Revista Digital 4° 2016

ceciliadriazrecchi

Revista del

Cuarto grado

2016


Los grandes aniversarios son ocasiones propicias

para la reflexión y los balances.

El 25 de mayo de 1810 comenzó el proceso de

nuestra independencia y debieron pasar seis largos

años hasta el 9 de julio de 1816.

Este año se cumplen 200 años de ese día tan

esperado por todos, por eso es necesario que los

alumnos de cuarto grado comprendan la sucesión de

los hechos, de porqué se elige la Ciudad de

Tucumán y cómo llegaron allí.

Desde el área de Ciencias Sociales se

abarcaron los aspectos históricos y geográficos, y en

Practicas del Lenguaje la interpretación y

comprensión de noticias.

Para ello se realizaron diferentes actividades

que apuntan a la reflexión de los niños y la

producción escrita del diario de viaje de un

congresal.


Juan José Paso

Nació en Buenos Aires, el 2 de junio de 1758. Era hijo

del capitán de milicias y panadero español, Domingo

Passo y de María Manuela Fernández, hija de padre

español y madre criolla, siendo el segundo de siete

hermanos. Estudió en Córdoba donde obtuvo el título de

maestro de filosofía y doctor en teología.

De regreso a Buenos Aires, ejerció como docente de

filosofía en el Colegio de San Carlos. En la Universidad

de Charcas, se graduó de abogado.

Fue Secretario de la Primera Junta de gobierno patrio en

1810, junto a Mariano Moreno, limitándose a refrendar

las decisiones de esta apasionada revolucionario,

quedando su figura opacada por la de su colega en la

función.

La junta porteña necesitaba el reconocimiento de los

pueblos del interior, y con ese fin se comisiono a Juan

José Paso, el 12 de junio en 1810, para lograr la

adhesión de Montevideo.

Su misión fracasó pues Montevideo solo aceptaría el

nuevo gobierno, si este reconocía la soberanía del Consejo de Regencia.

Defensor de los morenistas, se opuso a la incorporación de los diputados del interior a la

junta, pero esos lograron integrarla conformando la Junta Grande. Saavedra sostenía la

conveniencia pública de la incorporación de los diputados del interior a pesar de ser

contraria al derecho.

En abril de 1811 la revolución dividió a los integrantes de la Junta, subsistiendo en la Junta

Grande, solamente Saavedra, Domingo Matheu y Juan José Paso, quien cambió su adhesión

a Moreno por vincularse con Saavedra.

Participó como conspirador de la Junta que él mismo integraba, al igual que Gorritti, unidos

a Sarratea y Rivadavia que se habían aliado a los morenistas, con esa finalidad. El 22 de

septiembre la Junta se disolvió, creándose el Primer Triunvirato, quedando la Junta en

carácter de Junta Conservadora. Integró los dos Triunviratos.

En el mes de diciembre de 1813 se dirigió a Chile, en misión diplomática, donde José Miguel

Carrera y Bernardo O’Higgins dirimían cuestiones internas. Luego del desastre de Rancagua,

Juan José Paso volvió a Buenos Aires, a fines de 1814.

Fue asesor de Gobierno y Auditor General de Guerra en junio de 1815, desde cuya función

defendió al Almirante Guillermo Brown a quien se juraba por desobedecer las órdenes del

gobierno participando en 1816 en las guerras de corso en el Pacífico, sin autorización.

Durante el Congreso de Tucumán, fue representante de la provincia de Buenos Aires.

Tuvo destacada intervención en la redacción del Acta de la Independencia, que leyó en su

carácter de Secretario, y en el proyecto de constitución unitaria de 1819, que fue rechazada

por las provincias, que sostenían la necesidad de un régimen federal.

Sus ideas, al igual que las de muchos próceres de la época, eran de imponer una monarquía

constitucional, ya que era el sistema que mejor se vería en Europa donde se había

restablecido los regímenes monárquicos.

En el congreso de 1824, que sancionó la constitución unitaria de 1826, participó como

diputado por la provincia de Buenos Aires. En esta ocasión presentó importantes proyectos

legislativos sobre reestructuración del ejército y la creación del Banco Nacional.

Formó parte del organismo asesor de 24 miembros que acompañaron la gestión del

gobernador de Buenos Aires, Juan José Viamonte, pero cuando el cargo de gobernador fue

ejercido por Juan Manuel de Rosas, surgieron disidencias entre este caudillo federal y Paso.

Falleció en Buenos Aires, el 10 de septiembre de 1833.


¿Te animas a hacerlo?

1) Fue secretario de la Primera...

2) Nombre de la madre.

3) Lugar en donde nació y murió.

4) Nombre del padre.

5) Nombre del Gobernador de Buenos Aires, con quien tuvo disidencias.

6) Provincia Argentina en donde estudió.

7) Primer título que obtuvo.

8) País limítrofe al que se dirigió en misión diplomática.

9) Oficio de su padre.

10) Documento que redactó y firmó junto a otros congresales, que permitió

declarar la independencia.

11) País en donde nació el padre.

12) Título que obtuvo en la Universidad de Charcas.

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A _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

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2 de mayo de 1816

Hoy me siento emocionado porque voy a ir a

Tucumán a representar a Buenos Aires en el

congreso, para declarar la independencia.

Estoy nervioso porque tengo que pensar mucho

cómo voy a convencer a mis oponentes, porque ellos

quieren continuar bajo el mando de España.

6 de mayo de 1816

Me levanté feliz porque comenzaré a preparar mis

pertenencias y el equipaje para mi viaje.

Voy a llevar ropa cómoda y abrigada para usar en el

camino. También llevaré ropa elegante y bastante

formal para asistir a las reuniones y sesiones del

congreso. Le pediré a la Negra que prepare todo en

los baúles.

Viajaré en mi carruaje con dos de mis mejores

caballos, los que sé que soportarán un viaje largo y

cansador.

Hablaré con Francisco para que los prepare. Mañana

emprenderemos el viaje.

8 de mayo de 1816

Ayer no pudimos viajar porque había nubes grises, y

el cielo tempestuoso anunciaba una fuerte tormenta.

Por suerte no llovió y hoy ya estamos en viaje. Estoy

emocionado, ansioso y nervioso por llegar.

12 de mayo de 1816

Ya pasaron varios días de viaje. Se están terminando

las provisiones. La Negra nos preparó unas


deliciosas humintas para que nuestro viaje sea más

agradable.

Francisco cargó unos barriles de rico vino, antes de

salir.

Los próximos días tendremos que volver a recargar

provisiones en la siguiente posta.

17 de mayo de 1816

Hemos llegado a la posada de Don Juan. Él, su

esposa y sus hijos nos recibieron felices y

agradecidos de nuestra visita. Les enorgullecía

ayudarnos porque era un honor que un diputado de

Bueno Aires se quedará en su casa.

Allí comimos un exquisito y sabroso puchero que

preparó Doña Adelina, la esposa de Don Juan.

Acompañamos esta comida con pan casero. Nunca

había comido un pan tan rico como ese. Bebimos

vino y agua.

Manuel el hijo mayor de la familia tocaba la guitarra

y su hermanita, Lisandra, cantaba al compás.

Nos fuimos a dormir contentos. Pasamos una

adorable velada.

Mi cuarto era enorme y confortable. Estaba limpio y

bien cuidado. Era el ambiente más amplio de la

casa.

Me lo ofrecieron en gratitud por nuestra visita. Esta

actitud de la familia me demuestra que ellos quieren

la independencia.

Eso me hace sentir orgulloso y me da fuerzas para

seguir este difícil viaje, sabiendo que el pueblo nos

acompaña y apoya.


25 de mayo de 1816

¡Qué gran día! Hoy se cumplen seis años desde la

creación del Primer Gobierno Patrio. Aquel día en el

que los criollos empezamos a pensar en ser libres e

independientes del rey de España.

Cuantos nervios pasamos. Durante estos años no

dejamos de luchar por nuestra patria.

¡Ahora estamos más cerca de ser verdaderamente

independientes!

30 de mayo de 1816

Paramos en una posta para que los caballos

descansen un poco y beban agua.

No tenía ganas de bajar de la diligencia porque hacía

mucho frío.

Francisco me contó que escuchó una conversación

entre lugareños. Ellos discutían sobre los pros y las

contras de la declaración.

Es evidente que todos estamos preocupados por este

tema.

2 de junio de 1816

Esta tarde tuvimos un problema. Mientras

andábamos por un camino rocoso, una de las ruedas

se partió. Me asusté mucho porque creí que no

podríamos continuar el viaje. Pero por suerte

estábamos cerca de la posta “Dos Santos”. Unos

campesinos que estaban charlando allí vinieron a

ayudarnos.


Aproveché la parada para tomar una rica sopa de

arroz y beber una copa de vino para entrar en calor.

Hacía muchísimo frío.

Mientras tanto, Francisco buscó ayuda para reparar

la rueda pero no lo logró. Ya era de noche.

Dormimos allí. Mi habitación no tenía tantas

comodidades como la anterior. Pero pude descansar.

Francisco durmió bastante más incomodo que yo, ya

que el lugar era pequeño y había demasiados

hombres.

En la mañana llegó un visitante que pudo ayudar a

Francisco a reparar la rueda.

Pronto reanudaremos el viaje.

10 de junio de 1816

Me siento mal. Tengo mucho frío. Creo que tengo

fiebre. Me duele mucho la cabeza.

En la próxima posta le pediré a Francisco que pida

compresas de agua fría para aliviarme.

Seguramente me enfermé por el frío que tomé en el

camino. Estos días fueron helados.

15 de junio de 1816

Ya me siento mucho mejor. Los trapos fríos que

coloco Francisco sobre mi frente fueron un gran

alivio.

Ayer vivimos un momento de gran tensión. Íbamos

andando tranquilos, a buen ritmo cuando los

caballos comenzaron a relinchar asustados por las

flechas de una tribu aborigen.


Me asomé para saber que sucedía y vi un grupo de

guerreros acercándose hacia nosotros.

Estábamos rodeados. Bajé de inmediato con las

manos en alto para demostrar que veníamos en son

de paz.

Traté de expresar con señas que solo estábamos

viajando hacia el norte. Eran guerreros diaguitas.

Algunas palabras que había aprendido en la última

posta me sirvieron para comunicarme con estos

hombres.

Finalmente nos dejaron pasar y continuar nuestro

viaje.

17 de junio de 1816

El cielo comenzó a oscurecerse, eso demuestra que

se avecina una fuerte tormenta. Si esto sucede,

tendremos que detenernos varios días en alguna

posada porque los caballos no podrán cabalgar bajo

la lluvia. Además, el carro podría atascarse en el

barro. La lluvia puede remover las piedras del

camino y algunas de ellas partir otra rueda.

Estoy triste y preocupado. Si la tormenta continuara

varios días, tardaremos mucho en llegar.

22 de junio de 1816

¡Por fin despejó el cielo! Los caminos se secaron con

el sol. Mañana podremos partir.

Estos días estuvimos alojados en una posta. Allí

comimos locro, un guiso de albóndigas y asado. La

comida estuvo increíblemente rica. Además


Margarita preparaba una exquisita sopa de fideos

que nos nutría y nos hacía entrar en calor.

Una noche, me acerqué al comedor, un rato antes de

lo habitual y presencié un juego muy común para

esta zona: la riña de gallos. Sentí que esto era muy

cruel para los pobres animales. Los hombres se

reían, gritaban alentando a los gallos para que

continúen peleando.

No pude soportar ver eso y me tuve que ir a mi

cuarto. Esa noche no pude cenar.

6 de julio de 1816

Comenzamos a aproximarnos a un pueblo. El paisaje

es muy diferente al que veníamos viendo.

Probablemente estemos muy cerca de la ciudad.

Estoy feliz, emocionado y muy ansioso…

7 de julio de 1816

¡Al fin llegamos a Tucumán! El viaje fue largo pero

inolvidable. Aprendimos muchas cosas nuevas sobre

los habitantes del campo y sus costumbres.

Descansaré unas horas porque estoy agotado de

este viaje y luego me reuniré con los diputados de

las demás provincias para continuar debatiendo los

temas políticos de nuestra tierra.

8 de julio de 1816

Muchos son los temas que nos preocupan:

Unirnos con todas las provincias para

defendernos de los ataques realistas.

Declarar la independencia de España.


Discutir la forma de gobierno (pensar cuál es la

más conveniente)

Elaborar un proyecto de constitución.

Armar ejércitos sólidos que puedan enfrentar al

enemigo.

Estoy contento porque encontré alojamiento en una

casa de familia. Los Serrano me dieron una hermosa

y amplia habitación, muy confortable. Allí puedo

descansar luego de las duras y extensas sesiones del

congreso.

Muchas veces me cuesta dormir porque me dan

vuelta en la cabeza ideas y pensamientos que me

preocupan.

¿Qué sucederá mañana? ¿Lograremos declarar la

independencia?

Voy a tratar de descansar, aunque sea unas pocas

horas.

9 de julio de 1816

¡Lo logramos! Hoy firmamos el Acta de la

Independencia.

Allí queda en claro que somos libres e

independientes. España ya no toma más decisiones

en nuestro territorio. Somos autónomos.

Mis compañeros, algunos abogados y otros clérigos,

apoyaron con ímpetu la declaración.

Francisco Laprida tuvo el honor de ser el presidente

de este maravilloso momento. Esto será recordado

por siempre.


El Congreso mandará imprimir 3000 ejemplares del

acta. La mitad de los mismos en castellano y la otra

mitad en Quechua y Aymará.

Serán los chasquis los encargados de distribuir las

copias del Acta de la Declaración de la

Independencia.

Mañana se realizará un gran baile de gala para

celebrar que somos independientes.

Aunque todavía nos falta dictar una Constitución,

hemos realizado un gran y arduo trabajo.

Todos los sacrificios valieron la pena. Estoy orgulloso

y lleno de esperanza y energía que me permitirá

seguir trabajando para el bien de mi pueblo.

Este diario fue escrito en forma grupal, utilizando la técnica de dictado

al maestro.

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