Views
5 months ago

EL SER POETICO

Esta obra incluye propuestas innovadoras sobre la concepción del arte en general y del poema en particular. Los nuevos conceptos están formalizados en varias definiciones y postulados. También nos proporciona valiosos indicadores que nos permiten diferenciar el Verso Vulgar y las gradaciones que lo llevan al Verso Puro. Por otra parte, propone la solución a la extraña paradoja que los críticos tradicionales han fabricado con la supuesta dicotomía entre “Poesía” y “Prosa”, mientras que la noción del Momento Vital se convierte en un indicador muy importante para la comprensión de lo que es una novela, un relato o un poema en verso. La Visión y la Transfiguración del poema visionario, tal como lo define Carlos Bousoño, cobran nuevos matices.

ien, con una “lógica

ien, con una “lógica del corazón”, aunque se les adjudicó una cierta intencionalidad. Esa intencionalidad le fue despojada a la Emoción con los filósofos posteriores, cuando fueron consideradas como “modos de ser” de la psique sin estar correlacionadas con objetos. Con este enfoque, las emociones serían estados pasivos. Luego aparecieron los que consideraron que la Emoción estaba muy relacionada con ciertos procesos fisiológicos que podían producirse antes o después de la Emoción. William James, que fue más audaz que cualquiera en este campo, dijo que estábamos furiosos porque golpeábamos; que sentíamos algo, porque llorábamos y que estábamos temerosos porque temblábamos y no al revés. Max Scheler hizo de la Emoción un acto intencional, en el cual son dadas esencias sin significaciones y que la vida emocional poseía su propia autonomía. Hizo más larga su zancada teórica para pretender sistematizas ciertas “leyes de la vida emocional”, llegando a proclamar, junto con el panintelectualismo y el panvoluntarismo, el panemocionalismo. También hubo intentos de distinguir entre la Emoción y su expresión. Ernst Cassirer dijo: “la expresión de una emoción no es la propia emoción, es la emoción convertida en imagen”. Habría expresiones físicas y simbólicas. Las primeras son comunes a los animales y al hombre, en tanto que las segundas serían propias sólo del segundo. Lo que importaría en las emociones humanas sería su “expresión simbólica”, que se reproducen en las representaciones míticas y religiosas, bajo la premisa de que el hombre sería un “animal simbólico” En otras esferas se ha creído descubrir que hay dos lenguajes diferentes, el emotivo y el no emotivo, como descriptivo y prescriptivo, respectivamente. Un lenguaje emotivo no describiría nada, salvo lo que sentiría la persona que usa el lenguaje, esto sería una forma de 272

lo que dio en llamarse Emotivismo. En el Emotivismo se discute si una afirmación, tal como “matar es malo”, es una proposición genuina, como lo serían los del tipo analítico o de las que son verificables empíricamente. Esta clase de proposiciones habrían sido calificadas no como verificables sino como éticas, es decir, como proposiciones “emotivas”, por lo que no podrían ser declaradas ni verdaderas ni falsas. Estas declaraciones tendrían la particularidad de incitar a la acción. Otros afirmaron que tales declaraciones no incitaban sino que guiaban. De cualquier manera, el papel de las proposiciones emotivas es muy importante en el lenguaje poético, como se verá después. Otro vocablo muy importante es Simpatía. Se lo ha utilizado, especialmente por los paripatéticos, los estoicos y los neoplatónicos, como lazo de unión de todos los elementos del cosmos. Según estas concepciones, todas las realidades estarían unidas entre sí por lo que lo terrestre recibiría la influencia de las estrellas. Schopenhauer afirma que la simpatía es el sentimiento que expresa la unidad vital de cada cual con la realidad entera (esta es una de las afirmaciones, de las varias de tipo schopenhauariano, que me han obligado a borrar del todo la antipatía inicial que hasta hace poco yo había guardado para con él) Adam Smith, mucho más conocido como economista que como filósofo, ha dicho que una persona puede suscitar una emoción determinada en otra persona, si esta última piensa en la situación en que la primera se encuentra. Este sería un valioso ejemplo de lo que yo denomino Sentimiento, por el cual, un Ente concreto intuye lo que sucede en el alma de otro Ente concreto. Pero este Sentimiento de ningún modo participa de la Emoción Poética. Hume también definió como Simpatía la inclinación e todos los hombres a participar de los sentimientos y de las inclinaciones de otros. En este sentido, los hombres podrían comunicar sus emociones, unos a los 273