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9 months ago

EL SER POETICO

Esta obra incluye propuestas innovadoras sobre la concepción del arte en general y del poema en particular. Los nuevos conceptos están formalizados en varias definiciones y postulados. También nos proporciona valiosos indicadores que nos permiten diferenciar el Verso Vulgar y las gradaciones que lo llevan al Verso Puro. Por otra parte, propone la solución a la extraña paradoja que los críticos tradicionales han fabricado con la supuesta dicotomía entre “Poesía” y “Prosa”, mientras que la noción del Momento Vital se convierte en un indicador muy importante para la comprensión de lo que es una novela, un relato o un poema en verso. La Visión y la Transfiguración del poema visionario, tal como lo define Carlos Bousoño, cobran nuevos matices.

porque a través de él

porque a través de él logrará su re-arraigo con el Ser Total bajo el Principio de la Buena Voluntad-Cariño Esta es la gran diferencia que separa al Poeta del resto de los mortales. Al escuchar a un político, a un sindicalista, a un hombre de empresa, a un soldado o a un ente cualquiera, lo primero que notamos es su falta de conciencia de sí mismos como seres dentro del Ser. Lo que más bien observamos es la imagen de entes concretos como partes de un grupo dispuesto a justificar su propia existencia a costa de la existencia de los miembros del grupo contrario. En este sentido, su convicción de la existencia es utilitaria; más aún, nace del sentido de utilitarismo grupal. Por supuesto que nadie se sorprende de que ello sea así. Sorprenderse sería negar la esencia misma del Ente concreto, del Ente Histórico, del Ser en un estado determinado de evolución biológico-intuitiva. Lo que sí repugna es que alguien se autodenomine “poeta” y al mismo tiempo se ponga a versificar al ritmo de una ametralladora. La contradicción es horrísona, puesto que un Ente concreto, el supuesto poeta, transcriptor de la esencia del Ser por excelencia no puede ser tal y al mismo tiempo pretender formular su poema poniéndose a favor de una de las partes del Ser. Hay en este intento, una especie de anomalía instrínseca por la cual el espíritu se deforma. En este curso de percepciones, el Realismo Socialista, por ejemplo en su afán de consagrar al poeta como mercenario ideológico, nunca ha dejado de ser una simple caricatura del verdadero Poema. Lo mismo puede decirse de los versos dedicados a “alabar la palabra de Dios y su Omnipotencia”. Es que no es posible hacer del Poeta, ser perteneciente al Ser un ser del Ente concreto. Sigamos con los ejemplos: 190

Raúl Otero Reich escribe sus poemas siendo soldado de primera línea en la Guerra del Chaco en la confrontación entre Bolivia y Paraguay (1932-350) Milagro de las gemas rutilantes en las obscuras minas de la noche que estallan en volcanes que pudieron estallar en besos ............. Y en medio de relámpagos sangrientos pasan, como demonios harapientos hombres enloquecidos de dolor Francisco de Quevedo y Villegas, el gran conceptista, se refiere a Góngora: “Peor es tu cabeza que mis pies yo polo no lo niego, por los dos tú, puto, no lo niegues por los tres” Como podemos observar, los versos de Otero Reich expresan Poesía, mientras que en la estrofa de Quevedo hay versos, pero no hay Poema, por la completa ausencia de lo Poético. Pero no me gustaría que se me entendiera mal. Cuando digo que en versos citados de Quevedo no hay Poesía, no implico la idea de que Quevedo no sea un gran poeta; más bien me refiero concretamente a que estos versos citados aquí y ahora, son ajenos al Poema. En esta comparación aprehendemos al Poeta, a Otero Reich y lo vemos soldado, que aun peleando en contra de un enemigo, no lo juzga, no lo insulta como hace Quevedo con Góngora; no deja que sus sentimientos de patriota opaquen su visión de Poeta; imaginemos cuán difícil, y por ello, cuán digno ha debido ser para nuestro Poeta describir a pro- 191