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el 14 de septiembre de

el 14 de septiembre de 1937. Estudié enfermería. Pertenezco a la Compañía de Santa Teresa de Jesús que la gente generalmente conoce como teresianas. Entré a la Compañía de Santa Teresa de Jesús el 15 de agosto de 1955, en mi natal Cuba, y luego me trasladaron a hacer mis estudios del noviciado en México ese mismo año. Decidí dedicarme a la vida religiosa para responder a la llamada de mi vocación que es el servicio al Señor y a los demás, siempre a favor de los más necesitados, que son los favoritos de Jesús. Salí de Cuba en el 61 y vine a Nicaragua en el 62. La congregación, pensando en las necesidades de Nicaragua, me envió a trabajar con niñas huérfanas en el Hogar Alegría, donde trabaje 8 años y que actualmente se encuentra en Granada y atiende a 30 niñas en situación de riesgo. En 1969 junto con otra hermana fui trasladada al barrio marginal Rene Shick, donde en medio de múltiples dificultades logramos fundar el dispensario y el Centro Escolar “Enrique de Ossó”, iniciando con dos carpas. Tanto el dispensario como el Centro Escolar surgen como una respuesta a la población más necesitada de ese entonces. Actualmente somos 11 hermanas, 4 prenovicias y 7 religiosas al servicio de la población del barrio Rene Shick. Nos dedicamos a la educación impartiendo clases a 1,500 alumnos y atendiendo de 100 a 120 pacientes diarios en el Dispensario. También se brinda servicio de odontología, laboratorio, farmacia y consulta general. Hasta el momento no he tenido obstáculos gracias al apoyo que me han brindado empresarios amigos, el Ministerio de Salud y Organizaciones Internacionales. Por ejemplo: Cuando viene una brigada de médicos de España y Estados Unidos, hago todas las gestiones para que puedan entrar al país con los equipos y lo traigan sin mayores problemas, contando con el apoyo del Minsa. Asimismo, las buenas relaciones que he cultivado con empresarios nica- 138

agüenses hacen que la obra del dispensario siga adelante. En cuanto a la atención del paciente, intento que sea más que una atención médica, sino que sea integral, incluyendo la búsqueda de recursos después de la primera visita al médico. Promovemos el proyecto de atención a domicilio, apoyado por los amigos daneses, quienes me ofrecieron ayuda y me dieron los médicos necesarios para estar visitando a las personas de escasos recursos de la tercera edad. El médico, junto con una enfermera, se desplaza en moto por 20 barrios atendiendo de una manera organizada durante el día de 20 a 24 pacientes con múltiples enfermedades crónicas. También tenemos un proyecto de vivienda y ya hemos hecho como 20 casitas en todo el reparto con la ayuda de un matrimonio americano que vive acá y es muy solidario. Se le han hecho casitas a la gente que yo tengo en el programa de alimentación Santa Teresa y personas humildes que carecen de un techo. Este año tengo programado hacer cuatro casitas más. Estas mismas personas nos ayudan con becas, medicinas, ropa, materiales y donaciones varias para auxiliar a los pobladores. Además del proyecto de vivienda, está el proyecto de las Teresianas en Acción, quienes son exalumnas de Miami y Managua, que a través de múltiples actividades recogen fondos para que se les de alimento a personas con distintas necesidades y enfermedades. Me siento muy feliz y muy realizada sirviendo a la gente más necesitada y atendiendo a quienes nos piden ayuda. Me gustó Nicaragua desde el principio y me considero como dice la canción “pura pinolera por gracia de Dios”. En el 73 regresé al ingenio San Antonio donde trabajé siempre en salud con el campesinado, puesto que en ese entonces había miles de zafreros y fami- 139

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