Artis Nucleus 0

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Número 0 en español de Artis Nucleus

Cosas de pueblos primitivos, superstición,

magia primitiva, nos guste o no, el Vudú es

un hecho de la vida de algunos pueblos y los

colonos ciertamente le tienen un miedo atroz a

las ceremonias Vudú; se dice que para que el

rito mágico tenga efecto no es necesario que

la maldición haya caído sobre la víctima. En

las tribus es difícil guardar el secreto de que

el hechicero ha lanzado el maleficio contra su

víctima, secreto a voces que llega muchas veces

a los oídos de la víctima, el odio expresado en

el ritual caerá sobre la víctima y ésta, sabiendo

que pesa sobre ella una maldición, pueda

meterse a la cama y fallecer en el lapso de

algún par de horas después, sin embargo, por la

razón que sea, el brujo retirara la maldición, la

recuperación del pobre embrujado es inmediata.

Todos seguramente hemos escuchado y

usado la frase “muerto de miedo”; ¿se puede

morir de miedo realmente?, el Fisiólogo Walter

C. Cannon de la Universidad de Harvard

responde que si alguien se cree víctima de alguna

maldición, puede morir de miedo, el shock

resultante de su miedo, es capaz de paralizar

la circulación sanguínea lo que afectará a los

órganos internos y quedarán faltos de oxígeno.

En Noviembre de 1922, la expedición

arqueológica de Lord Carnavon descubre en

Egipto la entrada inviolada de una sepultura

real: la del Faraón Tutankamon. Desafiando

los sellos que decían que la muerte tocará

con sus alas a todo aquel que ose molestar

al faraón, Lord Canavon los rompe y entra

a la tumba, su gran descubrimiento lo hará

mundialmente famoso, pero a un gran precio.

Dos meses después del descubrimiento, Lord

Carnavon fallece, pero no solo él, sino varios

de sus acompañantes también, casi uno detrás

de otro. Magia faraónica en acción. ¿Y... por

qué mejor no decir sugestión y terror colectivo?

Con todo lo anterior, me parece, queda

clara una conexión entre el cuerpo físico y la

mente que, aunque no es física, ejerce acto de

presencia, ya que el cuerpo cree lo que le dice

la mente. A este fenómeno le llamamos efecto

placebo, los médicos lo experimentan a diario;

llevó al Dr. Joseph Dispenza, Quiropráctico

Bioquímico y Neurocientífico, al comienzo del

estudio de la mente humana cuando en sus 20s

fue víctima de un gran accidente de tráfico que

le lesionó varias vértebras. Volvió a caminar

contra todo pronóstico médico, sin cirugía,

como si fuese algún súper héroe de Manga,

Marvel, DC Comics, etc., aquellos personajes

que poseen el súper poder de regeneración

que el Dr. Dispenza descubrió que existe

dentro de cada uno de nosotros, sólo hay que

saber reconocerlo y usarlo a nuestro favor.

¿Cómo es posible que suceda esto?, nos dice

el Dr. Dispenza, que a diferencia de lo que nos

ha hecho creer, nuestra biología no es estática

sino que está en un continuo cambio todo el

tiempo y ésta se está regenerando todo el tiempo.

El agente del cambio no es el azar, el estilo de

vida ni tampoco la biología o genética, aunque

todos ellos nos influyen, el principal agente de

cambio es la mente, es decir, cada uno de los

pensamientos que tenemos, las emociones que

sentimos y nuestras convicciones y creencias

que arrastramos, se manifiestan físicamente

en forma de hormonas neurotransmisoras y

proteínas que surten efectos físicos reales

en nuestros cuerpos. La naturaleza rechaza

el estado vacío y es un hecho que el cerebro

humano es una verdadera fábrica de productos

químicos. Éstos responden al estado en que se

encuentra el sistema en tiempo real, sea éste

benéfico o perjudicial. A todo esto, en pocas

palabras, se le denomina epigenética, significa

más allá de lo genes. En diferentes entregas

desmenuzaremos más de la epigenética y cómo

esta nos ayuda a mejorar nuestra calidad de vida.

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