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Suplemento especial Revista Pesca julio 2021

En esta edición puede leer unos pequeños extractos de autores que nos narran cosas, probablemente poco conocidas de nuestra historia nacional y pesquera.

En esta edición puede leer unos pequeños extractos de autores que nos narran cosas, probablemente poco conocidas de nuestra historia nacional y pesquera.

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EDICION DIGITAL SUPLEMENTO JULIO 2021 www.revistapesca.blogspot.com

LO POCO QUE SABEMOS DE LA HISTORIA DEL

PERU

EL PERU FORMAL Y EL PERU REAL

LA HORA LOCA DE LA PESCA

LA ANCHOVETA

Y LA INDUSTRIA

PESQUERA

PUERTOS CHINOS

EN PERU:

¿BUENO O MALO?

¿CÓMO SE ENCUENTRA

LA PESCA ARTESANAL EN

EL PERÚ?

LA PRESIDENCIA DEL INSTITUTO DEL MAR DEL

PERU

Revista Pesca Suplemento julio 2021 1


Fundada en 1960 SUPLEMENTO ESPECIAL JULIO 2021

INDICE

EDITORIAL 3

POLITICA HISTORIA Y PESCA 5

Lo poco que sabemos de nuestra historia 6

La era del guano 14

El Perú formal y el Perú Real 16

Bicentenario republicano 24

Las guerras y el estado empírico 27

Julio de 2021: ¿que celebrar? 28

Una campaña millonaria 30

La anchoveta 31

Orígenes de la industria pesquera peruana 33

Un hombre no hace un gobierno 38

Lo que hizo la República 39

Escenarios de guerra 41

Radicalización 43

La oligarquía peruana 45

Breve historia del desastre 47

DIFERENCIAS ENTRE ATN Y BONITO

BITACORA 49

La presidencia del IMARPE 50

La hora loca de la pesca 51

Barcos extranjeros incursionando en mar argentino 52

Pescadores, consumidores y tecnología 56

Flota pesquera china sigue acosando a Argentina 60

La pesca ilegal produce un cuádruple daño 61

Pesqueros extranjeros en tránsito 62

Dudas sobre el ambientalismo en la pesca 63

La pesca ilegal en la alta mar y la Convemar 64

Puertos chinos en Perú ¿bueno o malo? 68

El extractivismo pesquero 73

Consumo de productos hidrobiológicos 75

La lucha de los pescadores artesanales 77

Cómo se encuentra la pesca artesanal en Perú 81

Decreto polémico para pescadores artesanales 83

Flotas que depredan los mares 86

Pesca, proteccionismo e impuestos en USA 88

Carta abierta de pescadores artesanales 90

El olor del dinero , o la amenaza china 92

Flota china se aproxima a Galápagos 99

La pota y la flota artesanal peruana 102

Perú trata de desarrollar la pesca artesanal 103

La revista Pesca no se solidariza necesariamente con las opiniones

vertidas en los artículos firmados, los cuales son de responsabilidad

de sus autores.

¿QUIEN DEPREDO EL JUREL

EN EL PACIFICO SUR?

La revista Pesca es un medio de información alternativo referido a temas del mar y de la pesquería.

El objetivo de la revista Pesca es difundir información, ideas y corrientes de opinión para crear conciencia

de la necesidad de hacer sostenible la extracción de los recursos marinos, de seguridad alimentaria y del

cuidado del medio ambiente.

Pero sobre todo, contribuir con información para que el lector empiece a formarse una opinión propia sobre

la problemática pesquera., que permita ampliar nuestra visión de la pesquería mediante la lectura y el análisis

individual.

http://revistapesca.blogspot.pe/

Correo electrónico:

revistapesca@outlook.com

Presidente de la Revista Pesca: Marcos Kisner Bueno

Revista Pesca Suplemento julio 2021 2


EDITORIAL

La victoria de Perú Libre en las elecciones presidenciales del 2021 marca un hecho histórico en la República. Es la visibilización

de una población marginada y relegada por un modelo político y económico que dominó el país desde la época de

la conquista, cuando bárbaros extranjeros saquearon los recursos naturales de la región, aniquilaron una civilización destruyendo

su cultura y su identidad, esclavizaron a sus pueblos originarios e impusieron una religión.

Quienes rechazan al ganador, olvidan que su triunfo solo fue posible gracias al desinterés y abandono de las mayorías,

como efecto de un modelo que creo privilegios para unos y nada para otros. Los beneficiados por el modelo sienten temor

de perder sus privilegios y en lugar de unir esfuerzos para hacer un país mejor, optan por el ataque a quienes con

legítimo derecho reclaman una atención que nunca se les brindó.

En nombre de la democracia algunos elevan voces de protesta, olvidando su silencio cómplice y su sujeción durante la

dictadura de los años 90. La ciudadanía peruana deberá empezar a distinguir entre defensores de la democracia y defensores

de intereses propios y/o de parte.

Quien tenga deseos de entender lo que ha ocurrido y lo que ha pasado en la historia del Perú, en esta edición puede leer

unos pequeños extractos de autores que nos narran cosas, probablemente poco conocidas de nuestra historia. Nos

muestran como los pueblos originarios, que hoy se visibilizan, fueron diezmados y explotados desde el inicio de la conquista

europea por gente ajena a la región, por extranjeros.

DIFERENCIAS ENTRE ATN Y BONITO

No debe sorprendernos el resultado de estas elecciones. El estatus no iba a durar para siempre. Lima no es el Perú, sino

tan solo una parte de él. Esta elección ha puesto en evidencia la existencia de una mitad del país descontenta. La realidad

es que somos un país dividido y polarizado.

Finalmente ganó la esperanza, que estaba perdida en manos del modelo. Lo que venga de aquí en adelante depende de

la vocación de país que tengamos; pero más de la mitad de peruanos esperarán el futuro con una ilusión que antes no

tenían. La posibilidad de luz al final del túnel prevaleció sobre la oscuridad total e insalvable.

El Perú no volverá a ser el mismo después de la pandemia y de estas elecciones. Será mejor y continuará creciendo, pese

a los agoreros que pronostican una debacle. Es de esperar que el tradicional dominio de la derecha radical del escenario

político peruano, sea reemplazado por un gobierno que rescate los derechos de los pueblos originarios y de las mayorías

de ciudadanos que nada recibieron del modelo. El momento histórico exige al país unidad para construir un futuro sostenible

y justo para todos.

La pesca artesanal espera una ventana de oportunidades que podrían colocarla en una mejor posición para mejorar la

atención en beneficio, no solo de los pescadores, sino del consumo humano directo de la población nacional, en especial

la más vulnerable. La reestructuración de algunos organismos públicos como el IMARPE, el FONDEPES y la restitución del

Instituto Tecnológico Pesquero, podrían contribuir en gran medida a mejorar la situación del sector artesanal.

¿QUIEN DEPREDO EL JUREL

EN EL PACIFICO SUR?

La pesca espera una actitud de compromiso con el país, basada en honestidad y vocación de servicio por asegurar pesquerías

sostenibles y la priorización de la alimentación nacional como los grandes objetivos que requieren de instrumentos

de gestión apropiados.

La temporada terminó. Es hora de fondear y prepararse para una nueva temporada de pesca con el mejor ánimo de

construir un país mejor, más justo, más inclusivo y más honesto.

Que el aniversario número 200 de la declaración de independencia, sea motivo de reflexión para mirar unidos hacia el

futuro. Tenemos que entender lo que ha pasado, lo que está ocurriendo y conocer la realidad del país.

Revista Pesca Suplemento julio 2021 3


En el Perú, la anemia afecta al 43,6% de los niños menores

de tres años constituyendo un problema de salud

pública, esta cifra ha permanecido sin mayores cambios

en los últimos cinco años.

https://rpmesp.ins.gob.pe/index.php/rpmesp/article/

view/3281/2906

El Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI)

informó que durante el 2020 el 12.1% de la población

menor de cinco años del país sufrió desnutrición crónica,

según el patrón de la Organización Mundial de la Salud

(OMS).

En cuanto a la desnutrición crónica por área, la urbana

sufrió el 7.2%, mientras que la rural 24.7%.

https://elperuano.pe/noticia/119198-inei-huancavelicapresenta-el-nivel-mas-alto-de-desnutricion-cronica-a-escalanacional

https://diariouno.pe/peru-pais-anemico/

Esto ocurre en el Perú, país que posee un mar lleno

de proteína; pero sin estímulos eficaces para invertir

en alimentación nacional. Se destina la mayor parte

de las capturas a la exportación para alimentar a

otras poblaciones.

Además simultáneamente se observa esta realidad………..

!Helado de yogurt natural para perros.

A base de yogurt natural, fresas, plátano, miel de abeja, mantequilla de

maní, aceite de coco, canela y maicena.

Yogy se debe mantener congelado y tiene un tiempo de 3 meses desde

su producción. Se puede servir congelado como un helado o derretido

como un yogurt.

Viene en vasitos de 100gr.”

https://barker.pe/yogy/

La imagen lo dice todo. No hay mucho que comentar. Es un producto en venta en diversos locales de Lima y por internet.

Absolutamente legal y concordante con el modelo económico y la democracia, tan defendida últimamente.

Se trata de helado de yogurt para perros. Lo que no es malo; pero en una sociedad donde más del 20% de la niñez sufre

de anemia y desnutrición y hay poblaciones que apenas acceden a una alimentación de supervivencia…¿no se ve mal?

¿No es una expresión de decadencia moral?

Que la mitad del país haya votado por un cambio de modelo económico y que exista resentimiento contra el sistema en

el cual vivimos, no debería extrañar a nadie. Lo que debería extrañar es que no haya habido una reacción mucho antes y

que aquellos que pueden comprar un yogurt para su perro no se hayan dado cuenta de que algo está funcionando mal y

que necesita ser corregido. La elección es una resultante de la injusta y fría desigualdad. No se justifica la reacción brutal

en “defensa de la democracia” porque nadie la ha atacado. Ella sola ha activado mecanismos de defensa y protesta de

las mayorías marginadas e invisibilizadas por la insensibilidad social del modelo.

Un país en el cual se presenta esta desigualdad evidente y pese a lo cual se pretende defender la continuidad del modelo,

no está bien. Una sociedad que convive con estos extremos, está enferma: necesita recomponerse y curarse.

Revista Pesca Suplemento julio 2021 4


"NADA HAY MÁS PARECIDO A UN FASCISTA,

QUE UN BURGUÉS ASUSTADO"

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LO POCO QUE SABEMOS DE

LA HISTORIA DEL PERU

Desde el inicio de la conquista hasta la fecha, pasando por el

virreinato y la república, la situación de los pueblos originarios

poco o nada ha cambiado. Hemos creído siempre, hasta que

esta elección nos ha despertado, que Lima era el Perú y que la

burguesía y la clase media eran el Perú. Ahora sabemos que

no era ni es así. Existe otro Perú, olvidado por las clases y sectores

favorecidas por un modelo económico que generó riqueza

y bienestar para los menos y nada o muy poco para las mayorías.

Creíamos que se podía vivir así para siempre, pero la

realidad impuso su propio paisaje y nos mostró que vivíamos

en una burbuja de ilusiones.

A partir de julio de 2021 debería cambiar el rumbo de la historia

del Perú en la dirección correcta y esperada por casi 500

años.

Lima sigue siendo ombliguista, racista, clasista y elitista; una

suerte de “minipaís” totalmente aislado del resto, alienado,

enajenado, en el que se ha instalado “un sistema de privilegios

y castas”, parafraseando a Jorge Bruce. Muchos limeños han

sido incapaces de ver y comprender un fenómeno que ya había

surgido con Alberto Fujimori en 1990 y, más tarde, con

Ollanta Humala, en el 2006 y en el 2011.

El primero se convirtió en un autócrata de derechas, corrupto

hasta el tuétano. En un abyecto criminal. El segundo fue domeñado

y cooptado por la derecha mercantilista. Ambos olvidaron

el origen que los catapultó a la presidencia. Y la fractura

social siguió ahí, abriéndose paso.

Ahora, varios años después, resurgió el mismo fenómeno con

el rostro de Pedro Castillo. Y los excesos verbales no se hicieron

esperar. Desde la Lima colonial se enmascaró el racismo y

el clasismo, y se le dio una envoltura ideológica. El Cuco del

comunismo y del terrorismo.

Entonces, al profesor provinciano, además de cholearlo, se le

terruqueó. Y la campaña giró en torno al odio y el menosprecio

del otro, agudizando, otra vez, la desigualdad y la indiferencia.

Más todavía. Algunos medios de comunicación dejaron de hacer

periodismo para hacer propaganda.

Pedro Salinas

El ojo de mordor

https://larepublica.pe/opinion/2021/06/09/lima-en-su-burbuja-porpedro-salinas/

Castillo ya ha obtenido un triunfo político espectacular por varias

razones.

Primero, por lo que representa: a los que siempre perdieron

en la historia del Perú, a los ninguneados, a los excluidos, a

los explotados, a los oprimidos, a los discriminados, a los de

debajo de todas las sangres.

En segundo lugar, por el momento en el que triunfa. Este año

celebramos el bicentenario de nuestra independencia. Fue una

conquista de los criollos con el apoyo extranjero, pese a la

oposición de la aristocracia criolla limeña. El triunfo político y

electoral de Castillo celebra esta gesta, pero reivindica también

el heroísmo de los grandes movimientos indígenas y mestizos

(de 1814) que entregaron su vida para conquistar la independencia.

Este fue un proceso en el que intervinieron todas

las sangres que componen hoy la nación. Ha llegado la

hora de acabar con la herencia colonial.

En tercer lugar, por los adversarios a los que derrota. A la señora

KF, quien no tiene CV sino prontuario. A los poderes fácticos

que, con sus millones, han sostenido esta costosa campaña

de la señora KF. A los conservadores y a los fascistas. A

la mayoría de los medios (radio, tv, prensa concentrada) que

se alinearon con KF, eliminando el pluralismo informativo y

desatando una de las guerras más sucias de la historia electoral.

Pese a que la competencia electoral ha sido brutalmente

injusta, ha triunfado Castillo.

En cuarto lugar, por lo que significa la victoria. Han triunfado

los sectores sociales que quieren un gran cambio; los que buscan

la justicia que siempre les fue negada; los que anhelan el

bienestar al que nunca pudieron acceder; los que quieren una

democracia que no sólo sea de procedimientos sino de contenidos

sociales; los que buscan construir un nosotros en el que

todos nos reconozcamos como una sola nación plural y pluri-

Revista Pesca Suplemento julio 2021 6


cultural, acabando con el racismo, la discriminación y el machismo;

los que buscan construir un Estado capaz de defender

el bien común, de desplegar políticas públicas y de distribuir

bienes públicos a toda la población y en todo el territorio por

igual, contribuyendo la formación de una comunidad política

nacional; a los que quieren un desarrollo armónico y democrático

de todas las regiones, defendiendo el medio ambiente, la

biodiversidad y la multiculturalidad.

En quinto lugar, porque es la primera vez que triunfa la izquierda

a nivel nacional, que se unifica, pese a su diversidad

ideológica, para lograr un gobierno exitoso. A medida que se

fortalezca la unidad, se va a contar con mucho apoyo ciudadano,

con un sólido programa de gobierno y con equipos técnicos

muy calificados. Que todos los dioses la ayuden.

Sinesio López

El zorro de abajo

https://larepublica.pe/opinion/2021/06/10/el-triunfo-de-los-quesiempre-perdieron-por-sinesio-lopez/

“Cuando los españoles irrumpieron en América, estaba en su

apogeo el imperio teocrático de los incas, que extendía su poder

sobre lo que hoy llamamos Perú, Bolivia y Ecuador, abarcaba

parte de Colombia y de Chile y llegaba hasta el norte

argentino y la selva brasileña;

Estas sociedades han dejado numerosos testimonios de su

grandeza, a pesar de todo el largo tiempo de la devastación:

monumentos religiosos que nada envidian a las pirámides

egipcias; eficaces creaciones técnicas para pelear contra las

sequías; objetos de arte que delatan un invicto talento. En el

museo de Lima pueden verse centenares de cráneos que fueron

objeto de trepanaciones y curaciones con placas de oro y

plata por parte de los cirujanos incas.

La conquista rompió las bases de aquellas civilizaciones. Peores

consecuencias que la sangre y el fuego de la guerra tuvo

la implantación de una economía minera. Las minas exigían

grandes desplazamientos de población y desarticulaban las

unidades agrícolas comunitarias; no sólo extinguían vidas innumerables

a través del trabajo forzado, sino que, además,

indirectamente, abatían el sistema colectivo de cultivos. Los

indios eran conducidos a los socavones, sometidos a la servidumbre

de los encomenderos y obligados a entregar por nada

las tierras que obligatoriamente dejaban o descuidaban.

La esperanza del renacimiento de la dignidad perdida alumbraría

numerosas sublevaciones indígenas. En 1781, Túpac Amaru

puso sitio al Cuzco. Este cacique mestizo, directo descendiente

de los emperadores incas, encabezó el movimiento mesiánico

y revolucionario de mayor envergadura. La gran rebelión estalló

en la provincia de Tinta. Montado en su caballo blanco, Túpac

Amaru entró en la plaza de Tungasuca y al son de tambores

y pututus anunció que había condenado a la horca al corregidor

real Antonio Juan de Arriaga, y dispuso la prohibición

de la mita de Potosí. La provincia de Tinta estaba quedando

despoblada a causa del servicio obligatorio en los socavones

de plata del cerro rico. Pocos días después, Túpac Amaru expidió

un nuevo bando por el que decretaba la libertad de los

esclavos. Abolió todos los impuestos y el «repartimiento» de

mano de obra indígena en todas sus formas. Los indígenas se

sumaban, por millares y millares, a las fuerzas del «padre de

todos los pobres y de todos los miserables y desvalidos ». Al

frente de sus guerrilleros, el caudillo se lanzó sobre el Cuzco.

Marchaba predicando arengas: todos los que murieran bajo

sus órdenes en esta guerra resucitarían para disfrutar las felicidades

y las riquezas de las que habían sido despojados por

los invasores. Se sucedieron victorias y derrotas; por fin, traicionado

y capturado por uno de sus jefes, Túpac Amaru fue

entregado, cargado de cadenas, a los realistas. En su calabozo

entró el visitador Areche para exigirle, a cambio de promesas,

los nombres de los cómplices de la rebelión. Túpac Amaru le

contestó con desprecio: «Aquí no hay más cómplices que tú y

yo; tú por opresor, y yo por libertador, merecemos la muerte».

En 1802, otro cacique descendiente de los incas, Astorpilco,

recibió la visita de Humboldt. Fue en Cajamarca, en el exacto

sitio donde su antepasado, Atahualpa, había visto por primera

vez al conquistador Pizarro. El hijo del cacique acompañó al

sabio alemán a recorrer las ruinas del pueblo y los escombros

del antiguo palacio incaico, y mientras caminaban le hablaba

de los fabulosos tesoros escondidos bajo el polvo y las cenizas.

«¿No sentís a veces el antojo de cavar en busca de los

tesoros para satisfacer vuestras necesidades?», le preguntó

Humboldt. Y el joven contestó: «Tal antojo no nos viene. Mi

padre dice que sería pecaminoso. Si tuviéramos las ramas doradas

con todos los frutos de oro, los vecinos blancos nos

odiarían y nos harían daño». El cacique cultivaba un pequeño

campo de trigo. Pero eso no bastaba para ponerse a salvo de

la codicia ajena. Los usurpadores, ávidos de oro y plata y también

de brazos esclavos para trabajar las minas, no demoraron

en abalanzarse sobre las tierras cuando los cultivos ofrecieron

ganancias tentadoras. El despojo continuó todo a lo largo del

tiempo, y en 1969, cuando se anunció la reforma agraria en el

Perú, todavía los diarios daban cuenta, frecuentemente, de

que los indios de las comunidades rotas de la sierra invadían

de tanto en tanto, desplegando sus banderas, las tierras que

habían sido robadas a ellos o a sus antepasados, y eran repelidos

a balazos por el ejército. Hubo que esperar casi dos siglos

desde Túpac Amaru para que el general nacionalista Juan Ve-

Revista Pesca Suplemento julio 2021 7


lasco Alvarado recogiera y aplicara aquella frase del cacique,

de resonancias inmortales: «¡Campesino! ¡El patrón ya no comerá

más tu pobreza!».

En el siglo XVI se gastaba tanto, en Potosí, en ropa europea

para los opresores como en coca para los oprimidos. Cuatrocientos

mercaderes españoles vivían, en el Cuzco, del tráfico

de coca; en las minas de plata de Potosí entraban anualmente

cien mil cestos, con un millón de kilos de hojas de coca. La

Iglesia extraía impuestos a la droga. El inca Garcilaso de la

Vega nos dice, en sus «comentarios reales», que la mayor

parte de la renta del obispo y de los canónigos y demás ministros

de la iglesia del Cuzco provenía de los diezmos sobre la

coca, y que el transporte y la venta de este producto enriquecían

a muchos españoles. Con las escasas monedas que obtenían

a cambio de su trabajo, los indios compraban hojas de

coca en lugar de comida: masticándolas, podían soportar mejor,

al precio de abreviar la propia vida, las mortales tareas

impuestas. Además de la coca, los indígenas consumían

aguardiente, y sus propietarios se quejaban de la propagación

de los «vicios maléficos». A esta altura del siglo veinte, los

indígenas de Potosí continúan masticando coca para matar el

hambre y matarse y siguen quemándose las tripas con alcohol

puro.

Son las estériles revanchas de los condenados. En las minas

bolivianas, los obreros llaman todavía mita a su salario.

Desterrados en su propia tierra, condenados al éxodo eterno,

los indígenas de América Latina fueron empujados hacia las

zonas más pobres, las montañas áridas o el fondo de los desiertos,

a medida que se extendía la frontera de la civilización

dominante. Los indios han padecido y padecen –síntesis del

drama de toda América Latina– la maldición de su propia riqueza”.

LAS VENAS ABIERTAS DE AMERICA LATINA, por EDUARDO

GALEANO

El hecho colonial fue un cataclismo que fragmentó al mundo

andino. Ante la opresiva presencia española, la idea del retorno

del Inca Rey habría servido, en la imaginación y la esperanza

de muchos de los vencidos, como imagen de la salud

restaurada y la unidad recobrada del cuerpo colectivo. El futuro

estaba en el pasado. Uno recuerda, entonces, que la palabra

revolución significa, también, vuelta. Esa visión idealizada

y mítica del Incario, sin embargo, no salió directamente del

humo y el fuego de la Conquista. Sabemos que los españoles,

al llegar al Tahuantinsuyo, contaron con el apoyo de pueblos

indígenas que veían a los cusqueños como opresores. De hecho,

la primera reacción contra el dominio colonial —el movimiento

del Taqui Onqoy, o de la «enfermedad del baile», que

durante la década de 1560 se localizó en Hua-manga— predicaba

el retorno de las huacas locales y no el de la autoridad

del Inca. Será sobre todo después de la ejecución en 1572 de

Túpac Amaru I, el último de los incas rebeldes de Vilcabamba,

que el nativismo popular indígena se encuentre y se funda con

el proyecto frustrado de la élite incaica: «La idea de un regreso

del inca no apareció de manera espontánea en la cultura

andina. No se trató de una respuesta mecánica a la dominación

colonial. En la memoria, previamente, se reconstruyó el

pasado andino y se transformó para convertirlo en una alternativa

al presente. Este es un rasgo distintivo de la utopía andina.

La ciudad ideal no queda fuera de la historia o, remotamente,

al inicio de los tiempos. Por el contrario, es un acontecimiento

histórico. Ha existido. Tiene un nombre: el Tahuantinsuyo.

Unos gobernantes: los incas. Una capital: el Cuzco. El

contenido que guarda esta construcción ha sido cambiado para

imaginar un reino sin hambre, sin explotación y donde los

hombres andinos vuelvan a gobernar. El fin del desorden y de

la oscuridad. Inca significa idea o principio ordenador» (p. 53).

La idea y el deseo de un orden autónomo y justo, basado en

los intereses locales y no en las necesidades de potencias externas,

habría de tener una poderosa resonancia en la historia

y la memoria peruanas. Hacia 1742, un indio piro guiaría desde

el Cusco hasta el Gran Pajonal a un hombre de origen misterioso

que se hacía llamar Juan Santos Atahualpa y que, a la

cabeza de grupos selváticos, combatió a las autoridades españolas

sin ser jamás doblegado. En 1780, durante lo que en su

propio tiempo se conoció como la Gran Rebelión, un curaca

que leía ávidamente los Comentarios reales se declaró sucesor

del ancestro cuya muerte originó el relato de Inkarri y, con el

nombre de Túpac Amaru II, dirigió la mayor rebelión indígena

que haya conocido el Perú. Estos ejemplos revelan que la utopía

andina no fue una mera ilusión compensatoria, sino una

fuerza capaz de movilizar multitudes. Aquí conviene aclarar

que la utopía andina no es ni un programa ni una doctrina: se

trata de una visión, antes que de un punto de vista. Más aún,

el término engloba varios modos de imaginar y vivir la esperanza

del retorno del bien perdido. Así, para Túpac Amaru II,

la victoria de su movimiento habría de traducirse en una sociedad

multiétnica desde cuya cima gobernara, benévolamente,

un monarca indígena. En contraste, para los campesinos quechua

hablantes que se plegaron a su llamado, la vuelta del

inca significaba la afirmación tajante de su propia cultura y la

erradicación no solo de los españoles, sino de todos los que

habían oprimido y menospreciado a los indios. Como dice Flores

Galindo: «En la revolución tupamarista convivían dos fuerzas

que terminaron encontradas» (p. 156). Ambas tienen en

común el mismo tropo —la restauración del Incario—, pero

Revista Pesca Suplemento julio 2021 8


cada cual le da a este un sentido y una proyección distintos

Como bien hace notar Flores Galindo, uno de los efectos del

tumultuoso movimiento de 1780-1782 fue el de reafirmar y

avivar el rechazo a lo indígena entre las élites criollas, que

identificaron al mundo andino con el atraso y la barbarie. El

racismo republicano sería, así, mucho más que la mera prolongación

pasiva de viejos prejuicios coloniales; en él cabría ver

una reacción vehemente frente a la posibilidad de un cataclismo

social. Visto de ese modo, el racismo anti indígena —esa

mezcla tóxica de miedo y desprecio a la población mayoritaria—

habría sido el puente que une los siglos de la Colonia a

los tiempos de la República. Después de aplastada la rebelión

tupa-marista, las autoridades se proponen —inútilmente, a la

larga— extirpar de las mentes todo vestigio de la cultura india,

tanto en su vertiente popular como en la de élite:

«Atribuyendo el estallido de la rebelión no solo a factores económicos

(los repartos) sino también a factores culturales, la

administración colonial arremete contra todo lo que podría ser

considerado como cultura andina: prohíben el teatro y la pintura

indígena, la lectura de los Comentarios reales, el uso del

quechua, la vestimenta tradicional. ¿Etnocidio? Lo cierto es

que el indio comienza a ser tan menospreciado como temido

por quienes no lo son» (p. 269). El octavo de los trece ensayos

que forman Buscando un Inca, titulado «República sin ciudadanos»,

bosqueja una biografía del racismo en el Perú —

que, por cierto, funciona como la contraparte dialéctica de la

historia de la utopía andina—.

La lectura de Buscando un Inca confirma que la sierra es, en

el mapa de la imaginación y la vida social peruana, el territorio

de los grandes enfrentamientos: el escenario donde la historia

puede alcanzar una estatura trágica. Cuando uno relee Aristocracia

y plebe, el libro que Flores Galindo dedicó a la Lima del

siglo XVIII, lo que aparece en contraste es una sociedad crispada,

autoritaria y recorrida por múltiples tensiones, pero en

la que —precisamente por el carácter centrífugo y disperso de

la violencia— es impensable una gran rebelión, un movimiento

orientado a cambiar el curso del país. En los años veinte del

siglo pasado, los intelectuales contestatarios —socialistas,

apristas o indigenistas— imaginaron también el cambio redentor

como un vasto río o un aluvión que habría de originarse en

los Andes. Cuando aún firmaba sus notas elegantes e irónicas

con el seudónimo Juan Croniqueur, José Carlos Mariátegui vio

con entusiasta simpatía el fallido alzamiento del mayor Teodomiro

Gutiérrez, alias Rumi Maqui, en 1917. La restauración del

Incario no fue el objetivo de quienes se opusieron al orden

oligárquico y formaron el espectro de la izquierda marxista o

nacionalista en el siglo XX, pero —de un modo u otro— la revolución

habría de tener un sello telúrico y andino. Sin la intervención

de las masas campesinas y de las muchedumbres de

migrantes a la costa, la deseada transformación del Perú no

habría de tener lugar: para divisar el horizonte utópico en el

Perú, era indispensable subir a las cumbres serranas. En el

noveno de los ensayos que conforman Buscando un Inca, Flores

Galindo no solo describe y expone esa percepción del país

y su posible futuro. Uno advierte que la suscribe, aunque templada

por la conciencia de que el desenlace revolucionario no

era el único de los posibles. En efecto, no lo fue, pero los problemas,

las realidades y las esperanzas que alimentaron el

último libro de Alberto Flores Galindo no han desaparecido: el

Perú de nuestros días aún hierve.

Alberto Flores Galindo: El camino de los Andes

PETER ELMORE*

desco / Revista Quehacer Nro. 156 / Set. – Oct. 2005

En el proceso de recomposición de la clase alta un episodio de

particular importancia fue la consolidación. El pago de la deuda

interna contraída durante las guerras de la independencia

se comenzó a hacer efectivo a partir de 1850. Se trataba de

convertir en dinero constante esos “papelitos” que los generales

patriotas habían entregado, durante las guerras de la independencia,

a todos aquellos que sufrieron alguna requisa:

dueños de haciendas, comerciantes, arrieros, pequeños propietarios...

Una variedad de personajes que incluía a quienes

habían tenido grandes fortunas y a quienes sólo habían podido

aportar con su caballo, su acémila o la magra cosecha de su

parcela. Con el tiempo se había depreciado esos vales y habían

pasado de mano en mano. Algunos especuladores los

fueron adquiriendo y luego ejercieron toda la presión de que

disponían para conseguir que el Estado procediera a pagarlos.

Durante la administración de Echenique alcanzaron ese objetivo.

Quienes se vieron beneficiados terminaron por ser una

minoría no mayor de cincuenta personas, vinculados al comercio

de exportación y unidos con lazos de clientelaje al régimen.

Todo esto ocasionó un terrible escándalo. Se habló de falsificación

de documentos. La palabra consolidado fue incorporada

al diccionario como sinónimo de estafa y peculado a costa del

erario público. Este hecho seria uno de los factores que desencadenó

la sublevación de Castilla. Triunfante la rebelión de

1855, si bien se abolió la esclavitud y se suprimió el tributo

indígena, al poco tiempo se repitieron los mismos procedimientos

de la administración anterior en el pago de la deuda,

agravados por manejos similares para indemnizar a los propietarios

de la costa por la manumisión de esclavos. Se produjo

un nuevo alzamiento, esta vez dirigido por Vivanco, pero sin

éxito. Los consolidados terminaron dilapidando sus fortunas.

Habría que esperar algunos años para que en base al guano y

el comercio de exportación se recomponga de manera consis-

Revista Pesca Suplemento julio 2021 9


tente la clase alta peruana. Entonces se estableció un rudimentario

circuito financiero que permitió el flujo de capitales

del comercio a la agricultura de exportación, a través del pago

a los bonos de la deuda interna, la manumisión de esclavos o

los préstamos del Banco Central Hipotecario. Estos últimos

estuvieron abrumadoramente dirigidos a los departamentos de

la costa norte y central. Los valles allí ubicados vieron cambiar

rápidamente a sus paisajes con la expansión de la caña de

azúcar y el algodón. Se establecen ingenios y desmotadoras,

llegan los tractores a vapor, se realizan obras hidráulicas. Estos

beneficios no alcanzarán al sur del país motivando los reclamos

de la clase alta arequipeña. El eje económico del país

se traslada de la sierra a la costa. El espacio nacional se desequilibra

en beneficio de Lima y los puertos: son los costos del

crec1miento basado en la agricultura de exportación. La costa

peruana termina más cerca dé Asia que del “hinterland” andino:

de allá proviene la mano de obra que sustentará a esa

supuesta burguesía guanera. Esos ingentes capitales no permitieron

la conformación de un mercado de trabajo. Demasiado

tarde se piensa que esta desarticu1ación puede ser un problema

y se concibe entonces el proyecto de una red ferroviaria

que articule a los puertos con la sierra.

Apareció en Lima una burguesía particular, provista de capitales,

pero sin fábricas y sin obreros. Podría resumirse en la relación

de treinta apellidos como Aspillada, Ayulo, Barreda, Larco,

Pardo… Entre los pocos que supervivieron de la antigua aristocracia

colonial podrían mencionarse a los Ramírez de Arellano

(que pudieron conservar algunas haciendas) o esos Mariátegui,

que luego de años difíciles, salieron a flote gracias al productivo

enlace de una hija con Enrique Swayne y Wallace, socio

de una firma de Liverpool. Este no fue el único extranjero

que hizo fortuna. De manera talque esa clase alta que emergía

no sólo era numéricamente reducida, sino además joven (una

o dos generaciones en el país) y en cierta manera extranjera o

demasiado europea para un país cuya población mayoritaria

era indígena. Aunque la consolidación, como vimos líneas

atrás, fue un fenómeno relativamente pasajero y breve, allí

estuvo el origen de una profunda fisura entre el Estado y el

país. Los escándalos de entonces y la concentración del dinero

público en pocas manos, hicieron que la naciente “opinión pública”

de entonces perdiera toda confianza en la administración

estatal. Se trataba de pequeños propietarios, artesanos,

comerciantes, intelectuales que habían tenido su primera experiencia

política durante las elecciones de 1850. No obtuvieron

nada esperanzador de los votos, pero tampoco del levantamiento

liderado por Castilla. Habían llegado ecos de la revolución

de 1848 y algunos jóvenes imaginaron que algo similar

podría ocurrir en el Perú. Evidentemente no fue así. Aparecieron

la frustración y el desengaño. Nada de esto era terreno

propicio para el consenso. Aquí está una de las fuentes de esa

imagen de Jorge Basadre según la cual la República ahondó el

abismo entre el país legal y el país real.

¿De qué manera un grupo tan reducido pudo controlar un país

tan vasto, desarticulado y conflictivo como el Perú de entonces?

Durante la colonia el orden social contaba con el respaldo

de la idea monárquica y la garantía que eran los ejércitos peninsulares

contra cualquiera que pretendiera cuestionar al

Rey. La república se erigió justamente sobre la debacle del

ejército realista. Otro sustento importante de la aristocracia

colonial era la Iglesia. Pero la independencia había implicado

también una ruptura con el clero. La jerarquía bendijo hasta el

último momento a las tropas del Virrey. El Papa León XII confeccionó

una encíclica para instar a permanecer en la obediencia

a Fernando VII. Después el Vaticano se negó a reconocer a

la nueva república y sólo en 1852 sería admitida la primera

legación peruana en Roma. El Perú del siglo XIX, por uno u

otro motivo, voluntario o no, era una sociedad cada vez más

profana que en su ordenamiento político reclamaba, por lo

tanto, criterios terrenales. En tiempos del Rey, tres instituciones

habían permitido el funcionamiento de la dominación social

en las zonas del interior: el corregidor, autoridad española

a escala provincial, encargado de administrar justicia; el curaca,

la autoridad correspondiente en la república de indios y

que se desempeñaba como bisagra entre las comunidades y la

administración colonial; el cura, que además de velar por las

almas, era propalador de normas y valores desde el púlpito y

el confesionario. Al terminar el siglo XVIII los corregidores fueron

reemplazados por los intendentes y éstos, después de la

independencia, por los prefectos, pero la república no pudo

otorgarles un respaldo siquiera equivalente al que el estado

colonial daba a sus funcionarios. Paralelamente, los nexos con

la iglesia se debilitaron. El clero tendió a disminuir a lo largo

del siglo XIX y en su composición comenzaron a predominar

los extranjeros: 3,000 sacerdotes en 1820 a 2,400 en 1874.

Algunas órdenes desaparecen: prematuramente (1767) los

jesuitas, después los betlemitas. Ambas corporaciones habían

poseído algunas de las haciendas más extensas y eficaces del

agro colonial. La iglesia irá perdiendo sus propiedades. En la

provincia de Azángaro (Puno) de 40 haciendas de la iglesia y

capellanías que existen en 1829, un siglo después sólo queda

11. Al promediar el siglo pasado se suprimió el diezmo.

Se resquebrajan las bases materiales del clero. La iglesia pierde

poder en el campo. Comienzan a verse los primeros templos

abandonados. Aunque para algunos indigenistas como el

narrador Narciso Arestegui, el cura es uno de los flagelos del

indio, es evidente que ha perdido poder. En lo que respecta a

los curacas, como ya señalamos, fueron suprimidos después

de la derrota de Túpac Amaru y los remanentes de esta insti-

Revista Pesca Suplemento julio 2021 10


tución, anulados por un decreto de Simón Bolívar expedido en

1824, en el Cusco. Todas estas circunstancias llevaron a Bartolomé

Herrera a decir que “el principio de la obediencia pereció

en la lucha de la emancipación” (1842).

La desaparición de curacas y corregidores, la postergación del

clero y la debilidad de los aparatos policiales y burocráticos

republicanos, permitieron que los terratenientes, a la propiedad

de sus haciendas añadieran el monopolio del poder político

local. Con la república adquirieron un poder que no habían

tenido antes. En el siglo XIX un hacendado podrá movilizar a

sus “propios indios”, con los que formará partidas de montoneros

y huestes particulares. Así se conforman los ejércitos

que participan en las guerras civiles al lado de Vivanco, Castilla

o Echenique. La clase alta costeña para poder constituirse en

la clase dominante del país, debió admitir un acuerdo implícito

con los terratenientes del interior. Tolerando sus prerrogativas

y sus fueros privados se aseguraba que éstos controlasen a los

campesinos. En las haciendas funcionaba una reciprocidad

asimétrica. El propietario permitía que sus “colonos” usufructuaran

tierras y ganado a cambio de trabajo y/o productos; les

conseguía coca y aguardiente, les daba protección librándolos

por ejemplo del servicio militar. Para denominar a esos propietarios

se acuñó un peruanismo que después tendrá curso corriente

en las ciencias sociales: gamonal. Fue necesario para

denominar una situación inédita derivada de la fragmentación

política y la ruralización del país. El poder de los gamonales

sería una síntesis entre el uso de mecanismos consensuales,

con la violencia ejercida cara a cara. El gamonal no fue un

propietario absentista. Conocía muy bien a sus campesinos

con los que podía comunicarse en quechua, pero con la misma

frecuencia utilizaba el látigo y el cepo. El personaje era una

mezcla de racismo con paternalismo. La modernización iniciada

durante la era del guano –a partir de 1840 cuando comienzan

las exportaciones de este abono–, fue acompañada con la

casi inevitable reproducción de la servidumbre.

El poder terminó compartido entre la burguesía de Lima y la

costa y los hacendados tradicionales del interior. A esta forma

de querer organizar el país se la ha denominado “estado oligárquico”.

El término oligarquía sirve para designar el ejercicio

minoritario y excluyente de la dominación. La imprenta admitió

esta palabra en 1877, como título de un folleto elaborado por

José Andrés Torres Paz, La oligarquía y la crisis, donde se denunciaba

sobre todo en los negocios del guano, cuyo auge

contrastaba con el abatimiento y la degradación del pueblo y

que pretendía elevarse políticamente sobre las ruinas del detestable

caudillaje militar”.

Pero esta afirmación para conservar su validez debe circunscribirse

a Lima y parte de la costa.

Mientras la capital crece y se derrumban sus murallas coloniales,

otras ciudades como Cusco, inician una irreversible decadencia.

En 1865, el viajero Squier dirá que “en Lima se sabe

mucho menos del Cusco que de Berlín; por cada nativo de la

capital que ha visitado el Cusco hay cien que han visitado París.

El viaje de Lima a Nueva York se hace en menos tiempo

que el que se puede hacer desde el mismo punto hasta la altiva

pero aislada ciudad de la sierra y con una cuarta parte de

sus molestias”.

VIII. REPÚBLICA SIN CIUDADANOS, Alberto Flores Galindo

“En aquellos lugares donde estaban emergiendo nuevas clases

dominantes, como Caracas o Buenos Aires, las crisis metropolitana

fue una invitación a que pensaran en la Independencia.

No sucedió lo mismo en el Perú, donde la clase alta se había

mantenido apegada al sistema antiguo y convencida que, en el

largo plazo, su porvenir dependía de la solidez de sus lazos

con España. En Lima las fortunas eran inferiores a las que se

podían encontrar en México o Venezuela, pero aquí abundaban

los títulos y las órdenes nobiliarias.” (pag. 10, Id.)

Queda sumamente clarísimo que en Lima teníamos el paraíso

de la ociosidad, la fatuidad y la fanfarronería además del fanatismo

enemigo del empresario y del científico y del inventor y

del industrial, ya que nuestras clases altas no estaban acostumbradas

al trabajo emprendedor ni al ingenio y creatividad

guiadas por la ciencia y por la razón, no, nada de eso … por

eso es que no teníamos grandes familias poderosamente enriquecidas

vía el capitalismo industrial como en otros lugares

(recordemos que Lima fue desfavorecida comercialmente por

disposición del mismo reino de España), solamente teníamos

ociosos y engreídos monumentales, pedantes discriminadores,

prejuiciosos racistas y desmelenados fanfarrones que vivían de

la renta de la tierra mayormente, y que por lo tanto, política e

ideológicamente eran absolutamente reaccionarios; mientras

Sudamérica era toda una hoguera emancipadora y revolucionaria

que a pulmón herido gritaba la independencia absoluta

de España, aquí en Lima teníamos un potente refrigerador que

enfriaba la onda revolucionaria sudamericana (hasta la fecha

es la misma actitud limeña) que en lo más mínimo inquietaba

al yugo español, aquí muy al contrario las clases dominantes

criollas saboreaban con delectación dicho yugo chapetón, así

de fácil y de sencillo.

En Lima abundaban los títulos, nominaciones y órdenes nobiliarias

hispanas y/o virreinales entre la huachafa, ociosa, católica

y fatua clase criolla dominante reaccionaria, por lo tanto

teníamos todos los vicios, manías, prejuicios y actitudes negativas,

reprobables y execrables de las clases dominantes de la

península ibérica y que he reseñado líneas arriba, en excelente,

nítida y brillante copia fiel.

Revista Pesca Suplemento julio 2021 11


Por eso, bien remacha el historiador comentado y citado

cuando dice lo siguiente, -(con un agregado muy revelador

que tiene fortísima incidencia hasta nuestros días)-:

“La independencia encontrará un terreno adecuado en Caracas

y Buenos Aires. En cambio la reacción colonial se atrincherará

en Lima. Pero el papel de Lima, fidelista hasta el final, no

se explica únicamente por los cambios en el espacio colonial;

cuenta también el temor que su clase alta tenía a los negros y

a los indios, los escasos lazos entre la aristocracia mercantil y

el país. En el Perú la independencia tuvo un capítulo prematuro:

La revolución de Tupac Amaru. La quiebra del orden establecido

no empezó en una ciudad y en la clase alta, sino en el

mundo rural y el campesinado. Lima quedó a la defensiva y

salvo excepciones, como el Conde de la Vega del Rhen o José

de la Riva Agüero, sus aristócratas, jóvenes o viejos, fueron

siempre realistas. Los comerciantes, apostando al bando perdedor,

terminarían arruinados. Sus fortunas no pudieron nada

ante el avance de los patriotas. España estaba cada vez más

lejos” (pag. 10-11, Id.)

Queda confirmada entonces con la presente cita (ut supra) de

antiguo nuestra afirmación en el sentido que estábamos divididos

entre el desigual, inequitativo y odioso PERÚ REAL y el

PERU OFICIAL desde la Colonia … y, asimismo cuando dijimos

que aquí en nuestro medio: Fue nuestro PERÚ REAL o PERÚ

PROFUNDO que no las clases criollas andinas o costeñas o

limeñas el titular de la iniciativa y del ímpetu y de las luchas

emancipadoras o independizadoras.

Pero el agregado fundamental que no podemos dejar pasar

por alto, es la alta y pesada carga y ataque directo, frontal y

agresivo del RACISMO y DISCRIMINACIÓN SOCIAL ESTAMEN-

TAL que había y se practicaba sin interrupciones ni solución de

continuidad en y desde nuestras clases criollas dominantes, las

mismas que odiaban al negro y al indio y al cholo y a todo lo

que no fuera ‘blanco’ o ‘blanquiñoso’ es más nunca los consideraron

parte de una nacionalidad o de un colectivo político o

ideológico o cultural, esta realidad pervive hasta la fecha muy

embozadamente pero firme e invariablemente, ya que como

afirmamos en otra oportunidad, aquí en PERÚ existe profundo

racismo con odio sordo y muy solapadísimo, decimos que respetamos

los DD.HH … pero de los labios para afuera, cuando

de puertas para adentro se evidencia un profundo odio y discriminación

racial muy patente, pese a todas las edulcoraciones,

slogans y ‘gestos’ dizque comprensivos y tolerantes, solamente

como ejemplo ponemos el triste y sangriento episodio

de la guerra contra el criminal senderismo en los años 80’ y

90’ donde se masacraba brutalmente a nuestros hermanos del

ande asesinándolos peor que a animales salvajes, sin embargo

a muy pocos ciudadanos en la costa y en las clases dominantes

les interesaba el tema, y hasta la fecha hay renuencia en

reconocer tales salvajes y feroces crímenes de lesa humanidad

y patria, cometidos entre y por peruanos contra peruanos.

Y, como bien lo indica el historiador glosado, los criollos dominantes

apostaron todos sus caudales a favor de los realistas,

y, con ello condenaron a la miseria y a la precariedad económica

y financiera a nuestra naciente república, por lo tanto

nacimos a la República: sin grupos de poder económico y financiero

patriota como es la regla básica de todo proceso revolucionario

verificable, y aquí fuimos en contra de toda regla

histórica y revolucionaria universal …

Por eso, nuestro primordio historiador nacional don José De

La Riva Agüero conocido conservador y después reaccionario,

dijo en sus años mozos cuando estuvo paseando por las pampas

de la Quinua en Ayacucho y donde se selló la independencia

nacional, lo siguiente:

“¡Pobre aristocracia colonial, pobre nobleza limeña, incapaz

de toda idea y de todo esfuerzo!” (pag. 123, Id)

Y, sobre nuestra criolla aristocracia escribe nuestro historiador

tantas veces citado Flores Galindo lo siguiente:

“El racismo y el sentimiento de una supuesta superioridad al

considerarse europeos, definía con rasgos marcados el perfil

de estos hombres. La aristocracia mercantil compartía con algunos

grandes mineros y terratenientes y con la Iglesia, una

concepción estamental de la sociedad, según la cual ésta era

similar al cuerpo humano: cada órgano sólo podía desempeñar

una función. Así como la cabeza estaba destinada para pensar

y los pies para caminar, y no era posible trastocarlos, los campesinos

o los esclavos no podían aspirar a ser señores. Aparte

del título nobiliario, el cargo público o la categoría de español,

la educación era el otro privilegio que establecía los linderos

entre aristocracia y plebe, si queremos emplear dos términos

de la época.” (pag. 126-127, Id.)

Pero lo que le faltó decir al historiador de la PUCP es lo siguiente:

Que el racismo y el sentimiento de superioridad de

nuestros criollos aristócratas era enseñado, auspiciado y defendido

por la misma Iglesia Católica la que gozaba y se beneficiaba

patrimonialmente con dicho stablishment, la Iglesia

Católica siempre ha sostenido a través de ‘sus’ historiadores e

ideólogos que la ‘heroica y gran labor de evangelización’ es el

máximo aporte de la Iglesia Católica para el Nuevo Mundo y

para la historia universal, lo que en buen romance significa o

lo que debemos entender, es lo siguiente: NOSOTROS DOMA-

MOS Y ENSEÑAMOS A SER SUMISOS Y OBEDIENTES A LOS

SALVAJES INDÍGENAS PARA QUE TRABAJEN PARA TI ARISTÓ-

CRATA EUROPEO Y A CAMBIO QUIERO PRIVILEGIOS Y CO-

SOCIEDAD ECONÓMICA.

Demás está creo recordar que la Educación que era otro privi-

Revista Pesca Suplemento julio 2021 12


legio y lindero de demarcación social, económica, política e

ideológica entre las clases y/o estamentos de la época Colonia

peruana, era de propiedad casi exclusiva de la Iglesia Católica

la que enseñaba cada segundo: Discriminación estamental,

obediencia al Rey y al Virrey, subliminal racismo, en suma:

reacción absoluta y cegadora fé … por lo tanto, absoluto alejamiento

de la ciencia y de la técnica, y del trabajo empresarial,

creador y forjador de patria y nación.

Y para que quede mucho más clara y demostrativa la posición

reaccionaria ANTI-LIBERAL y absolutamente fidelista a la corona

española de parte nuestra clase criolla dominante, léase la

siguiente cita:

“El Tribunal del Consulado, cuando faltaban pocos meses para

el ingreso de San Martín a Lima, seguía ofreciendo recompensas

a todos aquéllos que desertasen del ejército rebelde. En

ningún momento los comerciantes pusieron en duda su vocación

realista, el alineamiento al lado de España y la fidelidad al

monarca, pero esta terquedad terminaría por ser una de las

causas de su ruina como clase social, no sólo por la victoria

patriota, sino también por las consecuencias inmediatas de los

enfrentamientos militares: pérdida de mercados como Chile y

Quito, destrucción de la flota mercante limeña y saqueo de las

haciendas.”

“Si el Perú fue uno de los focos de la resistencia realista, esto

no se debió exclusivamente a la personalidad del virrey Fernando

Abascal, como insiste reiteradamente la historiografía

tradicional, sino la presencia en Lima de la aristocracia colonial

más numerosa de toda América Hispana. A pesar que el último

tercio del siglo XVIII no ofreció una coyuntura favorable para

sus negocios, el período económico que mantuvieron fue suficiente

para respaldar las campañas contra todos los esfuerzos

subversivos.” (pag. 129, Id.)

Vale decir, que Lima era el fortín mayor de la reacción política

-militar-ideológica, por lo tanto, de ninguna forma se puede

decir o afirmar que hubo LIBERALES en Lima, sin caer en la

absoluta falsedad e irresponsabilidad, salvo que se quiera alabar

o justificar actos ‘neoliberales’ de gobiernos de la coyuntura

presente y actuante.

Nuestra clase criolla dominante era tan pero tan FIDELISTA o

ESPAÑOLÍSIMA que prefirió perder neciamente todas sus riquezas

y patrimonios en una causa absolutamente reaccionaria,

en contra de los destinos del Perú, en contra de los destinos

de Sudamérica, en contra de la misma Historia Universal

… así de cerriles, perversos, contumaces y perdidamente fatuos

fueron … y esas conductas al parecer persisten hasta hoy

en nuestras clases dominantes, hágase una leve compulsa y

se confirmará que no hemos aprendido mucho de la historia y

que el espíritu chapetón pervive en muchos hoy por hoy.

Y el historiador sigue derramando tinta sobre el punto, acotando

algo importantísimo que lo vemos también hoy en día,

cuando afirma lo siguiente:

“En última instancia el problema no es que la aristocracia fuera

obsecuentemente realista, sino es impotencia para proponer

una alternativa, para buscar ensayar un camino diferente

que en concordancia con sus intereses, no implicara su derrumbe

económico y social.” (pag. 131, Id.)

Ahí está el mayor reproche y responsabilidad de esa clase

criolla dominante, absolutamente torpe, mórbidamente miope

y cerrilmente contumaz al dirigirse en carrera loca y jadeante

al barranco de la derrota y de la miserable quiebra y con los

ojos cerrados y gritando a voz en cuello: ¡¡¡ Que viva la España

monárquica y reaccionaria !!! … Excelente y magistral obra

de la Iglesia Católica que embruteció a toda esa aristocracia

colonial convirtiéndolos en autistas defensores del regalismo

español … lejos muy lejos estaba el sentido de patria, el concepto

de patria, el sentimiento de patria para ellos …

Se constató ociosidad mental, incapacidad ideológica, ayuno

teórico que promocione o genere teoría o doctrina que justifique

bajo el pretexto de alguna ‘ideología’ el enriquecimiento y

posición de las élites criollas pero alejándose del colonialismo

español.

Por eso, nunca dejaré de reconocer a esos jóvenes protopatriotas,

aquellos jovenzuelos que nacieron en este bendito y

amado suelo que es el Perú y que sedientos de vida y de un

nuevo mundo en su tierra que los vio nacer decidieron escribir

con su roja sangre la historia del Nuevo Perú, esos jóvenes

patriotas no fueron otros que algunos de los mismos

‘MILITARES REALISTAS’ que se pasaron resuelta y decididamente

en un rapto de amor, patriotismo y corazonada por un

nuevo Perú, a las filas libertadoras o ‘rebeldes’, a pesar que

había recompensas dinerarias por su regreso al chapetón …

sabiendo que su vida y su destino ya estaba marcado para

siempre, pues sin temor a la muerte y dispuestos a derramar

su sangre y entregar sus mejores fuerzas y su digna vida por

el Perú nuevo, decidieron jugarse el todo por el todo y se pasaron

al ejército continental Libertador a pie firme y dando la

cara al sol de Manco Cápac y Pachacútec, y con paso de vencedores

se unieron a las filas del Generalísimo Don José De

San Martín …

Esos jovencitos patriotas no eran ‘LIBERALES’ ni sabían que

significaba eso, eran simple y llanamente NOVIOS DE LA LI-

BERTAD POR EL NUEVO PERÚ y es cierto que muchos de ellos

llevaban en su morral militar libros sobre las grandes hazañas

de Napoleón Bonaparte el romántico genio militar … Aquí palpitó

el nuevo Perú republicano en estos jóvenes militares padres

del glorioso Ejército Peruano; y que sufrieron con Antonio

Revista Pesca Suplemento julio 2021 13


José de Sucre y con Simón Bolívar cierto ninguneo por la envidia

que causaron debido a su innegable liderazgo, arrojo, valentía

y astucia en las artes de la guerra, como se verá en otra

oportunidad …

Esos primevos y auténticos patriotas peruanos que levantaron

la primera institución republicana cual fue el Ejército Peruano,

en su mayoría eran jóvenes provincianos los mismos que tuvieron

siempre en su recuerdo el levantamiento de Túpac

Amaru y supieron de cómo a sus ancestros, abuelos y familiares

directos del PERÚ REAL o PERÚ PROFUNDO los masacraron

salvajemente los españoles, cuando ellos quisieron formar

una nación india y/o autónoma en las milenarias tierras de su

propiedad y que fueron usurpadas por el chapetón delincuente,

y también fueron testigos de excepción de cómo la clase

criolla dominante, la aristocracia colonial y los criollos intelectuales

nunca apostaron por la libertad del Perú y muy al contrario

fueron leales a la corona hispana, algunos disimuladamente

y otros descaradamente.

Jaime Del Castillo Jaramillo

Fundador, ideólogo y Presidente de” Foro Republicano”

http://fororepublicanoperu.blogspot.com

LA “ERA DEL GUANO”: LA ABOLICIÓN DE LA

ESCLAVITUD Y DEL TRIBUTO

Las medidas populistas de Castilla al exonerar del tributo a los

indios y liquidar la esclavitud negra tuvieron sus repercusiones

en los gastos del Estado. La manumisión de casi 26 mil esclavos

en 1854, por ejemplo, se hizo mediante el pago de 300

pesos por cada esclavo liberto a sus propietarios. El costo de

esta medida fue de casi 8 millones de pesos y su financiamiento

pudo ser posible gracias al dinero generado por el guano.

No es difícil sospechar que algunos propietarios declararon tener

más esclavos que los que realmente tenían y así recibir

mayor cantidad de dinero. Lo importante es señalar que esta

medida puso en manos de la clase alta una suma importante

de dinero para ser reinvertido en la agricultura. Parte del mismo

se utilizó en contratar la llegada de trabajadores chinos

bajo un sistema de esclavitud disfrazada.

En este sentido, es importante decir que el proceso de manumisión

en el Perú fue lento y parcial. En 1821, San Martín declaró

libres a todos los hijos de esclavas nacidos desde el 28 de

julio y a los mayores que se enrolaran en el ejército. Los propietarios

agrícolas protestaron y todo quedó en nada. Pero con

los años llegó un momento en que los agricultores vieron que

un esclavo era caro de mantener, rendía poco y que la mano

de obra resultaría más barata convirtiendo a los esclavos en

peones “libres”, obligados a trabajar en la hacienda a cambio

de alquilarles, en duras condiciones, una pequeña parcela de

tierra. Así nacieron las llamadas “chacras de esclavos”. De otro

lado, en Lima, el 60% de los esclavos vivía en el área urbana

dedicándose al servicio doméstico y no a tareas rurales.

El número de esclavos negros iba decreciendo con los años y

el precio de cada uno también decrecía, evidenciándose una

desintegración del régimen esclavista previo a 1854, año de la

manumisión. Cuando Ramón Castilla decretó en Huancayo la

histórica medida, el número de esclavos en el Perú era de casi

26 mil, cifra que representaba apenas el 1.3% del total de la

población.

Por su lado, la eliminación del tributo indígena era una medida

fácil, ya que para 1850 este rubro representaba menos de 900

mil pesos al año debido al empobrecimiento creciente de la

población andina. Introducido desde el siglo XVI, el tributo indígena

fue suprimido por San Martín en 1821 para ser finalmente

repuesto en 1826 como una forma de atenuar la penuria

financiera del Estado peruano. En 1830, el ministro de Hacienda,

José María de Pando, opinaba que la experiencia de los

siglos había demostrado que la “contribución” indígena había

sido fijada con prudencia y perspicacia, y puesto que ella estaba

tan arraigada por la costumbre, toda innovación sería peligrosa.

De esta manera tan directa, el viejo tributo colonial quedaba

legitimado para los nuevos gobernantes.

Durante al revolución liberal de 1854 llegó la hora de abolir el

tributo indígena. Deseoso de ampliar su apoyo popular en contra

de Echenique, Castilla canceló definitivamente el impuesto

que pesaba sobre el conjunto de la población indígena. Para la

economía peruana, esta medida contribuyó a reducir la producción

agrícola con la consiguiente inflación de precios. La razón

es que los indios debían generar excedente agrícola y comercializarlo

para conseguir dinero y pagar el tributo. Ahora, desaparecido

el tributo, ese excedente y su comercialización perdían

sentido y las familias campesinas regresaban a una economía

casi autosuficiente.

Pero esto no fue todo. Mientras funcionó el tributo muchos

terratenientes o gamonales andinos se beneficiaban del trabajo

de los indios y en reciprocidad les pagaban la “contribución”.

Ahora, al suprimirse el tributo, a la clase propietaria no le quedó

otra alternativa que apropiarse de las tierras de las familias

indígenas como una forma de seguir controlando su fuerza de

trabajo. Como vemos, en lugar de beneficiar esta medida a los

indios contribuyó a acentuar su desprotección. Por lo menos

durante el virreinato había una legislación especial que velaba

por sus tierras comunales que no podían ser usurpadas por

criollos o mestizos.

http://blog.pucp.edu.pe/blog/juanluisorrego/2008/08/15/la-era-del-guano-laabolicion-de-la-esclavitud-y-del-tributo/

Revista Pesca Suplemento julio 2021 14


EL TRIBUTO INDÍGENA

El incremento de los tributos que debían pagar los indígenas

(tres a cinco veces más que en Nueva España), la imposición

del pago en plata de la gran mayoría de las cargas y el trabajo

forzado que se les impuso en unos pocos centros mineros

(principalmente Potosí y Huancavelica) promovieron una masiva

migración que afectó a toda la geografía peruana.

Esta migración impactó en los niveles de recaudación, en el

proceso de expropiación de las tierras y en la oferta de mano

de obra (Assadourian, 1989).

Con el tiempo muchas de las reducciones toledanas se vieron

despobladas, principalmente aquellas de las provincias mitayas.

Sánchez Albornoz propuso inicialmente que mucha de la

población que no vivía en sus comunidades de origen, se había

quedado dentro del sistema colonial trabajando en minas y

haciendas pero no pagaban los tributos ni asistían a la mita

(Sánchez Albornoz, 1978: 46).

Se comenzó a llamar ‘forasteros’ a estos migrantes y a sus

descendientes, y los principales estudios realizados sobre ellos

refieren a su relación con las comunidades de origen, su distribución

espacial, el cumplimiento o no de sus obligaciones fiscales,

entre otros.

En la segunda mitad del siglo XVIII el tributo se convirtió -en

el Perú- en el ingreso más importante de la corona, coincidiendo

con el incremento de la población indígena. Más específicamente,

en las Cajas Reales de Charcas comenzaron a incrementarse

en la década de 1730 (cuando se incorporó a esta

obligación a los forasteros) y hacia 1790 se convirtieron en la

principal entrada, cuando superaron por primera vez a los provenientes

de la minería. En lo sucesivo la corona comenzó a

depender cada vez más de este ingreso regresivo que gravaba

únicamente a la población nativa y que daba cuenta de una

economía que se fue debilitando con el tiempo (Klein, 1998).

Las principales interpretaciones que se han hecho sobre las

variaciones en la recaudación de los tributos se basaron en la

evolución de la población indígena (con ciertos reparos), y

parcialmente en algunas medidas políticas (Slicher van Bath,

1989; Klein, 1998). En estos años, sobre todo desde la década

de 1740 hasta las grandes rebeliones indígenas, los Andes se

vieron sacudidos por una serie de conflictos (Stern, 1987).

Fueron muchas las causas de este malestar general, aunque

hay un consenso general en reconocer el papel principal que

tuvo la generalización del reparto forzoso de mercancías, un

monopolio que ejercían los corregidores sobre las comunidades

indígenas (Serulnikov, 2006).

Estos funcionarios (gobernadores provinciales) esperaban

recuperar con el reparto el dinero que habían invertido en la

compra de sus cargos. En 1750 la corona decidió legalizarlo

con el fin de regular la cantidad y el precio de las mercancías

que se distribuían en las comunidades. El resultado, sin embargo,

fue un renovado impulso al sistema que generó una

nueva ola de agitación y protestas hasta culminar en las rebeliones

de los años 1780. Otro de los elementos que contribuyó

a abonar este período de agitación fue el crecimiento generalizado

de la población indígena a partir de la gran epidemia de

1719-1721 (Tandeter, 1995).

Muchas comunidades, que durante el período de crisis demográfica

habían perdido grandes extensiones de tierras, se vieron

enfrentadas en ese momento a la escasez de este recurso.

Fue un período de agudización de los conflictos por la tierra

dentro y entre las comunidades, y entre ellas y los hacendados.

Fue, finalmente, un momento de crecimiento de los forasteros

sin tierras, categoría que en muchos lugares comenzó a

significar no tanto el origen migrante de los tributarios, sino la

precariedad de sus derechos sobre la tierra.

Fuente

El tributo andino reinterpretado: El caso del corregimiento de

Lípez. Raquel Gil Montero CONICET, Mendoza

NOTA

Los pueblos originarios del Perú y la América hispana no solo

fueron despojados de sus tierra, de su cultura y religión, sino

que fueron convertidos en sujetos tributarios por el solo hecho

de ser indígenas, es decir por ser herederos de un imperio

que sus conquistadores saquearon y explotaban.

El tributo de indios y de castas, tal y como se aplicaba en los

territorios americanos de la Monarquía española, tenía características

particulares que resultaron de la forma y el momento

de su aplicación inicial, y éstas lo distinguían de otros cobros

de la época dentro de la Monarquía. El tributo de indios nació

como una fuente de ingresos para el rey de Castilla proveniente

de su dominio señorial, pero también, y de manera significativa,

como mecanismo para demostrar que los indios eran

vasallos de él y no de los conquistadores: fungió como parte

de los esfuerzos para eliminar cualquier posibilidad de que en

América se crearan señoríos territoriales como los que contemporáneamente

en Europa iban renegociando sus privilegios

ante un proceso de fortalecimiento de las monarquías que se

ha denominado como la creación de los “estados modernos”

Fuente

http://www.scielo.org.mx/pdf/hm/v66n1/2448-6531-hm-66-01

-00065.pdf

https://www.youtube.com/watch?v=R3PlH5J8930

Gustavo Bobbio sobre Pedro Castillo: “No veo que este fingiendo”

Revista Pesca Suplemento julio 2021 15


EL PERU FORMAL Y EL PERU REAL

Dr. Fernando Bobbio Rosas

Otro modo de expresar la abismal diferencia que existe entre los que

habitamos este país (y algunos otros de Abia Yala) (Abia Yala es el

nombre dado al continente americano por el pueblo Kuna de

Panamá y Colombia antes de la llegada de Cristóbal Colón y

los europeos. Literalmente significaría tierra en plena madurez

o tierra de sangre vital. ...http://es.wikipedia.org/wiki/

Abya_Yala) es distinguir entre el Perú formal, oficial o superficial

y el Perú real, autentico o profundo; en ambos casos, lo fundamental

es la diferencia étnica (cultural y racial); hay indígenas y hay

alienígenas y, por supuesto, hay indígenas alienados o a-culturados que

no se sienten o no se creen aborígenes y se creen o dicen ser alienígenas.

El esquema se complica por la otra gran dicotomía que, a partir de la

invasión, nos divide según la riqueza: pobres y ricos o adinerados. Pero

como la unidad monolítica de la “nación” es el dogma fundamental del

sistema (sostenido por la derecha y por la “izquierda” aceptada por esa

“derecha”) hay que negar o esconder las fisuras. Por eso, la A-

culturalienación (que adquiere importancia capital a partir del s. xx) se

camufla confundiendo el plano racial (donde hubo y hay mezcla o mestizaje)

con el cultural y la diferencia que hay entre clases (desde el punto

de vista de la economía) se disimula inventando la clase “media”.

Y voceros o marketeros del sistema se desgañitan tratando de convencernos

de que en este país TODOS o casi todos somos mestizos. Como

era de esperarse, el historiador oficial de la “república” es el marketero

mayor de esa “verdad”; con inocultable alborozo, en unas páginas que

titula “Meditación sobre el censo de 1940” señala que según ese

censo: “La mayoría de la población peruana es mestiza y el porcentaje

indígena ha bajado en un 11.74 desde el censo de

1876.”

Y, para demostrar que no sólo es el más importante investigador de

estos temas, sino el más profundo pensador que haya reflexionado sobre

ellos, Basadre lanza algunas frases absolutamente originales y casi

geniales:

Es evidente que la sola indicación de raza “india” no implica la

existencia de un abismo cultural frente al resto del país. Hay

indios que colaboran activamente en la vida nacional, en los

cuarteles por ejemplo. Otros, aún fuera de las ciudades, se han

“amestizado” en el idioma, la religión, los usos y los utensilios,

precisamente eso a lo que dan tanta importancia los sociólogos

materialistas.

Por otra parte, ¿dónde está la conciencia nacional indígena?

¿Quién será capaz de acoplar a las “nacionalidades” quechuas y

aimaras, a los chancas, huancas, yungas y demás razas y subrazas

que existen, al mismo tiempo, sin contar a las tribus del

Oriente? (1980, 247-8)

Que haya “indios” en los cuarteles “colaborando activamente en la

vida nacional” es un gran descubrimiento del ilustre historiador, aunque

creemos recordar que muchos “indios” ya “colaboraban activamente

en la vida nacional del Perú” desde el s. xvi, empezando por

el injustamente vilipendiado Felipillo que sirve para olvidar a los más

grandes traidores de su Pueblo, de su Cultura y de su raza, el inca Paullu

y casi toda su parentela (Ella Dunbar TEMPLE) y su sobrino, el Tótem

de la intelectualidad peruana.

Esa activa colaboración de los “indios” o de la “indiada” en la vida

“nacional” fue decisiva para mantener al (Virreynato del) Perú contra el

intento de los rebeldes que quisieron reinstaurar el Tawantinsuyu a fines

del s. xviii. Y, dos siglos después, parte de la “indiada” sigue colaborando

activamente en esa tarea y ya no sólo quedan testimonios orales o

escritos de esa patriótica actuación, sino también fotos y videos o documentales

que muestran cómo esos “indios colaboran activamente”

para conservar vigente el sistema.

Retornando al texto de Basadre nos enteramos de que hay sociólogos

materialistas que otorgan excesiva importancia al idioma y a la

religión; eso nos sorprendió y nos llevó a preguntarnos si existen sociólogos

espiritualistas o idealistas y qué factores serán los que más les

importen a esos in-materialistas, quizás única o principalmente los

koprolíthoi?

¿También existirá esa división entre los historiadores? De ser así, a qué

bando perteneció Basadre? Hasta donde sabemos él nunca lo reveló.

Las sorpresas continúan, los “indios” se amestizan; claro, y no sólo los

“indios”, también toda la fauna alienígena llegada a estas tierras, entre

otros, los judíos de los que Basadre menciona solamente a León Pinelo

(248); pero ¿no habrá algún otro judío amestizado que haya hecho algo

importante? Por último, Basadre se formula una pregunta digna de un

gran historiador, ¿quién podrá “acoplar” a esas nacionalidades que menciona

pese a que no existen?

Parece que por estar dedicado exclusivamente al estudio de la

Revista Pesca Suplemento julio 2021 16


“república” Basadre ignoraba la existencia de un estado llamado

“Tawantinsuyu” donde una élite de gran capacidad logró “acoplar” o

armonizar esas tan diferentes nacionalidades. Claro que el acople o la

harmonía no fue perfecto y lo muestra la actuación de algunas etnias al

momento de la invasión; pero, a lo largo de la historia, eso suele ocurrir,

siempre hay “colaboracionistas”. Recordemos la República Francesa de

Vichy, a las multitudes aclamando a los rusos en las calles de parís luego

de la chute de l’aigle o a los italianos recibiendo a los yanquis después

de la derrota de Italia en la 2ª GM.

Por lo demás, el modo de “gobernar” de los españoles sirvió de catalizador

para unificar en casi todo el sur de Abia Yala a las más diversas

nacionalidades de los cuatro Suyu en la añoranza del Jatun Tawantinsuyu

y para proponerse como meta reinstaurarlo. Y desde hace más de un

siglo, con el surgimiento de los mal o bien llamados “indigen-ismos”,

nuestra cultura, al igual que todas las culturas de Abia Yala, desde Alaska

hasta la Tierra del Fuego, está en un claro proceso de recuperación.

Hay un movimiento continental a cuya vanguardia marcha el Gobierno

del Estado Plurinacional de Bolivia, pese a las deficiencias que pueda

tener o a los errores que pueda cometer.

Y aquí conviene recordar la etimología de ‘gobierno’:

κυβερνάω→guberno→dirigir; originariamente, dirigir el rumbo de una

nave con ayuda del gubernaculum; luego y por extensión, dirigir la nao

del estado: gubernatio civitatis o, para mayor clarité: sedere ad gubernacula

reipublicᴂ (tener la dirección del estado). Se supone que esa dirección

implica, sobre todo, administrar las riquezas del país en beneficio de

sus pobladores; pero la mayor parte de las veces, la administración estatal

no beneficia a los pueblos, sino a alguna potencia imperialista a la

que está sometida la mafia que controla el estado o, ahora, en favor de

las grandes empresas transnacionales dedicadas a saquear el planeta

incluso destruyendo la biósfera.

La aclaratio se debe no sólo al mal uso generalizado de ‘gobierno’, sino a

que incluso intelectuales muy valiosos emplean esa palabra con mucho

descuido; así, por ejemplo, Heraclio BONILLA (que es una fuente de

información muy valiosa) titula un importante ensayo: “Cómo España

gobernó y perdió al mundo” (2001, 17ss). NO, España no “gobernó”,

España esclavizó a los Pueblos que habitaban los territorios donde logró

establecerse para explotar sus riquezas; para ello la metrópolis enviaba a

sus colonias administradores y soldados cuyo objetivo principal o único

era cumplir del modo más eficiente la tarea encomendada y, de paso,

ver si se embolsicaban alguito más de lo que su amo había aceptado

concederles.

La historia de estos robos de segundo grado (ladrón que roba a ladrón)

empieza desde los inicios del Perú, con su fundador, Pizarro. Así pues, el

Perú debe su existencia al grupo más exitoso de secuestradores y traidores

(esperaron a que se completase el rescate para asesinar al rehén)

que, además, inauguraron la traditio del robo desde el más alto nivel del

poder dependiente (Laura LAURENCICH-MINELLI, 2002).

La otra trampa del sistema es hacer creer a la gente que en este país

una abrumadora mayoría pertenece a esa supuesta o fantasmagórica

clase media que ya mencionamos y por supuesto que los voceros del

sistema, no sólo pro-, de- o re--claman ser mestizos, sino también ser

clase-medieros (mediadores, medianeros, mediocres). Así lo hace y con

todo entusiasmo el historiador oficial de la “república” al recordar su

infancia: “Carecimos… de alardes suntuarios; pero, ni pobres ni

ricos…” (1981, 37). Ni chicha ni limonada, ni frío ni caliente...

En el 2010, el ‘INEI’ estableció que todo ciudadano que tenga un ingreso

mayor de 264 soles mensuales YA NO ES POBRE. Esta estimación no

ha variado en lo fundamental y permite que la gran mayoría de los habitantes

de este país ya haya sido incluida o integrado a la tan ambicionada

clase media donde, además, gozan de la valiosa compañía de los más

famosos intelectuales:

“Se define como pobre a la población que vive en hogares cuyo

gasto, por persona, es inferior al monto establecido en la línea

de pobreza, que para el año 2010 se estableció en 264 nuevos

soles”

Y si la gran mayoría de la población es clase-mediera, incluidas las más

importantes intelectuales, pues qué orgullo estar allí metido. Además, el

“resto” de la población es tan minoritario, tan atrasado y tan ignorante,

que no vale la pena tomarlos en cuenta y, por lo mismo, los que tienen

el poder, con el permiso o la indiferencia de la mayoría de la población

(el lumpen urbano) pueden pisotear con toda impunidad los derechos

de los Ayllu o comunidades campesinas y de las etnias del AntiSuyu porque

lo hacen para que este país avance, y todos lleguemos al primer

mundo a la brevedad posible.

Como en el Virreynato no se celebraban elecciones, la mafia en el poder

no necesitaba engañar a ningún lumpen electorero y admitía con toda

franqueza que había una diferencia abismal, insuperable entre alienígenas

e indígenas, situación que estaba clara y tajantemente definida,

oficializada o legalizada en las dos “repúblicas”, la de los españoles y la

de los “indios”. Los primeros tenían todos los “derechos” y los “indios”

tenían todos los deberes u obligaciones.

Así, la diferencia era una sola; los alienígenas, que racial y culturalmente

eran y son absolutamente diferentes a los indígenas, se habían apropiado

de todas las riquezas del Tawantinsuyu (y de Abia Yala) incluida la

libertad y la vida de sus habitantes originarios que, más que pobres o

miserables, pasaron a la condición de esclavos y, como tales, fueron

explotados hasta la muerte en las encomiendas, en las minas y en los

obrajes.

Revista Pesca Suplemento julio 2021 17


Hay quienes niegan esa esclavitud porque no coincide con sus schemata

y, para poner nuestra realidad en paralelo con la de los euros, definen la

situación de nuestros antepasados como ‘servidumbre’. No saben o no

se han percatado de que el campesino europeo del “medioevo” era un

esclavo al que se le llamaba ‘siervo’, ni de que en Roma a nadie se le

llamaba ‘esclavo’.

El Runa Simi se adecuó a los cambios y ‘Kapak’ (sabio, poderoso o importante)

pasó a significar ‘rico’ y ¨Wakcha’ (huérfano) ‘pobre’. El Invasor

Genocida Alienígena era el ‘kapak’ (que incluso también se hacía

llamar ‘wirakocha’) y el indígena era el ‘wakcha’. Es de notar que, legalmente,

allí no había lugar para el mezcladito o mesticillo y que la riqueza

no blanqueaba como sí ocurrirá más adelante. El Kurak, el Warayok o el

descendiente de alguna Panaka “imperial” no era español, era “indio” y

sólo gozaba de algunos privilegios si se sometía y servía a la administración

colonial.

Por último, destaquemos que desde que Pizarro creó el ‘Perú’ hasta el

decreto que San Martín expidió en agosto de 1821, un mes después de

proclamada, declarada o cacareada la independencia de lima, solamente

eran peruanos los españoles, españolas y criollos “puros”. Se suponía

que ese decreto por el cual los “indios” accedían o “ascendían” a la

“peruanidad” unificaría a toda la población sometida al estado peruano;

pero para la argolla “criolla” que lo maneja o controla, esta separación

nunca ha dejado de existir y se expresa de mil maneras.

La escisión que divide a los “peruanos” es tema de lo mejor de la letteratura

letteraria de este país; y no sólo estamos pensando en Clorinda

MATTO, ALEGRÍA, ARGUEDAS, SCORZA, RIBEYRO, GUTIÉRREZ y

muchos otros autores de menor calidad estilística, pero tan o más objetivos,

sino también en tres de las novelas del mayor sicario intelectual del

establishment. Por lo demás, que la letteratura letteraria sea una fuente

de información más fidedigna que la letteratura histórica y un mejor

stimulus para la reflexión que la “philosophica” es un fenómeno universal

como lo sabe cualquier adicto a eso que MAUROIS llamó “mon doux

plaisir”. ALAIN señala que la comédie le enseñó más sobre la france

(et sur la condition humaine en general) de lo que aprendió leyendo a

todos los filósofos juntos (1937).

Y ALAIN (1921 y 1926) o GIONO también son conscientes de la separación

radical que existe entre el estado que se presenta como la representación

del país y la nación; copiamos unas líneas escritas

por GIONO a propósito de sus camaradas caídos en una guerra de la

que “Francia” salió “victoriosa” y los guerreros muertos; la clarté franҫaise

del estilo de GIONO es visible incluso en la versión castellana:

Y si todavía hubieras muerto por algo honorable: si hubieses peleado por

las mujeres o por procurar alimento a tus hijos. Pero no, te engañaron

de antemano y después te mataron en la guerra. ¿Qué quieres que haga

con esta Francia que, según parece, has ayudado a conservar, como yo

mismo? ¿Qué quieres que hagamos, nosotros que hemos perdido todos

nuestros amigos? ¡Ah! Si hubiera que defender los ríos, las colinas, las

montañas, los cielos, los vientos, las lluvias, yo diría: “De acuerdo, es

nuestra tarea. Peleemos, toda nuestra alegría de vivir está en ello.” Pero

no; hemos defendido el nombre falso de todo eso. Yo, cuando veo un

río, digo “río”; cuando veo un árbol digo “árbol”; nunca digo “Francia”,

eso no existe. ¡Ah! Cómo daría yo todo entero ese nombre falso porque

uno solo de los que han muerto, el más sencillo, el más humilde viviese.

Nada puede ser colocado en balanza con el corazón de un hombre…

Están hablando siempre de dios… y la única cosa que sea en verdad

obra de dios, la vida… la vida que él produce… la vida la estropean a su

gusto en una argamasa infame de fango y escupitajos, con la bendición

de todas vuestras iglesias.

¡Valiente lógica! No hay gloria en ser francés. Sólo hay una gloria: estar

vivo. (221-2)

Y por supuesto que también se puede manifestar de otros modos la

separación entre el “ciudadano” y el estado o la mafia que lo maneja o

controla, las protestas populares son una manera no-literaria de hacer

esto y ya las masas europeas se están animando a reclamar sus derechos

con un mínimo de energía:

En el campo de las ciencias sociales, etnógrafos, etnólogos, antropólogos

o sociólogos dan una imagen complementaria de la que elaboran los

historiadores. Sin olvidar que Arguedas, además de literato fue antropólogo,

recordemos a Luis E. Valcárcel que, en la primera etapa de su

evolución intelectual o, mejor dicho, antes de empezar su involución

(nota I) en 1929, publicó un artículo dedicado a las varias “américas”

que co-existen en Abia Yala y otro sobre la ‘peruanidad’ (“Hay varias

Américas” y “Sobre peruanidad”) copiamos dos líneas de este

último ensayo:

Así como hay varias Américas, cuando menos son reconocibles

dos Perúes perfectamente diferenciables: el Perú indio y el Perú

“moderno”… (2013, 285)

Años después, en otro texto de LEV, encontramos otro párrafo que complementa

lo anterior al exponer con toda crudeza lo que el Perú oficial

significaba para el “indio” y que, en este s. xxi sigue significando para

toda la población oprimida, explotada y reprimida de este país:

El Perú, para el indio, equivalía a dolor y tortura, a angustia por

el bien ausente, su terruño; trabajo agotador, trágica expectativa

de muerte en el fundo malárico o en la mina. (1945, 87)

Muy poco después LEV entra “a la política por la puerta grande de

un ministerio” (2013, xxi) porque, a criterio del doctor Montoya, cualquiera

que sea nombrado ministro entra a la “política” por una “puerta

Revista Pesca Suplemento julio 2021 18


grande”, sin importar en lo más mínimo quien sea el ministro, ni quien

sea el presidente que lo designó para ese cargo.

Recordemos que si no todos, sí la mayoría de los que pasaron por la

presidencia de esta “república” podrían ser sindicados como asesinos

mediatos, aunque sólo uno de esos sujetos ha sido juzgado y condenado

como tal y purga su condena en una cárcel dorada que millones de ciudadanos

envidian o envidiamos como vivienda.

Demás está decir que desde antes de llegar a ministro, LEV había ido

“corrigiéndose” y adaptándose a mucho de lo que había repudiado; de

todos modos, los escritos de Montoya o de LEV continúan siendo útiles

para entender lo que es ‘el Perú’ que, básicamente, es el producto de la

destrucción del Tawantinsuyu, el Estado más perfecto o menos imperfecto

creado por sociedad alguna.

Los invasores alienígenas pudieron asentarse en Abia Yala gracias al más

monstruoso Genocidio de la historia de la humanidad, en el que

“desaparecieron” más de CIEN MILLONES de seres humanos; los poquísimos

sobrevivientes perdieron sus tierras y su libertad y, en la mayoría

de los casos, aún no las han recuperado:

La Confœderatio Méjika y el Tawantinsuyu sufrieron las pérdidas más

numerosas, unos TREINTA y unos TRENTICINCO MILLONES de

habitantes sólo en el s. xvi (nota II). Pero pese a esas espantosas sangrías,

nuestros abuelos nunca renunciaron a sus ansias de libertad. Por

ello y contra la versión oficial establecida desde Garcilaso (“Yo nascí

ocho años después que los españoles ganaron mi tierra”, CR I,

xix) el Tawantinsuyu no se derrumbó en un solo día, el fatídico 16 de

noviembre de 1532; NO, después de la aleve emboscada de Cajamarca,

nuestros antepasados empezaron a luchar tratando de expulsar al invasor

genocida. Los jefes militares más conocidos de esta etapa fueron

Challkuchimak, KisKis, RumiÑawi, MankuInka, TituKusiYupanki, KusiYupanki,

Kawite.

J.J. VEGA (1963) fue el primero en investigar y exponer este punto

luego de un silencio de siglos, mostrando documentadamente que el

Tawantinsuyu como estado recién desaparece en 1572, con el asesinato

de Tupaj Amaru I y que en las cuatro décadas anteriores hubo docenas

de cruentas batalla de las que nadie se había ocupado hasta

que VEGA las expuso. Desaparecido el Tawantinsuyu, siguió el movimiento

del TakiOnjoy que fue ahogado con una ferocidad difícilmente

imaginable en ese proceso llamado “extirpación de idolatrías”; los

que manejan el estado en este país siguen alentando o permitiendo la

“extirpación de idolatrías”:

Sin embargo, pese al Gran Holocausto y a la subsiguiente Extirpación

de Idolatrías, nuestros antepasados, los poquísimos sobrevivientes

prosiguieron rebelándose; pero fueron levantamientos a pequeña

escala y muy focalizados y los Llajta o Ayllu involucrados eran totalmente

arrasados; muy pocos se percataron de esos “pequeños” Genocidios y

nadie los registró, sólo han quedado grabados a través de los siglos en

la memoria de los descendientes de algunas de aquellas víctimas.

Recién en el s. xviii aparecieron Kurajkuna que pudieron articular una

insurrección importante. El levantamiento que lideró J.S. AtawAllpa; no

fue derrotado, pero Juan Santos y sus guerreros tuvieron que retirarse a

las “profundidades” del AntiSuyu. Y, unas décadas más tarde, estalla la

Gran Revolución o Rebelión liderada por Mikaela, Túpac Amaru, Túpac

Katari, Bartolina, Tomasa y muchos otros Kuraj; la represión fue

monstruosa: “La guerra duró tres años y costó 200,000 vidas.”

(Ronald WRIGHT, 234; Fernando TUPAJ AMARU, Boleslao

LEWIN, Pilar ROCA, Charles WALKER)

Nuevamente otro GENOCIDIO a escala gigantesca y en brevísimo tiempo,

pero eso tampoco ahogó las ansias de libertad de los “indios”; por lo

demás, si las sublevaciones más conocidas del s. xviii fueron las de J.S.

AtawAllpa y Tupaj Amaru, ellas no fueron las únicas:

Entre 1720 y 1790 las poblaciones andinas nativas del Perú y

Bolivia… se levantaron bastante más de cien veces…

Téngase en cuenta que las investigaciones sobre rebeliones locales

están lejos de haber sido completadas… Con el tiempo el

número de disturbios conocidos bien puede elevarse a 200 o

más. (S.J. STERN, 1990, 50)

Y en el proceso “emancipatorio” de 1821-4, las guerrillas o montoneras

de “indios” fueron EL factor decisivo para lograr la independencia política

de España, sobre todo en la batalla de Kinua Panpa en la que el contingente

acaudillado por Marcelino CARREÑO fue decisivo para la

derrota de las tropas españolas. Pero la emancipación allí lograda no

significó ninguna mejora en la situación del campesinado que fue el que

proporcionó el mayor contingente militar en la lucha por conseguir la

libertad que le fue escamoteada porque el estado de la naciente

“república” quedó en manos de los mismos que habían “gobernado” el

Virreynato.

Ellos mantuvieron el statu quo y, por lo mismo, ellos eran “EL” Perú que

seguía siendo su encomienda, hacienda, chacra o corral y el campesino

su siervo o esclavo. Contra esa pretensión grotesca y macabra de la

criollada se pronunció Manuel GONZÁLEZ quien también reconoce la

fractura que vertebra nuestra sociedad y, además, le niega autenticidad

a los alienígenas, los criollos (reales o supuestos) y los extranjeros que

decían representar a este país:

No forman el verdadero Perú las agrupaciones de criollos i

extranjeros que habitan la faja de tierra situada entre el pacífico

y los andes; la nación está formada por las muchedumbres de

indios diseminadas en la banda oriental de la cordillera.

Revista Pesca Suplemento julio 2021 19


L.E. VALCÁRCEL, J.M. ARGUEDAS y Virgilio ROEL PINEDA, fueron

los intelectuales más importantes que tomaron y desarrollaron las tesis

de Manuel GONZÁLEZ entre las que ese punto es crucial para entender

este proceso del que somos parte: ¿qué es el Perú y qué somos

nosotros? José del Carmen Elisio Mariátegui Lachira también recibió

la influencia de Don MANUEL e hizo algunos aportes que sus seguidores

consideran sumamente importantes, pero él fue un furibundo apologista

de la “civilización del blanco” y criticó acremente el

“radicalismo indigenista” de LEV (infra, pp. ) Cuando el ilustre profesor

Josjomanta se presentaba como tal.

El alienigenismo de José del Carmen Elisio ha marcado mucho de lo escrito

por los que lo han leído sin mayor análisis o reflexión, incluidos

personajes no sólo preocupados por los destinos de este país, sino que

han estado y están comprometidos activamente con nuestra situación

sobre la que han hecho aportes valiosos que también han plasmado en

una abundante y producción intelectual.

Sin embargo, caen en errores conceptuales mayúsculos cuando tratan

de mantener el dogma; esto ocurre, por ejemplo con Dammert que,

desde el título de algunos de sus libros, yerra lamentablemente. Nos

referimos, concretamente, a La república lobista y la nación

peruana bicentenaria y a Perú integral bicentenario. Bien,

“república lobista”, eso es una contradictio in adiecto; la expresión se

supone que se refiere a un estado manejado por una argolla dictatorial

disfrazada con el letrerito de ‘república’, pero ni es ni sería, en ningún

caso, una república. Mantener ese rotulito es darle una capa de legalidad

a esa mafia que solo se representa y se beneficia a sí misma y ésa no es

la meta ni de una república, ni de la democracia.

En cuanto al ‘Perú integral bicentenario’, eso es o podría ser una

meta (y la labor que en ese sentido está desarrollando Dammert desde

hace bastantes años es muy importante y valiosa) pero eso NO existe.

Más aún, allí hay un doble error; de un lado, el Perú no es bi-centenario,

es penta o quincua-cenario, desde que lo funda el puñado de asesinos

liderado por Pizarro y lo afianza Toledo unas décadas más tarde. De otro

lado, hace dos siglos no empezó ninguna “integración”; la (s) fractura

(s) instalada (s) por el sistema colonial que DES-integró al Tawantinsuyu

son parte integral del Perú actual como estamos tratando de mostrarlo

desde el primer párrafo de estas páginas (aunque, como sabemos,

no hay peor sordo que el que no quiere ver, ni peor ciego que el que no

quiere oír).

“Nación peruana bicentenaria” es otro error conceptual elemental;

las naciones, nacionalidades o etnias que habitan este país sometido a la

iuris dictio del estado peruano, sea bajo su identidad colonial o su careta

“republicana”, son MILENARIAS. NO hay una nación peruana bicentenaria,

hay un estado peruano bi-centenario disfrazado de

“república peruana” (cuyo lema durante varias décadas fue “Firme y feliz

por la unión”) y todos los que habitamos este país, velis nolis, estamos

sometidos a ese estado.

En el caso de Dammert, lo que ocurre es que, bajo la influencia de José

del Carmen Elisio, él sigue aferrado al concepto euro de ‘estado/nación’

como la unidad fundamental; por eso supone que hay una identidad

nacional que es la que nos identifica y unifica y, por eso, escribe:

“Nuestra identidad como nación” (2004, 28-9). Claro que reconociendo

la diversidad étnica de este país (imposible no hacerlo) Dammert

también propone una “nación pluricultural” (2010, 25-7) pero, nuevamente,

eso es una contradictio in adiecto; en todo caso, para aclarar

este tema, Bolivia ha dado el ejemplo proclamándose como un

“ESTADO PLURI-NACIONAL”. Independientemente de las palabras, la

propuesta de Dammert: “Sociedad democrática pluriétnica” (2004,

348-55) es coincidente y eso es lo que necesitamos para nuestro país.

Pero, y finalmente, la mayor de las confusiones de Dammert:

En 1821, es proclamada por San Martín la independencia en

Perú, y es sellada militarmente por Bolívar para toda américa

con la victoria de la batalla de Ayacucho. Se sella la independencia

en Perú, entre propuestas de “reinos” y de repúblicas,

anunciando la soberanía como cuestión que quedara pendiente

hasta nuestros días.

La Soberanía, hilo conductor del Bicentenario

Las naciones en Suramérica se erigen como estados soberanos.

Es el acontecimiento fundacional de la independencia política

de nuestras naciones, previo a este el continente tuvo otros

acontecimientos fundacionales durante las civilizaciones originarias,

especialmente andinas y mesoamericanas, y en el encuentro-descubrimiento

de 1492. (2014, 93)

Aparte del error de creer que en 1824 “se selló la independencia

para TODA américa” (¿lo creerá así Dammert?) hay dos afirmaciones

incoherentes: en el 1º párrafo se considera que ‘independencia’ y

‘soberanía’ son dos conceptos (¿o dos realidades?) diferentes y que en

1821 se consiguió la primera, pero no la segunda. Sin embargo, en el 2º

párrafo se lee: “las naciones en Suramérica se erigen como

estados soberanos”; si las naciones ya eran “soberanas”, entonces

“la soberanía” NO quedó como una questio pendiente.

{Heraclio BONILLA también cree que: “El 28 de julio de 1821, la

antigua colonia peruana de España se convirtió en una república

soberana e independiente…” (2001, 169).}

Por otra parte, NO son las naciones, nacionalidades o etnias de este

continente las que, supuestamente, se han erigido como estados

“soberanos”, independientemente de si la conquista de la sobera-

Revista Pesca Suplemento julio 2021 20


nía aún esté pendiente. La Nación Aymara, la Nación Mapuche o la Nación

Matziguenga, para citar solamente a unas muy pocas de las etnias

originarias sobrevivientes, no se han erigido como estados soberanos,

continúan en la situación de lo que Jorge SANJINÉS llamó ‘Nación

clandestina’, situación que comparten con las naciones Kurda o Armenia

y de la que está saliendo Palestina. Y ahora hay otras naciones originarias

que desde hace medio milenio vienen siendo acosadas por los que

manejan los estados que se han apoderado de sus territorios y que están

exigiendo, cuando menos, algo de autonomía a esos estados que las

tienen sometidas; y esa lucha va de polo a polo.

Los estados o pseudo-estados (en tanto que NO eran soberanos) de

Abia Yala (TAMPOCO América) que se establecieron obtenida la emancipación

política fueron creados para provecho de las castas o costras

purulentas que habían administrado las circunscripciones coloniales más

importantes; en primer lugar, las de los virreynatos: los de Méjiko, Brasil,

de la plata, de la nueva granada y el de lima (el último en llegar a ser

un estado independiente, libre y soberano).

Luego, en beneficio de las mafias que manejaban las capitanías de Chile

y Venezuela; todos esas “repúblicas” son una mera prolongación de las

circunscripciones establecidas por Madrid y una consolidación del statu

quo colonial; por eso, el fundamento jurídico de su división en países o

estados fue el ‘uti possidetis’ que todavía se desempolva de vez en cuando.

A esos estados se agregaron Bolivia y Ecuador, hijos de la megalomanía

de Bolívar y los estados tampones, Paraway y Uruway.

Si bien es cierto nace con la invasión y la ocupación de nuestros territorios

por los españoles (LORA CAM, 2001 o Pilar ROCA, 2013) se reafirma

en la “república” que, en contra de la versión oficial u oficialista,

es la continuación del Virreynato; de colonia pasamos a la condición de

lo que HOBSBAWN llamó ‘post-colonia’ y que, deliberadamente, sanmartín,

Bolívar y toda la fauna “libertadora”, soñaron, planearon y dejaron

establecido como protectorado.

Para mantener la fictio de la “república” libre, soberana e in-dependiente

(adjetivos superfluos para una república) la intelligéntsia del país, de un

lado, distorsiona, minimiza o cosmetiza muchos de los hechos que relata;

de otro, oculta todo lo que puede ser negativo para el statu quo, lo

que nos recuerda la sentencia de Bertold BRECHT: “El que desconoce

la verdad es un ignorante, pero el que sostiene que la mentira

es verdad es un criminal”.

Por allí cerca van los que la esconden y de esa fauna el mayor responsable

de un escamoteo sistemático fue el historiador oficial de la

“república” al que sa mauvaise conscience lo empujaba a irlo confesando,

no comme il faut, en una sesión pública de autocrítica, sino muy

discreta, vergonzante y casi clandestinamente susurrándolo, murmurándolo,

musitándolo o farfullándolo a las orejas de algunos de sus amigos

a muchos de los cuales conocimos así que la revelación de Víctor Andrés

GARCÍA no nos tomó de sorpresa.

Cuando el novel historiador estaba redactando su libro, consultó con

varios especialistas y, conversando con algunos de ellos, surgió el tema

de la reticencia de Basadre para revelar todo lo que había podido descubrir

en décadas de laboriosas investigaciones, porque era sabido que

sólo publicaba una parte muy pequeña de todo lo que él conocía:

En algún momento… escuché que Basadre había dicho lo siguiente sobre

este episodio…: “Si hubiera escrito todo lo que sabía, el Perú no lo

soportaría.” (24)

Y en una interview concedida a propósito de la presentación de su libro

V.A. GARCÍA repite esa confesión del gran historiador:

Cuando una persona amiga mía le preguntó a Basadre porque

no había escrito todo, respondió “si hubiera escrito todo lo que sé

de la guerra del pacífico, el Perú no lo soportaría”. (Caretas, 17jul

2014)

Sobre la población de Abia Yala en los comienzos de la invasión

genocida: las islas, la Confœderatio Mejika y el Tawantinsuyu

Este es un punto sobre el que los plumíferos del establishment mienten

o des-informan al lector porque, al disminuir la cifra poblacional de un

lado, se disminuye la magnitud del Genocidio y, de otro, se rebaja el

nivel cultural de las sociedades nativas porque, como señala H.F. DO-

BYNS:

The idea that social scientists holds of the size of the

aboriginal population in the Americas directly affects their interpretation

of New World civilizations and cultures.

En 1963, DOBYNS estimaba que la población de Abia Yala estaba entre

90 y 130 millones de habitantes, de los que entre 30-37.500 correspondían

al área mejikana y otro tanto al área andina. Vingt ans après, DO-

BYNS rebajó ese número (Their number become thinned) puso mayor

énfasis en el papel jugado por las pestes en la “desaparición” de los

nativos e, incoherentemente, sostuvo que algunas de esas plagas traídas

por el invasor genocida eran oriundas de este continente.

Pero de los análisis más serios sobre este tema, se desprende que a

fines del s. xv Abia Yala tenía, por lo menos, más de un centenar de

millones de habitantes. Ronald WRIGHT escribe:

En 1492 había aproximadamente 100 millones de nativos americanos,

una quinta parte, más o menos, de la raza humana, Décadas

después de la llegada de colón, habían muerto en su gran

mayoría y su mundo había sido bárbaramente expoliado por los

europeos. (16)

Revista Pesca Suplemento julio 2021 21


Andrés ORTIZ coincide con esta apreciación:

A principios del s. xvi el continente americano tenía unos cien

millones de habitantes desde Alaska a la Tierra del Fuego, de

ellos diez o doce millones poblaban el territorio de lo que hoy es

estados unidos; pues bien, en este caso y según el censo oficial

de 1980, apenas sobreviven 230,000. (V Centenario… 128)

Y López de Abiada escribe:

Si hoy parece cierto que la población americana rondaba los

cien millones de habitantes en 1492, no es menos verosímil que

los europeos esclavizaron y exterminaron a más de doscientos

millones de africanos. Si además consideramos que el tráfico de

esclavos superó en ferocidad, codicia y perfidia los desmanes de

la conquista, podemos aseverar que los africanos han sufrido el

mayor crimen perpetrado en la historia de la humanidad.

(BERNECKER, LOPEZ & SIEBENMANN, 13. Recordemos que ya en

el s. xvi de LAS CASAS lamentaba esta realidad.)

El “despoblamiento”; empieza con la llegada de la banda que lidera Colón;

en un par de décadas el Genocidio elimina un par de docenas de

millones de nativos. Solamente Cuba y la Hispaniola tenían unos diez

millones de habitantes cada una. Y, como anota Roberto FERNÁNDEZ

RETAMAR, el Genocidio fue total: “los aborígenes que habitaban mi

país, Cuba, fueron extinguidos” (V Centenario…, 74).

El mar caribe o antillano era el hábitat de las ostras que formaban las

más bellas de las perlas; lo primero que hicieron los invasores fue requisarlas

y, enseguida, obligar a todos los hombres a sacar ostras hasta

que se les reventasen los pulmones. Ancianos incapacitados, niños muy

pequeños y mujeres murieron de hambre, se dejaron morir o se suicidaron;

Garcilaso condena esa actitud profundamente anticristiana

(Florida I, xiii).

Y las hordas asesinas pasaron de las islas a invadir la masa continental

prosiguiendo su muy católico rosario de Genocidios y la siguiente víctima

fue la Confœderatio Mejika; la inmensa mayoría de su población fue

asesinada, sus ciudades arrasadas, sus campos devastados y los poquísimos

sobrevivientes esclavizados.

Entre el inicio del asedio y el arrasamiento de Tenochtitlan (30-V al 31-

VIII de 1521) fueron asesinados de 250 a 300 mil defensores de la ciudad

(Francisco GUTIÉRREZ, 137-52; JENNINGS, 817-45; MARTÍ-

NEZ, 194-206; MIRALLES, 279-338; PASSUTH, 337-485).

En cuanto a la población total de la Confoederatio Mechika,

COOK& BORAH estiman que, a principios del siglo xv era de más

de 25’000,000 y que un siglo después apenas quedaba un poco más de

un millón (The Aboriginal Population of Central Mexico on the Eve oh the

Spanish Conquest, 1963). KONETZKE estima que en unos escasos tres

cuartos de siglo la población mechika se “redujo” de los treinta millones

que había a principios del s. xvi a UN millón 375 mil en 1595 (94).

Y el Moloch crucificado era insaciable y exigía más víctimas, así que el

“despoblamiento” de Abia Yala prosigue a toda marcha arrasando los

territorios de los descendientes de los mayas y de otras etnias al sur de

los mechika, cruzó el Itsmo y llegó al TawantinSuyu donde las hordas

españolas perpetraron el Holocausto más espantoso de la historia.

A principios del s. xvi, el Estado Inka tenía unos 36 millones de habitantes,

y si bien el “despoblamiento” empieza con los estragos de la viruela

que arrasa con millones de aborígenes, antes de 1532 y prosigue con las

grandes matanzas y la muerte de decenas o cientos de miles de nativos

en las batallas contra el invasor. En 1551 quedaban 8’225,000 indígenas

que en 1590 se habían reducido a 968,197 y en 1630 a muy poco más

de 600,000.

Ora bien, este es un punto sobre el que se suele desinformar y sobre

todo a los estudiantes; de la veintena de textos escolares que hemos

revisado, en la mayoría se da un máximo de quince millones de habitantes;

solo en el manual de Pablo Macera se afirma que la población del

Tawantinsuyu era de 30 millones (Historia del Perú. 1er grado de ed.

sec. Lima, s/f, 105).

Kauffmann, citando a varios autores, afirma que la población del Tawantinsuyu

podría estar entre “menos de 2 millones... a más de 9 millones.”

(I, 28). Esta obra (en seis lujosos tomos) es la mejor presentada

de las que circulan sobre este tema aunque, dando esas cifras, Kauffmann

no le hace ningún servicio a la verdad y, al hablar del Perú

“antiguo”, muestra que no escuchó o no entendió al Maestro

HORKHEIMER: “la denominación “El Perú prehispánico” es

un anacronismo…” (15).

Ronald WRIGHT escribe: “Estimaciones fiables fluctúan entre los

6 y 32 millones. He elegido la cifra de 20 millones…” (419). Hay

mucha diferencia entre 6 y 32 como para calificar de “fiables” ambas

apreciaciones.

Richard P. SCHAEDEL presenta cifras que van desde los TRES millones

que calculan Kroeber o Kubler hasta los 37’500,000 de H.F. DO-

BYNS, pasando por los cálculos de MEANS, que oscilan entre 16 y 32

millones (“Formation of the Inca State”, p. 123. III Congreso del Hombre

y la Cultura Andina. Lima, 1978, 112-56).

Vicente Morales denuncia en las cortes de Cádiz que en 1794 solo quedaban

619,190 “indios” en este Virreynato (Tauro, 39); es decir, casi el

mismo número que a principios del s. xvii. Este “crecimiento demográfico”

nulo revela un genocidio sistemático debido sobre todo a una altísima

tasa de mortalidad infantil y a enfermedades causadas por el trabajo

forzado en minas y obrajes y por la desnutrición crónica a que estuvo

Revista Pesca Suplemento julio 2021 22


sometida la población indígena (situación que no mejoró con la llegada

de la “república”).

Sobre el “despoblamiento” de la Yunka, que pese a las grandes matanzas

de las primeras décadas de la invasión todavía estaba densamente

poblada a principios del s. xvii, LEV explica:

La introducción de cultivos como la caña de azúcar… con ánimo

puramente capitalista, extinguió el de los productos alimenticios

autóctonos: maíz, frijol, maní, yuca, etc. Las numerosas

poblaciones de indios se extinguieron como natural consecuencia.

(1945, 102)

Otro factor muy importante en el “despoblamiento” fueron las matanzas,

masacres o genocidios perpetrados por las fuerzas armadas de ocupación

para aplastar las rebeliones de los LLajta, Ayllu o Comunidades que

periódicamente se levantaban contra la opresión y el abuso de españoles

y criollos. LEV se equivoca cuando escribe:

Quién sabe de qué grupo de labriegos silenciosos, de torvos

pastores, surgirá el Espartaco andino. Quién sabe si ya vive,

perdido aún en el páramo puneño, en los roquedales del Cuzco.

(2013,129)

No maestro, no necesitamos héroes de otros pueblos, Jollana andinos

los ha habido y por miles y tan o más valientes que Spartacus; que no

haya quedado registro histórico de todos ellos es otro asunto, aunque sí

se ha escrito sobre las hazañas y el martirio de los más notables.

En castellano casi no se escribe sobre el incalificable Genocidio perpetrado

por los peninsulares en el primer siglo de la invasión y por otros euros

y por los wasp a lo largo de los siglos siguientes hasta este s. xxi. Y

aunque en inglés hay una buena bibliografía sobre este tema (Ward

CHURCHILL, David STANNARD o Russell THORNTON, por ejemplo)

en la “amérika española” pasa desapercibida porque, para empezar,

no se traduce.

Por otra parte, en cuanto a que no todos los más de treinta o cien millones

de indígenas del Tawantinsuyu y de Abia Yala desaparecidos en

menos de un siglo fueron asesinados directamente por los españoles, la

cuestión es que, como el complemento gramatical, el Genocidio puede

ser directo, indirecto o circunstancial. Cierto que fueron millones o decenas

de millones los aborígenes muertos por las pestes traídas por los

euros; bien, allí el Genocidio no fue directo, pero no deja de ser Genocidio.

Además, cuando los europeos o sus descendientes (genéticos o culturales)

llegaron a saber algo de epidemiología, empezaron a propagar

“científicamente” pestes y enfermedades y lo siguen haciendo; cada

cierto tiempo lanzan nuevas cepas de virus para ir exterminando a las

poblaciones de otras culturas. Y al respecto también hay una abundante

bibliografía que desconocemos.

Jeffrey St. CLAIR hace un breve recuento del historial de la mafia en

el poder yanqui en el campo del genocidio bacteriológico documentada,

por lo menos, desde el s. xviii y que, actualmente, es perpetrado institucionalmente

por algunas respetables instituciones yanquis como el pentágono

Pero la questio es aún más antigua, Ronald WRIGHT explica que Europa

poseía armas biológicas que el destino había estado almacenando

contra América durante miles de años. Entre ellas la viruela,

el sarampión, la gripe, la peste bubónica, la fiebre amarilla,

el cólera y la malaria –todas ellas desconocidas en el hemisferio

occidental antes de 1492-… (26-7)

Un siglo después de ocurrido el suceso, Pachacuti YamquiSalcamaygua,

recogiendo versiones orales de la llegada de la peste al campamento

de WaynaKapaj, presenta esta estremecedora escena:

A oras de comer, llega un mensajero de manta negro, el qual

bessa al ynga con gran reverençia y le da un pputi o cajuela tapado

y con llave. Y el ynga manda que abra,

el qual dize que perdone, diziendo que el Hazedor le mandaba el

abrir a sólo el ynga. Y visto por el ynga la razón le abre la cajilla,

y de allí sale como maripossas o papelillos volando o esparçiendo

hasta desaparecer, el qual abía sido pestilençia de sarampión.

Y así dentro de dos días muere el general Mihicnaca Mayta

con otros muchos capitanes, todos las caras llenas de caracha. Y

visto por el ynga, manda hazer una casa de piedra para esconderse,

y después se esconde en ella, tapándose con la misma

piedra. Y allí muere… (f. 36)

Enigmáticamente, en el manuscrito de WaruChiri se menciona “huk

huchuylla taquilla” que es enviada a y debe ser abierta por “kikin

huayna capac” (14, 15). Sin embargo, el mensajero abre la cajuela y

descubre una Barbie que “chayhinakta rikuptin pachallas… chinkaripurqan”

(19). Cuando un nuevo “cofre” llega a manos de WK y éste

lo abre, “rikĉariptin pachallas chayqan pachapas illarirqan” (28).

El breve drama finaliza con la “desaparición” del Inka y de su Kolla

(30) y su posterior muerte (31).

Garcilaso que, supuestamente, fue quien mejor conocía este tema, no

menciona la peste ni ese intento fallido de escapar del mal; según él,

WK entró a un lago y salió del baño con chucchu rupawan; y como su

estado empeorase, “sintió que su mal era de muerte” y murió a consecuencia

de ese resfrío (CR IX, xv).

Betanzos, también ligado a la Panaka de WK, tampoco se refiere al intento

de WK de escapar de la peste; pero sí afirma que la muerte del

Inka fue producto de una enfermedad que “diole una sarna y lepra

Revista Pesca Suplemento julio 2021 23


que le puso muy debilitado” (I, xlviii). En cambio, WP repite la versión

del refugio de piedra:

En tiempo de Guayna Cápac Inga se murió muy mucha gente, y

el Inga dicen que se había metido en una cueva de piedra de

miedo a la pestilencia y de la muerte, y allí dentro se murió.

(288)

Volviendo a la propagación de la peste como métodos de genocidio de

los euros, de los “papelillos” pasan a las frazadas; en 1763, el inglés

Amherst, jefe de una de las bandas de invasores alienígenas y genocidas,

escribe a uno de sus subordinados (el francosuizo británico Bouquet):

Hará Ud. bien en intentar contaminar a los indios (con la viruela)

por medio de mantas así como en probar cualquier otro método

que sirva para exterminar a esa raza execrable… Celebraría

que su plan de cazarlos con perros de buen resultado.

Días después, el subalterno responde:

Procuraré contaminarlos… con unas mantas que vayan a dar a

sus manos… tomaré precauciones para no contagiarme… me

gustaría aplicar la manera española de cazarlos con perros.

(Madariaga, 31-2)

El aperreamiento no es ningún cuento macabro ni parte de una “leyenda

negra” como afirman los hispanófilos más empedernidos como Pease

GARCÍA que rechaza “la nueva leyenda negra alimentada por los

escritos y las traducciones de Clements R. Markham, cuyas deformaciones

fueron destacadas hace mucho tiempo…” (49)

Un perverso kacike atormentaba a cuanto invasor caía en sus manos sin

el menor respeto por las reglas de la hospitalidad; pero, ¿por qué haría

eso? El relato que recoge este hecho, también da cuenta de que, previamente,

ese kacike había sido secuestrado, torturado y des-narigado,

había presenciado el alevoso asesinato de sus hermanos y compañeros y

el de su madre quien había sido “Aperreada” por los heroicos españoles

que la “habían echado a los perros, dejándola comer por ellos

y cuando se iba a sonar no hallaba sus narices…” (Florida II, 1ª

pte., iii). Obviamente, eso debe ser una asquerosa calumnia, lo decimos

porque P. GARCIA & Cía (‘cía’ porque García no es único ispanóphilo, son

legio) nos han convencido; pero quien calumnia así a esos cristianos,

caballerosos, valientes, leales y humanitarios NO es MARKHAM; aunque

quizás él sí sea el autor de las ilustraciones… ¿o quizás tampoco?:

Fuente.

YANAPUMA

http://fernando-bobbio.blogspot.pe/

Fernando Bobbio

En 1960 ingreso a la Facultad de Letras de la UNMSM; en

1961-62 trabajador informal (ad honorem); 1963-69 trabajador

contratado; 1969-89 trabajador nombrado; 1990-94 nuevamente

trabajador ad honorem en la Escuela de Posgrado de

Filosofía; en 1992 trabajador emeritus de la Universidad.

Abogado, Doctor en Filosofía y ex-presidiario (mazmorras de

Cañete y de Lurigancho).

He publicado los siguientes libros: Teoría del conocimiento

(1988), Filosofía (1994) y Garcilaso y el paradigma de la dominación

(2008, mientras gozaba del hospedaje de la cárcel de

Lurigancho). También una veintena de artículos en revistas

académicas entre los cuales se encuentra: "El carácter del ingrediente

tecnológico de la cultura occidental" (1990), "De la

adquisición de la información al lenguaje" (1992), "De poetas

y pensadores" (1993), "Modernidad y postmodernidad: el pecado

capital de la modernidad" (1994), "El Tahuantinsuyo como

el imperium sine fine" (1996), "De El Nacimiento de la Tragedia

a la Tragedia del Colapso" (2000).

Actualmente tengo un blog (Yanapuma Bobbio).

Revista Pesca Suplemento julio 2021 24


BICENTENARIO REPUBLICANO:

DOLOR, RESILIENCIA

Y ESPERANZA

La historia es una pesadilla de la que estamos intentando despertar”

es una de las potentes sentencias de James Joyce que

puede ayudarnos a poner en perspectiva la discusión en torno

a nuestro bicentenario. El que, desafortunadamente, estará

marcado por un evento inédito.

Una pandemia mundial que ha paralizado el planeta mostrando

nuestras enormes carencias, así como también la terca

apuesta por la vida que ha marcado la historia del Perú. La

pregunta que ronda en la mente de muchos es: ¿quién está de

ánimo para celebrar en medio de una emergencia sanitaria los

doscientos años de una república agrietada que hace agua por

todos lados? Considerando nuestro sistema de salud, a punto

de colapsar, y una pobreza que avergüenza, ¿somos realmente

treinta millones de hombres y mujeres libres? ¿Gozamos

todos de la “dignidad republicana” a la que se refirió alguna

vez Faustino Sánchez Carrión? Una buena manera de abordar

esta “conmemoración” marcada por la tragedia es regresar al

hito fundante: un mundo plagado de conflictos y problemas,

algunos de ellos, paradójicamente, similares a los que estamos

viviendo en la actualidad.

Un retorno a los orígenes de la república permite analizar sus

desafíos, sus limitaciones y la promesa de bienestar y felicidad

que, luego de una guerra a sangre y fuego, fue celebrada con

causa, pisco y música a lo largo y ancho del Perú. Porque María

Parado de Bellido, los “patrianos” guerrilleros de la sierra

central o el valiente chorrillano José Olaya tenían en su mente

un sueño. Una suerte de horizonte esperanzador que dista de

esta enorme desigualdad y frágil institucionalidad que nos interpela

diariamente porque atenta contra la democracia, base

fundamental de la república moderna que nos merecemos.

En 1821, el general San Martín no solo debió enfrentar al ejército

del rey sino a una terrible epidemia que diezmó a los soldados

que cruzaron los Andes para liberar primero a Chile y

luego al Virreinato del Perú. El batallón cuatro de Chile desembarcó

con 700 plazas y quedó reducido a cuatro efectivos. Los

valerosos Granaderos a Caballo y Cazadores murieron por centenares,

incluida su oficialidad. ¿Qué enfermedad atacó a los

miembros de la expedición libertadora en vísperas de declarada

la independencia en la capital del poderoso virreinato? El

general Tomás Guido la denominó una “terciana y disentería”,

de la cual ni San Martín logró escapar. Luego de solicitarle

ayuda en dinero y medicinas a Bernardo O’Higgins, el libertador

le confesó: “Mi salud está sumamente abatida. Antes de

ayer me levanté después de siete días de cama”. La epidemia

perturbó de tal modo al recio militar que escribió: “Estoy loco,

créame usted de buena fe que algunas veces me encuentro

desesperado y he estado pronto de ir a atacar al enemigo y

aventurar la suerte en una acción decisiva para salir cuanto

antes de este infierno...”.

La adversidad que rodeó el evento histórico cuyo bicentenario

estamos a punto de celebrar fue enfrentada valerosamente

por médicos de la talla del afroperuano José Valdez. A punta

de quinina, cremor tártaro e incluso agua de mar, Valdez luchó

junto con Diego Paroissien y Guillermo Giraldino contra una

peste que fue cediendo unos meses antes de la ceremonia del

28 de julio de 1821 en Lima. Si uno ve el colorido cuadro pintado

por Daniel Lepiani no es posible imaginar que la fanfarria

limeña fuera precedida de tanto dolor, desesperación e incluso

mortandad, tal como ha ocurrido a lo largo de nuestra afligida

historia republicana. Luego de la proclamación vino la instauración

del Protectorado, la lucha entre republicanos y monarquistas,

la expulsión del poderoso ministro Bernardo Monteagudo,

la renuncia de San Martín, la instalación del Primer Congreso

Constituyente, la llegada de Bolívar y el triunfo en Ayacucho

el 9 de diciembre de 1824.

Si uno analiza la historia republicana en el largo plazo existen

momentos durísimos, como la ocupación de Lima y de la franja

costera peruana luego de la derrota frente a Chile, o el ataque

brutal de Sendero Luminoso contra el Estado y sus ciudadanos,

del cual nos recuperamos a punta de trabajo, esperanza

y voluntad. Momentos de reivindicación y orgullo, como la

abolición de la esclavitud y el tributo indígena en la Revolución

Liberal de 1854 y la instauración de la jornada de las ocho

horas en 1918, así como avances notables en la ciencia y en la

educación. Pienso en el sacrificio de Daniel Alcides Carrión, la

genialidad de Santiago Antúnez de Mayolo o la mirada vanguardista

de Constantino Carvallo, que revolucionó nuestra

pedagogía. Los logros de las mujeres ilustradas del siglo XIX,

muchas de ellas educadoras y escritoras, son el claro antecedente

de pintoras, escultoras, poetisas y activistas políticas

que, como María Elena Moyano, enfrentaron con valor el horror

de una violencia que causó la muerte de miles de peruanos.

Luego de ella, Lima se convirtió en la esperanza de oleadas

de provincianos que buscaban una vida mejor. Muchos la

consiguieron y hay conmovedoras historias al respecto, pero

otra buena cantidad quedó atrapada en la pobreza y la ausencia

de oportunidades dando lugar a esa informalidad que es a

veces fuerza y otra debilidad, como lo ha demostrado recientemente

la pandemia.

Revista Pesca Suplemento julio 2021 25


Si tuviera que enumerar algunas de las razones por las cuales

una república fundada por provincianos bienintencionados,

aunque carentes de experiencia política, no logró sus objetivos,

que eran encomiables, mencionaría: 1) El desinterés por

el bien común; 2) el desprecio por el otro, a quien se considera

inferior; y 3) una incapacidad de tender puentes con los

que discrepan de uno. Del desinterés por el bien común nace

la idea del Estado como botín que cada oleada de pretendientes

al poder reparte a su antojo, llevándose por delante los

justos intereses del resto. El desprecio, producto de una falsa

superioridad -sea de clase, de raza o de género- ha significado

la ruptura de una convivencia social sana capaz de crear un

colectivo con ideales y propósitos beneficiosos para todos. El

enfrentamiento permanente (a veces militar, otro político) ha

modelado una personalidad en la que no hay respeto por la

opinión ajena, la que más bien debe desacreditarse para enseñorear

la posición propia. Somos un país que no conoce el

diálogo alturado y mucho menos la construcción de proyectos

a largo plazo, siendo el único el meramente personal o familiar.

Es por ello que los partidos no existen, ya que los que asumen

ese nombre son meros mascarones de proa para un embate

electoral en pos del poder. No es una coincidencia, entonces,

que la pandemia haga evidente ese “abismo social” al que se

refirió Jorge Basadre y que desnude a ese “Estado empírico”

copado por miles de intereses particulares a los que poco o

nada les importa el interés nacional. Y, más aún, que el Congreso

actual funcione en una suerte de mundo paralelo como

plataforma electoral. Ello, mientras miles de peruanos no encuentran

un lugar para enterrar a sus muertos en los cementerios

y cientos más aún luchan por su vida en hospitales carentes

de camas y de doctores.

¿Qué nos salva? El amor por la vida y la necesidad de ayudar

a los demás que se hace notoria en tiempos de crisis profunda.

¿Quién no recuerda los cientos de comedores populares

que surgieron en Lima entre los bombazos de Sendero y los

ajustes del fujimorato, alimentando a un Perú hambriento y

desolado? Yo veo surgir ese mismo espíritu en esta pandemia,

durante la cual conmueven en el alma las jóvenes enfermeras

y enfermeros embarcándose en los aviones camino a Iquitos,

algunos de ellos portando la bandera del Perú. A los doctores

desprotegidos que siguen dando batalla en cada hospital de

Lima y provincias. Y me viene a la mente el recuerdo de Juan

Bustamante abogando por las comunidades puneñas o el de

Miguel Grau dando batalla a pesar de las divisiones internas, la

falta de apoyo estatal y el amor de una familia que amaba y

que dejaba atrás. Como muchos peruanos, él entendió que el

bien común es el valor supremo de una república porque es lo

que finalmente te lleva al bien individual y a una convivencia

pacífica en la felicidad compartida.

Estamos muy tristes en vísperas de nuestro bicentenario, pero

tal vez ese dolor nos lleve a reflexionar sobre los viejos ideales

de justicia e igualdad, y luego de que la plaga haya pasado

estemos dispuestos a construir una república en la que todos

los peruanos sean representados, apreciados y, sobre todo,

amados. Es lo menos que nos merecemos a doscientos años

de optar por una libertad que debe englobar todas las dimensiones

de la condición humana y, al hacerlo, finalmente hermanarnos

como una nación diversa y única. Como muy bien

dice nuestro lema patrio: “¡Firme y feliz por la unión!”.

Carmen McEvoy

25 Ensayos desde la pandemia para imaginar el Perú Bicentenario

Revista Pesca Suplemento julio 2021 26


Francesca Denegri

LAS GUERRAS Y EL ESTADO EMPÍRICO

Cuenta el historiador chileno Barros Arana que, tras la victoria

peruana en Tarapacá, nuestros oficiales hurgaban en los bolsillos

de los chilenos muertos en el campo de batalla buscando

mapas que los pudieran guiar en la ruta que seguirían por lo

que en ese entonces era parte del territorio peruano. Para Basadre,

esta anécdota revela una de las fallas más graves del

Estado peruano en la época de la guerra del Pacífico: el manejo

“empírico” de los asuntos que eran de su exclusiva responsabilidad

y competencia. Que el ejército peruano no hubiera

levantado planos de sus propios territorios, sobre todo de los

que eran más vulnerables por estar en zonas de frontera, revelaba

desidia, desorden e indiferencia frente a lo que no fuera

de interés inmediato y dentro del radio de acción cercano al

ámbito de los gobernantes.

El Estado empírico, definido por el historiador tacneño como

“inauténtico, frágil, corroído por impurezas y anomalías”, es el

que carece de un diseño integral y de un plan coherente y

progresivo para su ejecución sistemática; es el que, al no controlar

la totalidad del territorio y de la población nacional tampoco

es capaz de generar el sentido de identidad colectiva

necesario para la viabilidad de la nación. La batalla de Tarapacá

tuvo lugar antes del derrumbe del aparato productivo nacional,

por lo que había recursos económicos heredados del

apogeo del guano y el salitre para la dotación de la parafernalia

necesaria. No era, entonces, un problema de dinero, sino

de desinterés e improvisación derivados del desconocimiento

del propio territorio. O viceversa.

Esta primera falla constitutiva del Estado empírico descansaba

sobre otra, tan grave como la primera, que era lo que Basadre

llamó el “abismo social” entre la población criolla y la indígena.

La indiferencia de los gobiernos republicanos frente al problema

indígena se tradujo en la ausencia de un proyecto de educación

y de promoción de la capacidad productiva de este sector

mayoritario de la población a lo largo del XIX. Es lo que

hoy llamaríamos desigualdad y exclusión. La derrota que sufrimos

en la guerra del Pacífico y la catástrofe que esta representa

todavía hoy para el imaginario nacional serían la consecuencia

de la letal articulación de estas dos fallas.

Ciento cuarenta años después, y felizmente con otra robusta

alcancía fiscal, nos enfrentamos a una nueva “guerra”. Esta

vez, el enemigo no es el chileno de uniforme rojo con mapas

indispensables en el bolsillo, sino un “enemigo invisible” frente

al que el gobierno ha creado su flamante Comando de Operaciones

COVID-19. Esta vez, además, el jefe de gobierno se ha

echado el país al hombro en vez de estar distraído urdiendo su

plan de huida, como fue el caso del presidente Prado en la

guerra con Chile. El lenguaje bélico desplegado con vigor por

la jefa del Comando, Pilar Mazzetti, confirma la disposición del

gobierno de preparar a la ciudadanía para una guerra. “Esta es

una guerra atípica porque cada uno de los que está aquí sentado

es el soldado y a la vez, es el enemigo”, declaró enérgica

y en tono de arenga la exministra en la ceremonia de instalación

del Comando en Arequipa. Siempre enfática y avanzando

con firmeza de comandante sobre el escenario, aseveró que

“ya no somos trabajadores de salud. ¡Somos los soldados de

las Fuerzas Armadas de la Salud!”, advirtiendo al ciudadano

que no obedeciera la consigna de #yomequedoencasa que

“vamos a tener que proceder como en toda guerra, porque no

actuar es traición a la patria”.

Sin embargo, a nueve semanas del inicio del estado de emergencia

nacional y aislamiento social obligatorio anunciados por

el presidente por 14 días, luego 28 y ampliados después a 42,

a 58 y finalmente a 72 días, vemos a miles y miles de esos

“traidores a la patria” pululando libres por calles y plazas. Los

vemos cada día más temerarios en los mercados, en los bancos

y en las combis, desoyendo amenazas y desobedeciendo

las consignas desesperadas del Comando en el Cercado, en

San Juan de Lurigancho, en San Martín de Porres y en Villa El

Salvador, entre otros distritos. Más allá de la retórica bélica, lo

que en realidad están haciendo estos “traidores a la patria” no

es sino poner en evidencia la precariedad del Estado para

atender sus necesidades más básicas, pues la pobreza los obliga

a desafiar el #yomequedoencasa y buscar en la calle el

dinero necesario para sobrevivir. Aún a sabiendas de que en

ello se les puede ir la vida.

¿Por qué siendo el Perú uno de los primeros países en decretar

la cuarentena y en apuntalarla con el paquete económico

más grande de nuestra historia, hoy es el segundo con más

contagios en la región? El esfuerzo indudable desplegado por

el gobierno, que incluye la distribución consecutiva de dos bonos

para familias en condición de pobreza, no parece haber

servido de mucho para detener los contagios. A pesar del desembolso

anunciado, los bonos han sido insuficientes porque

no han llegado, o han llegado muy tarde. Si en lugar de distribuirlos

después de cuatro semanas, tras haber pasado por

varios e innecesarios filtros burocráticos de selección y focalización,

se hubiera optado por un bono universal cobrable solo

con el DNI, no hay duda de que los ciudadanos de familias

vulnerables se hubieran abstenido de traicionar a la patria y de

abultar con sus cuerpos la curva de contagios.

En el caso de muchas de las comunidades altoandinas -y sobre

todo amazónicas- que se encuentran a días de chalupa o de

pie del banco más cercano, y cuyo sistema inmunológico no

está adaptado a los virus globales, el bono ni siquiera representa

una solución, sino un anzuelo de contagio y hasta de

posible decimación. Como en Tarapacá hace siglo y medio, el

Estado peruano, que nunca dejó de ser empírico, vuelve a demostrar

su desconocimiento del territorio y de la población a la

que en principio tendría que proteger contra viento y marea.

En una conferencia de prensa reciente, el presidente se preguntaba

por qué había más y más gente en las calles. Sin dudarlo

mucho, salió con el refrito de que era un tema de falta

de responsabilidad.

Revista Pesca Suplemento julio 2021 27


Si todo este tiempo, y a pesar de las arengas y de los soldados

armados en las calles, la gente sigue saliendo a vender papel

higiénico, imperdibles o hisopos para regresar a sus casas con

el virus pegado pero también con algunos soles en el bolsillo,

no es por irresponsabilidad sino porque el bono no les llega y

mientras tanto hay que salir de casa para poder comer.

Sin embargo, hay que reiterarlo: el gobierno no ha escatimado

esfuerzos en levantar sus planos y ha sido firme y enérgico en

su decisión de priorizar la vida antes que la economía. Pero

nos revienta en la cara la debilidad de este Estado empírico

que a lo largo de dos siglos de historia republicana no ha sido

capaz de crear la infraestructura mínima para apuntalar esa

vida que el gobierno está dispuesto a defender.

Son tres las áreas clave en esta crisis: salud, vivienda y alimentación.

El Minsa hace agua por todas partes a pesar del

trabajo incesante de los médicos; por otro lado, la ausencia de

un plan habitacional para los más pobres se traduce en un

forzoso hacinamiento que propicia y reproduce el contagio

ante la mirada agobiada del gobierno y, finalmente, la falta de

medios para alimentarse expulsa a la gente a las calles.

En este gran arco histórico que trazan la guerra del Pacífico y

la guerra contra el COVID-19, el Estado ha demostrado seguir

empantanado en un mortífero empirismo. En la guerra con

Chile el problema de fondo fue el Estado y el gobierno. En la

guerra que libramos hoy nos toca un jefe decidido y entregado

pero que, como señala Alberto Vergara en un artículo, es como

ver a Ayrton Senna conduciendo una combi. Agreguemos

que, aun con embrague roto, frenos vaciados, radiador picado

y un motor que sobrecalienta, esta combi cochambrosa tiene

afortunadamente, además de chofer confiable, el tanque de

gasolina lleno. Gracias a ello, por ahora algo nos movemos,

aunque lo hacemos con serias dificultades. Empero, sin una

reconfiguración completa de la combi, por más Ayrton Senna y

tanque lleno, estamos destinados a seguir el viaje zigzagueando,

sin ruta clara y con el fantasma de la derrota siempre acechando

al borde del camino.

Fuente

25 ensayos desde la pandemia para imaginar el Perú bicentenario

JULIO DEL 2021:

¿QUÉ CELEBRAR?

Pablo Quintanilla

Así como durante el primer centenario, el segundo nos encuentra

en medio de una crisis de envergadura. Ahora somos

algo menos pobres, pero seguimos navegando en mares turbulentos.

Sin embargo, igual que hace cien años, mucha de

esa turbulencia la producimos nosotros mismos. A pesar de

todo, el Perú es mejor país del que fue hace cien años, incluso

del que fue hace treinta y, sospecho, también mejor del que

fue hace tres. Lo más probable es que podamos afrontar la

tremenda crisis económica que se nos viene mejor que otros

países de la región. La democracia se mantendrá estable pero

el desbarajuste político continuará por la ausencia de políticos

preparados, con criterios éticos y dotados de un mínimo de

capacidad de liderazgo. Algunos de los gobernadores regionales

–el caso de Arequipa es extremo– son de una privación

intelectual y moral de tal naturaleza que, por momentos, uno

piensa que el caos sería más organizado. Pero entre inescrupulosas

aves de rapiña, políticos que son analfabetos funcionales,

instituciones débiles sujetadas con alfileres y empresarios

con poca conciencia del país, el Perú sigue navegando con

un porvenir económico y democrático constante y con una

población mayoritariamente joven empeñada en salir adelante,

más allá de todos los escollos.

¿Pero, entonces, qué se puede celebrar en este bicentenario?

¿Qué ocurrirá a fines de julio del 2021? A menos que ocurra

un milagro, lo más probable es que tengamos un Congreso

compuesto mayoritariamente por gente sin preparación y los

gobiernos regionales estén en manos de personas a quienes la

palabra mediocridad les quedará grande. El Estado correrá el

riesgo de seguir siendo el imán que atraerá a la gente deseosa

de enriquecerse rápidamente y con el menor esfuerzo. En esa

misma línea se puede especular qué podría ocurrir con el fujimorismo.

Lo más probable es que siga muriendo lentamente,

no agonizando, porque la palabra “agonía” implica lucha y esfuerzo.

Será una muerte lenta porque el fujimorismo representa

una manera de ser-en-el-mundo, una forma que mucha

gente tiene de concebir la vida y que hace que se multiplique

como un cáncer. Pero ya se sabe que el cáncer tiene vocación

suicida: asesina a la criatura que lo alberga y, con ello, elimina

su propia vida. Tarde o temprano el fujimorismo, en tanto movimiento

político, se extinguirá, pero quedará como una marca

registrada para las generaciones venideras. Representará una

manera de entender la política y un estilo de comportamiento

que prescinde de toda consideración moral. La palabra

“fujimorismo” no solo designará a un movimiento político que

Revista Pesca Suplemento julio 2021 28


irrumpió en 1990 y comenzó a desaparecer lentamente a principios

del siglo XXI; referirá también a una forma de ser y

comportarse caracterizada por el oportunismo, la falta de vergüenza,

la mentira, la improvisación y la mirada a corto plazo.

Por ello, el término incluirá a otros partidos políticos con el

mismo estilo. Será el sello de lo que no queremos ser. Representará

la antipolítica y la antiética. Será para el Perú lo que

palabra “fascismo” alguna vez significó para Italia y ahora significa

para el mundo, no solo el nombre de un movimiento

político sino de una cosmovisión. Solo espero que sea minoritario.

¿Hay, entonces, poco que celebrar? Quizá no. Es posible que

la pandemia consolide en el Perú algo que es esencial en toda

sociedad: un sentido de unidad frente a los obstáculos, un

sentimiento colectivo de “nosotros”, un conjunto de objetivos

compartidos. La guerra del Pacífico nos encontró desunidos y

por eso la perdimos. El primer centenario nos encontró con

demasiadas inequidades y por eso pasamos cien años sin encontrar

un rumbo claro. Podría ser que ahora, gracias a una

serie de variables que la historia ha reunido y que han coincidido

con nuestro segundo bicentenario, un enorme enemigo

colectivo, un diminuto virus, logre integrarnos.

Pero, además, pienso que hay muchas cosas importantes y

dignas de ser celebradas que nos diferencian como país de lo

que vivimos hace cien años. Estamos convirtiéndonos, creo

que esta vez de verdad y no solo en apariencia, en un país

integrado en nuestro mestizaje. Este es un fenómeno que se

está consolidando cada vez más. La creatividad es casi siempre

una consecuencia de la composición de factores diferentes

y el Perú está generando mezcla y originalidad. Hay una cultura

popular pujante y creativa que se da en muchos ámbitos de

la vida social y que se encuentra liderada, sobre todo, por los

jóvenes. Además, esa creatividad está siendo potenciada y

canalizada por la globalización de las comunicaciones, que es

ahora nuestro principal aliado. Es gracias a que el mundo se

entromete inevitablemente en los problemas internos de los

países que las dictaduras latinoamericanas son menos probables,

los manejos económicos son más razonables y la corrupción

desenfadada es más fácil de detectar.

El surgimiento de esa cultura popular, mestiza y creativa,

acompañada de la globalización de la educación y de una actitud

de mayor apertura a la diversidad, sugiere la posibilidad

de que surjan mejores líderes a mediano plazo. Aunque eso es

algo que todavía no se puede predecir, podemos sospecharlo

al observar una cultura juvenil nueva, caracterizada por el respeto

a la naturaleza, el hastío ante la corrupción y el deseo y

la conciencia de que se pueden hacer las cosas mejor. Estos

jóvenes son hijos de la globalización, lo que les permite compararse

con los jóvenes de cualquier otro lugar del mundo y

constatar que podrían tener las mismas posibilidades y derechos.

Eso hace, además, que se involucren en las decisiones

colectivas en etapas cada vez más tempranas de sus vidas.

Sus características como grupo, sumadas a la experiencia de

una pandemia que ha puesto en vilo al planeta y la constatación

de que la supervivencia de la naturaleza esté en riesgo,

conducen a que replanteen su orden de prioridades. Un legado

importante de este virus ha sido la conciencia de que la vida

es más importante que la economía. Eso lo han visto todos los

gobernantes del mundo, aunque unos desde el principio y

otros solo al final, obligados por las circunstancias.

Soy de la opinión, entonces, que hay buenas razones para

celebrar el bicentenario, pues ahora existe un cambio generacional

muy marcado que no se dio hace cien años y que nos

permitirá una progresiva revalorización de nosotros mismos.

Pero lo importante es que no debemos celebrar solo el presente

sino también el futuro. Por eso es necesario hacer predicciones,

aunque basadas en razones y evidencias, pues estas

tienen la capacidad de resignificar nuestro estado actual –

permitiéndonos comprenderlo mejor– así como de cambiar lo

que nos espera.

Fuente

25 ensayos desde la pandemia para imaginar el Perú bicentenario

Todos los lineamientos de política que pudieran ser diseñados debieran obedecer a principios y

valores y quien no los tenga será incapaz de ordenar y gestionar un sistema distinto al vigente

que prioriza el objetivo del "éxito en la vida" medido por la cantidad de bienes materiales acumulados

y no por la calidad humana individual y el bienestar comunitario.

Alfredo García.

Revista Pesca Suplemento julio 2021 29


LOS ARTIFICIOS SOCIALES

Y ELECTORALES DE UNA CAMPAÑA

MILLONARIA

Jair Zevallos

Los seguidores de Fuerza Popular han pasado libremente de inculpaciones

comunistas a una campaña del terruqueo, el choleo y el fraude.

De acuerdo con el politólogo Anthony Medina, el pedido de nulidad de

actas de Fuerza Popular es una manera de darle forma a la narrativa del

fraude para unificar a sus seguidores en una campaña que considera

clasista y racista.

El pasado miércoles 9 de junio, el partido político Fuerza Popular anunció

de la propia voz de su candidata Keiko Sofía Fujimori Higuchi que presentaría

802 recursos de nulidad ante el Jurado Nacional de Elecciones

(JNE), luego de que el candidato de Perú Libre, Pedro Castillo, remontara

en los resultados oficiales de la ONPE y se aproximara al vaticinio del

conteo rápido anunciado por Ipsos Perú/América TV.

“Fuerza Popular está presentando el día de hoy acciones de nulidad en

802 mesas a nivel nacional, acciones que se están presentando al Jurado

Nacional de Elecciones. Estas representan aproximadamente 200.000

votos deben ser retiradas del recuento final”, indicó a la prensa.

Según las tasas que maneja el JNE, el costo del pedido de nulidad de

una mesa equivale al 25% de una UIT; es decir, 1.100 soles por cada

uno de los recursos presentados, lo cual daría como resultado final un

monto de 882.200 soles que tendría que desembolsar el partido fujimorista.

En caso de que hubiese una apelación en la nulidad de mesa, se tendría

que adicionar por pedido el 15% de una UIT, monto que asciende a 660

soles por cada uno de ellos. Hasta el momento hay registrados 1.094

recursos de nulidad, la mayor parte presentados por el fujimorismo y

fuera del plazo legal, que venció el miércoles 9 de junio a las 8.00 p. m.

Keiko Fujimori se pronunció ante la prensa, pero no permitió contestar

preguntas.

De acuerdo con el analista y exjefe de Oficina Nacional de Procesos Electorales

(ONPE) Fernando Tuesta, a pesar de la millonaria campaña fujimorista

que se ha empeñado en patear el tablero con el rótulo de la

democracia, Fuerza Popular no alcanzaría revertir la situación y ya podríamos

hablar de Pedro Castillo como virtual presidente electo.

“Si nos atenemos a las actas observadas, que contienen los votos impugnados

en mesa, así como algunas actas referidas a error material y

otras causales, la diferencia entre los candidatos se ha reducido de tal

manera que ya no hay posible alteración en la tendencia del resultado”,

explicó.

“Han realizado una campaña de miedo”

Además de unos paneles publicitarios aparecidos en Lima que pertenecen

a la empresa Punto Visual, la misma que en 2016 fue contratada por

Fuerza Popular por un total de 142.747 soles, y de una página web creada

por el fundador del Grupo Verona en la que se podía calcular el monto

correspondiente a los ciudadanos en una eventual repartición del canon

minero, la campaña fujimorista para este 2021 podría ser considerada

una de las campañas más racistas de nuestra historia.

Mediante el uso extraviado y abusivo de la libertad y la democracia, los

seguidores de Fuerza Popular han pasado libremente de inculpaciones

comunistas a un “terruqueo” y “choleo” despiadado, avalado por su lideresa

quien, si bien no lo mencionó directamente, apeló al miedo para

desprestigiar la figura de su contendor e inflamar la vena más grosera,

obtusa e iracunda de la pluricultural sociedad peruana.

De acuerdo con el director de la Escuela de Ciencia Política y Gobierno

de la Universidad Católica de Santa María de Arequipa, Anthony Medina

Rivas Plata, la campaña fujimorista ha basado su discurso en el miedo y

el odio, dejando entrever un marcado clasismo y racismo que han sabido

solaparse bajo una supuesta racionalidad imperante exclusiva de una

élite.

“Keiko Fujimori ha basado su campaña en el miedo y en el odio. Ellos

apelaban a un voto sin odio, pero parece que está más de un lado que

del otro. En esta campaña ha quedado expuesto el más bajo clasismo y

racismo. Por dentro la gente tiene mucho miedo y de eso se han aprovechado.

Han realizado una campaña de miedo, de terror, anti todo lo que

representa Castillo. No es en contra del terrorismo o el comunismo o el

populismo, porque después del ofrecimiento de bonos, tampoco podríamos

decir que Fujimori es la candidata de la responsabilidad fiscal”, comentó

el politólogo para La República.

Medina consideró, además, que el propósito de alargar el proceso es una

estrategia para que la narrativa del fraude electoral gane consistencia

entre los seguidores de Fuerza Popular.

“El tema no han sido las actas observadas ni las impugnaciones, sino

restarle votos a las actas de los electores de Castillo. Yo en principio

quisiera que pasáramos la página y que nos reconciliemos como sociedad.

Pero va a ser más difícil con toda la campaña clasista y con esta

narrativa del fraude del Jurado Nacional de Elecciones, la cual consiste

en alargar el proceso, a pesar de que ya se puede dar como ganador a

Castillo, para darle valor a su narrativa y unificar a sus seguidores”,

agregó.

El sueño del pongo

Tener a Pedro Castillo como virtual presidente electo podría confundirse

con la victoria de una clase descastada, con la victoria del pobre en un

país rico. Sin embargo, sería más prudente entenderla como la voz de

las entrañas de una nación que se come las rodillas para entretener las

fauces.

Para entenderlo mejor, el politólogo Anthony Medina recordó la campaña

en contra de Ollanta Humala y advirtió las similitudes con la actitud de

los detractores de Castillo, quienes han manifestado sin tapujos una

realidad racista y clasista, en donde el valor de un ciudadano particular

se reduce, en algunos casos, a una secreta superstición.

“El mensaje de odio se manifiesta cada vez que a ciertas personas les

das carta libre en redes. No hay nada distinto con la campaña de Ollanta.

Incluso durante esa campaña se habló de que uno de sus propósitos

era quitarle los niños a sus padres y dárselos al Estado. Cambia Ollanta

por Castillo, incluso por Toledo, y es lo mismo, sino que ahora ha sido

más extendido. Las redes sociales han permitido que una idea que anteriormente

quedaba reservada al comedor se ponga de manifiesto”, argumentó.

La cuenta de Twitter Derechistas Que Le Hacen Campaña A Pedro Castillo

ha recopilado decenas de publicaciones de carácter racista y clasista

contra los votantes de Pedro Castillo.

La campaña más racista de nuestra historia

El politólogo manifestó también la diferencia entre el valor de las opiniones

que parten de uno y otro grupo, evidenciando la idea de supremacía

intelectual que convierte a la democracia en una paradoja sesgada y

unilateral.

“Es la idea de que si en Miami votaron por Keiko es algo que se

puede entender perfectamente porque son ´racionales, profesionales,

con mayores ingresos económicos´. En cambio, lo que

hace el campesino de Puno, Huancavelica es sospechoso y se

cree que son fáciles de ser manipulados. Esto no tiene nada que

ver con la democracia. Es un discurso que tiene un claro mensaje

discriminador”, sentenció.

Fuente

https://larepublica.pe/elecciones/2021/06/13/elecciones-2021-keikofujimori-los-artificios-sociales-y-electorales-de-una-campana-millonariapltc/

Revista Pesca Suplemento julio 2021 30


LA ANCHOVETA

Entorno socio-económico 1950-1973

La industria pesquera en el Perú, ha tenido un desarrollo en el

pasado dos etapas mas o menos marcadas. Una primera que

parte de 1940 y se prolonga hasta 1957 en la que esta industria

se desarrolla primordialmente para servir a la producción

de pescado conservado, sea en la forma de congelado y salazones,

sea en la forma de conservas en aceite, y otra que parte

de 1957 en que la industria se desarrolla primordialmente

sobre la base de la fabricación de harina de pescado.

Según Dancourt, Mendoza y Vilcapoma, el crecimiento económico

del Perú que comprende el cuarto de siglo que transcurre

entre 1950 y 1975, es una fase de rápido crecimiento, interrumpido

por algunas recesiones breves (1958-59; 1967-69),

donde el producto per cápita crece a una tasa promedio del

2.6% anual. La inflación promedio es del 10% anual mientras

que la devaluación promedio es sólo del 5% anual; durante

esta etapa, el crecimiento del Perú es similar al promedio de la

región.

Un primer punto a destacar en este período es que la estrategia

de crecimiento o modelo de desarrollo se modifica, así el

modelo primario exportador, con un estado pequeño y librecambista,

rige hasta bien entrados los años 60. Este modelo

es contrario a lo que imperaba en la región, es decir un modelo

de modelo sustitución de importaciones y los mercados internos

protegidos, inflaciones relativamente altas, y el sector

exportador era uno de los menos dinámicos de la economía.

La industria de la harina de pescado, toma auge en 1955, exige

relativamente pocos capitales y los problemas tecnológicos

que plantean encuentran fáciles soluciones. De acuerdo con H.

Favre (1971), los individuos, a veces de condición modesta,

movilizan sus efectivos y sobre todo piden prestado a un interés

muy elevado -20% anual- para armar flotillas de bolicheras

y construir las fábricas industrias mecánicas y químicas. En

otros términos, este boom acelera la formación de capitales

privados. A partir de 1960, Bourricaud (1971) establece que

en parte como consecuencia del boom de la harina de elementales

que transformarán las anchovetas en harina de pescado,

se observa un rápido crecimiento en las manos de recién llegados

atraídos por las brillantes perspectivas de la industria de

la pesca y por el volumen relativamente débil de la inversión

inicial, recién llegados cuyo comportamiento es diferente del

de los oligarcas tradicionales.

En el primer gobierno de Belaunde (1963-1968), se modifica

parcialmente este modelo primario exportador, al poner en

marcha una industrialización vía sustitución de importaciones,

de carácter moderado, que atrae una cierta inversión extranjera.

Existe un primer ciclo de inversión durante 1950-60. "El capital

extranjero, influido favorablemente por la política liberal del

gobierno de Odría, desarrollo nuevos yacimientos mineros

(cobre y hierro). El sector privado nacional, por otra parte,

invirtió en la agricultura de exportación [azúcar y algodón]. A

finales de la década, el inicio del boom pesquero dio un nuevo

impulso a la tasa de acumulación”. En efecto, el boom de la

harina de pescado generó una fuerza laboral grande y bien

pagada, conformada mayormente por emigrantes no calificados

de la sierra a la costa. Con su centro en la costa norte en

Chimbote, que creció explosivamente en las décadas de 1950

y 1960, la industria desvió la población emigrante de la superpoblada

Lima.

El segundo ciclo de inversión determinado por Dancourt, abarca

desde 1960 hasta principios de la década del 70, “está caracterizado

por un descenso claro de la tasa de acumulación

de capital. Hay que subrayar que esta "huelga de inversiones"

se inicia mucho antes de que el régimen de Velasco cuestionara,

con sus reformas estructurales, los derechos de propiedad

y el estado de confianza, determinantes básicos del nivel de

inversión. Los motivos de este descenso son discutibles. Thorp

(1995) sostiene que la caída de la inversión privada y el consecuente

estancamiento de las exportaciones primarias es por

problemas de oferta (agotamiento de recursos naturales, tierra

en el agro de exportación, limites biológicos al desarrollo de la

pesca, entre otros)”.

La pesca de anchoveta, 1950 -1972

Los albores de la captura de la anchoveta para su transformación

en harina de pescado, se remontan a 1947, en que al

aprovechamiento de los residuos de la industria conservera se

añade la utilización de pescado entero. En 1947 y 1948 se establecieron

algunas fábricas de conservas y; en 1950, existían

49 empresas, de las que 15 podían ser consideradas grandes.

No más de dos o tres de estas empresas estaban controladas

por empresarios locales ya conocidos, como: Juan Gildemeister

y su Compañía Marítima Pesquera de Chancay; y, sólo una,

aunque ésta era una de las principales, contaba con un fuerte

capital extranjero: Empresa Pesquera Ilo, iniciada en 1946 por

la Compañía Wilbur Ellis y socios peruanos. Las restantes, que

eran la mayoría, estaban fundadas por empresarios locales de

medianos ingresos o por inmigrantes. En la década de 1940, la

industria pesquera era relativamente pequeña, por ejemplo,

Thorp y Bertram (1985) reportan que los productos pesqueros

llegaban apenas al 1 % de las exportaciones en 1945. Los empresarios

nacionales, en el caso de una industria notablemente

especulativa, deja beneficios a los innovadores, es decir, en la

industria de la harina de pescado la inversión inicial no es muy

importante, hay que poder pagar algunos salarios, comprar

algunos barcos, equipar la fábrica que reducirá la anchoveta

en harina, para lo que basta un equipo relativamente simple.

Tal como se aprecia en el Cuadro, el número de fábricas de

harina de pescado pasa de unas diecisiete en 1954 a cien en

1972. Con el desarrollo de la harina de pescado, la industria

Revista Pesca Suplemento julio 2021 31


pesquera a mediados de la década de 1960 se convierte en el

principal rubro de exportación, ya que llegó a generar entre el

veinticinco y treinta por ciento de los ingresos de exportación

para el país.

La extracción de la anchoveta pasó de unas 100 mil toneladas

en 1950 a más de 12,5 millones de toneladas en 1970, equivalentes

al 32% de las exportaciones totales y al 2.2% del PNB,

la extracción disminuye a unas 10 millones de toneladas en

1971 y luego se desploma a 4 millones en 1972 y 1.3 millones

en 197319.

En 1955, el volumen de captura de anchoveta representaba

cerca del 4% de las exportaciones es decir el 0.2% del PNB,

con un costo de producción de 55 dólares americanos por tonelada.

Este increíblemente bajo costo atrajo el interés de muchos

inversionistas que contribuyeron al continuo crecimiento

de la industria.

Para 1956, un año después, la producción se duplicó (32,000

toneladas), tendencia que persistió en la década siguiente.

Entre 1960 y 1965, la producción de harina de pescado representa

aproximadamente el 12% de las exportaciones peruanas.

El crecimiento regular en la pesca de anchoveta lleva a pensar

que la población de anchovetas fue abundante durante la década

de los 60. A fines de esta década se observa pequeñas

quiebres en la captura. El gráfico muestra que la población de

anchoveta tomó más de 20 años para recuperarse y prácticamente

en los inicios de los 80 alcanza su punto mas bajo. En

el largo plazo hacia 1998, la captura nuevamente cae dramáticamente,

parece recuperarse a inicios de los 2000, pero nuevamente

cae en picada.

La industria del aceite y de la harina de anchoveta se consideró

como uno de los "milagros de la economía peruana". El Perú

llegó a ser el primer país pesquero del mundo y más de

30000 familias llegaron a depender de la industria pesquera.

Sin embargo, debe ser anotado que de acuerdo con FAO la

pesca máxima sustentable para la anchoveta no debería pasar

de las 9.5 millones de toneladas en 1970. Esta situación combinada

con el fenómeno El Niño, llevó a un colapso de la pesquería

en el Perú.

La flota pesquera compuesta por unas 1700 embarcaciones

pescaba unas 10500 toneladas métricas de pescado en aguas

peruanas en 1968, monto tan grande como el que se pesca en

USA para todas las especies. Sin embargo, en 1968, unas 150

firmas pesqueras daban trabajo a unas 25000 personas con la

mayoría de las exportaciones para

Sin embargo, en 1968, unas 150 firmas pesqueras daban trabajo

a unas 25000 personas con la mayoría de las exportaciones

para USA. (Peruvian Anchovy Case). En el panel de expertos

conformado por IMARPE, se calculó que los stocks de anchoveta

pueden proporcionar capturas anuales de 9.5 millones

de toneladas., que a los precios de 1970 valdrían alrededor

US$300 millones.

El costo de producción y procesamiento de la captura podría

ser considerablemente menor de los US$200 millones. Los costos

son altos por ineficiencia en la industria y por exceso de

capacidad en las embarcaciones y las plantas.

Los albores de la regulación en la pesquería peruana

Hasta antes de 1960, la pesca en el Perú no era regulada.

Después de la segunda guerra mundial, empieza la explotación

de la anchoveta a escala rentable. Los pescadores explotaron

este recurso con fines de exportación.

Solo cuando las crisis aparecen, los peruanos se han preocupado

acerca de las implicaciones de tratar a la pesquería como

un recurso limitado. En efecto, cuando en 1965 la oferta de

anchoveta comienza a disminuir y los estudios científicos

muestran que la explotación del recurso debe tener un límite,

los responsables del sector establecen la veda. Hacia fines de

1960 es claro que hay muchas embarcaciones compitiendo

entre si por un recursos limitado. Para esta época la captura

máxima sostenible se calcula que era de unas 9.5 millones de

toneladas métricas cifra que incluía unas 2 millones de toneladas

para el consumo de los aves guaneras cada año.

Probablemente, el alto crecimiento en la industria a inicios de

los 60, la presión competitiva y el aumento en los costos de

producción hacen que la industria se consolide a mediados de

los 60, de manera que en la segunda parte de esta década

hay una disminución gradual de la actividad (Deligiannis,

2000).El Panel de 1970, en una de sus recomendaciones discute

la introducción de las cuotas individuales transferibles en

la pesca peruana como una alternativa de solución a la sobrepesca,

sin embargo esta solución no fue tomada en cuenta.

La discusión del panel de IMARPE para el uso de las cuotas

individuales transferibles en el manejo de la industria pesquera

en el Perú y del problema de la sobrepesca era la de manejar

al recurso con límites biológicos directos (instrumento de comando

y control). El Panel recomendó con el objeto de alcanzar

una reducción en la capacidad tanto de las embarcaciones

como de las plantas, se de atención a conseguir financiamiento

para compensar a los propietarios del exceso de capacidad

a eliminarse mediante un gravamen a la industria.

En una industria con cuotas, a cada pescador se le asigna una

parte de la pesca máxima sostenible, IMARPE supuso que se

reduciría la presión para un uso mas eficiente del recurso pero

también se reduciría la competitividad de la industria, pero

estas ventajas se superarían siempre que las cuotas fuesen

transferibles, con lo cual existen incentivos para comprarlas y

venderlas en un mercado de cuotas.

En mayo de 1973, el gobierno peruano nacionalizó a la industria

pesquera - flota y capacidad de planta –tratando de establecer

un cierto grado de racionalidad económica en la industria

y preservar a la anchoveta.

Como resultado, la productividad de la pesca en el país disminuyó,

siendo la pesca ahora menos importante a escala global

de lo que fue hace algunas décadas. En el 2007, el estado peruano

obtiene un ingreso de US$1.15 por tonelada de anchoveta

desembarcada. Para producir una tonelada de harina de

pescado se necesitan unas 4.4 toneladas de anchoveta, por lo

tanto cada tonelada de harina de pescado devenga US$ 5 al

Estado.

Debe ser anotado, durante el gobierno de la Junta Militar encabezada

por Juan Velazco, promulga en Marzo de 1971, la

Ley de Pesquería, en la que, (i) se establece un control estatal

Revista Pesca Suplemento julio 2021 32


sobre la comercialización de las exportaciones pesquera, (ii) se

dispone la de las exportaciones pesquera, (ii) se dispone la x

de los trabajadores. Luego del colapso de la industria de la

harina de pescado en 1972, el sector pasó en 1973 a manos

del Estado.

El debate en el Perú a fines del 2007 se da en torno a las cuotas

individuales transferibles. Los argumentos a favor o en

contra son numerosos, sin embargo, creemos que en el diseño

de este mecanismo se debería considerar en primer lugar que

la transferibilidad de una cuota de un propietario a otro debe

ser a un costo mínimo y los derechos deberían tener tres componentes

básicos, a saber, un derecho permanente, una asignación

de pesca anual y una licencia para pescar. En segundo

lugar, las cuotas individuales transferibles pueden reducir los

costos de transacción para que los propios actores se puedan

autogobernar y esto requiere el especificar una regla de voto

no unánime así como delinear estándares claros para devolver

la responsabilidad al gobierno.

Conclusiones

El colapso de la actividad pesquera en la década de 1970 se

debe en parte a los estragos causados por el fenómeno de El

Niño, así como a la nula o escasa regulación de la actividad

pesquera que permitiese la captura de anchoveta equivalente

al máximo rendimiento sostenible calculado en 9.5 millones de

toneladas de anchoveta anuales.

La política económica en el período bajo estudio no solo reforzó

al sector de exportaciones no tradicionales sino que permitió

una participación privada en la captura e industrialización

de la pesca.

La producción y la exportación de harina de pescado fue facilitada

por la ausencia de una regulación efectiva y la creencia

que el stock de peces era inagotable, lo cual alentó a que se

tuviese una actividad pesquera prácticamente de acceso abierto,

lo que llevó a sobrecapitalización y sobrepesca peligrosa.

La falta de control en el crecimiento de la industria en los años

del boom generó una gran capacidad de procesamiento no

utilizada, ésta obviamente excedía los niveles razonables de

captura generando incremento en los costos.

Fuente

Los tiburones de arriba y las anchovetas de abajo, la sobreexplotación

de un recurso renovable

Álvaro Ortiz S.

Anales científicos UNALM, Vol. 70 N° 3, 2009 Recibido:

03/11/2008

ISSN 0255-0407

ORÍGENES DE LA INDUSTRIA

PESQUERA PERUANA

María Elizabeth Puertas Porras

Héctor Maldonado Félix

Industria pesquera Perú-EE. UU . Siglo XX

La revolución industrial que se inició en el siglo XVIII produjo

un gran crecimiento demográfico que presionó los sectores

productores de alimentos.

Esta presión llevó a que el sector pesquero emplee la red de

enmalle pelágica desde la segunda mitad del siglo XIX, la cual

permitió incrementar la extracción de pescado. La demanda

urbana impulsará la explotación del atún en el siglo XX.

El atún, familia Scombridae y género Thunnus, se diferencia

en 8 especies, destacando por su consumo el Thunus albacares

(Yellowfin), T. alalunga (Albacore), T. orientalis (Bluefin) y

Katsuwuono pelamis (Skipjack).

Estas especies miden de entre 1 a 2 metros de largo y llegan a

pesar entre 33 a 175 kg. El atún vive en aguas desde 18° C a

10° C y es un pez migrante, pelágico y se desplaza en cardúmenes

de 3000 miembros. Para capturarlo se emplea como

carnada a la anchoveta.

Industria pesquera de EE. UU .

La conservación de alimentos se inició en Francia en el siglo

XIX. Hacia 1822 ya se comercializaban conservas en Inglaterra,

Francia y EE. UU. En el siglo XIX surgen las primeras conserveras

en EE. UU. como en Eastport, Maine (1875). A fines

del siglo XIX la industria pesquera inicia la explotación de la

costa Oeste orientándose primero al salmón en las costas del

estado de Washington y, posteriormente, al atún en las costas

del estado de California.

En principios del siglo XX —1903— se inició la industria conservera

de atún en aceite.

El impacto de la pesquería sobre el recurso marino llevó a EE.

UU. a crear en 1871 la U.S. Commission of Fish and Fisheries y

en 1903 la U.S. Bureau of Fisheries, que convirtieron a la naciente

oceanografía en una herramienta de la diplomacia de

EE.UU en el siglo XX (cf. Finley 2009).

En el siglo XX, el estado de California tenía una envidiable posición

económica, una creciente población migrante con gran

experiencia laboral, acceso a energía barata como la hidroeléctrica

y la petrolera.

Revista Pesca Suplemento julio 2021 33


Las ciudades de San Francisco, Los Angeles y San Diego se

destacarán en este sector industrial. Las principales compañías

fueron la California Fish Company (1893), Bumble Bee (1899),

Van Camp Sea Food Company (1914) y la French Sardine

Company más tarde llamada Star Kist (1917).

En California se extrajo 16 300 Tm de atún y 69 400 Tm de

sardina en 1919, y 24 305 Tm de atún y 143 316 Tm de sardina

en 1925. El número de barcos pasó de 73 en 1915 a 362

en 1925 que comienzan a emplear gasolina desde 1910 y el

número de trabajadores pasó de 2100 en 1918 a 4518 en

1925 (Macevoy 1983: 499).

La industria pesquera que se inició en Europa se extendió a

EE. UU. y Japón. En este último país, a diferencia de EE.UU.,

el mercado se caracterizó por el consumo de conservas mientras

en Japón se orientó al consumo de pescado fresco

(Finley: 2007: 170).

En la década de 1910, la industria pesquera se diversificó al

comenzar a instalarse fábricas de harina de pescado junto a la

fábrica de conservas.

La producción de harina de pescado, empleada como abono y

comida de aves, pasó de 482 Tm en 1916 a 9000 Tm en 1919.

En la década de 1920, la empresa dominante era la Wilbur-

Ellis, de gran importancia en el Perú, fundada en San Francisco

(Macevoy 1983: 504).

A pesar de una serie de leyes que promulgó el Estado de California

(1919 y 1921) y de las agencias federales encargadas

de los recursos marinos, se continuó con la sobreexplotación

de los recursos marinos obligando a reemplazar desde 1919 al

Thunus alalunga por el yellowfin y el skipjack (barrilete) y desde

la década de 1920 pescar en aguas mexicanas (Macevoy

1983: 507).

La primera crisis que vivió esta industria norteamericana se

produjo después de la Primera Guerra Mundial pues de 57 fabricas

en 1919 sólo quedaron 34 en 1923, cayendo también el

empleo un 55% y la flota pesquera quedó bajo dominio de las

empresas de conservas (Macevoy 1983: 510). La industria era

dominada por las fábricas de conservas que daban créditos a

los propietarios de los barcos de pesca hacia 1920-1930. En la

década de 1920 la industria conservera se concentra en dos

especies yellowfin y skipjack que eran capturados desde México

hasta el Perú.

En las primeras décadas del siglo XX, Japón aparece como un

duro competidor de la industria norteamericana. Japón tenía

una cultura orientada hacia la pesca desde hace milenios, tradición

que las reformas de la era Meiji no cambiaron. En 1899,

el estado promovió el desarrollo de una pesca del salmón en

alta mar. En las primeras tres décadas del siglo XX, el Japón

consolidó su dominio marítimo gracias a su victoria sobre China

y especialmente Rusia (1904-1905). La derrota en la Segunda

Guerra Mundial afectó seriamente el dominio marítimo

japonés.

En 1924, Japón comenzó a exportar el atún albacore congelado

al desaparecer éste de las costas de EE.UU., y en 1931 comenzó

a exportar conservas de atún. Ante las importaciones

japonesas, la caja de conservas del Japón costaba $ 3.55

mientras la de EE.UU. valía $ 5.08. EE. UU. Estableció en 1930

una tarifa de 30% a las conservas que en 1934 fue elevada a

45 % reduciendo así la importación a la mitad. Durante la Segunda

Guerra Mundial, EE. UU., ante la demanda creada, alentó

la importación (Petit 1966: 283 y Finley: 2007:142).

La industria pesquera de EE. UU. agotó la sardina en California

y, tras una captura de 800 000 Tm entre 1936 y 1937, la industria

colapsó en 1947, por lo cual se vendieron las fábricas

de harina de pescado a Perú. (Macevoy 1990: 199)

Después de la Segunda Guerra Mundial se registró un aumento

del mercado mundial y EE. UU. aumentó sus importaciones

que pasaron del 7,5 % en 1947 al 34%. Las principales importaciones

lo constituyen el pescado congelado que pasó de

4500 Tm en 1947 a 70 000 Tm en 1957, provenientes principalmente

de Japón y compradas por las empresas conserveras

de California. La importación de conservas creció de 7000 Tm

en 1951 a 20 000 Tm en 1957, que debido a la política comercial

de EE. UU. pasó de conservas en aceite a conservas en

salmuera que pagaban menos derecho. La importación norteamericana

estaba controlada por las conserveras French Sardine

Co., Van Camp Sea Food Co. y Bumble Bee que controlaban

más de la mitad de la producción de EE.UU (Petit 1966:

276).

Ante la escasez del recurso marino las empresas se extendieron

hacia Puerto Rico, Samoa Americana (Océano Pacífico) y

Perú. Desde 1950, 37 de los 210 barcos que contaba la flota

de pesca industrial se trasladaron a Puerto Rico y Perú (Petit

1966: 284).

Después de la Segunda Guerra Mundial se expandió el mercado

de productos marinos en EE.UU., que ante sus recursos

marinos debilitados por la sobre explotación progresivamente

se abastecerán de países extranjeros pero lograran explotar

recursos marinos a miles de millas de sus bases en California

aprovechando la prácticamente inexistente flota pesquera latinoamericana,

en el Pacífico salvo Japón o Canadá no tenían

competidores. Así desde la década de 1950 la experiencia y

maquinaria de la industria pesquera de California será transmitida

a distantes lugares como Puerto Rico, Perú y la Samoa

Americana.

Empresas pesqueras peruanas

En la década de 1920 se planteó un sindicato peruanonorteamericano

para establecer una fábrica de conservas en

Ilo (Thorp y Bertram 1988: 271). En 1934 se estableció la primera

fábrica de conservas. A fines de la década de 1930 había

3 a 4 empresas (Thorp y Bertram 1988: 271).

El Estado peruano entre las décadas de 1940 y 1950 presentaba

dentro del predominio de una oligarquía agroexportadora

una política comercial que pasó de ejercer controles a la exportación

a una ortodoxia liberal.

En el primer gobierno de Prado, en 1941, se gravó con un impuesto

la exportación del atún, bonito y shipjack congelados

(Ley 9506). Esta situación se renovó en 1946 (Ley 10545). Los

derechos que gravaban a los productos pesqueros eran los

siguientes:

a) Atún congelado: 10% sobre la diferencia entre el costo en

puerto peruano fijado en 50 dólares y el precio en EE.UU.

Revista Pesca Suplemento julio 2021 34


(costa del Océano Pacífico) menos el importe del flete y del

seguro.

b) Bonito y Shipjack pagarán el 10% sobre la diferencia entre

el costo en puerto peruano fijado en 40 dólares y el precio en

EE.UU. (Costa del Pacífico) menos el importe del flete y del

seguro.

c) Hígado de pescado: 10 dólares por tonelada métrica En

1943 se creó el Ministerio de Agricultura que tomaría a su cargo

las actividades pesqueras. En estos años la Compañía Administradora

del Guano buscaba limitar el impacto de la pesca

en la vida de las aves guaneras y prohibir la explotación de la

anchoveta.

La expansión de la pesca industrial hizo necesario el abastecimiento

de hojalata comprada en EE.UU. acciones que la embajada

peruana en Washington facilitará. El Perú tenía consulados

en New York, Seattle, New Orleáns, San Francisco y Los

Ángeles ciudades de destino de las exportaciones pesqueras

Iniciando la década de 1940, el gobierno de Prado, a partir de

un informe técnico americano, promulgó un Decreto para destinar

recursos a la adquisición de planta de harina de pescado

que se compró en EE.UU., estando bajo control de la Compañía

Administradora del Guano (cf. Memoria 1950: 4).

La industria pesquera, a consecuencia del mercado norteamericano,

se orientó a la exportación de pescado enlatado y aceite

de hígado de pescado que fueron demandados debido al

esfuerzo bélico de los aliados en la Segunda Guerra Mundial.

El pescado que se exportaría sería el bonito (Roemer 1970:

82).

En esta temprana etapa tenemos en el Perú desde 1944 a la

empresa norteamericana Wilbur-Ellis de San Francisco que se

dedicaba al área de aceite y harina de pescado. (Thorp y Bertram

1988: 272 y Contreras y Cueto 2007: 266). Entre las peruanas

destacó la Industrial Pesquera S.A. (1942), fundada en

el Callao, que tuvo el financiamiento del Banco Popular (Thorp

y Bertram 1988: 272). La producción de pescado enlatado alcanzaba

las 6000 Tm entre 1945-1949 (Klaren 2004: 369).

En el Anuario de Comercio Exterior de 1944 que informa sobre

1943 y 1944 se consignan las siguientes empresas dedicadas a

la pesca industrial.

De esta lista destaca Van Camp Sea Food Co y Wilbur–Ellis que

dominaba el mercado mundial. En el caso de las empresas peruanas

destaca la empresa Carrillo que tenía agencias en Carquín,

Huarmey, Samanco y Chimbote.

La materia prima era nacional pero se importaba la hojalata de

EE.UU., para lo cual fue de gran utilidad la embajada peruana

en Washington que era requerida por las empresas.2 En 1945

funcionaban 23 fábricas, 6 con gran tamaño, y entre 1945 y

1948 se abren empresas en Ilo (Wilbur-Ellis) y en Chancay

(Gildemeister). En medio de este crecimiento, la industria sufrió

su primera crisis en 1948 al aparecer en el mercado de EE.

UU. La producción japonesa, al afectar EE. UU. las importaciones

de pescado y al rebajar el gobierno norteamericano la clasificación

del producto peruano de «atún» a «bonito» (cf.

Thorp y Bertram 1988: 371).

En 1949 el precio de los productos de pescado era el siguiente:

1 Tm de conserva de pescado (6945 soles), 1 Tm pescado

congelado (1119 soles) y de 1 Tm de harina de pescado (814,5

Revista Pesca Suplemento julio 2021 35


soles) siendo el cambio de 1 dólar por 6,5 soles.3

En 1950, el número de empresas pesqueras llegó a 49, de las

cuales 15 eran consideradas grandes (cf.Thorp y Bertram

1988: 372). En esta década la producción pesquera peruana

tuvo dificultades en el mercado de EE.UU. reorientándose las

exportaciones en los años 1952–1954 hacia el mercado de

Europa Occidental. Así, en 1956, mientras EE. UU. seguía comprando

más de 7000 Tm de pescado congelado, el Reino Unido

compró más de 7400 Tm de pescado en conservas Ante las

dificultades que se presentaron en el mercado de EE.UU. se

produjo una reorientación hacia Europa destacando Reino Unido,

Holanda y Alemania en la década de 1950.

En la década de 1950, la industria conservera peruana tuvo un

gran desarrollo: llegó a producir 21 000 Tm de conservas entre

1955-1959 (cf. Klaren 2004: 369), debido al crecimiento de

la demanda de EE. UU., país embarcado en la Guerra Fría. No

obstante, en 1958 la política arancelaria de EE. UU. cerró este

mercado a la producción nacional, el sector de 69 fábricas pasó

a sólo 10 a inicios de la década de 1960. El auge desde

mediados de la década de 1950 se debió al crecimiento de la

demanda mundial por alimentos para animales y la producción

aumentó decididamente gracias a la adquisición de redes de

nylon (cf. Thorp y Bertram 1988: 372-373).

En 1950 la primera fábrica dedicada a la reducción de anchoveta

fue construida en Chimbote usando equipo de California

«Pesquera Chimu» que fue una operación conjunta de la empresa

Wilbur - Ellis y de Manuel Elguera empresario pesquero

(cf. Roemer 1970: 83).

En la década de 1950 empresas peruanas, como la Compañía

Peruana de Productos del Mar, solicitaban al Ministerio de Hacienda

que por tener en Paita una planta congeladora y almacenes

para pescado pueda recibir la captura de compañías

extranjeras sin pagar derechos.

Estas cifras demuestran una disminución con el número de

empresas de 1950, aunque el número de trabajadores aumentó

destacándose el elevado porcentaje de la mujer trabajadora

en este sector.

La industria de la harina de pescado nació en el Perú en 1955

(cf. Zapata 2002: 356). El monto de la exportación de harina

de pescado salto de 6600 Tm a 18 700 Tm superando por primera

vez a las exportaciones en conservadas y pescado congelado.

Según el Boletín Estadística Industrial en 1956 existían las siguientes

empresas

Revista Pesca Suplemento julio 2021 36


De estas empresas la Compañía Puerto Cosichco era subsidiaria

de la Star Kist de Los Angeles (EE. UU.). De las empresas

peruanas destacaba Compañía Puerto La Florida, fundada en

1955, de propiedad de Banchero Rossi. En Perú existían 50

empresas con 4447 trabajadores. En Lima y Callao se localizan

18 empresas, y en provincias 22, en Lima-Callao destaca que

de los 1876 trabajadores más del 25 % se ubicaban en Chancay,

Supe y Huacho, y en Provincias de los 2571 trabajadores

la ciudad de Chimbote contaba con el 23,9 % convirtiéndose

en la capital de la industria pesquera peruana.

En 1955, el Perú producía poco menos de 16 000 toneladas de

harina de pescado al año, con un costo de producción de 55

dólares americanos por tonelada. En 1956, la producción se

duplicó (32 000 toneladas), tendencia que continuó en la siguiente

década.

El Perú, a diferencia de EE.UU. y del Japón, no desarrolló una

industria para el consumo humano directo, sino se orientó al

consumo animal aprovechando las características de la fauna

pelágica donde predomina la anchoveta.

Agroexportación y pesquería

El guano que marcó la historia del siglo XIX no se consumió

con la Guerra contra Chile (1879-1883), su explotación pasará

a manos del estado peruano en el siglo XX que lo explota a

favor del sector agroexportador, que tiene un gran desarrollo

desde la Reconstrucción Nacional. En el siglo XX, en 1909,

durante la República Aristocrática se creó la Compañía Administradora

del Guano debido al agotamiento del guano fósil de

las islas. La C. A. G. tenía el cuidado de las aves guaneras y la

recolección del guano para ser empleado por la agricultura.

Las aves guaneras se alimentaban de anchoveta y sardina.

La C. A. G. contrató especialistas de EE. UU. durante el Oncenio

para un mejor cuidado de las aves guaneras. Como resultado

la población creció a 28 millones y se recolectó 300 000

Tm de guano. Los agroexportadores obtenían así un abono, el

guano, que permitiría el incremento de su producción. Esta

situación, en la que se protegía y estudiaba a las aves guaneras,

se deteriora desde la década de 1950 cuando por impacto

de la industrialización, la gran demanda de fertilizante hace

que el abono industrial desplace al guano y el alimento de las

aves guaneras, anchoveta y sardina, sea más valioso que el

guano.

En la década de 1950, la Compañía Administradora del Guano

elabora una serie de informes que denuncian la actividad pesquera

que afecta a las aves guaneras pero sin éxito.

Las fábricas conserveras nunca se consolidaron como una gran

industria, pero permitieron crear los lazos que vincularon al

Perú con EE.

UU. para acceder así a una maquinaria como la fábrica de harina

de gran utilidad en el Perú. Es paradójico cómo originalmente

el gobierno pensó en la harina de pescado como fertilizante

encomendando su producción a la Compañía Administradora

del Guano que defendía el cuidado de las aves guaneras

alimentadas por anchoveta y sardina, que pasarían a ser alimento

de aves y mamíferos del mundo occidental

(Abramovich: 1973).

Conclusiones

La industria pesquera de EE. UU. explotó intensamente sus

recursos marinos durante 20 años después de la Primera Guerra

Mundial y los agotó hacia fines de la década de 1940.

La industria pesquera de EE.UU. extendió sus operaciones hacia

el sur del Océano Pacífico, desde México hasta Chile, desde

la década de 1930 y especialmente después de la Segunda

Guerra Mundial.

Los altos costos de producción en EE.UU. llevaron a vender

fábricas de harina de pescado a otros países como Perú.

Fuente

ORÍGENES DE LA INDUSTRIA PESQUERA PERUANA

María Elizabeth Puertas Porras

Héctor Maldonado Félix

Revista Pesca Suplemento julio 2021 37


PERÚ: UN HOMBRE NO HACE UN

GOBIERNO

Según el escrutinio oficial el maestro rural Pedro Castillo, identificado con el socialismo marxista no ortodoxo,

ganó las elecciones en Perú. Los análisis sobre este sorpresivo resultado son encasillados por lo general en el

marco de la bipolaridad ideológico izquierda vs. derecha o el llamado “populismo”, considerado equivocadamente,

por muchos, como una anomalía político cultural propia del Latinoamérica: Corta mirada, que sesga la

comprensión de una realidad compleja.

Creo que hay que buscar respuestas en la relación entre realidad socioeconómica, composición étnica cultural

regional, tradición intelectual, presión de potencias y corporaciones globales en complicidad con las elites nacionales,

para la sobre explotación de recursos naturales y la obtención de ganancias desmedidas. Perú tiene

superávit de ingresos provenientes sobre todo de la pesca y la minería, sin embargo, el desempleo ha crecido

al 9.6 %.

La elite peruana aspira a controlar los centros de producción estratégicos bajo el modelo de libre empresa. El

sector popular espera un Estado que administre las ganancias y las reparta. Lo segundo suena más lógico y

prudente. El problema es que una persona no hace un gobierno. Un régimen con fines sociales debe contar

con una sociedad organizada, comprometida y consciente. Eso no existe. Tan pronto un grupo con base popular

llega a controlar un gobierno, los histéricos por el capital de cualquier estrato, entran por la venta y corroen

casi todo, porque aquí, allá o acullá la enfermedad del casino se ha apoderado de la mayor parte de los

cuerpos humanos.

La verdadera sorpresa no estaría, pues, en el triunfo de Castillo, sino en la posibilidad de que Perú desarrolle

un gobierno que cultive la conciencia social, la crítica libre, promueva el trabajo digno y la distribución justa de

los beneficios. Para ello se necesitan funcionarios desprovistos de interés y una sociedad que cure a los codiciosos.

Un día de 1822 el Libertador José de San Martín dejó al Perú después de consagrar la primera etapa de su Independencia.

Se fue porque no pudo con la “anarquía” peruana donde pugnaban una elite teñida que se creía

blanca y aristocrática, y un grupo mayoritario fraccionado en decenas de cacicazgos étnicos, legado colonial.

Al partir dijo: -Mis promesas están cumplidas, “les di la independencia y les dejé la elección de su gobierno”.

Fuente

https://www.eltelegrafo.com.ec/noticias/columnistas/15/peru-un-hombre-no-hace-un-gobierno

Se ha atribuido siempre a los recursos marinos, no solo el carácter de renovable, sino, además, la cualidad

de inagotable. El recurso pesquero no aumenta en función de la demanda. Sucede que la biomasa

de las diversas especies objetivo sigue el camino inverso, éstas se reducen y por tanto son insuficientes

para satisfacer las expectativas y necesidades de todos los partícipes de la pesquería.

Se ha elegido aceptar el mito, en obstinada ignorancia de los hechos, creyendo que los recursos pesqueros

son infinitos e inagotables y forzando la extracción hacia límites impredecibles en sus consecuencias.

Revista Pesca Suplemento julio 2021 38


“LO QUE HIZO LA REPÚBLICA FUE

EXPULSAR DE LA CONDICIÓN

CIUDADANA A LA POBLACIÓN

INDÍGENA”

Pedro Escribano

Reconocido arqueólogo, antropólogo y profesor universitario da una mirada de cómo entiende a nuestro país en la historia

y la coyuntura reciente, a poco de cumplirse el Bicentenario.

Asegura que siempre quiso estudiar historia y que por eso se orientó hacia la arqueología social. No le interesaban los

hombres muertos, sino los seres vivos. En la siguiente entrevista, hecha una mirada de cómo entiende a nuestro país en

la historia y la coyuntura de nuestros días, en el marco del Bicentenario.

¿La pandemia nos enrostró el país que somos?

Yo creo que la pandemia nos ha desnudado, pero además ha llegado en un momento en el que nosotros estamos cumpliendo

doscientos años de una experiencia social y política muy especial, que llamamos la república. Con la instalación

de la república, se ha dado nuestro sometimiento a los poderes transnacionales. Se hizo mucho más difícil de manejar

porque nos convertimos estrictamente en productores de los insumos que necesita el poder y nosotros no estuvimos en

capacidad de provocar una forma de vida que corresponda a nuestros intereses. Lo que hicimos en la república fue expulsar

de la condición ciudadana a la población indígena. Éramos ciudadanos peruanos solo aquellos que hablábamos

castellano y teníamos la religión católica. Y quienes no hablan el castellano bien, inmediatamente son excluidos. Es lo

que está ocurriendo ahora con el señor Pedro Castillo.

Castillo representante esa clase postergada.

Es parte de un conjunto de clases sociales que están allí, dentro de dos sectores. Dentro del sector, digamos, criollo,

que somos nosotros, los que mandamos en este país, los que tenemos las leyes escritas en nuestra lengua, los que tenemos

los hospitales, todo en función de nosotros, y están los otros, los que no tienen nada de eso. El Perú somos dos

sectores, donde hay obreros, campesinos, algunos que son propietarios, en ambos sectores. Esas condiciones limitantes

son de base cultural, sin duda, pero además están aplicadas socialmente muy violentas, tan violentas como lo que está

ocurriendo ahora, cuando hay la posibilidad de que uno de ellos sea presidente del Perú, se alza mucha gente.

No aceptan esa posibilidad.

Estoy escuchando las cosas que dice esa señora que siempre pierde, Lourdes Flores Nano. Eso es un espejo de lo que

ocurre en general. Es ese sector que nos gobierna con sus leyes, sus médicos, sus congresos, sus abogados.

Las elecciones han expuesto el racismo, clasismo.

Nos han construido un país en el cual nosotros no queremos ser de aquí, nos gustaría ser de Nueva York, de cualquier

parte, menos de aquí. Una de las cosas que considero que vale tener en cuenta, es que el país, después de la experiencia

con Sendero Luminoso, no ha cambiado. Las condiciones que permitieron la insurgencia de un movimiento bélico tan

violento no han cambiado. Las condiciones siguen siendo las mismas.

Podría resurgir Sendero u otro movimiento similar...

No es que pueda surgir, ya existe. Existe porque está en la sociedad. El error básico de nuestro Estado republicano es

asumir que la confrontación con Sendero solo era un hecho militar y se resolvió militarmente. Se ha matado muchísima

gente, de un lado y del otro, hay mucha gente que está en prisión todavía, etc. Pues bien, eso es una mirada estrictamente

militar. Pero lo militar es una fase. Liquidaron lo que era Sendero y ahora tratan de resucitarlo para poder seguir

con su guerra.

Revista Pesca Suplemento julio 2021 39


¿No se liquidan las causas sociales?

No las han tocado. Piensan que se resolvió el asunto tomando presos y matando a los dirigentes. Con eso se resuelve

una parte del conflicto bélico, pero no se resuelve el problema social que permite que esas cosas existan. Ahora está Movadef,

y lo que hacen es perseguirlo solo militarmente. No hay nada, nada, en la acción social, como lo pudo haber. No

se ha aprendido de la postura que tuvo Velasco Alvarado, que atacó los temas nucleares como la reforma de la educación,

reforma agraria, reforma de empresa, etc. Esas cosas no se han profundizado. Lamentablemente, Velasco fue reemplazado

por un monigote y allí quedo todo. Los que vinieron después reprodujeron el sistema republicano. Y lo estamos

viendo.

Por lo que usted dice, la queja y protesta de Guamán Poma bien puede escribirse desde estos días.

Exactamente. Pablo Macera intentó una puesta en este tiempo más bien desde las imágenes de la manera cómo trataba

el tema Guamán Poma, pero si usted pone tal cual se dan las cosas, la manera cómo se castiga, el enfoque que hay sobre

la sociedad peruana, las ciudades, los pueblos, los caminos, y pone el año 2021, es exactamente lo mismo. Las variantes

son mínimas. En vez de ahorcar, ahora los matan a balazos.

¿Los líderes políticos, intelectuales, ayudan poco a mirar el país?

Mire, hay de todo. Hay quienes han seguido lineamientos como los que tuvieron González Prada, Mariátegui y otros pensadores,

pero paralelamente hay gente totalmente nauseabunda. Yo he estado escuchando y leyendo algunas declaraciones

de los excomandantes militares que son realmente increíbles. Escuchaba a Lourdes Flores Nano y, francamente

decía, cómo puede haber gente todavía que no esté en capacidad de entender lo que pasa realmente en nuestro país.

Está pensando en un país total y absolutamente falso, y las medidas que dan desde luego van en esa dirección.

El incanato cayó en Cajamarca; 500 años después, desde Cajamarca, en el Bicentenario, Castillo surge como para recuperar

el poder desde ese lado.

Esas coincidencias históricas me parecen geniales. En Cajamarca se produjo el encuentro entre dos mundos, Pizarro

frente a Atahualpa. Esa situación se está reproduciendo ahora más con efectos, que yo espero, sea al revés, aunque tengo

mucho temor. Cuando veo todo lo que está pasando, recuerdo esa canción de mi amigo Ricardo Dolorier, “Flor de

retama”. Tiene mucho de profética, como si estuviera contando lo que está ocurriendo o podría ocurrir. Sí, pues, los soldados

que están ingresando armados a la plaza.

El Congreso ha aprobado un proyecto de ley que castigará a los museos que tergiversen la memoria colectiva.

Eso es una barbaridad. En una etapa en que se considera que la libertad del pensamiento es sustantiva, aquí estamos

dando una ley en la que se prohíbe exponer las cosas tal como ellas son o como uno las piensa, porque hay distintas

maneras de pensar. Una torpeza.

Tiene optimismo de un gobierno que viene de las regiones.

No lo sé. La cosa está muy difícil, pero sí, lo que espero es que todos los que queremos que el Perú cambie en una dirección

diferente, le demos todo el apoyo a Castillo. Conozco a muchísima gente que estaría dispuesta a apoyar. Ojalá eso

se produzca, pero yo temo mucho los poderes fácticos que hay en el Perú. Son muy poderosos.

Fuente

https://larepublica.pe/politica/2021/06/20/luis-guillermo-lumbreras-lo-que-hizo-la-republica-fue-expulsar-de-la-condicion-ciudadana-a-la-poblacionindigena/%20/?

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Revista Pesca Suplemento julio 2021 40


ESCENARIOS DE GUERRA

ELECTORAL Y POST ELECTORAL

Por Jorge Chávez Álvarez. Presidente Ejecutivo de MAXIMIXE

La incertidumbre ya ha devenido en zozobra y el clima de crispación

y división entre peruanos ya cruzó el límite a partir del

cual el conflicto electoral entre dos bandos puede transformarse

en una guerra civil de esas que pueden llegar a durar un

siglo. Sólo falta el chispazo que encienda la pradera, como

sucedió en Colombia con el asesinato del popular candidato

liberal Jorge Gaitán en 1948, que desató una serie enfrentamientos

urbanos que devinieron en una guerra de guerrillas

rurales, que dejó más de 200 mil muertos. La confrontación

violenta entre conservadores y liberales colombianos hizo que

parte de éstos – los grupos de autodefensa campesina – arriaran

sus banderas liberales para adoptar la hoz y el martillo del

comunismo.

Los que aquí y ahora en el Perú repletan la mesa de partes del

JNE y la ONPE con pedidos extemporáneos de auditoría de

sistemas, o de anulación de cerca de mil actas en 17 regiones

en las que Castillo ganó por amplio margen, o revelan ignorancia

supina en materia de derecho electoral o en su defecto

incurren en una maniobra dilatoria a sabiendas de que – más

allá de puntuales irregularidades comunes a toda elección – el

proceso electoral nuestro ha sido impecable, según lo atestiguan

los expertos en derecho electoral y los observadores internacionales,

incluyendo a la misión electoral de la OEA.

Keiko ha dicho que toda esta tramoya obedece a la necesidad

de defender la voluntad popular. Sin embargo, es tan grotesca

que, si el JNE le diera la razón en todos sus extremos, la voluntad

popular de 200 mil peruanos que votaron por Castillo

sería pulverizada. ¿Y con qué argumentos? Por presunta falsificación

de firmas, por la participación de familiares en mesa y

otras presuntas irregularidades. Desde ya quienes fueron

miembros de mesa el 6 de junio ya desmintieron la imputación,

mientras que la mayoría de las demás irregularidades

sólo son observables durante el escrutinio.

Un Informe Especial elaborado por la encuestadora Ipsos corrobora

que ni siquiera existen indicios de fraude en la segunda

vuelta. Y demuestra estadísticamente al 100% de las actas

que los casos de mesas con votaciones atípicas son pocos y

benefician de manera similar a ambos candidatos, por lo que

si se anulara las actas respectivas no alteraría el resultado.

También afirma que no se presentaron casos atípicos concentrados

en algunas regiones en particular, y que en las regiones

con más casos atípicos, éstos se distribuyen igual para

ambos candidatos. Por tanto concluye que, si se eliminaran

todos los casos atípicos de la contabilidad de votos, el resultado

final no se alteraría. Este análisis insospechado de ser pro

comunista, es consistente con el informe evacuado por la

OEA, que es muy detallista en la evaluación de todo el proceso

y termina felicitando al Perú por haber llevado un proceso

electoral impecable.

Entonces el problema no está en que exista fraude o no, sino

en la no aceptación del resultado electoral por parte de quienes

han venido jugando al “terruqueo” del oponente, a tratar

a los ronderos campesinos que han venido a Lima como

“comunistas violentistas”, revelando su incapacidad para atreverse

a mirar la realidad social y política del país, con objetividad

y sin anteojeras.

Para ellos la cosa es muy simple. “Los de la sierra”, los

“otros”, los distintos a “nosotros”, todos ellos son comunistas.

Y Castillo para ellos es tan comunista como Cerrón y ambos

son igual de pro senderistas, terroristas y corruptos. Ni qué se

diga de los ronderos, que también lo son.

El factótum de quienes siguen esta visión maniquea de la política

y la sociedad peruanas es el almirante Jorge Montoya;

experto en buques de guerra y en cuadricular la realidad del

Perú en dos colores: blanco y negro. O mejor dicho, blanco y

cholo (pronunciado despectivamente). Si eres blanco todo

bien, salvo que seas de aquellos que osan analizar las cosas

con todos sus matices, en cuyo caso eres un “caviar”. Sambenito

crucial para descalificar al blanco o criollo pensante y así

hacer prevalecer su visión dogmática y caricaturesca de la

realidad del Perú.

Su apuesta hoy es que la retahíla de exigencias extemporáneas

que Keiko ha presentado ante el JNE y la ONPE, les permita

dilatar tanto el proceso como para evitar que antes del

28 de julio pueda instalarse el nuevo gobierno y así el almirante

pueda fungir de presidente del Congreso con banda presidencial

del Perú, encargado de anular las elecciones y convocar

otras.

De hecho, Montoya fue el primero en exigir que se anulen las

elecciones, presionando a Keiko para que más allá de su frase

“vamos a respetar el veredicto del JNE” se anime a demandar

la anulación del proceso electoral ante un juez, con el pretexto

de haberse percatado de que el pleno del JNE tiene que estar

compuesto por 5 magistrados y no por 4.

En buena cuenta, los escenarios en juego son cuatro, Un primer

escenario en el que Keiko y sus halcones logran doblegar

al JNE permitiendo que Castillo pierda 200 mil votos, lo que

conllevaría a la proclamación de Keiko como presidenta. En

ese contexto cualquier chispa encendería la pradera al estilo

colombiano. Los ronderos se radicalizarían y junto a los reservistas

de Antauro, organizarían una rebelión abierta contra el

Estado, con atentados orientados a la conformación de zonas

liberadas. Los proyectos mineros serían saboteados. Pudiera

ser incluso que los más radicales seguidores de Cerrón opten

por asesinar a Castillo para hacerse de un mártir aglutinante,

de paso que se deshacen de un estorbo. La inversión huiría

del país por muchos años mientras no amaine el clima de gue-

Revista Pesca Suplemento julio 2021 41


rra civil.

A diferencia de Sendero Luminoso, cuya actuación violentista

merecía el rechazo de la inmensa mayoría de la población,

incluidos los ronderos, ahora tendríamos una guerrilla con la

cual simpatizaría la mitad de la población que se sintió burlada

por el sistema electoral y por una derecha cavernaria que por

años no ha mirado más allá de sus narices, en colusión con

políticos corruptos.

Sin embargo, de mantenerse la institucionalidad, pronto el JNE

debe estar proclamando presidente al candidato Pedro Castillo.

Entonces habría dos escenarios posibles. Un escenario polarizador

en el que Castillo gobierne bajo el libreto de Cerrón,

con un gabinete ideologizado en el que sólo habría cabida para

las huestes de Perú Libre y Juntos por el Perú, y con una

invasión clientelista del aparato del Estado por partidarios sin

mayor idoneidad para ejercer la función pública.

Su gobierno entraría desde el saque en abierta confrontación

con el Congreso. La extrema derecha se aglutinaría en torno a

las Fuerzas Armadas y la posibilidad de un golpe militar o una

vacancia presidencial estaría a la vuelta de la esquina. Lo cual

a unos podría parecerles bueno, pero el desgaste del sistema

democrático y la conflictividad social y política que implicarían

sería un costo enorme, muy nocivo para la marcha de la economía

del país.

El segundo escenario sería no polarizador, con un gobierno

liderado por Castillo invocando a la integración nacional, secundado

por un equipo técnico político capaz de emprender la

reforma social y del Estado que se necesita para generar

igualdad de oportunidades y justicia social con estabilidad económica.

Sin embargo, no será fácil para Castillo navegar desde el inicio

por aguas tan distantes de Cerrón, a pesar de haber dado

muestras reiteradas de su voluntad de distanciamiento de él,

porque éste aún mantiene una alta capacidad de presión política.

No obstante, Castillo ya proclamado presidente (dentro

del marco de un régimen democrático presidencialista) puede

ganar grados de libertad para ir construyendo su propia base

de poder político. Indudablemente que este escenario sería

más factible si los empresarios con mayor visión lo internalizan

empezando por reescribir su propia historia y su rol social.

Fuente

https://alertaeconomica.com/escenarios-de-guerra-electoral-ypost-electoral/

LAS FALACIAS DE

LOS MILLONARIOS Y

DEFENSORES

El chorreo.- El “trickle down” o chorreo que dice que la bonanza

económica chorrea de los de arriba (millonarios que reciben ventajas

del Estado en recortes de impuestos y más) a los de abajo es

una falacia que solo beneficia a un puñado de millonarios. Lo dice

un capitalista, presidente del club de millonarios de EEUU Patriotic

Millionaires, Morris Pearl. “No hay trickle down. Se ve en los hechos

desde que se empezó a aplicar esta lógica en los 80. Lo que sucedió

fue exactamente lo contrario. Una desigualdad cada vez mayor y

una economía que no se beneficia en su conjunto de este tipo de

políticas. Lo que existe en economía es el efecto inverso, es decir,

un “trickle up”. Lo venimos viviendo en el Perú que pese al crecimiento

económico (2005-2012) vive hoy una desaceleración drástica

de la reducción de desigualdades (Oxfam https://bit.ly/2xYtERk).

Meritocracia.- Dice que los millonarios merecen su fortuna porque

trabajaron mucho por ella. Pero nunca te dicen que tuvieron una

ventaja de nacimiento que la mayoría, que también trabaja duro, no

tiene. “Hay ricos que trabajan mucho, pero si uno revisa la lista de

millonarios en Estados Unidos se verá que la mayoría proviene de

familias que eran muy ricas. Bill Gates o Mark Zuckerberg son dos

casos típicos. Tuvieron una familia detrás que los sostuvo hasta que

sus proyectos se concretaron. Existen excepciones que han logrado

hacerse millonarios sin tener ese origen privilegiado. Pero son excepciones.

(Morris Pearl). Ver informe Oxfam: La riqueza extrema

no es por mérito https://bit.ly/2VBc92j.

Generación de empleos.- Cada vez que un defensor de millonarios

tira cifras de cómo sus fortunas ayudan a crear más empleos, pregúntate

qué empleos. Porque como respondió Winnie Byanyima

(Oxfam) a un exdirectivo de Yahoo en Davos-2019, “estás contando

mal, no están contando la dignidad de la gente sino gente explotada”.

En el Perú los constantes intentos e implementación de paquetazos

laborales son muestra de esa ‘flexibilización laboral’ que es en

realidad una precarización del trabajo y de los derechos de los trabajadores.

Pago de impuestos.- Cuando escuches a millonarios o sus defensores

decir que ellos tienen derechos porque pagan sus impuestos,

pregúntate si esas grandes fortunas pagan impuestos por toda la

riqueza que generan en el país de donde sacan el recurso material

y/o humano para generarla. Las 7 empresas de más alta facturación

en Perú (grupos: Romero, Glencore, Intercorp, Ferreycorp, Scotiabank

y Trafigura) “tienen subsidiarias o son filiales directas de empresas

registradas en paraísos fiscales”, como ha demostrado en

enero la investigación de Ojo Público https://bit.ly/2Y4fPLR. ¿Y qué

son los paraísos fiscales? Lugares donde los millonarios trasladan y

depositan sus dineros para eludir impuestos donde generaron la

riqueza. Por eso por años el empresariado peruano ha hecho lobby

para que no se aplique la Norma XVI que persigue la elusión fiscal

https://bit.ly/353BHs6.

Este capitalismo descarnado que degrada la calidad de las cosas y

servicios, y los derechos de los trabajadores, para tener mayor margen

de ganancias es el neoliberalismo salvaje que iniciaron Reagan

y Tatcher en el mundo y que Fujimori y demás presidentes siguieron

en el Perú. Y la globalización lo ha exacerbado. Cada vez más

las democracias se ven amenazadas por plutocracias que están

ahorcando a las mayorías al punto de la rebelión. Lo ven con claridad

los más ortodoxos capitalistas, como la directora gerente del

Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, que en enero

https://bit.ly/2Y4PMUB sugirió un impuesto a los ricos para reducir

desigualdades.

Por eso, a los ricos del Perú, ya ni se les pide que se mojen con un

impuesto a sus fortunas por empatía o deber cívico o moral que no

les alcanza https://bit.ly/3eQElG7, háganlo al menos porque les

conviene.

Fuente

https://larepublica.pe/opinion/2020/04/26/claudia-cisneroslas-falacias-de-los-millonarios-y-defensores/

Revista Pesca Suplemento julio 2021 42


“LA REACCIÓN HISTÉRICA DEL

CONSERVADURISMO DE LA ÉLITE

ESTÁ EMPUJANDO A UNA

RADICALIZACIÓN”

Enrique Patriau

Entrevista. Historiadora y profesora de la Universidad de California

sostiene que Pedro Castillo representa muchas cosas

juntas y por ello podría dirigir al país, pues experimentó lo

mismo que millones de personas.

¿Qué piensa de estas tres semanas transcurridas desde la

elección?

Que estamos cambiando el estado de ánimo, a cada instante.

¿Cómo se responde algo así si ayer evaluamos algo y hoy tenemos

que evaluar otra cosa? Es tan difícil. Todo depende de

las noticias que van saliendo de un momento a otro. Pero si

quiero ir más allá, y tomo aire y respiro profundamente, mi

evaluación de los acontecimientos es que yo siento que estamos

en un momento histórico muy relevante, donde se abren

las puertas por primera vez para darle la oportunidad al país

para generar un cambio con la legitimidad que te ofrece la

democracia a través del sufragio.

¿Qué clase de cambio?

Por el sector que representa Castillo, se siente una voz muy

potente de sectores rurales, marginados y ninguneados históricamente.

No se trata de alguien externo a ese grupo. No es

un Velasco, con su discurso de que hay que salvar al campesino

y darle la tierra, tampoco un Leguía, con su programa de

hay que redimir al indio y la patria nueva. Esos eran discursos

desde arriba, desde una élite ilustrada o militar…

Pero élite, al fin y al cabo.

Ha habido discursos de reforma que amenazaron a las élites.

Pero la diferencia con lo de ahora es que si le da la oportunidad

a Castillo de hacer los cambios que se necesite, sería la

primera vez que se hacen en democracia, con el voto. Desde

que se otorgó el derecho al sufragio a los analfabetos con la

Constitución de 1979, el padrón debe haber incluido a muchos

más peruanos que en ningún momento de la historia. Dicho

sea de paso, por eso es que esto de que las firmas no son

iguales es una reverenda cojudez. Yo he sostenido en trabajos

anteriores -uno de ellos, Las Paradojas del Autoritarismo- que

los cambios más drásticos que han implicado la inclusión de

sectores rurales se han dado en dictaduras, civiles como la de

Leguía o militares como la de Velasco.

Y ahora podría ser diferente.

Sería la primera vez que sería con un gobierno democrático,

no militar, sin raíz autoritaria, que no se origina en un golpe,

sino que se origina en un proceso de consulta. Si esto se corta,

si se interrumpe, si no se permite que este cambio suceda

en democracia, vamos a tener el peor escenario posible. David

Rivera (periodista) decía en una videocolumna que el ataque a

Castillo ha sido tan feroz que no le va a quedar otro remedio,

de repente, que apoyarse en Cerrón. La reacción histérica del

conservadurismo de la élite está peligrosamente empujando a

una radicalización, cuando Castillo está tratando de armar

alianzas con sectores que no tienen que ver con la izquierda,

ahí están los alcaldes, o las conversaciones con gente del Partido

Morado.

Aunque le critican que dé esos pasos porque no ha sido proclamado.

Claro, ¿pero ¿quién está demorando esas credenciales de presidente

electo? ¿En qué momento va a hacer la transición?

Cada vez que quiere afirmar su autoridad le dicen “¿qué te

has creído?”.

Es un ninguneo feroz, es verdad.

Pero, ¡qué horror! La gente que reacciona así son los verdaderos

perros del hortelano: ni trabajan ni dejan trabajar.

Sobre la posibilidad de hacer cambios profundos esta vez en

democracia, no es casualidad que se quiere evitar eso tratando

de anular los votos de la gente más pobre.

Revista Pesca Suplemento julio 2021 43


Sí. Y es exactamente la estrategia del Partido Republicano.

Desde que salió electo Obama hubo una reacción hacia la radicalización,

porque decían que cómo un negro podía ser presidente.

En realidad, es la lógica de la historia: cada vez que

hay un avance de la democratización de la sociedad, hay una

respuesta proporcional de rechazo. Yo pensaba, ¿tú sabes

cómo son esos sectores que organizan el movimiento detrás

de Castillo? ¿Los conocemos? ¿Alguien ha sido educado para

este momento? ¿Alguien ha estudiado cómo funciona la estructura

del magisterio, de las rondas campesinas, de Perú

Libre? No sabemos nada.

En realidad, no sabemos. Hay indicios, sin embargo, lo que no

existe es un conocimiento a profundidad.

Esa es una historia política. Y agradezco que me des la oportunidad

de decir esto: he escuchado de sectores liberables y

hasta progresistas este tema de que (Castillo) es el menos

preparado de los candidatos. Ese es un discurso que hace mucho

daño. ¿Qué tan preparados estaban los que fueron a

Stanford? Se desconoce y ningunea a la política que no es de

tu círculo, que no es limeña. Se le califica como terrorismo,

comunismo, porque les da miedo aceptar que todos tienen

derecho a hacer política.

vez que hay un avance importante de la democratización.

¿Es lo que vemos ahora, entonces?

Es lo que estamos viviendo otra vez ahora, pero con una furia

que expresa la importancia del triunfo de Castillo y el respaldo

de los sectores más marginados que tiene.

Hay algo que me parece interesante de rescatar luego de escucharla.

El pasado de Castillo no es el de un convencido militante

izquierdista. Estuvo en Perú Posible, por ejemplo, y eso

de izquierda no tiene nada. El miedo que genera quizás tiene

que ver más con lo que representa que con su pasado político.

Más bien, hay miedo al pasado político de Keiko, sí (risas).

Exacto.

Hay que hacer una competencia de pasados políticos, a ver

quién da más miedo.

La impresión que tengo a veces es que no es tanto miedo a él,

si no a lo que representa.

Y la política no es solo partidaria, además.

A eso voy. La representatividad de Castillo viene de

fuerzas que no han sido reconocidas como políticas:

las rondas campesinas, el sindicato magisterial. ¿Y qué

hace la prensa limeña? Terruquea. Entonces, si vas a

terruquear a toda expresión política que no conoces, y

encima quieres seguir gobernando a un país que no

conoces, solo queda que tú y el país se caigan juntos

por el barranco. Por eso es tan importante que se respete la

decisión de estas elecciones. ¿Qué derecho tienes a gobernar

un país que no conoces ni te interesa y que solo desprecias si

no es parte de tu círculo? Por eso veo una oportunidad histórica.

En 200 años no he visto nada así. No puedo compararlo

con nada. Solo puedo decirte que sería como una segunda

república plebeya. No sé si conoces mi libro…

¿La República Plebeya? Sí, claro.

Incluso Basadre decía que la república trajo horror a los sectores

aristócratas. Lo cito (la entrevista lee parte de su libro):

“Hubo notorio disgusto y repudio de los antiguos aristócratas

ante el rumbo que tomaron las cosas con el experimento republicano”.

Lo que dice Basadre es que la República, con las

guerras que continuaron después de la independencia, permitió

el ascenso social de muchos sectores que no habían tenido

nunca cargos públicos en la colonia por el color de su piel,

porque no eran de la aristocracia. Por eso es que el militarismo

de alguna manera ocasionó esta democratización social, es

una idea antigua que él la dice en 1929, en su “Iniciación de

la República”. Esos miedos, esos temores, esos desprecios

aristocráticos se renuevan constantemente en la historia, cada

Exacto, es el cambio. Castillo representa muchas cosas

juntas: campesino, sindical, maestro rural y rondero.

¿Cuándo en la historia hemos tenido la convergencia

de todas estas identidades en una sola persona? Quizás

por eso pueda dirigir al Perú, porque ha experimentado

lo que millones de personas. Nuestro país ha

despreciado a los que nos dan de comer, a los que producen

la comida, a los que la sirven. Solo se ha aplaudido

a los cocineros llamados chefs.

También es verdad que Perú Libre incluye a personajes con

posiciones extremas y vinculaciones muy complicadas. Es innegable.

Dicho esto, ¿coincide con la idea de que los medios

de comunicación han sido clave en promover esta sensación

de miedo tan potente?

Sin que los medios hayan trabajado tan arduamente en presentar

una versión aterradora de un futuro con Castillo, no

tendríamos lo de ahora. Es lamentable. Keiko está haciendo

algo muy parecido a lo que hizo Trump: desconocer resultados

y empapelar con juicios y reclamos legales a las instituciones

electorales. Pero la diferencia es que en Estados Unidos los

medios que propalaban las noticias falsas eran minoría. Y en

el Perú es al revés. Prácticamente no tenemos medios liberales

donde uno pueda tener una perspectiva balanceada. Y esa

tendencia de los medios de apoyar a una sola candidata se

exacerbó con los casos de las salidas de los periodistas del

Canal 4. El especialista en comunicación, Eduardo Villanueva,

le dijo a Claudia Cisneros (periodista) que el comportamiento

de América Televisión se parece al de los países comunistas.

¡Y ellos son los que proclaman libertad! Es interesante que en

nuestro país la censura venga de la empresa privada. Es curio-

Revista Pesca Suplemento julio 2021 44


so que se venda la idea del comunismo que te va a quitar la

libertad, cuando son los medios privados los que te la quitan.

No necesitamos al comunismo, ya tenemos a la empresa privada

que te arranca el derecho a una información plural. No

necesitamos al comunismo para la censura, ya la tenemos con

la prensa corporativa y los monopolios mediáticos. Es importante

que la gente se movilice en los noventas para una prensa

realmente libre.

¿Qué le genera preocupación de Castillo?

Muchas cosas me generan dudas e incertidumbres. No sabemos

mucho de cuáles tendencias contenidas en él van a predominar.

Lo que sí he notado es que como buen político va a

tener que optar por hacer alianzas de ancha base. Quiero darle

el beneficio de la duda. No va a poder gobernar solamente

con Perú Libre y con Juntos Por el Perú. No va a poder hacer

un gobierno solo de izquierdas debido a la correlación de fuerzas

en el Parlamento. Eso de alguna manera es bueno, sin

embargo, está claro que le van a exigir a él lo que no le exigen

a nadie.

Desde el inicio, además.

Los pronósticos económicos son buenos, ¿no? Al menos eso

dicen los especialistas, que el Perú se va a recuperar. Por lo

tanto, tiene una oportunidad única. Sí dudo de su lado conservador,

que él hizo tan…

Patente.

Tan clara, en efecto. En todo caso, hay que poner el hombro y

toda la gente democrática -independientemente de si es de

izquierda o derecha, porque quiero creer que hay sectores

democráticos de derecha- deben apoyarlo. Si no se le ofrece

ese apoyo para que haga un gobierno democrático, puede ser

capturado por sectores más radicales o por actores turbios. Si

solo nos dedicamos a decir “radicales” o “terrucos”… hay un

tarea importante ahí en no hacer una guerra.

Desde Sendero Luminoso estamos en un estado de guerra

permanente. Carlos Iván Degregori hablaba de la anti política

de los noventas. Decía que las ejecuciones ya no eran con

juicios populares si no mediáticas. Se anulaba al oponente, se

le destruía, se le insultaba.

Si vamos a cambiar al país, hay que cambiar esa mentalidad

de guerra y regresar a la política. Se necesita

una campaña educativa en la que los medios sean recuperados

para la sociedad. No pueden ser de una tribu,

de un barrio, de una élite que desprecia al país. Ya

es hora de demostrar que el Perú es mucho más diverso

y creativo y talentoso. Más que generarme preocupaciones

Castillo, me preocupa la oposición que pueda tener. Eso

sí. Porque esa oposición puede venir con un veneno mortal

que puede terminar matando a la democracia. No entiendo

por ejemplo por qué tanta oposición a un cambio de Constitución,

¿por qué siempre una persona de cierta élite tiene que

decidir? ¿Acaso no todos somos peruanos? Yo estoy abierta a

escuchar lo que quieran decirme.

Fuente

https://larepublica.pe/elecciones/2021/06/27/elecciones-2021-

cecilia-mendez-la-reaccion-histerica-del-conservadurismo-de-la

-elite-esta-empujando-a-una-radicalizacion-pltc/

CARACTERES ORIGINALES DE LA

OLIGARQUÍA PERUANA

Con base en el “dualismo” social desarrollado por Parsons, FB

describe a la sociedad peruana bajo análisis como un conjunto

social polarizado entre dos facciones bien definidas como

“dominadores y dominados”. Remarca que el origen de los dominadores

es la guerra de conquista, la ocupación y la colonización,

razón del “sometimiento perdurable” de los vencidos.

No obstante, afirma que tal imagen no es completa y no incluye

“condiciones actuales” y derroteros previsibles de su evolución.

Apuntando a una definición de oligarquía en el Perú en el periodo

bajo examen, el autor señala que el vocablo designa a

todas las clases dirigentes e incluye el concepto de “poder absoluto”

y su ejercicio por un pequeño grupo de personas, integrantes

de una familia, de un clan o de una tribu.

En el estudio de la situación de la Costa, FB encontró una economía

agraria moderna en auge gracias a la explotación a escala

del algodón y de la caña de azúcar, orientada a la exportación

y, por tanto, vinculada con el mundo más avanzado. Esta

actividad que representaba el 30% de las exportaciones de

entonces (15% del PBI) y la minería que constituía el 37% de

las exportaciones y aportaba entre el 10 y 15% del PBI, son el

origen de la mayor parte de la riqueza nacional que se concentraba

en pocas familias nacionales, en inversionistas estadounidenses

(Cerro de Pasco Cooper- Cobre- plomo, estaño, hierro;

Marcona Mining - cobre – hierro; y la Southern Perú Cooper

Co – cobre y estaño) y, por tanto, son la fuente del poder oligárquico

peruano. Aquí, el papel principal corresponde a terratenientes

en proceso de modernización, relacionados con mercados

extranjeros y algunos cuyas plantaciones albergan a sindicatos

de jornaleros

Revista Pesca Suplemento julio 2021 45


Respecto a la Sierra y sobre la base de sus lecturas de novelas

indigenistas, Bourricaud, determina que en la cúspide de la

estructura de poder económico andino destacaban las figuras

del PATRON, del GAMONAL y del CACIQUE, terratenientes

latifundistas codiciosos, abusivos y despiadados de origen reciente,

pero con antecedentes en las odiadas figuras de los

corregidores e intendentes de la época de la ocupación colonial

hispana. Construyeron su poder sobre la base del uso de

su influencia en el aparato local estatal y religioso para provecho

propio y el empleo directo de la fuerza por mano propia

contra sus rivales para el despojo, especialmente de tierras y

ganado, en perjuicio de otros propietarios, pero preferentemente

de pueblos originarios, a cuyos miembros sometían a

trabajo semiesclavo o vasallaje. El CACIQUE era una variante

cuya base era la confiscación o el arrebato de bienes para enriquecimiento

propio, con el apoyo de un entorno sobre el cual

el explotador ejercía el puesto de jefe.

Así, aunque no lo dice, Bourricaud describe un régimen casi

feudal en los Andes Peruanos, caracterizado por estar constituido

por extensos dominios territoriales (latifundios de más

de 20 mil hectáreas) dramáticamente improductivos, reducidos

a una economía de subsistencia, desvinculados del mercado

nacional e internacional y aportantes de fibra y carne, por

un valor aproximado al 5% de las exportaciones d aquél tiempo.

No obstante, anota que este panorama andino empezaba

a modificarse con la presencia de los enclaves mineros estadounidenses,

particularmente con el de la Cerro de Pasco

Cooper Co. y la diversificación de sus inversiones en ganadería

alto andina de alto valor genético.

Bourricaud determina entonces que las principales características

de la oligarquía peruana cincuenta-sesentera son:

1. No es una clase dirigente genuina; es más bien una

clase dominante, sobre la base del dinero y de un acendrado

egoísmo clasista de la cual, a su vez, deviene su incapacidad

política de legitimarse, sin habilidad de adaptación y sin el menor

propósito de convocar a los demás hacia la búsqueda de

fines nacionales o socialmente más amplios.

2. Es fundamentalmente costeña, agrícola (los barones

del algodón y del azúcar) y minera, con más vocación financiera

que industrial frente a nuevas actividades.

3. Su ascenso económico, político y social, data de finales

del Siglo XIX, por lo que No es cierto que estaba compuesta

por herederos de las grandes familias de finales de la ocupación

española. Además de sus miembros de origen peruano,

tenía también integrantes extranjeros solo como “ricos”, más

no como componentes de la llamada “alta sociedad”, o sea del

Club Nacional.

4. La oligarquía absorbía la mayor parte de la riqueza,

era consumista y aunque no intervenía directamente en la

producción, la orientaba y la dirigía con firmeza.

5. Desarrollaba un proceso de copamiento gradual de

nuevas actividades: finanzas (bancos) y Seguros, inmobiliaria,

comercio de importación de bienes duraderos, producción industrial,

minería y cualquier área que suponga ganancia de

dinero, como, por ejemplo, el control del poder político y del

estado.

6. Para eso y, fundamentalmente, por seguridad al fracasar

en su intento de crear una “Republica Aristocrática”, aceptó

dejar el ejercicio del poder en manos de los caudillos sucesivos,

de origen popular, resentidos contra los ricos. No obstante,

conservó suficiente capacidad de maniobra para orientar

la política hacia sus fines.

7. Su organización social, se asemejaba al de una antigua

“gens”, pero de estructura patriarcal y no matriarcal como

ocurría en esta antigua forma familiar de la sociedad primitiva.

Su núcleo no era el hogar, sino la extensión de la actividad

económica, una red de familias con clientelas.

8. Consolidó su poder o lo expandía mediante alianzas

tanto económicas, comerciales y políticas como de parentesco

acordado (matrimonios concertados), aunque hay excepciones

como el caso de uno de los clanes azucareros la costa, de estructura

cerrada.

9. En algunos casos, abarcaba diversos y numerosos tipos

de negocios hasta de dimensiones pequeñas que daban la

impresión de constituir pequeños “imperios que, en realidad,

eran conglomerados formados según el criterio oportunista de

“una buena colocación” mal dirigidos y cuyo éxito podía deberse

al apoyo central generalmente de un banco.

10. Sin capacidad para encarar el desarrollo de proyectos

industriales, tuvo disposición para delegar la administración y

la gestión técnica a profesionales, conservando el manejo de

la política de las inversiones.

Sobre esta visión, Bourricaud acertó al advertir que la oligarquía

peruana marchaba hacia una encrucijada decisiva a causa

de la entrada a la vida política del país de organizaciones

de masas importantes como el Partido Aprista Peruano, representante

de la clase media del Norte, de los movimientos sindicales

de obreros de inspiración comunista (la CGTP), de Acción

Popular, también abanderada de la clase media alta venida

a menos del Sur, así como por el surgimiento incipiente de

movimientos políticos campesinos de orientación marxista que

planteaban la necesidad perentoria de la Reforma Agraria

(Cusco, Puno y Junín), así como por la segunda ola migratoria

de la Sierra hacia la Costa.

Esta confluencia, advirtió a Bourricaud que la vetusta

estructura de la escasa clase política nacional conformada

por los amigos del líder o presidente, por su patrones

aliados del interior del país, por sus clientes

eventuales de cada campaña electoral y por un reducido

grupo de políticos de prestigio nacional con figura y

rol independientes, iba camino a desaparecer.

Fuente

SOBRE LA OLIGARQUÍA PERUANA

Por: ELMER OLORTEGUI RAMIREZ

Revista Pesca Suplemento julio 2021 46


BREVE HISTORIA DEL DESASTRE

CÉSAR HILDEBRANDT

Nací el año que, en el Perú, un cachaco embarró derrocando a

Bustamante y Rivero y remedando el viejo estilo del populismo

autoritario. El Club Nacional se llenó de celebraciones y burbujas.

Fue el año en que mataron a Gandhi y a Gaitán, se creó el

estado de Israel y empezó el bloqueo de Berlín. Neruda lo llamó

“año de perros” por la persecución que padecieron los comunistas

chilenos de parte del gobierno de Gabriel González

Videla, a quien habían ayudado a llegar a la presidencia.

Cuando tenía ocho y jugaba a la pega y a las escondidas, vi a

mi madre salir a votar por primera vez. Ganó un tal Prado,

que yo no sabía entonces que era hijo de un traidor y fugitivo.

Tampoco supe que esa iba a ser su segunda presidencia. Prado

fue el presidente que se dedicó vigorosamente a no hacer

nada, a dejar que las cosas transcurrieran por los cauces benditos

del orden y la paz. Prado adoraba la voluntad de la inercia

y los mandatos de la tradición: usaba calesa, tenía un pecho

metálico por las condecoraciones.

Yo era un lector que trabajaba en su miopía cuando llegó al

poder, después de un año de confusión surgida de un supuesto

fraude electoral, el señor Belaunde Terry, a quien una de

mis hermanas adoraba porque hablaba como los ángeles y

tenía pinta de tardío embajador español. Para ese entonces,

estaba interno en el colegio militar Leoncio Prado. Ignoraba en

ese momento que Leoncio había sido hijo extramatrimonial del

hombre que había fugado en plena guerra siendo presidente y

comandante en jefe de nuestros ejércitos derrotados.

Don Fernando Belaunde sí que hizo cosas, pero la derecha,

con el Apra a la cabeza, le hizo la ida imposible. El Apra se

había convertido en arpía y el partido del general Odría tenía

en su sangre el bacilo que muchos años después, mutado,

daría paso a la variante fujimorista.

Ambos se encargaron de hacer ingobernable el país y la debilidad

de Belaunde precipitó la ruina de la devaluación, el escándalo

de una página perdida en los contratos con una petrolera

filial de la Standard Oil y el golpe de estado de los militares.

Asustados por el peligro comunista que irradiaba la Cuba de

Castro, los uniformados peruanos aceptaron que debían cambiar

las cosas. No fue Velasco Alvarado, como sostiene la narrativa

oficial de la derecha: fue el gobierno institucional de las

fuerzas armadas.

Cuando entrevisté a Velasco Alvarado en su casa, carente de

una pierna y esperanza, encontré a alguien que admitía haber

fracasado. Quiso crear un país distinto y la misma gente que

intentó favorecer pareció desentenderse. Lo que pasó con las

cooperativas azucareras, por ejemplo, fue clamoroso. Lo que

sucedió con los pequeños agricultores, que desdeñaban la

ayuda financiera dada en el marco de la reforma agraria, no

tiene fácil explicación. Velasco no se sintió traicionado por Morales

Bermúdez, el felón, ni por la derecha siempre hostil: la

puñalada que le hería la espalda y la memoria se la habían

dado los de abajo.

Después llegó el segundo Belaunde y con él, con escalofriante

simultaneidad, el senderismo.

Belaunde II creyó siempre que el Perú era una doctrina –lo

decía en serio– y quien sostiene eso debe exponerse a las

consecuencias. Su segundo debut fue un desastre que desde

1982 tuvo un giro cívico-militar.

Belaunde murmuraba políticas desde Lima, generales como

Clemente Noel Moral libraban a su modo la guerra contra las

pandillas de Guzmán. Un presidente sin norte y una tribu sanguinaria

salida mentalmente de los arrozales de Camboya fueron

demasiado aun para los estándares exagerados del Perú.

De esa combinación salió el cuento analgésico que los peruanos

solemos creer: la promesa del joven que nos refundará.

Entonces llegó Alan García y su combo.

Fue un orador de inspiración castelariana que encendía los

ánimos y un presidente que prometió el programa más ambicioso

que el Apra pudo suscribir. La derecha, asustada, le temió,

primero, y lo usó después. Cuando ordenó estatizar la

banca, ya había perdido el juego de la opinión pública. El gobierno

apestaba a corrupción. No fue el izquierdismo errático

el que mató a ese régimen: fue la mordida, el diez por ciento,

el dólar MUC agujereado, los signos de riqueza de un joven

galán que se presentó como un Emiliano Zapata que iba a la

librería “El Virrey” y terminó como cualquier Díaz Ordaz con su

Tlatelolco encima.

Era mucho desastre mientras las hordas de Guzmán volaban

torres, mataban alcaldes, incineraban centros de investigación

agraria.

Llegó 1990 y el salvador –siempre un salvador– aterrizó esta

vez vestido de inmigrante nipón, ingeniero próximo a los

evangélicos, marginal marcado por el destino. Dos años después,

aquel elegido se hizo dictador y obtuvo el respaldo de

las multitudes.

La democracia, esa incomodidad, entraba en receso. La libertad,

esa futilidad, se restringía. La mano dura, la de Dios, entraría

en acción.

Tras el arreglo de la economía y la derrota de Sendero, dos

logros que lo hubieran colocado en la historia, Fujimori se dedicó

a construir la más corrupta de las mafias que nos han

gobernado.

El fujimorismo fue un cáncer generalizado que lo cubrió todo.

Un país enfermo de un mal autoinmune lo toleró hasta donde

Revista Pesca Suplemento julio 2021 47


pudo. Nadie había llegado en nuestra historia de borrascas y

apetitos a los niveles de malignidad que Fujimori les impuso a

los peruanos.

Siempre he creído que en ese hombre sombrío latía un deseo

de revancha por lo que los peruanos les hicieron a sus padres

y connacionales de ancestro.

De otro modo no me explico la sangre fría con que impuso su

mugre y la de sus secuaces.

Paniagua fue la brisa breve y Toledo más de lo mismo, en todo

el sentido de la frase. Y el segundo alanismo, la gran oportunidad

desperdiciada.

Tuvimos precios de maravilla para nuestras materias primas

pero la derecha avara volvió a dosificar el chorreo.

Humala fue un aplazamiento, la gota que cavaba el hoyo, el

asistencialismo como doctrina. No hay nada que decir del último

quinquenio sino que fue un error de fantasmas sucesivos.

Cinco años tirados a la basura.

Y ahora Alfredo Barnechea exige un gobierno de milicos que

impida que el presidente electo sea proclamado.

El señorito que tuvo el único programa de la tele permitido

durante el régimen de Morales Bermúdez ha sufrido un ataque

de nostalgia.

Mientras, Canal 4 hiede, la prensa concentrada termina de

enseñar sus miriñaques, Martha Chávez regresa a la madriguera

de donde nunca salió y el Jurado Nacional de Elecciones

decide que el país vale un cuerno y sigue mirando, como si de

un juego de ajedrez en un asilo se tratara, las trampas de bufete

que el fujimorismo le tendió.

Ahora comprendo. Keiko Fujimori ha perdido por tercera vez,

pero el veneno que el fujimorismo esparció sigue vigente.

Nos complace roer instituciones, nos excita la anarquía, no

nos avergüenza la corrupción. Estamos enamorados del peligro.

Si el JNE proclama este jueves 15 a Pedro Castillo, habrá

menos de dos semanas para la transición. Un congreso fiero

espera a un gobierno legítimo y frágil a la vez. Y es nuestro

bicentenario republicano. Estamos enamorados de la muerte.■

Fuente

Hildebrandt en sus trece, edición del 9 de julio

Revista Pesca Suplemento julio 2021 48


Revista Pesca Suplemento julio 2021 49


LA PRESIDENCIA DEL INSTITUTO

DEL MAR DEL PERU

Marcos Kisner Bueno

El Presidente del IMARPE renunció según expresa la RS Nº

004-2021-PRODUCE del 22 de junio de 2021. Un situación

curiosa a mes y medio del fin de gobierno, que se suma a

la del Jefe del FONDEPES ocurrida el 15 de junio según RS

003-2021-PRODUCE.

Se ha designado a la señora Carmen Rosario Yamashiro Guinoza,

Directora General de la Dirección General de Investigaciones

de los Recursos Demersales y Litorales del Instituto del

Mar del Perú para que asuma las funciones del cargo de Presidente

del Consejo Directivo del IMARPE, en adición a sus funciones

y en tanto se designe al titular.

El asunto del IMARPE, a un meses de que se instale el nuevo

gobierno, sigue sin resolverse y esta renuncia agrava la situación

puesto que el artículo 8 de su ROF vigente, que no ha

sido modificado, menciona que es el vicepresidente del Consejo

quien asume las funciones de Presidente en caso de ausencia.

La directora designada ¿es la vicepresidenta del Consejo

Directivo?.

El Decreto de Urgencia Nº 015-2020 del 23 de enero de 2020,

modificó el decreto legislativo Nº 95, ley del instituto del mar

del Perú - IMARPE, en el siguiente sentido:

“10.2. El/La Presidente/a Ejecutivo/a del IMARPE es designado

mediante Resolución Suprema refrendada por el/la Ministro/a

de la Producción por un periodo de cuatro (04) años mediante

concurso público de méritos, llevado a cabo por un Comité de

Selección

Disposiciones complementarias finales

Segunda.- APROBACIÓN DE NUEVO REGLAMENTO DE ORGA-

NIZACIÓN Y FUNCIONES Y LOS DOCUMENTOS DE GESTIÓN

DEL IMARPE. En un plazo que no exceda de treinta (30) días

hábiles, contado desde el día siguiente de la publicación del

presente Decreto de Urgencia en el diario oficial El Peruano, se

aprueba el nuevo Reglamento de Organización y Funciones del

Instituto del Mar del Perú - IMARPE; así como los documentos

de gestión que correspondan, a efectos de mejorar el desenvolvimiento

de la gestión institucional, para asegurar la eficiencia

y eficacia de sus procesos internos.

En tanto se aprueben los documentos de gestión, referidos en

el párrafo precedente, se aplican las disposiciones contenidas

en los que se encuentran actualmente vigentes, en lo que resulten

aplicables.”

http://www.leyes.congreso.gob.pe/Documentos/2016_2021/

Decretos/Urgencias/2020/DU-015-2020.pdf

Faltando menos de un mes para el final del gobierno han

transcurrido diecisiete meses y no se tiene noticias del nuevo

Reglamento de Organización y Funciones, habiéndose excedido

largamente los 30 días de plazo que dispone el propio Decreto

de Urgencia.

Tampoco se ha convocado a concurso para el cargo de presidente

de la entidad, simplemente se ha aceptado su renuncia

y se ha designado a un presidente fuera del marco legal.

Es un tema de fondo en el sector pesquero, que está pendiente

de resolver.

Mientras tanto, el IMARPE está operando sin un ROF adecuado

a la nueva norma y con un presidente en funciones que, de

acuerdo a la propia norma, carecería de legitimidad para el

ejercicio del cargo.

Si se va a mantener el ROF vigente y anterior al DU 015, este

último debería ser derogado para poder designar a un oficial

de la Marina de Guerra del Perú en situación de retiro, como

presidente de la institución y así darle legitimidad al cargo que

hoy a raíz del DU 015 está en cuestionamiento.

Si se le designa mientras el DU 015 esté vigente, se estará

con un problema legal que, inexplicablemente el gobierno saliente

ha persistido en mantener al haber ignorado hasta el día

de hoy el mandato del mencionado Decreto de Urgencia.

El tema es que se necesita una aclaración sobre la vigencia y/

o validez del DU 015 porque hasta donde se sabe, es un dispositivo

legal que no ha sido cumplido ni tampoco derogado

¿o sí?

¿Es posible ignorar o negarse a cumplir un decreto de urgencia

sin que nadie diga o haga algo?

Entonces, ¿cómo calificar o evaluar esta situación legalmente

hablando?

Dos renuncias de oficiales de la marina en situación de retiro.

¿Por motivos personales o existe algún otro motivo que no se

ha dicho...todavía?

Al presidente del IMARPE renunciante no se le ha dado las

gracias por los servicios prestados. En cambio al renunciante

jefe del FONDEPES, sí.

Eso tiene un lectura que hay que interpretar debidamente.

Revista Pesca Suplemento julio 2021 50


LA HORA LOCA

Alfonso Miranda Eyzaguirre

La formalización de la flota pesquera artesanal, es un proceso

que se debe dar en diferentes ámbitos y generará beneficios a

quienes la conforman: acceder a los mercados y al sistema

financiero, adquirir seguridad jurídica, dar condiciones adecuadas

a los trabajadores y poner en valor los activos de sus integrantes.

Y al sistema: facilitar la competencia y ampliar la base

tributaria. En mi columna del 22 de mayo pasado titulada “Dos

países”, expuse la necesidad de un nuevo enfoque para abordarla,

y recordé el caso de las cooperativas de pescadores que

nacieron hace cinco años, con el objetivo de regularizar la situación

legal de más de 850 embarcaciones. También señalé

que, ad portas del término legal del régimen, menos del 10%

de los botes han logrado obtener certificado de matrícula, requisito

ineludible para concluir el empeño.

Estas cooperativas lograron que INDECOPI declarara que, diversos

procedimientos administrativos para la obtención de las

matrículas, son barreras burocráticas inaplicables. Recientemente,

la Dirección General de Capitanías y Guardacostas

(DICAPI), ha tenido que derogar la normativa en cuestión; sin

embargo, mantiene requisitos igualmente obstaculizadores.

A 25 días del fin de este gobierno, el resultado del quinquenio

es un nivel exiguo de formalidad que, entre otras cosas, sigue

poniendo en riesgo el comercio de productos hidrobiológicos,

limitando el acceso a créditos y fomentando el desorden sectorial.

Para lograr una pesca artesanal 100% formal en el corto

plazo, serán necesarios nuevos abordajes que incluyan, por

ejemplo, un mejor y más transparente diálogo entre los administrados

y el gobierno, el fortalecimiento de capacidades de

ambos y activar mecanismos de autorregulación por parte de

las instituciones públicas para cautelar el acatamiento de lo

establecido en las leyes. Cumplir estos puntos ayudaría a recuperar

la confianza para seguir los cauces institucionales y solucionar

esta problemática. Luego de un lustro de trabajo arduo

e incompleto por la formalización, es natural que muchos

hombres de mar se sientan decepcionados y piensen que ser

informal es lo más barato y conveniente.

El régimen de cooperativas termina el 30 de julio con resultados

que podrían dejar en el limbo a más de 850 naves, que

capturan recursos bandera de nuestra pesca artesanal como la

pota y el perico. Corresponde a la presente gestión ampliar,

esperemos por última vez, los plazos para que la siguiente

administración pueda culminar el proceso con un sentido de

urgencia y visión de país.

Mientras los trámites avanzan con lentitud kafkiana, el pasado

lunes 28, el Poder Ejecutivo ha planteado un proyecto de ley

al Congreso con la finalidad de incorporar 2017 embarcaciones

al segundo régimen de formalización, SIFORPA 2. Es relevante

resaltar, como consta en el proyecto de ley, que estas naves

quedaron excluidas del régimen aprobado en 2018 porque no

pudieron acreditar su existencia ante la autoridad. Según los

genuinos pescadores, esto va a perjudicar al sector y atentar

contra la sostenibilidad de los recursos y su economía, al provocar

bajas en los precios. Se teme que centenares de naves

construidas en astilleros ilegales obtengan de esta sinuosa

manera, una legalidad que se les regatea a los demás.

Ojalá que el parlamento, cuya Comisión de Producción aprobó

el dictamen en tiempo inusualmente célere (24 horas), no

caiga en la trampa de creer que a última hora se pueden dar

leyes que el país no verá o a las que sus sucesores no le pondrán

la lupa. No es la hora loca legislativa.

NOTA DE PESCA

Todos los intentos de formalización hasta la fecha, no han tenido

mucho éxito, por lo que resulta difícil presumir que esta

norma dada por un gobierno saliente vaya a tenerlo.

Se pretende hacer, a las finales, lo que no se hizo durante todo

un período gubernamental, dejando, sin embargo temas

importantes sin resolver como se puede apreciar en el siguiente

link:

http://revistapesca.blogspot.com/2020/11/pasivospendientes-en-pesca-los.html

El siguiente video muestra la sesión de la Comisión de Producción

que, entre otras cosas, deroga la norma que creó el SOPA

(Seguro Obligatorio del Pescador Artesanal)

Este dispositivo dictado al inicio de este gobierno saliente,

nunca funcionó para terminar derogado al final.

https://www.facebook.com/canalcongresoperu/

videos/400246571314050

La intención de ordenamiento es visible; pero ¿por qué no se

hicieron bien las cosas desde el inicio y por qué se dejan sin

resolver asuntos tanto o más importantes como el del IMARPE

y el modelo de gestión de los DPAs?

Revista Pesca Suplemento julio 2021 51


BARCOS EXTRANJEROS NAVEGARON 600 MIL

HORAS CON SUS SISTEMAS SATELITALES

APAGADOS FRENTE AL MAR ARGENTINO

por Michelle Carrere

Expertos ya han identificado que algunos barcos, chinos principalmente,

que operan en aguas internacionales, apagan sus

sistemas satelitales para no ser vistos mientras pescan ilegalmente.

Según el estudio, los barcos españoles que operan cerca del

límite del mar argentino son los que estuvieron más tiempo

con su sistema satelital apagado.

El Prefecto Mayor, Sergio Almada, sin embargo, asegura que

la Prefectura Naval de Argentina cuenta con la tecnología para

DIFERENCIAS poder ver a los barcos aún ENTRE cuando estos ATN apagan Y sus BONITO

sistemas

satelitales.

Todos los años, cientos de barcos extranjeros, principalmente

chinos, pescan en aguas internacionales cerca del

límite de la zona económica exclusiva de Argentina. Algunas

veces incluso ingresan al territorio marítimo de este país para

pescar ilegalmente. De hecho, la Prefectura Naval de Argentina

se ha visto obligada en distintas oportunidades a perseguir

a algunas de estas naves que se han dado a la fuga o ha capturarlas

cuando ha sido posible.

Los expertos ya han detectado desde hace un tiempo la estrategia

que utilizan estas flotas para burlar a las autoridades:

convertirse en barcos fantasma. ¿Cómo lo logran?

Apagando sus sistemas satelitales antes de entrar al territorio

argentino para no ser detectados.

Para tener mayor claridad sobre las dimensiones de este problema,

la organización de conservación marina Oceana analizó,

entre el 1 de enero de 2018 y el 25 de abril de 2021, la

actividad de los barcos pesqueros que fueron detectados operando

en los límites de la zona económica exclusiva de Argentina.

Lo que encontraron los expertos de Oceana es que más de la

mitad de las embarcaciones tuvieron por lo menos un evento

de pérdida de señal y que, además, este grupo específico navegó

y pescó, sin transmitir su posición, durante más de

600 000 horas.

La pesca fantasma

Si bien las especies que están presentes en el océano Atlántico

frente a Argentina son diversas, la pota o calamar gigante

es la especie que atrae a cientos de barcos chinos todos los

años. Esta pesquería es, de hecho, una de las más grandes del

mundo con un valor comercial que bordeó los 4 mil millones

de dólares en el 2016, según el Instituto de Investigación

Ambiental del Atlántico Sur. Después del calamar que se encuentra

en el Pacífico, cuyo nombre es Dosidicus gigas, la especie

Illex argentinus es la segunda más extraída en el mundo

y la mitad de esas capturas se realizan en la zona económica

exclusiva de Argentina.

Para reproducirse, esta especie migra lejos de la costa, lo que

incluye aguas internacionales. Es por eso que miles de barcos

extranjeros se congregan en los límites del territorio marítimo

de Argentina para pescar calamar principalmente entre enero

y mayo, que es justamente el período de migración.

¿QUIEN DEPREDO EL JUREL

EN EL PACIFICO SUR?

Radar mostrando los barcos ilegales en la milla 201. Foto:

Greenpeace

La Prefectura Naval de Argentina persigue al Jing Yuan 626,

un buque chino sospechoso de pesca ilegal, en 2018. Foto:

Prefectura Naval Argentina.

Revista Pesca Suplemento julio 2021 52


Entre esos barcos extranjeros predomina la flota china. De

hecho, según el informe de Oceana, más de 400 barcos con

bandera de ese país realizaron el 69 % de la actividad pesquera

visible en la zona. Cabe resaltar, que esta medición solo toma

en cuenta los instantes en que los sistemas satelitales de

los barcos se mantuvieron encendidos. El resto de la visible se

reparte entre embarcaciones de Corea del Sur, España, Taiwán

y Argentina. Apenas un 1 % de la actividad total de pesca la

realizaron 145 embarcaciones argentinas.

Pero a esta pesca “visible” se suma la realizada a “oscuras” por

los barcos cuando apagan su transmisor satelital. La situación

es preocupante porque mientras lo hacen podrían estar

entrando al territorio marítimo argentino y pescar ilegalmente

en él. “Los peces no reconocen las fronteras nacionales. Entonces

ellos pueden migrar dentro y fuera de la ZEE de Argentina,

por lo que estos barcos probablemente estén siguiendo el lugar

donde se encuentra actualmente la mayor parte de la pesquería”,

explica Marla Valentine, encargada de la campaña de

transparencia de Oceana.

Para realizar el análisis, Oceana utilizó la plataforma digital

Global Fishing Watch que muestra, en un mapa, la ubicación

de los barcos a partir de la señal satelital que emiten mediante

su Sistema de identificación automática (AIS), un sistema

que fue implementado para evitar colisiones entre embarcaciones.

Así, a medida que un barco avanza, es posible ver en la plataforma

su recorrido. Pero si la embarcación apaga su sistema

satelital esta desaparecerá del mapa y solo volverá a aparecer

cuando encienda su transmisor. De esa manera, es posible ver

en la plataforma cuando un barco deja de emitir su señal satelital

y cuánto tiempo transcurre hasta que vuelve a transmitir.

Aun haciendo esta distinción, el estudio concluyó que desde

enero de 2018 hasta abril de 2021, es decir, en poco más de 3

años, hubo 6227 casos en los que los barcos no transmitieron

su posición satelital estando cerca del territorio argentino.

La incidencia de estos eventos de pérdida de señal “fue mayor

cuando la flota china se congregó en Argentina desde noviembre

hasta abril de cada año”, dice el informe, ya que dicha flota

fue la responsable del 66 % de los eventos. A esta flota le

sigue la española, con el 2 0% de los casos y Corea del Sur con

el 8 %.

Sin embargo, si bien China tuvo el mayor número total de

eventos, la flota española superó el récord en la duración del

apagado de su sistema satelital. “Nueve de los diez barcos pesqueros

que pasaron la mayor parte del tiempo sin su AIS tenían

pabellón de España, a pesar de que la operación constante

del AIS es obligatoria según la legislación de la Unión Europea”,

precisa el estudio.

LU RONG YUAN YU 668. Foto: Marine Traffic

Además, según el análisis, casi el 90 % de los barcos españoles

que pescaron alrededor de la frontera de la ZEE de Argentina

tuvieron al menos un evento de apagado de su sistema

satelital por al menos 24 horas. Ello, a pesar de que estas

embarcaciones “utilizan el tipo de transmisor AIS más potente

y fiable, disminuyendo la probabilidad de que la señal se pierda

debido a problemas de recepción”, asegura el estudio. En definitiva,

los barcos españoles “pasaron casi el doble de tiempo

sin señal AIS que pescando visiblemente”, concluye el análisis.

Global Fishing Watch permite rastrear un barco que ha ingresado

a un área prohibida para pescar ilegalmente. Foto: Simon

Ager / Sea Shepherd.

Si bien los barcos pueden perder temporalmente su señal de

manera no intencional por problemas, por ejemplo, con la recepción

del satélite, esas brechas de tiempo suelen ser

“bastante breves”, dice Valentine. Por eso, el análisis contempló

solo aquellos barcos que estuvieron durante más de 24 horas

sin señal para intentar aislar lo más posible los casos donde

los sistemas fueron apagados intencionalmente.

El Prefecto Mayor (RE) en servicio, Sergio Almada, valoró los

aportes del estudio pero señaló que la Prefectura Naval de Argentina

cuenta con la tecnología necesaria para detectar los

barcos aun cuando no están emitiendo señal. “Por más que los

barcos apaguen sus equipos de posicionamiento automático,

eso no es un impedimento para que lo detectemos”, dijo a

Mongabay Latam.

Almada, quien es coordinador del Equipo Interdisciplinario para

el Control de los Espacios Marítimos y sus Recursos (EICEMR),

equipo que es parte de la Prefectura Naval, precisó que dicha

tecnología consiste en cruzar la información de las 25 imágenes

satelitales que diariamente envía la Comisión Nacional de Actividades

Espaciales (CONAE) con aquella que envían los barcos

que sí están emitiendo su posición satelital. De esa manera,

Revista Pesca Suplemento julio 2021 53


asegura Almada, es posible ver qué barcos captados por la CO-

NAE tienen su AIS apagado. “Nosotros vemos esa flota teóricamente

a oscuras, como dice el informe. Nosotros las podemos

ver a través de imágenes satelitales”, asegura el coordinador

del EICEMR, y agrega que cuando un barco es detectado se

ingresa a una base de datos como buque sospechoso y se envía

un guardacostas al lugar. El problema, explica, es que para

corroborar el delito es necesario comprobarlo in situ, cosa que

pocas veces es posible porque “todas las incursiones que hacen

los barcos extranjeros al mar argentino se producen en el límite

de la frontera marítima, a una, dos o tres millas dentro de

nuestra zona económica exclusiva. Ingresan y vuelven a salir y

cuando la patrulla llega al lugar ya no están”, cuenta.

el estudio.

Transbordos para el ‘blanqueo’ en altamar

Expertos ya han observado que la manera en que esta flota

opera es a través de grandes embarcaciones, llamadas barcos

nodriza o reefers, que les proporcionan, por ejemplo, alimento

y combustible, y la posibilidad de cambiar de tripulación. “Son

como estaciones de servicio en altamar”, explica Milko Schvartzman,

uno de los principales expertos en el comportamiento

de esta flota en la región. Además, a estos reefers también les

transfieren la pesca capturada. De esa manera, los barcos pueden

vaciar sus bodegas y seguir pescando sin necesidad de

volver a puerto.

Para combatir la pesca ilegal, especialistas aseguran que una

buena medida sería prohibir los transbordos en altamar,

“porque es una actividad que impide la trazabilidad”, asegura

Schvartzman, es decir, la posibilidad de saber de dónde proviene

la pesca que es descargada en un puerto y quién la capturó.

“Los barcos nodriza reciben la carga de muchos barcos diferentes

que es capturada en distintos lugares y la guardan toda

mezclada en una bodega. Entonces nadie puede controlar de

qué barco proviene cada cosa”, explica el especialista en conservación

marina que es parte de la organización argentina

Círculo de Políticas Ambientales.

Un pesquero surcoreano en el puerto de Montevideo en Uruguay.

Imagen de Milko Schvartzman.

Además, la información que entrega la imagen satelital es la de

un buque en una cierta ubicación, pero “no sabés cuál (barco)

es”, agrega Almada, precisamente porque el equipo de posicionamiento

—que es el que entrega informaciones como el nombre

o el número de registro del barco— está apagado, explica.

“Es decir, si uno arriba al lugar y no encuentra el barco adentro

(del territorio argentino), no lo va a poder capturar. No va a

poder porque tiene una posición, pero no sabe qué barco es.

Lamentablemente no podemos hacer nada porque era un blanco,

no era un barco en sí. Si hubiésemos tenido el nombre, nos

da otra herramientas para poder hacer algo”, dice Almada.

En 30 años, tanto la Prefectura Naval como la Armada

han capturado, en total, 80 barcos por pescar ilegalmente

en mar argentino. Pero más allá de la posible pesca

ilegal asociada al apagado de los sistemas satelitales, los impactos

tienen que ver con la supervivencia de la especie y el

equilibrio en el ecosistema debido a la pesca no declarada y no

reglamentada que realizan los barcos. El calamar argentino vive

solo un año por lo que su sobrepesca “puede tener graves repercusiones

para la población del próximo año”, señala el informe.

“Semejante esfuerzo pesquero, semejante presión sobre el

recurso, indudablemente lo está dañando. No nos cabe la menor

duda”, dice Almada.

Pero, además, “el calamar argentino es un eslabón clave en la

cadena alimentaria por lo que la disminución de su población

puede ser devastadora para las especies que dependen de él

para su alimentación, como el atún y el pez espada”, asegura

Puerto de Montevideo. Foto: Administración Nacional de Puertos

En opinión de Almada, ocultar los transbordos puede ser la

principal razón por la que los barcos apagan su sistema satelital,

“para que no sepan a qué barco le dio la pesca y de esa

manera no puedan corroborar el destino de la carga”, explica.

El análisis de Oceana concluyó que el 56 % de las embarcaciones

que fueron fantasmas se reunieron en altamar

con otra embarcación, en un plazo máximo de un mes después

de haber tenido su sistema satelital apagado. La flota de

Corea del Sur es, según el informe, la que realizó más encuentros.

“El 78 % de sus barcos pareció realizar transbordos dentro

de un mes de su evento de apagado de AIS”, señala el documento.

Por otra parte, Schvartzman ya había observado que Panamá

tiene barcos nodriza o reefers que reciben en altamar la pesca

que realizan las embarcaciones asiáticas, información que fue

Revista Pesca Suplemento julio 2021 54


confirmada por este informe que precisa que

“aproximadamente el 42 % de las embarcaciones que se

reunieron con un barco pesquero fuera de la ZEE de Argentina

tenían pabellón (bandera) de Panamá”.

Un pesquero surcoreano en el puerto de Montevideo en Uruguay.

Imagen de Milko Schvartzman.

De los barcos que fueron a puerto al final de su viaje, la mayoría

acudió al de Montevideo, Uruguay y solo siete embarcaciones

ingresaron a los puertos de Argentina. De hecho, actualmente

el puerto de Montevideo es la principal base logística de

la flota china en el continente americano. Pero, además, otros

destinos frecuentes de estas embarcaciones fantasma son Punta

Arenas en Chile, Singapur y Callao en Perú, señala el estudio

de Oceana. “Está claro que el problema en Latinoamérica no es

solo las flotas extranjeras sino los países de la región que brindan

apoyo a esta flota. Uno es Panamá con sus reefers y Montevideo

que le brinda el apoyo logístico a esta flota”, dice

Schvartzman.

Con la combinación de apagados satelitales, transbordos en

altamar y el hecho de que se “eviten puertos que tengan una

fuerte supervisión”, dice el estudio, “es casi imposible garantizar

que estos buques hayan pescado legalmente”, concluye.

Las recomendaciones

Los expertos llevan tiempo insistiendo sobre el hecho de que

transparentar las actividades que se realizan en el mar es esencial

para poner fin a la pesca ilegal no declarada y no reglamentada.

Por lo mismo, el informe de Oceana señala que, además de

prohibir los transbordos en el mar, todos los países que practican

la pesca en aguas distantes (o internacionales) deberían

exigir transparencia exigiendo el uso de AIS. No solo porque

ayuda a combatir la pesca ilegal y aumentar el cumplimiento de

las leyes y regulaciones, sino también por asuntos de seguridad.

Prueba de ello es que en 2019 un barco pesquero chino

colisionó con otro de bandera española y se hundió a nueve

millas náuticas de la zona marítima argentina. “Ese barco español,

Pesca Vaqueiro, tenía apagado su AIS”, dice Schvartzman.

“Fue una colisión nocturna”, cuenta el experto, aunque “las

condiciones climáticas eran perfectas por lo que de haber tenido

el AIS encendido se habría podido evitar la colisión”, asegura.

Además, el informe señala la necesidad de que los países hagan

públicos los datos de sus Sistemas de Monitoreo de Embarcaciones

(VMS), un segundo sistema satelital que entrega datos

sobre el posicionamiento de las naves, pero que es privado

y solo los gobiernos tienen acceso a él. De hecho, ese es uno

de los objetivos de la Plataforma Global Fishing Watch y los

países que ya han vuelto públicos sus datos VMS, y que por lo

mismo también es posible verlos en la plataforma digital, son

Perú, Chile, Panamá, Costa Rica e Indonesia.

Otras de las recomendaciones son prohibir el transbordo en el

mar, que los países mantengan una lista pública y actualizada

de todas las embarcaciones extranjeras y nacionales autorizadas

para pescar dentro de su zona económica exclusiva y en

aguas internacionales, mejorar el monitoreo y hacer cumplir las

regulaciones de pesca para sus flotas en todo el mundo.

Imagen principal: La Prefectura Naval de Argentina persigue

al Jing Yuan 626, un buque chino sospechoso de pesca ilegal,

en 2018. Foto: Prefectura Naval Argentina.

Fuente

https://es.mongabay.com/2021/06/barcos-extranjeros-navegaron-consistemas-satelitales-apagados-mar-argentino/?

utm_source=Latam&utm_campaign=a74b53f088-mailchimp_latam_%

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PQd7fV0vtfxIkj4HdAnb8jg2h3TDGYaVWoVaGGB7_3jiGdlraKgQWpU

“La economía social de mercado condiciona la participación de los grupos económicos al respeto del

bien común y del interés general, estableciendo límites para que la democracia constitucional no sea

un espacio donde se imponga la posición de los más poderosos económicamente, en detrimento de los

demás bienes jurídicos protegidos constitucionalmente”

Revista Pesca Suplemento julio 2021 55


PESCADORES, CONSUMIDORES Y

TECNOLOGÍA: UNA ALIANZA PARA SALVAR

LOS OCÉANOS

por Michelle Carrere

Científicos, expertos y pescadores están trabajando en diferentes

lugares de América Latina para lograr una pesca sustentable

a través de técnicas de pesca menos dañinas y nuevos

canales de comunicación que permite a pescadores de

todas partes del mundo compartir conocimientos.

Pescadores artesanales organizados buscan crear nuevos

mercados que pongan en valor la pesca responsable mientras

que intentan educar a los consumidores para que exijan productos

capturados de manera sustentable.

Los océanos generan al menos el 50 % del oxígeno que respiramos,

albergan la mayor parte de la biodiversidad de la tierra

y son “la principal fuente de proteínas para más de mil millones

de personas en todo el mundo”, asegura la ONU. Además, tienen

un rol clave para la seguridad alimentaria mundial, considerando

que con el ascenso del número de habitantes en el

planeta, como lo indican las tendencias actuales, los expertos

estiman que el mundo necesitará duplicar la producción de alimentos

para el 2050. Y son los océanos, en este escenario, uno

de los principales aliados para atender esta necesidad.

Sin embargo, en los últimos años, la sobreexplotación de estos

ecosistemas y de las especies marinas es crítica. Según la Plataforma

Intergubernamental de Ciencia y Política sobre Biodiversidad

y Servicios Ecosistémicos (IPBES), el 66 % de los

océanos se encuentra deteriorado. El 31 % de las poblaciones

de peces está sobreexplotada y en 40 años ha desaparecido

el 49 % de las especies marinas. Esta degradación, además,

va en ascenso a raíz de la contaminación, del aumento de

la temperatura del agua causada por el cambio climático y de

la acidificación del océano debido a que está absorbiendo —de

la atmósfera— dióxido de carbono en exceso.

Conservar y utilizar de manera sostenible los océanos, los mares

y los recursos marinos es urgente para asegurar nuestra

propia supervivencia, y es por eso que es uno de los Objetivos

de Desarrollo Sostenible que deben ser alcanzados de aquí al

Revista Pesca Suplemento julio 2021 56

2030.

Para lograrlo “debemos crear un nuevo equilibrio, arraigado en

la verdadera comprensión del océano y cómo la humanidad se

relaciona con él. Debemos construir una conexión con él que

sea inclusiva, innovadora y basada en lecciones del pasado”,

señala la ONU. Por eso, el tema del día mundial de este año es

“El océano: vida y medio de subsistencia”.

Mongabay Latam rescata en esta publicación algunas estrategias

para ayudar a los pescadores a extraer recursos de una

manera más sostenible y a los investigadores para trabajar de

manera más eficiente en la protección de la vida marina.

Creando formas de pesca más eficientes

A pesar de todos los desafíos ambientales que aún siguen pendientes

y de que el tiempo se agota para poder alcanzar las

metas, algunos expertos señalan que es posible tener la esperanza

de que los objetivos podrán cumplirse a tiempo, pues

“estamos pasando de una época de relativamente pocos defensores

de los océanos a una época de conciencia global de que

nuestra supervivencia está vinculada a océanos saludables”, le

dijo Eric Schwaab, vicepresidente senior de ecosistemas y

océanos de la Environmental Defense Fund (EDF) a Mongabay

EE.UU. en una entrevista.

Parte de esa conciencia es que existen diversos esfuerzos para

lograr tener una pesca sostenible. Las iniciativas son variadas y

van desde modificar las artes de pesca para evitar la sobreexplotación

de especies, fomentar la organización de los

pescadores incentivando el cumplimiento de las normas, hasta

crear tecnologías para aumentar la vigilancia y la fiscalización,

pero también para promover el intercambio de conocimiento y

así crear métodos de conservación más eficaces.


con otros métodos”, señala.

En Colombia, Brasil, Surinam, Trinidad y Tobago, Costa Rica y

México también se han introducido cambios en la tecnología de

las redes de arrastre que capturan camarón gracias a un proyecto

impulsado por la Organización de las Naciones Unidas

para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en

inglés). Dichos cambios consisten principalmente en hacer más

grandes los agujeros del tejido de la red, mejor dicho, el enmalle,

para que la fauna que no es objetivo pueda salir de ella.

Con estas modificaciones se logró reducir hasta en un 20 % la

pesca incidental y también el descarte, la acción de devolver al

mar la pesca desechada por los pescadores, lo que también

constituye un serio problema ya que muchas veces esa pesca

llega al mar ya muerta.

Pescadores artesanales pescando merluza. Foto: Michelle Carrere

Por ejemplo, en ciertas localidades del norte peruano como

Máncora, Los Órganos, Ñuro y Cabo Blanco, algunos

pescadores están probando un nuevo método de pesca que

permite capturar exclusivamente la especie objetivo y reducir al

máximo la pesca incidental. Es decir, que si lo que se busca es

pescar atún, la técnica permitirá que únicamente sean capturados

los atunes y no otras especies. Esto es importante porque

cuando los barcos salen a pescar en sus redes caen todo tipo

de peces, además de delfines, aves marinas, tortugas y hasta

ballenas. Esta pesca, llamada incidental, es uno de los principales

problemas que afecta a los océanos. De hecho, estudios

científicos estiman que representa el 40 % de las capturas

marinas globales y en América Latina es la principal razón

por la que mueren todo tipo de tiburones.

https://youtu.be/U55LOyWf2Qc

El sistema que se busca implementar consiste en utilizar una

caña de pescar al mismo tiempo que se instala en la embarcación

una bomba que inyecta agua hacia el mar en forma de

lluvia. Adicionalmente se van arrojando al agua pequeños peces

vivos y “cuando los cardúmenes de peces ubican esto comienzan

a comer y el pescador empieza a trabajar golpeando

el mar con la punta de la caña”, explica Baltazar Chapilliquen,

quien es ingeniero pesquero además de pescador.

El movimiento de la caña es rápido. Con un golpe se captura el

pez, se levanta del agua y se lanza sobre la cubierta. Además,

el anzuelo que se usa es especial y permite que el pescado se

suelte rápidamente de él. Por lo que cuando el pescado llega a

la cubierta inmediatamente la caña vuelve al mar. “Es una pesca

tan rápida que cuando hay un buen cardumen se pesca muchísimo

más rápido que con otras herramientas”, asegura el

ingeniero que actualmente se encuentra realizando la consultoría

para lograr implementar este proyecto del Ministerio de la

Producción que ya “está funcionando con buenos resultados en

Ecuador y es países asiáticos”, asegura.

El valor de esta técnica es que se trata de una pesca dirigida,

asegura Chapilliquen, es decir, “no hay pesca incidental como

Pescadores artesanales. Foto: INVEMAR

Actualmente en México instituciones de enseñanza e investigación,

el Centro de Estudios Tecnológicos del Mar de Campeche

y la FAO están desarrollando también alternativas para

aprovechar las especies que son capturadas incidentalmente en

la pesquería de arrastre del camarón y que hoy son descartadas.

En concreto, han desarrollado una nueva fórmula de embutido

—a partir de la pesca de descarte— que sirve como carnada

para extraer pulpo. Considerando que esta pesquería, la

del pulpo, “es la más importante en la península de Yucatán,

esta acción aportará grandes beneficios al disminuir el esfuerzo

de pesca sobre las especies utilizadas actualmente como carnada”,

señala la FAO en su sitio web. Es decir, se aprovecha la

pesca incidental y así se reduce la presión sobre otras especies

que solían ser explotadas para ser usadas como carnada.

Pescadores organizados

Uno de los mayores desafíos que enfrenta la pesca artesanal

en Latinoamérica es la trazabilidad. Es decir, la implementación

de sistemas que permitan rastrear eficazmente a todos los intermediarios

que participan en la cadena de suministro desde

el momento en el que el pescado es capturado hasta que es

consumido. Un buen sistema de trazabilidad permite saber qué

se pescó, cómo, cuándo y dónde se hizo, así como también

quién lo capturó, procesó y vendió. De esa manera es posible

saber exactamente cuánto recurso se está extrayendo del mar

y de qué especies y con esa información se puede, por ejem-

Revista Pesca Suplemento julio 2021 57


plo, administrar correctamente las pesquerías para evitar su

sobreexplotación.

Al contrario, la falta de trazabilidad fomenta malas prácticas

como los subreportes, es decir, que los pescadores

declaren menos capturas que las reales o que caigan en la pesca

ilegal. Esta actividad pesquera que se desarrolla “en la oscuridad”

finalmente repercute en una sobreexplotación de los

recursos.

Pescadores artesanales pescando merluza. Foto: Michelle Carrere

La organización Future of fish identificó que a través del mercado

era posible fomentar la pesca sostenible creando incentivos

para los pescadores que se ajusten a las normas y

abandonen las malas prácticas. Diego Undurraga, director del

programa en Chile, explica que lo que la organización está haciendo

en ese país es “tratar de generar un mercado diferenciado

que ponga en valor la pesca responsable”.

En concreto, lo que han hecho los miembros de Future of Fish,

junto con el Centro de Pesca Responsable y pescadores artesanales

de Duao y de San Antonio, fue crear una comercializadora

de pesca responsable llamada Fundación Mi Caleta. La comercializadora

tiene una tienda física en Viña del Mar y están

haciendo algunos despachos en la zona de Viña del Mar, Valparaíso

y ConCón, además de algunos pilotos de distribución en

Santiago, la capital, donde se encuentra el grueso de la demanda.

“Ahí lo que hacemos es comercializar exclusivamente

productos sacados, procesados y vendidos directamente por

comunidades de pescadores en Chile que nosotros sabemos

que tienen buenas prácticas y que cumplen los estándares de

trazabilidad”, explica Undurraga.

“El objetivo es habilitar los espacios para que los pescadores

puedan tener acceso a estos mercados, a mejores precios y a

través de ese incentivo se empiece a generar un círculo virtuoso

de que todo lo que es pesca legal, bien acreditada y con

buenas prácticas, se pague mejor”, explica el director de Future

of Fish.

Pescadores artesanales pescando merluza. Foto: Michelle Carrere

Pero para que esto funcione, una buena parte del trabajo tienen

que hacerlo los consumidores. Muchas veces son ellos los

que pueden promover un cambio de comportamiento en la cadena

de suministro, asegura Undurraga. El problema, agrega,

es que “hoy los consumidores en Chile saben muy poco de la

situación precaria en la que están muchas pesquerías y también

de los muy bajos sueldos que reciben los pescadores artesanales”.

Por lo mismo, el trabajo de la organización consiste en visibilizar

la problemática para educar a la población y también entregar

la solución. “Decirle a la gente, este es el problema y acá

nosotros estamos tratando de generar mercados que habiliten

una garantía para que tú estés seguro de que lo que estás consumiendo

efectivamente es legal, [que] se le pagó un buen

precio a los pescadores en la playa, el valor agregado quedó

dentro de las mismas comunidades”, precisa Undurraga.

La tecnología como aliada

Aunque existen varias iniciativas que se están desarrollando

para apoyar una pesca artesanal sostenible, los expertos de

EDF observaron que no existía ningún espacio que reuniera

todo ese conocimiento, sino que se encontraba disperso. Por lo

mismo, la organización decidió crear una plataforma llamada

SSF Hub donde se puedan encontrar las herramientas y los

recursos que se están generando para apoyar la pesca sostenible.

Además, la plataforma busca ser un puente entre pescadores

artesanales de todo el mundo, un espacio donde puedan

hacer preguntas, crear grupos de conversación y así aprender

de las experiencias de sus pares.

Lo que busca la plataforma es utilizar herramientas digitales

para trasladar a este espacio virtual una experiencia

que EDF lleva un buen tiempo desarrollando en campo

como, por ejemplo, los intercambios pesqueros, que consisten

en llevar a un grupo de pescadores de una comunidad a

otra para que compartan experiencias y aprendan los unos de

los otros sobre sus aciertos y retos. “Muchas veces aunque son

pesquerías bastante distintas, hay más cosas en común que

diferencias y (los pescadores) pueden aprender muchísimo sobre

cómo hacer una gestión más sostenible, cómo pueden tener

mejor acceso al mercado o cómo pueden participar más

Revista Pesca Suplemento julio 2021 58


activamente en la política pública”, cuenta Pamela Ruiter, gerente

de SSF Hub .

La pesca tradicional con veleros artesanales en Cabo Blanco y

El Ñuro, Perú, es considerada desde el 2018 como Patrimonio

Cultural de la Nación. Foto: Vanessa Romo

“En lo personal me permitió poder dar a conocer la herramienta

de la balsilla (una embarcación a vela con la que ancestralmente

han pescado los pescadores artesanales de

Cabo Blanco al norte de Perú) y que las personas me puedan

hacer consultas, preguntarme cómo se usa”, cuenta Percy

Bayona, pescador peruano de la Islilla y estudiante de ingeniería

pesquera.

Aunque la plataforma está dirigida a pescadores, “sabemos que

muchas veces hay barreras tecnológicas para que cualquier

pescador pueda acceder”, dice Ruiter. Por ello, señalan que lo

más probable es que sean “los líderes de esas comunidades, de

las cooperativas o las personas de ONG y gobiernos, que está

trabajando en el campo con los pescadores, los que van a ser

los usuarios primarios”, explica Ruiter.

La pandemia, sin embargo, ha obligado a muchos pescadores a

aprender a usar herramientas digitales para organizarse y seguir

levantando proyectos a pesar de las restricciones, lo que

ha favorecido a SSF Hub. “En un principio, como toda cosa

cuando es nueva, está el temor para poder adaptarse. Pero con

el transcurrir del tiempo, uno que otro pescador ha ido teniendo

poco más de práctica con la tecnología y esto se va extendiendo

para los demás pescadores”, cuenta Percy Bayona padre,

quien ha tenido que aprender a utilizar plataformas como

Zoom o Jitsi. “Al principio era un poco tedioso porque no se le

entendía. Nosotros estábamos acostumbrados a trabajar de

una manera tal que se nos hacía fácil y no había mucho conocimiento

de la nueva tecnología que podía estar al servicio de la

pesca”, explica.

Desde enero SSF Hub se está dando a conocer en varias comunidades

en diferentes partes del mundo y ya está empezando a

ver los primeros frutos. Por ejemplo, “una pesquería que trabaja

con el pulpo en Portugal está empezando a conectar con

otras pesquerías del pulpo en otras partes del mundo para

aprender sobre cómo la están gestionando o cómo han podido

tener mejor acceso al mercado”, cuenta Ruiter. Pero por ahora

la conversación más activa es sobre la tecnología. De hecho,

hay un grupo que está trabajando en el desarrollo de aplicaciones

digitales que puedan ayudar a la venta más directa, cuenta

la experta.

Hasta ahora la plataforma tiene más de 500 usuarios y casi 10

000 personas están visitando el portal, lo que ha sido “una respuesta

bastante buena hasta ahora”, asegura Ruiter.

Imagen principal: Percy Bayona

Fuente

https://es.mongabay.com/2021/06/dia-mundial-de-los-oceanos

-alianza-para-salvar-los-oceanos/?

mc_cid=8cc5f7f5ba&mc_eid=23261fcd61&fbclid=IwAR24T_g5

YUYzPkjctQxyxIDW_fHyVHe6c64Yr46RfGIIm1K1ruaUU7Cv-K0

Revista Pesca Suplemento julio 2021 59


FLOTA PESQUERA CHINA SIGUE

ACOSANDO A ARGENTINA

POR ALESSANDRO FORDES

La flota china de pesca en aguas distantes se encuentra una

vez más dedicada a actividades de pesca sospechosas, y posiblemente

ilegales, cerca de aguas argentinas, lo que demuestra

hasta dónde llegan los intentos de los gobiernos chino y regionales

para arrastrar la industria al país.

Este año, en una repetición de la debacle diplomática de hace

seis meses, cerca de 350 barcos de bandera china han estado

pescando frente a las costas argentinas desde diciembre,

extendiendo su permanencia mediante trasbordos no regulados,

una controvertida práctica en la que se transfiere la pesca

a una nave nodriza que les permite a los barcos dar apariencia

legal al pescado captado ilegalmente y agota las reservas de

peces.

Entre enero de 2018 y abril de 2021, datos satelitales muestran

que 400 barcos de bandera china —en su mayoría barcos poteros

que usan lámparas de luz intensa para atraer a los calamares

a la superficie durante la noche— saquearon ilegalmente

las aguas justo frente a territorio argentino durante más de

621.000 horas, según un informe divulgado el 2 de junio por la

ONG conservacionista Oceana.

En más de 4.000 eventos, sin embargo, estas embarcaciones

desaparecieron de los sistemas de vigilancia pública por más de

24 horas, y lo más seguro es que lo hayan hecho apagando su

sistema de identificación automática (AIS) para evitar la detección,

una práctica controvertida que muchas veces esconde

comportamientos ilegales, como la invasión de aguas soberanas

para pescar ilegalmente, según señala el informe.

Este periodo de tres años incluye el mes de abril de 2020,

cuando unos 100 barcos poteros, en su mayor parte de bandera

china, fueron sorprendidos pescando ilegalmente en aguas

nacionales argentinas, aparentemente con sus dispositivos de

rastreo público apagados, como lo informó Pesca Con Ciencia.

Dadas las rutas de pesca anuales de la flota, esta se dirigirá

próximamente hacia aguas chilenas y luego peruanas. Como

respuesta a la amenaza que esta flota representa, Perú

ha reforzado su legislación contra la pesca ilegal, mientras que

Chile se apoya en protocolos de vigilancia marítima más estrictos.

Análisis de InSight Crime

La flota china sigue representando una amenaza seria y permanente

para la soberanía, la economía y la biodiversidad argentinas,

al punto de que un experto calificó el conflicto de “guerra

literal” por los miles de millones de dólares en exportaciones de

pescado y por la supervivencia de ciertos hábitats marinos.

Luego de los hechos del año pasado, Argentina tomó medidas

firmes para combatir la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada

(INDNR), que constituye la sexta economía criminal

más lucrativa del mundo, con ingresos estimados de US$15 a

36 mil millones, según un informe publicado por Global Financial

Integrity en 2017. La introducción de legislación más estricta,

el aumento de las multas y la ampliación de la vigilancia

marítima llevaron al país a capturar en 2020 el número más

alto de embarcaciones ilegales desde 2006.

De igual manera, el gobierno chino al parecer tomó algunas

medidas, aunque estas han sido mínimas. Estas incluyeron

el cierre de las temporadas de pesca de calamares para los

barcos chinos en ciertas aguas suramericanas de julio a noviembre

y la revisión de varios artículos de su Ley de Pesca,

entre ellos el que permite incluir en una lista negra a los transgresores

reincidentes en pesca ilegal, no declarada y no reglamentada.

Pero el país asiático ha mantenido una postura intransigente en

otros aspectos. Aunque ha mantenido la promesa de que ratificará

el Acuerdo de 2016 sobre Medidas de Estados Rectores de

Puertos —diseñadas para combatir la pesca INDNR—, China

aún no lo hace, y pese a que estableció topes sobre los subsidios

al combustible para la pesca doméstica, sigue sosteniendo

artificialmente sus barcos de pesca en aguas distantes con subsidios

que se estiman en US$400 millones al año en combustible.

Tampoco ha cooperado mucho con sus homólogos suramericanos.

Por ejemplo, aunque los barcos con intención de realizar

pesca no declarada ni reglamentada pueden apagar sus dispositivos

AIS con facilidad, es más difícil apagar su Sistema de

Monitoreo de Barcos (VMS), el cual transmite información

confidencial sobre su ubicación al estado con la bandera

del barco en intervalos predeterminados.

Compartir los datos del VMS de su flota en aguas distantes sería

por tanto una forma efectiva en la que China podría enfrentar

a los actores que incurren en prácticas ilegales, pero cuando

Chile propuso una medida que permitiera que los Estados

costeros solicitaran datos del VMS de barcos pesqueros cercanos,

durante el curso de una comisión para crear un organismo

de gestión de la pesca en aguas del Pacífico Sur a comienzos

de 2021, China se negó a hacerlo de manera tajante.

Fuente

https://es.insightcrime.org/noticias/flota-pesquera-china-acosa-

argentina/?fbclid=IwAR1yW9xBxilkrdiynre9ncV5vCEvpOZ6-

9l4j1ur-kyR2gn7HugZ7-UjIAs

Revista Pesca Suplemento julio 2021 60


LA PESCA ILEGAL PRODUCE UN

CUÁDRUPLE DAÑO AL MUNDO

Este artículo es parte de la cobertura de IPS por el Día Mundial

del Ambiente, el 5 de junio, que este año tiene como tema: la

restauración de los ecosistemas.

Venta de pescado en un puesto de Roma. La FAO recomienda

a los consumidores adquirir las especies locales y de temporada,

para apoyar a las comunidades locales de pescadores y

contribuir a la sostenibilidad de las especies marinas. Foto:

Alessia Pierdomenico/FAO

La pesca ilegal, no declarada y no reglamentada afecta el sustento

de los pescadores, la economía mundial, la sostenibilidad

de las especies acuáticas y contribuye a contaminar océanos y

mares, señaló un nuevo reporte de la Organización de las Naciones

Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

El reporte se difunde al coincidir este 5 de junio el Día Mundial

del Ambiente con el de la lucha contra la pesca ilegal, no declarada

y no reglamentada, al tiempo que se inicia formalmente el

Decenio de las Naciones Unidas para la Restauración de los

Ecosistemas.

La FAO apeló esta vez a los consumidores para que apoyen la

pesca responsable y sostenible “eligiendo cuidadosamente lo

que compra y lo que come”, pues la pesca ilegal “tiene mayores

repercusiones en su vida de lo que usted cree”.

La pesca al margen de las normas viola las medidas de conservación

y ordenación destinadas a proteger el medio ambiente

acuático y garantizar que las especies no resulten sobreexplotadas

o amenazadas, recordó el informe.

Explicó que cuando los pescadores utilizan artes de pesca

prohibidas, pescan especies no autorizadas, capturan cantidades

excesivas, faenan fuera de temporada, u operan en zonas

vulnerables y protegidas, amenazan la sostenibilidad de los

recursos acuáticos vivos y perjudican a los hábitats frágiles.

La sobrepesca suele dejar a las poblaciones reproductoras tan

agotadas, que los peces no son capaces de recuperarse, a la

vez que se destruyen sus hábitats, como manglares y arrecifes

de corales.

Los consumidores, en este caso, “pueden informarse sobre las

especies vulnerables y sobreexplotadas de su zona, y asegurarse

de que el pescado y otros productos acuáticos que adquiere

no están amenazados”, por la actividad de sobrepesca.

La economía global se afecta con la pesca indebida porque

añade miles de millones de dólares a los costos que soportan

los consumidores y la comunidad mundial. Se calcula que 20

por ciento de las capturas totales proceden de ese tipo de pesca

y en algunas zonas costeras de países en desarrollo, hasta

45 por ciento.

Los circuitos económicos se afectan cuando se falsifican los

documentos para ahorrarse derechos y aranceles, o el pescado

se envía a través de varios países para eludir los impuestos, o

cuando las capturas ilegales se transfieren en el mar a otros

buques.

Se pierden oportunidades de trabajo, disminuyen los ingresos

por exportación y los consumidores pueden además verse engañados

con el fraude pesquero, por el peso reducido de los

productos, la sustitución de especies, etiquetado incorrecto y

publicidad engañosa.

A los consumidores se les recomienda buscar en las etiquetas

el lugar de origen y los medios de producción.

Existe una relación directa entre la pesca ilegal y los aparejos

de pesca abandonados en el mar. Cada año acaban en los

océanos ocho millones de toneladas de basura plástica, y 10

por ciento corresponde al sector pesquero. Hay buques ilegales

que abandonan sus aparejos de pesca cuando temen ser capturados.

Las artes de pesca abandonadas pueden atrapar y matar a

otras especies, incluidas aquellas amenazadas y vulnerables,

desde tortugas hasta ciertos tiburones.

Consumidores y pescadores pueden informar de aparejos de

pesca abandonados, perdidos o descartados que encuentren,

apoyar el reciclaje y los programas de recompra de artes de

pesca, y cada pescador debe informarse acerca de cómo mantener

adecuadamente sus aparejos.

La ilegalidad pesquera incrementa la pobreza porque perjudica

a las comunidades que dependen de la pesca para su sustento

y seguridad alimentaria.

A la pesca se dedican más de 40 millones de personas en el

mundo, y otros 19 millones a la acuicultura. A lo largo de toda

la cadena de valor en el sector hay más de 200 millones de

empleados.

Los habitantes de zonas costeras, en particular las comunidades

insulares, dependen del océano para su alimentación y supervivencia

económica, y los pescadores en pequeña escala

que siguen las normas y reglamentos se ven especialmente

Revista Pesca Suplemento julio 2021 61


afectados.

La pesca ilegal hace que en el sector se empleen más trabajadores

migrantes de bajo costo, dando lugar a veces a formas

modernas de esclavitud. Son pescadores vulnerables por la

falta de formación, el desconocimiento del idioma y el incumplimiento

de las normas laborales y de seguridad internacionales.

La recomendación de la FAO a los consumidores es “elegir pescado

fresco, de temporada y disponible localmente, a fin de

apoyar a las comunidades costeras”.

A-E/HM

Fuente

https://ipsnoticias.net/2021/06/la-pesca-ilegal-produce-un-cuadrupledano-al-mundo/?

utm_source=email_marketing&utm_admin=146128&utm_medium=e

mail&utm_campaign=Pakistn_exhibe_su_megaproyecto_de_reforestac

in_en_el_Da_Mundial_del_Ambiente_Pandemia_socava_lucha_d&fbcli

d=IwAR24T_g5YUYzPkjctQxyxIDW_fHyVHe6c64Yr46RfGIIm1K1ruaUU

7Cv-K0

PESQUEROS EXTRANJEROS EN

TRÁNSITO ABANDONAN AGUAS

NACIONALES

Con rumbo norte y destino hacia la zona de pesca al oeste de

las Islas Galápagos, en Ecuador, se encuentran los 67 pesqueros

de nacionalidad China del tipo “Poteros/Liner”, que en estos

momentos se encuentran en tránsito sobre aguas de responsabilidad

nacional.

Las naves, dedicadas a la extracción del recurso “Calamar Rojo”

(Dosidicus Gigas), comenzaron su cambio de caladero el 19

de abril, fecha en que arribaron los 2 primeros pesqueros extranjeros

al sector de la Boca Occidental del Estrecho de Magallanes,

provenientes de su zona de pesca situada a 203 millas

náuticas (equivalentes a más de 375 kilómetros) al este de

Comodoro Rivadavia, sector que en su peak albergaba a más

de 400 embarcaciones.

En Conocimiento de la Armada de Chile

La Armada de Chile mantiene un exhaustivo monitoreo y análisis

de la situación de la flota pesquera a través de la Dirección

General del Territorio Marítimo y de Marina Mercante

(DIRECTEMAR), específicamente desde su “Central de Monitoreo

y Análisis”, ubicada en el sector del Faro Punta Ángeles en

Valparaíso, lugar que de manera continua y 24/7, emplea aplicaciones

computacionales y sistemas satelitales para la detección

de la posición de estas naves.

Esto, con el objetivo de evitar que se infrinja la normativa nacional

en aspectos pesqueros y, además, se brinde seguridad y

protección a los intereses marítimos nacionales, acción que es

reforzada de manera permanente mediante operaciones de

vigilancia oceánica, por medio de Unidades de Superficie y Aéreas

de la Armada.

Rumbo a Galápagos

Desde mediados de abril, un total de 157 pesqueros de la Flota

Calamar Rojo han realizado el cruce a través del Estrecho

de Magallanes, de los cuales aún permanecen 67 navegando

con rumbo noroeste, previéndose en base a su velocidad que

el jueves 11 de junio el último pesquero cruce el límite norte

del área de Búsqueda y Salvamento Marítimo de Chile (Área

SAR) hacia aguas de responsabilidad de Perú.

Revista Pesca Suplemento julio 2021 62

Fuente

Cabe hacer presente que las naves pesqueras que transitaron

sobre el Estrecho de Magallanes lo hicieron bajo la figura de

Paso Inocente, sin recalar a puerto, manteniéndose una estricta

y permanente vigilancia de la flota con el fin de detectar,

tempranamente, cualquier anomalía en el comportamiento de

éstas y combatiendo así la Pesca Ilegal, No Declarada y No

Reglamentada (INDNR), evitando que efectúen actividades de

pesca o extracción de recursos en aguas de jurisdicción nacional.

http://www.login.cl/noticias/13213-pesqueros-extranjeros-en-transitoabandonan-aguas-nacionales?fbclid=IwAR1Ykj3mLjo3ZJuRdbx8xEtNPkm34hnAS75nf_29FCw7qOpcgMeqj0asVs


DUDAS SOBRE LA VERDAD DEL

AMBIENTALISMO EN LA PESCA

En alguna ocasión, pocas, las organizaciones ecologistas confraternizan

o colaboran directamente con los profesionales de

la pesca. Hay dudas, muchas, sobre el beneficio prestan.

Sobrepesca, uso indebido de determinados artes de

pesca, pesca subvencionada, pesca ilegal... son acusaciones

a los métodos y sistemas de la pesca que nacen y se comentan

en el seno de las organizaciones ecologistas que influyen,

y de qué manera, en la aplicación de reglamentos y el

establecimiento de normas por parte de la Comisión Europea

en la que dichas entidades influyen decisivamente por su actividad

como verdaderos lobby ante la autoridades comunitarias

de Bruselas.

Estas actuaciones suscitan desde hace muchos años quejas y

críticas del sector pesquero gallego, que en la actualidad se

recrudecen porque aquí -y en España en general- se considera

por los afectados que la influencia del ecologismo en la pesca

no es buena y defiende intereses muchas veces espurios. Hay

dudas, muchas, sobre el beneficio que el ecologismo presta

actualmente al mundo de la pesca.

NACIDOS PARA LA CRÍTICA NO SIEMPRE SANA

De los gabinetes de prensa de las organizaciones medioambientalistas

surgen con mucha frecuencia serias críticas -en

ocasiones basadas en cifras, datos, estadísticas- que el sector

pesquero no siempre puede rebatir porque tales críticas nacen

muchas veces allí donde el contraste resulta difícil, cuando no

imposible. Datos que se filtran interesadamente a instituciones

y que estas distribuyen sin citar que corresponden a ¿estudios?

efectuados por entidades ajenas, directa o indirectamente favorecedoras

de que los mismos evidencien pesca abusiva

(sobrepesca), métodos que contribuyen a esa sobrepesca, consumo,

exceso de potencia en los motores de los barcos, falsas

declaraciones de desembarcos de pesca... y el sector calla, lo

que se entiende como una aceptación o reconocimiento de la

verdad indudable de cuanto emana de esas organizaciones medioambientalistas

que, en los últimos tiempos, afloran en la

geografía mundial sin que nadie pueda explicar la financiación

de las mismas.

¿CÓMO O QUIÉN LAS SOSTIENE?

Oficialmente las organizaciones ecologistas viven de las cuotas

de sus socios. Pero una exhaustiva inspección de sus finanzas,

entienden los pescadores, podría demostrar que hay otras vías

de financiación. Y aunque no hablan claramente, sí dejan entrever

que hay países e incluso empresas que apoyan con sus

presupuestos aprobados anualmente y su capital logrado en

función de sus beneficios anuales el ir y venir de tanta organización

medioambientalista que no solo dispone de flotas de

diverso tipo de embarcaciones adquiridas estas sin que nadie

diga cómo, sino que además dan empleo retribuido a un buen

número de personas que, en tareas profesionales de la mar, ya

quisieran los profesionales de la pesca encontrarse como ellos

para el sostén de sus respectivas familias.

Son empleados, trabajadores con un casi estatus funcionarial

que permite a algunos de ellos vivir lejos de las sedes de sus

respectivas organizaciones, cuya actividad se desarrolla casi

siempre, lejos de los caladeros donde faenan los barcos o de

los puertos donde estos desembarcan sus capturas. Pero al

final, viven, algo que el pescador no tiene garantizado a pesar

de su trabajo duro de cada día en el mar.

ESPAÑA, UN ESTADO MIEMBRO BAJO SOSPECHA

En alguna ocasión, pocas, las organizaciones ecologistas confraternizan

o colaboran directamente con los profesionales de

la pesca. Tampoco es demasiado habitual la colaboración directa

con los inspectores de pesca o con los biólogos de instituciones

bien asentadas en el mundo de la investigación pesquera.

Ya no digamos con los responsables políticos de los departamentos

que, en las comunidades autónomas o en el Gobierno

de Madrid tienen la responsabilidad de la pesca, el marisqueo,

la acuicultura.

Cuando más estrechamente han estado con el sector fue en la

denominada "guerra del bonito" con las "cortinas de la muerte"

de por medio o, aquí, en Galicia, apoyando inicialmente le rechazo

de los pescadores a la instalación en las rías gallegas de

las famosas "piscinas" de cría y engorde de salmones hoy en

día abandonadas a su suerte y sobre las que, en los últimos

tiempos, no ha habido pronunciamiento alguno de los medioambientalistas

que, para los pescadores gallegos, aparecieron

en los inicios de las muestras de rechazo del sistema apoyado

por la Xunta y que favoreció a una empresa noruega y, a

partir de ahí, si te he visto, no me acuerdo.

Nada han dicho del uso en aguas españolas de artes prohibidos

en estas a los barcos de pabellón español, a la actividad extractiva

en fin de semana de buques procedentes de otros países y

cuando los barcos españoles están obligatoriamente en descanso.

Pero Galicia y España aparecen siempre en las listas que

exhiben los mencionados medioambientalistas para incidir en la

sobrepesca y en la utilización de artes ilegales, algo que no se

puede demostrar en aguas nacionales si bien todavía perviven -

muy pocos, por cierto- de los clásicos "piratas" para los que la

pesca ilegal o pesca IUU era el catón de sus sistemas de vida.

Todo esto fue situando a la flota española -en particular a la

gallega- en el punto de mira de la UE desde el momento mismo

en el que España, juntamente con Portugal, accedía en 1986 a

algunos de los derechos que les correspondían como Estados

miembros. Y España, en la actualidad -y así desde hace añosya

no entra en el ranking de los 10 países productores de pesca

que encabeza China, con 14,65 millones de toneladas, se-

Revista Pesca Suplemento julio 2021 63


guida de Indonesia, con 7,23 millones de toneladas; Perú, con

7,17; India, con 5,32; Rusia, con 5,11; Estados Unidos, con

4,74: Vietnam, con 3,35 millones de toneladas; Japón, con

3,53; Noruega, con 2,49 millones, y Chile, con 2,12 millones de

toneladas.

Son estos los 10 países líderes mundiales de la pesca; pero

para el ecologismo, ninguno de ellos comete actos de sobrepesca

ni contribuyen a la sobrepesca mundial. Simplemente,

pescan, a pesar de que, oficialmente, la población de peces

afectadas por la sobrepesca supone más del 34% del total, si

bien solo genera el 22% de los desembarques.

MÁS ENTENDIMIENTO, MAYOR EMPATÍA

Cuando el sector pesquero español hace suyo el planteamiento

de la necesidad de los investigadores compartan con ellos sus

experiencias y que los pescadores puedan asimismo opinar al

respecto, aumentar la empatía de los ecologistas con los profesionales

de la pesca marítima parece más que necesario si, como

se dice, unos y otros buscan la sostenibilidad de la pesca

porque, evidentemente, son los pescadores los más interesados

en la pervivencia de la pesca, esta única garante de que el sector

se mantenga.

Fuente:

https://www.mundiario.com/articulo/economia/dudas-verdadambientalismo-pesca/20210526183131219840.html?

fbclid=IwAR1Ykj3mLjo3ZJuRdbx8xEtNPkm34hnAS75nf_29FCw7qOpcgMeqj0asVs

LA PESCA ILEGAL EN LA ALTA MAR

UNA INTERPRETACIÓN BIOLÓGICA

DE LA CONVENCIÓN DEL MAR

En estos días, artículos coordinados, con aparente intención

de justificar su inacción sobre la pesca ilegal en

el Atlántico Sur, el secretario de Malvinas Daniel Filmus,

el subsecretario de Pesca Carlos Liberman y el Prefecto

Mayor de la Prefectura Naval Néstor Kiferling se han

referido a que la pesca en altamar no es ilegal. Los Estados

ribereños tienen derechos preferenciales sobre la

conservación y administración de los recursos pesqueros

migratorios originarios de la Zona Económica Exclusiva

(en adelante ZEE) en la alta mar y, la pesca en este

espacio es ilegal si se realiza sin acuerdo, regulación ni

control.

y los transbordos se efectúan en alta mar; las que reciben subvenciones

de los Estados facilitando este tipo de pesca; las que

pescan juveniles o de tamaños no autorizados (ocurre por

ejemplo en la merluza negra, una de las especies más caras

que, en gran parte se encuentra fuera del control argentino),

utilizan redes no autorizadas; las que descartan especies al

mar; las que sobreexplotan los stocks disponibles de peces, o

no hay forma de determinarlo; las que afectan los recursos de

países o regiones en desarrollo o que en sus economías tienen

en la pesca un importante medio de sustento (la Patagonia, por

ejemplo); causan contaminación ambiental, etc. y otras irregularidades

afines.

Tal vez ha llegado el momento que los funcionarios terminen

de entender qué se considera por pesca ilegal y,

que ella, perjudica seriamente la soberanía económica,

alimentaria y social del país y, que las empresas pesqueras

radicadas en la Argentina inicien el camino de

los acuerdos necesarios para terminar con esta pesca

ilegal depredadora que atenta contra el sistema ecológico,

su sostenibilidad y reduce los ingresos económicos

privados y del Estado y la mano de obra argentina.

Se entiende como Pesca ilegal, y con el tecnicismo de

INDNR (ilegal, no declarada, no registrada) a aquella

pesca que se realiza infringiendo las leyes nacionales, regionales

y/o internacionales; donde no se declaran o se declaran en

forma inexacta las operaciones; las que no se ajustan a las reglamentaciones

de los Estados o, no pueden controlarse las

capturas y/o desembarcos porque se realizan sin observadores

La Pesca ilegal no se resuelve con leyes que sancionan con

multas, por elevadas que fuesen, mucho menos cuando las

fuerzas armadas o de seguridad no tienen la capacidad o la

orden de capturar a todo buque pesquero que esté efectuando

pesca ilegal, ya sea en la ZEE Argentina; el área de Malvinas,

bajo ocupación ilegal británica o, más allá de las 200 millas

cuando se pesca ilegalmente los recursos migratorios originarios

de la ZEE Argentina. Tampoco con amparos judiciales como

el efectuado en estos días por el “Observatorio del Derecho

a la Ciudad” que, además de tener gruesos errores técnicos,

ignora que la mayoría de las capturas ilegales se realiza en alta

mar sobre las especies migratorias originarias de la ZEE Argentina

y, entre otras cosas, gravemente, promueve la ratificación

del Acuerdo de Nueva York y por lo tanto la implementación de

las OROP (Organizaciones Regionales de Ordenamiento Pesquera)

que sería transferir la soberanía y jurisdicción argentina

Revista Pesca Suplemento julio 2021 64


a los Estados de Bandera en la administración del mar argentino,

favoreciendo los intereses británicos y violando la Constitución

Nacional.

La Argentina ya tiene una legislación que penaliza el atentado

contra la fauna y, recientemente, la Comisión de Reforma del

Código Penal presentó un proyecto que en su art. 314º considera

terrorismo a la comisión de cualquier delito grave contra

el ambiente, estando claro que el recurso natural pesquero es

parte indivisible del ambiente. Por su parte en el título XXIII de

dicho trabajo se considera un delito penal causar daños graves

a la fauna, al que pescare especies protegidas (los peces lo son

en la medida que los Estados establecen el Máximo de Captura

Sostenible todos los años); migratorias (las que desde la ZEE

migran a la alta mar y viceversa); impedir o dificultar la reproducción

o migración o alterar su hábitat, etc. (todo lo que ocurre

cuando se captura en la alta mar) y ello se pena con prisión

de hasta cinco años, aplicable también, a quienes ponen a la

venta, transportan o industrializan las piezas, productos o subproductos

provenientes del hecho ilícito. Por su parte, la diputada

nacional Fernanda Vallejos acaba de presentar con el apoyo

de numerosos diputados del Frente de Todos, una reforma

del Artículo 186 del Código Penal que prevé la prisión «a quién

afectara el ecosistema pesquero y marítimo y, la sostenibilidad

de las especies en la ZEE Argentina o sobre los recursos pesqueros

migratorios originarios de la ZEE Argentina que se encuentren

más allá de las doscientas millas marinas…». Las

cuestiones relativas a considerar un delito penal a la pesca ilegal

ya han sido abordadas por numerosos países, que en su

gran mayoría son parte en la CONVEMAR (para ampliar ver

César Lerena “La pesca ilegal afecta a la seguridad y debe tipificarse

como un delito penal pág. 1:5, 12/7/2020); “La pesca

ilegal de los recursos migratorios argentinos. Delito penal y

contrabando, pág.1:32, 10/1/2021); “La pesca ilegal en el

Atlántico Sur. Delito Penal y Contrabando”, pág. 1:2,

19/2/2021) y, “La erradicación de la pesca ilegal para controlar

el Atlántico Sur y Malvinas” pág. 1:6, 5/4/2021).

Ya me he referido en un reciente artículo que «hay entre 350 y

500 buques pescando los recursos migratorios argentinos en

forma ilegal dentro o fuera de la ZEE Argentina. Como he dicho,

pescar sin control de ningún tipo más allá de las 200 millas

y depredar los recursos que migran a la alta mar desde la

ZEE debe tipificarse de ilegal, por cuanto atenta contra la sostenibilidad

del ecosistema y, contra los Estados ribereños que,

como el litoral patagónico, tienen en el recurso pesquero un

ingreso fundamental. Contrario a lo que algunos juristas opinan

y muchos funcionarios repiten, de que la pesca en alta mar es

libre, absoluta y arbitraria por aplicación de la Parte VII art. 87º

y 89º de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho

del Mar los buques extranjeros que pescan los recursos

migratorios originarios de los Estados ribereños más allá de las

200 millas realizan pesca ilegal, conforme argumentos biológicos

de sostenibilidad e interrelación de las especies y la interpretación

ampliada de la Convención (análisis hermenéutico

jurídico y biológico), en especial, teniendo en cuenta el art. 2º

inc. c) de la Ley 24.543; el Preámbulo de la Convención y sus

art. 55º; 56º, 58º inc. 3, 61º, 62º; 63º inc. 2; 64º; 69º; 70º;

94º; 100º; 101º inc. ii, 117º, 118º y 119º; su relación con los

artículos 4º, 5º inc. d, 22º y 23 de la Ley 24.922 y las opiniones

de la FAO (FIDI) respecto a que «las poblaciones transzonales

son fundamentalmente “residentes” de las ZEE que desbordan

unas millas hacia alta mar» (…) La tendencia de acordar

con los Estados ribereños se interpreta como el reconocimiento

de facto de un derecho privilegiado de éstos» (Munro,

1993; Lerena César A. El desacuerdo pesquero de Nueva York.

El control del Estado Ribereño de la Pesca en Alta Mar,

14/1/2019) y, los Códigos de Buenas Prácticas de Pesca

Responsable y Sostenible de la FAO, adoptados por la mayoría

de los países»; artículo al que sugiero recurrir, para interpretar

en toda su dimensión el daño que provoca a los Estados

ribereños (la Argentina) la pesca ilegal en la alta mar.

Comentaré aquí algunos de los artículos citados de la

Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del

Mar (en adelante CONVEMAR) de modo de dejar más

claro aún los derechos que le asisten a los Estados ribereños

en la conservación y administración de los recursos

pesqueros en la Alta Mar.

Comenzaré por decir, que la CONVEMAR, si bien pretende regular

la explotación de los espacios marítimos tiene su origen

en cuestiones relativas al dominio del mar, de orden políticomilitar,

sobre las cuales el derecho internacional trató de regular,

a partir de las posturas iniciales que imperaban en el siglo

XVII, desde la relativa al uso libre del mar “Mare Liberum” del

holandés Hugo Grocio, hasta la que sostenía la posibilidad de

apropiarse de territorios marítimos “Mare Clausum”, del inglés

John Selden; teoría que fuera ratificada por el Acta de Navegación

de Oliverio Cromwell en el año 1651, aunque las posiciones

fueran mutando y reconvirtiéndose conforme el poderío de

las naciones, en especial del Reino Unido, que modificó su posición

a partir de su control del mar en el siglo XIX.

Ya en el siglo XX, en 1930 durante la Conferencia de La Haya

se comenzó la Codificación del Derecho Internacional, donde,

en una de sus comisiones, los países intervinientes debían delimitar

el ancho de las aguas del mar territorial que formaban

parte de cada uno de los Estados, sin llegar a ninguna conclusión

sobre la ampliación de las tres millas que imperaban, por

cuanto los países con mayores armadas se oponían. En las décadas

siguientes, varios países suramericanos establecieron

una jurisdicción de 200 millas; entre ellos Chile y Perú en 1947

y, Argentina, en 1966 con la sanción de la Ley 17.094.

En 1958 y en 1960, se llevó a cabo la Primera y Segunda Conferencia

de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, donde

se trató por separado las cuestiones relativas al mar territorial

y la zona contigua; la alta mar; la conservación de los recursos

naturales, y la plataforma continental que, si bien tuvieron

avances, fracasaron en materia de establecer el ancho del

mar territorial que propiciaba Estados Unidos, primero de tres

millas y luego de seis. La Asamblea General Nº 2750 de las

Naciones Unidas, convocó luego para 1973 a una conferencia

sobre el derecho del mar, con el objeto tratar los temas pendientes

y la revisión de los acordados y, en esta Tercera Conferencia,

que se desarrolló en Nueva York, entre el 3 y el

15/12/1973 veinte Estados reclamaban un mar territorial de 3

millas; setenta de 12 millas y 15 de 200 millas. Era previsible el

Revista Pesca Suplemento julio 2021 65


resultado, basado en cuestiones relativas al control naval -

donde Estados Unidos estaba entre los primeros- en especial

cuando 69 Estados se conformaban con reclamar derechos

económicos sobre las 200 millas marinas: soberanía plena sobre

las 12 millas, una Zona Contigua hasta las 24 millas y una

ZEE hasta las 200 millas, medidas desde las líneas de base.

Al crear la CONVEMAR la ZEE con el aparente objeto de conservar

los recursos naturales, demolería la posición de los países

suramericanos que sostenían las 200 millas de mar territorial;

pero, si bien la Convención fue importante respecto a las reservas

hidrocarburíferas, por el contrario, no fue lo suficientemente

clara a la hora de preservar las especies vivas de la ZEE, ya

que, enfrascados en la cuestión de los límites -el verdadero

objeto central de las Conferencias- se aplicó poco rigor biológico

a la hora de evaluar cómo preservar los recursos pesqueros,

en especial, los migratorios, a punto tal que la Argentina debió

efectuar observaciones (de poco valor práctico) en 1995, al

ratificar la CONVEMAR (Ley 24.543 Art. 2 inc. c).

Hay mucho más que opinar sobre la incongruencia de una norma,

que por un lado, en su Preámbulo indica que el recurso

hay que considerarlos en su conjunto («…los problemas de los

espacios marinos están estrechamente relacionados entre sí y

han de considerarse en su conjunto») o que según el artículo

243º están interrelacionados ( «…estudiar la naturaleza e interrelaciones

de los fenómenos y procesos que tienen lugar en el

medio marino») y por el otro, obliga al Estado Ribereño a establecer

la Captura Máxima Sostenible en la ZEE (Art. 61º), mientras

que el acceso a la pesca en alta mar está abierto para todos

Estados (Art. 87º inc. 1e); como si uno y otro recurso no

estuviesen vinculados y no dependiesen el uno del otro. Ya me

he referido al respecto que la pesca en la alta mar no es absoluta

ni arbitraria (César Lerena “La erradicación de la pesca

ilegal para controlar el Atlántico Sur y Malvinas”, pág. 1:6,

5/4/2021) y, sobre que pescar en la alta mar sin control ni regulación,

depreda los recursos migratorios originarios de la

ZEE, del mismo modo, que no realizar una pesca sostenible en

la ZEE afectaría la migración a alta mar y, en ambos casos ilegal.

Esta y otras incongruencias biológicas relativas a la sostenibilidad

de los recursos de la CONVEMAR y, su falta de tratamiento

del ecosistema en conjunto (Mar Territorial-ZEE-Alta Mar), podrían

ser el resultado de que, si bien, el texto de ésta se aprobó

el 30/4/1982 con el voto de 130 países (se abstuvieron 17 y

votaron en contra 4, entre estos Estados Unidos) se adoptó por

consenso y en forma integral «package deal» de modo tal que,

no había margen para rechazos parciales, sino que los Estados

debieron adoptarla o rechazarla en su totalidad; lo cual, dejó

lagunas, imprecisiones y contradicciones que dificultan seriamente

la interpretación adecuada de la norma y con ello -muy

especialmente- el cuidado de los recursos de dominio de los

Estados ribereños. Por ejemplo, en su Artículo 87 refiere a que

«1. La alta mar está abierta a todos los Estados» pero amplía:

esa «libertad de la alta mar se ejercerá en las condiciones fijadas

por esta Convención» y, la CONVEMAR, solo da acceso a

alta mar y a la libertad de pesca, no a que se pueda depredar

el recurso en ella y, ello, es virtualmente imposible,

si no hay en la alta mar control alguno, etc.

No se puede decir entonces, como refirieron en distintos artículos

coordinados, los funcionarios citados precedentemente,

que la pesca en altamar no es ilegal. Esta ilegalidad queda de

manifiesto por las razones explicitadas precedentemente y,

cuando la pesca en alta mar atenta contra las facultades y la

sostenibilidad de los recursos de los Estados ribereños. Por

ejemplo, en el Artículo 56 la misma Convención establece «1.

En la ZEE el Estado ribereño tiene: a) Derechos de soberanía

para los fines de (…) conservación y administración de los recursos

naturales (…) b) Jurisdicción, con (…) con respecto a:

(…) ii) La investigación científica marina; iii) La protección y

preservación del medio marino; c) Otros derechos y deberes

previstos en esta Convención. 2. En el ejercicio de sus derechos

y en el cumplimiento de sus deberes en la ZEE (…) el Estado

ribereño tendrá debidamente en cuenta los derechos y deberes

de los demás Estados…” y, en Artículo 58 “…3. En el ejercicio

de sus derechos y en el cumplimiento de sus deberes en la ZEE

(…) los Estados tendrán debidamente en cuenta los derechos y

deberes del Estado ribereño y cumplirán las leyes y reglamentos

dictados por el Estado ribereño…». De una lectura ligera de

este artículo podría interpretarse que los “Derechos de soberanía

de los Estados ribereños para los fines de conservación y

administración de los recursos naturales” podrían limitarse a la

ZEE, pero, esto es “BIOLOGÍA” y, si la CONVEMAR refiere a

conservar los recursos en el mar (estén estos en el Mar Territorial,

la ZEE o la alta mar) está legislando para el tratamiento y

conservación de los recursos en conjunto, de otro modo carecería

de todo sentido -no habiendo espacios estancos y existiendo

especies migratorias- que se determine -por ejemplo- la

Captura Máxima Permisible en la ZEE y al hacerlo no se evalúen

las especies en alta mar y viceversa o, como ocurre, no se

realice ninguna regulación en alta mar.

Atento a ello cuando en el Artículo 61 de “Conservación de los

recursos vivos” de la CONVEMAR se dice que «1. El Estado ribereño

determinará la captura permisible de los recursos vivos

en su ZEE. 2. El Estado ribereño, teniendo en cuenta los datos

científicos más fidedignos de que disponga, asegurará, mediante

medidas adecuadas de conservación y administración, que la

preservación de los recursos vivos de su ZEE no se vea amenazada

por un exceso de explotación…». Se entiende, con rigor

científico y, desde el punto de vista biológico, que

para la determinación de esa “Captura Máxima Sostenible”

o “Rendimiento Máximo Sostenible” en la ZEE se

deberá evaluar el recurso que migra a alta mar y, la

pesca y regulación que se realiza de este recurso en alta

mar, ya que de otro modo, resultaría imposible tener

alguna garantía de “asegurar, mediante medidas adecuadas

de conservación y administración, que la preservación

de los recursos vivos de su ZEE no se vea amenazada

por un exceso de explotación…» y, también, hay que

tener en cuenta que para asegurar que la pesca se siga realizando

-en forma regulada- tanto en la ZEE como en la alta

mar, el Estado ribereño tiene sus propias obligaciones indicadas

en el artículo 62 de la CONVEMAR que establece: “1. El Estado

ribereño promoverá el objetivo de la utilización óptima

de los recursos vivos en la ZEE (…) 2. El Estado ribereño

determinará su capacidad de capturar los recursos

vivos de la ZEE (…) 3. Tales medidas tendrán asimismo la

finalidad de preservar (…) a niveles que puedan producir el

Revista Pesca Suplemento julio 2021 66


máximo rendimiento sostenible (…) con arreglo a los factores

ambientales y económicos pertinentes, incluidas las necesidades

económicas de las comunidades pesqueras ribereñas y las

necesidades especiales de los Estados en desarrollo,

y teniendo en cuenta (…) la interdependencia de las

poblaciones (…) 4. Al tomar tales medidas, el Estado ribereño

tendrá en cuenta sus efectos sobre las especies

asociadas con las especies capturadas o dependientes

de ellas, con miras a preservar o restablecer las poblaciones

de tales especies asociadas o dependientes por

encima de los niveles en que su reproducción pueda

verse gravemente amenazada…”. Nada de lo exigido por

la CONVEMAR podría aplicarse -menos aún la administración

óptima de los recursos en la ZEE- si el Estado

ribereño no administra y da sostenibilidad a sus recursos

migratorios, originarios de la ZEE en la alta mar, ya

que, si bien el ciclo vital del recurso se realiza en la ZEE,

una parte de él se realiza en la alta mar.

La lectura de la CONVEMAR debe ser biológica, interpretando

los fenómenos biológicos y la interrelación

entre las especies. Todo ello, no puede estar encorsetado

en una norma jurídica que no contemple esta característica

vital.

Este espíritu de derrota que muestran nuestros funcionarios

es inaceptable. Tienen una peligrosa vocación de

exhibir a nivel nacional e internacional una supuesta

debilidad que Argentina no tiene, para esconder su incapacidad

para resolver la pesca ilegal en alta mar y la

ZEE que sangra a nuestro país. Sin dejar de lado la pesca

ilegal en Malvinas y los espacios correspondientes,

que erróneamente Daniel Filmus menciona (Telam

21/4/2021) como circundantes, ignorando lo indicado en

la Constitución y los 1,6 millones de km 2 de territorio

marítimo argentino ocupados por el Reino Unido de

Gran Bretaña e Irlanda del Norte.

A pesar de los argumentos biológicos referidos y los ya citados

en los artículos mencionados, es irresponsable considerar la

pesca que se realiza en la alta mar como legal, porque claramente

debilita nuestras observaciones a la CONVEMAR (Art. 2

inc. c de la Ley 24.543) y porque es ingenuo creer que la presión

de los países que se oponían a un mar territorial -luego

ZEE- de 200 millas, propiciado por los suramericanos, no actuaron

para debilitar la posición de los Estados ribereños en la

CONVEMAR y favorecer a los Estados de Bandera que, en su

gran mayoría, son los países desarrollados que pescan a distancia

en la alta mar en forma subsidiada (con este solo argumento

ya esta pesca es ilegal). La CONVEMAR resultó altamente

favorable a estos últimos países, intentándose a través de ésta

y del Acuerdo de Nueva York (sobre la aplicación de las disposiciones

de la CONVEMAR relativas a la conservación y ordenación

de las poblaciones de peces transzonales y las poblaciones

de peces altamente migratorios) que inexplicablemente la Argentina

firmó (aunque no ratificó) pese a que se excede a las

propias regulaciones de la CONVEMAR y atenta contra la Disposición

Transitoria Primera de la Constitución Nacional.

Es tanta la preocupación de la CONVEMAR por intervenir en las

facultades de administración de los Estados ribereños que

avanza en regular la pesca en la ZEE en el artículo 62, regulando

incluso, las leyes y reglamentos de estos Estados, estableciendo

que deben estar en consonancia con la Convención.

Esto, que podría considerarse una injerencia de una organización

multilateral en cuestiones internas de los Estados ratifica

la idea que la centralidad del cuidado de los recursos en el mar

deben tenerla los Estados ribereños.

Si bien, como hemos dicho, la CONVEMAR es imprecisa y poco

imperativa a la hora proteger los recursos, mientras no se

acuerde la pesca en la alta mar ésta deberá ser tipificada como

ilegal y actuar en consecuencia. Lo fundan claramente dos artículos

de la Convención:

Artículo 63 «1. Cuando en las ZEE de dos o más Estados ribereños

se encuentren la misma población o poblaciones de especies

asociadas, estos Estados procurarán (…) acordar las medidas

necesarias para coordinar y asegurar la conservación y el

desarrollo de dichas poblaciones (…) 2. Cuando tanto en la ZEE

como en un área más allá de ésta y adyacente a ella se encuentren

la misma población o poblaciones de especies asociadas,

el Estado ribereño y los Estados que pesquen esas poblaciones

en el área adyacente procurarán (…) acordar las medidas

necesarias para la conservación de esas poblaciones en el

área adyacente».

Artículo 64 «1. El Estado ribereño y los otros Estados cuyos

nacionales pesquen en la región las especies altamente migratorias

enumeradas en el Anexo I cooperarán (…) con miras a

asegurar la conservación y promover el objetivo de la utilización

óptima de dichas especies en toda la región, tanto dentro

como fuera de la ZEE. En las regiones en que no exista una

organización internacional apropiada, el Estado ribereño y los

otros Estados cuyos nacionales capturen esas especies en la

región cooperarán para establecer una organización de este

tipo y participar en sus trabajos».

En cualquier caso, no hay doctrina moderna que pueda

ir en contra de los hechos biológicos, ni que el dominio

de un semoviente se pierda por el solo hecho de que los

recursos transpongan la línea imaginaria de las 200 millas;

mucho menos, cuando el ciclo vital de esas especies

se caracteriza por ser biológicamente migratorias.

Y será pesca ilegal mientras los Estados de Bandera que

pescan en alta mar esas especies migratorias o asociadas

no se avengan a acordar con los Estados ribereños

esa pesca y, en esto, los empresarios pesqueros radicados

en la Argentina tienen mucho por hacer.

Dr. César Augusto Lerena

Experto en Atlántico Sur y Pesca, ex Secretario de Estado, ex

Secretario de Bienestar Social (Ctes) ex Prof. Universidad UNNE

y FASTA, Asesor en el Senado de la Nación, Doctor en Ciencias,

Consultor, Escritor, autor de 24 libros (entre ellos “Malvinas.

Biografía de la Entrega”) y articulista de la especialidad.

Revista Pesca Suplemento julio 2021 67


DESDE SHANGHÁI HASTA

CHANCAY: PERÚ ACOGE EL

PRIMER PUERTO OPERADO POR

UNA EMPRESA CHINA EN AMÉRICA

DEL SUR

Gobierno y empresarios peruanos están unidos en su

visión del futuro puerto de Chancay, la primera inversión

china en el ámbito portuario en Sudamérica, con la

que esperan impulsar la competitividad logística de Perú.

La instalación –a cargo de Cosco Shipping Ports–

estaría lista en solo tres años.

En el mundo naviero se denomina E3 al barco superpospánamax

porque tiene las tres B, o en este caso las 3 “es”

que busca el comercio: economía, eficiencia y ambiente

(environment).

Pero ese gigante de los mares rara vez ha pasado más al sur

del Canal de Panamá. Más bien se mueve por el canal de Suez,

las aguas del Atlántico y cuando se trata del Pacífico, sus rutas

solo son entre Asia y América del Norte. Y la razón es solamente

práctica: ningún puerto sudamericano es capaz de dar cabida

a sus 400 metros de eslora, 59 de manga y 17 metros de

calado que les permiten transportar hasta 18.000 contenedores.

Eso cambiaría diametralmente cuando inicie operaciones en

2024 el puerto de Chancay, una instalación portuaria que se

desarrolla hoy al norte de Lima, a 70 kilómetros de la capital.

“Que lleguen los Triple E de Asia directamente permite traer

carga hacia la zona central de Perú y de ahí redistribuir a través

de otras naves menores hacia el sur: Chile, Ecuador, Colombia”,

explica a AméricaEconomía Guillermo Bouroncle, gerente

general de la Autoridad Portuaria Nacional (APN).

El objetivo del futuro puerto será movilizar alrededor de 1,5

millones de contenedores (TEU) por año, con la promesa de

generar crecimiento en el comercio exterior nacional y dinamizar

de paso a la zona conocida como Lima Provincias, con cerca

de 10.000 nuevos empleos.

“Aunque en Callao tenemos a DP World y APM Terminals

[operadores de terminales de talla mundial]; no hay que olvidar

que ahí tenemos un grave problema de congestionamiento.

Dado el crecimiento de la capital, el puerto quedó incrustado

en la ciudad y eso nos genera ineficiencias. Entonces Chancay

es un complemento. Tiene esa visión de hub regional y habrá

efectivamente atención de carga local para descongestionar

parte de Callao [que movió en 2020 poco más de 2 millones de

contenedores (TEU)]. Esa es la intención, más que ser competencia

para la zona influencia Lima-Callao”, agrega Bouroncle.

Pero a diferencia de otros puertos de titularidad y uso público,

concesionados como Salaverry (en la región La Libertad), Paita

(en Piura, al norte de Perú), o las mismas terminales DP World

y APM Terminals, se trata de un proyecto de titularidad privada.

“El titular es dueño de la parte de tierra y paga derecho por

exclusividad de la parte acuática y, a diferencia de los contratos

de asociaciones público-privadas (APP), al ser privado ellos

asumen todo el riesgo. Pero al ser de uso público, atenderá

diferentes empresas y personas que requieran el terminal para

operaciones de importación, exportación y logística”, precisa el

gerente General de la ANP.

Será una instalación bajo el modelo de landlord port, donde

quien desarrolla la infraestructura –en este caso la compañía

china Cosco Shipping Port– tiene la integración vertical: un monopolio

dentro del terminal portuario para poder dar, de manera

exclusiva, todos estos servicios. Así se consolida en un administrador

portuario que también es operador portuario.

“Lo vemos como una pieza clave para aumentar nuestra competitividad

logística”, dice respecto a la promesa de Chancay

Xavier Montes, gerente de facilitación de comercio en Comex,

una de las sociedades peruanas de comercio que agrupa a importadores

y exportadores. Por ejemplo, las naves que hoy demoran

unos 45 días en llegar desde Asia a Sudamérica podrían

hacerlo en solo 22.

Una promesa que surgió hace 13 años, con la idea que tuvo el

almirante Juan Ribaudo, propietario de las pesqueras Ribaudo y

Diamante y dueño de los terrenos donde se emplazará el terminal.

Ribaudo encontró un socio en Volcan, una de las mineras más

importantes del país y la más relevante en plata y zinc, que

buscaba diversificar sus inversiones hacia otros minerales, como

cobre y molibdeno, además de reconocer intenciones de

adquirir otras compañías. Y con ellos crea en 2011 la empresa

Terminales Portuarios Chancay, que inicia el desarrollo para la

Revista Pesca Suplemento julio 2021 68


construcción del proyecto. “Tras su muerte, en 2016, Volcan –

hoy de Glencore– adquiere el 100% de la propiedad del proyecto”,

explica el Almirante Carlos Tejada Mera, gerente general

adjunto de la iniciativa.

Luego Volcan buscó a su vez un socio estratégico fuera de Perú

para desarrollar el puerto. Así, la china Cosco ingresó en enero

de 2019. La firma que oficializó esta alianza se realizó mediáticamente

durante el Foro Económico de Davos: Cosco ingresó

con un pago de US$ 225 millones y el 60% de las acciones de

la firma, que cambió su nombre en mayo de ese año a Cosco

Shipping Port Chancay Perú. Volcan se quedó con el 40% restante.

Cosco (iniciales de China Ocean Shipping Company) no es una

advenediza en estos temas: se trata de un holding que pertenece

al gobierno chino, cuya naviera es la cuarta mayor naviera

a nivel global en número de buques portacontenedores (con

130 unidades) y la mayor operadora de transporte marítimo de

productos a granel.

“Cosco Shipping Port es parte de Cosco Shipping, parte del grupo

Ocean Alliance, que transporta el 39% de la carga global de

contenedores”, acota Tejada. “Cuenta con una cartera de terminales

que cubre las cinco principales regiones portuarias de

China continental, Sudeste de Asia, Medio Oriente, Europa,

América del Sur y el Mediterráneo, operando y gestionando 297

terminales portuarias en 37 puertos en todo el mundo”.

COMO PIREO O VALENCIA

En concreto, el proyecto se basa en la construcción de 15 muelles,

11 para contenedores y cuatro de carga multipropósito en

un área de 141 hectáreas con una inversión de US$ 1.300 millones

para la primera etapa, que consta de 4 muelles (como se

aprecia en foto). El proyecto completo, o Master Plan, bordeará

los US$ 3 mil millones e incluye, además, la construcción de un

intercambio vial de acceso desde la carretera Panamericana

hasta el antepuerto vehicular, un túnel de conexión con la zona

operativa y el complejo de ingreso, y sus obras preliminares

están a cargo de China Railway Engineering Corporation

(CREC10).

El terminal movilizará carga en contenedores, carga general,

carga a granel (sólidos y líquidos) y carga rodante, exceptuando

material minero y petroquímico.

El complejo de ingreso e incluye el antepuerto vehicular, puertas

de ingreso al terminal, área de inspecciones de aduanas,

oficinas administrativas y áreas de servicios logísticos y de apoyo.

También comprende un túnel o viaducto subterráneo que

conectará el ingreso con la zona operativa portuaria. Tendrá

tres carriles vehiculares, dos fajas transportadoras para graneles

sólidos y tuberías multi-producto de graneles líquidos.

El tercer componente es la zona operativa portuaria, y comprende

los muelles, espigones, canales de ingreso marítimos,

áreas de almacenamiento para contenedores carga a granel y

rodante, y áreas de mantenimiento.

“Chancay es único en su concepción, pero si hay que comparar,

se parecería a la operación de Valencia (España) y Pireo

(Grecia) de Cosco, los dos puertos más grandes del Mediterráneo”,

añade Tejada.

Si bien el puerto de Chancay no es la primera inversión china

en una instalación portuaria en Perú, pues desde hace más de

una década la minera Shougang Hierro Perú exporta a través

del puerto privado de San Nicolás, en la bahía del mismo nombre,

sí es la primera de este tipo que hace Cosco Shiping Ports

en el continente sudamericano.

Otras compañías chinas disponen también de algún terminal en

la región, como el Canal de Panamá, o participan en obras de

expansión portuaria, como en Itaquí (Brasil). Además, Beijing

ha expresado interés en operar el puerto de La Unión, en El

Salvador

Para María Osterloh, investigadora del Centro de Estudios Asiáticos

de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos,

Chancay no es casualidad, sino que parte lógica de una

relación comercial [entre Perú y China] que avanza y evoluciona.

“En el plano diplomático y comercial tenemos un Tratado Bilateral

de Inversión vigente desde 1995, un Tratado de Libre Comercio

desde 2010, una Asociación Estratégica Integral desde

2013; somos parte del Foro China-CELAC, que incluye fondos y

créditos para la inversión y hemos firmado el Memorándum de

Entendimiento bajo el marco de la Franja y la Ruta, en 2019,

donde se tiene acceso a fondos e instituciones financieras chinas”,

enumera.

Además, recuerda que Perú tiene una posición geográfica estratégica

en la mitad del Pacifico, con conexiones a Brasil, Argentina,

Bolivia y otros mercados. “El litoral del Perú tiene

bahías con calados profundos, ideales para hacer puertos. Por

último, el país ofrece un ambiente favorable a las inversiones

extranjeras”. Pero las incursiones chinas se siguen viendo con

suspicacias.

Algunos temen que se termine recurriendo a la “diplomacia de

chequera”, un concepto que se refiere a la utilización de inversiones

o préstamos para establecer relaciones favorables con

países que ocupen puestos estratégicos en regiones de interés

geopolítico para Beijing.

“Aunque una infraestructura como la de Chancay es altamente

interesante para el país beneficiado, este puede verse obligado

a devolver el favor de otras maneras, quizás permitiendo la

explotación de recursos minerales. Al margen de eso, están las

disposiciones internas chinas, que obligan a sus empresas con

terminales portuarias en el resto del mundo a acoger a la armada

de guerra en caso necesario”, opina la autora Gabriela

Revista Pesca Suplemento julio 2021 69


Pajuelo, en un artículo de su web el Global Affairs and Strategic

Studies, un think tank de la Universidad de Navarra.

El tema de transporte minero es descartado por el almirante

Tejada, aunque no por completo. “No está considerado. Los

permisos ambientales y sociales [relacionados] son largos y

complejos. [Además], Volcan exporta su producción por el Callao,

donde es accionista del mineroducto. En el caso teórico de

exportar o importar cátodos y ánodos (de cobre) por ejemplo,

sí podría ser, porque irían en contenedores”, explica.

En tanto que Osterloh descarta el temor de trato preferencial o

exclusivo para barcos o intereses chinos. “El comercio bilateral

con China no es mucho [para el país asiático]. Según datos a

2019 de TRADEMAP, las importaciones de China desde Perú

representaron el 1% y las exportaciones chinas a Perú representaron

casi 0% […] Los chinos tendrán que sacar beneficios

de la gran inversión que harán en el puerto, así que tendrán

que sacar carga desde otros países o bien destinados a otros

países”, dice la académica a AMÉRICAECONOMÍA.

“Este es un puerto abierto, por eso es de uso público. Tenemos

que mantener acceso al mercado para todos, a cualquier naviera

que quiera ingresar. Si paga la tarifa, ingresa libremente. Por

ejemplo, la firma CMA CGM es francesa, una de las cuatro navieras

más grandes del mundo y opera en todos los puertos de

Cosco, no hay problema. Acuérdese además de que Perú es

una economía de libre mercado y la Constitución prohíbe cualquier

tipo de barreras y monopolios”, dice Tejada.

DESAFÍOS PENDIENTES

Tanto para el Estado peruano como para los privados vinculados

al comercio y la logística, la promesa de Chancay es que no

solo será un polo activador de comercio por sí mismo. También

generará una reactivación portuaria en otros puntos de Perú.

“Las navieras van a considerar [a Perú] al momento de elaborar

o reconfigurar sus rutas marítimas […]. Gracias a la ley de

cabotaje en vigor desde hace dos años –que permite el transporte

marítimo entre puertos locales–, están llegando algunas

empresas navieras especializadas en rutas cortas, llamadas

feeders o alimentadores. Eso también permite el dinamismo

en las operaciones logísticas marítimas y descongestiona

las carreteras”, apuesta Montes.

Como en toda estrategia de ganar-ganar, los actores ven, además

de crecimiento, complementariedad. “Hay posibilidad de

sinergias con puertos chilenos, desarrollando integración en

lugar de afectación directa, porque San Antonio tiene una dinámica

propia y cuenta con sus rutas establecidas para carga de

Chile y Argentina”, considera el almirante Tejada.

En ello coincide el ingeniero chileno Hugo Baesler, socio fundador

en la empresa consultora de ingeniería PMIES. “El terminal

de San Antonio no puede recibir hoy barcos Super Post Panamax

con la carga completa, pero dele dos años y es otra historia,

porque en San Antonio el terminal Puerto Central está

construido para poder recibir esas naves y cuenta con las grúas

STS para ello” advierte, defendiendo a la ingeniería de puertos

chilena. Pero, “si [un barco así] alivió en Perú parte de la carga,

es preferible que siga y la descargue en San Antonio y ahí

sí que la podrían recibir mañana mismo, si es necesario”, precisa.

Para finalizar el listado de impactos positivos de Chancay en su

entorno, Tejada destaca que el puerto se va a auto proveer de

todos sus servicios: y no presionará los servicios básicos del

municipio de Chancay, de 55.000 habitantes hoy. Al revés, la

firma tiene un programa de responsabilidad social empresarial

con un sinfín de mejoras para el poblado y la promesa de la

reactivación del turismo.

A pesar de ello, organizaciones de base como la ONG Mundo

Azul, con el biólogo Stefan Austermühle a la cabeza, alegan

que la Modificación del Estudio de Impacto Ambiental (MEIA)

del proyecto, aprobado el diciembre de 2020 por el Servicio

Nacional de Certificación Ambiental para las Inversiones Sostenibles

(Senace), “está lleno de manipulaciones científicas”.

Citado por el medio Convoca.pe, Austermühle enumera: no se

calculó el impacto del material particulado (PM) 2,5; no se considera

el impacto de la modificación del borde costero en las

playas aledañas, donde algunos habitantes de Chancay tienen

sus casas, en riesgo de caer por su propio peso. “Se va a venir

abajo toda la construcción que está arriba”, dice.

Tampoco se evaluó correctamente el daño a la vida marina por

efecto del dragado, y se afectará auditivamente sobre un nivel

tolerable a las aves del humedal Santa Rosa, un importante

ecosistema y reserva natural de Lima, que está a solo 180 metros

del terminal, según el biólogo.

Pero Tejada rebate. “Creemos que los impactos negativos que

va a producir el puerto durante la construcción […] van a ser a

mitigados al máximo. Y luego, los impactos van a generar impactos

positivos como la recuperación flora y fauna en la zona,

es resiliente, va a permitir una recuperación, habrá generación

de valor económico e incremento del turismo”, asevera.

Para el chileno Baesler, en tanto, un punto crítico, visto con la

información que la empresa ha difundido, es el efecto de un

maremoto en el viaducto, además de los contenedores que

serán arrastrados a tierra y edificaciones del poblado si llegase

a ocurrir.

“El túnel estaría en parte bajo el nivel del mar, y el nivel de

inundación por tsunami estará unos 15 metros bajo el terreno y

ahí el peligro de un terremoto (con posterior tsunami de inundación)

es que puede haber riesgo de inundación del túnel con

pérdidas operacionales prolongadas”, advierte.

Para Comex, en tanto, el riesgo podría ser político. “Siempre

hay alguien que quiere aprovecharse de situaciones y usar la

población para, con temas que no son técnicos, entorpecer el

proyecto”.

En cambio, Bouroncle se centra en lo positivo, destacando que

ya en mayo de 2020 Cosco pidió acogerse al beneficio de los

Convenios de Estabilidad Jurídica, que son contratos firmados

con el Estado peruano donde se detallan garantías aplicables a

los inversionistas o las empresas receptoras, según corresponda.

Para ProInversión, gestora de este tipo de acuerdos marco,

esto origina que nuevos inversionistas apuesten por el país, “lo

que finalmente se refleja en el incremento de recaudación fiscal,

generación de nuevos y mejores puestos de trabajo, au-

Revista Pesca Suplemento julio 2021 70


mento del valor de la tierra de zonas aledañas y, en general,

mejor calidad de vida para los peruanos”, indicó el organismo

en un comunicado de prensa.

Fuente : America Economia

Fuente

https://www.apam-peru.com/web/desde-shanghai-hastachancay-peru-acoge-el-primer-puerto-operado-por-unaempresa-china-en-america-del-sur/

NOTA DE PESCA

Los links que figuran al final de esta nota muestran como los

intereses chinos se vienen moviendo. Se están construyendo

mega puertos en tres lugares estratégicos del mundo para la

pesca y para la operación de la flota pesquera china.

Esta flota opera muy lejos de sus puertos de origen y requiere

de una atención logística importante: avituallamiento de víveres

y agua, repuestos, medicinas, recambio de personal y otros.

Necesita descargar sus productos y necesita mantenimiento,

sobre todo en dique seco.

Muchas de estas operaciones se pueden hacer en alta mar;

pero las que requieren mantenimiento correctivo mayor necesitan

hacerse en puerto.

En el Perú la flota china que opera fuera de las 200 millas, realiza

operaciones de mantenimiento y de logística en puerto peruano.

Hace poco se dispuso que las embarcaciones deben disponer

de una baliza de control satelital compatible con el sistema

de PRODUCE para garantizar que no han pescado dentro

del dominio marítimo.

Sin embargo, la medida es insuficiente cuando lo que tendría

que hacerse es negarle servicios a una flota sospechosa de hacer

pesca ilegal.

Cuando los tres mega puertos de los cuales se habla en esta

nota estén listos, es evidente que la prestación de servicios a la

flota pesquera china mejorará e incrementará sus niveles de

eficiencia, en perjuicio de la sostenibilidad de las pesquerías de

los países dentro del área de influencia de dicha flota.

En el Océano Pacifico sud Oriental: Perú

https://dialogochino.net/es/infraestructura-es/43228-chancayel-megapuerto-peruano-que-hace-temblar-a-un-pueblo/

https://www.eldemocrata.cl/la-futura-puerta-de-entrada-dechina-a-america-latina-es-un-gran-puerto-en-peru/?

fbclid=IwAR1zhGsEjCXI6XgXOEMX1xKUmmTgdOegYoY0O--

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En el Atlántico Sur: Argentina y Uruguay

https://netnews.com.ar/nota/2199-El-Puerto-de-Montevideo-yel-Atlantico-Sur-chino-?

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En el Atlántico Centra, frente a África: Sierra Leona

https://europa-azul.es/china-y-sierra-leona-puerto-pesquero/?

fbclid=IwAR3iyJq34zogTFdh6L7YGaxsSB9JeQVOqVBhEmhMMN

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La trampa de la deuda

El caso de Sierra Leona no es el único caso. China tiene una

práctica aceitada para instalarse en otros países a fuerza de

donaciones, pero también de préstamos que se vuelven impagables

para las naciones en aprietos y, muchas veces, comprometen

soberanía.

La expansión de la industria pesquera de Sierra Leona, vital

para su seguridad alimentaria y su exportación, podría ser muy

importante para el país si se lleva a cabo de forma responsable.

Sin embargo, la falta de confianza en el dinero genera sospechas,

aunque sea un factor común en muchos acuerdos negociados

por China. Un estudio de los contratos de préstamo chinos

a principios de este año reveló que las cláusulas de confidencialidad

son un elemento básico de los acuerdos de la Franja

y la Ruta, según CNN.

https://www.infobae.com/america/mundo/2021/05/22/la-

obsesion-del-regimen-chino-por-operar-en-secreto-destino-usd-

55-millones-a-un-polemico-acuerdo-con-sierra-leona/

La gran presión pesquera “representa un grave problema para

varios países en desarrollo que tienen limitaciones operativas

para controlar la pesca en sus espacios marítimos o en áreas

adyacentes a sus zonas económicas exclusivas”: Pablo Filippo.

Fuente

http://revistapesca.blogspot.com/2021/05/la-presencia-chinaen-los-mares-del.html

http://www.ipsnoticias.net/2020/06/flota-pesquera-chinaamenaza-recursos-paises-desarrollo/

“La presencia de las flotas de China se concentra cada vez más

en África central y en Pacífico latinoamericano en un gran tamaño

y gracias a una serie de acuerdos que incrementan su

presencia global en todos los ámbitos, pero bajo unos niveles

de transparencia y bajo control sobre sus operaciones. Todo

ello hace entrever que la presencia de la flota es más grande

de lo estimado. Un 73 por ciento de esta flota está fuera de las

aguas chinas internacionalmente reconocidas. Y, es que a medida

que un país de África o de Latinoamérica firma un acuerdo

se produce una flota mayor de barcos chinos, según un estudio

que publica SciDev.Net

El desplazamiento de las flotas chinas se concentra en los países

de bajos ingresos para satisfacer la creciente demanda de

productos del mar. Comenzó su actividad en el Pacífico Noroeste,

con un impacto significativo sobre Vietnam, Filipinas y Camboya.

Sin embargo, las actividades más intensas fueron las

pesquerías de calamar en el Atlántico sudoccidental y el sureste

del Pacífico, especialmente en la costa de Perú.

Diversas investigaciones identifican que casi 1.000 barcos chinos

están registrados en otros países, 518 de ellos en naciones

africanas, siendo Ghana, Mauritania y Costa de Marfil los más

frecuentes. Las llamadas banderas de conveniencia

(pertenecientes a otros países) fueron de Panamá, Rusia, Argentina

y Camboya.

Revista Pesca Suplemento julio 2021 71


Como resultado de la expansión de la pesca mundial, 90 por

ciento de las poblaciones de peces de agua salada de interés

comercial se sobreexplotan o pescan hasta sus límites máximos

sostenibles, según datos de la FAO.

Un análisis encontró que en las zonas económicas exclusivas

(ZEE) de los países de bajos ingresos, 84 por ciento del esfuerzo

pesquero industrializado provenía de otros países, y 78 por

ciento de embarcaciones con bandera de países de ingresos

altos y medios altos.

La investigación de ODI dice que aproximadamente 20 por

ciento de la captura mundial “ilegal, no declarada y no reglamentada”

(INDNR) proviene de Mauritania, Senegal, Gambia,

Guinea-Bissau, Guinea y Sierra Leona, en África. Aunque otros

países también están involucrados en la sobrepesca, los autores

centraron su investigación en las flotas de China debido al

gran tamaño y la intensa presencia global de sus actividades

pesqueras y los bajos niveles de transparencia y control sobre

sus operaciones”.

Fuente

https://europa-azul.es/china-africa-pacifico/

“La flota de altura china

El pasado año 2020, la prensa ecuatoriana, preocupada por la

presencia de una inusual cantidad de barcos de pesca chinos

en las proximidades de sus costas, informaba que el conjunto

de la flota de alta mar (DWF) china superaba las 3000 embarcaciones.

Evaluaciones recientes han estimado que la flota pesquera

de altura china oscila entre 1600 y 3400 embarcaciones,

aunque ni si quiera está claro si el Gobierno chino tiene una

visión exacta de su tamaño.

La administración china reconoce que sus embarcaciones pesqueras

de aguas distantes alcanzan los 3000 barcos. Frente al

crecimiento de la capacidad china, las flotas DWF de la Unión

Europea, Corea del Sur, Estados Unidos y Taiwán han reducido

notablemente su tamaño durante la última década. Atendiendo

a la información oficial china, la suma de los barcos de pesca

de Taiwán, Japón, Corea del Sur y España serían solo un tercio

del total de su flota.

En 1985, la primera flota china de pesca en aguas lejanas zarpó

hacia África Occidental con solo 13 barcos. Desde entonces,

los planes quinquenales del gobierno para la industria pesquera

han expandido su potencial y tonelaje, alcanzando el primer

puesto a nivel mundial, a gran distancia de sus seguidores. En

la actualidad, la gran armada china de pesca en aguas lejanas

opera oficialmente en 40 países, en la Antártida y en las aguas

internacionales de todo el mundo.

La flota pesquera china, la cual recorre todos los mares y océanos

del mundo, se financia gracias a las subvenciones anuales

que recibe de su gobierno. Dependiendo de las fuentes, las

subvenciones oscilan entre los 7.500 y los 16.500 millones de

dólares.

El Think Tank independiente británico “Overseas Development

Institute” (ODI) publicó, en Junio de 2020, un completo informe

de investigación titulado “China’s distant water fishing fleet

scale, impact and governance.” La conclusión más relevante del

trabajo exploratorio y de control de la flota DWF china es su

tamaño. La investigación aporta información que debe poner

en alerta a todos los países del mundo por la grave amenaza

que supone para el medio ambiente marino y la sostenibilidad

de la pesca. El número de barcos que identifica el informe de

ODI es entre 5 y 8 veces superior al de las estimaciones manejadas

hasta el momento.

La pesca en el mundo y el peso de China.

China se ha consolidado como el primer país del mundo en

pesca de captura. En gran parte, su destacada posición está

relacionada con el incremento de capturas chinas de cefalópodos

en el Pacífico Suroriental y Atlántico Suroccidental, cerca

de las costas Iberoamericanas, que oficialmente suponen más

de medio millón de toneladas adicionales.

En el año 2001, comenzó la primera campaña china en aguas

iberoamericanas, movilizando un total de 22 embarcaciones. En

2015, el número de barcos de pesca chinos superaba los 250 y,

a final de la década actual, ya superaba los 500. Los barcos

factoría pueden permanecer en la mar indefinidamente, trasladando

la pesca a otros barcos que la transportan a los puertos

de destino.

La flota china en aguas distantes pesca entre el 50 y el 70 %

del total mundial de capturas de calamar en alta mar. Los métodos

y actividades pesqueras chinas, dentro de la ZEE de Argentina,

Ecuador y otros países iberoamericanos, son altamente

controvertidos.

China no pesca únicamente calamares. Tan solo la flota de

aguas distantes china capturó dos millones de toneladas, que

representa el 40% del total mundial de este tipo de pesca. China

pesca mucho, pero pesca mucho más que nadie, y pesca en

proporción mucho más en aguas distantes. Especialmente, lo

hace en regiones poco desarrolladas, donde no existen controles

suficientes, y en Iberoamérica, donde se sitúa en los límites

de las aguas de explotación económica exclusiva para, en no

pocas ocasiones, violar estos límites.

Desde 1980, las aguas territoriales chinas están sobreexplotadas.

La reacción de Beijing ha sido implementar moratorias

para reducir la pesca dentro de sus aguas, promover el desarrollo

de la acuicultura y alentar el desarrollo de su flota de

aguas distantes.

Según los datos de la FAO, el porcentaje global de especies

marinas explotadas a niveles biológicamente insostenibles superaban

el tercio del total. El mar Negro y el Mediterráneo son

los más amenazados con una sobreexplotación cercana a los

dos tercios del total de especies. En segundo lugar, se encuentran

las aguas Iberoamericanas del Pacífico Sudoriental y del

Atlántico Sudoccidental, con más de la mitad de las especies

sobreexplotadas”.

Fuente

https://ceeep.mil.pe/2021/03/17/la-gran-armada-pesquerachina-una-amenaza-para-iberoamerica/

Revista Pesca Suplemento julio 2021 72


¿QUÉ ES EL EXTRACTIVISMO

PESQUERO?

Un video de barcos extranjeros en el Mar Argentino pescando

ilegalmente despertó un sinfín de comentarios en Twitter:

“parece una ciudad en el mar” fue uno de los tantos tweets al

ver las decenas de barcos saqueando nuestros recursos naturales.

Pero, ¿qué es el extractivismo pesquero? ¿qué consecuencias

tiene? ¿quién regula la pesca? Sobre estos interrogantes

Otro Viento dialogó con el Doctor en Biología Marina y Pesquera,

Oscar Galli.

El extractivismo pesquero se basa en la sobreexplotación de

todas las especies marítimas, donde muchas veces tiene como

protagonistas a países que explotan mares extranjeros sin autorización

alguna. Oscar Galli, quien hace tiempo investiga la

temática, explica que la sobreexplotación de los recursos marinos

es un problema de escala mundial.

“Sobre la base de la evaluación de la FAO (Organización de las

Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura), la fracción

de poblaciones de peces que se encuentran dentro de niveles

biológicamente sostenibles ha descendido del 90% en

1974 al 66% en 2017”, explica y además agrega que, en contraste,

se incrementó el porcentaje de las poblaciones explotadas

a niveles biológicamente insostenibles, especialmente a

finales de las décadas de 1970 y 1980, pasando del 10% en

1974 al 34% en 2017. “En 2017, las poblaciones explotadas a

un nivel de sostenibilidad máximo representaban el 60% y las

especies subexplotadas el 6% del número total de poblaciones

evaluadas”, concluye.

En este contexto, muchas organizaciones ambientalistas han

denunciado la presencia de buques pesqueros de origen oriental

(chinos y coreanos) y españoles que funcionan como factorías,

llevando la pesca congelada en grandes cámaras de frío.

Algo muy importante a remarcar, es que este flagelo natural se

mantiene a base de trabajo forzoso, sus trabajadores tienen

pésimas condiciones laborales. Y además, tienen un grave impacto

dentro de las comunidades locales.

“Al firmar acuerdos pesqueros, por ejemplo, la flota de la Unión

Europea consigue acceso a las Zonas Económicas Exclusivas de

terceros países, muchos de ellos países empobrecidos. Si bien,

los acuerdos de acceso proporcionan a los países firmantes

determinadas compensaciones, al mismo tiempo incrementan

la presión sobre las poblaciones de peces que ya vienen siendo

explotadas, lo que lleva en muchos casos al deterioro de las

comunidades pesqueras locales”, explica Galli.

El Doctor en Biología Marina y Pesquera recupera un ejemplo

claro de este punto: el acuerdo de pesca firmado entre la

Unión Europea y la Argentina en 1994 representó, dice, una

etapa en el proceso de transferencia de capacidad de pesca

hacia los caladeros de los mares argentinos.

“El mayor impacto que generó este acuerdo, no fue precisamente

el de reducir la sobrecapacidad pesquera a escala mundial,

sino, muy por el contrario, transferir los problemas de sobreexplotación

de los recursos vivos marinos y la crisis socioeconómica

en las comunidades pesqueras locales”.

Lo que el extractivismo pesquero deja

En el extractivismo pesquero participan diversos actores: por

un lado las multinacionales que arrasan con todo, y por otro

lado los países del llamado tercer mundo, a los que les queda

la destrucción. Pero ¿cómo funciona esto? Galli explica que la

extracción de materia prima se guía por la máxima del mercado

de máximo beneficio en menor tiempo posible: “Cuando los

empresarios pesqueros comienzan a explotar un caladero en

competencia con otros armadores, tienen un único principio:

capturar la mayor cantidad en el más breve tiempo posible”.

Galli prosigue indicando que la globalización del comercio internacional,

continúa, ha generado un acercamiento en el momento

de llevar la materia prima extraída de los países de economías

empobrecidas, a los mercados de los países industrializados,

no produciéndose un flujo a la inversa de los beneficios

que se obtienen, “las empresas transnacionales ligadas al capital

financiero, mediante la sobreexplotación de los recursos

pesqueros, han seguido enriqueciéndose”.

El Doctor en Biología Marina y Pesquera indica que de los métodos

o artes de pesca usados actualmente tanto por la flota

industrial como artesanal, es el arrastre de fondo, el más perjudicial

para el medio oceánico. Esto se basa en daño físico y

biológico que la pesca de arrastre provoca en el fondo marino:

“Este método de captura presenta una baja selectividad, esto

significa que a la red no sólo ingresan los peces o crustáceos

que son el objetivo de pesca, sino también muchas otras especies

bentónicas y demersales imprescindibles para mantener el

equilibrio del ecosistema marino”.

Galli diferencia tres grandes tipos de impactos en los ecosistemas

que produce el extractivismo pesquero: efectos directos

sobre las poblaciones explotadas, modificaciones de los hábitats

bentónicos y efectos globales sobre comunidades y ecosistemas

que las contienen.

Es en este eje, tal como establece Galli, donde se observan las

contradicciones entre la implementación de políticas de economía

de libre mercado -entre las cuales se desarrolla la actividad

pesquera- y los aspectos de sustentabilidad ambiental, equidad

social y soberanía alimentaria.

De esta forma, el extractivismo, ya sea bajo su faceta de agronegocio,

megaminería, urbano, pesquero entre otras, no solo

destruye la naturaleza sino que el rédito económico es solo

para un puñado de multinacionales. Se contamina el agua, el

aire, los suelos, se pierde la biodiversidad y se destruye el eco-

Revista Pesca Suplemento julio 2021 73


sistema. A todo esto hay que sumarle la deforestación y expulsión

de comunidades.

“De continuar en esta situación a escala planetaria, sólo resta

esperar que cantidad de pesquerías colapsen, dejando tras de

sí a poblaciones de peces extinguidas o en peligro de extinción,

ecosistemas degradados, flotas de barcos industriales que se

volverían inactivas, con un directo impacto negativo en la población

de trabajadores de la pesca y en la oferta de productos

pesqueros para las poblaciones locales”, concluye Galli.

Los bombardeos acuáticos

El extractivismo pesquero se encuentra desde 2015 con aval

legal, durante el macrismo se autorizó bombardear casi toda la

plataforma continental hasta el 2025 y hasta el momento parece

no modificarse. Los bombardeos acuáticos en búsqueda de

petróleo son un fenómeno que afecta gravemente el ecosistema

marítimo.

La tecnología utilizada en la exploración de petróleo y gas ha

sido clasificada como una de las principales fuentes de contaminación

acústica marina, explica Galli quien agrega además

que el sonido es generado a través del uso de cañones de aire

comprimido que producen un estruendo por el disparo de aire

a presión dirigido al lecho marino en intervalos regulares de

tiempo, el cual rebota y es captado por hidrófonos contenidos

en cables que son arrastrados por los buques.

Las repercusiones de esta situación van desde dispersión de los

cardúmenes de peces, interrupción en su ciclo natural de reproducción

y/o alimentación y en tanto los mamíferos marinos

cambios en su comportamiento, estrés, reducción del crecimiento,

discapacidad auditiva, lesiones masivas y hasta la

muerte por ahogamiento o varamientos. “La actividad pesquera

no está afectando solamente a las especies de interés comercial

sino al ecosistema marino en su conjunto”, declara Galli.

Vacíos legales

Los océanos son fundamentales para el cuidado del planeta, no

sólo porque son una gran fuente de recursos naturales sino

porque son los reguladores de las temperaturas terrestres y los

responsables de absorber y capturar el dióxido de carbono de

la atmósfera.

El llamado Agujero Azul (ubicado en la frontera de aguas internacionales

y nacionales en el Atlántico Sur Occidental) es un

corredor biológico fundamental, incluso la fauna del Mar Argentino

y de otros territorios se mueve hasta allí para alimentarse.

El vacío legal que existe sobre la explotación de estos espacios

hace que, hoy en día, se encuentre en alerta de destrucción de

su ecosistema.

“La mayoría de los conceptos de ordenación pesquera se basan

en situaciones en las que sólo un Estado posee jurisdicción o

bien no se presentan análisis en situaciones de pesca transfronteriza

relativas a la milla 201, en la que los Estados son

competidores y tienden a ignorar el impacto de su actividad

sobre la población o la productividad futura” dice Galli quien

agrega además que esto tiene como resultado que cualquier

sistema de ordenación pesquera se encuentre condenado prácticamente

al fracaso, a menos que se alcance un acuerdo vinculante

de cooperación en materia de conservación y gestión

entre países.

“La sobreexplotación de los recursos pesqueros en las áreas

adyacentes a las Zonas Económicas Exclusivas han sido motivo

de preocupación por parte de varios estados ribereños, cuyos

esfuerzos culminaron en el Acuerdo de Nueva York de 1995

sobre especies transzonales y altamente migratorias”, cuenta

Galli y continúa explicando que dicho convenio estableció un

régimen jurídico particular para la conservación y ordenación

sostenible a largo plazo de estas especies donde las organizaciones

regionales adquieren facultades muy importantes en la

materia, pero “hasta el día de hoy no han podido revertir los

efectos negativos del extractivismo pesquero a escala internacional”,

finaliza Galli.

Caminos posibles

El extractivismo pesquero es considerado “silencioso”

ya que no se sabe tanto como lo que hasta hoy en día

se conoce del extractivismo terrestre que arrasa no sólo

con la naturaleza sino con comunidades enteras. Nada

de esto saldría a la luz si no existiera lucha y organización

de las asambleas ambientalistas que disputan una

producción equilibrada con el cuidado del suelo y del

agua. Qué comemos, cómo producimos y cómo distribuimos

son preguntas fundamentales para pensar la

producción capitalista.

“La crisis económica y la crisis ecológica resultan del mismo

fenómeno: un sistema que transforma la tierra, el agua, el aire,

los seres humanos, en mercancía, y no reconoce otro criterio

que no sea la expansión de los negocios y la acumulación de

ganancias”.

Galli encuentra en el modelo de producción capitalista el inicio

del fin. “El principal factor desencadenante de la crisis ecológica

a escala mundial es el modo de producción y reproducción

capitalista, el modo en que el régimen capitalista de producción

se apropia de su entorno natural”.

¿Qué caminos posibles se pueden encontrar ante este panorama?

Cuestionar la base. “Transitar hacia otras formas de organización

social del trabajo, de la producción y del consumo,

hacia otras maneras de relacionarnos con la naturaleza y de

entender nuestra propia vida a partir de otros sentidos que,

basados en la propiedad social de los medios de producción

naturales y artificiales, los utilice en forma responsable para la

satisfacción de las necesidades de la sociedad en su conjunto,

y no solo de una minoría”, finaliza el Galli dejando mucho para

re pensar y aún más para hacer.

Fuente

https://rnma.org.ar/2021/06/25/que-es-el-extractivismopesquero/

Revista Pesca Suplemento julio 2021 74


CONSUMO Y ADQUISICIÓN DE

PRODUCTOS HIDROBIOLÓGICOS

El PRODUCE aprobó un proyecto de ley que promueve el

consumo y adquisición de productos hidrobiológicos a

pescadores artesanales, cooperativas pesqueras, pequeños

productores acuícolas y Mype.

Esta propuesta implica que las entidades del sector público

deberán destinar como mínimo el 10% del total del

presupuesto asignado por ley para la compra de alimentos

de consumo humano directo en el gobierno nacional,

los gobiernos regionales y gobiernos locales para la adquisición

de productos hidrobiológicos.

Este proyecto re edita una norma de años atrás que decía

lo mismo, pero solo focalizada en la anchoveta, por justas

razones.

El D.S. Nº 002-2007-PRODUCE, que declaró de importancia

estratégica y de interés nacional la promoción del

consumo de anchoveta y de pota, así como la difusión de

sus propiedades alimenticias. El ITP coordinaría con los

Ministerios de Defensa, del Interior, de Salud, de Trabajo

y Promoción del Empleo, de la Mujer y Desarrollo Social,

de Educación y de Justicia, la elaboración de un programa

de adiestramiento en la preparación de alimentos a

base de anchoveta y pota. Además, estableció que dichos

Ministerios destinarán no menos del 8% de su presupuesto

y del de sus dependencias destinado a la compra de

alimentos, para la adquisición de productos elaborados a

base de anchoveta y pota.

El proyecto, si tiene como objetivo actuar sobre el escenario

descrito es válido. Pero adolece de una falta de sustento

técnico que precise a que especies está referido

puesto que si no se hace de esta manera se podría generar

una sobrepesca de especies que pueden colapsar. Se

requiere de un informe científico previo que muestre sobre

que recursos se puede actuar y estableciendo límites

a su captura.

Por tanto, la idea no es nueva. Pero este DS tenía un

contenido más técnico al focalizarse en la pota y la anchoveta.

La desnutrición crónica es un indicador que tiene frenado

al país y que mientras no se resuelva no permitirá el crecimiento

nacional con equidad y sin exclusión.

Niños menores de dos años padecen de desnutrición crónica

en el Perú y sufren de anemia por deficiencias de

hierro en su alimentación. Pero nos jactamos del éxito

económico que significan los volúmenes de proteína exportados

tanto en forma de harina de pescado como de

productos hidrobiológicos congelados y en conservas.

Es necesario implementar un programa social que contribuya

con la seguridad alimentaria nacional en la mejor

forma posible que el sistema político lo permite, yendo

más allá de políticas que no tienen sostenibilidad, sino

que descansan en la voluntad política y el marketing político.

No se requiere intervención en ciudades costeras ni en

sectores de la población que tienen acceso a la adquisición

de productos hidrobiológicos.

Para apoyar con éxito la erradicación de la desnutrición,

se requiere de Proyectos/Programas innovadores. El programa

debe fundamentarse en la necesidad de crear un

mercado como responsabilidad del Estado y en el fortalecimiento

de capacidades que permitan convertir la atención

de ese mercado en un negocio rentable, generando

empleo y riqueza, lo que lo hace sostenible en el tiempo.

Estos proyectos de última hora de un gobierno de salida,

por muy bien intencionados que fuesen requieren de mayor

sustento técnico científico y pudieron haberse hecho

mucho tiempo atrás, no ahora que están por irse.

El comportamiento de los desembarques tiende a disminuir

o a mantenerse desde los años 2012 y 2013, con

excepción del congelado que básicamente está representado

por la pota. Sin embargo, el número de pescadores

artesanales y embarcaciones pesqueras artesanales aumenta.

La mayor presión por la extracción no se refleja en una

proporción razonable y lógica de mayores desembarques.

Estas fluctuaciones no indican mayores desembarques,

sino que o permanecen igual, suben un poco, o bajan.

Por otro lado, la data no muestra el porcentaje de tallas

por debajo de la mínima, lo que podría estar generando

un problema adicional. Estas cada vez se aprecian menores

en los mercados y restaurantes.

Para estimular la demanda, o sea promover mayor consumo,

se requiere una tarea previa: evaluar la magnitud de

las biomasas explotables y valorizarlas, deducir el costo

de extracción y conocer la renta neta a que pueden aspirar

los que pretenden emprender la aventura de pescar.

De este análisis resultará una primera información útil

que les permita evaluar si salir a pescar es negocio o si

ya dejó de serlo hace mucho tiempo debido a que los recursos

pesqueros van disminuyendo en la medida que el

esfuerzo pesquero se va incrementando.

El manejo sostenible de las pesquerías radica en la disposición

de información científica, por lo cual el primer paso

Revista Pesca Suplemento julio 2021 75


requiere el fortalecimiento del sistema científico y oceanográfico,

el cual debe priorizar los estudios biológicos y

socio económicos de los recursos, áreas y épocas de reproducción,

tallas y edad de los mismos, el conocimiento

de los stocks disponibles, renovación de poblaciones, impacto

de la mortalidad antropogénica y natural y la influencia

de las variaciones oceanográficas, principalmente

en áreas costeras. Esta información permitiría definir qué

especies son susceptibles de ser promocionados y en qué

volúmenes máximos, lo que permitiría definir áreas geográficas

y poblaciones objetivo.

Actualmente el IMARPE, solo posee investigación de recursos

capturados por la flota industrial, particularmente

sobre anchoveta, jurel, caballa, atún y merluza, así como

de la pota, que es un recurso importante pese a ser capturado

solamente por la flota artesanal. Sin informes técnicos

precisos de esta institución, la promoción de mayor

consumo de pescado en forma general sin precisar que

especies son susceptibles de ser promocionadas y en que

volúmenes máximos, no garantiza la sostenibilidad.

Promocionar el consumo de productos pesqueros es beneficioso

dentro del concepto de seguridad alimentaria;

pero estimular o incentivar la actividad extractiva sin saber

certeramente si el ecosistema marino de Humboldt y/

o los de ríos, lagos y lagunas peruanas admiten mayor

esfuerzo pesquero se convierte en una promoción inconveniente.

Se debería aplicar un enfoque precautorio en tanto no se

incremente la investigación pesquera hacia las especies

que captura la pesca artesanal y que son las que consume

el mercado nacional.

Que “el mar peruano es muy rico e inagotable” es un

error de percepción, un cliché errado, que promueve un

irrefrenable incremento del esfuerzo pesquero y confunde

a la opinión pública haciendo más ardua la labor de regulación.

El mar peruano fue muy rico y abundante para la

pesca, hoy ya no lo es. La riqueza infinita del mar peruano

ya no es más que un mito. Por otro lado, los beneficios

económicos del sector pesquero marítimo alcanzan

a una fracción mínima de la población costera involucrada

y a casi nadie más del resto de la ciudadanía.

La capacidad actual para realizar esfuerzo de extracción

del pescador peruano podría estar superando los límites

de sostenibilidad. No se está midiendo el esfuerzo de extracción

de los recursos capturados por la pesca artesanal,

con excepción de unos pocos.

Los volúmenes de recursos pesqueros naturales no aumentan

a la par que crece la población vinculada a la extracción.

Los recursos pesqueros no aumentan en función

a la demanda, sino que siguen el camino inverso.

Es inconveniente incentivar el consumo de pescado en

forma genérica sin determinar qué especies pueden ser

promovidas en base a información científica, reglamentos

de ordenamiento pesquero existentes y cuotas de extracción

si es que corresponde.

Las poblaciones de peces no se reproducen con la celeridad

y en los volúmenes necesarios para permitir que intervengan

nuevos pescadores, sean artesanales o industriales.

La dependencia y vulnerabilidad de los pescadores

respecto de las actividades de los demás pescadores actuales

es inevitable. Con mayor razón si entran nuevos.

Cada pez capturado deja de estar disponible para los demás

pescadores. Cada pescador se ve afectado por la

actividad de los demás pescadores, artesanales o industriales.

Por tanto, a mayor cantidad de pescadores, menos

capturas para cada uno. La pesquería no debe admitir

más participantes, por tanto no se debe estimular mayor

extracción.

Siendo que la actividad pesquera descansa sobre la existencia

de recursos pesqueros, el primer objetivo debe ser

garantizar la sostenibilidad de los mismos. Por lo tanto

¿Se debe promover la pesquería en el Perú en un escenario

de ausencia de información científica amplia, detallada

y precisa sobre todos los recursos pesqueros posibles de

ser extraídos?

El abastecimiento de pescado y mariscos tiene como destino

principal el mercado limeño, y el de las ciudades costeras,

marginando precisamente a la población más necesitada

de proteínas que se encuentra en el resto del país.

Existen dificultades para llegar al interior del país que necesitan

ser resueltas.

Si el pescado escasea y es caro ¿cómo se puede incentivar

a la población de menores recursos para que coma

más pescado?

¿Cuánto pescado se necesita para atender la demanda

interna y la externa y cuánto pescado existe con disponibilidad

de extracción sin afectar a la biomasa en el ecosistema

marino de Humboldt? Sin esta información estimular

la demanda puede ser un problema.

Marcos Kisner Bueno

Revista Pesca Suplemento julio 2021 76


LA LUCHA DE LOS PESCADORES

ARTESANALES CONTRA LA

INFORMALIDAD Y LA PANDEMIA

Magali Estra da

Fotografías: Gerardo Marin

La pandemia también trajo incertidumbre para los pescadores

artesanales del Perú. Lo cuenta don Jorge Melgarejo,

que tiene 78 años y vive en el puerto de Chimbote: “No se

podía trabajar, se salía a pescar solo algunos días”, recuerda.

La falta de acceso a derechos laborales, créditos y bonos

obligó a muchos pescadores artesanales a exponerse al

contagio de la Covid-19. Otros, tuvieron que paralizar su

actividad y experimentaron serios problemas para costear

su canasta básica familiar. Hoy, aunque intentan retomar su

trabajo, se ven limitados por la falta de apoyo estatal y problemas

estructurales del sector.

a créditos en la banca privada. Si bien el Ministerio de la

Producción (Produce) trató de paliar estas dificultades

con un programa especial de créditos de hasta S/ 2.000

con bajas tasas de interés, a través del Fondo Nacional de

Desarrollo Pesquero (Fondepes), solo el 11% de los trabajadores

logró acceder a los préstamos.

Hoy, tras 15 meses de emergencia, los trabajadores intentan

reanudar su actividad con desembarcaderos, herramientas

y botes sin mantenimiento y un escaso apoyo estatal,

que no contempla los problemas estructurales del sector.

Don Jorge Melgarejo Córdova vive en el puerto de Chimbote,

tiene 78 años y 45 de estos los ha dedicado a la pesca

artesanal. La llegada de la pandemia al Perú, cuenta, cambió

radicalmente su vida: de tener ingresos que le permitían

solventar los gastos de su familia –conformada por su esposa

y una hija con discapacidad– pasó a vivir días inciertos,

sin tener con qué comprar alimentos. “No se podía trabajar,

se salía a pescar solo algunos días”, recuerda.

De acuerdo al Ministerio de la Producción, en 2019 había

más de 76 mil pescadores artesanales a nivel nacional. El

51% de estos trabajadores estaban concentrados en las

regiones Piura, Áncash e Ica. Aunque las restricciones implementadas

para contener el avance de la pandemia no

han impedido la actividad, el temor a contraer la enfermedad,

la falta de transporte, la baja demanda y una disminución

en los precios de sus productos paralizó parcialmente

al sector.

El responsable del Observatorio Socio Económico Laboral de

la Dirección Regional de Trabajo de Áncash, Juan Mendoza

Galarreta, indica que la pesca en general y en especial la

artesanal se afectó notablemente por la pandemia, sobre

todo durante los primeros meses de confinamiento. “El estado

de emergencia interrumpió todo, se cerraron los restaurantes,

que son los compradores de pescado, y las personas,

al quedarse sin empleo, disminuyeron su capacidad

adquisitiva y compraban menos. Todo esto afectó a los pescadores

artesanales”, explicó a OjoPúblico.

ESFUERZO. Un grupo de pescadores traslada un bote hacia la orilla

para evitar que se deteriore por el fuerte oleaje.

Foto: Gerardo Marín

Mendoza Galarreta sostiene que los altos índices de informalidad

del sector agudizaron las dificultades económicas

de estos trabajadores, pues esta condición limitó su acceso

Revista Pesca Suplemento julio 2021 77


ses.

MUJERES. Una trabajadora del mercado pesquero de Chorrillos, en

Lima, alimenta a los pelícanos y gaviotas que han llegado hasta la

zona.

Foto: Gerardo Marín

Bonos y créditos: un apoyo aislado

Los pescadores artesanales son aquellos que extraen recursos

hidrobiológicos, con o sin uso de embarcaciones o artes

de pesca (anzuelos, red de enmalle y otros instrumentos

manuales o mecanizados), para el consumo humano directo.

Los que trabajan en las orillas del mar o peñas son llamados

no embarcados, y los que usan una chalana, bote o

pequeñas embarcaciones son denominados embarcados.

DETERIORADO. Así luce la parte posterior del local de la Capitanía

de Chorrillos y el área administrativa de la Asociación “José Silverio

Olaya Balandra”.

Foto: Gerardo Marín

Carlos Mamani, conocido por sus compañeros como “Cali”,

es un pescador artesanal del distrito limeño de Chorrillos. Él

aprendió a pescar cuando tenía 11 años, y lleva más de

cuatro décadas dedicado a esta actividad. Desde que comenzó

la pandemia, este trabajador -padre de cuatro hijosno

ha recibido ningún subsidio o ayuda por parte del Estado.

Como se recuerda, el año pasado el Gobierno dispuso la

entrega de bonos económicos para apoyar a las familias

más vulnerables. Sin embargo, los dirigentes Almenzor Gómez

Lucio y Fredy Velásquez Varas, de Áncash, coinciden

en que fueron muy pocos los pescadores artesanales que

accedieron a estos apoyos. La mayoría, señalan, no recibió

siquiera las canastas de víveres que repartieron las municipalidades.

“Nunca hemos recibido ninguna ayuda. Incluso

pedimos al Ministerio de Economía y Finanzas un bono para

los pescadores artesanales, mandamos la relación, pero

nunca nos atendieron”, detalló Velásquez.

En abril del año pasado, a unas semanas del inicio del confinamiento

total, el Estado emitió el Decreto de Urgencia

N° 036-2020, mediante el cual autorizó al Fondepes a realizar

una modificación de su presupuesto para otorgar créditos

a los pescadores artesanales y acuicultores. Los préstamos

individuales eran de S/ 2.000, a pagar en 36 meses,

con 3% de interés y con un periodo de gracia de seis me-

JUNTOS. Jorge Cuya (54) señala un posible destino para la recolección

de peces, labor que realiza acompañado de Fidel Chúmpitaz

(82), quien le brinda apoyo con el cargamento de las redes.

Foto: Gerardo Marín

Para acceder a este programa, no obstante, era necesario

estar dentro del padrón oficial de pescadores, contar con un

carné de pesca, patente de buzo o certificado de pescador

no embarcado. El mencionado carné de pesca debe ser renovado

cada tres años y requiere pasar por un examen médico.

Los trabajadores de Chorrillos explicaron

a OjoPúblico que la Dirección General de Capitanías y

Guardacostas (Dicapi) les sugiere asistir a una clínica particular

para solicitar el certificado médico, que cuesta unos S/

200. Además, la emisión del carné tiene otro costo adicional,

que es difícil de costear para muchas familias.

Revista Pesca Suplemento julio 2021 78


A estas barreras, indican, se sumó la dificultad que experimentaron

los pescadores artesanales -en su mayoría adultos

mayores poco familiarizados al manejo de tecnología- para

tramitar el crédito de manera virtual. En este contexto, solo

8.494 pescadores artesanales lograron acceder al programa

de créditos por un monto total de S/ 16'988.000, de

acuerdo a un informe de Fondepes de febrero último. Esta

cifra de beneficiarios representa apenas al 11% del total de

trabajadores del sector.

En Áncash, por otro lado, el director regional de la Producción,

Arturo Cárdenas Infante, señala que el año pasado el

gobierno regional de esa jurisdicción anunció un programa

de apoyo alimentario para las familias y sectores más afectados

por la crisis económica, que incluía a los pescadores

artesanales. Sin embargo, este apoyo todavía no se ha concretado.

Los estragos de la pandemia

Según el Reglamento de la Ley General de Pesca, el

pescador artesanal acredita su condición con su respectivo

carné o la patente de buzo. En un sector donde predomina

la informalidad, la falta de este documento también significó

una barrera para que los pescadores artesanales pudieran

desarrollar sus labores durante los primeros meses de la

pandemia.

El presidente de la Federación de Pescadores Artesanales de

Áncash, Almenzor Gómez Lucio, recordó que durante el confinamiento

los controles de la Policía eran frecuentes y muchos

de sus compañeros, al no tener el documento, no tenían

como acreditar su condición. Esto, en otras palabras,

hizo que muchos trabajadores no pudieran trasladarse desde

sus domicilios hasta el mar.

CANSADOS. Los pescadores artesanales realizan largos recorridos

para acceder a las zonas donde se encuentran los recursos.

Foto: Gerardo Marín

La organización regional agrupa a unos 400 pescadores, la

mayoría de ellos adultos mayores. Ese, explica, fue otro factor

que los expuso a una gran vulnerabilidad. “La mayoría

de personas que viven de la actividad, y que es adulto mayor,

burlaba los controles. Por ejemplo, yo salía de Chimbote

y me iba hasta la playa Los Chimus (Nuevo Chimbote), y

de ahí me iba con mi bote por el mar hasta Casma, para

pescar allí”, cuenta.

En paralelo, el cierre de restaurantes y cevicherías, además

de las restricciones en los horarios de atención de los mercados,

durante los primeros meses de pandemia, limitó la

comercialización de sus productos. “Algunos vendían lo que

pescaban a sus vecinos, otros se iban en triciclo a vender

casa por casa a los pueblos jóvenes, y el precio cayó… Eso,

más el temor que teníamos de contagiarnos, hizo que solo

alrededor del 20% de los pescadores saliera a hacer sus

actividades”, cuenta Fredy Velásquez Varas, presidente de

la Asociación de Pescadores Artesanales y Extractores Marinos

El Ferrol de Chimbote.

En esas condiciones, las dificultades para costear la canasta

básica de alimentos fueron frecuentes. “En una buena temporada

un pescador con chalana puede sacarse unos 100

soles, en una mala temporada unos 30 a 40 soles… Con la

pandemia sacaban muy poco, a las justas para el almuerzo”,

explicó.

SACRIFICIO. Navegar en medio de la oscuridad es común en las

labores de pesca artesanal.

Foto: Gerardo Marín

Don Jorge Melgarejo, por ejemplo, abandonó la actividad el

año pasado, pues no lograba reunir más de S/20 al día. Entonces,

empezó a revender pescado en un mercado de

Chimbote. Pero meses después, aquejado por una enfermedad,

también debió dejar esta labor. Actualmente sus únicos

ingresos provienen de la venta de bolsas que confecciona a

base de red, y de la ayuda que le hacen llegar sus compañeros

pescadores, en tanto espera que le programen una

Revista Pesca Suplemento julio 2021 79


operación, que será cubierta por el Seguro Integral de Salud

(SIS).

A más de 400 kilómetros allí, en Lima, los pescadores artesanales

de Chorrillos están organizados en agrupaciones

que reúnen a aproximadamente 350 trabajadores: La Asociación

“José Silverio Olaya Balandra” y Gremio de Pescadores

Artesanales San Pedro de Chorrillos. Como en otras regiones,

ellos tuvieron que exponerse al contagio para sobrevivir.

Sin embargo, la poca disponibilidad de transporte para

movilizar la mercadería y una reducción en los precios por

parte de los comercializadores mayoristas -relacionada con

la merma en las ventas- terminaron por afectarlos.

FAENA. Tres pescadores trabajan juntos en la zona costera del distrito

de Magdalena del Mar.

Foto: Gerardo Marín

COMPAÑERISMO. Un encargado del traslado de la mercadería recibe

varios kilos de pescado que fueron obtenidos durante la jornada

nocturna.

Foto: Gerardo Marín

Problemas estructurales

Como otras actividades económicas, la pesca artesanal va

volviendo a la normalidad poco a poco. Sin embargo, con

desembarcaderos sin mantenimiento y la falta de acceso a

créditos para adquirir herramientas y mejorar sus pequeñas

embarcaciones, la situación sigue siendo precaria.

RECURSOS. El Machete es una de las especies que extraen los pescadores

artesanales. Este generalmente se encuentra en zonas costeras

de aguas templadas y templadas frías.

Foto: Gerardo Marín

Las barreras para acceder a tratamientos médicos oportunos

se han replicado entre muchos otros trabajadores. Ese

fue el caso, por ejemplo, de Rosendo Espinoza Rojas (67).

“Estaba muy preocupado porque no podía trabajar y no había

para comer, me dio un derrame cerebral”, cuenta el

pescador de Chimbote, que actualmente depende del apoyo

de su familia.

Fondepes, creado en 1992, tiene como función promover el

desarrollo integral de la actividad pesquera artesanal y acuícola

en el Perú. Así, además del mencionado crédito extraordinario

de S/ 2.000, esta entidad otorga otros préstamos

para fomentar el aprovechamiento de los recursos de manera

sostenible.

Sin embargo, según algunos pescadores, estos créditos no

llegan a quienes más lo necesitan. “Desde hace tiempo me

dedico a brindar paseos turísticos. Hace 20 años solicité el

apoyo para comprar un motor que necesitaba mi embarcación

y, hasta la fecha, no tuve respuesta”, cuenta Walter

Sifuentes, de 68 años.

La semana pasada, el Ejecutivo aprobó un proyecto

de ley para promover el consumo y compra de productos

hidrobiológicos a los pescadores artesanales,

cooperativas pesqueras y pequeños productores

acuícolas. La propuesta busca que las entidades del

sector público destinen, como mínimo, el 10% del

total del presupuesto para la compra de alimentos de

consumo humano directo en la adquisición de recursos

provenientes del sector.

La propuesta, que contempla un presupuesto estima-

Revista Pesca Suplemento julio 2021 80


do de S/ 77 millones para el 2022, ha sido recibida

con esperanza en un sector altamente golpeado por

la crisis económica. No obstante, de aprobarse, este

proyecto apenas beneficiará a 14.250 pescadores artesanales,

es decir un 18% de los trabajadores del

rubro.

https://ojo-publico.com/2849/la-lucha-de-los-pescadoresartesanales-contra-la-pandemia?

fbclid=IwAR3g2AI0eqdx56WaUzxnvAWlZrGhC0JqYt2xhiHjTlzmfA6XSxr1b7dOPk

Fuente

DÍA DEL PESCADOR: ¿CÓMO SE

ENCUENTRA LA PESCA ARTESANAL

EN EL PERÚ?

La pesca es una actividad extractiva que se realiza en el país

desde hace muchos años. Es una de las principales fuentes de

economía. Además, Según el Ministerio de la Producción, 76

286 mil peruanos se dedican a recolectar peces de los diferentes

ríos y abundante mar que bordea la costa del Perú para

llevarlos a mercados locales o extranjeros. De los cuales, el

51% se encuentran en Piura, Ica y Áncash. Sin embargo, Isabel

Gonzales, especialista en recursos hídricos del Grupo de

Análisis para el Desarrollo (GRADE), comentó que para el año

2020 no existe una cifra certera acerca de cuántas personas

realizan esta actividad. “No hay un registro actualizado de pescadores

artesanales”, aseguró. Para el 2021, tampoco se encuentran

registros.

Foto: Bruno Cámara Rojo/PNUD Perú

El 29 de junio se conmemora el Día del Pescador. Este día sirve

para reconocer el esfuerzo que hombres y mujeres realizan en

la actividad pesquera del Perú. La tradición de esta celebración

consiste en que los botes desfilen con la imagen de San Pedro,

quien es el patrono de los pescadores, por los principales puertos

del país, como Chimbote, Chorrillos y Pucusana. Al finalizar

el recorrido de las embarcaciones, que son decoradas para la

ocasión, se degusta cebiche o distintos platos marinos.

Adolfo López, extractor de cangrejo y vigilante de los

Manglares de Tumbes.

Revista Pesca Suplemento julio 2021 81


Otro de los problemas que enfrenta la pesca es la informalidad

en el país. Se estima que alrededor de 20 000

embarcaciones artesanales son las que trabajan en el

mar peruano; sin embargo, la mayoría de ellas son informales.

Menos de 1/3 de los pescadores están formalizados, ya

que sacar un brevete o licencia para la pesca es un trámite

que muchos no llegan a concluir. Menos del 40% tiene el

permiso de pesca vigente, pues la lentitud del trámite impide

que lo renueven.

El carné para el personal de pesca, que incluye a los pescadores

artesanales, es otorgado por la Dirección General

de Capitanías y Guardacostas (Dicapi), de la Marina de

Guerra del Perú. El Decreto Legislativo N°1147, que regula

el fortalecimiento de la Dicapi, establece que el carné

del personal de pesca debe ser renovado cada tres años.

Eso implica un problema que los mismos pescadores señalan

como injusto. Tal como explicó Henry Juárez Ruiz,

presidente de la Apadexo, “una licencia de conducir A1

tiene una vigencia de 10 años, un carné de un pescador

artesanal [tiene una] vigencia de tres años”.

Lizandro Chamorro, ingeniero pesquero de la Dirección

Regional de Producción (Direpro) del Gobierno Regional

de Áncash, explicó para OjoPúblico que cuando algún

pesquero cumple 75 años, la autoridad marítima ya no

renueva su carné. “Hay bastantes pescadores adultos

mayores en la pesca artesanal, pero desgraciadamente

no tienen un carné. Entonces, muchos no tienen acceso a

un programa social del Estado, a los créditos del Fondo

Nacional de Desarrollo Pesquero (Fondepes), a una serie

de beneficios”, señaló.

Según la ley del Seguro Obligatorio del Pescador Artesanal,

promulgada en el 2017, los pescadores artesanales

podrían acceder a un seguro contra accidentes y el riesgo

de morir. Sin embargo, este beneficio solo es posible si

son contratados por un empleador. La Organización de

las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura

(FAO) señala que solo se encuentran afiliados un 1% de

los pescadores.

en los puertos de pesca artesanal.

Asimismo, se encuentran apoyando a organizaciones

pesqueras del Santuario Nacional Los Manglares de Tumbes,

para restablecer su capacidad productiva y promover

la comercialización de la pesca artesanal en la zona.

“Entrar al manglar me da vida y fuerza. A pesar de que

algunas personas dicen que debo cambiar de actividad

por mi edad, no es algo que considere ya que la relación

que tengo con el manglar es única. Me acoge, me cuida y

con sus raíces me nutre de vitalidad y alegría”, afirma

Hilda León, para la Iniciativa de Pesquerías Costeras. Ella

es una pescadora de 64 años que vive en Zarumilla,

Tumbes, al norte de Perú.

Para Oceana, otra de las organización que apoya la pesca

sostenible, la pesca ilegal afecta los recursos del país, ya

que impacta en la economía y afecta la seguridad alimentaria

e incluso atenta contra la vida de pescadores.

Además, debido a la pandemia, el Perú ha tenido un

gran impacto en la actividad pesquera artesanal.

Según el Programa Global de CFI (Coastal Fisheries

Initiative, por sus siglas en inglés) con el proyecto

Iniciativa Pesqueras Costeras en América Latina, estima

que las principales causas serían las medidas de

emergencia sanitaria.

La demanda de recursos del mar ha caído en los mercados

de abastos, además de golpeado que se encuentra el

sector gastronómico. Por otro lado, los costos de venta se

habían incrementado, principalmente por las restricciones

de transporte, lo que supone un impacto negativo en los

precios de los servicios e insumos. Finalmente, las familias

han tenido que realizar actividades alternativas con el

fin de ganar algo de dinero para solventar su hogar.

Fuente

https://www.inforegion.pe/286309/dia-del-pescador-como-seencuentra-la-pesca-artesanal-en-el-peru/

La misma organización estima que el Perú pierde S/ 23

millones anuales por culpa de la pesca ilegal. Esta actividad

extractiva en áreas protegidas del país genera grandes

riesgos para el ecosistema. Es así que organizaciones

como el proyecto “Iniciativa de Pesquerías Costeras –

América Latina”, con el respaldo de los Ministerio del Ambiente

y Producción, así como el del PNUD, en conjunto

con los Gobiernos Regionales de Tumbes y Piura, a través

de sus Direcciones Regionales de Producción, se encuentran

implementando protocolos de bioseguridad en el

desembarque y comercialización de productos pesqueros

Revista Pesca Suplemento julio 2021 82


NUEVO DECRETO PARA

PESCADORES ARTESANALES

GENERA POLÉMICA SOBRE SU

IMPLEMENTACIÓN EN EL SECTOR

por Michelle Carrere

Tener una buena trazabilidad, es decir, un sistema donde

quede registro sobre qué, cómo, cuándo, quién y dónde se

pesca, procesan o venden los recursos marinos es uno de los

pendientes del sector pesquero peruano. No contar con esa

información o disponer de ella parcialmente o con datos equivocados

acarrea diferentes problemas. Algunos de ellos son la

imposibilidad de saber cuándo un recurso fue pescado o comercializado

de manera ilegal y no poder tomar decisiones

acertadas que aseguren la sostenibilidad de los recursos.

Los problemas en la trazabilidad pesquera del país tiene varios

orígenes y uno de ellos es que los pescadores artesanales declaran

lo que pescan y las cantidades en un sistema de registro

manual, lo que conlleva a que existan una serie de errores

en la información.

Para superar esto, el Ministerio de la Producción (PRODUCE)

prepublicó un Decreto Supremo que obliga a los pescadores

artesanales a ingresar la información, que antes registraban en

papel, en un sistema digital llamado Sistema de Trazabilidad

para la Pesca y Acuicultura (Sitrapesca). Según el Decreto

Supremo que aún se encuentra en discusión, los pescadores

tendrán un plazo máximo de 150 días para adecuarse al sistema

a partir de la fecha en que se publiquen los lineamientos

para su uso. Cumplido ese plazo, quienes no lo utilicen podrían

ser sancionados.

Pescadores artesanales en la costa norte peruana. Foto: Cortesía

ANDINA/Vidal Tarqui.

Rápidamente surgieron preguntas como ¿qué pasa con aquellos

que no tienen acceso a internet? ¿cómo ingresarán la información

aquellos que no saben utilizar la plataforma? ¿Cómo

harán los pescadores que no tienen teléfonos inteligentes? Distintas

agrupaciones de pescadores artesanales rechazaron la

medida acusando a las autoridades de querer acabar con ellos.

Expertos y científicos de las organizaciones de la sociedad civil

que trabajan en asuntos pesqueros celebran que las autoridades

muestren un interés por avanzar de manera concreta hacia

una mejor trazabilidad. Sin embargo, concuerdan en que la

manera en la que se trabajó y anunció el proyecto no fue la

correcta.

¿Cuáles son los pro y contra de esta polémica medida?

Beneficios de migrar a lo digital

Parte de la información que los pescadores deberán ingresar en

el Sitrapesca es la que ya declaran en los formularios físicos

como sus datos de identificación, el número de matrícula

de la embarcación, cuánto han pescado, de qué especies,

con qué artes de pesca y en qué lugar han desembarcado

los recursos.

Así mismo, los demás actores de la cadena como los comerciantes,

intermediarios, y plantas de procesamiento

también deberán ingresar la información acerca de la

mercancía que han comprado o vendido en el Sitrapesca. Los

transportistas, por su parte, deberán registrar los datos de

lo que movilizan en el sistema georreferenciado de pesca y

acuicultura (Sigpesca).

Aimée Leslie, directora del Programa Marino de WWF Perú,

explica que “la importancia de pasar del papel a lo digital es

que se evitan errores que hoy se cometen en papel”. Por ejemplo,

asegura, uno de los problemas que se han detectado es

que existen registros que señalan que la pesca proviene de

lugares donde no hay costa, como Sullana, una ciudad ubicada

a más de 80 kilómetros del mar. También han observado

casos en que un armador, o dueño de una embarcación, declara

que un pescador está realizando faenas en dos barcos

diferentes al mismo tiempo. Esto podría ser un error, pero

también podría tener el propósito de ocultar información cuando

la tripulación es, por ejemplo, menor de edad o no está legalmente

registrada, explica Leslie. Detectar este problema

cuando se declara en papel es poco probable, ya que “es muy

difícil comparar lo que se registra en un puerto y en otro”, ase-

Revista Pesca Suplemento julio 2021 83


gura la experta. En cambio, si todo está concentrado en una

base de datos, el sistema computacional es capaz de detectar

errores como esos en segundos.

Mujeres de la Asociación Mujeres Emprendedoras de Quilca

descargando el pescado. Foto: WWF

Todos estos ejemplos dan cuenta de que el tránsito del papel a

lo digital es algo positivo y que “marca un antes y un después”,

dice Juan Carlos Sueiro, director de pesquerías de la organización

Oceana. Sin embargo, “no todo es tecnología”, agrega.

“Los pescadores artesanales estamos pidiendo bono para subsistir,

y vamos a tener para comprar celular y de yapa comprar

internet. Rechazo absoluto esta intentona de desaparecer al

pescador artesanal”, publicó el pescador José Cachique en su

cuenta de Facebook.

Los problemas de la nueva norma

Pescadores de Ancón. Foto: The Nature Conservancy

“Recaudar más y mejor información sobre cómo se lleva a cabo

la actividad pesquera permite avanzar hacia una sostenibilidad

de la misma desde un punto de vista ambiental, pero también

económico y social”, asegura Leslie.

En cuanto a lo ambiental, la información permite tener un mejor

control sobre lo que se pesca y por ende tomar decisiones

para que la actividad no afecte las poblaciones de

peces y otros recursos marinos.

En el ámbito social, visibilizar mejor quiénes son los trabajadores

de la pesca permite trabajar en el mejoramiento de las condiciones

laborales y, además, acelera el proceso. “El pescador a

veces tiene que viajar media hora para presentar una documentación

en una oficina y esperar cuatro días a que le den

permiso para zarpar”, cuenta Leslie. Con un método digital, en

cambio, podrían tener dicho permiso casi de inmediato, asegura.

Al mismo tiempo, en lo económico, los mercados internacionales

están requiriendo cada vez más que los productos puedan

ser trazados para evitar la pesca ilegal, explica la experta de

WWF. Si eso se cumple, es posible dar un valor agregado a los

productos y que el pescador reciba una compensación por registrar

el detalle de sus actividades, agrega.

El acceso a la tecnología es el primer gran reto que supone

esta medida. “Empezando porque la mayoría de los pescadores

no tienen computadora, no todos tienen teléfonos inteligentes

y en muchos lugares no hay acceso a internet”, explica Leslie.

Además, “no necesariamente se tiene el nivel educativo suficiente

que permita entender cómo registrar la información en

los formatos”, puntualizó uno de los pescadores que participó

de una reunión con WWF para exponer las preocupaciones respecto

de la norma.

Por otra parte, los pescadores aseguran que no se les ha comunicado

cómo se utilizará la información que se registre en el

Sitrapesca. “Eso genera muchos miedos porque pueden pensar

que la información, por ejemplo, se la va a entregar a la industria,

que van a perder sus áreas de pesca”, explica la directora

de WWF. Incluso otro de los pescadores que participó en la

reunión con la organización, señaló su desconfianza ante la

posibilidad de que la información pueda ser “filtrada a la

competencia, esto es, la flota pesquera China en el caso de la

pota (calamar)”.

Otra de las preocupaciones tiene que ver con la alta tasa de

informalidad en la que miles de pescadores artesanales trabajan.

Hasta ahora solo unas 200 embarcaciones de 3353 tienen

un permiso de pesca. El problema de esto es que “un pescador

informal, que vemos que es la gran mayoría, simplemente no

va a poder cumplir (con la obligatoriedad de utilizar el Sitrapesca)”,

explica el ingeniero pesquero Renato Gozzer.

Pescadores artesanales del Perú capturando Pota. Foto: Global

Fishing Watch

Revista Pesca Suplemento julio 2021 84


Además, el experto agrega que el sistema está pensado “desde

un punto de vista de fiscalización sancionador y no como un

estímulo para justamente mejorar, integrarse en la economía

formal”.

En conclusión, los expertos señalan que si bien la intención ha

sido buena ya que la trazabilidad es necesaria, “la oposición de

los grupos artesanales viene porque es una cosa impuesta, que

no ha sido piloteada, que no ha sido probada, que no plantea

un programa de involucramiento que sea progresivo, que sea

bien pensado”, dice Gozzer.

La preocupación ahora, dice Leslie, es que “si se cierra la puerta

porque el pescador no entendió bien, porque el mensaje fue

mal transmitido, reabrirla va a ser mucho más difícil”.

Los pasos a seguir

Que se generen avances en el sistema de trazabilidad “es una

muy buena noticia”, insiste Leslie, “pero sí debe haber un proceso

de capacitación, de acompañamiento, de dar plazos un

poco más flexibles para que el pescador esté preparado para

asumir este cambio de comportamiento radical con respecto a

la actividad, un cambio que no es fácil y que requiere de un

proceso bastante más largo del que se ha propuesto”, dice la

experta.

En primer lugar, para solucionar el problema del acceso a la

tecnología, WWF plantea la alternativa de seguir utilizando formatos

físicos al mismo tiempo que se realizan capacitaciones a

los pescadores para que aprendan a usar el Sitrapesca.

Pero además sería necesario explorar alternativas, como el uso

de mensajes de texto, para aquellas personas que no tienen

teléfonos inteligentes, explica Leslie. Pero también sería necesario

encontrar alternativas para sortear la dificultad que implica

que un pescador no tenga el dinero para mantener un saldo

que le permita acceder a internet. En ese caso “estamos empezando

a explorar un sistema que se llama fishcoin que está basado

en Bitcoin (o criptomoneda)”, asegura Leslie. El sistema

funcionaría de la siguiente manera: “yo pescador le pongo un

precio a la información que estoy ingresando al sistema, por

ejemplo, 10 soles. El comprador que quiere información sobre

el historial del producto, me paga ese valor a través de este

sistema fishcoin. Ese dinero lo puedo usar para pagar mi saldo

porque ya hay un acuerdo con la empresa telefónica de hacer

ese intercambio”, explica Leslie y asegura que el método ya

está siendo probado en algunos países.

Por otra parte, los expertos han reparado en la necesidad de

que la información pueda ser compartida con diferentes entidades

del Estado, así como otros actores como instituciones académicas,

organizaciones de la sociedad civil o con los mismos

pescadores para que puedan acceder a los datos . El problema

es que “hoy no está claro cómo es que se puede dar

ese acceso”, dice Leslie.

Pescadores artesanales capturando Pota. Foto: Global Fishing

Watch

Pero, además, el sistema no debería impedir que se desarrollen

sistemas adicionales que lo complementen con información, por

ejemplo, financiera. A modo de ejemplo, “WWF Filipinas está

trabajando en un sistema de trazabilidad que le da información

a los bancos para que ellos puedan crear perfiles de crédito a

los pescadores”, cuenta Leslie. Muchas veces los pescadores no

son sujetos de crédito debido principalmente a la informalidad

con la que operan y, por lo mismo, si desean pedir un préstamo

lo deben hacer por medio de un intermediario al que deben

pagar altos intereses. En cambio, la información de la trazabilidad

se pueden compartir con los bancos para que ellos digan

‘sí, esta persona es sujeto de crédito porque aquí tenemos una

justificación de cuánto producto maneja y a qué precios’ ”, explica

la experta. “Hay muchos beneficios que pueden salir del

sistema, pero necesitamos que haya más compartir de la información”,

agrega.

Sin embargo, Juan Carlos Sueiro repara en que para que sea

efectivamente posible pasar de un sistema manual a uno digital,

es necesario crear normas, procedimientos e instrumentos

adicionales. “Por ejemplo, tengo que tener una base estándar

de como voy a llamar a las especies”, dice Sueiro, ya que son

diversos los recursos marinos que son nombrados de diferentes

maneras según la zona del país. La cachema, por ejemplo, es

el mismo pez que el ayanque, dice.

“Falta mucho y es lógico porque nada de trazabilidad se va a

resolver con una sola norma”, señala el experto. “Es un proceso

para el que faltan varias otras cosas que todavía no están

desarrolladas”, asegura.

Por ahora la normativa está siendo discutida y no hay certeza

de que finalmente sea publicada debido a que un nuevo gobierno

deberá asumir el 28 de julio.

Imagen principal: Foto: Percy Bayona

Fuente

https://es.mongabay.com/2021/07/decreto-pescadoresartesanales-genera-polemica-peru/

Revista Pesca Suplemento julio 2021 85


PESCA: CUÁLES SON LOS 10 PAÍSES QUE MÁS

SUBSIDIAN LAS FLOTAS QUE DEPREDAN LOS

MARES DEL MUNDO

Por Sergio Serrichio

Las diez naciones que más subsidian sus pesqueros explican el

69% del total de subvenciones mundiales y dedican más de un

tercio a la pesca en aguas remotas

Una imagen nocturna de buques extranjeros pescando en las

inmediaciones del Mar Argentino

Las 10 naciones que más subsidian la pesca destinan a ese fin

USD 15.400 millones anuales, el 69% de las subvenciones

mundiales a la pesca, dice una investigación de Oceana, una

organización dedicada al estudio y protección de los océanos y

que en base a datos del año 2018, los últimos disponibles, calculó

en USD 22.200 millones el monto anual de subsidios pesqueros.

El Top 10 de naciones subsidiadoras lo encabeza China, con

USD 5.900 millones, y el podio lo completan Japón, con USD

2.100 millones, y Corea del Sur, con USD 1.500 millones. Luego

siguen Rusia (USD 1.200 millones), EEUU y Tailandia (USD

1.100 millones cada una), Taiwán y España (USD 700 millones

cada una) y cierran la lista España (USD 600 millones) y Noruega

(USD 500 millones).

Las 10 naciones que más subsidian la pesca, según el estudio

de Oceana. Más de un tercio se destinan a la pesca en aguas

remotas a los países subsidiadores.

Más de un tercio de los subsidios, dice el estudio, se destina a

pesca en alta mar y en aguas territoriales de países menos

desarrollados muy distantes de los países de origen de las flotas

subsidiadas y afectan las pesquerías de 116 naciones, que

resultan así perjudicadas.

Las más perjudiciales

“En términos generales, las subvenciones perjudiciales son pagos

que permiten que los pescadores viajen más lejos, permanezcan

en el mar más tiempo o tengan mayor capacidad que

sin dichas ayudas”, dice un pasaje, apuntando a uno de los

problemas que aquejan al sector pesquero argentino, que ha

denunciado reiteradamente la acción depredadora de flotas

extranjeras, en particular chinas, en el Mar Argentino y en la

llamada “Milla 201”, con verdaderas ciudades nocturnas operando

en la captura de especies cotizadas como el calamar.

Revista Pesca Suplemento julio 2021 86


El principal ítem subsidiado en el caso de los pesqueros chinos,

dicen las empresas argentinas, es el combustible, a lo que

agregan pagos ínfimos a la tripulación pesquera, lo que les

brinda una ventaja competitiva adicional.

Otra imagen, desde un buque argentino, señalando el límite de

las 200 Millas de "Zona Económica Exclusiva" de la Argentina y

la violación de centenares de pesqueros extranjeros

De los USD 15.400 millones en subsidios de los 10 principales

países, el estudio precisa que USD 5.300 millones se destinan a

pesca en aguas remotas, lo que los vuelve particularmente perjudiciales,

según el estudio, elaborado por Daniel Skerritt y

Rashid Sumaila, de la Universidad de British Columbia.

De hecho, el trabajo subraya que para pesca en aguas distantes

China es “una vez más, el principal otorgador de

subvenciones perjudiciales, con un volumen de ayudas

de USD 2.900 millones (esto es, más de la mitad), mientras

que la mayor huella acumulativa de subvenciones

perjudiciales se localiza en aguas japonesas, donde se

estima que las flotas de larga distancia de otras potencias pesqueras

han gastado USD 1.400 millones”. Japón es, a su vez, el

segundo mayor subsidiador de pesca.

Reunión en la OMC

El estudio de Oceana se difunde a dos semanas de la reunión

de nivel ministerial que la Organización Mundial del Comercio

(OMC) realizará el 15 de julio a fin de acordar normas para reducir

las subvenciones pesqueras que potencian la sobrecapacidad

de las flotas, la sobrepesca y la pesca ilegal, no declarada

y no reglamentada (INDNR).

“Oceana insta a los Estados miembros de la OMC a que pongan

freno a las subsidios pesqueros perjudiciales que facilitan la

sobreexplotación y la pesca de larga distancia no sostenible”,

dice un comunicado de la ONG que acompañó la difusión del

estudio.

Un esquema de los montos y niveles de subsidios y los volúmenes

capturas, en volumen

En las aguas de los países menos desarrollados las capturas y

los subsidios recibidos por flotas extranjeras “exceden con creces

las de la flota nacional”, dice el paper, que destaca que

“con subvenciones que a menudo suponen entre el 20% y el

40% del valor de las capturas, resulta altamente probable que

las flotas de larga distancia no fueran rentables si no contaran

con las subvenciones pesqueras y el acceso sin restricciones a

las aguas territoriales de otras naciones”.

Como caso extremo de país pobre con aguas depredadas por

flotas extranjeras Oceana señala el caso de Guinea Bissau

(África), donde los subsidios a la pesca extranjera son 1.173

veces superiores al valor de la pesca nacional.

“La disparidad entre el coste y los beneficios de las subvenciones

pesqueras tiene verdaderas implicaciones morales y éticas.

De media, para conseguir el acceso de sus flotas de larga distancia

a aguas africanas, las potencias pesqueras extranjeras

destinan en dólares dos veces lo que África ofrece a sus propias

pesquerías nacionales. Para algunos países de África occidental,

el pescado supone hasta el 60% de la proteína de su

dieta alimentaria”, dijo al respecto Rashid Sumaila, uno de los

coautores del estudio.

Un sobrevuelo nocturno en los límites del Mar Argentino

“Tras 20 años de dilaciones, se nos acaba el tiempo y el pescado,

hay que dejar de subsidiar la sobrepesca de inmediato. Ya

hace mucho tiempo que la OMC habría tenido que adoptar normas

para eliminar las subvenciones pesqueras perjudiciales; es

la mayor acción específica para garantizar un océano con pes-

Revista Pesca Suplemento julio 2021 87


cado abundante en el futuro”, dijo a su vez Andy Sharpless,

Director ejecutivo de Oceana.

Qué hacer

Concretamente, de cara a la reunión del 15 de julio de la OMC,

la ONG pide: 1) Prohibir las subvenciones perjudiciales a la pesca

y todas las actividades de apoyo relacionadas fuera de la

propia jurisdicción de cada estado miembro de la organización;

2) Pedir a los principales otorgadores de subsidios que asuman

la mayor parte de la responsabilidad a la hora de eliminar las

subvenciones perjudiciales y redirigir dichos fondos a ámbitos

beneficiosos; y 3) Desarrollar un marco para la mitigación de

las subvenciones pesqueras perjudiciales que sea transparente,

imponga plazos concretos, se base en resultados y cuente con

normas claras de notificación de datos para todos los estados

miembros.

Oceana fue fundada en 1999 después de un estudio que constató

que menos del 0,5% de los fondos de ayuda mundiales a

través de ONGs y Fundaciones se destinaba al cuidado del

Océano. Entre los influencers y famosos que apoyan la organización

se cuentan Miguel Bosé, Pierce Brosnan, Morgan

Freeman, Harrison Ford, Sting y Barbra Streisand.

Fuente

https://www.infobae.com/economia/2021/07/03/pesca-cualesson-los-10-paises-que-mas-subsidian-las-flotas-que-depredanlos-mares-del-mundo/?

fbclid=IwAR1cKrlYGd_mg1YT5TUH1fQT6113lzoJw7SqLQJ02S5x

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PESCA, PROTECCIONISMO E

IMPUESTOS EN LOS EUA DESDE SU

CREACIÓN HASTA SU

INDEPENDENCIA

Por Fernando Del Corro

Los Estados Unidos de América surgieron por la pesca, crecieron

por el proteccionismo y se independizaron por los impuestos,

bien puede ser una síntesis de la conformación histórica de

esa gran futura potencia mundial durante sus primeros dos

siglos de existencia como colonia del imperio británico al cual

una centuria más tarde desplazara como cabeza del sistema

económico internacional.

Los EUA, de cuya independencia de la corona británica se cumplen

hoy 245 años, constituyen un paradigma de cómo la historia

de los países está fuertemente marcada por los procesos

económicos en los que se vieron involucrados desde su aparición

como tales hasta su extinción o hasta nuestros días, según

los casos.

Richard Amerike.

La declaración de la Independencia, elaborada por Thomas

Jefferson, luego su tercer presidente, se produjo el 4 de julio

de 1776, apenas 22 días después de que el notable pensador

escocés Adam Smith diese a conocer su monumental obra “Una

investigación sobre la naturaleza y causas de la riqueza de las

naciones” (An Inquiry into the Nature and Causes of the Wealth

of Nations). Jefferson, uno de los “Padres Fundadores” del país,

agrupando entonces trece de las colonias británicas, falleció el

4 de julio de 1826, cuando se cumplían, exactamente, 50 años

de la declaración de 1776.

Resulta por demás interesante que el sistema político conocido

como democracia implementado en la constitución sancionada

en 1787, como lo señalaran el propio Jefferson y Benjamín

Franklin, entre otros, surgió de los 117 artículos de la constitución

iroquesa del Siglo XII, tema profundamente estudiado en

1987 al cumplir aquella 200 años, durante el seminario organizado

por la Cornell University, de Ithaca, Nueva York, titulado

“The Iroquois Great Law and the U.S. Constitution” (La Gran

Ley Iroquesa y la Constitución de los Estados Unidos). La iroquesa,

de las seis naciones aborígenes del centro este de América

del Norte, es la segunda constitución de que se tienen noticias

luego de la vikinga de Islandia de 930 que diera lugar al

primer parlamento democrático históricamente conocido.

Claro que para llegar a la declaración de la Independencia de

Revista Pesca Suplemento julio 2021 88


1776 que tuvo como jefe militar y primer presidente al virginiano

George Washington, se sucedieron las diferentes andanzas

de navegantes europeos, comenzando por los propios vikingos

en el Siglo X hasta las del galés Richard Amerike a mediados

del Siglo XV.

por Cromwell y la declaración de la Independencia, las colonias

británicas en América habían crecido significativamente siguiendo

el camino de la industrialización en el Reino Unido del que

fueron importando tecnología a la par que desarrollaban la propia.

iroquesa.

Democracia

Los últimos estudios en los propios Estados Unidos y en el

Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte tienden a

mostrar que el nombre de América para el continente tiene

como epónimo a Amerike según los documentos hallados en

Bristol, Inglaterra, del mismo Siglo XV cuando, entre otras cosas,

contratara al marino genovés Giovanni Caboto para que

viajase a través del Océano Atlántico y bautizase como Amerike

las tierras a las que arribara.

Amerike poseía una flota pesquera que llegaba hasta las costas

del actual Canadá y regresaba a Bristol cargada de bacalao

salado, una técnica de conservación aprendida de los aborígenes

quiénes probablemente la habían conocido de los vikingos

que ya la practicaban desde siglos atrás en Escandinavia. Cabe

señalar que el escudo de armas de la familia Amerike, cuyos

marinos enseñaron a Cristóbal Colón la ruta hacia América, es

muy parecido a la actual bandera de los Estados Unidos de

América, cuyas tierras se fueron colonizando bajo la hipotética

búsqueda de la isla Brassyle.

Las colonias británicas utilizaban políticas de producción similares

a las de sus metrópolis por lo cual crecían de manera similar

y ello se profundizó a partir de 1651 cuando el gobierno

republicano de Inglaterra (que incluía a Gales) de Oliver Cromwell,

sancionara las “Actas de Navegación”, a las que Adam

Smith puntualizara como “quizá la más sabia de todas las regulaciones

comerciales de Inglaterra”. El esquema proteccionista

de las “Actas de Navegación” impidieron que barcos de otras

banderas comerciasen tanto con la metrópoli como con su

mundo colonial pero si permitían que naves radicadas en el

segundo pudieran hacerlo con la metrópoli y demás colonias.

Durante los 125 años transcurridos entre la norma establecida

Cromwell.

Pero a partir del tercero de los reyes de la casa de Hannover,

que gobernaron el RU desde el Siglo XVIII, se produjo un mayor

control político como anular disposiciones de los estados de

Carolina del Sur y Virginia y regular la justicia de todas ellas

como también se adoptaron medidas económicas de carácter

tributario que irritaron a los habitantes de las Trece Colonias.

Entre ellas estuvieron la Ley del Azúcar de 1764 que grabó a

numerosos productos como la propia azúcar y a otros como el

café, el hierro, el potasio, la seda y el vino y la Ley de la Estampilla

que puso impuestos a las publicidades en medios periodísticos,

a los testamentos y otros documentos.

El rechazo por parte de los colonos a esas medidas dio lugar a

reclamos que fueron reprimidos al punto de que murieron algunos

de los que protestaban como ocurriera el 5 de marzo de

1770 cuando se produjo “La masacre de Boston”, relacionada

con medidas aduaneras, y la violenta acción de los colonos,

provocada por razones impositivas, en “El motín del té”, en

diciembre de 1773, a partir de los cuales el ideario independentista

cobró mayor fuerza hasta su concreción el 4 de julio de

1776.

Fuente

https://marcelobonelli.cienradios.com/pesca-proteccionismo-eimpuestos-en-los-eua-desde-su-creacion-hasta-suindependencia/

Revista Pesca Suplemento julio 2021 89


LEY QUE CONSOLIDA EL PROCESO

DE FORMALIZACIÓN DE LA

ACTIVIDAD PESQUERA

ARTESANAL

Paita, 6 de julio de 2021

Carta abierta al Congreso de la República del Perú

sobre los riesgos de aprobar en el Pleno el Proyecto

de Ley Nº 07837/2020-PE*

* LEY QUE CONSOLIDA EL PROCESO DE FORMALIZA-

CIÓN DE LA ACTIVIDAD PESQUERA ARTESANAL EN EL

MARCO DEL DECRETO LEGISLATIVO 1392, DECRETO

LEGISLATIVO QUE PROMUEVE LA FORMALIZACIÓN DE

LA ACTIVIDAD PESQUERA ARTESANAL

El 6 de junio, el Poder Ejecutivo envió al Poder Legislativo

el Proyecto de Ley Nº 07837/2020-PE. Este Proyecto, que

obtuvo un dictamen favorable en tan solo una sesión y

sin la debida reflexión, posiblemente, pase a debatirse en

el Pleno del Parlamento en los siguientes días.

Este proyecto de ley buscaría que más de 2000 embarcaciones

“retomen” al proceso de formalización del que habrían

quedado excluidos años atrás. Aunque este objetivo

suene loable y justo, no viene siendo apoyado por ningún

gremio de armadores artesanales que se sienta excluido

de la formalización y, en consecuencia, tenemos indicios

razonables para presumir que estas embarcaciones no

son embarcaciones que operaban históricamente sino,

por el contrario, muchas de estas serían embarcaciones

que se han construido luego de promulgado el proceso

de formalización del Decreto Legislativo Nº 1392 en el

año 2018. En ese sentido, este decreto estaría abriendo

la puerta, de manera injustificada, a nuevos actores a la

pesquería artesanal de pota.

Nosotros, los pescadores y armadores históricos de este

recurso, queremos manifestar nuestro profundo rechazo

y, a continuación, queremos fundamentar algunas de las

razones para ello:

1. El Proyecto de Ley ha seguido un curso acelerado que

no ha garantizado la debida reflexión. No ha habido consulta

a los principales actores de la pesca artesanal ni a

instituciones académicas o técnicas especializadas en esta

materia.

2. Las conclusiones del Dictamen de la Comisión de Producción,

Micro y Pequeña Empresa y Cooperativa, así como

la información proporcionada por el propio Ministerio

de la producción, dan a entender que las embarcaciones

en discusión existían en el año 2018. Sin embargo, esto

no es acreditado en ninguna parte. Las embarcaciones

que estarían en discusión no se presentaron, en el caso

de no tener matrícula, a la etapa 2 de verificación de

existencia o, en el caso de tenerla, a la etapa 3 de otorgamiento

de certificado de matrícula. En consecuencia,

no es posible afirmar que estos barcos existieron en los

plazos adecuados para ser beneficiarios del Decreto Legislativo

Nº 1392. Sin la posibilidad de tener una prueba

material de su preexistencia al momento de dicho decreto,

no es posible afirmar que la iniciativa “consolida y permite

retornar al proceso a las

embarcaciones que quedaron fuera”. En estricto, este

proyecto buscaría incluir a embarcaciones que no pueden

probar que existían en su momento y, ante esto, tampoco

plantea mecanismos técnicos para verificar su preexistencia

ni acciones para la exclusión y desguace de posibles

embarcaciones que puedan haber sido construidas

luego del 2018.

3. Actualmente hay dos procesos de formalización de embarcaciones,

el amparado bajo el Decreto Supremo Nº

006-2016-PRODUCE (Cooperativas) y el del Decreto Legislativo

Nº 1392 (SIFORPA II). Ambos no han logrado

progresar como se esperaba, entre otras cosas, por falta

de procedimientos claramente establecidos, incumplimientos

de plazos, un diálogo respetuoso entre autoridades

y armadores artesanales y falta de transparencia. Es-

Revista Pesca Suplemento julio 2021 90


to, como sucedería en cualquier actividad, genera falta de

predictibilidad y estancamiento de los procesos. Por eso,

tras cinco años de procesos de formalización, se ha avanzado

muy poco en las ~3300 embarcaciones incluidas y,

en ese contexto, resulta inverosímil que el proceso se

consolide aumentando ~2000 embarcaciones que no

pueden acreditar su existencia. Lo coherente debería ser:

1) terminar primero la formalización de las que iniciaron

el proceso en su debido momento, 2) comprobar o descartar

que realmente existan más embarcaciones por formalizar

y 3) decidir si es pertinente o no una normativa

que abra la puerta, por última vez, a la pequeña cantidad

de embarcaciones que se hubieran quedado en el camino

(que seguramente serán, por amplio margen, menos de

2000).

4. Por último, también hay implicancias socioeconómicas

y de sostenibilidad que no se han evaluado por el apresuramiento

y falta de consulta a los especialistas del sector

pesquero. Las embarcaciones en mención se dedican

principalmente a la pesquería de pota (Dosidiscus gigas),

que es un calamar que aguanta altas tasas de explotación,

pero que tiene un mercado limitado por la capacidad

de producción de productos congelados para la exportación.

En los últimos años, y cada vez con más frecuencia,

se han experimentado temporadas de pesca en

las que se genera un suministro superior al que el mercado

tiene capacidad de adquirir. En dichos momentos se

malogra gran parte del recurso por no tener donde venderlo,

los precios caen hasta precios ínfimos en los que

ya no resulta rentable seguir pescando y se generan conflictos

sociales entre pescadores y armadores y entre armadores

y plantas de procesamiento. En ese contexto,

incluir más de 2000 barcos al sistema logrará que estos

escenarios se vuelvan cada vez más frecuentes y que se

desplace de la actividad a sus actores históricos.

Por todo esto, señores Congresistas de la República, les

pedimos que actúen de manera prudente y dejen este

importante tema para una discusión futura y más amplia

en el siguiente quinquenio de gobierno. De esta manera

prosperará un futuro decreto legislativo que genere impactos

positivos para el sector.

Atentamente,

1. Asociación de Armadores Pesqueros Artesanales Mar

de Paita – APAMARPA

2. Asociaciones de Pescadores de Calamar Gigante de la

Provincia de Paita

3. Asociación de Pescadores y Armadores Artesanales de

Paita y Caletas – APAAPC

4. Asociación de Pescadores Artesanales y Anexos de la

zona de El Toril Paita

5. Cooperativa Pesquera Jehová Rey de Reyes – La Islilla

6. Asociación de Armadores Artesanales – Caleta de Yacila

7. Asociación de Pescadores Artesanales dedicados a la

extracción de pota, perico y otros en Puerto Rico de Bayóvar

– Apadexpo Bayóvar

8. Asociación de Pescadores Artesanales dedicados a la

extracción de pota, perico y otros en Parachique – La Bocana

- Apadexpo

9. Asociación de Armadores Artesanales de Consumo Humano

Directo de Paita – AAARCUDIPA

10. Cooperativa Pesquera jehová es mi Pastor; nada me

faltará – La Tortuga

11. Asociación de Pescadores y Armadores Artesanales de

Pesca de Altura La Islilla – APAAPAI

12. Cooperativa Pesquera San José Limitada

13. Gremio de Pescadores Artesanales de La Tortuga

14. Sindicato de Pescadores de Calamar Gigante y Pesca

de Altura del Puerto de Paita - SIPECGPAP

Asimismo, les pediríamos que enfoquen sus esfuerzos en

apoyar al Ministerio de Defensa y, en específico, a la Dirección

General de Capitanías y Guardacostas, para que

logre modernizar y agilizar los procedimientos para la obtención

del nuevo certificado de matrícula. Como saben,

recientemente el INDECOPI ha declarado como barrera

burocrática el instrumento legal que dicha institución utilizaba

para entregar dicho título habilitante. En consecuencia,

es imprescindible que lo reemplace por uno nuevo

que sea idóneo y acorde a lo que mandata la normativa.

Revista Pesca Suplemento julio 2021 91


POR::IAN URBINA

EL OLOR DEL DINERO

En la mañana del 22 de mayo de 2017, la comunidad de Gunjur

descubrió que la laguna de Bolong Fenyo se había vuelto de

color carmesí durante la noche y estaba salpicada de peces

muertos flotando. Los resultados de los estudios fueron alarmantes.

El agua contenía el doble de arsénico y 40 veces la

cantidad de fosfatos y nitratos considerados seguros. La contaminación

a estos niveles solo podría tener una fuente:

desechos vertidos ilegalmente de una planta procesadora de

pescado china llamada Golden Lead, que opera en el borde de

la reserva.

atraído a cientos de observadores de aves y otros turistas que

lo visitan cada año, lo cual potencia también su salud económica.

Una toma aérea de un barco de pesca de Gambia con pescadores

de Gambia Crédito: Fábio Nascimento/ The Outlaw Ocean

Project”

Gunjur, una ciudad de unas 15,000 personas, está situada en

la costa atlántica del sur de Gambia, el país más pequeño del

continente africano. Durante el día, sus playas de arena blanca

están llenas de actividad. Los pescadores conducen sus

largas canoas de madera pintadas de colores vibrantes

hacia la orilla, donde pasan sus capturas, que aún flotan,

a las mujeres que esperan a la orilla del agua. El

pescado se transporta a los mercados al aire libre cercanos en

carretillas de metal oxidado o en cestas en equilibrio sobre las

cabezas. Los niños pequeños juegan al fútbol mientras los turistas

observan desde sus tumbonas. Al caer la noche, el trabajo

termina y la playa se llena de hogueras. Hay lecciones de

percusión y kora; hombres con el pecho engrasado luchan en

combates de lucha tradicionales.

Si uno se introduce cinco minutos tierra adentro encontrará un

entorno más tranquilo, una reserva de vida silvestre conocida

como Bolong Fenyo. Establecida por la comunidad de Gunjur

en 2008, está destinada a proteger 320 hectáreas de playa,

manglares, humedales, sabanas y una laguna alargada. La laguna,

de 700 metros de largo y unos pocos cientos de ancho,

ha sido un hábitat exuberante para una notable variedad de

aves migratorias, así como delfines jorobados, murciélagos frugívoros,

cocodrilos del Nilo y monos del género Callithrix. El

lugar constituye una maravilla de la biodiversidad, y por tanto

resulta clave para la salud ecológica de la región; además, ha

Pero en la mañana del 22 de mayo de 2017, la comunidad de

Gunjur descubrió que la laguna de Bolong Fenyo se había vuelto

de color carmesí durante la noche y estaba salpicada de peces

muertos flotando. "Todo es rojo", escribió un reportero

local, "y todo ser vivo está muerto". Algunos residentes

se preguntaron si la escena apocalíptica era un presagio de un

futuro señalado con sangre. Lo más probable es que las Ceriodafnia,

o pulgas de agua, hayan enrojecido el agua en respuesta

a cambios repentinos en el pH o los niveles de oxígeno. Los

lugareños alertaron poco después de que muchas de

las aves habían dejado los nidos cercanos a la laguna.

Algunos residentes llenaron botellas con agua de la laguna y

las llevaron a la única persona del pueblo que pensaron que

podría ayudar: Ahmed Manjang. Nacido y criado en Gunjur,

Manjang vive ahora en Arabia Saudí, donde trabaja como microbiólogo.

Sucedió que en ese momento él estaba en el lugar

visitando a su familia lejana y recogió sus propias muestras

para analizarlas, enviándolas después a un laboratorio

en Alemania.

Los resultados fueron alarmantes. El agua contenía el doble de

arsénico y 40 veces la cantidad de fosfatos y nitratos considerados

seguros. La primavera siguiente, Manjang escribió una

carta al ministro de Medio Ambiente de Gambia, calificando

la muerte de la laguna como "un desastre absoluto".

La contaminación a estos niveles, concluyó Manjang,

Revista Pesca Suplemento julio 2021 92


solo podría tener una fuente: desechos vertidos ilegalmente de

una planta procesadora de pescado china llamada Golden Lead,

que opera en el borde de la reserva. Las autoridades ambientales

de Gambia multaron a la empresa con 25,000 dólares,

una cantidad que Manjang describió como "insignificante y

ofensiva".

Golden Lead es la avanzadilla de una ambiciosa agenda

económica y geopolítica china conocida como la Nueva

Ruta de la Seda, que según el gobierno de Pekín está destinada

a generar buena voluntad en el extranjero, impulsar la

cooperación económica y brindar oportunidades de desarrollo

de otra manera inaccesibles a las naciones más pobres.

Como parte de la iniciativa, China se ha convertido en el mayor

financiador extranjero de infraestructura en África,

acaparando el mercado en la mayoría de los proyectos

de carreteras, oleoductos, centrales eléctricas y

puertos del continente.

En 2017, China canceló 14 millones de dólares en deuda de

Gambia e invirtió 33 millones para desarrollar la agricultura y la

pesca, incluida Golden Lead y otras dos plantas de procesamiento

de pescado a lo largo de los 80 kilómetros de costa

gambiana. A los residentes de Gunjur se les dijo que Golden

Lead traería puestos de trabajo, un mercado de pescado

y una carretera recién pavimentada de cinco kilómetros a

través del corazón de la ciudad.

Golden Lead y las otras fábricas se construyeron rápidamente

para satisfacer la creciente demanda mundial de harina

de pescado, un lucrativo polvo dorado que se obtiene

pulverizando y cocinando pescado. Exportada a

los Estados Unidos, Europa y Asia, la harina de pescado se

utiliza como un suplemento rico en proteínas en la floreciente

industria de la piscicultura o acuacultura.

El volumen de pescado que consumen este tipo de factorías es

enorme: una sola planta en Gambia ingiere más de 7,500

toneladas de pescado al año, la mayoría de un tipo local de

sábalo conocido como bonga, un pez plateado de unos 25 centímetros

de largo.

Un montón de redes de pesca junto a los pescadores de Gambia

y sus embarcaciones. Crédito: “Fábio Nascimento/ The

Outlaw Ocean Project”

Para los pescadores de la zona, la mayoría de los cuales arrojan

sus redes a mano desde piraguas impulsadas por pequeños

motores fueraborda, el auge de la acuicultura ha transformado

sus condiciones de trabajo diarias: cientos de barcos pesqueros

extranjeros legales e ilegales, incluidos arrastreros industriales

y cerqueros, recorren las aguas de la costa de Gambia,

diezmando las poblaciones de peces de la región y

poniendo en peligro los medios de vida locales.

En la lonja de Tanji, en el verano de 2019, Abdul Sisai se paró

en una mesa y puso a la venta cuatro bagres de aspecto enfermizo.

La mesa estaba llena de moscas, el aire era denso por el

humo de los cobertizos de ahumado de pescado cercanos y las

gaviotas bombardeaban amenazadoras en picado en busca de

sobras. Sisai dijo que el bonga había sido tan abundante hace

dos décadas que en algunos mercados se ofracía gratis. Ahora

cuesta más de lo que la mayoría de los residentes locales

pueden pagar. Sisai complementa sus ingresos vendiendo

baratijas cerca de los centros turísticos por las noches.

“Sibijan deben”, dijo Sisai en mandinka, uno de los principales

idiomas de Gambia. Los lugareños usan la frase, que se refiere

a la sombra de la palmera alta, para describir los efectos de las

industrias extractivas de exportación: las ganancias son disfrutadas

por personas que están lejos de la fuente: el tronco. En

los últimos años, el precio del bonga ha aumentado exponencialmente,

según la Asociación para la Promoción y el Empoderamiento

de los Pescadores Marinos, un grupo de investigación

y educación con sede en Senegal. La mitad de la población de

Gambia vive por debajo del umbral internacional

de pobreza, y el pescado, principalmente bonga, representa

la mitad de las necesidades de proteínas animales

del país.

Después de que Golden Lead recibiera la multa, en 2019, la

empresa dejó de liberar su efluente tóxico directamente a la

laguna. A cambio, instaló una larga tubería de aguas residuales

debajo de una playa pública cercana, arrojando los

desechos directamente al mar. Los nadadores pronto

comenzaron a quejarse de erupciones cutáneas, el

océano se llenó de algas y miles de peces muertos fueron

arrastrados a la orilla, junto con anguilas, rayas,

tortugas, delfines e incluso ballenas. Los residentes quemaban

velas aromáticas e incienso para combatir el olor rancio

que emanaba de las plantas de harina de pescado y los turistas

usaban máscaras blancas. El hedor a pescado podrido se prendía

a la ropa, incluso después de repetidos lavados.

Jojo Huang, el director de la planta, ha dicho públicamente que

la instalación sigue todas las normas y "no bombea productos

químicos al mar". La planta ha beneficiado a la ciudad,

afirmaba al diario británico The Guardian.

En marzo de 2018, unos 150 comerciantes locales, jóvenes y

pescadores, empuñando palas y picos, se reunieron en la

playa para desenterrar la tubería y destruirla. Dos meses

después, con la aprobación del Gobierno, los trabajadores de

Golden Lead instalaron una tubería nueva, esta vez colocando

una bandera china a su lado. El gesto tenía connotaciones colonialistas.

Un paisano lo llamó "el nuevo imperialismo".

Revista Pesca Suplemento julio 2021 93


ques sin salida al mar o en cercados en alta mar que abarcan

varios kilómetros cuadrados.

La acuicultura se ha practicado de formas rudimentarias durante

siglos y tiene algunos beneficios claros respecto a la captura

de peces en la naturaleza. Reduce el problema de la pesca incidental:

las miles de toneladas de peces no deseados que

son arrastrados cada año por las redes abiertas de los

barcos de pesca industrial, solo para asfixiarse y ser

arrojados al mar. Y el cultivo de bivalvos (ostras, almejas y

mejillones) promete una forma de proteína más barata que la

pesca tradicional de especies silvestres.

Pescadores gambianos sosteniendo puñados de harina de pescado

Crédito: “Fábio Nascimento/ The Outlaw Ocean Project”

Manjang estaba indignado. "¡No tiene sentido!" me dijo, cuando

lo visité en Gunjur en el complejo de su familia, una parcela

cerrada poco mayor de una hectárea con varias casas sencillas

de ladrillos y un sembrado de yuca, naranjos y aguacates. Detrás

de las gafas de montura gruesa de Manjang, su mirada es

gentil y directa mientras habla con urgencia sobre los peligros

que enfrenta el medio ambiente de Gambia. "Los chinos están

exportando nuestro pescado bonga para alimentar

a sus peces tilapia, que luego envían de regreso a Gambia

para vendérnoslas, más caras, pero solo después de

que se hayan llenado de hormonas y antibióticos".

Además, se añade un hecho absurdo, señala, y es que

las tilapias son herbívoros que normalmente comen algas y

otras plantas marinas, por lo que deben ser entrenadas para

consumir harina de pescado.

Manjang se puso en contacto con ambientalistas y periodistas,

junto con legisladores de Gambia, pero el ministro de Comercio

de Gambia pronto le advirtió que impulsar el tema

solo pondría en peligro la inversión extranjera. El Dr.

Bamba Banja, responsable del Ministerio de Pesca y Recursos

Hídricos, se mostró despectivo y le dijo a un periodista local

que el horrible hedor era solo "el olor del dinero".

La demanda mundial de productos del mar se ha duplicado

desde los años sesenta del siglo pasado. Nuestro apetito por el

pescado ha superado lo que podemos capturar de forma sostenible:

más del 80% de las poblaciones de peces silvestres

del mundo se han derrumbado o no pueden soportar

más pesca. La acuicultura ha surgido como una alternativa:

un cambio, como le gusta decir a la industria, de la captura

al cultivo.

La industria de la acuicultura, el segmento de más rápido crecimiento

de la producción mundial de alimentos, tiene un valor

de 160,000 millones de dólares y representa aproximadamente

la mitad del consumo mundial de pescado. A pesar de que las

ventas minoristas de mariscos en restaurantes y hoteles se han

desplomado durante la pandemia, la caída se ha visto compensada

en muchos lugares por el aumento de personas

que cocinan pescado en casa. Estados Unidos importa el

80% de sus productos del mar, la mayoría de los cuales se cultivan.

La mayor parte proviene de China, con mucho el mayor

productor mundial, donde los peces se crían en grandes estan-

En India y otras partes de Asia, estas granjas se han convertido

en una fuente fundamental de empleo, especialmente para

las mujeres. La acuicultura facilita a los mayoristas asegurarse

de que sus cadenas de suministro no apoyen

indirectamente la pesca ilegal, los delitos ambientales o

el trabajo forzoso. También existe la posibilidad de obtener

beneficios ambientales: con los protocolos adecuados, la acuicultura

utiliza menos agua dulce y tierra cultivable que la mayoría

de la agricultura animal. Los productos cultivados del mar

producen una cuarta parte de las emisiones de carbono por kilo

de lo que genera la carne de vacuno, y dos tercios de lo que

produce la de cerdo.

Un mercado de pescado al aire libre en Gambia Crédito: Fábio

Nascimento/ The Outlaw Ocean Project”

Aun así, también existen costes ocultos. Cuando millones de

peces se apiñan, generan una gran cantidad de desechos. Si

están encerrados en piscinas costeras poco profundas, los

desechos sólidos se convierten en un lodo espeso en el

lecho marino, sofocando todas las plantas y animales.

Los niveles de nitrógeno y fósforo aumentan en las aguas

circundantes, provocando la proliferación de algas, matando a

los peces salvajes y alejando a los turistas. Criados para crecer

más rápido y más grande, los peces de piscifactoría a veces

escapan de sus recintos y amenazan a las especies autóctonas.

Incluso así, está claro que, si queremos alimentar a la creciente

población humana, que depende de la proteína animal, tendremos

que apelar en gran medida de la acuicultura industrial. Los

principales grupos ambientalistas han abrazado esta idea. En

un informe de 2019, Nature Conservancy pedía más inversiones

en piscifactorías, argumentando que para 2050 la

industria debería convertirse en nuestra principal fuen-

Revista Pesca Suplemento julio 2021 94


te de productos del mar. Muchos conservacionistas dicen

que la piscicultura se puede hacer aún más sostenible

mediante una supervisión más estricta, métodos

mejorados para el compostaje de residuos y nuevas

tecnologías para recircular el agua en piscinas terrestres.

Algunos han presionado para que las granjas de acuicultura

se ubiquen más lejos de la costa en aguas más profundas

y con corrientes rápidas que ayudan a diluir los efluentes.

El mayor desafío para la cría de peces es alimentarlos.

La comida constituye aproximadamente el 70% de los

gastos generales de la industria y, hasta ahora, la única

fuente de piensos comercialmente viable es la harina de

pescado. Perversamente, las granjas de acuicultura que

producen algunos de los pescados más populares, como

la carpa, el salmón o la lubina, en realidad consumen

más pescado del que envían a los supermercados y restaurantes.

Antes de que llegue al mercado, un atún

“criado en granjas” puede comer más de 15 veces su

peso en pescado silvestre que se ha convertido en harina

de pescado para él. Aproximadamente una cuarta

parte de todo el pescado capturado en el mar en todo el

mundo termina como harina de pescado, producida por

fábricas como las de la costa de Gambia. Los investigadores

han identificado varias alternativas potenciales, incluidas las

aguas residuales humanas, las algas marinas, los desechos de

la yuca, las larvas de mosca soldado y las proteínas unicelulares

producidas por virus y bacterias, pero ninguna se está produciendo

a escala asequible. De modo que, por ahora, el recurso

a mano es la harina de pescado.

El resultado es una paradoja preocupante: la industria

pesquera está tratando aparentemente de disminuir la

tasa de agotamiento de los océanos, pero al cultivar los

peces que más comemos, está reduciendo las existencias

de muchos otros pescados, los que nunca llegan a

los estantes de supermercados occidentales. Gambia

exporta gran parte de su harina de pescado a China y

Noruega, donde alimenta un suministro abundante y

económico de salmón de piscifactoría para el consumo

europeo y estadounidense. Mientras tanto, los peces de

los que dependen los propios gambianos para sobrevivir están

desapareciendo rápidamente.

En septiembre de 2019, los legisladores de Gambia se reunieron

en el majestuoso pero descuidado salón de la Asamblea

Nacional para una reunión anual, donde James Gómez, ministro

de Pesca y Recursos Hídricos del país, insistió en que “las

pesquerías de Gambia están prosperando. “Los barcos y plantas

de pesca industrial representan el mayor empleador de

gambianos en el país, incluidos cientos de marineros, trabajadores

de fábricas, conductores de camiones y reguladores de la

industria. Cuando un legislador le preguntó sobre las críticas a

las tres plantas de harina de pescado, incluido su voraz consumo

de bonga, Gómez se negó a participar. "Los barcos no

están tomando más que una cantidad sostenible", dijo,

y agregó que las aguas de Gambia incluso tienen suficientes

peces para sustentar dos plantas más.

En las mejores circunstancias, estimar la salud de la población

de peces de una nación es una ciencia confusa. A los investigadores

marinos les gusta decir que contar peces es

como contar árboles, excepto que son en su mayoría

invisibles, debajo de la superficie, y se mueven constantemente.

Ad Corten, un biólogo pesquero holandés, me explicaba

que la tarea es aún más difícil en un lugar como África

Occidental, donde los países carecen de fondos para analizar

adecuadamente sus poblaciones.

Lanchas de Sea Shepherd junto a un barco pesquero chino en

aguas de Gambia Crédito: “Fábio Nascimento/ The Outlaw

Ocean Project”

Las únicas evaluaciones fiables sobre las poblaciones de peces

en el área se han centrado en Mauritania, afirma Corten, y

muestran una fuerte disminución impulsada por la industria de

la harina de pescado. "Gambia es el peor de todos", dijo, y afirma

que el Ministerio de Pesca apenas rastrea cuántos peces

capturan los barcos con licencia, y mucho menos los que no

tienen licencia. A medida que se han agotado las poblaciones

de peces, muchas naciones más ricas han aumentado

su vigilancia marítima, a menudo intensificando

las inspecciones portuarias, imponiendo fuertes multas

por infracciones y utilizando satélites para detectar

actividades ilícitas en el mar. También han requerido que

los barcos industriales lleven observadores obligatorios e instalen

dispositivos de monitoreo. Pero Gambia, como muchos países

más pobres, ha carecido históricamente de la voluntad

política, la habilidad técnica y la capacidad financiera para

ejercer la autoridad en sus aguas.

Sin embargo, aunque no tiene barcos de policía propios, Gambia

está tratando de proteger mejor sus aguas. En agosto de

2019, me uní a una patrulla secreta que la agencia de pesca

estaba llevando a cabo con la ayuda de un grupo internacional

de conservación de los océanos llamado Sea Shepherd, que

había traído a la zona, tan subrepticiamente como pudo, una

embarcación de 56 metros bautizada como el Sam Simon. El

barco está equipado con capacidad para combustible

adicional, lo que le permite llevar a cabo largas patrullas,

y tiene un casco de acero doblemente reforzado

ante la eventualidad de un choque con otro barco.

En Gambia, las nueve millas de agua más cercanas a la costa

Revista Pesca Suplemento julio 2021 95


se han reservado para los pescadores locales, pero en un día

cualquiera, decenas de arrastreros extranjeros son visibles desde

la playa. La misión de Sea Shepherd era encontrar y

abordar a los intrusos u otras embarcaciones involucradas

en actividades prohibidas, como la captura de tiburones

solo para cortarles las aletas o la pesca con redes

para capturar peces inmaduros. En los últimos años, el

grupo ha trabajado con gobiernos africanos en Gabón, Liberia,

Tanzania, Benin y Namibia para realizar patrullas similares. Algunos

expertos en pesca han criticado estas colaboraciones

como trucos publicitarios, pero han llevado al arresto de más

de 50 barcos pesqueros ilegales.

Apenas una docena de funcionarios del gobierno local habían

sido informados sobre la misión Sea Shepherd. Para evitar ser

visto por los pescadores, el grupo trajo varias lanchas rápidas

pequeñas por la noche y las utilizó para llevar a una docena de

oficiales de pesca y de la Armada de Gambia fuertemente armados

al Sam Simon. Nos acompañaron en la patrulla dos

bruscos contratistas de seguridad privada de Israel, que estaban

entrenando a los oficiales de Gambia en procedimientos

militares para abordar barcos. Mientras esperábamos en la cubierta

iluminada por la luna, uno de los guardias de Gambia,

vestido con un impecable uniforme de camuflaje azul y blanco,

me mostró un vídeo musical en su teléfono de uno de los raperos

más conocidos de Gambia, ST Brikama Boyo. Tradujo la

letra de una canción, llamada Fuwareyaa, que significa

"pobreza": "La gente como nosotros no tiene carne y los

chinos nos han quitado el mar en Gunjur y ahora no tenemos

pescado".

Tres horas después de que nos embarcáramos, los navíos extranjeros

casi habían desaparecido, en lo que parecía ser un

escaqueo coordinado de las aguas prohibidas. Al sentir que se

había corrido la voz sobre la operación, el capitán del Sam Simon

cambió de planes. En lugar de centrarse en los barcos

sin licencia más pequeños cercanos a tierra que eran en

su mayoría de países africanos vecinos, realizaría inspecciones

sorpresa en el mar de los 55 barcos industriales

que tenían licencia para estar en aguas de Gambia.

Fue un movimiento audaz: los oficiales de la marina abordarían

barcos más grandes y bien financiados, muchos de ellos

con conexiones políticas en China y Gambia

Una toma aérea del barco pesquero chino en aguas de Gambia

Crédito: “Fábio Nascimento/ The Outlaw Ocean Project”

Menos de una hora después, nos detuvimos junto al Lu Lao

Yuan Yu 010, un arrastrero de 40 metros de eslora pintado de

azul eléctrico y marcado con rayas de óxido, operado por una

compañía china llamada Qingdao Tangfeng Ocean Fishery, empresa

que abastece a las tres plantas de harina de pescado de

Gambia. Un equipo de ocho oficiales gambianos del Sam

Simon abordó el buque con los subfusiles AK-47 al

hombro. Un oficial estaba tan nervioso que se olvidó del megáfono

que le habían asignado. Las gafas de sol de otro oficial

cayeron al mar mientras saltaba a cubierta.

A bordo del Lu Lao Yuan Yu 010 iban siete oficiales chinos y

una tripulación de cuatro gambianos y 35 senegaleses. Los oficiales

de la marina de Gambia pronto comenzaron a interrogar

al capitán del barco, un hombre bajo llamado Shenzhong Qui

que vestía una camisa manchada con tripas de pescado.

Debajo de la cubierta, 10 miembros de la tripulación

africanos con guantes amarillos y batas manchadas estaban

hombro con hombro a cada lado de una cinta

transportadora, clasificando bonga, caballa y pescado

blanco. Cerca de allí, las filas de congeladores iban desde el

piso hasta el techo y estaban apenas frías. Las cucarachas

subían por las paredes y cruzaban el suelo, donde algunos peces

habían sido pisados y aplastados.

Hablé con uno de los trabajadores que me dijo que se llamaba

Lamin Jarju y acepté alejarme para hablar. Aunque nadie podía

oírnos por encima del ensordecedor ca-thunk, ca-thunk de la

cinta transportadora, bajó la voz antes de explicar que el barco

había estado pescando dentro de la zona de nueve millas

hasta que el capitán recibió una advertencia por radio

de los barcos cercanos de que se estaba realizando

un esfuerzo policial.

Cuando le pregunté a Jarju por qué estaba dispuesto a revelar

la violación del barco, dijo: "Sígueme". Me llevó dos niveles

arriba hasta el techo de la sala de máquinas, donde trabaja el

capitán. Me mostró un gran nido de periódicos arrugados, ropa

y mantas, donde, dijo, varios miembros de la tripulación habían

estado durmiendo durante las últimas semanas, desde que el

capitán contrató a más trabajadores de los que el barco podía

acomodar. “Nos tratan como perros”, dijo Jarju.

Cuando volví a cubierta, la discusión se estaba intensificando.

Un teniente de la Armada de Gambia llamado Modou Jallow

había descubierto que el diario de pesca del barco estaba en

blanco. Se requiere que todos los capitanes mantengan libros

de registro y diarios detallados que documenten adónde van,

cuánto tiempo trabajan, qué equipo usan y qué capturan. El

teniente había emitido una orden de arresto por la infracción

y estaba gritando en chino al capitán Qui, que

estaba rojo de rabia. "¡Nadie se queda con eso!" gritó.

No estaba equivocado. Las violaciones del papeleo son comunes,

especialmente en los barcos de pesca que trabajan a lo

largo de la costa de África occidental, donde los países no

siempre brindan una guía clara sobre sus reglas. Los capitanes

de los barcos pesqueros tienden a ver los libros de registro

como herramientas de burócratas que buscan

sobornos o como azotes estadísticos de conservacionistas

Revista Pesca Suplemento julio 2021 96


empeñados en cerrar las zonas de pesca

Pero la falta de registros adecuados hace que sea casi imposible

determinar a qué velocidad se están agotando las aguas de

Gambia. Los científicos se basan en estudios biológicos, modelos

científicos e informes obligatorios de los comerciantes de

pescado para evaluar las poblaciones de peces. Y utilizan los

libros de registro para determinar los lugares de pesca,

las profundidades, las fechas, las descripciones de los

artes y el “esfuerzo de pesca”: la longitud de las redes o

líneas en el agua en relación con la cantidad de peces

capturados.

Jallow ordenó al capitán del pesquero que llevara su barco de

regreso a puerto, y la discusión pasó de la cubierta superior a

la sala de máquinas, donde el capitán afirmó que necesitaba

unas horas para arreglar una tubería; tiempo suficiente, sospechaba

la tripulación de Sam Simon para que se pusiera en contacto

con sus jefes en China y les instara a pedir un favor a los

funcionarios gambianos de alto nivel. Jallow, presintiendo una

táctica dilatoria, golpeó al capitán en la cara. "¡Lo arreglarás

en una hora!", gritó Jallow, agarrando al patrón por el

cuello. "Y te veré hacerlo". Veinte minutos después, el

Lu Lao Yuan Yu 010 se dirigía a la costa.

Durante las siguientes semanas, el Sam Simon inspeccionó 14

barcos extranjeros, la mayoría de ellos chinos y con licencia

para pescar en aguas de Gambia, y arrestó a 13 de ellos. Bajo

arresto, los barcos suelen ser detenidos en el puerto

durante varias semanas y castigados con multas de entre

5,000 y 50,000 dólares.

Todos los barcos menos uno fueron acusados de carecer de un

libro de registro de pesca adecuado, y muchos también fueron

multados por condiciones de vida inadecuadas y por violar

una ley que estipula que los gambianos deben constituir el

20% de las tripulaciones de los barcos industriales en aguas

nacionales. En un barco de propiedad china, no había suficientes

botas para los marineros, y un trabajador senegalés se pinchó

con un bagre mientras usaba chanclas. Su pie hinchado,

que rezumaba por la herida abierta, parecía una berenjena podrida.

En otro barco, ocho trabajadores dormían en un espacio

destinado a dos, un compartimiento con paredes de acero de

un metro de alto directamente encima de la sala de máquinas y

peligrosamente caliente. Cuando las olas altas chocaron

contra el barco, el agua inundó la cabaña improvisada,

donde, según los trabajadores, una regleta eléctrica casi

los electrocuta dos veces.

De vuelta en Banjul, una tarde lluviosa busqué a Manneh, el

periodista local defensor del medio ambiente. Nos reunimos en

el vestíbulo de azulejos blancos del hotel Laico Atlantic, decorado

con plantas falsas en maceta y gruesas cortinas amarillas. El

Canon de Pachelbel sonaba como música de fondo, acompañado

por el chapoteo del agua que goteaba del techo en media

docena de cubos. Manneh había regresado recientemente a

Gambia después de un año en Chipre, donde había huido después

de que su padre y su hermano fueran arrestados por activismo

político contra Yahya Jammeh, el autócrata brutal

que fue finalmente expulsado del poder en

2017. Manneh, quien me dijo que él esperaba ser presidente

algún día, se ofreció a llevarme a la fábrica de Golden Lead.

Al día siguiente, Manneh regresó en un Toyota Corolla que había

contratado para el difícil viaje. La mayor parte del camino

desde el hotel hasta Golden Lead era de tierra, que las recientes

lluvias habían convertido en un traicionero curso de slalom

de cráteres profundos y casi intransitables. El trayecto fue de

unos 50 kilómetros y duró casi dos horas. Sobre el estruendo

del coche sin silenciador, Manneh me preparó para la visita.

"Cámaras fuera", advirtió. "Y nada de criticar la harina de pescado".

Justo una semana antes de mi llegada, algunos

de los mismos pescadores que habían arrancado la tubería

de aguas residuales de la planta habían cambiado

aparentemente de lado, atacando a un equipo de investigadores

europeos que había venido a fotografiar la

instalación, arrojándoles piedras y pescado podrido.

Aunque se opusieron en su momento a los vertidos y se

han resentido por la exportación de su pescado, algunos lugareños

no desean que los medios extranjeros aireen los problemas

de Gambia.

Finalmente llegamos a la entrada de la planta, a 500 metros de

la playa, detrás de una pared de tres metros de chapa blanca.

Un hedor acre, como a cáscaras de naranja quemadas y carne

podrida, nos asaltó en cuanto salimos del coche. Entre la fábrica

y la playa había un terreno fangoso, salpicado de

palmeras y sembrado de basura, donde los pescadores

reparaban sus botes en cabañas con techo de paja. La

pesca del día estaba a la vista en mesas plegables y las

mujeres limpiaban, fumaban y secaban la pesca para

venderla. Una de ellas llevaba un hiyab empapado por

las olas. Cuando le pregunté sobre la captura, me lanzó una

mirada severa e inclinó su canasta hacia mí. Apenas estaba

medio llena. "No podemos competir", dijo. Señalando la fábrica,

agregó: "Todo va allí".

La planta Golden Lead consta de varios edificios de hormigón

del tamaño de una cancha de fútbol y 16 silos, donde se almacena

la harina de pescado seca y los productos químicos. La

harina de pescado es relativamente sencilla de elaborar y el

proceso está muy mecanizado, lo que significa que las plantas

del tamaño de Golden Lead solo necesitan alrededor de una

docena de hombres en el tajo un momento dado. Las imágenes

de vídeo tomadas clandestinamente por un trabajador

de harina de pescado en el interior de Golden Lead

Revista Pesca Suplemento julio 2021 97


revelan que la planta es cavernosa, polvorienta, caliente

y oscura. Sudando profusamente, varios hombres

introducen en un embudo de acero montones brillantes

de bonga. Una cinta transportadora lleva el pescado a una

tolva, donde un tornillo batidor gigante lo muele hasta convertirlo

en una pasta pegajosa, y luego el material pasa a un largo

horno cilíndrico, donde se extrae el aceite. El material restante

se muele en forma de polvo fino y se tira al suelo en medio del

almacén, donde se acumula en un dorado montículo de tres

metros de alto. Cuando el polvo se enfría, los trabajadores lo

colocan en sacos de plástico de 50 kilos apilados desde el suelo

al techo. Un contenedor de envío tiene capacidad para 400 bolsas,

y los hombres llenan aproximadamente de 20 a 40 contenedores

al día.

Cerca de la entrada de Golden Lead, una docena de jóvenes se

apresuraron desde la orilla a la planta con cestas en la cabeza,

rebosantes de bonga. Cerca, bajo varias palmeras alargadas,

un pescador de 42 años llamado Ebrima Jallow explica

que las mujeres pagan más por una sola cesta, pero

Golden Lead compra al por mayor y, a menudo, paga

20 entregas por adelantado, en efectivo. "Las mujeres no

pueden hacer eso", dijo.

A unos cientos de metros de distancia, Dawda Jack Jabang, de

57 años, propietario de Treehouse Lodge, un hotel con restaurante

abandonado frente a la playa, estaba de pie en un patio

lateral mirando romper las olas. “Pasé dos buenos años trabajando

en este lugar”, me dijo. "Y de la noche a la mañana,

Golden Lead destruyó mi vida". Las reservas de hotel se

han desplomado y el olor de la planta a veces es tan nocivo

que los clientes abandonan el restaurante antes de terminar la

comida.

Golden Lead ha perjudicado más que ayudado a

la economía local, afirma Jabang. Pero, ¿qué pasa con todos

esos jóvenes que llevan sus cestas de pescado a la fábrica?

Jabang rechaza la pregunta con desdén: “Este no es el empleo

que queremos. Nos están convirtiendo en burros y

monos".

La pandemia del covid-19 ha puesto de relieve la fragilidad de

este panorama laboral, así como su corrupción. En mayo, muchos

de los trabajadores migrantes de las tripulaciones

de pesca regresaron a casa para celebrar el Eid -la fiesta

que celebra el final del Ramadán- justo cuando se

cerraban las fronteras.

Dado que los trabajadores no pudieron regresar a Gambia y se

establecieron nuevas medidas de cierre, Golden Lead y otras

plantas suspendieron sus operaciones. O se suponía que debían

hacerlo. Manneh obtuvo grabaciones secretas en las que

Bamba Banja, del Ministerio de Pesca, hablaba de sobornos a

cambio de permitir que las fábricas operaran durante el cierre.

En octubre, Banja se tomó una excedencia después

de que una investigación policial descubriera que, entre

2018 y 2020, había aceptado 10,000 dólares en mordidas

de pesqueros y empresas chinas, incluida Golden

Lead.

El día que visité Golden Lead, bajé a la larga playa. Vi la nueva

tubería de aguas residuales de Golden Lead, que tenía aproximadamente

30 centímetros de diámetro, ya oxidada, corroída y

apenas visible por encima de los montículos de arena. La bandera

china había desaparecido. Al arrodillarme, pude notar

que un líquido fluía a través del conducto. En cuestión

de minutos, apareció un guardia de Gambia y me ordenó

que abandonara la zona.

El barco de Sea Shepherd, un barco de ciento ochenta y cuatro

pies llamado Sam Simon Crédito: Fábio Nascimento/ The

Outlaw Ocean Project”

Al día siguiente me dirigí al único aeropuerto internacional del

país, ubicado a una hora de la capital, Banjul, para coger mi

vuelo a casa. Mi equipaje era liviano ahora que había tirado la

ropa con olor a podrido de mi visita a la planta de harina de

pescado. En un momento del viaje, mientras sorteábamos bache

tras bache, el taxista expresó su frustración. "Este", dijo,

señalando delante de nosotros, "es el camino que la

planta de harina de pescado prometió pavimentar".

En el aeropuerto, supe que mi vuelo se había retrasado porque

una bandada de ratoneros y gaviotas había bloqueado la única

pista. Varios años antes, el gobierno de Gambia había

construido un vertedero cercano y las aves carroñeras

descendieron en masa. Mientras esperaba entre una docena

de turistas alemanes y australianos, llamé a Mustapha Manneh.

Lo encontré en casa, en la ciudad de Kartong, a 11 kilómetros

de Gunjur.

Manneh me dijo que en ese momento estaba en su patio delantero,

mirando hacia una carretera llena de basura que conecta

la fábrica JXYG, una planta china de harina de pescado,

con el puerto más grande de Gambia, en Banjul. En los pocos

minutos que habíamos estado hablando, dijo, había visto pasar

10 camiones con remolque. Levantaban espesas nubes de

polvo a medida que avanzaban y cada uno transportaba

un contenedor de 12 metros de largo lleno de harina de

pescado. Desde Banjul, esos contenedores partirían hacia

Asia, Europa y Estados Unidos. "Todos los días", dijo

Manneh, "va a más".

Fuente

https://www.univision.com/noticias/mundo/bolong-fenyo-china

-ruta-de-la-seda-agenda-geopolitica

Revista Pesca Suplemento julio 2021 98


por Michelle Carrere

FLOTAS CHINAS SE APROXIMAN A

GALÁPAGOS: ORGANIZACIONES

AMBIENTALES EXIGEN AL GOBIERNO

ECUATORIANO MAYOR FIRMEZA

Organizaciones de la sociedad civil aseguran que Ecuador mantiene

una posición tímida y débil en las discusiones internacionales

que buscan aumentar los controles a las operaciones de

las flotas extranjeras, principalmente la China, en alta mar.

Una de esas discusiones es la prohibición de los subsidios pesqueros.

Según expertos que participan en la negociación en

curso al interior de la Organización Mundial de Comercio, la

posición de Ecuador sería la menos fuerte de los países Latinoamericanos.

Nuevamente cientos de barcos chinos se aproximan a los

límites de la Zona Económica Exclusiva (ZEE) de Galápagos.

De acuerdo a estimaciones de Milko Schvartzman, el mayor

especialista en el estudio de las flotas asiáticas en América Latina,

es probable que se trate de una flota tan grande como la

que el año pasado escandalizó al mundo entero y llevó a que el

gobierno de Ecuador creara una comisión para idear una estrategia

de protección para las islas Galápagos.

El pronóstico de Schvartzman se basa en dos evidencias concretas:

más de 100 barcos chinos han cruzado desde el

Atlántico hacia el Pacífico y allí se han reunido con una extensa

flota que ya estaba en el área pescando. Imágenes satelitales

recientes muestran cómo «se están trasladando de oeste

a este con dirección a las Galápagos, con lo cual en las próximas

semanas ya van a estar sobre el borde de la ZEE del archipiélago”.

https://youtu.be/pESA8-XX7S0

Por ahora los barcos se encuentran a unas 400 millas de la ZEE

de Galápagos, aseguró el Comandante de Operaciones Navales

de la Armada del Ecuador, John Merlo. Podría pensarse que

mientras estén en aguas internacionales -y, por lo tanto, no

estén cometiendo una ilegalidad- no representan un peligro, sin

embargo, científicos y conservacionistas consideran que su sola

presencia en las fronteras de uno de los santuarios marinos

más importantes del mundo debería encender las alarmas, considerando

el posible impacto que podrían generar a la biodiversidad

marina.

La Coordinadora Ecuatoriana de Organizaciones para la Defensa

de la Naturaleza y el Medio Ambiente (CEDENMA) presentó

un reclamo ante el Ministerio de Relaciones Exteriores para que

Ecuador exija que se apliquen mecanismos internacionales para

poder controlar la pesca en aguas internacionales.

Organizaciones exigen mayor proactividad

Un primer barco ya pasó cerca de la ZEE de Galápagos. Según

precisó el Comandante Merlo, la nave cruzó desde el Atlántico

hacia el Pacífico, cruzando por el Estrecho de Magallanes. Pasó

alejado de la costa chilena, luego cercano al mar territorial peruano,

para finalmente llegar al sector de Galápagos. Sin embargo,

precisó que no se detuvo en la zona sino que “se mantuvo

en tránsito hacia el área donde se encuentra el grueso de

los buques pesqueros”.

Ese barco es el Shunxin18, pero también podría decirse que

se trata del Shun Xing 18 o del Shun Hang 18. En efecto,

Schvartzman explica que las flotas chinas suelen usar distintas

estrategias para no ser detectados cuando están cometiendo

una ilegalidad. La más conocida es apagar el sistema

satelital, otra es que varias naves usen un mismo número

de identificación y una tercera es que un mismo barco se

registre con distintos nombres -aunque muy similares entre

ellos- para confundir a las autoridades.

https://youtu.be/1W2yzd84S7s

Imagen de archivo. Armada de Ecuador vigila barcos de flota

china en límites de zona económica exclusiva de Galápagos en

2020.

“Yo no sé por qué lo han hecho”, confiesa Schvartzman, sin

embargo, asegura que “es una falta de transparencia clara”. De

hecho, sostiene que para evitar que se comentan ese tipo de

situaciones que pueden ser “trampas” para burlar los mecanismos

de control, “lo que se busca es el registro único de embarcaciones,

o sea, que haya un solo número por cada embarcación

y que sea más difícil de manipular o duplicar o transgredir”,

dice el experto. “Es una iniciativa que se está llevando a

cabo dentro de las Naciones Unidas para que los países lo hagan

de manera voluntaria”, agrega. “Lamentablemente es algo

voluntario y China es uno de los países que no se adhiere a

esto”, asegura Schvartzman.

Para asegurarse de que ni el Shunxin18 ni ninguno de los barcos

que componen esta enorme flota pesque ilegalmente en

mar ecuatoriano, la Armada desplegará, adicionalmente al control

que realiza de manera permanente, vigilancia aeromarítima

si es que las naves extranjeras se acercan a las 100 millas

del límite de la ZEE de Galápagos, aseguró el comandante

Revista Pesca Suplemento julio 2021 99


Merlo. Además, si es que la aproximación es a menos de 50

millas la vigilancia se complementará con guardacostas oceánicos.

se apliquen los mecanismos internacionales para poder hacer

algún tipo de control en las aguas internacionales”.

Sin embargo, expertos aseguran que ninguna de esas medidas

es suficiente puesto que los animales no saben de fronteras y

las especies protegidas de Galápagos, sobre todo aquellas

que son migratorias como el tiburón martillo

(Sphyrna lewini) en Peligro Crítico, el tiburón ballena

(Rhincodon typus) En Peligro o distintas especies de tortugas

marinas, muchas de las cuales también se encuentran amenazadas

según la Unión Internacional para la Conservación de la

Naturaleza, quedan expuestas a ser capturadas por los barcos

que pescan en aguas internacionales. Si bien ese peligro es

constante, la llegada de las flotas chinas, debido a su magnitud

y a su enorme capacidad de pesca, agudizaría el problema.

https://youtu.be/bM-zM7Z1glY

Imagen de archivo. Armada de Ecuador vigila barcos de flota

china en límites de zona económica exclusiva de Galápagos en

2020.

Además, “el calamar (el principal objetivo de pesca de esta flota

china) es un grupo funcional muy importante en el ecosistema

marino”, le dijo Alex Hearn, Vicepresidente de la ONG Migramar,

a Mongabay Latam. Así, si es que este recurso se reduce

“puede haber impactos ecológicos”, aseguró el biólogo

marino. De hecho, esta especie “es la comida principal del tiburón

martillo”, agregó.

La llegada el año pasado de las flotas chinas a los límites de

Galápagos reactivó la discusión internacional sobre la necesidad

de regular la pesca en alta mar o aguas internacionales,

una zona considerada el lejano oeste de los océanos.

Un lugar prácticamente sin ley donde nadie sabe qué, cuánto ni

cómo pescan los barcos.

Una de las iniciativas que se generaron entonces fue la creación,

por parte del gobierno ecuatoriano, de una comisión para

idear una estrategia de protección para las islas Galápagos. Sin

embargo, el abogado Ricardo Crespo, que es parte de la Coordinadora

Ecuatoriana de Organizaciones para la Defensa de la

Naturaleza y el Medio Ambiente (CEDENMA), asegura que “eso

quedó en nada”.

La CEDENMA presentó, el pasado 5 de julio, un reclamo ante el

Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana en el

que se precisa que el Estado ha incumplido con su obligación

de proteger los recursos marítimos del país al omitir llevar a

cabo una efectiva estrategia legal y diplomática que detenga o

desaliente las actividades extractivas que realizan las flotas extranjeras

en las zonas adyacentes al mar territorial ecuatoriano.

Según explicó el abogado Ricardo Crespo, “lo que busca el reclamo

es lograr que el Estado sea más proactivo en exigir que

LU RONG YUAN YU 668. Foto: Marine Traffic

Uno de esos mecanismos sería solicitar a la Corte Permanente

de Arbitraje de la Convención de las Naciones Unidas

sobre Derecho del Mar (Convemar) “que se apliquen medidas

provisionales para que los barcos de pabellón que están

afectando ambientalmente a las zonas, tengan que presentar

reportes de pesca, llevar observadores y ser inspeccionados”,

dice Crespo. Según el abogado, realizar esa solicitud es posible

debido a que “la Convemar establece como obligación general

proteger y preservar el medio marino, sin limitar su ámbito de

aplicación”. De hecho, según precisa el reclamo, “la Corte Permanente

de Arbitraje, ha señalado que dicha disposición se

debe interpretar como un deber de proteger y preservar el medio

marino que aplica tanto dentro de las jurisdicciones nacionales

como fuera de ellas”.

Otro mecanismo, sostiene la CEDENMA, es que el Ecuador tenga

una actitud más proactiva en la Organización Regional de

Ordenación Pesquera (OROP) del Pacífico Sur, la instancia intergubernamental

encargada de administrar los recursos pesqueros

jurel y pota en las aguas internacionales de esa región

del océano. Según precisa Crespo, Ecuador debería tener una

posición más firme para que la OROP exija a las flotas asiáticas

que instalen observadores a bordo y haga inspecciones en alta

mar.

“Para activar esos mecanismos se requiere de mayor voluntad

política, de una actitud proactiva ante los tratados internacionales

y Ecuador ha sido muy tímido. Tiene una posición débil”,

dice Crespo.

La posición de Ecuador en las negociaciones internacionales

En 2020 se cumplió el plazo para alcanzar la meta 14.6 de los

Objetivos de Desarrollo Sostenible: prohibir los subsidios que

contribuyan a la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada,

así como a la sobreexplotación pesquera.

Se trata de un importante punto en lo que respecta a la presencia

de la flota asiática en América Latina, debido a que ésta

opera lejos del mar territorial de China gracias a los subsidios

que recibe del Estado.

Revista Pesca Suplemento julio 2021 100


Un estudio publicado en 2019 en la revista científica Marine

Policy estableció que, a nivel mundial, los gobiernos destinan

35 000 millones de dólares anuales en subsidios a

la pesca. De ellos, 22 000 millones son dañinos, es decir, que

contribuyen a la sobrecapacidad pesquera. Entre ellos está el

combustible, la construcción de barcos o el equipamiento. De

esos subsidios considerados dañinos, cerca de 6000 millones,

es decir, una tercera parte, los entrega China.

se encargan de administrar la pesca de jurel y pota dentro de

su área de acción.

Hoy, 15 de julio, la Organización Mundial de Comercio (OMC)

se reunirá en una sesión virtual durante la cual los países intentarán

llegar a un acuerdo para cumplir con los compromisos de

Desarrollo Sostenible.

Ernesto Fernández, encargado de asuntos relacionados con la

reducción de las subvenciones a la pesca perjudicial de la organización

The Pew Charitable Trusts, y que participa de la discusión

en la OMC, explicó a Mongabay Latam que el texto que se

está trabajando consta de tres pilares.

El mapa muestra, en amarillo, el área de acción de la OROP del

Pacífico Sur (sprfmo). Las flotas chinas, cuando operan en la

región, lo hacen al interior de la sprfmo.

Se espera que estas instancias se encarguen de asegurar un

aprovechamiento sostenible de los recursos dentro de ese territorio

en altamar. En la práctica, sin embargo, según sostienen

diversos expertos y organizaciones, la OROP del Pacífico sur

no ha logrado controlar problemas como la sobreexplotación

pesquera por parte de las flotas chinas. Por lo tanto,

si se acuerda que se sigan otorgando subsidios a las flotas

extranjeras cuando estas operan en una OROP, China podría

continuar subsidiando a la flota que pesca calamar en los límites

de la ZEE de Galápagos y “seguirá ocurriendo lo que está

ocurriendo ahora, que es prácticamente un descontrol”, dice

Schvartzman.

Foto: Simon Ager / Sea Shepherd.

El primero busca prohibir los subsidios a aquellos barcos

que pescan ilegalmente, de manera no declarada y no reglamentada.

El segundo busca también prohibir los subsidios

cuando los recursos que se pretenden capturar están sobreexplotados.

El tercero, por su parte, tiene que ver con la prohibición

a los subsidios que contribuyan a la sobrepesca y la sobrecapacidad,

por ejemplo el combustible o la fabricación de barcos.

Sobre los dos primeros la discusión está bastante avanzada,

asegura Fernández, sin embargo, en el tercer pilar es donde se

concentra el debate, agrega.

Sobre este, uno de los punto más importantes en discusión es

si los barcos deben o no ser subsidiados por los países cuando

operan dentro del territorio marítimo de una Organización Regional

de Ordenación Pesquera (OROP). Las OROP son instancias

intergubernamentales, distribuidas en todo el mundo, que

están encargadas de administrar ciertos recursos pesqueros en

aguas internacionales. Los representantes de los países que

pertenecen a la OROP del Pacífico Sur (sprfmo), por ejemplo,

Pese a ello, lo que sorprende a especialistas como Schvartzman

y Fernández de Pew Trust es que Ecuador no está dispuesto a

que se prohíban los subsidios a la pesca en las OROPs. De hecho,

“de todos los países latinoamericanos Ecuador es el que

tiene la posición más débil en la OMC y sería importante que

tuviera una posición de las más activas o proactivas de Latinoamérica”,

insiste Schvartzman.

Mongabay Latam le preguntó a la Misión Permanente del Ecuador

ante la OMC si efectivamente apoya la propuesta de que se

sigan dando subsidios pesqueros a los barcos que pescan al

interior de las OROPs, sin embargo, hasta la publicación de

este artículo no entregó respuesta.

La expectativas sobre la reunión del 15 de julio son avanzar en

el texto final para que pueda ser finalmente aprobado durante

la Conferencia Ministerial de la OMC que se llevará a cabo el 30

de noviembre de este año.

Fuente

https://es.mongabay.com/2021/07/flotas-chinas-se-aproximana-galapagos-ecuador/

Revista Pesca Suplemento julio 2021 101


LA POTA Y LA FLOTA ARTESANAL

PERUANA

Marcos Kisner

En octubre de 2020, el Ministerio de la Producción publicó el

Decreto Supremo N° 018-2020-PRODUCE, mediante el cual

podrá autorizar incremento de flota de embarcaciones usadas

importadas para pesca de recursos explotados a través de la

derogatoria de la tercera disposición final del reglamento de la

Ley General de Pesca, que prohibía al entonces Ministerio de

Pesquería otorgar las autorizaciones mencionadas.

La condición es que estas se dediquen a la extracción de recursos

hidrobiológicos plenamente explotados o cuando se encuentre

limitado el acceso a un recurso.

No cualquier funcionario podría haber sugerido, por iniciativa

propia la norma, sino que ha debido cumplir órdenes derivadas

de una decisión política. ¿Por qué se tomó ésta en circunstancias

que la cuestión en sí no forma parte de ningún objetivo

estratégico sectorial o agenda alguna?

Es poco probable que se modernice la flota cerquera con barcos

usados. Por otro lado la existente ¿no es suficiente para las

cuotas anuales vigentes para el atún, jurel y caballa?. Queda

entonces la pota como recurso objetivo de las embarcaciones

usadas que se pretende importar.

El problema es que hasta ahora solo la flota artesanal realiza

capturas de pota y ha creado un mercado laboral para mucha

gente que se dedica a la actividad y comercializa el producto

dentro del mercado nacional, bien sea a las plantas transformadoras

o al mercado interno directamente.

Si la industria accediese a sus capturas con embarcaciones modernas,

aunque usadas, es probable que mejore su eficiencia y

su rentabilidad empresarial; pero a costa de la desaparición de

gran cantidad de embarcaciones de menor escala y artesanales

que ya no dispondrían de un mercado para sus capturas.

La libertad de mercado, en este caso, dejaría desprotegida a

una importante población que vive de esta actividad, por lo

cual si el Ministerio modifica normas para “modernizar” la flota

sacrificando a los más pequeños, sería socialmente indebido.

Hay una evaluación y una decisión política que tomar entre los

intereses de algunas empresas, los de los pescadores artesanales

y entender que al final, más allá de la norma y la política, la

realidad impone su propio paisaje. Y esta realidad, correcta o

no, muestra un rechazo total de la comunidad pesquera no

industrial hacia los barcos factoría congeladores, sean arrastreros,

palangreros o cerqueros.

El diseño de acciones para que el país disponga de una flota de

altura requiere de mayor análisis y consenso que tan solo modificar

el reglamento de la ley de pesca en forma repentina.

Más allá del fondo del asunto, la celeridad para sacar una norma

expresss que aparentemente responde a una solicitud de

parte, mientras que normas trascendentes como la de la baliza

satelital para evitar la pesca ilegal de las flotas extranjeras en

el dominio marítimo peruano no tuvieron la rapidez de atención

que la actual modificación del reglamento de la ley de pesca ha

tenido, llamó la atención.

Ahora, en enero de 2021, como parte aparente de un lobby

dirigido a crear condiciones para que la flota industrial acceda a

la pesquería de la pota, se ha publicado por el Banco Interamericano

de Desarrollo (BID), un estudio que, entre otras cosas,

recomienda la constitución de una flota de mayor escala que

extraiga el recurso pota excedente pero que ejerza su esfuerzo

pesquero en altamar, en el ámbito de la Organización Regional

de Ordenamiento Pesquero del Pacifico Sur (OROP-PS).

Queda claro que existen acciones que constituyen un lobby en

favor de la pesca industrial y en desmedro de la flota artesanal.

Los pescadores están advertidos: se les vienen con todo para

ingresar a la pesquería de la pota.

Literalmente el estudio dice, muy camuflado entre otras cosas,

“Constituir una flota nacional de mayor escala para la

extracción del recurso pota que se enfoque en el excedente

de la captura no realizada por la flota artesanal y

que ejerza su esfuerzo pesquero de manera exclusiva

en alta mar, en el ámbito de la OROP-PS. Esto tiene como

objetivo evitar que flotas extranjeras se aprovechen

de dicho excedente”, lo que sin duda alguna sería el inicio

de la desaparición de la flota artesanal potera.

Es, por lo menos, la opinión de los consultores que han elaborado

este documento por encargo del Banco Interamericano de

desarrollo: Santiago Bucaram, especialista del BID, Diana Flores

(INTELFIN), Emanuel Paredes ((INTELFIN) y Carlos E. Paredes

(INTELFIN).

Este último “estudio” puede verse en el siguiente link:

https://europa-azul.es/peru-pesca-artesanal/?

fbclid=IwAR3bwsIsp_OmZicKmmtyAVplNVHyxuI3vXrbj61KC9JO

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Revista Pesca Suplemento julio 2021 102


PERÚ TRATA DE DESARROLLAR LA

PESCA ARTESANAL

By europaazul

Santiago Bucaram, especialista del BID, Diana Flores (INTELFIN), Emanuel Paredes ((INTELFIN) y Carlos E. Paredes (INTELFIN).

BANCO INTERAMERICANO DE DESARROLLO

Perú es reconocido como una potencia pesquera a nivel

mundial debido a la alta productividad y gran abundancia

de recursos hidrobiológicos de su mar. La Organización

de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura

(FAO) lo posicionó como el segundo país en el mundo

en materia de capturas marinas, habiendo registrado

7.15 millones de toneladas en 2018. Gran parte del volumen

de estas capturas provienen de la pesca de mayor

escala, realizada con embarcaciones industriales y de alta

tecnología, orientada principalmente a la extracción y

procesamiento del recurso anchoveta para la producción

de harina y aceite de pescado, en el que Perú es el principal

productor y exportador a nivel mundial (FAO, 2019).

En el caso de la pesca artesanal la situación contrasta con

la del subsector industrial. Por ejemplo, los desembarques

de la pesca artesanal se distribuyen entre una mayor

cantidad de especies. Este subsector explota alrededor

de 300 especies (Guevara-Carrasco et al., 2017),

dentro de los que se destacan las pesquerías de pota,

perico y bonito. Además, el subsector artesanal se ve enfrentado

a problemas específicos; entre estos, la probable

sobreexplotación de los recursos y la disminución de los

ingresos de los pescadores artesanales. Ambos fenómenos

son consecuencia de la desatención de problemas

estructurales del subsector artesanal asociados a la

inadecuada gestión de información, la debilidad institucional

y al insuficiente ordenamiento pesquero. Consecuentemente,

se pudiera concluir que, hasta la actualidad, no

se ha podido aprovechar la diversidad de los recursos de

forma eficiente y beneficiar a todos los que participan de

la actividad pesquera artesanal. Todo esto decanta en

una situación aparentemente paradójica, en que la gran

riqueza del mar peruano es explotada de manera desordenada

por un número creciente de pescadores artesanales

cada vez más pobres.

Por todo lo expuesto, anteriormente es posible afirmar

que la actividad extractiva de la flota artesanal requiere

cambios y mejoras para lograr eficiencia y modernidad.

Ante esta situación, el Banco Interamericano de Desarrollo

(BID) realizó un estudio que cuantificó un estimado

del valor que se está perdiendo anualmente como costo

de oportunidad por no llevar adelante políticas y acciones

de gestión óptimas para este sector. El valor estimado

fue de más de USD 375 millones anuales para el 2019.

Esta estimación debe ser considerada como un límite inferior

del potencial de valor adicional que se podría generar

en las siguientes pesquerías: invertebrados marinos

bentónicos, múnida, perico, pota y anchoveta para el

consumo humano directo (CHD), a través de un manejo

adecuado de las mismas. El estudio fue presentado a las

actuales autoridades de PRODUCE, y consecuentemente

nos encontramos trabajando en conjunto con dicho ministerio

para dar los primeros pasos que se requieren para

solucionar la problemática anteriormente mencionada.

Específicamente, con el objeto de solucionar estos problemas

proponemos las siguientes recomendaciones de acciones

para el corto y mediano plazo

ACCIONES DE CORTO PLAZO (1-3 años)

1. Diseño e implementación de un sistema de información

y de una plataforma digital que centralice las

bases de datos de las pesquerías sobre aspectos

varios con metodologías unificadas para asignar

responsabilidades a cada institución en la generación

de información.

2. Conducir un nuevo Censo Nacional de la Pesca Artesanal

del Ámbito Marítimo, permitirá contar con

información estadística y socioeconómica actualizada

sobre el sector.

3. Aprobar una política nacional de planeación estratégica

mediante la definición de objetivos de gestión

de mediano y largo plazo para orientar el diseño y

la implementación de acciones concretas en los diferentes

niveles de gobierno.

4. Establecer un mecanismo de gestión que facilite la

articulación entre el PRODUCE y los GORE para mejorar

el desempeño de la gestión pesquera a nivel

regional y fortalecer la implementación de acciones

de política pública en la pesca artesanal.

5. Incorporar en los Reglamentos de Ordenamiento

Pesquero (ROP) un mayor detalle sobre las medidas

aplicables a la actividad pesquera artesanal, actuali-

Revista Pesca Suplemento julio 2021 103


zando los ROP aprobados e incorporando medidas

de ordenamiento a: esfuerzo pesquero, puntos de

desembarque, cuotas de captura, zonas de operación

por tipo de flota, entre otros.

• Establecer un mecanismo de evaluación y monitoreo

de los instrumentos de ordenamiento pesquero

para promover su mejora continua con indicadores

para los aspectos biológicos, pesqueros y socioeconómicos.

• Contar con otro instrumento que facilite el monitoreo

de las diferentes instituciones y dependencias.

• Incluir auditoria por parte de un tercero.

• Constituir una flota nacional de mayor escala para

la extracción del recurso pota que se enfoque en el

excedente de la captura no realizada por la flota

artesanal y que ejerza su esfuerzo pesquero de manera

exclusiva en alta mar, en el ámbito de la

OROP-PS. Esto tiene como objetivo evitar que flotas

extranjeras se aprovechen de dicho excedente.

• Desarrollar el marco normativo para promover esquemas

de co-manejo y otorgar derechos de uso

territorial en la pesquería de invertebrados marinos

bentónicos, que considere principalmente a las distintas

formas de organización pesquera artesanal

reconocidas por el PRODUCE.

• Cerrar el acceso formal a la actividad pesquera artesanal

embarcada y no embarcada con el fin de

evitar el riesgo para la sosten