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Inversión en

Inversión en generación y el problema de la seguridad de suministros la demanda en el mercado y conseguir que todos los agentes percibiesen en su totalidad la volatilidad del mercado a todo plazo. En principio, bastaría con esperar al largo plazo y la llegada de periodos de escasez y altos precios, para que el mecanismo fuera eficiente (los que no lo hubieran previsto adecuadamente protegiéndose no tardarían en aprender... si siguieran “vivos”). Así, el propio mecanismo requiere o bien una demanda lo suficientemente madura que tome la iniciativa y decida contratar en largo plazo o bien que se den situaciones en las que haya cortes por falta de suministro y altos precios, momentos en los que los consumidores se encuentren en una situación muy delicada y perciban la importancia de cubrirse en el largo plazo. Precisamente, este último tipo de situaciones son las que los mecanismos de garantía de suministro a largo plazo deben prevenir. Australia y Reino Unido Esta es la opción escogida por ejemplo en Australia y en el Reino Unido (aunque en este último se ha puesto recientemente en tela de juicio, ver OFGEM, 2009). No hay que descartar que en un futuro, si los mercados eléctricos alcanzan la madurez, esta opción pueda ser la más adecuada, pero por el momento parece que algún tipo de opción de entre las que se describen a continuación sería recomendable durante el transitorio. 5.2 Alternativa 2: Imponer a la demanda la obligación de contratar Anteriormente se expuso que la solución al problema de la garantía de suministro, supuesto que se eliminan los precios tope, es la existencia de un mercado de contratación a largo plazo que complemente adecuadamente al mercado al contado (spot). En ese sentido, se expuso que en la mayor parte de los mercados eléctricos la experiencia muestra que la demanda no responde adecuadamente en el mercado de largo plazo. Los consumidores no expresan su interés en un adecuado nivel de fiabilidad y por tanto no lo incluyen en el proceso de formación del precio, lo que crea dificultades a que se planifique e instale generación orientada a la fiabilidad. Esta falta de madurez de la demanda, en especial de los consumidores regulados que permanecen en la tarifa, plantea al regulador la conveniencia de incrementar el nivel de regulación hacia un mercado de capacidad. 26

Generación Eléctrica Así, ante esta situación, el regulador obliga a las entidades compradoras a que adquieran el producto de fiabilidad. En principio, la intervención del regulador se limita a forzar a la demanda a contratar una determinada cantidad de producto de fiabilidad, por lo que el precio del mismo resulta del juego del mercado. Sin embargo, este diseño regulatorio requiere definir no pocos aspectos no precisamente obvios: • El producto de fiabilidad que se debe comerciar (incluyendo los plazos, las penalizaciones y compensaciones, etc.). • La cantidad que la demanda debe adquirir, e. g. la cantidad capaz de garantizar el suministro de la carga máxima esperada con una cierta probabilidad. • La cantidad del producto de fiabilidad que cada generador puede ofrecer, en función de su contribución a la fiabilidad del suministro. Estos contratos incluyen la obligación por parte de los generadores de asegurar la cantidad del producto de fiabilidad a la que se han comprometido. Para asegurar el cumplimiento de estas obligaciones aparece de manera natural un mercado donde se negocian (entre los generadores) los derechos asociados al compromiso adquirido de asegurar la seguridad de suministro del sistema. El que el precio resulta de la interacción en un mercado, de manera que se puede esperar que la estimación del coste de la capacidad firme sea más eficiente. Sin embargo, su eficacia depende fuertemente tanto de la estructura del mercado como de las características del producto definido -aspecto este compartido con todos los mecanismos que se pueden concebir-. Antiguos mecanismo de PJM y New England Uno de los casos más representativos de este diseño, donde el regulador obligaba a los agentes compradores a contratar su demanda esperada más un cierto margen de reserva (estimado por el regulador), fue el antiguo mercado ICAP de PJM. El regulador otorgaba a los generadores derechos negociables sobre sus obligaciones de generar en periodos de escasez en el sistema -vinculadas a una penalización por incumplimiento-. La necesidad de cierta flexibilidad motivaba la aparición de un mercado donde los productores negociaban las obligaciones de capacidad firme, por lo que el precio de la seguridad de suministro en el sistema resultaba de la interacción en ese mercado. 27