así,

la Madre Tierra y la Madre Naturaleza conforman

el sostén de la vida material y espiritual,

a cambio de lo cual cada comunidad queda

obligada a sustentar el equilibrio entre los

distintos elementos y niveles de lo creado.

Distintas prácticas rituales de reciprocidad

expresan esta relación en la que los hombres

y mujeres, dotados de razón y entendimiento,

deben reproducir la vida material

(siembra del Sagrado Maíz) y espiritual (rituales

de agradecimiento por la siembra, la

cosecha, la lluvia), en una armonía y equilibrio

con la Madre Tierra y Madre Naturaleza.

Así, por ejemplo, para la mentalidad indígena,

la propiedad de la tierra no puede ser un

atributo adjudicable a una persona. Se posee

el derecho de usufructo de la Tierra, pero no

se puede reivindicar la propiedad privada.

La tierra ha sido y es considerada la Madre

Tierra, y el acceso a la tenencia del terreno

necesario para la satisfacción de las necesidades

de la familia, deviene en derecho inalienable

de cada persona.

IDIOMAS

Las comunidades lingüísticas Mayas se originaron

de una misma migración y un idioma

común -el protomaya- del cual se comenzaron

a separar hace más o menos 4,000 años (England,

1992). Como resultado de un proceso

de migración que se produjo al final del

período clásico (aproximadamente en el

año 900 d.C.; ver cuadro 4), las distintas

comunidades lingüísticas se distribuyeron

en el territorio de Guatemala, asimilando

48


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

cambios de carácter político y cultural, y

acentuando las diferencias culturales y la separación

idiomática entre los distintos linajes

o señoríos (Rojas, 1998).

Guatemala es un país multiétnico, pluricultural

y multilingüe. Para los pueblos indígenas, el

idioma constituye una referencia básica de

la identidad indígena; actualmente, se encuentra

vinculado al territorio a través del reconocimiento

y práctica de las distintas variantes

dialectales.

Una de las mayores preocupaciones de

los pueblos indígenas se refiere a la pérdida

del idioma: “Ahora nos encontramos entre dos

choques o dos pensamientos: primero, porque

si se hablara sólo en maya se piensa diferente.

Cuando uno pierde su lengua pierde la

manera de pensar y de vivir. Eso pasa bastante

fuerte con los jóvenes y por eso se empieza a

trabajar con los niños, porque no tienen el

prejuicio de tener vergüenza por hablar el

idioma…Los jóvenes andan viviendo su

mundo; de repente, cuando tengan sus hijos

pueden retomar el camino y no sea demasiado

tarde…” (Entrevista con dirigentes Itza’)

(COPMAGUA; 2000: 133).

En el país se hablan 24 idiomas indígenas, de

los cuales 22 provienen del protomaya, y una

multiplicidad de dialectos regionales (cuadros

3 y 4). Hasta la fecha solamente el español está

reconocido como lengua oficial, estos idiomas

y dialectos son usados en la comunicación

diaria, y recientemente, los cuatro mayoritarios

son usados en el sistema educativo. La Comisión

de Oficialización de los Idiomas Indígenas

creada por el AIDPI ha formulado una propuesta

para la oficialización de los idiomas indígenas

en los territorios correspondientes, cuya ley

básica está siendo elaborada. (Comisión de

Oficialización de los Idiomas Indígenas: 1998).

Guatemala es un país multiétnico,

pluricultural y multilingüe. Para los

pueblos indígenas, el idioma constituye

una referencia básica de la identidad

indígena; actualmente, se encuentra

vinculado al territorio a través del reconocimiento

y práctica de las distintas

variantes dialectales.

49


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

Propuesta de Oficialización de los Idiomas Indígenas

Esta propuesta ha sido formulada por la Comisión

para la Oficialización de los Idiomas Indígenas,

en cumplimiento de los compromisos

contenidos en el Acuerdo sobre Identidad y

Derechos de los Pueblos Indígenas:

“La Comisión de oficialización ha agrupado los

idiomas indígenas de Guatemala en tres categorías,

tomando en cuenta criterios territoriales

y lingüísticos: el número de municipios donde

se habla, número de hablantes, recursos humanos

especializados en lingüística, publicaciones

y producción literaria, experiencia en educación

bilingüe, experiencia en medios de comunicación

y otros ámbitos de la vida pública.

Aquí se presenta una propuesta a corto plazo (8

años) que deberá evaluarse una vez cumplido

ese período.


a) Categoría “Lenguas Territoriales”

En esta categoría se han tomado en cuenta

las comunidades lingüísticas con el mayor

número de hablantes y más extendidas

territorialmente, es decir que abarcan más

de veinte municipios y más de trescientos

mil hablantes cada una, poseen experiencia

en educación bilingüe desde 1980, un

número alto de recursos formados en lingüística

y recursos de otra índole; asimismo,

cuentan con una mayor producción literaria

(incluyendo gramáticas y diccionarios);

poseen literatura precolombina; por otra

parte, a los idiomas de estas comunidades

se ha traducido la Constitución Política de

la República, así como otros documentos

oficiales de importancia. En la actualidad

estos idiomas también se usan en medios

de comunicación local y nacional.

En la categoría “Lenguas Territoriales se incluyen

los idiomas K’iche’, Mam, Q’eqchi’ y Kaqchikel.

El nivel territorial se define como el conjunto de

aldeas y municipios donde se habla el idioma.

Los ámbitos de uso son: educación, justicia,

servicios de salud, servicios municipales y otros…


b) Categoría “Lenguas Comunitarias”

Los idiomas que se incluyen en esta categoría

son: Q’anjob’al, Tz’utujil, Poqomchi’,

Poqomam; Chuj, Jakalteko, (Popti) Ch’orti’,

Achi, Sakapulteko, Akateko, Awakateko,

Uspanteko, Mopán, Sipakapense, Tektiteko

y Garífuna; se hablan en comunidades lingüísticas

más pequeñas, con menos de veinte

municipios, y que cuentan con menos de

trescientos mil hablantes; estas comunidades

lingüísticas poseen experiencia limitada

en educación bilingüe, menor producción

literaria y estudios sobre el idioma, así como

pocos recursos humanos con preparación

lingüística. Por nivel comunitario se entiende

el uso de los idiomas en la comunidad (municipio

o aldea). Por ser los idiomas Ch’orti’

y Mopan del grupo Cholano y Yukateko y

de distinto grupo de la generalidad se les

debe dar un tratamiento especial.


c) Categoría “Lenguas Especiales”

Este nivel corresponde a los idiomas Itza’ y

Xinka, que están en peligro de extinción,

los cuales son hablados por menos de mil

hablantes.

La Comisión de Oficialización considera que

las instancias pertinentes deben profundizar en

el estudio de estos idiomas, su gramática y su

escritura, y propiciar todo esfuerzo para que

puedan rescatarse. Para salvaguardar los derechos

de los hablantes se deja constituida la

práctica del derecho lingüístico individual que

funciona por medio de traductores, particularmente

en el ámbito de la justicia. Se recomienda,

como un tratamiento adecuado, que una vez se

tengan conocimientos suficientes sobre estos

idiomas, y se hayan generado materiales y recursos

humanos capacitados, puedan introducirse

como lengua enseñada en la escuela, ya

que la escuela es una plataforma para la difusión

de la cultura” (Comisión de Oficialización de los

idiomas Indígenas, 1998: 120-124).

50


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

Cuadro 4: Idiomas mayas que se hablan en Guatemala y sur de México

División wasteka Rama wasteka Wasteko (México)

División yucateka

Rama yucateka

Maya (Yucateco, México)

Mopan

Itza’

Lakandón (México)

Chontal (México)

División occidental

Rama Chol

Chol propio

Tzotzil

Ch’ol (México)

Ch’orti’

Tzotzil (México)

Tzeltal (México)

Rama Q’anjob’al

Chuj

Tojolab’al (México)

Chuj

PROTOMAYA

Grupo

Q’anjob’al

Q’anjob’al

Akateko

Popti’

Mocho’ (México)

Mam propio

Mam

Tektiteko

Rama Mam

Ixil

Ixil

Awakateko

Uspanteko

División occidental

K’iche’ propio

K’iche’

Kaqchikel

Tz’utujil

Sakapulteko

Sipakapense

Rama K’iche’*

Poqom

Poqomchi

Poqomam

Q’eqchi’

* El idioma Achi’ no fue incluido por England en esta clasificación, por considerarlo un dialecto del K’iche’. La Academia de las Lenguas Mayas de

Guatemala y el Acuerdo sobre Identidad y Derechos de los Pueblos Indígenas lo han definido como un idioma diferente del K’iche’ (ver cuadro 2).

Fuente: England, Nora C., 1992: Autonomía de los idiomas mayas: Historia e identidad. Ed. Cholsamaj, Guatemala

51


52

PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA


SISTEMA DE ORGANIZACIÓN POLÍTICA

La organización comunitaria de los pueblos

indígenas es una de las mayores fortalezas de

su cultura. El sistema social en el que existen

instituciones y formas de organización que se

expresan en derechos y obligaciones, constituye

uno de los pilares de la identidad y garantiza la

eficacia de la socialización que se opera al interior

de la mismas.

A continuación, se resumen las formas de organización

e instituciones más relevantes de la cultura

indígena; sin embargo, no son exhaustivas,

y no están caracterizadas en términos de los

matices concretos que asumen en las distintas

comunidades lingüísticas. Puesto que las denominaciones

y jerarquías cambian de una región

a otra, y de una comunidad lingüística a otra,

la información ha sido organizada por niveles o

círculos: la dirigencia tradicional, la estructura

de representación y ejecución de los procesos

comunitarios, las estructuras de enlace con la

sociedad no indígena.

EL NIVEL DE LA DIRIGENCIA TRADICIONAL

Los niveles de autoridad tradicional sufrieron

un desgaste durante la etapa de la violencia,

por la incidencia de los comisionados militares

y patrulleros de autodefensa civil, que prácticamente

asumieron todas las funciones de la estructura

comunitaria en las aldeas. Actualmente,

se da un proceso de reconstrucción del tejido

social que se basa en la re-articulación de las

instancias de toma de decisiones; las instituciones

tradicionales y las nuevas formas organizativas

se entrecruzan e influyen mutuamente.

La cofradía

La primera cofradía registrada en Guatemala

fue fundada en 1527, siendo sus miembros

españoles. Alrededor de 1740, existían en Guatemala

1962 cofradías y 153 hermandades distribuidas

en 419 parroquias, en tanto que en

1978 se encontraron 969 cofradías en las municipalidades

de Guatemala (Mayén, 1994:78).

La cofradía indígena generó una estructura

y funciones distintas: “a finales del siglo

XVI…empiezan a proliferar las cofradías

integradas exclusivamente por indígenas y en

las cuales se incorporan algunos rasgos de la

organización religiosa y del ritual, de origen

prehispánico…En la organización de fiestas

públicas y ceremonias en los nuevos pueblos

de indios, festividades a las que se encuentra

vinculado el funcionamiento mismo de las

cofradías, se reconoce la participación directa

de los adivinos y sacerdotes nativos, y por

su conducto, se mantiene la supervivencia

de los dioses, el calendario y los rituales

precristianos” (Rojas, 1977: 61-63).

Sistema social en el que existen instituciones

y formas de organización que se expresan en

derechos y obligaciones, constituye uno de

los pilares de la identidad y garantiza la

eficacia de la socialización que se opera al

interior de la mismas.

Las concepciones cosmogónicas de los indígenas

encontraron en la cofradía un espacio

para su desarrollo: ellos “trasformaron la cofradía,

de un grupo particular de devotos que

perseguían la salvación personal por medio

de contribuciones individuales, a una institución

pública, sostenida por toda la comunidad

y dedicada a promover el bienestar general

de esa misma comunidad, por medio de ofrendas

generales a sus guardianes sagrados”

(Rojas, 1977: 63). Asimismo, la cofradía adoptó

tempranamente un sistema de cargos y jerarquías

similar a las formas de organización política

indígenas: “…desde su creación contaba

53


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

con seis u ocho miembros que ocupaban cargos

jerarquizados: primero y segundo cofrade,

o alcaldes de cofradía y en posiciones inferiores

primero, segundo, tercero y cuarto mayordomo…además

de la jerarquía intracofradía

hay una jerarquía intercofradía y cada

uno de los cofrades de cada cofradía forma

parte de un consejo con atribuciones rituales

civiles. Las posiciones de los individuos dentro

del consejo están jerarquizadas de acuerdo a

la posición que ocupa…el santo patrón al que

representa ese cofrade” (Mayén, 1994:78).

La permanencia de la cofradía hasta nuestros

días se relaciona con el hecho de que refleja

las concepciones indígenas de relación colectiva

con el espacio de lo sagrado; los cargos establecen

una relación entre la comunidad y el

cumplimiento de los deberes hacia la divinidad.

A propósito de la cofradía de Cantel, se estableció

que: “…todo el pueblo está relacionado

con los santos y lo sobrenatural, por medio

de los delegados que actúan en las cofradías.

Cada familia debe cumplir su obligación al

llegarle su turno, pues su propio bienestar está

encargado a aquellos que sirven a Dios y a

los santos por expresa delegación de la comunidad.

El sistema de cofradías… es un aspecto

medular de la religión comunal, tanto

más cuanto está vinculado a la estratificación

por edad y prestigio al funcionar con relación

a la jerarquía civil…el personal principal de

las mismas se compone de un alcalde cofrade,

que es el jefe del grupo y quien recibe formalmente

el santo por un año; un mayordomo,

que sirve de suplente del alcalde; seis cofrades,

que actúan bajo las órdenes del cofrade y del

mayordomo. Los individuos son compelidos

a servir en el sistema por las amenazas de sanciones

informales y por el prestigio derivado

del servicio público que debe prestar un buen

ciudadano…(Rojas, 1977:97)

En general, la cofradía es una instancia de redistribución

de los beneficios económicos y de

asignación de prestigio social, en el marco de

la pequeña comunidad. Cuenta con reglas para

la admisión de los socios. Los ancianos ejercen,

a través de un complicado sistema de cargos y

jerarquías, el control sobre la cofradía. Generalmente,

el cargo de Mayordomo lo desempeña

un anciano que ya ha servido en la cofradía,

cumpliendo con todos los puestos de la jerarquía,

lo cual le confiere solvencia moral o prestigio

social a los ojos de la aldea, y lo acompaña

su esposa en esta dignidad. Junto con el honor

de ser ‘cabeza’ de la celebración, existe una dedicación

de tiempo y recursos financieros propios.

El costo de la celebración alcanza, en Rabinal,

alrededor de Q10,000; en otras comunidades

más pequeñas, fluctúa entre Q2,000 y

Q5,000. Por ello, se convierte en una ‘carga’

familiar que solamente pueden llevar las familias

con hijos que trabajan; generalmente, la familia

apoya al Mayordomo mediante la liberación de

tiempo, asumiendo sus tareas productivas.

En muchos lugares, el desempeño del cargo

de Mayordomo de la Cofradía representa la síntesis

de una carrera de servicio a la comunidad

que implica el paso automático a la categoría

de Principal o Anciano. En ese sentido, la Cofradía

cumple una función de reproducción y

validación de la autoridad tradicional, de inestimable

valor para la comunidad. Es necesario

recordar que la comunidad Maya reconoce la

experiencia y el servicio como la base de legitimidad

de sus autoridades

El avance de las sectas evangélicas, la creciente

pobreza de las comunidades y la desarticulación

política y social que provocó la violencia han

debilitado a esta institución.

Los Principales, Consejos de

Ancianos o Cargadores del Pueblo

Existe una institución cuya cabeza es el Principal,

el Consejo de Ancianos, el Consejo de

Principales, el Anciano Mayor o el Cargador

del Pueblo. Este cargo se ejerce ad honorem,

por designación explícita de la comunidad o por

haber seguido la cadena de desempeño de

cargos públicos hasta llegar al máximo nivel.

La cadena de jerarquía es variable: el mensajero

o cartero, el que ayuda en las fiestas con las

tareas operativas, el encargado de la escuela,

el alguacil, el alcalde auxiliar, el presidente de

comité pro mejoramiento -agua, carretera,

escuela, energía eléctrica o desarrollo-. En

54


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

algunos casos, se llega a ser Principal cuando

se escalan los cargos de las cofradías; en otras,

cuando se desempeñan los cargos de la Acción

Católica, y en otros, a partir del prestigio adquirido

como guía espiritual o Aj Q’ijab’ o

cuando se ha prestado servicio de alcalde

auxiliar. Todos son puestos ad honorem.

Sin embargo, la jerarquía de Principal se alcanza

solamente cuando en el desempeño de

estos cargos, se van demostrando capacidades

de liderazgo, sabiduría, honradez y generosidad.

El buen juicio para aconsejar, escuchar y proponer

salidas de consenso es la virtud más reconocida.

El ámbito de responsabilidades es variado;

pero no hay asunto de importancia que

no sea sometido a su consideración, esperando

recibir su consejo. Es un cargo de carácter

político, y quienes lo desempeñan adquieren el

compromiso de guiar a la comunidad. En todo

momento, están sujetos al juicio de la comunidad,

y mantener el respeto y la dignidad que

el cargo implica, requiere convertirse en un modelo

de conducta, dentro de las normas comunitarias.

En comunidades rurales de Nahualá,

en Concepción Chiquirichapa y en algunos

asentamiento nuevos formados por los refugiados

que retornaron, se aplica la destitución

de los cargos a quienes cometen adulterio y no

reconocen públicamente su falta o no reciben

el perdón de su familia.

Algunos Principales son catequistas católicos,

y aún pastores evangélicos; otros ancianos se

desempeñan también como guías espirituales.

En esta estructura de autoridad, en combinación

con los guías espirituales, se centralizan

las prácticas de resolución de conflictos de todo

tipo: familiares, pleitos entre vecinos, etc.

Asimismo, se resuelven en primera instancia los

conflictos de tierras y límites porque cuando

no se resuelve lo pasan a los juzgados.

Los Aj Q’ijab’ o Guías Espirituales

Los guías espirituales o Aj Q’ijab’ son aquellos

que cuentan con atributos personales y formación

para establecer la relación entre la persona,

la comunidad y lo sagrado. Desempeñan tareas

de adivinación, consejo, lectura de signos en

los sueños, curación de los males espirituales

como el susto, angustia, depresión o enfermedades

causadas por brujería, y de las dolencias

físicas mediante la práctica de la herbolaria y

medicina tradicional; también se ocupan de la

investigación y sistematización de la medicina

natural, el seguimiento del calendario Maya, el

estudio de la astronomía. Los guías espirituales

pueden ser hombres o mujeres. Nacen en días

especiales del calendario Maya, pero comienzan

el aprendizaje bajo la guía de un Aj Q’ijab’ solamente

si reciben una señal o llamado para ejercer

ese papel. Generalmente, este llamado se

da en los sueños o mediante signos de carácter

extraordinario e inexplicable, que pueden

sucederle al futuro guía en horas de vigilia

Los Aj Q’ijab’ o Guías Espirituales juegan un

importante papel como orientadores de la

comunidad. A la vez, realizan un papel de

vigilancia ética del comportamiento de la aldea

que los convierte en ‘magistrados de conciencia’,

en la medida en que su recto comportamiento,

su sabiduría y el dominio de las

prácticas rituales ancestrales los convierten en

guías y consejeros en todos los asuntos personales

o comunitarios. Además, contribuyen

al mantenimiento de la salud mental de la

comunidad, puesto que su formas de relación

con los comunitarios comprenden las tareas de

aconsejar, consolar, señalar, advertir y controlar.

Su presencia garantiza y fortalece el desarrollo

comunitario en el ámbito de su relación con lo

sagrado, ya que “Dentro de la cosmovisión

indígena, no se hace una separación entre lo

sagrado y la vida diaria; por ello, tampoco se

hace diferencia entre las normas, principios y

regulaciones derivadas del orden social y las

que tienen su origen en la relación con lo

sagrado. La vivencia cotidiana de contacto y

manejo de lo sagrado tiene como base un

comportamiento de veneración y conciencia

del orden sagrado. De manera genérica, esta

conciencia se expresa en la noción de respeto,

que abarca por lo menos tres niveles:

- respeto a lo sagrado;

- respeto al orden establecido desde el

origen, y

55


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

En estos tres niveles, los compromisos,

normas, deberes y derechos son

considerados mandatos de carácter

sagrado, ya que se derivan del orden

originario, creado por los Progenitores.

El respeto a lo sagrado norma, orienta y

dirige el comportamiento humano en

todos y cada uno de los hechos de la vida

diaria” (Tovar y Chavajay, 2000: 67-68).

- respeto a los modelos humanos de

comportamiento que son expresiones

concretas de lo sagrado.

En estos tres niveles, los compromisos,

normas, deberes y derechos son considerados

mandatos de carácter sagrado, ya que se

derivan del orden originario, creado por los

Progenitores. El respeto a lo sagrado norma,

orienta y dirige el comportamiento humano

en todos y cada uno de los hechos de la vida

diaria” (Tovar y Chavajay, 2000: 67-68).

Las comadronas y curanderas

Otra estructura tradicional de servicio lo

constituyen las comadronas y curanderas,

generalmente practicantes de la medicina

tradicional. Aunque estos oficios se comienzan

a desempeñar desde temprana edad bajo la

dirección de ancianas o mujeres maduras, en

realidad su mayor nivel de prestigio lo alcanzan

cuando son desempeñados por abuelas, puesto

que en la cultura, una mujer que ya ‘creció a

sus hijos, es alguien’.

Se desempeñan como oficios con remuneración

de los solicitantes del servicio, si bien la

comadrona o curandera muchas veces no fija

los honorarios, sino que se atiene a lo que el

paciente pueda pagar. Además, recibe pagos

en especie, y no puede negarse a prestar el

servicio a quien lo solicite, bajo ninguna circunstancia.

Junto con los promotores de salud,

los curanderos y sanitaristas formados por

los programas de asistencia social, forman la

base del sistema de salud comunitario.

Asimismo, hacen parte de la institucionalidad

indígena, muchas veces, asociada a la práctica

de la espiritualidad Maya, puesto que la salud

es un todo integral que no separa el cuerpo del

espíritu ni lo material o lo emocional. En este

mismo nivel se desempeñan los curanderos.

Su función es similar al de las comadronas, sólo

que atienden especialidades distintas de la

gineco-obstetricia. Muchas de las comadronas

y curanderos son además Aj Q’ijab’.

La Alcaldía Indígena

En algunos municipios existe otra autoridad

tradicional electa de acuerdo a las normas

comunitarias: el Alcalde Indígena. Donde

existe, desempeña su cargo paralelamente

al alcalde municipal electo de acuerdo a las

normas de la Ley Electoral y de Partidos

Políticos. El Alcalde Indígena se desempeña

como autoridad tradicional, y asume una

multiplicidad de funciones de acuerdo a los

usos y costumbres indígenas, que van desde la

administración de justicia de manera informal,

hasta el rol de consejero, pasando por todas

las atribuciones que implica la relación con el

gobierno municipal. Asimismo, por tradición,

en algunas alcaldía se elige un indígena para el

puesto de Primer Síndico o Cuarto Concejal,

que funciona con las atribuciones de Alcalde

Indígena, si bien su elección mezcla los usos y

costumbres para seleccionar candidatos que

luego quedan formalmente inscritos en una

planilla electoral presentada por un partido

político o comité cívico ante el Tribunal

Supremo Electoral para las elecciones.

Un caso particular lo constituyen los

alcaldes municipales elegidos de acuerdo

a la Ley Electoral y de Partidos Políticos,

pero seleccionados y propuestos como

candidatos de acuerdo a los conceptos de

autoridad y procedimientos tradicionales.

Varios municipios han seguido este procedimiento,

buscando tener mejor gobierno municipal

y mayor cuota de participación

ciudadana.

56


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

Cuadro 5: Sistema tradicional de autoridades en

ocho regiones de Guatemala

Achi’ (Rabinal, Baja Verapaz)

Chuj (Bulej, San Mateo Ixtatán,

Huehuetenango)

K’iche’ (Totonicapán)

Mam (Cabricán y Huitán,

Quetzaltenango)

Petén (San José)

Petén (La Libertad y Sayaxché,

comunidades multiétnicas

formadas por migrantes)

Ixcán

Q’eqchi’ (Cobán, Alta Verapaz)

Tz’utujil (San Juan La Laguna y

San Pedro La Laguna)

El sistema de autoridades descansa en los 7 niveles de servicio de las 16 cofradías que hay en

Rabinal- Los Q’awxel o Mayordomos, después de culminar exitosamente la fiesta, se

desempeñan como guías espirituales y consejeros de la comunidad.

El Comité pro Mejoramiento, los grupos de mujeres o de productores, y los alcaldes auxiliares,

se encargan de los asuntos relacionados con los servicios comunitarios. Para cada tarea

específica, se forma un Comité.

Los Ancianos de la Costumbre siguen siendo la instancia de mayor peso en la toma de

decisiones; existen grupos y comités para el desempeño de otras tareas específicas, aunque

la comunidad entera participa en la toma de decisiones.

Actualmente, los alcaldes auxiliares son designados por la comunidad, y los alcaldes

municipales, por los partidos políticos; sin embargo, la comunidad y los Ancianos avalan la

selección de los candidatos; cuando no pasa así, la comunidad se divide entre las distintas

ofertas de los partidos políticos.

Los Alcaldes Auxiliares y su Corporación, elegidas en la Asamblea Comunitaria, son la máxima

autoridad de las comunidades; para otras tareas específicas, se forman comités. Existen

Asociaciones encargadas del cuidado de bienes comunales, como el bosque y los Baños de

agua caliente.

Algunas Asociaciones y ONGs han comenzado a recibir el respaldo de las comunidades.

Los Presidentes de Comités Pro Mejoramiento y los Catequistas constituyen las autoridades

de mayor influencia en la toma de decisiones. Se forman grupos de trabajo específicos, bajo

la guía de los anteriores.

Los Alcaldes Auxiliares se encargan de las gestiones relacionadas con las autoridades

municipales; asimismo, distintas asociaciones y organizaciones, promovidas generalmente

por jóvenes, han comenzado a tener reconocimiento en las comunidades.

La autoridad que mayor prestigio recibe es el Alcalde Municipal, electo por el sistema de

partidos políticos, pero que desempeña aún funciones como autoridad tradicional.

La Academia de Lenguas Mayas, el Comité de la Bio-Itza y otras asociaciones comienzan a

tener reconocimiento comunitario.

La Junta Directiva de las Cooperativas y el Alcalde Auxiliar son quienes tienen el mayor peso

en la toma de decisiones.

La comunidad se organiza por sectores, y cada uno de ellos está encabezado por un encargado.

Tienen una gran influencia las estructuras de la Iglesia Católica.

Un Comité Ejecutivo constituye la máxima autoridad comunitaria. Los distintos sectores de

la comunidad cuentan con una estructura de cargos y dirigentes medios. La comunidad está

dividida además en cuatro áreas territoriales, que cuenta con un dirigente que los representa

ante la asamblea comunitaria.

El Chinam y los Ancianos son quienes encabezan la toma de decisiones comunitaria; muchos

de ellos desempeñan funciones rituales en relación con su linaje o familia extendida.

Los Comités Pro Mejoramiento y el Alcalde Auxiliar, guiados por los consejos de los Ancianos,

se ocupan de la gestión de los asuntos comunitarios.

Se ha creado una alcaldía regional, que además de las funciones administrativas, tiene una

fuerte influencia en la toma de decisiones y en la resolución de conflictos.

El Alcalde municipal y los Consejos de Principales constituyen la máxima autoridad en los

centros urbanos; en las aldeas de San Juan la Laguna, los alcaldes auxiliares y los Comités

Pro-Mejoramiento. Los dirigentes de las iglesias católica y evangélica ocupan posiciones de

prestigio en los Consejos de Principales. El alcalde municipal es considerado autoridad

tradicional.

Ha surgido una gran cantidad de asociaciones que comienzan a tener presencia en la toma

de decisiones.

Fuente: Tovar, Marcela, y Miriam Chavajay (Coord.): Más allá de la Costumbre. Cosmos, Orden y Equilibrio. COPMAGUA, 2000.

57


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

El Alguacil, Topil o Mayor es el personaje

que ejerce el poder judicial en la comunidad.

Su tarea es capturar y llevar a presentar a

aquellos que son requeridos por la alcaldía

para responder a requerimientos legales, así

como entregar las notificaciones judiciales.

Son ayudantes del alcalde Auxiliar

EL NIVEL DE LAS INSTITUCIONES E INICIATIVAS

DE “ENLACE” CON LA SOCIEDAD GUATEMALTECA

Algunas instituciones tienen como finalidad

establecer la relación entre las comunidades

indígenas y las instituciones estatales. Muchas

veces, su poder y capacidad de convocatoria dependen

de la eficiencia con la que manejen sus

relaciones hacia el exterior; el criterio de éxito es

la cantidad y calidad del apoyo a obras de infraestructura

o mejoramiento que logran atraer

hacia su comunidad. Asimismo, la toma de decisiones

es influida por fuentes y normatividades

externas, y aún imposiciones que nacen de grupos

de poder externos a la comunidad, pero la

principal influencia en la mayoría de los casos

proviene de la comunidad que le ha designado.

El Alcalde Auxiliar es nombrado por cada

comunidad, y dura un año en el cargo, desempeñándolo

ad honorem. Su tarea fundamental

es la representación y ejercicio de la autoridad

civil, y coordina sus actividades con el Alcalde

municipal o con el Alcalde Indígena, donde éste

existe. Por su importancia para la comunidad,

ha sobrevivido a varias transformaciones del

sistema de representación, pasando a ser una

autoridad tradicional de las comunidades

indígenas. Durante la etapa de violencia, el

papel del Alcalde Auxiliar alcanzó su nivel más

bajo de desempeño, pues fueron convertidos

en ‘mandaderos’ de la Alcaldía, con lo cual la

dignidad del puesto se degradó. Existe ahora

un proceso de recuperación de la representatividad

del Alcalde Auxiliar, mediante el fortalecimiento

de su papel.

El Comité pro Mejoramiento, una de las

instancias intermedias para el acceso al cargo

de principal, tiene como tarea la organización

comunitaria para el trabajo de mejoramiento de

los servicios comunales. Aunque no es exclusivamente

indígena, su forma de funcionamiento

puede alcanzar mayor eficacia cuanto más se

apegue a la normatividad tradicional. Generalmente,

lo integran de 9 a 11 personas; cuenta

siempre con suplentes para cada uno de los

cargos de importancia. Los cargos reciben nombres

a la usanza occidental; sin embargo, puede

ser que un Principal, Anciano o Cargador del

Pueblo desempeñe el cargo de Presidente del

Comité, con lo cual el funcionamiento se da

dentro de las normas consuetudinarias

Los Comités pro Mejoramiento han recibido

apoyo de organizaciones no gubernamentales

y se les ha considerado como el elemento central

que se debiera ocupar de la gestión de obras

comunitarias, por su capacidad para convocar

a los vecinos para el trabajo voluntario y bajar

los costos de los trabajos comunales. Sin embargo,

esta vinculación con el mundo occidental,

donde las normas comunitarias pasan

a segundo lugar al imponerse los ritmos y

modalidades derivados de la mentalidad de las

instancias financieras, ha provocado corrupción

y muchas veces, debilitamiento de la estructura

interna de la comunidad. Actualmente, muchas

patrullas de autodefensa civil –grupos organizados

por el ejército durante el enfrentamiento

armado- fueron ‘reconvertidas’ a comités de

desarrollo; mientras que otras se mantienen

organizadas, con un bajo perfil. Esto torna más

confuso el panorama con relación a la verdadera

representatividad que tienen los comités

de este tipo.

El Alguacil, Topil o Mayor es el personaje

que ejerce el poder judicial en la comunidad.

Su tarea es capturar y llevar a presentar a

aquellos que son requeridos por la alcaldía

para responder a requerimientos legales, así

como entregar las notificaciones judiciales.

Son ayudantes del alcalde Auxiliar.

El Alguacil o los alguaciles de una aldea son

nombrados por la comunidad, y desempeñan

58


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

el cargo ad honorem por un año. No todas las

comunidades cuentan con alguaciles, este

cargo fue definitivamente eliminado en muchas

de ellas, y sustituido por los comisionados militares

o por el jefe de la Patrulla de Autodefensa

Civil, debilitados o ya desaparecidos en la

mayoría de las comunidades. Actualmente, se

comienza a operar una reestructuración de este

nivel de autoridad comunitaria.

El nivel de los cargos de servicio comunitario

El encargado de escolares, del correo o de la

refacción, así como quienes ocupan puestos

secundarios en los comités o cofradías,

desempeñan tareas de beneficio comunitario

ad honorem, tales como ir a recoger los

insumos, transportar hasta la aldea, y coordinar

con las madres de familia la elaboración de la

refacción escolar, distribuir los cuadernos que

eventualmente dona el Ministerio de Educación;

recoger el correo de la aldea en el pueblo cada

semana, y repartirlo en las casas; forman el nivel

de aprendizaje inicial de la participación. Todos

estos trabajos, cuando son desempeñados con

diligencia y de acuerdo a las normas comunitarias,

son respaldados por una cuota de

prestigio. Una práctica común y reciente ha

sido elegir para estos cargos a los que tienen

una predisposición negativa a participar en

trabajos ad honorem, como una especie de

sanción por su comportamiento egoísta. Los

comunitarios le llaman ‘castigar a los caprichudos’

a este tipo de decisión; también representa

a menudo una degradación del servicio

que requiere la comunidad. Hay algunos casos

en que el nombramiento por consenso ha sido

sustituido por la votación, mecanismo típicamente

occidental.

Asimismo, pueden existir otros cargos de servicio

comunitario, sobre todo en cuanto al desempeño

de tareas de beneficio comunitario

más concretas: comités pro construcción de

escuela, de agua potable, e inclusive, de cuidado

del bosque comunal, cuando la comunidad

cuenta con él. Actualmente, el Ministerio de

Educación está formando los Comités de Educación

(COEDUCA) para administrar la educación

bilingüe que se imparte en las aldeas.

La figura del comité ha sufrido cambios de consideración

en cuanto a su forma o funcionalidad

por influencias externas; aunque muchas

comunidades tratan de preservar los contenidos

originales de su cultura, muchas veces las instituciones

nacionales insertan una nueva racionalidad

al definir las tareas de estas estructuras

de enlace, como en el caso de los Comités de

Educación del Ministerio de Educación. Asimismo,

a menudo existen grupos pre-cooperativos,

grupos de producción, etc., que persiguen finalidades

de orden más grupal-individual, pero

en muchos de los cuales se combinan los mecanismos

y finalidades tradicionales y modernos.

En las aldeas existen, además, grupos religiosos

de distintas denominaciones, muchos

de los cuales organizan coros, grupos de

oración, grupos de catequesis, etc. Sobre todo

la juventud encuentra en estas expresiones

organizativas un espacio para inquietudes

propias de la edad. Las iglesias evangélicas

han introducido en las aldeas y comunidades

más aisladas una multiplicidad de denominaciones

y sectas religiosas. Los siguientes

datos permiten hacerse una idea de esta

fragmentación: en Guatemala, aproximadamente

el 25% de la población - unos dos

millones y medio de personas- son evangélicos;

entre ellos, existen unas 300 denominaciones,

100 de las cuales tienen más de 1,000

feligreses, y las 200 restantes, menos de 1,000.

En el territorio hay unas 12,000 iglesias evangélicas

locales, la mayoría de ellas pentecostales,

que les da mayor presencia pastoral

en las comunidades que la iglesia católica,

aunque esta última cuente con mayor membresía

(Smith, Denis: Entrevista, septiembre

de 1996).

LA ESTRUCTURA DE SERVICIO COMO

BASE DE LA FORMACIÓN DE DIRIGENTES

El ejercicio de estos cargos deja como saldo

el aprendizaje social para la gestión de los intereses

comunitarios, y la práctica del servicio a

la comunidad como valor máximo, que articula

al individuo a la búsqueda del bien común,

poniéndolo por encima de las ambiciones o

59


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

responsabilidades personales. Con ello, se refuerza

la funcionalidad de la sociedad indígena,

los valores y la ética comunitaria.

Existen enlaces inter e intra-generacionales

que permiten la continuidad de los procesos

y el enriquecimiento de las capacidades de

liderazgo, sobre la base del reconocimiento y

diferenciación de los niveles de jerarquía -de la

generación de los ancianos a los más jóvenesy

de las capacidades para apoyar el desarrollo

de los objetivos comunitarios -generalmente,

en manos de jóvenes con mayores niveles de

escolaridad. Los técnicos, los intelectuales

jóvenes y los ancianos conjuntan sus esfuerzos

‘para el bien de la comunidad’.

El modelo de ciudadanía encuentra en el

servicio comunitario el cumplimiento de los

deberes que dan derecho al disfrute de los

beneficios colectivos: acceso a la tierra comunitaria,

acceso a los beneficios logrados por la

aldea, reconocimiento social y prestigio, acceso

a la tierra comunal en usufructo (Stepputat,

1997). Pero, también, tiene en su base el beneficio

de la comunidad, que resuelve por esta

vía sus problemas más apremiantes. Cuando

se rompe la posibilidad de que el servicio sea

retribuido por las distintas formas de recompensa

social que están en el ámbito de la toma

de decisiones de las autoridades comunales,

este modelo de gestión comunitaria comienza

a erosionarse.

¿ENLACE O TRANSICIÓN

LAS ORGANIZACIONES DE TIPO OCCIDENTAL

Por otro lado, la creciente interlocución con el

mundo ladino, los procesos de desarrollo

comunitario impulsados externamente, la

desarticulación social y política provocada por

la violencia, o la defensa de los derechos

humanos, han provocado un creciente movimiento

de organización que a menudo es

independiente de la normatividad tradicional,

mientras que en otras oportunidades tiene

puntos concretos de contacto con ella, y en un

espectro más pequeño todavía, procura la

refuncionalización de las estructuras indígenas,

a través de la modernización, con respeto de

los contenidos profundos de la cultura Maya.

Muchas organizaciones de base han surgido al

impulso de la lucha por los derechos indígenas;

otras, como mecanismos de relación entre el

mundo indígena y el occidental, y otras más,

como formas de transición entre las dos racionalidades.

Resulta difícil hacer una separación

tajante entre ellas, puesto que en la última

década comenzaron a expresarse públicamente

estas iniciativas, por lo cual su perfil aún no está

delineado.

En este nivel, existen:

• organizaciones de base, integradas

por la población de una o más aldeas. Se

ocupan de demandas específicas de

beneficio colectivo. A veces abarcan a toda

la aldea, y otras son pequeños grupos que

convocan a los habitantes para recibir los

beneficios obtenidos a través de la gestión.

• Coordinadoras. Son redes de organizaciones

o grupos de base, que funcionan

en alianza bajo objetivos o formas de

gestión comunes. En este nivel, existen

estructuras microrregionales, regionales

o nacionales; también instancias que

abarcan una sola comunidad lingüística y

otras que aglutinan grupos o comunidades

de hasta cinco o seis idiomas distintos. Las

temáticas son variadas; las más comunes

son desarrollo comunitario, derechos humanos

y derechos específicos. Comienzan

a plasmarse iniciativas de organización,

que han logrado importantes espacios de

participación, si bien aún insuficientes.

• Coordinadoras de coordinadoras, u

organizaciones de tercer nivel. Son redes

de coordinadoras regionales o nacionales,

que tienen como objetivo luchas comunes

que trascienden el nivel regional, tales

como la Coordinación de Organizaciones

Mayas de Guatemala (COPMAGUA), formada

por cinco coordinadoras actualmente.

Asimismo se comienzan a asociar

varias ONGs en torno a objetivos compartidos;

tal es el caso de Tzukim Pop y la

60


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

Mesa Nacional Maya de Guatemala

(MENMAGUA) que aglutina a organizaciones

y coordinadoras.

Existen también Organizaciones no Gubernamentales

de Desarrollo, que surgieron

como las únicas alternativas viables de organización

durante la etapa de la violencia, por lo

que a menudo sus objetivos no están suficientemente

focalizados o sus capacidades operativas

son muy limitadas. No es evidente para

todos la diferencia entre la gestión productiva,

la gestión de las necesidades sociales y la

gestión política; muchas de ellas están integradas

en su totalidad por indígenas, que captan

los técnicos y dirigentes comunitarios y los

integran laboralmente en el trabajo de gestión

de recursos para resolver los problemas de las

comunidades. Tradicionalmente, se han ocupado

de la gestión de recursos para servicios

de salud, educación, infraestructura, saneamiento

básico y capacitación, y muy recientemente,

crédito. Algunas de estas organizaciones

tienen alcance regional, como en el caso

de CDRO, COMG, COCADI, PRODESSA, etc.

Actualmente, comienzan a incursionar en el

desarrollo de proyectos municipales a través de

fondos obtenidos con las Alcaldías.

En el orden propiamente productivo, también

existen ONG de apoyo a la producción y redes

de cooperativas, muchas de las cuales son

indígenas; sin embargo, no reconocen la identidad

étnica de sus integrantes como criterio

de definición. Las redes principales con asociados

indígenas, son:

• Federación de Cooperativas de Café

de Guatemala -FEDECOCAGUA-, que

tiene varias cooperativas asociadas

compuestas por indígenas, sobre todo

en Sololá, Huehuetenango, Chimaltenango

y Alta Verapaz.

• Federación de Cooperativas Agrícolas

de Guatemala -FEDECOAG-, dedicadas

fundamentalmente a la producción agrícola;

básicamente, créditos productivos,

comercialización y venta de insumos

agrícolas.

• Federación Nacional de Cooperativas de

Ahorro y Crédito de Guatemala -FENA-

COAC-, una de las que cuentan con mayor

capital y mayor éxito organizativo,

dedicada a facilitar los créditos y a constituir

cajas de ahorro en las comunidades;

muchas de sus asociadas son indígenas.

El Estado guatemalteco no ha contado con

instituciones específicas para atender las

necesidades y demandas de los pueblos

indígenas. Sin embargo, en la década de

1970 surgieron las primeras inquietudes de

los pueblos indígenas por contar con

instituciones de carácter nacional, si bien

estaban circunscritas al ámbito de la

educación

Por último, es importante mencionar la creación

del Fondo de Desarrollo Indígena Guatemalteco,

entidad gubernamental que cuenta con

importantes enlaces con las organizaciones

indígenas, pero que no ha logrado el espacio

necesario para articularse con otros esfuerzos

de los pueblos indígenas, dado el desgaste que

le ha implicado la tensión entre las demandas

y procedimientos indígenas, y las políticas

públicas -a menudo con sesgos de clientelismo

político- de los dos gobiernos bajo los cuales

ha funcionado.

PARTICIPACIÓN POLÍTICA EN TODOS

LOS NIVELES: LAS INSTITUCIONES

INDÍGENAS ESTATALES

El Estado guatemalteco no ha contado con

instituciones específicas para atender las necesidades

y demandas de los pueblos indígenas.

Sin embargo, en la década de 1970

surgieron las primeras inquietudes de los pueblos

indígenas por contar con instituciones de

carácter nacional, si bien estaban circunscritas

al ámbito de la educación.

61


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

Durante la década de 1980 a 1990, estas reivindicaciones

cobraron forma en la lucha por la

creación de una institución nacional dedicada

al fortalecimiento y desarrollo de los idiomas

indígenas.

La Academia de las Lenguas Mayas de

Guatemala, reconocida por el gobierno a

principios de la década de 1990, es una institución

estatal autónoma, cuya principal

finalidad es el desarrollo y fortalecimiento

de los idiomas indígenas. Su estructura de

funcionamiento se basa en la existencia de 20

Comunidades Lingüísticas organizadas en el

país, y se ha convertido en un punto de referencia

para el análisis de la temática de multiculturalidad

del país. Ha sido responsable, a

partir de 1995, de la elaboración de la propuesta

de ley tendiente a oficializar los idiomas indígenas,

a través de la Comisión de Oficialización

de los Idiomas Indígenas establecida por el

Acuerdo sobre Identidad y Derechos de los

Pueblos Indígenas.

Asimismo, dicho acuerdo establece la creación

de una defensoría de la mujer indígena, que

coadyuve a la lucha contra la discriminación

(en particular, contra el acoso sexual) que sufren

las mujeres indígenas. En 1997, la Comisión

Permanente de Derechos de la Mujer Indígena

propuso la creación de la Defensoría de la Mujer

Indígena, misma que se concretó en el año

1999, generándose una Defensoría Nacional y

nueve oficinas regionales.

Asimismo, el gobierno de Guatemala creó en

1996 el Fondo de Desarrollo Indígena de Guatemala,

como respuesta a la lucha y gestiones

de las organizaciones mayas aglutinadas en la

Delegación Pro Ratificación del Convenio 169

de la OIT. Esta es la institución estatal responsable

de impulsar el desarrollo de las comunidades

indígenas, mediante el financiamiento

de proyectos dirigidos a satisfacer las necesidades

comunitarias.

El Consejo Nacional de Educación Maya de

Guatemala es una instancia no gubernamental

que surgió con el apoyo del Ministerio de Educación

en 1995, y que cuenta con financiamiento

de la UNESCO para coadyuvar al análisis y

solución de la problemática educativa de los

pueblos indígenas de Guatemala.

El Ministerio de Educación ha elevado a la

categoría de Dirección el Programa Nacional

de Educación Bilingüe que surgió en los años

80 y que logró importantes espacios a partir de

su incidencia en el mejoramiento de la educación

indígena en el país. La Dirección General

de Educación Indígena (DIGEBI) se ha constituido

como rectora de las políticas y planes de

desarrollo de la educación en idiomas indígenas.

Asimismo, fue creado en 1996 el Programa

de Acción Forestal Maya, instancia que persigue

la incidencia en los procesos de conservación,

manejo y uso de los recursos forestales

del país, y cuyo trabajo se enmarca en una estructura

como organización no gubernamental.

EL MODELO DE ORGANIZACIÓN SOCIAL

CON BASE EN LA BÚSQUEDA DEL

CONSENSO: LA TOMA DE DECISIONES

En la sociedad indígena conviven las tensiones

propias de una estructura social compleja, con

los conflictos que se generan en su contacto e

interrelación con la sociedad no indígena. Sin

embargo, existen prácticas e instituciones que

permiten la solución de los conflictos, y que

funcionan sobre la base del principio del consenso.

En la mayoría de los idiomas indígenas,

la toma de decisiones se puede interpretar

como un ‘tejido de ideas’, realizado entre todos

los que participan en el proceso. Este abarca

varios movimientos, que se pueden resumir de

la siguiente manera:

“La palabra es sagrada porque surge del

consenso, de la discusión y análisis, y porque

representa la armonía y el equilibrio entre la

opinión de todos y cada uno. En la comunidad

maya, no hay persona grande o pequeña;

todas las voces se juntan para dar sus ideas.

Es sagrada porque representa el esfuerzo de

pedir y ceder, hasta encontrar los elementos

en los que todos están de acuerdo. La palabra

62


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

sagrada representa el compromiso de todos

para participar en el cumplimiento de los

acuerdos, aceptando las responsabilidades y

gozando de los beneficios de la actividad

humana.

La palabra, dentro de la cosmovisión maya,

hace referencia a la creación del hombre, que

recibió el don del entendimiento, del corazón.

La palabra es el medio por el cual se expresa

el entendimiento. No solamente por las altas

tasas de analfabetismo, sino fundamentalmente

por todos los significados culturales y

responsabilidades que decir la palabra

conlleva, la práctica de toma de decisiones

del pueblo maya tiene este instrumento

privilegiado en su centro. Por medio de la

palabra se genera la comunicación de las

ideas, se definen voluntades y se concentra la

energía social necesaria para avanzar. La

palabra fluye de los ancianos a los niños,

pasando por todos los estratos de edades. En

una dirección, lleva sabiduría y orientación;

en la otra, recoge inquietudes y esperanzas.

Caminar la palabra significa comenzar el

proceso de reflexión que permite juntar las

ideas y el pensamiento, para que surja la

claridad con las ideas de todos.

La palabra no excluye a nadie. La palabra recoge

la voz de todos, por eso la palabra camina.

Sobre la base de esta práctica oral, se

desarrolla el proceso de caminar la palabra.

Podemos identificar tres momentos privilegiados

de este caminar de la palabra, siempre

en un proceso ascendente-descendente a

través de generaciones, instituciones, regiones

y grupos:

Primero

Cuando de algún punto conectado

con la realidad y con la institucionalidad

indígena, comienza a manifestarse

la inquietud o idea. Sobre

la inquietud o idea, se reúnen

por convocatoria. Se expone y se

recogen las preguntas e inquietudes,

junto con las primeras reacciones

a la idea.

Segundo

Tercero

Una vez aclarado para todos el

contenido de la idea, comienza un

segundo nivel de discusión, que

vincula la idea con las expectativas,

problemas o realidades de la

comunidad. Desde allí, se comienza

a delinear las propuestas,

o los elementos centrales que

serán el eje de la propuesta. En

muchos casos, se abren diferencias,

matices, o francas discrepancias

entre las distintas ideas aportadas.

Se abordan, discuten y analizan.

Cuando los conductores de la discusión

encuentran que se han

agotado ya los argumentos a favor

o en contra, recuperan los

elementos de consenso. Estos elementos

de consenso se vuelven a

trabajar, hasta delimitar sus alcances

y, sobre todo, los compromisos

que implican. Se toman

las primeras decisiones, se llega

a los primeros acuerdos. Se reexaminan

las discrepancias que aún

subsisten, porque el proceso de

construcción de las primeras

decisiones a menudo elimina

algunas de ellas. Se retoma la

discusión de las discrepancias

centrales, y se comienza nuevamente

el ciclo de búsqueda de

consenso.

Cuando se llega al consenso, la palabra se

ha vuelto sagrada –es palabra de todos. Es

la voz y la voluntad de la comunidad, que

expresa el camino y marca el rumbo. Los

guiadores marchan adelante, pero atrás va

la gente, porque la palabra del Anciano es su

palabra.

Estos ciclos de consenso comienzan, cierran

y reinician, según el proceso. Esta es una estructura

de toma de decisiones circular, que

garantiza:

63


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

• La apropiación del problema, conceptos,

matices y puntos de vista;

• La discusión y aceptación de las

implicaciones y compromisos personales

que implica asumir las decisiones, para

cada uno de los involucrados; y

La cohesión social, que incrementa el

sentimiento de pertenencia la comunidad”

(Martínez y Bannon, 1997: 3-4).

En todos los casos, existe una autoridad

con poder que da seguimiento a los compromisos

contraídos, a la vez que garantiza

el equilibrio en la toma de decisiones, ya

que, cuando no se llega a consenso, se

entra en una fase de consejo, donde las

autoridades tradicionales de mayor prestigio

serán consultadas acerca de lo que

se debe de hacer.

Algunas comunidades tienen aún una

estructura de linaje: la mayoría de las

familias de la aldea están unidas por lazos

de parentesco, y en ellas, los Consejos de

Ancianos y autoridades tradicionales se

confunden con los jefes de familia o de

linaje

LA FAMILIA Y LAS RELACIONES

DE PARENTESCO

La familia indígena rural

La familia constituye para la cultura indígena la

institución social más importante. Se entiende

el matrimonio como el medio legítimo para la

reproducción, y tener hijos constituye una de

las principales finalidades de la vida. Los hijos

garantizan la continuidad y la memoria comunitaria,

así como una garantía de conservación

del orden cósmico ritualmente, el respeto a los

ancianos y a los antepasados forma parte de

una de las más arraigadas obligaciones morales,

lo cual se advierte en las relaciones entre

los miembros de la familia, pues los ancianos

ejercen una función importante como consejeros

y en la solución de conflictos intrafamiliares.

Así, en la cultura indígena guatemalteca,

la familia se organiza en una amplia

gama de perfiles:

a) Algunas comunidades tienen aún una

estructura de linaje: la mayoría de las

familias de la aldea están unidas por lazos

de parentesco, y en ellas, los Consejos de

Ancianos y autoridades tradicionales se

confunden con los jefes de familia o de

linaje.

b) En otras comunidades, el modelo existente

es la familia extendida, con todos los

parientes habitando en pequeños núcleos

de vivienda unidos, y separados de otras

familias extensas por los campos de

cultivo, en un asentamiento disperso, en

el que el centro está definido por las

capillas católicas o por las pequeñas

habitaciones de las autoridades formales,

cuando existen.

c) Sin embargo, existe una creciente modernización

de estas concepciones, sobre todo

a partir de la incidencia de la experiencia

urbana de jóvenes indígenas y del

involucramiento de las mujeres en

actividades laborales no tradicionales.

Cada vez son más frecuentes las familias

nucleares, sobre todo en los centros

urbanos, si bien mantienen una estrecha

relación con sus ascendientes.

Existe una gran variedad de prácticas con

relación al matrimonio, dependiendo de las

costumbres de cada una de las comunidades

lingüísticas. Hasta hace unos 15 años, en

algunas de las comunidades rurales los padres

eran los responsables de concertar el matrimonio

de sus hijos, a menudo sin el consentimiento

de ellos, y a veces a solicitud del varón, quien

hablaba con sus padres acerca de la posibilidad

64


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

de contraer matrimonio con determinada

muchacha, y solicitaba que los padres iniciaran

‘la pedida’. Existían también -y aún existen en

algunas comunidades- parejas de edad mayor

que desempeñaban el papel de ‘pedidores’ en

nombre de los padres del varón -en algunas

comunidades lingüísticas, los ancianos,

cofrades o catequistas desempeñan aún esta

función, si bien ha sufrido transformaciones

de fondo-. Asimismo, algunas ancianas

cumplían el papel de casamenteras, aconsejando

a los padres de familia acerca de cuál

persona era más conveniente para un hijo o

hija. Sin embargo, este sistema entró en desuso

a partir de la violencia política sobre las

comunidades indígenas y de la migración de

jóvenes hacia las ciudades o en busca de

empleo a otras regiones del país. Actualmente,

el noviazgo ha comenzado a ser cada vez más

frecuente. Muchos jóvenes prefieren ‘robarse’

a la novia, lo cual ejecutan generalmente con

la anuencia de sus padres, quienes les

acompañan en el acto ritual de ‘pedir perdón’ a

los padres de la novia.

En general, en las áreas rurales existen procedimientos

y rituales relacionados con la

petición en matrimonio; una modalidad

comprende varias visitas de los padres y

acompañantes del novio, y rechazos por parte

de los padres de la novia, que tienen como

objetivo valorizar a la mujer. En estas visitas,

los padres del novio traen presentes que son

rechazados varias veces, y que consisten en

aguardiente, tejidos, carne o animales, y aún

productos occidentales en el caso de las familias

que pueden adquirirlos. Después de 3, 4,

o más peticiones, los padres acceden y se

ponen de acuerdo en la dote de la novia y las

obligaciones del novio para con los suegros o

los padres. Normalmente, este se realiza de

acuerdo al ordenamiento comunal, eclesial y

civil, en ese orden de importancia. Son muchas

las parejas ‘unidas’ de acuerdo a la legislación

occidental, que están ‘casadas’ de acuerdo a

los rituales y procedimientos de su etnia, si bien

el registro de los hijos a menudo implica la

regularización de la situación de la pareja frente

a las leyes ordinarias.

En algunas comunidades lingüísticas los

matrimonios realizan intercambios económicos

entre las familias que se unen y rituales especiales

para el establecimiento de la nueva alianza

que varían de una comunidad lingüística a

otra. Así, en algunas ocasiones la dote la recibe

la familia de la novia, en tanto que en otras, es

la familia de la mujer quien entrega dote en

especie al casarse. Por ejemplo, entre los

mames del norte de Huehuetenango la dote

la entrega en efectivo el novio como compensación

a la familia de la novia por los gastos

realizados en la crianza de una mujer que pasará

a formar parte de otra familia; cuanto mayor

sea la cantidad acordada, más valor tiene la

mujer a los ojos de sus nuevos parientes.

Existe una marcada división del trabajo

entre los miembros de la familia. Los varones

se dedican a la producción en la parcela, a

la producción de textiles que requieren el

uso de telares de pie, y a la crianza de ganado

mayor. Dentro de la producción de la parcela,

son apoyados por mano de obra de mujeres

y niños en la cosecha y en actividades de

mantenimiento que requieren trabajo intensivo.

Las mujeres y niños, por su parte, además del

apoyo a la producción de alimentos, se encargan

de la crianza de ganado menor y de la

producción de artesanías que requieren mano

de obra no calificada, como es el tejido de la

palma, de cintas, de fajas o de cinturones. Las

mujeres mayores se encargan de elaborar

tejidos tradicionales en telares de cintura, con

una tecnología más sencilla - y que requiere

mayor esfuerzo físico con menor rendimiento -

que el telar de pie. Son estos tejidos los que

conservan los significados culturales básicos de

la cosmovisión indígena; muchos de ellos son

para consumo propio.

Los ingresos medios anuales que obtiene

una familia campesina a partir de las actividades

tradicionales, fluctúan entre los 200 y 300 dólares,

además del abasto de alimentos que

le proporcionan sustento por tres o cuatro

meses. Los requerimientos de insumos, y

las compras de medicinas, ropa, azúcar, sal,

65


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

cal, enseres domésticos y herramientas de

labor se satisfacen con trabajo asalariado

de uno o más miembros de la familia nuclear,

como jornaleros temporales en las fincas, en

el comercio ambulante o semi - ambulante,

o, en el caso de los habitantes de Quetzaltenango

y Totonicapán, a partir de la práctica

de oficios relacionados con la producción

artesanal.

También la venta de animales y productos

derivados de la pequeña ganadería -huevos,

lana, algo de leche- ingresan en el arca familiar

como complementos del ingreso. Generalmente,

aunque el trabajo lo realizan las mujeres

y los niños, son los hombres los que comercializan

y toman decisiones en torno a la

distribución del ingreso de la familia. A partir

de la gran cantidad de mujeres jefes de familia

por viudez existentes en Guatemala, estos

patrones han ido sufriendo cambios acelerados.

Si bien la participación de las mujeres no ha

sido una tradición en las comunidades

indígenas, una creciente conciencia sobre los

derechos de la mujer ha ido emergiendo,

aunque la concepción de género de la cultura

indígena difiere grandemente de los conceptos

e ideas occidentales.

En general, en las comunidades indígenas se

observa estrictamente una austeridad en el

consumo que no es solamente resultado de la

carencia de recursos, sino que tiene su base en

el concepto cultural de equilibrio entre lo que

se toma de la naturaleza y la responsabilidad

de conservar los recursos sin dispendios. Sin

embargo, en este sector de la población guatemalteca

se encuentra la mayor proporción de

personas calificadas en situación de pobreza extrema.

Un aspecto muy importante del consumo

indígena, además de los textiles tradicionales y

huipiles, lo constituye la adquisición de bienes

para la satisfacción de necesidades de orden

espiritual, como es el caso de las candelas, distintas

cortezas aromáticas que se usan como

incienso en las actividades espirituales, la miel

y en algunas regiones, el aguardiente local o

‘cusha’. Para la familia indígena que practica la

espiritualidad de sus antepasados, en fechas

señaladas por el calendario ritual -año nuevo,

día de los difuntos, día del cambio de autoridades,

inicio del trabajo comunal de siembra

del maíz, cosecha o festividad del patrono del

la aldea o del municipio- o en días establecidos

por los guías espirituales en el ámbito individual,

el ofrecimiento de ofrendas implica gastos del

orden de los 30 a 50 dólares anuales, como

mínimo. Cuando es posible, el campesino los

obtiene de los bosques comunales de su

entorno inmediato.

Un elemento nuevo en el mundo laboral de

las aldeas indígenas lo constituye la emigración

a Estados Unidos o, en el peor de los casos, al

sur de México, para emplearse como jornaleros

o trabajadores manuales. A pesar de la desintegración

familiar, cultural y social que implica,

la emigración se ha convertido en una alternativa

deseable para los jóvenes indígenas,

quienes encuentran oportunidad de contar con

pequeños capitales que servirán para el mejoramiento

o construcción de la vivienda o

como semilla para un pequeño negocio propio,

en el comercio ambulante o en el transporte.

La familia indígena en el área urbana

El desplazamiento de miles de indígenas hacia

las áreas urbanas provocó el asentamiento

masivo de familias indígenas en los principales

centros urbanos de Guatemala. Generalmente,

los migrantes usan las redes de paisanos o

familiares que ya han emigrado, para establecerse

en los mismos barrios, lo cual provoca

que se den concentraciones importantes en

distintos rumbos de las ciudades.

Aunque mantiene algunas pervivencias, el

concepto de familia extendida desaparece.

Generalmente, hombres, mujeres y niños

indígenas ingresan al mercado informal de la

economía a través de la venta de alimentos,

golosinas y la prestación de servicios tales como

lavado de carros y empleadas domésticas, en

condiciones laborales sumamente precarias, ya

que las relaciones entre la empleada doméstica

y los patrones están signadas por la

66


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

discriminación étnica. Las mujeres establecen

pequeñas empresas de venta de tortillas,

alimentos, carbón y leña, o se emplean en

empresas de sus paisanos. Según un estudio

reciente, el 36.2% de las mujeres dueñas de

tortillerías provienen del área rural, y de ellas, el

40.3% son indígenas. El 38.5% de las mujeres

indígenas propietarias de tortillería tiene más

de 15 años de haberse asentado en la capital;

mientras que el 57% tiene menos de 12 años

(Sáinz y Castellanos, 1991)

Los hombres se emplean como jardineros,

como cargadores en las centrales de abasto,

como ayudantes de albañilería y en otros

servicios y comercio minorista. Muchos de

ellos logran hacer pequeñas fortunas, que

invertirán en la compra de tierra en sus lugares

de origen, el cual sigue siendo un elemento

fuerte de referencia en términos de identidad

personal de los migrantes. Asimismo, los

hijos pequeños tendrán algunas posibilidades

de acceder al servicio educativo en cuanto

la situación de la familia mejora al punto de

prescindir de su aporte económico; las hijas,

sin embargo, tendrán menos oportunidades,

pues aunque no se requiera de su trabajo

asalariado, sustituyen a las madres en los

oficios domésticos.

La inserción laboral de los indígenas está

condicionada por la falta de calificación laboral

y capacitación, que los impulsa a la autogeneración

del puesto de trabajo, y la falta casi

absoluta de capital para inversión. Por ello, se

ubican en la informalidad de subsistencia,

que no busca la acumulación, sino la sobrevivencia

del núcleo familiar (Bastos y Camus,

1998)

Las condiciones de vida de los indígenas en la

capital son generalmente marginales: se

asientan en terrenos baldíos cercanos a los barrancos

de la capital o alejados de todos los servicios,

o construyen pequeñas champas en

terrenos ‘invadidos’, siempre en espacios en los

que se reproduce una vida cotidiana con fuertes

lazos con relación a su procedencia e identidad

étnica, si bien en espacios laborales y sociales

‘segregados’ del resto de la sociedad. La identidad

étnica es mantenida y definida a partir de

una reconstrucción de sus patrones de referencia,

excepto en el caso de los hijos de migrantes

con acceso a escolaridad universitaria, que salen

de los ‘nichos étnicos’ en los cuales se reproduce

la identidad indígena. Sin embargo, “en

los casos en que los jóvenes logran romper el

círculo vicioso de la falta de instrucción y acceden

a grados de semicalificación (secundaria

completa), es francamente difícil que logren

insertarse en ocupaciones acordes si siguen

apareciendo externamente como indígenas.

Para ellos, la etnicidad debe ser un aspecto

que se quede de puertas para adentro’, pero

no intervenir en la esfera pública…” (Bastos y

Camus, 1998:35). Asimismo, esta inserción urbana

modifica los patrones de consumo, al

poner en contacto a los migrantes con ofertas

que no son visibles en la aldea: estufas de gas,

camas, televisores, radio-grabadoras, zapatos

y algunas veces, ropa occidental en las mujeres.

Los ingresos promedio anuales de una familia

de sector urbano indígena gira alrededor de los

US$ 2,500 al año, trabajando dos de sus

miembros. Estos ingresos se distribuyen en

pago de alquiler (un tercio del ingreso mensual);

pasajes, alimentación y ropa. Por ello, para sobrevivir,

una familia indígena requiere del trabajo

de 2.8 de sus miembros, en promedio (Bastos

y Camus, 1998)

La inserción laboral de los indígenas

está condicionada por la falta de

calificación laboral y capacitación,

que los impulsa a la autogeneración

del puesto de trabajo, y la falta casi

absoluta de capital para inversión.

Por ello, se ubican en la informalidad

de subsistencia, que no busca la

acumulación, sino la sobrevivencia

del núcleo familiar (Bastos y Camus,

1998)

67


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

Como ha señalado recientemente un estudio,

“…se puede decir que para ser indígena en

la ciudad hay que vivir en la miseria o en

ámbitos cerrados. Si se quiere salir de estos

espacios, hay que esconder la diferencia.

Esto implica que ser indígena conlleve,

aunada a la pobreza, la carga negativa que le

da su connotación de opresión colonial. Lo

anterior nos lleva a plantear la dificultad de

los indígenas de convertirse en actores

sociales, precisamente porque la precariedad

en que se desarrolla su vida cotidiana

identifica al ser indígena con ser pobre…”

(Bastos y Camus, 1995b):164). Sin embargo,

también es un hecho que la presencia de

nuevos elementos de orden político han

provocado la revitalización de una cultura

que está ahora en proceso de definición de

sus opciones frente al futuro.

Asimismo, el patrón de residencia de los

indígenas que se trasladan a estudiar o a

desempeñar actividades profesionales es

distinto, ya que el acceso a la educación superior

les permite insertarse en la vida urbana

con mejores condiciones, sufriendo también

menos cambios en cuanto a su estilo de vida

e identidad.

En las cabeceras departamentales y municipales

de los Departamentos con mayoría de

población indígena, la inserción de los indígenas

es menos precaria que en la capital, ya que desempeñan

actividades que se vinculan con el

comercio, el turismo o los servicios. Muchos

de ellos han nacido en las áreas suburbanas, y

viajan diariamente de su comunidad a la ciudad.

En algunas ciudades, la eficiencia de las pequeñas

empresas familiares es ejemplar; en muchas

de ellas, cuando el asalariado no pertenece

a la familia, las relaciones laborales contienen

regulaciones derivadas de la identidad étnica;

por ejemplo, no se expresa en ellas la discriminación,

se establecen relaciones amistosas entre

el patrón y los empleados, se comparten

códigos culturales, etc.

Aunque no hay estudios suficientes, es perceptible

que en los centros rectores del comercio

en el Altiplano la presencia indígena en las

ciudades genera un estilo de vida y de desarrollo

que no menoscaba la identidad étnica. Asimismo,

los patrones de migración son distintos

a los que se han dado en la capital, ya que las

familias que se trasladan por razones de trabajo,

prefieren hacerlo en las áreas rurales circundantes.

EL PAPEL DE LA MUJER EN LA

SOCIEDAD INDÍGENA

Es bien conocida la situación de desventaja

en que se encuentran las mujeres en la sociedad

indígena, sobre todo cuando se analiza el rol

tradicional que juega en la familia, ya que ella

es responsable de las tareas de reproducción

física, social y cultural, que son altamente valoradas

en la comunidad indígena, pero desvalorizadas

en la sociedad occidental.

Así, el papel de las mujeres es ambiguo: por un

lado, descansa sobre ella la labor de educación

de los hijos, que implican la trasmisión de los

significados y símbolos culturales. Por el otro,

está socialmente subordinada a los varones y a

las autoridades, que sólo excepcionalmente incluyen

mujeres. Estas dos tendencias se entrecruzan,

dando por resultado menos oportunidades

de desarrollo y participación para las mujeres.

Sin embargo, en la cosmovisión indígena existe

una valoración distinta. La dualidad hombremujer

conforma la unidad reproductora de la

vida y de la identidad indígena. Existen datos

que muestran la importancia de las mujeres

dentro de la cultura y los niveles de influencia

que conserva en la toma de decisiones, pero

no hay uniformidad entre las distintas comunidades

lingüísticas. Hay niveles y formas de

prestigio que se aplican diferencialmente entre

los géneros, como puede apreciarse en el

cuadro 6.

68


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

Cuadro 6: Actividades y Roles de

Género en Comunidades Indígenas

ASPECTO

Trabajos Productivos

Trabajos comunales

Gestiones y liderazgo

comunitario

ROL Y PRESTIGIO ASIGNADO A HOMBRE Y MUJER

El hombre realiza la mayoría de las actividades remuneradas; la mujer, las que no son valoradas

monetariamente.

Los hombres se reúnen para realizar actividades comunales; las mujeres contribuyen elaborando

los alimentos, individualmente o en grupos.

Los hombres desempeñan la mayoría de los cargos comunitarios, a excepción de las guías

espirituales, curanderas y comadronas. En las cofradías a menudo hombre y mujer desempeñan

juntos el cargo ritual, aunque el hombre recibe mayor prestigio y visibilidad.

La familia de un dirigente comunitario debe demostrar con el ejemplo los valores morales

asociados al cargo.

Espiritualidad

En las celebraciones rituales, la mujer puede participar como guía espiritual, o en aspectos

relevantes de las ceremonias.

Como comadronas, se encargan de la educación de las futuras madres y de la definición del

futuro del recién nacido; se les manifiesta un respeto particular, haciendo que los niños que

atendió en el nacimiento les llamen “Abuela”.

Signos sagrados

Matrimonio

Herencia

La mujer y lo femenino están asociados a la Madre Tierra, la Luna y la noche; la fertilidad, la

germinación de la semilla, la abundancia. En la cultura Mam, se llama al maíz “Madre Mazorca”.

La mayoría de los elementos de la Naturaleza son femeninos. Lo femenino encarna el principio

material de la vida. Lo masculino está asociado a la energía, al Sol. No hay vida sin energía y

materia.

La mujer es “arrancada” de un linaje familiar, y se integra a la familia del varón; por ello, éste

último debe “pagar la crianza” mediante dones a la familia de la novia. Cuanto más valiosos

son los dones, mayor valorización recibe la mujer.

La mujer no hereda tierra en virtud de que ésta, ancestralmente, perteneció a un linaje, que la

trasmitía a los varones (que no salen del linaje con el matrimonio). Actualmente, hay casos en

los que la mujer hereda la tierra, pero no se integra al linaje del marido, sino que éste se

traslada al de la mujer.

Fuente: Elaboración propia, con base en entrevistas a mujeres y organizaciones de mujeres indígenas.

69


70

PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA


DEMOGRAFÍA

Los Censos Nacionales han usado criterios

variados para identificar a los habitantes indígenas;

en todos ellos ha predominado el hecho

de ser hablante del idioma como elemento fundamental

para definir la etnicidad, introduciendo

incertidumbre en los datos.

Como puede apreciarse en los cuadros 7 y 8,

en 1994 se identificaron como hablantes de

idiomas indígenas el 41.7% de la población,

cifra muy cercana a la registrada a partir de

1964. Sin embargo, a partir de los cálculos

realizados con los datos de la Encuesta Nacional

de Ingresos y Gastos Familiares 1998/1999,

fueron identificados como indígenas el 48.6%

de la población, superior a las cifras registradas

en 1964 (PNUD 2000:239)

La población indígena se distribuye en todo el

país; aunque predomina en los departamentos

del Altiplano y tiene menor presencia en el

oriente del país, como puede apreciarse en el

cuadro 8: Totonicapán y Sololá son los

departamentos más indígenas, en tanto que

Alta Verapaz concentra la mayor proporción de

indígenas.

Cuadro 7. Porcentajes de población indígena y ladina de Guatemala

Según censos y encuestas del Instituto Nacional de Estadística (INE)

Año Población Indígena Población Ladina

Ignorado

1823 64.72 35.28

1921 64.84 35.28

1940 55.46 44.38

1950 53.65 46.39

1964 42.19 57.81

1973 43.80 56.10 0.10

1981 41.90 57.99 0.12

1987 41.86 58.14

1989 37.12 62.88

1994 41.72 55.66

2000* 48.60* 51.40*

* ENIGFAM ,1998/1999

Fuente: Tzian, Leopoldo, 1994: Mayas y ladinos en cifras. El caso de Guatemala. Cholsamaj, Guatemala

Los datos del cuadro 8 muestran la presencia

de los pueblos indígenas en la mayoría de los

departamentos del país; sin embargo, existen

tendencias de concentración, que actualmente

son denominadas Comunidades Lingüísticas.

En Guatemala, se observa un crecimiento

diferencial entre los departamentos habitados

mayoritariamente por población indígena, y

aquellos en los que vive población mestiza. Se

nota un descenso de las tasas de natalidad y

de fecundidad en los departamentos, que incide

en una disminución de dos puntos de la tasa

nacional, cuando se compara 1989 con el

período 1995-2000. A principios de la década

1990-2000, la tasa de natalidad era inferior al

71


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

40 por 1000, en tanto que para los departamentos

con mayoría de población indígena

era de 44.4 por 1000, y de 41.3 para los departamentos

con poca población indígena.

La tasa de crecimiento de los departamentos

mayoritariamente indígenas había bajado

en 1989 a un poco más de 30 por 1000, y la de

los no indígenas a poco menos de 30; es decir,

los dos sectores crecían más o menos al mismo

ritmo. Sin embargo, actualmente el crecimiento

de los departamentos mayas es superior a

los demás en alrededor de 6 por 1000. La

fecundidad de los indígenas excede a la de los

no indígenas en casi 1.5 por mil, aunque en el

crecimiento de las tasas de natalidad y fecundidad

tiene más peso la ruralidad como factor

explicativo que la etnicidad.

Cuadro 8: Población por condición étnica*

Departamento

A

Indígena

B

No Indígena

C

Ignorado

T= A+ B+C

Total

%A/T

Composición

%(A/total A)

Concentración

Totonicapán 257,123 8,174 6,797 272,094 94.5 7.40

Sololá 207,927 10,572 3,595 222,094 93.6 6.00

Alta Verapaz 483,748 49,329 10,700 543,777 89.0 13.90

El Quiché 365,006 60,293 12,370 437,669 83.4 10.50

Chimaltenango 244,624 63,491 6,698 314,813 77.7 7.00

Huehuetenango 404,887 209,489 19,998 634,374 63.8 11.60

Quetzaltenango 300,115 194,048 9,694 503,857 59.6 8.60

Suchitepéquez 176,234 127,216 3,737 307,187 57.4 5.10

Baja Verapaz 86,216 66,419 2,845 155,480 55.5 2.50

San Marcos 274,098 355,376 15,944 645,418 42.5 7.90

Sacatepéquez 75,218 101,200 4,229 180,647 41.6 2.20

Jalapa 73,733 118,107 5,100 196,940 37.4 2.40

Retalhuleu 62,808 121,846 4,110 188,764 33.3 1.80

Chiquimula 68,154 158,127 4,486 230,767 29.5 2.00

Petén 59,000 160,078 5,806 224,884 26.2 1.70

Izabal 57,746 190,419 4,988 253,153 22.8 1.70

Guatemala 223,948 1,519,939 69,938 1,813,825 12.3 6.40

Escuintla 24,922 353,280 8,332 386,534 6.4 0.70

Jutiapa 15,586 284,236 7,669 307,491 5.1 0.40

Zacapa 6,899 147,724 2,385 157,008 4.4 0.20

Santa Rosa 6,465 233,811 6,422 246,698 2.6 0.20

El Progreso 2,227 104,206 1,967 108,400 2.1 0.10

Total 3,476,684 4,637,380 217,810 8,331,874 41.7 100.00

* Diferentes fuentes guatemaltecas estiman un porcentaje alto de sub-registro en el Censo de 1994. La población era estimada en más de 10 millones

Fuente: Censo 1994 X Población V Habitación: Características Generales de Población y Habitación, República de Guatemala. 1994

72


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

Las mayores tasas de crecimiento natural se

dan en los departamentos de:

Alta Verapaz, El Petén y El Quiché; que fueron

receptores de migrantes en busca de tierras

(Alta Verapaz y El Petén) y de refugiados que

se reasentaron en territorio guatemalteco al

firmarse la paz (El Quiché, particularmente,

en el municipio de Ixcán); en general, los

migrantes son parejas jóvenes en la plenitud

de su etapa reproductiva (PNUD, 1999: Anexo

estadístico).

Asimismo, los datos disponibles no permiten

apreciar las tendencias de distribución por rangos

de edad de los indígenas; sin embargo, la

pirámide poblacional refleja esta distribución;

sobre todo, aquella que se construye con las cohortes

de edad del área rural, donde viven mayoritariamente

los indígenas. (Ver Gráficas 1 y 2)

73


74

PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA


MIGRACIÓN

Los patrones de migración indígena se deben

a las siguientes razones:

• Violencia política

• Acceso a la tierra,

• Pobreza y búsqueda de oportunidades

económicas;

• Crecimiento de las áreas urbanas a expensas

de las rurales (migrantes pasivos; ver

recuadro).

Con relación a la violencia política, durante la

década 1980-1990 se registraron los mayores

movimientos poblacionales, aunque a partir de

1990 comenzó un fenómeno llamado ‘de reasentamiento’.

De acuerdo a los datos de la

Comisión para el Esclarecimiento Histórico, los

desplazamientos de la población fueron de

carácter masivo, destruyendo familias, comunidades

y lazos culturales.

Entre 1981 y 1983, la estimación de desplazados

oscila de 500 mil a un millón y medio de

personas (alrededor de la cuarta parte de la población

total), sumando los desplazados internos

y los que salieron del país. En algunos

casos, como Chimaltenango, el desplazamiento

hacia los cascos urbanos fue impuesto por el

ejército, en otros, fue ‘voluntario’; se dio en parte

porque se esperaba encontrar algún tipo de trabajo

remunerado o alquilar tierras para cultivar.

Muchas veces, este desplazamiento fue transitorio

antes de emprender el traslado a la capital

del país. Se calcula que el número total de

desplazados en la capital oscila entre 20 y 45

mil personas, en su mayoría mayas, protegiéndose

en el silencio y el anonimato. Aunque ya

no exista la represión que los obligó a salir de

sus lugares de origen, las condiciones precarias

en las que subsisten estas personas perpetúan

los efectos de la violencia que han sufrido (CEH,

tomo IV,1999: 136-137).

Alrededor de 150 mil personas buscaron refugio

en México, de los cuales el 86% eran mayas

(Q’anjob’al, Mam, Chuj y K’iche’, principalmente).

Hacia 1985 se calcula que había entre 120

mil y 200 mil guatemaltecos viviendo en Estados

Unidos; aunque el perfil de estos refugiados

era familiar y colectivo, distinto al patrón de los

migrantes económicos (joven y soltero), se ignora

cuántos de ellos emigraron a causa de la

violencia, y cuántos lo hicieron por razones económicas.

En Belice se refugiaron alrededor de

7 mil entre 1981 y 1982, y unos 1,300 en territorio

hondureño, en 1983 (CEH, Tomo

IV,1999:137-144)

Muchas de los desplazados durante la violencia

se asentaron permanentemente en otros países

o regiones; en otros casos, retornaron a su lugar

de origen o a un nuevo asentamiento.

Las tierras abandonadas por quienes salieron

del país fueron repobladas por campesinos provenientes

de otras regiones del país, sobre todo

en el municipio de Ixcán y en el departamento

de Huehuetenango. Con estos emigrantes, generalmente

indígenas, el retorno de los refugiados

a partir de 1993, y la política de reasentamiento

emprendida por el Estado, se formaron

las llamadas “regiones multiétnicas”,

constituidas por población mayoritariamente

maya, pero hablante de varios idiomas. Hasta

la fecha, esta dinámica no se ha estabilizado,

debido a que los nuevos asentamientos aún no

Muchas de los desplazados durante la

violencia se asentaron permanentemente

en otros países o regiones; en otros casos,

retornaron a su lugar de origen o a un

nuevo asentamiento

75


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

logran la sostenibilidad suficiente para retener

la población reasentada en ellas.

En Guatemala se registra actualmente una

considerable migración desde y hacia zonas

rurales, lo que evidencia la dinámica campesina

de migración por acceso a la tierra: el

destino de los migrantes es el norte del país,

particularmente Petén y Alta Verapaz, relacionándose

fundamentalmente con la expansión

de la frontera agrícola (PNUD, 1999:

133).

Los departamentos de San Marcos, Sololá y

Huehuetenango ejercen mayor atracción sobre

los migrantes rurales que Guatemala, Escuintla

e Izabal, como puede advertirse en el siguiente

cuadro

Cuadro 9. Tasa de crecimiento departamental, densidad y

porcentaje de migrantes en residencia 1973-1994

Departamento

Tasa de crecimiento

1973-1994

Migrantes en

residencia

Densidad

(Hab./km 2 )

Totonicapán 63 2 257

Sololá 75 5 209

Alta Verapaz 93 14 63

El Quiché 47 7 52

Chimaltenango 62 9 159

Huehuetenango 72 6 86

Quetzaltenango 61 12 258

Suchitepéquez 52 17 122

Baja Verapaz 45 9 50

San Marcos 75 8 170

Sacatepéquez 81 18 389

Jalapa 67 8 96

Retalhuleu 48 18 102

Chiquimula 46 9 97

Petén 251 46 6

Izabal 49 29 28

Guatemala 64 67 853

Escuintla 40 27 88

Jutiapa 32 9 96

Zacapa 48 13 58

Santa Rosa 39 14 84

El Progreso 48 14 56

Total 62 25 77

Fuente: Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, 1999: Guatemala. El rostro rural del desarrollo

humano. Edición 1999, p. 133.

76


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

Otra característica de las corrientes migratorias

guatemaltecas es el crecimiento de población

en la periferia rural de los cascos urbanos, especialmente

en Quetzaltenango, Totonicapán,

Antigua, Salamá (Baja Verapaz), Puertos Barrios

(Izabal); pareciera ser que los migrantes

hacia centros urbanos buscan asentamiento en

las aldeas limítrofes rurales.

No se tienen datos de la emigración de los

guatemaltecos hacia Estados Unidos; se calcula

entre 200 mil y un millón, entre residentes legales

permanentes, en trámite, con permisos

de trabajo temporales e indocumentados.

Según el servicio de Inmigración y Naturalización

de Estados Unidos, hasta octubre de 1996

los guatemaltecos ‘ilegales’ residiendo en

Estados Unidos eran alrededor de 165,000,

siendo Guatemala el tercer país latinoamericano

en cuanto al número de indocumentados en

ese país (PNUD, 1999:137).

El mayor número de guatemaltecos admitidos

legalmente vive en el estado de California

(64%), Nueva York (12%), Illinois (7%), Florida

(5%), Texas (4%), Georgia (3%) y Oregon (2%)

(PNUD, 2000: 171)

Los guatemaltecos migrantes de California

envían un 60% del total de las remesas, los de

Illinois, un 9%, Texas y Florida, 5%. Por ejemplo,

en la región Q’anjob’al, las remesas oscilan

entre US$125 y US$300. Los ahorros se destinan

a comprar terrenos. En San Marcos y Huehuetenango

los hombres viajan solos, y sus

esposas destinan el dinero recibido a sobrevivir;

cuando pueden ahorrar, las mujeres contratan

mano de obra para sus parcelas, arreglan o amplían

las casas, o instalan negocios pequeños,

como tiendas y molinos de nixtamal. En 1998,

las remesas familiares sumaron US$493

millones, superior en un 25% a los ingresos por

turismo. (PNUD, 1999:137).

En cuanto a la emigración por razones económicas

que se registra en el país, en 1992 se

calculó que de los 800,000 trabajadores registrados,

12.5% eran permanentes y el 87.5% eran

temporales, abarcando a cerca del 36% de la

población campesina total del país. Para 1999

se estimó que había 250,000 trabajadores

agrícolas emigrantes procedentes de los

siguientes departamentos: El Quiché, con

69.6%, Baja Verapaz con el 9.7%, y Chimaltenango,

Sacatepéquez, Suchitepéquez, Totonicapán,

San Marcos, Huehuetenango y Quetzaltenango,

con cifras que varían entre el 3 y el

1.3% del total de los emigrantes. Según las

cifras del IGSS y el Ministerio de Salud Pública

y Asistencia Social, el 98% de los trabajadores

agrícolas migrantes eran indígenas; de ellos, el

59% eran hombres y el 41% mujeres. Se sabe

que las mujeres y los niños trabajan en la zafra

de azúcar y en la cosecha del café, aunque no

existen cifras confiables. En la mayoría de los

hogares pobres, la familia completa emigra

cuando se acaban las reservas de maíz y frijol.

Este esquema tiene repercusiones graves en la

educación de los niños, provoca desintegración

familiar y sobrecarga de trabajo y responsabilidades

para las mujeres(PNUD, 2000: 165).

La migración estacional ha sido una constante

en la historia de las comunidades indígenas,

que estuvieron obligadas a desplazarse hacia

la Costa Sur y Bocacosta para trabajar en las

fincas, en un esquema de relación entre los

contratistas y enganchadores y los campesinos

minifundistas, obligados a vender su fuerza de

trabajo mientras esperan la producción de sus

parcelas. Este esquema fue complementario y

estable como patrón de relación laboral desde

los años 60; actualmente, constituye aún una

estrategia de sobrevivencia de los campesinos

pobres.

Durante la década de l990, unas 90,000 personas

emigraron documentadas y temporalmente

al sur de México, a trabajar en las fincas;

este movimiento es similar al que se registra

en respuesta a las labores agrícolas estacionales

de las fincas de Guatemala, sobre todo las

relacionadas con la producción cafetalera, tanto

en Guatemala como en México, en períodos

que abarcan de 15 días a tres meses. Estos

trabajadores proceden mayoritariamente de los

departamentos fronterizos, como se puede

apreciar en el siguiente cuadro:

77


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

Cuadro 10. Origen de los trabajadores agrícolas migrantes en

México (en número de trabajadores) 1992

Departamento

Trabajadores

San Marcos 48,571

Huehuetenango 12,482

Quetzaltenango 12,068

Retalhuleu 4,513

Escuintla 3,588

Quiché 1,611

Totonicapán 587

Jalapa 84

Total 87,087

Fuente: PNUD, 1999: Guatemala: el rostro rural del desarrollo humano, Edición

1999, p. 135

Comunidades Mayas en Estados Unidos:

“Aunque ni el censo de los EE.UU. ni las

autoridades migratorias proveen información

estadística detallada sobre los grupos étnicos

que componen la población guatemalteca en

Estados Unidos, entre aquellos de los cuales

se tiene referencia…se encuentran los que

provienen de Jacaltenango, San Miguel Acatán

y Soloma en Huehuetenango, así como personas

que hablan mam, k’iche’, awakateko y

q’anjob’al. Comunidades enteras de indígenas

guatemaltecos fueron a los EE.UU. de manera

colectiva y continúan viviendo de la misma

forma en ‘comunidades hijas’.” (PNUD,

1999:137)

Otra corriente migratoria de consideración

se da hacia Sacatepéquez, cercano al área

metropolitana de Guatemala y a la ciudad

de Antigua. Aparentemente, los migrantes

de la capital hacia las áreas rurales han

comenzado a asentarse en este departamento,

convirtiendo a las aldeas indígenas en

‘migrantes pasivos’:

“De los hogares que actualmente residen en

La Brigada, colonia popular de la zona 7 de

Mixco, en el área metropolitana de la ciudad

de Guatemala, se distinguen “aquellos

pobladores indígenas originarios del área, que

llegaron a ella cuando era una aldea. Esta

gente y sus descendientes vieron cómo su

territorio era invadido por la ciudad en el

proceso de metropolización, y pasaron de ser

habitantes de un núcleo rural a habitantes de

la capital, sin moverse de su lugar. Por ello les

denominaremos ‘migrantes pasivos’…

Los hogares pasivos se formaron todos en la

colonia, puesto que uno de los jefes nunca se

movilizó fuera de ella. Esta vinculación

espacial se refleja en el hecho de que la

mayoría habita en terrenos heredados o

cedidos y por tanto se hallan insertos en redes

familiares residenciales o, al menos, tienen

parientes residiendo en la colonia…

Pero esta propiedad sobre el terreno no supone

mejores condiciones de la vivienda para los

pasivos, siendo similares a las de los migrantes:

residen en covachas que apenas

alcanzan los dos espacios y los servicios

son compartidos…” (Santiago Bastos y

Manuela Camus: Los Mayas de la Capital.

Un estudio sobre identidad étnica y mundo

urbano, FLACSO Guatemala, 1995, p. 33-35).

78


ECONOMÍA

LAS REGIONES AGRO-ECOLÓGICAS DE GUATEMALA

A pesar de su extensión pequeña, Guatemala

cuenta con una diversidad de climas y regiones;

esta variedad hace posible la existencia de

distintos productos a lo largo del año.

Más de la mitad del territorio está constituido

por montañas; la Sierra Madre se divide en dos

ramales, uno de los cuales es llamado Sierra

de los Cuchumatanes, que constituye la mayor

elevación maciza de América Central y el otro,

Sierra Madre. La parte central de la Sierra

Madre tiene planicies altas, de allí deriva la

denominación de la región, conocida como

Altiplano. Desde la frontera con México y hasta

El Salvador, se localizan 33 volcanes, con elevaciones

de hasta 4,000 metros. El mapa 3

muestra gráficamente la localización de estas

regiones.

Mapa 4: Las regiones agro-ecológicas de Guatemala

MAPA DE REGIONES

REGION

PORCENTAJE

DE AREA

A. Region del Norte 33%

B.Altiplano 26%

C. Region de las Verapaces 12%

D. Costa Norte 6%

E. Region del Oriente 10%

F. Boca Costa 4%

G.Costa Sur 9%

79


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

Cuadro 11: Las regiones

agro-ecológicas de Guatemala

Región

Características

Producción

Costa Sur

Boca Costa

Altiplano

Las Verapaces

Oriente

Costa Norte

Norte

Franja de tierra plana, con 20 a 40 Km. de ancho, que se

extiende a lo largo del litoral del Océano Pacífico. Baja

altitud, temperatura superior a los 18º C, lluvias durante

siete meses y suelos de primera calidad; la atraviesan una

gran cantidad de ríos.

Se extiende de occidente a oriente, en las partes bajas de

la Sierra Madre, entre los 500 y 1500 metros sobre el

nivel del mar. Clima templado y lluvioso.

Región ubicada entre la Sierra Madre, la Sierra del

Chuacús y los Cuchumatanes. Tierras francas y

arenosas, con grandes desniveles y pendientes. Tierra

inapropiada para la agricultura, muy susceptible a la

erosión.

Región de clima templado y húmedo, con importantes

recursos minerales, especialmente hidrocarburos.

Región con clima cálido y seco; en algunos lugares sus

suelos son desérticos.

Suelos y clima semejantes a los de la Costa Sur, bien

dotados para la producción agrícola. En la región hay

níquel, hierro y carbón.

Clima cálido y húmedo; región boscosa y selvática en

una parte, y con grandes sabanas impropias para la

agricultura

Plantaciones de algodón, caña de azúcar, citronela y

frutas tropicales; haciendas ganaderas y fincas

productoras de ajonjolí, maíz, caña de azúcar, hule.

La mayor parte de las labores agrícolas se realizan

con jornaleros migrantes del Altiplano.

Tierras óptimas para el cultivo del café, el cardamomo

y el hule, principales productos de exportación. La

mayoría de la producción se realiza en grandes fincas.

La mayor parte de las labores agrícolas se realizan con

jornaleros migrantes del Altiplano.

Terreno quebrado, con bosques. Se siembran granos

básicos, hortalizas y cultivos no tradicionales, en

minifundios familiares. Se encuentra aquí la mayoría de

los bosques comunales.

Maíz, café y cardamomo: algunas hortalizas y cultivos

no tradicionales, tanto en minifundios familiares como

en grandes fincas.

Granos básicos, tabaco, verduras, sandía, melón, en

fincas de pequeños propietarios.

Banano, en grandes fincas operadas por compañías

trasnacionales.

Granos básicos, madera, petróleo.

Fuente: ENFOPRENSA: Geografía elemental de Guatemala, s/f. p. 14

RECURSOS NATURALES Y

MEDIO AMBIENTE

Como puede advertirse en el cuadro anterior,

Guatemala cuenta con recursos naturales ricos

y variados. Sin embargo, enfrenta el desafío de

garantizar un adecuado uso de los mismos,

frente a la presión demográfica, la ampliación

de la frontera agrícola originada por la concentración

de tierras, y la debilidad institucional

de las instancias y mecanismos diseñados para

su disfrute y preservación.

En cuanto al uso y manejo de los recursos naturales,

en Guatemala se ha desarrollado legislación

que permite al Estado intervenir en el

cuidado y conservación de los mismos. El país

tiene actualmente 124 áreas protegidas declaradas,

99 de las cuales tienen asignado un

administrador, mientras que solamente 10 tienen

registrados planes de manejo o planes maestros;

el resto se administran sin estos instrumentos.

Estas áreas se conservan y administran

a partir de la incidencia de una amplia gama

de esfuerzos institucionales desarrollados con

ese fin, además de la presencia y participación

de Organizaciones No Gubernamentales.

80


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

Así, además de las instituciones listadas

en el cuadro 12, se hacen cargo de tareas de

control, manejo, conservación, regulación

y/o uso de recursos naturales la Secretaría

de Recursos Hidráulicos, las alcaldías municipales,

el Consejo Nacional de Desarrollo

Urbano, el Ministerio de Salud Pública, los

Consejos Regionales de Desarrollo Urbano,

los Consejos Departamentales de Desarrollo,

el Ministerio de Defensa, el Ministerio de Gobernación,

las Autoridades del Lago de Amatitlán

y Atitlán, el Instituto Nacional de Transformación

Agraria, las Corporaciones Municipales,

el Comité Coordinador de la Reserva

de la Biosfera Maya, el Comité del Lago de

Amatitlán, la Dirección General de Pesca, la

Oficina de Control de Reservas Territoriales,

la Procuraduría General de la Nación para

la Protección del Medio Ambiente, el Ministerio

Público y las Alcaldías Auxiliares.

Además, existen dos regímenes de manejo de

los recursos naturales: el estatal y el que se

deriva de las normas del derecho indígena. Es

común que se generen conflictos provocados

por las decisiones y regulaciones generadas en

cada uno de ellos.

Dentro del manejo de los recursos naturales

encabezado por el gobierno guatemalteco,

sobresalen los siguientes rubros:

1. Extracción de madera, que es realizado

por aserraderos, muchos de los cuales la

exportan ilegalmente, y por los pequeños

campesinos del Altiplano, si bien éstos

últimos cumplen regulaciones comunitarias

que los obligan a conservar el

bosque.

2. Actividades mineras, que aportaron el

0.6% del PIB en 1998, y que se realizan en

Además, existen dos regímenes de

manejo de los recursos naturales: el

estatal y el que se deriva de las

normas del derecho indígena. Es

común que se generen conflictos

provocados por las decisiones y

regulaciones generadas en cada

uno de ellos

todo el país. Actualmente, la mayoría de

las actividades son de exploración minera,

y constituye una fuente potencial de

conflictos, ya que la Ley de Minería

establece que los estudios de impacto

ambiental deben ser resueltos en 30 días

y para que aprueben las medidas de

mitigación ambiental propuestas por los

concesionarios; no existe una normativa

relativa a la descarga proveniente de

operaciones mineras, y no se han emitido

las normas para los reglamentos de

seguridad de las operaciones mineras

(PNUD, 1999: 179-180).

3. Extracción de petróleo, que se realiza en

las zonas de la Reserva de la Biosfera Maya,

y que presenta conflictos de interés por el

daño ambiental que provoca esta

actividad.

4. El manejo del agua, que en Guatemala

es usado de manera dispersa y que

abastece deficientemente a las localidades,

a pesar de contar con los recursos

hídricos renovables mayores de Centroamérica.

81


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

Cuadro 12: Principales instituciones encargadas de velar por el uso,

conservación y manejo de los recursos naturales

Entidad Responsabilidad Actividades que desrrolla Atribuciones

Consejo Nacional de

Áreas Protegidas

(CONAP)

Velar por la administración

de las áreas protegidas

declaradas

Tiene a su cargo el 78% del área de los

terrenos declarados como áreas

protegidas, 60% de las cuales tienen

planes de manejo; Defensores de la

Naturaleza, una ONG, administra el 10%,

y todas estas áreas cuentan con planes

maestros, y el Centro de Estudios

Conservacionistas (CECON) de la

Universidad de San Carlos administra

los biotopos, que representan el 5% de

las áreas protegidas.

Flora y Fauna

Servicios ambientales

Administración de Recursos

Asesoría al Gobierno

Control de recursos y ambiente

Coordinación Interinstitucional

Educación e investigación

Manejo de recursos

Planificación de recursos

Desarrollo de políticas

Comisión Nacional del

Medio Ambiente

Velar por el cumplimiento de

las leyes ambientales,

asegurando un ambiente

saludable

Estudios de impacto ambiental y emisión

de autorizaciones para proyectos, de

conformidad con la Ley del Medio

Ambiente

Aguas

Suelos

Aire y Atmósfera

Salud y seguridad humanas

Servicios ambientales

Administración de recursos

Control de recursos y ambiente

Coordinación interinstitucional

Educación e investigación

Planificación de recursos

Desarrollo de políticas

Instituto Nacional de

Bosques

Proteger y regular el uso

sostenible de los recursos

forestales maderables

Protección de bosques, emisión de

permisos de corte, regulación de

actividades de extracción de madera,

reforestación y planes de manejo de los

bosques

Flora y fauna

Servicios ambientales

Control de recursos y ambiente

Coordinación interinstitucional

Educación e investigación

Planificación de recursos

Desarrollo de políticas

Acciones de promoción y apoyo

Coordinadora Nacional de

Diversidad Biológica

(CONADIBIO)

Desarrollo de la estrategia y

plan de acción para la

diversidad nacional, facilitando

la coordinación de las

instancias gubernamentales y

no gubernamentales que

trabajan en medio ambiente

Creada en junio de 1998, ha elaborado,

consultando con distintos actores

nacionales e instituciones, la Estrategia

Nacional para la Conservación y Uso

Sostenible de la Biodiversidad

Coordinación Interinstitucional

Asesoría al Gobierno

Educación e Investigación

Desarrollo de políticas

Divulgación

Ministerio de Agricultura,

Ganadería y Alimentación

Fomento de las actividades

Cuenta con una unidad de control

ambiental.

Flora y Fauna

Servicios ambientales

Control de recursos y ambiente

Ministerio de Energía y

Minas

Fomento de las actividades

mineras

Cuenta con una unidad de control

ambiental

Control de recursos y medio

ambiente

Centro de estudios

Conservacionistas-USAC

Administración de los biotopos

y estudios e investigaciones

relacionados con la

conservación de los recursos

Está a cargo de la administración de los

biotopos (5% de las áreas protegidas

Flora y fauna

Servicios ambientales

Administración de recursos

Educación e investigación

Manejo de recursos

Desarrollo de políticas

Fuente: Elaboración propia con base en PNUD: Guatemala: el rostro rural del desarrollo humano. Edición 1999. Magna Terra Editores, Guatemala, 1999, pag. 173-176

82


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

En cuanto a los recursos forestales, las regiones

administrativas con mayor cantidad de bosques

son la Región VIII (Petén) y la Región II (Alta Verapaz,

Baja Verapaz y El Quiché; ver cuadro 13).

Asimismo, las regiones con mayor superficie

de bosque comunal son la Región VI (Quetzaltenango,

San Marcos y Sololá, que concentran

al 22.5% de la población indígena del país); la

Región IV (Jalapa, Santa Rosa y Jutiapa) y la

región VII (Huehuetenango y Totonicapán, con

el 19% de población indígena del país).

A pesar de todos los esfuerzos, se estima que

anualmente se deforestan 100,000 hectáreas

de bosques (PNUD, 1999:189).

El área con la mayor tasa de deforestación es

el departamento de Guatemala, seguido por los

departamentos con menor población indígena,

aunque El Petén y Alta Verapaz resienten actualmente

el impacto de las recientes migraciones.

Igualmente, los bosques comunales de la región

del altiplano son los mejor conservados, a pesar

de que la concentración de población y las

actividades económicas implican una presión

mayor que en otras áreas. Sin embargo, como

un elemento central de la política de conservación

comunitaria destaca el derecho indígena

y las autoridades comunales, que, a pesar de

la inexistencia de regulaciones jurídicas reconocidas

por el Estado, han mantenido estable

la frontera agrícola, y han comprometido su

esfuerzo con el manejo adecuado de los bosques,

en aras de la conservación de las fuentes

de agua. El caso más estudiado es el de los

bosques comunales de Totonicapán, donde la

persistencia de la organización tradicional

basada en los linajes se ha convertido en una

garantía para la conservación del bosque.

En la cosmovisión indígena, la relación con

los recursos naturales es entendida a partir

de una ética de manejo moderado y convivencia

armónica con la Madre Naturaleza, asociada

al culto a la Madre Tierra, y a la presencia de

Espíritus o divinidades que protegen y cuidan

los recursos disponibles, conocidos como

Dueños de la Montaña: Flora, fauna, agua,

viento, nubes, lluvia, relámpagos, huracanes,

minerales, cuevas, manantiales, siguanes,

volcanes, montañas y otros elementos presentes

en la Naturaleza configuran expresiones

particulares de fuerzas o divinidades, a las cuales

se rinde culto y veneración. Las actividades

humanas relacionadas con el uso y disfrute

de los recursos necesarios para la vida se

rigen por normas de culto ritual (petición de

dones, perdón por los daños causados a la

Naturaleza) que fortalecen la ética de moderación

y el principio de que no son bienes

susceptibles de comercialización indiscriminada.

Esta cosmovisión es el sostén del

manejo tradicional adecuado de los bosques

del país.

Sin embargo, las condiciones de ampliación

de la frontera agrícola para los campesinos

que se asientan en tierras baldías les compelen

a definirlos como “áreas de aprovechamiento”

que implican su deforestación y degradación.

Asimismo, un problema que se deriva de las

migraciones en busca de tierra es la imposibilidad

de apropiarse rápidamente de los

conocimientos tecnológicos necesarios para

manejar entornos agro-ecológicos distintos a

aquellos en los cuales nacieron los emigrantes,

que aplican lógicas que han recibido de sus

antepasados, como sucede con los migrantes

Q’eqchi’ que se han asentado en Petén, en

comparación con los Itza’, que son pobladores

ancestrales en ese mismo departamento.

TENENCIA DE LA TIERRA

El acceso a la tierra conforma uno de los problemas

centrales de Guatemala, que es objeto

de la atención de todos los gobiernos, pero que

no ha recibido un tratamiento integral. La

característica principal es la concentración en

pocas manos, que aunado con el predominio

de la agricultura como actividad generadora de

ingresos, incide de manera decisiva en los

niveles de pobreza. Dentro de esta problemática,

resalta como característica principal la

inseguridad jurídica en la tenencia, fuente de

altos niveles de conflictividad.

83


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

Cuadro 13: Cobertura Forestal de tierras comunales,

por departamento (en kilómetros cuadrados y porcentajes) 1998

Departamento Cobertura Tierras comunales con bosque

forestal Km 2 %

75% a 100% indígena 5,690 743.1 13.1

50% a 74.9% indígena 3,912 674.8 17.2

25% a 49.9% indígena 20,627 505.3 2.4

0% a 24.9% indígena 3,422 132.6 3.9

Guatemala 251 0.7 0.3

Totonicapán 322 76.3 23.7

Sololá 158 101 64.0

Alta Verapaz 1,943 252.2 13.0

El Quiché 3,267 313.5 9.6

Chimaltenango 552 31.4 5.7

Huehuetenango 1,919 337.0 17.6

Quetzaltenango 327 177.1 54.2

Suchitepéquez 142 0.2 0.1

Baja Verapaz 972 129.1 13.3

San Marcos 515 10.8 2.1

Sacatepéquez 100 7.3 7.3

Jalapa 197 49.2 25.0

Retalhuleu 67 0.5 0.7

Chiquimula 208 24.9 12.0

Petén 19,540 412.6 2.1

Izabal 2,253 18.3 0.8

Escuintla 181 0.1 0.1

Jutiapa 55 14.8 26.9

Zacapa 461 56.4 12.2

Santa Rosa 210 26.6 12.7

El Progreso 262 16.4 6.3

TOTAL 33,902 2,056.5 6.1

Fuente: PNUD, 1999, página 177

En cuanto a las actividades agrícolas,

los productores fueron clasificados por

el Ministerio de Agricultura y Ganadería

(MAGA), atendiendo a la relación entre

tierra y producción, como se muestra en el

cuadro 14.

84


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

Cuadro 14: Tipo de productores en relación a los

recursos que obtienen de la agricultura

Tipo de

productores

Definición

% del total de

productores

% de la tierra

agrícola

Productores en

infra-subsistencia

No obtienen de la parcela lo mínimo para subsistir; aseguran los

alimentos para una parte del año y dependen de los ingresos

como asalariados en la Costa o en México, así como de la

producción del traspatio. Muchos de ellos no tienen tierra.

37

3

Productores de

subsistencia

Dependen de las actividades agrícolas para su subsistencia, en

dos grupos: los que siembran granos básicos y los que

siembran hortalizas, cultivos no tradicionales de exportación o

café. No logran acumular capital, y se ligan a actividades

artesanales, comerciales y de explotación forestal.

59

17

Productores con

excedentes

Dedican más de la mitad de su producción a la venta,

capitalizando empresas familiares; están vinculados a la

comercialización de productos agrícolas, como café y hortalizas,

y generalmente poseen medios de transporte.

3.85

10

Productores

comerciales

Poseen tierras en extensiones mayores a una caballería y capital;

generalmente son productores de café, ganado, fincas forestales

y frutales, ligados a la vida urbana, y con inversiones

comerciales y financieras.

0.15

70

Fuente: Guatemala: Manejo Integrado de los Recursos Naturales en el Altiplano Occidental – Evaluación socioetnográfica. Informe final del estudio, p. 17

Como puede advertirse en el cuadro 14, la tierra

sigue siendo un recurso altamente concentrado.

Los cambios que se han realizado durante los

últimos 50 años han sido mínimos, y han

seguido el siguiente patrón:

• En 1952 se promulgó una Ley de Reforma

Agraria, que repartió 615,000 hectáreas de

tierra privada y 280,000 de tierras nacionales

a 138,000 familias campesinas, la

mayoría de ellas indígenas.

• En noviembre de 1954 el Estado recuperó

las fincas nacionales repartidas y anuló

los efectos de la Ley de Reforma Agraria,

revocando la entrega de tierras.

• En febrero de 1956 se promulgó un estatuto

agrario que estableció una ley

agraria que se basa en el impulso a zonas

de desarrollo y un mayor gravamen a las

tierras ociosas. Algunas de estas medidas

estimularon la ampliación de la frontera

agrícola: “Entre 1955 y 1961 se distribuyeron

21,729 títulos de propiedad, con una

superficie de 210,941 manzanas. En el

mismo período se entregaron 3,831 títulos

de propiedad en 18 zonas de desarrollo

agrario” (PNUD, 2000: 31).

• En 1961 se emitió la Ley de Transformación

Agraria y se creo el Instituto Nacional

de Transformación Agraria (INTA), que

impulsó la colonización de tierras vírgenes

y la distribución de las fincas nacionales a

grandes propietarios, impulsando la

agricultura de exportación con base en la

ganadería, el algodón y el azúcar. El INTA

se encargó del manejo de la cuestión

agraria; particularmente, de las tierras

baldías o terrenos nacionales; la expropiación

forzosa de la tierra municipal o particular,

especialmente de la creación de zonas

de desarrollo agrario donde se

asentaban campesinos sin tierra a los que

se les proporcionaba la misma bajo la

modalidad de patrimonio familiar, o bien

de patrimonio colectivo agrario.

85


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

• Estas últimas medidas tuvieron como

consecuencia: el aumento del empleo

agrícola en épocas de cosecha, la expropiación

de los campesinos minifundistas

de la Boca-costa del Pacífico, disminuyó

el número de mozos-colonos y aumentaron

los jornaleros, se favoreció la división

de la parcela campesina. Empujó la frontera

agrícola hacia las zonas boscosas

del nor-occidente del país y las migraciones

campesinas hacia El Petén,

propició el surgimiento de campesinos

precaristas, en tanto que se fortaleció la

gran propiedad.

Dentro de los procesos de colonización,

se favoreció la migración hacia la

Franja Transversal del Norte, cuyas

tierras fueron distribuidas entre

militares y políticos. Igualmente, se

creo la oficina Fomento y Desarrollo

del Petén, responsable de distribuir

grandes extensiones de tierra entre

políticos, militares y empresarios

(PNUD, 2000: 30-32)

• Dentro de los procesos de colonización,

se favoreció la migración hacia

la Franja Transversal del Norte, cuyas

tierras fueron distribuidas entre militares

y políticos. Igualmente, se creo

la oficina Fomento y Desarrollo del

Petén, responsable de distribuir grandes

extensiones de tierra entre políticos,

militares y empresarios (PNUD,

2000: 30-32)

• De 1955 a 1970, la legislación agraria

(Decretos 559 y 1551) propiciaron el

reparto en propiedad de 197,301 manzanas

(11,291 expropiadas a particulares

y 186,010 de tierras del Estado y municipios),

de las que se beneficiaron

10,164 personas. Se iniciaron movimientos

de colonización de tierras

baldías pertenecientes al Estado. El

Censo de 1964, demostró que diez

años de colonización habían dejado

todavía el 62% de la tierra cultivable

en manos del 2.1 % de la población.

El descenso del 72% al 62% en 14 años

(desde el Censo de 1950) fue un resultado

de la venta y repartición política

de las plantaciones de propiedad

estatal y tierra de la United Fruit Company.

El 87% de la población aún no

tenía tierra suficiente: la cifra era igual

a la de 1950.

• Un elemento que vale la pena resaltar

es el caso de los terrenos comunales

(Caz, 1984). En 1927, fueron reducidos

a propiedad privada los terrenos

comunales de San Lucas Tolimán y San

Antonio Palopó, Sololá; San Juan

Ostuncalco y Concepción Chiquirichapa,

Quetzaltenango y Chahal, Alta

Verapaz. A partir de 1923, algunas

comunidades indígenas adoptan la

forma de asociaciones libres con personalidad

jurídica a efecto de proteger

los terrenos comunales.

El informe de la Misión de las Naciones Unidas

para Guatemala (MINUGUA) sobre la situación

de los compromisos relativos a la tierra en los

acuerdos de paz, observa que “tal como lo ha

expresado el MAGA (Ministerio de Agricultura,

Ganadería y Alimentación), la concentración,

en menos del 1% de los productores de casi el

75% de las mejores tierras de Guatemala y; por

el otro lado la explotación por el otro 96% de

los productores de un 20% de la tierra configura

una estructura agraria fuertemente polarizada.

Paralelamente, la dedicación histórica de las

escasas inversiones públicas a las zonas

urbanas de mayor concentración y en las áreas

donde ha prevalecido la agricultura de exportación

contribuye a formar un paisaje donde

las condiciones para el desarrollo de la mayor

parte de los habitantes del área rural son

precarias. A ello se suma la escasez de empleo

no agrícola, la degradación ambiental y la falta

86


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

de acceso a los servicios sociales básicos para

la población rural”. Asimismo, con relación a

los derechos relativos a la tierra de los pueblos

indígenas, “la Misión estima que es urgente:

integrar en una política agraria nacional la

pluriculturalidad; desarrollar normas legales

que faciliten la titulación y administración de

las tierras de acuerdo con la normatividad consuetudinaria

de las comunidades indígenas,

y normar la titulación de tierras municipales

y nacionales con clara vocación comunal. Es

necesario también incorporar a la discusión

la protección de la biodiversidad y gestión de

recursos naturales, particularmente el agua,

así como el impacto diferenciado que tiene

sobre las mujeres indígenas las prácticas culturales

relativas a la herencia de la tierra. Esto

es indispensable para superar la grave situación

de exclusión social, segregación étnica

y pobreza crónica de la mayoría de los campesinos

indígenas del país” (MINUGUA, 1999).

Distintos estudios han demostrado que, además

de la concentración de la tierra, la inseguridad

jurídica que provoca una débil aplicación

de la legislación vigente provoca inestabilidad

y conflictos constantes. A este aspecto

se agrega la existencia de dos conceptos distintos

sobre la tenencia de la tierra, que dan

lugar a dos regímenes que coexisten en la

práctica: el estatal y el derivado de las normas

del derecho indígena.

Las diferencias de concepción de “propiedad”

existentes entre el derecho estatal y el indígena

ha sido hábilmente aprovechada para el despojo

de las tierras que pertenecían a las comunidades.

Para protegerse de los abusos, los pueblos

indígenas comenzaron la tramitación de

títulos de carácter individual para las tierras que

antes mantenían en propiedad comunal, o

protegieron estas últimas bajo el régimen municipal,

acogiéndose a la legislación estatal, pero

estableciendo regímenes de funcionamiento

basados en el derecho indígena.

En efecto, la Madre Tierra constituye la fuente

de la vida humana: “…Cómo no hemos de

respetar a la Madre Tierra, cuando ella nos ha

dado siempre todo lo que tiene…nos vio nacer,

sobre ella vivimos, sobre ella caminamos, sobre

ella nos entierran cuando nos morimos, sobre

ella sembramos nuestro maíz…La Madre Tierra

nos da de comer…nos da nuestra leña…nos

da la madera que nos sirve para construir

nuestra vivienda o nuestro rancho; nos ha dado

nuestra casa dónde vivir con nuestra familia…La

Madre Tierra también nos da nuestra

medicina o nuestro remedio para poder curarnos

de nuestras enfermedades…La madre

Tierra nos da el agua, que es parte de la vida…”

(Tovar y Chavajay, 2000:76). Estas concepciones

se regulan en el derecho indígena de

manera precisa, estableciendo derechos y

obligaciones, así como procedimientos de

agrimensura de carácter ritual, que elevan los

compromisos contraídos al nivel de lo sagrado.

Coherente con esta concepción además del

usufructo individual, se ha considerado siempre

vital la dotación de tierras comunales que

permitan la vivencia espiritual y la satisfacción

de las necesidades materiales.

Sin embargo, la concepción estatal de la

propiedad define la tierra como un bien sujeto

a las regulaciones del mercado. Las contradicciones

que se derivan de estas dos concepciones

no han sido resueltas, debido a que

“la ausencia de una legislación que permita

el pleno reconocimiento de derechos colectivos

sobre la propiedad de la tierra a las comunidades

indígenas, ha dado lugar a violaciones

de sus derechos y generado situaciones de

grave conflictividad social. Las tierras con

tradición comunal o colectiva enfrentan el

riesgo de ser consideradas tierras municipales

o, peor aún, baldías. Otro aspecto que afecta

la vigencia de los derechos de los pueblos y

comunidades indígenas, es la carencia de

personería jurídica de las comunidades y el

no reconocimiento legal de las formas

tradicionales de organización…” (MINUGUA,

1999: 11).

Los pueblos indígenas combinan en sus

estrategias de sobrevivencia los elementos de

ambas legislaciones; en otros casos, se atienen

estrictamente al derecho indígena, y en otros

más, se busca la cobertura de las leyes estatales,

como se puede apreciar en el cuadro siguiente.

87


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

Cuadro 15: Tenencia de la tierra, explotación de

recursos naturales y seguridad jurídica

Tipo de

tenencia

Bosques comunales.

Extracción de madera.

Extracción de broza, plantas

medicinales

o leña.

Fuentes de agua.

Pequeñas parcelas familiares derivadas

de terrenos comunales o municipales

Parcelas familiares derivadas de

‘agarradas de tierra’ o desplazamientos

provocados por las leyes de trabajo

forzado.

Parcelas de propiedad individual en

tierras adquiridas bajo el régimen de

Cooperativas.

Localización

En el Altiplano occidental se localiza el 77% de los

bosques comunales del país, abarcando 177,000

has., que protegen cuencas críticas que irrigan las

tierras de la Costa, donde se producen la mayoría

de cultivos de agro-exportación.

Generalmente, se toma de los bosques comunales

o municipales; se usa para construcción de casas o

fabricación de muebles para el hogar.

Se venden árboles de los terrenos particulares.

Generalmente se realiza esta actividad en los

bosques comunales.

Manantiales, pequeños ríos, ojos de agua, grandes

ríos y lagos, que se localizan en terrenos

comunales, municipales o privados; su uso es para

consumo humano o riego.

En el Altiplano se localiza el 80% de las cuencas

hidrográficas del país.

Grandes ríos.

Fueron asignadas para cultivo a una familia; al

avanzar la descomposición de la propiedad

comunal, quedaron asignadas como propiedad

individual, pero no han sido registradas legalmente,

o sólo se han levantado actas en las

municipalidades. En algunos casos, los dueños

pagan una cantidad simbólica a la alcaldía por el

usufructo de la tierra.

Toma de tierras sin dueño, en las cuales se

establecieron comunidades que huían de las leyes

de trabajo forzado en el siglo pasado, que fueron

expulsados por ‘nuevos dueños’, o que huyeron de

la violencia política. Inicialmente, las tierras se

manejaron como comunales; actualmente se están

titulando a nombre de personas o familias. Este es

el caso en Petén, o en las aldeas k’iche’ de San

Juan La Laguna, Sololá.

En terrenos de colonización reciente, como Ixcán,

El Petén.

En asentamientos de refugiados repatriados, o de

poblaciones de reciente creación, en el marco de

los Acuerdos de Paz.

Régimen de manejo y registro

Estos bosques se conservan con base en sistemas

tradicionales de derecho indígena, con registros como tierras

comunales, municipales o pertenecientes a una parcialidad o

linaje.

No existen mecanismos legales que protejan y garanticen a

los pueblos y comunidades indígenas la titularidad del

derecho de propiedad comunal.

Existen regulaciones jurídicas precisas en el derecho

indígena que norman los derechos de extracción de la

madera, las vedas de corte y las obligaciones que se

contraen. En la mayoría de los casos, operan también las

leyes establecidas por el Estado, a veces en contradicción

con el derecho indígena.

Cuando los terrenos se encuentran bajo el régimen de

propiedad privada, el dueño del mismo se atiene solamente

a las leyes estatales.

Existen regulaciones comunitarias que norman derechos y

obligaciones a quienes extraen productos de los bosques

comunales.

Se entiende como un bien privado integrado a la propiedad

del suelo, y como un bien público propiedad del estado.

Esta doble definición genera confusión jurídica.

Se entienden como bien público.

Están registradas como tierras municipales, en la mayoría

de los casos; en otros, como tierras pertenecientes a

linajes.

Los altos costos de la titulación, la desconfianza y la

complejidad de los trámites impiden su registro legal.

No existe reconocimiento jurídico en el caso de las

“agarradas más recientes; se realizan actualmente

varios proyectos de titulación de tierras que están

regularizando y demarcando la posesión de terrenos en

El Petén.

La mayoría de las comunidades que se establecieron el siglo

pasado, han establecido ya derechos tradicionales sobre las

tierras, aunque en algunos casos existen aún indefiniciones

legales y conflictos.

Se regula con la Ley de Cooperativas en lo formal, y con las

normas tradicionales de los pueblos indígenas, en los

aspectos organizativos y de toma de decisiones

Las cooperativas cuentan con título para todas las tierras,

incluidas las de uso colectivo, en tanto que cada asociado es

dueño de su parcela, esté titulada o no.

Fuente: Elaboración propia, con base en: entrevistas a comunidades mam y q’eqchi’, marzo de 1997; Guatemala: Manejo Integrado de los Recursos Naturales en el Altiplano

Occidental – Evaluación socio-etnográfica. Informe final del Estudio, 2000.

88


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

El Acuerdo sobre Identidad y Derechos de

los Pueblos Indígenas estableció el compromiso

gubernamental de analizar y buscar

soluciones para dotar a las comunidades de

las tierras comunales que requieren para

su desarrollo; igualmente, se creó la Comisión

Paritaria Derechos Relativos a la Tierra de

los Pueblos Indígenas (con la participación de

delegados de COPMAGUA y del gobierno),

que negocia actualmente la dotación de

créditos para la compra de tierras, y permite

la participación de los Pueblos Indígenas

en los esfuerzos estatales por solucionar la

problemática de tierra. En efecto, el gobierno

de Guatemala ha creado la Comisión Presidencial

de Solución de Conflictos de Tierra

y el Fondo de Tierras. Igualmente, desarrolla

un proyecto de regularización de la tenencia

de la tierra y de modernización del registro

y catastro, tendiente a fortalecer la seguridad

jurídica en la tenencia de la tierra.

En cuanto al desarrollo tecnológico, éste se

concibe en íntima relación con la Cosmovisión

indígena, así como con los imperativos que el

medio ambiente y la situación local demandan.

Como señalaron los Ancianos en una

consulta realizada en 1996:

“Necesitamos aprender lo necesario para

nuestro desarrollo. ¿De qué nos sirve saber

dónde quedan los ríos de Egipto, si nunca los

vamos a ver ¿Para qué nos sirve tener el dato

de cuánta agua lleva un río, si nunca los

vamos a cruzar Mientras tanto, Guatemala

todavía es el país de la eterna primavera, pero

está a las puertas de ser el país del eterno

desierto, porque nosotros no tenemos los

conocimientos y la técnica para proteger

los recursos. Por eso queremos una educación

moderna; nos interesa una tecnología

moderna, que realmente nos permita avanzar.

Pero por moderna no queremos decir

desgranadoras; no vamos a pedir al Banco

Mundial que nos de tractores. Lo que necesitamos

es dominar bien la ciencia para

producir nuestros propios pesticidas con

las plantas naturales; de lo que hay en nuestras

comunidades. No queremos ya más

pesticidas, insecticidas y todo lo que termina

en ‘sidas’. Necesitamos que se combine la

naturaleza con el trabajo. Que en las escuelas

se enseñe producción de abono natural,

porque el abono químico que nos venden

trae parásitos; al aplicarlo, tenemos que

usar más pesticidas para las nuevas plagas

que nos llegan, y es cosa de nunca acabar

mientras seguimos envenenando –es un

ciclo de negocio programado. Necesitamos

aprender sobre el procesamiento de abono

orgánico, sobre nuestros cultivos. Porque

parece que los abonos químicos y las

demás políticas, se han diseñado como

un obstáculo al desarrollo de nosotros”

(Intervención de un dirigente Sipakapense

en la Consulta para el Plan de Desarrollo

Indígena, noviembre de 1996) (Martínez y

Bannon, 1997: 25).

PRODUCCIÓN

Guatemala fundamenta su desarrollo económico

en la agricultura. Esta actividad

está organizada en dos grandes líneas:

• La agricultura de exportación, que

ocupa la región de la Costa, Bocacosta

y Costa Norte. Esta actividad está

en manos de grandes empresarios

agrícolas que contratan mano de obra

indígena. Los cultivos de exportación

tienen un ciclo complementario con el

de la milpa de autoconsumo de los

pequeños propietarios del Altiplano.

En cuanto al desarrollo tecnológico, éste

se concibe en íntima relación con la

Cosmovisión indígena, así como con los

imperativos que el medio ambiente y la

situación de local demandan. Como

señalaron los Ancianos en una consulta

realizada en 1996:

89


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

• Sector de agricultura de autoconsumo

y para los mercados locales, y que a partir

de la década de los 80 dedica una proporción

de sus tierras a la producción de

cultivos no tradicionales. Es de pequeña

escala, con utilización intensiva de mano

de obra y limitación de recursos financieros.

La seguridad alimentaria de la

mayoría de los indígenas depende fundamentalmente

de esta actividad productiva.

Se practica en el Altiplano, Las

Verapaces, la Bocacosta, las tierras del

Norte; en estas regiones, la vocación forestal

de las parcelas es escasamente desarrollada

por el campesinado indígena

frente a la competencia con el cultivo de

granos básicos.

El sistema de producción de las grandes

empresas exportadoras cumple un papel fundamental

en cuanto a la captación de divisas y

la generación de empleo estacional, si bien las

condiciones de trabajo de los jornaleros son

precarias y la legislación laboral tiene poco

desarrollo.

El sistema de parcelas en minifundio, a su

vez, garantiza la seguridad alimentaria del

país. En la pequeña propiedad minifundista

se produce la mayor parte de los alimentos que

abastecen el mercado nacional; solamente

en el Altiplano, se cosecha el 60% del maíz,

30% del frijol, 74% del trigo, 60% de papas,

30% de cerdos, 85% de las ovejas que llegan

a los mercados locales y nacional, así como

el 88% de las hortalizas que se exportan del

área centroamericana; los pequeños y medianos

agricultores producen también más

de una cuarta parte del café centroamericano

y alrededor de un 35% de las exportaciones

agrícolas no tradicionales.

La mayoría de la población indígena y un

pequeño porcentaje de ladinos están asentados

en tierras con ninguna o poca vocación agrícola

en el Altiplano, las Verapaces, la región Norte.

Sin embargo, también se encuentran en aldeas

y comunidades de la Bocacosta; en estas

regiones, con altos índices de erodabilidad se

han comenzado a evidenciar alteraciones

ecológicas por la utilización de cultivos limpios

que implican la remoción de la cubierta forestal

y una violenta alteración de los ecosistemas.

A mediados de la década de los setenta,

en el país se estimuló la producción de los

cultivos no tradicionales para la exportación.

La producción de este sector integra el cultivo,

capacitación técnica, mecanismos de entrega

de insumos, transporte, entrega, procesamiento,

congelamiento, manejo y desecado de

productos hortícolas. Todo este complejo se

articula a la actual estructura de propiedad de

la tierra. La mayoría de la producción se da en

parcelas de extensión mínima en las comunidades

de la planicie del Altiplano guatemalteco.

Los minifundistas han dominado la

tecnología necesaria para la producción de

verduras de exportación; sin embargo, en general

la comercialización la realizan empresas que

se encargan del empaque, conservación y

embarque hacia el exterior.

En 1994, el sector de exportaciones agrícolas

no tradicionales captó alrededor de US$ 320

millones, con unos 100,000 agricultores participando,

y generando 23.3 millones de jornales,

equivalentes a 85,000 empleos plenos anuales.

Estos productos han contribuido en promedio

con el 3% del total de ingresos por exportaciones

de 1983 a 1985 y desde el 5% al 15% en

los años subsiguientes. A pesar de que en el

período 1997-98 se dedicaba a este rubro el

5.5% de la PEA agropecuaria, a finales de los

90, el dinamismo de las exportaciones no tradicionales

decreció (PNUD, 1999:145). Estos

cultivos no han desplazado la producción de

maíz y frijol, base de la dieta campesina: “Los

cultivos no tradicionales se practican en el

Altiplano Occidental con relativa cautela y en

zonas muy restringidas”. (Proyecto MIRNA,

2000: 32).

Para la región del Altiplano, algunos productos

permiten ingresos monetarios que complementan

la producción propia; generalmente,

se comercializan internamente o mediante

intermediarios, que cuando se trata de productos

de exportación, como el cardamomo y

el café, son mestizos.

90


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

Cuadro 16: Productos agrarios de mayor

ganancia en el Altiplano Occidental

Departamento*

Totonicapán

Sololá

El Quiché

Huehuetenango

Quetzaltenango

San Marcos

Cultivos que generan mayores

ganancias a los pequeños agricultores

(en orden de importancia)

Frutas, trigo y maíz

Hortalizas (este); café (oeste)

Frutas, aguacate (sur); máiz, otros granos,

azúcar, cardamomo (norte)

Café, cardamomo (norte); café

(sur, oeste)

Trigo, frutas, hortalizas (norte); hortalizas,

trigo (centro)

Trigo, maíz, otros granos (sur, centro);

aguacate, trigo, hortalizas

(norte); café

* Estos departamentos concentran el 52% de la población indígena del país

Fuente: Guatemala: Manejo Integrado de los Recursos Naturales en el Altiplano Occidental

– Evaluación socioetnográfica. Informe Final del Estudio, p. 11

En la mayoría de las comunidades indígenas,

la economía occidental se interrelaciona

y complementa con un sistema económico

propio, regulado por el derecho indígena.

En este sistema, se establecen derechos

y obligaciones de cumplimiento moral

y jurídicamente obligatorio, para cada uno

de los miembros de la comunidad, y funcionan

como una estrategia de sobrevivencia,

pero también, de reproducción cultural

y política. Algunos elementos se han reseñado

en el cuadro 18.

Son muy pocas las familias indígenas

que generan suficientes ingresos con la agricultura,

por lo que han desarrollados estrategias

de sobrevivencia que incluyen el trabajo

migratorio, temporal y permanente; comercio,

producción de artesanías, pequeña industria

(textiles y muebles), turismo creciente

e ingresos por remesas familiares. En los

seis departamentos del Altiplano occidental,

la población económicamente activa se

distribuía en 1997 como se presenta en el

cuadro 17.

Totonicapán y Quetzaltenango constituyen

los departamentos del Altiplano en los que

existe una mayor diversificación productiva.

Aunque los empleos en la agricultura no

ocupan la jornada plena, otros oficios permiten

a las familias ingresos adicionales y

complementarios con la producción agrícola.

91


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

Cuadro 17: Distribución de la PEA de la región del

Altiplano, por actividad económica

Departamento

Agricultura y

silvicultura

Industria, textiles y

alimentación

Comercio y

servicios turísticos

Totonicapán 38 30 22

Sololá 72 8 7

El Quiché 64 11 11

Huehuetenango 84 3 2

Quetzaltenango 46 17 11

San Marcos 82 4 5

* Estos departamentos concentran el 52% de la población indígena del país

Fuente: Guatemala: Manejo Integrado de los Recursos Naturales en el Altiplano Occidental – Evaluación

socioetnográfica. Informe final del Estudio p. 11

De manera particular destaca la industria

textil artesanal de carácter familiar, la

producción de candelas y productos del

bosque usados en las ceremonias rituales,

la producción de muebles de madera y de

utensilios de barro.

En la región del Altiplano se han consolidado

también los principales centros rectores de la

economía indígena. Por razones históricas, la

producción de los productos de consumo básico

indígena se desarrolló en esta región, y

actualmente abastece al resto del país. De manera

particular destaca la industria textil artesanal

de carácter familiar, la producción de candelas

y productos del bosque usados en las

ceremonias rituales, la producción de muebles

de madera y de utensilios de barro. En todos

los casos, esta producción se realiza con herramientas

artesanales, tecnologías de tinte y

diseño tradicionales, en combinación con máquinas

de coser modernas, en el caso de los

textiles. También se producen artículos artesanales

para el turismo; si bien esta actividad

tiene un desarrollo vinculado al sector turístico,

al pequeño productor le resulta sumamente

difícil la competencia a nivel internacional, por

falta de tecnología adecuada y moderna. Los

principales enclaves económicos son:

• Quetzaltenango, principal eje comercial y

financiero del Altiplano, que generó una

base económica fabricando bienes de consumo

étnico (barro, textiles, cortes, huipiles,).

Asimismo, se realiza en este departamento

gran parte del comercio minorista

de bienes de consumo diario, aprovechando

los fuertes lazos económicos con

la Costa Sur y frontera mexicana

• Totonicapán, en el Altiplano, que cuenta

con una producción importante de muebles

de madera, barro y textiles. Asimismo,

aprovecha su ubicación geográfica para

insertarse en el comercio minorista.

• Chichicastenango, en El Quiché, y Panajachel,

Santiago Atitlán y otras pequeñas

localidades de la cuenca del Lago de Atitlán,

en Sololá, que constituyen importantes

destinos turísticos, y en los que se

comercializan principalmente artesanías y

arte indígena.

• Cobán, Alta Verapaz, mantiene su papel

como centro urbano que atrae las actividades

comerciales de las comunidades

Q’eqchi’ y Poqomchi’.

92


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

LAS PRÁCTICAS PRODUCTIVAS

EN EL MARCO DE LOS SISTEMAS

DE RECIPROCIDAD

turno, y quema su cal con ayuda de los otros

socios del grupo; asimismo, trabaja ‘devolviendo’

la mano de obra en el turno de sus

compañeros.

A pesar de las penurias transcurridas desde la

conquista, las prácticas productivas de los

pueblos indígenas contienen varios elementos

que reflejan dos aspectos fundamentales de su

cosmovisión: la espiritualidad en la relación con

el manejo de los recursos y de la Madre Tierra

(distintas ceremonias para propiciar la siembra

y cosecha, para pedir permiso a la Naturaleza

al usar los recursos del bosque, el sentido de

equilibrio y de respeto a la diversidad de la

Naturaleza que se refleja en su manejo de las

parcelas, etc.) y el trabajo colectivo, que se

realiza a partir del intercambio de mano de obra

y de las tareas de mantenimiento de los recursos

y servicios comunales. Sin embargo, estos

sistemas de reciprocidad se encuentran en recomposición

en algunas comunidades

lingüísticas, modernizándose para mantener su

eficiencia.

El intercambio de mano de obra se da en dos

aspectos: construcción de vivienda y siembra

del maíz. Un anciano inicia con una celebración

ritual en el centro de la milpa el proceso, en el

que participan todos los productores de la

aldea. Asimismo, se intercambia mano de obra

en la cosecha. Aunque en muchas comunidades

la propiedad privada de la tierra y la

emigración temporal han roto con estos

sistemas, en las comunidades donde se practica

es moralmente obligatorio para los comunitarios

participar en todos los aspectos.

La reciprocidad en cuanto a la mano de obra

para el mantenimiento de recursos y servicios

comunales existe en los lugares donde las

comunidades cuentan con bosque comunal o

con otros beneficios económicos compartidos

a partir de actividades de explotación

de recursos naturales, tales como cal o arena.

Así, existen grupos de productores de cal en

el municipio de Cabricán, que extraen la cal, la

procesan y benefician en sistema de turnos

de mano de obra. Cada productor espera su

MERCADOS Y COMERCIALIZACIÓN

En el ámbito comercial, los indígenas han

establecido verdaderas redes de comercio y

mercados, en las que ponen a disposición de

los habitantes de las ciudades pequeñas y aldeas,

parajes y cantones rurales los bienes de

consumo étnico y occidental. Asimismo, estas

redes comerciales abarcan una gran proporción

del comercio ambulante en las ciudades mayores,

y en ciudades como Quetzaltenango y

Totonicapán, un porcentaje importante de las

actividades comerciales formales están en

manos de indígenas. Sin embargo, su inserción

en esta actividad es precaria, porque tienen

dificultades para el acceso al capital, y por el

bajo poder adquisitivo de la población de

escasos recursos. Asimismo, hace pocos años

los productores de verduras del Altiplano, sobre

todo de Almolonga, en Quetzaltenango, han

comenzado a invertir en comercialización de sus

productos en las capitales centroamericanas,

con buenos resultados.

Existen varios niveles en los cuales se produce

la comercialización e intercambio de productos

y bienes de consumo: los mercados locales

(cabecera municipal, o intercambio intermunicipal

en un lugar geográfico que se ha constituido

históricamente en un punto de referencia

comercial) y los mercados regionales (un

punto de referencia comercial interétnico,

vinculado a los procesos comerciales mestizos,

con presencia de vendedores mayoristas,

que entrelazan la producción occidental con

la indígena)

Cada comunidad tiene establecido un día de

plaza semanal (ver cuadro 18), y los campesinos

se desplazan de las aldeas vecinas hacia

el punto de referencia tradicional, que generalmente

es una cabecera municipal. En general,

en fincas pequeñas, los campesinos consumen

93


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

la mayor parte de su producción, consistente

en maíz y frijol, y ponen a la venta en los mercados

locales papas, algunas verduras como

güisquil, col, remolacha y cebolla, producidas

en muy pequeña escala y algunos excedentes

de granos básicos o ganado menor. Solamente

quienes dedican su parcela al cultivo de

vegetales de exportación comercializan el 100%

de su cosecha. A esos mismos mercados concurren

comerciantes en pequeño o revendedores

regionales, que ponen a la venta los productos

de primera necesidad (sal, azúcar, cal,

granos básicos, jabón, aceite, abarrotes, cortes,

ropa usada, utensilios de barro, lámina y

plástico, zapatos de plástico y eventualmente,

huipiles). Asimismo, se expenden herramientas

e insumos básicos para el cultivo local (fertilizantes,

semillas, machetes, azadones, productos

químicos agrícolas y pecuarios). Estacionalmente,

algunos mayoristas ladinos o indígenas

urbanos llegan a comprar algunos productos

por unidades mayores (redes, quintales) tales

como frutas, aguacates, ajos, etc. Para

introducirse en este nivel del comercio, se

requiere capital y transporte (pick up o camión).

Generalmente estos comerciantes cuentan con

un pequeño capital propio, reunido a base de

ahorro familiar.

Cuadro 18: Estrategias de comercialización e

intercambio campesinos y cultura indígena

Estrategia Características Ejemplos de vigencia

Día de plaza

Comercio informal

Intercambio comunitario

De tradición prehispánica, permite el

intercambio de bienes, servicios y capital en

las microrregiones

Favorece la especialización productiva por

municipios, que a su vez permite un

comercio de larga distancia y empresas

familiares.

Abastece los hogares con insumos a precios

competitivos, ya que no se encarecen con

transporte y costos de comercialización.

Incentiva la competencia entre los

productores, equilibrando la oferta y la

demanda de productos agrícolas

básicos.

Aunque siempre existió el comercio

trashumante, recientemente se ha

transformado en una estrategia de

sobrevivencia, que permite ingresos

monetarios para la sobrevivencia en un

primer momento, y para la compra de

tierras, construcción de la vivienda o

instalación de empresas familiares.

Los mecanismos culturales de reciprocidad y

ayuda mutua están normados

comunitariamente, y su observancia es

obligada; constituyen un mecanismo

fundamental en la estrategia de sobrevivencia

de los pueblos indígenas.

Textiles y manzanas en Chichicastenango, El Quiché

Verduras en Almolonga, Quetzaltenango

Cebollas en Zunil, Sololá, Sacapulas y Cunen

Ajo en aguacatán

Manzana: Chichicatenango, Huitán, San Juan Ixcoy

Café: toda la zona límite altitudinal inferior del

Altiplano y Las Verapaces

Lana en Momostenango, Totonicapán

Muebles de madera de pino en Totonicapán

Papas en Ixchiguán, San Marcos

Duraznos en San Miguel Ixtahuacán, San Marcos

Ganado ovino en San Marcos, la sierra de los

Cuchumatanes, Nahualá

Caña de azúcar en Chicamán, Uspantán, El Quiché.

Tiendas y comercio ambulante de originarios de

Momostenango

Comercio ambulante de hierbas medicinales de

Sololá

Comercio de verduras de Almolonga en El Salvador.

“Cambio de Mano” para la siembra de la milpa, la

construcción de la vivienda en la mayoría de las

comunidades indígenas rurales.

Grupos de productores de cal en Cabricán,

que intercambian trabajo en un sistema de

turnos.

Préstamo de granos básicos entre las familias, que se

devuelven a la siguiente cosecha.

94


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

Estrategia Características Ejemplos de vigencia

Intercambio entre

comunidades

Gestión y trabajo

comunal

Mecanismos de carácter comunitario,

normados moralmente, que se

establecen entre comunidades vecinas,

generalmente, pertenecientes a la

misma comunidad lingüística.

En todas las comunidades, se encuentra

regulado el sistema de trabajos

comunales con aportación de mano de

obra o tiempo para la gestión de los

asuntos comunales, para obras de

beneficio colectivo, que a su vez

garantiza el acceso a los bienes y

servicios comunales.

Préstamo de tierra para sembrar a cambio de madera

del bosque entre las comunidades de Yalambojoch y

de Bulej, en Huehuetenango.

Apoyo con mano de obra en caso de desastre.

Introducción de agua potable, mejoramiento de

carreteras, construcción de escuelas o salones

comunales, mejoramiento de fuentes de agua, faenas

de introducción de energía eléctrica.

Desempeño de cargos como autoridades o servidores

comunitarios, ad honorem

Cuidado y mejoramiento del bosque, que da acceso a

madera, broza, leña, y más recientemente, agua.

Fuente: Elaboración propia con base en los informes comunitarios del Proyecto: “Investigaciones en derecho consuetudinario y poder local”, (COPMAGUA, 2000).

En cuanto al comercio regional, está establecido

uno o dos días de plaza en los que se

realizan operaciones comerciales con mayor

intensidad, aunque existen comercios establecidos

de manera permanente en los centros

más prósperos, y cuyos propietarios son

comerciantes indígenas y comerciantes ladinos

de ingresos medios o altos. Confluyen allí los

comerciantes compradores o vendedores que

han podido reunir productos en los mercados

locales, y que generalmente, ya no son productores,

sino intermediarios que transportan

al mercado de la capital y a algunos mercados

centroamericanos estos productos. Alrededor

de los mayoristas, existen comerciantes medianos

o pequeños que aprovechan los precios

y la plaza para el comercio minoritario por

cuenta propia. Llegan a estos mercados productos

producidos en regiones no indígenas,

en empresas medianas o grandes: tomate, maíz

de las fincas de la Costa, frutas del oriente, etc.

De estos mercados, son llevados a los mercados

locales por el mediano comerciante,

indígena o ladino (generalmente el dueño de

un vehículo de carga).

En ambos niveles, existe una especialización

en los productos que se intercambian, como

se puede apreciar en el cuadro 18.

Estos mecanismos de comercialización

constituyen ejemplos de mercados donde la

oferta y la demanda juegan un papel de primera

magnitud en los precios; comerciantes de

distintos lugares, que ofrecen el mismo

producto, deben regirse por parámetros de

oferta, calidad del producto, etc., al fijar el

precio. Es común que los precios de los

perecederos sean rebajados al final de la

jornada, lo cual es aprovechado por los

comerciantes de menores ingresos, pues la

calidad es menor que al iniciar el día.

Además, existe una red de comerciantes ambulantes

que venden de aldea en aldea bienes

de consumo básico, estacionales o productos

como enseres, ropa, vajillas, etc. Tienen una

ruta establecida, y generalmente se desplazan

a pie hasta las aldeas más remotas. Una vez

que logran reunir o conseguir un pequeño capital,

la tendencia es a establecerse en mercados

locales en condiciones precarias, pues no

En cuanto al comercio regional, está

establecido uno o dos días de plaza en los

que se realizan operaciones comerciales

con mayor intensidad, aunque existen

comercios establecidos de manera

permanente en los centros más prósperos,

y cuyos propietarios son comerciantes

indígenas y comerciantes ladinos de

ingresos medios o altos.

95


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

abandonan su lugar de origen, sino que

combinan esta actividad con el cultivos de su

parcela. Asimismo, existe una tendencia de

ciertas etnias a desempeñar actividades

comerciales; tal es el caso de los indígenas

K’iche’ o los Mam de Todos Santos, Huehuetenango;

mientras que otras no se interesan

por esta actividad fuera de su ámbito local o su

comunidad lingüística, como los Q’eqchi’, por

ejemplo.

SISTEMAS DE CRÉDITO Y AHORRO

Las principales instituciones de crédito del

área rural funcionan bajo la figura jurídica de

sociedades civiles sin fines de lucro, que reciben

donaciones de organizaciones internacionales.

Su alcance y mecanismos de funcionamiento

son limitados, y no existen regulaciones precisas

sobre su funcionamiento. En 1998, 30 ONGs

tenían programas de crédito a microempresas,

atendiendo principalmente a los departamento

de Chimaltenango, Sololá, Quetzaltenango,

Totonicapán y Guatemala (PNUD:1999: 161).

Algunas ONG y organizaciones políticas han

operado sistemas de crédito para insumos,

proporcionados a personas en extrema pobreza,

a quienes no se les cobraban intereses o gastos

de manejo, pero sus tasas de recuperación son

bajas.

Otra institución que tiene presencia en el

área rural es el BANRURAL, institución de capital

mixto que se orienta al financiamiento

de actividades relacionadas con el desarrollo

rural. Sin embargo, el sector financiero formal

tiene poca presencia en el área rural, ya

que del total prestado en 1997, sólo el 5%

provino de este sector. Además, se encuentra

concentrado en las áreas urbanas: el 91.7 de

los préstamos otorgados por este sistema

formal en ese mismo año, se concedieron en

el departamento de Guatemala (PNUD:

1999:160)

No existen instituciones de crédito que sustente

las actividades productivas de los pueblos

indígenas, por la carencia de garantías

prendarias A raíz de la experiencia histórica

que han sufrido los pueblos indígenas, existe

una resistencia a considerar la parcela como

garantía de un crédito, pues los indígenas

sospechan siempre la posibilidad de sufrir

un fraude. Además, generalmente las pequeñas

parcelas no están debidamente registradas.

Por ello, los créditos que recibe el productor

rural provienen del llamado sector informal

financiero, destacándose los créditos otorgados

por comerciantes que adelantan productos y

se les paga en efectivo posteriormente.

Los sistemas de créditos más usados por los

indígenas son de carácter familiar, en primer

lugar, o comunitario, en segundo. Generalmente,

en este nivel el crédito se obtiene para

necesidades apremiantes; solamente las

familias indígenas de ingresos medios intercambian

préstamos para fines productivos. En

este nivel, funciona sin necesidad de documentos;

el trato se cierra sobre la base de la

palabra de los involucrados. Fuera del linaje o

familia extendida, el crédito responde a

prácticas de usura, generalmente en manos de

ladinos comerciantes de las cabeceras o

comerciantes indígenas prósperos. Aunque

existe un intercambio interétnico, estos tratos

también se respaldan con la palabra aunque,

eventualmente, se firman recibos o compromisos

sin validez legal, pero que constituyen

obligación moral para el solicitante. Algunos

alcaldes o autoridades locales participan o

firman como testigos en estas transacciones.

Otra alternativa es el patrón o dueño de la finca,

a quien le abonan con parte de los ingresos

obtenidos como asalariados.

Las cooperativas de ahorro y crédito han tenido

un papel importante en facilitar a los pequeños

productores el acceso al crédito, pues cubren

el 35% de los préstamos menores de Q20 mil.

“En 1997, existían en el país un total de 271

cooperativas de ahorro y crédito y agrupaban

a casi 180,000 asociados, equivalente al 7.3%

de la PEA nacional…” (PNUD. 199:161) Sin

embargo más del 50% de los préstamos canalizados

fueron destinados a la vivienda y gastos

personales.

96


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

Las comercializadoras de café, cardamomo,

vegetales y frutas conceden créditos a sus

proveedores, exigiendo como garantía el

contrato de los productos a futuro, que conlleva

para el productor el riesgo de pérdida de

oportunidades cuando los precios suben en el

mercado internacional.

En el medio rural las tasas de interés son diferenciadas,

como se muestra en el cuadro.19:

Cuadro 19: Tasas de interés, por institución

crediticia 1996 (en porcentaje)

Institución

financiera

BANRURAL

FUNDAP

Banco Pop de CDRO

Génesis Empresarial

Bancos comerciales

Fuente: PNUD, 1999, Pág. 162

Tipo de

préstamo

A organizaciones de

segundo piso

Pequeñas empresas

Microempresas

Proyectos productivos

comunales

Grupos solidarios y bancos

comunales

Préstamos individuales

Micro o pequeña empresa

comunitarias

Actividades diversas

Tasa activa promedio

Tasas

anuales, %

15

16-19

32

26-30

18

24-36

34

24

18

POBREZA, POBREZA EXTREMA Y

Y EXCLUSIÓN SOCIAL DE

LOS PUEBLOS INDÍGENAS

A partir de los datos de la Encuesta Nacional

de Ingresos y Gastos Familiares, realizada

entre 1998 y 1999 por el Instituto nacional de

Estadística, el Banco Mundial realizó un análisis

de los niveles de pobreza en Guatemala. El siguiente

cuadro concentra los resultados obtenidos

para las regiones administrativas en las

que se divide Guatemala; se ha agregado también

el porcentaje de población indígena y el

de la población nacional que se concentra en

esas regiones.

Las principales conclusiones del estudio mencionado,

con respecto a los pueblos indígenas

y a los hogares encabezados por mujeres, son

las siguientes:

• La mayoría de los pobres viven en las regiones

nor-occidental, y sur-occidental,

donde se concentra un tercio de la población

nacional y el 58.9% de la población

indígena del país. Nacionalmente,

la mitad de la población es pobre, y más

de la cuarta parte es extremadamente

pobre.

• La pobreza afecta a las dos terceras partes

en las áreas rurales, contra una tercera

parte de los habitantes de las ciudades;

mientras que el 38% de los residentes

rurales viven en pobreza extrema, solamente

el 7% se localiza en las ciudades.

Así, la probabilidad de ser pobre depende

de la localización geográfica de los hogares:

las poblaciones rurales encaran

mayores probabilidades de ser pobres o

extremadamente pobres en todas las

regiones. De igual manera, las regiones

que tienen los más altos niveles de pobreza

97


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

en las áreas urbanas (norte, nor-occidente

y sur-occidente) tienen también los más

altos niveles de pobreza en las áreas

rurales, cuando se comparan con las otras

regiones. Un hogar urbano en la región

metropolitana tiene un consumo per cápita

esperado 33% mayor que en Petén.

Las regiones nororiente y central tienden

a contar con buenos ingresos en el área

rural, mientras que las regiones sur occidente

y nor-occidente tienden a estar por

debajo.

• Las diferencias en la participación de la

fuerza de trabajo y salarios entre regiones

se deben a las diferencias en las características

de las regiones, más que a las diferencias

de características entre los hogares.

Cuadro 20: Guatemala: Pobreza y pobreza extrema,

calculadas a partir de gastos y consumo por regiones administrativas

% de la población que está en*:

Región

Departamento

% de la

población

indígena

% de la

población

nacional

Pobreza extrema*

Pobreza moderada*

Ingreso Consumo Ingreso Consumo

Norte

Alta Verapaz

Baja Verapaz

16.4

7.5

11.85

14.15

9.81

10.44

Noroccidente

El Quiché

Huehuetenango

22.1

13.97

28.98

27.52

19.3

18.6

Sur-occidente

Quetzaltenango

Totonicapán

San Marcos

Sololá

Retalhuleu

Suchitepéquez

36.8

22.9

22.86

32.2

26.49

29.84

Petén

Petén

1.7

2.93

3.47

3.24

3.41

3.3

Sur-oriente

Jutiapa

Jalapa

Santa Rosa

3

7.85

10.91

6.94

9.29

8.7

Nororiente

Zacapa

Chiquimula

Izabal

El Progreso

4

10.69

10.75

8.82

10.59

10.94

Central

Sacatepéquez

Chimaltenango

Escuintla

9.9

11.02

7.38

4.68

10.73

9.25

Metropolitana

Guatemala

6.4

23.04

3.8

2.45

10.38

8.93

Línea base de Indicadores de bienestar: Ingreso per cápita y consumo (incluyendo autoconsumo y valores imputados a algunos bienes) se usan como

indicadores de bienestar en las líneas base estimadas. Para la ciudad de Guatemala, en julio de 1998, la Línea de Pobreza Extrema fue de Q1873 por año y por

persona (US$ 0.66 por persona y por día), tanto que la Línea de Pobreza moderada se calculó en Q4,777 por persona por año (US$ 1.68 por persona y por día).

Fuente: Censo de 1994 y Guatemala Poverty Diagnostic, Banco Mundial.

98


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

• Las tasas de pobreza varían poco de

acuerdo al género en el hogar, pero los

hogares encabezados por mujeres son

más pobres que los demás, cuando se

les compara bajo las mismas condiciones.

• En Guatemala, la desigualdad es relativamente

alta; siendo mayor en las áreas urbanas

que en las rurales, y más alto nacionalmente

que en las áreas rurales y

urbanas.

• Hogares encabezados por indígenas

tienen mayores probabilidades de ser

pobres que los encabezados por no

indígenas. En las áreas urbanas, los

hogares indígenas son un tercio de la

población, contra casi 60% en las áreas

rurales. Aún cuando otras características

se mantengan constantes, los indígenas

tendrán mayores probabilidades de ser

pobres, con una pérdida en ingreso per

cápita o consumo de cerca de 15% del

promedio. Estos hallazgos sobre las

desventajas encaradas por los pueblos

indígenas son confirmados por otros

resultados.

• Los jefes de hogar auto-empleados tienen

la más alta probabilidad de ser pobres,

seguidos por los trabajadores no pagados

y los trabajadores asalariados. Los que

tienen las menores probabilidades de ser

pobres son los jefes de hogar y las esposas

que son empleadores. Los trabajadores en

el sector formal tienen menores probabilidades

de ser pobres, y lo mismo pasa con

los trabajadores del sector público cuando

se les compara con el sector privado;

igualmente, los hogares con jefes de familia

o esposas dedicados a la agricultura

es más probable que sean pobres que los

que trabajan en otros sectores.

• Manteniendo otras variables constantes,

la pobreza se incrementa con el número

de hijos. Decrece con la edad del jefe

de hogar, y es más alta para hogares

encabezados por mujeres; tienen un

ingreso per cápita de 5 a 20% más bajo

Manteniendo otras variables constantes,

la pobreza se incrementa con el número

de hijos. Decrece con la edad del jefe

de hogar, y es más alta para hogares

encabezados por mujeres; tienen un

ingreso per cápita de 5 a 20% más bajo

que los encabezados por hombres, siendo

mayor el impacto de ser mujer en el área

rural que en la urbana

que los encabezados por hombres,

siendo mayor el impacto de ser mujer

en el área rural que en la urbana.

• La mayoría de las diferencias entre participación

de género y fuerza de trabajo

son debidos a factores estructurales: Pagan

encontró, usando datos de la Encuesta

de Empresarios Rurales y Servicios financieros

de 1997 que la participación en

la fuerza de trabajo por parte de los hombres

alcanza el 86.5% y solamente al 24.0%

de mujeres; mucho de este diferencial

resulta de factores de demanda (estructura

del mercado de trabajo). El incremento en

educación de las mujeres no es suficiente

si no se complementa con políticas hacia

cambios estructurales de los mercados de

mano de obra rurales. Una mujer dedica

2.4 horas extra a la semana (31% de incremento

en promedio) a la producción

de brócoli por cada hija mayor de 10 años

de edad, ya que ellas toman la responsabilidad

del trabajo de la casa. Una de las

principales tareas de la mujer son los

oficios, y sólo después de cumplirla (ella o

las hijas) la mujer invierte tiempo en

actividades generadoras de ingresos para

sí misma o para su esposo.

• Los pobres rurales también sufren de falta

de acceso a la tierra, crédito y tecnología.

Pocos empresarios rurales usan servicios

financieros, y quienes lo hacen son los

99


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

mejor ubicados en términos de ingresos.

Solamente 3% de los empresarios rurales

pidieron préstamos en los bancos. A pesar

de las diferencias en los intereses (desde

2.7-3,5 por mes hasta 10.5-12.5 por mes),

los mercados de crédito formal, semi-formal

e informal coexisten, segmentados,

con limitada movilidad entre ellos. Tres de

cada cuatro empresarios no usan ninguna

clase de crédito y quienes lo usan reciben

sólo un tipo de crédito (47% sólo préstamos

en efectivo, 27% recibieron crédito

comercial, 13% sobre ventas a crédito y

13% sobre otras formas de crédito).

• La red de carreteras limitada de Guatemala

constriñe la productividad rural. La red

carretera es pequeña (4000 Km, de carreteras

primarias y secundarias pavimentadas,

y 10,000 de terciarias sin pavimentar.

Cerca del 60% de las vías requieren

rehabilitación, lo cual provoca altos costos

de transporte y falta de confiabilidad

en el servicio. Esta situación desincentiva

la productividad rural e ingresos. Por

ejemplo, en San Marcos se estima que los

precios del mercado se elevan al doble

para algunos productos.

• A pesar del progreso en la adopción de

cultivos de exportación en algunas áreas,

los pequeños productores no se benefician

de los ingresos, y no son capaces de cumplir

con los requerimientos establecidos

por los compradores internacionales. La

probabilidad de adopción de cultivos de

exportación entre pequeños campesinos

con menos de una hectárea es superior al

70%; la producción de agro-exportación

es de 0.35 hectáreas para campesinos con

dos a cuatro hectáreas de tierra, y se eleva

para extensiones mayores; pero no se

sostienen en la competitividad a largo

plazo, ni son capaces de cumplir con las

regulaciones sobre pesticidas residuales.

• Los campesinos de subsistencia son

menos responsables de los cambios de

precios que los grandes productores.

• En Guatemala se ha progresado en

elevar el Índice de Desarrollo Humano

(PNUD), pero este nivel está debajo de

lo esperado dado el PIB per cápita del

país.

Este estudio pone de manifiesto que en la

situación de los pobres se combinan dos

efectos: la región en la que habitan (ruralidad)

y la pertenencia a los pueblos indígenas

(etnicidad). Esto coloca en mayor desventaja

al campesino o jornalero indígena, en comparación

con otros sectores de la sociedad que

viven en condiciones similares. Asimismo,

son los indígenas los que tienen menor oportunidad

de acceso al mercado formal de la

economía, con lo cual su probabilidad de mejorar

su situación económica disminuye.

De igual manera, las mujeres soportan la

discriminación de género en relación al acceso

e inserción en el mercado laboral; por ello, las

mujeres indígenas campesinas son quienes se

encuentran en peor situación, y quienes tienen

las menores oportunidades para desarrollarse

y mejorar.

El PNUD ha elaborado un índice de Desarrollo

Humano que se basa en indicadores de ingreso,

esperanza de vida y educación (alfabetismo,

asistencia a la educación primaria, secundaria

y universitaria, que mide las opciones de

desarrollo humano, y que arrojó los siguientes

resultados:

Estos resultados se presentan en la Gráfica

3, en la cual se puede advertir que los departamentos

en los que habitan la mayor proporción

de indígenas, ocupan también los

más bajos valores del Índice de Desarrollo

Humano.

100


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

Cuadro 21: Posiciones de los departamentos de acuerdo con el

Índice de Desarrollo Humano (IDH), y composición étnica, 1995-1996

El más alto

Siete más altos

Siete intermedios

Siete más bajos

Fuente: (PNUD, 1998).

Departamento

Guatemala

Zacapa

Sacatepéquez

El Progreso

Retalhuleu

Izabal

Santa Rosa

Quetzaltenango

Petén

Escuintla

Jutiapa

Baja Verapaz

Chiquimula

Suchitepéquez

Chimaltenango

San Marcos

Huehuetenango

Sololá

Totonicapán

Quiché

Alta Verapaz

IDH

0.829

0.538

0.534

0.526

0.524

0.499

0.481

0.464

0.461

0.456

0.451

0.477

0.441

0.441

0.438

0.41

0.395

0.391

0.374

0.366

0.355

Composición

Étnica (%)

12.3

4.4

41.6

2.1

33.3

22.8

2.6

65.1

26.2

6.4

5.1

55.5

29.5

57.4

77.7

42.5

63.8

93.6

94.5

83.4

89.0

101


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

Gráfica 3: El Indice de Desarrollo Humano elaborado por el Programa

para el Desarrollo de las Naciones Unidas (PNUD)

Indice de Desarrollo Humano, por Departamentos

Indice

0.9

0.8

0.7

0.6

0.5

0.4

0.3

0.2

0.1

0

Guatemala

El más

alto

Zacapa

Sacatepéquez

El Progreso

Retalhuleu

Izabal

Santa Rosa

Quetzaltenango

Petén

Escuintla

Jutiapa

Baja Verapaz

Chiquimula

Suchitepéquez

Chimaltenango

San Marcos

Huehuetenango

Sololá

Totonicapán

Quiché

Alta Verapaz

Siete más altos Siete intermedios Siete más bajos

Posiciones

Fuente: (PNUD, 1998).

102


LOS SERVICIOS SOCIALES: SITUACIÓN

ACTUAL DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS

EL ACCESO AL SERVICIO DE SALUD

En el ámbito nacional, la población indígena

enfrenta problemas de salud derivados de la

insuficiente alimentación, extrema pobreza e

inexistencia de políticas y planes de salud de

carácter preventivo. Así, las principales enfermedades

y problemas de salud detectados

por la Encuesta Nacional de Salud Materno-

Infantil, son: Infecciones respiratorias, parasitismo

intestinal, enfermedades diarreicas,

neumonías y bronconeumonías, enfermedades

de la piel, anemias, desnutrición, enfermedad

péptica, infección del tracto urinario y conjuntivitis(IDIES,

1995; PNUD, 1999). Muchos de

ellas tienen su origen en las condiciones de

sanidad ambiental de las comunidades, o en

las condiciones laborales bajo las cuales

desempeñan su trabajo como jornaleros

agrícolas.

Mientras que en 1981, la mortalidad infantil de

los mestizos alcanzaba 90 por mil nacidos vivos,

en los indígenas era de 117 por mil nacidos

vivos. Estos indicadores han disminuido para

los dos grupos poblacionales, pero la diferencia

se ha mantenido, como puede apreciarse en el

siguiente cuadro.

Cuadro 22: Estadísticas de salud por etnicidad

Estadísticas vitales 1

Tasa de natalidad,

1997

Tasa global de fecundidad,

1995-1000

Tasa de mortalidad,

1997

Mortalidad Materna,

1997

Deptos. 75%-100% indígenas

Deptos. 50%-74.9% indígenas

Deptos. 25%-49.9% indígenas

Deptos. 0%-24.9% indígenas

39.57

38.59

36.52

33.08

5.61

5.47

5.45

4.94

5.56 140.3

6.48 100.7

5.85 71.4

6.18 27.8

Desnutrición 2 Crónica

Aguda Global

Indígenas

No indígenas

67.3

34.1

2.2

2.7

33.6

18.6

Mortalidad infantil y materna 3

Mortalidad infantil

Mortalidad de la Niñez

Indígenas

No Indígenas

56

44

79

56

103


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

Servicios hospitalarios 4 Centros de Salud tipo A Centros de Salud tipo B Puestos de Salud Camas

Deptos. 75%-100% indígenas

Deptos. 50%-74.9% indígenas

Deptos. 25%-49.9% indígenas

Deptos. 0%-24.9% indígenas

0.007

0.001

0.003

0.006

0.023

0.023

0.024

0.027

0.096 0.269

0.092 0.459

0.096 0.439

0.127 1.547

Servicios médicos 4

Presupuesto per cápita

Hospitales (en Q)

Médicos

Enfermeros

Enfermeros

Auxiliares

Cobertura

al parto 2

Deptos. 75%-100% indígenas

Deptos. 50%-74.9% indígenas

Deptos. 25%-49.9% indígenas

Deptos. 0%-24.9% indígenas

15.73

28.79

28.30

143.0

0.039 0.030

0.029 0.023

0.039 0.029

0.130 0.054

0.186 4.5

0.123 12.7

0.210 18.4

0.387 18.6

1 Tasas por mil nacidos vivos. 2 En porcentajes. 3 Tasas de defunción por mil nacidos vivos. 4 Tasas por 1000.

Fuente: PNUD, 1999, cuadro 37, p. 240; Cuadro 38, pag. 240; cuadro 38ª, Pág. 241, y cuadro 39, Pág. 243.

La mayor parte de la población indígena,

ante la carencia de servicios públicos de

atención, cuenta con un sistema propio

que tiene su base en el concepto indígena

de salud como equilibrio entre el cuerpo y

el espíritu, con un manejo sistemático de

la herbolaria y prácticas médicas

ancestrales.

Para solucionar este problema, se requiere un

mejoramiento sustancial en la cobertura y eficacia

de los servicios de carácter preventivo, el

subsidio o abaratamiento de las medicinas, y

un mejoramiento de los criterios de atención

de los empleados, para que se registren

cambios visibles y de impacto en la atención

de la salud de la población indígena. Así, se

constata que el gasto público en salud y

asistencia social no ha seguido patrones que

reflejen políticas sostenidas de incremento. Por

ello mismo, el Estado podría establecer metas

de atención de la problemática de los pueblos

indígenas, como resultado de un intento por

mejorar las condiciones actuales. Distintas

iniciativas de trabajo social han constatado la

existencia de puestos de salud que permanecen

cerrados por falta de contratación del personal,

así como ausentismo laboral. Esta operación

deficiente de los pocos recursos existentes

impide el acceso al sistema de salud de toda la

población de escasos recursos. En el caso de

los pueblos indígenas, se agrega como agravante

la barrera cultural e idiomática, y la

discriminación de que son objetos quienes

solicitan el servicio de salud.

La mayor parte de la población indígena, ante

la carencia de servicios públicos de atención,

cuenta con un sistema propio que tiene su base

en el concepto indígena de salud como equilibrio

entre el cuerpo y el espíritu, con un manejo

sistemático de la herbolaria y prácticas médicas

ancestrales. Este sistema ha revelado una

eficiencia envidiable; en la mayoría de las

comunidades rurales, entre el 90% y el 95% de

los nacimientos son atendidos por las parteras

tradicionales, muchas de las cuales han recibido

capacitación en salud preventiva y tratamiento

posparto, así como en los sistemas de canalización

de los casos graves hacia las clínicas del

sistema nacional de salud, donde no siempre

reciben atención. Asimismo, sanitaristas formados

por ONG y el sistema nacional de salud

comienzan a integrarse en los sistemas tradicionales

de salud, desempeñando tareas de

prevención de enfermedades y primeros auxilios.

Asimismo, los dirigentes comunitarios han expresado

la necesidad de diseñar propuestas de

atención a la salud que permitan la conexión

entre la rica experiencia de los pueblos indíge-

104


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

nas y los programas gubernamentales de salud:

“En la medicina, únicamente se ha reconocido

un sistema, pero hay dos, el occidental y el

sistema médico indígena; esa riqueza está

discriminada y se está perdiendo. Estamos en

una etapa neoliberal, y el pueblo maya está

haciendo lo que ya se dice en la teoría, porque

el sistema de salud a nosotros siempre nos ha

costado… Pero la medicina occidental es muy

cara; en cambio, la nuestra es muy barata, y

siempre está al alcance de las comunidades.

Sólo que necesita fortalecer su base técnica.

El gobierno puede introducir nuestra medicina

en su planteamiento; no necesita cambiar nada…solamente

un cambio de enfoque…Pero

para eso se necesita modernizar el sistema de

salud, para que comprenda los dos sistemas,

que además son complementarios…Si consideramos

que en la atención materna, el 98%

de la atención del parto lo hacen las comadronas,

nuestra medicina siempre ha sido

pagada por el usuario…

Sabemos que el gobierno ha invertido en la

capacitación de comadronas; pero no han

avanzado porque no fortalecen la medicina

indígena. Se han invertido muchos recursos en

la capacitación de comadronas; ellas vienen,

reciben el curso de capacitación, y dicen que

sí a todo, pero no lo hacen. No cambiamos

nuestras prácticas, no porque somos tontos,

sino porque tenemos nuestra ciencia y nuestra

lógica…En nuestras prácticas también hay

ciencia que no ha sido apreciada…¿Qué

significa comadrona en español “Estar

enfrente de” la mujer que va a parir. Pero nuestra

medicina es más profunda. Nosotros decimos

AC Jun, “la que tiene capacidad, la que puede,

la que nace para eso”. También decimos Ratit

Ak’al, que quiere decir “la Abuela del niño o de

la niña”. Porque entre nosotros no cualquiera

puede ser comadrona solamente porque quiere,

sino que nace para eso, de acuerdo a su signo

del calendario. Desde que nace, es educada

por tradición oral, en toda la práctica de la

medicina” (Consulta para el Plan de Desarrollo

Indígena) (Martínez y Bannon, 1997: 26-27).

El cuadro siguiente permite conocer los principales

gastos que realizan los guatemaltecos en

salud, con datos de la Encuesta Nacional de

Ingresos y Gastos Familiares; como puede

apreciarse, los más pobres tienen mayores

gastos para tener acceso al servicio de salud, en

comparación con el quintil de ingresos superior.

Cuadro 23: Gastos de hogares en salud y uso de facilidades

para el cuidado de la salud, 1998/1999 (en Q)

Quintiles basados en consumo per cápita

Localidad y etnicidad

No

Rural

Indígena

indígena

Quintil

más pobre

2º 3º 4º

Quintil

más rico

Urbano

Todos

Consulta médica

Ortopedia

Servicio externo

Hospitalización

Seguro médico

IGSS

Hospital Público

Hospital Privado

Centro de salud

Puesto de Salud

Clínica privada

Curandero/hierbero

Farmacéutico

Auto-medicación

979 1000 1010 924 981

73 80 73 73 103

1251 616 671 674 617

1770 1555 1499 1566 1430

70 28 8 21 34

Uso de facilidades para el cuidado de la salud

0.2 1.9 2.3 6.5 9.9

8.1 12.6 15.9 20.5 16.9

2 1.7 2.4 2.3 6.5

31.6 31.1 31.1 21.1 7.7

14.5 11.1 8.7 6.4 2.3

7.1 13.1 18.6 30.6 50.8

2.6 3.2 1 0.7 0.6

16.7 11.1 9.1 5 2.3

17.3 14.1 10.8 6.9 3

Fuente: Banco Mundial, Guatemala Poverty Diagnostic, usando la ENIGFAM (1998/1999).

1132 602 1204 605 990

105 20 114 27 83

787 213 817 304 634

1776 617 1842 791 1467

33 0 37 1 24

7.8 1.8 6.4 1.8 4.2

20.2 11.2 17.3 12.3 14.9

4.3 2.2 4.5 1.4 3

20.5 26.9 23.7 24.9 24.3

2.8 12.4 6.1 11.1 8.5

34.7 17.5 31.3 17.1 24.5

0.4 2.5 0.3 3 1.6

3.8 12.1 5.2 12.5 8.7

5.6 13.5 5.2 15.8 10.3

105


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

Igualmente, las diferencias tanto en consumo

como en acceso a servicios de salud demuestra

la diferencia entre el gasto urbano y el rural, y

entre la población indígena y no indígena, corroborando

las tendencias de exclusión de las

regiones rurales y de los pueblos indígenas.

EL ACCESO AL SERVICIO EDUCATIVO

En Guatemala, existe una relación creciente y

directa entre ingresos y nivel de escolaridad.

En este aspecto, como ya fue señalado anteriormente,

se manifiesta también la exclusión de

los pueblos indígenas: mientras que la escolaridad

de los mestizos era de 4.2 años en 1989,

la de los indígenas alcanzaba apenas 1.3

años. Sin embargo, el problema es mucho más

complejo que la simple prestación del servicio

educativo, ya que una de las demandas mayores

de las comunidades indígenas se refiere a

la educación bilingüe e intercultural. Este aspecto

constituye también un compromiso del

Estado de Guatemala, el cual ha dado origen a

la creación de la Comisión Paritaria de Reforma

Educativa, integrada por dirigentes indígenas

y delegados gubernamentales, y el Consejo

Consultivo de Reforma Educativa, que prepara

actualmente la propuesta que hará realidad

la oficialización de la educación indígena en

Guatemala. Mientras tanto, se han realizado

esfuerzos tendientes a satisfacer la demanda

educativa bilingüe, mediante la creación de la

Dirección General de Educación Bilingüe en

el Ministerio de Educación; sin embargo, los

esfuerzos son muy pequeños aún con relación

a la cantidad de población demandante.

Las conclusiones del estudio sobre pobreza del

Banco Mundial con relación a la incidencia de

la escolaridad en el desempeño de los individuos

y sus posibilidades de superar la pobreza,

fueron:

• Las tasas de retorno (ganancias marginales

por año de escolaridad) muestran que en

áreas urbanas, son del 9% y10% para hombres

y mujeres con 6 a 7 años de escolaridad,

en tanto que son de 12 a 15 por ciento

para quienes completaron de 15 a 16

años. El capital humano explica cerca de

una tercera parte del diferencial entre indígenas

y no indígenas, según los datos

de la ENS de 1989; las mujeres y los indígenas

ganan hasta 46% menos que los no

indígenas. Entre los indígenas, las tasas

de retorno fueron en este estudio del 12%.

• Mientras una mejor educación claramente

ayuda a salir de la pobreza, esto no es

suficiente si solamente un miembro de la

familia está trabajando. Entre más alta la

educación, más altos los salarios; mayor

experiencia también genera mayores ingresos.

Sin embargo, a lo largo del ciclo

de vida, una persona con primaria o secundaria

no gana lo suficiente para salir de la

pobreza cuando se toma un incremento

típico en la familia. Esto es importante para

mejorar las oportunidades de empleo,

entrenamiento y ganancias de las mujeres.

• Alba(1996) usó datos de adolescentes y

adultos jóvenes en cuatro aldeas rurales

de Guatemala para medir el impacto de la

escolaridad sobre los salarios, y encontró

que la tasa de retorno de la escolaridad es

más baja, de cerca de 5.9%, cuando se

toman en cuenta prejuicios potenciales

(auto selectividad en la muestra, capacidad

innata, antecedentes familiares y calidad

de la escolaridad). Asimismo, las mujeres

ganan entre el 59.6 y el 66.4% de los salarios

de los hombres, con otras variables

constantes; estos hechos pueden ser relacionados

con el dato de que para la mujer,

la experiencia actual es más baja que la

experiencia potencial. Las mujeres tienen

menos experiencia actual que los hombres,

debido al cuidado de los niños y las obligaciones

familiares. Cuando un hombre

trabaja y acumula capacidades mientras

la mujer cuida los niños, estas diferencias

en capital humano podrían ser trasladadas

hacia los salarios. Se valora la experiencia

potencial en función de la edad (23)

• Para los más pobres, la inscripción en la

escuela primaria permanece lejos de la

universalidad y la transición a la secundaria

106


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

es difícil: a) la tasa de inscripción en preescolar

permanece baja para todos lo niveles

de ingresos; la inscripción en la primaria

está arriba del 100% desde el segundo

quintil, pero una buena cantidad de

los más pobres permanecen fuera de la

escuela, en tanto que solamente el quintil

superior logra una buena transición a la

secundaria, que es casi insignificante para

los más pobres. Las tasas de inscripción

son mayores en el área urbana que en la

rural, y más alta para los no indígenas en

comparación con los indígenas. Entre las

razones para no asistir, entre los indígenas

sobresalen la falta de deseo y la falta de

ingresos, seguida de la falta de deseo de

los padres.

• La educación bilingüe puede ayudar en

reducir las diferencias de logro educacional

entre los indígenas y no indígenas: Patrinos

y Psacharopoulos concluyeron que la educación

bilingüe baja las tasas de repetición

y de fracasos escolares, y que maestros

con experiencia en lenguas indígenas son

necesarios para cerca del 40% de alumnos

Existe también evidencia de que retrasar el

ingreso a la escuela puede retrasar los logros

educativos. En el medio rural, según

Gorman y Pollit, solamente 16% de los

niños completan el sexto grado en seis años

que ingresan a la escuela sin hablar español;

los alumnos de las escuelas bilingües

tienen más alta asistencia y promoción y

más baja repetición y fracasos escolares;

tienen también un impacto alto sobre su

desempeño.

• Existe también evidencia de que retrasar

el ingreso a la escuela puede retrasar los

logros educativos. En el medio rural, según

Gorman y Pollit, solamente 16% de los niños

completan el sexto grado en seis años.

En un período de 10 años, solamente el

46% de los niños completa los seis grados;

los autores concluyen que entrar tarde a

la escuela deja un mínimo grado de asistencia

y un más alto grado de deserciones.

Tasa de inscripción bruta

Cuadro 24: Inscripción bruta y razones

para no asisitir a la escuela, 1998/1999

Localidad y status indígena

Urbano Rural No ind. Indígena

Todos

Preescolar 25.7 23.2 17.5 29.6 24

Primaria 119.8 103.6 117.7 101.7 109.2

Secundaria 86 16.3 62.5 23.7 43.3

Superior 42.3 1.9 32.9 5.5 20.5

Razones para no inscribirse

La escuela queda lejos 0 3.3 1.8 3.2 2.7

No hay escuela 1.1 1.1 0.8 1.2 1.1

Faltan ingresos 44.4 28 35.1 28.8 31

No desean ir 20.5 28.5 21.7 29.9 27

Trabajo doméstico 2.7 3.6 3 3.7 3.4

Los padres no desean 12.1 14 15.6 12.6 13.7

Necesidad de trabajar 8.9 7.7 6.9 8.5 7.9

Otra razón 10.3 13.8 15.1 12.2 13.2

Tipo de escuela

Pública 61 85.7 66.8 82.9 74.1

Privada 39 14.3 33.2 17.1 25.9

Fuente: Guatemala Poverty Diagnostic, Banco Mundial

107


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

Este mismo estudio sistematizó los siguientes

datos, que reflejan los porcentajes de

población que tienen acceso al sistema educativo.

Evidentemente, para los habitantes

del medio rural y para los indígenas, la

transición entre la escuela primaria y la

secundaria es posible para menos de la

cuarta parte de los inscritos en el ciclo anterior,

e insignificante la cantidad de ellos

que puede inscribirse en instituciones de

enseñanza superior.

El Programa Nacional de Educación

Bilingüe (cuadro 25) contaba en 1995 con

1,367 escuelas, que eran el 12% del total

de los establecimientos educativos existentes,

que impartían sus lecciones en 11 idiomas.

Sin embargo, de estas escuelas, solamente

498 (36.4% del total) impartían el ciclo de primaria

completo (PNUD, 1998: 34). Automáticamente,

la mayoría de la población indígena está

condicionada a incorporarse a los establecimientos

educativos en español, en una clara

situación de desventaja en los primeros cuatro

años, por la falta de dominio del idioma. Aún

con las condiciones antes descritas los padres

de familia de los pueblos indígenas tienen una

gran esperanza en que el sistema educativo se

amplíe y sea más pertinente en cuanto a la

cultura de las Comunidades Lingüísticas.

Cuadro 25: Cobertura de la Dirección General de Educación Indígena

por tipo de escuela, departamento y comunidad lingüística (1995)

Departamento

Idioma

Escuelas

completas

Escuelas

Incompletas

Escuelas

unitarias

Total

Guatemala Kaqchikel 2 27 - 29

Sacatepéquez Kaqchikel 5 8 - 13

Chimaltenango Kaqchikel 43 54 - 97

Sololá Kaqchikel 11 32 - 138

K’iche’ 48 28 -

Tz’utujil - - 19

Totonicapán K’iche’ 58 47 - 106

Quetzaltenango K’iche’ 13 22 - 79

Mam 13 31 -

San Marcos Mam 22 41 - 63

Huehuetenango K’iche’ 4 6 - 258

Mam 63 40 -

Q’anjob’al - 103 -

Chuj - 12 -

Quiché K’iche’ 68 137 - 244

Ixil - 39 -

Baja Verapaz Q’eqchi’ - 2 - 13

Poqomchi - 2 -

Achi’ - 9 -

Alta Verapaz Q’eqchi’ 138 107 29 312

Poqomchi - 36 2

Izabal Q’eqchi’ - 5 2 7

Chiquimula Ch’orti’ - 8 - 8

Retalhuleu K’iche’ - 1 - 1

Total 11 idiomas 498 846 33 1,367

Fuente: PNUD, 1998, Pág. 35

108


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

En el país existen 102 escuelas normales que

forman maestros de educación primaria urbana,

y seis que se encargan de la formación de

maestros para el área rural. Las estadísticas reflejan

esta inadecuación, especialmente en

cuanto a calidad y retención del sistema educativo

nacional.

Además del reto de ampliar la oferta educativa

en el nivel primario, y la superación de los factores

de inequidad en el acceso, éxito y permanencia

en la escuela, Guatemala enfrenta el reto

de la calidad del servicio y de la orientación de

su contenido. Los procesos educativos actuales

deberían enfocarse hacia la educación intercultural,

y en el caso de la población indígena, bilingüe.

Estos cambios en el enfoque requieren

cambios legales e institucionales que todavía

demorarán, debido al arraigo del racismo en la

sociedad guatemalteca. Esta última afirmación

fue confirmada el 16 de mayo de 1999, cuando

en la Consulta Popular sobre reformas constitucionales

la mayoría de los ciudadanos

capitalinos y del oriente del país votó en contra

del reconocimiento de la identidad y derechos

de los pueblos indígenas, atendiendo el llamado

de sectores influyentes en los medios de

comunicación social.

EL ACCESO A LA VIVIENDA

El déficit habitacional de Guatemala es cercano

al millón de viviendas, y 740,000 deberían ser

reemplazadas, ya que han sido construidas con

materiales de baja calidad; asimismo, ochocientas

mil viviendas deberían ser dotadas de

servicios básicos y alrededor de 600,000 deberían

recibir un mejoramiento de los servicios

(PNUD, 2000:75). Como puede apreciarse, el

problema de la vivienda con acceso a los servicios

constituye un problema generalizado, ya

que depende fundamentalmente del nivel de

ingresos y de la cercanía al área urbana.

Aunque el origen étnico no es un condicionamiento

sobre el tipo de vivienda al que se tiene

acceso, es un hecho que los pueblos indígenas

tienen menor acceso a ingresos estables y

que habitan mayoritariamente en el área rural;

por ello, el 58.7% de los indígenas residen en

ranchos, mientras que sólo el 16.8 habita en

departamento (PNUD, 2000: 77).

Si se considera que existe hacinamiento cuando

más de tres personas comparten un dormitorio,

entonces, “con excepción de los hogares no

indígenas del área urbana, los demás, en promedio,

presentan un problema de hacinamiento.

Este es claramente inferior en las áreas

urbanas que en las rurales, en hogares no

indígenas que en indígenas, en hogares de

jefatura femenina que en los de jefatura

masculina” (PNUD, 2000: 78)

En cuanto a los servicios básicos, el cuadro 26

nos muestra la situación en que se encuentran

los hogares guatemaltecos, según la Encuesta

Nacional de Ingresos y Gastos Familiares 1998/

1999. Como se puede apreciar, los hogares con

jefe de familia indígena tienen un acceso

significativamente menor a los servicios cuando

se les compara con los no indígenas; lo mismo

pasa cuando se compara el área rural con la

urbana. En cuanto al sexo del jefe de hogar, no

hay diferencias grandes, aunque se aprecia una

tendencia leve a que los hogares encabezados

por mujeres estén en igual situación o mejor

que los hogares encabezados por hombres.

109


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

Cuadro 26: Acceso a los servicios básicos de la vivienda,

según jefatura de hogar, y área, según los datos

de la Encuesta Nacional de Ingresos y

Gastos Familiares, 1998/99. En porcentaje

Alcantarillado

Servicios sanitarios

Red de agua

Si No Inodoro Letrina No tiene

Energía eléctrica

Indígena 55.2 18.8 81.2 21.4 60.8 17.8 50.9

Urbano 84.2 63.4 36.6 64.9 30.9 4.2 83.6

Rural 43.3 0.7 99.3 3.7 73.0 23.3 37.6

Hombre 53.3 18.2 81.8 20.7 61.7 17.6 49.0

Mujer 63.1 21.5 78.5 23.6 57.6 18.8 59.1

No Indígena 70.4 43.7 56.3 53.4 34.3 12.3 74.8

Urbano 91.9 77.4 22.5 43.7 15.0 1.3 94.4

Rural 44.0 2.4 97.6 16.2 57.9 25.9 50.8

Hombre 68.2 40.8 59.2 51.3 35.3 13.4 72.8

Mujer 78.1 54.3 45.7 60.9 30.5 8.6 82.1

Fuente: PNUD, 2000, Cuadros 3.25, 3.26, 3.27y 3.28; Pág. 85, 86, 87 y 89.

110


ACCESO A LA INFORMACIÓN, LA CULTURA,

EL DEPORTE Y LA RECREACIÓN

ACCESO A LOS MEDIOS DE INFORMACIÓN

La concentración de los medios de información

en la ciudad capital y área metropolitana de

Guatemala es uno de los aspectos más visibles

del peso que la ruralidad tiene sobre la falta de

acceso a la información.

El cuadro 27 muestra que la mayoría de la

población tiene acceso a la información radial,

en tanto que los televisores se concentran

en las áreas urbanas y en los hogares no

indígenas. La proporción de teléfonos a los

que tienen acceso los indígenas es insignificante,

tanto en el área rural como en la urbana.

Así, la comunicación y la recepción de mensajes

en las áreas rurales y urbanas dependen

fundamentalmente del radio, aunque se sabe

que una proporción importante de la población

urbana tiene acceso a la televisión en lugares

públicos.

“En síntesis, aunque ha habido un crecimiento

en la última década, los servicios telefónicos

convencionales cubren escasamente a un 13%

de la población rural y a un 30% de la

población urbana. En cuanto a la telefonía

móvil los datos disponibles son limitados…”

(PNUD, 2000, 131).

Cuadro 27: Teléfonos, radios y televisores por jefatura de hogar, 1998

Según étnia y área

Teléfono Radio Televisor

Indígena 4.3 73.8 36.5

Urbano 13.8 76.7 70.1

Rural 0.4 72.6 22.8

Hombre 3.6 74.7 35.8

Mujer 7.2 70.2 39.6

No Indígena 23.4 74.6 71.8

Urbano 41.1 75.9 91.0

Rural 1.7 73.0 48.4

Hombre 21.8 74.9 70.0

Mujer 29.0 73.6 78.5

Fuente: PNUD, 2000, p. 130

111


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

No existen datos que diferencien el

consumo cultural por étnia. Sin embargo,

es de gran significación que la mitad

de la población no pueda tener acceso

a la lectura de un libro en su idioma,

y que sólo se hayan realizado esfuerzos

privados para editar diarios

bilingües.

ACCESO A LA CULTURA,

EL DEPORTE Y LA RECREACIÓN

En Guatemala se dedica el 5.8 del presupuesto

total al gasto del estado en cultura y deportes.

Dos guatemaltecos de cada 10,000 reciben

educación artística, sólo 2 de cada mil pueden

leer un artículo en los diarios, mientras que sólo

3 de 50,000 pueden asistir a un concierto anualmente.

Estos datos demuestran que la sociedad

guatemalteca sufre de una exclusión generalizada

en cuanto al acceso a los recursos

culturales.

No existen datos que diferencien el consumo

cultural por etnia. Sin embargo, es de gran significación

que la mitad de la población no pueda

tener acceso a la lectura de un libro en su idioma,

y que sólo se hayan realizado esfuerzos privados

para editar diarios bilingües.

Aunado con lo anterior, agrava la situación el

hecho de que los recursos culturales se encuentran

concentrados en el área metropolitana.

Asimismo, el gasto privado en recreación es

pequeño, y se encuentra concentrado en los

sectores de mayores ingresos del país. “A partir

de estos datos, es posible concluir que la

sociedad guatemalteca destina recursos

bastantes magros, lo cual se traduce en que

sólo una élite disfruta plenamente de los

bienes de la cultura, mientras una mayoría

queda al margen…” (PNUD, 2000: 134).

Sin embargo, existen otros aspectos de la

problemática de acceso a la cultura y a la

recreación que han sido menos explorados

aún. La convivencia intercultural presupone el

reconocimiento y valoración de las diferencias;

pero no existen estudios o trabajos que muestren

los conceptos de deporte y recreación propios

de las culturas indígenas. Los productos

culturales de los pueblos indígenas son consumidos

desde la óptica de la cultura dominante,

ya que hasta la fecha, la mayoría de

las expresiones socioculturales de los pueblos

indígenas han sido catalogadas como

expresiones folklóricas (Lara, 1991). Aunque

existen museos y centros culturales que se

dedican al estudio de dichos productos culturales,

son iniciativas en las cuales los intelectuales

y artistas indígenas han tenido una

presencia muy limitada, y casi siempre, como

exponentes de su producción, sin que hayan

tenido acceso a la toma de decisiones o a los

recursos necesarios para la investigación,

sistematización y desarrollo de sus propias

perspectivas estéticas, deportivas y culturales.

Así, dentro de las expresiones culturales más

visibles de los pueblos indígenas se encuentra

la pintura, cuyas expresiones más conocidas

se han desarrollado en dos regiones reconocidas

como ‘escuela de Comalapa’ y ‘escuela

de Atitlán’, ya que responden a un mismo

estilo. Los primeros pintores eran campesinos

indígenas; Andrés Curruchich, kaqchikel de

Comalapa, Rafael González y González, de San

Pedro La Laguna, y Juan Sisay, de Santiago

Atitlán, fueron los primeros exponentes reconocidos

de estas escuelas. A ellos se agregó

posteriormente, en el área urbana de Guatemala,

Francisco Tun, quien desarrolla expresiones

diferentes de la llamada ‘primitivista’,

con una visión que ha sido llamada ‘modernapopular’.

Sin embargo, estas escuelas reciben poco

apoyo, y su desarrollo ha dependido fundamentalmente

de los recursos e iniciativas de

los pintores, así como de las circunstancias de

su surgimiento: “otro fenómeno socioeconómico

y cultural que apoya la valoración de

lo indígena en nuestro país, es el turismo de

112


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

los años cuarenta-cincuenta. Uno de los proyectos

de ley señala que ‘ha de preocuparse

también del grueso de la población que gira

alrededor de un turismo fuerte, como artistas

y artesanos vernáculos, pequeños comerciantes

de esos productos…’. De allí que empiecen

a sobresalir algunos pintores naïf,

promovidos por extranjeros o nacionales que,

como turistas, artistas y científicos de campo,

dan a conocer sus primeras obras. Otros serán

promovidos por empresarios ligados al

comercio agro-exportador.” (Cabrera,

1999:139)

Los pintores mayas no siempre se dedican sólo

a esta actividad; muchos de ellos han

desarrollado otras ramas de producción

estética, como tejidos, cerámica, decoración de

muebles y objetos de madera, grabado y

decorado de jícaras, manufactura de lápidas de

cementerio, pintadas sobre láminas de metal o

de madera, así como retoque y elaboración de

imágenes religiosas.

Asimismo, artistas anónimos pintaron los

retablos y pinturas murales de las iglesias, pero

la mayoría de ellas no han sido conservadas.

“La muestra de pintura mural de mano popular

indígena más espectacular encontrada

hasta ahora en Guatemala, es la serie de

pinturas localizadas en la iglesia de San Francisco

el Alto, Totonicapán. Ocupan toda la

semiesfera de la bóveda y descienden por los

muros laterales. Las figuras se enmarcan y

rodean de elementos decorativos vegetales,

que también pueden apreciarse en otros

espacios y muros, lo mismo que en otras

representaciones sagradas. Predominan los

colores amarillo, ocre, rojo y azul oscuro. Las

figuraciones y detalles ornamentales denotan

una misma mano de artista de corte naïf, de

ascendencia mesoamericana” (Cabrera,

1999:140).

La talla de madera, decorado de vasijas y

fabricación de muebles forma parte de las artes

indígenas presentes en casi todas las comunidades.

En el Altiplano, destaca la elaboración

de imágenes religiosas, sobre todo en

Totonicapán y Sololá.

La cerámica, sobre todo entre la comunidad

poqomam de San Luis Jilotepeque y Chinautla,

de los K’iche’ de Totonicapán; de las comunidades

Achi’ de Rabinal o Santa Apolonia en

Chimaltenango. “En general, estas alfarerías

se caracterizan por los siguientes rasgos: los

centros productores están enclavados en los

mismos lugares que, antes del arribo de los

españoles en el siglo XVI, se cotizaban ya

como centros ceramistas y alfareros de

renombrada calidad” (Lara, 1991:40). Así,

además de la cerámica utilitaria que se fabrica

en casi todas las comunidades, la cerámica

artística guarda una estrecha correlación con

la cosmogonía indígena, y es heredera de la

rica tradición ancestral.

Los métodos de trabajo de los ceramistas son

rudimentarios, pues los artesanos y artistas no

han tenido acceso a las nuevas tecnologías. De

igual manera, no cuentan con canales

adecuados de comercialización.

El tejido de palma y cestería, que se desarrolla

en todas las comunidades, tiene exponentes de

gran calidad entre las comunidades Ch’orti’ de

Jocotán, Camotán y Olopa; en la mayoría de

las comunidades, sin embargo, se fabrican

elementos utilitarios.

Merece una mención especial el tejido de textiles

en telar de cintura y de pie, que se practica

en todas las comunidades indígenas, y cuya

producción se destina al autoconsumo y al

turismo. Verdaderas obras de arte, los textiles

guatemaltecos expresan además la cosmovisión

indígena, aspecto éste poco apreciado y

estudiado, ya que los principales trabajos de

investigación se concentran en las técnicas y la

evolución que han tenido los motivos y la

composición de los llamados ‘huipiles tradicionales’.

Como en el caso de las otras expresiones

artísticas, la mayoría de las y los tejedores

indígenas carecen de apoyo para desarrollarse,

y aún de prestigio social en el país. Los principales

compradores de arte indígena son

extranjeros.

La música tiene un lugar privilegiado en los

pueblos indígenas; de manera particular, la que

113


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

se compone para marimba, que es considerado

el instrumento nacional por excelencia; en las

comunidades del Altiplano se ejecuta a menudo

acompañada de chirimía (flauta prehispánica)

o del tun (tambor de piel de venado). Igualmente,

en las comunidades de Alta Verapaz se

ha desarrollado la música de violín y arpa,

además de los instrumentos anteriores. Más

recientemente, la música indígena ha comenzado

a ser ejecutada en las comunidades con

el acompañamiento de otros instrumentos,

especialmente el bajo, contrabajo y batería.

Aunque la vocación musical florece en las

comunidades rurales, muy pocos de los jóvenes

y niños que tienen aptitudes tienen oportunidad

de desarrollarla. Igualmente, la oferta musical

que reciben del exterior no refuerza las expresiones

propias, ya que no existen programas o

conjuntos que interpreten y difundan la música

indígena en las radios comunitarias, saturadas

de las melodías de moda (generalmente, extranjera).

Los grupos eclesiales o coros religiosos

son una de las pocas oportunidades al alcance

de quienes quieren desarrollar sus cualidades

musicales. Muy recientemente, algunas comunidades

rurales comienzan a producir música

en idiomas indígenas, acompañándola con marimba

u otros instrumentos tradicionales.

La danza constituye un elemento siempre presente

en las fiestas patronales de las comunidades.

Habiendo sido esta expresión uno de

los mayores desarrollos antes de la conquista,

ha sobrevivido a partir de su vinculación con

las festividades religiosas. Cabe decir que la

danza es una de las expresiones artísticas de

mayor contenido ritual entre los pueblos

indígenas, y fue, en el pasado, un mecanismo

de enseñanza de la historia privilegiado. A la

fecha, las danzas que sobreviven cuentan con

poco prestigio ante los ojos de los no indígenas,

a la vez que han comenzado a declinar, sobre

todo, debido al alto costo de los trajes y

elementos necesarios para el ritual.

En cuanto al deporte, en las comunidades

indígenas existen pocas oportunidades para

practicarlo, a pesar de la inclinación de los niños

y jóvenes, especialmente en lo referido al fútbol

y al básquetbol. El primero no cuenta con

instalaciones propias, ya que la escasez de tierra

en las comunidades rurales vuelve inviable

dedicar terrenos planos al deporte. El segundo,

se practica fundamentalmente en las canchas

de las instalaciones escolares; algunas

cabeceras municipales cuentan también con

canchas de juego.

Recientemente, distintas iniciativas indígenas no

gubernamentales han comenzado el rescate del

juego de pelota maya, que tiene un profundo

significado cultural, cosmogónico y ritual, y lo

comienzan a rescatar mediante su práctica.

114


EL PUEBLO GARÍFUNA

115


116

PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA


UBICACIÓN

Los Garífunas guatemaltecos habitan actualmente

en parte de los municipios de Livingston,

y Puerto Barrios, en el departamento de

Izabal; están asentados en los centros urbanos,

a lo largo de la franja costera del Océano atlántico.

En la zona urbana de Livingston, el 54%

de la población es Garífuna, y está asentada

en 15 barrios, entre los cuales destacan

Barbenia, Guamilito, La Loma, Minerva, París

(Caribal), Pueblo Nuevo, San Francisco Nevagó

y San José. “Según datos del Centro de Salud

de Livingston, la población total del municipio,

con una superficie de 1,980 km 2 abarcó en

1997 unos 60,000 habitantes (en 1980:

27,000), de los cuales un 50% son q’eqchi’, un

38% son ladinos y el 12% de la población está

representada por el pueblo Garífuna (unos

8,000 garífuna residentes)…” (Castillo, 2000:

210)

En Puerto Barrios, los Garífunas viven en los

barrios Estrecho y El Rastro. Asimismo, un número

mayor vive en Estados Unidos, particularmente

en Nueva York, unidos a sus comunidades

por vínculos de parentesco. Los Garífunas

emigran fundamentalmente hacia esta

ciudad, donde se integran en una estructura

organizativa propia, manteniendo fuertes nexos

con su municipio, a través de organizaciones

como el Comité Independiente Garífuna Livinsteño.

IDENTIDAD

Las raíces de los actuales Garífunas son africanas,

arawak (45%), y caribe o kallinagú

(25%), francés (15%) e inglés (10%). Los actuales

Garífunas proceden de la isla de San Vicente,

y surgieron a partir de la mezcla entre

indígenas, los primeros náufragos que llegaron

a la isla, y negros cimarrones -negros

esclavos que huían de las plantaciones y no

eran capturados-.

La religiosidad y el parentesco son aspectos

centrales de la identidad Garífuna, así como la

marcada participación de la mujer en la familia,

en actividades con alto contenido simbólico y

de mediación. “Los Garífunas son una cultura

matriarcal que se da el nombre de garinagu.

La madre es el centro de la familia y ésta, a su

vez, es la unidad básica de la sociedad. Las

mujeres son las depositarias del antiguo saber

de la cultura y el vehículo por cuyo intermedio

los muertos se comunican con los vivos. Los

Garífunas creen que los muertos pueden actuar

directamente en los vivos, y las mujeres

periódicamente son “poseídas” por parientes

difuntos deseosos de conversar (cosa que hacen

en encuentros formalmente organizados,

llamados dugus)…” (Van Bramer, s/f: 67)

En cuanto a la espiritualidad, sus manifestaciones

principales se relacionan con el culto a

los antepasados:

“Los ritos del nacimiento, la enfermedad y la

muerte entre los Garífunas nos muestran la

consistencia del culto ancestral.

Los Garífunas guatemaltecos habitan

actualmente en parte de los municipios de

Livingston, y Puerto Barrios, en el

departamento de Izabal; están asentados

en los centros urbanos, a lo largo de la

franja costera del Océano atlántico.

117


PERFIL DE LOS PUEBLOS: MAYA, GARIFUNA Y XINKA DE GUATEMALA

Los ancestros protegen la nueva vida a partir

del nacimiento y no dejarán de hacerlo hasta

en el más allá, cuando ese ser humano goce

de los bienes eternos y tenga una naturaleza

igual a la de ellos. En el difícil trance de la muerte,

el espíritu ancestral toma posesión del cuerpo

del Garífuna reconociéndolo como carne de

su carne y sangre de su sangre y conduciéndolo

por esto a las moradas eternas….

Mientras dura la vida del Garífuna, los gubidas

han dictado normas éticas orientadas que

rigen sus obligaciones con el mundo sobrenatural

y con los demás, buscando convertirlo

en un idehati o servidor del grupo étnico. El

apoyo de cada Garífuna a la étnia y de la étnia

a él, será la mejor manera de sacar provecho

de las circunstancias históricas o naturales

para la adversidad. Actuando de acuerdo a la

ética ancestral, los espíritus gubidas protegen

a la étnia en una alianza entre la comunidad

de vivos y la comunidad de muertos. Como

ser humano libre. El Garífuna influenciado

por los malos espíritus puede alejarse de las

enseñanzas de los ancestros y convertirse

en un wuribati. Si es así, los ancestros reaccionarán

causándole males aparentes como

las enfermedades, que le permitirán retornar

al camino de solidaridad con sus semejantes”…

(Idiáquez, 1997: 196-197)

Así, el rito del Chugú o Dugú, como es llamado

a menudo, se practica de preferencia en los

lugares sagrados, en el lugar de origen de los

celebrantes, construyendo una casa ritual al

estilo antiguo. Con este ritual se persigue la comunicación

con los ancestros de un grupo de

parentesco o linaje. “El momento culminante

es el rito del ámalihani, cuando los miembros

de la familia, por medio de cantos y una danza

de rueda en el centro de la casa ceremonial,

alcanzan una unión mística con los ancestros

presentes…” (Castillo, 200:211).

La música Garífuna está estrechamente asociada

con la danza. Los principales ritmos son el

jungujugu, la chumba, la parranda, la punta, el

yancunú y la punta rock, cuya ejecución tiene

como base las percusiones provenientes,en

los grupos tradicionales, de dos garaones, (tambores

hechos con troncos ahuecados y un parche

de piel tensado en sus extremos) un par de

sísiras o sonajas, y a menudo un juego de conchas

de tortuga. “Las melodías que florecen

sobre la base rítmica de los ensambles más

tradicionales son encomendadas principalmente

a voces femeninas. Esta circunstancia

no es fortuita y concuerda con la organización

de raíz matriarcal africana de la comunidad

Garífuna, en la cual la mujer juega un papel

protagónico…Dos temas recurrentes en los

textos de las canciones Garífunas son la figura

de la madre y la valoración de la muerte,

ambos congruentes con (sus) características…”

(De Gandarias, 2000: 97-98)

IDIOMA

El mestizaje entre arawak y caribes dio lugar al

idioma Garífuna, que sumó posteriormente elementos

africanos, franceses, ingleses y españoles.