18.07.2023 Visualizaciones

Malanga la novela

Novela costarricense posmoderna, fragmentaria sobre una república imaginaria que dice ser un paraíso, pero tiene los conflictos ordinarios de toda sociedad del siglo XXI: doble moral, facilismo, droga, violencia, autoestima y, acaso, el narcoestado. Es una novela pastiche que procura hablar sobre el ser contemporáneo. Su correlato habla de un mundillo literario plagado de oportunistas y tramposos y reflexiona sobre la escritura. La novela está escrita en clave de humor negro.

Novela costarricense posmoderna, fragmentaria sobre una república imaginaria que dice ser un paraíso, pero tiene los conflictos ordinarios de toda sociedad del siglo XXI: doble moral, facilismo, droga, violencia, autoestima y, acaso, el narcoestado. Es una novela pastiche que procura hablar sobre el ser contemporáneo. Su correlato habla de un mundillo literario plagado de oportunistas y tramposos y reflexiona sobre la escritura. La novela está escrita en clave de humor negro.

SHOW MORE
SHOW LESS

¡Convierta sus PDFs en revista en línea y aumente sus ingresos!

Optimice sus revistas en línea para SEO, use backlinks potentes y contenido multimedia para aumentar su visibilidad y ventas.

LA SUERTE DE RAYAS

Rayas está viejo: 35 años es una eternidad para un

animalito así. Mantenerlo es caro. Ya no queda gente que

sepa de cuidados y ha estado conmigo desde que vine a

la ciudad. No me tomaba mucho tiempo el atenderle y yo,

en aquellos días, estudiaba.

No lo compré. Lo dejaron en el campus, en una cajita

de cartón, bajo la lluvia. Una compañera de clases quiso

ver qué era el ruido de la caja y ahí estaba Rayas, con sus

movimientos mecánicos sincronizados: las patas, una vez

y la cola, tres.

Secuencia infinita.

Nosotros íbamos a clases y nada se me ocurrió mejor

que guardarlo en el gavetero, bajo llave. Con todo y caja.

Le dejé un cuaderno de filosofía, del semestre anterior,

para que canalizara la ansiedad del encierro.

Ya, para entonces, chirriaba. Le untaba tres en uno, y

nada. Era como una puerta de bisagras centenarias.

Tampoco era habilidoso al saltar. Parecía pesado, como

un ancla, y su paso enojaba a las tortugas. Mejor dicho,

al viejo Celestino, el guarda que se sentía embromado.

¿De cuido...? Rayas nunca fue de cuido. Excelente

animal de compañía que no implicaba problemas de

203

Hooray! Your file is uploaded and ready to be published.

Saved successfully!

Ooh no, something went wrong!