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11 months ago

EL SER POETICO

Esta obra incluye propuestas innovadoras sobre la concepción del arte en general y del poema en particular. Los nuevos conceptos están formalizados en varias definiciones y postulados. También nos proporciona valiosos indicadores que nos permiten diferenciar el Verso Vulgar y las gradaciones que lo llevan al Verso Puro. Por otra parte, propone la solución a la extraña paradoja que los críticos tradicionales han fabricado con la supuesta dicotomía entre “Poesía” y “Prosa”, mientras que la noción del Momento Vital se convierte en un indicador muy importante para la comprensión de lo que es una novela, un relato o un poema en verso. La Visión y la Transfiguración del poema visionario, tal como lo define Carlos Bousoño, cobran nuevos matices.

Encontramos en ellos

Encontramos en ellos expresión pura de Sentimiento, pero no hay en esa expresión ninguna intención de lograr algo. No es utilitarista en absoluto, es solamente la expresión de un Estado Puro del Ser Poético, sin exigir nada en cambio. Tan hermosos como los anteriores son sin duda los siguientes, que son un extracto de “El Cid”, identificada como existente entre 1140-1150. La niña sale a enfrentarse con el Cid, que pretendía buscar asilo en esa posada y, con una dignidad que sólo encontramos luego en El Quijote, le dice: ¡Campeador, que en buena hora os ciñeron vuestra espada! Esto el Rey nos lo prohíbe, ayer de él llegó su carta con prevenciones muy grandes, y venía muy sellada No podemos atrevernos a que entréis a la posada. Si no es así, perderemos todo lo que hay en la casa, y además de lo que digo, los ojos de nuestras caras. Ya veis Cid, que en nuestro mal no habéis vos de ganar nada El Ser Poético no tachona sus versos con un cúmulo de sentimientos utilitaristas con el objeto de lograr la simpatía del Cid o la del lector; al contrario, más bien nos los transmite, con gran balance en la dignidad con que la niña dice su discurso. En este uso, el Poeta encarga a una niña lo que un banquero hubiera encargado al albacea de la familia. Esa es una preciosa muestra de probidad Poética, tan diferente del sentimentalismo machucón e interesado de la gran mayoría de los poemas utilitarios. Por otra parte, hay también expresiones de sentimientos tan puros, tan desinteresados en los poemas españoles del comienzo del Renacimiento, que no queda absolutamente nada sino citar algunos de sus versos. Veamos los primeros ocho del “Romance del Prisionero”, que data de mediados del siglo XIV: 204

Que por mayo, era por mayo, cuando hace la calor, cuando los trigos encañan y están los campos en flor, cuando canta la calandria y responde el ruiseñor, cuando los enamorados van a servir al amor... El Poeta no usa estos versos para lograr que alguien se apiade del preso y pida su libertad. Simplemente lo pone diciendo su sentir, que, en este caso, es uno de los sentires vitales del Ser Poético. ¿Y Gil Vicente (1470-1540)? Vánse mis amores madre luengas tierras van morar y no los puedo atajar quién me los hará tornar? ¡Ésa es una muestra verdadera del dolor poético! Vayamos ahora al Renacimiento pleno y, al hacerlo, encontremos al Poeta más importante de la España de entonces: Garcilaso de la Vega. Quiero adelantar mi percepción y decir: ¡Cuán digno es en el Sentimiento¡ 205