VE-26 OCTUBRE 2016

rafasastre

Número 26

Octubre 2016


© Todos y cada uno de los derechos de las obras literarias, fotografías o

ilustraciones publicadas en esta revista pertenecen en exclusiva a sus

respectivos autores (aunque en algunos casos no se citen los nombres)

Ilustración de la portada: Sin título – Sarah Martínez (Valencia)

http://materpluvia.blogspot.com.es/

Diseño y edición: Rafa Sastre

Colaboraciones: revistave@hotmail.com

«En algún lugar de un libro hay una frase esperándonos

para darle un sentido a la existencia»

Miguel de Cervantes (1547-1616)

Descarga de este número de la revista (formato PDF, 4.48 MB):

http://www.mediafire.com/file/g2c1dsq7dwdcml2/VE-26+OCTUBRE.pdf


Nuestros libros

«Buffet Libre» (2015) y «El tiempo y la vida» (2016)

disponibles en AMAZON en papel y ebook

Dos libros de relatos y microrrelatos

con la participación de escritores habituales

de la revista VALENCIA ESCRIBE

¿Que no los tienes? ¡Y a qué estás esperando!


Índice

Rentrée (Rafa Sastre) Pág. 1

I Concurso de Relato Rápido «Valencia Escribe» Pág. 3

Grandes profesionales des estilismo (Rafa Olivares) Pág. 5

Miedo (Marisa Martínez) Pág. 7

Retrato de familia (Conxa Gausí) Pág. 9

Bacu (Rafael Blasco) Pág. 11

Cosas de la edad (Enrique Mochón) Pág. 13

¿Hay vida después de Blogger? (Alfredo Cot) Pág. 15

La verdadera historia … (Pepe Sanchis) Pág. 17

Campos de Castilla (Inmaculada Sastre) Pág. 19

Espejismos (Nicolás Jarque) Pág. 21

Meditando (Luis M. Martín) Pág. 23

Un atardecer en Éfeso (Lu Hoyos) Pág. 25

Florecer (Aldana Giménez) Pág. 27

El dios del futuro (Esther Moreno) Pág. 29

Mía (Gladys Alonso) Pág. 31

Otra oportunidad (Carmen Fabiá) Pág. 33

Sueño corto (Isabel Sifre) Pág. 35

Cándido juega entre tinieblas (Belén Mateos) Pág. 37

El templo (Sarah Martínez) Pág. 39

Chasco (Rafa Sastre) Pág. 41

Un día de septiembre (Carmen Martínez) Pág. 43

Se extingue mi llama (Eva C. Franco) Pág. 45

Servicio de Cartería (Manuel Serrano) Pág. 47

Me estoy quitando (Aurora Losa) Pág. 51


A Tiger (M.Luisa Pérez) Pág. 53

Travesuras (Vivian Rodríguez) Pág. 55

Poema de amor (Toni Ávila) Pág. 57

El que ríe el último (Concha García) Pág. 61

Esperanza de pobre (Manoli Vicente) Pág. 63

Yo trabajo con mis manos (Vicente Montemayor) Pág. 65

Querido Víctor (Susana Gisbert) Pág. 67

Es otoño y no llueve (Rosi Serrano) Pág. 69

Grandes frases de grandes autores/as Pág. 71

Valencia Escribe en las redes Pág. 72

La foto de Miguel Pág. 74


Ilustración de Igor Morski (Polonia) http://www.igor.morski.pl/


Rentrée

No sé si hemos vencido al verano, o el verano nos ha vencido a

nosotros. El hecho es que han pasado volando tres meses y aquí

estamos, de nuevo, ofreciendo guerra literaria —la mejor de las

guerras— a los amantes de las letras. Tanto a los entusiastas de la

lectura como a los aficionados a la escritura.

En este nuevo número observaréis nuevas incorporaciones al

elenco de narradores y poetas que han pasado (muchos de ellos para

quedarse) en esta casa de todos que, con las puertas abiertas de par

en par, es Valencia Escribe.

También encontraréis los cuentos premiados en el I Concurso

de Relato Rápido VE, celebrado el pasado 18 de junio en El Puerto de

Sagunto. Una aventura enriquecedora en todos los sentidos que, si el

destino lo permite, repetiremos (al igual que el Maratón) el próximo

año.

Disfrutad de los textos aquí recogidos. Los hay para paladares

de cualquier origen y condición, porque ya sabéis eso que dicen: «En

la variedad está el gusto».

Rafa Sastre

1


¿Quieres leer números anteriores de VALENCIA ESCRIBE?

Número 18 (Noviembre 2015)

http://www.yumpu.com/en/document/view/54535272/ve-18-

noviembre

Número 19 (Diciembre 2015)

http://www.yumpu.com/es/document/view/54807799/ve-19-diciembre

Número 20 (Enero 2016)

http://www.yumpu.com/es/document/view/54933702/ve-20-enero

Número 21 (Febrero 2016)

http://www.yumpu.com/es/document/view/55061773/ve-21-febrero

Número 22 (Marzo 2016)

http://www.yumpu.com/es/document/view/55255629/ve-22-marzo

Número 23 (Abril 2016)

https://www.yumpu.com/es/document/view/55357609/ve-23-abril

Número 24 (Mayo 20165)

https://www.yumpu.com/es/document/view/55463300/ve-24-mayo

Número 25 (Junio 2016)

https://www.yumpu.com/es/document/view/55598725/ve-25-junio

NOTA: Enlaces de descarga en el interior de cada revista

2


I Concurso de Relato Rápido VE

Celebrado el 18 de junio en el Casal Jove de El Puerto de

Sagunto, con la colaboración de Ágora Puerto Cultural y Marián

Creación Literaria

El concurso consistió en escribir, en el espacio de 30 minutos,

un relato (extensión mínima 75 palabras y máxima 150), con la frase

de comienzo «Aquel día me fui a la cama a las once de la noche…»

******************************

Primer premio

BARBA POBLADA

Aquel día me fui a la cama a las once de la noche sin saber que

sería nuestra última noche en casa. A primera hora la Policía llamó a

la puerta y en pocos minutos el desahucio se hizo efectivo. Cogimos lo

poco que teníamos y nos fuimos a vivir a una barba. Nos ubicamos en

la zona de la barbilla, las más canosa, por lo de que el blanco ayuda a

mantenerse más frescos. Los problemas vinieron con la llegada de

más familias. Empezaron a organizar fiestas y barbacoas y lo dejaban

todo sucio. Lo que provocó una foliculitis. Además nos llegó el rumor

de que la barba iba a ser afeitada. Papá tuvo que inspeccionar nuevas

zonas. Encontró una cabeza deshabitada. Hay poco pelo y tenemos

que vivir de okupas, pero, al menos, está bien amueblada.

Francesc Barberá (Algemesí)

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Segundo premio

ESPÍRITU DE SERVICIO

Aquel día me fui a la cama a las once de la noche, cansada de

tanto debate político. Me acosté en el lado derecho mirando hacia la

izquierda, como siempre. Él dormía a pierna suelta, apenas tapado

por la sábana, ajeno a las próximas elecciones. Imaginé a cada

candidato en el puesto de mando. Sopesé los pros y los contras unos

minutos. Rocé su rostro y le di un beso en la mejilla sintiéndome el

mismísimo Judas. Las fotos serían portada. Quién mejor que yo para

hacerle la cama.

Mónica Llanos (Bétera)

Tercer premio

LA PRIMERA JORNADA

Aquel día me fui a la cama a las once de la noche. Estaba

destrozado. Había sido una jornada dura, llena de emociones. Y mi

ánimo había agotado su capacidad de abarcar más experiencias.

Bostecé y con los puños me froté los ojos. Me llegó, en ese momento,

un aroma de polvos de talco y cuajo lácteo. No podía quejarme.

Aunque extenuado, me sentía feliz. Me arrullaron unos brazos que me

transmitían paz. Supe entonces que pertenecían a mi madre. Y me

alegré, porque eran mullidos y amorosos. Prometía muchas caricias

futuras. Solo sé que, tras echar los aires de la primera toma, me

quedé profundamente dormido. Y soñé con el devenir que era un

gran regalo empaquetado y listo para estrenar.

Lola Piera (Puerto de Sagunto)

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Grandes profesionales del estilismo

Eyes closed shut – Bridget Cross http://bridgetcross.deviantart.com/

Perfeccionistas hasta más allá de la extenuación. Uno de ellos

quita la hilacha que descubre en el vestido, mientras el otro, con

cierta aprensión, cepilla las motas de caspa del hombro. Entre los dos

le recomponen aquel mechón rebelde y alisan las arrugas de las

mangas. No se olvidan de darle un toque de color en las mejillas,

sombra en los ojos y crema hidratante en los labios. Las gotas del

perfume seductor son lo último. Con mirada severa la examinan con

detenimiento hasta que ambos aprueban el resultado; es entonces, y

solo entonces, cuando la introducen en la incineradora.

Rafa Olivares (Alicante)

http://potajedepalabras.blogspot.com.es

5


Monsters in the dark – Natalia Deprina (Rusia)

http://nataliadrepina.deviantart.com/

6


Miedo

Cuando irrumpió en casa tuve claro lo que tenía que hacer.

Habíamos huido, pero era evidente que no lo suficientemente lejos.

Creíamos que no nos localizaría; nos equivocamos, alguien le informó

y venía dispuesto a todo. Sabíamos que no sería fácil, pero debíamos

intentarlo. Demasiados años de penurias, sufrimientos, noches sin

dormir, palabras sin decir. Siempre con el dolor en el cuerpo, el

pánico en la mirada. La incertidumbre de si ese sería el día. Llegaba

borracho y la tomaba con nosotros, sin preferencias. En alguna de

aquellas palizas le pedí que me matara, que fuera la última, no podía

más. Pero mi angustia aumentaba cuando esa violencia la ejercía

contra mi madre o hermanas y yo me quedaba agarrotado sin poder

ayudarlas.

Se acabó la pesadilla, nunca más nos pondrá la mano encima. El

miedo me hizo reaccionar.

Marisa Martínez Arce (Valencia)

7


Old grandfather clock – Tomi Pajunen (Finlandia)

http://pajunen.deviantart.com/

8


Retrato de familia

En el hueco enmohecido del pasado

se quedaron apilados

los tarros de la miel

de los veranos que se fueron,

de cumbres imposibles que alcanzamos,

de risa, llanto, pañal y sonajero.

De silencios preñados de mensaje,

de instintos primitivos en un lecho,

de cuatro caminos que vinieron

a prolongar el nuestro,

de mejor siembra en la fecunda tierra,

cosecha recogida con amor

en un cuaderno,

y el reloj,

que nos marcó el tiempo...

sin saberlo.

Hoy la miel se nos ha hecho

un poco agria,

las cumbres han bajado

a nuestro encuentro,

9


a veces,

empaña nuestra risa el llanto,

en el desván, caducos,

pañal y sonajero.

Hoy los caminos

se extienden a otros lares

dejando con nostalgia

nuestro centro,

sin nada extraordinario

que se aparte

del curso natural de los sucesos.

Pero aún nos queda

aquel viejo reloj,

un poco más cansado

y más lento,

y nos quedan las fatigas,

y también

nuestro cuaderno.

(Invierno del 86’)

Conxa Gausí Caballero (Valencia)

10


Bacu

KFP Peacock – Daisy (EUA)

http://daisy7.deviantart.com/

Las estrellas, fieles compañeras de la señora plateada, brillaban

en ardua competencia pretendiendo servir de pendientes a la blanca

dama, dueña de la oscuridad. Surcando la noche con el batir de sus

alas, Bacu, el murciélago, volaba en busca de su alimento nocturno. La

numerosa banda de mosquitos que detectó bajo la luz de la lámpara

de una granja, le hizo acercarse para saciar su hambre.

Percibía como un pavo real no cesaba de observarlo altanero,

hasta que intrigado por la soberbia de las miradas que intuía,

descendió hasta quedar frente a el ave y éste le habló con

prepotencia.

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—Eres feo, pequeño y te alimentas de bichejos. Fíjate en mí, me

dan el mejor pienso y tengo el calor y la protección de la granja

¡Admira el colorido de mi plumaje!

El pavo desplegó todas las tonalidades de sus plumas ante Bacu,

que así le respondió.

—Como bien sabes no puedo verlo, pero lo presiento mucho

más que bello, infinitamente hermoso, pero, ¿qué fue de tus valores,

que queda en ti de la ética y la solidaridad? —le dijo mientras el pavo

replicaba riendo.

—¡Dicen los dichos mal o bien dichos «la ética era verde y se la

comió un burro y con la solidaridad ni se come ni se vive como un

rico de verdad»!

Sin previo aviso, el dueño de la granja apareció con un hacha en

la mano y agarró al pavo por el cuello con la otra, arrastrándolo hasta

un tronco cortado para sacrificarlo. Bacu emprendió veloz huida no

sin antes decirle al horrorizado pavo.

—¡Más vale ser feo, pobre, pequeño y comer mosquitos, que

terminar en el plato de ningún señorito!

Rafael Blasco López (Valencia)

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Cosas de la edad

Marbles – P. K. Fruen(EUA) https://www.flickr.com/photos/pkfruen/

Mi primo Roberto me lleva dos años, aunque cualquiera diría

que son más. Según mi madre es porque con la última gripe pegó el

estirón. Ya se afeita el bigote, y la voz se le ha enreciado en cosa de

unas semanas, pero también influyen en ello sus gafas de espejo y el

cigarrillo en la mano, y que de su boca solo salgan palabrotas y

escupitajos. Ahora va casi siempre con unos vaqueros de mi primo

Rafa, su hermano mayor, y unas botas camperas que le vienen un

poco grandes, si bien esto último es algo que, como anda despacio y

con cierta afectación, ni se le nota. Mi amigo Manolín y yo ya no

jugamos a las canicas en su presencia. En cuanto lo vemos aparecer

por la plaza hacemos como que pasábamos por allí, nos metemos las

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manos en los bolsillos y si tenemos la suerte de que haya alguna lata

por el suelo nos ponemos a darle patadas.

Su hermano le está enseñando a montar en moto. La otra tarde

estábamos Manolín y yo en el parque cambiando cromos de Bambi

cuando se presentaron allí al acabar una de esas clases. «Aquí os dejo

a este paquete», dijo Rafa apenas sin mirarnos. No parecía muy

satisfecho con los avances de su alumno, pero no dijo nada al

respecto. En cuanto su hermano hubo bajado, gritó: «¡Adiós, fieras!»,

y salió a todo gas. Yo dije entonces: «Primo, hueles a gasolina». Y

Manolín: «¡Es verdad, de la moto!». Pero él no respondió. Se quedó

tenso, mirando cómo se alejaba Rafa, cerrando la mano izquierda

acompasadamente y murmurando: «Primera, segunda, tercera…»,

hasta verlo doblar la esquina de la farmacia. Siguió callado un buen

rato, a pesar de que yo le mostré mi balón nuevo de cuero, de

reglamento, como especificó Manolín, y de que poco después se

acercó nuestro amigo Juanillo con el brazo recién escayolado. Se

había caído de un árbol aquella misma mañana, según nos contó con

un hilo de voz y a punto de llorar, y se había partido el radio. A mí me

vino a la cabeza aquel esqueleto del libro de ciencias, aunque me

costaba aceptar que Juanillo llevara dentro algo parecido. Le

firmamos los tres en la escayola y pareció animarse un poco.

Empezaba a oscurecer. Marta y Lorena pasaron cerca de nosotros,

mirándonos sin mirar, azoradas y hablando entre risas. Fue entonces

cuando Roberto, algo más recompuesto, encendió un cigarrillo y,

como quien habla para sí mismo, comentó que las mujeres lo llevaban

agobiado, y no parecía referirse ni a mi tía ni a mi prima. Cuando

preguntó si sabíamos qué quería decir, fue Manolín quien se apresuró

a contestar: «Pues claro, tío». Lo hizo intentando agravar su voz de

pito y no sin cierto aplomo. Acto seguido se escupió en la zapatilla.

Enrique Mochón Romera (El Puerto de Sagunto, Valencia)

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¿Hay vida después de Blogger?

Desperté lejos de mi sueño. El aire transmitía partículas

invisibles de inquietud que se sentían como diminutos cristales de

nieve golpeando en la cabeza. Pavarotti, mi jilguero de volar por casa,

que todas las mañanas amenizaba mi baño con melodías varias,

quedó mudo y sordo al mismo tiempo.

Desdramaticé la situación achacándola a algún fenómeno

doméstico de fácil explicación, e inicié el agradable ritual del

desayuno.

La verdadera revolución vino de la mano de los objetos más

próximos... las magdalenas habían endurecido inexplicablemente, la

leche abierta del día anterior presentaba en su superficie unas

sospechosas manchas de olor rancio, y el azúcar, porque ponía

«AZÚCAR», era sal. Algo había en el ambiente que lo hacía

indisciplinado, desobediente, raro, muy raro.

Intenté no perder los nervios. Puse la televisión con la

esperanza de que estuviera de mi parte o al menos diera alguna

explicación lógica de lo que estaba sucediendo. Las emisiones

estaban canceladas, el aparato seguía encendido pero inanimado. En

esa tesitura no debía salir a la calle. Esperar algún giro, alguna señal

de que todo volvía a la normalidad y recordarlo como un mal sueño.

Los minutos parecían horas, el mundo estaba parado, hasta se

percibía una ligera ausencia de gravedad. La ansiedad por recuperar

lo mecánico, lo regular, lo de cada día, la prensa o el programa de

radio, todo ello se convertía en una necesidad vital.

Recurrí a Internet como solución de emergencia, esperaba que

mi última adquisición equipada con 2 procesadores Intel de 10 Ghz y

100 GB. RAM, me diera cumplida satisfacción y reparase con creces la

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caótica y accidentada mañana. La pantalla se iluminó hasta

deslumbrar y me vi reflejado en ella. Junto a mí, se veía un texto que

no conseguía leer con claridad, parecía un mensaje desenfocado. Un

dedo acusador rasgaba el aire con aleatorios movimientos dirigidos

desde el fondo del PC que imprimía por última vez: «Es vuestro adiós,

desvestíos de vuestros disfraces, porque el espectáculo ha terminado.

Llorad esta pérdida y empezad de nuevo desde el desamparo y el

anonimato. Llorad como niños, pues solamente la ausencia de pecados

capitales os redimirá de tanto relato retórico e inconsistente.»

La mañana se hizo noche silenciosa, y el pixelado texto fue

tomando foco, hasta aparecer nítido como una sentencia en el fondo

de la pantalla. De él, sólo me dio tiempo a tomar esta borrosa foto…

Alfredo Cot (Valencia)

http://alfredo-laplazadeldiamante.blogspot.com.es/

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La verdadera historia de una obra de arte

Vénus de Milo – Hidehiko Sakashita (Japón)

https://www.flickr.com/photos/hidesax/

El Ayuntamiento esperaba con impaciencia que el escultor

terminara su obra. La inauguración del Museo Municipal estaba fijada

para el sábado y la efigie de la esposa del Alcalde debía ocupar un

lugar preeminente. El viernes por la noche, cumpliendo órdenes

superiores, dos Policías Locales entraron en el Taller y se la llevaron.

La Historia del Arte todavía lamenta la lentitud de Milo.

Pepe Sanchis (Massalfassar, Valencia)

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Foto extraída de la página http://www.xn--portal-espaol-skb.es/es/

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Campos de Castilla

Dedicado a Paloma Baviera

Campos de Castilla

de primavera vestidos

Sol naciente del alba

bañando verdes espigas de trigo

Campos de Castilla

coloreados y vivos

Hileras de salvajes amapolas

moteando de rojo el camino

Campos de Castilla

vastos y cálidos

Frondosa y solitaria encina

regalando sombra al campesino

Campos de Castilla

laborados con mimo

Labriego que ara el barbecho

preparando el futuro cultivo

Campos de Castilla

fecundos y ricos

Alimentando con tus frutos

desde ancianos a niños

Inmaculada Sastre Carpena (L’Eliana, Valencia)

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Shipwreck – Gordon (Australia) http://gorkath.deviantart.com/

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Espejismos

Una tempestad del diablo partió el barco en dos y nos escupió a

cinco miembros de la tripulación hasta esta isla, que no recogen los

mapas de navegación y que he bautizado con el nombre de Paraíso.

Desde el día siguiente al naufragio, de ya no recuerdo cuándo,

recibimos tratamiento de marajás, cada uno dentro de una tienda,

protegidos del sol abrasador, rodeados de mujeres bellas y desnudas

que nos alimentan con ricos manjares de frutas y mariscos, nos lavan

con agua de rosas y nos embriagan con licores, que nos permiten

viajar a las estrellas. Y todo porque somos los únicos hombres en la

isla, unos enviados de los dioses, como me ha revelado, en uno de sus

trances, la que parece la hechicera de todas ellas. Imagino que por

eso, últimamente, muchas noches de luna llena mis compañeros de

aventuras experimentan placeres ocultos del más allá, pues les

escucho aullar, entre sonidos de tambores, mientras lamento que

nunca me elijan a mí. ¿Será por qué mi cuerpo se hundió con el

barco?

Nicolás Jarque Alegre (Albuixech, Valencia)

http://escribenicolasjarque.blogspot.com

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The Thinker – Liam Peters (EUA) http://lpeters.deviantart.com/

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Meditando

Alienado… fustigado en cuerpo y en mente

me queda la dureza del espíritu incontenible,

la ligereza de lo inmutable,

apariencia de impasibilidad al ruido de lo banal.

Escucho lo negro, miro la aspereza

y siento el silencio, la ausencia de todo,

la fuerza en un sólo punto… dentro.

Lo fugaz a la fuga… el fugaz eterno…

Y desprovisto de cualquier escudo innecesario,

carente de anhelos imposibles

e incorruptible al aullido y reflejo desprecio,

completo y ligero abandono el pecado

de ser el juez de lo aparentemente acontecido…

Cierro los ojos, permanezco indomable y quieto.

Se mueve, falso delirio… me cruza el universo

y quedo liviano, etéreo ante lo informe…

viene a mí lo nuevo, eco de cualquier lugar…

el descaro osado de la frescura,

el plenilunio perenne, constante respirar,

hasta que repunta líquido el viento.

Regreso entonces del exterminio del reclamo.

Luis Miguel Martín Antón (Burgos)

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Heraclitus, pintura de Hendrick Jansz ter Brugghen (1588-1629)

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Un atardecer en Éfeso

Un atardecer en Éfeso, hace de esto mucho tiempo, paseaba

meditabundo Heráclito, «El Oscuro», bordeando el agua de una playa.

Las olas acariciaban su pies descalzos en su ir y venir constante,

salpicando su blanca túnica y refrescando su piel cansada.

El mundo es una gran contradicción –pensaba para sus

adentros-, el mar, sin ir más lejos, es el agua más pura y más

corrupta; es potable y saludable para los peces; para los hombres, en

cambio, es impura y nociva. Y así, creo, encontraré la misma sinrazón

en todo aquello que mi espíritu indague.

Cansado de sus pensamientos y en guerra consigo mismo y con

el mundo todo, fue a derramar su furia entre los brazos de la bella

Criseida que lo recibió ardiente, porque aquel hombre extraño

conseguía excitarla y enfurecerla al mismo tiempo como nunca

ningún otro…

Lu Hoyos (Valencia)

http://inventariodelucrecia.blogspot.com.es/

25


Ilustración de Jesuso Ortiz http://jesusoart.com/ - Sugerida por la autora

26


Florecer

Mi corazón tiene primavera,

no voy a simular mi sonrisa.

Hoy he vencido esta prueba

y me siento distinta

he cortado las cadenas

siendo yo misma,

ahora mi vida está llena

de valor y energía.

Ha tomado un tiempo

mi propia restauración,

pero la comodidad y el miedo

han vuelto al cajón.

¡Mi corazón tiene primavera!

Me he salvado luchando.

Estoy siendo mi propia fuerza,

finalmente he despertado.

Aldana Michelle Giménez (Mendoza, Argentina)

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Control – Pawel Kuczynski (Polonia) http://pawelkuczynski.com/

Imagen sugerida por la autora

28


El dios del futuro

Siguen a un dios viperino disfrazado con un traje luminoso.

Colman su bolsillo con billetes dorados y vacían las cuentas de sus

seres queridos. La búsqueda de una fuente de la juventud fue el

reclamo más común en el pasado, ahora la población caza seres

imaginarios en honor del omnipotente de vestimenta amarilla. El

nuevo Zeus ha entrado en juego y nuestra mirada lo persigue de

forma insistente. Son los fantasmas del futuro y nosotros los primos

del presente

Esther Moreno Morillas (Valencia)

http://elcascabelalgato.blogspot.com.es/

http://invisiblevoyeur.blogspot.com.es/

29


Shadow self – Lackofa (Canadá) http://lackofa.deviantart.com/

30


Mía

Callada procesión

en que sigue mis pasos

y la luz la vigila.

Sin rostro, sin palabras,

desgarbada o solemne

adelante o atrás

su silencio me abruma

es una parte mía.

¿Me persigue o la dejo?

Que estilice mis piernas

que copie mi cabeza

en una persistencia

de fantasma y amiga,

que deforme mi torso,

que borre mi cintura

y se quede conmigo

en una infinitud preconcebida.

¿La ignoro o la preciso?

Ferviente y solariega

te abrazo desde siempre.

¡Sombra mía!

Gladys Alonso (Chacras de Coria-Mendoza, Argentina)

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Dreams and false alarms – let-it-di http://let-it-di.deviantart.com/

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Otra oportunidad

He pasado unos días en el campo respirando aire puro y

disfrutando del silencioso entorno. Me he sentido por primera vez

desde hace muchos años, en armonía con la naturaleza. Tanto en mi

cuerpo como en mi mente se ha producido un efecto relajante,

incluso diría yo que inspirador. He sido capaz de no beber nada

durante cinco días. Estoy tan relajado que ni siquiera he necesitado

ingerir ni una sola copa. Es el principio de mi rehabilitación. Te lo

prometí. Dejaré la bebida por ti e iré de nuevo a conquistarte. Cuando

eso ocurra espero que no sea demasiado tarde, mi amor. Desde que te

marchaste, no es lo mismo.

«No, no soy un alcohólico», me repetía una y otra vez hasta

convencerme. Sin embargo, aunque suene a excusa barata, tengo que

reconocer que últimamente he bebido un poco más de lo habitual en

mí. Al final del día cuando llegas reventado del trabajo, las cosas no

son como parecen. La casa está en soledad, sólo oigo el silencio y

escucho una voz interior que me dice: «¿Acaso no es la vida que

querías? Una vida independiente, sin ninguna mujer que te

controlara ni que te dijera lo que tienes que hacer.»

Me siento cansado, me duelen los huesos que van soportando

más de cinco décadas, mi robusto cuerpo. Mañana empezaré a hacer

deporte, me repito sin convencerme ni a mí mismo. Mañana

empezaré la dieta, mañana dejaré de fumar.... Tengo un carácter

indolente, lo reconozco. Y ese mañana nunca llega. Y en vez de

ponerme manos a la obra, el sillón me puede. Mando en mano, dejo

que pasen las horas lentamente, sin sentido alguno. Me siento tan

cansado que... ya ni me acuerdo de cuándo empecé a abandonarme de

esta manera. Instintivamente zapeo de una cadena a otra, hasta la

política me aburre. ¡Quién me ha visto y quién me ve!

33


Y por si fueran pocos mis males, el trabajo que antes me gustaba

ha dejado de ser mi centro de interés. No es para menos, desde hace

al menos cuatro años que la empresa está haciendo aguas. Cada vez

nos pagan menos y trabajamos más. No, no es un tópico, es la pura

realidad. Esta situación desmotiva al más pintado. Me siento como en

un callejón sin salida. Lo único que se me ocurre para distraerme es

coger una cerveza bien fría de la nevera y saborearla hasta que se

acaba, y así una tras otra. ¿Y cómo puedo seguir diciendo que no soy

un alcohólico? Pero, ¿a quién quiero engañar? No tengo solución.

Observo cómo todo a mi alrededor se desintegra. Es una

angustia existencial. Me duele la vida. Y más desde que tú no estás. No

te juzgo. Me fuiste avisando. Te cansaste de dar sin recibir. No te

guardo rencor. Yo soy el único culpable de haber arruinado mi vida,

pero entiéndeme, no lo he tenido nunca fácil y me cansé de caer y

volverme a levantar una y otra vez. Siento el daño que pude causarte,

de veras. Esto es así, incluso a las personas que más quieres las dañas

involuntariamente, cuando pierdes el control sobre tu mente.

Pero ya ves, lo voy a intentar de nuevo, aunque sea lo último que

haga en esta vida. Y como siempre, mi fuente de inspiración vas a ser

tú. Como te decía al principio, llevo cinco días reconciliándome con la

verdadera esencia de la vida: vivir libre de ese yugo opresor. ¡Te echo

tanto de menos...!

Carmen Fabiá Mir (Valencia)

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Sueño corto

Fotografía de la autora, tomada en Croacia

No suelo recordar lo que sueño. La causa bien pudiera ser que

no me dejo soñar. Muchas personas nos regateamos el derecho al

disfrute. Dar vía libre al sueño es casi un pecado.

Ayer me aflojé el corsé y debe de ser por eso que esta noche he

soñado. Mejor dicho, he recordado un sueño corto…

Suelo despertar al filo de la madrugada, bebo un sorbito de agua

y me vuelvo a dormir. Hoy he despertado tres veces. En la última pillé

por sorpresa al sueño en plena acción.

35


Un pavo real precioso. Plumas azul eléctrico brillante se

mezclaban con otras negras y verde esmeralda. Miraba al horizonte.

No sé qué hacía en aquella carretera pedregosa sin embargo no tuve

la sensación de ver un pavo real con el rumbo perdido. Pasos

majestuosos y semblante plácido. Imagen de felicidad serena.

Colina abajo el balido de una cabra montesa saltando como lo

hacen las cabras cuando tiene sed. Una culebra siseando mientras el

cuerpo se ondulaba loco por alcanzar a la babosa. Dos perdices, un

gallo, la luz de una mañana turbia y al fondo el arroyo abriéndose

camino. Los árboles, una especie de manchones verdes y el río se

adivinaba. No pude llegar a verlo.

Qué curioso. Un paisaje difuminado. Solamente los animalillos

gozaban de un contorno borroso. Sin embargo el pavo real era el rey

de la escena. Rasgos nítidos, colores llamativos y porte elegante. El

único animal perfecto en esta obra.

No he oído su voz pero doy fe de que existen también pavos

reales poco o nada presumidos. Pasean su belleza con el pico cerrado.

Isabel Sifre Puig (Valencia)

36


Cándido juega entre tinieblas

Fotografía aportada por la autora

Hubo un tiempo interminable en el que el viento helaba las

lápidas y azotaba con fuerza las losas sempiternas y desgajadas por el

tiempo.

Aromas marchitos que se confundían con textos y que

pretendían contar una vida que ya estaba exánime y borrada en el

polvo de sus escasos restos. Palabras que se grabaron a fuego o

fueron pegadas con la inocencia de saberse eternas, sin pensar que la

lluvia o las primeras tormentas cobraban una violencia especial en

ellas.

37


Cuando la soledad se hacía presente en las sombras, los fuegos

fatuos rompían el silencio, y de manera prudente bailaban alrededor

de las tumbas sin turbar el sueño de quienes aún no se creían

muertos. Leían los epitafios que más les divertían o los últimos en

llegar a su Tierra Santa. Elegías de lamento, aforismos memorables

creados en un momento lírico de sentimiento, esculturas rubricadas

con palabras: «Recuérdame cuando pases a mi lado» ...hacían de ello

todo un juego macabro.

En los primeros albores del día se escondían, y tras su letargo

llegaba la vida con forma de flores y llanto para cada una de esas

ánimas con un nombre y un pasado.

Quizás solo sea una leyenda antigua...

Mª Belén Mateos Galán (Zaragoza)

38


El templo

Fotografía de Elena Lee (Valencia) http://www.elenaleefotografia.com/

Aportada por la autora

La luz nunca es tan clara cuando se filtra a través del cristal;

el silencio, siempre como roca,

perfila tus segundos,

tiempo eterno que es el día.

La duda ha construido todo un templo

en el que, sumergida,

desciendes.

39


No temas el mostrarte,

no hay límites para la belleza,

el arte

no perece.

Lo plausible de la sensualidad

te recorre

enfrentándose a la inocencia

que esconden tus formas.

Asomarse

al riesgo del deseo

forma parte

del movimiento.

Lucha con la fuerza de tu vientre,

que es tu arma

y tu bandera.

No importa cuánto camines,

tu cielo estará esperándote

siempre que te reflejes en el viento.

Sarah Martínez (Valencia)

http://materpluvia.blogspot.com.es/

40


Chasco

Tomb of the unknown soldier – Elton Kickman (Reino Unido)

https://500px.com/elton_hickman

Después de más de dos siglos siendo venerado y custodiado

noche y día en su tumba, resultó que el soldado desconocido había

pertenecido al ejército enemigo. Las pruebas genéticas fueron

incontestables.

Rafa Sastre (Valencia)

http://rafasastre.blogspot.com

41


Lipstick – Michelle Michelle

https://www.flickr.com/photos/mwang_/

42


Un día de septiembre

«La luz mágica de la tarde una silueta de tonos imprecisos»

El blanco vestido y un traje marrón tabaco por un camino de

arena. Atardecía en el mar, azafrán y canela, con aromas de jazmín

del mes de septiembre. En aquel coche de blanco satén paseaban el

amor. Ellos dos. El filtro de la noche dejó pasar luces de todos los

colores en el caleidoscopio de un ático con dos terrazas que miraba al

sur.

En el despertar de los días, ricos afectos con pan tierno y en un

vaso de cristal sobre la mesita de té, margaritas. Aquellas paredes

guardaban los te quiero entre los libros. Y los que quedaron escritos

con buena letra de carmín, sobre el espejo redondo del tocador.

De imágenes tranquilas, arreboladas por la ilusión y por las

caricias de la juventud. La pasión vestida de desnudez se paseaba por

la tarima flotante cuando los rayos de sol traspasaban la escena,

siempre por el norte.

Y los sonidos vibraban clásicos entre las paredes cándidas de la

casa, aquella casa del bienestar. Tardes de luz mágica, cada una con

sus tonos, indefinidos. Muy apreciados.

Y en la gran urbe de la libertad, de los grandes paseos, de los

grandes parques, la hojarasca servía de manto para retozar. Y, las

ventanas abiertas de par en par con las puertas entornadas de íntimo

acuerdo. Cada vez que leo este verso, evoca en mí aquel mes de

septiembre. Han pasado muchos días, muchos años. Yo, todavía lo

recuerdo… ¿Y tú, recuerdas?

Carmen Martínez Marín (Murcia)

http://aymaricarmen.blogspot.com/

43


Burning candles – Andrey Armyagov (Rusia)

https://500px.com/cookelma

44


Se extingue mi llama

Se extingue mi llama, casi ni percibo lo que un día fue su luz. El

gélido frío del descanso me llama, para tomar mi reposo, y así mis

pies dejen de marcar la huella de la vida, para transitar intangible por

los senderos que me disponga el Creador.

No siento miedo al ocaso de un instante, porque eso somos en el

tiempo; instantes de soplo y suspiros. Sólo me atemoriza lo que

queda; la sustancia de vida deleble derramada sin sentido en cada

paso, y lo indeleble sembrado en las almas que comulgaron de una

forma u otra conmigo…

Se extingue mi llama, y perderá su oxígeno tan pronto cada hilo

que me mantiene asida a un anhelo, se deslice entre mis dedos, llenos

de llagas de dolores propios y ajenos, pero impregnados de amores

fundidos con la sangre que impulsan cada uno de mis anhelos.

No gritaré para implorar permanecer. Ha sido suficiente con

derramar mi llanto, pintado de tristeza s, pero también de miles de

encantos; cada uno, la razón de mi risa, de una lágrima, de un sueño,

de la huella que moja el mar al elevarse tímida en el silencio de la

noche que la arropa.

Se extingue mi llama, y cansada sólo deseo congelar miles de

recuerdos, y transmutarlo en otra esencia capaz de sobrevivir al

holocausto, para que se esparza en corazones nostálgicos, y sea

fuerza y sostén de la vida que seguirán sin mis pasos, pero con las

huellas imborrables de mi amor…

Y así me iré, para permanecer en las caricias de mis letras, en la

esperanza del final de un nuevo comienzo, en las quimeras

quijotescas del mundo posible, en la roca fría que resiste ante la

45


pasión de la ola, para sencillamente agonizar, y revivir en cada uno de

los recuerdos…

Se extingue mi llama, mientras alguien siempre busca avivar mi

luz…

Eva C. Franco (Isla Margarita, Venezuela)

46


Servicio de Cartería

Letters to a ghost sailor – Deadpoets

https://www.flickr.com/photos/raspberrypie-/

Hice la mili en la Marina allá por el setenta y nueve. Dieciocho

meses. Uno detrás de otro. Tuve un destino tranquilo después de

jurar bandera; es un ritual que ha caído en desuso, como la mili.

Después de algunos tumbos me concedieron un destino muy

tranquilo: cartero.

Ser cartero de los soldaditos o marineritos no es cualquier cosa.

En aquel entonces no había internet, ni móviles, ni, ni, ni… sólo

teléfono y correo ordinario. Sí, cartas de esas de poner un sello y

echarlas en un buzón. Era un procedimiento sencillo: cogías un folio,

un bolígrafo, un sobre y un sello y te pasabas varias horas

escribiendo y muchos días esperando.

47


Los catorce meses que me quedaron después de aquello -la jura

de bandera y los destinos temporales-, lo pasé en el servicio de

Cartería del C.I.M. (Centro de Instrucción de Marinería) de Cartagena.

Era un destino tranquilo, aburrido. Cada día recibía, clasificaba,

enviaba y entregaba cientos de cartas. Cartas de todo tipo: oficiales,

con su ancla y todo, de los reclutas, gordas y pesadas y las más

bonitas, perfumadas, rodeadas de besos…, las de las novias. Cada vez

que llegaba el momento de dar las cartas a los reclutas, se armaba un

buen tumulto: ¡Noticias frescas!

Mi oficial estaba muy contento con mi forma de trabajar. Era

eficiente. “«Un gran trabajador», decía mi subteniente, «lástima que

te licencien. Gente como tú debería estar en la mil toda la vida».

Inventé una forma diferente de dar las cartas: en vez de nombrar al

destinatario, decía el nombre del remitente. Era divertido ir diciendo

el nombre de mujeres en un lugar lleno de hombres solos.

Así era yo. Eficiente y trabajador. Quizá fue lo me enseñaron en

mi casa desde muy pequeño: «Trabaja, trabaja y trabaja. La

recompensa ya llegará», era mi mantra.

A mí, la recompensa me llegaba cada noche. Al terminar la

jornada de trabajo, si es que se puede llamar así, elegía cuatro cartas

al azar de entre las personales, dos que llegaban y dos que salían y

me escondía en la biblioteca a leerlas. No tenía la intención de ser

morboso ni cotilla, sólo quería contestarlas. Si era para los familiares,

la cerraba y dejaba que siguiera su curso. Después de seleccionarlas

empezaba por las que llegaban al cuartel. Normalmente de prosa

florida y a veces incendiaria. Las novias contaban sus vidas en

ausencia de los novios. Algunas eran muy divertidas. Buscaba el

bolígrafo y el papel y me ponía a contestarlas. Sencillamente las

contestaba pero poniendo todos los sentidos en lo que hacía.

Las de los reclutas eran casi siempre más neutrales, menos

novelescas y muy «machas», en muchas ocasiones recordaban lo que

48


habían hecho la última vez que se vieron y en otras muchas lo que

harían cuando se vieran. Les faltaba poesía… y yo se la ponía.

Cambiaba aquellas palabras cargadas de testosterona por dulces y

sentidas palabras de amor que a buen seguro recibiría la amada con

extrañeza y que después se derretiría en dulce amor por su amado.

Nunca supe a quién le contestaba. Ni quería saberlo. Cada tres

meses cambiaban los reclutas y así no podía, ni quería, seguirles la

pista, pero estoy seguro de que arreglé, incluso estropeé, más de un

noviazgo.

Así que si tú fuiste uno o una de mis destinatarios de cartas,

espero que me disculpes o me busques, según te haya ido.

Manuel Serrano (Valencia)

49


Lonely man – Sascha Gebhardt (Alemania)

https://www.flickr.com/photos/dersascha/

50


Me estoy quitando

Consulté al médico de cabecera, al cardiólogo, a la almohada, a

los tíos que tomaban cañas en el bar, a un vejete que pasaba y al

horóscopo; consternado por un mundo que se desmoronaba a mi

alrededor sin que yo pudiera recoger un solo pedazo entre los dedos

rotos de escarbar en el optimismo.

Lo primero que hice fue quitarme del Telediario, lleno de

miserias y tormentos, de injusticias, hambre, esperanzas rotas y

ladrones de verbo elocuente. Conseguí dormir mejor, al menos

durante una semana.

Lo siguiente que dejé fue Facebook y, después, Twitter. Constaté

que quitarme del Telediario servía de poco si me bombardeaban con

gifs y memes de políticos, refugiados y osos polares nadando sin

rumbo en un océano cada vez más cálido. ¿Adónde habían ido a parar

las fotos de adorables gatitos?

Dejé los cómics de Mafalda, aún más demoledores que cualquier

periódico, con su existencialismo sin respuesta y su negatividad

lacerante.

Me aparté de las tertulias cafeteras porque odiaba el fútbol, los

toros y los debates sobre el estado de la nación; ya no digamos los

exabruptos sobre lo prieto de las nalgas de la camarera.

Abandoné la novela histórica por sus inevitables vaticinios. No

nos engañemos, la historia de la humanidad es circular y no quería

pensar en los errores que se pondrían de moda la siguiente

temporada.

Por último la dejé a ella, al amor de mi vida, porque me dolía

saber que no podría salvarla de la incertidumbre.

51


Cogí todas mis nadas, las metí en una mochila y me eché al

monte sin smartphone ni GPS, convertido en trotamundos, en Forrest

Gump, en asceta. Ajeno a la voracidad del hombre sobre el hombre y

lo que le rodea. Envuelto en el cálido abrazo de la madre naturaleza.

Vi a un aguilucho cernerse sobre un ratón sin escapatoria, a una

mantis devorar a su macho tras una cópula decepcionante, y a una

araña esperar paciente a que alguna mosca lo bastante gilipollas se

posara en su trampa de seda.

Dejé de mirar a los animales.

Contemplé los estragos de la polución en las hojas altas de los

árboles, a los eucaliptos comerse el terreno de robles y castaños. A

los gusanos y termitas horadar los troncos débiles y resquebrajados.

Empecé a evitar las plantas.

Consulté con las estrellas, con los guijarros del río, con las tripas

de una cabra despeñada.

Y me quité de la vida.

(Relato inspirado en la canción «De respirar» de El bicho)

Aurora Losa (La Palma del Condado, Huelva)

https://ladesdichadesersalmon.wordpress.com/

52


A Tiger

Tiger (foto de la autora)

La noche de verano

ocultó tu sombra

abandonó caricias

y detuvo tus juegos.

La noche de verano

tan repleta de estrellas

abrió el cielo oscuro

en el que te perdiste.

53


La noche de verano

deslumbraron tus ojos

de caramelo ámbar,

como tu cuerpo.

La noche de verano

nos trae tu memoria

y araña los rincones

que evidencian vacío.

En la noche de verano

sin embargo, algo brilla:

el recuerdo

y tu añoranza Tiger.

María Luisa Pérez Rodríguez (Valencia)

http://marialuisaperezr.blogspot.com.es/

54


Travesuras

In kindness and mischief – Justin Rosenberg (EUA)

https://500px.com/jsrphotos

Me gustaría escapar de la rutina que ensombrece el alma y

despertar la intención adormilada.

Encontrarte en un rincón del juego, oculto sin piedra libre ni

misterios tontos que esconden la esencia de nuestras almas.

Disparar el sueño y que vuele hasta el cielo, por un camino

oscuro y pedregoso, en una medianoche cualquiera, sabiendo que

nadie conoce el escondite y en una puerta oculta de las sombras, que

repiquen nuestras voces en un apenas perceptible: ¡SORPRESA!

55


Detener en la ventana, las tinieblas de la noche y desconcertar

con nuestra risa la melancolía apoltronada en nuestra cama,

dejándola muda de furia y susto con nuestro desvelo apasionado,

dibujando el sendero de las estrellas.

Morder la fruta jugosa, robada en un monte vecino y no vivir

por un día de imágenes enlatadas, desvaneciendo las ganas y los

recuerdos, en una acuarela tibia de madrugadas, con sabor a canela y

manzanas.

Pintar las blancas paredes de la iglesia con una leyenda que

diga: «Dios no existe, ayer me lo confesó», y rezar con nuestras

manos la liturgia del deseo.

Correr escaleras perjurando el silencio monacal del museo y

dibujarle bigotes verdes a la Monalisa, para contarle que allí tampoco

existen las musas ni los príncipes holgazanes.

Invitarte a jugar en cinco esquinas impares, desparejas,

improvisadas y pintarlas de colores desiguales y desflecados, para

vivir en vuelo, como las cometas.

Tocar el timbre de todas las puertas que duermen, y romper

con la risa los ronquidos de los vecinos que anidan en fantasmas.

Te espero a la vuelta de tus ganas. A ser amigos y cómplices de

una inusual aventura que nos hace vivos, para escribir la música de

una travesura, rojo sobre negro, blancas y corcheas, en este solemne

infinito.

Vivian Rodríguez Dorgia (Montevideo, Uruguay)

http://bibilaurugualla.blogspot.com.uy/

56


Poema de amor (Poeturbación #1)

Fake love – Fake (Reino Unido) https://www.flickr.com/photos/lype/

Te quiero.

Te quiero.

Te quiero.

¡Oh, sí! ¡Cómo te quiero!

Saldré a la calle, si no me crees,

con los brazos abiertos,

y lo gritaré al viento, para que todos se enteren:

¡QUE TE QUIERO!

Se lo diré a la carnicera,

al estanquero,

57


al mendigo sordociego,

al gitanillo del organillo,

y a su cabra acóbrata.

Acróbrata… Acó…

Y a su cabra.

Y, sí, ya que lo mencionas, también a la inquilina del tercero,

esa tan mona y tan fina,

a la que le dije que yo era soltero.

Y tú, mi prima.

Confía en mí,

que esta vez ya no te engaño.

Puedes estar segura,

de que te querré con locura

hasta que nos separe la muerte,

como dijo el cura.

Y, para que no estés tan arisca,

en vez de irme al bar,

a jugar a la brisca,

te llevaré a un restorán

multiestrella Michelín,

A cenar sopa en esferas,

espumas raras,

tierras dulces y saladas,

y tortillas desestructuradas.

58


Y, que sepas que te voy a poner a una asistenta,

para que no estés tan cansada por las noches.

Y podamos hacer el amor

sin que me reproches

que soy un inmaduro,

un egoísta,

y que ojalá te hubieras casado con aquel dentista.

Y te juro, por lo que más quiero,

que es mi Play4,

que, cuando vengan mal dadas,

a lo mejor, buscaré trabajo.

Y, quizás, dejaré la bebida.

Y lo mismo haré con el juego,

y con las drogas.

Y que, sí, probablemente, aprenderé a poner la lavadora.

A planchar, a barrer y a cocinar.

Y que, a diferencia de otras veces,

te acompañaré a la iglesia a pedir leche para los niños…

Cuando se nos acabe el dinero del cupón de la ONCE

ese que me he enterado,

que dicen,

que te ha tocado.

Toni Ávila (Castellón)

https://los40sonlosnuevos30.wordpress.com/

59


Every seven years there comes a lunar age – Deer-o (Polonia)

http://deer-o.deviantart.com/

60


El que ríe el último

Estaba radiante cuando se acercó a preguntarme cuántos días

llevaba desaparecida. Me arrojó unas palabras formales que en lugar

de consolarme consiguieron que me recorriera un escalofrío. Cómo

ha cambiado.

Recordé una anécdota de aquellos días infantiles. Durante el

verano, reunidos en el porche de la casona, los primos solíamos

contar historias de miedo antes de irnos a la cama. Yo era el que más

hablaba. Me divertía ser macabro, evocar imágenes aterradoras,

dejarles contando ovejitas.

La abuela iba a cocinar su consomé de tomate con huevos de

codorniz. Así que puso en la nevera un colador con los tomates

licuados sobre un cuenco, para separar el zumo de la pulpa. Allí debía

estar toda la noche.

El jugo, espeso y oscuro, se me antojó tan rojo como la sangre.

Inventé una truculenta historia y llevé a Corina a la cocina para

enseñárselo, sabiendo de antemano que no pegaría ojo en varios días.

No me caía bien, me repelían sus lloriqueos.

Corina, tan delicada, tan frágil entonces. Quién hubiera dicho

que se dedicaría a la investigación criminal. Su mirada inquisitiva,

esa sonrisa taimada. Es cuestión de tiempo, lo sé. Sé que intuye que

ahora no se trata de tomate.

Concha García Ros (Cartagena, Murcia)

http://nosvemosenkairos.blogspot.com.es/

61


Who’ll stop the rain? – Adam T (India)

http://jadedphotographer.deviantart.com/

62


Esperanza de pobre

Esperanza de pobre son mis días:

Sal y leña quemada.

Desde este asilo de vanas promesas

donde la única certeza es la lluvia.

Estos cuadros de niebla pegándose a los ojos,

la cohorte de buitres al acoso esperando

su ración de carne fresca.

Y un eterno desfile cara la galería

cuando ya solo quedan

las misas de domingo y el reloj de la torre

dando las horas muertas.

Esperanza de pobre en el destierro

son estos días de octubre en los que el frío

no se quita con fuego.

Manoli Vicente Fernández (Viana del Bollo, Orense)

http://lascosasqueescribo.wordpress.com

63


Sin título - Shuba Norka (Rusia)

https://www.flickr.com/photos/shuba-050-358-30-19/

64


Yo trabajo con mis manos

Yo trabajo con mis manos

para modelar tu cuerpo.

Tus suaves curvas serenas

tus largas piernas doradas

tus valles y tus colinas

y tus caderas voladas

Con mis dedos yo cincelo

esos capullos perfectos

que adornan divinamente

las aristas de tus pechos.

Los pinceles de mi lengua

te dibujan por entero

desde el largo de tus piernas

hasta el refugio del cuello.

Mas con los labios esculpo

la luz de tu bajo vientre

tus otros jugosos labios

donde nacen

vida y muerte

Vicente Montemayor (Omaha, Nebraska – EUA)

65


4/50 – Benjamin Toegel (Alemania)

https://www.flickr.com/photos/benjamintoegelphoto/

66


Querido Víctor

Probablemente, tú no sepas quién soy. Y si lo sabes, lo más

seguro es que quieras tirar esta carta a la basura o, al menos, no

seguir leyéndola. Pero, por favor, dame una oportunidad.

Yo también me llamo Víctor aunque, para cuando esta misiva

esté en tus manos, sería más correcto decir que me llamaba, porque

ya habré dejado este mundo. He empezado a escribir esta carta hace

mucho tiempo, pero me prometí hace mucho más que nunca lo haría,

y hasta ahora, mi cerebro andaba ganado al corazón. Pero cuando

sabes que te llega la hora, cambian mucho las cosas.

No sé si alguien te habrá hablado de mí y, caso de que lo haya

hecho, no habrá sido en términos muy halagüeños. No quiero

redimirme, sólo que conozcas la verdad y que te sirva para que nunca

hagas lo que yo hice.

Como ya habrás adivinado, soy tu padre. Al menos, soy tu padre

biológico. Sé que otro hombre asumió mi función, al lado de tu madre

y al tuyo, y estoy seguro que ha sido mejor para ti que si yo hubiera

permanecido. Pero eso no me exime de nada, ni lo pretendo.

Imagino que, a tu edad, alguien te habrá dicho que tu padre

estuvo en la cárcel. Son cosas que la gente no puede o no quiere

esconder siempre. Es cierto. Y lo merecía. Asumí mi castigo y el

castigo adicional de una vida entera sin vosotros, y quizá eso fue lo

único que hice cabalmente en mi vida.

Yo quería a tu madre, y te adoraba a ti. Pero lo hacía a mi

manera. Yo entonces no lo sabía, pero era incapaz de amar de verdad.

Para mí, amar no era dar, era poseer. Tu madre y tú me pertenecíais,

y no podía soportar que nada ni nadie compitiera por mi posesión.

Tampoco aguantaba que ella te pudiera querer más que a mí. Así de

necio fui, ignorante de que en un corazón como el de tu madre había

sitio para los dos, y para el universo entero…

67


Llevé muy mal el tiempo en que se dedicaba casi en exclusiva de

ti. Tanto que un día, no recuerdo el motivo exacto, perdí los estribos

porque tus necesidades se habían antepuesto a mi deseo. Lo

siguiente, fue verla inconsciente en el suelo y a ti berreando

aterrorizado. Quise escapar, pero antes de hacerlo, cuando fui a

limpiarme la sangre al baño, vi en el espejo algo que me trastornó.

Aquella imagen no era la mía, a quien vi fue a mi padre. A mi padre, sí,

al ser que más he odiado en el mundo porque gritaba y pegaba a mi

madre, porque nos insultaba a mí y a mis hermanas, a ellas sobre

todo, a aquel ser que convirtió mi infancia en un infierno.

Espantado, decidí remediar en lo posible aquel desastre en que

había convertido mi vida, avisé a la Policía, a Urgencias, y me

entregué.

Afortunadamente, tu madre salió con vida, no sin muchos

esfuerzos. Yo fui juzgado, reconocí los hechos y cumplí mi condena,

algo menguada por el arrepentimiento que entendieron que tenía.

Jamás quise volver a contactar con vosotros, aunque dudo que ni tu

madre ni tú lo hubierais aceptado si lo hubiese intentado. Ese fue mi

peor castigo.

De todos modos, nunca os perdí la pista. Mi hermana ha seguido

informándome cumplidamente de tu vida, tus logros, tus estudios, tu

boda y hasta del nacimiento de ese nieto que nunca conoceré.

No te pido que me perdones. Sólo te ruego un último favor:

mírate al espejo. Si sólo te ves a ti mismo, si no asoma ninguna

imagen de quienes fueron tu padre ni tu abuelo y puedes mirar tu

cara con la cabeza alta, por favor, pon una flor blanca junto a la lápida

donde mi cuerpo está enterrado. Y así, por fin, mi alma descansará en

paz.

Tu padre

Susana Gisbert Grifo (Valencia)

http://conmitogaymistacones.com/

68


Es otoño y no llueve

Miner 2 – Suha Denbert (Turquía) http://catman-suha.deviantart.com/

¿Por qué si todos vivimos bajo el mismo sol, existen lugares

donde la tierra abre las puertas al infierno? -Me pregunto una y otra

vez, cada día de mi breve existencia.

Un desafortunado accidente trajo la tristeza más grande que

pudiera existir para enturbiar mi llegada. Mamá me ha tenido sola,

mientras mi padre se halla a setecientos metros bajo tierra.

Desde que llegué a la vida hace unos días, tengo una cita en la

explanada de la mina. Han instalado un campamento llamado

Esperanza.

69


Se escucha el murmullo del viento. El tiempo pasa lentamente.

Y sube el primero. Se oye un gran revuelo de voces. Y van llegando

uno detrás de otro, así hasta el número 33. ¡Él! Sí, creo que es mi

padre. Mamá me arrulla contra su pecho, y su corazón empieza a latir

con fuerza, entonces he creído verte llegar despacio, con ese andar de

los que están cansados.

Al vernos nos abrazas a todos, hasta mí llega el olor a sudor, a

carbón de la vieja mina.

Es una tarde de otoño, esas que los pintores aprovechan para

dar luz en una ocasión especial. Y como esperando la luz más

adecuada para pintar esa escena, ahí estás tú como el caballero que

baja de su caballo para salvar a la dama.

Me coges entre tus brazos y te escucho susurrar mi nombre.

«Esperanza».

En el lienzo el pintor puede dibujar la escena, tus manos

encallecidas tomando la mía, como pintado con prisa. Y me pregunto

¿Cómo se podrá dibujar, cuando la vida te da la oportunidad de vivir

de nuevo?

La respuesta viene difuminada a través del humo negro y el

polvo que delata al fondo la vieja mina. Hoy no llueve, sin embargo

en mi rostro percibo una sensación fría… miro hacia arriba y observo

que son las lágrimas de mi padre. ¡Yo también, te doy las gracias por

haberte conocido papá!

Rosi Serrano Moreno (Móstoles, Madrid)

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Grandes frases de grandes autores/as

«La literatura existe porque el mundo no basta» (Fernando Pessoa)

«El autor sólo escribe la mitad del libro, de la otra mitad debe

ocuparse el lector» (Joseph Conrad)

«La tristeza es la cuna de inspiración de todo escritor» (Agatha

Christie)

«Necesitamos desesperadamente que nos cuenten historias. Tanto

como el comer, porque nos ayudan a organizar la realidad e iluminan

el caos de nuestras vidas» (Paul Auster)

«El camino al infierno está pavimentado de adverbios» (Mark Twain)

«Un libro tiene que hurgar en las heridas, incluso provocarlas. Un

libro ha de ser un peligro» (Emil Cioran)

«Primero soy escritora y después mujer» (Katherine Mansfield)

«Lo que hace que la profesión de escritora sea animada y apasionante

es la constante posibilidad de fracasar» (Patricia Highsmith)

«Poesía es la unión de dos palabras que uno nunca supuso que

pudieran juntarse, y que forman algo así como un misterio» (Federico

García Lorca)

«Sobre la tierra, antes que la escritura y la imprenta, existió la

poesía» (Pablo Neruda)

«La poesía no es una carrera, es un destino» (Alejandra Pizarnik)

71


Valencia Escribe en las redes

Os recordamos que en nuestro muro de Facebook Valencia

Escribe, además de otras cosas, seguimos proponiendo imágenes

para ser relatadas y colgando convocatorias de concursos literarios:

https://www.facebook.com/pages/Valencia-Escribe/134450789952020

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mantenernos al tanto de las entradas que publiques, no olvides que

también tenemos el grupo Valencia Escribe Blogs

https://www.facebook.com/groups/1571068066474683/

Para los aficionados al Haiku, también tenemos un espacio, que

para ser originales nos dio por bautizar como Valencia Escribe Haiku.

Podéis dejar allí vuestros poemas pero intentad cumplir las reglas…

https://www.facebook.com/Valencia-Escribe-Haiku-746524675464504/

Más poesía en un blog de poco alcance que queremos potenciar

con vuestras aportaciones

http://valenciaescribepoesia.blogspot.com.es/

Y para seguir leyendo relatos de nuestros autores, nada mejor

que pasar cada día por nuestro blog:

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72


¿Te gusta leer? ¿Te apetecería comentar con nosotros tus

lecturas? ¿Dar/pedir opiniones o recomendaciones sobre libros,

decirnos lo que estás leyendo, vas a leer o desearías leer? ¿Compartir

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La foto de Miguel

Regent’ Park, Londres - Miguel García Rodríguez (Valencia)

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