Views
10 months ago

2017-12-01 Muy Interesante Extra Historia

MUY ESPECIAL II GUERRA

MUY ESPECIAL II GUERRA MUNDIAL: EPISODIOS OSCUROS Apoyo a magnates teutones. El plan político de Hitler incluía un proyecto económico que privilegiara la industria nacional y evitara las importaciones. Para llevar a cabo estos objetivos, uno de los ministros del Tercer Reich, Hermann Göring (arriba), militarizó la economía alemana. durante la guerra. Una vez más, los aliados se hicieron los disimulados. Más sorprendente es la conexión entre el régimen nazi y Detroit, capital automovilísticaestadounidensepor antonomasia. Opel, otra de las grandes compañías germanas del motor, había sido adquirida por General Motors poco antes del estallido de la guerra, pero no por ello dejó de proveer al ejército alemán de vehículos como el célebre Opel Blitz, un camión con tracción en las cuatro ruedas que se convirtió en uno de los vehículos más característicos en los frentes europeo y norteafricano. Donaciones a la causa Pese a que Estados Unidos y Alemania eran enemigos, GM no dudó en ningún momento en seguir cuidando, desde la planta de Colonia, al que era uno de sus mejores clientes; bien es cierto que la lógica de la compañía era meramente económica. No se puede decir lo mismo de Henry Ford, un Adidas, en sintonía con Hitler. La empresa alemana no solo confeccionó artículos textiles: durante la Segunda Guerra Mundial fue proveedora de la Wehrmacht y fabricó los lanzagranadas Panzerschreck. 24 muyinteresante.com.mx antisemita convencido y declarado simpatizante de los ideales nazis, que no dudó en utilizar mano de obra esclava en sus plantas ubicadas en Renania, desde las que contribuía al esfuerzo bélico de Hitler. Ford, quien realizaba generosas donaciones a la causa desde Estados Unidos, aparece incluso citado en un pasaje de Mi lucha, poniendo en evidencia la magnífica sintonía personal entre el empresario y el líder nazi. Pero no solo en el sector del automóvil encontró Hitler socios y aliados de peso. Significativa también fue la excelente predisposición hacia la causa de dos gigantes del sector textil como Hugo Boss y Adidas. Boss congeniaba bien con los ideales nazis, y desde 1933, fue el encargado de confeccionar y suministrar los uniformes militares al NSDAP, las SS, las SA e incluso las juventudes hitlerianas. Lo más escandaloso no es tanto la coincidencia –al fin y al cabo era miembro del partido– con los jerarcas nazis sino el empleo de mano de obra esclava en su fábrica de Baden-Württemberg, donde trabajaron en condiciones terribles hasta 180 prisioneros de guerra de origen francés y polaco. Un punto muy negro en su historial. Reciclaje en fábricas de armas Al terminar la guerra, Boss fue procesado por un tribunal y condenado al pago de una multa de 80.000 marcos, pero, al igual que en otros casos, la penitencia fue muy poca habida cuenta de la magnitud del delito. Adidas, fundada en 1924 por los hermanos Adolf y Rudolf Dassler, que tenían una notable sintonía con los proyectos de Hitler, se especializó desde sus inicios en la confección de calzado deportivo, pero la guerra le brindó nuevas oportunidades y la compañía no dudó en reciclarse para convertirse en proveedora de la Wehrmacht, para la que fabricaba sobre todo botas militares y, posteriormente, las famosas lanzagranadas Panzerschreck. Más controvertida fue la posición de IBM, empresa puntera en tecnología, cuyo fundador, Thomas Watson (otro estadounidense que, como Ford, mantenía vínculos muy tangibles con los nazis), llegó a ser condecorado por el gobierno germano con la Gran Cruz del Águila, la mayor distinción que un extranjero podía recibir en la Alemania de Hitler. La célebre compañía informática exportó a Alemania, a través de una empresa subsidiaria, el sistema de tarjetas perforadas con 80 columnas de 10 dígitos, una formidable herramienta de almacenamiento de datos precursora de los modernos computadores. Los nazis supieron sacar partido a la nueva herramienta empleándola para elaborar listas negras y para organizar y agilizar las diferentes fases del Holocausto judío, las deportaciones, el internamiento en campos de exterminio, etc. Watson, al tener noticia del uso que se estaba dando a las tarjetas perforadas, decidió devolver la condecoración, y lo cierto es que ningún directivo de IBM tuvo que rendir cuentas por esta circunstancia después de la guerra. FOTOS: GETTY IMAGES; DEUTSCHES BUNDESARCHIV

Las amistades de Coco Chanel Era una antisemita furibunda y estaba convencida de que los judíos eran una amenaza a erradicar. Pero, más allá de su escasa simpatía por los hebreos, Coco Chanel sentía además una singular atracción hacia los nazis. Durante los duros años de la ocupación en Francia, se alojó permanentemente en una habitación del Hotel Ritz en la que se codeaba a diario con la élite militar germana. Mantuvo, de hecho, un apasionado romance con un oficial y diplomático alemán llamado Hans Günther von Dincklage, y no dudó El círculo de amigos de Coco (en el centro) incluía desde diplomáticos alemanes hasta al propio Churchill (a la derecha). en utilizar sus contactos para despojar a Pierre Wertheimer, de origen judío y co-creador del perfume Chanel nº 5, de los derechos sobre la explotación de la marca. Coco Chanel fue, no cabe duda, una superviviente y una oportunista nata, pero sería gracias a sus excelentes relaciones con los nazis como lograra prosperar en los años más difíciles de la guerra. En Francia, la represión contra los colaboracionistas después del conflicto fue muy fuerte, pero una vez más Chanel supo salir ilesa debido a sus amistades: sus buenas relaciones con Churchill evitaronquetuvieraquerendircuentaspor su coincidencia con el régimen nazi. FOTOS: GETTY IMAGES Explotación laboral Kodak, por su parte, tampoco tuvo un comportamiento precisamente ejemplar durante la contienda.Al igual que otras contadas empresas estadounidenses,nunca dejó de hacer negocios con el enemigo una vez que Estados Unidos entró en guerra con Alemania, muy especialmente desde sus sedes europeas de España y Portugal.Por si fuera poco,la empresa se benefició del empleo de mano de obra esclava en sus plantas de Stuttgart y Berlín, explotando a 330 personas y aprovechando su buena relación con la cúpula nazi. Más sangrante aún fue la total falta de escrúpulos de los dirigentes de la compañía química IG Farben, que tenía en la Wehrmacht a su mejor cliente y que,dispuesta a todo por abaratar costos y multiplicar beneficios, llegó a instalar una de sus fábricas de elaboración de caucho y caucho sintético en el campo de exterminio de Auschwitz, cuyos prisioneros trabajaron en durísimas condiciones para la empresa. Posteriormente, la compañía pasaría a la Historia con el dudoso honor de ser la única que construyó un campo de concentración propio, en el que se estima que cerca de 83.000 personas perdieron la vida. Al terminar la guerra, la empresa fue disuelta a causa de la gravedad de sus crímenes,pero en realidad sobrevivió repartida en diferentes compañías, siendo Agfa o Bayer las más conocidas.Sus atrocidades quedaron impunes,máxime teniendo en cuenta que fue esta firma la responsable de la fabricación del gas letal Zyklon B utilizado en las cámaras de gas de los campos de exterminio. No solo en el sector del automóvil halló Hitler socios, sino también en dos de los gigantes del textil: Hugo Boss y Adidas. Un tardío reconocimiento de culpa El caso de Louis Renault, quien pagó con su vida la colaboración con los nazis, fue la excepción que confirma la regla. La Alemania de posguerra era un país a reconstruir de cero, y ese titánico esfuerzo solo era posible si el tejido económico empresarial no era totalmente desmantelado: de ahí la permisividad de los aliados con las compañías colaboracionistas. Tras décadas de silencio e impunidad, finalmente en los 90 las víctimas, trabajadores forzados supervivientes, se unieron parapresentarunademandaconjuntaenEstados Unidos contra diversas empresas germanas que no habían asumido aún la gravedad de sus crímenes y se habían negado sistemáticamente a indemnizar a los afectados. Se estima que durante el conflicto hasta 12 millones de desplazadosfueronexplotadoscomotrabajadores forzados al servicio de las empresas afines al régimen nazi; finalmente, en 1999 el gobierno alemán, representantes de la industria alemana y asociaciones de víctimas del Holocausto llegaron a un acuerdo, creándose la Fundación Recuerdo, Responsabilidad y Futuro a la que se adhirieron hasta 6.500 empresas, que han indemnizado hasta la fecha a un total de un millón setecientas mil personas. Un reconocimiento al fin, y un “mea culpa” demorado en exceso, que cierra uno de los capítulos más negrosypeorconocidosdelalargalistadeatrocidades perpetradas por los nazis y sus colaboradores durante la Segunda Guerra Mundial. La química del horror. IG Farben fue la compañía química que suministró al gobierno del Führer el Zyklon B, el letal gas utilizado en las cámaras de gas de los campos de concentración y exterminio. muyinteresante@televisa.cl 25

De esto contaréis a vuestros hijos… - Forum för levande historia
La gran guerra. Del Sena al Vístula - Historia y Verdad
El auge de los totalitarismos - Materiales y recursos para Historia ...
Historia del Holocausto: Panorama General (pdf)
Breve Historia Del Holocausto Nazi. • Página - Mundodescargas.com
LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL – HISTORIA ... - Bibliocuba
36 PREGUNTAS Y RESPUESTAS - The Museum of Tolerance
Desde la casa de los muertos. Sobre la historia europea moderna
Guía de Estudio de Historia Mundial Contemporánea I