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9 months ago

LA OTREDAD (1)

El principio de

El principio de identidad es uno de los principios que la filosofía occidental ha postulado para ordenar lo real, el mundo que nos rodea. La identidad nos asegura que cada entidad es idéntica a sí misma. Es decir, que cada cosa es lo que es, y no es otra cosa. La identidad es lo que define la esencia o la naturaleza de cualquier entidad. Sea una persona, una cosa o un grupo. Esta naturaleza puede ser reconocida por sí misma, sin considerar sus elementos accidentales. Llamamos a esta forma tradicional de pensar la identidad con el nombre de “esencialismo”. Por definición, una esencia es aquello que hace que algo sea lo que es y no otra cosa. Algo que se mantiene sin cambiar, mientras todo el resto puede modificarse. De todas maneras, el esencialismo tiene problemas más grandes. Cuando pasamos de pensar en identidades individuales a identidades colectivas como las sexuales, las religiosas, las culturales y las nacionales. Una de las frases más famosas de Heráclito dice lo siguiente: “Nadie puede bañarse dos veces en el mismo río”. Esta famosa frase de Heráclito paso a la historia porque representa la vigencia del cambio por sobre todas las cosas. Heráclito nos trata de decir que nosotros somos como un rio, y estamos todo el tiempo cambiando. Cuando nos preguntamos quiénes somos, si somos siempre el mismo, está muy bien volver siempre sobre esta frase, para darnos cuenta, que, como un rio, a cada hora, siempre estamos siendo otros. ¿Qué pasa si pensamos que la idea de esencia responde, más bien, a una cuestión de poder? Esto es, a pretender fijar una idea particular como si fuese una idea verdadera, para que nadie pueda modificarla. ¿Qué pasa si cambiamos el fundamento mismo de la identidad, y empezamos a pensarla, más que como una certeza, como una búsqueda? Si no uno está siendo otro todo el tiempo, ¿es cuestión de elegir cada uno la identidad que uno quiere? Lo contrario al esencialismo no es una sociedad donde un conjunto de “yoes” eligen libremente que quieren ser a cada hora del día. Esta forma de entender la identidad confunde “identidad” con “consumo”. En una sociedad de consumo, nuestras identidades culturales están atravesadas por el consumo cultural, y las marcas se ubican por encima de los productos. Esto hace ingresar a la identidad en el terreno de las estrategias de marketing. Pero si somos lo que consumimos, ¿no somos lo que otros quieren que seamos? La identidad, en definitiva, es un texto. Es un relato que nos hacemos nosotros mismos sobre nosotros mismos. Nos contamos a todo momento lo que somos. Cuando alguien habla de sí mismo, no está poniendo en juego toda su verdad. Lo que hace, en parte conscientemente, y en parte no, es combinar una serie de variables que dan como resultado lo que él es en ese momento. Lo que hace es interpretarse. Cambiando de tema, el libre albedrío es un concepto desarrollado por muchas filosofías y religiones, este tema lo podemos definir

como el poder que tenemos los seres humanos de elegir nuestras propias decisiones de manera libre, el libre albedrío es el control que tiene el ser humano de sus acciones, pero ¿realmente tenemos el poder absoluto sobre todas nuestras decisiones? ¿realmente tenemos una total libertad sobre cada acción que tenemos en nuestra vida? ¿será que existe el libre albedrío? Aunque muchas autoridades religiosas han apoyado el concepto del libre albedrío, otros han criticado este concepto como una forma de ideología individualista por pensadores famosos como Friedrich Nietzsche, Arthur Schopenhauer, Karl Marx y Baruch Spinoza. El libre albedrío se diferencia de la libertad en que conlleva el potencial de no obrar o de obrar. En 1966, Charles Whitman, después de haber asesinado a su madre y a su esposa, decide subir a la torre de la universidad de Texas en Austin y decide empezar a disparar a las personas que se encontraban cerca. Este hombre asesinó a 15 personas, dejando 32 heridos. Hasta ese momento había sido un ciudadano ejemplar ¿Qué ocurrió? Después descubrieron que tenía un tumor en su cerebro. Parece ser que nuestras acciones podrían tener un origen de condición biológica y no de libre albedrío. Puede ser que mis acciones tengan origen en mi genética. Pero yo no decidí con que genes haber nacido, entonces ahí el libre albedrio no tiene lugar. El determinismo es una corriente filosófica que niega la existencia del libre albedrío y que afirma que todas las acciones que hemos tomado a lo largo de nuestra vida y las que vamos a tomar ya están predeterminados. Según el determinismo, una persona que se convierte en asesino no elige ser asesino. BIBLIOGRAFIA Otro, (s.f). En Wikipedia. Recuperado el 19 de septiembre de 2017 de https://es.wikipedfia.org>wiki>otro Yo, (s.f). En Webdianonia. Recuperado el 19 de septiembre de 2017 de http://www.webdianonia.com/glosario/display... Esencialismo, (s.f). En Wikipedia. Recuperado el 19 de septiembre de 2017 de http://es.wikipedia.org>wiki>esencialismo Identidad, (s.f). En Webdianonia. Recuperado el 19 de septiembre de 2017 de http://www.webdianonia,com>glosario>display Solipsismo, (s.f). En Wikipedia. Recuperado el 19 de septiembre de 2017 de http://es.wikipedia.org>wiki>solipsismo Libre albedrio, (s.f). En Wikipedia. Recuperado el 19 de septiembre de 2017 de http://es.wikipedia.org>wiki>librealbedrio

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