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9 months ago

EL SER POETICO

Esta obra incluye propuestas innovadoras sobre la concepción del arte en general y del poema en particular. Los nuevos conceptos están formalizados en varias definiciones y postulados. También nos proporciona valiosos indicadores que nos permiten diferenciar el Verso Vulgar y las gradaciones que lo llevan al Verso Puro. Por otra parte, propone la solución a la extraña paradoja que los críticos tradicionales han fabricado con la supuesta dicotomía entre “Poesía” y “Prosa”, mientras que la noción del Momento Vital se convierte en un indicador muy importante para la comprensión de lo que es una novela, un relato o un poema en verso. La Visión y la Transfiguración del poema visionario, tal como lo define Carlos Bousoño, cobran nuevos matices.

intuitivamente estamos

intuitivamente estamos dispuestos a aceptar los sentimientos “positivos” y no así los “negativos”. Esta clasificación de los sentimientos en Positivos y Negativos parecería surgir del hecho de que habría sentimientos “a favor” y “en contra” de nuestra subjetividad. Pero esa clasificación se diluye cuando asistimos a una representación de “Romeo y Julieta”, cuando leemos un Cuento de Borges, un Poema de García Lorca o cuando escuchamos nuestro “Claro de Luna” favorito. En estos casos sentimos que no hay motivos para rehuir del Sentimiento, por más triste que éste sea, puesto que no nos causa dolor. ¿Por qué la tristeza que nos causa el suicidio de un torturado, para escapar del tormento, nos produce dolor y por qué el suicidio de Romeo y de Julieta nos produce una sensación de tristeza pero no de dolor? Porque el primero, en su particularidad veraz, nos muestra el salvajismo del ser real, del Ente concreto; el segundo nos pone ante la condición propia del Ser Genérico tal como lo conocemos ahora, acosado por la imposibilidad de escapar a lo temprano de su evolución biológico-histórica. En otras palabras, diremos que en el primer caso experimentamos un Sentimiento y en el segundo, una Emoción Poética. Veamos el asunto desde otro ángulo: los versos primeros de la rima 42 de Bécquer dicen Cuando me lo contaron sentí el frío de una hoja de acero en las entrañas En estos versos encontramos las sombras del alma del Ser Genérico, a las que reconocemos como las mismas que ensombrecen la nuestra. Al reconocer esas sombras nuestras en el verso, ya no pretendemos juzgar al personaje que traiciona, como juzgamos al torturador real que tortura. En vez de juzgarlo, empezamos a comprenderlo, y al hacerlo, aceptamos lo que somos sin pedir recompensas o castigos. Al leerlos nos damos cuenta que en el incipiente grado de 284

evolución del Ser, tanto el rencor, como la ingratitud y la traición, son máculas de las que el Ser no se ha librado todavía. Lo extraño es que al descubrir en el Poema todas nuestras miserias, nos identificamos más con la humanidad, nos sentimos partícipes de ella, empezamos a amarla, como si el descubrimiento de nuestras miserias comunes, nos uniera. Es que nada une tanto como la Emoción Poética, puesto que no particulariza al Ser ni duele al alma, como duele un sentimiento particular. En cambio, el sentimiento de tristeza, que es el que particulariza, surge de la Intuición de que vivimos aún desarraigados del Ser Total, de que nos hemos convertido en entes presos de la incertidumbre, deambulando solitarios en pos de la señal que nos anuncie la continuidad de la vida en entes concretos limitados por nuestra propia necesidad de asegurar la existencia propia a costa de cualquier otra, incluso de la especie misma. Por eso es que afirmo, que cuando el Poema debe denunciar, no lo hace con el sentimiento del Ente concreto, lo hace con la Emoción, con lo que la denuncia poética es una denuncia a la humanidad ante la humanidad misma; al Ser Genérico ante el Ser Genérico, denuncia que no es la denuncia de una iniquidad ni el clamor de su castigo, sino más bien la identificación última del Ser con el Ser, porque es a través de ella que nos libramos poco a poco de la arbitrariedad de juzgar, que siempre es feroz, en beneficio de la tarea de comprender, que siempre es digna. Algún día, todos comprenderemos a los seres reales como comprendemos al Ser Poético; cuando llegue ese día, descubriremos que la Intuición habrá sobrepasado evolutivamente a la Razón. Ya no seremos astutos, seremos intuitivos. Si el alma es una prueba de que somos humanos, la Emoción Poética es la prueba de que tenemos un alma. 285