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6 months ago

La red oscura - Eduardo Casas Herrer

¿Qué es la web profunda (deep web) o red oscura (dark net)? ¿Hay que tenerles miedo? ¿Es, acaso, como pasear por los bajos fondos de una ciudad? ¿Hemos de cuidar nuestra confianza en la red? No solemos pararnos a pensar cómo funciona un motor de búsqueda de Internet y, precisamente, en su manera de actuar se encuentra su punto débil: la araña. Por mucho que se esfuerce el robot, hay lugares a los que no es capaz de llegar porque no está diseñado para ello. Y de esa red oscura a la que no puede acceder solo es visible el uno por ciento, el resto está escondido, como si de un iceberg se tratara. Negocios ilegales, tráfico de armas y de productos, muertes retransmitidas, pornografía infantil… conforman el lado negativo de Internet; un pozo sin fondo que se abre desde nuestras pantallas. El autor de este libro, miembro del Cuerpo Nacional de Policía, que lleva desde 2004 trabajando en la Unidad de Investigación Tecnológica (UIT), nos explica con notable claridad cómo persiguen sin tregua y sacan a la luz los delitos de ese universo desconocido de la red.

muchos usuarios para

muchos usuarios para trabajar en común, cada uno con una pequeña fracción del problema para luego repartirse los Bitcoin que ganan. Debe hacerse tan rápido que ningún ordenador individual tiene hoy la capacidad de resolver por sí mismo un caso. Cuando muchos nodos se conectan, se llega a un límite en que el incentivo recibido apenas compensa el gasto de electricidad efectuado para conseguir el premio, en especial teniendo en cuenta que solo el primer equipo que lo consigue cobra, y todos los demás pierden el esfuerzo realizado, que es intenso en recursos de computación. En esos casos, el número de participantes disminuye, por lo que es más fácil completar la tarea y ganar las Bitcoins y eso incentiva a otros a volver a la red. De esta manera, la red de cadena de bloques se regula por sí misma. En cualquier caso, cuando se alcance el tope de veintiún millones, suponiendo que el sistema siga existiendo para entonces, las recompensas cambiarán a una comisión por cada transferencia introducida en la cadena de bloques. Las veinticinco Bitcoins se deducirán de todas las transferencias que formen cada bloque. Así sigue existiendo un incentivo para que los voluntarios continúen prestando sus ordenadores al sistema. La prueba de trabajo que sella cada paso de la cadena de bloques tiene el propósito de evitar un ataque a la misma. Si un ordenador o pequeño grupo puede sustituir un trozo de la cadena e introducir una falsificada por ellos, pueden aparecer o desaparecer pagos a voluntad, con lo que todo el método Bitcoin se convierte en poco menos que inútil. Sin embargo, para hacer tal cosa hay que duplicar todo el trabajo desde el punto en que quiera introducir su modificación, puesto que cada paso va asociado al anterior de forma unívoca. Habría que repetir todo el proceso desde el instante en que se quisiera modificar un pago hasta el presente, algo que avanza a gran velocidad, puesto que la moneda está en continuo movimiento y una nueva transacción solo puede hacerse cuando la recepción de la anterior ya ha sido confirmada. Por tanto, el atacante tendría que tener una potencia de proceso superior a todos los ordenadores que forman la red juntos para mantener una cadena de bloques equivalente. La posibilidad técnica existe, aunque requeriría tal esfuerzo económico que no resultaría rentable. Costaría más la inversión a realizar que el beneficio obtenido. La llegada en un futuro de ordenadores cuánticos que multipliquen por miles la capacidad de los actuales puede poner todo esto en entredicho, al menos durante un tiempo, pero ese escenario aún parece lejano. En resumen, el funcionamiento de la red que mantiene Bitcoin es el siguiente: 1. Cada transacción de dinero entre dos miembros de la red se transmite a todos los ordenadores o grupos —llamados nodos— que trabajan en la cadena de bloques. 2. Cada uno de los nodos coge todas las transacciones recibidas en un periodo determinado y crea un bloque con ellas. 3. Cada nodo comienza a realizar los complicados cálculos criptográficos que forman la prueba de trabajo y aseguran el bloque. 4. El primer nodo que consigue resolver una prueba de trabajo la envía a todos los www.lectulandia.com - Página 144

miembros de la red. 5. Si todas las transacciones que forman el bloque son válidas y una misma moneda no se ha enviado a dos personas diferentes, todos los nodos aceptan el bloque como válido y quien lo ha resuelto recibe su recompensa. 6. Los ordenadores de la red marcan ese bloque como el válido y comienzan a calcular el siguiente, que tiene que ir por fuerza a continuación del anterior. Existe un sitio web oficial conectado al sistema, blockchain.info, donde cualquier internauta puede observar en tiempo real las transacciones que son comunicadas a la red y los bloques que se están resolviendo con ellas. Por ejemplo, el 30 de abril de 2016 se solucionó, entre otros muchos, el bloque que hacía el número 409 867 desde el comienzo del sistema. Incluyó más de dos mil doscientas transacciones y el cálculo de la prueba de trabajo reportó a un equipo georgiano conocido como BTCC Pool unos beneficios de unos once mil trecientos dólares al cambio de ese día, que se dividieron entre todos los miembros de la red. El bloque anterior, sin embargo, solo contenía novecientos setenta y tres envíos de dinero, aunque el trabajo criptográfico fue similar, así como la ganancia, que fue para unos austriacos. El sistema funciona y es tan estable que Bitcoin ganó pronto una notable aceptación popular, a pesar de que el propio equipo que lo gestiona afirma que sigue en pruebas y aconsejan no utilizarlo para guardar ahorros, puesto que su volatilidad es altísima y, al carecer de autoridad alguna que lo modere, sumado a su cantidad relativamente baja —es más fácil influir en siete mil millones de dólares, capitalización de las Bitcoins, que en diecisiete billones, PIB de Estados Unidos—, está sujeto a ataques financieros, fluctuaciones y hasta a la simple pérdida de confianza de sus usuarios. Eso quiere decir que de un día para otro puede valer un diez por ciento de lo que costaba o que deje de haber suficientes nodos conectados y sea posible vulnerar la seguridad de la cadena de bloques. Bitcoin, lanzado en enero de 2009, logró su paridad con el dólar en mayo de 2011. Hasta entonces había estado muy por debajo. Ese junio tuvo su primer pico, cuando se puso en treinta y dos dólares —coincidiendo con el conocimiento para el gran público de Silk Road, que solo aceptaba pagos con ella—, aunque cayó de inmediato a unos dieciocho y continuó un suave descenso hasta fin de año, cuando apenas duplicaba a la divisa estadounidense. Siguió una suave progresión ascendente hasta la primavera del 2013, cuando superó los doscientos dólares para luego mantenerse estable en torno a los cien. Una minucia en comparación con lo que ocurriría a comienzos de 2014, donde alcanzó su máximo histórico de ¡1151 dólares por cada Bitcoin!, para de nuevo tener una brusca caída, debido a la quiebra de uno de los principales portales de cambio entre moneda estatal y privada, Mt. Gox, que reconoció que le habían robado 750 000 Bitcoins, un siete por ciento del total existente entonces, valoradas en casi quinientos millones de dólares. Desde entonces hasta 2016 ha fluctuado en torno a los cuatrocientos dólares. www.lectulandia.com - Página 145

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